Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 15 de diciembre de 2019

Litio y tierras raras, parte de las mentiras de EEUU en su guerra con Afganistán

Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada

Ya no saben cómo ocultar las verdaderas razones por las que Estados Unidos ha permanecido 18 años en Afganistán: su guerra más extensa y plagada de vil desinformación cuando se invocó que era para gestionar la democracia y la libertad. Tras haber dilapidado un billón de dólares con 2 mil 400 muertos, The Washington Post –cuyo dueño es Jeff Bezos, mandamás de Amazon y acérrimo enemigo de Trump– reveló los bombásticos Papeles de Afganistán, donde se exhibe que EEUU “está en guerra contra la verdad" (https://wapo.st/2rpK8yM). Durante 18 años Estados ha mentido sobre esa guerra

Mas allá de la consabida guerra del opio que usó EEUU en Afganistán –su mayor productor global (https://bbc.in/2rnAexz) para intoxicar al triángulo RIC (Rusia/India/China)–, copia calcada de las dos guerras del opio que asestó el imperio británico a China en el siglo XIX (la primera de 1839 a 1844 y la segunda de 1853 a 1858), existen evidencias de que las consuetudinarias mentiras de EEUU sobre el país ocupado fueron, y siguen siendo, para enajenar sus minerales de tierras raras (REE, por sus siglas en inglés), tan preciadas en la guerra tecnológica que ya empezó entre EEUU y China (https://bit.ly/34ldpaY) y, más que nada, para despojar su litio, hoy tan de moda desde Sonora (México) hasta el triángulo de Bolivia/Chile/Argentina. Según Frazer Institute (https://bit.ly/2RT6y67) la Fuerza de Ayuda Internacional en Seguridad (ISAF) ha expuesto la pletórica riqueza minera de Afganistán: cobre, cobalto, hierro, bario, azufre, plomo, plata, zinc, niobio y 1.4 millones de toneladas métricas de elementos de tierras raras que, de acuerdo con las agencias de EEUU, tendrían un valor mayor a un billón de dólares (trillón en anglosajón).

Un memorándum clasificado del Pentágono denomina a Afganistán como la Arabia Saudita del litio –aunque el litio técnicamente no es un REE, sirve a algunos de los mismos propósitos.

Hoy China produce 97 por ciento de los REE en el mundo y ha obtenido derechos de exploración para el cobre, carbón, petróleo y depósitos de litio en Afganistán. En la década de 1980, durante su guerra en Afganistán, los expertos mineros soviéticos habían colectado datos y mapas sobre el litio y otros minerales: encontrados en la Biblioteca de la Investigación Geológica Afgana en la capital Kabul por los geólogos estadounidenses un cuarto de siglo más tarde (https://nyti.ms/2RGuk5o).

El estudio del Pentágono, reportado por The New York Times, aduce que Afganistán –en particular, la provincia de Ghazni–, ostente uno de los mayores depósitos de litio en el mundo con valor de un billón de dólares. El entonces general David Petraeus al mando del Comando Central de EEUU –quien luego resultó un vulgar mercader, más que un gallardo militar– comentó el asombroso potencial de Afganistán, hoy devastado por EEUU con un paupérrimo PIB nominal de casi 21 mil millones de dólares: el país 113 en el ranking mundial, como Botswana.

Ya en 2009, como parte escenográfica de la ocupación minera y del oro blanco de EEUU, los probos funcionarios estadounidenses habían acusado al ministro de Minas de Afganistán de haber recibido un soborno de 30 millones de dólares para conceder a China los derechos para desarrollar una mina de cobre. Según el mismo New York Times, los funcionarios estadounidenses temen que China, hambrienta de materias primas, intentará dominar el desarrollo de la riqueza mineral de Afganistán, que puede trastornar a EEUU, dadas sus fuertes inversiones en la región. Suena revelador, si no hilarante, que el Instituto Frazer proponga el ejemplo minero y petrolero de México –que a finales del siglo XIX se parecía a Afganistán (que hoy carece de cultura minera)– para combatir su corrupción, estabilizar y resolver el problema del abasto de REE. Se nota, o también oculta, que el Instituto Frazer no se haya enterado del final infeliz de la enajenación minera de México –cuando las trasnacionales anglosajonas se llevan casi toda la extracción a cambio de migajas–, ni de la reforma energética ­neoliberal.

