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miércoles, 13 de julio de 2022

Palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador en visita oficial a Estados Unidos de América

julio 12, 2022




2022: Año de Ricardo Flores Magón, precursor de la Revolución Mexicana

Nos da mucho gusto, presidente Biden, estar de nuevo aquí en la Casa Blanca. Envío un saludo al pueblo trabajador, progresista de los Estados Unidos.

Este es el segundo encuentro que en apenas ocho meses sostenemos con usted presidente Biden aquí en la Casa Blanca.

Pero la circunstancia actual nos demanda estrechar aún más los lazos de amistad y cooperación para actuar juntos ante los grandes desafíos que enfrentan nuestros países. Y vaya que vivimos tiempos difíciles: primero fue la pandemia con sus secuelas de muerte, sufrimiento y daños a la actividad productiva, y ahora la guerra en Ucrania, la cual no solo ha dejado dolor y destrucción, sino que agravó la crisis económica e impulsó la espiral inflacionaria que padece el mundo.




Esta no será la primera ni la última ocasión en que cerremos filas para ayudarnos mutuamente. A pesar de nuestras diferencias y de agravios que no resultan fácil de olvidar ni con el tiempo ni con los buenos deseos, en muchas ocasiones hemos podido coincidir y trabajar como buenos amigos y verdaderos aliados.

Durante el gobierno del presidente Franklin Delano Roosevelt se hizo patente una política que nosotros consideramos eficaz y fraterna. Eran otros tiempos, pero existían circunstancias parecidas a las actuales, y de esa política debemos extraer buenas lecciones, porque la historia es la maestra de la vida.

Cuando el presidente Roosevelt llegó a la Presidencia, el 4 de marzo de 1933, Estados Unidos padecía una de las crisis económicas y sociales más profundas de su historia. Por eso, con definición, arrojo y aplomo, desde los primeros días de su gobierno lanzó un torbellino de iniciativas que cambiaron al país e infundieron nuevas esperanzas entre sus habitantes en Estados Unidos.

Asimismo, durante su administración aplicó una política de buena vecindad con los países del continente americano. La autenticidad de esta política tuvo su mejor ejemplo en el respeto a la soberanía de nuestro país. En esa época, en México, el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas emprendía reformas profundas, fue entonces, en 1938, cuando se llevó a cabo la Expropiación Petrolera. Sin embargo, las diferencias se resolvieron mediante el diálogo y la colaboración con dignidad.

Esa política de respeto a la soberanía de las naciones dio frutos, creó condiciones favorables para que los gobiernos de Estados Unidos y de México actuaran como aliados en la Segunda Guerra Mundial.

La alianza fue mucho más allá de la mera cooperación en el esfuerzo bélico; cuando Estados Unidos entró a la guerra, miles de estadounidenses fueron reclutados por las Fuerzas Armadas y esto causó que la agricultura se quedara sin fuerza de trabajo: a los granjeros les urgía mano de obra, como ocurre ahora en restaurantes, fábricas, construcciones y en el campo.

En esas circunstancias, en 1943, el presidente Roosevelt reconoció la realidad y tomó la decisión de apoyar el programa Bracero, por el cual miles de jornaleros agrícolas mexicanos ingresaron a Estados Unidos de manera legal para ayudar en la producción de alimentos; incluso durante la construcción del ferrocarril en Estados Unidos, en los años de 1943 a 1946, se contrató a 130 mil trabajadores mexicanos mediante este procedimiento pactado por ambos gobiernos; ciertamente, el programa no estuvo exento de errores, abusos e incumplimientos, pero sin duda dio buenos resultados en lo productivo y lo laboral, fue un marco más seguro y con menos violaciones a los derechos humanos si se compara con las disposiciones migratorias actuales.

Algo parecido a ese programa es lo que proponemos ahora. Es cierto que ya nos une e integra el Tratado México-Estados Unidos y Canadá, pero todavía hay márgenes para intensificar nuestra relación bilateral.

Por ejemplo, las altas tasas de inflación tienen que ver con los desajustes de la economía mundial por la pandemia y la guerra en Ucrania, pero también debemos reconocer que desde hace tiempo no estamos produciendo lo suficiente. En las últimas tres décadas se aceptó de manera cómoda que China sería la fábrica del mundo, con la falaz idea de que en la globalidad no era necesaria la autosuficiencia alimentaria, energética y de otros bienes porque podíamos importar lo que necesitáramos; sin embargo, la realidad actual nos hace ver que es indispensable producir lo que consumimos en nuestros países y en nuestra región.

Sin llegar al extremo de cerrar nuestras economías, debemos pensar que el desarrollo de las naciones depende en lo fundamental de su capacidad productiva.

Señor presidente Biden, ya estoy por terminar. Mi propuesta coincide con sus planteamientos y puede resumirse en cinco asuntos básicos de cooperación:Desde que comenzó la crisis energética, México ha destinado el 72 por ciento de su producción de petróleo crudo y combustóleo de exportación a las refinerías de Estados Unidos (800 mil barriles diarios); asimismo, decidimos permitir, en tanto baja el precio de las gasolinas en Estados Unidos, y ojalá apruebe el Congreso su propuesta de bajar el precio; en tanto baja el precio de las gasolinas en Estados Unidos se ha permitido que estadounidenses que viven cerca de nuestra frontera puedan cargar sus automóviles del lado mexicano a menor precio.

Actualmente ya se están abasteciendo automovilistas de Estados Unidos en gasolineras ubicadas en las ciudades fronterizas de México, pero podríamos incrementar nuestros inventarios de manera inmediata; nos comprometemos a garantizar al doble el abasto de este combustible, lo cual sería un considerable apoyo, al día de hoy un galón de gasolina regular cuesta 4.78 dólares en promedio de este lado de la frontera y en nuestro territorio, 3 dólares con 12 centavos. Quiero aclarar algo y aprovechar para agradecerle, la mayor parte de esta gasolina la estamos produciendo en la refinería de Pemex, que usted nos permitió comprar en Deer Park, Texas.

Ponemos a disposición de su gobierno más de mil kilómetros de gasoductos a lo largo de la frontera sur con México para transportar gas de Texas a Nuevo México, Arizona y California por un volumen capaz de generar hasta 750 MW de energía eléctrica y abastecer a 3 millones de personas, aproximadamente.

Aun cuando, el Tratado ha avanzado en eliminar aranceles existen algunos otros que podrían suspenderse de inmediato y hacer lo mismo con medidas reglamentarias y trámites tediosos en comercio de alimentos y otros bienes que aminoren los precios a los consumidores en nuestros países. Cuidando siempre la salud.

Iniciar un plan de inversión privada y pública entre los dos países para producir bienes que fortalezcan nuestros mercados y se eviten importaciones de otras regiones o continentes. En nuestro país seguiremos produciendo petróleo, en tanto se consuma la transición energética; se establecerán con inversionistas estadounidenses plantas de licuefacción de gas y de fertilizantes, y se continuará impulsando la creación de parques solares en el estado de Sonora y otros estados fronterizos con el respaldo de termoeléctricas y el tendido de líneas de transmisión para producir energía en el mercado interno y exportar a estados vecinos de la Unión Americana como Texas, Nuevo México, Arizona y California. Es importante mencionar que hace dos meses tomamos la decisión soberana de nacionalizar el litio, un mineral, un insumo que resulta fundamental para avanzar en el propósito de no depender de los combustibles fósiles y que estará disponible para la modernización tecnológica de la industria automotriz entre nuestros países.

Ordenar el flujo migratorio y permitir la llegada a Estados Unidos de obreros, técnicos y profesionales de las distintas disciplinas, mexicanos y centroamericanos con visas temporales de trabajo para asegurar que no se paralice la economía por falta de mano de obra. El propósito es contar con la fuerza de trabajo que demandará el plan propuesto por usted y aprobado por el Congreso de destinar más de un billón de dólares para la construcción de obras de infraestructura. Asimismo, es indispensable, lo digo de manera sincera y respetuosa, regularizar ya y dar certidumbre a migrantes que, desde hace varios años trabajan honradamente y contribuyen al desarrollo de esta gran nación.

Sé que sus adversarios, los conservadores, van a pegar el grito en el cielo, pero sin un programa atrevido de desarrollo y bienestar no será posible resolver los problemas ni conseguir el apoyo del pueblo. Frente a la crisis la salida no está en el conservadurismo sino en la transformación. Actuar con arrojo, transformar, no mantener el status quo.

Por nuestra parte, actuamos de buena fe y con toda transparencia porque no debe haber egoísmos entre pueblos vecinos y amigos; además, integración no significa hegemonía ni sometimiento, y a usted, presidente Biden, le tenemos confianza porque respeta nuestra soberanía. Estamos dispuestos a seguir trabajando con usted en beneficio de nuestros pueblos. Cuente siempre con nuestro apoyo y solidaridad.

