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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

viernes, 26 de junio de 2015

Habrá más frutas en el mercado

La Isla impulsa esos cultivos para garantizar las demandas nacional, local y del turismo, el suministro estable a la industria, y rescatar especies exóticas, entre otros propósitos

Por Opciones| digital@opciones.cu 

El plan de producción de frutas en Cuba para el actual año es de 600 000 toneladas, cifra superior a la alcanzada en 2014, aunque apenas llega a la tercera parte de las necesidades nacionales, situación que debe mejorar en los tiempos venideros, pues el país impulsa el fomento de estos cultivos.

Enhorabuena, porque en la Isla esos productos agrícolas se encuentran entre los más solicitados en el mercado, donde no solamente escasean y hay poca variedad, también no siempre tienen cálida, frescura y el precio adecuados, lo cual origina el malestar de los consumidores.

Las causas de la realidad son varias y conocidas, porque se han divulgado: terrenos de frutales empleados en otros cultivos; falta o deterioro de los envases; maltratos al acopiar y recoger los frutos; tardanza o no recogida de estos en el lugar de la cosecha, lo que provocaba su pérdida.

La eliminación de esas deficiencias hay que tenerla en cuenta para el éxito de la reanimación del Movimiento Productivo de Cooperativas de Frutales, surgido en 2009, buena iniciativa, que se corresponde con los Lineamientos del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, en función de estimular la disminución de importaciones de alimentos que puedan ser producidos en el país.

Entre sus propósitos están garantizar las demandas nacional, local y del turismo, el suministro estable a la industria, y rescatar especies exóticas, entre otros.

En los últimos ocho meses, un centenar de nuevas entidades se incorporaron a este grupo, el cual tiene ahora 200 integrantes y prevé plantar hasta el cierre de 2016 un total de 2 458 hectáreas, sobre todo de guayaba, mango, papaya, piña y aguacate, además de otras especies, que incluyen anonáceas, mandarina y limón mediante viveros tecnificados.

El Estado contempla un amplio plan de inversiones, encaminado a mejorar los sistemas de riego, tecnologías de procesamiento de frutas y electrificación.

También se fortalecen los vínculos con los centros de investigación, que incrementan las acciones de capacitación de los fruticultores, pues estos tienen que superarse en todo lo concerniente a las cosechas para obtener frutos de mejor calidad.

En este esfuerzo están involucrados los ministerios de la Agricultura (Minagri) y de Economía y Planificación (MEP), el Programa Nacional de Agricultura Urbana y Suburbana, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap), el Instituto Nacional de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical (Inifat), entre otros organismos e instituciones.

Intercambio de experiencias

Medio centenar de productores de la región occidental y central participaron, este fin de semana, en un encuentro en Jagüey Grande para analizar formas de obtener más y mejores cosechas. Con igual objetivo, en los últimos días de mayo se reunieron en Ciego de Ávila, los de las zonas centro-oriental y oriental.

Adel Izquierdo, vicetitular ministro primero de Economía y Planificación, quien estuvo presente en los dos encuentros, consideró que hay condiciones para que este movimiento sea un éxito y se hará todo para que así sea.

Se cuenta precisó con la sabiduría campesina, lo cual resulta útil para una mejor comprensión de las indicaciones, así como de los favores que brinda la aplicación de la ciencia y la técnica y que en nuestro caso está sustentado en no pocos centros científicos y de investigación.

Representante del INIFAT disertaron sobre la calidad e inocuidad de las frutas, las buenas prácticas agrícolas, y las regulaciones y normas de sanidad, mientras productores que aplican con éxito el policultivo expusieron sus conocimientos sobre esa práctica, que consiste en cultivar varias especies a la vez en un mismo terreno.

Por su parte, el doctor Adolfo Rodríguez Nodal, Jefe del Programa Nacional de la Agricultura Urbana y Suburbana, comentó sobre los secretos y principios básicos que no deben pasar por alto los productores de frutales, entre los que reiteró el intercalamiento de las especies, la poda y la aplicación de productos orgánicos.

Los integrantes del Programa potencian la presencia de maracuyá, el melocotón y el canistel y para cumplir con ese propósito fueron seleccionadas las locaciones que reúnen las condiciones óptimas para su generalización.

En los patios se ampliarán las siembras del limón criollo, naranja agria y mandarina, con posturas procedentes de viveros de empresas citrícolas y firmó que en las labores se emplean posturas de alto valor productivo, con énfasis en el mango, aguacate, mamey y guayaba.

Para este año el propósito es elevar a 53 las variedades a plantar en las diferentes formas productivas con destaque para el coco, mamey colorado, anón manteca, papaya, guanábana, níspero y piña.

