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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
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lunes, 12 de diciembre de 2022

Chequean perfeccionamiento del comercio minorista e implementación de Ley de Soberanía Alimentaria

     



Betsy Diaz, ministra de Comercio Interior. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

El fortalecimiento de las entidades del comercio minorista, el reordenamiento de la gastronomía y el perfeccionamiento de la venta de mercancías fueron los temas tratados por la ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, al intervenir este lunes en el décimo periodo ordinario de sesiones de la novena legislatura de la Asamblea Nacional.

Al actualizar a los diputados sobre los resultados del proceso de perfeccionamiento del comercio interior de subordinación local, la ministra comentó que el organismo se enfocó este año en el control del cumplimiento de las medidas aprobadas para el perfeccionamiento del sector, además de continuar las acciones de capacitación para cuadros, funcionarios y trabajadores.

Otras de las prioridades del trabajo del Mincin en 2022 se orientaron a consolidar el funcionamiento de las unidades empresariales de base perfeccionadas en la gastronomía, la introducción de nuevas formas de gestión en los servicios de gastronomía y el funcionamiento de las estructuras empresariales y estatales, a nivel provincial y municipal.

Concluir en La Habana la extinción de las empresas provinciales de Mercados Agropecuarios, Gastronomía y la Empresa Mayorista de Mercado Paralelo, y la creación de las empresas mayoristas territoriales, fueron otras de las prioridades del Ministerio de Comercio Interior en 2022.

Según Betsy Díaz Velázquez, como parte de la estrategia de superación y desarrollo de los cuadros, reservas y funcionarios se logró la incorporación de 129 trabajadores a cursos de ciclo corto, 40 en carreras universitarias y 24 en maestrías, tres en formación doctoral y seis para su caracterización científica.

Se desarrolla en todo el país, bajo la conducción de las escuelas del Partido y dirigida a directores de empresas y UEB, una segunda edición del curso de habilitación, con l194 participantes. Asimismo, recibieron una preparación emergente 115 directivos y reservas del sistema empresarial mayorista de alimentos.

En cuanto a las transformaciones para fortalecer el funcionamiento de las entidades, el sistema de comercio minorista gestiona una red integrada por 23 215 establecimientos, de los que el 73% realizan ventas de mercancías, el 21% se dedican a la gastronomía y el 6% prestan servicios.

Para la gestión por formas no estatales existen 5 395 establecimientos.

La red de gestión estatal tiene integrados los establecimientos en 2 738 UEB, especializadas el 87% y mixtas el 13%; están pendientes de crear 71 y se terminó el proceso en Artemisa, Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Granma.

En La Habana concluyó la extinción de la Empresa Provincial de Mercados Agropecuarios y está en proceso el cierre de los estados financieros de las empresas Provincial de Gastronomía y la Mayorista de Mercado Paralelo, para su eliminación. “Se consolida el resto de las transformaciones estructurales aprobadas, incluyendo el funcionamiento de las cuatro empresas mayoristas territoriales”.

Se informó que se categorizaron 7 280 almacenes, el 81% del total de la red. Quedan por categorizar 1 741, el 92% de los cuales requieren acciones constructivas.

Por otra parte, fueron actualizadas las licencias sanitarias en 21 649 establecimientos, el 93.7% del potencial; quedan pendientes 1 452, porque requieren principalmente mantenimientos constructivos e inversiones.

El informe reconoció que no se logra estabilidad ni variedad del servicio en los 3 214 establecimientos de la gastronomía popular que deben garantizar las 627 kilocalorías, por déficits en los aseguramientos planificados, insuficiente autogestión y limitaciones en los rendimientos de los productos.

El país cuenta actualmente con 623 UEB gastronómicas perfeccionadas a las que se integran 1 667 unidades para garantizar una mayor autonomía en la gestión de compra y prestación de servicios. No obstante, en los análisis realizados se reconoce que no se logra la transformación necesaria en todos los establecimientos. Se mantienen con pérdidas 25 UEB.

Por otro lado, gracias al programa de mantenimiento y transformación de los servicios en las bodegas, se han recuperado 3 796 de esos establecimientos.

La informatización de las oficinas del Registro de Consumidores se encuentra en desarrollo: de las 675 oficinas existentes, se informatiza el 99.7%, el 81% está en el proceso de digitalización de datos de los núcleos y el 71% en el de los consumidores.

En los últimos años, la modalidad de casas comisionistas ha crecido significativamente. De una red inicial de 62 establecimientos, se ha extendido a 483, con representación en todos los municipios del país.

La red de ventas a plazo comprende 177 establecimientos, con mayor presencia en Cienfuegos y Holguín. En el 2022 se han realizado ventas por 70 millones de pesos.

De las 53 empresas autorizadas para su capitalización mediante el 70% del rendimiento de la inversión estatal, 30 fueron beneficiadas al cierre del 2021 por un valor de 80 507 000 pesos.

A través de canales electrónicos se cobraron 533 772 000 pesos, el 1.3% de las ventas minoristas. De esta cifra, con el uso del código QR se recaudaron 88 381 000 pesos, básicamente en las bodegas, y 436 785 000 en las tiendas de venta de materiales de la construcción mediante terminales de punto de venta.

Debemos contribuir a que la comercialización se realice de manera directa a la población



Ante la Asamblea Nacional, el ministro de la Agricultura, Ydael Pérez Brito, presentó este lunes el informe del trabajo del organismo durante el 2022.

En un primer momento de su intervención, el ministro se refirió a la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional, que regula la organización de los sistemas alimentarios locales soberanos y sostenibles. 

Destacó que las 63 medidas aprobadas para dinamizar la producción agropecuaria son parte del espíritu de esta ley y le dan vida, así como las 16 políticas y normas legales aprobadas en el último periodo.

“Solo faltan actualizar las normas legales de sanidad vegetal y forestal y se trabaja en la Ley de Tierras y seis políticas más”, precisó.

Pérez Brito reconoció que existen problemas asociados al exceso de personal no productivo y al pobre encadenamiento con otros actores. “El sistema empresarial ha reordenado sus estructuras y plantillas en búsqueda de mayor eficiencia”. 

Sobre los financiamientos y la inversión, el ministro de Agricultura dijo que la baja productividad por la ineficiencia en los procesos, situaciones climatológicas adversas y la falta de oportunidad en el suministro de insumos necesarios, a lo que se suman los efectos de la Tarea Ordenamiento, han propiciado la crítica situación financiera que obstaculiza el cumplimiento de la misión del sistema empresarial de la agricultura.  

“Las cuentas por cobrar ascienden a 11 261 870 995 pesos, mientras que las por pagar suman 15 218 932 556 pesos. Los impagos a productores se contabilizan en 36 574 136 pesos, mientras que las cuentas por cobrar vencidas a las formas no productivas en 776 415 700 pesos”, aseguró Pérez Brito.  


Manuel Sobrino, ministro de la Industria Alimentaria. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Pérez Brito informó que las exportaciones, al cierre de septiembre del 2022, se cumplen al 85%, 34 725 000 dólares menos que lo planificado hasta la fecha. “Nuestros empresarios aún no tienen mentalidad de exportar y son deficientes las acciones en cuanto a los estudios de mercado, las estrategias de exportación y la exploración de nuevos mercados con otros rubros exportables”.  

Aseguró que los negocios con inversión extranjera muestran un avance discreto, identificándose un total de 24 propuestas de negocios (nueve priorizadas, ocho aprobadas y tres empresas constituidas).   

