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domingo, 21 de septiembre de 2025

Díaz-Canel analiza plan de acciones para enfrentar el agravamiento de la situación eléctrica y del abasto de agua

 En este artículo: Apagones, Cuba, Economía, Electricidad, Gobierno, Gobierno cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez




El presidente evalúa en sus recorridos por territorios las acciones a realizar. Foto: Archivo.

Todos los espacios posibles de comunicación serán muy válidos. Cualquier oportunidad para explicar, informar, para crear sinergias que lleven más rápido a las soluciones es relevante en la Cuba de hoy, porque, más allá de todas las circunstancias difíciles, siempre hay un umbral que tiene que ver con la voluntad.

Esa certeza marcó el tono de la reunión que en la tarde de este jueves tuvo lugar en el Palacio de la Revolución —encabezada por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, y por el miembro del Buró Político y Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz— para reflexionar sobre el plan de acciones con el cual enfrentar el agravamiento de la situación eléctrica y del abasto de agua.

A través de videoconferencia la dirección del país pudo intercambiar con todas las provincias y con el municipio especial de Isla de la Juventud. Con anterioridad, tuvo lugar la actualización sobre la situación actual y perspectivas del Sistema Electroenergético Nacional y sobre el abasto de agua a la población.

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, enunció que, como se ha venido explicando en estos días por varios medios de comunicación, la situación referida al Sistema Electroenergético Nacional (SEN) es compleja, panorama que se agudizó con la salida de la termoeléctrica Felton, donde se llegó a detectar en qué consistía la falla del generador: «Se está trabajando —dijo el titular— el generador, y en estos momentos ya está cerrándose para que entre y se vuelva a sincronizar al sistema».

Vicente de la O Levy enunció que Felton debe estar entrando el sábado y que su inclusión significaría incorporar más de 200 MW al SEN. El experto explicó, además, que junto con la termoeléctrica había salido del sistema un emplazamiento del Mariel, de más de cien MW, y que, luego de trabajar en la rotura, «ya ese emplazamiento se incorporó y existe una recuperación de esa potencia».

En días sucesivos, detalló, deben irse incorporando otros subsistemas, y con tales inclusiones, dijo, «debemos ir a la situación que teníamos anteriormente: de grandes afectaciones, en el momento del pico de la noche, pero con una disminución considerable (del déficit de generación) durante el día, por debajo de los mil MW».

El titular comentó que no ha habido grandes afectaciones en lo referente al combustible, que ese frente se ha ido resolviendo por diferentes alternativas, y que se sigue trabajando en tareas importantes como la recuperación de los transformadores, «cubriendo los fallos diarios», al tiempo de que se tiene en la mira la fabricación de otros nuevos.

En cuanto al abasto de agua, se supo en el encuentro que las causas más significativas de la afectación tienen que ver con la falta de electricidad (que provoca el 50 por ciento de los problemas), con la sequía (que ocasiona el 32 por ciento de las dificultades) y con la rotura de los equipos de bombeo (lo cual provoca el diez por ciento de la compleja situación actual).

Desde la provincia de Santiago de Cuba, el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez Rodríguez, hizo una descripción de todo cuanto se hace para aliviar la tensa realidad que allí se enfrenta con el abasto de agua: se diseñan acciones rápidas que hagan posible una mayor disponibilidad del recurso, se trabaja en equipos de bombeo para la ciudad y para otras zonas, se tiene en los planes de estas horas la visita a importantes estaciones de bombeo y se analizan posibles obras con vistas a mejorar el abasto de agua.

Toda alternativa, como reflexionó, está siendo valorada: carros-pipas, la activación de pozos, puntos de fácil acceso al preciado líquido, la posibilidad, incluso, de trasladar agua por ferrocarril. Y de algo esencial habló el dirigente: «A los lugares a los que estamos yendo, estamos intercambiando con la población».

En voz de los primeros secretarios de cada territorio, la dirección del país se actualizó detalladamente sobre cómo se cumplen planes de acción con los cuales enfrentar el agravamiento de la situación eléctrica y del abasto de agua. Los puntos comunes en el estilo que se asume en estas horas son la sistematicidad, los chequeos diarios y que en muchos lugares son varios en el día, la búsqueda incesante de alternativas para hallar soluciones.

En La Habana, por ejemplo, es prioridad el chequeo permanente de los dos servicios que impactan en la población. Se trabaja de conjunto con directivos y expertos, se buscan todos los medios posibles de comunicación y se ha tomado la decisión de movilizar a los delegados de circunscripción, porque no habrá nada más efectivo que las explicaciones casa a casa.

El Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, valoró que hay claridad sobre «la problemática que estamos enfrentando». Aquí estamos, dijo, «más concentrados en el Sistema Eléctrico Nacional, en las afectaciones del agua, pero también conocemos el resto de los temas —de alimentación, de medicamentos, transporte, por citar algunos de ellos—».

El Jefe de Gobierno hizo referencia al trabajo que se realiza en las provincias. Y no pasó por alto la importancia cardinal de la comunicación en un momento como este.

Al reflexionar que el recorrido por las provincias ha dejado ver cómo unos avanzan más que otros en la solución de los problemas, hizo énfasis en la necesidad de «revisar los sistemas de trabajo», y de «establecer, dentro de lo poco que tenemos, cuáles son las prioridades». Estos son momentos, dijo, «de ver cómo, aun en circunstancias complejas, hacemos cosas diferentes».

Hacia el final del análisis, el Presidente Díaz-Canel Bermúdez hizo una descripción de la situación que vive el país, la cual estuvo marcada en días pasados por un contexto de contingencias. El dignatario subrayó que, a pesar de la «cantidad y la intensidad de las sucesivas convocatorias anticubanas», el enemigo no logró «capitalizar el malestar social y conducirlo a sus intereses de estallido social».

Lo anterior, expresó el Primer Secretario del Comité Central del Partido, «nos demuestra que el enemigo constantemente está acechando, con un discurso calumnioso, con un discurso mentiroso, con un discurso manipulador, porque a ellos no les interesa resolver ninguno de estos problemas que estamos atendiendo entre todos, en medio de estas difíciles circunstancias que afectan a nuestro pueblo».

A contrapelo de tales acechanzas, está la fortaleza —de la que habló el mandatario en la reunión— de cómo «la población comprende la situación que vivimos y cuál es la verdadera causa de esta situación».

El Jefe de Estado hizo, además, referencia a «la cohesión que hay entre el Partido, el Gobierno, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior, la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones de masas y la población»; y no pasó por alto «la respuesta inmediata que dieron los trabajadores eléctricos», que trabajaron «con mucha profesionalidad, con mucha audacia y con mucha responsabilidad».

Díaz-Canel hizo hincapié en la importancia del debate con la población, en el estilo de explicar, de escuchar. Y destacó que la sociedad cubana cuenta con espacios diseñados y organizados para alentar ese debate. Igualmente recalcó el valor de acrecentar en estos tiempos la vigilancia revolucionaria; y de saber adaptar, ante cada circunstancia, los modos de enfrentamiento a los hechos delictivos que dañan recursos vitales del país.

