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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

jueves, 10 de noviembre de 2016

Obama promete a Trump hacer todo lo posible para ayudarle (VIDEOS)


Publicado: 10 nov 2016 16:06 GMT | Última actualización: 10 nov 2016 19:26 GMT

El presidente estadounidense y su sucesor se reúnen en Washington, después del triunfo del magnate en las urnas.

El presidente estadounidense Barack Obama y su sucesor Donald Trump se reúnen este jueves en la Casa Blanca después del triunfo del candidato republicano en las elecciones celebradas el 8 de noviembre.

Barack Obama ha declarado en una rueda de prensa tras la reunión con Donald Trump que han discutido una vasta serie de cuestiones que abarcan la política interna y externa de EE.UU.

El líder estadounidense ha declarado al presidente electo: "Ahora vamos a hacer todo lo posible para ayudarle a tener éxito".

Obama ha destacado que su prioridad para los próximos dos meses es "garantizar la trasmisión de poder en EE.UU.".

Por su parte, Donald Trump ha declarado que durante su mandato va a "recurrir a Barack Obama por consejos", y ha expresado su esperanza de mantener nuevas reuniones con el actual presidente del país.

Donald Trump ha ganado las elecciones más inusuales de la historia de Estados Unidos. El republicano se proclamó vencedor de las presidenciales al conseguir superar la cifra clave de 270 votos de miembros del Colegio Electoral frente a los 228 de su rival del Partido Demócrata, Hillary Clinton.

El presidente electo no asumirá el cargo inmediatamente después de la reunión de los miembros del Colegio Electoral, sino que la toma de posesión se celebrará en enero de 2017.

¿Qué significa Trump?

Alai-AmLatina

Por Oscar Ugarteche

ALAI AMLATINA, 10/11/2016.- Donald Trump, como su nombre lo indica,[i] triunfó en las elecciones de Estados Unidos. Con una formación universitaria básica en la escuela de negocios de Wharton de la Universidad de Pensilvania amasó una fortuna y sobre todo visibilidad en los últimos cuarenta años. Como es tradición en los candidatos del Partido Republicano de las últimas décadas (Ronald Reagan, George W. Bush Jr.) es un hombre de pocas luces y escasa visión del mundo y sobre todo ignorante. Sobre todo es un hombre que no tiene mucha idea de las repercusiones que tiene sobre el mundo las políticas económicas que efectúan en dicho país. En cualquier caso, no le interesa.

Dice Zizek[ii] que hace 26 años Fukuyama había decretado el Fin de la Historia. El capitalismo democrático liberal se estaba instalando gradualmente en todo el mundo. Hoy la historia ha reaparecido con fuerza con el regreso triunfal de las divisiones, las crisis, la violencia y la amenaza de la guerra mundial. Se pregunta y nos pregunta ¿Cómo hemos reaccionado a este giro imprevisto en el Occidente desarrollado?

Yo me pregunto cómo hemos reaccionado a este giro en América Latina. En ambos casos es un giro político a la derecha. En Occidente es un giro más cercano al viejo fascismo con la legalización de la tortura, la detención arbitraria por tiempo indefinido y sin acusación, y el resurgimiento del discurso racista y misógino extremo. En América Latina tiene que ver con gobiernos tecnocráticos de espaldas a las demandas democráticas alineados políticamente con Estados Unidos y cerrados a las posibilidades de integración regional.

El regreso del racismo y la misoginia ocurre tras cuarenta años de incorporación en Estados Unidos de los elementos raciales y de presencia de la mujer en el discurso político en términos de igualdad por la labor tanto del American Civil Liberties Union y el National Association for the Advancement of Colored People (NAACP) como de las feministas en los años 60. Esto se obtuvo al costo al menos del asesinato de los hermanos Kennedy, de Malcom X y de Martin Luther King, sin tomar en cuenta los caídos en las revueltas por la igualdad (derecho al voto, igualdad de derechos ciudadanos, igualdad de trato- buses, taxis, escuelas, caminar en las veredas) de los afroamericanos en diversas ciudades del sur (Selma, Birmingham. Memphis, Montgomery, por nombrar las más significativas) y la incorporación de la mujer con igualdad de condiciones al mercado de trabajo y a la vida pública.

