Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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miércoles, 6 de mayo de 2026

Opiniones acerca del articulo " ¿Que hacer ante las amenazas de Trump? ACTUAR"

 Link del articulo: https://cubayeconomia.blogspot.com/2026/05/que-hacer-ante-las-amenazas-de-trump.html

Benavides, de acuerdo con tu propuesta en este artículo.
El problema que veo es que estas acciones tendrían que hacerla los mismos que durante años se han opuesto a cambiar el sistema de planificación centralizada y burocrática que heredamos de la URSS y del CAME, especialmente en la agricultura. El insistente llamado oficial a cambiar la mentalidad no ha logrado cambiar a ninguna. Creo que ha llegado el momento de promover a cargos de responsabilidad a personas que ya tienen la mentalidad cambiada.  

Además, tres medidas que propones, sin modificar el entorno normativo e institucional (reglas) del sistema de dirección económico y social del país, permitirá a la burocracia existente frenar los resultados de las medidas o descarrilarlas. Por eso defiendo que la reforma económica debe ser integral y simultánea con la reforma política. 

Para combatir la burocracia hay que introducir el mercado como propones y también flexibilizar las postulaciones y elecciones a los cargos electivos del Estado de manera que los electores  no solo elijan sino también postulen a los candidatos, los cuales siempre deben ser mayor cantidad que los cargos a elegir. Soy de los que confía que el pueblo está más capacitado para elegir a quienes ya tienen la mentalidad cambiada que las comisiones electorales organizadas al efecto. Un abrazo. Fidel Vascos


Vascos, gracias por tu opinión y criterios.


No cuestiono el fondo de lo que planteas. La diferencia esta en el orden. Yo defiendo que la introducción del mercado en la producción agropecuaria creará las condiciones para una reforma integral de la economía. La introducción del mercado obligará a llevar a cabo la reforma integral. No tengo ninguna duda. El mercado en la agricultura además de permitir enfrentar el problema básico de la alimentación de la población en condiciones de no tener ninguna condiciones de continuar importando la canasta básica, obligará reformar integralmente el modelo. Por supuesto que supondrá cambios, primeramente en el Consejo de Ministros. Estoy convencido que hay que salir del debate teórico y comenzar por la introducción del mercado no en general de pronto, sino iniciarlo por lo que es decisivo y urgente. 
Un abrazo, Benavides.

Desde mi ignorancia supina en temas económicos, me parece que se deben cambiar muchas leyes. Las nuevas formas de producción y actividades económicas chocan constantemente con lo legislado. Los abogados se lo pasan tratando de enseñar a burlar la legislación y los burócratas aplicándola. Pasa lo mismo con la inversión extranjera. 

Se está cumpliendo aquello que Fidel vaticinó varias veces: que si la revolución caía iba a ser por nosotros mismos, no por el imperio. Silvio Rodríguez

Excelente tu reflexión querido Silvio
y también de sumo interés lo de Vascós y Benavides
abrazos

Francisco López Segrera
Consultor GUNI (ACUP-UNESCO)
Profesor Titular adjunto del ISRI

Silvio, estoy de acuerdo con lo que propone Benavides pero también comparto los criterios de Vascos y tuyos. Soy muy escéptico sobre la actual dirección del país. Realmente, bajo el pretexto de proclamarse constantemente que son “continuidad” lo que realmente han hecho es abrazar el continuismo. Un abrazo, 
Carlos Alzugaray

Carlos, en la propuesta que hago parto de la situación actual en que el País está amenazado por Donald Trump y por Marco Rubio, que ahora sí están logrando recrudecer el bloqueo hasta con sanciones secundarias.

Plantear ahora convocar un Congreso para cambiar la dirección creo que más que fortalecer el País, ante la amenaza, lo debilitaria frente a un enemigo que lo que está planteando es precisamente eso. No creo que debemos presionar en esa dirección.

Mi análisis parte de que ante el fracaso que ha tenido en Irán, quizás Trump no se arriesgue a una intervención militar en Cuba, acerca de la cual algunos de sus asesores militares le han alertado que Cuba no es Venezuela. Que en Cuba habrá resistencia y fuerte.

El punto más débil nuestro estrategicamente es la producción de alimentos. Eso no es realista esperar que nos lo envié Rusia ni nadie. Eso tendrá que prucirlo el País, que tierra y hombres y mujeres tiene. Estoy defendiendo lo que estoy convencido que defendería Fidel. No plantearía un cambio de Gobierno y menos en el Partido. No haría jamás algo que debilitaria el mando para responder al enemigo. Así actuó siempre, incluido el Periodo Especial. Recuerda que mi origen es fundamentalmente político y partidista y creo conocer los riesgos de organizar Congresos cuando te están amenazando militar y existencialmente. El, que nunca estuvo amenazado en su liderazgo esperó 16 años para organizar el 1er. Congreso.

Como además estoy convencido que no hay como avanzar hacia el Socialismo sin mercado, y que en nuestras condiciones tampoco nuestra agricultura podrá producir los alimentos necesarios, que hoy estamos importando y que los americanos tratarán, posiblemente con éxito, de impedir que lo logremos, será existencialmente necesario producir nuestros alimentos, para poder resistir no sólo el hambre, también a los americanos de Trump.

Estoy seguro que cuando se pueda salir de Trump y Marco Rubio, que con respecto a nosotros es más peligroso, habrá posibilidad de hacer un Congreso, sin que nuestro enemigo pueda influir en el. 

