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miércoles, 5 de febrero de 2020

Brexit: las consecuencias económicas y financieras

Alejandro Nadal, La Jornada

Reino Unido ha abandonado definitivamente la Unión Europea. El referéndum del 23 de junio de 2016 ha llegado a su culminación. Los ciudadanos de Reino Unido ya no son ciudadanos de la Unión Europea (UE). Es un acontecimiento de gran importancia tanto para el proyecto de una Europa democrática como para Reino Unido. Y las repercusiones se harán sentir en el mundo entero.

Por el momento, sin embargo, en la vida cotidiana los ciudadanos de Reino Unido no van a experimentar grandes cambios. Eso se debe a que ahora se ha abierto un periodo de transición de 11 meses para negociar los términos de la relación que mantendrán en el futuro Reino Unido y la UE. Es decir, hasta diciembre de este año Reino Unido permanecerá en el mercado integrado y la unión aduanera de la UE. Mercancías y capitales, así como personas, seguirán circulando libremente dentro de la UE y de Reino Unido, tal como sucedía anteriormente. Transcurrido este plazo el nuevo paisaje dependerá de las negociaciones entre la Comisión de la UE (con sede en Bruselas) y Londres dentro del periodo de transición.

Las posturas de ambas partes para estas negociaciones se darán a conocer esta semana. El tema más urgente es el de las relaciones comerciales, y tanto para Bruselas como para Londres lo que se busca es un acuerdo comercial con cero cuotas y sin aumentos de aranceles a lo largo de toda la nomenclatura arancelaria. Pero aquí es donde comienzan las complicaciones. La Unión Europea no estará dispuesta a regalar a Reino Unido todas las ventajas de un acuerdo comercial reservadas para sus miembros. Además, la Comisión Europea, en Bruselas, buscará hacer las cosas difíciles a Londres para dejar bien claro a cualquier otro miembro de la Unión que la salida es muy costosa. Ese mensaje puede estar particularmente dirigido a países como Grecia.

Bruselas buscará un acuerdo comercial en el que Londres se comprometa a no socavar las normas sociales y ambientales para competir con la UE sobre bases desiguales. El primer ministro, Boris Johnson, ha manifestado que no piensa constreñirse por las reglas de Bruselas, lo que anuncia una confrontación con los halcones de la Comisión Europea. De no llegar a un acuerdo, el comercio entre Reino Unido y la UE tendrá que regirse por las disposiciones de la Organización Mundial de Comercio. Para muchos rubros eso se traducirá en un aumento no despreciable de aranceles.

Otros temas delicados incluyen el acceso de la flota pesquera de la UE a las aguas de la zona económica exclusiva de Reino Unido. Los temas de seguridad, política exterior e intercambios escolares también pueden hacerse muy complicados. Pero, sin duda, el más problemático está en el capítulo de los servicios financieros, porque la integración financiera entre la City y la UE es muy profunda.

Un informe encargado por la City concluyó en 2016 que 23 por ciento de ingresos de la City provenían de actividades relacionadas con la UE. El estudio reveló que la mitad de esos ingresos se podría perder con la salida de la UE (véase Informe Wyman en www.oliverwyman.com). Junto con esos recursos desaparecerían hasta 32 mil empleos. Esas proyecciones no han cambiado mucho en análisis más recientes.

Los efectos del Brexit sobre la City ya se han comenzado a sentir. En las evaluaciones más recientes (septiembre 2019) la City descendió al segundo lugar, detrás de Nueva York, en el volumen de transacciones financieras, y Hong Kong está en tercer sitio. Pero, curiosamente, la incertidumbre que se había pronosticado desde hace tres años para el sector financiero no ha tenido los efectos anunciados.

Todo cambiará, porque la UE ya ha manifestado su oposición a incluir los servicios financieros en un acuerdo comercial con Reino Unido. Y es que la UE busca promover la mudanza de empresas y bancos de la City hacia otras capitales europeas. Eso contribuiría a erosionar las economías de escala que tiene la City y que le han permitido mantener su proyección global, sobre todo en el mercado de divisas. El Brexit va a transformar todo esto y llevar al desmembramiento de una parte de la red de servicios financieros que han hecho de la City un centro financiero global. La pérdida de economías de escala sería un golpe fuerte para los negocios y la rentabilidad de los operadores de la City, porque habría otros competidores que se beneficiarían. Las autoridades negociadoras de la UE esperan obtener algo de este proceso, que podría conducir a mudar parte del complejo de operaciones y servicios prestados por la City a otras capitales europeas. París y Fráncfort se han estado relamiendo los bigotes desde el día del referéndum.

La City, en Londres, tiene su propio estatuto jurídico en Reino Unido y las grandes aventuras imperiales fueron financiadas y aseguradas por esta entidad única en su género. Los nostálgicos de aquellas épocas se verán defraudados al darse cuenta que esos tiempos no volverán con el Brexit.

miércoles, 26 de julio de 2017

Brexit, la noticia silenciosa

Alejandro Nadal, La Jornada

Ya casi nadie habla del Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE). Para muchos esa ya no es noticia y después de la tormenta del referendo de junio de 2016, cuando el electorado decidió abandonar la UE, parece que las aguas han vuelto a su cauce normal. Pero las apariencias engañan. Debajo de la aparente calma hay varios volcanes preparándose para hacer erupción. Se ha escrito mucho sobre las razones que explican el resultado del referendo. Pero todavía falta mucho que analizar sobre las consecuencias de ese sufragio de dimensiones telúricas.

