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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 21 de noviembre de 2025

Claves del Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía. Comentario HHC

 Por: Claudia Fonseca Sosa, Yilena Héctor Rodríguez, Frank Martínez Rivero, Oliver Zamora Oria

 



Foto: Captura de pantalla.

Ante la compleja situación económica que atraviesa Cuba, se impulsa un Programa de Gobierno concebido para corregir las distorsiones que frenan el desarrollo. La Mesa Redonda de este viernes abordó los fundamentos, alcances y prioridades de ese programa, considerado por la dirección del Partido y el Gobierno como hoja de ruta para conducir al país en un escenario marcado por presiones externas, desafíos estructurales e insuficiencias propias.

Durante su intervención, el vice primer ministro y Ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, recordó que la génesis del documento se remonta a diciembre de 2023, cuando en sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular el Primer Ministro Manuel Marrero Cruz presentó un diagnóstico exhaustivo sobre “un grupo de distorsiones presentes en la economía y la sociedad”, así como las correcciones necesarias para reimpulsar el desempeño económico del país.

“A partir de esas proyecciones comenzamos a trabajar”, explicó Pérez-Oliva, quien señaló que el proceso se enriqueció con la participación de expertos y académicos. Ese intercambio permitió incorporar una proyección estratégica más amplia, lo que finalmente dio lugar al Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía. “Lo que tenemos hoy es resultado de un intenso trabajo colectivo”, afirmó.

El vice primer ministro añadió que en la concepción del programa se tuvieron en cuenta “múltiples planteamientos”, provenientes tanto del análisis institucional como de la interacción con sectores académicos y territorios. Subrayó que se trata del “hilo conductor del país para superar la compleja situación económica que enfrentamos”.

Según precisó, el punto de partida del programa reconoce la existencia de condiciones extremadamente adversas en los escenarios nacional e internacional. Recordó que Cuba continúa siendo un país sometido a un bloqueo económico “recrudecido sin precedentes”, en medio de una guerra económica sostenida que afecta los ingresos, los flujos financieros y la dinámica productiva.

El Programa de Gobierno está conformado por 10 objetivos generales106 objetivos específicos342 acciones y 264 indicadores y metas, todos estrechamente interrelacionados.

Entre los objetivos generales mencionó la implementación del programa de estabilización macroeconómica; la obtención de ingresos en divisas; el incremento de la producción nacional —en especial de alimentos—; el avance en el desarrollo de la empresa estatal socialista; el perfeccionamiento de la gestión estratégica para el desarrollo territorial; y el fortalecimiento de la gestión gubernamental.

Asimismo, incluyó prioridades relacionadas con la defensa y la seguridad nacional; la protección de los hogares en situación de vulnerabilidad; la aplicación de directivas para la prevención y reducción del delito, la corrupción y las ilegalidades; el programa de recuperación electroenergética del país; y la gestión de la ciencia e innovación, la comunicación social y la transformación digital.

Pérez-Oliva subrayó que “todos los objetivos generales del programa son temas de debate diario en nuestra sociedad”, y que se ha creado un sistema de trabajo para controlar su implementación. Informó que los avances y dificultades se presentan de manera sistemática al Consejo de Ministros y al Comité Ejecutivo, donde se aprueban nuevas acciones; además, la marcha del programa se discute en el Consejo de Estado, en el Buró Político y en el Pleno del Comité Central del PCC. Las sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional también han incorporado criterios y propuestas de los diputados.

Entre los ejes transversales, el ministro destacó la necesidad de simplificar trámites, eliminar burocracias innecesarias y promover un cambio de mentalidad en las instituciones y actores involucrados. Aclaró que el Programa de Gobierno “no es un documento rígido ni inamovible”, sino que se enriquece permanentemente, incluso durante su ejecución, con nuevos aportes técnicos, territoriales y ciudadanos. Enfatizó, además, que se trata de un instrumento coherente con documentos rectores anteriores —como los Lineamientos de la Política Económica y Social— y que busca dar continuidad, desde la actualización, a las proyecciones del modelo socialista cubano.

Primeros resultados económicos

Al intervenir en la Mesa Redonda, el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, recordó que el objetivo número uno del Programa de Gobierno está compuesto por tres objetivos específicos, 50 acciones y 14 indicadores o metas, que se evalúan de manera periódica. Subrayó que este es el segundo año de implementación del programa y que, aunque cada objetivo aborda dimensiones distintas, todos tributan al propósito mayor de la estabilización macroeconómica.

Según explicó, uno de los indicadores más sensibles es la reducción del déficit fiscal, y aunque los avances aún resultan incipientes, existe una tendencia positiva. El ministro destacó que “casi todo este año hemos tenido una cuenta corriente superavitaria, algo que hacía años no ocurría en el país”, y precisó que hasta octubre se alcanzaban 40 mil millones de pesos de superávit. En sus palabras, este comportamiento muestra que el dinero que circula en la economía no exige emisiones monetarias por encima de lo previsto.

Sobre las medidas para eliminar o reducir subsidios, Alonso Vázquez señaló que, aunque están diseñadas, no se ha considerado oportuno aplicarlas en este momento debido al contexto internacional y a las tensiones económicas internas. “No es el momento, pues podría afectar la capacidad de compra de la población”, explicó.

El titular del MEP informó además que se ha perfeccionado el control de la política fiscal, lo que ha permitido detectar casos de evasión y subdeclaraciones. Paralelamente, la ONAT desarrolla un proceso continuo de actualización de sus procedimientos, con acciones de largo plazo destinadas a mejorar su funcionamiento y fortalecer la disciplina tributaria.

La política monetaria

El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, afirmó que uno de los aspectos centrales del programa de estabilización macroeconómica es la política monetaria, la cual parte del control de la emisión para financiar el déficit y garantizar el dinero requerido en la economía.

Alonso recordó que en los últimos años se emitió el billete de mil pesos y que existen estudios que aconsejan nuevas denominaciones, procesos que se aplicarán de ser necesario. Subrayó que resulta imprescindible transformar el mercado cambiario.

El titular comentó que recientemente se ha difundido en diferentes plataformas la acción de El Toque, a la que calificó como “una acción del enemigo, bien estudiada y bien diseñada, para coartar este equilibrio macroeconómico que queremos”, fenómeno que —dijo— también se aplicó contra otros países como Venezuela. “Venezuela tenía determinados recursos y actuó de una forma. Nosotros tenemos diseñado cómo actuar para ir transformando ese mercado cambiario y ocupar un espacio que indiscutiblemente se perdió en un periodo; tenemos que rescatarlo para buscar, primero que todo, la convertibilidad del peso”, señaló.

El ministro explicó que actualmente existen tres segmentos de tasa de cambio: un grupo de actores económicos que opera a 24, otro a 120 —incluida parte de la población— y un tercero con la tasa ilegal, “no informal, sino ilegal”, que actúa bajo los designios del enemigo.

En este contexto, se diseñó un nuevo mecanismo de gestión, control y asignación de divisas, que incluye el debate sobre la dolarización parcial de la economía. “La dolarización en cualquier país sería mala, excepto en los Estados Unidos, que es quien emite el dólar. Pero, dada la situación actual y la guerra económica existente, se ha evaluado y consensuado que es necesaria ahora, para reimpulsar la economía, una dolarización parcial con determinado alcance y profundidad”, precisó Alonso.

El objetivo de esta medida es fomentar la capacidad productiva y exportadora, así como encadenar de manera efectiva a los actores económicos. “No es posible que se encadene una empresa que trabaja a 24 siendo exportadora, si compra a un actor económico que funciona a 120, a 300 o a 400, porque esto transfiere costos que hacen después imposible realizar una exportación e insertarse en un mercado muy competitivo”, advirtió.

El ministro destacó que la norma de gestión, control y asignación de divisas crea condiciones para una futura desdolarización. “Hoy hay dolarización, hoy hay transacciones en divisa, pero no son transacciones ordenadas ni consecuentes con lo que busca el programa de estabilización macroeconómica”, puntualizó.

Por otra parte, Alonso informó que este año se aprobaron 45 esquemas de autofinanciamiento para actores de la economía, en su mayoría estatales, con resultados positivos. Entre los ejemplos citó las acciones de Tabacuba, que ha importado vehículos para productores y transportadores de combustibles, y cuyos aportes se transaron de forma cruzada para salvar la genética avícola, logrando estabilizarla y avanzar en su reemplazo.

Asimismo, mencionó que la aviación cubana, con un esquema nuevo de menos de un año, ha alcanzado resultados favorables, incluyendo la incorporación de nuevas líneas aéreas y acceso a recursos para cumplir obligaciones y mantenimientos, pese a contratiempos derivados de la “economía de guerra” que enfrenta el país.

