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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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domingo, 6 de septiembre de 2026

Los precios siguen ascendiendo por una cuesta arriba



Actualización de la canasta básica alimentaria






El reciente informe de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) acaba de corroborar, lo que cualquier cubano que tenga que comprar productos de la canasta básica sabe: los precios no paran de subir.

Las cifras formales publicadas ponen de relieve que la inflación interanual en el mercado formal en Cuba repuntó más de dos puntos porcentuales en julio y se situó en el 20,70 %, mientras que la mensual subió un 2,56 % respecto al mes anterior. Por cuarto mes consecutivo, el aumento acumulado de los precios al consumidor en julio de 2026 superó el registrado en igual período de 2025, es decir de 8,79 % en 2025 a 15,12 % en el 2026 casi que se duplica.

Estas cifras muestran que la inflación no solo se mantiene alta, sino que además vuelve a acelerarse; los precios crecen cada vez más rápido. Eso significa una pérdida sostenida del poder adquisitivo y una mayor dificultad para que hogares y empresas puedan planificar sus gastos, ahorrar o invertir. Cuando los ingresos no crecen al mismo ritmo que los precios, las familias se ven obligadas a reducir su consumo —ya de por sí deprimido—, sustituir productos o prescindir de bienes y servicios básicos. Una inflación persistente de esta magnitud también genera incertidumbre, distorsiona las decisiones económicas y termina profundizando el empobrecimiento y las desigualdades.

Los datos no son novedosos ya que, desde comienzos del 2026, las cifras se mantienen altas y es demostración de la situación económica nacional, agravada por las sanciones impuestas por Estados Unidos, especialmente el cerco petrolero implantado por ese país a la Isla desde enero de 2026.

El incremento de los precios vuelve a cierta normalidad en el sentido que son las categorías de alimentación, bebidas no alcohólicas y en cierto sentido el transporte las que más crecen.

Algunos economistas hemos planteado que la realidad puede ser peor de lo que muestras las cifras oficiales, ya que esta más normalizado la captación de las cifras en entidades estatales, y en el sector privado abundan precios falsos en productos topados o estos se venden de manera informal.

Por categorías, resalta el incremento interanual en Restaurantes y Hoteles (32,57 %), seguido de los Alimentos y las Bebidas no Alcohólicas (26,36 %), el Transporte (24,96 %), la Educación (23,32 %) y los Servicios de la Vivienda (20,83 %).

Ya no suena a novedoso que el país viva una espiral inflacionaria o hiperinflación. Desde el 2021, con la reforma monetaria que se intentó poner en vigor, la moneda nacional en las entidades estatales de 1 dólar igual a 1 peso, se devaluó a de 25 pesos por dólar. Sin embargo, en la calle el aumento fue mucho mayor, y ese se ha mantenido hasta hoy. El Banco Nacional de Cuba reconoce hasta el 25 de agosto, una tasa de 636 pesos por un dólar, mientras que los monitoreos realizados por elToque lo sitúan en 670.

Cualquiera de las dos cifras que se tome es altísima en relación al salario mínimo que, luego de la última actualización, se situó en 3 210; por lo que un trabajador que tenga ese sueldo ganaría solo 5 dólares según la cifra estatal, y 4.7 según la cifra informal. En términos nominales, esto colocaría al salario mínimo cubano entre los más bajos de América Latina. Incluso teniendo en cuenta las cada vez más insuficientes prestaciones sociales —salud, educación, y la libreta de abastecimiento— deja a los trabajadores en una desprotección total ante la subida de precios constante.

Cuba se encuentra sumida en una grave crisis económica y energética desde hace más de cinco años —catalogada por los expertos como la peor de las últimas décadas— visible en la escasez de insumos básicos como alimentos, medicinas y combustible, una elevada inflación, la contracción económica, una dolarización creciente y prolongados apagones diarios y lo más interesante que aún no se vislumbra la salida a esa crisis al menos en el corto plazo.

El aumento persistente de precios tiene causas estructurales, pero es indudable que en el corto plazo el factor geopolítico ha sido crucial. El endurecimiento de las sanciones de EE. UU, que incluye el bloqueo petrolero a las entidades estatales agrava las insuficiencias de un modelo de planificación centralizada que dejo de funcionar hace mucho tiempo.

Un indicador que demuestra las afirmaciones del aumento sistemáticos de los precios es el índice de precios al consumidor.

Fuente: ONEI

En otro ejercicio ya realizado, pero actualizado con los datos más recientes de la Oficina Nacional de Estadística e Información, puede observarse que, solo para La Habana —donde se concentra una parte importante de la población cubana—, una canasta alimentaria representativa para dos personas muestra un incremento de precios de casi un 60 % en apenas un año. Su costo actual, estimado en 47 135 pesos, equivale a unos 74 dólares mensuales si se utiliza la tasa oficial de 636 CUP por dólar, y a unos 70 dólares si se toma como referencia la tasa informal de 670 CUP.

Fuente: Elaborado por el autor en base ANEXOS ÍNDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR BASE DICIEMBRE 2010 República de Cuba Edición julio 2026

El contraste con los ingresos es aplastante. Los 47 135 pesos que cuesta esta canasta para dos personas equivalen a casi 15 salarios mínimos mensuales. Un trabajador que perciba ese salario podría cubrir apenas el 6,8 % de su costo; incluso en un hogar donde dos personas cobren el salario mínimo, sus ingresos conjuntos —6 420 CUP— alcanzarían para solo el 13,6 % de la canasta. Una madre soltera con un hijo, sin ingresos adicionales y que perciba únicamente el salario mínimo, necesitaría destinar casi 15 meses de su sueldo íntegro para cubrir el costo de un solo mes de esa canasta alimentaria.

A esa canasta habría que sumar, además, gastos que durante décadas estuvieron cubiertos o fuertemente subsidiados por el Estado y que hoy recaen cada vez más sobre los hogares. Un ejemplo son los medicamentos, la reciente autorización de farmacias privadas constituye un avance para ampliar una oferta que se mueve hoy solo en el mercado informal, pero hasta ahora no se ha anunciado un mecanismo que subsidie las compras realizadas en esos establecimientos, pues los precios subsidiados y la asistencia social continúan circunscritos a la red estatal, precisamente la que enfrenta mayores problemas de abastecimiento.

Algo similar ocurre con la electricidad, ante apagones que en 2026 han llegado a superar las 20 horas diarias, garantizar un mínimo de autonomía supone adquirir plantas de combustible o baterías y paneles solares, ofertas que se adquieren solamente en divisas, superan en cualquier caso los 1000 dólares —para una pequeña estación con un panel— y que, de hecho, han aumentado considerablemente su precio en los últimos meses a partir de la dificultad de los barcos de encallar en puerto cubano por las sanciones de la Casa Blanca.

A ello se añade un transporte público reducido a mínimos por la falta de combustible, que obliga a caminar largas distancias o recurrir a alternativas privadas mucho más costosas. En consecuencia, el problema trasciende la alimentación —ya de por sí incosteable con salarios bajos— y se traslada a servicios básicos que el sistema público ya no logra garantizar de manera regular.

En general, la familia cubana se encuentra en una etapa de sobrevivencia, y una parte importante del deterioro reciente responde a factores sobre los cuales el Gobierno cubano tiene un margen de actuación limitado. El cerco petrolero impuesto por Estados Unidos, no solo ha restringido la disponibilidad de combustible, sino que ha encarecido prácticamente toda la economía: producir, transportar alimentos, mover pasajeros o mantener funcionando una empresa cuesta más cuando el combustible escasea. A ello se ha sumado la presión sobre el transporte marítimo. Grandes navieras han suspendido o reducido sus operaciones con Cuba ante el riesgo de sanciones estadounidenses, disminuyendo las alternativas para importar mercancías y añadiendo costos, demoras e incertidumbre a productos que finalmente paga el consumidor.

Pero esas restricciones externas no implican que dentro del país no exista margen para actuar. Intentar contener la inflación mediante topes administrativos no resuelve el problema. Si vender un producto al precio fijado deja de ser rentable, el producto desaparece del mercado —generando escasez— y luego reaparece en el sector informal a un precio mucho más alto. La propia experiencia cubana reciente con los topes a alimentos importados mostró esas dificultades, al punto de que fueron eliminados a nivel nacional, aunque posteriormente varios gobiernos locales volvieron a recurrir a ellos, pese a que el mismo discurso oficial reconoció que no funcionan.

La respuesta más elemental, por tanto, sigue siendo aumentar todo lo posible la producción nacional de alimentos, es decir, potenciar el incremento de la oferta nacional, para el cual habría que analizar qué factores en las nuevas circunstancias entorpecen o frenan el desarrollo agrícola.