Luego de analizar el contexto internacional, las tensiones que vive nuestra América por cuenta de un imperio que pretende imponer la paz por el camino de la fuerza, luego de abordar otros asuntos sensibles como el impacto de un bloqueo cada vez más costoso y desgarrador para el pueblo cubano, el Presidente Díaz-Canel compartió su convicción de que «sí vamos a salir adelante», y que algún día, habiendo superado estos momentos, podremos evocar estos días amargos y las maneras en que fuimos venciendo.

Habló del terrible calibre con el que nos han tirado a matar, y de cómo seguimos aquí. Ante la entereza de un pueblo que sigue unido y de pie, el dignatario enunció una convicción que no podrán desmontar ni las maquinaciones más perversas de este mundo:

«Aquí, dijo, no se va a rendir nadie».

(Tomado de Juventud Rebelde)

miércoles, 16 de octubre de 2024

Los caminos del agua

Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Yunier Javier Sifonte Díaz, Yosdany Morejón Ortega, Edilberto Carmona Tamayo, Ana Martha Panadés

 



Maritza vive en la calle Fidel Claro, de Trinidad, donde debe ingeniárselas para sobrevivir hasta dos meses sin recibir el servicio, pero, tan solo dos cuadras más arriba el agua se desborda por la calle casi todos los días, dice con descontento, mientras señala el enorme salidero que corre frente a su casa.

En la zona de la Pitilla, Lidia Ramírez y su familia tienen que destinar parte de las menguadas finanzas para contar con un recurso imprescindible. Dos tanques de 55 galones cuestan entre 600 y 700 pesos, pero una pipa supera los 3000. Y aunque en el hogar las medidas de ahorro son extremas, casi todas las semanas esta trinitaria debe llamar a uno de los carretoneros que se dedican al acarreo de agua, un negocio floreciente en medio de tanta escasez.

Mientras, las zonas altas y medias de la urbe, que reciben el servicio desde la fuente natural San Juan de Letrán, dependen no solo de las lluvias, sino de la integridad de la conductora, afectada por averías frecuentes debido a los años de explotación. En más de una ocasión, los vecinos han tenido que conformarse con almacenar “la que cae del cielo” y prescindir del servicio a través de las redes.

Y es que el municipio espirituano de Trinidad vive hoy la situación más compleja de esta central provincia con 6 equipos de bombeo rotos y más de 4000 habitantes afectados, lo cual perjudica la zona alta de la ciudad y el abasto a la Península de Ancón; así como la comunidad de Manaca y La Chispa, en Topes de Collantes, según Fredesman Jiménez Bravo, delegado de Recursos Hidráulicos en el territorio.

“Lo primero que hay que decir es que el acueducto de Trinidad comenzó con un crédito de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, el cual, desde finales del 2019 y principio de 2020, cerró operaciones con nosotros a partir de un impago. Todos conocemos que la COVID generó una situación muy tensa para nuestra economía y nosotros no pudimos mantener los pagos. Luego tratamos de renegociar la deuda con ellos y hasta este minuto no ha sido posible”.

Agregó que el Instituto de Recursos Hidráulicos (IRH) ha logrado renegociar la deuda con el Fondo de Desarrollo de Kuwait y Arabia Saudita, pero no con la OPEP, por lo cual existen varios créditos en el país (no solo Trinidad) que no tiene respaldo en moneda dura para avanzar.

“Lo que hacemos hoy en Trinidad es con el dinero de la Caja Central del Estado, es decir, el mismo dinero que tiene Cuba para comprar la canasta básica, la leche en polvo, o para la generación eléctrica, por lo tanto, el nivel de actividad hubo que disminuirlo y adecuarlo a las posibilidades reales del país”.

Desafortunadamente, al decir de Jiménez Bravo, la crisis económica provocó que el proceso no pueda mantener el ritmo de los primeros años y se ha vuelto lento; pero, en el último periodo se rehabilitaron 4 kilómetros de la conductora en San Juan de Letrán y se recuperaron 30 litros por segundo, lo cual ubicó al territorio en mejores condiciones para el próximo período seco.

Además del surtidor natural que recorre 16 kilómetros, desde San Juan de Letrán hasta la Planta Potabilizadora, los campos de pozos de Valdespino (Oeste) y Santiago Escobar- Las piñas (Este), conforman el sistema de distribución de la urbe, con emplazamientos más pequeños que abastecen la zona de Armando Mestre (Piñas 4), Casilda (Piñas 5), la Purísima (Oeste II) y La Boca y la Península (Los Mangos).

Todos en operaciones garantizan mayor disponibilidad del preciado líquido, pero cuando falla uno, o varios a la vez, se afecta la distribución a través de las redes y se alargan los ciclos por más de tres meses, tal y como ocurrió en el período seco, con el manantial casi en cero y equipos en baja a causa de roturas.

Lo cierto es que el abasto de agua mantiene en jaque a los habitantes de Trinidad, uno de los municipios de la provincia espirituana y del país con dificultades en el acceso a este vital recurso.

La inestabilidad en el funcionamiento de los sistemas de bombeo, los efectos de la sequía y las roturas de la conductora de la fuente natural en el período lluvioso figuran entre las problemáticas que se reiteran año tras año. A ello se suman otras de índole subjetivo: descontrol en la manipulación de llaves y válvulas, problemas de organización de la distribución a través de las pipas, indisciplinas e ilegalidades… Y por estas aguas turbulentas navegan quienes lucran con la necesidad de muchos.

El curso del agua en Sancti Spíritus, todo un desafío

Brigadas pertenecientes al Minagri, el Micons y Recurso Hidráulicos trabajaron en un lugar clave de la red de suministro a la ciudad de Sancti Spíritus. Foto: Escambray

Según estimaciones del IRH, en la provincia de Sancti Spíritus existen actualmente casi 16 000 habitantes que no reciben el servicio debido, en lo fundamental, a roturas de equipos, mala calidad del agua, problemas eléctricos y otras causas, aunque a estas personas se les garantiza el líquido en pipas con un ciclo promedio de 10 días.

Para disminuir las afectaciones por déficit de energía, el territorio ha aplicado alternativas entre las que sobresalen la ubicación de 6 grupos electrógenos en estaciones de bombeo que no tenían respaldo energético, además de proteger los circuitos que abastecen las ciudades de Sancti Spíritus y Cabaiguán; así como otros (circuitos) que necesitan un bombeo entre 12 y 16 horas continuas, lo cual ofrece la posibilidad de proteger al 70 % de la población.

De igual forma, en los municipios de Jatibonico y Cabaiguán se ejecutan inversiones que superan los 160 000 000 en ambas monedas, al decir del delegado de Recursos Hidráulicos: “Con la nueva planta potabilizadora de Jatibonico y las nuevas redes, se le va a brindar agua a más de 20 000 personas y agua de calidad”.