Que viva Estados Unidos.

Que viva México, lindo y querido.

Viva América.


jueves, 16 de septiembre de 2021

Discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador durante el Desfile cívico militar: 211 Años del Grito de Independencia

 

Discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador durante el Desfile cívico militar: 211 Años del Grito de Independencia


16-06-2021 DESFILE CIVICO MILITAR 211 AÑOS DEL GRITO DE INDEPENDENCIA FOTO 01

2021: Año de la Independencia

Excelentísimo señor Miguel Díaz-Canel, presidente de la República de Cuba;

General Luis Crescencio Sandoval González, secretario de la Defensa;

Almirante José Rafael Ojeda Durán;

Representantes del gobierno de México, del poder ejecutivo, legislativo y judicial;

Pueblo de México;

Amigas, amigos todos:

Por esas singularidades de nuestra historia, la fecha que más celebra el pueblo de México es la del inicio, la del Grito y no la de la consumación de la Independencia nacional.

A los mexicanos nos importa más el iniciador, el cura Hidalgo, que Iturbide, el consumador, porque el cura era defensor del pueblo raso y el general realista representaba a la élite, a los de arriba, y solo buscaba ponerse la diadema imperial.

Hidalgo fue otra cosa. A él le tocó con Allende, Aldama, Jiménez y otros dirigentes populares enfrentar a la oligarquía dominante y proclamar la abolición de la esclavitud.

El pensamiento de Hidalgo era subversivo. Nada en su personalidad lo distanciaba de ser un revolucionario y no se andaba por las ramas. Por ejemplo, en una de sus cartas al intendente Juan Antonio Riaño, escribía: “No hay remedio, señor intendente: el movimiento actual es grande, y mucho más cuando se trata de recobrar derechos santos, concedidos por Dios a los mexicanos, usurpados por unos conquistadores crueles, bastardos e injustos, que auxiliados de la ignorancia de los naturales, y acumulando pretextos santos y venerables, pasaron a usurparles sus costumbres y propiedad y vilmente, de hombres libres, convertirlos a la degradante condición de esclavos.”

Al mismo tiempo, Hidalgo era un hombre profundamente humano, un auténtico cristiano. Así lo demuestra el hecho de que, para evitar el degüello de miles de oponentes realistas, pero también de inocentes, prefirió quedarse en el cerro de Las Cruces y no tomar la Ciudad de México, que estaba prácticamente rendida.

Sin embargo, sus adversarios nunca le perdonaron la osadía de querer igualar a los pobres con las clases más favorecidas. Baste recordar el juicio en que lo excomulgan y la manera en que lo asesinan, le cortan la cabeza y la exhiben como escarmiento por más de diez años en la plaza principal de Guanajuato.

Ningún dirigente en la historia de México ha recibido más insultos que el cura Hidalgo. Paco Ignacio Taibo hace un recuento de todos los improperios: “endurecida alma, escolástico sombrío, monstruo, taimado, corazón fementido, rencoroso, padre de gentes feroces, Cura Sila, entraña sin entrañas, villano, hipócrita, refinado, tirano de tu tierra, pachá, lo-cura, imprudentísimo bachiller, caco, malo, malísimo, perversísimo, ignorantísimo bachiller Costilla, excelentísimo pícaro, homicida, execrable majadero, badulaque, borriquísimo, primogénito de Satanás, malditísimo ladrón, liberticida, insecto venenoso, energúmeno, archiloco americano”.

Por si fuese poco, en el juicio de excomunión lo llaman demagogo, “desnaturalizado y frenético”.

Él se defendía respondiendo que actuaba con apego a su conciencia y es célebre la frase que dirige a sus acusadores: “Abrid los ojos americanos, no os dejéis seducir de nuestros enemigos: ellos no son católicos sino por política: su Dios es el dinero y las conminaciones solo tienen por objeto la opresión. ¿Creéis acaso que no puede ser verdadero católico el que no esté sujeto al déspota español?”. En fin, si Hidalgo no hubiese sido auténtico, como lo era, no lo hubiesen sacrificado con tanta saña como lo hicieron con Jesús Cristo.

Sin embargo, Hidalgo, en sus últimas horas, dio muestra de un temple excepcional y de una serenidad conmovedora, y hasta tuvo el gesto de una insólita amabilidad de componer unas décimas de agradecimiento a sus carceleros por el buen trato que le brindaron. Una de ellas dedicada al cabo Manuel Ortega, dice así:

Ortega, tu crianza fina,

tu índole y estilo amable

siempre te harán apreciable

aún con gente peregrina.

Tiene protección divina

La piedad que has ejercido

Con un pobre desvalido

Que mañana va a morir,

Y no puede retribuir

ningún favor recibido.

Lo que le permitió al Padre de la Patria enfrentar la muerte con aplomo y tranquilidad fue la paz con su conciencia, la certeza de que, con fidelidad a sus principios y valores, había hecho lo correcto y lo que era necesario para el bien del pueblo al que se debía.

Cuando lo iban a fusilar, a cuatro metros de distancia, los soldados temblaban, le dieron varios tiros sin matarlo y el sargento del pelotón tuvo que ordenar a dos de ellos que le pusieran las bocas de los fusiles directamente en el corazón. Después de matarlo le cortaron la cabeza y junto con las de Allende, Aldama y Jiménez, las colocaron en cada esquina del edificio de la Alhóndiga de Granaditas.

Nosotros, los mexicanos, nos sentimos orgullosos por este héroe y de muchos más, porque aquí, como en ninguna otra parte, el movimiento independentista no se inició por simples reacomodos en las cúpulas del poder ni se gestó únicamente por un sentimiento nacionalista, sino que fue fruto de un anhelo de justicia y de libertad.

Por ello, el grito de libertad y justicia va antes que el de la independencia política.

No obstante, este ideal profundo representó todo un desafío para los potentados, quienes lograron contenerlo y postergar su realización durante cien años, porque es hasta un siglo después de consumada la Independencia, que otro grito, el de la Revolución Mexicana de 1910, empezara a convertir en realidad los sueños y los ideales de los curas Miguel Hidalgo y José María Morelos, de Josefa Ortiz de Domínguez, de Leona Vicario, de Juan Aldama, de Ignacio Allende, de José Mariano Jiménez y de muchos otros dirigentes, mujeres y hombres, que comenzaron la lucha por la emancipación auténtica del pueblo de México.

El día de hoy recordamos esa gran gesta histórica y la celebramos con la participación del presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien representa a un pueblo que ha sabido, como pocos en el mundo, defender con dignidad su derecho a vivir libres e independientes, sin permitir la injerencia en sus asuntos internos de ninguna potencia extranjera. Ya he dicho y repito: podemos estar de acuerdo o no con la Revolución Cubana y con su gobierno, pero el haber resistido 62 años sin sometimiento, es una indiscutible hazaña histórica.

En consecuencia, creo que, por su lucha en defensa de la soberanía de su país, el pueblo de Cuba merece el premio de la dignidad y esa isla debe ser considerada como la nueva Numancia por su ejemplo de resistencia, y pienso que por esa misma razón debiera ser declarada patrimonio de la humanidad.

Ahora solo agrego que el gobierno que represento llama, respetuosamente, al gobierno de Estados Unidos a levantar el bloqueo contra Cuba, porque ningún Estado tiene derecho a someter a otro pueblo, a otro país. Es preciso recordar lo que decía George Washington: “las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos”.

Dicho con toda franqueza, se ve mal que el gobierno de Estados Unidos utilice el bloqueo para impedir el bienestar del pueblo de Cuba con el propósito de que éste, obligado por la necesidad, tenga que enfrentar a su propio gobierno.  Si esta perversa estrategia lograse tener éxito –algo que no parece probable por la dignidad a que nos hemos referido–, repito, si tuviera éxito, se convertiría en un triunfo pírrico, vil y canallesco. En una mancha de esas que no se borran ni con toda el agua de los océanos.

Es mejor el entendimiento, el respeto mutuo y la libertad sin condiciones ni prepotencia. Todavía vive, y desde esta plaza principal de México le enviamos un saludo al presidente Jimmy Carter, quien supo entenderse con el general Omar Torrijos para devolverle a Panamá el Canal y su soberanía.

Ojalá el presidente Biden, quien posee mucha sensibilidad política, actúe con esa grandeza y ponga fin para siempre a la política de agravios hacia Cuba.

En la búsqueda de la reconciliación también debe ayudar la comunidad cubano estadounidense, haciendo a un lado los intereses electorales o partidistas. Hay que dejar atrás resentimientos, entender las nuevas circunstancias y buscar la reconciliación. Es tiempo de la hermandad y no de la confrontación. Como lo señalaba José Martí, el choque puede evitarse, “con el exquisito tacto político que viene de la majestad del desinterés y de la soberanía del amor”.

