Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

viernes, 15 de abril de 2016

“UNA PRIMERA MIRADA A LA ECONOMÍA CUBANA: RESULTADOS DE 2015 Y PERSPECTIVAS DE 2016

José Luis Rodríguez
Asesor del CIEM

La información preliminar brindada por el Ministro de Economía y Planificación en la recién concluida Asamblea Nacional [1], ha corroborado el pronóstico de crecimiento del 4% para el año 2015, cifra que supera notablemente el 1% del 2014 y el promedio de 2,4% del período que va de 2009 a 2014. Adicionalmente esta cifra se inscribe en el 6º lugar entre los 33 países que integran la América Latina y el Caribe, región que de conjunto decrece -0,4% este año, según datos de la CEPAL.[2]

Entre los factores que más incidieron en estos resultados se encuentra el favorable desempeño de la política financiera externa que el país ha venido desarrollando en los últimos años, unido a un escenario internacional más favorable a partir de los impactos indirectos del 17 de diciembre de 2014. 

En efecto, la combinación del impulso al proceso de renegociación y pago de la deuda -con un servicio previsto de 5 661 millones de dólares para el 2015, lo que representa alrededor del 5% del PIB-, con la finalización justo al cierre del pasado año del proceso de renegociación del Club de París, donde se obtuvo una condonación del 70% de los adeudos y facilidades para liquidar el resto en 18 años; elevó notablemente la confianza financiera en el país y –por ende- la capacidad para obtener nuevos créditos.

Este desempeño se reflejó en la mejoría de la calificación de riesgo de Cuba, que la agencia Moody’s elevó a Caa2, lo que significa pasar de una categoría estable a una positiva.

La mejoría en el escenario financiero externo también permitió ejecutar la contratación anticipada de créditos ya desde 2014 y realizar anticipos de liquidez a las empresas para garantizar un mejor ritmo en los suministros importados.

Por otro lado, otra de las consecuencias visibles del nuevo escenario de relaciones con EEUU ha sido el crecimiento del número de turistas que visitaron el país en 2015. Según estimados se alcanzó una cifra en torno a 3,5 millones de arribos, para un crecimiento cercano al 18%, lo que permite suponer ingresos brutos en torno a 3 000 millones de dólares, un 14,2% más que el año precedente.

No obstante aunque todavía no se cuenta con las cifras totales del valor de las exportaciones e importaciones ejecutadas, se puede apreciar que en las exportaciones de bienes se registró una caída del 48,3% en el precio de la tonelada de níquel entre diciembre 2015 y la misma fecha del año anterior. Estos precios –salvo algunas oscilaciones- han venido cayendo un 64% durante los últimos 5 años en el mercado mundial y no se pronostica que se recuperen por encima del 11% del nivel del 2014 para el 2020.

Por su parte, los precios del azúcar exportable se previeron a 17 centavos la libra, pero alcanzaron niveles sobre 13 a 14 centavos solamente, con una producción en torno a los 1,9 millones de toneladas de azúcar crudo, cifra inferior a lo planificado, aunque crece un 17,8% en relación a la zafra anterior.

También resultaron afectadas por la caída en los precios las exportaciones de derivados del petróleo del país, cuyo valor cayó un 56% en el año pasado.

Globalmente, según estimados del Economist Intelligence Unit, el valor de las exportaciones de bienes disminuyó un 15,1% en 2015.[3]

Las importaciones de alimentos se situaron sobre los 1 965 millones de dólares, cifra un 4,5% por debajo del año 2014, en la que incidió un discreto nivel de sustitución de importaciones y una caída en los precios promedio del mercado mundial de 20,7% en el año. Esta tendencia a mantener precios bajos al parecer se sostendrá durante los próximos años.

La reducción del precio del petróleo se mantuvo durante el 2015. Los precios del WTI bajaron de un promedio de 93.06 USD el barril en el 2014 a 49.31 en 2015, para un descenso del 47%. Esta disminución en los precios se previó que tendría un efecto positivo en las importaciones por alrededor de 500 millones de dólares en 2015, aunque habrá que revisar su impacto global considerando sus consecuencias en los ingresos de Venezuela y su incidencia en la exportación de servicios cubanos a ese país.

Por su parte las inversiones extranjeras han registrado un modesto incremento, con unos 40 nuevos negocios desde la emisión de la nueva Ley de Inversión Extranjera en marzo de 2014 y los ingresos por este concepto en el pasado año se sitúan en un estimado de 350 millones de dólares.