“También trabajamos en una conductora de 630 milímetros para inyectar agua en zonas altas de Cabaiguán, una ciudad de más de 30 000 habitantes, con un servicio deficitario para zonas medias y altas, incluyendo zonas a las que nunca llegaba este líquido porque no teníamos cómo hacerlo”.

La ejecución de la referida conductora está próxima a concluir en este momento, lo cual garantizará las presiones de trabajo que necesitan los sectores hidráulicos de la ciudad: “A pesar de las dificultades económicas del país, seguimos haciendo acciones en Sancti Spíritus para lograr la mejoría en el abasto de agua en diferentes lugares”, explicó.

En cuanto al cambio de matriz energética, la provincia tiene un programa para montar 99 equipos de bombeo que funcionan con paneles solares, lo que también es una forma de disminuir progresivamente el gasto económico en función de generar energía y proteger el servicio de agua.

Hoy están instalados 84 de ese total y se protegen a más de 30 000 espirituanos con dicho sistema (de paneles solares) que constituye una alternativa viable y moderna, con un programa que va avanza hacia la sostenibilidad.

Jiménez Bravo informó que, actualmente, arriban al territorio algunos recursos para continuar con esta secuencia de montaje y sostenibilidad en el tiempo, la cual posee un impacto positivo en Sancti Spíritus.

Falta de electricidad, el golpe de ariete contra los recursos hidráulicos en el país

Como bien explicara hace unas semanas el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en el país, el ingeniero Antonio Rodríguez, los principales problemas en el abasto de agua están dados por el estado de los equipos de bombeo y la situación electroenergética.

Un hecho con el que coincide José Antonio Hernández Álvarez, presidente del Grupo Empresarial de Agua y Saneamiento y con el cual conversamos para tener más detalles de la situación actual y perspectivas del suministro del vital líquido.

Aunque parece obvio pensar que la falta de electricidad es la responsable de que falle una y otra vez el abasto de agua por la imposibilidad del funcionamiento de las bombas, la inestabilidad de energía también acrecienta la rotura de equipos y las roturas en conductoras a partir de los llamados “golpes de ariete”.

Imagina que el agua, que fluye a gran velocidad por las tuberías, se detiene de golpe. Este frenazo provoca un aumento repentino de presión en el sistema, como si una ola chocara contra una roca. Esta onda de presión se propaga a través de las tuberías, generando ruidos fuertes y, en algunos casos, daños significativos.

Los ingenieros y técnicos saben que este fenómeno puede ser devastador. Las tuberías pueden reventar, las válvulas pueden fallar y la infraestructura puede sufrir daños severos, dejando a la comunidad sin agua durante días.

Al decir del presidente de la OSDE Agua y Saneamiento, a pesar del trabajo coordinado con la Unión Eléctrica y la protección de los circuitos que alimentan los pozos, “a veces no es posible asegurar el suministro de energía y en otras ocasiones se disparan los circuitos por DAF. Cuando te dicen que se va la corriente a las diez, uno comienza a apagar equipos desde un poco antes, pero cuando es un paro imprevisto vienen las fallas”.

Según cifras reveladas por el organismo, durante los últimos días ha existido como promedio más de medio millón de personas afectadas por falta de electricidad.

“Resulta imposible dar un servicio como las personas necesitan en medio de la contingencia energética que estamos enfrentando porque somos altamente dependiente de la energía y sabemos que es una situación compleja para las personas”, agregó.

Otras de las dificultades más notables asociadas a la “contingencia energética” que atraviesa el país es la falta de combustibles. Desde octubre de 2023 la entidad solo ha recibido cerca del 54% del combustible del plan, “por lo que hemos que establecer prioridades para nuestro trabajo y dejar claro que se ralentizaban o se deterioraban otras tareas elementales”.

“Una de las prioridades era la distribución de productos químicos para las provincias y las estaciones de bombeo, porque sin eso no se puede bombear. La segunda prioridad es la reparación de averías, tanto de equipos de bombeo como de conductoras porque eso es algo que no se prevé y siempre hay que estar listos. La otra prioridad es el tiro por agua en pipa en los lugares donde se interrumpe el servicio por alguna causa como puede ser la sequía o interrupciones por avería. La otra prioridad es la limpieza de fosa, pero solo aquellas que están vertiendo”.

Otro de los grandes desafíos que enfrenta el organismo es la permanencia de los trabajadores. El éxodo de mano de obra calificada se ha incrementado ante los bajos salarios que no compaginan con la vertiginosa alza de los precios.

“El ingreso promedio de nuestros trabajadores es uno de los más bajos del país, con unos  3 400 pesos y tenemos 4 empresas con salario medio por debajo de los 3000 pesos. Nuestros trabajadores son muy consagrados y realmente es un trabajo que no tiene horarios. Los que se mantiene lo hacen realmente por amor propio y sentido de pertenencia”.

Desde el año 2022 hasta la fecha más de 12 mil trabajadores han salido del sistema recursos hidráulicos, aunque en ese propio periodo se han incorporado unos seis mil. “Pero la balanza sigue siendo negativa, además que los que ya no están tenían un grado de preparación y de especialización que es más difícil de sustituir”, advierte Hernández Álvarez.

Con el objetivo de paliar esta situación, se inició con el Ministerio de Educación Superior el curso de técnico superior de Agua y Saneamiento, para acelerar la formación de profesionales competentes en este campo.

No quedarse de brazos cruzados

Reparación de conductoras.

A pesar del complejo escenario económico del país, José Antonio recalca que no podemos quedarnos de brazos cruzados. Hace poco más de un año el país anunciaba un ambicioso plan para restituir capacidades de bombeo perdidas, a la vez que el futuro se encamina por la apuesta por las energías renovables.

“El cambio de la matriz energética es uno de los temas priorizados por el organismo. Este programa prevé sustituir el 37% de los equipos de bombeo del país. Actualmente en Cuba hay unas 4000 estaciones de bombeo. Lo normal sería que uno reponga el 10% de esos equipos cada 10 años, sin embargo, por la propia situación económica del país, tuvimos casi tres años en los que no se pudo importar ningún equipo y eso acumuló un grupo mayor de problemas”.

Desde finales del año 2022 se aprobó el programa de cambio de matriz, que estipula que los equipos consumidores hasta 10 KW de potencia eran 1213 equipos de bombeo  que son el 37%.  “Son estaciones pequeñas pero era la población más afectada. Gracias a este programa ya han entrado a la nación 866 equipos, se han instalado 680 y se trabaja en el montaje de 98. Esto ha beneficiado a 351 000 personas. Debemos destacar que se han incorporado otros equipos de bombeo a partir de otras fuentes de financiamiento”, agregó el directivo.

Otras inversiones en la mira

Como se informó en la Mesa Redonda, disimiles son las inversiones proyectadas. Este año tenemos un plan de 3 200 millones de pesos para inversiones y mantenimientos. Al cierre de agosto tenemos un cumplimiento del 119% y ya tenemos la aprobación para recibir otros 600 millones de pesos para sumarlos a estos trabajos. No obstante, estos planes nos están costando hasta un 30% más que en años anteriores, sobre todo por el crecimiento de los precios de los productos y servicios”, comentó el presidente del INRH.

