Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 11 de noviembre de 2018

Crítica de la crítica económica pura

Por CHARLES ROMEO. El Estado como tal 
  
Soy economista y tengo la oportunidad de poder leer diariamente los artículos que aparecen en los diversos blogs y revistas digitales cubanos. (1) Con mucha frecuencia traen análisis de la realidad económica del país y críticas sobre su evolución y sus resultados desde el punto de vista de la teoría económica. En ellos resurge con frecuencia que como conclusión del análisis se señalen aspectos contradictorios tanto en el propio sistema vigente como entre decisiones de política económica, revelados por el análisis lógico a partir de consideraciones teóricas económicas. El resultado final es el desconcierto ante esas situaciones consideradas irracionales en virtud del análisis realizado, por lo cual su vigencia y la ausencia de medidas para corregirlas, aparecen como el inmovilismo de quienes deben de tomar en el Gobierno las decisiones consideradas pertinentes.  La conclusión implícita evidente de dichos artículos es que los Dirigentes o no ven, o no quieren ver, o simplemente niegan de hecho la existencia de esos problemas detectados.
La cuestión de fondo que se deriva de esta observación es a nuestro parecer una contradicción entre la visión crítica de economistas profesionales y la visión de las mismas problemáticas por parte de quienes dirigen el país. Como no hay razón para suponer a priori más inteligencia y dedicación de unos con respecto a los otros, de los críticos y de los implícitamente criticados, surge la tesis de que a lo mejor la cuestión de fondo radica en dos formas diferentes de abordar el análisis de la realidad objetiva. (2)
¿En qué consiste esa realidad? Es un proceso esencialmente transformador de todos los aspectos de la sociedad que se desenvuelve en el tiempo, que en el caso de Cuba se inició hace ya sesenta años y que en su avance se dirige hacia un futuro aún desconocido, imaginado pero desconocido en cuanto a la real funcionalidad de lo que resulte. A nuestro entender, la pista que propongo seguir para dilucidar este asunto nos la dio Marx cuando estableció su tesis de que “la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de las relaciones sociales. ¨ Desde esta óptica el objetivo del proceso revolucionario es nada menos que la transformación de lo que se entiende y practica como comportamiento de los seres humanos en esa sociedad en donde transcurre un proceso revolucionario, problemática más amplia y vasta que la económica. (3)
Primeramente, hay que aceptar que la problemática económica, definida estructuralmente por las relaciones sociales de producción vigentes y su concatenación en un sistema de intercambio y transformación de productos para terminar en el consumo de las personas y en la acumulación de medios de producción para expandir la producción social, es solo una de las múltiples facetas de la realidad que interactúan en la sociedad. En Cuba, en esas relaciones sociales de producción están implícitas las fórmulas para la distribución de lo producido, qué, cuánto y para quienes, así como cuánto de consumo social gratuito en educación, en salud, en entretención, actividades culturales y en deporte, y cuánto para consumo individual según los ingresos de cada uno. Pero ya ese patrón distributivo del consumo conlleva una manera de hacerlo según concepciones ideológicas de justicia e igualdad en la sociedad que determinaran también mediante la planificación de la utilización de los principales medios de producción en manos del Estado, la solución de la problemática de que, como y cuanto producir para que se corresponda con el patrón ideológico del consumo en esa sociedad, que a su vez conlleva determinados criterios de justicia social. Economía e ideología se interrelacionan inexorablemente.
