Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

miércoles, 29 de julio de 2015

¿Quieren provocar otra Depresión?

J. Bradford DeLong is Professor of Economics at the University of California at Berkeley and a research associate at the National Bureau of Economic Research

BERKELEY – En los primeros tiempos de la actual crisis económica, solía incluir en mis discursos una línea que a veces provocaba aplausos, generalmente risas y que siempre daba a los oyentes motivos para el optimismo. Decía que vista la experiencia de Europa y Estados Unidos en la década de 1930, hoy las autoridades no cometerían los mismos errores que sus predecesores durante la Gran Depresión. Esta vez cometerían errores diferentes y (ojalá) no tantos como entonces.

Por desgracia, mi predicción resultó errada. Los funcionarios de la eurozona no sólo insistieron en repetir las torpezas de los años treinta, sino que parecen decididos a hacerlo en forma más brutal, más exagerada y más amplia. Eso no me lo esperaba.

Cuando en 2010 estalló la crisis de deuda griega, me pareció que las lecciones de la historia eran tan obvias que la solución se hallaría fácilmente. La lógica era clara. Si Grecia no fuera miembro de la eurozona, su mejor opción habría sido entrar en cese de pagos, reestructurar la deuda y depreciar su moneda. Pero como la Unión Europea no quería que Grecia abandonara el euro (hubiera sido un gran retroceso para Europa en cuanto proyecto político), se decidió ofrecerle ayuda, apoyo, quita de deuda y asistencia con los pagos, en cantidad suficiente para compensar cualquier ventaja que pudiera obtener saliendo de la unión monetaria.

En cambio, los acreedores de Grecia optaron por aumentar sus exigencias. Por eso es probable que hoy Grecia esté mucho peor que si hubiera abandonado el euro en 2010. Sirve de contrafáctico Islandia, que en 2008 fue golpeada por una crisis financiera. Mientras Grecia sigue empantanada en la depresión, Islandia (que no está en la eurozona) está básicamente recuperada.

Claro que, como señaló en 2007 el economista estadounidense Barry Eichengreen, hay motivos técnicos por los que salir de la eurozona sería difícil, costoso y arriesgado. Pero eso es una sola cara de la moneda.

Usando Islandia como comparación, el costo que supone a Grecia no salir de la eurozona es equivalente al 75% del PIB de un año (y en ascenso). Se me hace difícil creer que si Grecia hubiera abandonado el euro en 2010, el efecto económico hubiera llegado siquiera a la cuarta parte de eso. Además, me parece igualmente improbable que el impacto inmediato de salir de la eurozona hoy sea mayor que el costo a largo plazo de quedarse, dada la insistencia de los acreedores de Grecia en la austeridad.

Esa insistencia es reflejo del apego de los funcionarios de la UE (especialmente en Alemania) a un marco conceptual que los llevó una y otra vez a subestimar la gravedad de la situación y recomendar políticas que empeoraron las cosas.

En mayo de 2010, el PIB de Grecia registró una caída interanual del 4%. La UE y el Banco Central Europeo predijeron que el primer programa de rescate reduciría el PIB griego otro 3% por debajo de los niveles de 2010, antes de que la economía comenzara a recuperarse en 2012.

Pero en marzo de 2012 se impuso otra realidad. El PIB iba camino de ser un 12% inferior a 2010, y se implementó un segundo programa. A fin de año, había caído un 17% por debajo de 2010. Hoy está un 25% por debajo del nivel de 2009. Y aunque algunos predicen una recuperación en 2016, no veo ningún análisis de flujo de demanda que permita justificar este pronóstico.

La principal razón por la que las proyecciones erraron tanto es que sus autores subestimaron una y otra vez el impacto del gasto público en la economía, especialmente en una situación de tipos de interés cercanos a cero. Y la evidente incapacidad de las medidas de austeridad para reiniciar la economía en Grecia o el resto de la eurozona no bastó para que las autoridades repensaran la estrategia.

En cambio, parece que están redoblando la apuesta, con la teoría de que cuanto más profunda la crisis, más impulso habrá para las reformas estructurales. La idea es que estas son necesarias para fortalecer el crecimiento a largo plazo, y que si el crecimiento tarda en aparecer, es porque las reformas eran incluso más necesarias de lo que se pensó.

