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domingo, 23 de agosto de 2026

Cuba en el Informe de la CEPAL 2026

Por Humberto Herrera Carlés

La CEPAL ha presentado el  " Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026",  en el mismo  se puede observar que, nuestro país  es mencionado en el primer capítulo del informe, específicamente en el apartado de "Actividad económica" (sección 2), dentro del subapartado "El desempeño de las economías de América Latina y el Caribe es heterogéneo". El país es clasificado dentro de la subregión de Centroamérica y México.


El informe presenta datos cuantitativos sobre el desempeño de la economía cubana, destacando una situación crítica y de contracción.

Crecimiento del PIB en 2025: La economía cubana experimentó una contracción del -3,8% (estimado de la CEPAL, la ONEI no ha informado nada del 2025 en su Anuario Estadistico, todavía no hay ni un capitulo publicado ).

Proyección de Crecimiento para 2026: Se proyecta una profunda caída del -10,3%.

Proyección para 2027: Se espera que la economía continúe contrayéndose, aunque a un ritmo menor, con una proyección de -5,1%.

Cuba es uno de los pocos países de la región (junto con Santa Lucía, Bolivia, Haití) que presentó un retroceso de su actividad económica en 2025 y es el único, junto con Haití, para el que se proyectan contracciones continuas en 2026 y 2027. De hecho, la contracción proyectada para 2026 (-10,3%) es la más severa de toda la región y de los últimos tres años (-19.2 %)

El caso de Cuba lo toman como un ejemplo clave para ilustrar la marcada heterogeneidad en el desempeño económico de los países de la región. Mientras que otras economías crecen a tasas significativas (como Guyana, Venezuela o Paraguay), Cuba se encuentra en el extremo opuesto, mostrando una profunda recesión.


El mal desempeño de Cuba y Haití tiene un impacto significativo en el promedio de crecimiento de la subregión de Centroamérica y México. El informe muestra que, si se excluyen estos dos países, el crecimiento de Centroamérica para 2025 y las proyecciones para 2026-2027 son mucho más optimistas (3,8%, 4,0% y 4,2% respectivamente), en comparación con las cifras que incluyen a Cuba (2,3%, 1,6% y 2,8%).

Aunque las sanciones estadounidenses se mencionan como parte del contexto de la crisis cubana, el informe no analiza ni detalla esas medidas de manera específica, sino que las incluye dentro de los múltiples factores que afectan la economía del país.

Adicional a lo expresado por la CEPAL y las 176 transformaciones que se están implementando por nuestro gobierno, es difícil de entender cómo se evalúa la economia del pais mensualmente en los Consejo de Ministros para tomar medidas correctoras adecuadas a las nuevas circunstancias que se van presentando.

Si no existe una información oportuna y veraz, esto evidentemente genera incertidumbre de todo o tipo, amén de todo el esfuerzo que se está haciendo, se corre el riesgo de tomar medidas erróneas y/o insuficientes. Es con prisa y sin pausa como requiere el momento. 

lunes, 27 de abril de 2026

América Latina y el Caribe crecerá 2,2% en 2026, en un contexto internacional caracterizado por conflictos geopolíticos . Comentario HHC

 27 Abr 2026 | Comunicado de prensa CEPAL

Las economías de América Latina y el Caribe crecerían en promedio un 2,2% en 2026, de acuerdo con la actualización de proyecciones realizada hoy por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), lo que representa una leve revisión a la baja respecto al 2,3% estimado en diciembre de 2025. Este resultado refleja un entorno externo más complejo que el anticipado a finales del pasado año, caracterizado por mayores tensiones geopolíticas, condiciones financieras restrictivas y el resurgimiento de presiones inflacionarias a nivel global.

Según la comisión económica regional de las Naciones Unidas, el menor dinamismo proyectado se observa de manera generalizada. En 24 de los 33 países de la región se desaceleraría el crecimiento en 2026, mientras que solo siete (7) mostrarían una aceleración. En conjunto, de concretarse esta proyección, la región completaría cuatro años consecutivos con tasas de crecimiento cercanas al 2,3%, evidenciando un patrón de baja capacidad para crecer.

Un contexto internacional más restrictivo



El deterioro del escenario externo es uno de los principales factores detrás de la revisión a la baja de las proyecciones de crecimiento regional, señala la CEPAL. Durante los primeros cuatro meses del presente año, el aumento de las tensiones geopolíticas y el conflicto bélico en Medio Oriente han elevado la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas.

En particular, el precio promedio del petróleo* en las tres primeras semanas de abril se ubicó un 74% por encima del valor promedio de diciembre de 2025, generando presiones inflacionarias globales y encareciendo los costos de producción y transporte. A esto se suma el aumento de los precios de los alimentos a nivel global, y una desaceleración del crecimiento de algunos de los principales socios comerciales de la región, como la Zona Euro, China e India, así como un menor dinamismo del comercio internacional. Para 2026 la Organización Mundial de Comercio (OMC) proyecta un crecimiento del volumen de comercio mundial de bienes y servicios de 2,7%, luego de haber crecido 4,7% durante 2025.

En este contexto de mayor inflación y de reducción de las perspectivas de crecimiento, los principales bancos centrales han adoptado posturas más cautelosas, manteniendo condiciones financieras menos favorables en comparación con las que se esperaban a finales del pasado año.

Demanda agregada interna contenida

A nivel regional, el crecimiento se vería limitado principalmente por un menor dinamismo del consumo privado. Si bien la inversión muestra señales de recuperación, esta continúa siendo moderada en la mayoría de los países.

Durante el segundo semestre de 2025 ya se había observado una desaceleración de la actividad económica, especialmente en las principales economías de la región, tendencia que se ha prolongado hacia 2026.