Durante la campaña anterior al referendo, el entonces primer ministro David Cameron luchó ferozmente por la permanencia en la Unión Europea. Pero a pesar de lanzar mensajes alarmistas sobre un supuesto colapso económico en caso de ganar el voto negativo, no pudo convencer a unos electores cansados de años de política neoliberal y ávidos de buscar chivos expiatorios. Hoy la libra esterlina permanece un 15 por ciento por debajo del valor que tenía antes del referendo con respecto del euro, pero la economía no sufrió un colapso (todavía). De todas maneras, es importante recordar que la votación en el Reino Unido fue fragmentada. Inglaterra y Gales votaron en favor de abandonar la UE. Pero Escocia e Irlanda del Norte rechazaron la salida y votaron de manera decisiva en favor de permanecer en la Unión Europea. Al día siguiente del referendo Cameron debió renunciar y en su lugar quedó Teresa May, quien había fungido como secretaria del interior.

Pero el gobierno conservador quedó debilitado. May estaba en favor de la permanencia en la UE, pero ahora no le ha quedado más remedio que encabezar el gobierno que instaurará el retiro. Intentando fortalecer su posición en las negociaciones que se avecinaban, May convocó sorpresivamente a unas elecciones el pasado 8 de junio, las cuales le resultaron muy desfavorables. Para permanecer en el poder, la primer ministra debió pactar con el minoritario y retrógrado partido DUP de Irlanda del Norte.

En marzo pasado la primer ministra May escribió al presidente del Consejo Europeo (el polaco Donald Tusk) informando de su decisión de invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa (hoy, uno de los pilares centrales de la arquitectura jurídica de la Unión Europea). Ese precepto establece que cualquier miembro de la unión puede salirse si así conviene a sus intereses. Para hacerlo se requiere notificar al Consejo Europeo e iniciar las negociaciones necesarias para llegar a un acuerdo de salida en un término no mayor de dos años. Transcurrido ese plazo, los tratados que integran la matriz de relaciones de la UE dejarán de tener vigencia en el país en cuestión. El plazo puede extenderse con la aprobación unánime de todos los miembros de la unión.

Todo parece bien reglamentado. Pero el plazo de dos años no es suficiente para redefinir 40 años de relaciones económicas. La multitud y complejidad de asuntos a ser negociados es abrumadora e incluye aranceles y regulaciones ambientales, normas técnicas, tránsito de personas, inmigración, la jurisdicción de la Corte Europea y, desde luego, el delicado tema del pago de compromisos financieros adquiridos durante los cuarenta y cuatro años de membresía en la UE.

El 19 de junio comenzaron las negociaciones para el equipo negociador inglés. Si May se había hecho algunas ilusiones sobre el proceso, éstas se disiparon rápido. Los negociadores de la UE tienen instrucciones de no hacer fácil el proceso para Londres. En Bruselas hay temores de que otros países (como Holanda o Dinamarca) se sientan tentados de seguir el ejemplo del Brexit. La mejor manera de evitar ese escenario es elevando el costo para el Reino Unido.

El impacto de Brexit sobre la industria del Reino Unido será resentido en cada rama de actividad. Pero quizás uno de los efectos negativos más importantes será el que sufrirá la actividad bancaria. Al perder su derecho de pasaporte, los bancos domiciliados en el Reino Unido también verán su libertad para realizar operaciones en toda la UE. Muchos bancos internacionales encontrarán más conveniente simplemente mudarse a Francfort o a París. Aunque eso no va a ocurrir de la noche a la mañana, el éxodo de bancos y otras empresas en el sector financiero seguramente se va a producir a lo largo del proceso de negociaciones. Muchas instituciones han comenzado a elaborar planes para enviar personal a otras ciudades en la UE. Por ejemplo, HSBC ha anunciado que planea enviar más de mil empleos a su sede en París y el banco UBS también ha dado conocer planes para transferir entre mil y 5 mil empleos de Inglaterra a la UE. El impacto sobre el Reino Unido de esta gradual migración hacia las ciudades de Europa será significativo, sobre todo si se toma en cuenta la contribución del sector financiero al PIB (alrededor de 10 por ciento del PIB) y a la recaudación fiscal (unos 90 mil millones de dólares el año pasado). La semana entrante analizaremos el impacto de Brexit sobre el sector financiero con base en el Reino Unido.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Comienza la cuenta atrás: Arranca oficialmente el proceso de divorcio del Reino Unido de la UE

Publicado: 29 mar 2017 09:22 GMT | Última actualización: 29 mar 2017 12:38 GMT

Una misiva firmada por la primera ministra británica pone fin a 44 años de relación entre Londres y Bruselas.




