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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

martes, 1 de marzo de 2022

¿La guerra de Rusia estimulará la diversificación del comercio?

1 de marzo de 2022

En el mundo turbulento de hoy, la seguridad económica depende de la capacidad de los países para depender de sus socios comerciales. Esto plantea serios desafíos a corto plazo, particularmente para la Unión Europea, que se encuentra en la posición poco envidiable de depender en gran medida de las importaciones energéticas rusas.

MILÁN – Desarrollar resiliencia se ha convertido en una especie de mantra en los últimos años, particularmente durante la pandemia de COVID-19. Pero la acción para impulsar la seguridad económica y promover la diversificación ha sido lenta. Sin embargo, tras la invasión rusa de Ucrania, esto podría estar a punto de cambiar.

En las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, los actores económicos de todo el mundo depositaron una fe considerable, y cada vez mayor, en un compromiso internacional de base amplia con una economía mundial relativamente abierta. A diferencia del pasado más distante, cuando los países solían ir a la guerra para asegurar sus intereses económicos, los formuladores de políticas se preocupaban poco por las denegaciones arbitrarias o políticamente motivadas de acceso a recursos o mercados críticos. Podrían limitar sus preocupaciones a cuestiones como la exposición de la economía a condiciones cambiantes de oferta y demanda y, en ocasiones, a movimientos violentos de precios.

Pero las tensiones, fricciones y bloqueos en las cadenas de suministro globales durante la pandemia comenzaron a erosionar esta fe. Los precios y los mercados no fueron el principal determinante de la distribución de vacunas. Además, China, Estados Unidos y otros han erigido altas barreras para el acceso al mercado de empresas tecnológicas extranjeras (especialmente de sus rivales), citando preocupaciones de seguridad nacional.

En términos más generales, las sanciones económicas y financieras se han convertido en el arma preferida de la política exterior, especialmente en los EE. UU. No debería sorprender, entonces, que las sanciones hayan formado la mayor parte de la respuesta de Occidente a la crisis de Ucrania, especialmente dada la probabilidad de que Rusia trate cualquier intervención militar directa de la OTAN en Ucrania como una declaración de guerra. Estados Unidos y la Unión Europea actuaron rápidamente para aislar a los principales bancos rusos de las transacciones internacionales al excluirlos del sistema de mensajería financiera SWIFT y ahora congelaron los activos del banco central ruso.

Con la economía de Rusia ya tambaleándose , ahora está muy claro que la seguridad económica de un país depende de sus relaciones más amplias con sus socios comerciales, que deben ser razonablemente confiables y predecibles. Esto plantea serios desafíos a corto plazo, en particular para la UE, que se encuentra en la posición poco envidiable de depender en gran medida de las importaciones energéticas rusas.

Tal como está, Rusia suministra casi el 40% del gas natural de Europa. El miedo a perder ese suministro ha limitado significativamente la respuesta económica de Occidente a la invasión de Ucrania. Por ejemplo, los principales países de la UE se resistieron inicialmente a excluir a Rusia de SWIFT y, cuando se tomó la decisión, solo se vieron afectados los bancos "seleccionados".

Al mismo tiempo, Rusia depende de la UE para seguir comprando su gas. Entonces, quizás el arma económica más poderosa en el arsenal de Occidente es una que la UE no puede usar sin imponerse un daño severo a sí misma. El resultado es similar a la "destrucción mutua asegurada" con la que el mundo ha contado durante mucho tiempo para disuadir los ataques nucleares.

Como reconoció el primer ministro italiano, Mario Draghi , la semana pasada, “los acontecimientos de estos días demuestran que fue una imprudencia no haber diversificado más nuestras fuentes de energía y nuestros proveedores en las últimas décadas”. De hecho, Europa parece haber quedado atrapada en un rincón energético, aunque las sanciones no relacionadas con la energía son, sin duda, duras y aún pueden endurecerse. En cualquier caso, los costos de cualquier sanción, incluido el aislamiento de Rusia de los mercados globales y la pérdida de acceso a productos y tecnologías, dependen en gran medida de la medida en que China decida apoyar a Rusia.

Por ahora, los líderes europeos simplemente tendrán que lidiar con lo que venga. Pero, para fortalecer su seguridad a largo plazo en un mundo cada vez más turbulento, los países también deben incorporar resiliencia económica, lograda a través de la diversificación, en sus estrategias de política exterior.

Cuando se trata de energía, Europa podría emular a Japón, que también depende por completo de los combustibles fósiles importados. Japón adquiere petróleo de varios países de Oriente Medio y gas natural en forma de gas natural licuado (GNL) de Australia, Malasia, Qatar, Rusia, EE. UU. y otros, y Australia tiene la mayor cuota de mercado (27 %). . Si el suministro de energía de Europa se pareciera más al de Japón, la estructura de pagos del actual juego Rusia-Occidente se vería muy diferente, con Europa teniendo el poder de imponer costos asimétricos a Rusia a través de sanciones relacionadas con la energía.

El valor de la diversificación aumenta con la magnitud de los riesgos relativamente no correlacionados que uno enfrenta. Algunos señalarán que tal diversificación es costosa, sobre todo porque reduce la eficiencia. Pero si bien los costos pueden no valer la pena en un entorno estable y de bajo riesgo, no vivimos en ese entorno. En el mundo actual, los costos de la diversificación se ven eclipsados ​​por los costos potenciales y probables de las interrupciones. En presencia de riesgos significativos parcialmente no correlacionados, la diversificación es la mejor estrategia.

Esto no es cierto sólo para las importaciones. Dado que se puede cortar el acceso al mercado (China lo aprendió de primera mano durante la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump), los países también deben esforzarse por diversificar sus mercados de exportación. Si bien es difícil diversificarse más allá de economías tan grandes como las de EE. UU. o China, los países pueden moverse en esa dirección.

Por supuesto, el imperativo más urgente es diversificarse y alejarse de socios comerciales impredecibles. Los socios con los que las reglas de compromiso están claramente acordadas y es probable que se mantengan estables presentan un riesgo mucho menor, lo que reduce los beneficios de la diversificación. No obstante, los países deben evitar una dependencia excesiva de cualquier socio, sin importar cuán estable sea, sobre todo debido a los crecientes riesgos de interrupciones relacionadas con el cambio climático.

Es importante señalar que es poco probable que el nivel necesario de diversificación, es decir, un nivel que mejore la seguridad económica y la posición de negociación de un país en caso de una crisis, surja como un resultado puramente de mercado, porque los beneficios económicos y estratégicos son no totalmente captada por los participantes del mercado. Aunque los participantes del mercado reconocen los riesgos y no se negarán a diversificar los mercados y las fuentes de suministro por completo, probablemente no irán lo suficientemente lejos.

Ante esto, la política pública y la coordinación internacional deben jugar un papel importante en el avance de este proceso. Afortunadamente, por ahora, los formuladores de políticas tienen un fuerte incentivo para tomar las medidas necesarias. Pero aún está por verse si su sentido de urgencia persistirá o se desvanecerá a medida que disminuyan los niveles de amenaza percibidos.