“Es importante la toma de medidas para contribuir a que la comercialización se realice de manera directa a la población”, dijo, y agregó que se deben incrementar las empresas estatales que gestionan mercados y puntos de venta. 

lunes, 12 de septiembre de 2022

Pago electrónico en las bodegas, cuando querer y poder no van de la mano (+Fotos y Video). Comentario HHC

 Por: Karina Rodríguez Martínez

 

La bodega 306 del municipio de Playa es una de las más avanzadas en el municipio en el pago electrónico. Foto: Karina Rodríguez Martínez/Cubadebate.

Seguro le ha pasado que quiere hacer algo, complicado o sencillo, no importa el grado de complejidad. Además no le hacen por mero capricho, es una oportunidad, más que eso, es un derecho. Aunque, en ocasiones, querer no es poder, porque querer y poder no siempre van de la mano.

Para explicarme mejor, les comparto unos ejemplos. Keyla y Damayi son vecinas de Suarez y Misión en la Habana Vieja. Ellas compran mediante el pago electrónico los productos de la canasta familiar normada en su bodega.

“Yo trabajo hasta muy tarde y se me hace difícil sacar dinero en efectivo en un cajero. Es una ventaja poder pagar por el móvil en la bodega. Además un descuentico no viene nada mal”, contestó Keyla cuando la interpelé sobre la manera en que iba a pagar los productos que estaba comprado en la bodega 401-07.

“Aunque yo no sé pagar -dijo Damayi- las muchachitas de la bodega me ayudan y así es mucho más fácil”.  Como ven, para ellas, querer y poder van de la mano. En cambio, no todos tienen la misma posibilidad.

Amehd Villar Cruz cree que el pago electrónico sería una opción estupenda. Aunque añade un “pero” a la afirmación. Él vive en el reparto Sierra Maestra en Boyeros y allí no funciona este servicio. “Según dicen los trabajadores, ese sistema no está disponible aún, pero si está reflejado el código QR del establecimiento”, indicó.

El pago electrónico –insistió- es muy eficaz y ayuda al cliente, debido a la poca disponibilidad de cajeros en las comunidades más alejadas. “Hay que estimular esta modalidad de pago y que los bodegueros no pongan trabas”.  Amehd espera algún día poder utilizar esta opción.

Un coterráneo de municipio, Renato Estrada, ha sido de los que ha podido acceder a este servicio. Pareciera una historia feliz, hasta que llega otro “pero”. “Últimamente pagaba por Transfermóvil, pero ya no se puede pagar electrónicamente. En Boyeros, lo quitaron de las bodegas”, contó este usuario en los comentarios de nuestro sitio web.

Algo similar le ocurrió a Giselle. “Hace algunos meses me dijeron que ya no era posible realizarlo, porque alguien, por encima de la bodega, planteaba que no permitía realizar los cierres diarios de recaudación”.

Esta usuaria recordó que cuando se podía hacer el pago electrónico, la forma que tenían los bodegueros para registrar las operaciones era escribiendo los datos en una hoja. “Algo muy poco tecnológico”, según su consideración.

“La idea del pago electrónico debe empezar por tener una infraestructura tecnológica que la soporte, sino, pasan esas cosas, y en vez de ayudar se genera resistencia para asumir lo nuevo. Por eso, es visto como un estorbo”,  agregó Giselle.

Las tormentas del quiero y no puedo del comercio electrónico en la bodegas no es una hecho exclusivo de La Habana. Desde Cienfuegos, nos llegó el comentario de Jenny quien planteó que en su bodega no está implementada esta opción. Además dijo que “no observaba proyección a corto plazo para su implementación”,  y  agregó que es una modalidad muy importante para el desarrollo y una comodidad para el pueblo.

Por su parte, Frank  Luis alertó que en las bodegas que se encuentran en el centro histórico de Camagüey el pago electrónico es prácticamente nulo. “Existe la promoción de ese servicio en las bodegas pero casi todos sus empleados plantean no tener condiciones para realizarlo. Tampoco se percibe que la empresa lo promueva o controle”.

¿Quién controla el quiero y no puedo del pago electrónico?

Cliente realizando el pago electrónico en la bodega 401-01 en Economía y Misión en la Habana Vieja. Foto: Karina Rodríguez Martínez/Cubadebate.

En el Ministerio de Comercio Interior existen cuatro proyectos de comercio electrónico. “Entre ellos, el desarrollo y mejora del sistema de alojamiento del comercio interior, la bancarización de las operaciones, los pagos contra entrega directa del producto que minimiza las cadenas de impagos,  y las tiendas virtuales” informó a Cubadebate Inalvis Smith Luben, directora general de desarrollo del Ministerio de Comercio Interior.

Sobre el pago electrónico refirió que  el servicio comenzó con el despliegue de la plataforma Enzona en las bodegas de los municipios cabeceras de cada provincia. De ahí- agregó –se fue extendiendo al resto de los territorios de acuerdo a las condiciones del lugar.

“Tenemos lugares donde no hay conectividad, son zonas de silencio donde no hay pago electrónico”, dijo

“De las 12 514 bodegas, 8895 tienen el código QR”, informó. Recordó que en el 2021, comenzó a  desplegarse Transfermóvil en determinados municipios de La Habana, Santiago de Cuba y Camagüey.

La directora general de desarrollo del Ministerio de Comercio Interior indicó que continúa con el desarrollo de ambas plataformas, porque es importante brindarle al cliente las dos opciones  para que puedan elegir la que sea de su gusto.

“Al cierre del mes de julio del 2022, el pago por QR había ingresado más de 87 000 000 de pesos”.  

Agregó que “esta medida está asociada con el saneamiento  financiero del comercio. Al eliminar el efectivo e ir el pago directo a la cuenta se evita que pueda ser malversado”

***

Bodega 305 del municipio de Playa. Foto: Karina Rodríguez Martínez/Cubadebate.

Cubadebate realizó un recorrido por varios municipios de la capital donde intercambio con clientes, bodegueros, informáticos del comercio, administrativos y directores de comercio municipales sobre el pago electrónico en las bodegas de la capital, buscando respuesta a los principales criterios de la población recogidos en la encuesta realiza en nuestro sitio web.

Un total de 2334 votaron a la interrogante de si habían realizado algún pago electrónico en su bodega. De ellos, 1594 respondieron de manera negativa. Aunque para la dirección de comercio de La Habana la meta es que el 30% de los ingresos sea a través del pago electrónico, en la práctica los no puedo ganan al sí quiero.

De acuerdo con  Humberto Cardoso Veliz, director general de la Empresa de Comercio de La Habana el problema no radica en la falta de capacitación de los bodegueros y administrativos, pues antes de comenzar la implementación de la misma fueron  enseñados a cobrar de manera electrónica.

“Con apoyo de los Joven Club y los informáticos de la propia Empresa se llegó a cada una de las bodegas de la capital para capacitar sobre el uso de Transfermóvil y Enzona. Este proceso también se hizo con la población en algunos lugares con el apoyo de estudiantes de preuniversitario y de la enseñanza técnica”, dijo.

Indicó que a pesar de estos primeros acercamientos no  quedaron satisfechos. Por esta razón, contrataron los servicios de Joven Club y Etecsa para realizar una preparación con los administradores de cada unidad.

Agregó que el uso de las pasarelas de pago forma parte de las habilitaciones necesarias para que un administrador sea apto para su puesto. Este elemento está en consonancia con lo estipulado en  la política de perfeccionamiento del comercio interior.