La primera ministra británica Theresa May ha firmado una carta dirigida al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en la que invoca al artículo 50 del Tratado de Lisboa, informa Reuters.
  • Este artículo contempla que cualquier miembro de la UE tiene derecho a abandonar el bloque si así lo desea.
  • Se estipula un periodo de dos años de negociaciones para la salida oficial de un miembro del club y, una vez que concluido el proceso, el Estado saliente no podrá participar en las discusiones de los miembros restantes sobre su salida.
  • Una vez fuera de la UE, no hay posibilidad de vuelta atrás a menos que todos los Estados miembros acuerden lo contrario.
La misiva, que pondrá fin a 44 años de relación de Londres y Bruselas, informa oficialmente a la UE de la intención británica de abandonar el bloque comunitario y ha sido entregada en mano este miércoles a Tusk por el representante británico en Bruselas, Tim Barrow. "No hay ninguna razón para pretender que este sea un día feliz", ha declarado el presidente del Consejo Europeo.
De esta forma, arranca formalmente la cuenta atrás del proceso irreversible del 'Brexit', que terminará con la salida del Reino Unido de la UE, prevista para el 29 de marzo de 2019.
Las directrices de negociación con el Reino Unido serán adoptadas formalmente en la cumbre especial de los 27 organizada para el 29 de abril en Bruselas.

"Es hora de unirnos"

May ha ofrecido un discurso ante el Parlamento en el que ha confirmado el comienzo de las negociaciones, remarcando que se trata de "un momento histórico" en el que "no hay vuelta atrás". "Es mi firme determinación conseguir un acuerdo que beneficie a cada persona en este país", ha indicado.
La primera ministra ha destacado su promesa de representar "a todo el Reino Unido, jóvenes y viejos, ricos y pobres, habitantes de las ciudades o del campo... y también a los ciudadanos de la UE que han hecho de nuestro país su hogar".
"Somos una gran unión de personas y naciones con una orgullosa historia y un futuro brillante. Y ahora que la decisión de dejar la UE ha sido tomada, es hora de unirnos", ha añadido.
"Ahora que la decisión de dejar la UE ha sido tomada, es hora de unirnos"

Theresa May, primera ministra británica

Además, la mandataria ha prometido que trabajará por alcanzar un "ambicioso" acuerdo de libre comecio con la UE.
Los resultados del referéndum del 'Brexit', que se celebró el 23 de junio del año pasado, han creado varios interrogantes sobre el futuro del propio Reino Unido después de que Inglaterra y Gales votaran a favor de salir de la UE y que Escocia e Irlanda del Norte lo hicieran en sentido contrario.

martes, 12 de julio de 2016

Del Brexit al futuro

By Joseph E. Stiglitz, Project Syndicate

NUEVA YORK – Pasará mucho tiempo antes de que Gran Bretaña y Europa asimilen, en su plenitud, las implicaciones del referéndum “Brexit” del Reino Unido. Las consecuencias más profundas, por supuesto, dependerán de la respuesta de la Unión Europea a la retirada del Reino Unido. En un principio, la mayoría de las personas asumieron que la UE no “se patearía a sí misma, autocastigándose”, al fin y al cabo, un divorcio amigable parece ser lo mejor para todos. Sin embargo, el divorcio – como pasa en muchos casos – podría llegar a ser problemático.

Los beneficios del comercio y la integración económica entre el Reino Unido y la EU son mutuos y si la UE tomó en serio su convicción de que una mayor integración económica es la mejor alternativa, sus líderes deberían buscar garantizar los vínculos más cercanos posibles teniendo en consideración las circunstancias. Sin embargo, Jean-Claude Juncker, el arquitecto de los mecanismos de evasión de impuestos corporativos masivos de Luxemburgo y en la actualidad Presidente de la Comisión Europea, está tomando una línea dura: “fuera significa fuera”, dice él.

Es posible que esta reacción precipitada sea comprensible, si se tiene en cuenta que Juncker puede llegar a ser recordado como la persona que presidió la etapa inicial de disolución de la UE. Él argumenta que para disuadir a otros países que pudiesen querer salir de la UE, se debe actuar de manera inflexible; y, se debe ofrecer al Reino Unido solamente un poco más de lo que ya está garantizado mediante los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio.

En otras palabras, no se debe mantener unida a Europa por los beneficios que brinda, mismos que superan con creces los costos. La prosperidad económica, el sentido de la solidaridad y el orgullo de ser un europeo no son suficientes, según Juncker. Se debe mantener unida a Europa mediante amenazas, intimidación y miedo.

Esa posición ignora una lección enseñada tanto por el voto Brexit como por las elecciones primarias del Partido Republicano de Estados Unidos: grandes porciones de la población no tienen una vida próspera. La agenda neoliberal de las últimas cuatro décadas puede haber sido buena para el 1% en la cúspide de la pirámide, pero no lo fue para el resto. Yo predije tiempo atrás que, con el pasar del tiempo, llegaría el día en el que este estancamiento tendría consecuencias políticas. Ese día ya ha llegado.