¡Que viva la Independencia de México!

¡Que viva la Independencia de Cuba!

¡Que viva la Independencia de todos los pueblos del mundo!

¡Que viva la fraternidad universal!

Zócalo de la Ciudad de México, 16 de septiembre de 2021

lunes, 26 de julio de 2021

AMLO de nuevo sobre CUBA; esta vez hacia BIDEN: Es hora de tomar una decisión sobre el BLOQUEO

Por Andres Manuel Lopez Obrador

"Acerca de mi planteamiento del sábado, yo ya no quiero repetirlo, solo si fuese necesario, creo que se debe de buscar una nueva relación entre todos los países de América, y que creo que hay que convencer y persuadir a las autoridades de Estados Unidos para que nos integremos con respeto a la soberanía de cada país, que ya la política que se definió hace 200 años no funciona, no es buena para nadie, que ya no tienen que haber invasiones, anexiones, bloqueos y que debe haber cooperación para el desarrollo, entre todos los pueblos.

Ahora que hay una situación difícil de salud en Cuba, en vez de bloquear, todos deberíamos de ayudar. No es concebible que en estos tiempos se quiera castigar a un país independiente con un bloqueo. Además, casi todos los países del mundo están en contra del bloqueo a Cuba, la inmensa mayoría, es el momento de tomar una decisión al respecto. 

Aprovecho para decir que nosotros tomamos la decisión por solidaridad frente a esta situación de bloqueo queriendo someter políticamente al pueblo de Cuba, al gobierno de Cuba. Tomamos la decisión de ayudar de ser solidarios frente a ese bloqueo, porque no basta con votar cada año en la ONU en contra del bloqueo, y aprovecho para hacer un llamado a todos los países del mundo a que esa manifestación que se expresa en la ONU votando en contra del bloqueo se convierta ahora en hechos y que se ayude al pueblo de Cuba. Desde aquí desde la heroica Veracruz que tiene tanta relación histórica con La Habana y con Cuba van a salir dos barcos de la Armada de México con oxígeno y alimentos, medicinas y yo pienso que el presidente Biden debe tomar una decisión al respecto, es un llamado respetuoso, desde ningún punto de vista injerencista, pero hay que separar lo político de lo humanitario, la vida es lo más importante, es el principal de los derechos humanos, el derecho a la vida.

 Podrían hacerse muchas cosas, solo sugiero una con todo respeto para las dos naciones que se permita el que puedan recibir las familias de Cuba remesas de quienes viven y trabajan en Estados Unidos o en cualquier otro país del mundo. Como nosotros recibimos apoyo de nuestros paisanos migrantes que nos mandan 4 mil millones de dólares por mes y que esto ha ayudado mucho a enfrentar la crisis económica porque es la principal fuente de ingresos que tiene nuestro país. Entonces, cómo bloquear eso, si ni siquiera es dinero del gobierno y muchas otras cosas y algo que es fundamental, diálogo, diálogo, diálogo, diálogo, lo que decía Juárez nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho".


domingo, 25 de julio de 2021

Texto del Discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador en el 238 Aniversario del Natalicio de Simón Bolívar, desde el Castillo de Chapultepec

 Julio 24, 2021


2021: Año de la Independencia

Respetables cancilleres y representantes de países hermanos de nuestra América:

Agradezco la presencia de Isabel Allende, gran escritora chilena que nos acompaña en este acto para homenajear al Libertador Simón Bolívar, recrear su proyecto de unidad entre los pueblos de América Latina y el Caribe, y apoyarnos en la historia para enfrentar mejor el presente y el porvenir.

Amigas y amigos todos,

Nacido en 1783, exactamente 30 años después que Miguel Hidalgo, Simón Bolívar decidió desde muy joven luchar por causas grandes, nobles y justas. Como el propio Hidalgo y como José María Morelos y Pavón, los padres de nuestra patria, el libertador Bolívar reunía virtudes excepcionales.

Simón Bolívar es un vivo ejemplo de cómo una buena formación humanista puede sobreponerse a la indiferencia o a la comodidad de quienes provienen de cuna fina. Bolívar pertenecía a una familia acomodada, de hacendados, pero desde niño fue educado por Simón Rodríguez, un pedagogo y reformador social que lo acompañó en su formación hasta que alcanzó un elevado grado de madurez intelectual y de conciencia.

En 1805, con apenas 22 años, en el Monte Sacro de Roma “jura en presencia de su maestro y tocayo no dar descanso a su brazo ni reposo a su alma hasta que haya logrado libertar al mundo hispanoamericano de la tutela española”.

Al igual que su padre, tenía vocación militar, pero al mismo tiempo era un hombre ilustrado y como solía decirse, de mundo, pues viajó mucho por Europa; vivió o visitó España, Francia, Italia, Inglaterra; hablaba francés, sabía de matemáticas, de historia, de literatura, pero no sólo era un hombre de pensamiento era también un hombre de acción.

Conocía el arte de la guerra y era al mismo tiempo un político con vocación y voluntad transformadora: sabía de la importancia del discurso, de la fuerza de las ideas, de la eficacia de las proclamas y era consciente de la gran utilidad del periodismo y la imprenta como instrumentos de lucha. Conocía el efecto que causaba la promulgación de leyes en beneficio del pueblo y, sobre todo, valoraba la importancia de no rendirse, de la perseverancia y de no perder nunca la fe en el triunfo de la causa por la que se lucha en bien de los demás.

En 1811, Bolívar se incorpora al ejército anticolonialista, bajo las órdenes de Francisco de Miranda, precursor del Movimiento Independentista. Poco después, ante titubeos de este militar, Bolívar toma el mando de las tropas y en 1813 inicia la liberación de Venezuela; poco antes, como escribe Manuel Pérez Vila, uno de sus biógrafos, los pueblos lo empezaron a llamar Libertador, “título que le confieren solemnemente, en octubre de 1813, la municipalidad y el pueblo de Caracas, y con el cual habría de pasar a la historia”.

En su lucha incansable por los caminos y los mares de América se entrelazan triunfos y derrotas; su campaña militar lo lleva a refugiarse en Jamaica y en Haití; de este pueblo, de Haití, y de su gobierno recibe en dos ocasiones apoyo para sus campañas, algo verdaderamente excepcional y un ejemplo de solidaridad y hermandad latinoamericana.

En 1819 entra triunfante a Bogotá y poco después se expide la Ley Fundamental de la República de Colombia. Este gran estado, la gran Colombia, creación del Libertador, comprendía las actuales repúblicas de Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá.

No todo fue fácil en su lucha: perdió batallas, enfrentó traiciones y, como en todo movimiento transformador o revolucionario, aparecieron las divisiones internas que pueden llegar a hacer hasta más que las contiendas contra los verdaderos adversarios.

En la lucha para liberar a los pueblos de nuestra América, Bolívar contó con el gran apoyo del general Antonio José de Sucre y en 1822 se encontró, en Guayaquil, Ecuador con el general José de San Martín, otro ilustre titán de la independencia sudamericana.

En ese entonces se constituyó la “República Bolívar” hoy Bolivia, y se consuma la independencia de Perú. Por cierto, en la costa de este país, a principios de 1824, Bolívar se enferma y a pesar de las malas noticias, por traiciones y derrotas, se cuenta que desde el butaque, la silla donde estaba sentado surgió la famosa exclamación: “¡Triunfar!”. Esta anécdota la hizo poesía el maestro Carlos Pellicer, quien lo admiraba con intensidad y vocación; dice el verso:

Señor don Joaquín Mosquera

de cierta villa, llegaba.

Apeóse de su mula

y al Libertador buscara.

Vieja silla de baqueta

en la pared reclinada

de una miserable casa;

sobre de ella el cuerpo triste

de Bolívar descansaba.

Abrazóle don Joaquín

con muy corteses palabras.

El héroe del Mundo Nuevo

apenas si contestaba.

Luego que el señor Mosquera

las penas enumerara,

le preguntó a don Simón:

“Y ahora, ¿qué va usté a hacer?”

“¡Triunfar!” El Libertador

respondió con loca fe.

Y fue sólido silencio

de admiración y de espanto…

Luego de este aciago momento, el Libertador vivió muchos otros de igual desdicha; el último tramo de su existencia está marcado por las constantes divisiones en las filas liberales, que llevaran incluso a que, en vísperas de su muerte, Venezuela se proclamara estado independiente de la Gran Colombia. El 17 de diciembre de 1830, el gran libertador Simón Bolívar cerró los ojos y ya no despertó.

Pero como los grandes hombres, cierran los ojos y se quedan velando, no se mueren del todo.

