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miércoles, 14 de septiembre de 2022

¿Cuál es la situación actual y las perspectivas de la producción de medicamentos en Cuba? Comentario HHC

  

Con el objetivo de informar sobre el estado actual y perspectivas de la producción nacional de medicamentos, el presidente de BioCubaFarma, Dr. C. Eduardo Martínez Díaz, y otros directivos de ese grupo y sus empresas, comparecieron este miércoles en la Mesa Redonda.

¿Cuáles son las causas de la falta de medicamentos?

Al comenzar el programa, Martínez Díaz informó que BioCubaFarma produce 996 productos (medicamentos, vacunas, sistemas de diagnóstico, dispositivos médicos y otros), de los que 757 están destinados al sistema de salud pública.

En el caso de los medicamentos y vacunas, el cuadro básico está integrado por 627 medicamentos y vacunas en general, de los cuales el 60% (369) son suministrados por BioCubaFarma, tanto genéricos como innovadores y creados en centros del sector biotecnológico y farmacéutico del país.

Martínez Díaz destacó que, si todos los productos que se producen nacionalmente hoy tuvieran que ser adquiridos en el extranjero, Cuba necesitaría alrededor de 1 500 millones de dólares.

El presidente de BioCubaFarma dijo que, con respecto al año pasado la producción se incrementó en diez nuevos productos (el grupo empresarial fabricaba 359 medicamentos en 2021 y en 2022 produce 369).

BioCubaFarma hoy cuenta con 45 empresas (31 en Cuba y 14 en el exterior, mixtas o ciento por ciento cubanas, de las que también se traen medicamentos a la Isla). Asimismo, existen 110 líneas de producción y un programa inversionista para seguir creando facilidades productivas.

“Este año tenemos el propósito de completar una nueva planta para la producción de antibióticos inyectables. Hoy, nuestro país tiene que gastar entre ocho y nueve millones de dólares para adquirir estos medicamentos, porque han aumentado los precios. 

“A principios del próximo año, vamos a empezar a suministrar esos antibióticos”, anunció.

Al referirse a la situación actual de los medicamentos en el país, el presidente de BioCubaFarma señaló que, en 2021, el 50% de los recursos financieros y materiales se utilizaron para producir medicamentos del protocolo para la COVID-19, así como para el desarrollo y producción de las vacunas.

“Como consecuencia –dijo– no logramos tener los recursos para producir toda la gama de medicamentos con el fin de garantizar el cuadro básico.

“Es una situación que ha continuado y se ha agudizado en el 2022. Los niveles de falta son superiores a los del año 2021”.

¿Cuáles son las causas de la falta de medicamentos? A esta interrogante, Martínez Díaz respondió que no se cuenta en estos momentos con las materias primas y materiales para producir, lo que representa el 94% de las faltas. A veces, falta un solo componente y no se puede producir. La otra causa son las paradas en las plantas de producción por roturas o mantenimiento. “Esta última causa es minoritaria en comparación con la primera”.

El directivo mencionó los medicamentos en tabletas, los cuales utilizan una gran cantidad de componentes. “Hay un medicamento que requiere 14 componentes y tenemos 13. Por tanto, no se puede fabricar”.

¿Por qué no se cuenta con las materias primas y materiales? Martínez Díaz enumeró varias causas:

–No contar con el financiamiento necesario y oportuno para adquirirlos.

–Problemas para el pago a los proveedores, debido a la negativa de bancos de trabajar con Cuba. (El presidente de BioCubaFarma apuntó que “en los últimos meses del año pasado, logramos exportar una buena cantidad de vacunas, por más de 200 millones de dólares. Hoy, nueve meses después, no hemos podido recibir muchos de esos ingresos, porque no hay manera de que el dinero llegue aquí. Son ingresos que estaban previstos para comprar medicamentos”).

–Con frecuencia, proveedores habituales dejan de suministrar por acciones relativas al bloqueo. “En ocasiones, hay que gastar hasta tres veces más para tener un medicamento (como ha sucedido con el salbutamol), y eso es dinero que hay que quitar a otros productos”.

–Existencia de un déficit mundial de algunas materias primas y materiales de uso farmacéutico, que se ha agudizado en el periodo de la pandemia.

–Afectaciones en la logística internacional debido a la COVID-19.

El presidente de BioCubaFarma destacó varios mensajes enviados por proveedores donde alegan las presiones del bloqueo para continuar las operaciones con la Isla, situación que ha afectado muchísimo la actual situación en la producción de medicamentos. Por estar en la lista de “países patrocinadores del terrorismo”, dijo, muchos bancos no han querido realizar operaciones con Cuba.

Eduardo Martínez Díaz explicó que existe un control en el proceso de producción de medicamentos, para tomar acuerdos que minimicen las afectaciones y buscar alternativas. Comentó que los planes de producción se hacen desde la mitad del año precedente, en conjunto con el Ministerio de Salud Pública, para hacer un levantamiento de la demanda de medicamentos.

Así, se planifica la contratación de los recursos, tanto nacionales como los que se deben importar. Los procesos de compra son de hasta tres meses o más, a veces sobrepasan los seis meses por la situación logística internacional. Esto –dijo– está afectado actualmente por deudas con los proveedores.