Lamentablemente, es la misma historia de la década de 1930. Como señala el comentarista estadounidense Matthew Yglesias, en aquel momento los principales partidos europeos de centroizquierda se dieron cuenta de que las medidas aplicadas no funcionaban, pero no propusieron alternativas. “Se dejó a otros partidos con programas de menor valor general (Hitler, por ejemplo) entrar en escena y decir que si las reglas de juego llevaban a largos períodos de desempleo masivo, entonces había que cambiarlas”.

Hoy, añade Yglesias, los políticos europeos de centroizquierda “no tienen una estrategia para cambiar las reglas de juego ni agallas para patear el tablero”. Por ello impera la austeridad, y el disenso queda en manos de populistas como Marine Le Pen en Francia o Beppe Grillo en Italia, cuyas propuestas económicas prometen ser aun más ineficaces.

Yo creía que seríamos capaces de aprender del pasado, y que la Gran Depresión fue suficientemente importante en la historia europea para que las autoridades no repitieran los mismos errores. Y sin embargo, por ahora es precisamente lo que parece estar ocurriendo.

Traducción: Esteban Flamini


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Firma de Malasia comercializará vacuna cubana contra el cáncer de pulmón


Desde el 2008, mediante un acuerdo con el CIM, Bioven realiza el desarrollo clínico de esa vacuna cubana en Europa y parte de Asia y Oceanía, acotó Blanco.
Desde entonces, Bioven colocó el fármaco, que se dirige a células de cáncer de pulmón no pequeñas,  en una prueba posterior más grande, y Stephen Drew, presidente ejecutivo, dijo que una salida en el Alternative In­vestment Market, el mercado de valores ju­nior de Londres, puede ayudar a acelerar su empuje comercial.
El medicamento es una especie de inmunoterapia que se dirige a las proteínas llamadas EGF (factor de crecimiento epidérmico) que sobreexpresan las células cancerígenas.
La prueba de Fase III, última antes de buscarse la aprobación regulatoria, inició en mayo con la participación de 419 pacientes de diez países.
Gran parte del trabajo de desarrollo clínico se realiza en Escocia, en colaboración con el Beatson Cáncer Institute, en Glasgow. 

Asesores de Merkel proponen crear un mecanismo para salir del euro

Cinco economistas del Gobierno alemán plantean establecer un sistema para que países de la eurozona puedan abandonarla en caso de insolvencia 




El presidente de economistas del Gobierno alemán, Schmidt, entrega el informe anual con sus recomendaciones a Angela Merkel. / EFE

El Consejo Asesor de Economistas del Gobierno alemán, un grupo de economistas independientes conocidos en el país como el grupo de los “cinco sabios”, se ha mostrado este martes a favor de crear un mecanismo en caso de insolvencia en el seno de la zona euro que permita a los países miembros abandonar la moneda única como último recurso, una recomendación que refuerza la posición que defendió el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, en Bruselas, cuando el grupo discutía la posibilidad de aprobar un nuevo paquete de rescate para Grecia. 

El panel de economistas ha dado a conocer este martes un estudio, bajo el título “Lecciones de la crisis griega para una eurozona estable”, en el que constata que la crisis griega puso de relieve fallos en la arquitectura de la eurozona y recomienda nuevas acciones para fortalecer la unión monetaria. 

“Para asegurar la cohesión de la unión monetaria, tenemos que tomar nota del hecho de que el electorado de los países acreedores no está dispuesto a financiar a los países deudores de forma permanente”, ha dicho Christoph Schmidt, presidente del grupo, al presentar el documento a través de una conferencia telefónica, en la que ha propuesto la creación de un mecanismo de insolvencia. 

Según los economistas, un proceso de insolvencia obligaría a los acreedores a soportar pérdidas si los Estados se encuentran en quiebra, lo que, por otra parte, alentaría a los inversores a evaluar el riesgo soberano con más precisión. Los cinco sabios consideran que la salida de la zona euro es una medida que debe ser posible, incluso si se trata de una situación extrema. “Un Estado miembro que no se muestra cooperativo no puede poner en peligro la existencia del euro”, señalan. 

El grupo de asesores económicos del Gobierno alemán también se muestra en contra de las propuestas formuladas por el Ejecutivo francés, y que apoya el ministro Schäuble, de reforzar la unión política de la zona euro con la creación de un ministro de Finanzas, crear un seguro de desempleo europeo o un gobierno económico. 