Trump ha regresado al podio político el discurso racista y misógino, dándole legitimidad tras cuarenta años. De esta forma se ha incorporado a lo que Anne Applebaum[iii] ha bautizado como la INTERNACIONAL POPULISTA que contiene al Partido de la Libertad de Austria, el Partido por la Libertad de Holanda, el UKIP británico, el Fidesz húngaro, Ley y Justicia de Polonia, y yo le agregaría el Frente Nacional francés, el Partido Popular danés, el Partido del Progreso en Noruega, y el Alternativa para Alemania.

En común, según el Boston Review , tienen un electorado masculino, blanco, de poca educación, y de trabajadores manuales o de servicios de poca calificación.[iv] Otros elementos del discurso común es que todo tiempo pasado fue mejor, por tanto es antiglobalización, pretenden acabar con las instituciones existentes, para recuperar, por la fuerza, otras del pasado (¡glorioso!). Para esto hay que hacer la revolución y expulsar a los inmigrantes volviendo a tener sociedades que son blancas (o totalmente nacionales), dar vuelta atrás a los derechos de las mujeres y de los homosexuales, terminar con la integración racial, la tolerancia religiosa y los derechos humanos. Para asegurar esto se debe acabar con las instituciones internacionales y los mecanismos de cooperación externa. Finalmente ellos proponen usar la violencia como método para obtener los resultados deseados.

Esta Internacional Populista trabaja con apoyo mutuo interviniendo en la vida política de los países donde sus partidos hermanos compiten. Por ejemplo el inglés Farage del UKIP apareció hablando en la campaña de Trump. También lo hizo el holandés Geert Wilders en una reunión de la Convención Nacional Republicana.

El surgimiento de este movimiento es análogo al surgimiento del fascismo, dice Mazower[v]. La diferencia es que mientras el fascismo estaba asustado por la llegada de la revolución bolchevique y el surgimiento de partidos comunistas dentro de sus países, hoy, desde mi punto de vista, están asustados ante la pérdida de poder mundial. La debilidad hegemónica occidental (estadounidense, británica y europea) ante un mundo cambiante lleva a esto. La islamofobia ha sustituido el antisemitismo en Europa y la latinofobia apareció renovada en Estados Unidos.

Entre los rasgos del fascismo, dice Mazower, citando a Fritz Stern, está la irracionalidad del pueblo y el misterioso carisma del dictador. Si bien el fascismo no puede regresar por las condiciones históricas que le dieron pie, hay elementos que siguen vivos como el racismo y la xenofobia. Dice Mazower que hay que preguntarse por quienes han perdido la fe en el gobierno parlamentario, en sus mecanismos de control y equilibrio y sus libertades básicas.

Agrega que los partidos políticos se han vuelto más extremistas y han comenzado a considerarse mutuamente ilegítimos. La policía y el poder judicial se han politizado recordando a la república de Weimar. El verdadero problema está, dice, en las condiciones que permiten el surgimiento del líder.

El diagnóstico económico[vi] de Trump es que en los últimos siete años, 14 millones más de personas han abandonado la fuerza de trabajo lo que da la menor tasa de participación en la fuerza de trabajo desde los años setenta.

· 1 de cada 5 hogares estadounidenses no tiene un solo miembro de la familia en la fuerza de trabajo.

· 23,7 millones de estadounidenses en sus primeros años de ingresos [edades 25-54] están fuera de la fuerza de trabajo - un aumento de 1,8 millones en los últimos siete años.

· El PIB real creció sólo un 1,1% en el segundo trimestre del 2016. En los últimos siete años, el PIB real creció un 2,1% el período más lento de siete años desde al menos la década de 1940.

· Es la más débil recuperación llamada desde la Gran Depresión.

· Los ingresos por hora y los ingresos débiles son hoy más bajos que en 1973.

