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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 18 de septiembre de 2023

SOBRE LAS PEQUEÑAS EMPRESAS Biden alista medidas para apoyar a los pequeños empresarios cubanos. Comentario HHC

 

La democracia muere en la oscuridad


Por Eric Martin y Stephen Wicary | Bloomberg
18 de septiembre de 2023 a las 11:54 a.m.EDT

La administración del presidente Joe Biden se dispone a aliviar las restricciones a Cuba para permitir un mayor apoyo financiero de Estados Unidos a las pequeñas empresas, un paso limitado para tratar de ayudar a las empresas privadas que luchan por sobrevivir en la destrozada economía de la isla.

Estados Unidos dará a conocer cambios regulatorios destinados a reforzar el sector empresarial en la isla comunista tan pronto como esta semana, según una persona familiarizada con el asunto, que habló con la condición de no ser identificada antes del anuncio.

Los defensores del compromiso con Cuba, que ha estado sujeta a un embargo comercial estadounidense desde principios de la década de 1960, esperan ver medidas limitadas de manera inminente por parte de agencias, incluido el Departamento de Estado. Podrían anunciarse cuando el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, visite Nueva York para la Asamblea General de las Naciones Unidas a partir del martes.

Las medidas, que probablemente darán a los empresarios cubanos acceso al sistema bancario estadounidense, “con suerte harán la vida más fácil para las Mipymes”, dijo el abogado Pedro Freyre, con sede en Miami, utilizando el acrónimo en español para micro, pequeñas y medianas empresas.

La administración Biden ve a los empresarios como la mejor esperanza de Cuba para hacer crecer su economía y frenar la salida de migrantes de la isla, dijo un funcionario del Departamento de Estado, hablando en segundo plano. El funcionario se negó a confirmar que hubiera un anuncio pendiente, pero dijo que la política estadounidense busca apoyar al pueblo cubano al tiempo que restringe cualquier beneficio para el régimen y el ejército.

Presión máxima

Si bien el gobierno cubano esperaba que Biden revirtiera rápidamente la política de “presión máxima” aplicada por Donald Trump , no hay indicios de que sean inminentes cambios más radicales. Los

demócratas estadounidenses temen hacer cualquier cosa que pueda alienar a los votantes cubanoamericanos en Florida, un estado clave, antes de las elecciones de 2024.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba estuvo en Washington la semana pasada y se reunió con funcionarios de la administración Biden antes de la visita de Díaz-Canel a Nueva York.

Ayudar a los empresarios es “algo que cuenta con apoyo bipartidista, porque los republicanos, por supuesto, están de acuerdo con cualquier cosa que impulse la industria privada y la empresa privada en Cuba”, según Freyre, un demócrata que participó activamente en las discusiones políticas durante el intento de distensión del presidente Barack Obama con Cuba. .

Ricardo Herrero, director ejecutivo del Grupo de Estudio sobre Cuba, partidario del compromiso, también cree que es inminente un paquete de ajustes políticos, incluida una mayor claridad sobre qué nivel de préstamos se permitirá.

Las medidas “detallarán cómo los empresarios cubanos pueden abrir cuentas bancarias en Estados Unidos y luego tener acceso a esas cuentas bancarias desde dentro de Cuba”, dijo por teléfono el domingo por la noche. "Eso en sí mismo cambia el juego".

Cuba está sufriendo su peor crisis económica desde el colapso de la Unión Soviética hace tres décadas, con apagones, escasez e inflación galopante. Las sanciones más estrictas bajo Trump y la caída del turismo provocada por la pandemia de Covid-19 agravaron la crisis. Migración en masa

El año pasado, la última oleada de personas que huyeron del país superó la cifra combinada del éxodo del Mariel de 1980 y la crisis de Balsero de 1994.

El gobierno de Díaz-Canel quiere que Estados Unidos lo elimine de su lista de estados patrocinadores del terrorismo. Pero la represión del régimen contra los manifestantes en 2021, más las acusaciones -que La Habana niega- de que ayudó a enviar cubanos a luchar por Rusia en Ucrania, dejan a Cuba con poca influencia y pocos amigos en Washington.

Por eso, según un veterano republicano en política hacia Cuba, las medidas inminentes tendrán un alcance limitado.

El equipo de Biden “no ha mostrado ningún deseo de volver a comprometerse al nivel de la administración Obama”, dijo José Cárdenas, quien trabajó en cuestiones de América Latina en la administración de George W. Bush. “No habrá Normalización 2.0. Realmente ven pocas ventajas políticas en una iniciativa de este tipo”.

(Actualizaciones con comentarios del Grupo de Estudio sobre Cuba y la visita a Washington de un funcionario cubano).