Aunque en la mayoría de los casos los votantes de la encuesta reconocen que en sus bodegas se encuentra el código QR para realizar el pago electrónico, refieren que las principales razones por las cuales no pueden efectuar el pago son que: el bodeguero se niega a aceptar el pago electrónico, dice desconocer cómo realizar  la transacción o problemas  e inestabilidad con la plataforma de pago.

Entonces, ¿por qué no brindan el servicio? De acuerdo con el director general de Comercio de La Habana esto constituye una negación del servicio. “Este es uno de los problemas fundamentales del cambio de mentalidad necesario en los trabajadores del comercio”, reconoció.

Hemos recibido- dijo- quejas de la población, se ha realizado el análisis y adoptado las medidas disciplinarias correspondientes, entre ellas, la separación definitiva del puesto de trabajo.

Cardoso Veliz exhortó a la población puede denunciar a través de los teléfonos  de la empresa de las empresas municipales donde la administración o los trabajadores se niega a brindar ese servicio

Al recorrer las bodegas 305 y 306 del municipio de Playa pudimos constatar el conocimiento y la práctica que tenían los bodegueros y administradores en el tema del pago electrónico.

Alexei Valdés Ramírez, administrador de la bodega 306 dijo que cuando se realiza la transacción electrónica, el dependiente se encarga de observar la confirmación en el móvil del cliente, aunque automáticamente también llega una a su dispositivo.

“Nosotros somos una de la bodegas que más cobramos por Transfermóvil, porque en esta zona es más popular. También me encargo de explicar lo de las bonificaciones que eso siempre atrae a los clientes”, acotó.

Una “pinchita dura” es la que tiene Féliz Acosta, el joven informático de la Empresa filial de comercio de Habana del Este. Solo tiene cinco meses de graduado y es el encargado de enseñar y reenseñar a los bodegueros y administrativos de su municipio.

Según Raydel Santiesteban  Díaz, director de la filial del comercio de Habana del Este una de las mejores formas de incentivar el pago electrónico es trabajando  en la base con los dependientes para que inciten a los clientes a pagar por esta vía.

“La población de este municipio es muy envejecida y hay una situación compleja con los cajeros automáticos y las disponibilidad de efectivo, por esto,  es una ventaja  para ellos poder pagar si tienen sus tarjetas asociadas a una Telebanca y alguna de las plataformas de pago”, agregó Delgado Lemus.

Por su parte, Yusilaine Gómez Gómez, directora de la filial del comercio de Boyeros informó que en todas las unidades de su territorio está habilitado el pago electrónico. “Nosotros hemos puesto en las bodegas algunos carteles informativos para que las personas sepan cómo se realiza el pago por ambas plataformas e incentivar  esta vía de pago”.

Las ventajas ...

Libreta de registro del pago electrónico en la bodega 305 de Playa. Foto: Karina Rodríguez Martínez/Cubadebate.

El director general de Comercio de La Habana, Humberto Cardoso Veliz señaló que el pago electrónico constituir una herramienta principal, porque ayuda a minimizar el efectivo, se tiene un conocimiento real de cuánto se ingresó, lo que elimina las brechas.

“Todo esto influye en un mayor control interno. Además elimina los riesgos,  porque el bodeguero tiene que trasladarse a largas distancias a depositar ese efectivo en el banco y si se realiza la transacción electrónica este procedimiento no será más necesario. Igual se puede evitar cualquier posible robo”.

Cardoso Veliz reconoció que se debe seguir trabajando hacia lo interno de la red de comercio, porque las condiciones técnicas están creadas para dar el servicio a la población a través de ambas plataformas de pago.

“A partir del cambio de estructura de la empresa,  nos vimos la necesidad de hacer algunas variaciones en cuanto a las cuentas bancarias, porque anteriormente teníamos una cuenta bancaria por cada municipio. Con la creación de las UEB de comercio en cada municipio, tuvimos que hacer que el código QR de cada unidad correspondieran a la nueva cuenta bancaria que se había creado”, explicó.

Acotó que solamente quedan dos consejos populares en San Miguel del Padrón que está pendiente montar el sistema de Transfermóvil. “En todos los establecimiento debe estar la plataforma Enzona, hay siete municipios con Transfermóvil habilitado en las unidades y los otros ocho en esta semana deben estar listos, pues se encuentran imprimiéndose los códigos QR”.

Para incentivar a los trabajadores del comercio, la empresa decidió destinar un porciento de las utilidades para estimular a los trabajadores que más transacciones realicen por esta vía, dijo, Cardoso Veliz, igualmente se está aplicando el pago por resultados.

A pesar de largo camino recorrido queda mucho por hacer. No basta con “cumplir la tarea” y  tener los códigos colgados en las bodegas, cuando simplemente no se utilizan.  El pago electrónico es un derecho de los clientes y como tal debe respetarse, para que finalmente querer y poder no sean más antagonistas.

Códigos QR en bodega de Habana del Este. Foto: Karina Rodríguez Martínez/Cubadebate.

Bodega 305 del municipio Playa, donde se realizan transacciones de forma electrónica. Foto: Karina Rodríguez Martínez/Cubadebate.

Keyla y Damayi antes de realizar su compra en la bodega 407-01 de la Habana Vieja. Foto: Cubadebate.

Códigos QR de las plataformas de Enzona y Transfermóvil. Foto: Karina Rodríguez Martínez/Cubadebate.

Pancarta informativa en bodega de Boyeros. Foto: Karina Rodríguez Martínez/Cubadebate.

En video, ¿Cómo incentivar el uso del pago electrónico?

 Comentario HHC: No hay que incentivar mucho para el pago electronico, es tres meses, capacitar a todos los que ocupan los puestos y a partir de tal fecha los pagos deben ser  electronico, digo si hay capacidad para ello. Al menos en un nucleo debe existir una persona con banca electronica, los casos excepcionales hay que resgistralos. El bodeguero   se pueda llevar efectivo pra su casa, pero pagos electronicos no. Otra razon mas pra quitar al que se niegue.

Hay que aspirar a que los bodegueros, vendan todo, con productos etiquetados, pesados y envasados ex ante, con codigos de precios de barras, como una tienda mas.  Y al final ,  hay que crear libretas de abastecimiento electronicas, mientras dure el racionamiento, pero sobre todo para las personas vulnerables, en una promera etapa. 

El dia que el estado comprenda  que hay que crear centros modernos de distribucion,el robo se disminuira ostensiblemente.   

lunes, 5 de septiembre de 2022

Gota a gota

La actualización, transformación, reforma del modelo económico cubano comenzó hace ya mucho tiempo, se han sucedido medidas tras medidas, una a una, como las gotas que se desprenden del techo de la caverna.

Por  Dr.C Juan Triana Cordoví
agosto 22, 2022
en Contrapesos



La primera vez que visité las cavernas de Santo Tomas, quizás el complejo cavernario más importante de Cuba, fue por allá por el año 1961. Fue también la primera vez que vi los efectos que una gota de agua podía producir con el paso del tiempo, estalactitas y estalagmitas, formaciones cálcicas, unas cuelgan del techo de la caverna y otras crecen desde el suelo. El continuo crecimiento de ambas durante muchos siglos las convierte en columnas y se hacen parte de la estructura de la caverna. Es posible que si alguna de esas columnas se rompiera pudiera afectar el techo de la caverna y provocar incluso su hundimiento parcial, fue lo que me contó mi papá ese día.