Estoy de acuerdo que hay que hacer cambios en el Gobierno. Pero para ello habría que remover a Marrero, principal responsable de los errores que se han cometido en la economía, incluido la construcción inacabable de hoteles y no de viviendas para la población. No ha sido capaz de darse cuenta de los límites del turismo dada la confrontación con Estados Unidos desde el 2018, lo que posiblemente se hubiese podido crear mejores condiciones para nuestro pueblo. Se dedicó a impulsar cualquier cosa menos la agricultura y la alimentación, pensando posiblemente que con los ingresos del turismo tendría dinero suficiente para importar comida. El fracaso en la economía es responsabilidad principal de Marrero, y es a él al que habría que sustituir. Y para ello no sería necesario efectuar un Congreso, que debería esperar hasta tanto haya desaparecido la amenaza inminente de Estados Unidos y Trump.
Un abrazo,

Benavides

sábado, 28 de marzo de 2026

El pueblo cubano está dispuesto a defender su soberanía con las armas: Silvio Rodríguez

 


28 de marzo de 2026 07:56

La Habana. Las paredes de la entrada del estudio de Silvio Rodríguez en el municipio Playa, en La Habana, están llenas de vestigios del largo camino recorrido, en la forma de reconocimientos enmarcados. En el primer piso se encuentra el estudio de grabación. De un lado, un piano de cola, convive con varios bancos. Del otro, en lo que podría ser un puesto de mando, se halla una enorme consola de audio, que asemeja un sofisticado laboratorio de alquimia musical. “Aquí trabajo”, nos dice el cantautor, antes de comenzar la sesión fotográfica.

Después de una breve conversación sobre cómo, gracias a él y a sus compañeros, una parte de la izquierda cultural mexicana que rechazaba el rock en nombre de la Nueva Canción, terminó por aceptar este género.

Autodefinido más como una persona de preguntas que de respuestas, el autor de Madre respondió generosamente a un cuestionario de La Jornada. Allí sostiene que la determinación de resistir en la isla proviene de su historia, de la forja de la nación cubana. Y añade: “buena parte de nuestro pueblo estaría dispuesto a defender nuestra soberanía con las armas, si fuera necesario”.

Sus respuestas, ayudan con mucho, a entender y calibrar el significado del asedio medieval que hoy vive la Antilla y la respuesta de su pueblo.

–Hace unos días, Silvio Rodríguez cambió las cuerdas de su guitarra por el acero de un fusil de combate para defender a su pueblo. Usted usó uniforme militar durante los más de tres años en que hizo su servicio militar y las dos veces que estuvo como internacionalista en Angola. Se volvió guitarrero en el ejército. ¿Es justo decir que al recibir el AKM regresa en parte a sus orígenes? ¿Hay en la defensa de la acosada Cuba actual, cantera para escribir nuevas canciones?

–Efectivamente: después de leer las amenazas del presidente de Estados Unidos diciendo que iba a tomar a Cuba, hice un breve comentario en mi blog. Para mi sorpresa, casi inmediatamente tuve una respuesta, que después se hizo pública, de las Fuerzas Armadas de mi país. Las FAR son una institución de la que en cierta medida provengo, incluso como autor, porque pasando mi servicio militar empecé a tocar la guitarra. Tanto fue así que el lunes 12 de junio de 1967 fui desmovilizado y al día siguiente, martes 13, debuté en la televisión cantando dos de mis canciones.

“Debo confesar que ni remotamente esperaba que aquellas palabritas que puse como comentario (porque ni siquiera era un post) fueran a tener tanta trascendencia. Aunque las agresiones imperiales pudieran parecer ser una de nuestras condiciones naturales, nuestra propia vida, intensa y a veces también contradictoria, nos ha convertido en una cantera de todo tipo de expresiones, incluso las cantadas.”

–En caso de que desde Estados Unidos intente invadir la isla ¿saldrá la población a defenderla como usted está dispuesto a hacer?

–Ciertos políticos estadunidenses han deseado hacerse de Cuba desde hace unos 200 años. Primero trataron de comprar la isla a España, si mal no recuerdo un par de veces; después, a fines del siglo XIX, cuando nuestro Ejército Libertador había puesto en retirada al ejército colonial, volaron su acorazado Maine en la bahía de La Habana como pretexto para declarar la guerra a España. De esa maniobra surgió una guerra que terminó en un tratado en París donde los cubanos no tuvimos voz ni voto. Ahí nos impusieron la Enmienda Platt, ley extraterritorial que les daba derecho a intervenir en Cuba cuando lo consideraran. Hay una larga historia de razones para que los cubanos desconfiemos de “el norte revuelto y brutal”, como lo calificó nuestro apóstol, José Martí. Por esa razón supongo que buena parte de nuestro pueblo estaría dispuesto a defender nuestra soberanía con las armas, si fuera necesario.

–En Oda a mi generación dice usted: “Yo no reniego de lo que me toca”. ¿Qué le toca a Silvio Rodríguez en estos tiempos infaustos en que vivimos?

–Lo primero que debo decir es que no me gustan los fanatismos, que siempre he abogado por la crítica y la autocrítica. No hay obra humana perfecta y creo haber dejado constancia de esto, tanto en mis canciones como en escritos, entrevistas y, desde hace unos 16 años, en mi blog, Segunda cita (https://segundacita.blogspot.com). Eso sí: sin pertenecer a partido alguno tomé partido por el mejoramiento humano.

“Cuando escribí aquella Oda me refería a las contradicciones que le tocaron a mi generación, sobre todo extremismos e impunidad de funcionarios, escaseces que nada tienen que ver con las dimensiones actuales pero que ya entonces resultaban notables. Ahora, con el incremento del bloqueo y el deterioro de los años, todo lo que falta se hace vital. Sobre todo en la salud pública y en la educación, servicios en los que Cuba llegó a ser ejemplo. Así que me toca seguir siendo un ciudadano, ahora un poquito mayor, que desea lo mejor para su país.”