Inexorablemente también la manera de vivir va grabando en la conciencia de la gente nuevas ideas, nuevos conceptos, nuevos criterios éticos y morales que conjuntamente con la herencia material e intelectual de las generaciones pasadas van conformando la cultura dominante en una sociedad, sustrato real de la ideología que profesa la gente. Es una fuerza real y objetiva que con su inercia se manifiesta espontáneamente en una sociedad. Y por ello, como lo dice la frase, “el presente entre en escena con la máscara del pasado”.
Todos esto factores hacen que quienes tienen los cargos de dirección en un gobierno deban actuar políticamente siguiendo el viejo principio de que la política es el arte de lograr lo posible, del cual ni siquiera escapa el logro de lo aparentemente imposible, porque en esos casos ya estaba latente en la realidad que se pretendía transformar. Cuba vivió esa experiencia con Fidel quien logró convencer a los cubanos que lo aparentemente imposible era posible y así sucedió. Pero ese fue Fidel y nadie más. Después de Fidel la política no puede rebasar lo que es considerado posible y eso lo determina la cultura y las ideas dominantes en el pueblo cubano. No darse cuenta de ello sería cometer un grave error. (4)
Si se está de acuerdo con lo dicho hasta aquí, ¿es posible considerar correcta una crítica puramente económica que no contempla las contradicciones que generaría su implementación con las eventuales restricciones ideológicas y culturales existentes en ese momento en la sociedad? Veamos algún caso concreto.
Es evidente que en estos momentos hay una flagrante contradicción entre una decisión política ya oficialmente tomada, la creación en Cuba de un sector económico productivo privado con vigencia de la actuación de las fuerzas del mercado, y las recientes reglamentaciones oficiales destinadas a controlar más, regular más e impedir el desarrollo espontaneo de las actividades productivas privadas individuales y cooperativas, así como  una manifestación de inquietud ante la posibilidad del desarrollo empresarial individual. Lo sucedido es no solamente compatible si no que muy probablemente ha sido determinado por las numerosas protestas de ciudadanos por las compras de los empresarios que atentan contra la disponibilidad de mercancías para la población, tanto en las tiendas de víveres como en los centros de venta de materiales de construcción en donde se abastecen las cooperativas privadas de constructores. Pero más aún, en una sociedad en la cual durante al menos cuarenta años se vivió sobre la base de una distribución igualitaria de alimentos y bienes de consumo, la existencia de una gradual proliferación de empresarios privados que ya manifiestan tener niveles de ingresos monetarios sustancialmente superiores a la gran mayoría de los trabajadores asalariados, produce inquietud en una población ya culturalmente habituada a niveles de vida con diferencias ya socialmente aceptadas y en donde se suele confundir el derecho a tener las mismas oportunidades con el derecho de tener los mismo resultados.
¿Qué hacer? ¿Aplicar las soluciones que recomienda el análisis económico puro y que todos se ajusten a sus resultados, aunque resulten violatorios de criterios de justicia y de derechos en la mente de la población cubana? Parecería un tratamiento sino de “shock económico”, al menos de “shock ideológico”. Y por lo demás, aplicado a quienes han elegido a esos gobernantes que deberían tomar esas medidas.
Quizás y con el ánimo de encontrar un entendimiento entre economistas y dirigentes, los primeros deberían imaginarse lo que significa asumir el rol de los segundos y dar la cara por las medidas tomadas. En ese espíritu habrá que buscar soluciones que compatibilicen la crítica puramente económica con lo tolerable por la población cubana. No se debe olvidar lo que decían los romanos, que “vox populi vox Dei”.
Empresarios privados nacionales y población compiten por recursos disponibles que no alcanzan para los dos. ¿Qué hacer mientras no se logre resolver ese desequilibrio? Especulemos desde otro ángulo sobre cómo encontrarle una solución.