“Seria muy difícil hacer frente a las enormes diferencias que existen con respecto a las prioridades económicas de los países de la eurozona”, admitió Lars Feld, uno de los cinco sabios. “Hemos visto en las negociaciones [con Grecia] que las orientaciones económicas diferían enormemente. Francia, Italia y Chipre, por ejemplo, no estaban en la misma posición que los demás Estados miembros”. 

La idea de una mayor integración política y económica ha sido uno de los temas preferidos en la agenda de Wolfgang Schäuble y cobró actualidad gracias a la propuesta formulada por el presidente Hollande, quien se mostró a favor de dotar a la eurozona de un presupuesto común, un ministro de Finanzas y un Parlamento propios

Según los cinco sabios, la mayoría de los países no estarían dispuestos a admitir las limitaciones de soberanía que deberían aceptarse para avanzar, y recuerdan el temor que existe en Alemania sobre la posibilidad de que en la zona euro se adopte la llamada “unión de transferencia”, que obligaría a los países más ricos a ir en ayuda de los más débiles, una situación que les privaría de la motivación para introducir reformas. 

Los cinco sabios proponen, en cambio, que la disciplina presupuestaria de los países miembros de la eurozona sea controlada por los mercados financieros, a los que definen como una “instancia reguladora anónima”.

Bruselas y lo mejor para Grecia: una salida ordenada de la trampa del euro



Las draconianas condiciones impuestas a Grecia no significan ningún alivio verdadero y solo han postergado el momento de la verdad para Europa. Lejos de impulsar el crecimiento y el empleo, la economía helena va camino a disparar el desempleo al 30 por ciento y hundir más a su economía, que ya vive una nueva recesión. Los planes de privatización masiva de los activos helenos no generarán liquidez pero dispararán la inflación al 20 por ciento y la economía se hará insostenible. Nunca ha sido el interés de la troika dar vida a la economía griega, sino exprimir al máximo sus recursos. Prueba de ello es que el "préstamo puente" por 7 mil millones de euros concedido el lunes 20 al gobierno de Tsipras, ese mismo lunes se distribuyó en pagos por 4.200 millones de euros al Banco Central Europeo, y más de 2 mil millones de euros al Fondo Monetario Internacional. Sólo en intereses Grecia canceló más de 400 millones de euros.

El intento de negociar una salida ordenada del euro para Grecia que proponía el ex ministro Yanis Varoufakis fue abortado por los intereses de la troika. Schauble sabe que los bancos alemanes sufrirían un impacto inmediato que dejaría un enorme agujero presupuestario en Alemania. Como indica este editorial de New York Times, el euro se convirtió en una trampa que lejos de integrar a Europa la está pulverizando. Ayer nuevamente el FMI volvió a rebajar las expectativas de crecimiento para la eurozona y pide, insólitamente a los gobiernos, un esfuerzo por "aumentar la demanda" en momentos en que pide al mismo tiempo "rebajar los salarios" y continuar con los planes de austeridad. Christine Lagardé ha logrado la desacreditacion total del FMI.

En Bruselas, sin embargo, intentan poner paños fríos a la crisis y quieren levantar la cláusula que indica que la adopción de la moneda única es irreversible. La salida de Grecia de la moneda única se hace cada día más inevitable y está claro que esta acción puede ser seguida por otros países como Italia, España y Portugal, que han perdido competitividad frente al núcleo europeo del norte y al no disponer de la soberanía monetaria no pueden devaluar su moneda como medida de emergencia. Como señalábamos en 2011 el euro es el principal enemigo de Europa. La moneda única nació viciada en sus mismos orígenes y todos los países incumplieron las normas para ser parte del club. Una salida ordenada de la moneda única puede generar traumas en un comienzo pero mayor bienestar en el futuro.

Un gran negocio para la banca

Lo que se busca ahora es cómo detener el tsunami financiero creado por la moneda única que ha sido sólo un gran negocio para la banca privada. Bancos como Royal Bank of Scotland, Deutsche Bank, Rabobank Group, Standard Chartered y Barclays trasvasan sus beneficios a los paraísos fiscales para evadir impuestos correspondientes a las arcas públicas de sus respectivos países. El euro ha potenciado las asimetrías de la eurozona y repensar una reforma de la moneda única ya no es visto como el peor de la males.

