"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR
Fidel
sábado, 4 de noviembre de 2023
Carta de renuncia de Craig Mokhiber, Director de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Nueva York.
viernes, 13 de octubre de 2023
La guerra Hamás-Israel y los ¿díscolos hebreos cubanos?
lunes, 24 de mayo de 2021
EL CONFLICTO PALESTINO-ARABE-ISRAELÍ
REMEMORANDO LA VERDAD (Mayo 24 de 2021) (Julio Sergio Alcorta Fernandez)
El mundo actual está confrontando una serie de
conflictos y crisis que preocupan a toda la Humanidad y que, en muchos casos,
no se vislumbran soluciones que relajen, aunque sea en parte, las peligrosas
tensiones que pueden desatarse, acarreando catastróficos resultados, poniendo
en peligro hasta la misma especie humana.
Guerras que causan cientos de miles de muertos;
masacres de pueblos enteros; actos terroristas; crisis económicas y financieras
globales; crisis alimentaria; crisis
energéticas; migraciones incontrolables; consumo en aumento de drogas, etc.
En el contexto de este cúmulo de desgracias
que amenazan a la Humanidad, se encubre una, que por sus características,
pensamos es sumamente riesgosa y peligrosa; por lo que es preciso que los
pueblos y los gobiernos del Mundo aúnan voluntades y se esfuercen en llegar a
una concertación, independientemente de sus intereses, pretensiones hegemónicas
y pactos políticos, con la finalidad de encontrar definitivamente una solución
éxitosa que satisfaga a todos los involucrados: SE TRATA DEL CONFLICTO PALESTINO-ARABE-ISRAELÍ
Sabemos que estamos ante una labor bien
difícil, ya que convergen muchos y grandes intereses; milenarias creencias;
tradiciones y obsesiones religiosas; años de sangrientas confrontaciones;
discriminaciones; intervenciones de poderosos grupos de poder que abogan por
soluciones drásticas que beneficien sus intereses e infinidad de contradicciones,
muchas veces creadas ficticia y artificialmente para beneficio de personas,
instituciones o gobiernos involucrados
Nos sorprende que generalmente no existe un
conocimiento imparcializado y real de las causas que han producido este
conflicto; los actores que se han implicado, sus objetivos, como los poderosos
medios internacionales de información, muchas veces han distorsionado los
hechos históricos; en fin, muchos factores que han contribuido a eternizar esta
crisis.
Este conflicto, según mi criterio, hay que
analizarlo desde dos vertientes:
Una relacionado con las ansias de dominación y
ambiciones geopolíticas de países e imperios debido a la importancia de
Palestina como punto estratégico.
La otra, y no menos importante, referida a la
severa adhesión y apego de formas rigurosas y fervorosas de poderosos y amplios
grupos de la sociedad hebrea, al texto literal de las Escrituras (El Antiguo
Testamento), constituyéndose en un fundamentalismo que le atribuye a su
religión el derecho-deber de defenderse ; de imponerse y de difundirse por disposición
divina, inclusive recurriendo a la violencia física y militar.
Obviando épocas anteriores contemporáneas,
después que Alemania y Turquía fueron derrotadas en 1918, la Sociedad de
Naciones asignó Siria a Francia y decidió que Palestina e Irak quedaran bajo
mandado de Gran Bretaña.
Poco antes de la ocupación británica de
Jerusalén, el Ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Lord Balfour,
informó al Barón L. W. Rothchild, dirigente de la Organización Sionista Mundial
(1), de la política británica de que su majestad vería con beneplácito el
establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío,
conociéndose como DECLARACION DE BALFOUR.
Se ha considerado que la Declaración de Balfour
fue un compromiso unilateral adquirido por el
gobierno Británico con el fin inmediato de conseguir el apoyo económico
de los judíos, que necesitaban para mantener el esfuerzo bélico, el de otras
naciones en lucha y de países neutrales, como Estados Unidos, a la causa aliada
durante la I Guerra Mundial. A largo plazo, el motivo que subyacía a la
política británica era la importancia de Palestina, como punto estratégico para
las rutas marítimas y terrestres a la India y, sobre todo, como último eslabón
en el Mediterráneo de los oleoductos procedentes de las regiones petrolíferas
de Oriente Próximo.
La creación de un Estadio sionista bajo
protección británica habría proporcionado a Gran Bretaña la posesión de este
codiciado trofeo.
El
24 de julio de 1922, la Declaración fue incorporada al Mandato de la Sociedad
de Naciones para Palestina. Una consecuencia indirecta de la Declaración de
Balfour fue la proclamación de Israel como Estado independiente en1948,
constituyéndose una de las principales bases sobre
la que se erigió la tragedia del pueblo
palestino, el cual nunca fe consultado.
La inmigración judía se incrementó bajo las
facilidades otorgadas por el Mandato y los enfrentamientos entre éste y la
población palestina fueron recrudeciéndose. Entre 1919 y 1939 se triplicó el
porcentaje de población judía de alrededor de un 10% a cerca de un 30%. La
tenencia de tierra en manos judías se duplicó.
Al comprobar el gobierno Británico las
tensiones insolubles que se estaban creando en la zona por las acciones unilaterales
de los sionistas, trataron de ponerle fin; pero ya era muy tarde.
Es en esta etapa que los líderes sionistas,
por primera vez, comenzaron a mirar hacia un nuevo aliado y protector, los
Estados Unidos de América. Las ideas sionistas fueron penetrando e
influenciando en las esferas del poder del imperio yanqui: gobierno, prensa,
poder legislativo, instituciones culturales, etc.
Como colofón, comenzó a sentirse la
importancia del LOBBY JUDÍO dentro de los Estados Unidos; y ya en 1944, 77
senadores y 318 representantes podían ser considerados como pro-sionistas.
En
abril de 1947, sesiona el Primer Periodo Extraordinario de la Asamblea General
de las Naciones Unidas, para examinar la cuestión palestina, lo que condujo a
que, el 29 de noviembre de ese año la ONU propuso el Plan de Partición de
Palestina, que fue aprobado por la Resolución 181, con la votación de 35 países
a favor, 13 EN CONTRA –entre ellos Cuba, y 10 abstenciones.