QUÉ BELLA ES LA DEMOCRACIA


Días atrás  revisando el excelente libro “Las Venas Abiertas de América Latina”, del periodista, ensayista y narrador, Eduardo Galeano, ya fallecido, recordé un simpático y a la vez contundente artículo de su autoría, publicado en el año 2002, y titulado “Qué bella es la democracia”, que considero oportuno transcribir integralmente a continuación:

Un grupo de extraterrestres ha visitado recientemente nuestro planeta. Ellos querían conocernos, por pura curiosidad o quién sabe con qué ocultas intenciones.

Los extraterrestres empezaron por donde tenían que empezar. Iniciaron su exploración estudiando el país que es el número uno en todo, número uno hasta en las líneas telefónicas internacionales: el poder obedecido, el paraíso envidiado, el modelo que el mundo entero imita. Empezaron por ahí, tratando de entender al mandamás, para después entender a todos los demás.

Llegaron en tiempo de elecciones. Los ciudadanos acababan de votar, y el prolongado acontecimiento había tenido a todo el mundo en vilo, como si se hubiera elegido al presidente del planeta.

La delegación extraterrestre fue recibida por el presidente saliente. La entrevista tuvo lugar en el Salón Oval de la Casa Blanca, ahora reservado exclusivamente a los visitantes del espacio sideral para evitar escándalos. El hombre que estaba concluyendo su mandato contestó, sonriendo, las preguntas. Los extraterrestres querían saber si en el país regía un sistema de partido único, porque ellos solo habían escuchado a dos candidatos en la televisión, y los dos decían lo mismo. Pero tenían también otras inquietudes.

¿Por qué han demorado más de un mes en contar los votos? ¿Aceptarían ustedes nuestra ayuda para superar este atraso tecnológico? ¿Por qué siempre vota nada más que la mitad de la población adulta? ¿Por qué la otra mitad nunca se toma la molestia? ¿Por qué gana el que llega segundo? ¿Por qué pierde el candidato que tiene 328 696 votos de ventaja? ¿No es la democracia el gobierno de la mayoría?

Y otro enigma los tenía preocupados: ¿Por qué los otros países aceptan que este país les tome examen de democracia, les dicte normas y les vigile las elecciones? ¿Será porque ese país los castiga cuando no se portan como es debido?

Las preguntas los dejaron todavía más perplejos. Pero siguieron preguntando.

A los geógrafos: ¿Por qué se llama América este país que es uno de los muchos países del continente americano?

A los dirigentes deportivos: ¿Por qué se llama Campeonato Mundial (“World Series”) el torneo nacional de beisbol?

A los jefes militares: ¿Por qué el Ministerio de Guerra se llama Secretaría de Defensa, en un país que no ha sido nunca bombardeado ni invadido por nadie?

A los sociólogos: ¿Por qué una sociedad tan libre tiene la mayor cantidad de presos en el mundo?

A los psicólogos: ¿Por qué una sociedad tan sana engulle la mitad de todos los psicofármacos que el planeta fabrica?

A los dietistas: ¿Por qué tiene la mayor cantidad de gordos este país que dicta el menú de los demás países?

Si los extraterrestres hubieran sido simples terrestres, este absurdo pregunterio hubiera acabado mal. En el mejor de los casos, hubieran recibido un portazo en las narices. Toda tolerancia tiene un límite. Pero ellos siguieron curioseando, a salvo cualquier sospecha de impertinencia, mala educación o mala leche.

Y preguntaron a los estrategas de la política externa: Si están ustedes amenazados por enemigos terroristas, como Iraq, Irán y Libia, ¿Por qué votaron junto con Iraq, Irán y Libia contra la creación del Tribunal Penal Internacional, nacido para castigar el terrorismo?

Y también quisieron saber: Si ustedes tienen, aquí cerquita, una isla donde están a la vista los horrores del infierno comunista, ¿por qué no organizan excursiones, en vez de prohibir los viajes?

Y a los firmantes del Tratado de Libre Comercio: Si ahora está abierta la frontera con México, ¿por qué muere más de un bracero por día queriendo cruzarla?

Y a los especialistas en derecho laboral: ¿Por qué MacDonald s y Wal Mart prohíben los sindicatos aquí y en todos los países donde operan?
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Y a los economistas: ¿Por qué, si la economía se duplicó en los últimos 20 años, la mayoría de los trabajadores gana menos que antes y trabaja más horas?

Nadie negaba  respuesta a estos raritos, que seguían con sus disparates. Y preguntaban a los cuidadores de la salud pública: ¿Por qué prohíben que la gente fume, mientras fuman libremente los autos y las fábricas?

Y al general que dirige la guerra contra las drogas: ¿Por qué las cárceles están llenas de drogadictos y vacías de banqueros lavadores de narcodólares?