Presentado este problema a Perogrullo, muy probablemente diría “Si no hay suficientes recursos en el interior de Cuba traigámoslo desde fuera de Cuba”, ante lo cual los que todo lo saben dirían” ¿Y con que divisas?” Y Perogrullo les contestaría “Ese no es su problema si no de quienes los  quieren importar”. Efectivamente, que consigan las divisas exportando lo que puedan y buscando fondos en divisas en el interior y en el exterior de Cuba como puedan. Ya existe un mercado no oficial en donde se cambian día a día pesos cup y pesos cuc por dólares y euros y nada les impide además a los empresarios privados cubanos buscar como puedan recursos en el exterior. Es su problema, no el del Gobierno que tiene el suyo. Pero seguramente alguien desde ese Gobierno dirá “¿Y sin el control que posibilita el monopolio estatal del comercio exterior?”, en adición a la vigencia del comportamiento de la Aduana que no permite que un particular importe algo “con fines comerciales. Ante lo cual y a nombre de todos los cubanos, se les puede contestar “¿Para qué quieren involucrarse?” Más bien deberían desearles lo mejor en su empeño por que va a ser lo mejor para todos y no van a competir con la población. Porque hay que decirlo, también en el Gobierno hay quienes son prisioneros del pasado y exclamaran que el capital privado extranjero (y el de los cubanos de Miami) va a ayudar a que el capitalismo nuevamente invada Cuba. Pero ¿no se ha llegado a la conclusión de que las inversiones, nacionales y extranjeras, son necesarias para el desarrollo del país y ya hay una ley y una política gubernamental con relación al capital que provenga del exterior? Y finalmente el argumento supremo en contra: ¡eso sería sin control! Y entonces resulta válida la pregunta ¿es que socialismo implica control de todo como un medio necesario para lograrlo, o establecer un nuevo humanismo en Cuba?
Como resultado del análisis de este caso particular la visión de la problemática general que interesa discutir se ha complicado. No solamente hay un problema metodológico en el análisis de los economistas que se puede denominar como de unilateralidad al considerar solamente la problemática económica aislada de otras que le atañen, sino que está también presente como parte del problema la inercia cultural que tiende a rechazar por la población los nuevo que atenta en contra de costumbres y lo que ya son  tradiciones del pasado. Y también existe en el seno del Gobierno una mentalidad también ajustada a lo vigente, a su vez resultado de medidas tomadas a raíz de pasadas coyunturas ya superadas y que no han sido revisadas en cuanto a su significación y necesidad hoy en días.
La problemática de la política económica en Cuba se ha complicado desde el punto de vista metodológico. El problema económico “puro” tiene en realidad más facetas. En última instancia es pasar de lo conocido a lo nuevo por conocer y en ese tránsito el error es posible. “Errare humanum est”. Pero el error es rectificable y lo hecho puede deshacerse o modificarse. Esperar no errar es vano y la experiencia revolucionaria cubana lo atestigua. Se ha errado y lo dijo Fidel cuando el Primer Congresos del partido Comunista de Cuba en diciembre de 1975. Los cubanos quisieron hacer el socialismo a su manera durante los primeros años y hubo que rectificar. Hoy en día, 43 años después, nuevamente hay que rectificar. Pero así y todo se mantuvo el socialismo con sus defectos y se ha llegado hasta hoy. La gran diferencia en este caso es que ya se sabe que no hay un solo  socialismo si no que cada país debe hacerlo a su manera y según sus posibilidades y Cuba con algo más de 11 millones de habitantes en una isla de 110.000 kilómetros cuadrados en medio del Caribe, a 90 millas de los EE.UU., es muy diferente de un Vietnam con casi 92 millones de habitantes en unos 332.000 kilómetros cuadrados de superficie, de una Corea del Norte de 25 millones de habitantes en 120.000 kilómetros cuadrados pegada a una China con 1370 millones de habitantes y una extensión de 9,6 millones de kilómetros cuadrados, y cada país con su propia historia y su propia cultura.