Antonio Rodríguez dijo que para estas labores se trabaja con acero importado, mientras que en el caso del cemento existe una proyección de colocar el existente en aquellos lugares esenciales y con mayor impacto en los consumidores.

Según dijo, al cierre de agosto el país reportó 181 kilómetros de conductoras instaladas, así como 204 obras terminadas.

En el caso del saneamiento, el presidente de la OSDE Agua y Saneamiento reconoció que el tema de los salideros es uno de los más complejos. Sin embargo, La Habana, con el 50% de las averías (2000 reportes de salideros diarios) agregó recientemente 30 carros eléctricos más a su flota para realizar labores de mantenimiento, supresión de salideros y al metraje. De igual forma, se probó 40 equipos más de alto porte eléctrico como son pipas de agua, carros fosas, desosructores y camiones de volteo.

Apuntes de Pinar del Río y La Habana

En Pinar del Río, la crisis del agua se ha vuelto un tema de preocupación constante. José Antonio Hernández Álvarez, presidente del Grupo Empresarial de Agua y Saneamiento, expone la complejidad del sistema de abasto en la región, que cuenta con cuatro grandes redes para garantizar el acceso al agua. Sin embargo, la realidad es que la situación es crítica.

“Para el agua subterránea, requerimos 17 equipos en los pozos, y contamos con varios puntos de rebombeo dentro de la ciudad”, explica Hernández. Tras el devastador paso del huracán Ian, se instalaron los 17 equipos de bombeo; sin embargo, los sistemas de rebombeo estaban en un estado tan deteriorado que no permitían que el agua llegara a los puntos más alejados de la ciudad.

Ante esta situación, se ejecutó un ambicioso programa para importar equipos de rebombeo. Sin embargo, la alegría fue efímera, ya que los equipos de los pozos comenzaron a fallar, generando un desbalance entre el campo de pozos y los rebombeos. “Actualmente, nos faltan cinco equipos en el campo de pozos”, señala Hernández, quien destaca que, a pesar de los contratiempos, se están buscando alternativas operativas para optimizar el manejo del agua disponible en la ciudad.

El problema se complica aún más con el tema de la electricidad. “La falta de energía afecta gravemente el funcionamiento de nuestros sistemas”, comenta. En respuesta a esta crisis, se están acometiendo obras importantes en diversas áreas. “Estamos trabajando en las redes del Consejo Popular de Celso Maragoto, que lleva años sin agua, y también en el barrio de El Tecate, a la salida de Pinar”, añade.

Además, se están realizando mejoras en la conductora del poblado de Coloma y se han implementado ajustes en Consolación, un municipio que históricamente ha enfrentado ciclos de abasto muy altos. Pese a los esfuerzos, Hernández lamenta que aún no se ha logrado estabilizar el servicio.

En el caso de la capital, recientemente, una falla en la electricidad en la Cuenca Sur provocó la ruptura de la conductora principal y la quema de cinco equipos de bombeo. Este incidente impactó de manera directa al sistema central de la ciudad, que abarca seis municipios: Plaza de la Revolución, Centro Habana, Habana Vieja, Cerro, Diez de Octubre y Boyeros.

José Antonio Hernández Álvarez, presidente del Grupo Empresarial de Agua y Saneamiento, explica que, ante la urgencia, se realizó una rápida importación de materiales, incluyendo alambre especial para el enrollado de los motores de media tensión que componen el sistema. “Es un alambre diferente al que se utiliza en otros equipos”, señala Hernández, quien destaca la importancia de estas acciones para restaurar el servicio.

No obstante, la situación se complicó nuevamente cuando la conductora falló por un segundo paro, lo que obligó a los especialistas a trabajar intensamente. De los 19 pozos disponibles, lograron poner en funcionamiento 16, lo que ha permitido una estabilización parcial del sistema central.

El problema no se limita a la Cuenca Sur. En el sistema Ariguanabo, una serie de fallas afectó a cuatro pozos que abastecen la zona oeste de la ciudad. “Tuvimos que importar dos equipos mediante una compleja operación desde el exterior, y también logramos enrollar otro equipo aquí en el país”, comenta Hernández. Esta situación llevó a que La Lisa, una de las áreas más afectadas, registrara hasta 54,000 personas sin acceso al agua, cifra que ha disminuido a 5,000 gracias a los esfuerzos realizados.

Por otro lado, el sistema Este también ha enfrentado desafíos significativos. En San Miguel del Padrón, el área de Los Benignos tuvo problemas con tres de sus cuatro equipos desde marzo, lo que ha complicado aún más el suministro.

Acortar ciclos: Prioridad en Villa Clara

El sistema Palmarito apoya a la planta potabilizadora Ochoita. Foto: Vanguardia.

Mataguá es un pequeño poblado perteneciente al municipio villaclareño de Manicaragua. Justo en el corazón del Escambray, aquí conviven la belleza de lo natural y la magia del lomerío con la escasez de agua, como si el líquido se negara a volver a las montañas. Apenas basta un dato para conocer el dolor: en junio de este año el ciclo de abasto se extendía a 355 días.

“Aquí muchas personas hacen pozos artesanales, buscan tanques para acumular el agua y hasta la lluvia sirve para limpiar la casa o lavar la ropa, pero a veces la cosa se pone difícil. El Estado no deja de buscar soluciones alternativas, pero no logramos una estabilidad”, dice Xiomara Martínez, una lugareña que hace lo indecible para ahorrar lo poco que puede conseguir.

Como mismo ocurre en Mataguá, otros lugares de Villa Clara viven una compleja situación con los sistemas de abasto de agua. Entre los municipios con mayores complejidades destacan Santa Clara, la capital provincial y el territorio con mayor cantidad de consumidores, así como Caibarién y Manicaragua. No obstante, otros lugares igualmente muestran panoramas difíciles.

El informe de rendición de cuenta del Gobierno Provincial a la Asamblea Nacional del Poder Popular (AMPP), presentado en el mes de julio de este año, menciona ciclos de entrega del líquido en Santa Clara de más de 90 días en algunos puntos. A su vez, la distribución en carros cisterna —una de las alternativas para paliar la situación— tampoco funciona con la rapidez necesaria.

Así, por ejemplo, en ese último balance Santo Domingo recibía el líquido cada 20 días, Corralillo, Sagua la Grande y Camajuaní lo hacían entre 30 y 45 días, Cifuentes y Santa Clara entre 55 y 80, y Ranchuelo y Manicaragua entregaban en ciclos fijados entre cien y 188 jornadas. Frente a un panorama así resulta imprescindible no quedarse de brazos cruzados.

Bien lo sabe José Antonio Hernández Álvarez, presidente del Grupo Empresarial de Agua y Saneamiento, quien asegura que en los tres municipios más críticos de Villa Clara avanzan planes de recuperación que poco a poco dan los primeros resultados.