En línea con el menor dinamismo de la actividad, el empleo en las economías de América Latina y el Caribe también mostraría una expansión moderada, con un crecimiento estimado en torno al 1,1% en 2026, luego del 1,5% observado en 2025. Por su parte, los efectos de las presiones de la inflación a nivel global inducirían un incremento de la inflación en la región, ubicando la mediana en niveles superiores al 3% durante 2026, que contrasta con el 2,4% observado en 2025. Esta situación es especialmente relevante en las economías de América del Sur, donde persisten presiones asociadas a la volatilidad del tipo de cambio y al impacto del aumento de los costos de los insumos importados y del transporte.

Desempeño heterogéneo de la actividad económica entre países y subregiones

En total, nueve países crecerían 4% o más, ocho países crecerían entre un 3% y menos de 4%, 13 se expandirían por debajo de ese nivel y tres registrarían contracciones.

A nivel subregional, se proyecta que:

  • América del Sur crecería 2,4% en 2026, por debajo del 2,9% registrado en 2025, reflejando una desaceleración en la mayoría de las economías de la subregión.  

  • En América Central el crecimiento se moderaría en 2026 respecto a 2025, creciendo un 2,2% en 2026 en comparación con el 2,3% del pasado año. Este resultado se ve influenciado por las contracciones que se esperan en Cuba y Haití. Si se excluyen estas dos economías, el promedio sería de 3,9% en 2026, lo que representaría un ligero aumento del 3,8% observado en 2025.  
  • En el Caribe de habla inglesa o neerlandesa el crecimiento esperado para 2026 es de 5,6%, ligeramente superior al 5,5% de 2025. Este resultado está influenciado por el alto crecimiento que se espera en Guyana. Si se excluyera dicho país, el promedio regional esperado sería de 1,2%, en comparación con el 2,0% de 2025.

Persisten riesgos relevantes

El balance de riesgos de la región contempla factores que, de materializarse, podrían incidir en ajustes a la baja en las proyecciones de crecimiento esperadas para el año. Entre estos riesgos destacan la persistencia de condiciones financieras restrictivas, presiones inflacionarias asociadas al alza de precios energéticos y de los alimentos, la volatilidad en los mercados internacionales, la vulnerabilidad de los países a choques externos y la debilidad de la demanda interna en varias economías de la región. 

En algunos países, además, factores estructurales como restricciones externas, acotado espacio de políticas y debilidades institucionales podrían afectar el desempeño económico.

Desafíos estructurales

El actual escenario pone de relieve los desafíos estructurales que enfrenta la región, particularmente un bajo crecimiento tendencial, una alta exposición a choques externos y la necesidad de fortalecer los motores internos de crecimiento.

En este contexto, ampliar la movilización de recursos internos y externos, y fortalecer la gobernanza son factores fundamentales para impulsar políticas que dinamicen la inversión, aumenten la productividad y fortalezcan la resiliencia macroeconómica, en un entorno global cada vez más incierto. 

___________

*Precios del petróleo West Texas Intermediate (WTI).


Comentario HHC: La situación es muy compleja para Cuba, es el pais que mas se pronostica descender, de los tres,  con -6.5 %, a pesar de que la CEPAL es optimista, casi siempre, con nuestro país.

martes, 16 de diciembre de 2025

Cepal: América Latina y el Caribe tendrá un 2026 con menor dinamismo del consumo interno y la demanda externa. Comentario HHC

En este artículo: América Latina y el Caribe, CEPAL, Comercio, consumo, Crecimiento, Empleo, Estados Unidos, Finanzas, geopolítica, Producción

La Cepal señala que el crecimiento de la región estará supeditado a las dinámicas en el crecimiento del PIB mundial, en especial de los principales socios comerciales, y en el comercio mundial. Foto: EFE.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señaló este martes que la región continúa en una senda de bajo crecimiento y para 2026 prevé que las principales fuentes que han sostenido la actividad económica en los últimos años (el consumo privado y la demanda externa) pierdan dinamismo.

En su Balance Preliminar de las Economías de América Latina el Caribe 2025, presentado en esta jornada, la Cepal estima que el crecimiento del PIB regional alcanzaría un 2.4% en 2025 y un 2.3% en 2026.

De confirmarse esa previsión, la región acumularía cuatro años de bajo crecimiento, con un crecimiento promedio anual de 2.3%.

Según el organismo regional de Naciones Unidas, el consumo privado perderá fuerza en 2026.

El consumo –precisa– ha sido el motor principal de la actividad económica en los últimos años, y ha explicado más de la mitad del crecimiento del PIB regional.

Esa contribución tendrá una disminución en 2025 y 2026, en un contexto marcado por un menor dinamismo de la demanda externa y un crecimiento más bajo del empleo.

Riesgos externos

En el acápite de los riesgos externos, la Cepal indica que el crecimiento de la región estará supeditado a las dinámicas en el crecimiento del PIB mundial, en especial de los principales socios comerciales, y en el comercio mundial.

De igual forma –añade– influirán la postura de la política monetaria en Estados Unidos, que ha si, y los posibles cambios en la política económica y comercial de ese país. Se suman la incertidumbre en los mercados financieros internacionales y la posible volatilidad de los flujos de financiamiento externo, incluida la inversión extranjera directa y las remesas.

Todos estos factores, observa el informe, pueden afectar el crecimiento regional en 2026.

Riesgos internos

En el frente interno, el crecimiento del PIB puede ser afectado por el desempeño de los mercados laborales y su efecto en el ingreso de los hogares con la consiguiente incidencia sobre el consumo.

Igualmente, se señalan la vulnerabilidad estructural de muchas de las economías de la región frente a desastres naturales y las presiones que se puedan derivar del peso de los recursos destinados al servicio de la deuda, así como la velocidad de reducción de la tasa de inflación y de la flexibilización de la política monetaria, que serán determinantes en la evolución del consumo y de la inversión.

