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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

lunes, 2 de octubre de 2017

Alistan más tierras para siembra de papa en Ciego de Ávila

DetallesEscrito por Julio Juan Leandro (ACN) Foto: Nohema Díaz Categoría: Economia Publicado: 02 Octubre 2017 

Empresas de cultivos varios y cooperativas de producción agropecuaria de la provincia de Ciego de Ávila alistan las tierras para comenzar, en los próximos días, la siembra de papa, principal cultivo de la campaña de frío.

Se realiza con anticipación a otras etapas el impulso a la roturación, pase de gradas y surquería de los campos , con vistas a fomentar la producción de alimentos tras el destrozo que ocasionó el huracán Irma a su paso por la costa norte del país.

Se prevé sembrar, como mínimo, unas 852 hectáreas del tubérculo en las entidades de cultivos varios La Cuba, Arnaldo Ramírez y El Mambí, además de las bases productivas Paquito González, Revolución de Octubre y 26 de Julio, todas especializadas en este tipo de labranza.

El ingeniero Yeisel Vega, subdelegado de la Agricultura en la provincia, informó a la ACN que el objetivo es lograr las primeras cosechas de papa en enero, con semilla nacional y, luego, utilizar la de importación, que aporta mayores rendimientos.

Indicó que los hombres responsabilizados con la preparación de los equipos de riego ya tienen dispuestos 157 de los 185 que posee este territorio, incluidas las máquinas de pivote central, la mejor técnica para la irrigación a la papa y otros cultivos.

A la par de la campaña papera avanzan las siembras de ciclo corto como habichuela, rábano, lechuga, espinacas, pepinos y otros que puedan cosecharse en menos de 60 días, informó Osmany Fleitas, director de la Agricultura Urbana y Suburbana.

Esta iniciativa se enfila a rescatar labores tradicionales, pues la furia de Irma devastó aquí unas 4 000 hectáreas de plátanos y derribó unas 84 000 toneladas del fruto, aunque la mayoría de los bananos fue recogida y suministrada a los mercados locales.

Las casas de cultivos protegidos, los organopónicos y unidades empresariales de base de la Empresa Azucarera de la provincia, también, forman parte del programa emergente de hortalizas.

Trabajadores de las agrupaciones porcina y avícola luchan por restablecer el funcionamiento de todas las naves destruidas por el meteoro, que ocasionó la muerte de 80 000 gallinas ponedoras.

Cuba prioriza producción y entrega de materiales de construcción a damnificados por el huracán Irma

En este artículo: Ciclón, Cuba, Desastres Naturales, Huracán, Huracán Irma, Recuperación, Sociedad
2 octubre 2017 | + |

tejas-damnificados
El paso del huracán Irma por Cuba afectó diversos sectores de la economía, pero la producción y entrega de materiales de la construcción es hoy una de las prioridades para la etapa de recuperación.