–Sus acordes y sus versos han sido como rayos en las tormentas del continente, la banda sonora de varias generaciones que desean vivir un otro mundo, la crónica de sus sueños, fantasías y temores. ¿Qué le corresponde a la música, a la suya y a la de otros cantautores, en estos aciagos tiempos?

–Nunca me ha gustado dictar fórmulas. La vida es diversa y así la respeto. Creo que en Cuba predominan expresiones de calidad en todas las maneras de hacer música y versos. Claro que también hay puro y duro comercio, pero en general creo que predomina un compromiso con lo verdaderamente artístico. Y creo que eso es resultado de un país que puso la educación sin límites al alcance de todos sus hijos.

–Al inicio de su pasada gira de 13 conciertos en seis países de América Latina, en las escalinatas de la Universidad de La Habana, usted comenzó declamando un fragmento de Maestros ambulantes de José Martí y terminó interpretando su canción Venga la esperanza. ¿En estos tiempos de reveses hay lugar para la esperanza en la Cuba de hoy? ¿De dónde viene?

–De Maestros ambulantes se suelen citar algunos fragmentos, como por ejemplo: “Ser bueno es el único modo de ser dichoso”, y también “Ser culto es el único modo de ser libre”. Sin embargo, se ha ignorado otro que incluí y que completa la idea: “Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno”.

“Martí se refiere a ‘lo común de la naturaleza humana’. Él no dice que pensar así sea lo mejor, como cuando habla de ser bueno y de ser culto. Comenta que, para la mayoría, verse progresar es lo que nos hace sentir bienestar y felicidad. Yo creo que por esa certeza el bloqueo contra Cuba se ha ido incrementando: quieren que nuestra gente sienta que en su país no hay futuro que valga.

“Estoy muy consciente del amplio espectro de problemas que arrastramos y de lo nuevo negativo que surge, como el bloqueo energético. Pero siempre he visto a Cuba resistir. Fidel dijo que Revolución era “cambiar lo que debe ser cambiado” y creo que se estaba refiriendo a una revolución en la Revolución. Hace años canté que había que quitarle la R a la palabra revolución, o sea, que había que evolucionar. Brillantes economistas, incluso algunos ex ministros, desde hace años aconsejan reformas que no se emprenden o que se reciben a regañadientes. Veo que últimamente se están dando pasos más decididos en esa dirección. Y no es por las presiones de Estados Unidos. Es que dentro de Cuba también, desde hace años, hay un combate por concepciones más realistas que van a beneficiar a nuestro pueblo. Apoyo eso, siempre que no esté en juego nuestra condición de nación soberana, cosa que considero fundamental.”



 Foto Marco Peláez

Sentimiento patriótico

–Usted tiene una estrechísima relación con su público y con la población de su país. Sus canciones documentan sus sentires y afanes. ¿De dónde cree que viene la fuerza y la determinación de la gente de a pie para resistir el bloqueo?

–De nuestra historia, de la forja de la nación cubana. Esto tiene que ver con un sentido de pertenencia del lugar donde se nace, con un sentimiento patriótico. Y en esto determina, por supuesto, lo que se siente recibir del lugar donde se vino al mundo y se creció.

–En el inicio de este viaje en la vida cuenta usted que la hornada de trovadores a la que perteneció, los jóvenes la identificaban, entre mitos y controversias, como una generación que puso fuego en jugarse la historia. ¿Ganó su generación la historia?

–A veces pudiera parecer que sí. Pero, si Cuba cae, la historia la van a reinventar sus enemigos. En cierta medida, la prensa corporativa (esa que algunos llaman la gran prensa) y sus numerosas ramificaciones en la red están contando ya su versión.

–Dice Rosa Miriam Elizalde: “Millones de latinoamericanos aprendimos más sobre la historia y, sobre todo, la sensibilidad de nuestros países escuchando las canciones de Silvio que en los textos de los grandes historiadores del complejo laberinto de la cultura”. ¿Qué nos dice hoy Silvio de lo que sucede en el Cono Sur?

–Da gusto tener amigos tan generosos como Rosa Miriam, pero la historia yo la aprendí de Ramiro Guerra, de Fernando Ortiz, de Emilio Roig, de José Luciano Franco, de Julio Le Riverend, de Torres Cuevas, de mi pariente Eusebio Leal, y de otros grandes historiadores que ha dado mi país.

“Lo que pasa es que las canciones, al ser lenguajes breves, sintetizan lo que acumula en su cabeza el que las hace. Así nos robamos algunos méritos ajenos.”

– Sus canciones han acompañado e iluminado las luchas de liberación en América Latina. Inspiraron a quienes lucharon contra las dictaduras de extrema derecha y a favor de las mejores causas. ¿Qué piensa hoy Silvio Rodríguez al ver la foto de 12 mandatarios del hemisferio rodeando a Trump, para celebrar la formación del “Escudo de las Américas”.

–El llamado Escudo de las Américas parece un intento de revitalizar el neocolonialismo, de borrar los principios que fundaron las Naciones Unidas y acaso un signo de desesperación imperial. “América para los norteamericanos”. A mi modo de ver, este regreso a la derecha recalcitrante comenzó con la caída de la URSS que, aún con sus defectos, contradecía al capitalismo y significaba cierta esperanza de un mundo mejor. China y Rusia han heredado el odio imperial por ser rivales económicos.