La orientación es que cada municipio del país, con las condiciones imprescindibles, establezca al menos una cooperativa dedicada a las plantaciones de árboles frutales, abra dos establecimientos para el expendio de jugos naturales y ponga a funcionar una minindustria, para conservar una parte de las cosechas.

Ciego de Ávila, en la avanzada

Esta provincia tiene gran auge en los frutales, con unas 9 000 hectáreas plantadas mediante un proyecto iniciado en 2008. El programa prevé duplicar esa cifra en 2020 y lo lideran la piña y el mango, el cultivo de este último ocupa unas 3 000 hectáreas.

En los primeros cuatro meses de este año, los agricultores estatales logran rendimientos de 88 toneladas de piña por hectárea de la variedad MD-2 . El nivel productivo es uno de los más altos desde el 2010 a la fecha cuando se introdujo por vez primera, esa especie importada de Costa Rica y la más apetecida en el mundo por su tamaño, dulzura y textura, según especialistas.

El propósito es completar 2 500 hectáreas en 2020, lo cual permitirá incrementar los contratos comerciales en el exterior, los mercados internos y la industria. De enero a mayo se exportaron más de 550 toneladas a España, Francia e Italia.

También aumentan las plantaciones de la variedad Española Roja con técnicas similares a la MD-2 para elevar los rendimientos de la primera, que superan las 20 toneladas por hectárea.

La provincia acopió 30 000 toneladas de piña en 1991, y de esa fecha al 2007 prácticamente desapareció aquí la reina de las frutas, hasta obtenerse recogidas de unas 5 000 toneladas anuales en este quinquenio entre labriegos estatales y privados. 

Casi 2 000 hectáreas están dedicada a guayaba y en su procesamiento la Empresa Agroindustrial Ceballos logró el año anterior ingresos económicos por más de 200 millones de pesos, entre CUP y CUC .

Tales resultados se debieron a la elaboración y venta en todas las provincias y el mercado de frontera de cinco millones de barras de dulce con ese fruto, además de jugos y minidosis, todos con calidad superior.

Camagüey sobresale en el policultivo

La tecnología de policultivo en frutales avanza en varias cooperativas de la provincia de Camagüey, y a un año de empezar a aplicarse suman 300 las hectáreas sembradas, algunas ya en producción.

Ese método de explotación agrícola que permite un rendimiento tres veces superior a la forma tradicional cobra auge en el territorio.

El proyecto fomenta en una misma superficie variedades de ciclo largo, como mango, aguacate y mamey, otras del medio como guayaba y fruta bomba, y del corto, en el que están viandas, hortalizas y granos.

La tecnología del policultivo consiste en que en las llamadas "calles", espacio entre las hileras del cultivo permanente, se plantan los demás para aprovechar fertilizantes, medios biológicos, laboreo para el acondicionamiento de lecho de siembra y agua de irrigación.

El programa se aplica en seis cooperativas, y en los próximos meses se incorporarán otras siete.

Jagüey Grande, buen aporte de cítricos y mango

Este municipio matancero exhibe un número notable de fincas inmersas en el movimiento de frutales. El área total dedicada a esos cultivos excede las 9 500 hectáreas y existe la marcada aspiración de completar las 13 000 hectáreas para el año 2020. De ese volumen la mayor extensión está ocupada por plantaciones de mango.

Su Empresa Agroindustrial Victoria de Girón, que tributa fundamentalmente para el turismo, debe cumplir sin contratiempos el plan anual fijado en 63 000 toneladas de agrios, y la recolección de mango que este año debe aportar unas 11 000 toneladas. 

(S.E. Fuentes: Periódico Granma y Agencia Cubana de Noticias)

Biotecnología, entre oportunidades y desafíos

A la luz de las nuevas transformaciones en el panorama político de las relaciones Cuba-Estados Unidos, salen a relucir nuevas posibilidades de ensayos clínicos y de exportación de vacunas cubanas contra el cáncer hacia la nación norteña. El gran desarrollo de la isla en este sector hace posible que científicos estadounidenses y de todo el mundo se interesen en esos productos.