Más historias como esta están disponibles en Bloomberg.com. HHC: resaltados en amarillos, nuestros.

Comentario HHC: Amén de la politiquería y las calumnias contra Cuba de ex y funcionarios estadounidenses, puede ser positivo esta leve apertura para algunos negocios. 

Veremos si es para todos los pequeños empresarios o solo a "los politicamente correctos" para los EEUU .  Esta en marcha la aplicación de la Ley Torricelli, en su carril II.

Se pasa por alto que EEUU no tiene derecho alguno a implementar ninguna política con carácter extraterritorial hacia Cuba. Estas medidas serían  desde otro punto de vista, un pequeño boquete al bloqueo genocida. ¿ Cuán capaz somos de convivir con eso y tomar medidas para que no se vayan de control ?. 

P.D Agradezco la colaboración de Manuel David Orrio.

De los males y las curas para la economía cubana

Si todo esto que está ocurriendo y ocurrirá fuera el resultado de no haber hecho nada en los últimos años, entonces sería más fácil de entender. Pero no es así.

por  Dr.C Juan Triana Cordoví, OnCuba
septiembre 18, 2023
en Contrapesos

Foto: Kaloian.

Entramos en el último cuatrimestre del año. No parece que tengamos en estos últimos meses ninguna noticia que haga variar sustancialmente y para mejor el comportamiento de la economía cubana, al menos para lo que queda de año.

No es posible negar que la presidencia de Lula en Brasil, la posibilidad de que el partido Morena continúe en la presidencia en México, la consolidación del MAS en Bolivia y la mejora de la economía venezolana son buenas noticias. Habría que sumar las conversaciones sostenidas con los representantes del Club de París.

Internalizar esos cambios favorables en el entorno podría ayudar al esfuerzo de reforma y recuperación de la economía nacional.

Sin embargo, tenemos ya algunas certezas de lo que nos queda todavía durante este año:

-No se alcanzará el crecimiento planificado del PIB.

-No se logrará un incremento sustancial de la oferta.

-No se alcanzará la cantidad de turistas proyectada.

-La inflación no será contenida en la medida que hace falta.

-La asignación de los recursos de inversión no se habrá modificado para orientarla preferentemente hacia aquellos sectores que pudieran paliar, al menos en parte, la escasez de productos de primera necesidad.

-Seguiremos padeciendo el susto eléctrico por falta de generación, y la escasez de combustibles.

-La empresa estatal seguirá aún lejos de alcanzar la dinámica que justifique ese rol fundamental que se le reconoce en atención a su peso en el PIB y habrá que seguir esperando en el muro de la paciencia por una ley —la ley de empresas— que contribuya a su tan ansiada autonomía.

-La inversión extranjera permanecerá limitada por todos aquellos obstáculos que fueron listados por las autoridades del Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera hace ya casi dos años.

-La renegociación de la deuda con proveedores aún se demorará.

-Las pymes seguirán cargando con el San Benito de ser las causantes de la inflación y se mantendrán sumergidas en un océano de incertidumbres legales y políticas.

-Para lo que queda de año se mantendrá el drenaje de cubanos jóvenes y no tan jóvenes hacia el exterior.

-La bancarización generará más preocupaciones que soluciones, más colas delante de los cajeros allí donde existen y funcionan, y más tiempo empleado por la población en lograr un servicio que está lejos de satisfacer la necesidad que de él se tiene.

-No tendremos un verdadero mercado cambiario y la capacidad de una intervención eficaz en él parece más inalcanzable que el horizonte.


Foto: Kaloian.

La paradoja: cuando más se hizo, peor estamos

Si todo esto que está ocurriendo y ocurrirá fuera el resultado de no haber hecho nada en los últimos años, entonces todo sería más fácil de entender y, quizás, también sería más fácil proponer soluciones. Pero no es así.

Se hizo quizás lo increíble: vacunas nacionales contra la COVID-19 que salvaron decenas de miles de vidas, incluso las de muchos que decidieron no estar aquí y los protegieron en su largo y, a veces peligroso, peregrinaje hacia otras latitudes.

También se dieron otros pasos más directamente asociados a la economía, desde adoptar una lista negativa que amplió las oportunidades de fundar y desarrollar negocios, pasando por la autorización para que las empresas estatales pudieran establecer negocios con el sector no estatal; aceptar que ese mismo sector pudiera importar —cierto que siempre intermediado por una “impo-expo” estatal—; también hemos visto el incremento del número de estas últimas empresas y el hecho de que hoy pueden importar prácticamente cualquier producto; la apertura a las pymes, etcétera, etcétera.


Foto: Kaloian.