Si bien existe una planificación anual, luego de cada trimestre se hace una previsión de lo que podría suceder dentro de tres meses en dependencia de la situación del momento. “Cuando empiezan a distorsionarse los ciclos normales, se nos encarecen los procesos y a veces gastamos hasta un 50% más de lo que podría ser en condiciones normales”.

En BioCubaFarma se realiza semanalmente un encuentro sobre la situación a un plazo más corto, señaló el presidente del grupo empresarial, y añadió que se realizan visitas a las plantas de producción y a las empresas importadoras con frecuencia.

Aclaró que hay materias primas que se necesitan para varios medicamentos. Por tanto, si faltan, afectan a un grupo de productos. 

Asimismo, mencionó a Encomed, la empresa encargada de distribuir los medicamentos a más de 2 000 farmacias. “Cuando hay productos de muy baja cobertura, son ellos los que los tienen que mover de una provincia a otra, de un hospital a otro”.

En video, la Mesa Redonda

martes, 2 de agosto de 2022

Producirá Cuba antibióticos inyectables para terapias intensivas

 

 
SOCIEDAD
 

Foto: Yaimí Ravelo

Una planta de cefalosporinas inyectables, cuya terminación se prevé para finales de este año, permitirá la producción en Cuba de un grupo de antibióticos betalactámicos inyectables, de amplio uso en las terapias intensivas, y que actualmente se importan a costos elevados.

Así lo informó hoy un reporte del diario Granma, y precisó que dichos medicamentos son el Meropenem de 500 mg y 1 mg, la Ceftriaxona (Rocephin) de 1 g, la Cefotaxima de 1 g, la Cefazolina de 500 mg y 1 g, la Cefuroxima de 750 mg, la Ceftazidima de 1 g, y la Cefepima de 1 g.

La planta, que funcionará en la Empresa Farmacéutica 8 de Marzo, será la única productora de este tipo de antibiótico en el país, y el 90 por ciento del equipamiento que se va a utilizar ya se encuentra en Cuba, subrayó la directora general de la entidad, Xenia Madrazo Sagre.

El doctor Eduardo Martínez Díaz, presidente de BioCubaFarma, señaló que la importación de estos antibióticos le cuesta al país entre siete y ocho millones de dólares anuales, por lo que producirlos en territorio nacional disminuirá los gastos.

Inyectables como el Meropenem, el Rocephin y la Cefotaxima son antibióticos esenciales de uso hospitalario en las terapias intensivas, con un amplio espectro de tratamiento de infecciones bacterianas, neumonías y meningitis, entre otras enfermedades.

La nueva planta será la tercera que funcione en la Empresa Farmacéutica 8 de Marzo, que ya cuenta con una de cefalosporinas orales y otra de penicilánicos.

lunes, 27 de abril de 2020

Otra brigada por la vida viaja a Sudáfrica

Las 22 brigadas médicas cubanas Henry Reeve salvan vidas en más de 20 naciones. Foto: MINREX
Una brigada de 217 profesionales de la salud cubana partió hacia Sudáfrica, para apoyar el combate contra la covid-19 en ese país. Con ella ascienden a 22 las «embajadas médicas» de la Isla que han viajado hacia el exterior, para ayudar a salvar vidas.
En total, suman más de 1 450 los hombres y mujeres de batas blancas, pertenecientes al contingente Henry Reeve, que en medio de la pandemia han partido a 22 naciones de Europa, América Latina y el Caribe, África y Oriente Medio.
En su cuenta en la red social Twitter, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, afirmó que «sin descuidar la responsabilidad de proteger a nuestro pueblo y pese a limitaciones que impone el bloqueo, Cuba ofrece modesta cooperación a otros pueblos», y añadió que «ante la covid-19, la prioridad de todos tiene que ser salvar vidas». El Canciller señaló que «esta es una crisis de múltiples y demoledores efectos no solo en el ámbito de la salud, sino también en la economía, el comercio internacional y nuestras sociedades en general».
Y agregó: «Patria es Humanidad. Bajo esa máxima martiana, nuestros profesionales de la salud defienden la atención médica, el bienestar de los pueblos y la vida desde disímiles rincones del mundo».
El ministro de Salud Pública, José Ángel Portal, al referirse al grupo que partió hacia Sudáfrica, dijo que la actitud de sus integrantes ha sido fiel a los principios solidarios de nuestro pueblo y de la Revolución.
A pesar de los intentos del gobierno de Estados Unidos para desacreditar la colaboración médica cubana, la crisis por la  covid-19 ha echado por tierra las calumnias de Washington. «Algún día le contaremos a nuestros hijos que, tras décadas de películas y propaganda, a la hora de la verdad, cuando la humanidad necesitó ayuda en un momento en que las grandes potencias se escondieron, empezaron a llegar médicos cubanos sin pedir nada a cambio», ha expresado Rafael Correa, expresidente de Ecuador.