No obstante, a pesar de los positivos impactos registrados en las finanzas internacionales, los mismos son solo relativos, ya que el bloqueo económico de Estados Unidos continúa teniendo una negativa influencia, acumulado un costo de 121 000 millones de dólares hasta 2014. 

De este modo, durante 2015 continuaron presentes las tensiones de liquidez que se agudizaron en la segunda mitad del año.

Resulta ahora de interés examinar el desempeño de los diferentes elementos de la economía interna que tributaron al crecimiento del 4% en 2015.

La evolución económica del país en el 2015 fue sin dudas favorable al lograrse un crecimiento del 4% en el PIB y de ello un 61,1% en la esfera de la producción material.

Probablemente el mayor avance se logró en las inversiones, que alcanzaron 6 911 millones de pesos frente a 4 729 en 2014, lo que representa un incremento del 46,1% y donde se cumplió el plan previsto al 96%.

También se elevó el nivel de los inventarios de 12 000 millones de pesos a 19 000 millones en los últimos tres años, lo que cubre el 23% del PIB en 2015, brindando un nivel de aseguramiento creciente para la economía nacional.

De tal forma, ya desde que se elaboró el plan del pasado año se previeron cifras de crecimiento muy superiores al 2014, lo que puede apreciarse en la siguiente tabla donde se incluye lo planificado para el 2015 y lo estimado que se obtuvo en ese período en porciento.

Como ya se señaló en la primera parte de este artículo, una significativa diferencia en la calidad de la gestión macroeconómica del pasado año radicó en una mayor disponibilidad de financiamiento a partir de una política encaminada a renegociar y pagar una porción significativa de la deuda externa pendiente de liquidación. Ello permitió contar con créditos desde el verano del 2014 que aseguraron una buena parte de los suministros externos, tomando en cuenta que para alcanzar un crecimiento del 1% en el PIB en las condiciones de Cuba, se requiere un aumento en las importaciones de entre 2 y 3%.

No obstante, no todos los sectores cumplieron en la misma medida el plan previsto y en un grupo de ellos se destacan los resultados alcanzados. Este es el caso de la industria, que de un retroceso en 2014, creció casi un 10% en el pasado año con significativos aumentos la producción de piensos (20,5%), tejidos (22%), madera aserrada (15,6%), pintura (34,5%), jabón de tocador (18,8%), neumáticos (14,6%) y cerveza (7,5%), entre los renglones más importantes. 

También la industria azucarera creció logrando una zafra de 1 924 mil toneladas de azúcar, lo que representa un incremento físico de 17,8%, el mayor de los últimos años.

A pesar del negativo impacto de la sequía, la agricultura mantuvo un crecimiento del 3,1% y aunque no se dispone del desglose de este incremento, examinando las cifras de la ONEI sobre ventas de productos agropecuarios hasta septiembre, puede observarse que las ventas en el mercado minorista disminuyeron un 3,3% en términos físicos y en valor un 3,9%. A partir de estos datos se aprecia que en el mercado minorista no se refleja un aumento en la disponibilidad de productos que, o bien pasaron al autoconsumo, o se comercializaron por otras vías, no todas autorizadas.

Igualmente vale destacar que en el año 2015 se continuó la reestructuración del sector estatal agropecuario, en tanto que se extinguieron o fusionaron 23 empresas que presentaban pérdidas continuadas. También se eliminaron los subsidios en los precios de un conjunto de insumos y se rebajaron sus precios entre un 30 y un 60%, mientras que los precios de acopio se fijaron con márgenes de utilidades entre un 30 y un 60%.

Todas estas medidas suponían que no se elevaran los precios minoristas, pero eso no se logró, ya que por diversos motivos se reportaron incrementos de estos especialmente en los últimos meses del año. 

El debate público que se ha desatado a partir de esta situación ha llevado a examinar críticamente el sistema de comercialización de productos del agro, donde evidentemente existe un margen de especulación notable en el precio de venta de diversos de productos. Por otra parte, habría que revisar más detenidamente las fichas de costo de un grupo de productos en donde se registran elevados precios en varios insumos, incluyendo aquellos que se venden en las TRD, así como en el costo de la mano de obra agrícola y en los combustibles. 

Estos temas requieren de un análisis más integral para arribar a conclusiones mejor fundamentadas. No obstante, si resulta evidente que ante mercados cuyos precios no están regulados centralmente, el Estado debe competir con una oferta creciente para estabilizar o reducir los mismos, tal y como ha venido ocurriendo en casos como la venta liberada de arroz, que requirió una oferta asegurada de 85 000 toneladas el pasado año. Otras opciones –tales como topar precios- si no se tiene una oferta suficiente para mantenerlos, no van a ofrecer los resultados que se esperan.