Debe reconocerse que varias de estas decisiones aparecen ya en las transformaciones económicas anunciadas en 2026 —entre ellas la agilización de la entrega de tierras, la eliminación de límites al usufructo y nuevas vías de financiamiento agrícola—, pero su efecto dependerá de que se implementen con rapidez y sin reproducir la misma burocracia que pretenden eliminar.

Cuba no puede decidir cuándo terminarán las sanciones estadounidenses, pero sí puede evitar añadir al precio de cada libra de alimento el costo de restricciones, controles y trabas internas que hoy hacen todavía más difícil producir y vender.

lunes, 24 de agosto de 2026

Acercamiento al contenido de la Resolución 16/2026: Los Mercados de Barrio en el Derecho cubano

Por: Yuliesky Amador Echevarria



  El Gobierno Provincial del Poder Popular de la capital busca mejorar la transparencia en la comercialización de alimentos. Foto: Tribuna de La Habana.

A veces, una norma jurídica parece escrita en un código inaccesible, reservado solo para especialistas. Pero cuando esa norma regula algo tan cotidiano como el lugar donde compramos los alimentos, merece un acercamiento que la devuelva al espacio público.

La Resolución 16 de 2026 del Ministerio del Comercio Interior, publicada en la Gaceta Oficial No. 64 Ordinaria de 2026, es una de esas normas. Su objeto, según consta en la ficha oficial, es establecer las “Normas para el funcionamiento del Mercado de Barrio”. Detrás de esa fórmula breve se esconde un conjunto de reglas que organizan una nueva modalidad de comercialización minorista en Cuba.

¿Qué dice realmente esta norma? ¿Cómo se inserta en el sistema jurídico existente? Y, sobre todo, ¿qué implica para quienes compran y para quienes venden? Vale la pena detenerse en estas preguntas.

¿Qué son los Mercados de Barrio desde el Derecho?

La Resolución 16/2026 define los Mercados de Barrio como una forma de gestión de venta de mercancías para la comercialización de una nomenclatura definida de productos, en establecimientos seleccionados.

Esta definición no es inocente. Al calificarlos como una “forma de gestión”, la norma los distingue de otras modalidades de comercio existentes. No son simplemente “tiendas” o “bodegas” con otro nombre; son una categoría jurídica propia, con reglas específicas que la diferencian del resto del sistema de comercio interno.

Como precisó la ministra del Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, con el denominado Mercado de Barrio se busca reubicar y transformar la red de bodegas, mercados y carnicerías. Es decir, no se crea algo completamente nuevo sobre terreno virgen, sino que se reaprovecha y reconvierte una infraestructura existente bajo un nuevo régimen jurídico.

¿Quiénes pueden participar? La pluralidad de actores económicos

Uno de los aspectos más relevantes de la Resolución 16/2026 es la diversidad de actores que pueden participar en esta modalidad de comercialización. La norma está diseñada para integrar a los actores económicos estatales y no estatales en la gestión de servicios clave para la población.

Esta apertura a múltiples formas de gestión no es un detalle menor. Desde el punto de vista jurídico, significa que la norma reconoce explícitamente la coexistencia de diferentes sujetos de Derecho en un mismo espacio de comercialización. No hay un régimen único para todos, sino reglas comunes que se aplican a actores con personalidades jurídicas y regímenes tributarios distintos.

La Resolución, sin embargo, no los iguala: establece condiciones diferenciadas. Por ejemplo, se exonera del pago del arrendamiento del establecimiento durante los dos primeros años, prorrogable en caso de inversiones. Y se establece que la empresa propietaria del establecimiento recibe un porcentaje de la utilidad del negocio, que se pacta entre las partes.

Esto último es jurídicamente significativo, pues la relación entre el propietario del inmueble y el administrador no es unilateral, sino que se basa en un contrato, en una negociación entre partes. El Derecho deja espacio para la autonomía de la voluntad, dentro del marco que la propia Resolución establece.

¿Qué productos se comercializan? La nomenclatura definida

La Resolución 16/2026 no deja la comercialización al arbitrio de cada administrador. Establece una “nomenclatura definida de productos”, es decir, una lista de bienes que pueden ser objeto de comercio en estos establecimientos.

Los establecimientos involucrados priorizarán productos alimenticios y de aseo para comercializar. Entre los productos se incluyen: leche en polvo y otros lácteos, picadillo, hamburguesa, pollo, salchicha, huevo, aceite vegetal, puré y conservas de tomate, pastas alimenticias, fideos, granos, arroz, azúcar, harina de trigo, sopa instantánea y café. Entre los no alimenticios: detergente, jabón, papel sanitario, desodorante y crema dental.

¿Por qué es relevante esta lista? Porque define el objeto del contrato de administración y, al mismo tiempo, acota el ámbito de aplicación de los beneficios fiscales asociados. No cualquier producto puede venderse en un Mercado de Barrio; solo aquellos que la norma autoriza. Y, como veremos, solo esos productos pueden acogerse a los incentivos tributarios previstos.

El precio: ¿más barato? La reducción del 10 % al 15 %

Quizás el elemento que más atención ha concitado en el debate público es el relativo a los precios. La Resolución 16/2026 establece que los establecimientos del Mercado de Barrio aplicarán una reducción de precio de entre un 10 % y un 15 % con relación al precio referente del resto de establecimientos que vendan productos similares.

Desde el punto de vista jurídico, esta disposición plantea varias cuestiones.

Primera: el precio no es libre. A diferencia de otras modalidades de comercialización donde el vendedor puede fijar el precio que considere, aquí existe un límite máximo (el precio referente menos el 10 %) y una horquilla obligada (entre el 10 % y el 15 % de reducción). El administrador puede decidir dentro de ese rango, pero no fuera de él.

Segunda: “el ­precio referente” no lo define la Resolución 16/2026, sino que remite a otros precios existentes en el mercado. Esto genera una dependencia jurídica: para saber si un Mercado de Barrio está cumpliendo la norma, hay que conocer cuál es el precio referente en cada momento y lugar. Y ese precio referente puede variar.

Tercera: la reducción no es optativa. No dice “podrá reducir”, sino que establece una reducción. Es una obligación. Quien administra un Mercado de Barrio tiene la obligación jurídica de ofrecer esos productos con un descuento respecto del resto del mercado.

El componente tributario: incentivos fiscales

La Resolución 16/2026 no actúa sola. En la misma Gaceta Oficial No. 64 se publicaron otras dos normas del Ministerio de Finanzas y Precios que la complementan: la Resolución 160/2026 y la Resolución 161/2026.

La Resolución 160/2026 exonera del pago del Impuesto sobre las Ventas por la comercialización mayorista de mercancías importadas que se destinan a la comercialización minorista estatal. Es decir, elimina un impuesto en el eslabón mayorista.

La Resolución 161/2026, por su parte, establece una bonificación consistente en la aplicación de un tipo impositivo del cinco por ciento (5 %) para el cálculo y pago del Impuesto sobre las Ventas por la comercialización minorista de los productos relacionados en su Anexo Único, cuando se comercialicen a través de establecimientos vinculados al proyecto “Mercado de Barrio”.

¿Qué significa esto en términos prácticos y jurídicos?

Que quien comercializa en un Mercado de Barrio paga un Impuesto sobre las Ventas reducido (5 % en lugar de la tasa general que pueda corresponder). Y que, además, la cadena mayorista que abastece a esos establecimientos puede estar exenta del impuesto. Esto no es una casualidad. La Resolución 16/2026, la 160/2026 y la 161/2026 forman un paquete normativo coherente: la primera regula la actividad comercial, las otras dos establecen un tratamiento fiscal favorable. Son piezas de un mismo rompecabezas jurídico.

Pero conviene no confundir los planos. La bonificación tributaria no es un descuento directo al precio final. Es un incentivo al comercializador, que puede trasladarse al consumidor, pero no necesariamente en la misma proporción. El Derecho tributario y el Derecho de precios son disciplinas distintas, aunque en la realidad económica confluyan.

El vínculo entre actores: el contrato como eje

Un aspecto que merece atención es la regulación de la relación entre la empresa propietaria del establecimiento y el actor económico que lo administra. La Resolución establece que el vínculo se realiza bajo los siguientes principios:

· Se prioriza el contrato de administración de servicios y comercialización.

· Los trabajadores son seleccionados por los actores económicos, con prioridad los que ya laboran en el establecimiento.

· Se exonera del pago del arrendamiento durante los dos primeros años, prorrogable en caso de inversiones.

· Se promueven acciones de reparación y mantenimiento del establecimiento.

· La empresa propietaria recibe un porcentaje de la utilidad, pactado entre las partes.