En el sector del transporte, Alonso resaltó la creación del Fondo de Desarrollo del Transporte, nutrido por esquemas de autofinanciamiento. En menos de diez meses, este mecanismo ha permitido la puesta en marcha del catamarán de la isla, la próxima llegada de 300 triciclos eléctricos, cientos de microbuses —de combustión y eléctricos—, más de 170 carros fúnebres y cinco locomotoras contratadas.

“Son aspectos que demuestran que vamos por buen camino, aunque sabemos que el camino no es corto. Estos son resultados incipientes, pequeños para las necesidades que tenemos, y debemos seguir avanzando en otros”, dijo el ministro, al subrayar que las soluciones deben ser sostenibles y ajustadas a las capacidades reales de la economía nacional.

Incrementar los ingresos y la producción

El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, se refirió a la importancia y trascendencia de incrementar los ingresos, un tema muy relacionado con la producción.

“El objetivo dos del Programa de Gobierno está enfocado a incrementar y diversificar los ingresos en divisa de nuestra economía, y el objetivo tres, en el incremento de la producción nacional con énfasis en los alimentos”, afirmó.

En primer lugar, señaló que “nuestro país no tiene acceso a fuentes de financiamiento en el sistema financiero internacional. Eso está impedido por el bloqueo de los Estados Unidos, que, como se conoce, agrava esta condición con la inclusión de nuestro país en la lista de estados que supuestamente patrocinan el terrorismo”.

Esa situación, explicó, “genera grandes afectaciones a las relaciones de nuestro país con las instituciones financieras y bancarias. Es conocido que, después de que Cuba fue reincluida en esta lista, más de 100 instituciones dejaron de operar con Cuba”.

Aclaró que no está “echándole la culpa al bloqueo de los problemas que tenemos. Estoy explicando una realidad objetiva que no podemos desconocer, y soy de los que está convencido de que, a pesar del bloqueo, podemos salir adelante con nuestros propios esfuerzos y bajo esas condiciones complejas. Ahora, para eso hay que hacer cosas diferentes”.

Un elemento fundamental, en su opinión, es que “nosotros tenemos que ser capaces, con la conducción de este programa, de alinear a todos los actores de nuestra economía en función de los objetivos de desarrollo de nuestro país. Ese tiene que ser un punto de mira permanente”.

Para obtener ingresos externos, detalló, se pueden utilizar diversas vías. “El acceso al sistema financiero internacional no lo tenemos permitido. Tenemos que exportar bienes, exportar servicios. Cuba tiene una cartera de bienes y servicios exportables que está identificada, los llamados bienes y servicios tradicionales”.

Reconoció que “ahí también ha tenido incidencia el bloqueo de los Estados Unidos, la persecución directa que han tenido, por ejemplo, los servicios profesionales que ofrece nuestro país en diversas partes del mundo. Hemos tenido que demostrar la validez de nuestros servicios para los países donde se prestan, pero no es menos cierto que todas estas presiones generan temores, indecisiones y también decisiones para dejar de recibirlos por algunas autoridades”.

“También se pueden obtener recursos en divisa a través de las remesas. Todos los países de Latinoamérica y el Caribe reciben grandes montos por concepto de remesas, y sabemos cómo estas han sido atacadas como resultado de la implementación de medidas específicas para privar a nuestro país de esos ingresos.

“Y otro componente —dijo— es la inversión extranjera directa, en la que no hemos logrado captar los niveles de inversión que necesita el país para transformar la economía”.

El viceprimer ministro fue categórico: “Estamos totalmente insatisfechos con los resultados que hemos alcanzado este año en la implementación del programa, porque los ingresos externos se van a cumplir alrededor del 88% del plan previsto. Esto significa que no hemos logrado obtener tan siquiera los ingresos que estaban planificados, que tampoco son suficientes para dar respuesta a las necesidades que tenemos”.

“Ahora, para obtener ingresos en divisas por estas vías, lo primero que tenemos que hacer es producir. Y esa es una discusión que amistosamente tenemos el ministro de Economía y yo a cada rato. A veces se dice que no exportamos, y yo digo que hay que empezar yendo a la causa del problema: para exportar tenemos que producir. Tenemos muchos rubros exportables que hoy no estamos produciendo y que tienen mercado seguro”.

Mencionó renglones conocidos como “el azúcar y todo el desarrollo de la agroindustria azucarera”, y otros en los que “hemos disminuido los volúmenes de producción, como el caso de la miel de abeja y el carbón vegetal, por mencionar algunos”. Explicó que en estos “ya se han venido implementando esquemas diferentes, modos de hacer diferente, para lograr rescatar esa producción y van teniendo impacto. Pero esto se implementó alrededor del primer semestre del año, por tanto, los impactos reales de estos esquemas se van a comenzar a apreciar a partir del próximo año 2026”.

Hay otro componente importante que es la sustitución de importaciones. “Hoy estamos importando muchos productos que se pueden producir en Cuba con calidad y a precios competitivos. No nos podemos olvidar que para exportar hay que tener en cuenta tres cualidades: el producto tiene que tener calidad, tiene que producirse a un costo que permita venderlo a un precio competitivo en el mercado y tiene que venderse de forma oportuna cuando el cliente lo necesita”.

“Y para cumplir con esas tres variables –subrayó–, las empresas que generan esos bienes exportables tienen que tener autonomía financiera para disponer de los recursos que necesitan en el momento en que son necesarios, no cuando se los demos. Ese, yo creo, es uno de los elementos fundamentales que se persigue transformar con este programa: que la empresa pueda administrar correctamente sus finanzas. Creo que es uno de los cambios transcendentales que se han venido desarrollando con la implementación de estos esquemas y que tenemos que proteger celosamente, porque son una de las vías fundamentales para superar esta situación económica”.

En el caso de la inversión extranjera, el ministro anunció: “Hay decisiones que ya se han tomado por el gobierno, que serán informadas próximamente en relación con la inversión extranjera. Creo que no es todo lo que debemos hacer; continuamos trabajando en perfeccionar, pero sí se ha aprobado un conjunto de acciones dirigidas a dinamizar el papel de la inversión extranjera en la economía. Esto va en el sentido de la simplificación de procedimientos y buscar mayor flexibilidad en su operación, de forma que realmente pueda desempeñarse de manera más activa en el desarrollo económico y social del país”.

Puso como ejemplo positivo “lo que se viene haciendo con la empresa vietnamita Agri VMA en la producción de arroz. Es un modelo diferente de negocio donde, a partir de tres variantes distintas, está obteniendo resultados que no se habían obtenido nunca en nuestro país en cuanto a rendimientos. Este es un ejemplo de una manera de hacer diferente: una tierra que se entrega en usufructo gratuito para que la empresa produzca, vinculando también a los productores locales; es decir, no los excluye, sino que los integra en ese modelo”.

“Estamos logrando resultados todavía muy modestos, pero ya para el año próximo, por ejemplo, hay un plan previsto de siembra de arroz de 200 000 hectáreas, que es una cifra que puede tener un impacto importante en las necesidades de consumo del país. Es uno de los productos de la canasta familiar que tiene un mayor impacto por su valor en el mercado internacional, y aún cuando los precios hoy no son desfavorables, por el nivel de consumo de nuestra población y su impacto en la ganadería, es muy importante”.

En cuanto a la producción nacional, el programa “concibe también el perfeccionamiento y la actualización de los mecanismos de contratación y acopio de los productos agropecuarios. Ese es un componente fundamental porque este mecanismo tiene que tener incentivos para incrementar la producción. El problema de los precios que mencionaba Joaquín se controla hoy mediante acciones de supervisión e inspección, pero realmente la solución final al problema de los precios es la oferta. Eso lo tenemos claro. Se actúa con la inspección porque tenemos que proteger a la población de actitudes de esta naturaleza, pero la solución definitiva es incentivar la producción, incrementar la oferta y permitir que concurran al mercado los distintos actores”.

“También se trabaja en el perfeccionamiento de algunas decisiones que ya se han tomado, como por ejemplo, los beneficios arancelarios para la importación de materias primas y insumos. Hoy, en determinados sectores, la importación de materias primas y insumos se ha liberado de arancel; es decir, se ha eliminado totalmente. En otros casos se aplica el 50%, y también se han gravado con aranceles superiores algunos productos que son producidos en el país y que, sin embargo, se importan indiscriminadamente”.

“Y esto se hace no solo por el sector estatal –aclaró–, hay que verlo en el conjunto de la economía, porque también hay empresas estatales que a veces importan productos que se pueden producir en Cuba. Si nosotros alineamos todas esas demandas y las ponemos en función de la producción nacional y de las capacidades que tenemos instaladas, podemos lograr una transformación importante en el entramado productivo”.