· El número de estadounidenses que reciben bonos de comida durante la presidencia de Obama ha aumentado en más de 12 millones de personas.

· 2 millones más de latinos están en la pobreza hoy que cuando el presidente Obama tomó su juramento hace menos de ocho años.

· 45% de los niños afroamericanos menores de 6 años viven en la pobreza.

· 1 en 6 hombres americanos entre las edades de 18-34 están en la cárcel o fuera del trabajo.

· La deuda de préstamos estudiantiles supera los 1,3 billones de dólares, casi duplicándose bajo la administración de Obama.

· Desde que el presidente Obama asumió el cargo, la deuda nacional se ha duplicado.

· El déficit comercial de los Estados Unidos en bienes alcanzó casi 800 mil millones de dólares el año 2015 solamente.

· La tasa de propietarios de viviendas en los Estados Unidos cayó a 62,9 por ciento en el segundo trimestre del 2016, la tasa más baja en 51 años.

Este diagnóstico descriptivo de la economía americana no permite ver ni los problemas de productividad ni los de cambio estructural en curso. Tampoco permite ver los problemas de concentración del ingreso y la debilidad fiscal americana fruto de las reducciones fiscales corporativas llevadas a cabo desde los años 50 en todos los gobiernos republicanos. La visión del presidente electo por el Partido Republicano es crear una economía dinámica en auge que creará 25 millones de nuevos puestos de trabajo durante la próxima década.

Buscará – no dice como - aumentar el crecimiento del PIB en un 1,5 por ciento daría lugar a 18 millones de empleos por encima de las cifras proyectadas de trabajo de 7 millones, produciendo un total de 25 millones de nuevos puestos de trabajo para la economía estadounidense.

Reformar las políticas con un plan tributario para el crecimiento – bajar impuestos a lo Reagan y Bush-, un nuevo marco regulatorio moderno, una política comercial de América-Primero, un plan de energía desencadenada estadounidense y el "plan de peniques". Sobre energía ha dicho que volvería a poner las minas de carbón de nuevo en línea y desatar los beneficios económicos de la minería del carbón.[vii]

Con esto espera aumentar el crecimiento de 2.0 a 3,5 por ciento por año en promedio, con el potencial de alcanzar una tasa de crecimiento del 4 por ciento.

Ha dicho que cree en el estado mínimo, es decir que haría una reforma estructural donde el peso del gobierno se reduciría en el PIB, desregularía y dejaría al mercado los desbalances, y sobre todo quitaría las interferencias en los procesos de inversión, lo que es importante en el tema de la energía por los efectos ambientales de tales inversiones. Ha dicho que no cree en el calentamiento climático y que cancelará 100,000 millones de dólares en gastos para el cambio climático con las Naciones Unidas en dos periodos presidenciales, y en su lugar usar ese dinero para proveer infraestructura americana incluyendo agua potable, aire limpio y seguridad.[viii]

En cuanto el papel de Estados Unidos en el mundo, ha dicho que no cree en la OTAN ni en Naciones Unidas, que ambas son muy costosas para lo que son y que si dejan de existir no hay problema pero que él pondrá a Estados Unidos primero, lo que encaja con la doctrina neoconservadora del Proyecto del Nuevo Siglo Americano de Bolton, Kagan y Kristol, entre los más conocidos y del Proyecto para la Nueva Seguridad Americana de Kagan, Zoellick, y Fontaine.

Esta visión libertaria del mundo y de la economía está apoyada por su equipo económico que es esencialmente del mundo financiero. Si la crítica era que con Clinton gobernaba Wall Street sobre Main Street, con Trump es igual.