La tormenta dejó en la mayor de las Antillas daños en la agricultura, redes eléctricas y telefónicas, penetraciones del mar, en el turismo, y además, en infraestructuras y viviendas, es por ello, que la Organización Superior de Dirección Empresarial (OSDE) de Materiales de la Construcción tiene vital importancia para recuperar las pérdidas padecidas.
El director comercial de esa OSDE, Ruben Gómez, en entrevista con Prensa Latina explicó que la entidad es un grupo integrado por 42 empresas de la industria de materiales de la construcción donde se incluyen la producción de cemento, tejas de asbesto y fibroasfalto, áridos, arena, piedra en sus distintos surtidos, bloques y ladrillos, entre otras.
El grupo empresarial ante un evento meteorológico inminente, aseguró, paraliza la venta, se protegen los inventarios, y se empieza a evaluar en dependencia de los probables lugares que vaya a afectar, para determinar las vías y accesos para hacer llegar los recursos con mayor rapidez.
Gomez destacó que una de las urgencias de la Organización tras el paso del meteoro es la elaboración de tejas, y añadió que hasta el momento en esta fase recuperativa se entregaron a los Consejos de Defensa provinciales desde de Artemisa hasta Guantánamo -sin incluir Santiago y Granma-, unas 160 mil 860 cubiertas de asbesto.
Según datos preliminares, el director comercial explicó que se produjeron en septiembre unas 101 mil 800 tejas de asbesto, lo que representa 201 mil metros cuadrados de cubiertas de ese material destinadas a la población y para solucionar otras exigencias locales.
Esclareció que hasta la fecha se entregaron 160 mil tejas pese a una producción inferior porque se liberó de los inventarios unas 60 mil para agilizar la entrega a los damnificados, pero con un compromiso de la OSDE de pronta devolución.
Otra de las producciones importantes del grupo empresarial es la teja de fibroasfalto o infinita, señaló Gómez y destacó, que en estos momentos se encuentran en proceso de entrega unas 180 mil, de ellas, las 20 mil en existencia se tramitaron de inmediato, y luego las 160 mil restantes, todas ellas destinadas para la facilidad temporal.
Sobre la transportación de las cubiertas, dijo que se realiza mediante camiones y ferrocarriles, pero que actualmente se analiza extenderla a la vía marítima, ya sea por cabotaje o patana, para apresurar las entregas.
Con respecto a las producciones restantes de la OSDE, Gómez destacó que se iniciaron en la medida que lo permitieron las condiciones de los territorios y los equipos de producción.
Recordó que las empresas provinciales no estuvieron exentas de afectaciones tras un fenómeno meteorológico de tal magnitud, y agregó que en el conjunto de las provincias Matanzas, Villa Clara, Cienfuegos, Sancti Spiritus, Ciego de Avila y Camagüey, hubo pérdidas valoradas en unas 50 mil tejas.
Significó Gomez que la OSDE apoyó las tareas recuperativas con equipamiento para apoyar la limpieza, recogida de escombros y árboles, y para ello utilizó sus equipos, camiones y cargadores.
En la OSDE de Materiales de la Construcción trabajan unos 118 mil trabajadores, tiene empresas de producción en todas las provincias, en ellas se elaboran bloques, baldosas, mosaicos, áridos y otros elementos de hormigón, además de abastecer su territorio pueden extenderse a otras regiones en dependencia de las necesidades.
A partir de los datos iniciales ofrecidos por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información en el territorio nacional se reportan 158 mil 554 viviendas afectadas: 14 mil 657 son derrumbes totales y 16 mil 646 parciales; además 23 mil 560 sufrieron pérdidas totales del techo y 103 mil 691 presentan daños parciales en la cubierta.
Además, se inmovilizaron los inventarios de estos recursos y de materiales de la construcción en la red del comercio y se han puesto a disposición de los consejos de defensa provinciales para la atención priorizada a los damnificados.
(Con información de Prensa Latina)

Discusiones sobre el fin del capitalismo y lo que vendrá

Claudia Cinatti, La izquierda diario

El capitalismo como modo de producción histórico es un sistema que va a terminar y su fin no está demasiado lejos, incluso quizás ya estamos viviendo el comienzo de este final anunciado. Su muerte no será un acontecimiento violento precipitado por una revuelta de los explotados sino un proceso prolongado y la causa de defunción, una sobredosis de sí mismo. Lo que hay por delante son décadas de decadencia económica, política, social y moral. Palabras más o menos, esta es la principal tesis del sociólogo alemán Wolfgang Streeck sobre la situación actual y su dinámica más probable.

La radicalidad de su análisis y lo sombrío de su pronóstico son una muestra más de la profundidad de la crisis económica, política, social, estatal –orgánica– que ha abierto la Gran Recesión de 2008. Sobre todo viniendo de un intelectual que antes de formular esta versión sui generisde la teoría del derrumbe capitalista, militaba en las filas del mainstreamsocialdemócrata.

Los ensayos de Streeck, centrados fundamentalmente en la crisis de la Unión Europea y el capitalismo occidental, abrieron un intenso debate y provocaron la repuesta tanto de defensores del neoliberalismo, como Martin Wolf, como también de representantes de la intelectualidad socialdemócrata bien pensante, entre ellos Jürgen Habermas, con quien ha sostenido una dura polémica sobre el futuro de la Unión Europea. Su lectura adquirió un renovado interés a la luz de los nuevos fenómenos políticos, en particular, con el ascenso de populismos de signos políticos opuestos, y otros eventos relativamente sorpresivos como el Brexit y la presidencia de Trump.