A ambos lados del Atlántico, los ciudadanos culpabilizan a los acuerdos comerciales, señalándolos como una de las fuentes de sus males. Si bien esa es una simplificación excesiva, es comprensible. Los tratados comerciales de hoy en día se negocian en secreto, en estos tratados los intereses corporativos están muy bien representados, pero los ciudadanos o trabajadores de a pie están completamente excluidos. Como era de esperar, los resultados han sido parcializados: la posición de negociación de los trabajadores se ha debilitado aún más, agravando los efectos que tienen las leyes que socaban los derechos de sindicatos y empleados.

Si bien los tratados comerciales desempeñaron un papel en la creación de esta desigualdad, hubo mucho más que contribuyó a inclinar la balanza política en dirección al capital. Las normas de propiedad intelectual, por ejemplo, han aumentado el poder que tienen las compañías farmacéuticas para elevar los precios. Sin embargo, cualquier aumento en el poder de mercado de las corporaciones de hecho se traduce en una reducción de los salarios reales – hoy en día, el aumento de la desigualdad se ha convertido en una característica principal de la mayoría de los países avanzados.

A lo largo y ancho de muchos sectores, la concentración industrial es cada vez mayor – así como también lo es el poder del mercado. Los efectos de los salarios reales estancados y en descenso se han combinado con los efectos de la austeridad, lo que hace que se ciernan amenazas de recortes de los servicios públicos, de cuyas prestaciones sociales dependen grandes cantidades de trabajadores de medianos y bajos ingresos.

La incertidumbre económica resultante para los trabajadores, al combinarse con la migración, fermentó una pócima tóxica. El Occidente contribuyo a muchas de las guerras y opresiones de las que hoy son víctimas los refugiados. Proporcionar ayuda es una responsabilidad moral de todos, pero especialmente de las Potencias que en el pasado fueron colonizadoras. 

Y, sin embargo, a pesar de que muchos podrían negarlo, un aumento en la oferta de mano de obra poco cualificada conduce – siempre y cuando se tengan curvas de demanda normales con pendientes negativas – a salarios de equilibrio más bajos. Y, cuando los salarios no se pueden bajar, o directamente no se los baja, el desempleo aumenta. Esto es más preocupante en los países donde la mala gestión económica ya ha dado lugar a un nivel alto de desempleo generalizado. Europa, especialmente en la eurozona, ha sido mal administrada durante las últimas décadas, hasta llegar al punto de que su desempleo promedio es de dos dígitos. 

La migración libre dentro de Europa, de manera predecible, se traduce en que los países que han tenido un mejor desempeño en cuanto a la reducción del desempleo van a ser los países que terminen con una proporción de refugiados superior a la que se consideraría como equitativa. Los trabajadores de estos países asumen el costo de los salarios disminuidos y el aumento del desempleo, mientras que los empleadores se benefician de tener a disposición mano de obra barata. No es de extrañar que la carga de los refugiados recaiga sobre quienes tienen menor capacidad para llevar su peso.

Por supuesto, se habla mucho acerca de los beneficios netos de la migración de lugares menos poblados a lugares más poblados. En el caso de un país que proporciona a todos sus ciudadanos un bajo nivel de prestaciones garantizadas – es decir, niveles bajos de protección social, educación, salud y otros – eso sí puede ser cierto. Sin embargo, en países que proporcionan una red de seguridad social bastante decente es todo lo contrario.

El resultado de toda esta presión a la baja que se ejerce sobre los salarios y para incrementar los recortes en los servicios públicos ha aniquilado a la clase media, extrayendo sus entrañas; y ha tenido consecuencias similares en ambos lados del Atlántico. Los hogares de clase media y trabajadora no han recibido los beneficios del crecimiento económico. Ellos están conscientes de que los bancos son los causantes de la crisis del año 2008; sin embargo, acto seguido vieron que se destinaron miles de millones para salvarlos y montos triviales para salvar sus hogares y puestos de trabajo. Si se considera que el ingreso promedio real (ajustado por la inflación) de un trabajador a tiempo completo en EE.UU. está en un nivel más bajo del que estuvo hace cuatro décadas, la presencia de un electorado enojado no debería causar ninguna sorpresa.

Para añadir a todo esto, los políticos que prometieron el cambio no cumplieron con lo esperado. Los ciudadanos de a pie sabían que el sistema no era justo, pero se tuvieron que enfrentarse a la realidad de que el sistema es incluso más amañado de lo que habían imaginado, y perdieron la poca confianza que aún tenían en la capacidad o la buena voluntad de los políticos tradicionales para corregir dicha situación. Eso, también, es comprensible: los nuevos políticos compartían la visión de futuro de aquellos quienes habían prometido que la globalización beneficiaría a todos.

Sin embargo, emitir un voto iracundo no resuelve los problemas, y puede hacer que una situación política y económica pase del sartén a las brasas. Esta apreciación también es válida con respecto a la respuesta que se da frente a dicho voto iracundo.