Los asesores son:

· Tom Barrack, Colony Capital
· Andy Beal, Beal Bank
· Stephen Calk, Federal Savings Bank
· Dan DiMicco, former CEO of Nucor
· Steve Feinberg, Cerberus Capital Management
· Dan Kowalski, deputy policy adviser for the Trump campaign
· Howard Lorber, Vector Group
· David Malpass, Encima Global antes de Bear Sterns
· Steven Mnuchin, Dune Capital antes de Goldman Sachs
· Stephen Moore, Heritage Foundation
· Peter Navarro, University of California Irvine
· John Paulson, Paulson & Co.
· Steve Roth, Vornado Realty

Finalmente, con la carga ideológica de la Internacional Populista y con los vacíos de conocimientos la interrogante es cuánto podrá hacer el presidente electo de su agenda. ¿Desmantelará las discusiones sobre desarrollo sostenible y cambio climático? Si lo logra, ¿esto hará a Estados Unidos más poderoso?

Si echa a todos los mexicanos ¿la economía de los Estados de Texas y Arizona como se verán afectadas? ¿Qué pasará con la agricultura? ¿Con la mano de obra barata? ¿Cómo reaccionará el sector automotriz estadounidense y europeo si desarma el TLCAN? La ignorancia es osada y hay la historia de los años 20 para recordarnos que sí son capaces de salirse de Naciones Unidas y la OTAN, como se salieron en 1921 de la Liga de las Naciones que Wilson fundó en 1919. También son capaces de poner aranceles de 180% como puso Hoover en 1930, empujando al mundo a una depresión inconmensurable. Lo han hecho antes. Pero hay historia escrita sobre las consecuencias. Esto sin duda frenará sus pulsiones tanáticas o encenderá luces de alerta a su entorno.

Lo que es irreversible es la liberación de los prejuicios raciales contra los mexicanos en particular y los latinos en general y la misoginia. Eso que es irracional está liberado y junto con un discurso sobre la violencia para los fines “correctos” puede tener efectos muy perjudiciales para todos. El surgimiento de un Ku Klux Klan anti latino no sería extraño.

Mientras tanto el 9 de noviembre la bolsa de Nueva York reaccionó con felicidad a la elección. El resto del mundo reaccionó con nerviosismo.

9 de noviembre de 2016

Notas

[i] Trump en inglés significa triunfo

[ii] “Después del fin de la historia”, Babelia, El País, 20 de octubre 2016.

[iii] “Trump y la Internacional Populista”, El País, 9 de noviembre 2016, p.19

[iv] http://bostonreview.net/world/sindre-bangstad-norway-populist-right

[v] “La bestia del fascismo”, El País, 9 de noviembre 2016, p.20

[vi] https://www.donaldjtrump.com/policies/economy

[vii] http://www.worldenergysource.com/worldenergy-blog/trump-on-energy-in-politics


(viii) Donald Trump Finally Said Something Concrete About Climate Policy, 11 de junio del 2016,

http://www.huffingtonpost.com/entry/donald-trump-climate-change-policy_us_581f57bde4b0e80b02caa351


- Oscar Ugarteche, economista peruano, es investigador titular del Instituto de Investigaciones Económicas UNAM (México), SNI/CONACYT, Coordinador del proyecto Obela http://www.obela.org.

Cuba vuelve a autorizar restaurantes privados en La Habana

LA HABANA (AP) — Cuba volvió a otorgar licencias el miércoles para la operación de restaurantes privados en La Habana después de una breve pausa para ayudar a las autoridades a lidiar con la rápida expansión de una de las aperturas más importantes en esta economía estatal.

La prensa local reportó que Isabel Hamze, vicepresidenta en funciones del gobierno de La Habana, dijo que la suspensión fue del 15 de septiembre al 23 de octubre.

Agregó que los inspectores visitaron restaurantes para asegurar el cumplimiento de las normas de salud y seguridad y otras regulaciones. Detalló que visitaron 32 restaurantes y que solo a uno se le retiró la licencia.

Señaló que los restaurantes privados dan empleo a unas 150, 000 personas en La Habana, lo que los vuelve una importante fuente de crecimiento, pero dijo que necesitan una fuerte regulación. Hamze informó que los inspectores buscaron violaciones que iban desde la prostitución hasta la compra de bienes robados.