La lucha por la integridad de los pueblos de nuestra América sigue siendo un bello ideal. No ha sido fácil volver realidad ese hermoso propósito. Sus obstáculos principales han sido el movimiento conservador de las naciones de América, las rupturas en las filas del movimiento liberal y el predominio de Estados Unidos en el continente. No olvidemos que casi al mismo tiempo que nuestros países se fueron independizando de España y de otras naciones europeas, fue emergiendo en este continente la nueva metrópoli de dominación hegemónica.

Durante el difícil periodo de las guerras de independencia, inaugurado por lo general alrededor de 1810, los gobernantes estadounidenses, con óptica enteramente pragmática, siguieron los acontecimientos con sigiloso interés. Estados Unidos maniobró en diferentes tiempos conforme a un juego unilateral: cautela extrema al principio, para no irritar a España, Gran Bretaña, la Santa Alianza, sin obstaculizar la descolonización, que por momentos se veía dudosa; sin embargo, hacia 1822, Washington inició el reconocimiento rápido de las independencias logradas a fin de cerrar el paso al intervencionismo extracontinental, y en 1823, al fin, una política definida.

En octubre, Jefferson, progenitor de la Declaración de Independencia y convertido para entonces en una especie de oráculo, dio respuesta por carta a una consulta que sobre la materia le hiciera el presidente Monroe. En un párrafo significativo, Jefferson dice: “Nuestra primera y fundamental máxima debería ser la de jamás mezclarnos en los embrollos de Europa. La segunda, nunca permitir que Europa se inmiscuya en los asuntos de este lado del Atlántico”. En diciembre, Monroe pronunció el famoso discurso en el que quedó delineada la doctrina que lleva su nombre.

La consigna de “América para los americanos” terminó de desintegrar a los pueblos de nuestro continente y destruir lo edificado, lo material, por Bolívar. A lo largo de casi todo el siglo XIX se padeció de constantes ocupaciones, desembarcos, anexiones y a nosotros nos costó la pérdida de la mitad de nuestro territorio, con el gran zarpazo de 1848.

Esta expansión territorial y bélica de Estados Unidos se consagra cuando cae Cuba, el último bastión de España en América, en 1898, con el sospechoso hundimiento del acorazado Maine en La Habana, que da lugar a la enmienda Platt y a la ocupación de Guantánamo; es decir, para entonces Estados Unidos había terminado de definir su espacio físico-vital en toda América.

Desde aquel tiempo, Washington nunca ha dejado de realizar operaciones abiertas o encubiertas contra los países independientes situados al sur del Río Bravo. La influencia de la política exterior de Estados Unidos es predominante en América. Solo existe un caso especial, el de Cuba, el país que durante más de medio siglo ha hecho valer su independencia enfrentando políticamente a los Estados Unidos. Podemos estar de acuerdo o no con la Revolución Cubana y con su gobierno, pero el haber resistido 62 años sin sometimiento, es toda una hazaña. Puede que mis palabras provoquen enojo en algunos o en muchos, pero como dice la canción de René Pérez Joglar de Calle 13: “yo siempre digo lo que pienso”.

En consecuencia, creo que, por su lucha en defensa de la soberanía de su país, el pueblo de Cuba, merece el premio de la dignidad y esa isla debe ser considerada como la nueva Numancia por su ejemplo de resistencia, y pienso que por esa misma razón debiera ser declarada patrimonio de la humanidad.

Pero también sostengo que ya es momento de una nueva convivencia entre todos los países de América, porque el modelo impuesto hace más de dos siglos está agotado, no tiene futuro ni salida, ya no beneficia a nadie. Hay que hacer a un lado la disyuntiva de integrarnos a Estados Unidos o de oponernos en forma defensiva.

Es tiempo de expresar y de explorar otra opción: la de dialogar con los gobernantes estadounidenses y convencerlos y persuadirlos de que una nueva relación entre los países de América es posible.

Considero que en la actualidad hay condiciones inmejorables para alcanzar este propósito de respetarnos y caminar juntos sin que nadie se quede atrás.

En este afán puede que ayude nuestra experiencia de integración económica con respeto a nuestra soberanía, que hemos puesto en práctica en la concepción y aplicación del Tratado económico y comercial con Estados Unidos y Canadá.

Obviamente, no es poca cosa tener de vecino a una nación como Estados Unidos. Nuestra cercanía nos obliga a buscar acuerdos y sería un grave error ponernos con Sansón a las patadas, pero al mismo tiempo tenemos poderosas razones para hacer valer nuestra soberanía y demostrar con argumentos, sin balandronadas, que no somos un protectorado, una colonia o su patio trasero. Además, con el paso del tiempo, poco a poco se ha ido aceptando una circunstancia favorable a nuestro país: el crecimiento desmesurado de China ha fortalecido en Estados Unidos la opinión de que debemos ser vistos como aliados y no como vecinos distantes.

El proceso de integración se ha venido dando desde 1994, cuando se firmó el primer Tratado, que aun incompleto, porque no abordó la cuestión laboral, como el de ahora, permitió que se fueran instalando plantas de autopartes del sector automotriz y de otras ramas y se han creado cadenas productivas que nos hacen indispensables mutuamente. Puede decirse que hasta la industria militar de Estados Unidos depende de autopartes que se fabrican en México. Esto no lo digo con orgullo sino para subrayar la interdependencia existente. Pero hablando de este asunto, como se lo comenté al presidente Biden, nosotros preferimos una integración económica con dimensión soberana con Estados Unidos y Canadá, a fin de recuperar lo perdido con respecto a la producción y el comercio con China, que seguirnos debilitando como región y tener en el Pacífico un escenario plagado de tensiones bélicas; para decirlo en otras palabras, nos conviene que Estados Unidos sea fuerte en lo económico y no sólo en lo militar. Lograr este equilibrio y no la hegemonía de ningún país, es lo más responsable y lo más conveniente para mantener la paz en bien de las generaciones futuras y de la humanidad.

Antes que nada debemos ser realistas y aceptar, como lo planteé en el discurso que pronuncié en la Casa Blanca en julio del año pasado, que mientras China domina 12.2 por ciento del mercado de exportación y servicios a nivel mundial, Estados Unidos solo lo hace en 9.5 por ciento; y este desnivel viene de hace apenas 30 años, pues en 1990, la participación de China era de 1.3 por ciento y la de Estados Unidos de 12.4 por ciento. Imaginemos si esta tendencia de las últimas tres décadas se mantuviera, y no hay nada que legal o legítimamente pueda impedirlo, en otros 30 años, para el 2051, China tendría el dominio del 64.8 por ciento del mercado mundial y Estados Unidos entre el 4 y 10 por ciento; lo cual, insisto, además de una desproporción inaceptable en el terreno económico, mantendría viva la tentación de apostar a resolver esta disparidad con el uso de la fuerza, lo que nos pondría en peligro a todos.

Podría suponerse de manera simplista que corresponde a cada nación asumir su responsabilidad, pero tratándose de un asunto tan delicado y entrañable, con respeto al derecho ajeno y a la independencia de cada país, pensamos que lo mejor sería fortalecernos económica y comercialmente en América del Norte y en todo el continente. Además, no veo otra salida; no podemos cerrar nuestras economías ni apostar a la aplicación de aranceles a países exportadores del mundo y mucho menos debemos declarar la guerra comercial a nadie. Pienso que lo mejor es ser eficientes, creativos, fortalecer nuestro mercado regional y competir con cualquier país o con cualquier región del mundo.

Desde luego esto pasa por planear conjuntamente nuestro desarrollo; nada del dejar hacer o dejar pasar. Deben definirse de manera conjunta objetivos muy precisos; por ejemplo, dejar de rechazar a los migrantes, jóvenes en su mayoría, cuando para crecer se necesita de fuerza de trabajo que, en realidad, no se tiene con suficiencia ni en Estados Unidos ni en Canadá. ¿Por qué no estudiar la demanda de mano de obra y abrir ordenadamente el flujo migratorio? Y en el marco de este nuevo plan de desarrollo conjunto deben considerarse la política de inversión, lo laboral, la protección al medio ambiente y otros temas de mutuo interés para nuestras naciones.

Es obvio que esto debe implicar cooperación para el desarrollo y bienestar en todos los pueblos de América Latina y el Caribe. Es ya inaceptable la política de los últimos dos siglos, caracterizada por invasiones para poner o quitar gobernantes al antojo de la superpotencia; digamos adiós a las imposiciones, las injerencias, las sanciones, las exclusiones y los bloqueos.

Apliquemos, en cambio, los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias. Iniciemos en nuestro continente una relación bajo la premisa de George Washington, según la cual, “las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos”.