· Cuando los actores económicos realicen inversiones, su valor se descuenta de los porcentajes de utilidad pactados.

Desde el Derecho civil y mercantil, esto implica la existencia de un contrato bilateral, con obligaciones para ambas partes. No es una concesión ni una simple autorización; es un vínculo jurídico negocial.

El hecho de que se “priorice” el contrato de administración no significa que sea el único, pero sí que la norma orienta hacia esa figura. Y el hecho de que el porcentaje de utilidad se ­“pacte entre las partes” indica que existe un margen de negociación, dentro de los límites que la propia Resolución establece.

Los Mercados de Barrio y el consumidor: ¿qué cambia?

La Resolución 16/2026 no regula directamente la protección al consumidor. Esa materia tiene su propia norma: la Resolución 54 de 2018 del MINCIN, publicada en la Gaceta Oficial No. 26 Extraordinaria de 2018, que aprueba las “Indicaciones para la organización y ejecución de la protección al consumidor en el sistema de comercio interno”.

Pero la nueva modalidad de comercialización sí afecta la posición del consumidor en varios aspectos. En primer lugar, el consumidor accede a productos con precios potencialmente más bajos, gracias a la reducción obligatoria del 10 % al 15 %. Eso es un beneficio directo.

En segundo lugar, el consumidor se enfrenta a una mayor diversidad de actores económicos: no solo el Estado, sino también mipymes, cooperativas, trabajadores por cuenta propia. Esto plantea preguntas sobre la uniformidad de la protección: ¿los derechos del consumidor son los mismos ante unos y otros? La respuesta, en principio, es afirmativa: la Resolución 54/2018 se aplica a todo el sistema de comercio interno, independientemente de la forma de gestión.

En tercer lugar, la ministra precisó que, a partir de las disponibilidades, puede haber una decisión colegiada entre el actor económico y los factores del territorio para destinar productos a los más necesitados, “lo cual tendrá un destino controlado buscando atender a quienes más lo necesitan”.

El marco normativo de conjunto

La Resolución 16/2026 no es una isla. Se inserta en un ecosistema jurídico más amplio. Por un lado, está el Decreto 24 de 2020, que establece las “Facultades para la aprobación de precios y tarifas”, y el Decreto 156 de 2026, que lo modifica. Estas normas determinan quién tiene competencia para fijar precios en los diferentes sectores.

Por otro lado, están las resoluciones del Ministerio de Finanzas y Precios que establecen los tratamientos tributarios específicos (160/2026 y 161/2026). Y, en un plano más general, está la Resolución 54/2018 sobre protección al consumidor, que opera como un marco transversal.

La Resolución 16/2026 no crea un nuevo sistema desde cero. Lo que hace es habilitar una nueva modalidad dentro del sistema existente, con reglas propias pero en diálogo con el resto del ordenamiento.

A modo de conclusión: una norma que merece ser conocida

La Resolución 16/2026 no es una norma críptica ni lejana. Regula algo tan tangible como el lugar donde compramos parte de nuestra canasta básica. Detrás de su lenguaje técnico se esconden decisiones importantes: qué productos se comercializan, a qué precio, quiénes pueden venderlos, qué impuestos pagan y cómo se relacionan los diferentes actores económicos.

Conocer esta norma no requiere ser Especialista en Derecho. Pero sí requiere, como en tantos otros ámbitos, aprender a formular preguntas: ¿quién administra este Mercado de Barrio? ¿Qué productos puede vender? ¿El precio que estoy pagando refleja la reducción obligatoria? ¿Qué impuestos se están aplicando?

Porque, como ocurre con los precios en general, detrás de la vitrina y del mostrador hay un entramado jurídico que organiza la actividad comercial. La Resolución 16/2026 es una pieza de ese entramado. Y entenderla, aunque sea en sus líneas generales, es un ejercicio de ciudadanía.

lunes, 13 de julio de 2026

Cuba: Eliminan límites de hectáreas y simplifican trámites para la entrega de tierras en usufructo

 

En este artículo: Cooperativas, Economía, Gobierno cubano, Jorge Luis Tapia Fonseca, Tierra

 


Un requisito es que quien solicite más tierras debe tener explotadas las que ya posee. Foto: Juvenal Balán/Granma.

Sobre la implementación de las Transformaciones Económicas y Sociales, con énfasis en las medidas vinculadas a la producción de alimentos, prioridad establecida en el Programa Económico y Social de Gobierno 2026, dialogó el vice primer ministro, Jorge Luis Tapia Fonseca, con cooperativistas y productores de municipios del oeste de la capital.

Tapia Fonseca significó que estas transformaciones no pueden verse únicamente desde el eje agroalimentario, sino desde la integralidad de los 23 ejes que componen el programa, donde los campesinos participan como actores económicos de la sociedad.

“Las transformaciones no podemos verlas solo en un eje, sino en la integralidad de cada uno que tiene el programa para su implementación”, enfatizó.

Una de las medidas más significativas consiste en simplificar el proceso de entrega de tierras en usufructo. Ahora, las empresas del Sistema de Agricultura podrán entregar directamente las tierras a quienes las soliciten, en coordinación con las cooperativas. El solicitante deberá presentar un proyecto productivo que especifique el destino de la tierra: ganadería, frutales, cultivos varios u otros fines.

El tiempo estimado para la entrega no superará los 15 o 20 días, agilizando significativamente un proceso que anteriormente podía extenderse considerablemente.

“No hay que esperar que todas las normas estén listas, sino en la medida en que se va presentando el respaldo jurídico, se van implementando”, explicó el vice primer ministro.

Eliminación de límites y nuevos actores económicos

Por su parte, el titular de la Agricultura, Ydael Pérez Brito, explicó que se eliminan los límites de hectáreas para la entrega de tierras en usufructo, así como el tiempo de explotación. Ahora, el área será determinada según el proyecto productivo presentado y los programas priorizados. Un requisito esencial: quien solicite nuevas tierras debe tener explotadas las que ya posee.

Todos los actores económicos pueden solicitar tierras: cuentapropistas, mipymes, empresas mixtas e inversión extranjera, siempre que quieran estar vinculados a la producción de alimentos o a la exportación. “Actores económicos, no importa de qué sectores. Quien quiera ir para la tierra a trabajar, puede hacerlo”, precisó Tapia Fonseca.

En el caso de las CPA (Cooperativas de Producción Agropecuaria), al ser propiedad privada, la aprobación de entrega de tierras corresponde a la asamblea de socios, aclaró.

Novedades en procesos jurídicos

Las reclamaciones sobre herencias y procesos jurídicos vinculados a la tierra ya no serán competencia del Ministerio de la Agricultura, sino de los tribunales y las direcciones de Justicia municipales y provinciales.

Una modificación trascendental: las tierras entregadas en usufructo ahora podrán ser heredadas, incluyendo aquellas de personas que emigraron del país. Quienes salieron de Cuba, pero conservan su ciudadanía efectiva, también podrán solicitar tierras en usufructo.

Tapia Fonseca explicó que, en respuesta a uno de los planteamientos más realizados por los agricultores durante años, el relacionado con la bienhechuría, “en este caso se crece el área de bienhechuría hasta un 5 % del área total de la tierra que dispone”.

En el caso de la vivienda, comentó, “cuando el productor lleva más de cinco años con resultados positivos, se autoriza que la vivienda pase a ser propiedad del productor”. Tenemos ejemplos de personas con resultados sostenidos por diez y 15 años y eso es un gran beneficio.

Pablo Palermo, presidente de una CCS, destacó la importancia de que las cooperativas sean decisoras en la entrega de tierras:

“La cooperativa sabe cuál es su mejor productor, quién se la merece, quién no. Que seamos partícipes tanto en la posible extinción por indisciplina como en la explotación eficiente de la tierra, eso es lo más importante que ha pasado. Llevamos años luchando en esto”.

Tapia Fonseca concluyó que estas transformaciones responden a la necesidad de poner en producción las tierras ociosas o deficientemente explotadas en el país.

“Si nosotros no producimos más, si no ponemos más personas en la tierra, entonces no avanzamos”, sentenció.

(Tomado de Granma)

miércoles, 10 de junio de 2026

Producir la tierra es proponérselo

Ministerio


Producir la tierra es proponérselo

Por: Rodrigo Motas Tamayo, Periodico La Demajagua





10 de junio de 2026

Cinco años atrás esto era prácticamente un potrero, se sembraban dos o tres carreras de cualquier producto y ya. Había perdido su esplendor de huerto referencial, explica Maikol Vázquez Tortosa, mientras sus manos señalan hacia el campo. Ahora es otra cosa, hay cambios. Sonríe.