Volviendo a la cuestión metodológica que nos preocupa, hay que empezar reconociendo que el simple análisis económico de un problema que en virtud de la lógica empleada es aparentemente tan implacable como las matemáticas, en el sentido de que 2 más 2 son 4 y no otra cantidad, la explicación exclusivamente económica debe inevitablemente vincularse con todas las consecuencias que tendría en el ámbito social la solución recomendada por los economistas. Dicho de otra manera, la solución del problema a partir exclusivamente de la teoría económica provocaría reacciones significativas que afectarían otros aspectos de la vida social.
Quizás Fidel también nos dejó un método general para resolver estas situaciones cuando en el momento preliminar a la presentación de una propuesta que iba a provocar un cambio sustancial en la sociedad cubana del momento, decía que habíamos estado casados con la mentira y que al descubrirlo tal parecía que se derrumbaba el mundo conocido. Pero en aquellos días el pasado era el capitalismo dependiente y lo que se proponía conllevaba sustituirlo por otra solución. Hoy en cambio, el pasado es nuestra propia historia del proceso revolucionario lo que implica reconocer públicamente los errores cometidos y las soluciones que en su momento fueron oportunas pero que ya hoy en día son incongruentes con la nueva realidad. No se pueden” barrer bajo la alfombra” los errores y la persistencia de medidas ya innecesarias. Hay que tener el valor de reconocer tanto lo bien hecho como lo mal hecho. Infalible únicamente es el Papa, según la doctrina católica.
Para terminar, tal pareciera que lo que  consideramos inicialmente como una insuficiencia metodológica para analizar la realidad económica del país, el no considerar integralmente sus consecuencias,  tiene al menos un mérito que se puede denominar “efecto dominó”, toda vez que el movimiento unilateral de la “ficha económica” inevitablemente se transmite a “otras fichas” de la realidad social del país, por lo cual deben necesariamente considerarse todos los movimientos de todas las fichas implicadas al considerar una eventual medida económica y entonces determinar si lo propuesto es políticamente posible. En ese sentido y si se la sitúa en su contexto global, la crítica económica pura es bienvenida para ser analizada.
10 de noviembre de 2018
Notas
1 Lo que es lamentable es que sean muy infrecuentes en los medios de prensa oficiales.
2 Quedan fuera de esta problemática las medidas chapuceras, para calificarlas de alguna manera, de quienes y a raíz del poder de decisión que se les ha concedido, deciden por su cuenta sobre temas que afectan a todos. Un ejemplo es la medida tomada por alguien, por la cual fueron cerrados las pequeñas tiendas (contenedores), quien sabe por qué motivo, privando a miles de personas de un servicio comercial ventajoso al cual estaban acostumbrados. En estos casos la opinión de los consumidores, el pueblo, no tiene ninguna significación. Pero casos como este nos llevarían a discutir otro tema, que se podría titular como el de la “democracia económica”.
3 Los pueblos primitivos fueron humanos a su manera, como lo fueron los esclavistas romanos, los siervos y los señores en el medioevo europeo, los capitalistas y los proletarios en el capitalismo, y los cubanos a lo largo del proceso socialista que emprendieron.
4 No existe en Cuba una oposición política organizada pero eso no significa que no hay un estado de opinión política en la población a tener muy en cuenta, que conjuga la demanda de cambios que mejoren sus condiciones de vida con la mantención de normas de vida social a las cuales están ya acostumbrados.