El pasado pisado es un principio básico en economía. A ambos lados del Canal de la Mancha, el ámbito político ahora debería dirigir sus esfuerzos a comprender cómo, dentro de una democracia, la clase política pudo hacer tan poco por abordar las preocupaciones de tantos ciudadanos. Todos y cada uno de los gobiernos de la UE deben ahora considerar la mejora del bienestar de los ciudadanos de a pie como su objetivo principal. Una mayor cantidad de ideología neoliberal no ayudará en lo absoluto. Y, debemos dejar de confundir los fines con los medios: por ejemplo, el libre comercio, en el caso de ser bien administrado, podría traer mayor prosperidad compartida; pero, si es mal administrado, sin lugar a dudas reducirá el nivel de vida de muchos ciudadanos – posiblemente de la mayoría. 

Existen alternativas al actual régimen neoliberal, son alternativas que pueden crear prosperidad compartida, al igual que también hay alternativas – como por ejemplo la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión con la UE que propone el presidente estadounidense Barack Obama – que podrían causar muchísimo más daño. Hoy en día el desafío es aprender del pasado, con el fin de abrazar las alternativas mencionadas primero y evitar las segundas.

Traducción de Rocío L. Barrientos.

lunes, 11 de julio de 2016

Lagarde: Trump y el 'Brexit' son peligrosos para la economía global


Publicado: 10 jul 2016 03:59 GMT

La directora del FMI sostiene que las políticas proteccionistas como las que defiende el precandidato republicano en el pasado provocaron "muchas guerras".

Yuri GripasReuters

Las políticas dirigidas contra el comercio internacional, que defiende el precandidato republicano a la Presidencia de EE.UU., Donald Trump, amenazan con crear un peligroso movimiento proteccionista que afectaría aún más a la economía global, sostuvo la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, en una entrevista con el diario 'Financial Times'. 

La decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea ya ha ensombrecido el crecimiento económico global, señaló Lagarde agregando que la imposición de nuevas barreras comerciales en cualquier gran economía del mundo puede tener efectos "desastrosos". 

Trump, sobre quien la directora del FMI evitó referirse directamente en la entrevista, propuso introducir aranceles punitivos sobre los productos de China y México, además de romper los pactos comerciales de Washington como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. 


¿El proteccionismo "daña a las personas"? 

El FMI, cuyo mayor miembro accionista es EE.UU., apoyó las iniciativas del actual Gobierno estadounidense para que se concretara el nuevo tratado de libre comercio, conocido como 'Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica' (TPP). A su vez, el precandidato republicano dijo que el TPP es "un desastre". 

Lagarde en esta ocasión ha señalado que las "olas de proteccionismo" en el pasado "precedieron a muchas guerras", y ha añadido que este tipo de políticas "dañan el crecimiento, la integración y a las personas". "Esperamos que el nuevo gobierno que llegue al poder en EE.UU., y la persona que sea electa como presidente pueda ver el acuerdo en términos positivos", agregó. 

Asimismo la gerente instó al Reino Unido a resolver lo antes posible la incertidumbre provocada en junio pasado por el 'Brexit', que ya ha tenido un gran impacto en la economía global y en los pronósticos de crecimiento del propio FMI. 

"Queremos ver claridad más pronto que tarde, porque creemos que la falta de claridad alimenta la incertidumbre, lo que socava el apetito de inversión y la toma de decisiones", concluyó Lagarde.

domingo, 3 de julio de 2016

La muerte del M3

Alfredo Apilánez, Rebelión

“El sector financiero ha redefinido la democracia con afirmaciones de que la Reserva Federal debe ser “independiente” de representantes democráticamente elegidos, a fin de actuar como el lobista de la banca en Washington. Esto exime al sector financiero del proceso político democrático, a pesar de que la planificación económica actual está ahora centralizada en el sistema bancario. El resultado es un régimen de manejos entre poseedores de información privilegiada y la oligarquía”

Michael Hudson

“Sólo hace falta proteger los secretos pequeños. Los grandes se mantienen debido a la incredulidad de la opinión pública” 

Marshall McLuhan

En vísperas del desplome financiero de 2007-2008 un terso, sucinto y aparentemente trivial comunicado de la suprema autoridad monetaria imperial desataba el pasmo entre los más avezados tiburones de las finanzas: “la decisión fue un shock para la comunidad financiera y, aparentemente, para otros bancos centrales que reportaron no haber sido consultados”. La insólita comunicación se realizó además con nocturnidad y alevosía. Como relata, con fina ironía, el analista Doug Gillespie: “El anuncio llegó a última hora de la tarde de un día en el que había cierre temprano en el mercado de bonos y en vísperas de una jornada vacacional en los mercados. Como mínimo, habría que calificarlo como extraño”.

Ante la supina indiferencia de los mass-media, la Reserva Federal de Estados Unidos –la fábrica de dólares, la moneda de reserva mundial (el 60% de las reservas de divisas y la moneda franca en el comercio de productos estratégicos)- anunciaba “vergonzantemente” que dejaba de publicar la estadística más completa de la oferta monetaria (cantidad de dinero y activos líquidos en circulación): “el M3 era probablemente la estadística más importante producida por la Fed y el mejor ‘controlador’ de la actividad económica y la inflación”. De nuevo Gillespie: “Muchos de nosotros creemos que las medidas de la cantidad de dinero son herramientas analíticas muy importantes. En este aspecto, el M3 es, con mucho, la más relevante. Empero, parece que la Reserva Federal disiente, aunque tampoco nos dice por qué”. En un mundo saturado de estadísticas sobre las más nimias fruslerías, ¿cómo es posible que la institución financiera más importante del planeta borre de un plumazo de su registro el más relevante de sus datos: la información sobre el dinero que fabrica? La conclusión de Gillespie acerca de las implicaciones de la añagaza no puede ser más desasosegante: “¿Acaso estoy sugiriendo que debe estar ocurriendo algo de naturaleza horrenda? Ciertamente, lo estoy haciendo”.

