Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 14 de abril de 2019

Más de un millón de turistas en Cuba durante los primeros meses de 2019. Comentario HHC



Un millón 612 mil 371 visitantes extranjeros ha recibido Cuba en lo que va de 2019, cifra que crece en un 5,15 por ciento con respecto a similar etapa del año pasado, informó Manuel Marrero Cruz, ministro de Turismo, a miembros de la comisión permanente de trabajo de Atención a los Servicios de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Canadá es otra vez el mercado con mayor presencia en el archipiélago, cuyo crecimiento continúa en ascenso por siete meses consecutivos, en contraposición decrecen las visitas provenientes de Europa, no solo a Cuba sino hacia todo el Caribe, principalmente por la falta de vuelos directos entre estas naciones, explicó el titular del sector.

Al analizar la atención de Ministerio de Turismo (Mintur) a los trabajadores por cuenta propia en la actividad de arrendador de vivienda, habitaciones y espacios, Marrero Cruz refirió que laboran intensamente para incrementar los estándares de sus servicios.

Con los arrendatarios de viviendas se organizan desde el Mintur reuniones de trabajo, visitas a las casas para aprobar las licencias, se les dan también recomendaciones, se efectúan capacitaciones sobre las normativas, y se les da información actualizada sobre el turismo en Cuba, refirió el titular.

Se alquilan con licencias en moneda libremente convertible en el país 26 mil 602 habitaciones, que generaron tres millones 648 mil 046 turistas-día en 2018, es por ello que las rentas de casas particulares tienen un protagonismo en el servicio de turismo, sobre todo para las agencias de viajes.

Marrero Cruz manifestó que además del hospedaje en tierra firme, el turismo en Cuba cuenta con los cruceros como una importante actividad, desde los cuales han visitado el país 243 mil viajeros en lo que va de año, índice que crece en un 36 por ciento con respecto a similar etapa del 2018, y por lo cual proseguirán las labores de acondicionamiento de los puertos de La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba.

En la Comisión se dio a conocer que la satisfacción de los clientes se valida con un 42,2 por ciento de visitantes que repiten su estancia, lo que además de ser un compromiso alto demuestra la satisfacción de estos con los servicios ofrecidos en la mayor de las Antillas.

El ministro identificó como áreas en las que se detectan los principales problemas de calidad en el sector a la prestación de los servicios, la variedad de los alimentos, así como también el insuficiente alcance de las conexiones inalámbricas; asimismo informó que aún hay que seguir trabajando en aspectos tales como la comercialización, las inversiones, lo económico-financiero, el control interno, los cuadros, y el encadenamiento productivo.

Las tecnologías de la información deben ser mejor aprovechadas, recalcó, hay que utilizar mucho más internet para una comunicación más efectiva, ya que el 30,8 por ciento de los turistas que han venido al país toma tal decisión luego de consultar información en la red de redes.

Con la proclamación de la nueva Constitución de la República de Cuba se le da un mayor protagonismo y autonomía a los municipios, es por ello necesario analizar cómo incide en el turismo este enfoque, refirió.

Al respecto Iyolexis Correa Lorenzo, diputada de Morón, Ciego de Ávila, hizo énfasis en la importancia de facilitar la movilidad de los turistas hacia las ciudades, y en esto ayudaría mucho las iniciativas locales de los municipios, sobre todo en la sustitución de importaciones.

Este viernes concluyeron las sesiones de trabajo de las comisiones permanentes del parlamento cubano, que desarrollará el sábado su tercera sesión extraordinaria de la IX legislatura.

Fuente: ACN.

Comentario de HHC:  Me preocupa el triunfalismo y las cifras que se informan. Para el 2019 esta previsto que crezcan los visitantes un + 7.8 % y los ingresos +17.6 %, quiere esto decir que si dice que la cifra crece + 5.15 % en relación al año anterior, pues estamos incumpliendo por - 2.6 %, y de los ingresos no se informan que es lo mas importante.

Hace unos meses el Ministro Manuel Marrero  dijo que habían 23 185 habitaciones que se rentan en el sector no estatal en MLC,   ahora se dice que hay 26 602 habitaciones  es decir crecieron +3 417 habitaciones, pero informa que estas generaron 3 648 046 turistas días,y  por otra parte la ONEI dice  que entre 2013 y 2017 los T-D del sector no estatal han estado creciendo, y  en el ultimo año informado fueron 10 972 649 T-D.

