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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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lunes, 3 de agosto de 2020

Con agilidad y eficacia, en agosto continuarán implementándose las medidas económicas

FIDEL RENDÓN MATIENZO 

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La Habana, 3 ago (ACN) Cuando apenas han transcurrido poco más de dos semanas de que el Consejo de Ministros de Cuba aprobara la Estrategia Económica y Social para desarrollar el país y enfrentar la crisis generada por la COVID-19, es alentador constatar la puesta en marcha en tan poco tiempo de las primeras medidas y ahora en agosto la implementación de otras.

La más reciente, aunque por esperada, resultó estimulante tras varios meses de inactividad del turismo internacional a consecuencia del impacto de la COVID-19, al conocerse el sábado último del arribo al Hotel Pullman, en Cayo Coco, Ciego de Ávila, de los primeros turistas foráneos, esta vez procedentes de Nassau, Las Bahamas, quienes fueron recibidos según los protocolos de seguridad y protección establecidos.

Al comparecer hace unos días en la Mesa Redonda, Juan Carlos García, ministro del ramo, señaló que ya estaban en marcha las reservaciones para ese destino y los cayos Santa María, Cruz y Largo del Sur, y que en Cayo Coco y Santa María en la segunda quincena de agosto se espera recibir viajeros de Rusia, nación que en el pasado año fue el tercer mercado emisor hacia la mayor de las Antillas.

Recordemos que desde el 20 de julio se implementó la eliminación del gravamen del 10% sobre el dólar estadounidense y la apertura de tiendas en MLC, con el objetivo de captar la moneda dura que necesita el país para adquirir bienes y alimentos en beneficio del pueblo, cuando también se han afectado seriamente el turismo y las exportaciones.

Expresión del impacto de la primera de estas disposiciones, según explicó Marta Sabina Wilson González, ministra-presidenta del Banco Central de Cuba (BCC), solo entre el 20 y el 27 de julio el canje de esa divisa creció en más del 200% en comparación con la semana anterior, y los depósitos en USD aumentaron en 195%.

Para la venta minorista en MLC se abrieron 72 establecimientos (57 ofertan alimentos y aseo y 15 artículos de ferretería), diseminados por todo el país (14 en la capital y al menos dos por provincia), y pese a la alta concurrencia de público y de largas colas, son aspiraciones que los clientes encuentren lo que buscan en esas unidades, y lograr una mayor presencia de productos competitivos de la industria nacional.

Asimismo, el 23 de julio comenzó a funcionar -con muy buena acogida- el primer mercado mayorista de Cuba, Mercabal, destinado a la venta –limitada, por tarjeta magnética y en CUP- de insumos a las formas no estatales de gestión de la gastronomía de La Habana, donde en agosto deben abrirse otros dos, uno en Playa y otro en San Miguel del Padrón, y paulatinamente extenderlos al resto de las provincias.

Por si fuera poco, a partir del presente mes los Bancos, Cadecas y correos de todo el país efectuarán el pago de las pensiones a los jubilados a través de una nómina electrónica, a fin de que la totalidad de los beneficiados de la seguridad social accedan a esos adeudos en forma digital, y abolir las muy obsoletas chequeras, según anunció en La Habana Haydée Franco Leal, subdirectora general del Instituto Nacional de Seguridad Social.

También tal cual han señalado altos funcionarios del gobierno se continúa trabajando de manera intensa en crear las condiciones con vistas a la unificación monetaria y cambiaria, y en incentivar y diversificar el otorgamiento de créditos y productos crediticios a los diferentes actores de la economía cubana, como una vía de potenciar la adquisición de bienes y servicios nacionales, y con ello sustituir importaciones.

Independientemente de que en la Gaceta Oficial de la República por estos días aparezca la Resolución 315/20, con los detalles sobre los servicios de importación y exportación que 36 empresas brindarán a las formas de gestión no estatal, ahora se pondrán a disposición de los trabajadores por cuenta propia y cooperativas cursos on line para su capacitación, a través del Centro de Capacitación del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.

Como informó Rodrigo Malmierca, titular del Mincex, serán cursos cortos en aras de brindarles herramientas en materia de negocios y compraventa internacional, y para el próximo viernes anunció el primero, cuando desde las 9:00 am y hasta la 1:00 pm, especialistas de ese organismo, de los ministerios de Economía y Planificación y de Finanzas y Precios, y del Banco Central estarán interactuando en las redes sociales con los interesados.

A dos semanas de aprobarse las nuevas medidas económicas y sociales vale recordar lo dicho por el Presidente de la República, Miguel Díaz- Canel, sobre su implementación: “unas cosas se harán más rápido y otras llevarán el tiempo necesario para terminar de implementarlas, pero todo lo que está en esta Estrategia lo vamos a aplicar”, además de subrayar que se hará de manera gradual, pero avanzando en todas simultáneamente con la agilidad y la eficacia que el momento demanda.

lunes, 20 de julio de 2020

El paquete económico del verano 2020: comentarios preliminares


Por Pedro Monreal
17 de junio de 2020

Se dijo rápido y como “volando debajo del radar”, pero la idea más intrépida que se expresó en la Mesa Redonda del 16 de julio fue lo que parecería ser el reemplazo del contenido tradicional de la “planificación centralizada” en Cuba.

A principios de 2020 se había abordado oficialmente el tema, pero ahora se ha expresado de manera categórica. Se dice que ya no consistiría en la asignación administrativa y centralizada de recursos. Como se sabe, la única otra manera de asignar recursos en una economía es mediante el mercado, con los precios desempeñando una función clave.

Si se estudian las reformas económicas en sociedades controladas por partidos comunistas, ese paso fue generalmente considerado como la adopción de “una segunda mejor opción”. Siempre se adoptó bajo presión y, llegado un momento (fines de los 80s y principios de los 90s), el enfoque fracasó en la mayoría de los casos, pero avanzó espectacularmente en algunos países. Aprovecho para introducir el punto de que “el socialismo realmente existente” no fracasó en país alguno principalmente por causas económicas. Las transformaciones fueron procesos primordialmente políticos.

Se le pudieran poner ornamentos narrativos a la mutación de la noción de planificación centralizada, pero eso no cambiaría lo esencial: si la asignación no la hace un aparato burocrático central, entonces tiene que hacerla el mercado. Esta ha sido la polémica más antigua, más áspera y, en momentos determinados, la más “peligrosa” de las controversias económicas de la llamada “construcción del socialismo”. Es una historia fascinante que conviene entender hoy. Volveré sobre el tema en otros textos.

¿En qué pudiera consistir una planificación centralizada eventualmente redefinida?

La respuesta breve sería en la capacidad para poder “modificar” el funcionamiento del mercado–incluyendo un mercado “socializado” de capitales- mediante instrumentos basados en el peso relativo de la propiedad estatal y del crédito bancario.

Sería una noción que “estaría en paz” con una visión económica del socialismo como un sistema económico donde los activos estratégicos y los más productivos fuesen de propiedad social. Con un porciento relativamente limitado de control directo sobre los activos económicos del país, el Estado controlaría el ritmo del crecimiento económico y de la dirección del proceso de desarrollo.
No es una visión “grandiosa” del socialismo, pero ese tipo de sistema funciona en la práctica en China y Vietnam. No estoy haciendo aquí un juicio de valor sobre la reforma de esos dos países y mucho menos estoy sugiriendo que se copie modelo alguno. Simplemente constato que es practicable.

Esa idea de redefinir la “planificación centralizada” en Cuba pudiera ser relevante porque ayudaría a despejar el debate económico de visiones “escapistas” que proponen formulas “puras” de reconstrucción social. Una redefinición del concepto ayudaría a pensar de manera concreta y práctica en como liberar el país de instituciones que establecen límites para el desarrollo, o sea, eliminar las “trabas” según la narrativa política nacional.

 Habiendo abordado este aspecto que considero esencial, si bien no es algo tan llamativo, paso ahora a anotar brevemente algunas consideraciones preliminares sobre las medidas anunciadas en la Mesa Redonda.

Las medidas:

La información ofrecida ayer cubre un amplio rango de temas, la mayoría de los cuales apenas fueron esbozados, de manera que parece conveniente esperar a que la “estrategia económico social para la segunda etapa” sea formalizada en un documento oficial, antes de hacer un análisis detallado.

Se mencionó que la estrategia incluye un diagnóstico, una visión del impacto sobre la economía, 16 áreas claves, principios y medidas.

En los comentarios que siguen, solamente retengo las medidas, entendidas como acciones concretas para incidir sobre la economía.

Una evaluación anticipada de las medidas, es decir, antes de que estas tengan resultados, casi siempre es un ejercicio normativo (se compara con lo que “deberían ser”) y técnico (verificando la coherencia interna).

En ese plano de anticipación, las medidas pudieran ser evaluadas a partir de criterios distintos, por ejemplo, comparándolas con un “modelo” teórico, comparándolas con medidas anteriores en Cuba, o comparándolas con medidas aplicadas en otros países.