Por su parte las construcciones crecieron significativamente luego de una caída en 2014, destacándose el aumento de 22,6% en los recursos para mantenimiento, aunque la cifra de viviendas terminadas solo crece 9,8% en un contexto donde un 40% de las mismas presentan problemas, según el Censo de 2012.

En el balance de la energía se observa que la producción de petróleo equivalente alcanzó 3 891 mil toneladas para un 2,7% de reducción en el 2015, aunque el índice de intensidad energética bajó a 94,5 toneladas por millón de pesos de PIB, un 2% menos que el año anterior. El consumo de combustible fue de 8 206 mil toneladas, del cual se importaron 5 538 mil toneladas (67,5%) y se exportaron 827,3 mil por un valor de 326,7 millones de dólares, un 36,6% menos que en 2014 producto de la caída de los precios en el mercado internacional.

En cuanto al Presupuesto del Estado, se estimó un déficit de 5,7%, inferior al 6,2% pronosticado. También se continuó financiando una parte sustancial de este déficit mediante bonos de deuda pública, lo que reduce las presiones inflacionarias al no realizarse emisión monetaria.

Los indicadores de empleo y salarios muestran que el empleo estatal disminuyó 3,7%, en tanto que el no estatal creció 1,6% y ya este último representa el 29% del total. La productividad del trabajo creció un 6,7% -por encima de la cifra prevista- mientras que el salario medio llegó a 640 pesos mensuales, para un 9,4% de incremento. El índice de desempleo bajó a 2,4% de un 3,1% el año anterior.

Entre los indicadores sociales destaca también la tasa de mortalidad infantil por mil nacidos vivos, que fue de solo 4,3. 

Luego de la elaboración de 9 versiones del plan económico del 2016, que suponían lograr un 4% de crecimiento,[4] el país aprobó un plan con el incremento del 2% en el PIB al tomar en cuenta un grupo de elementos objetivos que inciden en una coyuntura externa desfavorable para el presente año.

En este sentido no debe pasarse por alto que para que se logre el crecimiento de un 1% en el PIB las importaciones deben crecer entre 2 y 3%, por lo que resulta indispensable evaluar cómo financiar un volumen de compras externas que debe crecer proporcionalmente, contando que un 53% de las mismas se liquidarán mediante créditos comerciales.

Al examinar las perspectivas de los ingresos en divisas a través de las exportaciones, para el presente año se estima que el precio[5] de la tonelada de níquel promedie 10 000 USD cifra un 15,7% inferior a la del 2015, en tanto que las perspectivas para el 2020 apuntan a un precio de 13 608 USD, un 36,1% más elevado que en 2016, pero inferior a los 16 893 USD del 2014. En el caso del azúcar, el precio del 2016 se pronostica que será 16,10 centavos la libra, un 16,5% superior al año pasado, pero por debajo de los 17 centavos promedio del 2014. Adicionalmente se espera que el precio de este año se mantenga sin muchos cambios hasta el 2020.

En el caso de las exportaciones de combustibles, la información ofrecida en la ANPP muestra que de 827,3 mil toneladas exportadas en el 2015 por 326,7 millones de USD, se pasa a 557,7 mil toneladas y 227,8 millones en este año, para una disminución del 32,6% en términos físicos y del 30,3% en términos de valor, todo lo cual refleja el impacto de la caída de los precios del barril de petróleo que descienden un 27,2% este año, situándose en 37 USD. Adicionalmente, según los estimados del Banco Mundial, el precio solo alcanzará 58,80 USD en el 2020 mostrando una muy lenta recuperación en el futuro próximo.

En cuanto a la exportación de servicios, luego del crecimiento del número de turistas -que alcanzó un 17,2% en 2015- con un ingreso bruto directo estimado en 1 940 millones de USD, este año se ha previsto que el número de visitantes aumente 4,5% para llegar a 3,7 millones, que se calcula pueden aportar entre 500 y 600 millones de dólares adicionales como ingresos brutos totales del sector. 

Por otro lado, los ingresos por exportación de servicios de fuerza de trabajo calificada se espera que desciendan si consideramos que los principales países receptores, tales como Venezuela y Brasil, muestran –según CEPAL- un pronóstico contractivo este año con disminuciones del PIB del 6,9 y el 3,5% respectivamente, que se suman a las caídas ya registradas en el 2015.

En lo que respecta a las importaciones, la factura de alimentos prevista debe alcanzar 1 940 millones de USD, solo un 1,3% inferior a la de 2015 en la que se considera lograr una sustitución de compras en el exterior por 58,5 millones de USD, cifra todavía muy modesta. En este punto no puede dejar de señalarse el negativo impacto de la sequía en la producción agrícola nacional. De igual modo, la dinámica de los precios externos generará un gasto adicional por 32,8 millones de USD.