Estoy consciente que se trata de un asunto complejo que requiere de una nueva visión política y económica: la propuesta es, ni más ni menos, que construir algo semejante a la Unión Europea, pero apegado a nuestra historia, a nuestra realidad y a nuestras identidades. En ese espíritu, no debe descartarse la sustitución de la OEA por un organismo verdaderamente autónomo, no lacayo de nadie, sino mediador a petición y aceptación de las partes en conflicto, en asuntos de derechos humanos y de democracia. Es una gran tarea para buenos diplomáticos y políticos como los que, afortunadamente, existen en todos los países de nuestro continente.

Lo aquí planteado puede parecer una utopía; sin embargo, debe considerarse que sin el horizonte de los ideales no se llega a ningún lado y que, en consecuencia, vale la pena intentarlo.

Mantengamos vivo el sueño de Bolívar.

Muchas gracias.

Castillo Chapultepec, Ciudad de México, 24 de julio de 2021





 

lunes, 12 de julio de 2021

López Obrador: "Si se quisiera ayudar a Cuba lo primero que se debería hacer es suspender el bloqueo"

Publicado:12 jul 2021 12:52 GMT

El mandatario mexicano señaló que "ha habido un despliegue informativo inusual, desde luego promovido por quienes no están de acuerdo con las políticas del Gobierno de Cuba".


El presidente Andrés Manuel López Obrador en Tabasco, México, 12 de julio de 2021Foto: Gobierno de México


El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pidió este lunes suspender el bloqueo económico contra Cuba y criticó el "inusual despliegue informativo" en torno a las protestas en la isla.

"Si se quisiera ayudar a Cuba lo primero que se debería hacer es suspender el bloqueo a Cuba, como lo están solicitando la mayoría de los países del mundo. Eso sería un gesto verdaderamente humanitario. Ningún país del mundo debe ser cercado, bloqueado. Eso es lo más contrario que puede haber a los derechos humanos", señaló el mandatario mexicano en su conferencia de prensa.




De gira por el estado de Tabasco, López Obrador indicó que "no debe haber intervencionismo" y tampoco debe de utilizarse la situación de salud del pueblo de Cuba con fines políticos.

"Nada de politización, de campañas mediáticas, que ya se están dando a nivel mundial. Hay muchos países con problemas en América Latina, en el Caribe, no es solo el caso de Cuba, sin embargo, llama la atención que ha habido un despliegue informativo inusual, desde luego promovido por quienes no están de acuerdo con las políticas del Gobierno de Cuba", dijo el presidente mexicano.
México ofrece ayuda ante el bloqueo

López Obrador también ofreció ayuda humanitaria a Cuba ante la falta de medicamentos y alimentos que ha agudizado las tensiones políticas en la isla.

"El Gobierno de México podría ayudar con medicamentos, con vacunas, con comida, lo que se requiera. Porque la salud y la alimentación son derechos humanos fundamentales, sin el manejo político intervencionista que se le está queriendo dar a este asunto", añadió.

López Obrador también criticó la manera en que la organización Artículo 19, financiada por el Gobierno estadounidense a través de la Agencia de los EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID), difundió una fotografía de multitudinarias protestas en Egipto como si se tratara de las manifestaciones ocurridas en Cuba.

"Esto es solo una muestra de lo que hicieron a nivel mundial", dijo el mandatario mexicano en alusión a lo que consideró como parte de una campaña contra Cuba.

En opinión de Nikolái Kaláshnikov, consejero del director del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de Rusia, la política de EE.UU. hacia Cuba en los últimos años ha fomentado la protesta social, ya que ha convertido la vida del país en una "lucha por la sobrevivencia" económica.

lunes, 2 de diciembre de 2019

4 gráficas que miden el primer año de AMLO como presidente

El Gobierno de la 'Cuarta Transformación' cumple 365 días en el poder. Estos datos cuentan una parte de la historia.
REDACCIÓN, El Financiero


Andrés Manuel López Obrador cumple este fin de semana su primer año como presidente de la República, un puesto que buscó en dos comicios y que, asegura, ganó en 2006 antes de haber sido víctima de un supuesto fraude electoral.

Durante su campaña, el entonces candidato de la coalición ‘Juntos Haremos Historia’ prometió que la economía crecería, en promedio, 4 por ciento en su mandato; el Ejército dejaría de ser empleado en tareas de seguridad y habría más empleos.

A continuación te presentamos 4 gráficas para medir el desempeño del Gobierno en este primer año.

Inflación, en el rango del Banco de México

López Obrador ‘estrenó’ su primer mes como mandatario con la inflación en un nivel de 4.83 por ciento a tasa anual. La cifra estaba en ese entonces por arriba del rango objetivo del Banco de México (Banxico), que es de 3 por ciento +/- un punto porcentual, una situación que se venía repitiendo desde enero de 2017.



¿Y por qué al Gobierno o a la población en general habría de importarle la inflación? Porque mide el aumento generalizado y sostenido de los precios de los productos y servicios en el país, lo cual impacta directamente en los bolsillos de la gente.

En lo que va del Gobierno de AMLO, la inflación alcanzó dos ‘picos’ durante los primeros seis meses (4.37 por ciento, en enero, y 4.41 en abril), esto antes de iniciar una trayectoria que la llevaría al rango objetivo del Banxico.

Fue en junio cuando este indicador se colocó dentro de dicho rango, al registrar una variación de 3.95 por ciento, situación que repetiría en julio y agosto.

En septiembre, la inflación cruzó un nuevo umbral al tener una variación anual por debajo de 3 por ciento (2.97 por ciento). Un mes después, esta cifra estuvo en un nivel de 3.01 por ciento.


AMLO y el PIB

El Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 plantea que la economía crecerá, en promedio, 4 por ciento anual, esto después de “las mediocres tasas de crecimiento económico” del periodo neoliberal de la administración de Peña Nieto, que tuvo una variación porcentual promedio anual de 2.4 por ciento.

Sin embargo, el comportamiento del Producto Interno Bruto en lo que va de 2019 apunta hacia un crecimiento cercano a cero para todo el año.


En el periodo enero-marzo de este año, la caída en el indicador fue de 0.09 por ciento frente al trimestre anterior, de acuerdo con datos desestacionalizados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Para el segundo trimestre, el retroceso fue de 0.06 por ciento, mientras que para el periodo comprendido entre julio y septiembre, la economía avanzó 0.1 por ciento.

A estos datos se sumó la actualización del correspondiente al cuarto trimestre de 2018, que presentó una contracción de 0.1 por ciento, en el que originalmente se había reportado un avance de 0.06 por ciento.

Según el análisis de algunos expertos, cuando hay una contracción de la economía en dos trimestres consecutivos se puede hablar de una 'recesión técnica', aunque otros discrepan sobre el asunto.

Según Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México (Banxico), por recesión podría entenderse una caída significativa de la actividad económica que se extiende por toda la economía en su conjunto, y que sea visible en el PIB real, el ingreso real, el empleo, la producción industrial y en las ventas al menudeo y mayoreo, según la definición de la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos (NBEr por sus siglas en inglés).

“Aunque no hay duda de que ciertos sectores registran caídas, no se ha extendido a toda la economía”, señaló Heath el miércoles.
México se dirige hacia su año más violento y el empleo se estanca

Cuando López Obrador presentó hace poco más de un año su Plan Nacional de Paz y Seguridad señaló que este buscaba regresar la tranquilidad a las familias en México, así como un ambiente de paz para cada uno de los mexicanos.

A escasos días de cumplir su primer año como presidente, las cifras de víctimas de homicidio doloso no juegan a favor del presidente.

Los datos más recientes apuntan a que en los primeros 10 meses de 2019 se llevan contadas 28 mil 741 víctimas de homicidios dolosos.


Esa cantidad es 2.1 por ciento más que lo visto en el mismo periodo del año pasado, cuando el presidente Enrique Peña Nieto era presidente.

Además, los feminicidios también van al alza. En el mismo reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se detalla que en lo que va del año se tienen contabilizados 833 casos de feminicidios, 89 casos más que lo registrado en el mismo lapso, pero de 2018.

Si esta tendencia continúa así, 2019 se convertirá en el año más violento en la historia reciente de México, título que ostenta el último año de Gobierno peñista.

En su discurso, el presidente ha hecho mención a que los altos niveles de violencia que heredó de ‘gobiernos neoliberales’ se deben a que las personas, y en especial los jóvenes, se quedaron sin oportunidades de estudiar o trabajar, pero es precisamente en el segundo punto donde el Gobierno también ha tenido un mal desempeño.



*En el caso de diciembre y junio, el dato reportado por el IMSS fue de pérdida de empleos

Las cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sobre empleo en lo que va del primer año de AMLO no son halagadoras, pues en todos los comparativos anuales, el Gobierno de López Obrador ha salido perdiendo.

¿La única excepción? Septiembre, mes en el cual el instituto reportó un alza de 12.2 por ciento en los empleos formales.