El sector biotecnológico podría convertirse en una industria prometedora para el país.
El sector biotecnológico podría convertirse en una industria prometedora para el país.
Foto: Archivo IPS
Cuba, desde 1959 en adelante, ha creado una serie de condiciones en las esferas productiva, científico-tecnológica, educacional y de salud, hasta lograr ubicarse en una posición ventajosa en relación con otros países de América Latina en cuanto al aprovechamiento de la biotecnología.
En la actualidad, la nación caribeña cuenta con un reconocimiento consolidado en el campo de la biotecnología a nivel internacional y ha adquirido las competencias propias de países industrializados. Todo ello, a pesar de ser esta una rama de actividad liderada en el mundo por los países más desarrollados y de mantenerse las continuas presiones y restricciones impuestas por el bloqueo estadounidense.
El conocimiento de este estado del arte de la industria permite detectar eventuales riesgos, enfocar los objetivos y, finalmente, trazar una estrategia que permitirá utilizar las mayores ventajas para hacer frente a los principales obstáculos en la carrera hacia el desarrollo de este sector y a la consecuente transformación del modelo económico cubano.

Actualidad del sector biotecnológico en Cuba

Del grupo empresarial BioCubaFarma, que integra las entidades del sector biotecnológico y farmacéutico cubano, las instituciones más destacadas por sus grandes aportes a la salud humana y la generación de altos ingresos son (Cuadro 1): el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) con su comercializadora Heber Biotec S.A. y el Centro de Inmunología Molecular (CIM) y su comercializadora CIMAB S.A., las cuales representan más del 50 por ciento de las exportaciones totales del sector médico-farmacéutico (Centro de Comercio Internacional, 2011).

Cuadro 1. Principales instituciones del sector biotecnológico cubano

InstituciónFunción principal
Centro de  Ingeniería Genética yBiotecnología (CIGB)Institución especializada en la obtención de productos por métodos de recombinación del ADN, destinados a la salud humana, las producciones agropecuarias, acuícola, la industria y el medio ambiente.
Centro de Inmunología Molecular (CIM)Tiene como principal misión la obtención y producción de biofármacos destinados al tratamiento del cáncer y otras enfermedades relacionadas con el sistema inmune.
Centro de Inmunoensayo (CIE)Institución que desarrolla sistemas de diagnóstico mediante la tecnología SUMA, así como los equipos y reactivos asociados a esta tecnología.
Instituto “Carlos J. Finlay”Es una organización científica que se dedica a la obtención de vacunas humanas.
Centro Nacional de Biopreparados(BioCen)Institución dedicada a la producción de vacunas y otros productos biológicos y recombinantes. Este centro produce, además, medios de cultivo y productos afines, antianémicos   y productos para el diagnóstico e inmunoterapia de las alergias. Cuando la capacidad productiva escasea, presta servicio de producción, llenado y envase al resto de las instituciones.
Fuente: Elaboración propia
Estas entidades trabajan entre sí de forma integrada y no competitiva. La cooperación se extiende, además, a otros centros científicos, productivos y educacionales del país; así como al Sistema de Salud Pública. La complementación creada, que se ha convertido en una forma de crecimiento del sistema, permite un mejor aprovechamiento de las competencias esenciales de cada una y posibilita lograr, por efecto sinérgico, un resultado superior al del trabajo individual.
Pese a las numerosas aplicaciones de la biotecnología en varios sectores, por causa de los recursos limitados con los que cuenta el país, los productos biotecnológicos cubanos se concentran, fundamentalmente, en tres sectores de aplicación: en el área de la salud humana, en investigaciones sobre ganadería y en la agricultura.
En el caso de la ganadería, los mayores aportes se han realizado en el área de la salud animal, con la obtención de la vacuna contra la garrapata del ganado bovino Gavac y en la producción de animales con el fin de mejorar las especies de crecimiento, como es el caso de las tilapias transgénicas. En la agricultura se destinan los esfuerzos hacia la obtención de especies más resistentes y de biocidas.
En el área de la salud humana, aquella que desde el punto de vista biotecnológico más aporta al país en concepto de ingresos por exportaciones, una parte importante de los recursos son destinados al desarrollo de vacunas (Figura 1), de las cuales 60 por ciento se utilizan en la infancia y se producen en Cuba. La prioridad dada a las vacunas responde al interés del sistema de dar prioridad a la prevención y promoción de la salud. De los 881 medicamentos que existen en el Sistema Nacional de Salud, 560 son de producción nacional, en lo cual el desarrollo de las capacidades del sector biotecnológico ha tenido un gran impacto.

No obstante la necesidad del sector de tener vocación exportadora como condición necesaria para desarrollarse, debido al limitado tamaño del mercado interno y a las condiciones actuales de nuestra economía, el Gobierno ha mantenido como una prioridad la atención a la actividad científica tecnológica.