De acuerdo con el balance nacional de combustibles, el país consumirá 8 458 mil toneladas este año, lo que significa un incremento del 3% en relación al año anterior. En ese balance se importarán 5 503 mil toneladas, un 1% menos que en 2015, lo que se verá favorecido por la disminución de precios que se pronostica este año. En el balance realizado se supone una disminución del consumo estatal de un 10% en las actividades administrativas y un 5% en la actividad de servicios. 

Uno de los elementos clave a tomar en cuenta en el balance financiero global del país se refiere a la renegociación y pago del servicio de la deuda externa. Este proceso ha venido desarrollándose favorablemente en los últimos cinco años, destacándose la renegociación con Rusia de la deuda de la antigua URSS, donde se logró la condonación del 90% de los adeudos por unos 35 000 millones de USD –según cifras de los acreedores-; la renegociación pactada con México de 487 millones, que se condonaron en un 70% y a finales del pasado año, la renegociación con los integrantes del Club de París por 11 100 millones, de los cuales también se condonó un 70%.

Este proceso, que ha demandado una cifra estimada en 19 206 millones de dólares entre 2011 y 2015, ha permitido restaurar gradualmente la confianza de los acreedores en la capacidad de pago del país, al tiempo que ha creado condiciones indispensables para el desarrollo de la inversión extranjera en Cuba.

Dando continuidad a este proceso, en el plan 2016 se prevé el pago de 5 299 millones de USD por concepto de servicio de la deuda –lo que representa el 35% del valor de las exportaciones- para retomar créditos por 6 540 millones, es decir, un 23% superior a lo pagado. Esta situación contrasta favorablemente con el plan del pasado año donde se previó un pago por 5 661 millones para retomar el 98%.

Lo anterior se ha logrado manteniendo una relación deuda/PIB que se ha estabilizado entre el 30 y el 35%, incrementando las reservas internacionales y elevando el volumen de inventarios en el país, que han pasado del 12 al 19% del PIB en los últimos tres años.

La fortaleza financiera que el país ha ido alcanzando gradualmente –aun en medio de la plena vigencia del bloqueo económico de Estados Unidos- permite asumir nuevos créditos en una proporción de hasta el 40-45% del PIB, para asegurar su pago oportuno en el futuro.

Un elemento fundamental para asegurar el crecimiento previsto para el presente año son las inversiones a realizar. En tal sentido se prevé un volumen de 7 841 millones de pesos, lo que representa un crecimiento del 13,5% en relación a 2015, con la mayor concentración en los siguientes sectores: turismo 1 312 millones de pesos; energía 711; sector agropecuario 608; atención a la sequía y el saneamiento 381; construcciones y materiales de construcción 317; industria azucarera 237; telecomunicaciones 205; biotecnología 90; e industria alimentaria unos 90 millones. También, como ya se señaló, debe producirse un crecimiento gradual de proyectos de inversión extranjera directa por encima de los 40 ya pactados desde que se aprobó la nueva Ley que norma estas operaciones.

Producto de los recursos financieros disponibles y la capacidad de nuevas inversiones a ejecutar, el crecimiento del PIB debe alcanzar un 5,9% en el sector agropecuario, aunque esta cifra podrá variar en función de los efectos de la fuerte sequía que afecta el país, donde se ha anunciado que solo se podrá disponer del 80% del agua demandada en un área a regar que representa alrededor del 16% de la necesaria; un 2,2% en la industria azucarera; un 13,4% en la construcción; un 3% en transporte y comunicaciones; un 11,2% en la actividad hotelera y un 2,2% en el valor agregado de la generación eléctrica, gas y agua. También el número de turistas se ha planificado llegue a 3 millones 700 mil en el año, para un incremento de aproximadamente 4,3%, con ingresos brutos -directos e indirectos- que pudieran rebasar los 3 000 millones de dólares. 

Por otro lado, se producirá un decrecimiento de -8,7% en la minería, afectada por los bajos precios en el mercado internacional; un -5,7% en la actividad pesquera y de -0,4% en la industria manufacturera, que no cuenta con la disponibilidad de recursos financieros suficientes.

En las finanzas internas se prevé un déficit presupuestario equivalente al 7,1% del PIB que se financiará en una proporción superior al 70% mediante la emisión de bonos de deuda pública a pagar en 20 años con una tasa máxima de interés del 5% anual. Debe tomarse en cuenta que esto supone el pago gradual de la deuda en cada presupuesto anual, lo que conlleva un límite al gasto corriente de cada año. También se aprobaron exenciones y bonificaciones fiscales para el sector cooperativo agropecuario con vistas a contribuir a la disminución de los costos de producción y distribución.