Arrendé tractores y picadoras para preparar la tierra, hicimos un pozo y sembré maíz, yuca, pepino y cebollín, y luego, en la campana de frio, logré remolachas, col, tomate y Ají pimiento, este último fue decisivo en las ganancias.

Asociado a la UBPC Francisco Castro Ceruto, Vázquez Tortosa es uno de los primeros productores en Campechuela en montar el sistema fotovoltaicos en su finca Ebenezer y cuyo impacto ya muestra sus frutos.

Ante las adversidades acarreadas por la falta de combustibles y los gastos de una planta para generar energía eléctrica, los paneles solares son la salvación, pues no solo pago menos por consumo, sino que puedo ajustar el riego a determinadas horas.

Ahora mismo se preparan dos hectáreas para sembrar boniatos, y en igual cifra coseché antes más de 600 quintales de cebolla.

Yo comencé con 2.14 hectáreas y ahora tengo 6, y proyecto el montaje de una Casa de Posturas y un Módulo pecuario en la parte alta, para la crianza de chivos, ovejas, puercos, conejos y aves de corral.

Procedente de la comunidad rural campechuelense Altos de Jo, este hombre de 42 años, casado y con cinco hijos aprendió a cultivar la tierra y cuidar la familia. En Campechuela encontró el apoyo del Partido y el Gobierno para asumir sus nuevos compromisos.

Tengo invertidos más de 5 millones de pesos en la cebolla, cuya mayor cantidad ahora mismo está en almacenes porque el mercado está abarrotado. Vendo en 5 puntos pero la salida es lenta y súmale a ello que otros municipios venden aquí también.

Tenemos autorizó para salir a otros territorios granmense, pero la situación en estos no es diferente, y por otro lado el traslado, combustible, impuestos y otros gastos asumidos lo hacen todo irrentable. Si pudiéramos salir a otras provincias, tal vez habría ganancias.

Este año llegué a tener en el campo hasta 35 hombres contratados para cosechar la cebolla e imagínese que se les pago 1000 pesos a cada uno por día, más similar cifra a los 10 trabajadores permanentes de la finca. Le repito, el ají pimiento es el que responde, comencé su recogida en diciembre y todavía hay más en el campo.

Alrededor del área hay sembrado plátano burro y censa 324 de los que he recogido más de 15 quintales, y cuento con pepino verde para semilla y pronto instalare los 8 paneles que me faltan y garantizar los 10.2 kilowatt de entrega.

Vivo de lo que produzco, me satisface hacer donaciones a instalaciones hospitalarias y asistenciales, así como a personas vulnerables. De algo estoy seguro periodista: hacer producir la tierra, es proponérselo, sentencia tras el apretón de manos de despedida.

lunes, 1 de junio de 2026

Producir alimentos en Cuba: El reto de reinventarse bajo asedio (+ Video)

 Por: Marxlenin Pérez Valdés

 


Transcripción del programa Cuadrando la Caja, 24 de mayo de 2026.

Transcripción del programa Cuadrando la Caja, 24 de mayo de 2026.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Hola, ¿Qué tal? Qué bueno volverle a saludar Cuadrando la Caja, una propuesta televisiva para debatir, cuestionar y llegar a consensos desde el socialismo cubano. Soy Marxlenin Pérez y le doy la bienvenida a este cuadre diferente, porque hoy vamos a conversar sobre la Producción de alimentos en Cuba. ¿Será posible incrementarla? Si le cuadra el tema, acompáñenos.

Y para debatir sobre la posibilidad del incremento de la producción de alimentos en nuestro país y su relación con el sector empresarial cubano, le doy la bienvenida al estudio a tres nuevos integrantes de nuestro equipo Cuadrando la Caja. Me refiero a la Master en Ciencias Dayana Matech, quien es la vicepresidenta primera del grupo empresarial de la Industria Agroalimentaria.

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Gracias por la invitación.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Con nosotros el ingeniero Leonardo Martínez, quien es director adjunto de la empresa Frutas Selectas.

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Un placer.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y además el doctor veterinario Alberto Vicente Águila, quien es director general de APICUBA.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Un placer estar por aquí.

Dra. C. Marxlenin Pérez: A ustedes tres, muchas gracias por aceptar la invitación para venir a hablar de un tema tan importante, pero a la vez tan delicado y tan a veces complejo de resolver en la mayoría de los casos, sobre todo en nuestro país. Y por supuesto que se trata de incrementar la producción de alimentos en nuestro país, la producción en sentido general, pero con énfasis en la producción de alimentos.

Y vamos a ir al programa de gobierno conocido como programa de gobierno, programa económico y social del 2026, donde hay una frase que yo creo que es central en este tema, que dice que incrementar la producción nacional con énfasis en los alimentos es la pieza central para estabilizar el país, garantizar el bienestar de la población y sustituir importaciones. Por supuesto, es clave, es estratégico, pero la pregunta que se impone que le haga a los tres es, ¿Cómo lograr esto en las actuales condiciones de nuestro país y de nuestra economía? Empiezo con Dayana.

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Sí, realmente en las condiciones actuales en que nos encontramos es un poco polémico poder decir, ¿es esta la mejor opción? Por eso la industria día a día busca variantes de cómo lograr de conjunto con los productores. Es importante saber que nosotros en la industria agroalimentaria lo que hacemos es transformar las materias primas que obtenemos o de los productores del campesino o importamos para poder transformar y poder obtener nuestras producciones. Por lo tanto, en esta situación actual que estamos cada día más asediados económicamente nos cuesta un poco de trabajo, porque cuando no podemos con los productores obtener las materias primas, incluso no es porque no quieren, sino porque no tienen a veces los insumos para garantizar esos productos que nos tienen que suministrar a nosotros porque no pueden importar los insumos, puede ser por falta de financiamiento o porque sencillamente no pueden llegar acá los barcos para poderles traer los insumos o porque no podemos nosotros directamente de la industria adquirir esas materias primas.

Pero hoy nosotros decimos que somos productores de alimentos y no nos especificamos en que si somos la rama láctea o si somos la rama cárnica. Nosotros tenemos que lograr producir alimentos y lo que hemos hecho es diversificar las producciones de alimentos dentro de la industria donde un lácteo hoy lo mismo puede ser un producto lácteo o puede ser un derivado cárnico, porque se ha estado diversificando para poder garantizar la producción de alimentos. En un cárnico pueden estar haciendo conservas de frutas porque la tecnología lo permite, en los tres hay tachos donde se puede procesar las conservas, por lo tanto lo que hemos enfocado es producir alimentos no importa la rama productiva que sea, para poder tributar el consumo de la población que es nuestra razón de ser.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Claro que ahí quiero que enfaticemos bastante por toda esta relación que tiene su empresa, su sector con la canasta básica que quiero que enfaticemos y que profundicemos en eso en el siguiente momento del programa porque no quiero que ustedes dos también se refieran un poco a esa centralidad de la necesidad de incrementar la producción de alimentos en nuestro país y cómo desde sus empresas, desde sus instituciones llevan a cabo esta encomienda, ¿no?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: A ver, como usted decía, es clave y estratégico para el país producir alimentos. En el caso de la empresa Fruta Selecta, o sea que es una empresa que su concepción es comercializar productos agropecuarios en el sector turístico, hoy es una realidad, en el país hoy el turismo ha decaído mucho por las cuestiones que todos conocemos, nosotros hacia los estratégicos hemos tenido que redireccionar nuestro mercado, precisamente para eso, para mantener viva la empresa y para lograr llevar esas producciones que en su momento iban hacia este sector turístico u otros destinos, llevarlos hacia organismos priorizados que hoy sostienen la economía del país y hacia la población. Creo que por ahí estamos enrumbando en estos momentos nuestra función social de la empresa para poder mantenerla, o sea, que sea una empresa sostenible y, bueno, seguir obteniendo los resultados.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y cómo va en esa empresa? En ese esfuerzo ¿Se logra que sea sostenible? ¿Cómo enfrentar las dificultades? ¿Y cómo haber tenido que reinventarse, justamente, ustedes en particular?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Claro, o sea, como empresa estamos afrontando, o sea, un grupo de dificultades económicas por el asedio que hoy tenemos, que todos conocemos, pero bueno, nosotros, es una empresa que tiene un trabajo muy fuerte con las bases productivas, principalmente con los productores especializados, nosotros tenemos a nivel de país un grupo de productores especializados en un movimiento, o sea, de alguna manera lo llamamos el movimiento de los productores más selectos, productores especializados, que así ahí estamos redireccionando hoy todos los insumos, todo el paquete tecnológico, precisamente para eso, para apoyar al productor, ayudar al productor que bajo las circunstancias que hay hoy logren obtener las mayores producciones o los mejores rendimientos y, por ende, al ellos obtener esos resultados, pues bueno, nosotros poder llevarlo a un grupo de red de mercado que tenemos y otros organismos priorizados tanto al mercado interno como al mercado externo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Alberto, ¿cómo es en el caso de Apicuba?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Bueno, la apicultura es una producción muy especializada, donde desde los años precedentes de la apicultura ha estado encaminada fundamentalmente a la exportación. Hoy nosotros hemos aumentado considerablemente los volúmenes de producción desde el mercado nacional, a través de una red de tiendas que hemos logrado abrir en cada una de las provincias y hemos logrado mantener pequeños volúmenes estables y el consumo hoy de miel en la sociedad cubana ha ido aumentando considerablemente, donde nosotros tenemos un universo productivo por 1940 productores en todo el país, que en las condiciones actuales hemos tenido que reinventar, hemos tenido que actuar de forma diferente para sortear todas las dificultades que se vienen presentando desde el punto de vista de recursos, desde el punto de vista de insumos que son muy necesarios para la actividad, pero hemos logrado mantener al menos los volúmenes productivos necesarios, mantener el universo Apicula para mantener por lo menos la vitalidad de la actividad.