MICHAEL SPENCE premio Nobel de economía, es profesor emérito de economía y ex decano de la Graduate School of Business de la Universidad de Stanford. Es miembro principal de la Institución Hoover, forma parte del Comité Académico de la Academia Luohan y copreside el Consejo Asesor del Asia Global Institute. Fue presidente de la Comisión independiente sobre Crecimiento y Desarrollo, un organismo internacional que de 2006 a 2010 analizó las oportunidades para el crecimiento económico mundial, y es autor de The Next Convergence: The Future of Economic Growth in a Multispeed World (Macmillan Publishers, 2012 ).

Arquitectura en Cuba: corto sosiego para una vieja angustia


La reciente reactivación de la construcción de viviendas y la remodelación de barrios vulnerables, invita a ambicionar un salto cualitativo en los proyectos y en los cimientos de la actividad profesional que los hará posibles. Ante la aspiración del gobierno de incrementar el fondo habitacional existente, ¿podrán las estructuras estatales asumir la proyección urbanística que conlleva este reto?




Cuba produjo menos insumos básicos para la construcción en 2020 que en 2019, excepto arena calcárea y la piedra triturada. /Yasset Llerena.

San Martín, situado en el municipio capitalino de Cerro, a pocos pedales de la Plaza de la Revolución, es un barrio fruto del “esfuerzo propio”. Sus casas de madera mudaron de piel hacia el tono opaco de la cal y el cemento, mientras sus calles han permanecido prácticamente intocadas desde hace más de 10 años, con tantos baches que los ciclistas, aunque puedan acortar por allí, prefieren tomar la paralela, angosta y muy transitada calle de Zaldo.

En una punta del vecindario, las inundaciones son tan comunes como el aroma a café molido y, en algún momento, la venta furtiva de marihuana. Algunos residentes de pisos bajos construyeron, luego de muebles y colchones enchumbados, pequeños diques en la entrada de sus hogares. Durante las anegaciones, adolescentes aparecían remando en balsas de poliespuma, río abajo, en dirección a la calzada de Infanta; a veces, corriente arriba, navegando hacia el Estadio Latinoamericano: un Mississippi lleno de tom-sawyeres y huckleberry-finnes. Y aunque el alcantarillado de esa zona ha sido intervenido tantas veces como veces ha dado problemas, las crecidas persisten; de hecho, desde hace meses brota, además, un salidero que ha empantanado hasta el asfalto.

Por eso, cuando alguien ve que el Gobierno está remodelando los despojos de una antigua fábrica de San Martín en viviendas sociales, no puede nada menos que sentir un corto sosiego.

La edificación de viviendas en Cuba es uno de los pilares de la política retomada por el presidente Miguel Díaz-Canel. Ya en la sesión parlamentaria de diciembre de 2018, calculaba que, si cada municipio levantaba al menos un domicilio diario, podría reducirse con más agilidad la deuda habitacional. “El tema fundamental está en la producción local de materiales (de construcción)”, reconoció.

Un año después, Díaz-Canel recalcó que solucionar que solucionar el desabastecimiento de dichos materiales y acelerar los ritmos constructivos permitirían acercarse a la posibilidad de erigir 60 000 casas al año. En 2020 esta cruzada se divulgaría otra vez, con con un tuit de la cuenta del presidente como evidencia: “La construcción de viviendas con máxima prioridad en la estrategia de desarrollo local”.

La realidad fue que en 2020, con la crisis económica y sanitaria derivada de la covid-19, el desempeño constructivo lució incluso peor: según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), ese año apenas se terminaron 32 874 viviendas (en 2019 fueron 44 566). En ambos años –un dato extra–, más casas fueron terminadas por “esfuerzo propio” que por gestión estatal.

Cuando empezó 2021, la situación no era más alentadora: quedaban –según la ONEI– 60 908 viviendas paralizadas y 100 916 en plena faena constructiva, en un contexto donde la crisis engordaba y se notaba la escasez y el sobreprecio de los materiales.

Ese año estuvo, además, cargado de tensiones y desahogos sociales. En abril, para zanjar viejas deudas ciudadanas, se lanzó desde La Habana proyecto de trabajo en comunidades vulnerables: se empezó por San Isidro, luego fue Jesús María (vecindarios del municipio de La Habana Vieja). Después, este plan recibió apoyo de los organismos de la Administración Central del Estado e incluyó una estrategia para 60 barrios “priorizados”, a los que se sumaron otros.

De modo que se arreglaron fachadas, calles y aceras de algunas localidades, se instó otra vez a expandir y reparar el fondo habitacional. Lo curioso es que, con tales vientos de bloques y cemento, no se hable mucho de proyección arquitectónica y urbanística.

Mínimo costo, mayor bienestar y calidad de vida




El equipo premiado con el proyecto Vivienda Inteligente. De izquierda a derecha: Arleet Díaz, Dayra Gelabert, Larisbel Navarro, Dania González y Michelle Rodríguez. /Yasset Llerena.

A tono con la urgencia constructiva del Gobierno, en agosto de 2021 la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba (Unaicc), a solicitud del Ministerio de la Construcción (Micons), convocó a concurso de diseño de edificaciones de viviendas. Un objetivo del certamen era disponer de anteproyectos viables ante la situación del déficit habitacional existente.

Para esto, a los arquitectos se les exigió propuestas flexibles que satisficieran las necesidades de la población y los requerimientos del entorno urbano con el empleo, eso sí, de materiales locales y un mínimo uso de acero y equipos pesados. La convocatoria insinuó que esta vez se ejecutarían las obras destacadas.

Se presentaron 19 trabajos, de los cuales tres recibieron premios y otras menciones. “Hubo de todo”, resumió la doctora arquitecta Martha Garcilaso, presidenta del jurado. Desde “edificios simplistas, cajones como los habituales”, hasta propuestas que “integraron lo urbano y lo arquitectónico de forma adecuada”.

El equipo laureado con el segundo premio, compuesto por cuatro estudiantes y dos profesoras de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (Cujae), entregó un proyecto de “vivienda inteligente” (específicamente, de un edificio en el cruce de la calle 43 con 64, municipio de Playa) que, según Garcilaso, destaca porque incorpora espacios para uso social y colectivo, y tiene una adecuada volumetría, fachadas dinámicas, manejo del reciclaje, entre otros aderezos.

La doctora Dayra Gelabert, una de las profesoras miembros del equipo, explicó que una vivienda inteligente “tiene que ser específica, que nazca del contexto, que responda al lugar y sea adecuada no solo al ambiente construido, sino también al clima, a la orientación del sol… No es solo un edificio con un aparataje tecnológico”.

Su colega del claustro, la doctora Dania González, añadió que la inteligencia del diseño radica, además, en garantizar, con el mínimo costo, mayor bienestar y calidad de vida.