Desde el punto de vista de la liquidez en manos de la población, se mantiene el control sobre la misma sobre la base de evitar las presiones inflacionarias, lo que debe lograrse a través de incrementos salariales puntuales asociados solo al crecimiento de la productividad del trabajo, a lo que se suma la extensión de los precios minoristas y mayoristas en pesos cubanos sin subsidios y el mantenimiento de impuestos sobre las ventas, tanto en CUP como en CUC. En ese contexto se prevé un crecimiento del índice de precios al consumidor en CUP de entre 0 y 3% en 2016. Al propio tiempo se estima que el ahorro se mantenga por encima del 60% de la liquidez total y que la misma se ubique entre el 40 y el 45% del PIB.

La proporción macroeconómica entre el crecimiento del salario medio y la productividad debe mantenerse equilibrada, con un incremento de 2% en el salario –que puede llegar a un 35,28% del Valor Agregado Bruto- frente a 2,2% en la productividad.

En relación a los precios minoristas de los alimentos –específicamente los de origen agropecuario- se ha reiterado por el Ministro de Economía la política estatal de competir para estabilizar los precios y no proceder –como regla- a topar los precios que se mueven en el mercado.[6] En tal sentido –al igual que el año anterior- se previó sostener los precios estatales con un flujo de oferta que alcanza 110 000 TM de arroz, 12 000 de azúcar refino, 31 000 de chícharo, 15 000 de frijoles, 18 000 de harina de trigo, 80 000 de papa y 904 millones de huevos. Igualmente importante ha sido identificar el crecimiento necesario de la oferta en el mercado y no solo de la producción que enfrenta diferentes destinos, además del mercado minorista de la población.[7]

En resumen, el 2016 se presenta como un año de mayores dificultades en relación a lo alcanzado el año anterior. En tal sentido cabe apuntar un entorno exterior no favorable por los precios de nuestras principales exportaciones y la contracción en los mercados de los socios comerciales más importantes del país. De otra parte, se mantiene un crecimiento positivo del turismo y también se registra un clima de negocios favorable en terceros países en el contexto del proceso de normalización gradual de relaciones con Estados Unidos, lo cual se manifiesta en un flujo financiero externo más favorable que en 2015, aun sin modificaciones sustanciales del bloqueo económico contra nuestro país.

Internamente se registra un equilibrio adecuado entre el crecimiento del salario medio y la productividad, con un sector empresarial estatal que ya ha pagado salarios superiores a 1 000 pesos mensuales en el 22% de sus empresas. Frente a ello las mayores tensiones continúan incrementándose en sectores presupuestados, como la educación y la ciencia, donde los salarios del presente no frenan el éxodo de personal calificado. También merece atención el deterioro del poder de compra real de las pensiones promedio, que crecieron pero sin lograr compensar el aumento de los precios minoristas en los últimos 6 años.

De este modo, puede percibirse un avance -no sin dificultades- en el desarrollo del país donde probablemente un nivel de información superior y una participación más activa de los trabajadores en la gestión económica redundarían en un compromiso mayor para enfrentar los retos que se avecinan para crecer y compensar los costos de las transformaciones en curso.

Abril 14 2016.

[1] La información que se utiliza en el artículo –salvo que se indique otra cosa- proviene de esta fuente, según la transmisión efectuada por el espacio Mesa Redonda, del miércoles 30 de diciembre de 2015. 

[2] Ver “Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2015” Santiago de Chile, diciembre de 2015 en www.repositorio.cepal.org

[3] Ver Economist Intelligence Unit “Country Report Cuba. December 2015” en www.eiu.com

[4] Salvo que se indique otra cosa, los datos del presente trabajo se basan en la intervención del Ministro de Economía y Planificación en la ANPP el 29 de diciembre de 2015, reproducida por el canal de TV Cubavisión el 30 de diciembre de 2015. 

[5] Ver World Bank Commodity Price Forecast, January 20 2016 en www.pubdocs.worldbank.org

[6] Lo ocurrido en las primeras semanas del año con esta medida y su baja efectividad real, lleva a meditar sobre soluciones mejor fundamentadas para estabilizar el mercado. 

[7] El crecimiento acelerado del número de turistas que arriban al país, coloca la oferta de alimentos ante una presión adicional este año.

¿Dónde están Marx y Lenin ahora que los necesitamos?