Y a los directivos del Fondo Monetario y del Banco Mundial. Si este país tiene la deuda externa más alta del planeta, y debe más que todos los demás, ¿por qué ustedes no lo obligan a recortar sus gastos públicos, ni a eliminar sus subsidios? ¿Será porque hay que ser cortés con los vecinos?

Y a los politólogos: ¿Por qué los que aquí gobiernan hablan siempre de paz, mientras este país vende la mitad de las armas de todas las guerras?

Y a los especialistas en medio ambiente: ?Por qué los que aquí gobiernan hablan siempre del futuro del mundo, mientras este país genera la mitad de la contaminación que está acabando con el futuro del mundo?

CUANTAS MÁS EXPLICACIONES RECIBÍAN, MENOS ENTENDÍAN, POCO DURÓ LA EXPEDICIÓN.  LOS EXTRATERRESTRES EMPEZARON SU VISITA POR LA POTENCIA DOMINANTE, Y POR AHÍ TERMINARON. La normalidad del poder esta fuera del alcance de estos turistas.

La Habana, 14 de diciembre de 2019. “Año 61 de la Revolución”.

JULIO SERGIO ALCORTA FERNÁNDEZ

NOTA: Estas preguntas se hicieron hace casi dos décadas, EN LA ACTUALIDAD NO SE SABE CUANTAS MÁS SE PUDIERAN HACER.

¿Es la tecnología una nueva frontera de la sostenibilidad?

Dec 12, 2019 BERTRAND BADRÉ , PHILIPPE HEIM, Project Syndicate

PARÍS – El debate sobre la “sostenibilidad” suele centrarse, por comprensibles razones, en los compromisos ambientales y sociales de las empresas. Pero hay un sector particular, el financiero, que debería considerar otras dos dimensiones menos obvias de la sostenibilidad. Una es la sostenibilidad regulatoria, esencial para analizar el riesgo sistémico que plantea el sector financiero a la sociedad. La otra es la sostenibilidad tecnológica, una nueva frontera emergente con un impacto cada vez mayor sobre los modelos de negocios y las estrategias de las empresas.

Datos, robótica e inteligencia artificial están en boca de todos, y tienen un enorme potencial, pero es necesario que las instituciones financieras también comprendan los riesgos, el impacto social y las implicaciones éticas de estas nuevas tecnologías. 

En relación con los datos, las cifras son sorprendentes: el 90% de todos los datos disponibles en el mundo se creó en los últimos dos años, y se calcula que generamos unos 2,5 trillones de bytes de datos cada día. En este contexto, es esencial que las instituciones financieras (que son a la vez importantes productoras y usuarias de datos) analicen diversas inquietudes relacionadas con la creación y la protección de los datos.

El rigor regulatorio en este ámbito es cada vez mayor, de lo que sirve de ejemplo el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea. Felizmente, los bancos y las empresas de seguros siguen gozando de una reputación de fiabilidad. El desafío que tienen por delante es honrar y conservar esa confianza, resistiendo la creciente tentación de monetizar sus “activos” de datos mediante su venta o uso con fines promocionales.

La robótica, en tanto, está transformando todas las industrias y el mercado laboral. Según algunas estimaciones, la robótica y la IA pueden reemplazar entre un cuarto y la mitad de toda la fuerza laboral del sector financiero en la próxima década. Es verdad que estudios del empleo fabril alemán no hallaron pruebas de que la robótica reduzca el nivel de empleo general: aunque cada robot elimina dos puestos fabriles, crea otros en el sector servicios que compensan plenamente la pérdida. Pero los robots afectan la composición del empleo agregado. 

De hecho, es probable que estemos experimentando otro episodio de “destrucción creativa” a la manera de Schumpeter. La robótica y la IA cambiarán los tipos de trabajos disponibles, su ubicación y las habilidades necesarias para desempeñarlos. Este efecto disruptivo demanda un manejo cuidadoso. Por eso, los bancos y otras instituciones financieras deben empeñarse en anticipar el efecto que estas tecnologías tendrán sobre sus empleados, e invertir en capacitación y orientación profesional para ayudarlos durante la transición.

Es probable que la parte más difícil del análisis que debe hacer el sector financiero sea la referida a la IA, por su complejidad y sus implicaciones éticas. Aunque las instituciones financieras están en el centro de las críticas desde la crisis financiera global, lo cierto es que hace mucho están atentas a los aspectos éticos de su actividad. Sin embargo, la IA nos trae a otro nivel, donde las empresas tendrán que anticipar posibles riesgos éticos y definir mecanismos de control y rendición de cuentas. 