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Incentivos a la inversión extranjera: ¿necesidad o despilfarro?

noviembre 10, 2016


Foto: Jorge Luis Baños / IPS

Se le atribuye a Mark Twain haber dicho que “lo único seguro en la vida son la muerte y los impuestos”; sin embargo, sabemos que respecto a los impuestos existen notables excepciones. En realidad, “incentivar” la inversión extranjera mediante la exoneración de impuestos es parte de la “normalidad” de la economía global. De hecho, la ley de inversión extranjera de Cuba contempla ese tipo de incentivos.

La concesión de ventajas fiscales que reducen sustancialmente o que eliminan los impuestos a la inversión extranjera se ha convertido en una letanía que repiten inversionistas, funcionarios y consultores. También una parte de los académicos. Se mencionan, fundamentalmente, dos factores que justificarían ponerle una “alfombra roja” al capital extranjero en materia impositiva. Primero, que la exoneración de impuestos atrae capital foráneo. Segundo, que la inversión extranjera contribuye al desarrollo.

Pero ambas cosas no son resultados que se consiguen infaliblemente, como si se tratase de la ley de la gravedad. Cuando un gobierno decide agasajar a la inversión extranjera con menores o con ningún impuesto, ese gobierno normalmente no tiene la menor idea acerca de si efectivamente arribará más capital extranjero al país; y mucho menos puede saberse, anticipadamente, si la inversión extranjera tendrá un impacto concreto en el desarrollo, algo que no es automático. Muchos países del mundo reciben inversión extranjera y no logran avanzar ni un milímetro hacia el desarrollo.

De lo único que se puede tener certeza cuando se concede una ventaja fiscal de ese tipo es de dos cosas: a) el inversionista pagará un mínimo, o ningún, impuesto, y b) el presupuesto nacional verá reducidos sus ingresos en la misma cantidad en que la inversión extranjera deje de pagar impuestos.

De manera totalmente segura, eso es lo único que hay. Existe un cúmulo de evidencia, basada en estudios de casos, que indica que la exoneración de impuestos a la inversión extranjera no tiene un impacto positivo ni en el incremento de los montos de capital recibidos, ni en el proceso de desarrollo.

Esto no excluye que existan situaciones específicas de efectos positivos. Tampoco se trata de que haya un consenso entre los especialistas sobre la falta de correlación positiva entre las ventajas fiscales y la dinámica de la inversión extranjera, pues los expertos no han arribado a un consenso en este tema. No obstante, ni las excepciones ni la falta de consenso pueden ser interpretadas, en modo alguno, como justificaciones para una receta universal de ventajas fiscales al capital extranjero, en el entendido de que estas son cruciales para el desarrollo nacional. Los hechos concretos parecen indicar, de manera reiterada, que tal receta simplemente no encuentra un fundamento válido en los hechos.

Una serie de estudios publicados en los últimos años por la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD) —una entidad nada sospechosa de tener posiciones marxistas o radicales—, ha identificado como un problema preocupante lo que denomina como “incentivos fiscales despilfarradores” que erosionan la base económica de muchos países. Por ejemplo, el informe “OECD Report to G20 Development Working Group on the Impact of Base Erosion and Profit Shifting (BEPS) in Low Income Countries (2014)” plantea que las ventajas impositivas, incluyendo las exoneraciones de impuestos corporativos en zonas económicas especiales, continúan reduciendo los ingresos de los países y que esas medidas hacen muy poco para atraer inversión, y donde ello ocurre, generalmente se produce a expensas de la inversión interna.

Entre otras investigaciones, la OECD cita un estudio en el Caribe Oriental, donde “el efecto de los sistemas impositivos beneficiosos para la inversión extranjera directa (IDE) parecen haber sido muy modestos”. A la par, un estudio realizado en África Central y Occidental no pudo “identificar relación alguna entre la exoneración impositiva y la inversión”.

La OECD llama igualmente la atención acerca de que “los incentivos impositivos ocuparon el lugar número 11 (entre 12 factores citados) que influyeron en la decisión de la inversión extranjera”, de acuerdo con las respuestas recolectadas de 7 000 empresas establecidas en 19 países africanos, en una encuesta realizada por la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI).