Sancionan a siete años de prisión a un ciudadano por venta ilícita de medicamentos

En este artículo: Compraventa, Cuba, Delitos, Medicamentos, sanción, Sancti Spiritus
10 noviembre 2018


Foto: Tomada del periódico Escambray.
Pensó que podría sacar partido del dolor ajeno sin demasiado esfuerzo, y lo consiguió. Así sucedió durante al menos un año hasta que fue descubierto en mayo del 2017. Cuando se presentaba ante un doctor, le argumentaba su presumible necesidad y jamás nadie, al parecer, le cuestionó el fin de las recetas para los renglones que procuraba.
Tampoco iba siempre al mismo lugar. Alternaba sus “operativos” entre el Hospital Provincial General Camilo Cienfuegos y el Policlínico Sur. A este último acudía sobre todo en las noches, al ser la zona de Colón donde se ubica su domicilio. Usaba, a veces, recetas que algunas personas le facilitaban.
Así quedó demostrado al término del proceso judicial que se le siguiera al ciudadano José Martín Porra Porra, quien en su propio hogar comercializaba, ilegalmente, fármacos para diferentes tipos de dolencias. Diríase que era especialista en “conseguirlos” por difícil que pareciera. Al momento de ocuparle en su casa los medicamentos mal habidos, había entre ellos varios incluidos en la lista de sustancias con efectos similares a las drogas, estupefacientes y psicotrópicos, sometidos a control nacional y que requieren, por tanto, de un procedimiento para su mejor prescripción y uso.
En la relación de medicinas figuraban, por solo citar algunas, cantidades no despreciables de Nitrazepam, Tramadol, Sildenafil (conocido como Viagra), Clorpromacina, Dimenhidrinato (Gravinol) e Hidrocortisona. También le fueron incautados más de decena y media de jeringuillas y sus correspondientes agujas para el suministro de tratamiento intravenoso, así como mil 205 pesos cubanos y 71 recetas médicas llenas. El propio acusado declaró los precios presumiblemente usados para la venta de las tabletas, la más costosa de las cuales era, según él, el Sildenafil, a 5 pesos cada una.
El proceso incluyó una auditoría de las recetas ocupadas, entrevistas a cuadros y trabajadores de los centros implicados y chequeo del proceso de entrega de esos documentos al personal asistencial. Se realizó, además, la revisión del control de cuños médicos y una evaluación del funcionamiento del Comité Farmacoterapéutico en el Policlínico Sur.
Otro de los pasos fue la toma de muestras caligráficas y de cuño, luego de lo cual la Dirección de Investigaciones Criminales y Operaciones efectuó la comparación con las recetas ocupadas mediante un minucioso análisis de los cuños y la letra.
Según pudo probarse, el ciudadano José Martín Porra Porra, de 67 años y vecino de Carretera del Jíbaro, mantenía una desajustada conducta social en su zona de residencia, pues ingería bebidas alcohólicas y bajo sus efectos alteraba el orden público. No se encontraba vinculado laboralmente y había sido sancionado con anterioridad a privación de libertad, por hurto, y por robo con fuerza en las cosas.
Tal y como obra en el expediente de la causa No.120 del 2017, por el delito de Tráfico ilícito de drogas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas y otras con efectos similares a las drogas y Actividad económica ilícita, la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Sancti Spíritus dictó contra el mencionado ciudadano sentencia de siete años de privación de libertad.
Contra Tomás Fernández Delgado, de 63 años, quien residía en la misma vivienda del acusado, por el delito de Tráfico de drogas, pero en la modalidad de incumplir el deber de denunciar al autor principal de la comercialización ilícita de medicamentos, se dictó sentencia de tres años de privación de libertad, subsidiada por trabajo correccional con internamiento.
Interpuesto por ambos el recurso de casación ante el Tribunal Supremo Popular, el mismo fue declarado Sin lugar, por lo que la sentencia se hizo firme el 12 de febrero del 2018.
(Tomado del periódico Escambray)

EE UU: Trump, las elecciones legislativas y la recesión que se avecina


Michael Roberts, Sin Permiso 11/11/2018
 
Las elecciones legislativas de mitad de período han sido testigo de un giro hacia los demócratas en la oposición y los republicanos han dejado de ser el  partido mayoritario en la Cámara de Representantes. Es un golpe para el presidente Trump que desarrollo una campaña basada en el miedo a que las caravanas de inmigrantes desde América Latina invadan los EE.UU. y aumente la delincuencia gracias a los demócratas. Esta línea de ataque no funcionó. Sin embargo, la percepción de fortaleza económica de Estados Unidos parece haber ayudado a consolidar la mayoría  de Trump en el Senado, en el que los republicanos han ganado escaños. Perder el control de la cámara baja implica que probablemente no podrá hacer nuevas concesiones fiscales  o financieras a las grandes empresas y a los ricos. Pero como los republicanos han reforzado su posición en el Senado, Trump puede continuar con sus salvajes iniciativas en política exterior y su 'guerra comercial' con China.

Aunque han sido elegidos mas 'progresista', tipo Sanders, al Congreso, el Partido Demócrata sigue siendo un partidario incondicional de (y financiado por) Wall Street y las grandes empresas. Como la líder demócrata Nancy Pelosi ha dejado claro, “tengo que decir, que somos capitalista - y eso es así”. Añadió que “sin embargo, creemos que el capitalismo no necesariamente satisface las necesidades de la gente, dada la desigualdad de ingresos que tenemos en nuestro país”. Pero no dice nada sobre cómo revertir esta desigualdad de ingresos (para no hablar de la desigualdad de riqueza). Incluso el 'ala izquierda' de los demócratas, encabezada por la senadora Elizabeth Warren, permanezca firmemente en el campo capitalista y se limita a buscar la manera de que “rinda cuentas”.