Durante los días de “vino y rosas”, previos al crack de las hipotecas subprime, la vorágine especulativa del castillo de naipes de entelequias financieras construido sobre los “hilillos de liquidez” de las cuotas hipotecarias de millones de estadounidenses se había reflejado en el extraordinario incremento de activos de riesgo –convenientemente empaquetados en “creativos” productos financieros y reciclados en cantidades masivas de nuevos préstamos- en manos de los bancos y fondos de inversión. El descomunal incremento de la oferta monetaria resultante que “capturaba” el M3 en vísperas de la hecatombe era la estimación más fiable de la colosal “estafa piramidal” –esparcida masivamente a los centros financieros mundiales por los bancos de inversión de Wall Street-que estaba teniendo lugar ante la complaciente mirada del “guardián del templo”.

Ante las crecientes “ondas sísmicas” que presagiaban el inminente desplome de la “estafa Ponzi” de productos financieros “derivados” y de hipotecas “basura”, que sostenía a duras penas el exangüe mercado inmobiliario estadounidense, urge la adopción de medidas “no convencionales”. La Fed, que con su política de tipos de interés bajos y de absoluta complacencia ante la “exuberancia irracional” -expresión acuñada por Mr. Greenspan, su gurú de los años de vacas gordas, cuya última decisión relevante, antes de poner pies en polvorosa en la antesala del fin de fiesta, fue precisamente la supresión del M3- de los “mercados” había procurado el combustible de la explosiva burbuja inmobiliaria, elimina de un plumazo el “chivato” que podría alertar del inevitable colapso. Mientras de cara a la galería todo eran loas a la robusta solidez de la primera economía del planeta y a la ausencia total de riesgo de desplome del mercado inmobiliario -trufadas de nada sutiles acusaciones de agoreros y Casandras a los que anunciaban el “canto del cisne” de los días de crecimiento desaforado basado en el “taumatúrgico” modelo de “prestar y vender”- los “fontaneros” del desastre se aprestaban a silenciar las señales de alarma: uno de los “precursores” de un crack financiero basado en “titulización” crediticia y apalancamiento exacerbado es la disminución del M3 ante el cierre del grifo de liquidez por parte de los inversores, alarmados por las montañas de “basura” que atiborraban los balances de los tambaleantes bancos de inversión de Wall Street –Lehman Brothers, Merrill Lynch, Bear Stearns, Morgan Stanley y Goldman Sachs, todos ellos aplastados por la implosión de la monumental burbuja especulativa-.

“Consecuentemente, el Consejo juzgó que los costes de recogida de datos básicos y de publicación del M3 superan los beneficios”. El “sanedrín” de las finanzas globales –haciendo gala de desfachatez y cinismo irrisorio a partes iguales- suprime su estadística estrella arguyendo que un ahorro de500.000 dólares en la elaboración del agregado monetario más importante justifica sobradamente la desaparición del radar de billones de dólares en activos financieros. Los escasos observadores que se percatan de la fullería no dan crédito: “Las razones argüidas (para la supresión) son un completo disparate (…) Es increíble que la Fed incluso sugiera que 3,5 billones de dólares que desaparecen como por ensalmo no tienen relevancia alguna. Decir que no aporta información relevante es absurdo y el argumento del coste de recogida de datos es directamente un bulo”. La cosa adquiere otro cariz si la intención no era jugar limpio: “La M3 es donde se puede observar más claramente la intención de manipulación del mercado”.

Aunque la trapacería de ilusionismo de tres al cuarto no mereció -probablemente recibieran sutiles indicaciones al respecto- la más mínima atención de los tabloides, los hiperbólicos comentarios de los iniciados reflejaban la auténtica dimensión del asunto. Según relata David Chapman, “un reportero especialista en finanzas comparó esta decisión con el Nixon Shock –el cierre de la “ventanilla del oro”, en agosto de 1971-. El mencionado Capitán Garfio (sic) observa que la decisión de la Reserva Federal de suprimir la M3 significaba otra gran señal procedente de la máxima autoridad monetaria estadounidense de que las reglas del juego van a cambiar fundamentalmente, una vez más”.