Es considerable hoy que nosotros hemos llegado a tener volúmenes de producción muy deprimidos en los últimos tiempos, pero los productores en conjunto con las empresas y la actividad empresarial en todo el país hemos logrado ir buscando alternativas de producción, logrando alternativas que nos han llevado a nosotros a mantener la actividad y continuar con los dos destinos fundamentales que tenemos de nuestras producciones, fundamentalmente la exportación, porque siempre vamos a necesitar de insumos que son necesarios, de la captación de divisas para poder mantener la actividad y volúmenes que son necesarios para la producción en el mercado nacional.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Alberto, ha tocado varios aspectos ahí que me dan también deseos de entrar en debate y uno es el hecho de que ciertamente se siente que hay una mayor cultura hacia la miel en nuestro país, de consumo de miel, pero eso también contrasta con el hecho de que a lo mejor ahora hay menos posibilidades de acceder a esa miel en cuanto a volumen, a escala. ¿Cómo enfrenta la empresa de ustedes esa contradicción y ese deber o ese futuro a que hay que llegar de recuperar la producción de miel en Cuba?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Nosotros tenemos como objetivo fundamental mantener los volúmenes productivos con el entorno que tenemos que es posible, lo que pasa es que la limitación de recursos nos ha llevado a que los volúmenes productivos disminuyan considerablemente.

El consumo de miel a nivel nacional ha aumentado considerablemente y también de muchos productos apícolas que tenemos, solamente la apicultura no da miel, también da polen, da jalea, da otros productos que también hemos ido insertando paulatinamente en el mercado y hemos ido logrando una aceptación por la población y la población ha ido consumiendo todos estos productos desde ese punto de vista, lo ha ido incrementando en su crecer alimentario, incorporando a la alimentación. Todo es de momento de ir sorteando cada uno de los obstáculos que se van presentando, ir aumentando y explotando al máximo el potencial que nos brinda la colmena, es el objetivo fundamental.

Dra. C. Marxlenin Pérez: La pregunta sería, a lo mejor sencilla, que es ¿Por qué no convertimos a Cuba en una gran colmena? ¿Es posible eso? ¿Tenemos posibilidades? ¿De qué depende? Sobre todo con el prestigio que tiene la miel cubana en el mundo.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Bueno, a ver, convertir a Cuba en una gran colmena es posible respetando los espacios que requiere, porque es un ser vivo que requiere espacios, requiere condiciones, requiere de flora, donde se tiene que conjugar el ritmo animal y el ritmo vegetal para poder obtener las producciones que se requieren. Nosotros tenemos un universo de alrededor de unas 130.000 o 135.000 colmenas ronda, y creo que nuestro mayor reto está en aumentar los rendimientos productivos. A medida que aumentemos los rendimientos productivos, vamos a ser mucho más eficientes, a medida que logremos explotar con calidad todos los renglones productivos de productos que nos da la colmena, va a haber mucha más presencia de productos para la población y para el objetivo fundamental, el objetivo de la exportación, que siempre vamos a tener que ir a la exportación para poder tener determinados recursos que son muy necesarios, porque solamente pensamos que la apicultura es tener la vejita nada más, no, hay una serie, hay muchos recursos, muchas cosas que son insumos específicos que requieren, que son recursos que son de importación para la actividad.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Que hablábamos, cuando la preparación hablábamos de que el alambrito que era uno…

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Un alambre que es sagrado alimentario, que es específico porque la miel es un producto que está en contacto con los insumos que usted le ponga a la colmena, o sea que el potencial de contaminación puede ser muy fácil, si no utiliza los insumos que son necesarios para la producción.

Dra. C. Marxlenin Pérez: O sea que tampoco es tan sencillo como uno piensa desde afuera del área productiva de la miel, que sería solo tener abejas y listo, y el productor que se encargue de vigilar a la abeja y de ir antes que ella para recolectar la miel.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: No, realmente nosotros hemos logrado un universo productivo de productores realmente capacitados, de productores que con su quehacer día a día han logrado mantener la actividad con toda la escasez de recursos, con todas las limitaciones que tienen, con todas las problemáticas que tienen los productores hoy en día, que estamos claros de muchas insatisfacciones que todavía quedan por cumplir y que tenemos que cumplir, pero están en condiciones, tienen la sapiencia de saber hacer la agricultura bajo las condiciones muy difíciles que tenemos desde el punto de vista de recursos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y en el caso también, pues tienen elementos en común que es la exportación de frutas selectas. ¿Cómo enfrentar esos obstáculos además? Porque una cosa es el deber ser lo que tenemos como meta, y otra cosa es la realidad durísima para una empresa exportadora. ¿Exportan ustedes hoy en día?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Para nadie es ajeno la situación que atraviesa el país hoy en materia de portador energético y en toda la cadena logística, que eso pues obstaculiza un poco más las exportaciones. Los niveles de exportación han disminuido, pero no nos hemos quedado estáticos. Amén de seguir exportando, no quizás con los mismos volúmenes productivos, tanto en valores como físicos de años anteriores, si hemos redireccionado las captaciones de divisas en los distintos mercados. Estamos captando divisas también en el mercado interno. Hay un grupo de estos productos que no se llevan hoy a los hoteles, que se venden en las tiendas que están creadas por el país para recaudar divisas, y entonces eso pues precisamente lo convertimos en insumo para poder seguir produciendo y retroalimentando, y apoyar a estos productores que hoy están dando paso al frente. Creo que lo más importante que tenemos es el capital humano.

Tenemos los productores con deseo de hacer, y están identificados, y están produciendo. Que las condiciones se han obstaculizado un poco más, con condiciones más duras, pero bueno, creo que nos toca a nosotros, desde la empresa estatal, acompañarlos para lograr producir más alimentos y, en el caso nuestro, comercializarlo y tratar de que llegue a la mayor red posible, tanto sea el mercado interno como el externo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, vamos a hacer una pequeña pausa aquí, y en el siguiente bloque vamos a adentrarnos en los cómos. ¿Cómo vamos a lograr justamente incrementar la producción de alimentos en Cuba para lograr cuadrar la caja de la economía cubana?

Material audiovisual de la unidad básica de producción Cooperativa Peralta en el municipio Jagüey Grande de la provincia de Matanzas, de apicultura.

Dra. C. Marxlenin Pérez: En el material veíamos un poco de lo que ya habíamos comentado, que no es tan sencillo como tener abejitas y que se pongan a producir miel, sino que es complejo ese proceso y además requiere de conocimientos de los especialistas. Pero hay una pregunta que se impone también, porque nuestra miel, como decíamos, goza de un gran prestigio, que es una miel ecológica, y en el mundo entero se valora mucho esa cualidad. ¿Por qué no podemos aumentar nuestra productividad en este sentido para esa alta demanda que también hay de la miel cubana en Europa, por ejemplo? ¿Qué nos está faltando?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Es algo que en estos momentos está muy a tono. Los productores, como bien se ve en el material, han tenido que reinventar, han tenido que cambiar todo su entorno productivo a las situaciones que tenemos y para nadie es un secreto que la situación hoy del bloqueo afecta muy directamente a la producción apícola en Cuba. Desde todos los sentidos, desde la entrada de recursos como hasta desde el punto de vista de la exportación.