Diferencias entre subregiones y países

El informe reporta diferencias en las trayectorias de la actividad económica a nivel subregional. América del Sur crecería 2.9% en 2025, pero para 2026 se proyecta una desaceleración a 2.4%, debido a un menor crecimiento en la mayoría de sus economías.

Centroamérica registraría una expansión de 2.6% en 2025, afectada por el debilitamiento de la demanda de Estados Unidos. Para 2026, se prevé una mejora hacia 3%, aunque persisten vulnerabilidades vinculadas al comercio, las remesas, el acceso a financiamiento y la exposición al cambio climático.

Para el Caribe, la Cepal proyecta un crecimiento de 5.5% en 2025 y 8.2% en 2026, apoyado en factores como la normalización del turismo y un mejor desempeño de la construcción. Advierte que “no obstante, esta subregión, tiene una elevada exposición a desastres naturales, lo que condiciona la capacidad para crecer de estas economías".

Empleo y precios

El Balance Preliminar 2025 de la Cepal estima que el crecimiento del empleo también perderá impulso: 2% en 2024, 1.5% en 2025 y 1.3% en 2026.

En materia de precios, la inflación regional alcanzaría una mediana de 3% en 2026, superior al 2.4% estimado para el cierre de 2025, aunque por debajo de los niveles observados durante los choques inflacionarios de 2021-2022, y en torno a los valores objetivos de los bancos centrales en la región.

Ante este panorama, la Cepal subraya la urgencia de fortalecer y ampliar el espacio de la política macroeconómica.

“En un entorno global transformado por la fragmentación económica, el cambio climático, los cambios demográficos y la acelerada revolución tecnológica, los países necesitan marcos de política capaces de reducir vulnerabilidades y, al mismo tiempo, movilizar recursos para la transformación productiva", apunta el informe.

En la presentación del balance preliminar, el secretario ejecutivo de la institución, José Manuel Salazar-Xirinachs, afirmó que para salir de la trampa de baja capacidad para crecer son necesarias políticas de desarrollo productivo de mayor ambición,  “más aún hoy bajo las nuevas condiciones de rivalidad geoeconómica, combinadas con políticas macroeconómicas que muevan más recursos para el crecimiento, la innovación, la diversificación económica, la transformación productiva y la creación de empleos de calidad".

Solo con políticas de desarrollo productivo de mayor ambición más sólidas la región podrá fortalecer su resiliencia y avanzar hacia un desarrollo más productivo, inclusivo y sostenible, dijo Salazar-Xirinachs.

(Con información de Cepal)

Comentario HHC: El Balance ya esta disponible en la web de la CEPAL, en el mismo se comenta de Cuba lo siguiente:


📌 Datos sobre Cuba en el informe (2024-2026):

Crecimiento del PIB real (Cuadro 1, página 18):
  • 2024: -1,1%
  • 2025 (proyección): -1,5%
  • 2026 (proyección): 0,1%
  • Inflación (Cuadro V.1, página 77):
  • Diciembre 2023: 31,3% (interanual)
  • Diciembre 2024: 24,9%
  • Septiembre 2024 a septiembre 2025: 15,2% (reducción significativa)
  • Contexto regional mencionado:
  • Cuba es mencionada entre los países con inflación crónica, junto con Argentina, Haití, Suriname y Venezuela.
  • En 2025, Cuba registró una de las mayores caídas en inflación (más de 3 puntos porcentuales entre septiembre 2024 y septiembre 2025).
 Valoración:
  • Situación económica crítica pero con signos de moderación:
  • Cuba mantiene crecimiento negativo en 2024 y 2025, lo que refleja una recesión prolongada.
  • Sin embargo, la proyección para 2026 (+0,1%) sugiere una posible estabilización, aunque muy débil.
  • La inflación, aunque elevada, muestra una tendencia a la baja significativa (de 31,3% en 2023 a 15,2% en septiembre 2025), lo que podría indicar cierto éxito en políticas de estabilización monetaria o controles de precios.
  • Inserción en el contexto regional:
  • Cuba es uno de los pocos países de la región con crecimiento negativo en 2025, junto con Haití y, en menor medida, Bolivia.
  • Su inflación crónica la sitúa en un grupo de economías con problemas estructurales graves, aunque la reducción reciente es un dato positivo.
  • Limitaciones de la información:
  • El informe no detalla las causas del desempeño económico cubano (embargo, estructura productiva, políticas internas, etc.).
  • Tampoco se mencionan datos de empleo, salarios o sector externo específicos para Cuba.

Cuba: Crecimiento negativo (-1,5% en 2025), inflación en descenso pero aún alta (15,2%), proyección de leve recuperación en 2026 (+0,1%). Economía aún en recesión, pero con signos incipientes de estabilización ,aunque su situación sigue siendo frágil y vulnerable en comparación con la mayoría de los países de la región.

miércoles, 30 de abril de 2025

Cuba , Balance Preliminar 2024 CEPAL


La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que en 2024 la economía de Cuba registraría una contracción del 1,0%, que se suma a la caída del 1,0% registrada en 2023. La economía del país continúa en una recesión económica, en un contexto inflacionario en que los sectores agropecuario e industrial no han logrado reactivarse ante el debilitamiento de la capacidad importadora. La escasez de divisas, junto con la inestabilidad del suministro externo, ha agudizado el déficit de energía, lo que ha forzado un aumento en la frecuencia y duración de los cortes de energía eléctrica en todo el país.

La inflación interanual (al mes de octubre) se situó en un 28,1% (34,1% en octubre de 2023), como consecuencia principalmente de una reducida oferta de bienes y un alto déficit fiscal financiado mediante la emisión monetaria. El déficit fiscal de 2024 continuará situándose en niveles de dos dígitos (en torno al 14% del PIB). Como consecuencia de las bajas exportaciones de mercancías, así como de una insuficiente recuperación del turismo y de las remesas, se prevé que la cuenta corriente siga siendo negativa (al igual que en 2023). La tasa de desempleo se mantendría en el orden del 1,9%, sin variación respecto del año previo.