En esto se destacan dos grandes temas. El primero es el sesgo algorítmico (o sesgo de IA), que se da cuando un algoritmo genera resultados sistemáticamente sesgados como consecuencia de supuestos erróneos en el proceso de aprendizaje automático. Por ejemplo, en 2014 Amazon desarrolló una herramienta para evaluar a postulantes a puestos de ingeniería de software, pero el algoritmo incorporó los sesgos de los ingenieros varones que lo crearon. El resultado fue que el sistema empezó en poco tiempo a discriminar a las mujeres, lo que llevó a la empresa a dejar de usarlo en 2017. En un caso más reciente, Apple y Goldman Sachs lanzaron una tarjeta de crédito que fue objeto de acusaciones de sexismo: para una pareja casada con declaración de impuestos conjunta y residente en una jurisdicción de Estados Unidos con propiedad conyugal compartida, el algoritmo cerrado de Apple daba al marido un límite de crédito 20 veces superior al de la mujer.

La influencia de las preferencias conscientes o inconscientes de los creadores de los algoritmos puede pasar inadvertida hasta que se usan y sus sesgos incorporados se amplifican. Felizmente, los algoritmos admiten revisión y control para evitar decisiones injustas. Por ejemplo, al evaluar el otorgamiento de un préstamo, puede ocurrir que el personal bancario tenga en cuenta inconscientemente el género de quien lo solicitó. Pero con un algoritmo es posible calcular la calificación crediticia excluyendo la variable género y otros factores estrechamente correlacionados. Por eso es crucial implementar mecanismos de protección correctos al momento de desarrollar el modelo.

La otra gran inquietud ética tiene que ver con la transparencia y “explicabilidad” de los modelos basados en IA. En vista de la creciente aplicación que habrá de esos modelos para la toma de decisiones de contratación, otorgamiento de crédito y tal vez incluso jurídicas, es esencial conocer sus aspectos críticos y la importancia relativa de cada uno de ellos en el proceso. Tenemos que ser capaces de mirar dentro del algoritmo para comprender los procesos, procedimientos y supuestos, a veces implícitos, que contiene. Y la regulación también nos llevará cada vez más en esta dirección: por ejemplo, el RGPD introduce el derecho de las personas a obtener “información significativa sobre la lógica aplicada” en decisiones automatizadas que “produzcan efectos jurídicos (…) o que les afecten significativamente de modo similar”.

Todavía tenemos más preguntas que respuestas en lo relacionado con la sostenibilidad tecnológica, lo cual es razonable, porque estamos ingresando cautelosamente a un territorio inexplorado. No olvidemos que el desarrollo de un abordaje más integral en relación con el clima y el medioambiente llevó muchos años, y es probable que todavía nos quede mucho por andar. Ahora hay que iniciar un proceso similar en relación con la sostenibilidad tecnológica y preguntarnos si estamos listos para examinar las implicaciones prácticas, sociales y éticas de las potentes herramientas digitales que están surgiendo.

Como estas preguntas tienen puntos de contacto con la antropología y la filosofía, tanto como la economía y la política, debemos responderlas a través de un debate abierto e inclusivo, marcos interdisciplinarios y una acción colectiva coordinada. Este esfuerzo conjunto debe incluir a los sectores público y privado, y a consumidores, trabajadores e inversores.

El progreso tecnológico conlleva riesgos, pero finalmente mejora la vida de todos. Debemos manejar estos avances en forma responsable para que la humanidad y la tecnología digital se combinen para crear un futuro más sostenible.

Traducción: Esteban Flamini



BERTRAND BADRÉ, a former Managing Director of the World Bank, is CEO of Blue like an Orange Sustainable Capital and the author of Can Finance Save the World? 


PHILIPPE HEIM is Deputy CEO of Société Générale.

Los subsidios y sus laberintos


El otorgamiento de subsidios a personas de bajo ingresos y necesitadas de mejorar su vivienda es uno los programas más sensible de la Revolución cubana. Desde su puesta en marcha muchos han sido los cambios en pos de perfeccionarlo; sin embargo, persisten trabas que perjudican su eficacia

Mercedes Quevedo Ruiz deja caer el peso de su cuerpo en un pie, luego en el otro. Los surcos de su rostro, más que el reflejo de la edad,delatan las vicisitudes afrontadas en los últimos años.Bajo una escasa sombra aguarda, a la entrada del Punto de Venta de materiales de la construcción destinados a los subsidios en el reparto Hilda Torres, como ya es habitual en los últimos tiempos.