Figura 2 Gastos corrientes en actividades de ciencia y tecnología por fuente de financiamiento en Millones de pesos
Figura 2 Gastos corrientes en actividades de ciencia y tecnología por fuente de financiamiento en Millones de pesos
Foto: Fuente: Anuario estadístico de Cuba 2015, ONEI.
 La industria biotecnológica cubana se encuentra, a pesar de las restricciones de capital, en un alto nivel de desarrollo. Indicadores de desarrollo y eficiencia como el volumen de ventas, el número de empleados, la productividad y otros están por encima de otros países de similar situación en el resto del mundo y en constante crecimiento. Las exportaciones, también en continuo aumento (Figura 3), no solo miden el crecimiento del sector, sino que son vistas, además, como una fuente de información acerca del valor de los productos y su competitividad, así como de los nuevos productos que se necesitan y las propiedades que de ellos se requieren.
Figura 3. Exportaciones de medicamentos genéricos y biotecnológicos en millones de USD. Período 2006-2013
Figura 3. Exportaciones de medicamentos genéricos y biotecnológicos en millones de USD. Período 2006-2013
Foto: Elaboración propia a partir de datos institucionales.
*El de 2013 es un pronóstico calculado sobre la base de la estructura de las exportaciones de Cuba en el periodo 2009-2012, en las que el sector representó entre 10 y 20 por ciento del total de exportaciones de bienes.
El vicepresidente primero del grupo BioCubaFarma, el doctor José L. Fernández Yero, informó durante su participación en el programa televisivo “Mesa Redonda”, en abril de 2013, que en los últimos cinco años las exportaciones de esta área han reportado ingresos a la isla por valor de 2.779 millones de dólares y que se espera duplicar esa cifra en los próximos cinco años.
Este aumento de las exportaciones también se ha visto marcado, hasta ahora, por un importante rasgo de las economías subdesarrolladas: la concentración de productos y, fundamentalmente, de mercado. De manera general, la industria biotecnológica cubana ha logrado extender sus resultados científicos a 68 naciones del mundo, aunque las ventas a 51 de estas sean inferiores al millón de CUC[1]; y ha logrado comercializar 50 productos biofarmacéuticos. Estas exportaciones se concentran en el mercado natural de Cuba, donde las condiciones regulatorias son menos exigentes y es más fácil acceder, como es el caso de América Latina y el Caribe, algunos países de África y Asia.
Cabe destacar también que los países de estas regiones poseen regulaciones menos estrictas para la entrada de nuevos medicamentos en sus mercados. Las producciones biotecnológicas se rigen por el cumplimiento de las Buenas Prácticas de Fabricación recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, así como por agencias reguladoras internacionales y/o de varios países en distintas áreas del mundo. Esto le añade un alto grado de complejidad al proceso, pues la diversidad de entornos regulatorios limita la exportación.
 Potencialidades y limitaciones
 Como se ha evidenciado con anterioridad, la experiencia de la biotecnología cubana ha sido exitosa desde los múltiples criterios que se puedan emplear para medirla: generación de productos (biofármacos y vacunas), impacto en la salud pública, patentes y exportaciones; y el sector continúa en expansión.
Este resultado en sí mismo constituye una particularidad y potencialidad de la experiencia cubana, pues más de la mitad de las empresas biotecnológicas surgidas en los Estados Unidos a principios de la pasada década del ochenta no han alcanzado la rentabilidad de las empresas cubanas, han terminado siendo adquiridas por otras y una gran cantidad de ellas no logra financiarse con sus propias ganancias[2].
En comparación con otras experiencias de inversión en biotecnología y parques tecnológicos, la experiencia cubana exhibe un conjunto de rasgos que la hacen única. Ocurre en un país de escasos recursos, industrialmente subdesarrollado y, además, sometido al bloqueo económico más largo e intenso que se conoce en la historia mundial, y a la hostilidad de la potencia económica también más poderosa conocida por la historia. Ocurre simultáneamente con la desaparición del campo socialista europeo, que precipitó al país a la crisis económica (pérdida del 35 % del PIB, del 85 % de las exportaciones y de más del 75 % del suministro de combustibles) que se conoce como Periodo Especial.
La biotecnología cubana surge, además, como una inversión del Estado socialista, sin acudir a la inversión extranjera (por demás no disponible en ese momento) y defendiendo todo el tiempo la propiedad social sobre sus activos tangibles.
La biotecnología puede verse como una de las herramientas más importantes con las que cuentan los países en vías de desarrollo para la creación de valor en términos sociales y económicos. Sus posibilidades son casi infinitas, tanto en la creación de medicamentos novedosos como en las variadas aplicaciones que puede tener en otros campos como la agricultura, la ganadería y el medio ambiente.
Una tendencia actual con gran impacto para el sector de la biotecnología es el envejecimiento poblacional a nivel mundial[3], con el cual se prevé que aumenten las enfermedades de tipo cardiovascular y neurodegenerativas (Alzheimer y Parkinson por ejemplo). También existen remedios insuficientes para enfermedades crónicas como la diabetes, para las cuales los medicamentos biotecnológicos se han revelado de gran importancia, como es el caso del producto cubano Heberprot-P[4]. Por otro lado están los diversos tipos de cáncer, cuyo combate  demandará mayor cantidad de medicamentos capaces de combatirlos, suceso que tendrá lugar tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados. En estos últimos se espera, además, un incremento de las enfermedades infecciosas como la malaria, la tuberculosis, la hepatitis y el sida.
Otra tendencia que puede considerarse como una oportunidad para la biotecnología cubana son las cada vez mejores relaciones internacionales y procesos integracionistas con las demás naciones latinoamericanas y países del Tercer Mundo, lo que posibilita el incremento de diversos acuerdos y la penetración de mercados. Así mismo, a la luz de las nuevas transformaciones en el panorama político de las relaciones Cuba-Estados Unidos, salen a relucir nuevas posibilidades de ensayos clínicos y de exportación de vacunas cubanas contra el cáncer hacia la nación norteña. El gran desarrollo de nuestro país en este sector hace posible que científicos estadounidenses y de todo el mundo se interesen por nuestros productos.
La estrategia seguida por la industria biotecnológica cubana es su mayor fortaleza, pues se basa en recursos materiales y humanos propios, y ha contado con el impulso brindado por el Estado desde sus inicios, como puntos fuertes en los cuales apoyarse para trabajar hacia el cumplimiento de su misión. Factores como la cooperación entre las distintas instituciones y la estrategia de ciclo cerrado han llevado a la biotecnología cubana un paso por delante del resto de la industria en el mundo, posibilitando que sus investigaciones logren convertirse en productos comercializables y de gran reconocimiento internacional.
Además, el bajo costo de la fuerza de trabajo altamente calificada y su abundancia, con respecto al de los países más desarrollados, implica también que los productos cubanos tengan un menor costo por peso, todo ello sin afectar una buena retribución a los trabajadores del sector y manteniendo, por ende, un gran incentivo y compromiso para con la labor que realizan.
Por otro lado, la crisis ha sido un factor de agravio para el sector de la biotecnología a nivel internacional en general. La reducción del gasto público como consecuencia del ajuste fiscal, lo que en mayor o menor grado afecta a todos los países; la restricción del crédito y, en general, las incertidumbres futuras que se proyectan sobre los inversores, configuran un escenario en el que hay menos recursos para la I+D (investigación + desarrollo) en todas sus fases (Figura 4). Los inversionistas buscan invertir en los proyectos más avanzados y con mayores probabilidades de éxito para llegar a comercializar un nuevo producto. Esto afecta gravemente a Cuba, pues la mayoría de sus transacciones se realizan mediante de socios comerciales extranjeros. Por demás, la crisis también ha provocado la reducción de los gastos en los programas de salud, principalmente en los países desarrollados, estrechando así las posibilidades de negocio de los productos cubanos en dichos mercados.