CUBA SIGUE BRILLANDO EN TIEMPOS DE TANTA PENUMBRA

Por Pedro Martínez Pírez

El título de este reporte lo tomé de un mensaje en Twitter de la periodista colombiana Patricia Villegas, Presidenta de la multinacional TeleSur.

La de ella es una de las muchas reacciones en el mundo al conocer que Cuba envió a Sudáfrica la vigésimo cuarta brigada del Contingente Henry Reeve que se ha hecho presente en las últimas semanas en más de veinte naciones de América Latina, el Caribe, Europa, Medio Oriente y África, para contribuir al enfrentamiento a la pandemia de la Covid-19.

La brigada médica cubana, que ya está en Sudáfrica, está integrada por 217 profesionales de la Salud, incluídos 133 médicos, enfermeros, epidemiólogos, ingenieros de tecnología de la Salud y expertos en biotecnología. (VEA INFORMACION DE RMtv)

Y llegan a un país donde ya existe la colaboración cubana en áreas de la Salud, la Educación, el Deporte, la Ciencia y la Tecnología, y donde setecientos jóvenes sudafricanos se formaron como médicos en Universidades cubanas.

El contingente internacional Henry Reeve, evoca mediante su nombre el de un joven estadounidense que combatió durante siete años con gran valentía y arrojo por la primera independencia de Cuba frente a la dominación colonial española, y murió a los 26 años de edad.

Hace quince años fue creado este ya famoso contingente internacionalista por el Comandante Fidel Castro, como un gesto solidario de Cuba con la población estadounidense que fue azotada por el huracán Katrina, pero la cooperación no fue aceptada por el gobierno de George W. Bush.

Sin embargo, a partir de entonces decenas de países de todos los continentes las han recibido con gratitud y han elogiado sus valiosos servicios, reconocidos también por la Organización Mundial de la Salud.

Y de la Escuela Latinoamericana de Medicina, creada también por el Comandante Fidel Castro en 1999, han egresado más de 29 mil seiscientos galenos, procedentes de 103 naciones, entre ellas los Estados Unidos.

Muchos de estos jóvenes médicos formados en Cuba son los que en estos momentos combaten la pandemia en lugares críticos del mundo, como la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos. Ellos, con su noble actitud, recuerdan las hazañas del valiente joven estadounidense Henry Reeve.

La Habana, 27 de abril de 2020.

viernes, 24 de abril de 2020

La colaboración médica de Cuba: una historia para no olvidar en tiempos de la COVID-19

abril 20, 2020 José Luis Rodríguez
La colaboración médica internacional brindada por Cuba a otros países es un tema generalmente ignorado por los medios en casi todo el mundo. Más recientemente es incluso objeto de un canallesco ataque por el gobierno de EE.UU., que pretende demostrar que Cuba utiliza sus médicos como trabajo esclavo.[i]
Desde que Cuba envió una brigada médica para ayudar a las víctimas del terremoto que azotó Chile en 1960 – aún en medio de la deserción masiva del 50% de los médicos que abandonaron sus pacientes-  hasta el pasado año 2019, el país colaboró con más de 600 000 especialistas en 160 naciones como ayuda en la esfera de la salud, mayormente de forma gratuita. De esa cifra en  2020 permanecían  trabajando 37 472 especialistas en 67 países.
Durante los primeros años la asistencia se otorgó prioritariamente a aquellos países que luchaban por su liberación y que –a su vez- presentaban situaciones sanitarias críticas. Así dos de las brigadas médicas más importantes se dirigieron a Guinea y Tanzania. Entre los años 70 y 80, el impacto mayor se concentraría en Angola y Etiopía.
En los años 90 se estableció el Programa Integral de Salud que dio un enfoque más efectivo a la asistencia brindada por Cuba incluyendo en el mismo los medicamentos, equipos médicos y preparación de personal.
El enfrentamiento de desastres naturales a partir de los huracanes que azotaron Centroamérica y Haití en 1998-99, contó con el despliegue de brigadas médicas integradas por cientos de especialistas que posibilitaron una mayor eficiencia en el trabajo asistencial.
La  estructura más especializada se creó con la Brigada Henry Reeve[ii] en el año 2005, que ofreció sus servicios al gobierno de EEUU para enfrentar los efectos del huracán Katrina en New Orleans, ofrecimiento que no fue aceptado. Pero la brigada cumplió hasta 2019 misiones en 22 países diferentes y en el 2014-15 jugó un importante papel en el control del Ebola en Africa.
Actualmente 21 brigadas compuestas por más de 1 200 especialistas están cumpliendo misiones de apoyo en 20 países en la lucha contra la COVID-19, desde Angola hasta Italia.
Por otro lado, para la preparación del personal médico por parte de especialistas cubanos, entre 1976 y el 2005 Cuba fundó diez escuelas de medicina, especialmente en África. A ello se añadiría la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina en 1999, que ha graduado —junto a otras universidades— 36 962 médicos de 149 países, a lo que se sumó el Programa de Formación de Médicos venezolanos en el 2012, entre los proyectos de mayor envergadura.
Los resultados de toda esta colaboración se expresan en la realización de más de 1 940 millones de consultas médicas y más de 14 millones 119 operaciones quirúrgicas, que han salvado la vida a millones de personas.
Este esfuerzo ha sido posible por la política desarrollada en Cuba que cuenta hoy con 95 000 médicos y 84 000 enfermeras, unido a una industria biotecnológica de nivel internacional. Los resultados del esfuerzo permiten que el país disponga de un médico por cada nueve habitantes, una tasa de mortalidad infantil de 4,9 x mil nacidos vivos y una esperanza de vida de 78.45 años, índices todos de un país desarrollado, superiores —incluso— a los propios Estados Unidos, a pesar del bloqueo que nos ha impuesto durante casi seis décadas.
Toda esta hermosa historia resume lo que durante los últimos 60 años nuestro pueblo ha sostenido: el principio de compartir lo que tenemos y no lo que nos sobra. Eso se ha logrado educando a nuestros compatriotas bajo el principio —enarbolado por nuestro Comandante en Jefe— de que la solidaridad no es más que el pago de nuestra deuda con la humanidad, algo que se ratifica día a día en la actualidad para vergüenza de quienes nos atacan.