¿ Se desplomaron los TD en el 2018 un - 66.7 % ? Es poco probable ¿ Cual es la cifra correcta?


Turistas Dias. Sector no estatal. ONEI

2013 6 733 947
2014 6 315 095
2015 8 086 702
2016 8 954 100
2017 10 972 649

http://www.one.cu/aec2017/15%20Turismo.pdf

Parlamento cubano revisó viejos problemas pendientes

La reunión extraordinaria del legislativo comenzó con el reconocimiento de la actual recaída económica y pronósticos de agravamiento para el resto del año.

Durante esta cita, el Parlamento cubano analizó las complejidades y derroteros de la economía nacional.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS
La Habana, 14 abr.- La insuficiente construcción de viviendas y producción de alimentos, alta dependencia de las importaciones, deudas por pagar y cobrar, la corrupción y robo de combustible, fueron asuntos analizados de forma más crítica por el parlamento cubano.
Un reflexivo, enfático y a ratos muy molesto, presidente Miguel Díaz-Canel intervino en las reuniones de varias comisiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, parlamento unicameral), entre ellas las de atención a los servicios, asuntos económicos y de industria, construcciones y energía, que sucedieron el 11 y 12 de abril en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Al clausurar la víspera la tercera sesión extraordinaria de la IX Legislatura, Díaz-Canel se refirió al giro en la política de Estados Unidos, un “imperio asesino que se lanza contra Cuba todos los días con agresividad y saña”, que junto a las insuficiencias internas agudizan la dura situación actual del país.
Indicó que “la crudeza del momento nos exige establecer prioridades bien claras y definidas para no regresar a los difíciles momentos del Periodo Especial”, el nombre oficial dado a los años más duros de la crisis que comenzó en 1991 y hoy se agrava.
Díaz-Canel se refirió a tareas que exigen acción inmediata como actualización del plan de la economía para las situaciones más complejas, la reorganización del comercio interior, sistema empresarial, formas no estatales de gestión, agricultura, producciones exportables, turismo, inversión extranjera y encadenamientos productivos, así como gestionar más eficientemente créditos e inversiones, entre otros.
Días de debate
Tras la sesión solemne donde se proclamó la nueva constitución, el 10 de abril, los grupos trabajaron durante los días 11 y 12, mientras que el sábado 13 el legislativo se reunió en plenario para analizar las complejidades y derroteros de la economía nacional.
Entre los tópicos hallados a partir de las fiscalizaciones realizadas a lo largo del país por legisladores estuvieron:
-la persistencia de deficiencias y delitos en las tiendas de materiales de la construcción contra el programa de subsidios para que personas en desventaja repararen o edifiquen viviendas, que desde 2012 ha recibido del presupuesto más 5.000 millones de pesos cubanos.
-la urgencia de potenciar el desarrollo de la agricultura urbana y familiar, el extensionismo agrícola y el control biológico y revitalizar programas de impacto en la producción de alimentos, un problema considerado como de seguridad nacional.
-el protagonismo que deben asumir los municipios como escenario principal de los procesos de la vida ideológica, económica y social del país, a partir de la entrada en vigor de la nueva constitución, con el concurso de las universidades y la eficiente capacitación de las autoridades de gobierno y administración.
-la búsqueda de potencialidades de sustitución de importaciones, de exportación y autoabastecimiento en los municipios para alcanzar el desarrollo local participativo, que responda a las necesidades de la población.
-el rescate de la transparencia, la legalidad y el orden para el funcionamiento de la sociedad y el avance de los programas de desarrollo.
-la vinculación entre la ineficiencia y el control económico de las empresas con el robo de combustible, sobre todo en los servicentros, considerados uno de los principales  espacios para estos delitos.
-la necesidad de potenciar la inversión extranjera que responda a los principales programas del país, entre ellos los de producción de alimentos y las energías renovables.
-los encadenamientos productivos que demanda la economía entre sectores como el turismo, el agroalimentario, la industria nacional, e incluso, la inversión extranjera, para el suministro de insumos.
-el reclamo de agilizar los trámites e impedir a toda costa el burocratismo en todos los procesos y la atención a la población, así como elevar la sensibilidad de quienes interactúan con la ciudadanía.
-los incumplimientos y atrasos en la zafra motivados tanto por carencias y limitaciones materiales como por problemas organizativos, de disciplina, la falta de gestión, de cumplimiento de deberes y obligaciones funcionales y de los colectivos.
-la necesidad de mayor impacto de la ciencia, tecnología, informatización y la innovación en el desarrollo económico y social.
Por su parte, el presidente del parlamento, Esteban Lazo, dijo que en las comisiones se analizaron 67 temas de alto impacto en la población y se produjeron más de 100 planteamientos, criterios y propuestas de diputadas y diputados, acerca del transporte, trabajo privado, salud y educación, entre otros.
Con los pies y el oído en la tierra
El ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, expuso que la primera fase del Plan Nacional de desarrollo económico y social hacia 2030, contempla seis sectores estratégicos con gran impacto: turismo, industria biotecnológica y farmacéutica, electroenergético, alimentos, servicios profesionales en el exterior y la construcción.
En medio de restricciones financieras, en el primer trimestre se incumplió el proceso inversionista, ni los niveles de inversión extranjera, ni los ingresos por exportaciones, ni se podrán realizar todas las importaciones previstas, aclaró el titular.
Gil reconoció los problemas de desabastecimiento de productos fundamentales en los últimos meses, lo “que evidentemente está impactando en la población” e indicó buscar soluciones en las producciones autóctonas, sin esperar por la llegada de los barcos con importaciones.
Asimismo, llamó la atención sobre la necesidad de incrementar las exportaciones y no permitir el incremento del endeudamiento. En las “complejas circunstancias en que se mueve la economía” se debe planificar bien para “poner cada centavo donde más falta hace, pues no hay para todo”, propuso.
A su vez, el titular destacó que aun en esas circunstancias el país no renuncia a alcanzar el crecimiento del Producto Interno Bruto planificado, cercano al uno por ciento.
Los lineamientos
Aunque ya no se habla tanto de ellos, en la sesión plenaria el jefe de la Comisión de Implementación, Marino Murillo, hizo una actualización de los 274 lineamientos (aspectos programáticos) de la reforma económica y social del país.
Murillo anunció la próxima publicación de nuevas flexibilizaciones de las normativas para el trabajo privado y las cooperativas no agropecuarias, así como medidas que refuercen el papel de la empresa estatal socialista, como principal núcleo del modelo económico cubano.
Meisi Bolaños, ministra de Finanzas y Precios, destacó la necesidad de disciplina en el pago de los tributos y de que los actores económicos identifiquen reservas y potencialidades de eficiencia que permitan generar ingresos a favor del presupuesto del Estado para la financiación de los principales servicios básicos. (2019)