La actualización, transformación, reforma del modelo económico cubano comenzó hace ya mucho tiempo, a inicios de los noventa, incluso para algunos, algo antes, cuando Fidel inaugurara aquel primer hotel, Sol Palmeras, propiedad mixta, presente por primera vez en Cuba. Luego vinieron otras medidas, una a una, como las gotas que se desprenden del techo de la caverna. Durante este tiempo, la actualización, transformación, reforma del modelo se ha caracterizado por ese goteo casi constante de políticas y medidas, con mayor o menor frecuencia. Así ha ocurrido con la dolarización, desdolarización, redolarización; la reforma y autonomía de la empresarial estatal; las varias transformaciones de la agricultura, la apertura al sector no estatal, y otros muchos etcéteras. Gotas de agua sobre el sistema económico, espaciadas en el tiempo, muchas veces sin conexión unas con otras.

El comercio, sin embargo, había permanecido casi “al pairo” de estos controvertidos procesos de apertura/ no apertura. Muy temprano se entendió que en el socialismo cubano el comercio, interior y exterior, mayorista y minorista, en cup, dólares, cuc y mlc, tenía que estar en manos del Estado, a pesar de que no existe evidencia en la historia económica de que exista una relación alta y positiva entre la solidez del socialismo y el monopolio estatal sobre todas las modalidades del comercio. Desde su regulación hasta su gestión —con algunos raros espacios como el mercado libre campesino devenido después en mercado agropecuario en uno de sus segmentos (el llamado de oferta y demanda), más tarde la licencia para comercializar determinados productos a los trabajadores por cuenta propia (TCP), luego su extensión a las pymes y luego a la modalidad recién descubierta de “ventas de garaje”—, el comercio ha permanecido en manos del Estado. Es cierto también que durante este tiempo, el comercio informal, el mercado negro y el trueque nos han acompañado incorporados a nuestras prácticas de sobrevivencia diaria y de lucro espurio.

No es casualidad ni capricho que el comercio haya sido y aun sea uno de esos últimos reductos donde “el Estado” ha ejercido su manejo de forma monopólica o cuasi monopólica. Tampoco lo es que a pesar de la evidencia reiterada por décadas de la ineficacia y la ineficiencia de ese manejo el “Estado” no se haya desprendido de esa rémora, que como un agujero negro traga recursos sin parar y no devuelve casi nada.

Pero ciertamente no es ni por casualidad ni por capricho. En términos fiscales, el comercio estatal provee al Estado de ingresos que no es seguro pueda obtenerlos en caso de que se desprenda de él. En términos de economía política, el comercio cierra el ciclo de realización de los productos y servicios convertidos en mercancías. Ser propietario monopólico del comercio da poder —no sólo económico— sobre los que concurren a él, ya sean estos en su condición de consumidor final o de proveedor.1

Sin embargo, como la estalactita o la estalagmita, la gestión y control del comercio por el Estado está fuertemente sedimentada en el pensamiento que alimenta la toma de decisiones en nuestro país. Se ha convertido en una columna poderosa en la estructura de nuestra economía. A algunas de las instituciones que conforman esa red les hemos puesto respiradores por años, para mantenerlas vivas de forma artificial, pagando costos enormes en términos de eficacia y eficiencia, de recursos inmovilizados unos, mal utilizados otros y perdidos otros muchos.

Es cierto también que la práctica de la economía socialista centralizada que con sus más y menos se ha mantenido, ha expandido la idea de que el comercio estatal es uno de los elementos que garantiza la igualdad. Cierto que ha sido funcional a ese propósito, pero las circunstancias han cambiado tanto que hoy casi produce el efecto contrario.

¿Es posible mantener la venta de productos regulados aunque el comercio no fuera ejercido por empleados del Estado en “bodegas” del Estado? Esa es quizás una pregunta que hoy tendría múltiples respuestas, partidarios a favor y detractores.

Es cierto, sin embargo, que el comercio estatal no se reduce al comercio minorista, todo lo contrario. Más sensible por lo funcional que ha sido al modelo de economía de planificación centralizada es el comercio mayorista. ¿Cómo pensar el socialismo cubano sin el comercio mayorista estatal? Confieso que, al menos a mi, me cuesta trabajo, aunque es posible hacerlo.

Ocurre, sin embargo, que junto a ese aparato de comercio estatal, viene creciendo otro, que no se maneja de la misma forma, que gana espacios constantemente y que no utiliza de forma directa recursos del Estado. Ha crecido a la sombra, durante mucho tiempo en un limbo legal, a pesar de la incertidumbre y de los inspectores. Hoy, con la apertura hacia las formas de gestión no estatales, ese comercio ha conseguido mejores condiciones legales y espacios en los que nunca antes pudo competir. Esas cubanas y cubanos que se han enrutado en esos negocios, han aprendido rápido y lo han hecho bien, entonces ¿por qué dudar sobre sus habilidades para gestionarse por ellos mismos si así lo desean sus suministradores externos y las propias gestiones para concretar un negocio de exportación o de importación?

Mr. Trump, la pandemia, la falta de liquidez, los impagos a proveedores, la inestabilidad del mercado mundial, el desabastecimiento incluso en las tiendas en MLC y los resultados negativos del llamado ordenamiento y la peor de sus consecuencias inmediata, la inflación, han conducido a quitar un pedazo de la pared de estalactitas y estalagmitas del monopolio estatal sobre el comercio (mayorista y minorista) y a aceptar la inversión extranjera en este sector. Bienvenida sea.

Pero al igual que se ha abierto el comercio interior a la inversión extranjera debería abrirse esta última a todos los actores sean ellos estatales o no. ¿Por qué un inversionistas extranjero no puede asociarse a una pyme para fomentar el comercio minorista? ¿Dónde está la desventaja para Cuba de algo así? ¿No es esa otra oportunidad? ¿No se ha repetido hasta el cansancio la necesidad de encadenar a los actores? ¿Acaso no se ha repetido una y otra vez que las pymes son un actor de importancia en nuestra economía? ¿Quién sostiene una parte no poco significativa de la oferta hoy?

¿Cuánto más habrá que esperar para terminar con las columnas de la resistencia que el goteo actualizador produce?

***

Nota:

1 En el mercado estatal los hogares cubanos consumieron 34 177 millones de pesos en el año 2020, el 67% de todo su gasto de consumo. ONEI, Anuario Estadístico de Cuba 2020, tabla 5.10.

sábado, 20 de agosto de 2022

Criterios con respecto a las nuevas medidas para el comercio exterior y el comercio interno mayorista y minorista

Dr Javier Pérez Capdevila, Facebook *

Queridos amigos y seguidores, por petición de muchos de ustedes, hoy les dejo mis criterios (no son verdades absolutas, sino mis verdades) con respecto a las nuevas medidas para el comercio exterior y el comercio interno mayorista y minorista, y ellas son:

Primero: Las medidas debieron haberse tomado hace muchos años atrás cuando nuestra economía estaba en mejores condiciones, porque hoy Cuba no es sólo un país de riesgo para los inversores por el embargo financiero que nos impone EEUU (para no perder tiempo en el debate ¿bloqueo o embargo?), sino que lo es también por la gran deuda acumulada a pesar de las cantidades condonadas.

Segundo: Un inversor externo, sea quien sea, conoce que la empresa estatal socialista está con un considerable nivel de descapitalización, lo cual crea duda sobre el futuro éxito de las ventas mayoristas.

Tercero: Debió anteceder a esta medida la venta de dólares como garantía de que el mercado minorista estaría en condiciones de comprar, y hasta ahora sólo se anunció la compra.

Cuarto: Las medidas a las que nos negamos durante años, ahora se van tomando cuando ya no queda de otra y no hay un conjunto de opciones de donde escoger, es decir, se ralentiza mucho la acción.