Cuando se aprueba el Plan de Partición, los
judíos eran propietarios de sólo el 8% de la tierra; pero la Resolución 181 les
aseguraba, para constituir el Estado judío, el 50% de todo el país, aunque su
población era aproximadamente un tercio del total.
Esta fue la etapa que consolidó el programa
sionista, con el apoyo incondicional de los Estados Unidos, proveyéndolos de
las más sofisticadas armas, incluso el arma nuclear; ayuda monetaria millonaria
para el sostenimiento de poderosas fuerzas armadas y su protección y respaldo
en todos los ámbitos internacionales, convirtiendo
a Israel en el más fiel e incondicional
aliado del imperio yanqui; en esa convulsa región del Medio Oriente.
Finalmente Israel fue admitido como miembro de
la ONU, y en el preámbulo de la resolución por la que se aprobó este ingreso,
se hacía mención concreta del compromiso de éste de cumplir las Resoluciones
181(II) y 194 (III). La primera que
establecía la división de dos estados; implicada
el reconocimiento por Israel del todavía no existente Estado palestino; y la
segunda estipulaba el derecho de los expulsados (palestinos) al regreso a sus
tierras y hogares.
AÚN
EN ESTA FECHA NADA DE ESTO SE HA CONSEGUIDO.
Se recomiéndala importante y contundente
exposición del delegado de Cuba ante la Asamblea General de la ONU, Dr. Ernesto
Dihigo, intelectual y profesor de Derecho Internacional de la Universidad de la
Habana, el 28 de noviembre de 1947, al explicar la oposición de Cuba al Plan de
Partición de Palestina, que se adjunta.
Por otra parte, no podemos excluir de este
análisis, un complemento esencial y delicado, que ha influido e influye aún en
las concepciones de los que profesan la religión judaica; y, sobre todo, de los
grupos de poder que toman las decisiones finales, que, en este caso, han
alimentado este lamentable conflicto.
Se trata de la visión que se ha conformado de
lo que es LO JUSTO, LO RAZONABLE, LO VERDADERO, LO ÚNICO, LO EXCLUSIVO, LO
SUPERIOR, LO FUNDAMENTAL, a través de la interpretación hermeneútica del texto
de las Escrituras; en este caso del Antiguo Testamento.
Sobre este razonamiento que pretende explorar
en las causas que han llevado a esa región a enfrentamientos seculares, hemos
escogido algunos planteamientos de los principales líderes sionistas antes y
después de la creación del Estado Judío:
·
La Organización Sionista Mundial, presentó
en1919 un memorándum a la Conferencia de
Paz de París, donde se precisaba los límites de lo que considera debía ser el
“HOGAR NACIONAL JUDÍO”
·
Toda Palestina, el sur del Líbano
incluidas las ciudades de Tiro y Saida; la zona del Monte Hermon donde hace el
río Jordán, y la porción sur del río Litani
·
Las Alturas del Golán en Siria,
incluyendo las ciudades de Quneitra, el río Yarmouk y los manantiales de
Al-Himme. Todo el Valle del Jordán, el mar Muerto y las tierras al este hasta
las afueras de Amman y de ahí al sur a lo largo de la línea del ferrocarril del
Hejaz hasta el Golfo de Aqaba
·
En Egipto, desde el Arish en la
costa mediterránea, en línea recta hasta Sharm el Sheik, en el Golfo de Aqaba.
·
En 1940, Jossef Weitz, dirigente del Fondo Nacional Judío, escribió en
su diario: “Entre nosotros, debe estar claro que no existe espacio para dos
pueblos en este de todos ellos. Ninguna aldea,
ninguna tribu debe permanecer allí” país. No hay otra vía que la transferencia
de los árabes a los países vecinos, el traslado
·
Después que los sionistas ocuparon
gran parte del territorio palestino en 1948, su principal dirigente Golda Meir expresó: “¿Cómo vamos a devolver
los territorios ocupados? No hay nadie a
quien devolverlos. No hay tal cosa llamada palestinos. No era como se piensa que existía un pueblo
llamado palestino, que se consideraba él mismo como palestino y que nosotros
llegamos los echamos y les quitamos su país. Ellos no existían”
·
Declaraciones del general judío Moshe Dayán, jefe del ejército de
Israel en la guerra árabe israelí de 1967:
“Nuestros padres lograron las fronteras reconocidas en el Plan de
Partición. Nuestra generación alcanzó la frontera del 49. Ahora la generación
de la guerra de los 6 días (1967), se las arregló para llegar a Suez, Jordania
y las Alturas del Golán. Esto no es el final. Después de las actuales líneas
del cese del fuego, habrá otras nuevas. Se extenderán más allá de Jordania,
quizás hacia el Líbano y el centro de Siria también”. “Si uno lee la Biblia y
uno se considera a sí mismo como pueblo de la Biblia, uno debe también poseer
las tierras de la Biblia, aquellas de los jueces y los patriarcas de Jerusalén,
de Hebrón, de Jericó, y otros lugares”.
Si se investiga otras manifestaciones sobre el
tema, se podrá percibir que la historia está repleta de declaraciones
similares, que si las incluyéramos, se haría interminable este documento.
Pero a
la vez, debemos observar vías alternativas y pluralistas de convivencia espiritual, que den lugar a las más
significativas contribuciones para conseguir procesos de paz en nuestro
planeta; procediendo a edificar una nueva relación entre las distintas
religiones: de diálogo, colaboración y fecundidad mutua, sobre la base de
que CADA
RELIGIÓN ABANDONE LA PRETENSIÓN DE SER
LA ÚNICA VERDADERA Y UNIVERSAL DE LA HUMANIDAD Y DESCUBRA LA RIQUEZA DE LAS
OTRAS.
Hemos tratado de
ser lo más breve posible para que se pueda comprender la génesis de este
complejo problema, lo cual no resulta fácil, pues ello abarca un sinnúmero de
hechos históricos seculares y ramas que tendrían que ser reseñadas en varios
libros.