“También es importante, desde el punto de vista de los encadenamientos, la relación entre todos los actores de la economía. Y aquí viene la incidencia de los componentes macroeconómicos: cuando hay actores que operan en segmentos con diferentes tipos de cambio, se generan distorsiones que se traspasan a los precios. Eso hace que muchas veces los costos de determinadas producciones o servicios que se llevan a cabo en alianza entre actores económicos diferentes no sean competitivos para el mercado”.

“Por tanto, es fundamental, como se explicaba en el objetivo uno por el ministro Joaquín, que logremos avanzar en la solución de esas distorsiones con el mecanismo de asignación, control y gestión de las divisas y, por supuesto, en el caso del mercado cambiario”.

Sobre la venidera Feria Internacional de La Habana, en su edición 41, destacó que: “Ahí vamos a contar con una participación importante de empresas cubanas de todos los actores de nuestra economía: estatales, privadas, cooperativas agropecuarias y no agropecuarias. También van a estar presentes los territorios con sus posibilidades, productos, servicios y potencialidades. Habrá una presencia importante de empresarios extranjeros que hoy trabajan con Cuba en el ámbito comercial, que tienen inversiones en Cuba o que recientemente han incursionado en ellas”.

“Es un escenario muy propicio e interesante para propiciar, desde la organización de la feria y la conducción del programa, la interacción directa entre todas estas empresas, buscando lo que te decía al principio: alinear todos los esfuerzos en función del objetivo de desarrollo del país. Y esto hay que desarrollarlo a través de incentivos, no solamente a partir de decisiones administrativas o normativas jurídicas. Hay que generar incentivos para que las empresas conduzcan su esfuerzo en función de superar esta situación”.

Alinear todos los esfuerzos en función de los objetivos de desarrollo del país

El ministro de Economía, Joaquín Alonso Vázquez, insistió en la necesidad de alinear todos los esfuerzos en función de los objetivos de desarrollo del país. En tal sentido, afirmó: “Esto hay que desarrollarlo a través de incentivos, no solamente a partir de decisiones administrativas”.

Refiriéndose a la importancia del redimensionamiento de la empresa estatal, del desarrollo del resto de los actores de la economía y de la integración entre todos, el titular del ramo dijo que el objetivo es ir transformando ese tejido empresarial, los esquemas de incentivo, las interconexiones entre los diferentes actores de la economía, pero también perfeccionar la institucionalidad en la atención, creación y evolución de todo el sistema empresarial cubano.

En este sentido, explicó que se creó el Instituto Nacional de Actores Económicos No Estatales, que está operativo. Añadió que, a partir de su creación, se ha movilizado un grupo de acciones que están previstas para su ejecución; ya se ha descentralizado la aprobación de los nuevos actores económicos, y precisó: “vamos por más de 44 municipios que aprueban acorde a su estrategia de desarrollo municipal los actores económicos que van a funcionar ahí”.

Asimismo, señaló que ya se ha identificado otro grupo de municipios que próximamente empiezan a tomar esas decisiones, y así se va a seguir avanzando hasta llegar a que cada municipio en Cuba apruebe los actores económicos no estatales que considere acorde a su estrategia de desarrollo municipal.

Por otro lado, indicó que se ha hablado muchísimo de la Ley de Empresas, de lo que puede y debe potenciar, de eliminar incapacidades, trabas y dar más y mayor autonomía a la empresa estatal. Sobre el estado de esta norma, declaró: “la ley ya está escrita a partir de un consenso y un trabajo de colegiatura amplísimo durante más de 2 años con participación de la academia, en diferentes escenarios del gobierno, del Partido, de la Asamblea y diputados y delegados”. No obstante, en la situación actual de la economía del país, no es aconsejable ponerla ya en vigor.

Sin embargo, aclaró que temas que están implícitos en la ley, como la creación del Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales, se ha decidido ponerlo en funcionamiento.  “Ahora estamos en la fase inicial y escribir las principales funciones que debe acometer en esta etapa”, explicó. Entre esas materias, mencionó el perfeccionamiento de las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial, avanzar también en la identificación y la clasificación de las empresas estatales, e ir eliminando trabas que existen hoy en funcionamiento, proceso, plantillas y estructuras que hacen que la empresa estatal no sea eficiente o que se ralentice su proceso o que sean demoradas las tomas de decisiones.

En esta misma línea, afirmó que se ha avanzado en la creación de mipymes estatales y empresas filiales, detallando: “ya tenemos 116 empresas agroindustriales municipales en 110 municipios”. Agregó que se han identificado, dentro de las mipymes estatales creadas hasta la fecha —que son unas 327 ya aprobadas—, 115 que tienen capacidad para hacer mipymes estatales de base tecnológica.

“Lo es que le falta el plan de negocio, identificar un mercado exportador, pero tienen productos, tienen innovación, tienen ciencia aplicada y son resultados que se vienen obteniendo”, dijo, y el Instituto de Actores Económicos Estatales puede acelerar determinados procesos.

Alonso Vázquez aseguró que ese entramado, unido a las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) y las Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS), van a conformar ese entramado empresarial que es la base para toda esa capacidad productiva y exportadora que requiere la economía.

“Creo que el programa de gobierno persigue todo eso, que los actores de la economía tengan un entorno macroeconómico favorable con un mercado cambiario, un mercado mayorista para acceder a los recursos y propiciar el desarrollo acelerado y también sostenible en el tiempo de nuestra economía”.

El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga, se refirió al objetivo cinco, el cual, según explicó, “está referido a avanzar en el perfeccionamiento de la gestión estratégica para el desarrollo territorial”.

A su juicio, se trata de un objetivo de gran relevancia, dado que busca que los territorios tengan la capacidad de gestionar de forma efectiva su desarrollo, lo que requiere consolidar el proceso de descentralización de competencia a nivel de los municipios.

En este contexto, señaló que resulta esencial que cada territorio cuente con una estrategia de desarrollo donde queden recogidas todas sus potencialidades, y que, una vez identificadas estas, se defina también el papel de los diferentes actores en su desarrollo en función del beneficio del territorio.

Un componente fundamental en ese propósito es el fortalecimiento de los presupuestos, un tema en el que, si bien se ha avanzado un poco,  “hay que continuar trabajando para consolidarlo”.

Asimismo, precisó que esto se relaciona con la implementación de las adecuaciones que se están llevando a cabo para la utilización de la contribución territorial para el desarrollo local, un elemento que ha tenido varios análisis incluso en las sesiones del Consejo de Ministros y que es uno de los componentes financieros del presupuesto para el desarrollo de los territorios.

Añadió que también está en marcha un proceso de perfeccionamiento de las plantillas de los órganos municipales y provinciales del Poder Popular, y que existen un grupo de entidades presupuestadas que se han ido transformando en empresa.

“Es decir, hay un análisis general de este aspecto que nos parece importante tomar en cuenta –subrayó– porque nosotros tenemos que lograr que los territorios tengan autonomía en su gestión, que identifiquen sus potencialidades sin depender de una decisión centralizada y que puedan también poner a ese nivel a los actores económicos en función de desarrollar sus potencialidades endógenas”.

Por su parte, el objetivo general número seis también tiene, a su juicio, una importancia capital. Este se refiere al perfeccionamiento de la gestión de gobierno, pero también a la defensa y la seguridad nacional. El viceprimer ministro recordó que “nosotros estamos en medio de una agresión permanente del gobierno de los Estados Unidos por la vía de bloqueo”. Igualmente, mencionó que se movilizan cuantiosos fondos para, aprovechando las complejidades de la situación económica del país y las carencias, provocar un estallido social. Sobre este aspecto, manifestó: “Se resume en… en unas palabras pronunciadas por nuestro Comandante Jefe cuando presentó el informe central al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba: ‘mientras existe el imperialismo, el Partido, el Estado y el pueblo les prestará a los servicios de la defensa la máxima atención. La guardia revolucionaria no se descuidará jamás. La historia enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan ese principio no sobreviven al error’”.

Además, expuso que este aspecto tan importante se combina en el objetivo número seis con el perfeccionamiento de la gestión de gobierno. En tal sentido, se refirió al cambio de mentalidad, a la eliminación de trabas burocráticas y a la facilitación de los trámites a la población para el acceso a los servicios. “Recientemente el lanzamiento de la plataforma Soberanía donde está publicado el programa de gobierno también ya permite acceder a 15 servicios en línea que tenemos que continuar fomentando e incrementando”, afirmó.

En cuanto al objetivo siete, indicó que está referido a la consolidación de las políticas sociales, que es la propia esencia de nuestra Revolución.

Puntualizó que “nuestra revolución nació a partir de un programa social, el Programa del Moncada, cuyo objetivo fueron expresado por nuestro Comandante en Jefe en el alegato de la Historia me Absolverá”, y recalcó que, “no se ha apartado milímetro de esas políticas”. Reconoció que no es lo mismo hacer esto en condiciones normales que en condiciones complejas como las actuales, pero aseguró que se trabaja de manera sistemática para buscar el beneficio de los sectores más vulnerables de la sociedad, la familia y los hogares, “en función de asegurarles un mínimo de condiciones para que puedan tener una vida decorosa”.