[i] Según la USAID, se acusa a Cuba de “…explotar [a] sus profesionales médicos (…) usarlos para comprar apoyo financiero y político internacional y mantener a flote su economía en dificultades, mientras se embolsan la mayoría de los salarios de estos trabajadores y los someten a malas condiciones de vida, vigilancia constante, y amenazando a quienes desean abandonar su misión…”  Ver “The Guardian: Trump pone a los médicos cubanos en la línea de fuego cuando aumenta su ataque a la economía de la isla” CUBADEBATE, febrero 24, 2020 en www.cubadebate.cu  
[ii] Patriota norteamericano que combatió en la guerra de independencia de Cuba en el siglo XIX.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Respuestas a las insidias: Salario, títulos, familia y el bien de los colaboradores cubanos en Brasil

Por: Redacción de Cubadebate
Publicado en: Solidaridad Cubana
En este artículo: Brasil, Colaboración Médica, Cooperación Médica cubana, Cuba, Jair Bolsonaro, Medicina, Médicos, Programa Más Médicos, Salud, Solidaridad
19 noviembre 2018
Mais Médicos. Foto: Araquém Alcântara.
Desde 2016, cuando era diputado, Jair Bolsonaro, el presidente electo de Brasil, ha tenido al programa Más Médicos en el centro de su discurso ultraderechista, denostando de la formación del personal médico cubano y calificándolos de esclavos modernos y también los llamó cobras, mercenarios y agentes.
Tras su elección el pasado octubre, Bolsonaro ha abierto fuego permanente contra Cuba y el programa Más Médico en un lenguaje agresivo y ofensivo. Además de reiterar su cuestionamiento a la calidad y formación de los profesionales cubanos y exigírles que pasen un cuestionado exámen de reválida, Bolsonaro ataca los acuerdos triangulares OPS-Brasil-Cuba hablando de que Cuba se apropia de los salarios de los médicos y que no permite la presencia de sus familiares en Brasil.
En su afán de estar bien alineado con la administración Trump y con sus amigos de la ultraderecha anticubana, encabezados por el senador Marco Rubio, Bolsonaro es capaz de hacer añicos un programa de colaboración que le ha brindado atención de salud a millones de brasileños, especialmente a los más pobres de ese país, no pocos de los cuales nunca había tenido atención primaria de salud. No es de extrañar entonces la complacencia pública de la subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental en EE. UU., Kimberly Breier, con las acciones anticubanas de Bolsonaro.
Desde el pronunciamiento del Ministerio de Salud cubano, el presidente electo de Brasil, la ultraderecha de ese país y sus congéneres de Miami repiten una y otra vez su discurso de insidias e intentan revertir las culpas del golpe mortal que le han dado a la asistencia médica de una parte significativa del pueblo brasileño.
Hagamos un repaso de verdades que desnudan las perversas insidias:

¿Cuba le quita el salario a los médicos en Brasil?