De todos modos, sin
pretensiones de querer poseer la verdad absoluta en esta materia, lo cual sería
una fatuidad, me atrevo a exponer las siguientes:
CONCLUSIONES:
La situación en que
se encuentra actualmente este conflicto es tan intrincada, complicada y
enraizada desde cualquier ángulo que se analice, que todo nos lleva a la
lamentable conclusión de que no existe ni se vislumbra una posible solución, ni
a corto, mediano o largo plazo.
La decisión de Gran
Bretaña unilateral, ilegal, interesada, humillante y de graves consecuencias de
la Declaración de Balfour, conjuntamente con la aprobación de las Naciones
Unidas del Plan de Partición de Palestina, condujo a lo que hoy es
irreversible, sin visos de solución, y con reales y peligrosas tendencias a
complicarse aún más, teniendo en cuenta la filosofía política, ideológica y
fundamentalista religiosa del sionismo israelí
La presencia e
intromisión posterior del imperio norteamericano en esta tierra, al declararse Gran Bretaña incapaz de resolver los
problemas que creó, y lavarse las manos como Poncio Pilato, arreciaron las
dificultades, creándose un clima enrevesado, intrincado y complejo, que ya es
muy difícil de solucionar.
Los poderosos círculos
de poder sionistas han penetrado tan profundamente el sistema y las más altas
instancias del gobierno norteamericano, que se les describe como una tiranía de
Israel sobre los Estados Unidos.
Esta inmensa
influencia del LOBBY sionista en el gobierno de Estados Unidos, ha dado lugar y
seguirá ejerciendo y contribuyendo a las acciones más agresivas, guerreristas e
intervencionistas de los gobiernos de ese poderoso país.
A ello ha
contribuido la decisión norteamericana
de proveer al Estado israelí de sofisticados armamentos, incluyendo el arma
nuclear, y colosal ayuda millonaria para el sostenimiento de poderosas fuerzas
armadas. Esta filosofía guerrerista norteamericana, lo único que dará lugar es
a una inminente confrontación bélica en la región. Se agrava aún más esta
situación por el progresivo aumento de las industrias militares israelíes,
catalogadas como de las mayores del mundo.
En la práctica esta influencia contribuyó decisivamente
al inicio de la guerra en Irak, para destruir completamente al principal
adversario de Israel, independientemente del interés norteamericano de
apoderarse del petróleo en esa zona.
Esta presión
sionista sobre el sistema de los Estados Unidos, probablemente impulsará al
imperio a una agresión a Irán,
como el otro factor que el sionismo lo considera su más peligroso enemigo.
Los intereses sionistas, por lo tanto, son el factor
determinante de la política estadounidense hacia el Oriente Próximo y otras
áreas de esa región.
Se conoce la
importante penetración e infiltración, a gran escala, de los servicios de
inteligencia israelíes en la sociedad norteamericana, así como en los medios
legislativos (Senado y Cámara de Representantes), y en las más altas instancias
del gobierno.
Este poderoso involucramiento de las fuerzas sionistas
dentro del “establishment”, entorpecerá exitosamente cualquier solución que se
desee a la creación del Estado Palestino, independientemente de que se encuentre
en el poder de los Estados Unidos, un gobierno que se proclame más liberal.
Otro aspecto que no
se debe descartar ni desechar, es la ferviente e integralista religiosidad de
una buena parte del pueblo israelí y sobre todo de los que profesan
radicalmente el SIONISMO.
Los seguidores
extremistas de las Escrituras, seguirán obstinados en que se materialicen las
ideas enunciadas místicamente de la creación de una NACIÓN ÚNICA, EXCLUSIVA,
TEMIDA, ESPECIAL, DOMINANTE, así como el
sueño de la fundación del GRAN ISRAEL expandiéndose hacia otros países del
área.
Febrero 2 del 2010. “Año 52 de la Revolución”
1) Sionismo. Movimiento creado por Theodor Herzl, periodista judío
austriaco, a finales del siglo XIX, que postulaba que la comunidad religiosa
judía constituía un solo pueblo y una nación, única elegida por Dios, y debía
poseer su propio Estado. La palabra fue creada por Nathan Birbaun en 1886, para
designar este movimiento político.
Libros y
documentos consultados:
“Palestina
¿Crucificada la justicia? (Ernesto Gómez Abascal)
“¿Otro mundo es
posible? (Julio Girardi)
“La tiranía de
Israel sobre Estados Unidos.” (James Petras, periódico Granma 29 -3-06)
“El lobby
pro-Israel y la política de Estados Unidos en Oriente Medio. (James Petras,
Rebelión 12-6-07)
EXPOSICIÓN DEL DELEGADO DE CUBA ANTE LA ASAMBLEA
GENERAL DE LA ONU, DR.ERNESTO DIHIGO, INTELECTUAL Y PROFESOR DE DERECHO
INTERNACIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE LA 28 DE NOVIEMBRE DE 1947, AL EXPLICAR LA
OPOSICIÓN DE CUBA AL PLAN DE PARTICIÓN DE PALESTINA
Señor Presidente y
señores delegados:
De modo muy breve
deseamos exponer las razones por las cuales la Delegación de Cuba se ve
obligada a votar en contra del Plan
de Partición de Palestina por la Comisión AD HOC.
Hemos seguido con interés los debates,
analizando los argumentos de unos y otros, a fin de llegar a la conclusión que
nos pareciera más justa. Cuba ha demostrado su simpatía hacia los hebreos y el
aprecio por sus cualidades, pues ha admitido en su territorio a miles de ellos,
que hoy viven entre nosotros libres y tranquilamente, sin discriminaciones ni
prejuicios; pero no podemos aquí votar conforme a sus deseos, porque
consideramos que la PARTICIÓN DE PALESTINA ES CONTRARIA AL DERECHO Y A LA
JUSTICIA.