Un poco a la defensiva en un inicio, después con ganas de compartir su historia habla sin tapujos: “El subsidio me lo entregaron porque cuatro huracanes afectaron mi casa, pero lo aprobaron hace más o menos año y pico, y así, con mis cinco operaciones y las ¨sirimbas¨ que me dan a cada rato, ando de rastro en rastro atrás de los materiales”.


Muy cerquita de Mercedes y recostada en el mostrador está Dayamí Torres García, representante de su padre, damnificado del huracán Ike, “pues él con un marcapasos no puede estar en estos peloteos”, enfatiza molesta.

“En el 2016 él solicitó el subsidio por primera vez. Lo aprobaron en agosto de 2018. El primer expediente estuvo en el Gobierno municipal dos años. Fue un proceso pésimo con un peloteo que nos tenía cansados.

“Hice ya una primera compra. Adquirí el piso, ventanas, bloques, acero, azulejos, pero cada vez que voy al Banco es la misma gracia, siempre le hallan un defecto a la factura. Hay que dar tres y cuatro viajes. Hoy fui y tuve que regresar otra vez para que la cambiaran, porque a la del Banco no le cuadró como la hicieron”.


Como las protagonistas de estas dos historias, en Holguín hay un poco más de 9 mil 300 casos incluidos en uno de los programas más sensibles y nobles de la Revolución. Todas las experiencias no son iguales, existen otros casos con mejor suerte, como el de Sarbelio, vecino del reparto Nuevo Llano, municipio cabecera, quien disfruta desde diciembre de 2018 de una cómoda célula básica habitacional (CBH), que consta de cuarto, baño y cocina, cuyo costo general fue sufragado con los 90 mil pesos entregados por el Estado cubano.

En la ruta laberíntica de los subsidios

Desde su puesta en marcha en 2012 hasta ahora, muchos han sido los cambios en pos de perfeccionar el otorgamiento de subsidios a personas de bajo ingresos y necesitadas de mejorar su fondo habitacional; sin embargo, aún persiste la burocracia y muchas trabas que ralentizan su eficacia e incomodan a no pocas familias.
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Tal es así, que en marzo pasado, la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) inició una fiscalización a las tiendas de materiales de la construcción para subsidiados en las 15 provincias del país, cuyos resultados finales fueron debatidos por los Diputados en sesiones de ese órgano legislativo.

En siete años, el Estado cubano ha destinado 5 mil 542 millones 800 mil pesospara favorecer a 139 mil familias de todo el país, de ese monto total 483,8 millones, aproximadamente, estuvieron dirigidos a la provincia de Holguín.

El Acuerdo 8093 del Consejo de Ministros, de abril de 2017, establece el “Reglamento para el otorgamiento de subsidios a personas naturales interesadas en realizar acciones constructivas en su vivienda", donde se recogen las prioridades para la selección de las personas a beneficiar, los requisitos que el solicitante debe cumplir para poder optar por esta ayuda, entre otros aspectos de igual importancia.


A partir de la identificación de las condiciones anteriores, empieza un camino lleno de vericuetos con punto de salida en las Direcciones municipales de la Vivienda, donde se efectúa la solicitud para optar por ese programa, luego pasa por las oficinas de Trabajo y Seguridad Social, los Consejos de Administración a nivel municipal; Banco o Sucursales bancarias y Puntos de Venta de materiales de la construcción (conocidos, también, como rastros).

A cada uno de esos lugares, a los cuales se suman las Oficinas del Arquitecto de la Comunidad y Planificación Física, el peticionario acude una y otra vez, en muchas ocasiones, por la falta de una orientación correcta, como quedó demostrado en diferentes entrevistas realizadas por el equipo de ¡ahora! y las comprobaciones in situ de los Diputados holguineros.

Apuntes del diario de un subsidio

La eficacia de este programa depende, totalmente, del cumplimiento de lo establecido por las instituciones estatales y los beneficiados y está demostrado, que cuando una de las partes no hace lo que le corresponde da lugar al descontrol, desvío de recursos, violaciones de proyectos y otras irregularidades o ilegalidades.

El ingeniero Pavel Rodríguez, diputado a la ANPP y al frente de la Comisión investigadora en el municipio cabecera, junto a su equipo de trabajo detectaron que la “mayor dificultad está en la disparidad del funcionamiento de las entidades que participan en el proceso, pues existían diferencias en la información generada y manejada por las instituciones,aunque todas deben, desde su objeto social, comunicarse en un mismo idioma”.