Nosotros tenemos que, desde el punto de vista de estudios, de trabajo científico y demás, buscar alternativas que nosotros logremos parear todo ese déficit de recursos, todo ese déficit de insumos que tenemos, para nosotros tratar de mantener los volúmenes productivos. Estamos en condición, con la cantidad, con el material apícola que tenemos, con la cantidad de colmena que tenemos, estamos en condiciones de aumentar los volúmenes productivos. Solamente que en muchas ocasiones, como él dice, hemos tenido que buscar alternativas que nos han hecho readaptar, reinventar el proceso productivo para lograr los rendimientos que queremos. Estamos en condiciones de eso. Solamente que las condiciones son difíciles, nos vamos adaptando, tenemos que trabajar, tenemos que seguir trabajando, seguir contando con el esfuerzo de los productores y hay algo que es muy importante en todo el trabajo apícola, es la atención al productor.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Sí, ahí quería llegar ¿Están felices los productores con los esquemas de trabajo actuales?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: A ver, los productores hoy, nosotros estamos, se implementó un esquema de financiamiento cerrado.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿En qué significa brevemente para los que no somos expertos en el tema?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Donde aquellos productores, simplemente aquellos productores que participan en la exportación, un volumen del cobro de sus exportaciones en divisa retorna al productor en divisa. En este caso retorna el 42% del 70% que se ingresa al país. Los productores han sentido un alivio desde el punto de vista de situación financiera donde hoy la inflación de la economía cubana es muy alta, muy fuerte y ellos han tenido con esto un alivio porque también han logrado llegar con ese pago en divisa, han llegado a la tasa cambiaria del segmento 3, y entonces a medida que va aumentando, va aumentando sus producciones. No es un precio estático, su precio va fluctuando y a medida que fluctúa el valor del dólar ellos mejoran su producción.

Dra. C. Marxlenin Pérez: O sea que los productores de miel están recibiendo divisas como parte de su salario, como parte de la ganancia.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Como parte del pago de sus producciones. Solamente hemos introducido en el pago la miel que es la que se exporta. A medida que logremos ir exportando otros productos seguirá aumentando el esquema y estarán cobrando en divisa de igual manera. Y esto le ha dado a ellos la posibilidad de adquirir recursos ya también de ellos de una forma directa, porque la moneda que adquieren tiene un mayor poder adquisitivo.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Claro, o sea, una motivación sin duda.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Ha sido una motivación. Todavía nos quedan situaciones muy complicadas, difíciles que tenemos que pagar. Hemos logrado mantener el pago alrededor de los 30 días, mucho inferior a los 30 días a los productores que es lo que tenemos contratados, pero vamos aumentando y los productores han ido teniendo un mayor beneficio por sus producciones.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y qué problemas tienen ahora mismo esos esquemas de financiamiento? ¿Qué puntos flacos le quedan, que habría que reforzar?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Bueno, a ver. El esquema de financiamiento comienza a partir del mes de julio. Primero se operaba con un esquema que era el pago en MLC, el derecho a adquirir la compra por MLC por tonelada vendida. Ese esquema se paralizó y cuando nace el nuevo esquema que tenemos de financiamiento, nace con una deuda que los productores rondan alrededor de unos 3,5 millones de pesos. De un año, que no llega al año todavía de aplicación del esquema, la empresa asumió esa deuda y nace con una situación financiera complicada, tensa. Una situación complicada y tensa desde el punto de vista financiero. Hemos logrado rebajar el 50% de esa deuda ya, pero sabemos que todavía es un tema que los productores se sienten insatisfechos, que tenemos que ir trabajando.

En estos momentos, bajo las condiciones actuales económicas, bajo el acoso económico y energético que tiene el país, se nos ha hecho mucho más difícil. Se lo hemos dicho a todos los productores, hemos intercambiado con ellos, le hemos dado los elementos para que ellos estén claros de que la deuda se va a pagar, lo que en estos momentos el ritmo de pago va siendo un poco más lento. En los últimos dos meses los movimientos han sido mucho más pequeños, porque también ha sido mucho más complejo la salida de la exportación, los cobros y demás, y eso nos ha atrasado en el tiempo. Pero está reconocida la deuda, está conciliada con los productores, y se va a pagar, y si se continúa pagando la deuda, la producción del mes dentro de los 20, 25 días del mes siguiente. En regla, no aumentar la deuda, es lo que hemos tratado de hacer. Simplemente la deuda se paralizó aquí, esta es la reconocida que tenemos con los productores, y mes a mes vamos pagando, ahorrando el pago de las producciones del mes vencido.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, y si vamos a hablar de condiciones difíciles y de dificultades en la empresa, tenemos que hablar de la canasta básica, ¿no? Necesariamente, porque además es creo que uno de los elementos mediadores más directos que tenemos para sentir las dificultades por las que atraviesa la economía familiar y la economía cubana en general. ¿Cómo se enfrenta eso desde su empresa, Diana?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: A ver, nuestro grupo empresarial, como bien usted ha dicho, incidimos directamente en la canasta familiar normada, ya que las industrias lácteas, las industrias cárnicas son nuestras y tienen participación permanente en el suministro. Por ejemplo, en el caso de los lácteos, nosotros debemos todos los días, los 365 días del año, entregar la leche fluida a los niños que consumen este tipo de leche.

Y en el caso de los niños que no la consumen, que son los de cero a un año, sería la leche en polvo, que es lo que tenemos establecido en el país. Nosotros ahí, por supuesto, que tenemos afectación. Uno, porque la leche fluida, en estos momentos, en la situación actual, no tenemos cómo ir a los campos a copiar esa leche.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Pero está la leche? ¿Es una cuestión de transporte?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: No está el 100% de la leche, pero si estuviéramos con el combustible, como estábamos en el último periodo estable, no hubiesen más de 100.000 niños afectados, que es lo que hoy tenemos. Y es precisamente por eso. Realmente, el acopio no ha sido a la altura que necesitábamos, sobre todo en la etapa, los primeros meses del año, porque es la temporada baja de la leche. Ahora, en el mes de mayo, comienza la temporada alta, que es la campaña de la primavera, como les decimos todos, y empieza, por las propias lluvias, a generarse más leche, pero no tenemos el combustible para copiarla. Entonces, hemos trazado estrategias de conjunto con comercio, y lo que se ha hecho en este periodo es el cruzamiento de la leche, que no es más que, en vez de la industria, acopiar toda la leche en las cabeceras provinciales. Sí somos nosotros, la industria, los responsables de ir a los campos, buscar la leche y traerla hacia los comercios en las cabeceras provinciales.

Pero, en el caso de los municipios, si no generan la leche en el territorio, no consumen los niños, y por eso es esta afectación que tenemos hoy, de más de 100.000 niños que no están recibiendo su leche, como debería ser todos los días.

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Y qué alternativas hay para eso?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: La alternativa es seguir buscando como tenemos ahora mismo, por ejemplo, en algunas empresas han adquirido medios de triciclos eléctricos, que también tienen una afectación, pero al tener paneles solares, le permite mantener una carga y entonces poderse mover y trasladar, y el combustible que utilizamos para la distribución de la leche, podemos entonces utilizarla en el acopio de la leche, y nos permite llegar a mayores lugares a poder acopiar esa leche. Pero en el caso de la leche en polvo también tenemos afectación. Las navieras que normalmente llegaban a Cuba no están llegando, por la misma afectación que ha explicado el compañero. El acecho que tenemos económico cada día se ha incrementado. A partir de este mes de mayo, con las nuevas medidas que se han implementado, se ha agudizado.

Teniendo a veces el financiamiento para poder adquirir la leche, no nos llegan acá, o sencillamente en el momento de ejecutar la operación, nos dicen, no, con ustedes no podemos operar, porque eso también nos ha podido pasar. Y eso nos ha motivado entonces que la afectación de que no se le entregue decenalmente como está establecida la leche a los niños, y por eso la afectación. Pero en el caso de la carne nos pasa lo mismo. Nosotros tenemos un compromiso para los niños entregarles o picadillo o carne de res, y ahora mismo con la situación energética que estamos, que no podemos ir a los campos a copiar el ganado, traerlo a la industria, industrializarlo y poder distribuirlo, estamos matando en las losas sanitarias. Primero no logramos matar el nivel de animales que deberíamos, porque a las losas no podemos ir con esa cantidad de animales. A veces hay lugares que están muy lejanas las losas, donde tenemos el animal, no tenemos cómo trasladarlo.