“Es pensar, según el espacio, y que mejore el confort… básicamente, es pensar en la experiencia del usuario…”, redondeó Larisbel Navarro, una de las estudiantes.

“Es más, con menos. Lograr el máximo bienestar con el mínimo costo”, sentenció González y luego remató: “Esto solo se logra con el diseño arquitectónico”.

Según su criterio, no se debería construir una vivienda sin una proyección específica y adecuada para el entorno, pero, lamentablemente -deja entrever la interlocutora-, esto ocurre a cada rato.

¿La construcción se tragó a la arquitectura?



Simulación del proyecto Vivienda Inteligente, en la esquina habanera de 43 y 64, en Playa. /Cortesía de autoras.

Michelle Rodríguez, otra estudiante, explicó que, a la larga, las viviendas inteligentes son más baratas: si, por ejemplo, la casa no se ventila naturalmente, necesitará climatización y más consumo energético, algo que puede solucionarse desde el diseño.

Por su parte, Garcilaso dijo que para el Micons resulta más práctico utilizar las tecnologías constructivas más disponibles en Cuba, como los sistemas prefabricados de losa y muros, por citar alguno. En teoría, como estas se producen en el país y de forma seriada, se ahorra tiempo en la ejecución de la obra; en cambio, la “inteligencia” de un edificio a veces implica otras técnicas de avanzada que son caras en su instalación y no están concebidas en el presupuesto para el programa de viviendas. “Además, es necesaria una fuerza de trabajo con especialización, que no existe”, sentenció.

Si bien estas últimas pueden resultar más complejas y costosas, “a largo plazo esas soluciones resultan económicas para el ciclo de vida de la edificación y los gastos de las familias”, aseveró con sus 55 años de experiencia.

Como la mayoría de esas “tecnologías disponibles” obliga a construir en las periferias, esto provoca, según Garcilaso, el encarecimiento de las urbanizaciones debido a los movimientos de tierra indispensables para preparar el terreno. Dicha práctica, además, se desvía de los Planes de Ordenamiento Territorial y Urbanismo, que plantean la necesidad de compactar la ciudad.

¿Entonces la decisión de usar, o no, diseños de viviendas inteligentes recae en una mera cuestión monetaria? ¿O tal vez influyen en esta criterios achantados de los decisores correspondientes?

“Desde los años 80 estoy en esa lucha”, dijo la profesora González. “En esa época, cuando empezamos a insistir en la necesidad de hacer viviendas solares, bioclimáticas, sustentables, etcétera… nadie te hacía caso. Te oían y apenas decían: ‘qué interesante’”.

“Hay investigaciones publicadas y premiadas”, insistió González. “Pero no se han podido aplicar… porque no les interesa”.

El sector de la vivienda se rige por un enfoque demasiado tecnológico –señaló Gelabert–, “donde lo importante es con qué sistema constructivo trabajo y que me cueste muy poco la ejecución. Por eso, casi todo lo que se construye, a los dos meses ya hay que darle mantenimiento porque no tiene pintura, la superficie está mal acabada, con una escorrentía horrible, porque no hay elementos que protejan el propio inmueble desde la etapa de diseño”.

“La construcción se tragó a la arquitectura…”, fue rotunda González. “Y todavía se piensa que los arquitectos son unos intelectualoides, que lo que hacen es complicar el problema”.

Garcilaso, quien además dirigió el Programa Arquitecto de la Comunidad entre 1997 y 2004, reveló que sus colegas a veces tienen que cumplir tareas de proyección no siempre elaboradas por especialistas, en detrimento de la funcionalidad del edificio.

Además, mencionó ejemplos en lo que pudiera no haber arquitectos: en los “cambios de usos” a nivel local, donde oficinas, almacenes y antiguas fábricas subutilizadas (como la de San Martín) terminan transformadas en malas viviendas con espacios no adecuados, sin iluminación ni ventilación confortables y otros defectos.

En construcciones particulares a veces sucede que “no hay proyecto porque no se exige Licencia de Obra a los propietarios. Sobre todo, si es en interiores. Ha habido casos en los que se demuelen muros de carga y se producen accidentes graves”, reveló.

Sobre el proyecto en comunidades vulnerables de La Habana, como precedente, tiene los llamados Talleres para la Transformación Integral de los Barrios (TTIB): Creados en 1988, fueron instancias de trabajo social en barrios capitalinos; se subordinaron administrativamente al Gobierno municipal y los integraron ingenieros, arquitectos y técnicos residentes del propio territorio.

“Lamentablemente, desaparecieron (los TTIB)”, dijo Garcilaso y prosiguió: “La idea actual (la de los más de 60 barrios) es genial, necesaria. Pero en un número considerable de casos se trabaja sin plan ni proyectos. Las acciones en las viviendas tampoco se proyectan. Se repetirá lo que sucede con los ‘cambios de uso’. El resultado no podrá ser bueno ni sostenible en el tiempo”.

El yin y el yang de la arquitectura



/Yasset Llerena.

El programa de la vivienda prevé para el presente decenio la construcción de más de medio millón de viviendas nuevas y la rehabilitación de casi 400 000 del fondo habitacional existente. Muchos especialistas se cuestionan si las estructuras estatales podrán asumir una proyección urbanística de semejante envergadura.

La concursante Gelabert explicó que hay un grupo de obras a pequeña escala que no puede encargarse al Estado. Las empresas de proyectos suelen diseñar hoteles, hospitales y edificaciones por el estilo. Por otra parte, los arquitectos de la comunidad no deben proyectar una transformación general del espacio (ejemplo, convertir una vivienda en restaurante), y sí ampliaciones u otra modificación. “Pero estos profesionales tampoco dan abasto y, en general, no siempre son arquitectos”.

Y aquí entran los estudios de arquitectos privados, cuyos reclamos de normalizar su estatus legal quedaron zarandeados en agosto de 2021, tras la prohibición oficial de ejercer esa actividad como negocio no estatal, junto a otras prácticas profesionales.

Para González, permitir el emprendimiento del gremio sería una solución a la ausencia de diseños inteligentes de las viviendas.

Sin embargo, Garcilaso piensa que la licencia de arquitecto independiente no resolverá los problemas arquitectónicos:

“Es que no trabajan en viviendas sociales, sino en residencias. Sus inversionistas son familias con recursos financieros considerables. Esas circunstancias permiten proyectar con pocas limitaciones de materiales y dimensiones. ¿Por qué el trabajo independiente sería la solución de la buena arquitectura? ¿Es que los arquitectos que trabajan en las empresas estatales no son buenos?”.

Ante el reclamo de los arquitectos privados, el Gobierno les ofreció la opción de hacer Mipymes estatales; proposición que no satisfizo las demandas de esa parte del gremio. Por su lado, reveló Garcilaso –también Vicepresidenta Nacional de la Sociedad de Arquitectura de la Unaicc–, que la organización gremial a la que pertenece propuso retomar los antiguos “trabajos técnicos”, los cuales funcionaban como una vía legal para que arquitectos e ingenieros realizaran trabajos de forma más autónoma. Esa posibilidad fue rechazada posteriormente por el Gobierno.