La retirada de Alemania de la zona euro es una de las alternativas que se barajan para una solución sostenible a la crisis europea. Un retorno al Deutsche Mark para Alemania ha comenzado a ser visto con buenos ojos incluso al interior de Alemania, dado que no es Grecia el problema de Europa, sino Alemania. Así lo está comprendiendo hasta el propio Wolfgang Schauble que ve cómo la estructura del euro que diseñó hace 21 años, se ha derrumbado ante sus propias narices porque muchos países que no podían formar parte de él, como Grecia, ingresaron al club. Alemania es el único país que se ha beneficiado con la moneda única y desde el estallido de la crisis sus beneficios se han multiplicado construyendo una gran muralla en Europa.

La Comisión Europea debe abordar un plan que permita la salida ordenada de los países que han sido perjudicados con la moneda única, como Grecia, Italia, España y Portugal. Este "proceso de divorcio" debería ser más ordenado que el proceso de adopción que realizaron los países para acceder al club. Que hoy este tema ocupe parte de la agenda de Bruselas es toda una novedad, dado que hasta el momento los países que adoptaban la moneda quedaban encadenados para siempre al sistema. Además, se hizo pensar erróneamente que la zona euro era Europa y que una salida del euro significaría una salida de la Unión Europea. Grecia y los otros países que abandonen la moneda única sólo dejarán de formar parte de la zona euro, pero seguirán perteneciendo a la Unión Europea.

China y su primera crisis capitalista

Alejandro Nadal, La Jornada

Las tasas de crecimiento de la economía en China han sido objeto de admiración en todo el mundo. Parecía que el capitalismo había llegado a China para mostrar todas sus virtudes y cuando se señalaban los defectos, la mayoría de la gente prefería ignorarlos. Hoy la economía china camina por el sendero de la crisis, su primera crisis capitalista de índole macroeconómica.

Datos oficiales en China revelan que la tasa de crecimiento promedio para el periodo 1991-2014 fue de 10 por ciento. Aunque se sabe que las estadísticas del gobierno chino son objeto de manipulaciones significativas, aún las cifras corregidas arrojan lo que se antoja como un desempeño espectacular. Pero desde 2010 la economía china ha sufrido una desaceleración de 35 por ciento y en 2014 se registró la tasa de crecimiento más baja desde 1991.

Cuando una economía crece a tasas de dos dígitos no es extraño observar el surgimiento de severas distorsiones. No me refiero aquí a las distorsiones que los economistas neoclásicos quieren ver en el sistema de precios debido a la intervención del gobierno en la vida económica. Esos economistas han querido ver una mayor liberalización del mercado porque argumentan que la economía socialista en China acarrea una seria deformación de precios e incentivos. De esta manera los problemas de la economía china se cargan a la cuenta de la intervención del gobierno, no a la inestabilidad intrínseca de las economías capitalistas. Olvidan que el Partido comunista chino es hoy el administrador de una de las economías capitalistas más salvajes de la historia.

Nos referimos a las distorsiones estructurales que hoy marcan a la economía china. En especial, destacan las distorsiones sobre los sectores de bienes raíces y financiero.

El sector de bienes raíces ha sido clave en el proceso de acumulación capitalista y en las transformaciones estructurales en China. Uno de estos cambios ha sido la transición urbana: desde 1949 cuando se consolidó la victoria del Partido comunista chino han surgido más de 600 nuevas ciudades.

En 2004 se introdujo una reforma constitucional sobre propiedad privada residencial y se aceleró la inversión en bienes raíces. Las expectativas sobre la evolución del mercado impulsaron la demanda y el aumento de precios de casas y departamentos hasta el año pasado. Pero entre enero y diciembre de 2014 el mercado se contrajo y los precios de casas se desplomaron.

Algunos datos indican que la burbuja en los precios de bienes raíces se está desinflando en lugar de reventar. Pero nada garantiza que lo peor haya pasado y otros indicadores son menos optimistas. El exceso de espacio residencial y de oficinas sin vender es enorme (hay más de 60 millones de departamentos que no se han podido vender) y con la desaceleración no será fácil identificar compradores.

El freno en la expansión del sector bienes raíces es un poderoso lastre sobre la economía china: tomando en cuenta los eslabonamientos hacia atrás con las industrias de acero, cemento, vidrio, muebles y aparatos eléctricos el sector bienes raíces representa 30 por ciento del PIB. Sin la recuperación del sector bienes raíces la economía china seguirá mostrando menores tasas de crecimiento y se agravará la difícil situación por la que atraviesan esas industrias que ya acusan altísimos niveles de sobre-inversión.