  • El MINSAP paga en Cuba el 100% de los salarios de los colaboradores. Aunque no están en Cuba preservan sus plazas y todas las garantías laborales y sociales de las que se son acreedores como trabajadores del sistema nacional de salud, y la protección y atenciones necesarias para sus familias.
  • Los colaboradores en Brasil no reciben salarios, porque no son empleados del sistema de salud, sino becarios que prestan servicios especializándose en servicios primarios de Brasil, que es lo permitido por la Ley Federal del Programa Más Médicos.
  • El gobierno de Brasil no paga salarios a la Organización Panamericana de Salud sino que paga por los servicios que la organización ha contratado al Ministerio de Salud Pública.
  • Los colaboradores que por elección personal deciden participar en el Programa Más Médicos bajo los auspicios de la OPS firman un contrato con el Ministerio de Salud Pública de Cuba por el cual deciden voluntariamente compartir ingresos para fortalecer el sistema de salud cubano.
  • Los colaboradores en Brasil reciben un estipendio para gastos personales y el Programa financia su alimentación, vivienda, transporte y seguro médico, lo que hace parte de sus ingresos.
  • Los colaboradores cubanos tienen vocación solidaria y prefieren compartir beneficios para el bien común de su país, en vez de defender una visión egoísta e individualista. Lo hacen no sólo en Brasil, sino en otros países que pagan por la prestación de servicios de salud cubanos.
  • Los aportes voluntarios de los colaboradores al sistema de salud han contribuido a financiar la reparación y rehabilitación de policlínicos, varios hospitales provinciales y los suministros de insumos, medicamentos y equipos para importantes programas como el de lucha contra el cáncer.
  • Hasta el cierre de 2017 se intervino en más de 2 700 consultorios y 327 policlínicos con acciones de reparación y mantenimiento.
  • Fueron introducidas 31 nuevas tecnologías y técnicas de avanzada, fundamentalmente en las líneas de desarrollo de las especialidades que dan respuesta a la solución de problemas priorizados de salud, así como los que requerían de tratamiento en el exterior.
  • Como parte de la adquisición de nuevas tecnologías y la renovación de otras, se importaron más de 5 000 equipos médicos, con un valor superior a 32,5 millones de dólares, priorizándose anestesia, la actividad quirúrgica y los programas materno infantil y de atención al grave, entre otros.
  • Esos recursos se revierten en los servicios universales, gratuitos y de calidad que el sistema de salud brinda a todo el pueblo de Cuba, incluidos los colaboradores a su regreso y sus familias, víctimas todos del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos que impide acceder de otra manera a dichos recursos.
  • Se reportaron en el 2017, 96 361 152 consultas médicas, 6 480 369 más que el año anterior, al tiempo que la actividad hospitalaria logró, por séptimo año consecutivo, más de un millón de cirugías, alcanzando la cifra más alta de la historia con 1 085 623 intervenciones quirúrgicas. De las cirugías mayores electivas, el 14 % fueron realizadas por mínimo acceso.
  • Los aportes de los colaboradores han contribuido a sufragar necesidades materiales de la formación gratuita en Cuba de médicos de otros países mucho más pobres, que en 55 años ascienden a casi 36 mil.
  • Mais Médicos. Foto: Araquém Alcântara.

¿Cuba veta el contacto de los médicos con sus familiares?

  • El Ministerio de Salud de Cuba no prohíbe a los colaboradores relacionarse con sus familias y de hecho, la mayoría de ellos han recibido de visita a sus familiares en distintos momentos de su estancia en Brasil, además de que mantienen comunicación permanente con ellos, por diversas vías. Miles de familiares han viajado a Brasil en estos años y más de 300 están actualmente en Brasil acompañando a colaboradores.
  • Las reglas del Programa establecidas por el gobierno de Brasil regulan el acceso y convivencia de personas ajenas a la colaboración con los médicos cooperantes.
  • No todos invitan a sus familiares por diferentes razones personales ni todos los familiares están en disposición de viajar.

¿No están calificados los médicos cubanos? ¿No han sido examinados por las autoridades? ¿Qué se busca con las reválidas?

  • La Ley del Programa Más Médicos es clara en cuanto a cómo se acreditan los títulos de los médicos y el papel que desempeñan la Organización Panamericana de la Salud, el Ministerio de Salud Pública y las universidades cubanas de ciencias médicas en su acreditación.
  • Nuestros colaboradores tienen que someterse a exámenes previos antes de viajar a Brasil y a exámenes periódicos durante su estancia, conducidos todos esos exámenes por el Ministerio de Salud de Brasil.
  • Los médicos cubanos no son los únicos exceptuados de la reválida. Una ley de 2013 firmada por la presidenta Dilma Rousseff (12.871) exceptúa de la reválida durante tres años de servicio a todos los profesionales extranjeros y los brasileños graduados en el exterior. Dicha decisión fue prorrogada por el actual gobierno de Brasil, mediante la ley 13.333.
  • Según el Ministerio de Salud de Brasil han recibido esa excepción los 8332 cubanos que laboran en el programa y otros 451 médicos extranjeros de 15 países (de EE.UU, Rusia, Holanda, Austria, Portugal, España, Argentina, Venezuela, Siria, entre otros países); así como 2842 brasileños formados fuera del país y que se integraron al Más Médicos.
  • Los ofrecimientos de revalidación de títulos son engañosos porque el Colegio Médico se opone a ello: en Brasil hay miles de médicos graduados cuyos títulos no han sido revalidados. De cada 100 médicos que se presentan a examen, solo aprueban a 8.
    Esa es la forma de mantener regulado el mercado de la salud privada para garantizar sus enormes ingresos: menos médicos y más dinero. Por eso se opusieron desde el comienzo al Programa Más Médicos.
    Mais Médicos. Foto: Araquém Alcântara.

¿Con esos agresivos pronunciamientos se garantizará la seguridad de los médicos cubanos?