Pureza frente a pragmatismo

Hay una diferencia importante y sorprendente entre el Nuevo Pacto Verde y la “sanidad pública para todos”



La demócrata Alexandria Ocasio-Cortez da un mitin en Nueva York. J. M. (BLOOMBERG)

En este momento circulan dos grandes ideas progresistas en Estados Unidos: el Nuevo Pacto Verde (NPV), relativa al cambio climático, y el “Medicare para todos”, sobre la reforma sanitaria. Ambas harían virar significativamente hacia la izquierda la política estadounidense. Las dos las promueve alguien que se autodenomina socialista: el Nuevo Pacto Verde, Alexandria Ocasio-Cortez; y Medicare para todos, Bernie Sanders. (Por supuesto, ninguno de ellos es socialista en el sentido tradicional). Ambas ideas no solo escandalizan a los conservadores, sino también a muchos que se autodenominan centristas.

Y sin embargo, aunque puedan parecer similares si son de los que piensan que todo se reduce a izquierda contra derecha, son muy distintas en otra dimensión, que podríamos denominar pureza frente a pragmatismo. Y esa diferencia es la razón por la que yo considero que los progresistas deberían asumir con entusiasmo el Nuevo Pacto Verde y mantenerse mucho más cautos respecto al Medicare para todos.

Verán, a pesar de su enorme ambición, se podría decir que el Nuevo Pacto Verde es un ejercicio de pragmatismo, al proponer que lo perfecto es enemigo de lo bueno.¿Qué es lo perfecto en este caso? Los puristas de la política climática se centran en la idea de establecer un impuesto sobre el carbono para desincentivar las emisiones de gases de invernadero, y dan la espalda a cualquier propuesta que no dé prioridad a ese impuesto.

¿Qué tiene de malo hacer del impuesto al carbono el elemento central de la política climática? Hay varios argumentos estrictamente económicos a favor de establecer un abanico de políticas públicas más amplio; por ejemplo, el apoyo del sector público puede ser crucial para el desarrollo de nuevas tecnologías energéticas.