¿Qué caídas se reportaron en los otros meses? En enero, 16.8 por ciento; en febrero, 18.3 por ciento; en marzo, 46 por ciento; en abril, 65 por ciento; en mayo, 88 por ciento; en julio, 69 por ciento; en agosto, 68 por ciento; y en octubre, 2 por ciento.

lunes, 16 de julio de 2018

Los 50 lineamientos aprobados por Morena.el Partido de AMLO en Mexico

El segundo Congreso Nacional extraordinario del Movimiento Regeneración Nacional aprobó por unanimidad el Proyecto Alternativo de Nación 2018-2024

1. No se logrará ningún cambio si los Poderes de la Unión y las instituciones públicas continúan al servicio de unos cuantos. Reitero mi idea esencial de que el Estado se encuentra secuestrado por una minoría y que esta es la causa principal del desastre nacional. En nuestro país existe una República aparente, simulada, falsa. Hay poderes constitucionales, pero, en los hechos, están confiscados por un grupo. Por eso lo primero que debemos hacer es recuperar democráticamente al Estado y convertirlo en el promotor del desarrollo político, económico y social del país.

2. Vuelvo a decirlo: no todo el que tiene dinero es malvado, no estamos en contra de quienes con tenacidad y empeño invierten, generan empleos, obtienen ganancias lícitas y se comprometen con el desarrollo de México. Estamos en contra de aquellos que amasan grandes fortunas de la noche a la mañana, apoyados en la ilegalidad, el influyentismo y a la sombra del poder público. Estamos en contra de la riqueza mal habida, de la corrupción que ha dado al traste con todo y es la causa principal de la desigualdad social y económica.

3. El nuevo gobierno democrático garantizará las libertades y cada quien podrá dedicarse a la actividad que más le satisfaga y convenga. Pero, obviamente, todos tendremos que ceñirnos a la nueva legalidad y a reglas claras; se podrá hacer negocios, pero no habrá influyentismo, corrupción ni impunidad; el presupuesto será realmente público; se dará preferencia a los pobres; se cuidarán los recursos naturales; la riqueza de la nación y los frutos del trabajo de los mexicanos se distribuirán con justicia; y nunca más se permitirá que los privilegios de pocos se sustenten en la opresión, la inseguridad y la miseria de millones de mexicanos.

4. En lo específico, expongo la postura que mantendremos en cuanto a las llamadas reformas estructurales (laboral, educativa, fiscal, energética, entre otras). De entrada, confieso que soy partidario de revertirlas. Tengo suficientes razones para sostener que no benefician al pueblo, sino que lo perjudican. Sin embargo, no responderemos a una imposición con otra imposición. Por ello, se consultará a la gente si las reformas se mantienen o se cancelan y se respetará la decisión de la mayoría.

5. Expreso, de igual manera, nuestra determinación de mantener una postura mesurada en política exterior, sin asumir posiciones protagónicas. La política exterior que proponemos se sustentará en la aplicación de una buena política interior, en la seriedad, en la cautela diplomática, en el apego a los principios de autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de las controversias, la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales, la igualdad jurídica de los estados, la cooperación internacional para el desarrollo, la lucha por la paz, la defensa de los derechos humanos y la conservación del medio ambiente.

De manera concreta, nos comprometemos a brindar atención especial a la frontera sur, con miras a evitar el maltrato a los migrantes centroamericanos y garantizar el respeto de sus derechos humanos.

Asimismo, mantendremos relaciones de amistad y cooperación con los países de América Latina y el Caribe. A México le conviene acercarse aún más, y no sólo en lo económico, a naciones de África, Europa, Asia y Oceanía. Esta relación plural con los pueblos y gobiernos del mundo nos ofrecerá la posibilidad de diversificar nuestra política exterior, tanto en el comercio, como en la búsqueda de un orden internacional, más equitativo y justo, construido entre todos y en el que la globalización no sea sinónimo de hegemonía.

6. Fincaremos la relación con el gobierno de Estados Unidos en el respeto y el beneficio mutuo. Por razones obvias, debemos aplicar una política de buena vecindad. En los últimos tiempos, la cooperación se ha enfocado más a temas de seguridad, sin atender las causas que han originado los problemas de violencia y la creciente migración de mexicanos a Estados Unidos.

Por eso consideramos que es el momento de proponer un cambio sustancial en la relación bilateral. Debemos convencer a las autoridades del país vecino de que, por el bien de las dos naciones, es más eficaz y más humano, aplicar una política de cooperación para el desarrollo, que dar prioridad, como sucede actualmente, a la cooperación policiaca y militar. Crear empleos en México es la alternativa. Los problemas de índole económico y social no se resuelven con medidas coercitivas. No es con asistencia castrense, labores de inteligencia, envíos de helicópteros y armas, como se remediará el problema de la inseguridad y la violencia en nuestro país. Tampoco se detendrá el flujo migratorio con muros, redadas, deportaciones o medidas de militarización de la frontera. Los mexicanos que van a ganarse la vida a Estados Unidos lo hacen por necesidad, no por gusto. Lo arriesgan todo para tener un trabajo y mitigar su hambre y su pobreza. El ganarse la vida es uno de los principales derechos humanos. En cualquier circunstancia, aquí o allá, nuestro movimiento protegerá a nuestros paisanos migrantes.

7. Habrá un auténtico Estado de Derecho. Será realidad la autonomía e independencia de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Impulsaremos un nuevo federalismo para definir con claridad las reglas de convivencia y cooperación entre el gobierno federal, los gobiernos estatales y el gobierno de la Ciudad de México.

8. El nuevo gobierno garantizará el derecho a disentir a la libre manifestación de las ideas y seremos siempre respetuosos de las creencias religiosas. Estamos a favor del diálogo, de la tolerancia, de la diversidad y del respeto a los derechos humanos.

9. Se establecerá una auténtica democracia. Nunca más una imposición; se dejará de usar el dinero del erario para comprar votos y lealtades; la propaganda gubernamental en medios de información no será tendenciosa ni demagógica; se acabarán las trampas y el fraude: las autoridades electorales tendrán absoluta independencia para proceder con estricto apego a la Constitución y a las leyes. En suma, nada ni nadie estará por encima de la voluntad soberana del pueblo.

10. Ante la crisis de México, la honestidad es nuestra tabla de salvación. Vamos a convertir esta virtud en forma de vida y de gobierno. Nuestra propuesta es acabar con la corrupción, no solo reducirla, sino erradicarla por completo. De esta forma, no habría necesidad de aumentar impuestos ni de seguir endeudando al país que, dicho sea de paso, está más empeñado que nunca y ni siquiera se sabe. Cuando Felipe Calderón fue impuesto, la deuda pública era de 1.7 billones y la aumentó a 5.2 billones, más del 200 por ciento; Peña la elevó a 9.2 billones; tan solo para pagar intereses el año próximo se destinarán 600 mil millones de pesos del presupuesto público.

11. Expreso en forma categórica que cuando triunfe nuestro movimiento no habrá impunidad. Se eliminarán los fueros al Presidente y a los altos funcionarios públicos. Se propondrá una reforma al Artículo 108 de la Constitución para poder juzgar por corrupción al presidente en funciones. El ejemplo de honestidad se dará desde el gobierno y habrá un sistema eficaz anticorrupción con participación ciudadana.

Asimismo, los delitos de esta índole serán considerados graves y sancionados por el Poder Judicial.

12. El Presidente de la República se someterá al principio de la revocación del mandato. Al cumplirse dos años, se hará una consulta para que la gente decida si continúa o no en su cargo. El pueblo es soberano: así como otorga un mandato, puede retirarlo. El pueblo pone y el pueblo quita.

13. Junto al combate a la corrupción aplicaremos una política de austeridad republicana; al pueblo le costará menos mantener al gobierno; es decir, se reducirá el gasto corriente. Bajarán los sueldos de los altos funcionarios públicos. Se cancelarán las pensiones millonarias a los expresidentes, no habrá servicio médico privado ni cajas de ahorro especial, se venderá toda la flotilla gubernamental de aviones y helicópteros del gobierno. En pocas palabras, se terminarán los privilegios.

14. El próximo presidente ganará la mitad de lo que percibe el actual y no gozará de ninguna otra prestación o canonjía; no viajará en aviones ni helicópteros privados, sino en aviones de línea comercial y por carretera. El Estado Mayor dejará de formar parte de la Presidencia y se incorporará por completo a la Secretaria de la Defensa Nacional.

15. Se mantendrán equilibrios macroeconómicos, se respetará la autonomía del Banco de México y se promoverá la inversión privada nacional y extranjera. Nuestra propuesta consiste en aplicar una política de cero endeudamiento y baja inflación, aparejada a una estrategia de crecimiento para promover la creación de empleos y el bienestar. El desarrollo no sólo depende de una eficaz política monetaria, de control de la inflación y de disciplina fiscal, también es indispensable el crecimiento económico para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de la gente.