“Se compara con la medicina y la educación que no tienen trabajo privado. No es lo mismo”, valoró Garcilaso: “La Unaicc no está de acuerdo y está apelando”.

Una mejor estructura, según la doctora, estaría basada en pequeñas empresas estatales o bajo la gestión de la Unaicc, que garantizarían la calidad de los proyectos, presupuestos definidos, etcétera.

Liberar la gestión privada en la arquitectura, probablemente solo genere una mayor oferta de tales servicios en el mercado más oneroso, aunque inicialmente. Aun así, debería considerarse si es sensato hoy limitar esa fuerza productiva cuando, en la práctica, el desplazamiento de recursos humanos del sector estatal al informal es creciente, así como la cifra de arquitectos que emigran del país.

Mientras, preocupa al vecindario de aquel nuevo hogar de San Martín, que la pintura se disuelva tras las primeras lluvias, el calor ahogue sus salas y el sol calcine los muebles; o peor, que el salidero de la esquina acabe desmoronando los cimientos del edificio.

La tierra pide más brazos ( +Podcast)

Por: Joel Mayor Lorán, Otoniel Márquez

 

UEB 24 de Febrero Cítricos Ceiba Raisel Capote. Fotos: Otoniel Márquez

Desde sus entrañas, la tierra lanza un grito lastimero. Pide más brazos y no los encuentra. No importan las 17 279 hectáreas ociosas con las cuales Artemisa cerró en 2021. Las extensiones cultivadas tampoco disponen de fuerza de trabajo suficiente para atenderlas.

Según Daidée de la Candelaria Piedra, directora de capital humano del Grupo Empresarial Agropecuario y Forestal Artemisa, su fuerza total asciende a 11 446, de ellos 9542 de manera directa a la producción (897 mujeres). Y añade que, usualmente, contratan una cantidad adicional estimada en 900 obreros agrícolas, los llamados eventuales.

Algo similar revela José Piñero Borjas, jefe de despacho de la dirección de la Empresa Cítricos Ceiba, cuya sede radica en el municipio Caimito. La plantilla la integran actualmente 443 trabajadores.

“Nuestro polo productivo está ubicado en la UEB 24 de Febrero. Son 1500 hectáreas de cultivos varios. Hoy la principal inversión está dirigida a la yuca, gracias a un crédito de la Banca de Fomento Agrícola. Además, tenemos plátanos, maíz, frijoles, calabaza, tomate y frutales como mango, guayaba, frutabomba y coco.

“De acuerdo con las necesidades de los diferentes cultivos durante el ciclo, sus 30 usufructuarios contratan entre 20 y 25 jornaleros cada uno”.

Tal situación resulta común a toda la agricultura artemiseña, incluso en el tabaco. Lo confirma Clara Maris Cruz, directora de capital humano en la Empresa de Acopio y Beneficio Lázaro Peña, situada en San Antonio de los Baños.

“Nosotros disponemos de 3115 trabajadores, 1911 directos a la producción (686 mujeres). Contamos con ocho campamentos (y los productores tienen varios más), donde albergamos más de 700 movilizados”.

Estrategias diferentes

UEB 24 de Febrero, Fotos: Otoniel Márquez

Dice Raisel Capote García, uno de los usufructuarios de la UEB 24 de Febrero, que la fuerza de trabajo en la agricultura no es suficiente porque “nadie quiere trabajar en el campo, mucho menos los muchachos nuevos. No tengo trabajadores fijos”.

Por eso acude a los eventuales y al empleo de maquinaria.

“Además, así no tengo que invertir todo el tiempo, solo cuando los necesito, igual para cosechar boniato o sembrar yuca. Ellos trabajan bien. Ya no son tan jóvenes. Vienen de las provincias orientales, pero viven aquí hace tiempo. Están organizados en una brigada. Le pago 200 pesos en efectivo a cada uno”.

Este técnico de telares devenido usufructuario, atiende 15 hectáreas junto con su hijo Raimel. Aquellas tierras solían estar cubiertas de cítricos, hasta la llegada de la plaga del huanglongbing; ahora proliferan cultivos varios. El día de nuestro recorrido 13 trabajadores eventuales le recogían el maíz, a razón de 200 pesos la mañana.

“Somo una brigadita móvil de 12 personas –afirma su jefa Carmen Rosa Poll. Yo se lo digo a ello: ‘nosotro vamo a trabajar, nosotro no vamo a jugar’. Ahí ta’ él, que lo diga. Nosotro se lo demotramo: ya a la 10 o la 11 de la mañana nosotro terminamo la jornada, y es hata la 12 del día. Nosotro trabajamo”.

Muy cerca de allí, Karel Viña García, presidente de la CCS Néstor Milián, prefiere mezclar estrategias. Desde marzo de 2021 atiende 52 hectáreas en usufructo, con cinco trabajadores fijos a quienes paga 1000 pesos a la semana y el 2% de cuanto genere la producción.

“Por supuesto, recurro a eventuales para las siembras y cosechas grandes, y les pago según ajustes, de 250 a 300 pesos. Pero solo en esas ocasiones”.

Carliovi Maceo, uno de esos trabajadores fijos, llegó al Dagame hace diez años. Atrás quedó su natal Guantánamo. Pese a tener tres hijos y una casa de madera con techo de “fibra” y piso de cemento, siente que su empeño da frutos.

Ya puso en regla los papeles de la casa… y confía: a los 1000 pesos semanales ha podido sumarles, por concepto del 2%, cantidades ascendentes a 2000, 1896, 3100 y otros 1000 como resultado de las cosechas.

Drama en Dagame y en…

UEB 24 de Febrero Cítricos Ceiba Ismael Ortega. Fotos: Otoniel Márquez

Carmen Rosa Poll trabajó siete años en la caña. En consonancia con lo que ocurre en las tierras de este archipiélago, luego permutó el antaño oro verde por los más jugosos dividendos de los cultivos varios, y descubrió un modo mejor de buscarse la vida, al frente de una brigada alegre y jaranera, pero muy productiva.

Ninguno le teme al campo. Le entran al surco con fiereza. Las manos que seguro no escribieron muchas composiciones ni la solución a complejos problemas matemáticos, demuestran suma destreza en el maíz: en poco tiempo la loma de mazorcas comienza a desbordar su carreta.

La jefa de brigada parece ser no solo quien los organiza durante la jornada de trabajo, sino una verdadera líder. Procede de Ramón de Guaninao, zona cafetalera de Palma Soriano, en Santiago de Cuba. De allá vino con su hija Yaisel, entonces de 13 años.

“Vine a visitar a mi hermano, me gustó y me quedé. Tengo cinco hijo, tre trabajando aquí (dos varones y una hembra). Mi hija me ta’ haciendo lo papele de la casa. Ella vivía con su marido. Uno de su hermano le dio su casita, pa’ que ella no se quedara sin techo.