Sin embargo, más importante aún es la economía política. Un impuesto sobre el carbono perjudicaría a grupos significativos de personas, y no solo a multimillonarios de los combustibles fósiles como los hermanos Koch. En consecuencia, un impuesto sobre el carbono es, por sí mismo, el tipo de política coactiva que encanta a los tecnócratas pero que muchos ciudadanos de a pie odian, como ilustra lo que acaba de ocurrir en Francia, donde el Gobierno ha retirado el impuesto previsto sobre los combustibles fósiles ante las airadas protestas de los “chalecos amarillos”.

Por tanto, ¿cómo se puede hacer que la acción climática sea políticamente factible? La respuesta del pacto es incluir medidas para reducir emisiones con otras muchas que la población desea, como una gran inversión pública.

El Nuevo Pacto Verde podría considerarse una propuesta de transformación económica que incluye la acción climática. Pero podría considerase también un “árbol de Navidad”, el término que tradicionalmente se da a la legislación adornada con muchas cláusulas no relacionadas, con el claro propósito de ganar apoyo político.

El caso es que la acción climática probablemente no pueda lograrse sin un árbol de Navidad, y los defensores del proyecto lo aceptan. Son pragmatistas a pesar de sus grandes ambiciones.

Medicare para todos, por el contrario, es un ejercicio basado en la premisa de que no debemos conformarnos con nada que no sea lo ideal. De hecho, Sanders se ha negado explícitamente a apoyar la propuesta presentada por Nancy Pelosi de mejorar el Obamacare, a pesar de que ampliaría la cobertura del seguro sanitario a millones de estadounidenses y lo abarataría para varios millones más. El razonamiento de Sanders parece ser que mejorar las cosas, aunque sea como medida provisional, debilitaría el apoyo a una transformación más radical.

Para ser justos, la simplicidad del sistema de seguro sanitario público con un único pagador que defiende Sanders tendría ciertas ventajas frente a los sistemas mixtos públicos y privados que proponen otros progresistas (por ejemplo, dejar que los ciudadanos conserven el seguro privado si quieren, pero ofrecerles la opción de entrar en el Medicare). Podría decirse que el sistema de pagador único es el que los tecnócratas elegirían si tuvieran carta blanca. De hecho, es en gran medida lo que ocurrió en Taiwán, que pidió a un grupo de expertos que diseñase su sistema sanitario y acabó con uno de pagador único.

Por otra parte, la experiencia internacional demuestra que hay diversas formas de alcanzar la cobertura universal y una atención sanitaria de calidad. Y los obstáculos políticos para un plan como el de Sanders son enormes. Casi 180 millones de estadounidenses disponen de un seguro de salud privado, y muchos están satisfechos con la cobertura que les ofrece. Los sondeos indican que, aunque la opinión pública reacciona favorablemente al eslogan de “Medicare para todos”, ese apoyo cae en picado cuando se les informa de que eliminaría los seguros privados y exigiría una subida considerable de impuestos.

Sin embargo, Sanders opina que un líder suficientemente decidido puede superar estas dudas y convencer a muchos votantes que en la actualidad están satisfechos de que en realidad les conviene un cambio radical. No conozco nada en la historia reciente que justifique esta convicción, pero ahí está.

Supongo que, si consigue llegar a la Casa Blanca, Sanders descubrirá enseguida que no puede llevar a la práctica su gran proyecto, e intentará finalmente introducir una alternativa menos purista. Y seamos claros: si sale elegido cualquier demócrata, serán muchos más los estadounidenses que dispongan de una sanidad asequible que si Donald Trump sigue en la Casa Blanca.

Así y todo, es importante comprender que, entre los demócratas, pureza frente a pragmatismo es un eje tan importante como el de izquierda frente a derecha. Y las dos grandes ideas progresistas se sitúan en extremos opuestos de ese eje.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía © The New York Times, 2019. Traducción de News Clips.