Los estadounidenses se enfrentan ahora a una segunda mitad del período presidencial de Trump con pocos cambios. Excepto que hay una preocupación crecientes de que la supuesta bonanza económica de Trump esté rápidamente llegando a su fin. En agosto, señalé que en el T2 de 2018 tendría lugar el pico de crecimiento de Estados Unidos, porque el efecto de los recortes excepcionales de Trump se disipan y comienza a notarse el impacto de las políticas proteccionistas de Trump en el crecimiento global.  “La actividad económica se está debilitando de nuevo en Europa. Y hay que añadir la crisis de la deuda de los ‘mercados emergentes’ - Argentina, Turquía, Venezuela, Brasil y Sudáfrica. El último trimestre no será mejor que este”.

Y así ha sido. El ex-economista jefe de Goldman Sachs y ahora comentarista del Financial Times, Gavyn Davies, ha publicado su último pronóstico económico mundial. Con el título, “La desaceleración global comienza a ser cada vez más problemática”, Davies reconoce que la 'corrección' del mercado de valores reciente fue “notable por su magnitud, la frecuencia de días consecutivos negativos, y la caída sincronizada en todos los principales mercados”. Los inversores están cada vez más preocupados por una nueva recesión económica mundial.

Davies añade que “el flujo de datos económicos sugiere que efectivamente se ha producido una disminución de la actividad mundial en octubre”. Y está de acuerdo con mis propias conclusiones de abril de que “la tasa de crecimiento global claramente ha alcanzado su punto máximo a finales de 2017”.  Concluye que “el período de crecimiento superior a la media tendencial, que fue tan poderoso el año pasado, ha resultado de corta duración y parece haber sido principalmente cíclico, en lugar de estructural”. Exactamente.
Davies estima que el crecimiento económico mundial se ha desacelerado del 5% en 2017 a sólo el 3% en la actualidad, aproximadamente un 0,7% por debajo de la tendencia a largo plazo. China se está desacelerando, Europa se está desacelerando, y solamente los EE.UU. aguantan.
Davies reconoce que los EE.UU. están condenados a reducir su ritmo de crecimiento en los próximos dos años de la presidencia de Trump. Sin embargo, Davies aún confía en que el capitalismo mundial vaya bien, porque “una desaceleración significativa en los EE.UU. debe poder ser compensada por una recuperación en China, Japón y la zona euro”, permitiendo que se recupere la tendencia al crecimiento.
Esta visión optimista (que probablemente sigue siendo el consenso entre los principales analistas económicos) no es compartida por todos. John Mauldin lo resume en pocas palabras en un reciente post en su blog: “Todas las cosas buenas llegan a su fin, incluso los ciclos de crecimiento económico. El actual tiene un pico cada vez más largo. A pesar de que no tiene que ser ahora, con el tiempo terminará. Las señales sugieren cada vez más que nos acercamos a ese punto. Cuando suceda, la próxima recesión afectará a millones de personas que todavía no se han recuperado de la última recesión, a millones más que se recuperaban pero se han olvidado de lo mal que lo pasaron, y a millones más que llegaron a la edad adulta durante el último periodo de auge económico. Vivieron la crisis como niños y adolescentes, pero no sufrieron las consecuencias plenamente. Ahora lo sufrirán, en sus propios trabajos y sus familias. Una vez más, sin la menor duda, esto sucederá. La cuestión principal es cuando”.

El argumento principal de Mauldin sobre la nueva recesión que se acerca  tiene su origen en la escuela austriaca de economía, representada en los círculos oficiales por el Banco de Pagos Internacionales (BPI), una agencia internacional de investigación económica para los bancos centrales del mundo. ¿La causa de la próxima recesión para el BIS? La creciente deuda global y el coste del servicio de la deuda. Mauldin señala el enorme aumento de los niveles de deuda del sector público que los grandes recortes fiscales y subvenciones a las grandes empresas de Trump están creando. “Estamos a solo una recesión de que la deuda pública de EE.UU. alcance los 30 billones de dólares. Ocurrirá de la noche a la mañana. Y el déficit se mantendrá por encima de 1 billón de dólares al año, todos los años después, de manera no muy diferente a como ahora”.