Como todavía se carece de información, solamente comentaré las que me parecen más relevantes. Las he separado en dos grandes grupos:  medidas de corto plazo y con efecto sobre el consumo, y medidas con impacto sobre el aparato productivo.

Medidas de corto plazo con efecto sobre el consumo
  • Medidas de corto plazo con un efecto muy amplio sobre el consumo
    • Suplemento de surtidos importantes de alimentos mediante la venta controlada en julio y agosto (a precios no subsidiados)
    • Continuarán las ventas de 47 productos básicos en CUC y CUP
  • Medidas con efecto inmediato (dolarización parcial)
    • Inicio de las ventas de productos de amplio consumo (“gama media y alta”) en moneda libremente convertible (MLC)
    • Eliminación del gravamen al dólar
    • Oferta en divisas de servicios turísticos en el país, con bonificación
    • Expansión de la “bancarización” asociada a la captación de remesas
Comentarios:
  • Las medidas de corto plazo con un efecto muy amplio sobre el consumo (circuito CUP y CUC) deberían tener un impacto positivo –que no quiere decir suficiente- sobre el nivel de consumo básico de la población, el cual sería mayor que el impacto que tendría el mercado dolarizado. La debilidad de la medida es que dependería en muy alto de asignaciones de divisas, incluyendo las posibles transferencias del segmento dolarizado.
  • El CUC parecería ser “una rueda que sobra” en todo este engranaje. Como dice mi colega Julio Carranza, el CUC es hoy simplemente un billete de 24 CUP, pero no se dispone por el momento de información para poder hacer un juicio acerca del mantenimiento del CUC en este esquema monetario de mercados segmentados.
  • El planteamiento del esquema ampliado de dolarización parcial consiste en una segmentación monetaria de mercados, cada uno con su propia dinámica, pero incluyendo una interconexión entre ellos mediante una transferencia de divisas mediante asignación administrativa hacia el circuito no dolarizado. La segmentación pudiera ser admisible como remedio temporal a una crisis de balanza de pagos, pero debería existir un “plan de salida” respecto al esquema adoptado. La dolarización parcial no es compatible con el modelo económico al que se aspira en los documentos oficiales de la reforma. Este es un punto importante: la dolarización parcial debe estar acompañada de una estrategia de “desdolarización”.
  • Llama la atención que no se haya incluido una perspectiva del efecto distributivo que tendrían estas medidas, es decir, una evaluación respecto a si esas medidas “aprobarían” un test de crecimiento inclusivo, de manera combinada, o sea, como se afectaría la distribución del ingreso entre el 10% de la población con mayores ingresos en comparación con el 40% de la población con menores ingresos (índice de Palma).
Medidas con impacto sobre el aparato productivo

Se mencionaron diversas medidas de este tipo, algunas de ellas muy importantes, como la mayor autonomía de la empresa estatal, pero en muchos casos es difícil precisar que es lo que hay detrás de un gran titular, de manera que me he limitado a comentar las que considero que son medidas relevantes y que fueron anunciadas con algunos detalles que permiten intuir, si bien no entender completamente, su contenido.

Se comentan cinco medidas. Todas son positivas y apuntan en la dirección correcta. Con el esquema actual sirven para empezar procesos importantes que deben ponerse en marcha lo antes posible, pero en mi opinión tienen algunos problemas de diseño que deberían ser superados sobre la marcha.
  • Priorizar la producción nacional de alimentos y la flexibilidad de comercialización
Comentario: Esta es, por amplio margen, la más relevante de las medidas anunciadas ayer. “Certifica” lo que se ha estado diciendo en meses recientes acerca de hacer una reforma del agro desde una perspectiva integral, que incluya los diferentes eslabones del proceso. Se mencionaron componentes importantes como transformaciones en la estructura del ministerio de agricultura, reforma de las empresas estatales del agro, cambios en las relaciones entre empresas estatales y actores no estatales, la formación de precios, eliminar el impago a los productores, la simplificación de la cadena de distribución, facilidades para exportar e importar “directamente”, y apoyos en crédito mediante una banca especializada de fomento agrícola. Un componente que habrá que seguir de cerca es el relativo a que no se permitiría el funcionamiento de estructuras monopólicas estatales. La “superficie de contacto” de esta medida es muy amplia y de hecho tiene la capacidad de funcionar como “catapulta” de otras medidas, principalmente las relativas al incremento y diversificación de las exportaciones, el establecimiento de mercados mayoristas de medios de producción, y el establecimiento de la micro, pequeña y mediana empresa (MYPYME).
  • Diversificación de los actores que puedan exportar
Comentario: Una medida muy importante, especialmente para el agro porque este es el sector que cuenta con mayor potencial para dar una respuesta de oferta exportadora en el corto plazo. Siendo su base productiva gestionada principalmente por actores privados y cooperativos, el establecimiento de medidas de incentivación y de facilitación pudiera añadir activos nacionales a la exportación en un grado que no podría hacer ningún otro segmento del sector no estatal en plazos inmediatos. La medida se establece, sin embargo, con un “defecto de fábrica”, tan visible como “trabador”. En rigor, los actores no estatales no necesitan exportar mediante empresas estatales. Lo que necesitan es contar con apoyo estatal (Cámara de Comercio, consultoría, información, capacitación, normativas de calidad, créditos y seguros) y los servicios de empresas (estatales o no) especializadas en canalizar exportaciones (transitarios, agentes de aduanas y operadores logísticos) que se encarguen de la intermediación entre el productor nacional y el importador extranjero. Igualmente es muy “raro” que el precio de exportación tenga que ser establecido por contrato entre el productor nacional y la empresa estatal. Tanto esa obligación de exportar mediante empresa estatales como el mecanismo de precios no tiene una racionalidad económica clara. Parece ser un “atajo” administrativo para seguir practicando el monopolio del comercio estatal. Quizás alguien pudiera explicar la racionalidad de tal enredo. En principio, un productor privado de mangos pudiera exportar incluso a través del sitio web de un gigante de la distribución como la empresa china Ali Baba. Eso funciona en todas partes, no veo la razón para que no pudiera funcionar en Cuba.
  • Establecimiento de un mercado mayorista de medios de producción en MLC
Comentario: La medida pudiera tener un impacto notable en el corto plazo, especialmente en la agricultura. Aquí valen dos comentarios. En primer lugar, establecer un circuito dolarizado segmenta el mercado nacional y por tanto debe existir una estrategia para “desdolarizar” en una fase posterior. En segundo lugar, también aplica aquí el comentario sobre la irracionalidad de tener que operar en el comercio exterior a través de una empresa estatal, en este caso para hacer importaciones. Cualquiera que tenga el dinero suficiente pudiera importar hoy un tractor –con opción de marcas y prestaciones- directamente desde un sitio web.
  • Establecimiento de la micro, pequeña y mediana empresa (MYPYME)
Comentario: Una medida muy importante sobre la que anteriormente he escrito en extenso. En el caso de las privadas, al permitir la absorción de fuerza de trabajo con un techo de productividad más alto que el que ofrece el trabajo por cuenta propia TCP), permitiría hacer una reforma de la empresa estatal –que generaría trabajadores “excedentes”- de una manera que evitaría baches de productividad muy acentuados en el proceso de transformación de la estructura de empleo en Cuba. Al pagar salarios usualmente mayores que los salarios estatales, reforzaría la demanda interna. Es interesante que la medida ha sido presentada en forma de “combo” al mezclar MYPYMES privadas y estatales. No digo que no sea posible que operen MYPYMES estatales. Supongo que tendrían que ser de subordinación municipal. La medida pudiera incluir ambas formas de propiedad. No tengo un problema mayor con eso, pero conviene llamar la atención sobre tres cosas: no es exacto que la escala haga igual a una MYPYME privada y a una estatal. Hay diferencias legales y en cuanto a necesidades de apoyo que deben ser consideradas. En segundo lugar, no queda clara la razón por la que el Estado deba ocuparse de activos que por lo general son de baja productividad. La excepción pudiera ser la MYPYME estatal en áreas de innovación. Finalmente, existen asimetrías notables entre el punto de partida para establecer MYPYMES estatales y privadas. Mientras que hoy existen actividades TCP que pudieran ser transformadas legalmente en MYPYMES y que ya trabajan con una tasa de cambio devaluada (1:24), las MYPYMES estatales ya son legales, pero al trabajar con una tasa sobrevaluada de 1:1, habitan en “otro planeta económico”. Establecer MYPYMES no necesita una ley que pudiera complicarse si se incluyen las privadas y las estatales. Las que necesitan una legalización expedita son las privadas y eso no necesita una ley porque pudiera hacerse con una normativa legal de menor rango. Más adelante pudiera adoptarse una ley para las MYPYMES. Una cuestión adicional, en el caso de Cuba, el área agro-alimentaria es donde parece existir mayor potencial para hacer MYPYMES en plazos inmediatos.
  • Impulsar las cooperativas no agropecuarias (CNA) y ampliación del trabajo por cuenta propia (TCP)
Comentario: Probablemente sea la medida que desde hace más tiempo han sugerido la mayoría de los economistas cubanos que conozco. Las CNA representan la forma organizativa no estatal más desaprovechada del país y el TCP, a pesar de su importancia en la creación de empleo neto en el último decenio, institucionalmente ha evolucionado poco y es una de las áreas más “trabadas” del sistema económico. No se dieron muchos detalles. Solamente se dijo que se va a “dar por concluido el experimento” (una especie de limbo) con las CNA y que estas “se impulsarían”. Respecto al TCP se anunció que “se transformaría la manera en que se autoriza” y que se “flexibilizaría” y que se cambiaría el mecanismo para que “no haya tanto detalle en cuanto a las actividades”. Un problema de corto plazo es que un alto por ciento de las licencias TCP incluyen actividades relacionadas con el turismo y con redes de abastecimiento vinculadas a los viajes, de manera que es un sector en una crisis cuyo fin es difícil estimar. La ampliación de licencias hacia otras actividades con otro tipo de demanda sin duda ayudaría a proporcionar empleos e ingresos, pero eso no resolvería la crisis de otros segmentos del TCP y sobre ese punto no se mencionaron posibles medidas.