La historia nos enseña que cuando hay una estrategia correcta, cuando existe unidad de objetivos y sentido de nación todos los obstáculos pueden ser derribados

El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel clausuró la tercera sesión extraordinaria del Parlamento en su IX Legislatura. Foto: Estudios Revolución
 (Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)
Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba;
Compañero Machado;
Comandantes de la Revolución;
Presidente Lazo;
Queridos diputadas y diputados:
Es imposible hacer uso de la palabra en esta sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en la cual hemos centrado el debate en temas económicos, sin hacer referencia obligada y sentida a la significación histórica del hecho que vivimos hace apenas tres días en la sesión solemne de nuestro Parlamento.
José Martí, aunque no lo vivió, describió los acontecimientos del 10 de abril de 1869 con palabras que 150 años después impresionan todavía. Por él conocemos mejor la historia de ese pequeño pueblo donde aquel día anidó la semilla de la nación y que inscribió su nombre en la memoria del país, al transitar, en apenas un mes, de la cumbre a las cenizas.
Habían pasado 23 años, cuando se publicó en Patria lo siguiente (y cito solo fragmentos): «Guáimaro libre nunca estuvo más hermosa que en los días en que iba a entrar en la gloria y el sacrificio (…). Las familias de los héroes, anhelosas de verlos, venían adonde su heroísmo, por ponerse en la ley, iba a ser mayor (…). Como novias venían las esposas; y las criaturas, como cuando les hablan de lo sobrenatural (…). Era que el Oriente y las Villas y el Centro, de las almas locales perniciosas componían espontánea el alma nacional, y entraba la revolución en la república».
Es imposible encontrar palabras más perfectas que las de Martí para describir aquella composición del alma nacional cuando «entraba la revolución en la república».
Evaluando los hechos y el papel de los hombres en ellos, sentenció el Apóstol en 1892: «Ni Cuba ni la historia olvidarán jamás que el que llegó a ser primero en la guerra comenzó siendo el primero en exigir el respeto de la ley».
Foto: Juvenal Balán
Ni Cuba ni la historia, podemos repetir nosotros hoy, olvidarán el acto del pasado miércoles 10 y sus enlaces con aquel acontecimiento que nos definió como nación, un 10 de abril, siglo y medio atrás.
Nuestro General de Ejército, quien fue de los primeros en la guerra, ha sido también el primero en proponer, conducir y exigir la actualización imprescindible de la ley, por respeto a ella.
No tendrán los cronistas de este tiempo el desafío, superado brillantemente por Martí, de narrar las duras contradicciones entre los héroes fundadores. Precisamente, gracias a 151 años de batalla por la emancipación es que ese día no discutimos, sino proclamamos.
No nos tocó tampoco, como sí a los héroes fundadores, construir gobierno antes de conquistar la libertad. Primero la libertad fue rescatada y sostenida, por más de una generación de revolucionarios, en arduos años de creación y resistencia.
Así, la Constitución que recién proclamamos tiene una gran historia. Su raíz está en aquella primera que nació peleando del seno de la República en Armas y luego se afirmó en otras tres constituciones durante la guerra para volver a nacer en 1901, en las peores circunstancias, de una asamblea maniatada por la intervención yanqui.
En 1940 otra Constitución, conquista de varias generaciones de cubanos, fue festejada sin llegar a cumplirse. Y fue violada y sepultada por un déspota, pero al morir encendió la chispa de una Revolución destinada a cumplir sus mandatos de justicia fundamentales.
Muchos años después, en 1976, el pueblo plasmaría sus anhelos más radicales en otra Constitución, la primera socialista, que tras algunas reformas nos trajo hasta la Carta Magna que se ha proclamado este 10 de abril, justamente en honor a esta historia.
Siempre digo que la Constitución recién proclamada es robusta, porque se nutrió de esa historia de intensa búsqueda de la guía nacional que hemos descrito brevemente y también de los más recientes y largos meses de análisis, debates y ajustes que involucraron en su construcción a la mayoría del pueblo, el mismo que luego la respaldó en Referendo de modo irrefutable.
Un paralelo entre aquel histórico 10 de Abril y el de hace tres días apunta a otros enlaces vitales: no necesitamos en nuestro acto decidir sobre las banderas, porque ya en 1869 se escogió la del triángulo rojo, la que «orgullosa lució en la pelea,/ sin pueril y romántico alarde;/ ¡al cubano que en ella no crea/ se le debe azotar por cobarde!», como aprendimos con los versos insuperables de Bonifacio Byrne.