En primer término, la base inicial de toda
reclamación es la Declaración de Balfour,CAUSANTE DE TODO EL PROBLEMA QUE HOY
TENEMOS ANTE NOSOTROS; y la Declaración de Balfour, a juicio nuestro, carece
por completo de valor legal, pues el gobierno
británico ofreció en ella una cosa de la cual no tenía derecho a
disponer, porque no era suya.
Más, aceptando su validez, lo que ahora quiere
hacerse , va mucho más allá de sus términos, pues ella prometió a los hebreos
un Hogar Nacional en Palestina, dejando a salvo los derechos civiles de la
población árabe, pero no ofreció un Estado libre, cuya creación forzosamente
afectará esos derechos que se trató de salvaguardar.
Es también contraria a derecho la partición si
nos atenemos al mandato conferido por la Liga de las Naciones. Cabría preguntar
si la Liga de las Naciones podía, en justicia, hacer lo que hizo o sea, ordenar
el establecimiento de un Hogar Nacional Judío, con las graves consecuencias
demográficas y políticas que han tenido, en una tierra ajena sin el consentimiento
de sus habitantes.
Pero aún admitiendo lo hecho, la partición que
estudiamos va contra los términos de ese mandato, que su Artículo 6to. Ordenó que no fueran afectados los derechos
y la posición de la población no hebrea de Palestina; y mal puede
sostenerse que esos derechos no resultan perjudicados cuando va a arrebatarse a
los nativos más de la mitad de su territorio y varios cientos de miles de
árabes quedarán sometidos al gobierno hebrero y colocados en una situación
subordinada allí donde antes eran los dueños.
En tercer lugar, el proyecto es también
CONTRARIO A DERECHO, a nuestro juicio, porque va contra la libre determinación
de los pueblos, que era principio esencial del Pacto de la Liga; aquí se está
disponiendo de la suerte de una nación, privándola de su suelo nacional, del
suelo que ha tenido durante muchos siglos, sin que se haya consultado para
conocer su opinión.
Y si del Pacto de la Liga pasamos a la Carta
de las Naciones Unidas, encontraremos que va a cometerse idéntica violación, porque
el principio de la libre determinación de los pueblos se encuentra reconocido
en el párrafo 2do. del Artículo 1ro. con carácter general, y reiterado en el
párrafo (b) del Artículo 76, para los pueblos no autónomos al decir que la
administración fiduciaria (equivalente al mandato de la Liga), deberá tener en
cuenta “LOS DESEOS LIBREMENTE EXPRESADOS DE LOS PUEBLOS INTERESADOS”
No nos convence el argumento , dicho por
alguno, de que Palestina no es un Estado, y, por tanto, no tiene el carácter de
sujeto de Derecho Internacional, pues, en todo caso, esos preceptos no hablan
de estados, sino de PUEBLOS, y no cabe duda de que el Palestino lo es.
Hemos
proclamado solemnemente el principio de LA LIBRE DETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS,
pero con gran alarma vemos que cuando ha llegado el momento de aplicarlo, nos
olvidamos de él.
Tal sistema nos parece funesto. La Delegación
de Cuba está firmemente convencida de que la PAZ VERDADERA Y EL MUNDO DE
JUSTICIA de que tanto hablaron los grandes líderes de la Segunda Guerra
Mundial, no dependen de que ciertos principios fundamentales se inscriban en
las convenciones y tratados, y allí queden como lera muerte, sino de que
llegado el instante oportuno, se cumplan por todos y para todos, grandes y
pequeños, débiles o fuertes.
¿Por qué no se ha procedido de modo
democrático en este caso consultando la voluntad de todo el pueblo de
Palestina? ¿Es qué se ha temido que el resultado de la consulta fuera contrario
a lo que de todas maneras se quería hacer? Y si esto es así ¿Dónde están los
principios y donde la democracia que continuamente invocamos?
No terminan ahí nuestras dudas legales. En el
curso del debate, se han impugnado las facultades de la Asamblea para acordar
la partición. Se ha contestado que, conforme a los artículos 10 y11 de la
Carta, la Asamblea puede hacer recomendaciones sobre todo problema que esté
dentro de los límites de ese documento o que se relacione con el mantenimiento
de la paz y la seguridad internacional.
Sin discutir ahora si el problema de Palestina
está dentro de esos límites o si constituye una amenaza para la paz
internacional, no podemos dejar de advertir que una cosa es HACER UNA
RECOMENDACIÓN y otra muy diversa es ADOPTAR UN PLAN que afecta la integridad territorial de un
pueblo con su posición jurídica y política, y encomendar la ejecución del
proyecto a una comisión de la propia Asamblea.
Tampoco nos parece que pueda sostenerse que
ese proyecto es una mera recomendación, pues toda recomendación lleva implícita
la posibilidad de que no sea aceptada y el plan aprobado tiene, sin duda
alguna, CARÁCTER COACTIVO, como lo
prueba el hecho de que, por una de sus disposiciones, será considerada como
AMENAZA O VIOLACIÓN DE LA PAZ O ACTO DE AGRESIÓN. Conforme al artículo 59 de la
Carta “cualquier tentativa de alterar por la fuerza el arreglo contemplado en
la resolución. Se trata, pues, de ALGO
QUE SE IMPONE POR LA FUERZA, no de una mera recomendación, y como este, a
juicio nuestro infringe la Carta, no podemos votar a favor del proyecto.
Porque teníamos todas esas dudas legales, fue
que votamos en la Comisión a favor de que previamente se consultara a la Corte
Internacional de Justicia, para que pudiéramos avanzar sobre terreno firme. La
consulta fue rechazada por la mayoría, lo que consideramos un error no justificado
por la demora que ella hubiese causado, pues más valía haber esperado unos
meses que lanzarnos a una acción que tantas dudas ofrece, aparte de que la
negativa de acudir a la Corte pudiera dar la impresión de que la Asamblea rehusó buscar soluciones
conforme al derecho.
POR
OTRO LADO, CONSIDERAMOS QUE EL PROYECTO ES, ADEMÁS, INJUSTO.