“En el caso de Holguín se evidenció la ausencia de un Registro de Subsidiados en el Consejo de Administración Municipal (CAM), lo cual dificultó verificar si el solicitante fue notificado o no del acuerdo, por lo cual no quedó claro qué sucede cuando el interesado no es aprobado y tampoco se encontraron evidencias si quedó pendiente para otra convocatoria.

“Otro tema serio es que no están los expedientes en el Punto de Venta de materiales y la justificación es que se rigen por el Acuerdo anterior al 8093, que no instituye la pertinencia de ese documento”.

Sobre este particular, Omer González, director Comercial del Grupo Empresarial de Comercio(Gruci), aclaró que cuando comenzó el programa la orientación fue realizar una ficha técnica en el Punto de Venta, como mismo estaba para los afectados por desastres naturales, la cual debe recoger: los datos principales, acuerdo del CAM, tipo de subsidio y el monto destinado. Este expediente no tiene que coincidir con el de la Vivienda.

“Hoy no hay una resolución escrita que diga lo que Comercio debe tener allí, pero sí está indicada la confección de la ficha técnica en todos los rastros. No hay justificación para que no esté”, aclaró.

Por otra parte, Pavel Rodríguez señaló que los acuerdos del CAM revisados no establecían “en ninguna de sus partes que deben construirse 25 metros cuadrados (cocina, baño y cuarto), porque el Arquitecto de la Comunidad proyecta el diseño de una casa y con un trazo grueso resalta la CBH; sin embargo, el listado de la cantidad de materiales respalda la construcción de una vivienda completa, lo cual resulta una incongruencia absoluta”.


El diputado Hernán Ochoa, al frente de la fiscalización en Banes, resaltó preocupado, que el excedente del dinero, al no conciliarse con los bancos, la inmensa mayoría está sin regresar a la cuenta del Estado, para destinarlo a otro uso.

Con temprana preocupación alertó, cómo muchos al concluir el subsidio no destruyen la facilidad temporal, y en ese lugar, de precarias condiciones, dejan viviendo a otros familiares. “Entonces cuando venga otro huracán le tumba el techo, una pared y hay que darle otra ayuda cuando ya ellos terminaron su casa”, puntualizó.

En Moa, la parlamentaria Yudet Evelyn Arias evidenció que “la dependencia interna no fiscaliza ni controla el uso correcto del dinero entregado; la comprobación de los técnicos de la Vivienda es superficial. Los bloques vendidos tienen muy mala calidad y en el Instituto de Planificación Física los trámites demoran demasiado”.

De forma general, en los municipios holguineros el Programa comparte las mismas deficiencias: insatisfacciones con la atención y orientación de funcionarios, expedientes incompletos o inexistentes en las tiendas de materiales.


Además, entre los beneficiados se ha comprobado que no pocos casos han violado proyectos con la construcción de más cuartos o inmensas cocinas o baños; vendido recursos y que no quieren utilizar variantes de la producción local de materiales, como mesetas fundidas, bloques de cerramento o viguetas y plaquetas para la cubierta. A esto se le suma, también, que a muchos los han estafado albañiles, transportistas, representantes e incluso les han robado.

Cuestiones, que de haber existo una oportuna, sistemática y profunda visita de los técnicos de la Vivienda, Trabajadores Sociales y funcionarios del Cam hubiesen sido atajadas a tiempo.

Si bien, ocurren otras deficiencias que deben corregirse a nivel de país, hay cuestiones que con una buena gestión administrativa, mente clara y corazón sensible pueden solucionarse en la provincia.



A darle un vuelco y a trabajar de manera diferente insistió Miguel Díaz-Canel, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. El punto de inicio podría ser la constitución de un espacio en el que confluyan las partes involucradas, para que la persona haga todos los trámites y salga de allí con la orientación correcta de una vez y por todas.

Tampoco puede faltar la conciliación entre las instituciones y organismos involucrados, para que cada cual desde su posición, pueda andar por el mismo camino y no den oportunidad al delito o desfalco.

La escasez de recursos, la mala praxis de algunos, indicaciones malinterpretadas y sin sustento legal; el desconocimiento de algunos técnicos, la poca sensibilidad y responsabilidad no pueden empañar la nobleza de un Programa como este.

Con riesgo de tocar solo la epidermis de un asunto tan sensible, más que señalar culpables, este reportaje pretende contribuir a darle ese giro necesario al cual se ha convocado por las máximas autoridades del país a una de las políticas más humanas y justa de la Revolución Cubana.