Hay una cuestión “transversal” para la cual no se anunciaron medidas en plazos inmediatos: la unificación monetaria y cambiaria. La implicación es que en el momento futuro en que haga la devaluación del CUP en su tasa oficial van a modificarse muchos parámetros de la economía y con ello cambiaría el impacto de las medidas que empiezan a aplicarse ahora, pero supongo que eso ha sido considerado en el plan.

Resumiendo, entre las medidas con las que se cuenta con información mínima para adelantar criterios, son muy importantes las medidas para tratar de “ponerle un piso” y de hecho para intentar mejorar el nivel de abastecimiento de un surtido de productos de consumo popular de “línea económica” en el circuito monetario nacional (CUP y CUC). El esquema sería parcialmente financiado mediante transferencias de divisas desde el segmento dolarizado del mercado, que funcionaria con productos de distinta calidad. La dolarización parcial en la que se basa el esquema pudiera contribuir a aliviar el empeoramiento de la balanza de pagos, pero la fragmentación económica que lo acompaña crea ineficiencias y no es compatible con el modelo descrito en los documentos guías de la reforma. En ese sentido, la dolarización parcial debe ser asumida como un “mal” necesario y transitorio y por tanto debe ir acompañada de un programa de desdolarización para aplicarse en una fase futura del proceso. Se necesitan identificar objetivos, plazos e indicadores. Especial atención debería dársele a la medición del efecto distributivo de las medidas, es decir, su posible impacto en la desigualdad.

Las cinco medidas que han sido diseñadas para tener un impacto sobre el aparato productivo son positivas en general y deberían ser aplicadas lo antes posible. Existe la probabilidad de que pudieran dar resultados en plazos inferiores a los 12- 18 meses. La más relevante es la relativa a la producción y distribución de alimentos, la cual puede funcionar como un catalizador de las otras cuatro medidas. La aparente paradoja es que parece confiarse más en los mercados de consumo que en los mercados de “factores de producción” (bienes de capital y fuerza de trabajo). Como los cambios hay que empezar a implementarlos lo antes posible, es preferible aplicar esas medidas en su forma actual, para poner en movimiento los cambios, a pesar de sus “defectos de fábrica”, especialmente el relativo a la innecesaria “viscosidad” institucional con la que se intenta acompañar las exportaciones e importaciones de los actores no estatales, así como la poco convincente racionalidad general de MYPYMES estatales que empantanarían al sector estatal con activos de baja productividad. Pudieran justificarse MYPYMES estatales en áreas de innovación, pero en otros casos la justificación es problemática.

Asumo que las sanciones de EEUU contra Cuba se mantendrían en un plazo impredecible y con giros que pudieran ser insospechados. Muy probablemente, desde EEUU se hagan acciones que pudieran tener un impacto sobre la efectividad de las medidas, pero debería quedar claro que la rigidez de la institucionalidad actual del sistema económico cubano abre flancos y multiplica los impactos externos. La estrategia anunciada en la Mesa Redonda será efectiva si logra transformar la institucionalidad de la economía cubana y esta institucionalidad gira alrededor del binomio plan- mercado. No estoy diciendo nada nuevo, pero conviene rescatar la importancia del cambio institucional, es decir, de las “reglas del juego” con las que opera la economía.     

Lo más importante de la estrategia es la manera en que parece intentar redefinirse el concepto tradicional de la “planificación centralizada” en Cuba. Es un tema sustantivo. Tiene una dimensión teórica, pero con posibles implicaciones prácticas que transformarían el sistema económico: una estructura ministerial más ligera, que fuese normativa y no operativa, la “des-ministerializacion” de las empresas estatales, mercados socializados de capital, el crédito como principal palanca económica estatal, y la función crucial de los precios en la asignación de recursos en un contexto de mercados regulados. Nada de eso cambia de un día para otro. Harían falta unos diez años, pero todo viaje empieza con los primeros pasos.


Claves sobre las nuevas tiendas en MLC

Las acciones están dirigidas a satisfacer la demanda del pueblo y a crear nuevos mecanismos para impulsar la economía nacional…

LAYDIS MILANÉS,CUBAHORA
20/07/2020




Como parte de la Estrategia para impulsar la economía y enfrentar la crisis mundial provocada por la COVID-19, comienza hoy la venta minorista de alimentos, productos de aseo y ferretería en la nueva red de tiendas en moneda libremente convertible (MLC).
En total abrirán 72 establecimientos en todo el país, lo que incluye unidades de Tiendas Caribe y de la Corporación Cimex.
En medio de la situación económica actual que vive el país, se hace necesario buscar nuevas vías de obtención de divisas para financiar gastos sociales y potenciar el desarrollo.
Al anunciar la medida, el ministro de Economía y Planificación, Alelajandro Gil, explicó que las divisas recaudadas ayudarían a comprar los productos necesarios para abastecer las tiendas en CUP y CUC.  Destacó que por ello favorecería a la población, ya sea directa o indirectamente.
En el mismo espacio, ante las dudas de la población, la directora general de Tiendas Caribe, Ana María Ortega Tamayo, subrayó que los productos de línea económica, incluidos los de aseo, canastilla, bebidas no alcohólicas, limpieza del hogar, bebidas no alcohólicas, seguirán entre las ofertas de las tiendas en ambas monedas cubanas. Señaló que solo se venderán en MLC productos de gama media y alta, para cuyo suministro ya se tienen contratos con los proveedores.
En una segunda etapa, prevista a partir del mes de agosto, se planea incorporar otro grupo de tiendas, y más diversidad de productos como confecciones y calzado, tejido y sedería, y útiles del hogar; anunció el presidente de Cimex, Héctor Oroza Busutil.
Las acciones están dirigidas a satisfacer la demanda del pueblo y a crear nuevos mecanismos para impulsar la economía nacional.
A continuación Cubahora le propone a manera de claves algunas respuestas sobre el tema.
¿Cuáles son las tiendas que abrirán?
La capital cuenta con 12 tiendas para ese servicio, mientras que en cada provincia habrá como mínimo dos.  De ellas 57 venderán alimentos y aseo y otros 15 se dedicarán a los productos de ferretería.
  • Descargue aquí el listado de la Red de Tiendas Caribe (MLC)
El presidente de Cimex, Héctor Oroza Busutil, aclaró que la corporación tendrá unas 30 unidades, 24 de ellas de alimento y aseo; y seis de ferretería. En La Habana estará presente el mayor número, unos ocho establecimientos.
  • Descargue aquí el listado de la Red de Tiendas Cimex (MLC)
¿Se dejará de vender productos en las tiendas en CUC y CUP?
No, se garantizará la venta en ambas monedas nacionales de productos de primera necesidad como alimentos, de aseo e higiene, principalmente de la línea económica.
“No es que los productos en MLC los quitemos de otros mercados. Eso no es ni será Cuba. Se trata de respaldar ofertas para un segmento de mercado que puede pagar en divisas”, explicó el ministro Alejandro Gil en su intervención en la Mesa Redonda el pasado jueves.
¿Qué tipos de productos se venderán en las nuevas tiendas en MLC?
Se venderán alimentos, productos de aseo y ferretería de gama media y alta.
¿Cómo se puede comprar?
El procedimiento para comprar es el mismo que se utiliza en las tiendas en MLC para la venta de electrodomésticos y ciclomotores. Solo se hará mediante tarjeta bancaria.
¿Con qué tarjetas se podrá comprar?
Las tiendas aceptan tarjetas magnéticas nacionales de los bancos Metropolitano S.A., de Crédito y Comercio y el Popular de Ahorro, además de las tarjetas AIS generadas por Fincimex.
Por otra parte, solo está permitida la compra con tarjetas internacionales VISA y MasterCard, que no estén vinculadas a bancos en los Estados Unidos.
¿En qué bancos se pueden crear cuentas en MLC?
Los bancos donde se pueden habilitar cuentas son Metropolitano S.A., de Crédito y Comercio y el Popular de Ahorro.
    ¿Cuáles son las monedas en las que se permite efectuar depósitos?
    Las monedas libremente convertibles que se permiten depositar en las cuentas bancarias son las siguientes: dólares estadounidenses, euros, libras esterlinas, dólares canadienses, francos suizos, pesos mexicanos, coronas danesas, coronas noruegas, coronas suecas y yenes japoneses.
    ¿Se puede transferir dinero del exterior a las tarjetas en MLC?
    Sí, desde el exterior se puede transferir dinero en las divisas permitidas hacia las cuentas cubanas en MLC. Por ejemplo, según informa en su página web el Banco Popular de Ahorro (BPA) a través de la plataforma enviodinero.es se pueden hacer transacciones desde Europa a tarjetas BANMET, BPA y AIS-USD, esta última, de Fincimex.
    ¿Se puede transferir dinero de una cuenta cubana en MLC hacia otra?
    Sí, de una cuenta en MLC abierta en un banco cubano se puede transferir dinero hacia otra. Una vía fácil y rápida es mediante la aplicación Transfermóvil.
    ¿Cómo se puede consultar el saldo de la cuenta en MLC?
    Se puede consultar en un cajero automático o a través de las aplicaciones Transfermóvil y EnZona u otros  canales de pago electrónicos como la Banca Telefónica y Banca Remota.
    ¿Qué significa la eliminación del gravamen del dólar?
    El bloqueo de Estados Unidos entorpece el depósito de USD en bancos extranjeros y por ende el comercio de Cuba en esa moneda. Por esa razón con el objetivo de restringir la entrada en efectivo a los bancos cubanos de la moneda estadounidense, se aplicó en 2004 un gravamen del 10 % a los USD.  Es decir, al dinero en esa moneda que se depositara en efectivo a una cuenta bancaria, se le sustraía el 10%.
    Una de la acciones de la actual estrategia para impulsar la economía fue eliminar ese gravamen.
    A partir de hoy lunes 20 de julio los USD que se ingresen en efectivo a las cuentas bancarias en MLC no tendrán el descuento del gravamen. La misma cantidad que se entregue en efectivo al banco, será la que permanecerá en la cuenta del cliente.