El pueblo árabe ha tenido ininterrumpidamente
durante muchos siglos, el territorio de Palestina, y por los datos oficiales
que se nos han presentado, al terminar la Primera Guerra Mundial constituía
casi el 90% de toda la población de ese país.
Por medio del Reino Unido, como potencia
mandataria, y el cumplimiento de lo resuelto por la Liga, abrió sus puertas a
una inmigración extranjera, ofreciéndole un lugar en que pudiera vivir y
desenvolver su existencia conforme a sus deseos, con libertad religiosa y sin
discriminaciones humillantes; y AHORA
ESOS INDIVIDUOS PAGAN LA GENEROSA HOSPITALIDAD DE QUIENES LES ACOGIERON
QUITÁNDOLE POR LA FUERZA LA MITAD DE SU SUELO NATAL.
Hemos dicho inmigración extranjera de modo
consistente, pues con todo respeto hacia la opinión de los hebreros, ellos son,
a juicio nuestro, EXTRANJEROS EN LA TIERRA PALESTINA.
En
efecto, durante los debates de la Comisión se adujeron datos para probar que
los antepasados de un gran número de los hebreos que ya han ido o que aún quieren
ir a Palestina, jamás estuvieron en esa región; pero aún en el caso de que los
remotos antecesores de todos ellos hubieran nacido allí, es indudable que
abandonaron dicha tierra hace tanto tiempo –para establecerse en otros países-
que sus descendientes han dejado de pertenecer a Palestina; del mismo modo que
nosotros, hombres de América, nacidos de emigrantes que vinieron de todos los
rincones de la tierra, no podemos considerarnos con ningún derecho a la patria
de nuestros padres en el viejo continente.
El íntimo y ferviente anhelo de los hebreos de
volver a Palestina, tal vez por tradición, tal vez por razones místicas u
obsesión religiosa, es algo que puede tener toda nuestra consideración y
simpatía sentimental, pero no constituye, en nuestra opinión, un título para
que se les entregue lo que no les pertenece, mucho menos si para ello hay que
despojar por la fuerza a otro con más derecho.
Asimismo consideramos injusto el proyecto,
porque es la imposición del criterio de una minoría sobre una mayoría enorme,
en contra de un principio cardinal de la democracia. En el caso actual, esa
minoría, no queriendo someterse al criterio de la mayoría, pretende poner casa
aparte, pero llevándose una Proción del territorio del pueblo que lo admitió en
su seno.
Hay otro aspecto que solo quiero mencionar,
dejando al futuro la tarea de probar sus graves consecuencias: el plan de
partición de Palestina implica el establecimiento por esta Asamblea del
principio de que TODA MINORÍA RACIAL, O DE OTRA ÍNDOLE, PUEDA PEDIR SU
SEPARACIÓN DE LA COMUNIDAD POLÍTICA DE LA CUAL FORMA PARTE. Como ya expresó el Jefe de nuestra Delegación
ante la Comisión, Cuba, no hace muchos años, corrió el peligro de perder una
parte de su territorio como consecuencia de una inmigración norteamericana en
la Isla de Pinos.
No se nos diga que a veces hay que acepar una
solución política aunque sea injusta, pues sobre la injusticia nunca podrá
asentarse la paz y la cordialidad entre los pueblos
Respecto a los refugiados, judíos o no judíos,
que hoy se encuentran en campos de concentración, problema sobre el cual se ha
insistido por los partidarios del proyecto, Cuba expresó que debía resolverse
con un criterio de buena voluntad por parte de todas las Naciones Unidas,
aceptándolas proporcionalmente, según las condiciones peculiares de cada país;
pero entiende que NO PUEDE IMPONERSE A PALESTINA QUE ELLA LO RESUELVA SOLA,
sobre si se tiene en cuenta que ES AJENA POR COMPLETO A LAS CAUSAS QUE HAN
DETERMINADO EL DESPLAZAMIENTO DE TODAS ESAS PERSONAS.
Por
esas razones, tendremos que votar en contra del plan de partición, como ya lo
hicimos en la Comisión, y una vez formado nuestro criterio, nos consideramos en
el deber de manifestarlo por medio del voto, manteniéndolo con firmeza, A PESAR DE LAS GESTIONES Y PRESIONES QUE SE
HAN HECHO EN TORNO NUESTRO.
JSAF
viernes, 21 de mayo de 2021
Una mirada a la confrontación palestino-israelí ¿Hacia dónde apunta el conflicto estratégico?
Por Sergio Rodríguez Gelfenstein
El
ascenso en la conflictividad entre Israel y Palestina ha llegado en los últimos
días a un nivel jamás antes alcanzado en muchos años. Los medios
transnacionales de información aducen que la reciente escalada se produjo por la
indignación de los palestinos ante lo que consideran un inaceptable
cercenamiento de sus ya conculcados derechos y las limitaciones impuestas por
Israel en Al Quds durante el Ramadán que tuvieron continuidad en el desalojo de
Sheikh Jarrah un barrio árabe. Es
probable que estos hechos hayan sido un detonante para la explosión social
producida, pero, ¿cree alguien ese puede ser el trasfondo del conflicto en su
etapa actual?
Hasta
el pasado fin de semana los
ataques israelíes en Gaza han dejado al menos 212 palestinos muertos, entre
ellos 61 niños y 36 mujeres, y más de 1000 heridos, mientras que entre los
israelíes al menos diez personas han muerto, incluidos dos niños,
y decenas resultaron heridos. ¿Puede algún analista militar explicar un
conflicto en el que de 222 fallecidos, 63 sean niños, es decir el 28,3%? y que
las bajas fatales ¿sean en un 95,5% de una de las partes?
Evidentemente, la respuesta a estas
preguntas y la explicación a estos hechos no se pueden encontrar en un análisis
de la coyuntura, ni tampoco a partir de criterios militares. Desde mi punto de
vista, se hace necesario tratar de buscar el sustento político estructural de
los acontecimientos a fin de encontrar pistas que expliquen la dramática
decisión del pueblo palestino de enfrentar a Israel en toda la línea. Así
mismo, es necesario entender la situación de Israel y su papel como agente
principal de la implantación geopolítica de Estados Unidos en la región,
utilizando para ello una ideología racista, excluyente y supremacista.