Figura 4. Gasto en Investigación y Desarrollo en Cuba, en Millones de pesos
Figura 4. Gasto en Investigación y Desarrollo en Cuba, en Millones de pesos
Foto: Fuente: Anuario estadístico de Cuba 2015, ONEI.
 El bloqueo de Estados Unidos es otro factor que amenaza a la industria biotecnológica cubana, pues no solo impide comercializar con algunos de los principales suministradores, sino que imposibilita el acceso a varios mercados potenciales, tanto para desarrollar el producto como para su posterior comercialización. Además, el bloqueo aumenta el poder de los proveedores de las empresas cubanas, ya que limita la adquisición directa en ese país y demora el proceso, aumentan los intermediarios y se encarece la compra. Hasta el momento, el país se ha visto seriamente afectado en el desarrollo de proyectos de investigación conjuntos, dadas las limitaciones existentes para el establecimiento de alianzas estratégicas con empresas estadounidenses líderes en el sector. Resta ver hasta qué punto el intercambio en las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos cambiará o no esta situación.
Al mismo tiempo, la diversidad de destinos con entornos regulatorios diferentes y el incremento de las regulaciones internacionales hasta el punto de convertirse en una barrera para la entrada de los productos cubanos a ciertos países, conforman un riesgo fundamental para el sector biotecnológico cubano. Sobre todo porque los mercados más restringidos son los desarrollados y es allí donde se pueden obtener los mayores beneficios.
Por otra parte, las regulaciones aplicables que se deciden por cada país de destino requieren la reinversión permanente en estándares de calidad. Esto constituye una limitación para Cuba, dadas las restricciones de capital. Por demás, la industria cubana adolece de autonomía en la toma de decisiones financieras, situación que impide, en muchas ocasiones, disponer de capital en el momento necesario y convierte la escasez de recursos financieros en una de las principales debilidades del sector.
Adicionalmente, uno de los obstáculos de la biotecnología en Cuba se debe, como ya se ha mencionado antes, a la reducida demanda interna. En los países pequeños (incluso en los países industrializados pequeños) el mercado doméstico no tiene dimensiones que generen una operación de volumen suficiente para internalizar los costos fijos de la actividad de I+D y de los sistemas de garantía de calidad. De esta manera, la orientación exportadora es una condición imprescindible para lograr la viabilidad económica.
En este contexto, la diversificación del mercado en el proceso exportador constituye una tarea imperiosa. Aunque los productos de la biotecnología cubana se exportan hoy a más de 50 países de todos los continentes, aún se evidencia problemas de concentración de dichas exportaciones en cuanto a su valor, lo que constituye una limitante a la competitividad.
Sin embargo, es importante resaltar que la actividad exportadora financia el componente en divisas de las producciones que se destinan al sistema de salud cubano, y ello permite no darle carácter de mercado a las relaciones entre los centros de la biotecnología y el sistema de salud. Por supuesto, las relaciones de mercado hacia afuera y de distribución socialistas hacia adentro resultan una complejidad adicional para el sector.
La productividad en el mediano plazo depende fuertemente de la penetración de nuevos mercados, pero también de la creación de nuevos productos, por lo que las empresas cubanas se enfrentan al trade-off  entre seguir produciendo biogenéricos[5] que llevan un menor esfuerzo –pero también menor rentabilidad–, o hacer el gran esfuerzo de renovar su cartera de productos, lo que implica mayor inversión, riesgo y rentabilidad en el largo plazo.
Para llevar a cabo el desarrollo de esta ciencia, es imprescindible ir al paso de las nuevas tecnologías, cada vez son más avanzadas y de implementación muy costosa. La bioinformática y la nanotecnología son ejemplos de lo más reciente utilizado en el sector. Poder aplicarlas permitirá combinar el inmenso conocimiento generado durante los últimos 30 años en biotecnología, con las nuevas habilidades de modificar la materia a la escala atómica (nanotecnología); y la utilización de las ciencias de la computación (tecnología informática) para analizar e integrar información de origen biológico, como los datos de secuencias de ADN o proteínas, en geonómica o proteómica.