Créditos:

Periodista: Luly Legrá Pichs

Infografía : Adrian Fernández Cuba

Fotografía: Alexis del Toro

Video: Claudia Arias Espinoza

Edición: Yani Martínez Peña 

Desarrolladora web: Yeni Nogueira



La recesión que cambió al mundo

Alejandro Nadal 11/12/2019
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El 6 de agosto de 1979, Paul Volcker tomó posesión como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed). En la década que estaba concluyendo, la economía estadunidense había estado afectada por un proceso de estancamiento con fuerte inflación.

La coexistencia de estancamiento con inflación ya estaba dejando una profunda huella en los debates de teoría económica. Pero las medidas que tomaría el nuevo responsable de la Fed habrían de dejar una espectacular cicatriz en la arquitectura de la economía mundial. Hoy, que acaba de fallecer Paul Volcker, es importante recordar el impacto que tuvo su política monetaria en la economía global.

La inflación en Estados Unidos había alcanzado 6 por ciento en 1970. En 1974 llegó a 12 y para 1980 se situaba en 15. Además de esta mala señal, la década había estado afectada por recesiones (1970 y 1974). Cuando el entonces presidente Jimmy Carter designó a Volcker presidente de la Fed, el mandato era claro: detener el proceso inflacionario.

Para someter la inflación, Volcker contaba con una herramienta clave: la tasa de interés. Y decidió utilizarla en un tratamiento de choque. En 1972 la tasa líder de la Reserva Federal era de 3.2 por ciento, pero para agosto de 1974 Volcker ya la había incrementado a 12. Y para 1981 alcanzó 19. El tratamiento dio resultado, y para 1983 la inflación en Estados Unidos había descendido a 2.5.

El incremento en la tasa de interés actuó como freno de la actividad económica, lo cual generó muchas críticas para la Reserva Federal. Pero Volcker se mantuvo firme. La inflación fue sometida y el establishment (en especial el capital financiero) celebró el triunfo de su política.

La realidad es que utilizar la tasa de interés para dominar la inflación conlleva un fuerte castigo a la economía. Y, sobre todo, implica cargar el costo del ajuste sobre la población, en general, y la clase trabajadora, en particular. La política de Volcker no fue excepción.

El incremento en la tasa de interés de la Fed provocó dos recesiones. La primera (en 1980) fue corta y costó la relección a Carter. La segunda (1981-82) fue más profunda, dejó una fea cicatriz en la economía estadunidense y sus repercusiones internacionales fueron desastrosas.

La contracción económica generó un aumento espectacular de la tasa de desempleo. En 1983 ese indicador ya se situaba en 11 por ciento. El desempleo entre los más desfavorecidos y minorías llegó a superar 20 por ciento. Las consecuencias sociales y económicas de esos años fueron decisivos. Muchos sindicatos murieron y otros se debilitaron hasta la irrelevancia, con lo cual desapareció el poder de negociación de la clase trabajadora. Por ello, en esos años, se consolidó el estancamiento de los salarios, rasgo negativo que perdura hasta nuestros días.

Esa parálisis en la evolución de los salarios trajo consigo una deficiencia crónica en la demanda agregada que la economía estadunidense ha tratado de subsanar de manera patológica con episodios de inflación en los precios de algunos activos (burbujas especulativas). El último de estos episodios regaló al mundo la crisis de 2008.

El proceso de creciente desigualdad, que hoy es uno de los rasgos más importantes de la sociedad estadunidense, arranca precisamente en esos años. La recesión Volcker coincide exactamente con el periodo en que los estratos de menores ingresos comenzaron a ver su parte del ingreso reducirse cada año.

Pero esos no fueron los únicos efectos de la política monetaria de Volcker. A escala mundial el contagio en todo el abanico de tasas de interés terminó generando una recesión de gigantescas proporciones. La economía mundial se contrajo, provocando el colapso de los precios de materias primas. Todos los países subdesarrollados que dependían de las exportaciones de materias primas para mantener un precario equilibrio en sus cuentas externas se vieron atenazados en una combinación de pesadilla: altas tasas de interés y bajos precios de materias primas.

América Latina también se vio atrapada en este escenario. México fue el primero en declarar una moratoria en agosto de 1982, desatando pánico en los mercados. Argentina, Brasil, Chile, Venezuela y otros le siguieron los pasos de cerca. Todos acabaron pidiendo ayuda al Fondo Monetario Internacional, en un largo calvario que se conoció como la crisis de la deuda en América Latina. La recesión Volcker ocupó un lugar secundario en el diagnóstico de la crisis.