No podemos en esta ocasión -entre otras
cosas porque lo hemos hecho en otros trabajos y porque ocuparía mucho espacio-
explicar los antecedentes históricos de las diferencias entre judíos y
musulmanes, sobre todo porque tienen un origen bíblico. Pero es válido aclarar
que este no es un problema entre judíos y musulmanes, ni tampoco entre judíos y
árabes. Los hechos que han ocurrido son la expresión de la resistencia de un
pueblo ante el avasallamiento de una camarilla que ha intentado implantar el sionismo
como doctrina que expresa el sentir del pueblo judío.
Se trata de un conflicto entre sionistas y
palestinos surgido a finales del siglo XIX, que se insertó en la dinámica de la
guerra fría -por los intereses de las potencias- en el siglo XX y que una vez,
desaparecida la Unión Soviética, siguió su curso por la necesidad de Estados
Unidos de mantener un portaviones que le asegure el conflicto y la guerra en
una región que es la mayor compradora de armas del mundo y la que posee la
mayor cantidad de reservas de energía…todo ello sin importar los anhelos, las
decisiones, los sentimientos y las razones del pueblo palestino. Vale decir que judíos y árabes vivieron juntos
y en paz en esa zona durante muchos siglos.
En el contexto actual, el conflicto tiene
varias dimensiones, una de ellas es la política-social que se manifiesta por la
debilidad de varios actores claves de la pugna. En primer lugar, la impotencia
de Estados Unidos (máximo protagonista de la contienda) en el esfuerzo por
mantener el status quo en la región. Además de los problemas internos que tras
el fin de la administración Trump dejaron un país fracturado socialmente, e
inserto en una grave crisis económica y de salud, Washington enfrenta la
creciente presencia y prestigio de China y Rusia en el escenario internacional.
Así mismo, no ha podido controlar la
progresiva influencia del Eje de la Resistencia vanguardizada por Irán en Asia
Occidental, al mismo tiempo que pierde autoridad y capacidad de asistencia
distinta de la militar en Asia y África. Hasta en América Latina y el Caribe
considerado como su “patio trasero” además de la resistencia de Cuba, Nicaragua
y Venezuela, asiste impávido a una rebelión anti neoliberal en la región en la
que sus otros portaviones, Colombia y Chile hacen aguas ante la avalancha
liberadora de sus pueblos, al mismo tiempo que dos de los tres países más
grandes México y Argentina, apuestan por el encuentro y la integración
potenciadora de la región en el mundo.
En el caso del Asia Occidental y la África
musulmana, Estados Unidos ha apostado por la normalización de relaciones entre
sionistas y regímenes autoritarios, casi todos monárquicos, a fin de
proporcionar un colchón de seguridad al régimen de Tel Aviv dándole oxígeno
para que éste pueda volcarse al exterminio del pueblo palestino como forma de
expandir el territorito que ocupa por la fuerza para colocar asentamientos ilegales
en tierras usurpadas.
En segundo plano, se manifiesta la cada vez
mayor debilidad interna del Estado sionista. En el frente político, la
necesidad del primer ministro Benjamín Netanyahu de sostenerse en el poder a
cualquier precio, ha conducido a un gobierno inestable que no logra consolidar
una administración que proporcione gobernabilidad y paz a sus ciudadanos.
Hasta
Avigdor Lieberman exministro de relaciones exteriores y ex aliado de Netanyahu cuestionó
desde una posición todavía más extrema la debilidad de Israel, bajo el
liderazgo de Netanyahu ante las recientes acciones de los grupos de la resistencia
palestina contra los territorios ocupados. El ex ministro alerta sobre un eventual conflicto con Irán y/o el Hezbolá libanés. En
una entrevista con el canal 12 de la televisión israelí, Lieberman se
preguntó si “…en el
mundo árabe nos miran y se dicen a sí mismos que si la situación es así contra Hamas
¿cuál será la situación real de Israel contra Hezbolá e Irán?”.
De esta
manera, Lieberman (que también fue ministro de defensa) ponía en duda la
capacidad de Israel para enfrentar exitosamente una guerra simultánea en varios
frentes si se produjera una gran coalición musulmana para apoyar a los
palestinos. De la misma forma, este punto de vista establece el absurdo –según
él- que significa someter a Israel a esa prueba solo para que Netanyahu se
mantenga en el poder y evite ir a la cárcel por las decenas de casos de
corrupción por los que está siendo investigado. Al final, subyace la idea de
que la agresión contra el pueblo palestino solo responde a intereses de orden
interno. Lieberman lo dijo claramente: “El
objetivo estratégico de esta ronda de conflicto es mejorar el estatus de
Netanyahu entre el público israelí, para arrastrarnos a las quintas elecciones”
insinuando que podría ser él quien pueda formar un gabinete que dé por
terminada la parálisis política que enfrenta la administración sionista desde
2019.
Otra expresión de la languidez del país se
manifiesta al interior del ejército cada vez más reacio a involucrarse en el
genocidio del pueblo palestino. A las decenas de soldados que se niegan a
prestar el servicio militar, desertan y hasta huyen del país, habría que
agregar que este desaliento está haciendo carne en ciertos sectores de
oficiales que observen que ya no tienen la superioridad bélica de antaño y que
el poderío militar de las organizaciones palestinas está aumentando hasta poner
en jaque el dispositivo militar sionista.
En una entrevista para la agencia turca
Anadolu, el ex piloto de la Fuerza Aérea israelí, Yonatan Shapira, quien fue
dado de baja del Ejército de su país en 2003 y hoy vive exiliado en Noruega
afirmó que el Gobierno israelí y los comandantes del Ejército son “criminales
de guerra”. Shapira inició una campaña que ha alentado a otros militares
israelíes a renunciar debido a diferencias de opinión con las políticas del
país. Según afirma, como resultado de la campaña ”27 pilotos militares renunciaron
a sus puestos en la Fuerza Aérea de Israel desde 2003”. El ex piloto señala
que: “Cuando eres niño en Israel, eres educado de manera militarista y
sionista. No sabes casi nada sobre Palestina, no sabes sobre el Nakba de 1948,
no sabes sobre la opresión en curso”. Solo somos enviados a “lanzar misiles y
bombas en centros de ciudades palestinas” Shapira dice que descubrió que sus
acciones eran actos de terrorismo y que la ocupación de Palestina es un crimen
de guerra por lo que muchos oficiales de las fuerzas armadas no están
dispuestos a seguir participando.
