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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

jueves, 17 de septiembre de 2015

La Fed mantiene las tasas de interés cerca de cero



El edificio de la Reserva Federal en Washington PHOTO: BLOOMBERG NEWS
The Wall Street JournalJueves, 17 de Septiembre de 2015 14:34 EDT

WASHINGTON—La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo las tasas de interés sin cambios, después de semanas de debate en el banco central sobre si era el momento de terminar una era de tasas casi en cero, reflejando el fortalecimiento de la economía y el mercado laboral estadounidense.

Una gran mayoría de funcionarios de la Fed aún cree que el banco central subirá las tasas antes del final del año, pero este mostró un poco menos de convicción en ese punto. En junio, 15 de 17 funcionarios dijeron que esperaban subir las tasas este año, según proyecciones oficiales publicadas con el comunicado de política de la Fed. El jueves, el número de personas que esperaba un alza este año bajó a 13.

La Fed también indicó en su comunicado de política inquietudes respecto a la reciente turbulencia en los mercados financieros y economías extranjeras. “Los recientes acontecimientos económicos y financieros globales podrían frenar un poco la actividad económica y podrían poder presión a la baja sobre la inflación a corto plazo”, dijo la Fed. Agregó que está “monitoreando lo que sucede en el extranjero”, una señal de la creciente preocupación de que el lento crecimiento fuera de EE.UU. pueda afectar a su economía.

Los miembros de la Fed han indicado durante meses que tienen previsto subir las tasas de interés en 2015, siete años después de situarlos en un nivel históricamente bajo para responder a la crisis financiera. Es clave en ese optimismo el hecho de que el mercado laboral esté mejorando rápidamente y reduciendo el exceso de capacidad. La tasa de desempleo se situó en agosto en el 5,1%, dentro del rango que las autoridades esperan ver a largo plazo. La inflación lleva por debajo del umbral del 2% más de tres años.

“En conjunto, los indicadores del mercado laboral reflejan que la infrautilización de los recursos laborales se ha reducido desde comienzos de año”, dijo la Fed.

En julio, los miembros de la Fed se mostraron encaminados hacia una subida de las tasas en la reunión de septiembre, pero ha habido varios factores que les han hecho frenar, como la fortaleza del dólar, la volatilidad de los mercados de deuda y renta variable, y la desaceleración de la economía china.

Por eso, ahora están pendientes de que estas amenazas no se conviertan en un problema mayor para la economía estadounidense. Un dólar fuerte, por ejemplo, podría presionar las exportaciones y la inflación.

Parece que ahora esperan subir el precio del dinero una vez que tengan la certeza de que estos hechos no variarán las perspectivas económicas.

La Fed dijo que subirá las tasas cuando vea “una mejora adicional” del mercado laboral y cuando las autoridades “confíen razonablemente” en que la inflación se acelerará hacia el 2% a medio plazo.

Aunque los miembros de la Fed aún esperan subir el precio del dinero este año, la senda prevista se ha ajustado en los últimos meses. La previsión media para las tasas de interés a final de año se ha reducido al 0,375% desde el 0,625% de junio, y ha bajado al 1,375% para finales de 2016 desde el 1,625% estimado en junio. Para 2017, la previsión se reduce al 2,625% desde el 2,875%. A largo plazo, la Fed espera que el precio del dinero alcance el 3,5%, por debajo de la anterior estimación del 3,75%.

Uno de los miembros pidió tasas de interés negativos en 2015 y 2016, algo que se ha intentado aplicar en varios países europeos para impulsar el crecimiento y la inflación.

Uno de los motivos para bajar las previsiones es que los miembros del banco central son menos optimistas sobre el potencial de crecimiento de la economía a largo plazo. Esperan que la economía crezca a una tasa de entre el 1,8% y el 2,2% a largo plazo, por debajo de la previsión de junio del 2%-2,3%.

En cuanto al empleo, los miembros de la Fed también han reducido las estimaciones. Esperan que la tasa de desempleo se sitúe al 5% para finales de año y en el 4,8% a finales del siguiente, por debajo de las anteriores estimaciones del 5,3% y el 5,1%, respectivamente.

Los representantes de la Fed también bajaron las estimaciones de inflación, en parte por las presiones bajistas que generan el descenso del precio del crudo y un dólar más fuerte. No esperan que la tasa de inflación alcance el objetivo del 2% hasta 2018, poco antes de que finalice el primer mandato de Janet Yellen como presidenta del banco central.

“CUBA: A 25 AÑOS DEL INICIO DE PERIODO ESPECIAL (IV)[1]”

Dr José Luis Rodríguez
Asesor del CIEM

Las ideas básicas sobre las medidas de fondo para enfrentar la crisis del Período especial se esbozarían en el discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro el 26 de julio de 1993. 

En este discurso se explicaron las medidas fundamentales que caracterizarían la política económica en el Período especial. Al respecto se señalaría cómo el país había dejado de percibir en 1993 450 millones de dólares por la caída de la producción azucarera, que sólo alcanzaría 4 millones 280 mil toneladas hasta ese momento. Adicionalmente se explicó hasta qué punto se habían reducido los precios de las exportaciones de níquel, camarones y langostas y la grave la escasez de divisas que se enfrentaba. Todo esto llevaba a la necesidad de despenalizar la tenencia y uso de la divisa en el país –incluyendo la recepción de remesas desde el extranjero- y a su captación mediante un sistema de tiendas de recaudación de divisas, al tiempo que se ampliaban los permisos para visitar el país por la comunidad cubana en el exterior. Igualmente se informaba sobre la ampliación de la inversión extranjera y acerca de la necesidad de adoptar medidas para reducir el exceso de liquidez en manos de la población.