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos continúa siendo un factor determinante en la difícil situación económica de Cuba. La cifra más reciente sobre el impacto económico del bloqueo indica pérdidas estimadas en unos 5.057 millones de dólares entre marzo de 2023 y febrero de 2024 (equivalente al 55,8% de las exportaciones totales de 2023), un incremento de 189,8 millones de dólares con respecto al período anterior (de marzo de 2022 a febrero de 2023). El impacto económico del bloqueo se asocia principalmente con las barreras a las exportaciones de bienes y servicios, en especial en el sector turístico, las limitaciones a las operaciones bancarias y financieras, así como los daños al sistema empresarial, la producción y los servicios por la dificultad de importación de insumos estratégicos en tiempo y forma, además de la falta de acceso a tecnología avanzada.

Los ingresos públicos en 2024 tendrían un ligero aumento en términos reales respecto al año previo (0,8%), con un incremento en los tributarios (10,9%) y una disminución en los no tributarios (13,9%). Los gastos totales presentarían un crecimiento del 6,2% real respecto de 2023, con aumentos tanto en los gastos corrientes (4,7%) como en los gastos y transferencias de capital (17,4%). Las transferencias al sector productivo y los gastos por servicios de deuda pública explican en gran medida el aumento del gasto público.

Para 2024, el Gobierno cubano planificó inicialmente un déficit de 147.391 millones de pesos cubanos (entre el 13% y 15% del PIB), que se podría reducir en 25.000 millones de pesos cubanos mediante el aumento de impuestos y aranceles, particularmente en el sector no estatal y mediante la lucha contra la evasión fiscal. La nueva deuda pública contraída en 2024 asciende, como máximo, a 201.760 millones de pesos cubanos (aproximadamente del 18% al 20% del PIB), que corresponde a la suma del déficit presupuestal y de las amortizaciones de deudas con vencimiento en 2024, la activación de cartas de garantías presupuestarias y otros títulos emitidos como resultado del ordenamiento monetario y financiero que se deben pagar en este año, las garantías soberanas y otras garantías activadas. El financiamiento de la deuda pública se realiza mediante la emisión de bonos soberanos de la República de Cuba, que son adquiridos en el mercado primario por el sistema bancario nacional conforme a lo establecido por el Ministerio de Finanzas y Precios.

El banco central es el encargado de fijar la estructura de las tasas de interés de Cuba, que se han mantenido constantes durante al menos una década. Para las personas naturales, la tasa pasiva en pesos cubanos va del 0,50% al 7,0%, y en dólares (de uso preferencial para sectores prioritarios), del 0,25% al 1,9%. Las tasas de las microempresas y pequeñas y medianas empresas (mipymes) y cooperativas no agropecuarias se ubican entre el 0,5% y el 1,0%. Las tasas activas varían según el tipo de crédito: interés social (2,25% a 7,75%), capital de trabajo-inversión (2,50% a 3,50% mínima, 8,00% a 10,00% máxima) y consumo (3,00% a 5,00% mínima, 8,50% a 10,50% máxima). La mayor cantidad de préstamos se destina a las empresas estatales (79,0%) y el financiamiento al sector no estatal todavía es bajo (1,9%).

Desde agosto de 2022, el régimen cambiario es un tipo de cambio dual, segmentado en función de los distintos agentes económicos. Hay un tipo de cambio oficial para las operaciones cambiarias del sector estatal (24 pesos cubanos por dólar), con el que opera la mayoría de las entidades, y un tipo de cambio oficial para las operaciones cambiarias del sector no estatal y los hogares (120 pesos cubanos por dólar), con el que operan las personas naturales, las mipymes privadas, las cooperativas no agropecuarias, los trabajadores por cuenta propia y los agricultores individuales, entre otros. Ambos tipos de cambio son fijos y administrados por controles de cambio. Además, existe un mercado informal de divisas, cuya cotización promedio para el año (de enero a noviembre) se situó en 320 pesos cubanos por dólar.

La liquidez en manos de la población aumentó a 400.000 millones de pesos cubanos al cierre del primer semestre de 2024, y se proyecta que alcance los 600.000 millones de pesos cubanos al finalizar el año. Este incremento de la liquidez, junto al déficit fiscal, ha contribuido a la alta inflación.

Las exportaciones de bienes y servicios alcanzaron 8.410 millones de dólares en 2023, 822 millones de dólares por debajo de lo planificado por el Gobierno cubano. De acuerdo con información preliminar del Gobierno, se estima que, en el primer semestre de 2024, el valor exportado fue superior al del mismo período de 2023, pero inferior al plan. La recuperación del turismo, aunque continúa, es más lenta de lo previsto, lo que limita los ingresos externos. Los precios internacionales de productos clave de exportación para Cuba, como el níquel y el azúcar, han experimentado fluctuaciones, con tendencia a la baja en el caso del níquel. La importación de combustible ha ido a la baja, lo que afecta la generación eléctrica y otras actividades económicas. La IED no ha alcanzado los niveles necesarios para impulsar significativamente el crecimiento. Las remesas, aunque se esperaba un aumento con la reanudación de los envíos por Western Union, no parecen haber crecido significativamente. La deuda externa se estima en 29.400 millones de dólares al cierre de 2023, con un incremento del 11% respecto a 2019, y equivale a más del 40% del PIB. Esta situación se ha agravado por el déficit en las cuentas externas desde hace tres años.

En 2023, se registraron descensos en sectores clave como la producción de alimentos (viandas, maíz, carne de cerdo, leche y huevos). En el primer semestre de 2024, solo se cumplieron los planes en cuatro de las diez producciones prioritarias. La producción de azúcar ha sido deficitaria, con la consiguiente afectación de los ingresos por exportaciones. La generación de electricidad se ha visto afectada por la falta de combustible y las fallas en las plantas generadoras, lo que ha requerido la aplicación de medidas excepcionales como la contratación de plantas flotantes. Sin embargo, la producción de petróleo crudo cumplió su plan en 2023. Las inversiones se han concentrado en el turismo, con una baja asignación a la agricultura.