    Sobre el autor

    LAYDIS MILANÉS
    Periodista, amante de la literatura y de la buena música.

    sábado, 18 de julio de 2020

    Sobre impulso a la Estrategia Económica anunciada

    Por Fidel Vascos Gonzalez

    La reciente Mesa Redonda abordó la Estrategia económica integral, largamente esperada, que se hace necesaria para impulsar la producción de bienes y prestación de servicios en el país. Las bases y principios explicados apuntan en la dirección correcta y levantan una esperanza de solución a nuestros problemas productivos. Me llama la atención que no se incluyó en los temas tratados la unificación monetaria y cambiaria. Mas bien este asunto se enreda mas con la ampliación del proceso de dolarización en marcha y que se incrementa con lo dicho en la Mesa Redonda. El CUC pierde funciones y, en la práctica, se devalúa
    en la circulación no oficial, que influye en la oficial.

    Queda por ver la aplicación de los principios anunciados. Por ejemplo, ¿cuáles
    medidas se aplicarán para lograr la “flexibilización de la comercialización” en la agricultura anunciada por el ministro de economía Alejandro Gil?; ¿cuál será, en esa flexibilización, la organización y funciones de la Empresa de Acopio que es uno de los mayores obstáculos a esa comercialización?; ¿cómo se formarán los
    precios de los productos agropecuarios a pagar a los productores? ¿ y los precios que pague el consumidor final?.

    Por otra parte, es positiva la decisión de autorizar al sector no estatal a exportar e importar, aunque sea mediante una empresa estatal de comercio exterior. Pero la solución definitiva será cuando el sector no estatal pueda exportar e importar directamente mediante contratos con la parte extranjera, sin la obligación de hacerlo mediante una empresa estatal. A su vez, ¿a cuál tasa de cambio de le entregarán CUC y CUP al USD que se le retira del ingreso por exportaciones en USD al sector no estatal? No obstante estas y otras interrogantes que puedan surgir, aplaudo el inicio del impulso a la Estrategia Económica anunciada en la Mesa Redonda. 

    ¿Nuevas medidas o implementación de lo acordado?

    El Estado ha comenzado a acelerar, al fin, la puesta en vigor de los lineamientos aprobados tiempo atrás. En 2019 se informaba que solo se había implementado el 20% de los lineamientos acordados dos años antes.

    Por Omar Everleny (OnCuba)



    En Economía, una ciencia social, hay reglas y mecanismos que si no se utilizan en el tiempo requerido producen muchas afectaciones a la sociedad en general. Muchas veces se ponen en práctica ideas antes apuntadas por los economistas solo cuando la situación es apremiante y no se ven más salidas, y no pocas veces se demuestra que eran válidas. 

    Los economistas hacen sus propuestas partiendo de lo aprendido; los hacedores de política proponen también ideas; los políticos proponen e implementan. Pocas veces coinciden y, por supuesto, no tienen por qué coincidir en todo. Pero lo que tal vez no quieren entender los directivos es que siempre hay un tiempo político, y ese tiempo estuvo apremiando en Cuba.

    Por consiguiente, ya se estaba necesitando una fuerte inyección que permitiera ofrecer resultados concretos, no solo esfuerzos. Lo expresado el 16 de julio por los dirigentes cubanos en el programa televisivo Mesa Redonda da un aliento y un oxígeno necesarios a la situación que venía afrontando y aun afronta la economía cubana.

    La situación crítica de la falta de las divisas, el decrecimiento esperado de un 8% en 2020 de la economía, las continuas escaseces de alimentos y el bochornoso bloqueo a que está sometido el país, indicaban las urgencias en la toma de decisiones.

    Hace unos meses, en un trabajo publicado por la agencia IPS y por OnCuba se realizaba un somero inventario de medidas que podrían dar oxígeno a la población y estimular a esas fuerzas productivas inactivas presentes en Cuba. También se reflexionaba sobre si estarían alineadas o no a lo que las autoridades estaban pensando. Hoy podría decirse que esas ideas no estaban tan lejanas, toda vez que en la Mesa se mencionaron algunas de las que se habían propuesto en esa ocasión. Eran las siguientes:

    1. Ampliar la lista de los oficios aprobados para ejercer por cuenta propia.
    2. Crear mercados de insumos mayoristas con empresas extranjeras o firmas comerciales extranjeras para todas las formas de propiedad, incluyendo el Estado.
    3. Suprimir el gravamen estatal al dólar de Estados Unidos.
    4. Estimular los depósitos en USD en los bancos mediante un estímulo en las tasas de interés bancarias.
    5. Crear zonas económicas especiales para compras de ciudadanos cubanos en el territorio nacional con tasas de ganancias aceptables.
    6. La Ley de Empresas y la Ley de Cooperativas son leyes necesarias para legitimar todas las formas de propiedad.
    7. Implementar las micro, pequeñas y medianas empresas.
    8. Aprobar empresas exportadoras o importadoras que permitan que las formas no estatales canalicen sus insumos o ventas a través de las mismas.
    9. Los empresarios extranjeros verían con muy buenos ojos eliminar la agencia empleadora para las entidades extranjeras, es decir, permitir la contratación directa y cobrar los impuestos a los salarios que devengan los trabajadores allí contratados.
    10. Mayor proactividad en la búsqueda de capitales externos provenientes de individuos o familias cubanas residentes en el exterior.
    El Estado ha comenzado a acelerar, al fin, la puesta en vigor de los lineamientos aprobados por el III Pleno del Comité Central del PCC del 18 de mayo de 2017. En 2019 se informaba que solo se había implementado el 20% de los lineamientos acordados dos años antes.

    El vicepresidente del gobierno y ministro de Economía, Alejandro Gil, reflexionaba respecto al sistema de comercio interior: «se trabaja en el diseño de un mercado mayorista con ofertas en moneda libremente convertible (MLC), tanto para la base productiva como para el sector no estatal». Asimismo, anunció la próxima apertura de un grupo de tiendas minoristas dedicadas a la venta en monedas extranjeras.

    Aunque la medida fue explicada por las autoridades y ya existe polémica al respecto, aquí no hay nada nuevo. Es solo retrotraerse al período 1993-2004. El Estado tiene que aceptar que hay un proceso de dolarización de la economía, beneficioso para obtener esas divisas, pero que a la vez encuentra críticas en amplios sectores de la población, que perciben sus bajos salarios en CUP. Estas actitudes son lógicas.

    Lo expuesto en la estrategia en el sentido de iniciar el «diseño de la micro, mediana y pequeña empresa, siempre ajustadas a nuestras condiciones y no exclusivas del sector privado», constituye un paso crucial para desarrollar la pequeña industria cubana privada y determinados servicios.