  • Nuestros colaboradores prestan servicios en aquellos lugares a los que no quieren ir los médicos brasileños ni los médicos de otros países. Asumen los peligros por su vocación de salvar vidas.
    Por eso están en los lugares de más riesgo, en las comunidades de pobreza extrema, en favelas y barrios violentos donde incluso la policía no puede entrar. Están en los 34 distritos especiales indígenas y en 700 municipios que nunca conocieron antes un médico, en toda la historia de Brasil.
  • Hasta hoy el pueblo y el gobierno los han protegido, pero esa protección va a ser retirada por el nuevo gobierno

¿Los pronunciamientos de Bolsonaro y sus condicionamientos son “para el bien de los colaboradores”?

  • Es falso que se busque un bien. Sabemos bien que las insidiosas propuestas del nuevo presidente buscan desacreditar a los médicos, humillarlos, vejarlos en su dignidad, conducirlos a violar un contrato, a abandonar a sus compañeros y a la misión.
  • Si buscara un bien, por qué no resuelve antes la revalidación de títulos de los miles de médicos brasileños que no pueden ejercer y que tienen que abandonar el país porque les niegan las plazas.
  • Si buscara un bien se enfrentaría al Colegio Médico para permitir que sus propios compatriotas, graduados de medicina en Cuba, puedan aprobar el examen y acceder a puestos de trabajo en el sistema de salud brasileño.
  • Si buscara de verdad el bien de los colaboradores no los invitaría a separarse de sus familias y su país bajo el pretexto de unirlos con sus familias aquí. Esa invitación tiene un nombre: robo de cerebros.
    El presidente electo lo único que ha propuesto es una gran operación de robo de cerebros cubanos, semejante al Parole.
La mejor respuesta a la insidia de Bolsonaro la dio a la agencia de noticias AP el exministro de salud de Brasil Alexandre Padilha: “Bolsonaro no entiende que un médico no practica medicina solamente por dinero. Los médicos que trabajan en las áreas más pobres no piensan solamente en el dinero”.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Sancionan a siete años de prisión a un ciudadano por venta ilícita de medicamentos

En este artículo: Compraventa, Cuba, Delitos, Medicamentos, sanción, Sancti Spiritus
10 noviembre 2018


Foto: Tomada del periódico Escambray.
Pensó que podría sacar partido del dolor ajeno sin demasiado esfuerzo, y lo consiguió. Así sucedió durante al menos un año hasta que fue descubierto en mayo del 2017. Cuando se presentaba ante un doctor, le argumentaba su presumible necesidad y jamás nadie, al parecer, le cuestionó el fin de las recetas para los renglones que procuraba.
Tampoco iba siempre al mismo lugar. Alternaba sus “operativos” entre el Hospital Provincial General Camilo Cienfuegos y el Policlínico Sur. A este último acudía sobre todo en las noches, al ser la zona de Colón donde se ubica su domicilio. Usaba, a veces, recetas que algunas personas le facilitaban.
Así quedó demostrado al término del proceso judicial que se le siguiera al ciudadano José Martín Porra Porra, quien en su propio hogar comercializaba, ilegalmente, fármacos para diferentes tipos de dolencias. Diríase que era especialista en “conseguirlos” por difícil que pareciera. Al momento de ocuparle en su casa los medicamentos mal habidos, había entre ellos varios incluidos en la lista de sustancias con efectos similares a las drogas, estupefacientes y psicotrópicos, sometidos a control nacional y que requieren, por tanto, de un procedimiento para su mejor prescripción y uso.
En la relación de medicinas figuraban, por solo citar algunas, cantidades no despreciables de Nitrazepam, Tramadol, Sildenafil (conocido como Viagra), Clorpromacina, Dimenhidrinato (Gravinol) e Hidrocortisona. También le fueron incautados más de decena y media de jeringuillas y sus correspondientes agujas para el suministro de tratamiento intravenoso, así como mil 205 pesos cubanos y 71 recetas médicas llenas. El propio acusado declaró los precios presumiblemente usados para la venta de las tabletas, la más costosa de las cuales era, según él, el Sildenafil, a 5 pesos cada una.
El proceso incluyó una auditoría de las recetas ocupadas, entrevistas a cuadros y trabajadores de los centros implicados y chequeo del proceso de entrega de esos documentos al personal asistencial. Se realizó, además, la revisión del control de cuños médicos y una evaluación del funcionamiento del Comité Farmacoterapéutico en el Policlínico Sur.
Otro de los pasos fue la toma de muestras caligráficas y de cuño, luego de lo cual la Dirección de Investigaciones Criminales y Operaciones efectuó la comparación con las recetas ocupadas mediante un minucioso análisis de los cuños y la letra.
Según pudo probarse, el ciudadano José Martín Porra Porra, de 67 años y vecino de Carretera del Jíbaro, mantenía una desajustada conducta social en su zona de residencia, pues ingería bebidas alcohólicas y bajo sus efectos alteraba el orden público. No se encontraba vinculado laboralmente y había sido sancionado con anterioridad a privación de libertad, por hurto, y por robo con fuerza en las cosas.
Tal y como obra en el expediente de la causa No.120 del 2017, por el delito de Tráfico ilícito de drogas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas y otras con efectos similares a las drogas y Actividad económica ilícita, la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Sancti Spíritus dictó contra el mencionado ciudadano sentencia de siete años de privación de libertad.
Contra Tomás Fernández Delgado, de 63 años, quien residía en la misma vivienda del acusado, por el delito de Tráfico de drogas, pero en la modalidad de incumplir el deber de denunciar al autor principal de la comercialización ilícita de medicamentos, se dictó sentencia de tres años de privación de libertad, subsidiada por trabajo correccional con internamiento.
Interpuesto por ambos el recurso de casación ante el Tribunal Supremo Popular, el mismo fue declarado Sin lugar, por lo que la sentencia se hizo firme el 12 de febrero del 2018.
(Tomado del periódico Escambray)