Paul Craig Roberts, Rebelión

Marx y Lenin iban por delante de su tiempo. Marx escribió antes que nadie sobre la externalización de los puestos de trabajo y la financiarización de la economía. Lenin presidió una revolución comunista que se adelantó al tener lugar en un país en el que los elementos feudales predominaban aún sobre el capitalismo. En el siglo XXI, el capitalismo estadounidense se ha liberado de las regulaciones que lo democratizaban y hacían que estuviera al servicio de la sociedad. Hoy en día el capitalismo se ha financiarizado con la consecuencia de que se ha vaciado de su poder de producción al servicio de la deuda.

Cuando yo era joven, un tipo con un millón de dólares era alguien muy rico. Cualquiera que tuviera unos pocos millones era considerado más rico que los ricos. En estos momentos, hay gente en posesión de miles de millones de dólares.

Pocos de ellos han ganado sus miles de millones produciendo bienes y servicios vendidos a los consumidores.

Los economistas neoliberales que prescriben la política económica no sólo en Occidente sino también en Rusia y China, afirman erróneamente que el dinero recibido es dinero ganado. De hecho, ¿cómo consiguieron realmente los de Menos-del-Uno-Por-Cien sus miles de millones?

Los consiguieron a través de conexiones políticas y mediante transacciones puramente financieras.

Cuando la Unión Soviética se desmoronó como resultado de que los comunistas de línea dura arrestaran al presidente Gorbachev, individuos con buenas conexiones en Rusia y en la provincia soviética de Ucrania, especialmente los que estaban bien relacionados con Washington e Israel, se quedaron con los enormes grupos de empresas que anteriormente eran propiedad del Estado.

En EEUU, los multimillonarios son el resultado de los préstamos bancarios para las adquisiciones apalancadas de empresas. Las adquisiciones proporcionan riquezas al adquiriente recortando las jubilaciones de la compañía y utilizando el efectivo de la misma para amortizar el préstamo de la adquisición. A menudo, la compañía y sus empleados se arruinan mientras el tiburón se larga con cantidades inmensas de dinero. La manipulación de la oferta pública inicial es otra fuente de riqueza, al igual que los derivados titularizados.

Los economistas clásicos, y Michael Hudson hoy, definen estos beneficios como “rentas económicas”, y se obtienen sin aumento alguno de la producción real. Es decir, las ganancias de esos multimillonarios son una forma de parasitismo basada en la explotación y no en la creación de una producción real. Las ganancias son consecuencia de la reducción de los ingresos de la producción al servicio de la deuda.

Las economías capitalistas actuales son mucho más disfuncionales de lo que Marx suponía. Durante las últimas dos décadas, las economía occidentales no han estado al servicio más que de los muy ricos, y las masas explotadas se han sometido a su explotación. También en Occidente la gente puede ser esclava.

No hay ninguna razón para que una persona tenga miles de millones de dólares. El dinero eleva el poder político de determinados tipos por encima del poder del electorado. De hecho, el dinero se convierte en el electorado. El dinero se utiliza para comprar control político y eso destruye a un gobierno que sea representativo. Multimillonarios como Sheldon Adelson, George Soros y los hermanos Koch utilizan sus fortunas multimillonarias para controlar al gobierno estadounidense en aras a sus intereses. Que el Tribunal Supremo sea republicano les ha facilitado bastante las cosas.

El aumento del poder financiero en Rusia y China ha creado centros de poder privado en esos países que, al igual de los existentes en EE.UU., son independientes de los gobiernos. Esos centros de poder tienen potencial para capturar a los gobiernos y utilizar las instituciones públicas para concentrar aún más la riqueza en pocas manos. Las privatizaciones en Rusia y China reforzarán el poder independiente de los estrechos intereses privados existentes en Europa y el Reino Unido. Las economías neoliberales garantizan que, finalmente, el dinero controle a los gobiernos.

Oxfam, una organización benéfica internacional con sede en Oxford, Inglaterra, informa que 62 multimillonarios poseen la mitad de la riqueza del mundo.

Fue Warren Buffett, uno de los megamultimillonarios más ricos, quien dijo que la tasa de impuestos que pagaba su secretaria era más alta que la suya. Si los gobiernos no rectifican esta situación, la revolución lo hará.

Pero, según parece, no harán tal los votantes, al menos no en EE.UU. Hillary representa al Uno Por Cien, como atestiguan los 153 millones de dólares en honorarios como oradora, pero el 99% restante son autodestructivos al votar en apoyo de las ambiciones de Hillary para conseguir la presidencia. Al parecer, H.L. Mencken tenía razón, la inmensa mayoría de los estadounidenses son imbéciles.