Yo también he hecho hincapié en el aumento del nivel de la deuda, tanto antes de la crisis financiera global y la Gran Recesión como después - contrariamente a la percepción de que defiendo una explicación 'monocausal' de la caida tendencial de la tasa de ganancia. El alto nivel de la deuda fue un factor desencadenante de la crisis de 2008-9; ha sido un factor depresivo de la capacidad de las principales economías capitalistas para recuperar las tasas de crecimiento anteriores; y será un desencadenante importante de la próxima recesión.

Pero la deuda corporativa es mucho más importante como desencadenante de una crisis que la deuda pública, a pesar de lo que creen los partidarios neoclásicos de las políticas de ‘austeridad'. La deuda de los hogar y las empresas está aumentando rápidamente, también, y no sólo en los EE.UU.. Mauldin explica que las empresas estadounidenses están significativamente más apalancada que antes de la crisis de 2008. “Vimos entonces lo que ocurre cuándo el mercado de bonos comerciales crece, y ocurrió sin que la Fed aplicará una política de ajuste. Ahora tenemos un banco central que aumenta las tasas a corto plazo a la vez que finaliza sus políticas anti-crisis poco a poco. Comentarios recientes de miembros del FOMC señalan que no tienen la intención de parar, tampoco. Pero unas cuantas bancarrotas importantes en el mercado de bonos pueden desatar el pánico rápidamente”. En todas partes los bancos centrales están reduciendo liquidez (ver el gráfico de la tasa de ‘impresión’ de dinero de los cuatro principales bancos centrales).
Mauldin advierte: “Hay billones de dólares de deuda de las empresas de baja calificación que puede caer fácilmente a la categoría de deuda basura en una recesión. Dado que la mayoría de los fondos públicos de pensiones, seguros y programas de subvenciones no están legalmente autorizados a mantener como activos deuda clasificada como basura, es fácil ver como podría estallar una crisis de deuda similar a la crisis de las hipotecas subprime”.

Lo que los miembros de la escuela austriaca no explica es por qué el aumento de la deuda corporativa podría convertirse en el detonante de una nueva crisis - al parecer es sólo un hecho de la vida en el proceso de expansión capitalista, como cuando una fiesta nocturna salvaje termina en una resaca larga y dolorosa a la mañana siguiente. La explicación marxista es que cuando cae la rentabilidad del capital en los sectores productivos de la economía, el crédito deja de ser esclavo del crecimiento impulsado por la inversión, sino que se transforma en una boa constrictora que oprime los beneficios y la producción. El crédito ayuda a alimentar una economía en expansión, pero pero hace más aguda la crisis cuando estalla, y luego ralentiza la recuperación cuando el crédito se convierte en deuda que lastra los ingresos y beneficios. A continuación una tabla que muestra cómo el aumentó de la deuda desde el final de la Gran Recesión no solo no ayudó el crecimiento del PIB real, sino que lo ha obstaculizado.
Y ese es el peligro al que nos enfrentamos. Como el BPI señaló en su informe de septiembre, hay un gran número de las llamadas empresas zombies 'en las principales economías que no ganan beneficios suficientes para cubrir los intereses de su deuda acumulada. No puedan invertir y crecer, sólo convertirse en ‘muertos vivientes’. Alrededor del 12-15% de todas las empresas que cotizan en las principales economías están en esta situación - y esto antes de que las tasas de interés sobre la deuda hayan aumentado significativamente.