Sin embargo, la agudeza de su análisis contrasta con sus conclusiones políticas. Streeck sostiene una visión fatalista según la cual el capitalismo va camino a implosionar por sus propias contradicciones, lo que abrirá inexorablemente una nueva etapa de barbarie. Descartada la perspectiva de la revolución social, la única alternativa supuestamente realista sería “desglobalizar” al capitalismo y restaurar la soberanía del Estado-nación frente a los “mercados”. En síntesis se trataría de sustituir el viejo reformismo socialdemócrata (incluyendo sus variantes “neo” como Syriza) con un igualmente ajado soberanismo que aunque se anuncie por izquierda, entraña los peligros del nacionalismo y recrea ilusiones en la colaboración de clases.

El agotamiento de la “gran transformación” neoliberal y la victoria pírrica del capital

A riesgo de simplificar, podría decirse que la premisa fundamental que subyace a las elaboraciones de Streeck(1) es que la historia del capitalismo es la de sus crisis y no la de su equilibrio, como sostienen los teóricos funcionalistas y racionalistas. La cuestión es por qué y cómo ha sobrevivido hasta ahora y si podrá resurgir de la Gran Recesión de 2008.

Según Streeck la resiliencia del capitalismo, que la ideología predominante confunde con inmortalidad, tiene una explicación política concreta: el salvataje ha venido de las fuerzas antagónicas a la expansión ilimitada de los “mercados”. Es decir, el sistema capitalista es frágil e históricamente ha dependido de reparaciones extraeconómicas. Se podría decir que hay una “lógica” de la crisis en la que confluyen economía y política, o para usar sus términos, “capitalismo” y “democracia”, que se ha expresado históricamente en el ascenso y caída del llamado “capitalismo democrático” de la segunda posguerra –que Streeck considera como un período excepcional de crecimiento económico de Occidente–. Según esta “lógica”, el capitalismo fue rescatado de sus tendencias predatorias por la “democracia”, que funciona en su esquema teórico como un cierto significante de la política estatal en general y del reformismo en particular. En los términos del análisis de clase de la sociedad, al que Streeck retorna parcialmente en una suerte de “neomarxismo”, el movimiento obrero había logrado el suficiente volumen de fuerza para imponer un compromiso al capital y lo ejercía a través de instituciones –sindicatos fuertes, socialdemocracia, y variantes del keynesianismo como el New Deal– lo que en última instancia contribuía a mantener cierta “soberanía” del Estado-nación sobre los “mercados”, aunque este siempre cristaliza alguna relación entre “soberanía y dependencia”(2). En esta definición se transparenta la deuda teórica de Streeck con el “doble movimiento” de Karl Polanyi(3) entre la tendencia a la expansión de la economía de mercado más allá de sus dominios y las demandas sociales, y el rol del Estado como árbitro y a la vez corrector.

Streeck critica las teorías de la crisis de la Escuela de Frankfurt, en particular a Habermas y Claus Offe, que creían que el capitalismo siempre iba a funcionar en “modo keynesiano” y por lo tanto habían desplazado las contradicciones de la esfera de la economía (y la lucha de clases) a la de la cultura, afirmando que el capitalismo enfrentaba una crisis de legitimación. Para su sorpresa, fueron los capitalistas, y no el movimiento obrero, los que pusieron a este “capitalismo democrático” ante las primeras señales de la crisis a principios de la década de 1970.

Según Streeck, la restauración neoliberal significó una victoria pírrica para el capitalismo, porque en su vorágine terminó devorándose las instituciones que vistas dialécticamente lo habían protegido de sí mismo. Barridas las barreras a la lógica del “mercado” –léase sindicatos fuertes, (social)democracia, intervención estatal para la redistribución– el desenfreno capitalista solo pospuso la crisis durante cuatro décadas, literalmente comprando tiempo con dinero mediante la financierización, la globalización y el endeudamiento(4). La crisis de 2008 es el punto culminante de esta “transformación neoliberal” que según Streeck llevará a su implosión porque se han agotado los mecanismos (y el dinero) para “comprar tiempo”.

Los tres jinetes del apocalipsis son el estancamiento económico, la deuda pública (en particular la conversión del Estado deudor del neoliberalismo al Estado de consolidación de los años de la austeridad) y la desigualdad socio-económica. Estas tres crisis –tanto en su dimensión económica como política– se retroalimentan y profundizan las tendencias al colapso que se preanuncia en cinco síntomas mórbidos: estancamiento, redistribución oligárquica, saqueo del dominio público, corrupción y anarquía global producto de la crisis de hegemonía norteamericana, que agrega el dramatismo de la posibilidad de accidentes que escalen conflictos internacionales y emparente la situación con la de 1930, aunque aún no está planteado un enfrentamiento entre grandes potencias.