Según dice, la capital provincial de Villa Clara recibió un grupo de motores totalmente nuevos para el sistema Palmarito, la principal fuente de abasto a la urbe, y que beneficia al 60 por ciento de los consumidores. A su vez, la otra gran vía de acceso del agua a la ciudad, el sistema Minerva Ochoíta, igualmente llegan equipos para sustituir las antiguas máquinas de bombeo. Ambas estructuras son responsables del 96 por ciento del abasto a Santa Clara.

Asimismo, la delegación provincial del INRH, de conjunto con varias empresas constructoras del territorio, lleva adelante el expreso del barrio Camacho-Libertad, una vía directa que permitirá llevar el agua hacia una de las zonas altas de más dificultades y de ciclos de bombeo más demorados.

Rosa Flores, una mujer que lleva más de tres décadas viviendo allí, conoce muy bien cuánto puede cambiar la vida una obra como esta. Sin embargo, alerta de la necesidad de enmendar también redes más pequeñas al interior de la comunidad para evitar derroches. “Es cierto que llega más agua y con mayor fuerza, pero si las redes de las calles están dañadas enseguida sufren salideras por la presión. Entonces el problema es otro y seguimos perdiendo agua”, apunta.

En el caso de Manicaragua, Hernández Álvarez explica que avanza la ejecución de una conductora de diez kilómetros que igualmente permitirá la entrada directa del agua desde la presa Paso Bonito, en Cienfuegos, hasta la estación de rebombeo de El Jíbaro. La obra, con fecha de terminación en diciembre de este año, busca reducir las pérdidas en la ruta y llevar el agua hasta lugares como Mataguá, con los ciclos de entregas más altos en el país.

Por su parte, en Caibarién laboran en la estabilización de los tres pozos destinados al bombeo a la ciudad. Tras roturas simultáneas en todas las estaciones y un complicado período de ausencia de agua en la comunidad, actualmente funcionan dos equipos y continúa la reparación del tercero, aunque en este caso la obsolescencia de las máquinas y la inestabilidad en el suministro eléctrico mantienen en jaque a las autoridades. 

No obstante, para Abelardo Rojas, un habitante de este municipio, existen otros problemas que no pueden pasarse por alto. La necesidad de bombear un agua de calidad luego de las roturas, una mayor comunicación sobre la marcha de los trabajos y sobre todo evitar la venta del líquido, incluso por instituciones estatales, cuando los sistemas de abasto están paralizados, representan algunas buenas sugerencias para enfrentar el futuro.

A la par de estas acciones, en Villa Clara existen otros números que dan fe de la acción constante. Por ejemplo, hasta julio de este año la provincia instaló poco más de 20 kilómetros de conductoras y diez de redes, así como 6.25 de acometidas. El 72.65 por ciento de la población tiene conexión domiciliaria, mientras que el 62.13 cuenta con servicios de acueducto y alcantarillado. A su vez, existe un plan para colocar 74 bombas que funcionen con paneles solares.

miércoles, 4 de septiembre de 2024

La compleja situación del abasto de agua afecta a más de 600 000 clientes en el país

A pesar de los contratiempos se buscan soluciones para mejorar el servicio como una prioridad establecida por la dirección del país


3 de septiembre de 2024 22:09:19




Los arranques y las paradas bruscas producen averías colaterales como fallas en las conductoras. Foto: Juvenal Balán


Más de 600 000 personas en el país sufren afectaciones con el abasto de agua, reconoció José Antonio Hernández Álvarez, presidente del Grupo Empresarial de Agua y Saneamiento, perteneciente al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, al explicar a la prensa el complejo panorama del suministro de este líquido vital en Cuba.

Según detalló, algunas provincias presentan una cifra superior a 30 000 clientes sin servicio, como Pinar del Río, Artemisa, Santiago de Cuba, Granma, Villa Clara, Cienfuegos y Holguín, mientras La Habana rebasa los 130 000.

Confluyen dos causas fundamentales de la problemática: la rotura de una cantidad significativa de equipos de bombeo y la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), resaltó.

Sobre el segundo motivo explicó cómo, al margen de la voluntad de la Unión Eléctrica, en ocasiones la disponibilidad de la generación o la inestabilidad del SEN impiden proteger los circuitos que albergan los equipos de abasto.

Además, los arranques y las paradas bruscas, así como las variaciones de voltaje y frecuencia de los sistemas energéticos producen averías colaterales, agregó Hernández Álvarez.

Cuando finaliza un apagón, ilustró, a diferencia del restablecimiento instantáneo del fluido eléctrico, el agua demora hasta tres o cuatro horas en retornar porque los sistemas necesitan presurizarse para llegar a su destino y, sobre todo, a los puntos más críticos.

Los daños en La Habana empezaron por averías en un grupo de dispositivos importantes de la Cuenca Sur, que beneficia a los municipios Plaza de la Revolución, Centro Habana, Habana Vieja, Diez de Octubre y una parte de Boyeros, «pero hemos ido saliendo». Ya funcionan 16 de los 19 equipos necesarios en esa zona, recalcó.

Sin embargo, tras el mejoramiento paulatino en esa área, ahora las mayores dificultades se trasladan al oeste de la urbe, puntualizó. Fallaron tres equipos en Ariguanabo y también queda uno de peso en Cosculluela, con la misión de brindar el servicio en el municipio Marianao y parte de Playa.

San Miguel de Padrón contó durante mucho tiempo con solo tres, e incluso, dos de sus cuatro dispositivos, pero ya todos están restablecidos. Además, una reparación de conductora, el viernes pasado, posibilitó recuperar presión y caudal, señaló.

Entre tanto –continuó– en Villa Clara el principal problema reside en el municipio Caibarién, y ya se trabaja en el montaje de un equipo para resolverlo en gran medida. Los dispositivos en el norte de Holguín, a pesar de reparaciones, prosiguen con interrupciones y los especialistas revisan las causas.

La estrategia para revertir esta realidad está trazada en atención a las prioridades, de acuerdo con la mayor cantidad de población asociada a los lugares con equipos averiados.

Tras la entrada de un grupo de recursos para recuperar y enrollar los motores, Aguas de La Habana concentra en un taller los de mayor porte, emplazados en la capital, informó el presidente del Grupo Empresarial.

Los de menor porte terminan en el taller nacional de San José de Las Lajas, aunque también están habilitados otros locales de este tipo en Jovellanos, Matanzas y en Camagüey, para responder lo más rápido posible a las demandas.

Asimismo, la capital de la Mayor de las Antillas cuenta con el respaldo de brigadas de diferentes provincias como Mayabeque, Pinar del Río y Matanzas, subrayó Hernández Álvarez.

A pesar de los contratiempos, «la población puede tener tranquilidad de que no se para de trabajar ni siquiera sábados y domingos, y tenemos el apoyo del país, el Gobierno central prioriza la actividad y ofrece soluciones financieras en la medida en que la situación lo permite».

viernes, 14 de julio de 2023

A la infraestructura hidráulica de La Habana le urgen inversiones

De 2014 a 2017 el país enfrentó la mayor sequía en más de un siglo, con impactos en 70 % del territorio nacional.