Sin solidaridad, una economía no puede ser socialista

En una empresa estatal el trabajador es lo más importante, asegura Filiberto Barrios López, uno de los delegados más jóvenes del país al 7o Congreso del Partido

Luis Raúl Vázquez Muñoz 

CIRO REDONDO, Ciego de Ávila.—En las movilizaciones, cuando faltaban solo cinco carretas por llenar, dicen que su abuelo, Macho Barrios, se paraba en medio de los cortadores y gritaba: «¡Aguanten, que vengo por más!». Y se aparecía con otros vehículos, que su tropa llenaba en un santiamén. Todavía en Ciro Redondo, los azucareros viejos hablan de Macho Barrios, el antiguo jefe de aseguramiento del Complejo Agroindustrial, por su liderazgo y el apego con la gente.

Su nieto, Filiberto Barrios López, guarda en silencio los ejemplos que el abuelo le dio. Aunque no lo diga, las enseñanzas están ahí y guían a este joven de 29 años, quien se desempeña como jefe de producción del central Ciro Redondo, uno de los cinco mejores ingenios del país en las últimas zafras.


Pero en la familia y entre los compañeros, hay otro motivo de orgullo, no solo por el hecho de ser nuevo y desempeñar una responsabilidad tan grande. Y es que Fili —como le llaman— es el delegado más joven de Ciego de Ávila al 7o Congreso del Partido.

Ingeniero en procesos agroindustriales por la Universidad de Ciego de Ávila Máximo Gómez Báez, padre de dos niñas —Amanda y Ana Lía—, al graduarse comenzó a trabajar en la sala de análisis del Ciro Redondo. A los 25 años ingresó al Partido. En su vida laboral ascendió a especialista principal y jefe de sala hasta llegar a su cargo actual.

—Eres jefe de producción desde hace tres años y ese cargo equivale a ser prácticamente el segundo jefe del central. ¿No tuviste miedo cuando te propusieron la responsabilidad?

—No, llegar hasta aquí fue un proceso, no algo violento. Había cumplido otras responsabilidades, que fueron creciendo y algunas, sobre todo las últimas, tenían que ver con dirigir la producción. Cuando hicieron la propuesta, no me tomó de susto.

—La zafra es complicada. ¿Al graduarte no pensaste ir a otro lugar?

—Creo que no tuve tiempo de pensar en irme a otra parte. Dejé llevarme por la vorágine de la zafra y me enamoré del sector. Ser analista ayudó porque debía hacer estimados, adelantarme en cuatro o cinco horas a lo que debía ocurrir y eso es algo apasionante, porque tienes que sumar muchos poquitos, y tratar de no equivocarte en los pronósticos.

—Dirigir es un arte, en ocasiones difícil. Con lo joven que eres debes mandar a personas mayores que tú y con más tiempo en el central. ¿Nunca te has visto en una situación difícil a la hora de imponer respeto?

—Nunca me he tenido que fajar, si es lo que quieres saber. No he tenido la necesidad. No soy una persona alterada, no me gusta gritar ni dar puñetazos sobre la mesa. Creo que soy demasiado impasible. Me inclino más a razonar, aunque a veces me cuesta trabajo llamarle la atención a una persona con 50 años de edad.

—¿Y cómo lo haces?

—Lo primero es el respeto. Después razonar sin maltratos, aun cuando sea delante del colectivo. Que el hombre sepa dónde se equivocó y acepte la crítica como algo constructivo.

—En ocasiones me he encontrado con obreros que opinan que los jefes están solo para mandar desde lejos y no para sudar al lado de los trabajadores. ¿Qué tú opinas? ¿El jefe solo está para mandar?

—Yo sí te voy a decir algo: el jefe está para mandar, controlar y estar al lado del problema, no para quitarle la llave al mecánico. El día que yo esté con la herramienta en la mano es porque algo está mal y ando perjudicando a ese obrero. Sencillamente, no supe dirigir. Ahora, lo que uno no puede tener es miedo a embarrarse de grasa ni perder el sentido del ejemplo, ni creerme superior porque tengo una responsabilidad por encima de otros. Como dirigente sabes que tienes que comportarte, no perder el sentido del sacrificio y en determinado momento cohibirte de cosas que te gustan.

—¿Y tú, por ejemplo, de qué te has cohibido?

—Bueno, a mí, como le pasa a otros, me gusta a veces darme unos tragos con los amigos al terminar el trabajo. Y en tiempo de zafra no puedo hacerlo porque te llaman tres y cuatro veces en la madrugada, y debes tener la mente clara. Hay momentos en que siento unos deseos tremendos de estar más tiempo con la familia y debo aguantarme. Mi mamá vive al lado de mi casa y en la zafra hay días que no la veo porque me levanto a las cinco de la mañana y es raro salir del trabajo a las ocho de la noche.