    Lo interesante y a la vez muy pragmático de las nuevas medidas fue la eliminación, a partir del próximo 20 de julio, del gravamen del 10% que se venía aplicando a los dólares estadounidenses que ingresaban al sistema bancario. Como dicen las autoridades, esta decisión sobreviene en medio de recrudecimiento del bloqueo y la hostilidad del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba. Hace unos meses en esa misma Mesa Redonda se exponía que no se podía suprimir por esa misma razón.

    La idea de que la gestión no estatal pueda exportar a partir de empresas especializadas estatales no resulta descabellada, es un paso necesario: la posibilidad de exportar e importar por parte de los privados. Sin embargo, quedan interrogantes acerca de cómo estas empresas pueden ser eficientes con los privados cuando históricamente no lo han sido con las estatales. Creo debe perfeccionarse ese mecanismo si se pretende lograr resultados loables en la empresa no estatal.

    Sin entrar en detalles sobre los principios de la estrategia anunciada ayer, algunos como la planificación centralizada deben profundizarse. Hasta el momento ha guiado la marcha de la economía cubana y los resultados han sido negativos o no esperados en términos de crecimiento económico, desequilibrios macroeconómicos e incremento de deudas, entre otros indicadores.

    Estos principios son loables de acuerdo con el modelo económico del país, pero deberán traducirse en resultados concretos. Debe hacerse realidad lo que anunciaba el presidente cubano: no podemos seguir haciendo lo mismo en economía. Y me pregunto: ¿hay que seguir pensando cómo hacerlo? ¿No es ya hora de reconocer un camino más exitoso que el nuestro, el emprendido por Viet Nam?

    Estaremos ansiosos de conocer la aclaración del ministro de Economía de que mantener la planificación centralizada no significa mantener la asignación centralizada de recursos. Trabajos ya publicados del economista y profesor universitario Oscar Fernández nos ponían en evidencia las inconsistencias de la planificación centralizada en Cuba, y cómo debía ser en las nuevas condiciones para obtener el desarrollo al que se aspira.

    «Desterrar la mentalidad importadora», idea ya repetida durante las últimas reuniones del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, no indica que esa mentalidad se va a resolver rápidamente. Mientras, a la industria manufacturera no se le han asignado los montos de inversiones necesarias para romper con la descapitalización que sufre.

    Un análisis de las inversiones durante los últimos cinco años da cuenta de que el turismo y otros servicios han recibido los mayores volúmenes. Por consiguiente, ese tema es más voluntad que realidad, a no ser que el próximo plan a aprobar vaya en el sentido de mejorar la producción nacional a partir de la asignación de más inversiones.

    La demanda interna desempeña un papel dinamizador en cualquier economía, solo hay que dirigir la mirada hacia China, cómo intenta sortear su economía en la etapa post COVID-19. El economista Mauricio de Miranda expresaba recientemente: «no debe confundirse el concepto de demanda con el de necesidad. En Cuba la escasez generalizada de bienes esenciales para la vida moderna se combina con una insuficiente demanda solvente de la mayor parte de la sociedad, sencillamente porque los ingresos de la mayoría de la población no son suficientes para asegurar el consumo de una canasta básica de bienes y de servicios adecuados para las condiciones de la vida moderna».

    Muchos temas se esbozaron en las intervenciones de las autoridades, pero seguir comentando lo que se ha expuesto no tiene sentido si aún no se han explicado concretamente en qué consisten las propuestas, ni el tiempo que hay para tomarlas.

    Solo se sabe que las próximas medidas van en la línea de potenciar las fuerzas productivas, atraer las divisas en manos de una parte de la población, quitar trabas e impedimentos para el funcionamiento de las entidades y dar autonomía, entre otras. Aunque se menciona la necesidad de evitar los monopolios, estos no están solo en la agricultura.

    También continúa dilatándose la solución al problema de la multiplicidad de monedas y tasas de cambios. Es un momento propicio para sacar de circulación al maltratado CUC, y de pasar esas tiendas que aún quedarán fuera del circuito racionado al CUP. Al final del día es la moneda en la que se expresan los salarios nacionales.

    En conclusión, resulta prematuro aventurar los resultados de las nuevas medidas, aunque en su conjunto son válidas y un vehículo necesario para salir del estancamiento. Si son orientadas con la nueva filosofía de hacer las cosas distintas, pueden conducir al país a un nuevo momento económico donde todos los ciudadanos ganen y vean los resultados concretos de su quehacer diario.

    viernes, 17 de julio de 2020

    Análisis sobre la estrategia económico-social aprobada por el Gobierno cubano

    Economistas y expertos cubanos opinan sobre la estrategia aprobada este 16 de julio por el Consejo de Ministros de Cuba




    Este 16 de julio, el Consejo de Ministros aprobó una estrategia económica con el fin de contrarrestar los efectos de la crisis económica que atraviesa Cuba, agudizada a consecuencia de la pandemia por el nuevo coronavirus, e impulsar la economía: “Estrategia económico-social para el impulso de la economía y el enfrentamiento a la crisis mundial provocada por la COVID-19”.

    Según anunció en el programa Mesa Redonda el ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, esta estrategia “se encamina a eliminar las trabas que accionan en la economía, pero manteniendo y defendiendo el concepto de planificación”.

    Para la economista cubana Tamarys Lien Bahamonde, se pueden identificar nueve aspectos fundamentales en la estrategia planteada para enfrentar la crisis:
    1. Planificación centralizada;
    2. Sustitución de importaciones;
    3. Regulación de los mecanismos de mercado. (Para los no economistas, la planificación se orienta normalmente a corregir las distorsiones del mercado);
    4. Complementariedad de múltiples actores económicos: «cuentapropistas», cooperativas y sector estatal;
    5. Dinamizar la demanda interna;
    6. Autonomía del sector empresarial estatal;
    7. Implementar aspectos clave del redimensionamiento del sector no estatal. (Todavía no queda claro cuáles exactamente, aunque entre los cambios aparecen ideas como las posibilidades de exportar e importar);
    8. Competitividad (se incentiva a través de ahorro, eficiencia, y motivación para el trabajo) y
    9. Política ambiental activa.
    Ha sido una demanda de economistas, diversos actores de la economía y en general de la sociedad cubana, la implementación de medidas contenidas en los “Lineamientos de la política económica y social”, aprobadas después de un amplio debate popular, en abril del 2011, en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. A casi 10 años de aquella decisión, el Consejo de Ministros ha aprobado volver al camino de algunas de ellas.

    OnCuba ofrece las reflexiones de cinco reconocidos economistas y especialistas en el tema sobre la recién aprobada estrategia.

    ¿Cuál es su opinión en relación con la nueva estrategia económica planteada por el Gobierno cubano?

    Julio Carranza: Las medidas que se han presentado no son las únicas necesarias, se supone que el proceso de reforma continúe, pero lo que se ha decidido es un importante paso en la dirección correcta, es parte de lo que varios economistas venimos proponiendo desde hace tiempo. Se ha priorizado la producción de alimentos, para la cual se flexibilizan y descentralizan las formas de producción y comercialización en la agricultura, se autorizan operaciones de comercio exterior a todos los agentes económicos, se comienza la reforma de la empresa estatal con mayor descentralización, se reconocerán jurídicamente las micro, pequeñas y medianas empresas con todas las formas de propiedad y gestión, incluyendo las privadas y cooperativas, etc. Todo esto es de gran importancia.

    Juan Triana: Creo que es un volumen considerable de información, que obliga a una reflexión con más tiempo. Adelantaré algunas ideas:
    No comparto que sea una nueva estrategia. En esencia, un porciento elevado de lo anunciado ya estaba expresado en los Lineamientos y los documentos aprobados en el último Congreso del Partido, a saber, la Conceptualización y el Plan 2030 , ejes y sectores estratégicos.

    Creo que hay que distinguir algo: hay ideas anunciadas que tienen un carácter estratégico, otras responden más a coyunturas, lo cual no quiere decir que no sean importantes, solo que su impacto tiene otro alcance.

    En mi opinión, lo anunciado apunta a contribuir a incentivar la producción, la participación de todos los agentes de la economía nacional, a acercar a la empresa estatal a la vida real del mundo real y a permitir que los cubanos que viven en Cuba puedan desarrollar sus propios proyectos y tener éxito y contribuir a la vez con el país.

    Sin embargo, adelanto lo que he aprendido de este asunto de las estrategias: ponerlas a funcionar… es ahí donde está el verdadero reto. Lograr la coherencia imprescindible y la consistencia en su aplicación es el verdadero reto. Tiene costos y hay que estar dispuestos a asumirlos. El ritmo y la secuencia son decisivos la mayoría de las veces. Ese es otro gran reto.

    Pero bienvenidas las medidas, más allá de que la actual crisis ha servido de detonante, seguir posponiendo los cambios necesarios era inmanejable.

    Mauricio de Miranda: En lo fundamental, los principios de la estrategia son correctos, de acuerdo con el modelo económico del país. El problema radica en su implementación, porque deben traducirse en medidas concretas que aseguren su cumplimiento o de lo contrario no pasarían de simples intenciones.