Respecto al objetivo ocho, declaró que está referido a la prevención y reducción del delito y la corrupción, y que aquí se han realizado acciones de enfrentamiento con buenos resultados, un aspecto en que hay que continuar trabajando.

Sobre el objetivo nueve, relacionado con el sistema electroenergético nacional, comentó que es un tema conocido y del que se ha publicado todos los resultados. “Yo creo que es importante que nuestra población conozca –señaló– que se han invertido durante este año… año más de 1000 millones de dólares en el proceso para transformar la matriz energética del país y también en el mantenimiento y reparación de las fuentes de generación térmica y de los grupos electrógenos de emergencia”. También destacó que, en los territorios afectados por el huracán Melissa, al día siguiente de su paso, en algunos de ellos ya había sistemas eléctricos autónomos funcionando a partir de la interconexión de parques solares con unidades de generación distribuida.

Finalmente, en el caso del último objetivo, explicó que este se concentra en los pilares de la gestión de gobierno: la ciencia, la innovación, la comunicación social y la transformación digital, para impulsar las esferas de desarrollo y perfeccionar la gestión de gobierno. Concluyó afirmando que “son elementos a los que hace referencia sistemáticamente nuestro presidente y que todos tenemos claridad de la importancia que reviste en este proceso”.

Jorge Luis Broche Lorenzo, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y jefe del Departamento Económico-Productivo, aclaró de manera enfática que “no es un paquetazo de medidas”.

Explicó que el programa se deriva de todo el proceso y la trayectoria del proceso revolucionario cubano, argumentando que, desde el sexto congreso del PCC hasta la actualidad, los documentos aprobados para la actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista sientan sus bases desde el Primer Congreso del Partido. Asimismo, precisó que esto transita por el programa del Partido, el Concepto de Revolución de nuestro Comandante en Jefe, y todo eso tiene un reflejo en esos documentos.

Por lo tanto, detalló que, partiendo desde la conceptualización del modelo –que define qué queremos ser y por qué, que está ubicada en el muy largo plazo y escrita en tiempo presente–, se transita por las directrices políticas que se definen en los lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución.

Igualmente, indicó que su materialización práctica también se plasma en el largo plazo, definida en el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030, el cual incluye una correcta interrelación con el corto plazo relacionado con el plan de la economía que se aprueba anualmente y su expresión financiera en el presupuesto.

En esta arquitectura ya diseñada, manifestó que aparecieron condiciones que realmente merecen ver en todo eso qué tenemos que estremecer y qué priorizar para corregir distorsiones, detener el decrecimiento económico y reimpulsar el crecimiento. Respecto a los 10 objetivos generales, afirmó que hay coherencia desde la macroeconomía, los ingresos externos y la producción nacional con énfasis en los alimentos, transitando por la interrelación entre los actores económicos y el municipio como elemento esencial.

Broche se refirió a los temas vinculados con la defensa y seguridad nacional y las políticas sociales, “porque estamos construyendo un socialismo, por tanto siempre tenemos que tener esa mira”. Además, mencionó el delito, la corrupción y la ilegalidad desde su prevención y enfrentamiento, ya que, si bien es cierto que estamos conviviendo con ellos, tenemos que minimizarlos en la sociedad cubana actual.

Broche afirmó que el Programa de Gobierno que tenemos hoy es, como bien se ha dicho, una herramienta de planificación e implementación para gestionar la crisis y definir el cómo y el qué hacer ante ese escenario. “Por lo tanto, es un mecanismo táctico para gestión de crisis de naturaleza correctiva y dinamizadora”, puntualizó.

Y de ahí que, entonces, responda a distorsiones críticas, desequilibrios macroeconómicos urgentes o impactos externos severos que amenazan la estabilidad y el cumplimiento de los objetivos definidos en el Plan Nacional de Desarrollo 2030. Por esta razón, aclaró que no sustituye esos elementos, sino que se articula con los ya aprobados para la actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo social.

Explicó que en el programa está la definición de la acción, el organismo de la administración central del Estado responsable, los organismos participantes, el indicador, la meta y a qué lineamiento de la política económica y social del Partido y la Revolución tributa esa acción.

En consecuencia, detalló que si hay un organismo en la Administración Central del Estado responsable y hay participantes, también hay viceprimer ministro que atienden ese organismo responsable y hay departamento u oficina del Comité Central del Partido que atiende ese organismo responsable.

Acto seguido, se refirió a la riqueza y legitimidad del proceso, diciendo: “La propia consulta popular le da legitimidad al proceso, para que la gente pueda hablar, mostrar su inquietud”.

Comentario HHC: Se han mencionado muchas cosas interesantes con las cuales se pueden estar de acuerdo. Pero hay aun muchas carencias, y menciono algunas :

  • Hay que explicar por qué han fracasado las reformas económicas anteriores en Cuba, sino se repiten una y otra vez los mismos errores.
  • Analizar el papel de la estructura  centralizada como un posible freno al desarrollo económico que el propio programa no aborda.

  • Hay que contrastar el "superávit" mencionado con otros indicadores macroeconómicos como la inflación o el PIB.

  • Investigar y explicar si los 45 esquemas de autofinanciamiento son realmente exitosos o presentan problemas internos.

  • Se anuncia un programa para "eliminar burocracias" en un sistema altamente burocrático, pero no se explica cómo se logrará esto contra sus propios intereses.

  • Se habla de "cambio de mentalidad" sin detallar en qué consiste ese cambio o cómo se fomentará.

  • El escrito se centra en metas cuantitativas (aumentar ingresos, producir más alimentos) pero no profundiza en el cómo se logrará eso de manera eficiente y sostenible. Ahí es donde falla.

  • Se habla constantemente de "incrementar la producción nacional", pero no establece una estrategia clara para aumentar la productividad que es lo determinante en el desarrollo del país.

  • Empoderar Realmente a las Empresas: La "autonomía financiera" no puede ser solo sobre gastos operativos. Las empresas deben poder, para retener una parte significativa de sus ganancias para invertir en tecnología y mejoras. Desvincularse de la excesiva tutela estatal para decisiones de compra, venta y contratación como se hizo en algunas empresas fundamentales en la decada del 90 del siglo pasado. 

  • Se menciona timidamente pero hay abrir Espacios Reales para la Competencia: La productividad florece con la competencia. Permitir que empresas estatales, privadas y cooperativas compitan en igualdad de condiciones por recursos y clientes, forzando a todas a ser más eficientes para sobrevivir.

  • Focalizar la Inversión Extranjera en Transferencia Tecnológica: Priorizar inversiones que no solo traigan capital, sino también know-how, maquinaria moderna y métodos de gestión probados que aumenten la productividad de toda la cadena.

  • Nada es para siempre, por lo que hay que evaluar permanentemente los resultados del pais, y ante los sintomas de estacamientos, retroceso, descenso de la productividad, falta de competitividad, no satisfacer necesidades primarias, etc, hay que ACTUAR. 

¿Cómo funciona el mercado cambiario en Cuba? ( VIDEO)


El Programa de Gobierno: Hoja de ruta para la transición socialista en tiempos de “economía de guerra”. Comentario HHC

Por: Claudia Fonseca Sosa, Marxlenin Pérez Valdés

 




Jorge Luis Broche Lorenzo, miembro del Secretariado y Jefe del Departamento Económico Productivo del Comité Central del Partido. Foto: Cubadebate.

En medio de tensiones económicas y retos estructurales, el Partido ha impulsado un Programa de Gobierno como hoja de ruta para la construcción del socialismo en tiempos de “economía de guerra”. Para profundizar en los fundamentos, objetivos y alcances de este Programa —que será objeto de estudio popular entre el 15 de noviembre y el 30 de diciembre— conversamos con Jorge Luis Broche Lorenzo, miembro del Secretariado y Jefe del Departamento Económico Productivo del Comité Central del Partido, quien ofrece claves sobre la estrategia de recuperación gradual de la economía y la visión política que la sustenta.

Desde el mismo nombre del Programa de gobierno” contiene el término distorsiones¿cuáles serían esas distorsiones fundamentales que este Programa busca corregir? ¿Hacia dónde está enfocado?

—Debemos remitirnos a diciembre de 2023, cuando el miembro del Buró Político del Partido y primer ministro Manuel Marrero Cruz, inicialmente en el pleno del Comité Central y luego en la Asamblea Nacional, informó al pueblo cubano sobre la proyección del gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía en el escenario de “economía de guerra” que vive la nación.