Por último, el sector biotecnológico posee un alto grado de complejidad: si bien es muy rentable cuando se tiene éxito, para llegar a esto se necesita invertir grandes montos de dinero y estar dispuesto a esperar largos períodos antes de recuperar la inversión. Un elemento importante de esta espera es el proceso que debe llevar a cabo todo producto biotecnológico (en especial los medicamentos), desde la investigación y desarrollo hasta el registro del producto. Para desarrollar un medicamento biotecnológico en el mundo son necesarios no menos de 10 años y una inversión entre 300 y 400 millones de dólares. En Cuba, la cifra de inversión es mucho menor. Esto es una ventaja, pues permite penetrar ciertos mercados mediante la competencia en precios y seguir obteniendo grandes beneficios.
No obstante, los costos reducidos también constituyen una limitación, pues pueden significar que no se tienen los estándares de calidad requeridos en los países del Primer Mundo, donde los ingresos son mayores. Tener un menor costo, en el caso de Cuba, permite desarrollar la droga, resolver un problema de salud nacional y exportar al mercado natural; pero si se desea penetrar los mercados de países desarrollados, es necesario invertir mucho más en la calidad técnica del equipamiento, en las condiciones de buenas prácticas de manufactura, en el proceso regulatorio y de aseguramiento de la calidad y en desarrollar ensayos clínicos en esas regiones. 
 Consideraciones finales
 La industria biotecnológica cubana posee rasgos que la distinguen fuertemente de industrias similares en el resto del mundo y se constituyen, por tanto, en factores clave del éxito. Entre estos, los principales son la integración entre las instituciones, el sistema de ciclo cerrado, la utilización de recursos científicos y económicos propios y la prioridad a la satisfacción de las necesidades del sistema de salud nacional.
Pese a su gran desarrollo y preeminentes resultados, tanto en el campo de la ciencia como de la economía, a llegar a convertirse en uno de los renglones más importantes de la estructura de exportaciones cubanas, el sector biotecnológico se enfrenta a un gran reto en cuanto a concentración de destinos de las exportaciones.
Existen numerosas limitaciones de carácter externo e interno que afectan la actividad exportadora de las empresas del sector. Entre las principales se encuentran el bloqueo, la crisis mundial, la diversidad de destinos con entornos regulatorios diferentes y el incremento de las regulaciones internacionales, la inversión constante y necesaria que lleva intrínseca esta actividad y la necesaria vocación exportadora para que subsista este sector en un país pequeño y subdesarrollado.
No obstante, algunas instituciones han logrado rebasar estas limitaciones y aprovechar al máximo sus potencialidades. La gestión eficiente y las estrategias oportunas, así como la tenacidad y empeño de los profesionales altamente calificados, han posibilitado los resultados significativos de la industria biotecnológica cubana.
 Bibliografía:
 Centro de Comercio Internacional. (Noviembre 2011). Estudio de oferta y demanda del sector farmacéutico: Cuba. LatinPharma, Lima, Perú.
[1] Moneda libremente convertible de circulación nacional. Un CUC equivale a poco menos de un dólar estadounidense en las Casas de Cambio CADECA.
[2] Agustín Lage: «Las funciones de la ciencia en el modelo económico cubano: intuiciones a partir del crecimiento de la industria biotecnológica ». Economía y Desarrollo, 2012, 147
[3] Se espera que para 2025 la cifra de habitantes del planeta aumente a 7.940 millones de habitantes y que 700 millones de personas tengan 65 o más años en 2020. Ver Sasson, A.: Recent Progress in Medical Biotechnology and Nanomedicine. Achivement, Prospects and Perceptions. Japón: United Nation Univesity Institute of Advanced Studies, 2008.
[4] El Heberprot-P como producto único en el mundo para el tratamiento de la enfermedad del Pie Diabético en estado avanzado, es el mejor ejemplo de resultado de la estrategia trazada constituyendo hoy el producto líder comercial de la biotecnología cubana.
[5] Producto cuya patente ya ha expirado y que varias firmas pueden producir.