Se ha intentado recuperar sectores productivos claves —agropecuario y agro azucarero— con extensos programas de medidas. Se intentó incluso lograr el sueño de tener una sola moneda y una sola tasa de cambio y enrumbar el entuerto monetario heredado desde los años noventa.

Resultará paradójico, pero quizás en los años —estos últimos tres— en que más medidas se han adoptado para devolver al sistema económico su dinámica, en que más apertura se ha logrado en el funcionamiento de la economía si lo comparamos con períodos anteriores, resultan ser en los que peores resultados se han obtenido.

Sería contraproducente que una interpretación mecánica de esta paradoja lleve a asumir que la razón, o una de las razones de esta multicrisis está en la “apertura” de la economía.

Es cierto que estamos ahítos de diagnósticos, que nos hemos “embuchado” con listados interminables de trabas inexplicables y altamente resilientes, que hemos sufrido de esa enfermedad que se llama “parálisis por análisis”, que en algunos sectores hemos generado más medidas que capacidad y recursos para ejecutarlas…

Los prejuicios, los intereses sectoriales y el miedo político nos han llevado y traído una y otra vez desde y hacia propuestas mediatizadas, donde aquellos prejuicios se han impuesto a la racionalidad de las propuestas y han generado excesivas incoherencias, demasiada incertidumbre.

Las heridas que han dejado esa combinación de factores —deformaciones y distorsiones internas, medidas de Trump, pandemia por COVID-19, Ordenamiento malogrado— no son para nada superficiales, algunas tocan “órganos vitales” de nuestro cuerpo social. Algunos de esos órganos tendrán que ser repuestos casi en su totalidad.

Foto: Kaloian.

Redimensionamiento estatal

Sanear nuestra economía es mucho más que incrementar a todo costo ingresos presupuestarios, es también recortar drásticamente gastos y para ello no queda otro camino que redimensionar el aparato estatal y el sistema empresarial estatal.

Esa experiencia ya es conocida, pues en los inicios de los noventa hubo que hacer algo parecido. Claro que fue en otras condiciones internas y externas, así que no es posible repetir al calco la fórmula, pero tampoco es conveniente desecharla ex ante.

Ello también obliga a ampliar aún más las oportunidades para todas y todos, porque detrás de cada punto porcentual de recorte habrá una familia que tiene que lograr acomodarse dentro de Cuba.

Un aparato estatal sobredimensionado en relación con la capacidad económica del sistema no es para nada una fortaleza, es más bien todo lo contrario.

En nuestras condiciones actuales no es posible sostener más entidades presupuestadas que empresas estatales en el sector productivo y más empleados en el sector presupuestado que en el sector empresarial estatal de la economía.

Fuente: ONEI, 2023.

De la misma forma, tener un sinnúmero de empresas estatales en todos los sectores, de todos los tamaños y con resultados que dejan mucho que desear, atadas umbilicalmente a sus respectivos ministerios, nos ha traído hasta esta situación que enfrentamos hoy.

No se define el socialismo por la cantidad de empresas estatales que existan. Ningún texto “clásico” lo dice, pero sobre todo no hay evidencias que lo demuestre.

Es cierto, sin embargo, que si no son estatales entonces tienen que ser “no estatales” en todas y sus muy variadas formas que puedan asumir.

Ocurre hoy en día que el fantasma de las pymes recorre Cuba y que, gracias en buena parte a los medios de comunicación, ha desplazado al “Ordenamiento” como el culpable principal de nuestros males actuales, en especial de los altos precios y consecuentemente del bajo poder adquisitivo del salario, como si antes de que ellas nacieran ya no estuviéramos padeciendo esos males ¡Vaya con la memoria y con la historia!


Foto: Kaloian.
Añoranzas

Recuerdo en los primeros años de la década del noventa, cuando se abrieron los tiendas en dólares norteamericanos, constantes y sonantes, el tremendo rechazo que las mismas tuvieron en una parte de la población. Luego se convirtieron en mucho más que un complemento de la oferta de bienes y hoy casi todos las recuerdan con añoranza, al igual que al CUC.

Sin hacer esos cambios estructurales en toda su profundidad, no se alcanzará una victoria real, sostenida, en la lucha contra la inflación. Un programa de estabilización macroeconómica que trate a medias este problema, que posponga lo que hay que hacer por temor al costo político presente, solo contribuirá a costos políticos mayores en el futuro inmediato.

Hemos escogido desde hace ya varias décadas la “gradualidad” como la manera de conducir los cambios. Al final, al menos en economía, no hemos resuelto los problemas esenciales y hemos prolongado tanto la cura, que para muchos se hizo imposible la espera y se fueron del país.

Es cierto que las curas de shock son dolorosas, pero el shock sin cura es mortal