SOCIEDAD Luis Brizuela 14 julio, 2023



Un hombre y una mujer cargan recipientes con agua potable de un camión cisterna para el consumo en sus viviendas ubicadas en el municipio de Centro Habana. Según las autoridades, la rotura de equipos de bombeo, algunos con más de 20 años de explotación, es la principal causa del acrecentado déficit de las últimas semanas en varios municipios de la capital cubana.

Foto: Jorge Luis Baños/ IPS

La Habana, 14 jul.-Problemas con el suministro de agua en varios de los 15 municipios de la capital de Cuba confirman la urgencia de modernizar la infraestructura, eliminar fugas y garantizar a la ciudadanía depósitos para almacenar el recurso.

Según las autoridades, la rotura de equipos de bombeo, algunos con más de 20 años de explotación, es la principal causa del acrecentado déficit de las últimas semanas que ha llegado a afectar a cerca de 150 000 de los 2,2 millones de habitantes de La Habana.

También se mencionan los efectos de la sequía en algunas de las fuentes que nutren la ciudad y fallos en los transformadores eléctricos de las estaciones de bombeo, debido a la caída de rayos.

“Estuvimos unos 20 días sin que llegara agua. Los tanques de reserva se vaciaron. En estos días se restableció el servicio de forma intermitente”, dijo a IPS Marisol Guevara, profesora y madre de dos hijos adolescentes, residentes en el municipio de Marianao, uno de los territorios golpeados por la contingencia.

A su juicio, “faltó previsión, porque si los motores son viejos y necesitaban reparación, quienes están a cargo no debieron esperar a que varios fallaran y se armara esta crisis”.

Junto con el uso de camiones cisterna para llevar el recurso a las comunidades, también se modificaron los tiempos de servicio. Varias de las principales tuberías distribuidoras están interconectadas, lo cual posibilita derivar el líquido a una u otra zona cuando se afecta alguna de las fuentes.

“El agua está entrando cada tres días, pero con muy poca fuerza y por menos tiempo, en la madrugada. Llenamos la mayor cantidad posible de recipientes para tener reservas, por si el ciclo se sigue alargando”, refirió a IPS Marlene Santos, una recepcionista residente en el barrio de La Víbora, del municipio de Diez de Octubre.

De acuerdo con las autoridades se prevé una mejoría del servicio durante lo que resta de julio y en agosto, con la instalación escalonada de 23 motores nuevos, además de la reparación de equipos de bombeo.Una mujer llena botellas plásticas con agua potable en su vivienda ubicada en el municipio de Diez de Octubre, en la capital cubana. Ante el uso de todos los recipientes posibles para acopiar el líquido deben extremarse también las medidas preventivas y de higiene, consideran ciudadanos.

Tal situación ocurre en medio del abrasador verano boreal de este país insular del Caribe, donde las temperaturas rondan los 35 grados centígrados –y una sensación térmica superior-, y varios miembros de las familias disfrutan de vacaciones, lo que aumenta la estancia de las personas en los hogares y el consumo del líquido.
Cifras

La disponibilidad de agua resulta un asunto estratégico en el archipiélago cubano, cuya forma alargada y estrecha determina la presencia de ríos cortos y escaso caudal dependientes de las lluvias, más abundantes de mayo a octubre y durante el paso de ciclones tropicales.

De 2014 a 2017 el país enfrentó la mayor sequía en más de un siglo, con impactos en 70 % del territorio nacional.

Una persistente sequía meteorológica desde los últimos tres meses de 2022 abarcó casi 85 % del país, con afectación a medio millón de personas y mitigada con las intensas lluvias de finales de mayo y los primeros días de junio.

Mientras las regiones oriental y central registraron lluvias por encima de las cotas tradicionales para esa época del año, la occidental promedió registros por debajo de la media histórica.

Diversos estudios auguran menos precipitaciones, mayores temperaturas y sequías más intensas en Cuba, y que para 2100 la disponibilidad de agua podría reducirse en más de 35 %.

También como consecuencia del cambio climático se proyecta un aumento del nivel del mar, fenómeno que agravaría la intrusión salina ante el cual hoy son vulnerables 574 asentamientos humanos y 263 fuentes de abastecimiento de agua, según informes oficiales.Trabajadores de la Empresa Aguas de La Habana reparan una de las redes de abastecimiento en el municipio de Cerro, La Habana. Más de 40% del agua que se bombea en Cuba se pierde antes de llegar a su destino por fugas en las tuberías. En el caso de La Habana, las autoridades reconocen la existencia de más de 1000 salideros en las redes hidráulicas.

La isla dispone de capacidades para almacenar más de 9000 millones de metros cúbicos de agua en unos 245 embalses, que junto con una red de plantas de tratamiento y otras obras ingenieras garantizan el suministro a la población, industrias y para riego agrícola.

De acuerdo con el primer Informe Nacional Voluntario de Cuba 2021, 98,3 % de los 11 millones de habitantes de la isla tiene acceso a agua potable, pero solo 86,4 % de la población urbana y 44,5 % de la rural tiene conexión domiciliaria.
Inversiones

Pese a la reforzada crisis económica interna y los impactos del embargo estadounidense, en los últimos años el presupuesto estatal aportó decenas de millones de pesos para ampliar y modernizar la infraestructura hidráulica, mitigar el déficit de líquido y mejorar su calidad.

Sobresalen los trasvases, estratégicas obras ingenieras para controlar posibles inundaciones y trasladar el agua a grandes distancias, a fin de sustentar producciones agropecuarias, además de suministrarla a comunidades y polos turísticos.

Otra parte de los fondos proviene de la cooperación internacional mediante proyectos y fondos de naciones como Arabia Saudí, Kuwait, Japón, España, Francia y del Fondo de la la Opep para el Desarrollo Internacional, entre otros.Mientras las regiones oriental y central de Cuba registraron lluvias por encima de las cotas tradicionales durante la última semana de mayo y las dos primeras de junio, en la parte occidental de la isla los registros promedio estuvieron por debajo de la media histórica.

Las inversiones respaldaron la construcción de plantas desalinizadoras en el periodo 2018-2020 en las provincias de La Habana, Matanzas, Santiago de Cuba, Granma, Guantánamo y el municipio especial de Isla de la Juventud, a fin de crear puntos de fácil acceso en poblaciones afectadas por altos niveles de salinidad en sus fuentes de suministro.

Cuba cuenta con tres plantas para producir tuberías de polietileno de alta densidad de 1200 milímetros de diámetro, para tender una nueva infraestructura hidráulica y sustituir añejos acueductos, algunos centenarios, con persistentes roturas.

Más de 40 % del agua que se bombea en el país se pierde antes de llegar a su destino por fugas en las tuberías.

En el caso de La Habana, las autoridades reconocen la existencia de más de 1000 salideros en las redes hidráulicas, algunos con varios años sin solución.