    No entiendo por qué un principio de una estrategia tiene que ser implementar lo que ya había sido decidido. Así las cosas, declarar que es necesario “implementar” cuestiones ya decididas hace tiempo, tales como el “redimensionamiento” del sector estatal, aspectos relacionados con las “formas de gestión no estatal”, etc. nos lleva a preguntarnos ¿por qué no se ha hecho, a pesar de que estaba decidido?, ¿cómo se va a hacer? La realidad es que en esto se ha avanzado muy poco y nuevamente se anuncia la intención, pero no el cómo se va a implementar. Vale la pena mencionar que, en realidad, el llamado “redimensionamiento” del sector estatal (léase reducción de trabajadores, sobre todo en el sector presupuestario) se podría complementar con la potenciación de las formas no estatales de gestión, si es que se quiere evitar, como es de suponer, que miles de trabajadores se queden sin fuente de sustento.

    Muchas de las nuevas medidas económicas las habíamos sugerido varios economistas desde hace mucho tiempo, pero como dice el dicho, “mejor tarde que nunca”. Sin embargo, no están todas las que son y algunas, en mi opinión, no son adecuadas.

    Oniel Díaz: Aunque aún faltan por conocerse detalles sobre la implementación de esta, creo que la estrategia va en la dirección correcta de aprovechar la situación actual como punto de partida para enfrentar diversos problemas estructurales de la economía cubana, que llevan años sin una solución y que requieren ser resueltos para poder poner al país en la senda de la prosperidad. 

    Tamarys L. Bahamonde: La estrategia no es esencialmente nueva, en el sentido de que incorpora elementos ya establecidos previamente en los Lineamientos del PCC, otras son medidas similares a las tomadas durante los 90 para amortiguar los efectos de la crisis y otras son reclamos de años de varios sectores académicos y del pueblo cubano.

    Como primera aproximación a un plan que le permita al país salir de la crisis, la estrategia provee interesantes líneas de trabajo, necesarias desde hacía tiempo. Hay un elemento importante y es que está orientada hacia la búsqueda de un mejor aprovechamiento de las capacidades internas del país. No es una estrategia volcada hacia, ni que pretenda depender del sector externo, y eso es esencial en estos momentos de crisis pandémica y económica. Puede parecer una obviedad, pero la realidad es que Cuba ha trazado mayormente estrategias que se orientan hacia la obtención de divisas necesarias, y ello implica un necesario enfoque hacia “afuera”.

    Se debe distinguir entre la estrategia y la política económica para entender lo que estamos enfrentando. Mientras la estrategia son líneas generales de dirección que muestran el camino a seguir, las políticas económicas te dicen cómo seguir ese camino. De estas últimas tenemos poca información hasta el momento. Para el escenario actual, es una estrategia acertada, que elimina obstáculos para abrirle paso a la participación más eficiente y efectiva de formas de propiedad diversas y múltiples actores en la economía. La intención de lograr la cooperación entre varias formas de propiedad y la autonomía de Gobiernos locales y la empresa estatal es positiva, sobre todo si se logra implementar en la práctica.

    A su juicio, ¿cuáles son las medidas que mayor repercusión tendrán en la economía cubana? ¿Por qué?

    Juan Triana: No he tenido tiempo de hacer un análisis con datos. Sin embargo, creo que propiciar la autonomía para que las empresas estatales sean realmente autónomas, impulsar el sector no estatal, el énfasis puesto en la pequeña y mediana empresa y una mayor apertura del sector externo a todas las formas de gestión pueden ser positivas. Reitero que el tiempo es decisivo y que en el cómo estará al menos el 50 % del éxito.

    No hay tiempo para esperar mucho más por las regulaciones sobre pequeñas y medianas empresas (PYMES), Cuba necesita empleo, inversión nacional y producción. Además de que es algo muy conocido. Tampoco hay demasiado tiempo para darle otra connotación al trabajo por cuenta propia. Son, si empezamos a contar desde el año 90, 30 años de espera.

    Esas tres medidas nombradas anteriormente son, a mi juicio, estratégicas. Si le sumamos lo concerniente a la exportación e importación, pues creo que el resultado es para bien.

    Mauricio de Miranda: El Gobierno cubano adopta una serie de medidas económicas adecuadas, aunque algunas de ellas están pendientes de ser precisadas en su implementación, especialmente las que se relacionan con la creación de microempresas, pequeñas y medianas empresas tanto estatales como no estatales, las relacionadas con una reforma de la empresa estatal apuntando hacia su autonomía económica y operativa, la creación de mercados mayoristas (aunque no solo deberían crearse en MLC), y la flexibilización del trabajo por cuenta propia.

    Tamarys L. Bahamonde: El impacto de estas medidas depende más de la forma en que se implementen que de la estrategia en sí misma. De inmediato se sentirá el alivio de la eliminación del gravamen impuesto al USD en la población con acceso a esta moneda. Sin embargo, los impactos significativos de las medidas no serán inmediatos, puesto que la mayor parte verá resultados en el mediano o largo plazo, en dependencia de la velocidad de implementación. La participación en la economía que propone la estrategia para las formas de propiedad no estatales (cooperativas y PYMES esencialmente), es un paso determinante para el crecimiento económico del país. Es obvia, desde hace años, la limitación del Estado cubano para brindar determinados servicios con calidad y mantener simultáneamente el pleno empleo en la economía, por ejemplo. Esta medida puede aliviar en gran parte ese peso, a la vez que podrá tener un impacto positivo en el mejoramiento de la eficiencia, la competitividad y el ahorro. 

    Cualquier ajuste que se realice a escala empresarial (privada, cooperativa o estatal) y de sector público verá sus resultados en la economía. Esos resultados serán positivos o negativos, en dependencia de los ajustes. Si, como se explicó, se impulsa la participación y cooperación de diversas formas de propiedad en la economía, y se combina esto con mayor autonomía en el sector privado y los Gobiernos locales, así como la flexibilidad para exportar/importar a los actores no estatales, se puede lograr, con la coherente proyección, integrar a estos actores en las estrategias de desarrollo de las comunidades y regiones. Ello podría tener repercusión positiva en muchas localidades, a la vez que alivia al Gobierno central del peso que conlleva ocuparse de cada una de las regiones del país.

    Se impone, como se explicó, la creación de mercados mayoristas de insumos. Este reclamo no es exclusivo de los productores privados, sino de casi todos los actores económicos, y del pueblo. La presión que ejerce sobre el mercado minorista la satisfacción de las demandas de las PYMES y de los individuos con una limitada oferta se verá aliviada por esta vía y dejarán de competir pequeños empresarios e individuos por los mismos productos, que generalmente son de primera necesidad, como alimentos y aseo. Esta medida complementaría la flexibilidad para exportar/importar de esos mismos pequeños y medianos empresarios.

    ¿Cuáles son los principales obstáculos?

    Julio Carranza: El mayor problema que veo es el desorden monetario con la circulación de tres monedas diferentes y las limitaciones por la inconvertibilidad del CUC. Aún no queda muy claro cómo operará todo esto y las consecuencias que tendrá en el corto plazo.

    Es obvia la necesidad de estimular el ingreso de divisas al país en un momento muy tenso de la economía, consecuencia de la combinación de la crisis mundial por la pandemia, el reforzamiento del bloqueo y las ineficiencias de la economía interna. La apertura de tiendas en divisas y la eliminación del gravamen al dólar es parte de los incentivos para el ingreso de divisas al país.

    Juan Triana: Más que obstáculos, pienso que habrá que desaprender y eso es algo bien difícil.

    Quedan prejuicios muy arraigados sobre todo en segmentos intermedios de decisores. Hay, además, intereses creados que pueden ser dañados. La necesidad de una cultura del servicio, en especial de los servidores públicos, sigue siendo un gran obstáculo. Creo que hay también cuestiones bien concretas, señalaré una sola: todo lo que se ha anunciado requiere un sistema bancario moderno, ágil y eficiente. Estamos bien lejos de tenerlo. Pasa lo mismo con la tramitología de casi todo.

    Nuevas cabezas, más que cambios de mente, nos hacen falta.

    Hay que poner metas concretas: tiempo que debe durar un trámite de exportación o importación, tiempo de demora para abrir un nuevo negocio, etc. y lógicamente, incentivos. También es importante la transparencia: las tarifas de todos los servicios vinculados a comercio exterior y a trámites deben ser de dominio público.

    Mauricio de Miranda: Cuba está encerrada en un círculo vicioso, por una parte, la producción no es suficiente para satisfacer las necesidades de consumo y por otra, la capacidad de compra de la mayor parte de la población a partir de sus ingresos relacionados con el trabajo resulta insuficiente para que, con esos ingresos, se puedan adquirir dichos bienes a los precios existentes. Este círculo vicioso no lo resuelven aumentos de salarios por decreto, sino que resulta imprescindible que los ingresos por el trabajo sean suficientes para asegurar la satisfacción de esas necesidades esenciales crecientes.