La inflación en 2023 fue del 31,34%. En agosto de 2024 registró un incremento interanual del 29,0%. La depreciación del peso cubano frente al dólar en el mercado informal está asociada con una alta inflación, lo que genera un fenómeno circular que se retroalimenta. El salario medio en el sector estatal aumentó en 2023 y continuó creciendo en el primer semestre de 2024, pero la inflación erosiona el poder adquisitivo. La tasa de desempleo se mantuvo baja en 2023 (1,9%).

La CEPAL proyecta una caída del PIB real de Cuba del 0,1% para 2025. Esta estimación, sin embargo, se encuentra condicionada por factores externos e internos que introducen un alto grado de incertidumbre. A nivel externo, la proyección se fundamenta en un escenario de menor dinamismo de la economía mundial y de los principales socios comerciales de Cuba. A nivel interno, persisten debilidades estructurales que limitan el potencial de crecimiento. Esta estimación está sujeta a revisión a la luz de la evolución de variables clave, como el turismo internacional, la situación energética del país y el progreso en la concreción de acuerdos con socios estratégicos. Se prevé que los sectores de la agricultura y la manufactura continúen con un desempeño desfavorable, y que persistan las presiones inflacionarias (con un incremento interanual de precios del orden del 25% al 30%) y de pérdida de poder adquisitivo de los salarios y pensiones en el país. La tasa de desempleo se mantendría en un nivel similar al que se observó en 2024. También se proyecta una leve moderación del déficit fiscal, así como una leve mejora del saldo de la cuenta corriente como porcentaje del PIB. Estas mejoras se justifican por las medidas económicas y políticas que se espera que implemente el Gobierno cubano, incluida la modificación de impuestos y aranceles, la lucha contra la evasión fiscal y una mayor eficiencia en la gestión de los recursos públicos. Además, se prevé una recuperación gradual del turismo y un incremento de las remesas, aunque estos cambios están sujetos a la evolución de la economía mundial y de la situación energética interna.

jueves, 14 de diciembre de 2023

Balance preliminar de la CEPAL Cuba 2023


Cuba

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que en 2023 el crecimiento del PIB en Cuba sería de un 1,5% (1,8% el año anterior). Prevalece en el país una situación de lenta recuperación económica, en un contexto inflacionario en el que los sectores agropecuario e industrial no han logrado reactivarse ante el debilitamiento de la capacidad importadora y la complicada situación energética, que ha provocado cortes de energía eléctrica tanto en la actividad productiva como en los hogares. El contexto inflacionario es consecuencia de choques de enorme magnitud, que se han traducido en una reducida oferta de bienes y un elevado déficit fiscal. El déficit fiscal de 2023 continuará situándose en niveles de dos dígitos (en torno al 10% del PIB). Como consecuencia de las bajas exportaciones de mercancías, así como de una insuficiente recuperación del turismo y de las remesas, se prevé que la cuenta corriente siga siendo negativa (al igual que en 2022, situación que no ocurría desde 2008). La escasez de productos de consumo básicos dificultó la reducción de las presiones sobre el nivel de precios, por lo que en 2023 la inflación sigue en niveles de dos dígitos. La inflación interanual (a octubre) se situó en un 34,13% (37,24% en 2022). La tasa de desempleo se mantendría en el orden del 1,8%, sin variación respecto del año previo.

El bloqueo económico, comercial y financiero que los Estados Unidos mantienen sobre Cuba desde hace más de seis décadas continúa dañando significativamente la economía cubana. Las pérdidas durante el período más reciente (marzo de 2022 a febrero de 2023) se calculan oficialmente en 4.867 millones de dólares, equivalentes a más del doble del total de las exportaciones de mercancías del país en 2022. Asimismo, el Gobierno de los Estados Unidos mantiene a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, lo que tiene graves consecuencias, principalmente en el sector bancario y financiero.

Los ingresos públicos en 2023 disminuirían en términos reales (-13,8%), respecto del año previo y la mayor caída se registrará en los ingresos no tributarios (-22,5%). Se estima que los gastos totales presentarán un decrecimiento del 17,7% real respecto de 2022, a partir de la reducción del gasto destinado a las actividades que dependen directamente del presupuesto (educación, salud y otras), así como de las transferencias que se realizan a empresas estatales y los subsidios a productos para la población. Si bien en términos nominales existe un abultado aumento del monto destinado a gastos de capital y transferencias (37,2%), en valores reales se estima que se incremente solo un 2,3%. El déficit fiscal se proyecta que alcance un monto de 68.126 millones de pesos cubanos, 2.250 millones de pesos cubanos menos que en 2022. A mediano plazo, el Gobierno de Cuba espera poder reducir el déficit ante la perspectiva de una recuperación del crecimiento económico y la implementación de medidas para reducir la evasión fiscal y las subdeclaraciones de ingresos de los trabajadores por cuenta propia, las microempresas y pequeñas empresas, las cooperativas agropecuarias y los campesinos privados.

La mayor parte del déficit fiscal se financiará mediante la emisión de bonos soberanos que el sistema bancario adquiere con un plazo de entre 1 y 20 años, con una tasa de interés promedio del 2,5%. La deuda pública contraída en 2023 asciende a 120.900 millones de pesos cubanos, cifra menor que el tope máximo establecido en la Asamblea Nacional del Poder Popular a fines del año previo (122.000 millones de pesos cubanos).

El banco central es el encargado de fijar la estructura de las tasas de interés de Cuba, que se ha mantenido constante durante al menos una década. La mayor cantidad de préstamos se destina a las empresas estatales (79,0%) y el financiamiento al sector no estatal todavía es bajo (1,9%).