16. Estoy convencido de que así como abolir la corrupción significará toda una revolución social pacífica, la austeridad republicana se convertirá en ejemplo de rectitud, moralidad y en la principal fuente para financiar el desarrollo. Según nuestros cálculos, podremos ahorrar, por el combate a la corrupción y el plan de austeridad, alrededor de 500 mil millones de pesos.

17. La convergencia de la inversión pública y privada se llevará a cabo, fundamentalmente, a partir de estrategias de desarrollo regional. Desde hace mucho tiempo están bien estudiadas y definidas las distintas regiones del país y, con un enfoque de desarrollo sustentable, se van a elaborar programas integrados para aprovechar los recursos naturales, la tecnología y la inversión pública y privada, siempre con la participación activa y concertada del sector social y de los agentes económicos de las propias regiones.

Aquí menciono que será prioritario para el nuevo gobierno el desarrollo del sureste del país, que padece desde hace siglos la paradoja de ser la región con más riquezas naturales (petróleo, gas, agua, biodiversidad, patrimonio cultural, potencial turístico), pero su población vive en la pobreza por una inadecuada distribución del ingreso nacional.

18. En el terreno de lo programático, actuaremos con el mayor realismo político. Nada de ocurrencias o engaños; habrá claridad de propósitos, estrategias bien definidas, prioridades y metas de corto, mediano y largo plazo. Un gobierno debe convocar a la esperanza, pero sin caer en falsas promesas, porque perdería autoridad moral y terminaría enredado en su propia demagogia.

19. Se rescatará al campo por su importancia social, ambiental y cultural, y se logrará la autosuficiencia alimentaria. Se apoyará a los productores nacionales con subsidios y créditos para alcanzar la soberanía alimentaria y dejar de comprar en el extranjero lo que consumimos.

Con ello se arraigará a la gente en sus comunidades y se generarán empleos rurales que ayuden a contener la migración. Además, no olvidemos que en el campo no solo se producen alimentos y existen recursos ambientales indispensables, sino que también se desarrolla una forma de vida sana, con valores morales y espirituales. Regresar al campo significa fortalecer una identidad cultural de la más alta calidad humana.

20. Vamos a preservar la gran diversidad biológica y cultural de México. Impulsaremos prácticas agroecológicas que aumenten la productividad sin dañar a la naturaleza. No se permitirá la introducción y el uso de semillas transgénicas. Cuidaremos nuestra reserva de recursos bióticos. Se respetarán y apoyarán las prácticas económicas autogestivas tradicionales e innovadoras habituales entre indígenas y campesinos.

21. Se sembrarán un millón de hectáreas de árboles frutales y maderables en el sur-sureste del país, tanto para efectos de restauración ecológica como para generar empleos.

22. Fomentaremos la actividad pesquera para mejorar las condiciones de vida de las comunidades costeras y ribereñas del país, y de esa forma pondremos al alcance de la población proteínas de buena calidad a bajos precios.

23. El sector energético será la palanca del desarrollo nacional. Se construirán refinerías, se impulsará la extracción de gas y se fortalecerá la industria eléctrica, todo ello para dejar de comprar gasolinas y otros combustibles en el extranjero, crear empleos y reducir los costos de insumos en beneficio de las empresas del país.

24. Reiteramos nuestro compromiso de bajar el precio de las gasolinas, el diesel, el gas y la energía eléctrica en beneficio de consumidores, transportistas y pequeños y medianos empresarios.

25. Operarán a toda su capacidad las hidroeléctricas y otras plantas de la Comisión Federal de Electricidad para reducir la compra a precios elevadísimos de energía eléctrica a empresas extranjeras que reciben, por influyentismo y corrupción, un subsidio de más de 20 mil millones de pesos anuales del presupuesto público.

26. Se frenará la degradación del territorio. Ningún proyecto económico, productivo, comercial o turístico se hará a costa de afectar el medio ambiente; es decir, se evitará la contaminación del suelo, del agua y del aire y se protegerá la flora y la fauna.

27. Impulsaremos la investigación científica y tecnológica. Se auspiciará el desarrollo de las ingenierías mexicanas como mecanismo de independencia, en particular en todo lo relacionado con el sector energético y en la investigación de fuentes de energía alternativas renovables y limpias.

28. Se fomentará la industria de la construcción, aplicando un amplio programa para dotar al país de la infraestructura, las obras y servicios que son indispensables para lograr, al mismo tiempo, la reactivación rápida de la economía y la generación de empleos.

29. Se modernizará la red actual de carreteras y se construirán nuevos caminos con uso intensivo de mano de obra. Se dará prioridad a la pavimentación con concreto de 362 caminos de terracería que comunican a las cabeceras municipales en Guerrero, Veracruz, Puebla y Oaxaca. Con ello se logrará un triple propósito: hacer estas indispensables obras públicas, crear muchos empleos y reactivar la economía en comunidades, pueblos, municipios y regiones pobres y marginadas.

30. Aplicaremos un amplio programa de mejoramiento, ampliación y construcción de vivienda, con la meta de realizar un millón de acciones al año y generar 500 mil empleos.

31. Se construirán dos pistas nuevas en el aeropuerto militar de Santa Lucía para resolver el problema de la saturación del aeropuerto de la Ciudad de México, haciendo a un lado el actual proyecto que, además de costosísimo y opaco, es de dudosa viabilidad técnica.

32. Se creará un corredor económico y comercial en el Istmo de Tehuantepec. Este proyecto implica aprovechar la ubicación estratégica de esta franja del territorio nacional para unir al Pacífico con el Atlántico y, con ello, facilitar el transporte de mercancías entre los países de Asia y la costa este de los Estados Unidos. Se trata de un corredor de 300 kilómetros, donde se construirá una línea ferroviaria para el transporte de contenedores, se ampliará la carretera existente, se rehabilitarán los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, se aprovechará el petróleo, el gas, el agua, el viento y la electricidad de la región, y se instalarán plantas para ensamblar piezas y fabricar artículos manufactureros. Toda esa franja del Istmo se convertirá en zona libre o franca.

33. Como es obvio, este proyecto se llevará a cabo sin menoscabo de nuestra soberanía, y se promoverá con la participación del sector público, privado y social. En este caso, como en cualquier otro proyecto, se tendrán en cuenta los impactos ambientales y no se pasará por encima de los derechos de los pobladores y de los propietarios de las tierras, por el contrario, serán tomados en cuenta, consultados e incorporados como parte sustantiva del proyecto. En particular, los dueños de las tierras que formarán parte de este corredor serán invitados a participar como accionistas de la empresa que se constituya con este propósito. La construcción de estas obras y las fábricas que se instalen, generarán un importante número de empleos y se evitará, con ello, que los jóvenes de la región sigan emigrando hacia el norte en busca de trabajo.

34. Habrá trenes de pasajeros de gran velocidad de la Ciudad de México hacia la frontera con Estados Unidos, así como el tren turístico cultural de la ruta maya Cancún-Tulum-Calakmul-Palenque.

35. Se aplicará una política de Estado para promover el desarrollo de la pequeña y mediana empresa. Estas tendrán energéticos y créditos baratos; se les protegerá ante precios exagerados de insumos, impuestos altos y burocratismo. No olvidemos que las pequeñas y las medianas empresas, industriales, agropecuarias, de servicios y comercio, generan 90 por ciento de los empleos existentes.

36. Se fomentará el turismo. México posee espléndidas zonas arqueológicas, importantes ciudades coloniales, playas, flora y fauna de excepción. Los servicios turísticos tienen un alto efecto multiplicador sobre el empleo y el ingreso de los trabajadores.

37. También se establecerá una zona libre o franca a lo largo de la frontera con Estados Unidos. Entre otras medidas, se reducirá el IVA, el Impuesto Sobre la Renta y las aduanas se trasladarán 20 kilómetros tierra adentro de la línea divisoria.

38. Se mejorará el salario por principio de justicia y para fomentar el consumo y el mercado interno. Considero que es económica, social y moralmente imprescindible aumentar el devaluado salario mínimo y estoy seguro que lograremos el consenso entre la representación obrera y empresarial del país. Pero, convencimiento y negociación aparte, sostengo que es posible, desde ahora, hacer el compromiso de que a principios del 2019 mejorarán los sueldos de los trabajadores al servicio del Estado. Estos aumentos incluirán a maestros, enfermeras, médicos, policías, soldados y otros servidores públicos. Adicionalmente, es factible agregar al salario de los trabajadores del gobierno federal, cuando menos otros tres puntos, si prestaciones, como vales de fin de año, de alimentación, vestuario y otras se entregan en dinero y no en especie.