De
la misma manera, Gonen Ben Yitzhak, un ex oficial de la agencia israelí de inteligencia "Shin Bet", en una
entrevista con Hebrew Channel 13
aceptó con amargura que “el estado de ocupación había fracasado en
el enfrentamiento actual con la resistencia palestina”, y aseguró que:
"Hagamos lo que hagamos, esta vez no habrá victoria, hemos sido
derrotados”.
Por su parte, Shimon Scheffer analista político del periódico
israelí Yediot Aharonot escribió: En nuestro caso, […] también, se debe decir
la verdad: incluso después de que la Fuerza Aérea destruyó toda Gaza, pero
fallamos para derrocar al régimen de Hamas. Incluso después de que se anuncie
el alto al fuego, los cohetes continuarán disparando hasta por una hora. Como
en el pasado, es posible que ganemos algunos momentos de tranquilidad hasta la
próxima ronda de combates”.
El miércoles 19 cuatro cohetes fueron disparados desde el Líbano hacia áreas
cercanas a Haifa y Haakriot en el norte de Israel, lo que podría ser causa de
una dura respuesta sionista, sin embargo el analista militar del Canal 13
de Israel, Alon Ben David comentó que: “No estamos en condiciones de iniciar un
incidente allí. Debes comprender lo que sucedió allí, pensar bien y luego tomar
decisiones. Asumo que esto es lo que harán. No debes apresurarte a responder de
inmediato a tal incidente”. Ben David que fue reportero militar durante la
primera intifada opinó que “Hemos sido disuadidos por Hizbulá durante casi
15 años. Israel no tiene interés en entrar en una batalla con el Líbano ahora,
porque la mayoría de las fuerzas regulares y el sistema de defensa antiaérea
están en el sur, además de la falta de municiones”, agregando con pesar que: “No podemos hacer nada en el
norte, mientras que la mayoría del ejército regular y el sistema de defensa
antiaérea están en el sur”
El poder militar de Israel se ha fraccionado.
Hoy es ostensible un descenso en su capacidad militar, mientras que desde 2006
la resistencia árabe se viene preparando, mejorando su armamento y su capacidad
combativa. Los palestinos fueron capaces de paralizar los aeropuertos, los
puertos y el comercio en Israel. Eso nunca antes había ocurrido.
En este contexto, el gabinete israelí se reunió
el pasado domingo 16 ante un creciente temor de que se produzca una escalada de múltiples
frentes,
lo cual genera “una profunda preocupación, especialmente porque esto tiene lugar en
paralelo a la continua batalla en Gaza” según informó el
periódico Israel Hayom. La prensa manifiesta que las agencias de seguridad del
régimen sionista consideran que los bombardeos aéreos son un expediente agotado
y que la única continuidad posible de las operaciones podría ser por vía
terrestre, lo cual haría entrar el conflicto en una dimensión de consecuencias incalculables.
Por esa razón, algunos
funcionarios de alto nivel estiman que Israel debe cambiar su punto de vista y
proponer a los mediadores la búsqueda de un alto al fuego. Según el canal de
televisión libanés Al Mayadeen, el domingo 16, un alto funcionario político
israelí informó al analista Barak Rafid, que se comenzaría a
verificar “un movimiento en la posición israelí con respecto al alto el fuego y el
fin de la operación”.
La tercera arista del asunto tiene que ver con la
debilidad del Consejo de Cooperación del Golfo formado por las monarquías
árabes del Golfo Pérsico y de la autoridad de Arabia Saudí en el liderazgo del
mundo árabe y musulmán. Esto se manifiesta –entre otras cosas- por la
incapacidad de la alianza entre Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos para
dar por finalizada de forma triunfal la invasión a Yemen. En realidad lo que ha
ocurrido es una profunda división entre ambos, la verificación de
contradicciones insalvables en el manejo de la guerra, mientras que, por el
contrario, los avances militares, diplomáticos y políticos de los rebeldes
hutíes del Yemen son paulatinos.
Esto hace que la ruta petrolera marítima del Golfo
Pérsico, el Golfo de Adén y parte del Mar Rojo estén bajo vigilancia de Irán y
su aliado Yemen, lo cual se ha verificado en la imposibilidad de que barcos
estadounidenses y sionistas puedan actuar a sus anchas en las cercanías de las
aguas territoriales iraníes. Además, desde el punto de vista estratégico, el
control por parte de Irán de esa importante arteria comercial marítima fija una
espada de Damocles a los países petroleros árabes ribereños del Golfo Pérsico
en caso de que se desate una guerra en la región.
Por otro lado, esta debilidad de estos países,
actores relevantes en el conflicto palestino-israelí ha comenzado a producir un
cambio en la correlación de fuerzas regional y transformaciones insospechadas
hace sólo unos meses en los vínculos entre actores recientemente enfrentados.
Es así, que la alianza estratégica Arabia Saudí-Egipto (uno de los ejes sobre
el cual giraba la política regional) está dando paso a una impensada coalición
entre Egipto y Turquía otrora enemigos y ahora cercanos, lo cual potenciaría en
gran medida la resistencia palestina.
En la misma dimensión o tal vez incluso en un
nivel superior, hay que colocar el acercamiento entre Arabia Saudí e Irán que
reúne igualmente a dos grandes potencias regionales ubicadas en las antípodas
desde la mirada suní y chií del islam respectivamente, lo cual los había
colocado en posiciones antagónicas en su política regional y que hoy están
desarrollando un amplio marco de diálogo que vislumbra la posibilidad de
potenciar procesos en la región, en primer lugar el apoyo a la causa palestina.