Desde julio de 2022, el régimen cambiario es de tipo de cambio dual, segmentado según el tipo de agente económico. Hay un tipo de cambio oficial para las operaciones cambiarias del sector estatal (24 pesos cubanos por dólar), con las que opera la mayoría de las entidades, y un tipo de cambio oficial para las operaciones cambiarias del sector no estatal y los hogares (120 pesos cubanos por dólar), con las que operan las personas naturales, las microempresas y pequeñas y medianas empresas (mipymes) privadas, las cooperativas no agropecuarias, los trabajadores por cuenta propia y los agricultores individuales, entre otros. Ambos tipos de cambio son fijos. La cotización promedio para el año (enero- noviembre) en el mercado informal se situó en 212 pesos cubanos por dólar.

En 2023, las autoridades monetarias trabajan en el proceso de recuperación paulatina y segmentada de la convertibilidad de la moneda nacional y del tipo de cambio como instrumento de la política monetaria. En un contexto de desequilibrios monetarios, el Banco Central de Cuba avanza gradualmente en la institucionalización del mercado cambiario y la flexibilización para el acceso de los agentes económicos.

Al cierre del primer semestre de 2023, las exportaciones de bienes muestran un decrecimiento interanual del 7%. Ello se debe al marcado descenso de los precios del níquel en relación con igual período del año anterior, a la disminución de las exportaciones de bebidas y líquidos alcohólicos, y a la reducción del sector del azúcar, que continúa con la tendencia a la baja de los últimos cinco años, afectado por la falta de caña de azúcar y la escasez de combustibles e insumos.

Las exportaciones de servicios mostraron un crecimiento del 8,1% en el mismo período. Los servicios representan aproximadamente el 75% del valor de las exportaciones totales, y los principales son los relacionados con la salud humana, seguidos de los turísticos. Los servicios médicos continúan siendo el sector que más aporta a las exportaciones de servicios, gracias a los profesionales en el exterior y las alianzas estratégicas con los diferentes sectores del país.

A junio de 2023, el valor de las importaciones presenta una disminución con respecto a igual período de 2022. Las mayores variaciones se registran en las importaciones provenientes de Venezuela (República Bolivariana de), China, la Argentina y España.

La balanza comercial de bienes y servicios al cierre de junio de 2023 muestra un saldo deficitario. Entre las causas coyunturales que explican este balance negativo están la escasez de divisas para garantizar los insumos necesarios para la producción exportadora y el impacto transversal de la crisis energética en todas las actividades económicas.

Al momento de elaborar este informe, no se contaba con datos oficiales sobre el desempeño económico por sectores de actividad para 2023, pero se estima que se registrará un crecimiento en las actividades de turismo, construcción, comercio, transporte y comunicaciones, entre otras. En sentido contrario, se prevén retrocesos en el sector de la agricultura, la industria azucarera y los suministros de electricidad, gas y agua, así como en la salud pública y la educación.

Ha continuado el aumento significativo de los precios, sobre todo en el sector no estatal, a una tasa similar a la de 2022. Al cierre de octubre de 2023, el aumento acumulado fue del 24,19%, frente a una variación del 23,56% del año previo. Las mayores alzas se observan en los alimentos y bebidas no alcohólicas, que contribuyen con el 40,45% del incremento total de precios, seguidos del rubro de transporte (24,73%).

En 2022, último año para el que se dispone de una cifra, la tasa de actividad económica fue del 65,6%: un 52,7% correspondió a las mujeres y un 77,1% a los hombres. Para 2023 se ha observado una disminución de esta tasa, ante el descenso de la población en edad laboral y la población económicamente activa, esta última en mayor proporción. El salario mínimo mensual se ubicó en 2.100 pesos cubanos y el salario medio asciende a 4.555 pesos cubanos. Se prevén aumentos en 2024 a partir de la dinámica de crecimiento económico en el sistema empresarial.

La CEPAL estima que el PIB real de Cuba crecería un 1,4% en 2024, ante el menor dinamismo de la economía mundial y de los principales socios comerciales del país, así como la persistencia de debilidades estructurales internas. Esta cifra está sujeta a revisión según la evolución del turismo internacional, la situación energética del país y el avance en la concreción de acuerdos con socios estratégicos. Se prevé que los sectores de la agricultura y la manufactura continúen con un desempeño desfavorable, en un contexto de presiones inflacionarias y de pérdida de poder adquisitivo de los salarios y pensiones en el país. La tasa de desempleo se mantendría en un nivel similar al que se observó en 2023. También se proyecta una moderación del déficit fiscal, así como una mejora del saldo de la cuenta corriente como porcentaje del PIB.

martes, 5 de septiembre de 2023

Economías de América Latina y el Caribe mantendrán bajos niveles de crecimiento en 2023 y 2024

5 DE SEPTIEMBRE DE 2023|COMUNICADO DE PRENSA

En un nuevo informe anual, la CEPAL indica que los países de la región seguirán enfrentando un panorama económico de bajo crecimiento. Se espera que el producto interno bruto regional crezca 1,5% en 2024, levemente inferior al 1,7% estimado para el presente año.



La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) dio a conocer hoy su informe anual Estudio Económico de América Latina y el Caribe, 2023. El financiamiento de una transición sostenible: inversión para crecer y enfrentar el cambio climático, en el cual prevé que las economías de la región mantendrán este año y el próximo bajos niveles de crecimiento, afectadas por un panorama económico mundial negativo y regional muy complejo.

Según el informe -uno de los principales reportes económicos de la institución, que se publica desde sus inicios en 1948- para 2023 se espera un crecimiento del PIB promedio regional de 1,7%. En tanto, para 2024 se proyecta un leve descenso en la tasa de crecimiento que llevaría al producto interno bruto regional a aumentar un 1,5%.