39. Los jóvenes tendrán garantizado el derecho al estudio y al trabajo. Desde la elección pasada insistí mucho sobre la necesidad de evitar el abandono de los jóvenes. Un distintivo del periodo neoliberal o neoporfirista ha sido, precisamente, la marginación y el ninguneo de la juventud. La falta de derechos efectivos para las nuevas generaciones ha producido frustración, odios y resentimientos que atizan la violencia que padecemos.

Se trata de hacer algo parecido a lo que hizo el presidente Roosevelt, de Estados Unidos, quien durante la Gran Depresión creó las condiciones para hacer realidad el derecho al empleo para todos. El programa nuestro se llamará “Jóvenes Construyendo el Futuro”: se irá casa por casa inscribiendo a los jóvenes para incorporarlos al trabajo y al estudio.

En poco tiempo, se atenderá a 2 millones 600 mil muchachas y muchachos que actualmente no pueden ejercer sus derechos, que han sido excluidos y a los que se les ha cancelado el futuro.

Son tres los objetivos generales de este programa: integrar a los jóvenes en las actividades laborales o académicas para dotarlos de herramientas en la búsqueda de una vida mejor; alejarlos del desempleo y del camino de las conductas antisociales; y acelerar la preparación de una gran reserva de jóvenes para las actividades productivas en previsión de un mayor crecimiento económico en el futuro próximo.

Del total de jóvenes que podrán participar en el programa se propone la formación de dos grupos: por un lado, se contempla a los cerca de 300 mil jóvenes, que han sido rechazados de las universidades públicas y que aún pueden estudiar si se pone en práctica un proyecto educativo emergente; el otro grupo corresponde a dos millones 300 mil jóvenes que han buscado empleo sin encontrarlo y que serán ocupados en actividades, al mismo tiempo, formativas y productivas.

En el primer grupo hablamos de 300 mil estudiantes, con un apoyo o beca de 2 mil 290 pesos mensuales, o 27 mil 500 pesos anuales por alumno. El presupuesto sería de 8 mil 250 millones de pesos, con aplicación en toda la República.

Al segundo grupo se le ofrecerá puestos de trabajo, esos, 2 millones 300 mil jóvenes de todo el país serán empadronados con el objeto de determinar su ubicación en el programa de empleo como aprendices en empresas pequeñas, medianas o grandes, tanto del sector público como del privado. El ingreso para el joven será equivalente a 1.5 salarios mínimos. La erogación por este concepto será de 94 mil 695 millones anuales. En general, garantizar el estudio y el trabajo a todos los jóvenes, significaría una inversión, que no gasto, de 103 mil millones de pesos.

Son muchos los efectos económicos y sociales positivos que generará esta propuesta. En términos generales disminuirá el desempleo y aumentará la matrícula en educación. Con mayor capacitación para el trabajo se incrementará tanto la producción como la productividad, desarrollándose un ambiente favorable para la actividad económica futura. Al tener estos jóvenes una ocupación (en el trabajo o en la escuela), se les alejará de actividades antisociales, se fortalecerá el tejido social, el sentido de pertenencia a la comunidad, y los valores de cooperación, respeto y responsabilidad.

40. Habrá cobertura universal en telecomunicaciones. Es un hecho que por el predominio de intereses personales y de grupos, el país no ha podido avanzar en materia de telecomunicaciones. Por ejemplo, internet, símbolo de la modernidad en el mundo actual, en México no solo es caro y lento, sino limitado, tiene poca y mala cobertura. Es común ver a personas del campo y de la ciudad subiéndose a las lomas o colocándose en sitios específicos para buscar la ansiada señal. Para enfrentar semejante atraso, el Estado debe intervenir con determinación, porque está de por medio el progreso nacional. Comunicar es estratégico para el desarrollo. En consecuencia, nos comprometemos a conectar al país con internet de banda ancha y a utilizar, con ese propósito, la infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad. Las redes eléctricas servirán para llevar la fibra óptica hasta el más apartado rincón del país, hasta la comunidad más alejada.

Este servicio permitirá apoyar la educación, la salud, el arte, la cultura, y, al mismo tiempo, el acceso a internet, en todo el país nos ayudará a garantizar el derecho de los mexicanos a estar informados. Habrá señal inalámbrica gratuita en carreteras, plazas, escuelas, hospitales e instalaciones públicas.

41. Se establecerá el Estado de Bienestar. La pensión a los adultos mayores aumentará al doble en todo el país; se otorgarán cuando menos mil 100 pesos mensuales como en la Ciudad de México y será para todos, incluidos los jubilados y pensionados del ISSSTE y del IMSS. De igual manera recibirán este apoyo todas las personas con discapacidad. Se combatirá el hambre y se garantizará el derecho del pueblo a la alimentación.

42. Se atenderá a todos, se respetará a todos, pero se dará preferencia a los pobres y a los desposeídos. Se empezará a pagar la deuda histórica que el país tiene con sus comunidades y pueblos indígenas. Los primeros serán los olvidados, los débiles y los humillados.

43. Se llevará a cabo una auténtica revolución educativa orientada a mejorar la calidad de la enseñanza y a garantizar que nadie, por falta de espacios, maestros, o de recursos económicos se quede sin estudio. Emprenderemos un amplio programa de alimentación en las escuelas, (además de salones de clases, las aulas serán comedores); habrá becas y se hará entrega gratuita de útiles y uniformes escolares.

44. Todos los estudiantes de nivel medio superior contarán con una beca mensual equivalente a medio salario mínimo.

45. Ningún joven será rechazado al ingresar en escuelas preparatorias y universidades públicas, es decir, habrá 100% de inscripción. Dejarán de ser obligatorios los exámenes de admisión que sólo han servido para justificar la política neoliberal privatizadora que excluye a los jóvenes pobres y que ha convertido a la educación en un privilegio, cuando es un entrañable derecho.

46. Una sociedad como la nuestra, hundida en la tristeza y sometida al temor constante de la violencia y la inseguridad, debe realizar un inmenso esfuerzo para recuperar los valores y principios que dieron sentido a la formación de nuestra Nación y que se hallan plasmados en las obras que constituyen nuestro patrimonio histórico y cultural, así como en el potencial creador de miles de hombres y mujeres dedicados al arte y la cultura en nuestras comunidades, pueblos y ciudades.

Cuidaremos el patrimonio cultural de México. Estimularemos la creación artística desde la educación básica y apoyaremos a músicos, artesanos, escritores, pintores, , escultores, cineastas y a quienes se dediquen a la creación y a la promoción artística y cultural.

47. Se garantizará el derecho a la atención médica y a los medicamentos gratuitos. Si bien, el 3 de febrero de 1983, se estableció en la Constitución el derecho a la salud, han pasado más de tres décadas y todavía la mitad de la población no tiene acceso a la seguridad social.

Resulta paradójico que, a partir del reconocimiento oficial al derecho a la salud, los recursos públicos dedicados a este rubro han disminuido en términos reales de manera sistemática; es decir, lo que se concedió en la ley se eliminó en el presupuesto. Una de las manifestaciones más dolorosas del abandono y de la desigualdad social es la falta de equidad en el acceso a los servicios de salud. En las zonas rurales de estados como Chiapas, Guerrero o Oaxaca la mortalidad entre niños pequeños llega a ser hasta cuatro veces mayor que en Nuevo León o la Ciudad de México.

Cambiaremos esta amarga realidad. Dejará de ser letra muerta lo establecido en la Constitución. Se convertirá en realidad el derecho a la salud y serán gratuitos los medicamentos y los servicios en consultorios, clínicas y hospitales públicos, desde el primer nivel de atención hasta la medicina especializada.

48. Fomentaremos la práctica del deporte, tanto en su vertiente de esparcimiento y salud, como en la de alto rendimiento. Se construirán unidades deportivas y no se permitirá el cambio de uso de suelo de los actuales campos de béisbol, fútbol o cualquier otro espacio destinado a la práctica del deporte.

49. Cambiará por completo la estrategia para atender el problema de la inseguridad y la violencia. El eje fundamental en esta materia será la mejoría de las condiciones de vida y de trabajo. Habrá coordinación entre las corporaciones policiacas, perseverancia, inteligencia, pleno respeto a la legalidad y a los derechos humanos, se evitará el contubernio entre autoridades y delincuentes.

50. Por último, reitero: la decadencia que padecemos se ha producido, tanto por la falta de oportunidades de empleo, estudio y otros satisfactores básicos, como por la pérdida de valores culturales, morales y espirituales. Por eso nuestra propuesta para lograr el renacimiento de México tiene el propósito de hacer realidad el progreso con justicia y, al mismo tiempo, auspiciar una manera de vivir sustentada en el amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza, a la patria y a la humanidad.