Tampoco se dirá que una mujer reclamó ahora el lugar que su género merece. De Ana Betancourt a Vilma Espín es infinito el aporte femenino a la Revolución. Y se ha hecho por fin justicia. Las mujeres son mayoría en este Parlamento, como en todo lo importante en nuestra sociedad.
Pero hay otras circunstancias que igualan los momentos de entonces y de ahora. Cuba entera, como Guáimaro hace 150 años, tiene a un enemigo tenaz y codicioso acechando cerca.
Y así como el ejército español se lanzó con odio sobre Guáimaro un mes después de aquel día hermoso de la primera Constitución nacional, el imperio vecino amenaza, otra vez, con lanzarse sobre Cuba. Y de hecho se lanza todos los días con medidas insensatas que escalan en agresividad y en saña.
La respuesta de Guáimaro al asalto español, como antes la de Bayamo, fue el incendio de todo lo que no podía ser defendido. Y eso también lo describió Martí como si lo hubiera visto: «Ni las madres lloraron, ni los hombres vacilaron, ni el flojo corazón se puso a ver cómo caían aquellos cedros y caobas. Con sus manos prendieron la corona de hogueras a la santa ciudad, y cuando cerró la noche, se reflejaba en el cielo el sacrificio (…). Al bosque se fue el pueblo (…). Y en la tierra escondió una mano buena el acta de la Constitución. ¡Es necesario ir a buscarla!».
Así termina Martí esa bella pieza periodística titulada «El 10 de abril».
Nos apasiona la historia, es cierto. Pero si volvemos una y otra vez a ella, no es solo por el placer que da la gloria nacional. Volvemos porque ahí están las más formidables reservas de la moral cubana, asediada siempre, y siempre dispuesta a convertir en cenizas cuanto bien material posee, antes que extender sus brazos para que el adversario los encadene.
Lo que Martí pidió ir a buscar en 1892 es esa entrada de la revolución en la república, que siempre tendrá tareas pendientes. En nuestro caso, se trata de la permanente batalla por sostener la soberanía y alcanzar toda la justicia con la mayor suma de prosperidad posible.
La actual administración estadounidense, que desprecia el multilateralismo y ha decidido regresar al mundo a sus peores tiempos, utilizando las más impúdicas amenazas, con injerencia insolente y constantes ultimátums, que incluyen la posibilidad de invasiones, ha declarado públicamente, más de una vez, su propósito de destruir cualquier alternativa de desarrollo diferente al capitalismo salvaje que intente desarrollarse en la región.
Venezuela, Nicaragua y Cuba son las naciones cuyos procesos políticos no aceptan los monroístas de la administración Trump. Ellos, impedidos de cumplir con sus promesas electorales de recuperación de la industria y la grandeza nacional estadounidense, se hunden en un pantano de mentiras ridículas al asegurar que tres naciones latinoamericanas, que luchan por superar el subdesarrollo heredado, amenazan al poderoso imperio.
Contra Venezuela se han empleado a fondo, repitiendo el guion de sus criminales agresiones a Cuba desde los primeros años de la Revolución, incluyendo el terrorismo de Estado y el chantaje a otras naciones, para quebrar la unidad regional.
La novedad está en las tácticas de guerra no convencional, que van de lo simbólico a lo real: desde las llamadas fake news –mentiras envueltas en falsos trajes noticiosos– hasta sabotajes a las redes informáticas que sostienen la vitalidad del país. El imperio literalmente corta la luz y el agua a los venezolanos, al mismo tiempo que sus voceros y el títere de turno se rasgan las vestiduras ante el mundo porque el Gobierno bolivariano rechaza la falsa ayuda humanitaria.
Hipócritas, criminales, ladrones del tesoro nacional venezolano: no hay otra forma de calificar a los que tratan de rendir por hambre y carencias al mismo bravo pueblo al que le roban sus recursos financieros, mientras se afilan los dientes para devorar las riquezas con que la naturaleza dotó en abundancia a esa hermana nación, colocada por Bolívar y Chávez en un lugar de honor en el mapa de América por su contribución a la independencia del continente.
Foto: Juvenal Balán
No podemos subestimar la escalada de estas agresiones. Más allá de las amenazas, típicas de los mercaderes de la política, con el ascenso a cargos decisorios de políticos falaces, mediocres y criminales, ha crecido la persecución financiera y el bloqueo comercial contra Cuba.
Ellos han hecho retroceder hasta el peor nivel las precarias relaciones con nuestro país fabricando falsos incidentes acústicos, canalizando fondos millonarios a la contrarrevolución y la subversión política, armando listas mendaces y espurias, intentando activar la odiosa Ley Helms-Burton, que pretende devolvernos al principio de esta historia, cuando éramos una nación esclava de otro imperio.