En ese marco, el Primer Ministro dejó claro un conjunto de distorsiones presentes en la economía nacional que era necesario atender de manera inmediata para frenar los efectos de las agresiones permanentes derivadas del bloqueo económico y de insuficiencias internas. Teníamos que implementar un conjunto de acciones que nos permitieran detener el decrecimiento económico, ajustar lo necesario y reimpulsar la economía a futuro.

Estas distorsiones y sus posibles soluciones, que fueron debatidas con la militancia del Partido, la Unión de Jóvenes Comunistas y los trabajadores, abarcan, de manera general, los siguientes aspectos:

  1. Las relacionadas con la macroeconomía, recogidas en el objetivo número uno(del Programa).
  2. Lo concerniente a los ingresos externos y lo que obstaculiza la captación de divisas, vinculado al objetivo número dos.
  3. La distorsión en las relaciones entre los actores económicos, que hoy frena el papel fundamental de la empresa estatal, el rol complementario de los actores económicos no estatales y sus correctas interrelaciones. Siendo esta una distorsión que no se manifiesta de la mejor manera, ni responde a lo que demandan los procesos económicos y sociales.
  4. La mirada territorial, es decir, la estrategia de desarrollo territorial, donde el territorio es un elemento esencial en la transformación que buscamos.
  5. La institucionalidad: el papel del gobierno y de los organismos de la Administración Central del Estado, que es necesario fortalecer para enfrentar estos procesos.
  6. Los temas vinculados al delito, la corrupción y la ilegalidad, presentes en la sociedad; problemas que no deseamos, por lo que debemos diagnosticar permanentemente, trabajaren su prevención, enfrentándolos con rigor.
  7. Las políticas sociales como elemento esencial en la construcción socialista. Si bien hemos avanzado en su concepción en la última etapa y contamos con programas sociales, en los resultados actuales debemos dar un salto superior.
  8. El Sistema Eléctrico Nacional. Recordemos que Lenin fue claro en esto: el comunismo en aquellas condiciones se traducía como poder de los soviets más la electrificación del país. Si nuestro sistema eléctrico no se reactiva al nivel que demanda la gestión económica, costará trabajo avanzar en el proceso de construcción socialista. Existe un programa para su reanimación, que requiere una mirada particular.

En este diagnóstico, un paréntesis para destacar los pilares de la gestión del gobierno —que después pasó a ser de gestión del Partido y del Estado cubano— con los temas y problemas que atiende, con una mirada particular hacia la ciencia y la innovación como fuerza transformadora de la sociedad, con énfasis en la transformación digital y la inteligencia artificial.

  1. Y la comunicación social, con especial atención a la comunicación política.

Se pueden resumir así los elementos esenciales que el Primer Ministro anunció como aquellas distorsiones presentes en la economía. Si se va al documento, se particulariza cada una de estas, definiendo lo que se pretende transformar con este Programa.

Primero fueron concebidas como proyecciones, después, tras una implementación en 2024, se consolidó un sistema de trabajo a partir de la consulta a académicos y expertos, se enriquecieron los objetivos generales, se construyeron objetivos específicos, se ampliaron los indicadores y las metas, y fue así que se construyó lo que tenemos hoy: un “Programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía”.

En los últimos tiempos hemos visto una serie de programas, lineamientos y documentos enfocados hacia los principales problemas de nuestra economía: ¿qué podríamos marcar como novedoso de este Programa? ¿Qué lo diferencia y distingue de esos otros documentos trazados en estos últimos años de crisis marcada por la pandemia hasta acá¿Qué mecanismos específicos lo pueden hacer más efectivo?

—La pregunta es muy interesante. Cuando se analiza la matriz de ataque de los enemigos de la Revolución, hay un elemento común: se refieren a “paquetazos” o califican de como “aisladas” a las medidas que toma el gobierno cubano para enfrentar el escenario complejo. Lo primero que debemos explicar es la naturaleza de este Programa. Para entenderla, es imposible desvincularlo del desarrollo histórico de la Revolución. No es algo creado para una coyuntura específica, sino que forma parte de una lógica en el proceso de desarrollo.

En el diseño de la actualización del modelo económico y social cubano, tenemos documentos rectores que hemos aprobado y sometido a consulta popular, alcanzando un consenso mayoritario. Esto no es solo desde el Sexto Congreso. Si se va a las bases de los documentos aprobados entonces, tienen un recorrido lógico desde el Primer Congreso del Partido hasta la fecha. Las tesis y resoluciones de ese primer congreso, transitando por el Programa del Partido y el Concepto de Revolución del Comandante en Jefe, han sido elementos esenciales que nos llevaron a los documentos rectores de hoy.

Me refiero a:

  • La Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista.
  • Los Lineamientos de la política económica y social del partido y la Revolución.
  • El Plan nacional de desarrollo económico y social hasta 2030.
  • Y, a corto plazo, el Plan de la economía y el Presupuesto del Estado.

La interrelación entre todos estos documentos es lo que le da robustez al Programa de gobierno. Este es un elemento que impulsamos en la coyuntura actual, que tiene expresión en aquellos documentos rectores y que juega un rol en ese diseño. No son medidas aisladas, responden a una lógica construida entre todos para alcanzar la visión de nación deseada.

Para explicarlo mejor:

  • La Conceptualización del Modelo define lo que queremos ser y por qué. Es un documento escrito en tiempo presente para un horizonte futuro, que nos permite no apartarnos del camino del socialismo. Se actualiza congreso tras congreso.
  • Las directrices políticas están en los Lineamientos, y la materialización práctica en el Plan Nacional de Desarrollo 2030. Ambos definen el mediano plazo y también se actualizan.
  • El Programa de Gobierno está en el corto plazo —aproximadamente un año—y se actualiza anualmente. Su ejecución práctica se refleja en los planes de la economía y el Presupuesto del Estado, este último que se aprueba como ley cada año.

En esta arquitectura, el Programa de gobierno identifica, en el escenario actual de “economía de guerra”, aquellos elementos que debemos estremecer y transformar para corregir distorsiones, frenar el decrecimiento y reimpulsar la economía. El objetivo final es alcanzar las metas del Plan Nacional de Desarrollo, materializar las directrices de los Lineamientos y conseguir la visión de nación de la Conceptualización. Entendiendo esta lógica, es imposible aceptar que se trate de un “paquetazo” o “sumatoria de medidas”.

El Programa está constituido por un conjunto de objetivos generales, objetivos específicos, acciones, indicadores y metas que tributan a elementos expresados en los documentos que rigen la actualización del modelo económico y social de desarrollo socialista cubano y que, en los momentos actuales, necesitamos fortalecer su concreción.


¿Cuáles serían las principales fortalezas que distinguen a este Programa de anteriores que no siempre lograron todos sus objetivos propuestos? ¿Cuáles serían los mecanismos que asegurarían la efectividad y eficacia de este Programa, distinguiéndolo de otros?

—Partimos de los elementos generales, vayamos ahora a lo particular. A nuestro juicio, el Programa de gobierno define la planificación e implementación para la gestión de la situación actual que tenemos, por tanto él define el “cuándo” y el “cómo” gestionar esta crisis derivada del escenario de “economía de guerra” que enfrentamos. Es un mecanismo táctico para la gestión de crisis, con naturaleza correctiva y dinamizadora.

Responde a distorsiones críticas, desequilibrios macroeconómicos urgentes e impactos externos severos que amenazan la estabilidad y el cumplimiento de los objetivos estratégicos del Plan 2030.

Se articula con el Plan Nacional de Desarrollo —no lo sustituye— y se ejecuta mediante el Plan anual de la economía y el presupuesto del Estado. Pero es más que eso, como ha dicho nuestro Primer Secretario y Presidente de la República, “el Plan es lo mínimo que podemos hacer”. Para corregir distorsiones y reimpulsar la economía en el menor tiempo posible, tenemos que entregarnos de manera extrema para poder lograr esos grandes resultados en términos de producción de bienes y servicios que nos permita generar las riquezas necesarias y una redistribución correcta de las mismas, cumpliendo así con los objetivos estratégicos que se plantean en el Plan Nacional de Desarrollo. Siempre que exista el imperialismo, como bien dijo el Comandante en Jefe, nosotros tenemos que ser celosos guardianes de la preparación para la defensa; pues bien, este contexto de “economía de guerra” implica defender el país y el Programa de gobierno también responde a esta lógica para el presente y el futuro de la nación cubana.

Entre los primeros señalamientos que recibió el Programa de gobierno tras su publicación estuvo que si bien el diagnóstico era certero, los “cómo” no estaban claros. ¿Pudiera referirse a algunos de esos cómo contenidos en el Programa?