    El presidente de CIMEX dijo que las ventas de electrodomésticos y otros productos de “gama alta” habían superado las expectativas. Eso puede llevar a cuentas alegres equivocadas. La demanda interna no puede depender de las remesas, sino de los ingresos generados por la sociedad mediante el trabajo productivo. Lo otro sería construir una economía parasitaria, que necesita permanentemente de los flujos externos para poder funcionar porque es incapaz de sostener su sistema productivo doméstico. Entonces, para que la demanda interna juegue un papel dinamizador en la economía, es imprescindible que se creen las condiciones para que aumente el ingreso de la población mediante el trabajo.

    Tamarys L. Bahamonde: Los obstáculos tradicionales relacionados con las líneas de créditos, los pagos de la deuda, el embargo/ bloqueo y las limitaciones que impone la crisis mundial, aunque no son nuevos, deben mencionarse y tenerse en cuenta, porque ralentizan hasta cierto punto la ejecución de muchas políticas públicas en Cuba. Ahora, independientemente de estos, nos queda analizar los obstáculos internos impuestos por nuestra cultura empresarial y nuestros diseños y procesos para administrar.

    Las distorsiones financieras permanecerán en la economía. En ese sentido, pocos cambios, excepto la introducción del dólar en la circulación, han sido anunciados. Una tercera moneda incluye un nuevo reto para los ajustes económicos, para la equidad social y para las transacciones en general. Se entiende la necesidad de recaudar divisas en el país, pero también se debe contemplar la complejidad del nuevo escenario, y lo que significará para el entramado productivo y empresarial nacional. 

    Para que esta estrategia funcione coherente y armónicamente, se impone el redimensionamiento del sector no estatal, con la revisión de las actividades autorizadas. En su lugar, es mucho más eficiente y socialmente coherente proteger sectores como la salud y la educación, mientras se establece una legislación que regule la participación de la empresa no estatal en la economía. La existencia de este listado de actividades ha profundizado la brecha social entre mujeres y hombres, por ejemplo, a la vez que ha marginado a los profesionales de casi todas las categorías de participar en ese sector, de mejor remuneración material, en muchos casos.

    Cuando se habla de la planificación centralizada y el otorgamiento de mayor autonomía a los Gobiernos locales y las empresas estatales, de forma simultánea, hay que cuidar la implementación. Si esa planificación centralizada se realiza, como muchas veces hasta hoy, de espaldas a las leyes del mercado que operan en nuestra economía, y se le imponen medidas a Gobiernos locales y empresas estatales que no se ajustan a sus condiciones, potencialidades y/o necesidades, pues no se avanzará mucho. La planificación deberá contar con los actores económicos involucrados en su ejecución, para trazar sus estrategias políticas. Cuando hablamos de contar con esos actores, nos referimos a su participación directa en la toma de decisiones y en los diseños de políticas públicas.

    Si importante es redimensionar el sector no estatal, tan importante como eso es el redimensionamiento del sector público. En primer lugar, será necesario para su coherente inserción y colaboración con el sector no estatal. En segundo lugar, la pretendida autonomía que se desea alcanzar en este sector será muy difícil si se mantienen estructuras de dirección burocratizadas, verticales y rígidas. No quedó claro cuáles serán las líneas en este sentido, pero para lograr autonomía, hay que transformar la actual empresa estatal de forma profunda, algo que no se va a lograr de un día para otro. Es necesaria la trasformación porque, de lo contrario, nuestra cultura de la lentitud, la burocracia y la ineficiencia permearán la estrategia y obstaculizarán su efectiva puesta en marcha. Por poner solo un ejemplo, la flexibilidad para exportar/importar que se desea otorgar a los actores económicos puede no tener impacto significativo si luego se requiere seguir un proceso burocrático complejo, lento y agónico, que desestimula a los implicados en el proceso, sobre todo a los que requerirán los servicios de las entidades estatales intermedias. Tampoco queda claro cuánto se pagará por esos servicios intermedios, y esos costos también influirán en el éxito de la medida.

    ¿Qué medidas urgentes faltarían, a su juicio, además de las tomadas ahora?

    Juan Triana: Hay que modificar determinadas leyes y nuestro sistema fiscal. Con el que tenemos hoy, que tiene una filosofía recaudatoria, creo que los incentivos para fundar nuevas empresas no existen. Si los nuevos empresarios deben pagar el 50 % por encima de los 50 000 pesos cubanos, pues no creo que haya mucho estímulo a acumular e invertir. Sin dudas, haría falta acabar de promulgar una lista negativa de actividades en el ejercicio privado. Transparentar la contratación y el pago a los trabajadores cubanos empleados en empresas extranjeras es otra medida que podría ayudar a promover la Inversión Extranjera Directa (IED)

    Mauricio de Miranda: Continúa dilatándose la solución del problema relativo a la multiplicidad de monedas (agravado ahora con la irrupción de MLC que, en tanto depósitos a la vista, son equivalentes a dinero en circulación) y de la multiplicidad de los tipos de cambio, que siguen generando distorsiones e incentivos negativos en la economía nacional.

    La solución del tema monetario y cambiario no solo es de urgencia económica, sino también política. ¿Aceptará la población cubana que con estas medidas vuelve a ser marginada y diferenciada que esto se repita por otras décadas, porque la dirección del país sigue buscando enfrentar los problemas persistentes con fórmulas viejas, que demostraron su ineficacia a mediano y largo plazo?

    Las condiciones actuales dejan sin efecto, en la práctica, el funcionamiento del CUC. No tiene sentido seguirlo emitiendo. De esta forma, el CUP recuperaría su condición de moneda nacional. Sin embargo, para que ello ocurra sin que se creen desequilibrios externos, parecería que la única opción sería devaluar sustancialmente su valor frente al dólar estadounidense o frente al euro. Esa devaluación, por otra parte, podría favorecer la producción nacional porque encarecería relativamente las importaciones y abarataría relativamente las exportaciones, tanto de bienes como de servicios.

    Finalmente, falta un planteamiento integral que permita delinear una estrategia para el fomento de la producción industrial y agropecuaria, que modifique la actual cuasiparálisis y los serios problemas de eficiencia, productividad y competitividad de esos sectores.

    Tamarys L. Bahamonde: Como paso inicial para la salida de la crisis, esta estrategia supone un grupo de actividades que cubren en cierta medida las urgencias de la economía. Al poner la producción de alimentos como prioridad, ya se establece una línea a seguir, esencial para la estrategia.

    Entre las medidas de redimensionamiento del sector no estatal, como ya mencioné, es necesario ajustar la legislación cuando se apruebe la Ley de Empresas, esencial para avanzar con esta estrategia, y eliminar el listado de las actividades autorizadas a ejercer por cuenta propia. Este paso es imprescindible para avanzar hacia mayor equidad social y para mantener el objetivo del pleno empleo, a la vez que se desplaza mano de obra del sector público al no estatal, y se reducen las plantillas infladas en el sector público, lo cual puede tener un impacto positivo de mediano y largo plazo en el nivel salarial y en la motivación del trabajo, que puede repercutir positivamente en la productividad, típicamente deprimida en Cuba.

    Los servicios ofertados por el sistema bancario cubano son limitados aún para la proyección que establece esta estrategia. Repensar formas de créditos y financiamientos alternativas, como la propuesta del Banco de Fomento Agrícola, mencionado en la Mesa Redonda, son tareas imprescindibles para cualquier estrategia. Esto, lógicamente, choca en estos momentos con las limitaciones financieras propias de la crisis. Aún así, se necesita abrir el abanico de oportunidades para los cubanos y cubanas que deseen participar en la economía y no cuenten con los fondos suficientes para ello.

    En cuanto al sector privado, ¿cuáles son las medidas de mayor impacto y cuáles serían los próximos pasos necesarios?

    Juan Triana:  Creo que esta vez se le ha reconocido un protagonismo como nunca. El anuncio de la cercanía de una ley de PYMES; modificar la Ley de Cooperativas Agropecuarias e Industriales para que sean lo que deben ser y se liberen de la tutela ministerial son algunas de las medidas que deberán aparecer más temprano que tarde.

    Mauricio de Miranda: Con el perfeccionamiento del sector no estatal, se pone fin al tan dilatado e incomprensible “experimento” de las cooperativas, lo cual hace suponer que se impulsará la creación de nuevas cooperativas no agropecuarias. Se anuncia una mayor flexibilidad y ampliación del trabajo por cuenta propia. ¿Se pasará del actual sistema de actividades económicas permitidas a uno en el que se permita todo lo que expresamente no se prohíbe?

    Algo que incluso se hace en países con economías mixtas que funcionan adecuadamente es “regular el mercado”, lo cual se traduce en que el Estado debe adoptar reglas de juego estables, transparentes y claras que impidan, por ejemplo, la aparición de fenómenos indeseables tales como la formación de estructuras monopólicas u oligopólicas, o fenómenos de marcada desigualdad social, o una proliferación de la pobreza. Valdría la pena conocer cuáles son las medidas de “regulación indirecta” de las que habló el ministro, porque hasta ahora lo que ha predominado es el control por asfixia.