Este año se han esmerado en darnos plazos con la posible aplicación del título III de la ley de la esclavitud, como en realidad debería llamarse. Lo han hecho, año por año, desde 1996, con estilo de perdonavidas. Ahora lo aplazan por un mes o por unos días, con arrogantes amenazas, como quien sostiene sobre todas nuestras cabezas una espada capaz de cortarlas, si no nos rendimos.
¿Qué es la Helms-Burton toda, sino el bloqueo de 60 años convertido en ley?
¿Qué más pueden hacernos después de 60 años de persecución, agresiones y amenazas?
El pasado 10 de abril, el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, aquí expresó:
«Hemos venido alertando sobre la conducta agresiva que el Gobierno estadounidense ha desatado contra la región de América Latina y el Caribe. Lo hace en nombre de la Doctrina Monroe, con un arrogante desprecio macartista hacia el socialismo, la libre determinación y los derechos soberanos de los pueblos de la región».   
Como él nos ha alertado, a todas luces se busca estrechar el cerco contra la soberanía cubana, recrudeciendo el bloqueo y en especial la persecución financiera. Se obstaculizan los créditos y los financiamientos de terceras naciones por presiones de Estados Unidos; mientras internamente aún arrastramos los fardos de la ineficiencia administrativa, la mentalidad importadora, la falta de ahorro y los insuficientes ingresos por exportaciones, entre otros males de los que no podemos excluir las manifestaciones de corrupción y las ilegalidades, inaceptables hoy, como siempre, en la Revolución.
Situados frente a ese mapa de tremendos retos, corremos el riesgo de creer que no hay salidas. Pero la historia tiene algo que decirnos. Fidel, Raúl, Almeida, Camilo, Che, la generación de nuestros padres y abuelos, enfrentaron, con menos experiencia e incluso menos recursos, momentos más graves y oscuros. Y salieron victoriosos.
La historia nos enseña que cuando hay una estrategia correcta, cuando existe unidad de objetivos y sentido de nación todos los obstáculos pueden ser derribados.
Foto: Juvenal Balán
Los difíciles escenarios que he descrito sobre el momento actual nos plantean dos prioridades absolutas: la preparación para la defensa y la batalla económica al mismo tiempo.
La estrategia es trabajar sin descanso con alternativas, ya diseñadas, sin abandonar ni uno solo de los objetivos planteados en función de un mayor bienestar para nuestro pueblo.
A quienes desoyeron con soberbia y desprecio el llamado para que el mundo se abriera a Cuba, responderemos demostrando que sí escuchamos su apelación y nos abriremos cada vez más a quienes actúan soberanamente en el interés de promover y desarrollar políticas comunes a favor de la supervivencia de la especie humana, como lo defendió Fidel en la Cumbre de la Tierra en 1992.
Esa filosofía nos mueve cuando orientamos la reflexión y el debate sobre temas económicos.
Hoy hemos evaluado la marcha de la implementación de los Lineamientos. Y es muy importante la información que se ha dado, porque nos esclarece a todos en cuanto a la intensidad y la complejidad del trabajo hecho y especialmente de lo que queda por hacer.
No es poco, realmente, lo que se ha implementado en la última década: 206 políticas, a razón de 20 por año. Solo en 2018 fueron aprobadas 47 y subieron los ritmos de implementación, gracias a una mayor experiencia, organización y participación de los Organismos de la Administración Central del Estado.
Un seguimiento permanente del Partido y el Gobierno a la implementación, a través de la marcha de los programas fundamentales, nos ha permitido distinguir los resultados y experiencias negativas. Y su análisis diferenciado, no solo nos ha facilitado corregirlos, sino que ha evitado la repetición de errores, tal como nos lo ha indicado el Primer Secretario del Partido.
Se precisa más detalle en la preparación, organización y capacitación de cada proceso, experimento o procedimiento y también de las personas involucradas en ellos.
Defendemos igualmente que haya juristas incorporados, desde la concepción misma de las políticas, en el diseño de las normas legales, de manera que estas sean coherentes con los objetivos fundamentales y que inmunicen a nuestro aparato estatal frente a las distorsiones que puedan generar el voluntarismo y la improvisación.
Por último, aunque no menos importante, estamos obligados a dinamizar al máximo los procesos, definiendo bien la ruta en los cronogramas de implementación. Hasta ahora no lo hemos logrado.
Con igual énfasis hemos examinado la formulación y los avances del Plan Nacional de Desarrollo Económico Social hasta el 2030.
El análisis objetivo de las condiciones actuales del país y el entorno internacional, nos ha llevado a proponer una planificación de la economía en tres etapas: de 2019 a 2021, de 2022 a 2026 y de 2027 a 2030.