De esta fenomenología y lógica de la crisis de 2008 (o más precisamente de la disolución postergada del “capitalismo democrático”) surgen dos conclusiones interrelacionadas que alimentan la perspectiva de barbarie que sostiene Streeck.

La primera es que el capitalismo está muriendo a causa de su éxito, por una sobredosis de sí mismo. Y esta es una muerte lenta, por “miles de cortes”, es decir, por una acumulación de contradicciones que están llevando a una decadencia prolongada.

La segunda es que producto de su éxito, el capitalismo habría liquidado a su “sepulturero”: son los capitalistas y no el proletariado los que están cavando su propia fosa.

¿Staatsvolk vs. Markvolk?

La transformación “hayekiana” que implicó el neoliberalismo significó según Streeck el fin del matrimonio por conveniencia entre “capitalismo” y “democracia”, que solo fue posible en el período excepcional de la segunda posguerra. Aunque la ofensiva neoliberal extendió la democracia formal, lo hizo separándola completamente de la economía, en sus palabras, “deseconomizó la democracia” y “desdemocratizó el capitalismo” a través de sustraer sus instituciones de la presión democrático-electoral, lo que tiene su máxima expresión en la independencia de los bancos centrales. Junto con la globalización implicó una doble pérdida de soberanía del Estado-nación, por lo tanto de la “democracia” que solo puede ejercerse en el ámbito nacional.

Según Streeck estas condiciones configuran el modelo de lo que llama el “Estado deudor” (y posteriormente de consolidación o austeridad), cuya principal misión es recortar el gasto público y repagar la deuda a instituciones internacionales. Este Estado estaría entre “dos pueblos”: el llamado Staatsvolk, es decir, la ciudadanía del Estado-nación; y el Markvolk, literalmente el “pueblo del mercado” que sería internacional(5). El resultado de este proceso es la transformación del sistema político en un espectáculo, en una “post democracia”(6), no porque haya habido un putsch o golpe; de hecho se siguen realizando elecciones periódicas, pero la soberanía se ha desplazado de instituciones electas (gobiernos y parlamentos) a instituciones no electas trasnacionales. Son los “mercados”, no los electores, los que imponen la política a través de mecanismos extrapolíticos y antidemocráticos. Una vez más, la muestra acabada de este proceso es la Unión Europea y la troika (rememberGrecia), tras el cual asoma el liderazgo hegemónico del imperialismo alemán. Pero la formulación del esquema de los “dos pueblos” resulta una simplificación insostenible, y quizás sea el aspecto más débil de la elaboración de Streeck.

Se trata de dos abstracciones: no solo el “mercado” no constituye un “pueblo” siquiera en sentido metafórico, sino que el Staatsvolk neutro que postula Streeck tampoco existe: existen las clases y fracciones de clase. Si bien Streeck reconoce que en última instancia el “mercado” también está en el “Estado”, es decir, que la burguesía existe como clase en las fronteras del Estado-nación, en su esquema los antagonismos y la lucha de clases no tienen ninguna centralidad y la contradicción principal es entre el Estado nacional y la globalización. De hecho plantea que esta nueva estructuración de la economía y la geopolítica internacional divide a los Estados en acreedores y deudores y los hace homogéneos en su estructura interna, difuminando los intereses antagónicos de explotados y explotadores. En última instancia, y ante la crisis de los partidos del “extremo centro”, esta es la sustancia sobre la cual se erigen los neopopulismos de extrema derecha y de izquierda que le han dado una voz de colaboración de clases a los perdedores de la globalización.