    Resulta muy importante que se reconozca la necesaria complementariedad de lo que se denominan diversas formas de gestión para diferenciar entre las estatales y “no estatales” (privadas y cooperativas). Al mencionar la frase “todos juntos” esperaríamos que, finalmente, se le ponga fin a la tan manida estigmatización de los trabajadores por cuenta propia, así como de los negocios privados y sea reemplazada por el reconocimiento al papel positivo que todos podemos desempeñar en la superación de la crisis estructural actual, que ha sido agudizada por la pandemia, pero que tiene raíces y determinantes mucho más profundos que afectan la estructura misma del sistema económico. En consecuencia, la regulación “por métodos indirectos” debería conducir a un nuevo sistema de impuestos que estimule el desarrollo de las diversas actividades de producción de bienes y de servicios.

    Oniel Díaz: En cuanto al sector privado, lo anunciado gira alrededor de tres ejes: (1) ampliar el trabajo por cuenta propia (TCP), lo que significará una flexibilización de los alcances de las licencias y seguramente la adición de nuevas actividades al listado de trabajos autorizados; (2) retomar el proceso de creación de las Cooperativas No Agropecuarias, una modalidad que tal vez el Gobierno reservará especialmente para actividades de interés estratégico y que aspira a que se realicen de una forma más «social» y no bajo los mecanismos de una empresa privada y (3) la constitución de las PYMES, sobre lo cual habrá que esperar para ver en qué tipo de actividades económicas serán permitidas y si, por ejemplo, se autorizan actividades de alto valor agregado realizadas por profesionales. Otra medida importante es la relacionada con el comercio exterior (importación y exportación). Su impacto dependerá mucho de la forma en que se implemente el funcionamiento del intermediario estatal. Todas son decisiones de alto impacto, largamente esperadas por el gremio.

    Tamarys L. Bahamonde: La medida más inmediata que se impone para la implementación de esta estrategia, es, como mencioné, la aprobación de una Ley de Empresas que otorgue personalidad jurídica a las micro, pequeñas y medianas empresas cubanas. La personalidad jurídica será necesaria para los contratos entre privados y actores estatales, así como para la flexibilización de las exportaciones/importaciones. De la misma forma, regulará la contratación de fuerza de trabajo y los derechos y deberes de los trabajadores. El impulso y la necesidad de acudir a estas formas de propiedad no pueden venir acompañados del abandono de las necesidades y la desprotección de nuestros trabajadores. La equidad social y la sostenibilidad deberán mantenerse como objetivos primordiales en esta estrategia. No se trata de igualitarismo, sino de equidad.

    Este sector se beneficiará, sin dudas, de la creación de los mercados mayoristas y de las posibilidades para importar/exportar, incluso de las nuevas opciones de integrarse al entramado productivo estatal. Esas medidas traerán retos nuevos para todos los actores implicados, como el respeto y cumplimiento de contratos, el establecimiento de mecanismos legales para demandas en caso de incumplimientos de alguna de las partes, y la actualización del sistema bancario para cobros y pagos entre empresas del estado y no estatales. Por otra parte, el sistema de la recaudación de impuestos en Cuba es arcaico y poco práctico. Tendrán que considerarse formas más eficientes para recaudar impuestos en la economía para evitar las evasiones fiscales y aumentar las recaudaciones.

    ¿Qué se puede esperar a corto y mediano plazo?

    Julio Carranza: El panorama es complejo y quedan muchas preguntas por resolver, pero el Gobierno ha dado una señal clara de que se está moviendo con mayor audacia, lo cual está muy bien. Es obvio que no todos podrán asistir a las tiendas en divisas, como tampoco todos pueden comprar lo que traen los importadores informales desde Panamá y otros países, pero esas ventas en divisas en las nuevas tiendas permiten financiar otras operaciones para servicios y producciones de beneficio común. 

    Las políticas sociales compensatorias son un elemento fundamental que el Gobierno mantiene como un principio irrenunciable. Insisto en que el panorama es muy complejo y hay que seguir de cerca el proceso.

    Juan Triana: Coherencia, consistencia y transparencia.

    Mauricio de Miranda: Una de las cuestiones que llama la atención fue la declaración del ministro de Economía de que estas medidas “llegaron para quedarse”. Uno de los mayores problemas de la organización económica cubana, sobre todo desde los años 80, ha sido que los cambios económicos se han producido en momentos de crisis muy aguda (y este tiempo lo es). Cuando esa profunda crisis se supera (sin que se llegue a una bonanza que en realidad no ha existido en las últimas seis décadas), entonces se paralizan las reformas, se fortalece la centralización y se refuerza la economía de “ordeno y mando”. La economía de “ordeno y mando” no tiene futuro promisorio, solo ha demostrado que es incapaz de promover el desarrollo y asegurar el bienestar de la sociedad.

    Oniel Díaz: La situación para el sector privado, como para todos, sigue siendo muy dura. Han comenzado a reabrir los negocios, pero aún es muy temprano para establecer un escenario, ya que pueden estar beneficiándose de una cierta explosión de consumo reprimido durante estos meses. Pero una vez pasadas las primeras semanas, podremos ver claramente si se mantienen los ritmos de consumo de estos días y qué tipo de negocios logran mantenerse a flote en medio de la escasez generalizada de insumos. También veremos muchos negocios reacomodándose para insertarse con nuevos productos/servicios más cercanos a las necesidades principales del mercado nacional. La tasa de éxito dependerá de factores como la velocidad/efectividad de la implementación de los cambios anunciados o de un posible cambio de política hacia Cuba si una administración demócrata retoma la senda de la normalización, por mencionar algunos.

    Tamarys L. Bahamonde: Esta estrategia combina elementos de corto plazo, como la eliminación del gravamen al USD en sus operaciones en Cuba, con otros de mediano y largo plazos, como la unificación monetaria, y el redimensionamiento del sector estatal y el no estatal. El impacto de estas medidas no será inmediato. Sobre todo porque estas son líneas generales de acción, pautas… Las políticas definen el alcance de esas pautas y cómo se lograrán esos objetivos.

    Mucho de lo que podemos esperar lo he mencionado ya: una legislación que regule la participación de las formas no estatales de propiedad en la economía y su relación con el sector público, el redimensionamiento del sector estatal, y su ajuste a las necesidades de esta estrategia serían, desde mi perspectiva, de los más importantes.

    Me llama la atención algo que apenas se ha tocado en las opiniones que ya he visto volcadas en redes sociales y otros espacios, y es el aspecto 8 de los enunciados por el viceprimer ministro Alejandro Gil Fernández: la competitividad. No la competitividad en sí misma, que debe ser un objetivo de política económica en todas las economías, sino los elementos de ahorro, eficiencia y motivación para el trabajo. De este último es del que quiero hablar. No se puede perder de vista el rol del individuo en cualquier estrategia que se diseñe. La motivación de los trabajadores pasa por múltiples componentes (se puede usar la pirámide de Maslow, si se desea), y esos componentes combinan satisfacción de necesidades psicológicas y materiales. Con las distorsiones financieras que implican tres monedas en circulación (que no serán corregidas en el corto plazo), las limitaciones de la economía cubana (agravadas con la crisis) y en medio de un proceso de reestructuración económica, sería interesante escuchar cuál es el rol de esos trabajadores en el proceso de ajuste. Insisto en esto, porque no se trata solo de resolver problemas de la economía en abstracto. Se trata de que esas medidas impacten a nuestros trabajadores de forma directa. De por sí, algunas como las ventas en USD profundizarán diferencias sociales, puede incluso que aumenten la brecha entre zonas urbanas y rurales, a pesar de la prioridad que se le da al sector agrícola. En ese potencial escenario, no se puede descuidar el objetivo de equidad social como parte del desarrollo sostenible que debe caracterizar a Cuba.

    Nota:

    * Las respuestas de Mauricio de Miranda son fragmentos de un trabajo más amplio. Se publican con el consentimiento expreso del autor.




    Participantes

    Julio Carranza.Doctor en Ciencias Económicas. Consejero Regional de la UNESCO para las Ciencias Sociales y Humanas en América Latina y el Caribe y docente universitario.

    Juan Triana Doctor en Ciencias Económicas y profesor titular del Centro de Estudios de la Economía Cubana. Es autor de varios libros sobre economía cubana y ha desarrollado una amplia obra sobre los problemas del desarrollo y el crecimiento económico.

    Mauricio de Miranda Doctor en Economía Internacional y Desarrollo. Profesor Titular del Departamento de Economía y Director del Centro de Estudios sobre la Cuenca del Pacífico de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali. Autor de numerosos textos sobre economía cubana.

    Oniel Díaz, Máster en Relaciones Internacionales y diplomado en Comercio Exterior. Cofundador de AUGE Desarrollo de Negocios.

    Tamarys Lien Bahamonde Estudiante de doctorado en Políticas Públicas y Urbanismo en la University of Delaware. Máster en Desarrollo Local por la Universidad de Camagüey y Licenciada en Economía por la Universidad de la Habana.