Entonces podemos matar pequeñas cantidades de animales, pero no se logra cubrir toda la demanda. O solo cubriríamos la demanda de ese lugar donde está la losa sanitaria, porque al final si no tienes cómo trasladar la carne, no puedes hacer nada. Entonces los niños de ese territorio sí asimilan o adquieren ese producto, pero entonces el del municipio de al lado, por no tener cómo distribuirlo, no lo asimila. Y eso entonces también está conllevando una afectación.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Hay una disparidad entre las provincias, los municipios. Muchas veces en la capital hay una ausencia, a veces absoluta, de estos productos, pero en otras provincias no hay una mayor distribución. ¿Por qué pasa esto?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Por ejemplo, en el caso de la leche, en la capital, acá en La Habana, los niños todos, el 100%, consumen leche en polvo. Al no recibir la leche importada por los problemas que tenemos con las navieras o porque las compañías no nos han querido vender, ya limita poder entregarle a esos niños la leche. En el caso de las carnes, los niños de la capital, para poder consumir la carne o el picadillo, cualquiera de las dos variantes, que desde hace algún tiempo estamos haciendo el picadillo y se le ha entregado a los niños, la carne viene o de Villa Clara o de Sancti Spiritus, que son los territorios donde generan el nivel de animal que pudieran entonces garantizar, según lo que tenemos organizado por el balance país de la carne, para poder satisfacer La Habana.

No han podido, en esos territorios, adquirir para poder cumplir el suyo, pero tampoco para poderlo trasladar a La Habana, procesarlo y poderselo entregar a los niños. Entonces, por eso los niños de la capital tienen esa dificultad que llevan más de dos meses sin recibir el picadillo para niños. Las alternativas, bueno, estamos de conjunto con los organismos rectores, viendo otras variantes de producción, que aunque no supla el nivel de producción, por lo menos que les llegue algo a esos niños y puedan tener otra opción de producto para poder consumir.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Sí, ahora en el último momento del programa vamos sin duda a decir justamente las alternativas que encontramos, porque a pesar de todos los pesares, hay que seguir buscando alternativas. Muy brevemente, Leonardo, ¿Cuáles son esas dificultades más complejas y cómo van ustedes representando la salida a eso? Creo que por ahí por las alianzas tenían ya…

Ing. Leonardo Martínez Cruz: En el caso nuestro, nosotros, es una empresa que tiene, o sea, nosotros contamos con una infraestructura logística a nivel de país, o sea, un nivel de cámaras frías y frigoríficos, que habitualmente todos los años, pues, acopiamos productos agropecuarios en sus picos de cosecha previa a contratación con los productores y se almacenaban en frío según sus estadías normalmente, hasta tres meses, que esto nos da una garantía para en los meses de verano, que son los meses menos productivos de la agricultura por las condiciones climáticas que tiene nuestro país, o sea, un país tropical, pues entonces obtener estos productos. A raíz de la situación energética que tiene el país, o sea, hoy nosotros contamos con infraestructura, pero no tenemos, o sea, no tenemos esa garantía de mantener los productos conservados.

Hemos tenido, que cambiar el modelo de gestión partiendo de no afectar al productor, o sea, porque estos productos están contratado previamente y para no afectar al productor hemos tenido que cambiarnos, que en su momento hemos tenido afectación, sí la hemos tenido, no podemos decir que no. Sí ha habido afectación, hemos tenido quizá insatisfacción en algún momento puntual con algunos productores, pero le hemos puesto a disposición de estos productores que tenemos identificados y de la nueva forma de gestión que existen hoy en el país, todo nuestro andamiaje logístico, dígase transporte, cámara fría, para lograr, un trabajo un poco más de cerca, ayudarlo, apoyarlo y lograr el encadenamiento productivo, creo que es la única manera que tenemos hoy de salir adelante, que quizás hoy la empresa no obtenga los mismos resultados que obteníamos anteriormente, porque bueno, nosotros éramos los dueños de toda la operación logística, pero la empresa obtiene el resultado, el productor también, y al final, o sea, la comida llega a la población que creo que es lo más importante y bueno, así en este momento estamos trabajando hoy el día a día para poder sostenerlo, hemos puesto toda nuestra logística en función de los productores, nuestra logística, nuestra maquinaria agrícola en función de comercializar los productos al mercado interno y a la exportación, así lo hemos hecho, además tenemos experiencia positiva que nos han dado resultados, no estamos satisfechos, no estamos satisfechos porque bueno, siempre queremos producir, comercializar un poco más y que llegue más la comida a la población, pero bueno, en este minuto es por donde andamos.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Sobre esas experiencias positivas quiero que también comentemos antes de finalizar el programa, vámonos con el Gurú de Jatibonico y seguimos cuadrando la caja.

Gurú de Jatibonico

El programa de gobierno,

para que mejor funcione,

no es desde que se supone

autoritario o paterno.

Que cada cual, en lo interno,

contribuye al resultado.

Que lo estatal y privado

sea una altura del momento

¿La prioridad?, el alimento,

reto del empresariado.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y por supuesto como dice el Gurú, la prioridad es la producción de alimentos, pero para producir alimentos en Cuba tenemos que necesariamente recurrir a las alianzas estratégicas, los encadenamientos productivos y sé que con frutas selectas hay ejemplos positivos que se pueden poner sobre la mesa para multiplicarlos, esas alianzas, ¿cómo se están llevando a cabo ahora mismo?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Como parte de las nuevas alianzas que se están implementando, como le explicaba anteriormente, los ejemplos positivos que ya están funcionando, que son ejemplos que están hoy latentes y que están funcionando, además que tienen muy buenos resultados. Tenemos productores de carbón precisamente en Camagüey que es una provincia muy productora de carbón al cual le hemos puesto a su disposición maquinaria agrícola, cuando hablamos de maquinaria agrícola hablamos de tractores, hablamos de camiones para mover este carbón y también hemos trabajado en el cambio de matriz energética para que estas plantas beneficiadoras de carbón puedan mantener su ritmo de trabajo y no se vean paralizadas por la afectación que tenemos hoy de fluido eléctrico, y también con productores que nos suministran un grupo de productos que comercializamos en las tiendas que venden hoy en dólar, que estos productos que nosotros comercializamos con ese dinero que generan, mediante nuestra empresa adquieren insumos incluso medios de transporte, son empresas, son alianzas que hoy tenemos que están latentes y que han funcionado y por ahí andamos. He puesto el ejemplo solo de dos pero tenemos varias y creo que hoy es el camino a seguir para poder desarrollar la agricultura o sea, buscar estas alianzas, exportar, buscar divisas hacia el mercado interno para poder potenciar entonces el mercado nacional y que llegue mayor comida a la población.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno, y si estamos hablando de buscar divisas estamos hablando de las inversiones que son de esos grandes tabúes que a veces tenemos que enfrentar, los impagos, las inversiones ¿Cómo se lleva eso de manifiesto en la empresa APICUBA?

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: Bueno, el proceso inversionista en los últimos años ha sido limitado por la propia situación financiera y demás a partir de la aprobación de estos esquemas, la empresa ha logrado de forma también muy limitada, ha logrado trabajar en un proceso inversionista con un poquito más de soltura, con un poquito más de movimiento. Hemos trabajado con el cambio de la matriz energética en cuatro UEB nuestros que es muy importante para todo el proceso después de acopiar a la miel, todo lo que debemos hacer de beneficio y demás. Estamos trabajando fuertemente también en el cambio de matriz energética en alguna de las formas de transporte para que los productores puedan llegar con más prontitud y con tiempo a los apiari, poder realizar la cosecha que es muy importante. En ocasiones nos hemos limitado porque es una situación muy compleja el tema del combustible.

También en nuevas líneas de producción que estamos desarrollando como la máquina de propóleo que hemos estado trabajando, hemos logrado importar una máquina de propóleo en combinación con el centro de investigaciones apícola para tratar de ir incrementando un nuevo producto que nos pueda generar divisas, nos pueda generar también un producto para el mercado nacional en mezclas apícolas demás para la industria farmacéutica. También hemos logrado, lo estamos trabajando y la producción está bastante adelantada y eso nos daría a nosotros un poco más de ingresos desde el punto de vista económico y seguir trabajando a medida de los flujos financieros que nos vayan dando y seguir aumentando en todo esto del proceso inversionista.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno y precisamente otra de las grandes preguntas, retos, es cómo cerrar precisamente los ciclos económicos productivos hoy de cara a todas estas carencias estas dificultades que estamos enfrentando.