“Probablemente el capitalismo sea un sistema difícil de superar por basarse en una parte oscura pero cierta de los humanos: el egoísmo. Así el mundo actual está controlado por las corporaciones, las trasnacionales y la industria armamentística; un entramado de dominación que sostiene a un imperio al que sólo le interesa su supremacía, nunca la piedad ni la solidaridad.”

–A diferencia del florecimiento artístico que acompañó a la Revolución cubana, diera la impresión de que el progresismo en el continente no incubó un proyecto cultural alternativo. No hay nada como el festival en Casa de las Américas de 1967. ¿Por qué cree que ha sucedido esto?

–Casa de las Américas fue fundada en 1959, el mismo año del triunfo revolucionario; al frente estaba una mujer de una sensibilidad excepcional que conocí muy bien: Haydée Santamaría. El casi 30 por ciento de analfabetos que había en Cuba en 1959 dejó de serlo con la Campaña de Alfabetización de 1961. En 1962 se fundaron las Escuelas de Arte. En 1967 el campesinado y los obreros cubanos luchaban por alcanzar el sexto grado. Con el gobierno revolucionario, la educación, la cultura y el derecho a la salud dejaron de ser privilegio de pocos. Yo no creo en el igualitarismo absoluto, pero sí en la justicia social.

–Usted tocó por primera vez en México en un concierto en el Cine París en 1975. Su música se conocía por casetes. Luego, tocó en pequeñas salas y en la UNAM hasta que saltó, a comienzos de los años 80, al Auditorio Nacional. Desde entonces, su contacto con el país ha sido constante. ¿Qué significa México en su obra y en su trayectoria?

–Sí, estuve en México por primera vez en 1975 e hice un concierto en el Cine París junto con Pablo Milanés y Noel Nicola. Eran unas jornadas de la cultura cubana que incluía al Ballet Nacional, con Alicia Alonso al frente. También estaba Leo Brouwer, uno de los músicos más extraordinarios de nuestra historia, que por entonces dirigía el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, donde trabajábamos Noel, Pablo y yo. Aquella vez, en el concierto final que se hizo en el Auditorio, tuvimos una pequeña participación.

“México, parte de mi alma”

“Por aquellas fechas yo había leído sobre el México precolombino y sobre la revolución mexicana y tenía muchos deseos de conocer vuestro país. Quería ver las pirámides, las ciudades de las culturas autóctonas. Había leído a Sor Juana, a Juan de Dios Peza, a Rulfo, a Sabines, a Fuentes. Conocía a Thelma Nava, de Casa de las Américas, y en aquel primer viaje tuve la suerte de abrazar a Efraín Huerta, que ya estaba enfermo.

“Fui muy amigo de la gran escultora Marta Palau, que había ganado un concurso internacional de arte en Cuba. En casa del pintor Raúl Martínez conocí al fotógrafo Pedro Meyer y ya en México conocí a Graciela Iturbide, que vivía en una calle de nombre inolvidable: Barranca del Muerto.

“Para las jornadas del exilio uruguayo volví con Noel e hicimos una gira extensa con el grupo argentino-mexicano Sanampay. Un día llegamos a la UNAM y en un cuarteto juvenil cantaba una muchacha de voz preciosa, Eugenia León. Otra noche me llevaron a un sitio donde vi y escuché a Toña la Negra, tan admirada en Cuba. Quise mucho al Negro Ojeda. Me enorgullece decir que fui muy amigo de Amparo Ochoa y muy cuate de Marcial Alejandro. A Maru Henríquez la conocí siendo una adolescente. Ella para nosotros era Maru chica, porque su mamá era Maru grande, una maestra de primaria que crió a sus hijos trabajando muy duro, un ser inolvidable.

“Creo que alguna vez conté mi encuentro y larga amistad con Arsacio Vanegas Arroyo y su familia. Como se sabe, soy amigo de Andrés Manuel y de Beatriz. Creo que Claudia Sheinbaum es la mejor presidente de toda Latinoamérica. Por estas y por muchas otras razones, México ya es parte de mi alma.”

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/03/28/espectaculos/el-pueblo-cubano-esta-dispuesto-a-defender-su-soberania-con-las-armas-silvio-rodriguez

jueves, 26 de marzo de 2026

Silvio Rodríguez: “El mundo está dirigido por un régimen autoritario, belicista y ladrón. Y no es Cuba”

  El cantautor cubano recibe a EL PAÍS en su estudio de La Habana, días después de que recibiese una réplica del fusil kaláshnikov que pidió para repeler un eventual ataque de Estados Unidos

Por Noor Mahtani

La imagen de un fusil en manos de un cantautor es extraña, pero no cuando el que la empuña es Silvio Rodríguez (San Antonio de los Baños, 79 años). El cantautor cubano lleva toda la vida cantándole directa o indirectamente a la Revolución, a sus cabecillas y sus ideales; a los mártires y la guerrilla. “En mis canciones hay politización, pero no propaganda”, dice el músico, que recibe a EL PAÍS este miércoles en los estudios de Ojalá, en La Habana. Habla de la “ortodoxa y cerrada” visión del Gobierno en el ámbito económico y de su apuesta por un socialismo menos “cuadriculado”. “El socialismo de libreta es muy idealista”, zanja. De la opinión que le merece el Gobierno de Estados Unidos no se mueve un milímetro: “El mundo está dirigido por un régimen autoritario, belicista y ladrón. Y no es Cuba”.

Foto Gladys Serrano

Adorado por las izquierdas del mundo y repudiado por la oposición —quien lo conoce como “el trovador del régimen”—, conversa frente a guitarras y una pintura hecha por presos cubanos a los que cantó hace dos décadas, justo una semana después de solicitar a las Fuerzas Armadas un fusil AKM si Donald Trump invadiera militarmente la isla. “Pero es de mentira; una imitación muy bien hecha”, señala. 