La OECD también indica que los resultados de la “Encuesta sobre la Motivación de los Inversionistas” muestra que hay países donde más del 90 por ciento de los inversionistas hubiesen invertido de todas maneras, aunque no se les hubiesen otorgado exoneraciones impositivas. Pudiera citarse un sinnúmero de otros estudios que confirman conclusiones similares.

Es decir, exonerar impuestos parece no tener mucho peso en las decisiones de “localizar” inversión extranjera. Obviamente, los inversionistas extranjeros tomarán ventaja de cualquier incentivo que graciosamente puedan darles los gobiernos y, de hecho, harán cabildeo para lograrlo, pero eso es muy diferente a asumir que la exoneración impositiva es un factor determinante de la inversión. Una cosa es la codicia del inversionista y otra bien distinta es la adhesión a nociones económicas de dudosa fiabilidad que son falsamente presentadas como ciencia.

¿Cómo explicar, entonces, que los gobiernos hagan caso omiso a una evidencia que, siendo tan abundante, debería ponerlos en guardia en materia de exoneraciones impositivas a la inversión extranjera?

¿Si no es en la evidencia, dónde encuentran entonces los funcionarios los fundamentos concretos que los llevan a redactar regulaciones y leyes de inversión extranjera que incluyen exoneraciones fiscales?

¿Cuáles son los datos cuantificables creíbles que justificarían que los supuestos beneficios de la exoneración fiscal para la inversión extranjera compensarían el impacto negativo que siempre tiene sobre el desarrollo una disminuida capacidad presupuestaria para apoyar la inversión social?

¿Será acaso que los gobiernos asumen que sus países son tan excepcionales que lo que no funciona en muchas otras partes sí pudiera ser efectivo en sus circunstancias nacionales?

Todas estas preguntas tienen relevancia para el diseño de políticas económicas y estrategias de desarrollo económico y social. ¿Han sido respondidas convincentemente en el caso de Cuba?

Avanza Zona Especial Mariel



La Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), marcha a buen ritmo, sopesando cada inversión que se desarrolla para que los resultados sean en beneficio del pueblo cubano y de los empresarios que inviertan capitales.

Esa fue la visión ofrecida por Ana Teresa Igarza Martínez, directora general de la Oficina de la Zona durante una conferencia de prensa en ExpoCuba donde sesionó desde el 31 de octubre y hasta el 4 de noviembre, la 34 Feria Internacional de La Habana.

En la Zona ya existen obras terminadas y se sigue avanzando para atraer nuevos usuarios e iniciar otras inversiones de interés para el país.

En Mariel se hallan ubicados 19 proyectos, siete en operación, algunos de carácter temporal y otros de modo definitivo y están representados los sectores de la biotecnología y la farmacéutica, el financiero y bancario, así como la industria de materiales de la construcción.

El último proyecto aprobado fue de Corea del Sur y está dirigido a la producción de jeringuillas desechables, lo cual sustituye importaciones.

La directora general de la Oficina de la Zona Especial informó que «una empresa creada por el Instituto del Cáncer Roswell Park, de Nueva York, trabaja en una propuesta de empresa mixta con el Centro de Inmunología Molecular para el desarrollo de vacunas contra el cáncer y otras enfermedades, proyecto que se corresponde con la alta tecnología que se quiere atraer a la Zona».

En ese territorio, mediante regímenes y políticas especiales, se pretende fomentar inversiones que potencien las tecnologías limpias y de avanzada, así como la innovación y el conocimiento.

En ese sentido, la dirección del país apuesta por proyectos relacionados con los servicios logísticos en toda su dimensión, la biotecnología y la farmacéutica, la industria manufacturera de avanzada de todo tipo. También la metalmecánica, la de envases y embalajes, de bienes y artículos de consumo para el hogar y de la construcción.

Este primero de noviembre, fue develada en el Mariel, la primera piedra que marca la nueva fábrica Brascuba Cigarrillos S. A., cuyas acciones constructivas iniciaron oficialmente y forma parte de los 19 usuarios presentes.