MSc. Dayana Matech Vilá: A ver, nosotros en la industria, también como ha dicho el compañero de fruta selecta, nos hemos dedicado en este último periodo precisamente a trabajar de conjunto con el productor porque al final es nuestro principal proveedor y por ejemplo en Ciego de Ávila la empresa de conserva en los dos últimos años ha logrado hacer la cosecha del tomate para el proceso productivo a partir de que él ha pagado el paquete tecnológico al productor para garantizar que ese tomate que necesitamos en la cosecha poderlo tener. Pero eso mismo lo tenemos hoy por ejemplo en el tema del café. Hoy nosotros contamos con 15 hectáreas de conjunto con productores de café que hemos financiado los paquetes tecnológicos que nos tributarán a mayores resultados. Estamos trabajando para llegar a más niveles de hectáreas que nos permitan ir elevando precisamente la obtención de café cubano con tanta calidad que tiene y que recuperarlo. Esa es parte de la estrategia que estamos haciendo, pero de igual manera nosotros en nuestras propias industrias hemos creado plantas o infraestructuras que nos permiten por ejemplo crear los propios piensos a partir de los desechos para poder alimentar los animales y de conjunto con el productor brindarle esa alimentación para que pueda generar el animal y entregarlo a la industria. Pero también hemos nosotros dedicado un grupo de tierras que hemos adquirido, que le hemos solicitado a los territorios para poder tener nuestros propios cultivos y poder también entonces autoabastecer los comedores obreros y permitir entonces que también la industria tenga otros ingresos por esos conceptos.

Tenemos también crianza de aves, de gallina en este caso, de cerdo, de carnero, que se están industrializando en la propia industria, es decir, tenemos la crianza en una unidad productiva y después industrializan la otra generando niveles productivos para poder ir supliendo el déficit que tenemos por otra parte. De igual manera estamos trabajando con los diferentes actores de la economía. Para nosotros eso es algo importante.

Nosotros desde el 2024 hemos venido incrementando las alianzas con ese sector y estamos más que convencidos que ese es parte del camino de transformar, las dos vías de poder transformar es precisamente trabajar de conjunto con el productor con un paquete tecnológico o con los nuevos actores económicos que tienen el financiamiento para adquirir algunas materias primas que nosotros no o que se les permite cumplir con la importación de recursos que a la industria no les estaba permitida más ellos sí por ser de los actores que el enemigo acompaña y permite adquirir recursos y nosotros no y la prueba está en que este año en el cuatrimestre que ya culminó logramos incrementar en un 19% la adquisición de materia prima o transformación de materia prima en producción terminada, llegando a 9 mil toneladas de producción terminada.

Eso es algo positivo porque a pesar de tener un déficit económico en la industria a pesar de no tener toda la electricidad que necesitamos para poder industrializar las materias primas o acopiar las materias primas, hemos crecido un 19% ¿por qué? por esas alianzas que tenemos con esos nuevos actores. Como explicaba el compañero de APICUBA nosotros también como parte de la transformación y la necesidad, hemos hecho un grupo de conjunto con esos nuevos actores económicos, hemos adquirido paneles solares que nos permita independizarnos de la matriz energética del país ¿por qué? porque sin energía la industria no puede funcionar o hemos estado instalando algunas calderas de biomasa para que también nos permita sin tener fluido eléctrico sin tener combustible poder también producir y lograr mayor producción.

Ahora viene este año a reafirmar, nosotros llevamos más de dos años trabajando en producción cooperada con los diferentes actores, pero este año sale un decreto, el 114 que permite la constitución de empresas mixtas o asociaciones económicas entre una empresa estatal y otra empresa estatal pero entre una empresa estatal y un actor económico nuevo, entonces eso también fortalece y reafirma la alianza y como de conjunto los diferentes actores de la economía del país pueden seguir adelante para lograr transformar y producir más alimentos que nuestra razón de ser.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Y precisamente de eso que nos venía comentando me imagino que también tengan ejemplos positivos que poner en estos encadenamientos con actores de la economía ya sea estatal, no estatal en sentido general ¿no?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Sí, por ejemplo ahorita le decía del pago a productores pero tenemos con Mipymes por ejemplo acá en la capital

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿Con Mipymes privada?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Mipymes privada sí, 100% privada. Tenemos la posibilidad de para el café. Acá en una de las UEB de la capital, de conjunto nosotros le hemos identificado a los productores, la Mipymes le ha financiado el producto, es decir, el café al productor y nosotros lo hemos industrializado y de conjunto hemos vendido la producción terminada y de esa manera él recupera el financiamiento que obtuvo y nosotros los gastos que generamos en el procesamiento. Pero como eso tenemos por ejemplo en Pinar del Río la empresa Láctea, es un ejemplo vivo que funciona hoy con encadenamientos productivos, porque Pinar del Río es de las provincias que tiene poca leche sin embargo no deja de cumplir con la entrega de la leche a sus niños, pero ha buscado otras alternativas de producción con esas mismas Mipymes.

Pero ya no es una empresa solo Láctea como le decía al inicio, es una empresa que lo mismo hace pan, hace dulce, hace derivados cárnicos y hace derivados lácteos ¿por qué? por encadenamientos productivos que tiene allí con diferentes actores.

Recientemente reinauguramos en Viñales una UEB que tenemos cárnica y fue precisamente un encadenamiento con una Mipymes de allí del territorio. Ellos financiaron toda la adquisición de una tecnología para que haya allí una línea nueva para la producción de hamburguesas y ya está en explotación es un beneficio para nosotros. Pero para allí para el territorio, y por supuesto la Mipymes está encadenada con nosotros con buenos resultados y ejemplos.

Como esos podemos decir en diferentes provincias del país, porque eso nos está pasando con ese ejemplo en Granma. En Granma el cárnico tiene una alianza con un productor de gallinas y lo que hace es garantizarle el pienso para que él le tribute con esa gallina a la industria o el huevo que genera la gallina, lo lleva a la industria y así en las diferentes provincias. De una manera u otra hemos ido logrando encadenamiento, por ejemplo en Guantánamo. El país en el año 2025 y el 2026 no ha podido adquirir para la canasta familiar normada para los niños de 7 a 12 años o para la merienda escolar de los niños, la soya para hacer el yogurt, sin embargo hoy en el lácteo de Guantánamo se está haciendo yogurt de soya ¿y por qué? por un encadenamiento entre una MIPYME privada y el lácteo que adquirieron soya y están produciendo para poder entonces garantizar ese producto.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno yo creo que el tema da para mucho más pero yo antes de cerrar el programa en este poquito tiempo que nos queda la pregunta con la que iniciábamos quiero que la cerremos ¿no? ¿es posible incrementar en Cuba la producción de alimentos y de qué depende? en una frase quiero que me lo respondan para sintetizar todo esto que hemos, que ustedes han ido exponiendo en el programa.

Ing. Leonardo Martínez Cruz: O sea creemos que si se puede y que depende mucho de los modelos de gestión que utilicemos

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿qué significa brevemente?

Ing. Leonardo Martínez Cruz: Significa el modo de hacer, o sea el cómo hacerlo cubano sabe o sea el productor sabe lo que tiene que hacer y cómo solo tendremos o sea nosotros lo que estamos haciendo como empresa estatal apoyarlo e ir viendo las variantes del modelo de gestión que haya que aplicar en el momento específico, sin trabas y sin demoras para que todo fluya pero sí pues sí es posible

Dra. C. Marxlenin Pérez: Alberto.

Dr. C. Alberto Vicente Águila Abreus: No, estoy completamente convencido que por lo menos la agricultura es ejemplo que si es posible transformar los volúmenes productivos, si es posible porque además lo estamos notando y se nota hoy en el estado de ánimo de los productores si mantenemos el esquema de financiamiento como lo tenemos y logramos que sea sostenible en el tiempo puede venir viene un resultado productivo positivo una mejor etapa viene una mejor etapa nosotros

Dra. C. Marxlenin Pérez: En la industria agroalimentaria tiene muy difícil ustedes la respuesta porque también está la canasta básica marcando el ritmo

M. Sc. Dayana Matech Vilá: sí pero sí es posible, y es posible si logramos aplicar las buenas prácticas que ya hemos logrado en la industria, generalizarla en el 100% si eso lo logramos podemos dar un poquitico más y apoyar a cubrir lo que hoy no hemos sido capaces

Dra. C. Marxlenin Pérez: ¿y de que depende entonces?

M. Sc. Dayana Matech Vilá: Del quehacer del hombre es como decía el compañero es que nosotros seamos capaces de la gestión sea la necesaria en el momento preciso.

Dra. C. Marxlenin Pérez: Bueno pues yo me quedo entonces con estos últimos comentarios de nuestros panelistas de hoy y les doy las gracias por supuesto por esta experiencia que han compartido con nosotros, esta sapiencia pero recuerden que no basta con interpretar, describir, comentar, sino que juntos debemos precisamente participar para transformar nuestra realidad. Yo cuento con usted para hacerlo desde el socialismo cubano nos vemos pronto

Transcripción: Lianet Caridad Preval Avilés, Ana Elena Hidalgo Reyes / IDEAS Multimedios

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