Para esconder el “cuerpo del delito” –la enorme montaña de basura financiera a punto de colapsar- nada mejor pues que “matar al mensajero”. El “salvaje oeste” de la oferta monetaria recogido en el M3 –el llamado “dinero en la sombra”- era el “canario en la mina” de la inminente crisis financiera. Como explica Ellen Brown: “No hay duda de que la Fed y otros bancos centrales están –subrepticiamente- inundando de liquidez el sistema. Esto no se haría público hasta abril de 2006, momento en que la Fed tendría que reportar sobre la oferta monetaria”. Cual vulgar trilero a punto de ser descubierto, “la Fed optó por silenciar las sirenas de alarma. Anunció que, a partir de marzo de 2006, ya no presentaría informes sobre el M3”. Su supresión impidió observar la “aguda contracción” de liquidez ocurrida entre 2007 y 2008 (que reflejaba la creciente desconfianza de los agentes financieros hacia los sofisticados productos de los fondos especulativos) y permitía a la Fed seguir engañando al público proclamando la bonanza de la economía mientras –bajo cuerda- preparaba sus “bazookas ” de inyecciones masivas de “dinero fresco” para rescatar a los bancos too big to fall. Jire Sekar ofrece un relato sucinto de las consecuencias del “apagón” estadístico: “Si la Fed hubiera estado siguiendo los repos* en 2007-2008, lo que habría visto es la avenida de la crisis financiera un año antes de que se hiciera crítica (…) A principios de 2008, Shadowstats estimaba que la tasa del M3 empezaba a disminuir rápidamente al enfriarse la actividad en repos. Luego, en septiembre de 2008, el mercado de repos decidía que no era sensato prestar fondos adicionales a Lehman Brothers y el resto es historia”. Pero el “molesto” sensor estadístico ya no estaba ahí para reflejarlo.

La respuesta del flamante gobernador Ben “helicóptero” Bernanke a una “insolente” interpelación sobre el particular –realizada en el ámbito de una “humilde” (sic) investigación en el Congreso- refleja nítidamente la impunidad sarcástica del tramposo que maneja los hilos del cotarro:

Senador Bunning: “Las conclusiones del informe M3 proporcionan información pertinente para el público: de economistas a inversores e industrias, usando todos las conclusiones del informe M3 para los pronósticos económicos, la inversión y las decisiones de negocio. (…) ¿Intentará cambiar esta política y comprometerse a mantener el informe M3 y sus conclusiones disponibles y abiertas al público? ¿Cuál es la justificación y razonamiento detrás de la decisión de la Reserva Federal de esconder al público la información del M3?”

Bernanke: “La reserva Federal no esconderá los datos del M3 al público, sino que ya no los recogerá ni tratará esa información”. ¡Qué reconfortante!Ciertamente, las reglas del juego habían cambiado de forma drástica, una vez más. La Fed proporcionó, a partir del Nixon Shock -“Estados Unidos jamás habría podido vivir como lo ha hecho, por encima de sus posibilidades, jamás habría podido drenar tres cuartas partes del ahorro y la riqueza mundiales si no hubiera tenido la moneda de referencia en los mercados de capitales, del petróleo, de los metales y del comercio mundial”- y del fin del boom de los “treinta gloriosos”, el combustible necesario -con su recién estrenada “manguera” de riadas de dólares sin respaldo metálico- para el sostenimiento de la menguante tasa de ganancia facilitando la creación de nuevos nichos de rentabilidad para los anémicos capitales fuera de la languideciente esfera productiva. En palabras de Mercatante: “la respuesta está en la falta de oportunidades para sostener una acumulación rentable, a pesar de la recuperación de los niveles de ganancia gracias a la ofensiva sobre los trabajadores en todo el mundo. Esta mayor ganancia, gracias al formidable aumento de la explotación del trabajo, no ha sido utilizada para invertir. La masa creciente de ganancias no invertidas fue principalmente distribuida en forma de rentas financieras, y es allí donde se encuentra la fuente del proceso de financiarización”. Las recurrentes burbujas de activos, la consiguiente hegemonía del rentismo –aquellos que viven de ingresos no ganados- favorecido por el “efecto riqueza” de la revalorización de bienes inmobiliarios y la explosión de la deuda para paliar la menguante demanda “solvente” de los empobrecidos asalariados son las claves del nuevo armazón “postfordista” de la acumulación de capital.

Desde el año 2008, en el cénit de la crisis que se llevó por delante a toda la banca de inversión de Wall Street, la Fed ha llevado a cabo el mayor programa en la historia de crecimiento de la masa monetaria: 4 billones de dólares en la llamada -en la equívoca jerga del, aparentemente neutro y aséptico, lenguaje financiero- “flexibilización o expansión cuantitativa (QE)”.