La intención de tener que usar una de verdad sigue intacta. “No te voy a decir lo que pienso de quienes quieren que a su propio país lo bombardeen y lo invadan”, dice, una alusión a los cubanoamericanos que aúpan la política exterior de Trump. “A los de la oposición no les deseo mal, pero no les deseo que ganen. No por mí, sino por lo que significaría para este país”.


En el mítico estudio de Rodríguez, por el que han pasado Chucho Valdés, Omara Portuondo y Pablo Milanés, entre otros, suena una de las canciones que está a punto de ver la luz. Es una entre las decenas repartidas en más de 20 álbumes que han dado la vuelta al mundo, hasta posicionarlo como una de las voces latinoamericanas más prestigiosas. “Cubano falsificado y cubano original; cubano insubordinado y cubano editorial”, se escucha. Él sonríe imaginando una Cuba en la que quepan también las voces disidentes. “Lo positivo es que la gente tenga oportunidad de expresar lo que piensa y que de la discusión y del diálogo surjan las verdades”, dice. 

A pesar de la crítica situación de su país, el autor de himnos como Ojalá, La maza Unicornio, asegura no haberle alcanzado la desesperanza. “Me niego a pensar que el futuro va a ser uno de falta de sentimientos humanos. Si eso fuera así, la vida es un fracaso. Y no creo que lo sea”.


Pregunta. ¿Por qué pidió que le entregaran un fusil AKM?


Respuesta. Es un arma de mentira; una imitación muy bien hecha, pero me entregaron un papel para que, en caso de una agresión armada a nuestro país, pueda ir a una unidad militar y pedir un arma de verdad. En cierta medida, provengo de las Fuerzas Armadas, empecé a tocar la guitarra en el servicio militar. Cuando alguien de allá [Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos] dice que no es suficiente lo que se estaba hablando entre el Gobierno cubano y el de Estados Unidos e, inmediatamente después, su presidente dice que va a “tomar el país”, me pareció que era algo inminente. Ya habían hecho lo de Venezuela y siguen empantanados con Irán. Y dije ‘vienen para acá’, así que escribí una notita en mi blog y no pensé que fuera a tener esa trascendencia, la verdad. Pero la tuvo. Y me brindaron el arma de mentira.


P. ¿Ve cercano un escenario en el que Trump tome Cuba? 


R. Lo veo posible. Ojalá no sea cercano e incluso imposible, pero es posible. Y más con la grandísima historia de intervenciones de Estados Unidos, sabotajes, invasiones… 


P. ¿Hay más cubanos dispuestos a armarse como usted si Trump invade la isla?


R. No puedo garantizarlo. Es muy larga la historia de intervenciones y de deseos de apoderarse de Cuba. Los cubanos que conocen esa historia, que han vivido una parte de lo que yo he vivido, estoy seguro de que esos sí estarían dispuestos a defender nuestro país con las armas. No todos. 


P. Hay otros cubanos que están cruzando los dedos para que la intervención se dé. 


R. Sí, hoy leí que en Miami hubo una manifestación de cubanospidiendo que derribaran el Gobierno a la fuerza, o sea, prácticamente pidiendo una invasión. No te voy a decir lo que pienso de quienes quieren que a su propio país lo bombardeen y lo invadan.


P. ¿Qué opina?


R. Imagínatelo…


P. Cuba ha recibido apoyo del Gobierno de México, no así de los países de la región. Costa Rica y Ecuador retiraron las embajadas en Cuba, Jamaica y Honduras han cerrado la puerta a la brigada médica… ¿Está Latinoamérica mirando hacia otro lado?


R. La que está dominada por Gobiernos de derechas es obvio que sí. Pero eso ha pasado siempre. Ahora, por la situación de agresividad manifiesta en el mundo, muchos países piensan que es mejor no provocarlo. Es amargo que se haya luchado tanto por una unidad latinoamericana y que de pronto haya países que se vendan. 


P. En una entrevista con la revista Rolling Stone usted dijo que no se había desilusionado nunca del Gobierno ni de la Revolución. ¿Renovaría votos?


R. ¿Desilusionado? No, pero tengo criterios. El problema es que los Gobiernos están formados por personas y cada cual en su predio hace lo que entiende o lo que cree que le beneficia personalmente. El oportunismo y el extremismo existen en todas las ideologías. Yo sí creo que hay asuntos económicos que desde hace 30 años debimos habernos planteado de otra forma. 


P. ¿En qué sentido?


R. El modelo económico que dictaba el socialismo de libreta es muy idealista. La práctica ha demostrado que la gente produce mejor y más cuando se puede beneficiar directamente de lo que hace. Y tantas trabas burocráticas no son convenientes. 


P. ¿Le parecen entonces beneficiosas las medidas económicas del Gobierno?


R. Sí. Un poco tardías, porque realmente hay economistas que desde hace muchos años tienen un contrapunto con el Gobierno por esa razón. 


P. Parte de estas medidas están dirigidas a la diáspora, sobre todo a la de Florida, donde viven los principales opositores al Gobierno.


R. A mí eso me molesta un poco, porque puede parecer que esas medidas son resultado de las conversaciones con Estados Unidos, pero se vienen discutiendo en Cuba desde hace mucho tiempo.


P. Pero el anuncio se dio días después de reconocer que había negociaciones...


R. Pero, te repito, son cosas planteadas en Cuba desde hace muchos años. En mi mismo blog he publicado innumerables artículos de esta gente que critica la manera ortodoxa y cerrada de ver el tema económico. 