Comenzaba a materializarse una estrategia económica dirigida a avanzar en la recuperación y resistir el impacto de la crisis al menor costo social posible, al tiempo que se daban pasos para reinsertar la economía cubana en las nuevas condiciones, contando con el consenso político indispensable para ello.

La implementación de estas medidas se comenzó entre agosto y septiembre de 1993 al emitirse el Decreto Ley Nº 140 mediante el cual se despenalizaba el uso de siete divisas convertibles en el país, dando inicio al régimen de dualidad monetaria que existe hasta el presente; el Nº 141 que legalizaba nuevamente el ejercicio del trabajo privado por cuenta propia; y el 142 que creó las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), transformando el régimen de propiedad en la agricultura.

Sin embargo, en el contexto de las medidas adoptadas destacaba por su importancia y urgencia la necesidad de frenar el desequilibrio financiero interno que amenazaba ya avanzar hacia un proceso de desmonetización y desorganización total de la actividad económica. Esa situación se explicó detalladamente en la Segunda Sesión Ordinaria de la ANPP el día 28 de diciembre, en la cual se evaluó la situación financiera interna y la necesidad de discutir masivamente la misma con toda la población, lo que daría lugar a la realización de “parlamentos obreros” entre enero y marzo 1994, proceso que arrojó más de 530 000 propuestas que fueron analizadas en las Sesiones Extraordinarias de la ANPP del 1º y 2 de mayo.

En esa asamblea se adoptó el programa de saneamiento financiero del país, el que incluía reducir sistemáticamente el subsidio por pérdidas de las empresas y otros gastos presupuestarios e incrementar los ingresos de este; lograr la estabilidad de los ahorros; controlar la circulación de divisas en el país; introducir mecanismos de estímulo a la producción; valorar la elevación de los precios y tarifas de productos seleccionados; implantar gradualmente un nuevo sistema impositivo; examinar la conveniencia de un cambio de moneda como un elemento complementario de las medidas a aplicar y facultar al Gobierno para adoptar otras medidas que se consideren para el saneamiento financiero del país.

Las medidas más importantes adoptadas a partir de entonces y que completarían el impulso a la reanimación económica imprescindible incluirían la aprobación en el verano de 1993 de la Ley Nº 73 que implementó un nuevo sistema impositivo; la creación del peso cubano convertible (CUC) en diciembre de 1994 y la creación de las CADECA en octubre de 1995; la aprobación en septiembre de 1995 de la Ley Nº 77 que brindaba un marco legal apropiado a la inversión extranjera; el Decreto Ley Nº 172 y el 173 de 1997 que reestructuraron el sistema bancario nacional; y el Decreto Ley Nº 187 de 1998 que implementaría el proceso de perfeccionamiento empresarial.

Los servicios sociales básicos en lo fundamental lograron mantenerse con un favorable desempeño aun en los momentos más difíciles del período especial, No obstante, en el orden social la recuperación fue más gradual y un impulso decisivo para superar las dificultades del Período especial se implementó con más fuerza a partir del inicio de la Batalla de Ideas en 1999.

En general puede decirse que el modelo económico que fue implantándose gradualmente durante los primeros años del período especial mantuvo el predominio de la propiedad estatal en la economía cubana, al tiempo que se abría un espacio a otras formas de propiedad social como las cooperativas en la agricultura y a esquemas no estatales de propiedad como el trabajo por cuenta propia para un grupo de ocupaciones y la asociación con el capital extranjero.

Este proceso se acompañó con una mayor descentralización de la gestión de las empresas públicas y con el reconocimiento más amplio del mercado junto a una planificación centralizada más flexible.

Para llevar a cabo estas transformaciones no puede decirse que existiera un programa de reforma preconcebido y las mismas se estructuraron sobre una base puntual para dar respuesta a las necesidades de sobrevivencia del país con vistas al enfrentamiento de la crisis. 

No obstante, no hubo improvisaciones, pues al producirse los cambios estuvo siempre presente la previsión de sus posibles efectos positivos y negativos. Fue igualmente un proceso adaptado a las condiciones específicas de Cuba, si bien se estudiaron las experiencias de países como Viet Nam y China.

En la misma medida en que se consideró el Período especial como una etapa emergente que interrumpió el proceso de construcción del socialismo en Cuba, muchas de las medidas adoptadas no tendrían una carácter irreversible y otras fueron consideradas concesiones temporales.

Un elemento definitorio en este sentido fue planteado por el Comandante Fidel Castro cuando en agosto de 1995 señaló: “Nosotros no podemos guiarnos por el criterio de lo que nos guste o no nos guste, sino de lo que es útil o no es útil a la nación y al pueblo en estos momentos tan decisivos para la historia de nuestro país (…) Hemos dicho que estamos introduciendo elementos de capitalismo en nuestro sistema, en nuestra economía, eso es real; hemos hablado, incluso, de consecuencias que observamos del empleo de esos mecanismos. Sí, lo estamos haciendo.” 

Una síntesis del significado de esta etapa tan difícil, la brindaría el Comandante Fidel Castro al señalar años después “Puede ser que nos olvidemos, pero a cada rato debemos recordarnos que terrible golpe significó para este país la catástrofe soviética y la desaparición del campo socialista. A veces hablamos como si eso no hubiera ocurrido, como si viviéramos en condiciones normales.”

Septiembre 14 2015.

[1] Este trabajo se basa en el capítulo II del libro “El Período especial en Cuba: la batalla económica” en proceso de publicación por el autor.