Quinto: La forma en que anunciamos cualquier medida nos deja claro que refieren voluntades sin un respaldo estratégico o al menos algorítmico, es decir, no hay la más mínima garantía de que tendrán un impacto positivo en el pueblo (los de a pie). Acá se debe tener en cuenta que se anuncian muchas medidas, pero el impacto positivo en nosotros aún es imperceptible.

Sexto: El “ordenamiento” ha traído consigo la generación de contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, e incluso, ya hay muchos negocios privados que generan plusvalía, es decir, hay trabajo no retribuido a los obreros (impropio del socialismo). Quiero decir que pagan muy poco a sus trabajadores, en su mayoría jóvenes (esto lo sabemos los ciudadanos de a pie).

Séptimo: La no existencia en Cuba de centros minoristas internacionales como son las cadenas de supermercados o centros comerciales, es un factor que resta valor atractivo a la inversión mayorista en Cuba.

Octavo: El hecho de que el lema estatal sea: “al monopolio del comercio exterior no hemos renunciado ni renunciaremos”, limita la entrada de insumos y materias primas al país, tanto por la voluntad de los inversores como por el freno al desarrollo de la gestión importadora por parte de los negocios privados.
Noveno: Explicaron en la mesa redonda que “Estas decisiones no resuelven por sí solas los problemas que hoy enfrentamos”, como se ha dicho con todas las medidas, es decir, son reconocidas como paliativos y no como soluciones de algún problema por pequeño que fuera.

Espero que estos criterios puedan ayudar en algo a pensar con mayor concepción estratégica, más rápido y con demostración de que se posee la competencia: PREVISIÓN.

ANEXO

Previsión

1. Acción y efecto de prever.
2. Acción de disponer lo conveniente para atender a contingencias o necesidades previsibles.

Prever

1. Ver con anticipación.
2. Conocer, conjeturar por algunas señales o indicios lo que ha de suceder.
3. Disponer o preparar medios contra futuras contingencias.

*Jefe del Departamento de Programas y Proyectos de CTI en CITMA Guantánamo y Científico cubano, matemático, PhD Ciencias Económicas, Profesor Titular. Condecorado con la Orden Carlos J. Finlay y Premio Nacional de la Academia de Ciencias.

martes, 5 de abril de 2022

Ventas de garaje: que prime la oferta, no la ilegalidad. Comentario HHC

Las ventas de garaje son una opción válida para estos tiempos de escasez, pero sin dudas hay que revisar su funcionamiento


Además de ser libre de impuestos, los precios de las ventas de garaje suelen ser económicos y negociables, e incluso pueden encontrarse artículos no disponibles en la red minorista del comercio estatal. Foto: Mailenys Oliva Ferrales

«Buenos precios, variedad de ofertas y una atención esmerada», es el eslogan no escrito, pero cierto, con el que abre cada sábado y domingo su venta de garaje la bayamesa Yelaine Páez Roblejo.

«Soy trabajadora del sector de la Cultura y nunca había tenido ningún vínculo con la comercialización de productos, pero cuando el país dio la opción de realizar las ventas de garaje sentí que era la oportunidad para sacar del clóset lo que no me servía, o no usaba, y ganar un dinerito con ello», afirma Yelaine Páez a Granma.

«Al principio solo ponía mis cosas, pero poco a poco se han ido sumando amigos y conocidos, y ahora en mi local, que era un garaje en desuso, oferto artículos de vecinos, familiares y compañeros de trabajo, siempre con la condición de que los precios tienen que ser asequibles», añade la entusiasta vendedora.

También motivada por esta forma de comercialización minorista eventual, la joven Diana García Pérez transforma, cada fin de semana, el portal de su vivienda en un espacio donde oferta ropa, calzado y bisuterías de uso, así como algunos útiles para el hogar.

La opción, señala, ha sido hasta el momento una experiencia muy positiva tanto para quienes venden como para los que compran. «Además de que es una venta libre de impuestos, los precios suelen ser bastante económicos y negociables, e incluso las personas pueden encontrar prendas de vestir o artículos que no están disponibles en la red del comercio estatal», apunta Diana García.

De ello da fe la también bayamesa Ileana Cutiño Ambrosio, quien compró hace unos días, en un precio razonable, una guayabera para su esposo. «Las ventas de garaje han sido un respiro para el bolsillo de muchos cubanos, en un momento en el que el  país enfrenta una situación compleja con la disponibilidad y estabilidad de ofertas en las tiendas en moneda nacional, aunque no faltan los que se aprovechan para encubrir negocios del mercado negro», acota.

Ciertamente, aunque la modalidad llegó como una alternativa viable, que a lo largo de toda la Isla sigue ganando adeptos, también ha tenido que «tropezar» con la piedra de la indolencia y la sordidez de quienes se valen del cartel de «venta de garaje» para camuflar la reventa de artículos provenientes de las tiendas estatales o de productos importados a elevadísimos precios.

A ese fenómeno se suman otras violaciones de la normativa, no menos preocupantes, como la venta en aceras, obstruyendo así el paso de los peatones; o la comercialización de medicamentos importados en algunos casos e, incluso, de productos regulados como aceite, aseo, cigarros…

Otra preocupación está relacionada con la selección de los días dispuestos para dicho servicio en algunos territorios. La ley ampara que cada Consejo de la Administración decida en los municipios qué momento es el más acorde para esa actividad, por eso en Guantánamo se realiza solo los viernes (de ocho de la mañana a cinco de la tarde), mientras en Granma solo se autorizan los fines de semana.

Pero la población no está conforme. ¿Por qué no mantener esa venta por más días?, se pregunta la guantanamera Mahulen Alfonso Durruthy, quien sugiere estudiar un poco más y mejor la rutina y el mercado local, y escoger días más factibles para la clase trabajadora que no puede, por ejemplo, incumplir sus tareas para salir a comprar artículos de segunda mano, necesarios, que escasean, y «a veces solo aparecen en las ventas de garaje».

LO QUE DICE LO ESTABLECIDO

Las ventas de garaje como modalidad de comercialización minorista eventual fueron aprobadas por el Ministerio del Comercio Interior en el mes de julio de 2021, con la publicación de la Resolución 97 en la Gaceta Oficial de la República No. 66.

Dicha normativa estipula como sitios para efectuar las ventas los garajes, portales y otras áreas residenciales, que no obstruyan el tránsito por aceras; al tiempo que se define que las personas no requieren de licencia comercial ni de trabajador por cuenta propia, y los artículos para comercializar pueden ser de uso doméstico y personal, usados, seminuevos o nuevos.

Asimismo, se especifica que la promoción puede realizarse por diversas vías, incluidas las redes sociales; se excluye la comercialización de los artículos nuevos importados y de la industria nacional; así como pieles de animales, maderas preciosas y alimentos.

Por otra parte, las regulaciones contemplaban, inicialmente, la solicitud de un permiso para efectuar la actividad comercial, y el pago de una tarifa mínima no superior a los 50 pesos diarios; pero ambos acápites fueron derogados de la normativa 97, al emitirse la 102 en la Gaceta Extraordinaria No. 70; lo que ha fomentado el interés de las personas por realizar ventas de garaje.

Actualmente es difícil conocer cuántos negocios de este tipo existen, al menos en Guantánamo, explica Xiomara Vegué Quiala, máxima representante de la Dirección de Inspección y Supervisión en el municipio cabecera de la provincia; sin embargo, alerta sobre la proliferación de indisciplinas y violaciones a lo normado en Gaceta, y lo acordado por las autoridades del territorio.