“Y el otro le va a hacer lo papele de su casa, que es de madera, porque ella empezó a hacer los de la mía: así, como es la hembra, si un día el marido la bota… no se queda sin casa. A mis hijo le pusieron multa y… todavía no tienen todo legal. El resto, algunos sí; otros viven… ¿tú me entiende?, entre familia ahí.

“La mía tiene un cuarto de mampostería, el resto de madera, en mala condiciones, pero el piso de cemento. Mi hija tiene tres hijo, que van a dormir a la mía, porque el polvo lo mata; son alérgico.

“¿Mis ingreso pa’ arreglar la casa? No se puede. Son 200 pesos pa’ comer, pa’ la merienda de lo niño, y más ná. ¿Qué vamo a hacer? Y cuando termine la cosecha de maíz, nos tá esperando otro guajiro pa’ recoger maní, y otro más pa’ recoger tomate”.

Su hija Yaisel Castellanos trabaja como el que más en la brigada. Mantiene las uñas largas, pintadas y el pelo cubierto bajo la capucha de la enguatada. Es madre soltera. “Tengo tres niños (cada uno de un padre diferente) y me hace falta trabajar”, afirma a secas.

Ismael Ortega Noa, especialista fitosanitario de la UEB 24 de Febrero, conoce al dedillo cuanto ocurre por aquellos lares. Se retiró hace un año y de inmediato lo recontrataron. Acumula 47 años en Cítricos Ceiba.

Es hijo de campesino y nativo del asentamiento Dagame, electrificado en 1984, cuando también le instalaron el servicio de agua.

“Era una comunidad pecuaria que atraía fuerza de trabajo. Teníamos una escuela pequeña; a estas alturas se ha convertido en un seminternado de primaria con 600 muchachos. Pero la Empresa Pecuaria Genética Los Naranjos perdió buena parte de la masa ganadera, sus instalaciones se fueron destruyendo… y toda esa fuerza se desplazó.

“Dagame ha crecido mucho, una parte pertenece a Alquízar y otra al municipio Artemisa. Se ha llenado de casas en malas condiciones, de personas que no trabajan y de otros muy laboriosos. ¡Ojalá podamos contar siempre con esta brigada, para apoyar a los usufructuarios durante los picos de cosecha! El principal problema de nuestra UEB es precisamente ese: la fuerza de trabajo”.

Sin embargo, el drama de la emigración descontrolada en busca de trabajo se extiende por gran parte del territorio, principalmente donde las tierras son más fértiles, como Alquízar, Güira de Melena, San Antonio de los Baños y Artemisa, aunque lo padecen Mariel, Caimito…

Niurka Navarro vive hace poco más de un año en Pulido, otro de los asentamiento de Alquízar. Como tantos a su alrededor, llegó de Oriente y el primer empleo que encontró fue en la agricultura. Varias veces la contrataron para apoyar durante los picos de siembra o de cosecha.

Así logró hacerse de una casita y comodidades dentro de esta, además de un capital suficiente para comprar mercancías a los productores y luego comercializarlas en su provincia de origen.

Una tierra seductora

UEB 24 de Febrero Cítricos Ceiba. Fotos: Otoniel Márquez

San Antonio de los Baños es conocida en toda Cuba como la Villa del Humor, algunos hasta le endilgan el título de Capital Cultural de Artemisa. El movimiento teatral, las peñas, el cantautor Silvio Rodríguez y aun el deporte le han deparado no pocas glorias. No obstante, son sus tierras el principal atractivo que resuena al otro extremo del Caimán antillano.

Lo atestigua José Abel Morales, vicepresidente de la CPA Antero Regalado. Ellos establecieron como estrategia la vinculación del hombre al área, pero contratan brigadas durante los picos de cosecha o de siembra.

“Es la fuerza mayor. Dos hombres no bastan para recoger una caballería de frijoles, o sembrar una de boniato. A veces hay que salir del municipio a buscar esos brazos. Y, como los necesitados somos nosotros, ellos mismos ponen su precio, y ya nadie trabaja por cien pesos”.

A escasos metros de la sede de la cooperativa, hallamos a Edy Salazar en la limpia de un terreno de calabaza. Edy es albañil en Granma, pero alega que “los materiales están muy malos de conseguir”. Al terminar aquel campo (cercano al IPVCE Mártires de Humboldt 7), le esperaban otras dos hectáreas de yuca por desyerbar, junto a su sobrino.

“Por lo meno aquí, todo lo que tú produzcas lo vendes. Allá en Granma había sembrado de boniato una parte de la tierra, y tuve prácticamente que negociarla con los que crían puerco, porque el Estado tenía demasiado boniato y no me lo compró. Y ya no te lo pagan igual, vas perdiendo. Eso fue ante de venir pa’ cá.

“Aquí no. Aquí lo que tú siembre enseguida lo vendes. Aunque haya que trabajar como loco, la agricultura sí rinde. Allá es más diferente.

“Pero esa no fue la razón pa’ venir. Mi sobrino me llamó pa’ que lo encaminara aquí, porque él no sabe de la agricultura, y quiere progresar. Es joven y esta es la primera vez que se va a aventurar en este mundo”.

Otros llegan donde el tabaco. Si Pinar del Río es famoso por la calidad de las hojas que cosechan en sus numerosas vegas, de San Antonio sale un elevado por ciento de las capas para los puros de exportación.

Darelis Báez Albuernes, directora adjunta de la Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco Lázaro Peña, nos propone visitar la UBPC La Reserva y el campamento del mismo nombre, para conocer a los hombres y mujeres capaces de cuidar de las solanáceas, pese al sofocante calor bajo las telas que las resguardan.

Empeño y cuidado

UBPC tabacalera La Reserva Irainy Piña. Fotos: Otoniel Márquez

A tono con el objetivo de producir capa, la tela brinda las condiciones ideales: protege a las plantas del sol, filtra la luz del Astro Rey… y retiene el calor, para que las hojas crezcan más y sean más finas. Sin embargo, justo ese calor entraña un tremendo reto.

Unos pocos rostros sobresalen apenas entre las hojas. Y las manos. Sobre todo las manos, que no se detienen. Será difícil medir cuánto de necesidad, cuánto de satisfacción y cuánto de amor a su obra los motivan a desafiar la sensación asfixiante en las vegas de tabaco tapado.

Si algún día lo fueron, ya esas manos no volverán a ser delicadas. Sí lo es su quehacer, cuidando el cultivo como si fuera de cristal.

Es mediodía y aún Irainy Piña Benítez persiste en su faena. Se alistó a la campaña anterior. Al finalizar regresó a Granma. Y en la presente campaña de nuevo acudió al trabajo en la UBPC La Reserva.

“Yo era cocinera. Oí del contingente del tabaco y vine a ver cómo era. Hasta el momento, todo bien: comida, relaciones, convivencia y el pago de 2000 a 2600 pesos cada quincena. Estoy encantada con la cooperativa”.