La empresa brasileña Souza Cruz que lleva un poco más de 20 años en Cuba, aportó capital, Know How y maquinaria lo que posibilitará, junto al Grupo Empresarial de Tabaco, Tabacuba, que la fábrica se convierta en líder en la producción de cigarrillos en Centroamérica y el Caribe.

Cuando comience su producción en la Zona Especial, la planta prevé una producción 15 000 millones, (actualmente produce 4 000 millones en un establecimiento ubicado en el municipio 10 de Octubre en La Habana) lo cual permitirá darle un impulso a las exportaciones, destino al que se orientará el 20% de la fabricación, mientras el resto tributará al mercado nacional.

Poco a poco y sin apuros la Zona Especial de Desarrollo Mariel se convierte en una gran base de producción y servicios que cuenta con una moderna infraestructura y con uno de los puertos de aguas profundas más importantes del hemisferio occidental. 

Habló para Radio Miami, Hedelberto López Blanch.

Desmantela Trump legado de Obama

NUEVA YORK. El nuevo rey populista establece su corte ante el asombro de casi todo el castillo político y económico del país, el cual tomó por asalto como resultado de una elección que sacudió a la nación y al mundo.
El presidente electo Donald Trump se dedicó ayer a integrar su gabinete en su hogar en esta ciudad, mientras recibía llamadas de felicitación, muchas poco sinceras, de mandatarios extranjeros y políticos nacionales. En tanto, el establishment trataba de digerir lo que hace sólo unas horas era casi impensable: el multimillonario insurgente derechista será coronado presidente el próximo 20 de enero, como resultado de un repudio a las cúpulas de millones de estadounidenses.
Trump será sólo el quinto candidato en la historia que gana la Casa Blanca pero pierde el voto popular, como resultado del muy peculiar proceso, donde una mayoría del llamado Colegio Electoral, no del pueblo, elige al presidente.
Hillary Clinton, quien bajo un sistema de voto directo sería hoy la ganadora, obtuvo un total de 59 millones 813 mil 991 votos de los ciudadanos, mientras Trump alcanzó 59 millones 611 mil 551, pero el republicano superó la meta de 270 votos electorales, con 279 (aún faltan resultados completos en tres estados).
Anoche Trump hizo un llamado a construir un país unido y hoy su contrincante demócrata, el presidente Barack Obama y la dirigencia de su partido llamaron a la unidad en nombre de Estados Unidos, los principios de esta democracia, a pesar de que el voto manifestó un país profundamente dividido que reprobaba a ambos contendientes justo por su falta de principios,
Hillary Clinton –quien optó por no aparecer en público la noche del martes ante sus seguidores, que habían sido invitados a lo que se pensaba sería una fiesta– convocó ayer a que todos se sumen al esfuerzo para que Trump “sea un presidente exitoso para todos los estadounidenses.”
Reconoció que la derrota “es dolorosa, y lo será por largo tiempo”, pero pidió aceptar el resultado y que Trump será presidente. “Le debemos una mente abierta y una oportunidad para liderar.”
Acerca de la campaña, Clinton dijo lamentar que no ganó la elección por “los valores que compartimos y la visión que tenemos para el país”. Subrayó, como diagnóstico de su derrota: “Hemos visto que nuestra nación está más profundamente dividida de lo que pensábamos, pero sigo creyendo en América, y si ustedes también (creen), entonces tenemos que aceptar este resultado”.
El presidente Barack Obama felicitó a Trump –de quien había dicho que era un candidato descalificado– y lo invitó a la Casa Blanca este jueves para iniciar la planeación del traslado del poder a principios de 2017.
En su mensaje al país, el mandatario mantuvo la institucionalidad a pesar de que la elección fue una grave derrota no sólo para Clinton, sino para su presidencia.
Obama llamó a que Trump mantenga su nuevo enfoque sobre la unidad nacional, “ya que eso es lo que necesita el país”, como el respeto a sus instituciones. Indicó que espera que su sucesor “tenga éxito en unir y encabezar este país” y se comprometió a mostrar al mundo el apego al principio democrático de la “transferencia pacífica del poder”.