También se busca priorizar la fabricación de herrajes y piezas para las redes intradomiciliarias, donde se pierde casi un cuarto del recurso.

“Duele e indigna que mientras decenas de miles de personas pasan trabajo para abastecerse en sus casas, millones de metros cúbicos nunca llegan a su destino y corren por las calles”, manifestó a IPS Conrado Silva, un ingeniero jubilado.

Silva refirió a IPS que, “como la escasez de agua no es un asunto nuevo en La Habana ni otras ciudades”, en su caso, como alternativa, abrió un pozo años atrás en el patio de su vivienda, en la periférica localidad de Altahabana, en el municipio de Boyeros.

“Hay lugares de esta zona que hace semanas dejaron de recibir agua. A mi esposa y a mí nos ayudó tener un pozo, que al menos sirve para el baño, lavar, fregar y atender los animales. En otros lugares de más densidad de población sé que no es posible abrirlos”, acotó.
Desafíos

Ofelia Muñoz, residente en el municipio de Playa, comentó a IPS que “los tanques para almacenar agua deberían venderse a precios asequibles, porque los ciclos a veces se alargan. Con mi jubilación es imposible comprar los que venden particulares (mercado negro), a precios altísimos”.

Desde 2017 la ley No.124 de las Aguas Terrestres pauta la gestión integrada y sostenible del recurso, mientras que la Constitución vigente desde abril de 2019 ampara el derecho de las y los cubanos al agua potable y a su saneamiento, con la debida retribución y uso racional.

El país también se comprometió con el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), adoptados por Naciones Unidas en 2015, el sexto de los cuales proyecta el acceso a agua limpia y saneamiento para toda la población para 2030.

Yunia Sierra, una enfermera que vive con su madre y esposo en Alamar, en el municipio de La Habana del Este, sostuvo al conversar con IPS que “es indispensable que haya filtros de agua y a precios económicos en las tiendas, al ser una garantía para nuestra salud”.

Las implicaciones sanitarias derivadas del déficit de agua y los salideros, a juicio del profesor Raciel Blanco, deben encender las alertas sobre la calidad del agua almacenada, a fin de evitar la proliferación de mosquitos y microorganismos perjudiciales para la salud.

“Hay altas temperaturas y en las casas usamos todos los recipientes posibles para guardar agua. A diferencia de la pandemia, apenas hay lugares para adquirir hiploclorito”, un desinfectante del agua potable, reflexionó Blanco al dialogar con IPS.

Además, añadió, “el déficit de combustible ha limitado las fumigaciones. Creo que debe insistirse en hervir el agua y otras medidas preventivas para evitar epidemias como el dengue u otras enfermedades”.

En una nación que deberá optimizar y ahorrar cada vez más su agua, expertos en la materia exhortan a incentivar una cultura hídrica, tanto en el sector empresarial estatal, el privado y la ciudadanía.

Técnicas como la siembra de agua, la construcción de aljibes y otros depósitos, así como la reutilización del líquido también deben encontrar mayores estímulos para respaldar el manejo sostenible del recurso.

miércoles, 20 de abril de 2022

El jacinto de agua inunda el Yayabo (+fotos y video). Comentario HHC

Casi a punto de tomar por la fuerza la popularidad del emblemático río Yayabo, el jacinto de agua hace justicia al proverbio: no todo lo que brilla es oro. Escambray desenreda este acertijo ambiental, sin conocer cuándo comenzó y, mucho menos, cuándo acabará

Por AILÉN MARTÍNEZ MORGADO, Escambray


El jacinto de agua de a poco borra las márgenes del río Yayabo durante su asentamiento como una especie invasora.

Cuentan que cuando los brotes de cultivos abrazaban el horizonte, allá por el Medioevo, la prosperidad les sucedía. “Verde como la esperanza”, aprendimos a decir los occidentales desde entonces. Sin duda, palabras de fe.



Asoma la primavera en la villa del Yayabo y el color tiñe al cauce padre. Una acuarela de jacinto de agua ha echado raíces desde la orilla hasta el mismo corazón fluvial. Cada semana la planta duplica sus esquejes.

Quizá el lugar y momento precisan de la poesía, del romance y la meditación. Mas, en medio del verdor del paisaje, una llega a preguntarse si la vida ha decidido regalarnos tiempo, como si tantas calamidades pueden esperar con calma.

Una invasión se adueña del río y no hay santo que se ocupe, ni siquiera la memoria caprichosa que asegura que allí, debajo del follaje, habitan especies acuáticas. Ni los mosquitos, ni el hedor, ni la basura pueden enfermar la desidia. De a poco, las márgenes desaparecen.

UNA PLAGA DENTRO DE OTRA

Para la mayoría de los espirituanos, la sábana que tapa al río Yayabo está compuesta por malangueta; sin embargo, la ciencia establece otra cosa. Aunque pertenecen a la división Magnoliophyta dentro de su Reino, la malangueta es de tierra, y el jacinto, en cambio, encuentra en las aguas condiciones favorables para su desarrollo.

Esta última, de nombre científico Eichornia crassipes, nació en la cuenca del Amazonas y no tardó en propagarse por el mundo. Su aspecto ornamental favoreció la exportación. “En algún periplo histórico de migraciones, como el de nuestra población aborigen, pudo haber venido. No es una especie autóctona; pero sí está completamente naturalizada en Cuba por, al menos, más de cinco siglos”, explica Néstor Álvarez Cruz, subdelegado de Medio Ambiente de la Delegación Territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en Sancti Spíritus.

Y, en efecto, el también conocido como camalote se adaptó muy bien. Hoy no se precisan los años desde que este espectáculo de la naturaleza edulcora la ciudad, generalmente, en períodos secos. Con el descenso de las precipitaciones y, por ende, de los niveles acuíferos, la materia orgánica aumenta su grado de concentración y despega, así, la mala hierba.


Por su exotismo y belleza, la flor del jacinto de agua abunda en estanques artificiales con finalidad decorativa.

“Ella lleva un manejo muy difícil de hacer por su rápida reproducción. Lo ideal resulta que, llegada la primavera, el río crezca y la arrastre”, responde el especialista ambiental ante la duda sobre si el Citma contempla acciones de saneamiento para menguar la incidencia del jacinto de agua. Mientras el tiempo pasa, para los trabajadores de la Taberna Yayabo parece detenerse. Según sus propias declaraciones, ya van cinco los infectados con dengue en lo que va de año a causa del repunte de Aedes aegypti que vive en la susodicha.

Todo parece indicar que bordear el río Yayabo, lejos de un privilegio ancestral, por estos días representa la cruz que les tocó cargar a unos cuantos vecinos desafortunados. A esta reportera le consta que, a una cuadra de distancia, en el Museo de Arte Colonial, la estancia en el patio se torna insoportable por el insecto.