miércoles, 6 de junio de 2018

Prescripciones contra la indolencia

Meses después de la implementación en Cuba de los nuevos modelos de receta médica del Minsap, pacientes y personal de salud en Cienfuegos y Las Tunas revelan a JR dudas y satisfacciones 


Autores:

juan@juventudrebelde.cu
digital@juventudrebelde.cu



Aunque no resuelven la disponibilidad de algunos medicamentos, los nuevos modelos controlan mejor la prescripción. Autor: Juventud Rebelde Publicado: 05/06/2018 | 08:06 pm

LA distribución y el acceso a los medicamentos por parte de la población constituyen dos frentes a los que el Ministerio de Salud Pública (Minsap) dedica una alta prioridad. El nuevo recetario en uso por parte de los galenos del país tiene la encomienda de posibilitar un mayor control, sobre todo en la eliminación de los acaparadores y otras ilegalidades.

«Me parece bien que el Ministerio de Salud Pública tomara cartas en ese asunto, que llegó a un punto clímax —opina la cienfueguera Bárbara González—; no obstante, creo que es como botar el sofá, porque los procesos de ilegalidad y los hechos delictivos no ocurren en ese documento, ni en quien lo precisa».

Fabiane Cordero, administradora de una concurrida farmacia de la capital tunera, considera que «controlan mejor la prescripción, pero no resuelven el problema fundamental, que es la disponibilidad de algunos medicamentos, razón por la que la mayoría de nuestros clientes se queja».

Agrega que, para los efectos de su dependencia, la novedad favorece la calidad del trabajo, pues ahora es posible verificar la autenticidad de la receta a partir de la información que contiene, como el número completo del carné de identidad de la persona y el cuño del área de salud.

Ahora se articulan con mayor fuerza las dependencias de salud que actúan en la comunidad. Se plantea una retroalimentación entre los consultorios médicos de la familia (CMF), las farmacias y los policlínicos. «Una vez al mes los médicos concurren a las droguerías con las fichas familiares y los registros de dispensarización de su entorno para actualizar y vigilar la correspondencia entre las tarjetas inscriptas y las personas con diagnóstico de enfermedades crónicas», explica Miraida María Baute, jefa de la sección de Análisis y Planificación de Medicamentos en Cienfuegos.

«Si la receta nos llega con problemas, recurrimos al Libro de incidencias y asentamos allí el nombre del doctor que la expidió y las causas de su impugnación —acota Fabiane—. Luego cada caso se analiza en un comité fármaco-terapéutico que sesiona cada mes. Tratamos de que el paciente adquiera su medicamento, pero si la receta dudosa es para adquirir alguna droga, le pedimos que vuelva a consultar a su médico».

Otras funcionarias de estos establecimientos argumentaron que el modelo apunta hacia una prescripción más pormenorizada, con el aumento de los escaques en cuanto a la presentación del medicamento, los miligramos y otros. «Ahora sí está todo como tiene que venir, porque antes el médico escribía esos detalles en el centro del modelo y muchas veces faltaban datos».

También «los pacientes acumulan menos recetas, porque se las están dando basadas en lo que necesitan, y no por quedar bien», precisa una dependienta detrás del mostrador de una farmacia en Cienfuegos.

Desterrar la complacencia

Regla de la Caridad Breffe Oquendo, doctora del CMF número 15, en Cienfuegos, apunta que con el nuevo modelo de recetas y las exigencias implementadas ha disminuido el número de pacientes que solicita medicamentos que no requieren de manera inmediata. Sin embargo, del otro lado de la puerta de la consulta, la mayoría de las personas en la sala de espera confirman un propósito común para la visita: «Yo solo estoy aquí para pedir una receta».

Varios profesionales del sector entrevistados para este reportaje advirtieron la disminución de esta práctica, no por menos solicitudes de parte de la población, sino por mayor rigor del lado de quienes visten bata blanca. «Siguen pidiéndolas, pero no se las damos porque esto no es lo que ellos quieren, sino lo que necesitan. El paciente no está facultado para exigir un tratamiento determinado», dice la joven Breffe Oquendo.

En plena faena en el Cuerpo de Guardia de un policlínico del centro de la Perla del Sur, otro facultativo especifica que allí la prescripción es limitada. Queda vedada la indicación de drogas reguladas como nitrazepam, amitriptilina y otros cuyo tratamiento deciden los especialistas.

Algo que ejerce un mejor control sobre la emisión de recetas al libre albedrío es que ahora los facultativos no portan en sus carpetas cuantos recetarios deseen. Lo hacen según la labor y el nivel de atención en el que ejerzan, y así lo establece el Programa Nacional de Medicamentos. Obviamente necesitan una mayor provisión los médicos de la familia y los que ofrecen consultas en los hospitales.