Yosbel Rodríguez, su esposo, trabajaba como fumigador en una CCS. “Aquí se gana más. Pensamos quedarnos en el campamento. Tenemos un cuarto bien acomodado; me siento como en casa”. “Incluso hemos ganado estímulos en la emulación entre los cuartos”, agrega ella.

La de Julio César Romero es otra historia. Ya suma 16 años de labor en el tabaco. Pero cada vez regresa al terminar. Allá labora con campesinos. Dice que si le dieran una casa, entonces sí se quedaría definitivamente.

Quien lo hará es Evelio Pérez Pérez. Él cambió la mecánica en el central Siboney, en Sibanicú, Camagüey, por el cultivo del tabaco. Lleva nueve años en la UBPC La Reserva, primero como obrero agrícola y luego como jefe de maquinaria y riego y miembro de la junta administrativa.

Pasa sus días en el campamento de la cooperativa. Antes compartía un cubículo; ahora tiene cuarto propio. Uno de sus dos hijos varones está pasando el Servicio Militar muy cerca y, probablemente, se quede a trabajar con él.

“Mejoré económicamente, lo que busca todo el que viene, para ayudar a su familia”.

Henry González Cardoso era su vecino allá y, al escucharle hablar de cómo le iba, se embulló a seguirlo. “Ganaba 561 pesos; ahora cobro aproximadamente 4800, y aquí en el campamento tenemos buenas condiciones, con el baño incluido en los cuartos y buena comida”. Pronto dejará de ser contratado para convertirse en cooperativista, incluso lo preparan como reserva de la jefa de producción.

No basta

UBPC tabacalera La Reserva Maribel Santiesteban. Fotos: Otoniel Márquez

La mamá de Maribel Santiesteban era ensartadora, el papá jefe de lote y a ella siempre le gustó el tabaco. Por eso a nadie le sorprendió que eligiera semejante destino.

“Fui obrera y después jefa de un lote que se convirtió en la UBPC Las Mercedes. La dirigí con muy buenos resultados: obtuvimos 30% de capa. Pero no soy la única mujer; casi toda la dirección de La Reserva lo somos.

“Todo se basa en el respeto y la confianza, en conversar y escuchar, desde el obrero hasta el motorista o el operador, y saber a diario sus preocupaciones: como dice el refrán, hombre atendido es hombre comprometido”.

¡Buenos hierros los suyos para organizar y motivar! Solo precisa personal suficiente.

“Este año no ha venido la cantidad usual. Esperábamos 80 trabajadores de Granma, y llegaron apenas 35. En Pinar del Río se detiene lo que sea para la campaña de tabaco, en Artemisa no. La fuerza viene de Oriente. Debía tener 100 hombres directos a la producción, y la plantilla total — incluidos los indirectos— solo son 79.

“El personal comienza a moverse hacia aquí a partir de agosto y septiembre, la mayoría en octubre, pues la siembra arranca el día 10. Muchos permanecen tres o cuatro meses, pero luego se van; ya para entonces la necesidad de personal no es la misma que durante la campaña del tabaco (cuatro hombres por hectárea).

“Para la siembra de canavalia y cultivos varios no precisamos tantos brazos. Nos vemos en la obligación de darles vacaciones o cerrar el ciclo de trabajo con ellos, y que vuelvan a incorporarse en septiembre u octubre de la campaña siguiente. Esto ocasiona que no haya estabilidad de la fuerza de trabajo.

“También influye no contar con una escogida propia. No todos están dispuestos a trabajar en la agricultura, teniendo la posibilidad de laborar en una escogida.

En la empresa hay ejemplos de cooperativas de muy buenos resultados que, cuando terminan la parte agrícola, tanto vegueros como técnicos y curadores, pasan a ocupar responsabilidades en el proceso de escogida.

“Las mujeres y gran parte de los hombres trabajan allí, a la sombra y con buena remuneración, porque es tabaco casi el año entero, a diferencia de nosotros que solo tenemos cuatro o cinco meses de tabaco y el resto en cultivos varios, donde la norma no asciende a 90 pesos sino a 56. Además, el personal que dejamos puede asumir esas labores.

“En la campaña siguiente llegan obreros nuevos, y es preciso volver a enseñar las actividades manuales y cuidados que demanda el tabaco. De ese modo se nos hace más difícil garantizar la calidad.

“Y este problema de la estabilidad de la fuerza no se debe a condiciones de campamento ni de alimentación, como ha podido comprobar”, sostiene.

“La recolección requiere un engranaje bien armado; si no, se detiene por falta de parihuelas, o se paran las mujeres por falta de tabaco. Unas cinco brigadas de nueve hombres deben abastecer a 24 mujeres para que ensarten de 1200 a 1500 cujes diarios. Pero ese ritmo no se cumple si no alcanza la fuerza de trabajo, porque debes realizar también otras actividades que aseguren la producción de capas.

“Cuando comienza la recolección se atrasan las demás actividades en el campo, pues casi la totalidad de la fuerza se ocupa de la recolección.

“Unido a esto, enfrentamos competencia: la gente se va para la papa y el ajo, donde no solo ganan buena plata sino que consiguen llevar esos alimentos a la casa. El tabaco da mucho dinero, si se atiende bien, no a medias. Entonces, si logramos repartir utilidades, será un gancho para que los trabajadores quieran quedarse.

“En los dos últimos años nos hemos autoabastecido de frijoles y maíz. Además de proveer a la UBPC, encaramos la responsabilidad de atender la vecina comunidad de Macondo. Mi intención es sostener ese logro, conducir esta UBPC a sembrar tres caballerías de tabaco y, con la estabilidad económica, lograr la estabilidad de la fuerza”.

Así en el tabaco como en la Empresa Cítricos Ceiba o las agropecuarias esparcidas por el territorio, el grito de la tierra sigue perdiéndose en el viento, quejumbroso, lastimero: se necesitan brazos que la atiendan, muchos más.

Escuche aquí:

 

Fotos: Otoniel Márquez

Fotos: Otoniel Márquez

Fotos: Otoniel Márquez

Fotos: Otoniel Márquez

En la innovación residen nuestras mayores fortalezas

 Con la confianza que otorga saber que en la aplicación consciente y sistemática de la innovación residen nuestras mayores fortalezas para avanzar en pos del desarrollo de nuestra sociedad socialista próspera y sostenible, fueron otorgados este lunes, en presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, los premios nacionales de Innovación-2021 a 15 resultados relevantes

Foto: Endrys Correa Vaillant

Con la confianza que otorga saber que en la aplicación consciente y sistemática de la innovación residen nuestras mayores fortalezas para avanzar en pos del desarrollo de nuestra sociedad socialista próspera y sostenible, fueron otorgados este lunes, en presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, los premios nacionales de Innovación-2021 a 15 resultados relevantes.

Entre las entidades galardonadas con ese mérito se encuentran el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, el Instituto Finlay de Vacunas, la Empresa de Tecnologías de la Información y Servicios Telemáticos Avanzados, el Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas y la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey.