¿Pueden Trump y la economía de Estados Unidos evitar una recesión en los próximos dos años? Davies cree que los EE.UU. pueden porque el resto del mundo recuperará un crecimiento más rápido. Sin embargo, no hay evidencia de que la rentabilidad, la inversión y la producción crezcan en 2019 en Europa, Japón o en el resto de Asia. Por el contrario, sí se consulta el último indice de actividad empresarial en la zona euro, el llamado PMI. El PMI compuesto se situó en 53,1 en octubre de 2018, la tasa de crecimiento más débil en el sector privado desde septiembre de 2016, en la medida en que la expansión manufacturera ha caído a su nivel más bajo en casi cuatro años (PMI cayó al 52,0 vs el 53,2 en septiembre) y los servicios experimentaron su crecimiento más débil desde enero de 2017 (el 53,7 vs el 54,7 en septiembre).
Basta mencionar el estado de la economía italiana, con el enfrentamiento sobre el presupuesto entre Italia y la UE, como ocurrió antes con Grecia.
En cuanto al Reino Unido, el capital británico sufre las incertidumbres del Brexit. Las empresas pequeñas y medianas británicas se preparan para la peor perspectiva de beneficios en al menos nueve años, según una encuesta reciente que muestra que las empresas aplazan sus planes de inversión antes del Brexit.
A nivel mundial, los indices de crecimiento de la producción manufacturera están retrocediendo rápidamente a niveles de 2016.
Según los economistas de JP Morgan y su modelo, el crecimiento global general retrocedió de nuevo a una tasa anual del 3% en octubre, tras alcanzar un máximo alrededor del 3,7% a principios de 2018.
Y cada vez hay más indicios de que el crecimiento económico de Estados Unidos también ha tocado techo. El último informe del PIB real para el T3 de 2018 muestra una tasa de crecimiento anual del PIB real del 3,5% (o 3% más que en el mismo periodo de 2016). Sin embargo, el 2,1% de este crecimiento del PIB responde en realidad a la acumulación de inventario, es decir, bienes  que no se venden. En algún. momento la producción tendrá que ralentizar su velocidad para dar salida al inventario acumulado. Y el indice Atlanta GDP Now pronostica en el cuarto trimestre de 2018 un 2,9%, una desaceleración aún mayor.
También en el T3. La inversión empresarial no residencial en EE.UU. creció sólo un 0,8% anual, una fuerte desaceleración de la tasa de 11,5% del primer trimestre. La inversión de capital se había acelerado desde su caída en 2015 gracias a la minería y el petróleo y el gas, sectores en los que se recuperó gracias a que los precios de la energía aumentaron. Excluyendo la minería, el petróleo y el gas, la inversión empresarial en estructuras, como oficinas, fábricas y tiendas aumentaron en el primer trimestre, quizás debido a la reducción de impuestos Trump, pero luego se ha enfriado.
Por otra parte, los beneficios no financieros se mantienen por debajo de los niveles de 2014 y, como he mostrado en un post reciente, la tasa de ganancia del capital en los EE.UU. el año pasado fue en el mejor de los casos plana en 2016, y muy inferior al nivel de 2014.
Cuanto menor sea la tasas de crecimiento de la economía de Estados Unidos y más suban las tasas de interés de la Reserva Federal, más presión habrá sobre el sector empresarial capitalista y su capacidad para pagar sus deudas. Los economistas de Goldman Sachs, que han compilado las "condiciones financieras” en un solo índice, estiman que unas condiciones financieras más fáciles ayudaron a impulsar el crecimiento a lo largo de 2017, impulsado por el aumento de los inventarios. En 2018, dicha contribución decayó, en la medida que los inventarios se estabilizaron y luego cayó en las últimas semanas. Si se combinan unos inventarios estables o decrecientes con un rendimiento de los bonos más alto y un dólar generalmente fuerte, y Goldman estima que las condiciones financieras son más bien negativas que positivas para el crecimiento, esta tendencia al arrastre alcanzará su punto máximo a mediados de 2019.
Hay una sencilla fórmula de contabilidad macro para los marxistas (al contrario que para los keynesianos): beneficios + excedentes fiscales públicos = inversión y cuenta corriente. Si los beneficios se reducen, mientras que Trump acumula enormes déficits públicos (6% del PIB), la inversión caerá y el déficit por cuenta corriente (3% del PIB) debe reducirse. Eso significa un colapso en la producción y las importaciones, es decir, una depresión.
Prever el cronograma de una recesión es notoriamente difícil (¡lo he intentado!). Y esta larga, arrastrada y depresiva 'recuperación' ha desafiado todos los cálculos. Sólo una recuperación (el período 1991-2001) ha durado una década entera. Pero el capitalismo estadounidense no tiene donde esconderse cuando Trump entra en la segunda mitad de su mandato presidencial.
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2018/11/07/americas-halfway-house/
Traducción:
G. Buster