Pero Trump y su partido de inmediato enviaron el mensaje de que con tanta disposición a la unidad procederán a desmantelar los legados no sólo de Obama, sino de la dinastía Clinton.
Ayer el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, indicó que la cámara alta que controla procederá rápidamente para anular la reforma de salud conocida como Obamacare –piedra angular del legado del presidente–, al considerar que esto fue un “compromiso con el pueblo estadounidense”.
Paul Ryan, presidente de la cámara baja que tuvo una relación áspera con Trump, declaró que el abanderado del Partido Republicano acababa de hacer “el logro político más increíble que he visto en mi vida”. Señaló que muchos estadounidenses “han perdido la fe y se sienten enajenados por nuestras instituciones básicas”, pero Trump “escuchó una voz en este país que nadie más escuchaba” y eso lo llevó al triunfo.
El equipo de Trump informó que estaba seleccionando a un juez conservador para nominarlo al puesto vacante de la Suprema Corte de Estados Unidos.
Para muchos, esta contienda tenía implicaciones mayores más allá de la presidencia, porque el equilibrio ideológico de la Suprema Corte estaba en juego. Con este resultado estará en riesgo una gama de logros liberales, desde el derecho al aborto hasta medidas de protección de derechos civiles, incluyendo los derechos de los gays, entre otros.
Mientras tanto, órdenes ejecutivas emitidas por Obama, incluidas las de protecciones limitadas para inmigrantes, iniciativas para normalizar las relaciones con varios países, Cuba incluida, y controles sobre armas privadas, así como acuerdos internacionales, sobre todo acerca del cambio climático, podrían quedar en riesgo, ya que Trump prometió durante la campaña que serían canceladas.
En tanto, Trump está seleccionando al gabinete que se encargará de promover y aplicar sus iniciativas. Entre los contendientes están integrantes de su equipo de campaña, como el ex legislador Newt Gingrich (posiblemente para relaciones exteriores). También el controvertido ex embajador John Bolton podría estar en la lista. Otras personalidades que se contemplan para puestos en el nuevo gabinete incluyen al senador ultraconservador antimigrante Jeff Sessions, el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani (tal vez como secretario de Justicia), y el gobernador Chris Christie.
Hay un amplio elenco de ejecutivos multimillonarios, petroleros y más, pero tal vez el puesto más importante es el de encargado de la política financiera.
El misterio de Wall Street
Hoy sorprendió que no se produjera en la Bolsa de Valores el desplome que se había anticipado ante la incertidumbre que provocó la elección de Trump (era más que obvio que la preferencia de Wall Street era Clinton). Pero ante versiones de que uno de los principales candidatos para secretario del Tesoro de Trump podría ser de Wall Street, y que varios sectores podrían verse privilegiados bajo el próximo gobierno, tal vez no fue tan misterioso.
De acuerdo con varias versiones, Steven Mnuchin –quien fue jefe de finanzas de la campaña, trabajó durante 17 años en Goldman Sachs y más recientemente fue ejecutivo en jefe de la empresa de inversiones Dune Capital Management– está entre los contemplados para secretario del Tesoro.
Un banquero de alto nivel en una de las empresas financieras más grandes explicó a La Jornada que en parte esto fue resultado de que ciertos sectores que posiblemente serían afectados por una presidencia de Clinton –farmacéutica, biotecnología y carbonífera– ahora están aliviados, mientras las promesas de Trump de invertir en infraestructura fueron bien recibidas por las industrias de la construcción y de equipo pesado, y se espera que el nuevo presidente anulará una serie de regulaciones y normas ambientales y laborales en beneficio de varias industrias, sobre todo al sector de energéticos.
Entre la posibilidad de tener un ejecutivo de Wall Street en el gabinete y las promesas de desregularización, al parecer, en el casino económico la casa nunca pierde.
No se sabe si Trump –famoso por colocar su nombre en letras doradas sobre todas sus propiedades, además de rentar su apellido para otros edificios y campos de golf– ahora lo colocará sobre la entrada de la Casa Blanca.
(Tomado de La Jornada)