P. Usted fue especialmente crítico con el Gobierno por la represión durante las protestas del 11 de julio, cuando se encarceló a entre 1.000 y 1.500 manifestantes.


R. Siempre lo dije. Las fuerzas del orden debían garantizar la seguridad de los que se manifestaban. 


P. ¿Piensa lo mismo con las protestas y cacerolazos actuales en contra del Gobierno?


R. Sí. Es normal, la gente la está pasando muy mal. Hay una inflación tremenda, los viejos como yo, con ahorros de toda una vida, a veces no pueden ni comprar un cartón de huevos. Eso es muy serio. El tema de los hospitales es durísimo. Las escuelas cerrando, las universidades mandando a sus becarios a las provincias… Todo ello por el recrudecimiento del bloqueo.


P. Además del bloqueo, ¿cuál es la parte de responsabilidad del Gobierno?


R. Tuviéramos más comida si estas medidas económicas [de apertura] se hubieran tomado hace décadas. La gente del campo estuviera más firme y hubiera más elementos para resistir. 


P. El convoy Nuestra América fue tildado por la oposición de “turismo ideológico”. ¿Qué piensa?


R. Me parece lógico que quienes quieren hundir a Cuba le pongan nombres tristes a las actitudes de solidaridad. Es parte de una estrategia de descrédito a la que estamos sometidos hace muchos años. Hablan del régimen y esas palabritas que les gustan, pero regímenes tenemos todos. Ahora mismo el mundo está dirigido por un régimen autoritario, belicista, ladrón, asesino. Y no es Cuba.


P. Usted habla de una estrategia mediática, pero hay decenas de periodistas en el exilio que no pueden volver a la isla.


R. Es triste que lo más profundo de la verdad sea apagado por tanta cantidad de infundios. Cuba ante eso [la “estrategia mediática”] es pobre también. Muchos responden a intereses poco humanos. Cuba solo ha intentado ser un país donde todo el mundo tenga derechos, pueda ir a la universidad y a cualquier tipo de operación. Estuvimos por muchos años en un florecimiento, pero como éramos comunistas ahí nos quedó ese cuño. Te dicen comunista y “aahhh”. ¿Que Cuba ha cometido errores? Habría que ver cómo hubiéramos sido sin el bloqueo. Eso es otra utopía. No nos permitieron verlo.


P. Cuando triunfó la Revolución, usted tenía 12 años. Es testigo de un sistema funcional y de cómo se desmoronó…

 

R. Fue triste y alarmante. Sin duda, esta renuencia y suspicacia por abrirse existió desde siempre y ha continuado con este Gobierno, que se autodefinió como “continuidad”. 


P. ¿No lo siente así?


R. Yo no tengo la forma de juzgar lo que sucede allá arriba porque lo desconozco, pero conozco que en la superestructura hay diferentes formas de ver las cosas. Siempre ha habido un enfrentamiento muy callado, que no trasciende, entre unos más ortodoxos, más cerrados, y otros más abiertos, con un sentido más realista. 


P. ¿Quién va a ganar el pulso?


R. En eso estamos desde hace muchos años, pero a mí me gusta que circule el pensamiento. Lo positivo es que la gente tenga oportunidad de expresar lo que piensa y que de la discusión y del diálogo surjan las verdades.

 

P. ¿Le da miedo una apertura total?


R. Lo único que falta es que lo pongan como una estrellita más de la bandera. Yo no quisiera que eso fuera así con Cuba, para nada. Estados Unidos es un país complejo, pero al que hay que tener en cuenta por su poderío y por su “capacidad de persuasión”. 


P. Usted es de amores y odios. Para unos es un símbolo de la izquierda y para otros el “trovador del régimen”...


R. Me odian [risas]. Hay una canción que dice: “Dicen que me arrastrarán por sobre rocas cuando la Revolución se venga abajo, que machacarán mis manos…”. Eso fue porque una vez me rompieron la guitarra y escuché qué es lo que nos harían el día en que la Revolución cayera. Yo nunca he odiado tanto a nadie como para desearle algo tan terrible. A los de la oposición no les deseo mal, pero no les deseo que ganen. No por mí, sino por lo que significaría para este país.


P. ¿Qué opina de los artistas que buscan separar su obra de la política?


R. Eso siempre ha existido. Cuba es un tema controversial incluso dentro de la izquierda, porque hay gente que se comporta como de izquierdas pero con respecto a Cuba se reservan sus posiciones.


P. ¿Usted es una persona radical?


R. En algunas cosas. Me doy cuenta de lo que sucede. Tengo muchas canciones políticas y no me he dedicado a hacer campaña con ellas. No, no. Nunca me interesó ser político, me gusta más la belleza.

 

P. Hay cosas que juntan la belleza y lo político. Hace días reconoció que le gustó la canción Lo que le pasó a Hawái, de Bad Bunny…


R. Sí, porque es muy valiente lo que hizo en el Super Bowl. Me parece un tipo valiente por aprovechar su proyección para plantar esa idea. 