Muchos pacientes encuestados para este reportaje se mostraron irritados ante la supuesta reducción hasta tres del número de recetas por persona. Pero «con eso basta —nos dice Gladys Martínez Díaz, en el reparto Pueblo Nuevo, de Cienfuegos—, porque la gente venía con muchas, hasta de otros lugares». Una doctora de un consultorio del consejo popular Tulipán aclara que «la receta no tiene número o cantidad. Yo doy lo que lleva según la patología».

La asignación, según aclara la directiva de Salud en Cienfuegos, se deduce a partir de un cálculo estadístico promedio, a razón de tres modelos por individuo y un diez por ciento sobre el total, para garantizar el «uso racional de estos modelos, que se traduce en un empleo más prudente de los medicamentos», acotó. 

«En más de una ocasión he visto a médicos sacar del bolsillo un recetario y garabatearle un medicamento a cualquiera que se lo pedía, sin saber el destino que tomaría después —dice Amalia Bacallao, quien hace su cola en una farmacia para adquirir captopril—. Luego esa persona lo vende por ahí a precios altísimos, mientras que a los que realmente lo necesitamos se nos hace muy difícil conseguirlo».

En casi todos los casos, se trata de medicamentos subsidiados con mucho sacrificio por el Estado cubano. A pesar de eso, los inescrupulosos se aprovechan de los desabastecimientos de ocasión y de la vulnerabilidad de algunos enfermos para agenciárselos con ardides y aumentar su precio original.

«Irrita que ciertos fármacos deficitarios llegan y toman otro rumbo —admite Maikel Corrales Manzano, jefe del Departamento de Medicamentos y Tecnologías de la Dirección Provincial de Salud en Las Tunas—. Por eso debemos aumentar el control. Actualmente se evalúan cuáles son los productos más recetados y quiénes son los médicos que más los prescriben».

Arnaldo Montalván tiene diabetes, hipertensión, asma y padecimientos cardiovasculares. Es asiduo en las colas de la farmacia y de espera en el CMF. Aunque cree pertinente aliviar el desabastecimiento de fármacos a través de cualquier estrategia posible, considera que el nuevo «orden» no resulta la mejor manera «porque se supone que las instituciones públicas estén para facilitarles la vida a las personas, no para idear mecanismos que incomoden de alguna manera. Antes el cuño de tu médico era casi universal, ahora estás limitado solo a tu entorno para adquirir un medicamento que es muy probable que no esté. Entonces, ¿qué hago?».

Los cambios para reorganizar los servicios farmacéuticos y poner coto a las ilegalidades y la corrupción en este sector han pasado inadvertidos para buena parte de la población. Durante estas entrevistas, varios refirieron conocer sobre el asunto, pero apenas un atisbo. Otros alegaron no estar completamente familiarizados con la cuestión porque «es algo a lo que no se le ha dado toda la difusión necesaria en los medios de comunicación».

Los nuevos modelos de recetarios cumplen varios cometidos: fortalecer el Programa Nacional de Medicamentos, velar por el funcionamiento adecuado de los servicios farmacéuticos y enfrentar los delitos e ilegalidades. De eso se trata. 

¿Cómo se asignan las recetas? 

Según el volumen de la actividad asistencial:
  • A los facultativos que brindan consulta médica: tres recetas por paciente visto en consulta, más un diez porciento de ese cálculo al mes.
  • A los facultativos que no brindan consulta médica: cien recetas la primera vez, debiendo acreditar su uso al director de la institución donde está adscrito cuando las utilicen, para recibir cien más.
  • Los médicos jubilados del sector deberán estar vinculados con una institución de salud, mediante convenio con su director, para recibir los recetarios. Se les entregarán cien recetas la primera vez, debiendo acreditar su uso, cuando las utilicen, para poder recibir otro centenar.

¿Cómo se procede cuando las farmacias no dispensan todos los medicamentos prescritos por el médico?

  • Si por falta de medicamentos en la farmacia, no solvencia inmediata del paciente u otros motivos no se dispensa el tratamiento completo, el Programa Nacional de Medicamentos establece el siguiente procedimiento:
  • Al dorso de la receta se anota la cantidad de fármaco dispensado, nombre, dirección y número de identidad del adquiriente, fecha y firma del dependiente que dispensa el producto.
  • En el área de dispensación bajo la custodia del jefe de turno, el director técnico o administrador, se archiva la receta por un período de hasta 30 días, límite de tiempo que tendrá el paciente para completar la adquisición del tratamiento prescrito.
  • Al término del plazo establecido el administrador puede retirar la receta del área y cancelar el resto de los medicamentos sin adquirir.
Medicamentos que no requieren prescripción médica:

Ácido acetilsalicílico 500 mg

Tabletas de Polivit

Iodopovidona al diez por ciento frasco x 30 ml

Tiomersal frasco x 30 ml

Anticonceptivos orales

Fitofármacos

Apifármacos

Productos dispensariales