—El Programa de gobierno tiene 10 objetivos generales, alrededor de 106 objetivos específicos, más de 340 acciones, y más de 260 indicadores y metas específicas. Cada acción tiene un organismo de la Administración Central del Estado responsable, los organismos de la Administración Central del Estado que participan en la construcción de esa acción, el indicador para medir la transformación de esa acción, la meta a alcanzar en el año en el cual se ejecuta esa acción y tiene a qué Lineamiento de la política económica y social del Partido y la Revolución responde o tributa esta acción. Se define así acción por acción y todas ellas van a tener responsables, participantes, indicadores y metas en el año en cuestión.

Evidentemente, si se leen los objetivos generales —como los desequilibrios macroeconómicos o la reactivación del sistema eléctrico— no se resuelven en un año. Incrementar los ingresos externos es un problema que tenemos que implementar año tras año por la importancia que tienen para la economía doméstica. La relación entre los actores económicos no es un asunto que se resuelva en un año. Vamos perfeccionando estas relaciones, pero constantemente hay que seguir avanzando en ello. Lo mismo para el sistema eléctrico nacional. Es decir, que los objetivos generales no se resuelven del todo en el año en curso, lo que sí hay acciones enmarcadas dentro de los objetivos específicos —y que tributan a los generales— que sí hay que resolverlos en un año porque van a tributar al estado deseado en el periodo de tiempo en el cual nos hemos propuesto alcanzarlo. Por lo tanto sí hay indicadores que tienen que verse transformados en un año y por eso el carácter anual del Programa.

¿Cuáles son los mecanismos de control que tenemos para poder llegar a esto? Ellos van en dos direcciones fundamentales. Primero, hay un sistema de trabajo para implementar las acciones del Programa, con seguimiento permanente por el gobierno revolucionario cubano y el Estado en todas sus estructuras. El Programa debe convertirse en algo que abracemos todos los cubanos, ya que nos va a permitir, después que lleguemos a un consenso sobre los problemas económicos y sociales, alcanzar sus metas más temprano que tarde.

Para ello, debe formar parte de los sistemas de trabajo del Partido —empezando desde los municipios, hasta la provincia y la nación—, asumiendo los aseguramientos políticos y comunicacionales, el control de los procesos y, sobre todo, impulsar el involucramiento de la vanguardia y las masas. Así mismo tiene que ocurrir en las estructuras del Estado y el gobierno, por lo tanto ningún consejo de la administración municipal debería dejar de discutir temas que tributen al Programa y que tengan salida en él.

Los cuadros tenemos la gran responsabilidad de conducir estos procesos con los instrumentos creados (rendiciones de cuenta permanente, intercambios con los trabajadores, asambleas de afiliados, núcleos del partido). Sin la participación y el involucramiento de todos, no se logrará. El Programa de gobierno tiene que convertirse en un instrumento, una herramienta de la cual nos apropiemos las cubanas y los cubanos para participar en el escenario económico y social de manera que podamos enfrentar la fuerte crisis y resolver esos problemas.

Para que las personas participen tienen que hacerlo de manera consciente y para eso tienen que conocer el Programa; de modo que, el cómo comunicamos el Programa es clave. Derivado del Octavo Congreso del Partido se definieron dos escenarios, uno económico y otro ideológico. En ambos casos se construyeron estrategias económica y social, e ideológica, respectivamente. A raíz de todo esto sale el Programa de gobierno.

Hay un grupo económico del gobierno el cual conduce la implementación de las acciones, toma decisiones que luego tienen diferentes salidas administrativas en dependencia de su complejidad e impacto en la población. Hay medidas que van a impactar en el pueblo, por tanto hay que asegurarlas de forma especial y es por esto que en el organismo rector de la comunicación en Cuba, que es el Instituto de información y comunicación social, se creó un equipo de trabajo de 12 especialistas (en comunicación social) para asegurar comunicacionalmente cada acción que debe estar, previa a su divulgación e implementación, avalada por este grupo.

Como ya he dicho, cada acción tiene un organismo de la administración central del Estado responsable, el cual a su vez es atendido por un viceprimer ministro y, por parte del Partido, está atendido por un departamento u oficina del Comité Central. A la par de los aseguramientos comunicacionales tienen que irse construyendo los políticos, para poder tener, previo a la implementación de la medida, claridad en esto. En el Comité Central del Partido se creó un grupo de trabajo dirigido por el miembro del Buró Político y Secretario de Organización, Roberto Morales Ojeda, que evalúa los aseguramientos políticos y comunicacionales para la implementación de la acción definida en el Programa con sus diferentes salidas, ya sea para su publicación en Gaceta Oficial, o para discusión en los órganos colegiados.

Siguiendo estas mismas ideas, puede entenderse que está previsto ya un proceso de evaluación y rendición de cuentas que contempla, no solo al Partido, sino también a los ministerios y a otras instituciones en función del correcto cumplimiento del Programa de gobierno, ¿es así?.

—Es correcto. Tanto el Partido, como el Estado y el gobierno, en el tema de este Programa, pone a funcionar las estructuras y herramientas que tiene para poder llevar a cabo una correcta implementación de lo que se define allí. Tiene un seguimiento permanente por las estructuras partidistas, como ya expliqué, por las estructuras de gobierno, desde la base hasta los niveles superiores de dirección, igual por las estructuras del del Estado.

Para ello existen las rendiciones de cuenta permanentes, los intercambios permanentes con la masa de trabajadores, las asambleas de afiliados donde el primer punto del orden del día es rendición de cuentas del cuadro administrativo sobre los elementos esenciales a transformar en ese periodo de tiempo en cuestión; el núcleo del Partido que discute su tema fundamental que tiene que tributar a cuestiones como esta y que exige a la militancia y, sobre todo, convoca a la masa en general, para poder cumplir sus objetivos.

Tenemos el diseño en la arquitectura del sistema político cubano que nos va a permitir controlar los procesos que se deriven de la implementación del Programa de gobierno, desde el Partido, el Estado y el Gobierno.



Un punto neurálgico es la participación colectiva en relación a dicho Programa de gobierno que tribute a un perfeccionamiento del mismo. En este sentido se ha convocado a que los trabajadores, y el pueblo en general, se relacione con el Programa, lo lea, lo estudie, se lo apropie y proponga sugerencias, críticas, modificaciones, etc. ¿Cómo se recepcionará esta participación popular y qué impacto tendrá en el Programa?

—Necesariamente debo remitir al Décimo Pleno del Comité Central del Partido, que dando continuidad a los acuerdos del Octavo Congreso, evaluó y aprobó una propuesta del Buró Político que es el Informe sobre el cumplimiento del Programa de gobierno durante el primer semestre del año 2025. Este informe presentado por el miembro del Buró Político y Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, fue luego respaldado por el Quinto Periodo Ordinario de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su décima legislatura, en cuyo escenario recibió el respaldo de los diputados. En esta discusión se llegó a la conclusión de realizar un proceso de estudio y análisis con los militantes del Partido, la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones de masas y las estructuras del Estado y el gobierno sobre el Programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía. Este proceso de debate e intercambio con la población en general, va dirigido en  tres direcciones fundamentales:

  1. Lograr la comprensión integral del Programa y las conexiones entre los objetivos generales, específicos y las acciones. Para lograr una participación consciente del pueblo lo primero que se tiene que conocer es el Programa en sí y recuerdo que hasta aquí, muchas de las opiniones populares que nosotros monitoreamos desde el Partido, e incluso en artículos publicados en nuestros medios se preguntaban “¿qué cosa es el Programa de gobierno? y ¿dónde está?”. No se trataba de falta de voluntad para dar a conocer dicho Programa, sino que, como se explicó al inicio de la entrevista, lo que hoy llamamos Programa…, también ha sufrido una evolución a partir de las distintas consultas y experiencias que permitieron la construcción de un sistema de trabajo robusto para chequear y dar seguimiento a la implementación de determinadas acciones hasta llegar al actual Programa de gobierno. Hoy estamos en condiciones de presentarlo a debate y a intercambio con la población. Este es el momento oportuno para ello.
  2. Aportar al Programa. Este proceso es ideal ahora, porque estamos construyendo el Programa para el año 2026, por lo que las ideas que surjan formarán parte de él.
  3. Determinar cómo nos insertamos como pueblo en el Programa. Todo esto tiene una expresión concreta en el escenario en el que nos desenvolvemos, en el territorio, en el centro laboral estatal, o privado, o cooperativo, etc. Por ejemplo, un indicador relacionado con el incremento de la producción de carne porcina y dice el Programa de gobierno que tenemos que llegar este año a 78 000 toneladas de cerdo; esto va al municipio, al centro porcino, al productor privado y demás escenarios. Si yo no cumplo con la parte de esas toneladas de cerdo que me corresponden, se afecta el total y ahí hay una expresión concreta en las responsabilidades individuales. La pregunta es: ¿qué me toca a mí, como campesino, obrero, maestro, médico o trabajador por cuenta propia, para contribuir a lo que se indica en este Programa?