—¿Cómo compaginar la responsabilidad de dirigente con la de padre y esposo?

—Hay que saberlo llevar. Mi esposa, Lisandra Brito Fernández, ayuda mucho. Hay situaciones en que la familia tiene que estar por delante del trabajo. Cuando hay una enfermedad, el primer día del curso, o cuando las niñas actúan en una obra de teatro, ahí estoy yo.

—Y en los tiempos complicados de zafra, ¿qué hay que ser primero: padre o dirigente?

—Si mis hijas enferman o tienen un problema, yo estoy al lado de ellas. En esas situaciones el cuadro pasa a otro nivel.

—Este Congreso del Partido se desarrollará en un momento muy importante para el país. ¿En qué medida este evento podrá incidir en la recuperación económica que tanto se necesita?

—Pienso que será muy importante por las decisiones tomadas para dinamizar la economía. Si se miran las disposiciones para darle mayor facultad a las empresas en la base y lo que esto ha logrado, uno se da cuenta de que ese es un camino que se necesita profundizar. Por eso el Congreso es necesario. Yo creo que será el evento más importante de Cuba este año, sobre todo en lo que puede implicar para dinamizar la economía.

—Un tema del Congreso es valorar el papel de la empresa estatal socialista. Desde tu experiencia, ¿qué posibilidades le ves a la empresa estatal?

—Las que sus trabajadores y dirigentes sepan y quieran alcanzar. Un ejemplo concreto es el central Ciro Redondo. Hace unos ocho años era un desastre. Ahora ostenta buenos resultados, es uno de los mejores del país.

«Yo creo que hay un elemento esencial y es lograr que los obreros sean lo primero. La solidaridad es importante. En una entidad socialista no puede ser un problema atender a un obrero y su familia. No quiere decir que aquí, en el central, seamos perfectos; pero tratamos de cumplir con ese principio.

«Un día un trabajador se nos acercó: “Tengo a mi padre inválido en Oriente, debo ir a allá y traerlo”, nos dijo y se buscaron las alternativas sin pedir nada a cambio. Eso es ser socialista: tener un sentido del humanismo. Y es algo que uno no puede olvidar».

Las empresas de EE.UU. ocultan 1,4 billones de dólares en paraísos fiscales

Publicado: 15 abr 2016 08:53 GMT | Última actualización: 15 abr 2016 10:13 GMT

Un informe de Oxfam revela las prácticas financieras de las 50 mayores compañías norteamericanas.

Nguyen Huy KhamReuters

En respuesta a los 'papeles de Panamá' divulgados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), la ONG Oxfam ha presentado un estudio que desvela que varias grandes corporaciones de Estados Unidos han guardado 1,4 billones de dólares —superior al PIB anual de España— a través de una "red opaca y secreta" de 1.608 subsidiarias registrada en paraísos fiscales, publica 'The Guardian'.

Esta organización ha elaborado ha un informe sobre los asuntos financieros de las 50 mayores compañías norteamericanas, a las que ha puesto como ejemplo de la fuga de capitales y del "gran abuso sistemático" del sistema fiscal global que realizan algunas firmas.

El gigante tecnológico Apple, la segunda mayor compañía del mundo, ha encabezado la tabla con 181.000 millones de dólares, que guarda en paraísos fiscales a través de tres filiales. Por su parte, el conglomerado energético General Electric conserva 119.000 millones de dólares en 118 sucursales, a pesar de que ha recibido 28.000 millones de los contribuyentes estadounidenses. Les sigue Microsoft, que ha sacado 108.000 millones gracias a los 'huecos' en el sistema fiscal de su país.

Aunque "vivimos en un mundo de abundancia", las grandes multinacionales y las personas ricas "se aprovechan de un sistema fiscal internacional débil y abusan de los paraísos fiscales para ocultar miles de millones", con lo cual "privan a todos los países —sobre todo a los más pobres— de recibir los ingresos fiscales que les corresponden", ha indicado en un comunicado la responsable de Justicia Fiscal de Oxfam, Susana Ruiz.

En su escrito, esta activista ha recordado que "cada año, los países pobres pierden 170.000 millones de dólares, mientras que 400 millones de personas ni siquiera tienen acceso a asistencia sanitaria básica" y ha instado a "todos los Gobiernos, tanto los ricos como los pobres" a que trabajen para "acabar con los paraísos fiscales".