De acuerdo con el organismo regional de las Naciones Unidas, la dinámica de la economía mundial se mantiene en una senda de bajo crecimiento económico y del comercio global. A pesar de las caídas en la tasa de inflación probablemente los países desarrollados seguirán con sus políticas monetarias contractivas, por lo que no cabe esperar una baja significativa en las tasas de interés externas durante este año, y los costos de financiamiento para nuestros países seguirán altos.

La deuda pública de los países de la región, si bien ha bajado, permanece en niveles elevados respecto al PIB, lo que, junto al aumento de las tasas de interés externas e internas y a una caída esperada de los ingresos tributarios producto del menor crecimiento, lleva a un limitado espacio fiscal para el conjunto de la región. Además, se anticipa un menor dinamismo en la creación de empleo, y crecientes demandas sociales.

“El bajo crecimiento de América Latina y el Caribe se puede ver agravado por los efectos negativos de una agudización de los choques climáticos, si no se realizan las inversiones en adaptación y mitigación al cambio climático que requieren los países”, señaló el Secretario Ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs.

Para 2023, la CEPAL proyecta que todas las subregiones exhibirán un menor crecimiento respecto de 2022: América del Sur crecería un 1,2% (3,7% en 2022), el grupo conformado por Centroamérica y México un 3,0% (3,4% en 2022), y el Caribe (sin incluir Guyana) un 4,2% (6,3% en 2022).

Las proyecciones para 2024 indican que se mantendría el bajo dinamismo económico en la región. Se prevé que el contexto internacional continúe siendo poco favorable, con un crecimiento del PIB y el comercio mundiales muy por debajo de los promedios históricos. A su vez, en el ámbito interno se mantendrá el reducido espacio de política fiscal, aunque la reducción en la inflación en la región abre más espacio para la política monetaria en los países. Ante estas circunstancias, se proyecta para 2024 un crecimiento promedio del 1,2% para América del Sur, 2,1% para Centroamérica y México, y 2,8% para el Caribe (sin incluir Guyana).

El Estudio Económico 2023 señala que el bajo crecimiento de la actividad económica en 2023 y 2024 redundará en una desaceleración del crecimiento del empleo, cuyo crecimiento se estima en un 1,9% en 2023 y en 1,1% en 2024. De igual forma, preocupa cuál será la calidad del empleo en ese contexto de bajo crecimiento, pues es muy probable que los trabajadores se vuelvan más vulnerables, tengan menores niveles de protección social y se empleen en sectores menos productivos.

“Ante los desafíos de dinamizar el crecimiento y hacer frente al cambio climático es esencial potenciar la inversión pública y privada. La inversión pública en la región es baja en comparación con las economías avanzadas, e incluso respecto de otras regiones en desarrollo. Este reducido nivel de inversión se ha traducido en un acervo de capital público —infraestructura—insuficiente para dinamizar el crecimiento económico y promover el desarrollo productivo”, resalta el informe de la CEPAL.

Los impactos macroeconómicos del cambio climático podrían ser muy significativos para los países de la región. Las estimaciones que se presentan en el Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2023 indican que, en 2050, el PIB de un grupo de seis países podría ser entre un 9% y un 12% menor que el correspondiente a un escenario de crecimiento tendencial, si no se hacen las inversiones para compensar los choques climáticos. El volumen de inversión adicional requerido es excepcionalmente grande, entre 5,3% y el 10,9% del PIB por año. Esto representaría un aumento significativo en comparación con los niveles actuales de inversión.

Sin embargo, la capacidad de invertir dependerá tanto del acceso al financiamiento, como del costo de este. “Se requiere aumentar considerablemente el financiamiento concesional que permita sostener las trayectorias de la inversión en el tiempo. Estos esfuerzos deben acompañarse de políticas macroeconómicas internas que favorezcan la movilización de recursos”, planteó José Manuel Salazar-Xirinachs.

Finalmente el informe advierte que para enfrentar los efectos macroeconómicos del cambio climático se requerirá de esfuerzos nacionales, regionales y globales en cuatro ámbitos principales: 1) Espacio fiscal, mediante el aumento de la recaudación y progresividad de la estructura tributaria, gasto público verde y acceso a nuevos mecanismos de financiamiento, como los bonos temáticos; 2) Manejo de riesgos financieros y cambiarios a través de la política macroprudencial; 3) Movilización de financiamiento concesional y banca de desarrollo, para profundizar el financiamiento climático, a través de bancos de desarrollo multilaterales, regionales y nacionales y fomentar los flujos de ODA (Ayuda Oficial para el Desarrollo, por sus siglas en inglés) para combatir el cambio climático; y 4) Mecanismos de alivio de la deuda, como el establecimiento de mecanismos institucionales para su restructuración, y la inclusión de cláusulas vinculadas a desastres y huracanes, y cumplimiento de metas climáticas.







lunes, 10 de julio de 2023

Creció la Inversión Extranjera Directa en Cuba, afirma Cepal


 



Cuba registró en 2022 un avance en la Inversión Extranjera Directa (IED) con la instalación de 35 nuevos negocios con capital extranjero. Foto: Prensa Latina.

Cuba registró en 2022 un avance en la Inversión Extranjera Directa (IED) con la instalación de 35 nuevos negocios con capital extranjero, 18 más que en 2021, según datos ofrecidos hoy por la Cepal.

En respuesta a una pregunta de Prensa Latina, el secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), José Manuel Salazar-Xirinachs, informó que el monto de lo percibido fue superior a los 400 millones de dólares, 200 millones más que el año precedente.

Los sectores prioritarios para el país caribeño son la producción de alimentos, con 28%, turismo (18%), petróleo (16%) e industria (14%), dijo el organismo de la ONU.

En trabajos que hemos hecho con el gobierno cubano se ha identificado que las principales oportunidades están asociadas con la promoción de exportaciones, muy importante para la recepción de divisas dadas las restricciones de acceso a mercados internacionales, señaló Salazar-Xirinachs.  