«Hemos impuesto 155 apercibimientos o llamados de atención y 12 contravenciones, siguiendo los Decretos 45 y 30, por infringir lo normado en materia de ventas de garaje: se cobran precios abusivos y hasta se revenden bebidas alcohólicas y alimentos adquiridos en la red de tiendas u otras dependencias», afirma Vegué Quiala. Un tema que despierta preocupación, porque la propuesta es para incrementar la oferta y no para estimular la reventa y el acaparamiento.

La promoción es otra cuestión en la que hay que ser celosos, en su opinión, pues solo se admite anunciar a través de las redes sociales (WhatsApp, Facebook…), los productos en oferta el día previo a la realización de las ventas y hasta finalizar las mismas; alerta que la colocación de anuncios en postes, calles, árboles y fachadas de entidades solo se realiza previo acuerdo con la autoridad facultada.

La arquitecta Zulma Ojeda Suárez aporta otra reflexión necesaria respecto al tema: «Hay que regular mejor esos negocios y los lugares donde se realizan, porque en la ciudad de Guantánamo, por ejemplo, pululan las ventas en perchas, vitrinas, catres y hasta en el piso, afectando el ornato público y, por demás, violando las ordenanzas de la ciudad».

También sugiere revisar por qué algunas instituciones, al parecer para suplir las ineficiencias en su propia gestión, se han dedicado a arrendar parte de sus locales para vender productos que nada tienen que ver con su función social.

La joven Yarileidis Oconor García pone los puntos sobre las íes en este sentido: «Las ventas de garaje son una opción válida para estos tiempos de escasez, pero sin dudas hay que revisar su funcionamiento, en aras de limpiar de “malezas” esta actividad que llegó para quedarse, y que es normal en todas partes del mundo. Ganar en control es una necesidad imperiosa para que prime siempre la buena oferta al pueblo, pero nunca la ilegalidad».

Comentario HHC:  La primera vez que vi una auténtica venta de garaje  fue en Canadá , las autoridades locales autorizaban  una vez al mes , un fin de semana , a vender  los artículos propios que no usaban sus propietarios, y que por cierto me compré una enguatada  que aun uso para dormir cuando hay mucho frio en el DF, y me acuerdo de la señora, la mezcla de alegría y tristeza que tenía, cuando me la llevé. 

En Cuba hay cuasi- legalidades, y cuasi-ilegalidades , algunas mas y otras menos de las dos, en casi todas las actividades  privadas, donde la mayoria son abastecidas en última instancia en gran medida,  por las empresas estatales, las cuales las hace complice. Por ejemplo ¿ Dónde se compra y vende la harina de trigo que consumen los negocios privados para la confeccion  y venta de sus productos a precios de mercado que utilizan la harina? ¿ Será en el mercado negro? Porque a los precios que vende la harina el estado en la tiendas, cuando hay, la utilidad y rentabilidad no les daría.

Algo parecido puede estar pasando con estas ventas de garaje,  hay que hacer cumplir la ley, poner multas importantes a los violadores e incluso perder la licencia, y exigir declaraciones de impuestos.

El Estado por otra parte,  debe garantizar el mercado mayorista a empresas estatales y privadas, ¿ Con  suministradores extranjeros en fronteras? ¿ En Berroa, ZEDM o en Tiendas Estatales surtidas para ello?. Esto es esencial, sino las empresas privadas y las estatales sufren deformaciones que son ajenas al verdadero espiritu mercantil que debe primar.  Y un dia, como ha pasado, muchas veces, "votamos el sofá". 

Es lo mismo que está pasando con el mercado negro de divisas, y estan alcanzando un poder en la economía enorme. No hace falta que un dia aparezca un " julito el pescador" en la "operación divisa" para denunciar lo que era insostenible, eso es lo que hay que evitar a toda costa, y tomar las medidas corectivas constatemente, para que la económía prospere. De lo contrario estamos " jugando" a la economía mercantil.  

Una simple pregunta de lo que es obvio. ¿ Para la población cuál es la tasa de cambio de las divisas, las de la CADECA o la del MERCADO NEGRO? . De ese tamaño es la deformación que tenemos y hay que corregir. si queremos que la economía funcione, como dice el titulo " que prime la oferta y no la ilegalidad" pero en TODO.  

miércoles, 25 de agosto de 2021

¿Se puede mejorar el comercio minorista en divisas?

Por Omar Everleny Pérez Villanueva, Horizonte Cubano

Siempre existen soluciones alternativas que se pueden buscar e implementar con audacia y decisión.

August 25, 2021



Más allá del debate acerca de las posibles causas que los originaron, los acontecimientos del pasado 11 de julio en Cuba han demostrado que la población tiene cierto descontento debido a carencias de alimentos, productos de aseo personal, problemas de viviendas, el agotamiento pandémico y los cortes de electricidad, todo debido al bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos.

Pero ese descontento también se debe a improvisaciones internas, a una planificación excesiva y a trabas sobre las fuerzas productivas privadas o estatales, entre otras. Por consiguiente, corresponde al Estado ser más proactivo y escuchar las diferentes opiniones o estudios que se presenten.

El interés de preservar el monopolio estatal sobre el comercio exterior ha tenido ciertas repercusiones durante los últimos tiempos. Sin embargo, hay otro monopolio estatal del que se debate menos, y que en las circunstancias actuales puede estar trayendo más efectos negativos que ventajas. Se trata del monopolio sobre el comercio minorista.

Mencionemos las posibles causas que inciden en que el actual del comercio minorista en divisas no se desee modificar o no se observen transformaciones en el corto plazo:
  • Temor a que otras figuras a las que se les permita desarrollar el comercio minorista acaparen potencialmente el mayor porcentaje del comercio, con lo que las empresas estatales perderían una considerable cuota de mercado y ganancias a redistribuir en favor de los planes estatales.
  • Que enfrentarse a la competencia externa pueda dar la imposibilidad de las empresas estatales apliquen precios con elevados coeficientes sobre los costos, como hace actualmente, y que disminuyan las ganancias del país sobre estas operaciones.
  • Que aumenten los flujos financieros hacia el exterior debido a la ganancia a repatriar por las empresas foráneas a las que se les autorice operar en el comercio minorista.
Antes de analizar las ideas que, supuestamente, no permitirían modificar el monopolio estatal sobre el comercio minorista, debemos recordar que hace unos meses el gobierno también tuvo que considerar si mantenía solo tiendas en CUC (pesos cubanos convertibles) y en pesos cubanos (CUP) (o solo en CUP después de la eliminación del CUC) o si volvía a reinstaurar las ventas en MLC (moneda libre convertible), aunque fuese sin mediar efectivo.

La medida tenía implicaciones políticas complejas. Podía ser recibida con desagrado por la mayoría de la población al venderse productos no en la moneda del país o la moneda de los salarios. Pero quedaba claro que resultaba indispensable tomarla: las MLC no se estaban canjeando en CADECA (casa de cambio) en la misma proporción que las ventas en CUC. Y los productos a venderse en las tiendas en CUC demandaban cada vez más divisas convertibles para ser pagados a proveedores que no estarían ingresando a las arcas del Estado.