También fueron reconocidos otros cinco premios especiales, correspondientes a 2020, que debido a las limitaciones impuestas por la pandemia no pudieron ser entregados.

Hoy más que nunca, subrayó Elba Rosa Pérez Montoya, ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, debemos ser creativos y movilizar a todas las entidades, incluidos los nuevos actores económicos y sociales, que permitan soluciones a problemas de la economía y de la sociedad, y en respuesta a las limitaciones que impone el bloqueo económico y comercial del Gobierno de EE. UU.

Asistieron al encuentro Marta Ayala Ávila, miembro del Buró Político del Partido y directora del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología; Jorge Luis Broche Lorenzo, miembro del Secretariado del Comité Central y jefe del Departamento de Atención al sector social; los vice primeros ministros Jorge Luis Perdomo Di-Lella e Inés María Chapman; y Eduardo Martínez Díaz, presidente de BioCubaFarma.

LAS PEQUEÑAS EMPRESAS ESTATALES Y LAS TECNOLOGÍAS DE AVANZADA, Comentario HHC


Por Agustín Lage Dávila, Blog personal 

Esta es una tarea de muchos. Por eso tiene sentido comentarla en una nota de amplia circulación. También necesita incentivar comentarios y nuevas ideas.

Desde la publicación en Gaceta del Decreto-Ley 46 en agosto del 2021 “Sobre las micro, pequeñas y medianas empresas” (MIPYMEs)”, que establece que estas pueden ser de propiedad estatal, privada o mixta, se han aprobado más de 1974 empresas (el conteo exacto cambia diariamente) pero de estas 1900 son privadas y solamente 47 estatales. ¿Cómo interpretar este desbalance? No es malo que hayan surgido muchas MIPYMEs en el sector privado, y nuestra economía se beneficiaría mucho si la mayoría de ellas logran rentabilidad y crecimiento pero ¿porqué tan pocas todavía en el sector estatal?

Obviamente hay en este desbalance un componente coyuntural de actualización pues al Decreto-Ley se acogen actores económicos que existían previamente bajo otras formas (trabajo por cuenta propia, cooperativas etc) y que ahora regularizan su estatus, correctamente, como MIPYME.

Pero también hay un componente de iniciativa empresarial el cual, escapando a la explicacion simplista de “economistas de cafeteria” (que tenemos muchos), sobre el “dinamismo intrínseco del sector privado”, podemos relacionar con un fenomeno más profundo que es el de la complejidad tecnológica. Volveremos sobre este argumento más adelante.

El problema central aquí es que, si bien las MIPYMEs privadas pueden aportar soluciones (necesarias) al empleo y a imprescindibles servicios, y complementar encadenamientos productivos con el sector estatal, son las MIPYMEs Estatales las que tienen que dar respuesta a la transición hacia una economía de alta tecnología. Por eso necesitamos muchas más.

El razonamiento es simple y es lógico, casi un algoritmo:

· Somos un país pequeño, con una demanda interna pequeña, y en la era de la globalización, nuestro desarrollo depende de nuestra capacidad para insertar nuestra economía en la economía global.

· La palanca para esa conexión no está obviamente en los recursos energéticos, que no tenemos, ni en otros recursos naturales, de los que tampoco tenemos mucho.

· Entonces la palanca principal de nuestro desarrollo tiene que estar en la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.

· Las innovaciones tecnológicas disruptivas (las grandes innovaciones) suelen conectar con la economía a través de empresas nuevas y muchas veces pequeñas.

· Y según nuestra Constitución (Artículo 27): "La empresa estatal socialista es el sujeto principal de la economía nacional".

· Entonces necesitaremos MIPYMEs de base tecnológica y estatales.

Fidel caracterizó brillantemente nuestra realidad tecnológica desde 1993 cuando dijo: “La ciencia y las producciones de la ciencia, deben ocupar algún día el primer lugar de la economía nacional. Partiendo de los escasos recursos, sobre todo de los recursos energéticos que tenemos en nuestro país, tenemos que desarrollar las producciones de la inteligencia; y ese es nuestro lugar en el mundo, no habrá otro”

La complejidad de ese desafío radica que lo que constituye “tecnología de avanzada” cambia con el tiempo, y rápidamente. Si bien identificábamos hace unas décadas a la computación, la informática y las telecomunicaciones como una “tercera revolución industrial” (identificando la máquina de vapor del siglo XVIII como la primera, y la electricidad y las cadenas de montaje en el siglo XX como la segunda), hoy presenciamos una cuarta revolución industrial, que viene impulsada por tecnologías habilitantes tales como la automatización avanzada de la producción, la robótica, la inteligencia artificial, el análisis de macro-datos, la energía inteligente, la manufactura aditiva (impresión 3D), las nanotecnologías, los nuevos materiales, la biología sintética, y otras, que están llamadas a transformar el paisaje de la producción y los servicios.

¿Cómo hacemos para entrar rápidamente en ese mundo? Hemos logrado construir, con mucho esfuerzo y voluntad revolucionaria, el capital humano necesario pero, con la excepción de algunos sectores como la biotecnología y los equipos médicos, todavía no logramos conectar suficientemente ese capital humano con la producción y la economía.

La experiencia histórica indica que las nuevas tecnologías suelen introducirse en los sistemas productivos a través de empresas nuevas, y frecuentemente pequeñas o medianas, que después crecen por selección adaptativa, según sus resultados y oportunidades. Nuestra propia experiencia en la biotecnología sugiere eso mismo: las principales empresas de BioCubaFarma, por sus innovaciones y sus exportaciones, son empresas que no existían en los años 70s. Se crearon nuevas, nacieron pequeñas y crecieron después, fueron siempre, y siguen siendo, estatales, pero con un alto grado de autonomía operacional, incluyendo importaciones y exportaciones directas.

El Centro de Investigaciones Biológicas, que obtuvo el Interferón, se inauguró con 34 trabajadores. El Centro de Inmunoensayo, que diseñó e introdujo el sistema de diagnóstico SUMA, lo fundaron 21 trabajadores. Hoy hubiesen sido MIPYMEs estatales.

Ahora con las tecnologías de la cuarta revolución industrial tenemos que repetir la historia. Y podemos. El Decreto de las MIPYMEs, que no teníamos en los años 80s, es una excelente herramienta para esa tarea. Permite crear nuevas empresas, con personalidad jurídica empresarial propia, y operacionalmente autónomas, de las cuales otras entidades estatales mayores sean los “dueños”, en representación del dueño mayor, que es el pueblo cubano.

Ser el “dueño” no significa administrar la empresa día a día, sino supervisar las finanzas y las decisiones estratégicas de crecimiento; y dejar que la empresa, su equipo de dirección ejecutiva y sus trabajadores, tomen las decisiones operacionales. La MIPYME, aunque sea estatal, no es un departamento de la entidad mayor donde se origina: es una empresa nueva. Hay que entender y saber gestionar esa diferencia entre las funciones del “dueño” y las del director ejecutivo.