Exsubsecretario general de la ONU: "La economía de los BRICS pronto superará a la del G7"

Publicado: 26 jun 2015 11:01 GMT



No se puede ignorar al bloque de los BRICS, que cuenta con el potencial de crear un sistema internacional alternativo al existente, cada vez más cuestionado, y cuyas economías se encaminan a superar al G7, afirma el exsubsecretario general de la ONU, Shashi Tharoor.

Según Tharoor, en un artículo publicado en el portal Project Syndicate, el hecho de que al presidente ruso, Vladímir Putin, le entusiasmara la idea de crear los BRICS era intrigante debido a que hasta hace poco Rusia formaba parte del G8.

"No obstante, aferrándose a esta idea Putin demostró que quería construir una nueva plataforma global alternativa y promover una visión de un mundo alternativo", escribe el político, miembro del Parlamento de la India.

De acuerdo con Tharoor, la constante expansión en la cooperación dentro del bloque y la creación de instituciones como el Nuevo Banco de Desarrollo ha sorprendido a muchos. "Todos estos aspectos posicionan al bloque como un grupo internacional que no puede ser ignorado", comenta.

Los países de los BRICS están excluidos de varias áreas clave donde merecen estar, lamenta el político, en especial "teniendo en cuenta que sus economías apuntan a superar al G7 en 2050", agregó.

"Aferrados obstinadamente al sistema actual en el que dominan y cerrando las puertas a nuevos miembros, los líderes occidentales no dejaron otra opción a los países de losBRICS que crear un sistema alternativo", opina Tharoor, quien concluye que las potencias occidentales no renunciarán a su influencia tan fácilmente.

Cuba y los primeros pasos de las reformas estructurales


Columna de José Luis Rodríguez, asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial de La Habana, sobre el proceso de transformaciones económicas que tienen lugar en el país.



Jose Luis Rodriguez en su local de trabajo
Jose Luis Rodriguez en su local de trabajo
Foto: Jorge Luis Baños-IPS