Era, y es, una medida necesaria, no exenta de adversarios que probablemente rechacen las tiendas en MLC al considerar varias realidades inexistentes cuando surgieron las tiendas en divisas en 1993:
  • La imposibilidad de comprar legalmente divisas en CADECA o la necesidad de acudir a un mercado no oficial, cada vez más caro y riesgoso, para comprar MLC y suplir determinadas necesidades de la población.
  • El desabastecimiento de estas tiendas en magnitudes no vistas en el pasado, acompañadas por largas colas para comprar cualquier oferta.
  • La cuestión de los precios, muy superiores a los ya acostumbrados desde 1993 para una amplia gama de productos y cuyos costos no deben haber crecido en esas magnitudes --por ejemplo, la cerveza nacional, que durante años se vendió a 1 CUC y ahora está en MLC a 1.30. Y ha estado hasta en 1.40 MLC.
  • La eliminación de estímulos en divisas para trabajadores de determinadas esferas económicas priorizadas cuyas empresas eran capaces de generar sus propias divisas y liquidez externa.
  • También pudieran influir las colas para depositar las divisas en los bancos.
  • Problemas puntuales con la conexión electrónica, una vez que el comprador se encontrara en la caja de la tienda.
En definitiva, durante muchos años existieron las tiendas en USD, y después en CUC: tampoco era la moneda de los salarios de los trabajadores cubanos. De manera que las tiendas en MLC no son algo nuevo como para suscitar un rechazo tan amplio. Es cierto que venden no en la moneda de los salarios --y eso siempre podrá ser objetado--, pero no es algo nuevo en la vida del país.

Se suele repetir que las tiendas en MLC están desabastecidas porque el bloqueo impide acceder a suministradores o realizar los pagos a los proveedores externos. ¿Nos conformaremos entonces con que el bloqueo siga manteniendo las tiendas desabastecidas y con colas? ¿O entenderemos que siempre existen soluciones alternativas, necesarias de buscar e implementar con audacia y decisión?

Es cierto que la mayor dificultad consiste en obtener CL para repatriar los dividendos por las ganancias obtenidas, hoy en día uno de los problemas de la inversión extranjera en Cuba. Pero es un asunto operativo, no un problema legal.

Se comprende que debe haber sido difícil para el gobierno aprobar la reinstauración de las tiendas en MLC. Y si lo fue, no menos traumático puede ser aprobar la entrada de capital foráneo al comercio minorista en Cuba. La pregunta, en todo caso, es: ¿qué lo impide?

La constitución de empresas de nacionalidad cubana, de capital totalmente extranjero o mixto, con licencias para ejercer el comercio minorista, pudiera traer las siguientes ventajas:

  • Estas empresas tendrían mejores posibilidades de abastecer los mercados locales con productos a obtener desde sus casas matrices en el exterior, combatiendo con ello el bloqueo.
  • Con más facilidad podrían ser un canal de ventas en el exterior a fin de canalizar ayudas familiares en productos para personas residentes en Cuba sin necesidad de que los familiares en el exterior enfrenten los problemas impuestos por el bloqueo a la hora de enviar remesas.
  • Mayor utilización de las tarjetas de crédito internacionales de compradores externos por ventas por Internet.
  • Posibilidad de incrementar el financiamiento de estas empresas a productores cubanos, estatales y privados para aumentar la comercialización en sus tiendas de productos nacionales.
  • El Estado se desentendería de la escasez de productos en tiendas o de las mermas y robos, o de la logística de almacenes, o de la inversión en reparaciones de tiendas, insumos para la comercialización, etc.
  • Las cadenas de tiendas extranjeras tendrían mejor capacidad de pagos y no necesitarían solicitar plazos dilatados de crédito comercial a los proveedores. Esto supondría mejores precios de compra que pudieran traducirse en mayores ventajas para la población cubana compradora.
  • Incremento de los ingresos del país.

Además, debe tenerse presente la existencia de una Ley de Inversión Extranjera que permite crear una empresa de nacionalidad cubana, de capital mixto o 100% de capital extranjero. La empresa creada puede arrendar locales, construirlos o recibirlos en propiedad como aporte de la parte cubana, si es mixta. Y estas reciben licencia para importar y exportar en todo lo relacionada con su actividad. Es cierto que la mayor dificultad consiste en obtener CL (certificado de liquidez) para repatriar los dividendos por las ganancias obtenidas, hoy en día uno de los problemas de la inversión extranjera en Cuba. Pero es un asunto operativo, no un problema legal. La propia ley reconoce los derechos de los inversionistas de expatriar sus utilidades de negocios en Cuba.

Pudiera pensarse que si las tiendas pertenecientes al grupo GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.) y a otros grupos empresariales estatales no pueden aplicar los actuales coeficientes sobre costos resulte muy difícil que la entrada del capital extranjero al comercio minorista pueda traer mayores beneficios económicos al país.

Supongamos que a un producto que cuesta USD 100.00 se le aplica un coeficiente de 2.4 y se vende en tiendas en MLC en USD 240.00. Este margen sobre costos, de 2.4 veces o del 140% sobre costos, es equivalente a un margen comercial sobre ventas del 58.3% ((240-100) /240).

Pero lo anterior representa un margen comercial o un margen bruto del cual todavía hay que deducir otros costos y gastos de explotación como salarios, amortización de activos fijos, insumos para la comercialización, costos de transportación, almacenaje, distribución, seguros, pérdidas, mermas, electricidad, agua, combustible, etc.

No se tiene de forma pública la información exacta de lo que representan estos costos y gastos dentro del total de las ventas en MLC de las cadenas de tiendas cubanas (CIMEX, TRD, Caracol, PALCO). Pero esa información está en poder del gobierno. Si imaginamos que representan, como promedio, el 25% del total de ventas, ello daría un margen neto sobre ventas del 33.3% (58.3 – 25). O lo que es lo mismo: (240-100-60) /240 = 33.3%; donde 60 representa el 25% sobre 240.

En principio, este margen neto es la utilidad o ganancia de la que pudiera disponer el Estado como dueño de las cadenas de tiendas pertenecientes a él mismo. Decimos en principio porque también están los USD contabilizados como gastos de fuerza de trabajo, pero que en realidad se pagan a los trabajadores en moneda nacional. Pero pudiera haber otros gastos que reciban similar tratamiento.

El 33.3% del margen sobre ventas es una utilidad importante: pareciera imposible de desprenderse de él en todos los planes y necesidades del Estado cubano. Sin embargo, nos olvidamos de que los ministerios de Hacienda de los países capitalistas suelen recibir ingresos importantísimos por concepto de impuestos sobre el valor agregado (IVA). En algunas naciones, este impuesto puede alcanzar hasta el 21% sobre el valor agregado (que no es el valor de las ventas, pero que afecta a la población en esa magnitud), aunque el porcentaje de impuestos pueda ser diferenciado en correspondencia con el tipo de productos.

Si se aprueba la entrada de capital foráneo al comercio minorista, dejamos que las propias empresas fijen sus precios de acuerdo con sus políticas de compras y de ventas. Y si en el valor de las ventas estas empresas deben agregar un impuesto sobre ventas (que no es IVA) de entre 30%–35%, el país estaría recibiendo la misma utilidad porcentual que recibe en la actualidad de sus cadenas de tiendas propias.

El Estado no tendría que ocuparse de burlar el bloqueo, de las dificultades actuales para comprar y para pagar al exterior, de mantener las tiendas en buen estado, de gestionar la mano de obra, las inversiones, la logística de almacenaje y transportación, de las pérdidas y mermas, etc.

Foto: Granma

Además de los ingresos en divisas a obtener por la electricidad, agua, combustible, etc., el país pudiera lograr ingresos adicionales por el arrendamiento de espacios de tiendas o por el proceso inversionista en la construcción de nuevas tiendas minoristas.