Interregnum, socialismo y barbarie

Entre la muerte no definitiva del “capitalismo globalizado” y la ausencia de una alternativa superadora, Streeck ve por delante un prolongado Interregnum plagado de fenómenos aberrantes, usando la célebre afirmación de Antonio Gramsci. Sin un proletariado que pueda llevar al socialismo el capitalismo colapsará por el peso de sus propias contradicciones, ni vivo ni muerto. En este Interregnum equivalente a la Edad oscura y caracterizado por la entropía social, un puñado de ricos se aislarán (incluso físicamente) de las mayorías empobrecidas, y en el marco de la ingobernabilidad harán su agosto señores de la guerra y dictadores... Más allá de la “poesía” Streeck no logra demostrar que el proletariado en todo el mundo ha sido barrido y reducido a “polvo social”, sencillamente porque no se corresponde con la realidad. Las huelgas con que la clase obrera griega intentó frenar el ajuste de la troika, las luchas y movilizaciones sindicales contra la reforma laboral en Francia, la existencia de sindicatos fuertes en varios países a pesar de la ofensiva neoliberal, desmienten la tesis sociológica y política fundamental de Streeck. Eso no quiere decir que no haya derrotas, pero si las hay es porque hay lucha de clases.

La tendencia al cesarismo y a la dominación más abiertamente despótica del capital no está en discusión. Fue lo que se puso de manifiesto con la crisis y es lo que muestra sin ir más lejos el gobierno de Trump, un bonapartismo débil surgido de la polarización social y las profundas divisiones del aparato estatal.

La utilización de las categorías de Gramsci es oportuna para definir la situación: efectivamente la crisis de 2008 ha abierto elementos de crisis orgánicas en los países centrales, expresados en la crisis de los partidos tradicionales. Pero esto no solo ha dado populismos burgueses que buscan capitalizar el descontento con demagogia nacionalista y xenófoba. Los nuevos fenómenos políticos como las decenas de miles de jóvenes que se sumaron a la campaña de Jeremy Corbyn en Gran Bretaña o a la campaña de Sanders en Estados Unidos, son muestras de que lo que prima es la polarización social y política. Streeck tiene razón cuando plantea su escepticismo no solo con respecto al reformismo socialdemócrata tradicional sino también de sus variantes neoreformistas, como Syriza y, nosotros agregaríamos, de los recambios como los de Corbyn o Sanders. Pero frente a estos nuevos gestionadores del capital, apenas propone “desglobalizar” el capitalismo y restaurar la soberanía del Estado-nación, un coqueteo peligroso con el nacionalismo que incluso ya le costó una polémica por sus posiciones cuestionables sobre la crisis de los refugiados en la Unión Europea(7).

Por último, Streeck plantea que el fin del capitalismo no puede ser “decretado” por algún “comité central leninista” y descarta la perspectiva socialista como una utopía, surgida de un supuesto “prejuicio marxista” (o más en general, moderno) según el cual el capitalismo solo terminará cuando haya listo un modelo superador, repitiendo sin mucha problematización la caricatura determinista del marxismo. Supuestamente para escapar de este determinismo, anuncia el fin del capitalismo sin asumir la responsabilidad política de qué lo reemplazará. Al final del día, en el esquema teórico-político de Streeck la barbarie actúa como “idea reguladora” a la manera que lo hacía el “socialismo” para el reformismo socialdemócrata, para sostener la nada novedosa política de la colaboración de clases dentro de las fronteras nacionales.
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Notas:
(1) Los conceptos aquí discutidos se encuentran desarrollados fundamentalmente en: W. Streeck, Comprando tiempo. La crisis pospuesta del capitalismo democrático, Buenos Aires, Katz Editores, 2016; How Will Capitalism End? Essays on a Failing System, Londres, Verso, 2016, y “El retorno de lo reprimido”, New Left Review (en español) N.° 104, mayo-junio de 2017.
(2) Gastón Gutiérrez y Paula Varela, “La democracia y su secreto. Reseña de Naturaleza y forma del Estado capitalista”, IdZ 33.
(3) Wolfgang Streeck, “How will capitalism end?”, New Left Review N.° 87, mayo-junio de 2014.
(4) Streeck sostiene que la Gran Recesión de 2008 es la última etapa de la crisis iniciada en la década de 1970, las tres anteriores son: la inflación de 1970, la deuda estatal de 1980 y la deuda privada de 1990-2000 que derivó en la crisis de las hipotecas subprime. Estas crisis fueron acompañadas por sucesivas transformaciones del Estado, que pasó de “Estado fiscal” a “Estado deudor” y finalmente a “Estado de consolidación”. Estos movimientos marcan el giro de la “soberanía nacional” hacia la “dependencia de los mercados internacionales”.
(5) El Staatsvolk abarca los siguiente términos: ciudadanos, nacional, derechos civiles, votantes, elecciones, opinión pública, lealtad, servicios de interés general. El Markvolk se emparenta con: internacional, inversores, demandas, acreedores, subastas, tasas de interés, “confianza”, servicio de la deuda. Ver: Wolfgang Streeck, “La reforma neoliberal: del Estado fiscal al Estado deudor”, en Comprando tiempo, ob. cit., pág. 85.
(6) La situación “postdemocrática” se corresponde a la famosa frase de Margaret Thatcher de que no hay alternativa al neoliberalismo (TINA, como se conoció por su sigla en inglés). Es similar al concepto de “postpolítica” de Chantal Mouffe, al de “extremo centro” de Tariq Ali y al “partido del cártel” de Peter Mair.
(7) Streeck denuncia correctamente que detrás de la política de Merkel durante la crisis de refugiados de la UE estaba el interés nacional alemán, pero llega a sugerir que sería democrático que los países de la UE discutieran la cuota de inmigrantes que estarían dispuestos a aceptar. Ver: Wolfgang Streeck, “Scenario for a Wonderful Tomorrow”, London Review of Books vol. 38, N.° 7, 31 de marzo de 2016.