P. ¿Cree que la juventud cubana dejó de ser de izquierdas?


R. Una juventud que ha nacido en un país empobrecido, como es el nuestro, a lo mejor no encuentra razones para creer en el país. Eso hay que entenderlo, las circunstancias los han llevado a pensar así, pero me niego a pensar que el futuro va a ser uno de falta de sentimientos humanos. Si eso fuera así, la vida es un fracaso. Y no creo que lo sea.


https://elpais.com/america/2026-03-26/silvio-rodriguez-el-mundo-esta-dirigido-por-un-regimen-autoritario-belicista-y-ladron-y-no-es-cuba.html

domingo, 8 de febrero de 2026

Silvio Rodríguez: “Mientras más feo luce el panorama, más ganas tengo de crear belleza”

 



En esta entrevista, el legendario trovador repasa su profundo vínculo con Chile y reflexiona sobre la tradición poética de la trova, su oficio y el poder de crear cuando "más feo luce el panorama".
Berenice Ojeda Jara
07-02-2026

Silvio Rodríguez se define como un “trovador del tiempo”, y posiblemente –para algunos admiradores– es un hacedor de canciones que a lo largo de más de seis décadas ha logrado entrelazar emoción y conciencia, con una propuesta musical y poética ligada a ritmos populares, a estructuras versales y estróficas de la tradición hispanoamericana, y al tránsito entre las diversas facetas de las contradicciones humanas, la intimidad del ser, y “las circunstancias que me tocaron vivir”, como señala en una de sus respuestas.

Esa sensibilidad y ese compromiso encontró en Chile un lugar especial en su trayectoria musical y vital. Su primera visita data de septiembre de 1972, cuando junto a Noel Nicola y Pablo Milanés, llegó al país invitado por Isabel Parra, y desde ese primer encuentro —con Víctor Jara esperándolo al llegar a Pudahuel— estableció un vínculo profundo con la memoria cultural y política de nuestro país.

Chile no sólo ha sido escenario de aplausos y cantos, sino también de recuerdos y afectos que a lo largo de los años se han renovado. En 2025, tras siete años de ausencia, Rodríguez regresó a Santiago en el contrexto de una gira latinoamericana que consideró a nuestro país como primer destino, y que posibilitó el reencuentro con antiguos y nuevos públicos. En una serie de emotivos conciertos en el Movistar Arena, interpretó los clásicos de siempre y también sus composiciones más recientes, acompañado de una banda de connotados músicos/as.

Este regreso no fue sólo musical, fue también un encuentro con personas para él significativas. En Santiago, conversó con figuras como el Presidente Gabriel Boric, a quien calificó como “amigo”, y evocó experiencias compartidas con Víctor Jara, en una visita a la Fundación que resguarda el patrimonio cultural del artista asesinado luego del Golpe de Estado y que dirige su hija, Amanda Jara.

La trayectoria de Silvio Rodríguez es un mapa de estaciones difíciles de separar; desde los albores de la Nueva Trova Cubana en 1968 —una corriente que combinó raíz popular, compromiso social y exploración lírica— hasta su presencia actual en escenarios de todo el continente, y discos que se han convertido en referentes absolutos del cancionero latinoamericano.

Trova

La trova, desde sus orígenes, ha integrado la fusión de música y poesía, y esta poesía ha estado ligada a estructuras versales y estróficas propias de una historia, un idioma y una tradición cultural que se desarrolla en el tiempo (verso endecasílabo, copla octosilábica, décima espinela, romance español). Desde tu oficio de trovador y ‘hacedor de canciones’, cubano, ¿Qué relevancia otorgas a estas formas poéticas, muchas de ellas presentes en tu obra?

La trova cubana es fusión de música y poesía, no sólo porque haya musicalizado formas literarias habituales en la poesía y versos de poetas; lo es, sobre todo, porque desde el siglo 19, cuando empezó a cuajar esta expresión, los trovadores cubanos partieron de una identificación con lo poético. Tan es así, que los primeros trovadores fueron llamados poetas por sus admiradores.

¿Qué autores, dentro de esta línea literaria de la tradición, resuenan particularmente en tu obra? ¿Caben aquí, los cultores repentistas del punto guajiro, por ejemplo?

A los 20 años titulé un tema “La canción de la trova”, inspirado en la impresión que me causaba la obra de Sindo Garay, uno de los padres de la trova cubana. Ya la trova había evolucionado cuando yo aparecí, sobre todo armónicamente. La mayoría de los grandes autores de boleros y canciones románticas fueron trovadores como César Portillo de la Luz, Marta Valdés, José Antonio Méndez, Ñico Rojas y otros. Recuerdo que por entonces se puso de moda el término cantautor. Creo que fue por influencia del Festival de San Remo y de autores italianos que por entonces componían e interpretaban sus propias canciones (Doménico Modugno, Sergio Endrigo, Gino Paoli). Sin embargo, prácticamente desde que empecé pedí que me presentaran como trovador. Mi identificación, además de por oficio, tenía también cierta razón de clase. Por entonces los trovadores eran los más mal pagados en la radio y la televisión.

Aunque a veces en lo que hago asoman referencias del campo, creo que mis derroteros musicales han sido armónica, rítmica y literariamente más urbanos. El punto guajiro, también llamado cubano, es una expresión eminentemente campesina. A menos de 100 metros de mi casa natal, en San Antonio de los Baños, está lo que fue el hogar de Ángel Valiente, uno de los más importantes repentistas cubanos de todos los tiempos. En Cuba es imposible desconocer el repentismo y el punto, porque son expresiones con muchos seguidores; siempre han existido programas de radio y televisión dedicados a esa música.

Silvio Rodríguez caminando sobre el escenario del Movistar Arena.

Silvio Rodríguez durante el primero de sus cuatro shows agendados en Chile. Foto: Guille Salazar (Red Eyes Concerts, productora. Vía Instagram)

¿Esas estructuras versales te sugieren ‘una música’ con características propias o especiales?

Las formas clásicas de versificar se destacan por su musicalidad. Las he usado, aunque no mucho, porque yo no compongo desde lo escrito. Más bien hago al revés: estructuro una idea musical y después trato de encontrarle las palabras.