El corolario de ese diagnóstico, a todas luces insuficiente, fue que el modelo latinoamericano de industrialización, por medio de la sustitución de importaciones, había fracasado. El análisis llevó a conclusiones equivocadas y abrió las puertas a un neoliberalismo que llegó a Latinoamérica disfrazado de ayuda financiera, prometiendo equilibrios y crecimiento. Hoy, que observamos los estragos que el neoliberalismo trajo a toda la región, conviene recordar el papel de la recesión Volcker en la crisis de la década de los años 80.


Economista. Es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.Fuente:
https://www.jornada.com.mx/2019/12/11/opinion/024a1eco

Cuba está lista para una eventual ruptura diplomática con Washington, pero no lo desea

En este artículo: Carlos Fernández de Cossío, Cuba, Embajadas, Estados Unidos, Relaciones Diplomáticas

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Carlos Fernández de Cossío, director general para Estados Unidos en el Ministerio de Exteriores. Foto: aldianews.com
El gobierno de Cuba está “listo” para una eventual ruptura de relaciones diplomáticas con Washington, pero “no la deseamos”, afirmó a la AFP el director general para Estados Unidos de la cancillería, Carlos Fernández de Cossío.
Después de meses de tensiones entre los dos países, “debemos estar conscientes de que esto puede agravarse aún más”, pues “las personas que tienen a su cargo hoy la política de Estados Unidos hacia el hemisferio occidental son personas con conductas y postulaciones muy extremas y agresivas hacia nuestro país”, advierte.
“Nos consta que el empeño de ellos es romper todos los lazos existentes, cerrar las embajadas”, reabiertas en 2015 cuando La Habana y Washington restablecieron sus relaciones diplomáticas, interrumpidas en 1961.
Y “estamos listos, preparados para una eventualidad como esa, que no procuramos nosotros, no la deseamos”, afirma el diplomático.
El 17 de diciembre de 2014, cuando Barack Obama y Raúl Castro anunciaron el histórico acercamiento entre los dos antiguos enemigos de la Guerra Fría, Fernández de Cossío, entonces embajador en Sudáfrica, estaba de vacaciones en la isla.
“Fue un momento emotivo para el pueblo cubano y tuve la oportunidad de estar aquí. Ese anuncio llenó a los cubanos de esperanza”, recuerda.
Cinco años después tiene un “balance contradictorio” del camino recorrido.
Hubo dos primeros años positivos, marcados por las facilidades de viaje y de comercio entre Cuba y Estados Unidos, la apertura de comunicación telefónica directa y la histórica visita de Obama a La Habana.
Después, la relación recibió un balde de agua fría con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
“Durante los últimos tres años ha habido una erosión progresiva, hasta que hemos llegado al momento actual, en el que el gobierno de Estados Unidos claramente declara su propósito agresivo contra Cuba”, explica Fernández de Cossío.
Lo que demuestra que mientras Washington mantenga el embargo -vigente desde 1962 y que Obama no logró levantar bajo su mandato- “es muy difícil pensar seriamente en un progreso sostenible a favor de la relación bilateral”.
Ahora la relación está “en un punto muy bajo”, dice, y asegura que “el empeño de privar a Cuba, una nación de 11 millones de habitantes, del suministro de combustible, es una medida bastante drástica”.
Como medidas de presión desde Washington destaca “el propósito de perseguir la cooperación médica internacional de Cuba (...), un extremo al que ningún gobierno estadounidense anterior había llegado”.

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La administración Trump centra sus críticas al gobierno cubano en dos temas: los derechos humanos y el apoyo al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.
Respecto a los derechos humanos, Fernández de Cossío estima que se trata de un “argumento pretexto, totalmente hipócrita” de un país que ha apoyado “a los regímenes más brutales que han existido en el planeta”.
Además, “si se piensa o se dice que Cuba respalda y apoya al gobierno de Venezuela, el que lo diga tiene toda la razón”, pero “es falso decir que Cuba tiene un contingente militar (de) 25.000 soldados en Venezuela”, afirma el diplomático.
¿Pueden las próximas elecciones estadounidenses conducir a un horizonte más pacífico para La Habana? “Nadie sabe que va a pasar en 2020 en Estados Unidos”, responde Fernández de Cossío.
Pero “Cuba ha manifestado históricamente y sigue estando dispuesta a construir una relación respetuosa, civilizada con Estados Unidos”, precisa.
Y cree que “los candidatos demócratas que aspiran a la presidencia, todos parecen inclinados, al menos en sus manifestaciones públicas, a retomar el rumbo que inició el gobierno de Barack Obama, y eso puede ser una señal de esperanza”.
Momento de la entrevista con la agencia AFP. Foto: @JohanaTablada/Twitter.
(Con información de AFP)