( Jaque al Neoliberalismo)

Entrevista al Director General de DESOFT en FELTI 2017

Por Diana Rosa Riesco 

DESOFT como uno de los fundadores de FELTI participa activamente en este foro de intercambio entre empresarios cubanos y extranjeros.-comenta en exclusiva para Excelencias Cuba, su Director General Luis Guillermo Fernández. 

“En esta ocasión pretendemos tratar algunos temas con empresarios españoles para crear grupos de servicios de tecnologías de información embebidos en las cadenas de valores de esas empresas en áreas del mantenimiento y desarrollo de componentes de aplicaciones que hoy tienen funcionando. 


También estamos abordando un nuevo enfoque con empresarios italianos con vistas a incorporar una Tecnología de Identificación por Radiofrecuencia (RFID) para unirlo a nuestras soluciones de gestión empresarial, sobre todo en lo relacionado con el etiquetado de mercancías y paquetes, lo que facilita su manejo y seguimiento. 

Sabemos que esto se utiliza con frecuencia en muchos países, además de tener aplicaciones en otros sectores de la economía y los servicios. 

Así mismo, estamos viendo los resultados de nuestros programas I+D de simulación para gestión de recursos empresariales de código abierto que hemos ido adecuando a las necesidades cubanas en el proceso de introducción en el mercado nacional y constatando cómo el dominio de esta tecnología nos puede servir para crear exportaciones al brindar algunos servicios a empresas latinoamericanas que la utilizan. 

Por otra parte estamos en conversaciones con empresarios de otros países para la asimilación de algunas tecnologías que nos reporten una ayuda para cumplir nuestro reto de insertarnos cada vez en la informatización de la sociedad cubana y llegar a satisfacer a los usuarios y para eso necesitamos involucrarnos en la vida económica y social del país. Se incluyen las aplicaciones móviles y otras soluciones de gestión que llegaría al cliente, entre otras formas, a través de los móviles. 

Durante FIHAV 2017 continuaríamos este trabajo y vamos a presentarnos como una empresa cubana de soluciones tecnológicas, junto a muchos de nuestros clientes que también participan en ese evento comercial, de ahí que sea el contexto ideal para firmar nuevas alianzas y acometer nuevos proyectos. 

Tenemos un centro de formación orientado a las tecnologías de la información y estamos haciendo una serie de transformaciones para que este no sea sólo para enseñar a programar o diseñar aplicaciones, sino en un lugar donde se puedan adquirir conocimientos y habilidades necesarios para hacer sostenible y escalable los proyectos de tecnología de la información; dígase la gestión de requisitos, la usabilidad de los sistemas, aspectos de la calidad para el desarrollo y mantenimiento de las aplicaciones informáticas, en concreto, los test de distintos tipos y gestión de proyectos, de riesgos, … que definen el éxito de los mismos. 

Aunque mantenemos cursos específicos de Base de Datos,… dirigidos al mercado cubano y a algunas empresas; pretendemos convertirnos en el soporte de formación de toda nuestra comunidad que incluye los clientes y terceros que participan en esa cadena de valores para dar diferentes servicios.”- concluyó. 

http://www.excelenciascuba.com/noticia/entrevista-al-director-general-de-desoft-en-felti-2017