Toda esta situación ejerce gran influencia entre
los pueblos árabes y musulmanes, en particular en el papel que pueda jugar Irán
y el Eje de la Resistencia en la potenciación del conflicto estratégico con
Estados Unidos e Israel su representante en la región. La jugada de Estados
Unidos fue buscar la normalización de las relaciones entre países árabes e
Israel, lo cual puede ser muy peligroso para la causa palestina.
Los pueblos de los países que normalizaron sus
relaciones con Israel se comenzaron a preguntar ¿ qué había ocurrido para que
el enemigo ahora sea amigo? ¿Cómo los gobiernos de esos países convencen a sus
pueblos que la situación cambió? Sin que
puedan encontrar respuestas creíbles y aceptables. Ubicados en lugares
contrapuestos están los pueblos de los países que resisten. Yemen, dice que
está saliendo victorioso de su batalla contra los invasores gracias a Irán,
Líbano opina que puede resistir la presión sionista gracias a Irán; Siria ha
impedido el derrocamiento de su gobierno y ha logrado la casi total victoria
contra las organizaciones terroristas con el apoyo de Irán; Irak se ha atrevido
a abogar unánimemente por la retirada de Estados Unidos del país gracias a la
alianza estratégica que ha establecido con Irán. Y estamos hablando de un país
acosado, agredido, sancionado y saboteado a pesar de lo cual ha tenido la
capacidad para ejercer un influjo positivo en la voluntad de resistencia y
lucha de los pueblos…pero faltaba Palestina.
Hay que recordar que la respuesta a las acciones
agresivas de Israel contra los palestinos se produjeron el jueves 6 de mayo,
día anterior al último viernes de Ramadán cuando se conmemora el Día Mundial de
Al Quds y hay que rememorar que esa celebración surgida en 1979 -hoy
mundialmente aceptada- fue una iniciativa del Ayatola Jomeini en Irán como
manifestación de solidaridad con el pueblo palestino y de oposición al
sionismo y
al control israelí de Jerusalén.
Para nadie es un secreto, que ni
los palestinos ni los musulmanes han renunciado a la recuperación de la ciudad
santa y sagrada de Al Quds para los árabes, Jerusalén para los judíos y los
cristianos. Israel quiere instalar ahí su capital. Esta diferencia sustancial
solo se puede “solucionar” a través de una gran guerra, de no mediar el
cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas y el respeto a acuerdos
internacionales que permitan una solución pacífica favorable para árabes y
judíos. El principal obstáculo es el sionismo.
Los hechos acaecidos en las
últimas dos semanas son la expresión de la preparación de los palestinos y los
pueblos árabes para esa gran guerra cuyos únicos responsables- en caso de
producirse- serán Estados Unidos y el régimen sionista. Los días recientes han
sido testigos de los ataques con misiles a Israel desde Gaza, la lucha anti
ocupación de los árabes de Cisjordania y las ciudades mixtas dentro de Israel.
Así mismo, se han observado
grandes conglomeraciones de ciudadanos árabes que se solidarizan activamente en
las fronteras de Jordania y Egipto con Israel en el Sinaí. En Líbano, Hezbollah
se encuentra en alerta máxima ante los provocadores ejercicios militares de
Israel en el norte del territorio ocupado que incluso han ocasionado la muerte
de un joven libanés. Por su parte, en Siria, las Fuerzas Armadas y el pueblo de
ese país están listos para recuperar el territorio de 1200 km² arrebatados
desde 1967 por Israel en los Altos del Golán y que la ONU considera un
territorio ocupado. El pasado 22 de abril se produjo un ataque de misiles desde
Siria contra Israel, uno de los cuales penetró el hoy bastante desmerecido “Escudo de Hierro” israelí haciendo impacto en las cercanías
de la central nuclear israelí de Dimona, ubicada en el desierto del Negev.
Todo esto podría considerarse como
preparativos para la gran guerra, en la que árabes y musulmanes consideran que
tienen un papel que jugar. Tal situación debería ser considerada un alerta y
una señal para Israel si pretende preservarse y preservar a su pueblo. Uno de
las más ostensibles consecuencias de esta confrontación de las últimas dos semanas
es que los palestinos han perdido el miedo y se los han traspasado a los
israelíes cuyo gobierno hoy ya no les puede garantizar la estabilidad y la
tranquilidad que ostentaron durante décadas. Difícilmente la podrán volver a
tener en el futuro. Se tendrán que acostumbrar a vivir en el marco de una
virtual guerra que puede estallar en cualquier momento.
¿Qué va a pasar si todos los
árabes con el poder construido hasta ahora decidieran recuperar Al Quds? Entre
los árabes la región formada por Egipto, Jordania, Siria y Líbano es llamada
“el alicate”, solo falta Palestina para cerrarlo. En esta ocasión la
movilización fue mucho más allá que la de el pueblo palestino solo.
Hace aproximadamente un año y
medio, en un discurso, el líder del Hezbolá libanés, Hassan Narrallah adelantó
que era posible que en el futuro se produjera una guerra muy fuerte que iba a
ser necesaria para evitar el exterminio del pueblo palestino anunciando que se
estaban preparando para ella. Dijo que era un escenario probable “objetivamente
hablando”, asegurando que lo que decía no era una invención alarmista, pero
también afirmó que era posible que esa guerra no se concretara.
Este último escenario se podía producir si Estados Unidos entretenido en sus juegos de guerra, se debilitaba internamente en tal magnitud que podría perder capacidad de influir de manera decisiva en una confrontación de estas dimensiones, lo cual generaría una situación favorable para los árabes, en la que a Israel no le quedaría más “que hacer las maletas y marcharse”. Concluyó aseverando que, lo único posible para evitar la guerra y lo mejor era realizar un referéndum consultivo para que toda la población que vive en Palestina, árabes, judíos, cristianos y no creyentes decidan como quieren vivir, creando una convivencia y un ambiente de paz que permitan la prosperidad y la felicidad.