Tamaña inundación de liquidez -creada de la nada en los registros contables de la “fábrica de dólares”- ha fluido desde los saneados y redivivos –toda la “morralla” procedente de la burbuja fue dadivosamente adquirida por el patrón a cambio de dinero “fresquito” salido de sus pantallas de ordenador- gigantes de la banca estadounidense hasta el mercado de acciones y bonos poniendo los cimientos de nuevas y redobladamente virulentas burbujas de activos. Como explica Marco Antonio Moreno: “Las políticas de los bancos centrales han disparado la inflación en los mercados de activos y esto es lo que hace subir los precios de las casas, los bonos y las acciones. Pero este es el juego de los ricos. La clase media sigue con un ingreso estancado y cada vez con menos acceso al mercado”. La gigantesca “manguera” de liquidez ha llevado al paroxismo la maquinaria especulativa de los casinos financieros sin que el -proclamado por los propagandistas neoliberales como el motivo central de la política de “relajación” monetaria- “goteo” hacia la economía productiva hiciera acto de presencia. La insólita contracción de la M3 de los años post-crack –reflejada, a falta de datos oficiales, por las estadísticas “en la sombra”-, a pesar de la masiva inyección de dinero fresco de la Fed en los maltrechos balances de los bancos, hubiera resuelto el misterio del llamado “credit crunch” (contracción del crédito; a saber, la atonía de la economía real en contraposición a la renovada exuberancia irracional de las finanzas): “Es decir, la banca ha reducido de forma drástica la concesión de créditos a empresas y familias, con la consiguiente destrucción de oferta monetaria. En concreto, el crédito privado ha caído cerca de un 25% en el último año y medio pese a que la Fed ha comprado más de 1 billón de dólares en hipotecas de “baja calidad” al aletargado sistema financiero ”. Magnífico el resumen que hace John Williams de las profundas implicaciones de las heterodoxas medidas: “el exceso de liquidez de la flexibilización cuantitativa ayuda a los mercados de acciones y a las burbujas inmobiliarias que son las que mantienen el simulacro de crecimiento económico gracias al efecto riqueza de la revalorización de los activos y a la extraordinaria expansión de la deuda”.

El agudo congresista Ron Paul, padrino intelectual de la tendencia “libertariana” del Tea Party –inspirada en los economistas de la escuela “austriaca” de economía, herederos de los ultraliberales Hayek y Friedman y furibundos enemigos de todo lo que huela a manipulación externa de los “sagrados” mercados libres– mostraba – en una interpelación al ufano chairman Bernanke en 2010- su estupor por los trucos del rey Midas de las finanzas: “ustedes crearon ese dinero de la nada (1,3 billones de dólares de la primera QE) para dárselo a los bancos al 0% que luego adquieren bonos del tesoro y hacen un buen negocio con ello. Parece algo mágico, excepto para los millones de ciudadanos que perdieron sus hipotecas y sus casas”. ¡Tantas soluciones de beatíficos equilibrios competitivos y monsergas de libre comercio, desregulación financiera y sesudos manuales de teoría económica sobre las expectativas racionales y la autorregulación de los mercados; pero cuando de altas finanzas se trata…!

El retrato que hace Michael Hudson del nuevo paradigma de las finanzas modernas propiciado por la política dispendiosa de la “criatura de Jekyll island”** es insuperable: “Los bancos prestan dinero principalmente para transferir la propiedad de bienes inmuebles. También prestan dinero a los especuladores corporativos. Prestan dinero para comprar activos. Pero no prestan dinero a las empresas para invertir en equipos y contratar a más trabajadores. Todo lo contrario. Cuando prestan dinero a los especuladores corporativos para hacerse con las empresas, los nuevos compradores subcontratan mano de obra, reducen el tamaño de la fuerza de trabajo y tratan de exprimirla. También tratan de apoderarse de sus fondos de pensiones”.

Para comprobarlo, sirva de botón de muestra final esta excelentedescripción -referida al veloz aumento de los precios de los alquileres de viviendas en 2015, como consecuencia de la reactivación de la burbuja inmobiliaria en la ciudad de Barcelona- que ilustra empíricamente los “daños colaterales” que las políticas descritas provocan en la agudización del rentismo, la exacerbada desigualdad de ingresos y en el extremo deterioro que el neoliberalismo “descreador de vida” produce en las condiciones que determinan el bien común: “El sector inmobiliario en España está alborotado por la entrada masiva de dinero de los llamados fondos buitre y por la avalancha turística. Todo empezó hace años con la máquina de creación de dinero bancario que inició la Reserva Federal de los EE.UU con el Quantitative Easing y el tipo de interés a cero para los bancos. Ahora, “el bazooka monetario” lo tiene Mario Draghi, que desde el BCE dispara compras masivas de deuda empaquetada- titulizada – por valor de 80.000 millones de euros al mes, una deuda que los bancos europeos y españoles no paran de generar. Hay dinero “bancario” a raudales y los tipos de interés a largo plazo se desploman. La máquina para rentabilizar “los activos” necesita más combustible y las autoridades monetarias y políticas alimentan la avidez por el riesgo financiero para mantener artificialmente los precios de esos activos para que eviten una nueva caída de todo el tinglado financiero internacional. Pero todos sabemos quién sale beneficiado”.

Ni que decir tiene que, hasta la fecha, el occiso “testigo incómodo” de las innovadoras políticas monetarias de la todopoderosa “criatura de Jekyll Island” no ha resucitado.
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Notas
*Los repos son préstamos a corto plazo, muchas veces overnight ( plazo inferior a un día), hechos a empresas financieras que están asegurados con valores en posesión de la empresa prestataria. Son una fuente crítica de financiación para los negocios de comercio y préstamo de la banca de inversión.
**La Isla de Jekyll existe y se encuentra en la costa de Georgia. Fue en ese lugar donde se planificó la creación de la Reserva Federal de Estados Unidos en 1910 mediante una reunión de los más prominentes banqueros del país llevada a cabo en el más alto secreto.