Dentro de las potencialidades de Cuba mencionó los productos biofarmacéuticos, las exportaciones tradicionales como níquel, ron, tabaco, azúcar, entre otros, y la exploración de nuevas apuestas como el cobalto, que es un mineral del que la isla posee la tercera reserva mundial.

Además están los servicios informáticos y profesionales en los que Cuba tiene una gran cantidad de graduados, declaró el secretario ejecutivo.

La Cepal destacó los beneficios de la Cartera de Oportunidades, un diseño de política que actualiza y estructura los datos sobre los proyectos de inversión, sistematiza la información por sectores, montos y provincias.

Cuenta, además, con una ventanilla única de inversión extranjera, la cual es un incentivo porque permite agilizar los permisos, las licencias y las autorizaciones, dijo la Cepal.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe presentó hoy su informe sobre la Inversión Extranjera Directa en la región, la cual aumentó un 55.2% en 2022 y alcanzó su máximo valor histórico.

(Con información de Prensa Latina)

miércoles, 19 de octubre de 2022

CEPAL espera una desaceleración del crecimiento de América Latina y el Caribe en 2023, con una expansión proyectada de 1,4%. Comentario HHC

La Comisión regional de las Naciones Unidas actualizó sus proyecciones de crecimiento de los países de la región para 2022 y presentó las correspondientes a 2023.



La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) informó hoy mediante un comunicado de prensa que para 2022 se espera un crecimiento de 3,2%, superior al indicado en agosto pasado, pero para el próximo año el organismo prevé que la desaceleración se acentúe en América Latina y el Caribe, con un crecimiento de 1,4% en 2023, en una coyuntura sujeta a importantes restricciones tanto externas como domésticas.

El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania afectó negativamente el crecimiento global -y con ello la demanda externa que enfrentó la región este año- junto con acentuar las presiones inflacionarias, la volatilidad y costos financieros. La mayor aversión al riesgo, junto a la política monetaria más restrictiva por parte de los principales bancos centrales del mundo, perjudicó los flujos de capital hacia los mercados emergentes, incluyendo América Latina, además de propiciar depreciaciones de las monedas locales y tornar más onerosa la obtención de financiamiento para los países de la región.

Según la CEPAL, en 2023 los países de la región se verán nuevamente enfrentados a un contexto internacional desfavorable, en el que se espera una desaceleración tanto del crecimiento como del comercio global, tasas de interés más altas y menor liquidez global.

En lo interno los países de la región enfrentarán nuevamente en 2023 un complejo entorno para la política fiscal y monetaria. En lo monetario, el aumento de la inflación condujo a los bancos centrales, al igual que en la mayor parte del mundo, a aumentar las tasas de política -en algunos casos de manera sustancial- y a reducir el crecimiento de los agregados monetarios. Si bien se prevé que en 2023 este proceso llegue a su fin -en la medida que se vayan anclando las expectativas de inflación en los países-, los efectos de esta política restrictiva sobre el consumo privado y la inversión estarán presentes durante 2023.

En el ámbito fiscal permanecerán altos los niveles de deuda pública en un gran número de países. En un contexto de altas demandas por gasto público, se requerirán medidas para fortalecer la sostenibilidad fiscal y ampliar el espacio fiscal mediante el fortalecimiento de los ingresos públicos.

Todas las subregiones evidenciarían menor crecimiento el próximo año, de acuerdo con las nuevas proyecciones de la CEPAL. América del Sur crecerá un 1,2% en 2023 (3,4% en 2022), el grupo conformado por Centroamérica y México lo hará en un 1,7% (en comparación con un 2,5% en 2022) y el Caribe crecerá un 3,1%, sin incluir Guyana (en comparación con un 4,3% en 2022).

En América del Sur, algunos países se ven particularmente afectados por el bajo dinamismo de China que es un importante mercado para sus exportaciones de bienes. Tal es el caso por ejemplo de Chile, Brasil, Perú y Uruguay, que destinan a China más del 30% de sus exportaciones de mercancías (40% para Chile). América del Sur se verá afectada también por la baja en los precios de los productos básicos y por las restricciones al espacio que la política pública tiene para apuntalar la actividad. La alta inflación ha impactado los ingresos reales y los efectos sobre el consumo privado ya se han observado en algunos países a partir de la segunda mitad de este año, advierte la CEPAL.

Para las economías de América Central y México, el bajo dinamismo de Estados Unidos, principal socio comercial y primera fuente de remesas de sus países, afectaría tanto al sector externo como al consumo privado. En este caso, sin embargo, los menores precios de los bienes básicos actuarían a favor en tanto varias de ellas son importadoras netas de alimentos y energía. Finalmente, en las economías del Caribe la inflación ha impactado no solo los ingresos reales y con ello el consumo, sino los costos de producción con un impacto negativo en la competitividad de las exportaciones tanto de bienes como de turismo, señala la Comisión.


Comentario HHC:  Adjunto tabla igualmente de la CEPAL. De la misma vemos lo siguiente para nuestro pais.

- Los paises de America Latina y el Caribe creceran un 3.2 % en este 2022 , y Cuba lo hará un +2.0 %. Solo Haití y Paraguay decrecen, y entre los que crecen Cuba esta mejor que Mexico +1.9 % e iguala con Trinidad y Tobago, es decir ocupamos el lugar 29. 

- Para el 2023 solo creceremos solo +1.8 %, menos que el presente año,  y por encima de AL y el Caribe que lo hará para +1.4 % , pero pesan por el tamaño de sus economías Brasil, Argentina , Chile y Mexico que crecen poco , y de hecho Cuba solo crecería por encima de  siete paises , el resto lo haran más que nuestro pais.  

Veremos la información oficial de nuestras autoridades al cierre de año,  y las proyecciones al cierre de año en la Asamblea Nacional.