Sin nuevas inyecciones de crédito el sector de bienes raíces no podrá crecer. Pero una buena parte de la abultada cartera vencida de los bancos chinos está vinculada al sector de bienes raíces. La única manera de enderezar el sector de la construcción es mediante una corrección mayor en los precios de casas y departamentos para atraer un número creciente de compradores. Pero ese ajuste de precios afectará la posición de los agentes de bienes raíces que se han sobre-endeudado y no podrán pagar sus créditos.

El gobierno chino ha hecho hasta lo imposible para mantener a flote su sistema financiero. Pero una de las características del mercado accionario y de las operaciones financieras en China es el excesivo apalancamiento. Como se sabe, eso no ayuda nada cuando el pánico se apodera del rebaño de inversionistas y especuladores.

El colapso en el mercado de valores en China ha sido espectacular: del 15 de junio a la fecha el valor de mercado sufrió una caída de 30 por ciento, con más de 4 billones (castellanos) de dólares de pérdidas en capitalización.

Para apoyar el mercado el gobierno ha tratado todo: desde iniciar un programa de compra de títulos y reducir las tasas de interés, hasta suspender las transacciones del 54 por ciento de las acciones que se cotizan en China.

Y cuando por fin nada parecía detener el colapso el gobierno tuvo que interrumpir las transacciones. Pero el apalancamiento ha sido desorbitado y la caída apenas ha comenzado.

Si alguien pensó alguna vez que el capitalismo en China no mostraría su verdadera cara, debe pensarlo dos veces y revisar los números e indicadores sobre el sector financiero y la economía real. Es posible que la crisis en China apenas esté arrancando.

Twitter: @anadaloficial

Varoufakis tenía un plan para volver al dracma pero Tsipras no lo autorizó



El ex-ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, habría diseñado un sistema de pagos y una banca paralela con la que preparar el terreno para una eventual salida del euro.

El plan, que el primer ministro Alexis Tsipras nunca autorizó, estaba diseñado para afrontar un escenario en el que la Troika forzase el cierre de los bancos, como finalmente ocurrió.

En una grabación telefónica que ha hecho pública un diario conservador griego (Kathimerini), Varoufakis explica abiertamente su plan. El contexto es una teleconferencia con miembros de fondos de capital riesgo, presuntamente coordinados por el ex-ministro de Finanzas británico, Norman Lamont. La conversación se produjo el 16 de julio, más de una semana después de que Varoufakis dimitiera de su cargo.

El ex ministro de Finanzas griego explica en la grabación que antes de la llegada de Syriza al poder, en diciembre, obtuvo la aprobación de Tsipras. En consecuencia, y apoyado por un reducido grupo de colaboradores, se puso manos a la obra para crear un sistema de pagos que permitiera funcionar en euros pero que pudiera cambiarse a dracmas (anterior moneda griega) “de la noche a la mañana” si fuera necesario.

“Se hubiera creado un sistema bancario paralelo mientras los bancos estuvieran cerrados como consecuencia de la agresividad del Banco Central Europeo (BCE) y su negativa a darnos ni un respiro”, explica Varoufakis a sus interlocutores en la teleconferencia. Para poner en marcha este plan, el ex ministro de Finanzas estimaba que necesitaría al menos 1.000 empleados. Una valoración muy aproximada porque nunca obtuvo el visto bueno definitivo de Tsipras, apuntó el mismo.

Plan secreto

El plan preveía la apropiación del NIF de contribuyentes y empresas mediante el pirateo de la web de la Secretaría General de Ingresos Públicos, un organismo bajo control absoluto de la troika. “Queríamos crear en secreto cuentas de reserva vinculadas a cada NIF sin decírselo a nadie, solo para tener un sistema funcional. Con darle a un botón podríamos asignar números de identificación a los titulares d elos NIF, a los contribuyentes”, reveló.

Esto permitiría la creación de un sistema paralelo que podría funcionar en caso de que los bancos fueran obligados a cerrar y haría posible también realizar pagos entre terceros y el Estado, además de poder establecer de forma eventual la creación de un sistema bancario paralelo. Como la secretaría general “está controlada completa y directamente por la troika”, Varoufakis llamó a un amigo suyo de la infancia, un experto en informática y profesor de la Universidad de Columbia, para hackear el sistema. Una semana después de que Varoufakis se pusiera al mando del Ministerio de Finanzas, su amigo contactó con él por teléfono y le dijo que tenía el “control” del hardware pero no del software “que pertenece a la troika”.


EC