LA HABANA, 25 Jun 2015 (IPS)  – En los años 2008-2009 para el gobierno cubano resultó evidente que sostener un curso de desarrollo no sería posible sin profundas transformaciones estructurales y sin introducir un sistema de dirección económica más eficiente. Tras un proceso de discusión masiva, en abril de 2011 fueron aprobados los nuevos Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución en el VI Congreso del Partido Comunista Cubano.
En ese documento se precisaron como soluciones básicas a corto plazo eliminar el déficit de la balanza de pagos, responder a los problemas de mayor impacto en la eficiencia económica, motivación del trabajo y distribución del ingreso, así como crear las condiciones infraestructurales y productivas para acceder a una etapa de desarrollo superior.
Un balance sintético de lo logrado en relación a estos propósitos muestra –en primer lugar- un notable avance en el proceso de reequilibrio financiero externo.
En efecto, la balanza comercial total pasó de un déficit de cinco por ciento en relación al producto interno  bruto (PIB) en 2008, a 1,6 por ciento en 2013, desempeño que se apoya en una reducción de 32,4 a 19,1 por ciento de las importaciones, también en relación al PIB, y en un incremento de 59,3 por ciento del saldo de la balanza de servicios.
Por su parte, se ha venido renegociando exitosamente una parte significativa de la deuda externa, especialmente con Rusia, en el caso de la contraída con antigua Unión Soviética, y con México, así como con favorables perspectivas para renegociar con el Club de París.
De tal modo, los pagos realizados han llevado a que la deuda externa estimada bajara de 32,3 por ciento del PIB en 2008 a 30,6 en el pasado año, al tiempo que el servicio de la deuda se elevaba de 2,9 a 5,4 por ciento.
Cabe apuntar que ante la necesidad de incrementar las importaciones para elevar el ritmo de crecimiento económico, se anunció que durante el presente año el pago por servicio de la deuda se elevará a 5.661 millones de dólares –cifra equivalente al 30 por ciento del valor de las exportaciones- con vistas a retomar créditos por una cifra similar, pero en mejores condiciones al liquidarse una parte importante de la deuda vencida.
Estas decisiones deben crear un clima más favorable para obtener un volumen mayor de inversión extranjera directa, y a la cartera de oportunidad de negocios publicada el pasado año, que cubre 246 proyectos por un valor de 8.700 millones de dólares.
En cuanto a la eficiencia económica interna, se registran algunos avances en la productividad del trabajo, que acumula un crecimiento de 10,7 por ciento frente a un aumento de 9,8 por ciento en el salario medio entre 2009 y 2013.
Estos incrementos se logran -aun con una caída de la tasa de formación de capital fijo, que baja de 14,8 a 8,9 por ciento- mediante una reducción del subempleo estatal, donde se computa un recorte de 34 por ciento en el número de ministerios y de 27 por ciento de las empresas estatales, lo que lleva a una disminución de 14,7 por ciento del empleo en entidades públicas, en tanto crece 57,2 por ciento en el sector no estatal, manteniéndose una tasa de desempleo de solo 3,1 por ciento el pasado año.
En relación al desempeño del sector no estatal, se registra ya en el presente año que el número de trabajadores por cuenta propia supera el medio millón, el que junto al sector privado y cooperativo agrícola, más las alrededor de 500 cooperativas no agropecuarias, cubren alrededor de 27 por ciento del empleo, aunque el aporte del sector no estatal al PIB se estima aun en solo 12 por ciento.
Las perspectivas económicas del 2015 suponen un incremento de la tasa de crecimiento, desde 2,5 por ciento promedio en los últimos años, hasta cuatro por ciento, lo que se apoya en un crecimiento de 13,3 por ciento en las importaciones y 28,7 por ciento en las inversiones, entre los indicadores más significativos.
Estos planes se deben ver favorecidos por el nuevo escenario de gradual normalización de las relaciones entre Cuba  y Estados Unidos.
En este caso las medidas hasta ahora aprobadas por el presidente estadounidense Barack Obama deben repercutir en un incremento de visitantes norteamericanos –no turistas, categoría prohibida por el bloqueo- que ya se elevó en 36 por ciento hasta abril, que impulsó un crecimiento de 15 por ciento del turismo total en el primer trimestre, lo cual debe inducir ingresos adicionales por unos 60 millones de dólares para Cuba.
También las facilidades para la compra de productos cubanos por los visitantes, en un rango de hasta 400 dólares por persona, incrementará ingresos al país entre otras medidas adoptadas con impacto a corto plazo.
No obstante, no es previsible un levantamiento inmediato del bloqueo estadounidense y algunos analistas estiman que el PIB de Cuba se incrementaría en 0,6 puntos anualmente aun con esa restricción y que una vez que el bloqueo se elimine, puede esperarse un crecimiento de dos puntos porcentuales en las proyecciones.
En ello incidirá el efecto que produce en los actuales socios comerciales y financieros de Cuba esta perspectiva, lo cual se expresa en las declaraciones de gobiernos y empresarios a favor de incrementar en lo inmediato sus vínculos con el país.
Resulta destacable que, si bien quedan aún complejos problemas por resolver en el corto plazo, tales como la unificación monetaria, el completamiento de la descentralización de facultades a las empresas estatales y una mayor participación de los trabajadores en este proceso, sin dudas se abren favorables perspectivas para el desarrollo del país en los próximos años.
Editado por Pablo Piacentini