¿Cómo comprendes hoy el concepto “trovador”? ¿Te consideras portador de una tradición que resguarda y a la vez innova en este oficio?

Como toda mi generación, me considero un trovador del tiempo y las circunstancias que me tocaron vivir.

Relación con Chile

Anunciado tu concierto en nuestro país, –septiembre y octubre del 2025–, la respuesta de tus seguidores fue casi inmediata. Se agotaron rápidamente las entradas para la primera fecha anunciada, obligando la apertura de dos nuevas presentaciones. Este hecho denota la profunda admiración y cariño de nuestro pueblo por tu obra. Si pregunto a la inversa, ¿Qué significa, en el plano afectivo y creativo, Chile para ti?

Chile fue el primer país Latinoamericano que visitamos Pablo Milanés, Noel Nicola y yo, gracias a una invitación de Gladys Marín. Fue en septiembre de 1972, durante el gobierno de Salvador Allende, a quien tuvimos la suerte de ver de cerca. Fueron tres o cuatro semanas que calaron muy hondo en mi conciencia. Estuve mucho en la Peña de los Parra. Allí vimos a Inti Illimani, Illapu, Tito Fernández, Pato Manns, Payo Grondona. A Víctor Jara lo recogimos una mañana y fuimos con él hasta Valparaíso, a cantar en una universidad. Por aquellos días el sello Alerce empezaba a gestarse en la cabeza de Ricardo García y estallaba la muralística popular en las paredes de la ciudad. Había combates callejeros a diario. Fue un viaje inolvidable, muy subrayado por lo que sucedió justo un año después.

El año 2004, en Barcelona, participaste en el concierto “Neruda en el corazón”, junto a destacados artistas cubanos y españoles. ¿Qué valor le asignas a la obra de Pablo Neruda? Y ¿Qué otros autores chilenos son significativos para ti?

Neruda es muy Neruda: una obra poética de proporciones universales, premio Nobel incluso. Siempre me atrajo mucho Nicanor Parra, por esa suerte de aspereza declarada en sus antipoemas. En La Habana, en Casa de las Américas, alguna vez coincidí con Enrique Lihn, y allí también hicimos un programa de televisión con Gonzalo Rojas. Una de las trovadoras cubanas que más quiero, Teresita Fernández, fue una gran divulgadora de Gabriela Mistral.

Durante tu camino artístico has colaborado en varias ocasiones con artistas chilenos, últimamente con Manuel García y Patricio Anabalón, entre otros. Según esto, ¿cómo observas el proceso creativo del Chile actual?

No estoy lo suficientemente enterado de lo actual como para atreverme a un criterio. Solo decir que tanto Manuel como el Pato son cantores extraordinarios, ambos con canciones bellísimas, además de muy bien interpretadas.

Carátula del disco "En Chile", de Silvio Rodríguez

Carátula del disco “En Chile”, de Silvio Rodríguez

Trayectoria

Si pudieras describir, en pocas palabras, tu recorrido artístico desde los inicios hasta la actualidad, ¿qué aspectos, situaciones y emociones relevarías?

Creo que he sido una persona con una suerte enorme. Por haber nacido donde y cuando nací; por haber escogido un oficio que es como seguir jugando, asumiéndome niño para siempre. Que, para colmo, te aplaudan y te paguen por hacer lo que te vino en gana, puede parecer demasiado.

¿Qué intereses creativos tiene el Silvio del 2026?

Tengo mucho pendiente, varios trabajos discográficos que van cobrando forma lentamente. Me gusta trabajar así, tomando distancia y regresando después a lo mismo. Se van descubriendo variantes, cosas nuevas.

¿Qué reflexiones y emociones quedaron en ti luego de la reciente y exitosa gira por Sudamérica, y particularmente sobre el reencuentro con Chile y con algunos amigas/os significativas/os, como Amanda Jara, por ejemplo.

Además del público chileno, que a mis años es como una especie de familia, vi a familiares que tengo en Chile, vi a gente muy querida. Cierto que fue especialmente lindo el encuentro con Amanda y su gente de la Fundación Víctor Jara. Le hice saber que la había visto pequeñita, cuando fuimos a recoger a su padre para irnos a Valparaíso. Aquel día ella salió a la puerta, le abrazó y le dio un beso.

Política

Hace años hablaste de “revolucionar la revolución”, ¿sigues sosteniendo este enunciado? Y ¿cómo comprendes actualmente la palabra “Revolución”?

También he dicho que le debiéramos quitar la R. Fíjate en cómo quedaría.

Cuba sigue siendo un referente de resistencia ante los innumerables actos de sabotaje en su contra, incluidas las amenazas de Trump contra la isla y otros países de la región, luego de asumir por la fuerza el control político y económico sobre Venezuela. ¿Cuáles crees son los factores que inciden en la preservación de su porfía, considerando el actual escenario de crisis interna y asedio externo?

En cierto sentido siempre hemos estado en crisis. Es crítico –muy crítico—plantearse un mundo en el que imperen la piedad y altruismo. Esa es la causa de todo lo que nos sucede.

Desde lo humano-político: ¿Qué travesuras sueña “El Necio” de Silvio en el presente?

Hace unos días, en un evento trovadoresco que se hace anualmente en la ciudad de Santa Clara, llamado “Longina”, como la canción de Manuel Corona –uno de los padres de la primera trova–, me preguntaron qué le diría a los jóvenes. Pasando por alto que me aterra ese tipo de preguntas –dicen que “solo da consejos quien ya no puede dar malos ejemplos”–, te voy a responder lo mismo: mientras más feo luce el panorama, más ganas tengo de crear belleza.