Álvarez Cruz asegura que su proliferación poco tiene que ver con la planta y sí mucho con las pilas de basura en el área aledaña. De la suciedad deja constancia Ángel Hernández Vidal, jefe de mantenimiento de la Empresa Municipal de Acueducto y Alcantarillado de Sancti Spíritus: “Delante de nosotros los vecinos arrojan escombros, pomos plásticos, desechos de comida y sanitarios. Les hemos llamado la atención innumerables veces y convocado a inspectores. La situación no se resuelve”.

De lunes a sábado Alberto Machado Hernández limpia la periferia del río junto a otros cuatro obreros, en un tramo comprendido entre el balneario y la represa del acueducto. “Hacemos lo que podemos; no somos magos. Llegamos hasta donde alcanzamos. El lacustre del medio solo se va con una redecilla desplegada por mediación de un bote, que no tenemos”, sentencia tajante el jefe de brigada.

No (con)vencida con los argumentos, Adriana Sánchez Pérez, gastronómica por más de un lustro de la Taberna, refiere que después de las seis de la tarde los propios clientes huyen de los balcones de la unidad —en su momento, el principal atractivo de la instalación eminentemente turística—, debido al asedio de mosquitos.

VERDE, QUE TE QUIERO… ¡TRANSPARENTE!

Con tantas directrices en materia medioambiental en Cuba y el jacinto de agua viene a tomar la “justicia” con sus raíces. “Él limpia el Yayabo de desperdicios domésticos. Los asimila y lleva a su estructura”, desenreda el subdelegado del Citma este acertijo natural.



Los vecinos y trabajadores de la periferia del río Yayabo manifiestan su insatisfacción por la oleada de mosquitos que invade la zona desde que se arraigó el camalote.

“El exceso de nutrientes por la actividad negligente del hombre, principalmente de nitrógeno y fósforo, produce la eutrofización. Este fenómeno ocurre cuando la famosa cuenca espirituana alcanza elevadas cantidades de excrementos.

“Las acciones de purificación a nivel internacional son muy costosas. Por este concepto, en el mundo existe un déficit de saneamiento acumulado y Sancti Spíritus no escapa a esa realidad. En un futuro inmediato, trabajaremos en la creación de un sistema de colectoras de residuales para la limpieza de los que hoy vierten en nuestro principal afluente”, argumenta.

Entre tanto se materializa este empeño, únicamente estampado en papeles, la podredumbre adquiere límites insospechados. Con ella, la plaga va y viene año tras año. Los mismos habitantes de Sancti Spíritus desperezan la conciencia solo cuando las hojas amenazan con borrar el torrente.

La planta reduce el intercambio de oxígeno entre la atmósfera y el agua, efecto que retarda la reproducción de la fauna del río. Mientras las empresas provinciales de Acueducto y Alcantarillado y Servicios Comunales, o la Delegación Territorial de Recursos Hidráulicos y el propio Citma se disputan la responsabilidad de lo que sucede aguas adentro, a la invasora mucho hay que agradecer. Por ironías de la vida, el camalote proporciona unos crustáceos como alimentos para peces, reptiles y anfibios que ayudan a la supervivencia en medio de la contaminación.

Con tan “noble gesto”, a los responsabilizados de atajar el fenómeno de seguro no les viene mal la espera. A fin de cuentas, con tantos gastos y tan poco presupuesto, el mejor negocio bien pudiera ser colgar los guantes. En este sentido, Néstor Álvarez aconseja esperar el florecimiento de la especie, período en el que se reduce su capacidad de reproducción. “Solo entonces se podrá contener por algunos meses”, acota. 


Montañas de basura alrededor y dentro del afluente devienen materia orgánica para la proliferación de la plaga.

Estudios recientes catalogan el jacinto de agua como amenaza de los ecosistemas acuíferos. En España, por ejemplo, desde el 2011 se prohibió su introducción en el medio natural. Ante la inevitable escalada de la mala hierba, técnicas más revolucionarias encuentran en su procesamiento el combustible del futuro: el biogás.

Desde la ciencia entonces habrá que repensar cómo contener el estrago en Cuba, a sabiendas de su ultimátum a las reservas acuíferas. Si en el Medioevo, el color verde representó la prosperidad, en pleno siglo XXI espirituano el jacinto de agua viene a decirnos todo lo contrario: la contaminación arrecia; la suciedad florece y la indolencia margina.

No por atractiva al paisaje, la planta debe instalarse como uno de los tantos males necesarios que denigran el entorno de un símbolo idiosincrático: el río Yayabo.

Comentario HHC; El deterioro moral y cívico de una parte de la población, se manifiestan en las actitudes  deleznables que realizan en todos los ámbitos de la vida estos grupúsculos.

En mi hogar, en la década del 80 del siglo pasado, la casa estaba rodeada de un muro de 40 cm de alto, y el fondo del patio no había nada, y eso era suficiente pra que nadie pasara.  En la década del 70 dejaban hasta los litros de leche en las puertas y no se perdían. Pero en la década del 90 y hasta la fecha, se tuvo que poner cerca peerless de más de 2 metros, y con alambres de púas como " adornos", y con todo, han existido intentos y han logrado robar cosas del patio como una bicicleta, bombillos, bomba de agua, etc.

Hoy leo una noticia que pusieron carteles en las ocho vías para señalizar mejor el tránsito,  veremos cuanto duran. En los inicios de la década del 90 uno iba por las ocho vias y había señales de todo tipo , incluso por cada kilómetro sé sabia por que KM ibas ¿Qué ocurrió? Se fueron robando todas las señalizaciones para aprovechar el hierro y demás de las mismas y desaparecieron casi todas.

Ese espécimen de ser humano, que no es aún mayoría, es el mismo que no quiere trabajar, y el que lo hace, está pendiente de como se aprovecha de lo que tiene a su alrededor, no hay sistema de estimulo que funcione, porque su actitud ya esta predeterminada. Para ellos no hay limite posible que le funcione, y los haga aportar a la sociedad. Son los portadores de lo mas violento que desplegaron en el 11 J , son los que van con su baja catadura moral actuando por la vida que tienen a su paso., en un omnibus, en colas, mercados, etc en cualquier lugar. 

Me duele decirlo, pero después de 63 años,  estos seres humanos a los que he aludido, y que se están incrementando, son obra de la revolución, quizás como subproducto, pero lo son. No hay que culpar a nadie más que a nosotros mismos.

Quiero creer que deben existir investigaciones que analicen las causales de esos comportamientos, y las recomendaciones para su solución, pero lo real es que siguen creciendo como "plaga", porque se trasmite de generación en generación, misma y a modo se simil, como se ha cubierto el rio que reseña el artículo. Y si llegan a convertirse en mayoría,  la existencia misma de la nación está en peligro, porque es un hecho que no defenderan la revolución, porque se carecen de valores éticos, de conciencia social y solidaria.  

Lo anterior es un peligro que nos está corroyendo lentamente, no es  masivo, pero es en extremo peligroso a largo plazo. Hay que combatirlo, reeducarnos y solucionarlo por todas las vías. lo antes posible. ¿ Vale la Pena?