¿Y cómo quedarían los precios finales para el comprador nacional? Volvamos al mismo producto que cuesta USD 100.00. Si la cadena de tiendas fija un margen de ganancia del 40% sobre las ventas, obtendría un precio de venta al público (PVP) de USD 166.70. Si a eso la cadena de tiendas debe agregarle un impuesto sobre venta del 30% para ser transferido a la ONAT (Oficina Nacional de Administración Tributaria), se obtendría un PVP final de USD 216.70. Incluso un impuesto del 35% daría un PVP de USD 225.05, inferior a USD 240.00 de un precio actual calculado con un coeficiente de 2.4 sobre costos.

Supongamos que la misma cerveza tuviese un costo de compra de USD 0.35 y que la cadena de tiendas aplicara el mismo margen sobre ventas del 40%, por lo que pudiera venderla a USD 0.60. Considerando que se trata de una bebida alcohólica, que no se quiere estimular su consumo, y que de ella se pudieran obtener mayores impuestos, la fijación de un PVP final de USD 1.00 daría la posibilidad de aplicar a la cerveza un impuesto del 66.6%. Ello también permitiría aplicar menores impuestos sobre ventas a los productos priorizados en el consumo --por ejemplo, aceite, pollo--, con costos más elevados, donde un impuesto del 30%–35% diese un PVP superior a los precios actuales.

Se pudiera valorar no la aprobación de empresas de capital totalmente foráneo, sino empresas mixtas con determinado porcentaje de participación de entidades cubanas (no mayoritario, para no desestimular la entrada del capital externo). El aporte de Cuba pudiera ser la capitalización de los derechos de superficie por las tiendas cedidas. No habría un ingreso por arrendamiento de tiendas, pero el socio cubano seguiría recibiendo dividendos después de agotado el plazo de amortización de esos derechos de superficie.

Cadenas importantes de tiendas minoristas existen en varios países, con cadenas de distribución engranadas y vínculos estructurales con productores de todo tipo.

No importaría tanto que las cadenas de tiendas propias disminuyan sus cuotas de mercado si las tiendas están mejor abastecidas y los clientes más satisfechos; si se acaba el desabastecimiento en tiendas; si aumenta el volumen general de ventas y, con ello, el volumen general de ingresos netos del país. Pero no significaría una reducción del margen neto del Estado en porcentaje de las ventas. Y los flujos de fondos hacia el exterior partirían de las ventas a obtener por esas cadenas de tiendas, no afectando fondos del país derivados de otras fuentes.

Por último, no menos importante es seleccionar socios que se comprometan a cumplir con los objetivos trazados por el país y con voluntad y posibilidades de hacerlo. Cadenas importantes de tiendas minoristas existen en varios países, con cadenas de distribución engranadas y vínculos estructurales con productores de todo tipo, con marcas propias (marcas blancas) o marcas de fabricantes. Por lo tanto, no debe ser muy difícil negociar la entrada a Cuba de algunas de estas cadenas de tiendas.

Entre ellas cabe mencionar a Carrefour (Francia), Mercadona o Dia (España), Lidl (Alemania, que está dentro del Grupo Schwarz), Chedraui (México), Spar (Holanda), sin contar con las cadenas de tiendas estadounidenses que están entre las mayores del mundo, y que al ver cómo se les escapa este nicho de mercado a favor de competidores internacionales, pudieran presionar para obtener licencias de la OFAC (U.S. Office of Foreign Asset Control) y establecerse en Cuba, debilitando así las leyes del bloqueo. Y sería aconsejable no saltar de un monopolio (estatal) a otro monopolio (de capital extranjero). Para que exista esa sana competencia, en bien de la población cubana y de la economía nacional, las aprobadas deben ser varias cadenas de tiendas minoristas. Y de tantos países como sea posible.

Desde luego, lo anterior no significa que deban cerrarse las cadenas de tiendas nacionales. Pero tendrán que adaptarse a trabajar con más eficiencia y a competir con cadenas de tiendas internacionales.

Con razón se subraya el daño que le hace al país el entramado de leyes de los Estados Unidos para asfixiar a Cuba. Y por mucho que se apele a la solidaridad internacional y se solicite eliminar el embargo/bloqueo, esa decisión no está al alcance del gobierno cubano. Pero sí lo está encontrar soluciones efectivas para combatir sus efectos. Esta pudiera ser, en efecto, una de ellas.

La escasez de productos en las tiendas no hace sino ampliar las ventas de productos mediante un esquema complejo de exportación a empresas foráneas, ventas por Internet y donación del comprador final a familiares en Cuba. Si bien se trata de una solución parcial, mejora la situación de algunas empresas productoras, pero también significa: 1) mayores ventajas para la parte de la población con familiares dispuestos a realizar las compras desde el exterior; 2) traslado de la mayor parte de la ganancia hacia la empresa extranjera destinataria de las exportaciones en lugar del Estado cubano; y 3) pérdida de la capacidad adquisitiva de la población cubana o de los donantes de ayudas familiares. El precio final de los productos suele ser mucho más caro que los propios precios de las tiendas estatales cubanas. No caben dudas de que para el país sería más conveniente contar con tiendas minoristas de capital foráneo en vez de continuar viendo cómo aumentan las ventas por el esquema de exportación–ventas por Internet.

Sin embargo, en la hora actual no pocos deben estar pensando en el cierre de las tiendas en MLC, habida cuenta del rechazo que han tenido en gran parte de la población. Equivaldría, a nuestro juicio, a la clásica actitud de “botar el sofá”. Tener un solo tipo de tiendas en una sola moneda, la propia, es desde luego lo deseable y lo normal en cualquier economía. Pero primero resulta indispensable lograr un tipo de cambio flexible y adecuado a las condiciones del mercado en cada momento. Salvo China y Vietnam después de las reformas, ningún país socialista o exsocialista de Europa supo abordar de manera adecuada este problema, olvidándose que el dinero es una mercancía más y fijando tipos de cambio fijos por largos períodos alejados de la realidad económica.

Si se establecen solo tiendas en CUP, es de esperar que casi nadie llevará sus MLC a los bancos. Serán canjeadas en el mercado informal con mejores precios, se pagarán los productos con CUP obtenidos de esa manera, pero las cadenas de tiendas no tendrán divisas para importar mercancías, aumentando así los desabastecimientos en tiendas. Ese, en definitiva, no parece ser el camino.

Es muy claro que debería funcionar una sola moneda y que no deberían existir tiendas en CUP y en MLC. Ojalá fuese así. Pero en Cuba nunca se ha sabido manejar la convertibilidad de la moneda y la fijación del valor de la moneda nacional contra las divisas según las condiciones del mercado.

Ya el país tiene enormes deudas con los proveedores por las mercancías que se vendían en tiendas en CUC y que no pudieron pagarse. El gráfico las ilustra hasta 2018, lo que supone que durante los últimos dos años la cifra siguió creciendo. ¿Volverán a intentar comprar mercancías importadas con el mismo procedimiento? ¿Nos volveremos a olvidar de por qué surgieron las tiendas en USD en 1993, eliminándolas, pero sin crear las condiciones adecuadas para que existan tiendas solo en moneda nacional?


Fuente. Anuario Estadístico de Cuba. 2017 y 2020. ONEI. La Habana.

Lo más complejo de analizar no es la ganancia a obtener por el Estado cubano, es decir, si va a ser superior o inferior a la que se obtiene hoy. El problema es que se pueda suponer, con cierta seguridad, que una cadena de tiendas extranjera importante no querrá tener como socio cubano de una eventual empresa mixta a una empresa cubana sometida a las presiones de la OFAC. Y, para ellas, lo normal sería pagar a la ONAT los impuestos sobre ventas que se establezcan. ¿Estará dispuesto GAESA a ceder estos importantes ingresos a favor del país, dejando de ser ese importante aportador de divisas al Estado que es en la actualidad?