El Decreto dice como se hace para crear una MIPYME, pero alguien tiene que tomar la iniciativa de decir “lo quiero hacer”. ¿De dónde tienen que surgir esas iniciativas? Si se trata de empresas de tecnología avanzada, estas tienen que surgir de las actuales empresas estatales, o grupos de empresas, o de grupos que hoy trabajan en esas tecnologías dentro universidades u otras instituciones científicas del sector presupuestado.

Ya el Grupo Empresarial de la Electrónica (GELECT) dio el primer paso y ha propuesto varias MIPYMEs tecnológicas y estatales. Otros deben seguir.

Es en la tecnología avanzada, con sus conexiones entre el sector empresarial y el sector presupuestado, su mayor capacidad de asumir riesgos, y su orientación al mediano plazo, donde la propiedad estatal tiene sus mejores ventajas sobre emprendimiento privado, también necesario pero mayormente orientado a la ganancia a corto plazo. De hecho es eso precisamente lo que previeron los fundadores de la teoría del socialismo: que sería el desarrollo de las fuerzas productivas lo que haría ineficiente la propiedad privada y las relaciones de mercado, y lo que finalmente impulsaría la superación del capitalismo y la transición al socialismo.

Para ello tienen que surgir los emprendedores de las MIPYMEs estatales de tecnología avanzada, con visión, compromiso y coraje suficientes para abandonar la “zona de confort” de la rutina y de lo conocido, y adentrarse en el mundo sin mapas de la innovación y la alta tecnología. Tenemos grupos de tecnólogos y científicos, activos en tecnologías de la cuarta revolución industrial y con potencialidades para convertirse en MIPYMEs estatales de base tecnológica que todavía no “despiertan”, o prefieren que otro lo haga primero para “ver que pasa”.

Fundar las nuevas empresas estatales socialistas de base tecnológica, es también demostrar que hay muchos cubanos del siglo XXI, preparados por la obra educacional de la Revolución, técnicamente competentes, y que no necesitan del enriquecimiento privado para encontrar motivaciones para el trabajo duro y la exploración de iniciativas riesgosas, tecnológicas y gerenciales. Las nuevas tecnologías avanzadas, vendrán de la mano con una nueva espiritualidad, también avanzada, y nuevas motivaciones, superiores a las que cultiva la economía de mercado.

Será un camino complejo y difícil, con obstáculos, incertidumbres e incluso incomprensiones (también las hubo cuando surgió el Polo Científico), y lleno de tareas que no sabremos como hacer hasta que no las hagamos; pero podemos avanzar, armados con la ética de José Martí quien nos advirtió que: “Emplearse en lo estéril cuando se puede hacer lo útil; ocuparse en lo fácil cuando se tienen bríos para intentar lo difícil, es despojar de su dignidad al talento” .


Centro de Inmunología Molecular

Comentario HHC: Un buen articulo para debate.

- La propiedad estatal no es sinónimo de socialismo, y la propiedad privada  puede y debe ser socialista en el contexto que opera y se desarrolla. No olvidemos la frase de Marx en el Capital :  "El sistema de apropiación capitalista que brota del régimen capitalista de producción, y por tanto, la propiedad privada capitalista, es la primera negación de la propiedad privada individual, basada en el propio trabajo. Pero la producción capitalista engendra, con la fuerza inexorable de un proceso natural, su propia negación. Es la negación de la negación. Esta no restaura la propiedad privada ya destruida, sino una propiedad individual que recoge los progresos de la era capitalista: una propiedad individual basada en la cooperación y la posesión colectiva de la tierra y los medios de producción producidos por el propio trabajo" .

- Es lógico que existan mas Mipymes privadas individuales en estos momentos, ya que desde 1968 se prohibieron ( existian 55 636) , y en la década del 90 se impulsaron pero nunca se materializaron. Necesitamos Mipymes socialistas, sean privadas o estatales.

- En la década de los 80, en el MINBAS se divulgaban este tipo de empresas, a partir de la divulgación de libros y cursos de administración de avanzada del mundo capitalista como Pasión por la excelencia, Lideres el arte mandar, la Teoria Z, El Control Total de la Calidad, etc etc. Me acuerdo que el Ministro Marcos Portal, no suficientemente reconocido, en una de sus cartas de presentación establecía un símil, con la vitalidad y posibilidad de sobrevivencia de las pequeñas empresas y la idea de Fidel y el Che con la guerra de guerrillas para vencer, como se venció a un ejército, claro que no basta solo  eso, pero es muy importante.

- La innovación tecnológica en todas las esferas de la vida, y  en todos los sistemas económicos- sociales, y su consecuencia, la "destrucción creativa",  es lo que produce el desarrollo, en última instancia, de los países.

- Que Cuba no tiene recursos energéticos y naturales es discutible. Se trata sobre todo de aprovechar las oportunidades. Tenemos Sol casi los 365 días del año aprovechable para la generación de energía eléctrica limpia y no depender del petróleo, que en todo caso podemos exportar el nuestro. Tiene suficiente tierra disponible todo el año para autoabastecerse de alimentos y exportarlo ( hay países que tienen heladas seis meses en el año y tienen que producir alimentos para los 365 días, en los otros seis meses). Tiene grandes yacimientos de minerales, sobre todo níquel el cual espera por una refinería para su explotación mas efectiva, pero hay plomo, zinc, zeolita, oro, cobalto, cobre, etc. Una isla rodeada de mar, para desarrollar una flota que participe en el comercio marítimo internacional , y tener una flota pesquera mas grande de la que tuvimos, etc, pero todo requiere de inversiones.  Y no es que solo tuvimos capital en la época del CAME, los monumentos ( para contemplarlos)  que constituyen casi la mitad de toda la red hotelera del país, es el mejor ejemplo, a partir de la caída del campo socialista, que se puede invertir y desarrollarnos en las áreas estratégicas, en las que tenemos ventajas competitivas. 

Por otra parte:

"Cuba dispone de unos 3 mil metros cúbicos de agua por habitante anualmente, que es una cifra satisfactoria. Por ejemplo, Israel recibe 252 metros cúbicos de agua por habitante. Es decir, Cuba disfruta de unas 12 veces más agua per cápita que Israel.

Cuba tuvo durante 2017 un déficit estimado de 900 millones de metros cúbicos de agua en total, de los cuales solo cerca de 100 millones de metros cúbicos faltan para el suministro a la población y el resto mayormente para el sector agropecuario, principalmente arroz y caña de azúcar. Asimismo, el principal problema del agua son las pérdidas de todo tipo. Además hay un gigantesco potencial relacionado con el uso del agua de mar en descargas sanitarias, el reciclaje de aguas usadas y, por supuesto, la potabilización de agua de mar como se realiza en Santiago de Cuba. La acuicultura tiene un gran potencial solo parcialmente utilizado."

Potencial Bioelectrico de Cuba