Para lograr esto, hay distintas etapas. Es necesario estudiar lo hecho y dicho hasta ahora, por ejemplo a partir de las intervenciones en la clausura del Quinto Periodo Ordinario de la Asamblea Nacional, de nuestro Primer Secretario y Presidente de la República y las del Primer Ministro, elementos de base en este proceso. Todo esto, desde la intervención del Primer Ministro en diciembre de 2023 será el cimiento fundamental para comprender el Programa y marcará el intercambio, participación e inserción en el proceso de discusión asociado a él.

La intención última de este proceso político es, desde el conocimiento, encontrar nuestra participación activa alrededor de este Programa y fraguar la unidad monolítica de los cubanos en torno a estas cuestiones. Aspiro a que este debate nos permita alcanzar el consenso necesario sobre los temas económicos y sociales que enfrentamos, y que de esta sabiduría popular bebamos para que todos comprendamos el Programa y participemos en su concreción.

Al escucharlo, inevitablemente pensamos en todo el movimiento popular que se generó durante la consulta de la Constitución de 2019 y luego con el Código de las Familias; procesos que, sin duda, movilizaron al pueblo cubano en su conjunto en función de documentos clave para la vida del país. ¿Se espera un movimiento colectivo similar de consulta popular para el Programa de gobierno? Y, en tal caso, ¿cómo se recepcionarán las opiniones? Nos preguntamos si ya se conocen los mecanismos que se utilizarán para recoger y procesar esa multitud de sugerencias del pueblo, y si estos se darán a conocer.

—La respuesta es sí. Vamos a un intercambio con el pueblo sobre el Programa de gobierno. Recuerden que el pueblo está organizado en estructuras. Empezando por el Partido organizará su proceso, la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y sus sindicatos organizarán el suyo, la Unión de Jóvenes Comunistas y las organizaciones juveniles también, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), el Estado cubano y el gobierno en sus distintas instancias igualmente.

Por ejemplo, desde el gobierno, los consejos de dirección, los consejos de la administración municipal, los consejos de gobierno a nivel provincial y el Consejo de Ministros. Del mismo modo, el Estado a través de las asambleas municipales del Poder Popular, y el Partido desde los núcleos, los burós y comités municipales y provinciales, el Secretariado y el Buró Político, organizarán su proceso. La Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y los CDR también tienen su organización para llegar hasta sus estructuras de base. Sí, está concebido como un debate intenso con la población cubana.

El sector no estatal de la economía es un gran reto. Por una parte, hay actores económicos privados o cooperativos que están sindicalizados, tienen núcleos del Partido o comités de base, y ahí se generará el debate. Pero hay otros que no, y para ellos tenemos que lograr aglutinarlos en espacios comunes, hacerles llegar el Programa y, sobre todo, que cumplan los objetivos que les competen. Existe un diseño particular para las formas de gestión no estatales para lograr este intercambio, que consideramos muy importante, ya que pueden aportar muchísimo desde su experiencia y definir cómo se insertarán en estos retos, tanto para lo que queda de año, como para el próximo.

Respecto a la recepción de las opiniones, hemos construido, a la par del diseño del proceso, herramientas computacionales para captar la información. Se ha creado un instrumento, una tabla o tabulado, que nos permitirá registrar las propuestas desde el primer contacto. Como mencioné, el primer objetivo es conocer el programa y aportar a su construcción para el próximo año. En las reuniones se captará la información: cuál es la propuesta, su clasificación y su origen. Esto se consolidará en los comités municipales del Partido. La UJC, la CTC, la ANAP, el gobierno y todas las estructuras del Estado llevarán sus propuestas aglutinadas a esta instancia, de donde ascenderán a las estructuras provinciales y finalmente al Comité Central del Partido.

Hemos construido herramientas computacionales que nos van a permitir recepcionar toda la información derivada del intercambio con las masas. Recuerden que el primer objetivo es estudiar el Programa y aportar a él, por lo tanto es imprescindible conocer cuál es ese aporte para construir el nuevo Programa de gobierno del año 2026. Esa herramienta permitirá en cada reunión captar las propuestas, clasificarlas y aglutinarlas en los comités municipales del Partido hasta llegar al Comité Central del Partido a través de distintos equipos de trabajo. Sí hay una herramienta informática para captar, procesar y poner a disposición de los equipos de trabajo estas propuestas.

Estas propuestas formarán parte también de los documentos que se presenten en el Congreso del Partido.

El segundo objetivo es “cómo me inserto yo”. Eso es propio de cada centro laboral y territorio, por lo que debe formar parte de sus sistemas de trabajo internos y del seguimiento de la estructura que lo discutió. Por ejemplo, cómo logro el plan de viandas, cómo doy la calidad del servicio, cómo ejecuto el ingreso de divisas planificado; son acuerdos del territorio y les compete a ellos darles seguimiento.

¿Estas opiniones y sugerencias recepcionadas serán parte de la versión final del Programa?

—Las opiniones y sugerencias recibidas enriquecen la versión actual, pero recuerden que estamos en el mes de noviembre, de modo que, sobre todo, formaría parte del Programa de gobierno para el próximo año. Este proceso forma parte también de la intervención del Primer Ministro ante el próximo pleno del Comité Central y la próxima sesión ordinaria de la Asamblea Nacional.



El objetivo 4 del Programa se refiere al redimensionamiento de la empresa estatal. Partiendo de que no podemos renunciar a que esta continúe siendo el sujeto fundamental de nuestra economía, a la vez de reconocer sus actuales dificultades, ¿qué acciones concretas de importancia podemos identificar dentro del Programa para que la empresa estatal siga siendo ese sujeto fundamental y logre una relación orgánica con los demás sujetos económicos en el ecosistema empresarial?

—Nosotros tenemos, en el entramado económico cubano, actores económicos: estatales, privados, cooperativos, mixtos, etc. Cada uno de ellos en el plano individual tiene una responsabilidad. La pregunta va dirigida entonces al papel fundamental que tiene, en el diseño de ese entramado económico cubano, la empresa estatal.

Tenemos ejemplos de empresas estatales robustas en este escenario actual, que han logrado interpretar las exigencias de la contemporaneidad y han podido realizar una transformación productiva e inserción internacional que le ha permitido jugar su papel. Dentro del bloqueo brutal y las carencias derivadas a las que estamos sometidos, existen modelos de éxito. ¿Por qué lo han logrado? Porque ponen la eficiencia empresarial como primordial en su gestión, modifican su matriz energética, se conectan con otros actores económicos a través de proyectos comunes, son empresas de base tecnológica, ponen el cocimiento en función del desarrollo y no solo exportan bienes y servicios sino también intangibles; en fin, interpretan el diseño que tiene el país para ellos y lo llevan a vías de hecho. Y por tanto, es un actor esta exitoso. Esto demuestra que el diseño que tenemos da resultado. El que no lo interpreta de esta manera se nos queda rezagado. El desafío es que la mayoría transite este camino.

No soy un soñador, también hay escenarios difíciles: el combustible, impacto energético, etc. Pero se requiere una mentalidad innovadora para buscar soluciones ante estos problemas. Tiene que ver con una mentalidad en función de buscar cómo transformar las adversidades actuales en posibilidades. La creatividad y la innovación tiene que tributar a la eficiencia empresarial. También debemos replantear las relaciones de las organizaciones superiores de dirección empresarial con las estructuras de base, evaluar sistemas exitosos como las Unidades Empresariales de Base (UEB) o esquemas de MiPyMes estatales, y dar una mirada diferenciada a las empresas con pérdidas para transformar sus causas. Porque una empresa que salga de la pérdida y vaya a modelos de éxito de su gestión implica una mayor generación de utilidades y familias que se van a beneficiar.

El rol de los actores no estatales, aunque se hable principalmente de los estatales, es crucial. Hay que perfeccionar su mecanismo de aprobación a nivel municipal para conectarlos con las estrategias de desarrollo, revisar los temas de contratación y los objetos sociales de las MiPyMes, y buscar una correcta relación entre los actores estatales y no estatales a través de contratos robustos, alianzas, empresas mixtas y asociaciones económicas. Cada actor debe aportar desde su fortaleza para lograr ese encadenamiento productivo que transforme la realidad. Del debido estado de la empresa estatal como sujeto fundamental dependerá todo lo demás.

Finalmente, este proceso de consulta se cerrará antes del Noveno Congreso del Partido el próximo año, ¿significa esto que el Congreso se limitará a refrendar un Programa ya elaborado, o tendrá la capacidad de modificarlo sustancialmente basado en el debate colectivo?

La respuesta es sí. Cuando hemos debatido esto, nuestro Primer Secretario lo ha dejado claro en múltiples ocasiones y ha sido muy enfático. Él ha dicho que este es, y cito, “el proceso de mayor importancia que vamos a realizar en este momento”. Y no son pocos los procesos que estamos haciendo; en realidad, estamos gestionando varios en paralelo. Vamos a discutir ahora distintos documentos que irán al Congreso del Partido.

El presidente insiste en esto porque está concentrado en el principal problema, que es la batalla económica. Y tenemos que lograr, como él ha explicado, que este proceso aporte mucho a la unidad, y sobre todo, a encontrar consenso alrededor de los temas económicos, lo cual sería muy importante para el presente y el futuro de la Revolución. Por eso él ha demandado que hay que asegurar bien este proceso.

Es un proceso que debemos consolidar, tenemos que lograr que estremezca a la sociedad. Y como es una discusión previa al IX Congreso del Partido, estamos movilizando a las masas alrededor del Programa de gobierno y les estamos pidiendo que aporten. Por lo tanto, esas contribuciones deben formar parte de los documentos que discutiremos en el IX Congreso. Entonces, viene en un momento ideal.

Yo recuerdo a Fidel cada vez que veo estos temas. Hay una frase de Fidel que dice: el genio está en las masas, el genio masivo. De esa savia popular, nosotros tenemos una oportunidad increíble, porque vamos a enriquecer los documentos que van de cara al Congreso con estos aportes.

Por lo tanto, a partir de esa participación consciente, de ese aporte consciente, vamos a poder enriquecer esos proyectos. De ahí que se deba potenciar que las personas hagan propuestas. Para hacer propuestas hay que estudiar; no se deben hacer propuestas por hacerlas. Hay objetivos definidos, concretos, específicos, generales, y hay acciones concretas. Para hacer una propuesta tengo que saber eso, porque la acción tiene que tener un indicador claro.

Y lo he dicho por tercera vez: tiene que ser el espacio para lograr el consenso alrededor de los temas económicos. Hay varios enfoques, y como son temas económicos, no es una ecuación lineal con una solución única. Hay diferentes vías para llegar a esa posición. No es mágico; se logra por aproximaciones sucesivas, se logra con aportes de todos. Pero cuando lleguemos al consenso, ese es el consenso. Que no quiere decir que todos estemos de acuerdo, pero es el consenso. Y ese es el camino que tenemos que transitar todos para poder llegar a esa expectativa que queremos.

Por lo tanto, yo aspiro —es mi deseo— aprovechar al máximo esa consulta popular y que realmente las personas lo entiendan y participen conscientemente, aporten, y sobre todo, que se inserten. También es una oportunidad única para nosotros de intercambiar sobre conceptos y sobre decisiones que hemos tomado, y sobre las cuales todavía hay un debate muy intenso en la sociedad cubana.

Ahí se abren temas como la dolarización parcial de la economía, el tema de las desigualdades que están presentes hoy. ¿Por qué están presentes? ¿Cuáles son las condiciones que generan eso? ¿Cuáles son las tendencias negativas que están presentes y que nos duelen porque no estamos felices con ellas? ¿Cómo vamos a enfrentar y transformarlas? Tenemos que transformar esas realidades; no queremos que eso esté presente.

¿Cómo vamos a potenciar las exportaciones? El mercado cambiario, que ya lo hablamos. ¿Cuáles son las afectaciones reales del bloqueo? Vamos a analizar a fondo cuáles son esas afectaciones reales y cómo vamos a saltar por encima del bloqueo, porque no solo se trata de caracterizar las afectaciones, sino de cómo vamos a hacer para resolverlas.

Hay que reconocer los errores que hemos cometido y también las virtudes, porque no todo han sido errores, sino las virtudes que nos ha traído hasta aquí.

Las relaciones entre los actores económicos, los temas de dinámica demográfica y los temas migratorios que nos impactan tanto, el control popular del que todos hablamos, pero bueno, ¿cómo se materializa en los espacios en cuestión? El tema de cómo vamos a producir más alimentos. Cómo desde el control interno hacemos que los pocos recursos con los que contamos se distribuyan y no se desvíen hacia un destino que no es el que queremos.

El tema de los pilares de la gestión del gobierno que pasó a ser el pilar de la gestión del Partido. Lo que en materia social hemos logrado y cómo lo vamos a potenciar, me refiero al programa de Adelanto a la Mujer, el programa Color Cubano, el Código de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud... en fin, hay cosas que nosotros podemos mostrar en esto.

Para tener soberanía tenemos que producir más. Y por tanto, hay que estar conscientes de que debemos producir más, de que podemos producir más, a pesar de todas las complejidades que tenemos.

Yo esto lo veo de la siguiente manera: la economía es la base principal de la construcción socialista. Como bien saben, es un estadio intermedio; nosotros estamos construyendo una sociedad comunista, a la que llegaremos algún día. Yo soy de los que defienden a plenitud eso. Pero en ese proceso de construcción socialista, tiene que estar unido a la conciencia, a la educación, a la movilización del pueblo, que es en definitiva el sujeto que construye el socialismo.

Por lo tanto, aquí hay cuatro elementos que lo sustentan:

  1. La economía, que es la base principal.
  2. La construcción de la sociedad comunista, que es a donde queremos llegar y está ahí en la Constitución de la República de Cuba, en esta etapa de construir el socialismo como objetivo a lograr.
  3. La participación consciente del pueblo, cuya movilización es clave.
  4. Lo social y la conciencia como elemento distintivo.

Todo esto me da una relación causal: economía que es base + conciencia y pueblo que es sujeto = construcción socialista que es resultado.

¿Hacia dónde va dirigido ese proceso político que queremos? Hacia la conciencia y el pueblo, que es el sujeto. Si nosotros realmente logramos ese entendimiento, esa participación consciente, evidentemente la economía, que es la base, tiene que comenzar a crecer. Y, como en una ecuación lineal, si todo esto crece, bueno, se afianzará más el socialismo y avanzaremos más en este proceso que queremos alcanzar y que construimos día a día en la sociedad.

Con esto se adelantó a nuestra última pregunta que tenía la intención de redondear toda la entrevista. Ya sabemos que en economía no hay medidas mágicas ni soluciones inmediatas. Por eso queremos saber si podríamos considerar este Programa de gobierno como una hoja de ruta vital y clave para mejorar nuestras actuales condiciones de vida, sin apartarnos de ese camino de transición socialista que siempre ha caracterizado a la Revolución?

—Bueno, eso ya lo respondí.

Sí, se adelantó.

—Pues es eso: es la hoja de ruta. Por tanto, en los momentos actuales, para enfrentar un escenario de “economía de guerra”, y en perfecta conexión con los documentos rectores que hemos aprobado congreso tras congreso, yo creo que es la hoja de ruta para nosotros corregir aquellas distorsiones presentes, o tendencias, que nos puedan apartar del camino; reimpulsar la economía y transitar en el proceso de construcción socialista.


Comentario HHC: Teóricamente hablando creo que esta dicho casi todo desde hace años. La implementación practica y corregir las desviaciones que puedan producirse, y tener RESULTADOS es lo que hace falta, lo determinante, lo importante.

Los sectores, áreas, de Alimentos, Generación eléctrica, Transporte y Salud, serían los esenciales a priorizar y satisfacer necesidades de la población, y en ese orden y no descartaría la minería, azúcar e industria manufacturera... Solo en la Electricidad se han incrementado ostensiblemente las inversiones. Si se analizan los indicadores de medidas disponibles publicados por la ONEI, la economía va en otra dirección que no satisfacen las necesidades primarias.

Seguimos con el espejismo de que el Turismo puede ser la Locomotora de la Economía y no es tal. Los Visitantes Internacionales hasta septiembre 2025 tienen cifras similares al del año 2000. Ni en los mejores tiempos 2017-2019 del turismo, las utilidades en divisas no alcanzaban para importar los 2000 millones de usd de alimentos anuales. La ocupación hotelera al cierre de septiembre 2025 del turismo internacional es del 18.9 %, !!!!!. Ahora lo que hay que aprovechar es lo construido como se debe al 70 % de ocupación al año, y mejorar la extra hotelera con las inversiones que hacen falta. . Dediquemos tiempo a lo importante y decisivo como país.

Ahora tenemos enfermedades por doquier, ¿que esperamos de meses con basura acumulada en las calles, aguas albañales, falta de agua y alimentos? La Salud se gana con prevención en primer lugar.

Hay que reunirse, pero para revisar a profundidad los resultados que se están obteniendo y como le vamos hacer para obtener resultados que se demandan, a pesar del Bloqueo de EEUU que no podemos incidir en el mismo, o si, el día que seamos un país eficiente e interesante como negocio, veremos cómo los EEUU se van a querer incorporar, como hicieron en China y VietNam, y el bloqueo se ira extinguiendo.