Pero la actual coyuntura nos exige con realismo, conscientes de que enfrentamos dificultades adicionales que pueden agravarse, centrarnos en la primera (de ellas). Para ello se han identificado los seis sectores estratégicos que generan un mayor impacto en la economía, en los cuales se centrarán los esfuerzos y recursos, sin desatender el resto.
Esos sectores son: el turismo, la industria biotecnológica y farmacéutica, el electroenergético relacionado con las fuentes renovables de energía, la producción de alimentos, la exportación de servicios profesionales y la construcción.
Para decirlo en buen cubano: la crudeza del momento nos exige establecer prioridades bien claras y definidas, para no regresar a los difíciles momentos del periodo especial.
Hoy tenemos como fortalezas una economía más diversificada e insertada internacionalmente, desarrollo turístico y de la industria biotecnológica y farmacéutica, mayores potencialidades para las exportaciones, superiores capacidades constructivas, redes hidráulicas, transporte y comunicaciones y reservas en el ahorro y la sustitución de importaciones, que es preciso aprovechar más.
Nos proponemos desarrollar una gestión de Gobierno con una administración pública y empresarial más eficiente, con menos trabas y burocracia, con mayor transparencia y participación; con un vínculo directo y permanente con las bases sociales; con una más eficaz comunicación social, mayor informatización, más investigaciones científicas afincadas en las demandas y necesidades, y un rol más activo y de mayor impacto de las universidades en la economía y la producción. 
Con el fortalecimiento de la empresa estatal socialista, que es nuestra mayor fuerza productiva; con el oído atento a quienes tienen conocimientos y experiencias que aportar; con visitas constantes a los territorios y comunidades; con un profundo y ágil ejercicio legislativo; con mayor autonomía para los municipios y un seguimiento sistemático a quienes aseguran los programas de desarrollo.
Sin temor al cambio; quitando todos los días un pedacito a los problemas; aprovechando al máximo las fortalezas de la dirección colectiva y defendiendo con disciplina y compromiso las orientaciones de nuestro Partido.
Librando una batalla ética permanente contra la corrupción y las ilegalidades; ordenando y fortaleciendo las formas de gestión no estatales; reanimando nuestras comunidades, e instalando la belleza y la cultura del detalle como prácticas de vida.
Rindiendo cuentas al pueblo y estimulando su participación indispensable en la solución de cada problema. Sistematizando las mejores prácticas. Venciendo la inercia de los cansados. Contagiando de entusiasmo y optimismo a los comprometidos. Entendiendo que la belleza del peor momento está en el tamaño de los desafíos.
Es infinita la lista de tareas, pero quiero detenerme en las que exigen acción más inmediata y convoco a todos a acompañarnos al asumirlas:
En primer lugar, la actualización del Plan de la Economía para las situaciones más complejas.
Nos proponemos poner en marcha de inmediato medidas económicas pendientes que tienen que ver con demandas y necesidades; con la reorganización del comercio interior; con el funcionamiento del sistema empresarial, las cooperativas agropecuarias y no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia.
La agricultura, las producciones exportables, el turismo, la sustitución de importaciones, la inversión extranjera y el encadenamiento productivo con toda la producción nacional posible, estarán en el centro de nuestras acciones como Gobierno.  
Ahora más que nunca es imprescindible ahorrar y controlar bien los recursos, fundamentalmente los energéticos, para que su uso aporte mayores rendimientos; gestionar adecuadamente los créditos y diferentes formas de financiamientos, con más hincapié en las inversiones.
En estas circunstancias es imprescindible atender y aprovechar todo el potencial presente en los recursos humanos y la fuerza de trabajo calificada con que contamos.
Seguiremos avanzando en el proceso de informatización de la sociedad y trabajando intensamente para mejorar los abastecimientos alimenticios, la vivienda y el transporte, la calidad de los servicios, aun en medio de las asfixiantes persecuciones financieras que hacen particularmente difícil, y a veces imposible, la importación de bienes y recursos de primera necesidad.
Compañeras y compañeros:
A esta Legislatura le esperan meses y acaso años intensos, pero debemos trabajar con la mayor celeridad posible para que la Constitución se vaya expresando en leyes más a tono con nuestro tiempo y necesidades. Y no tenemos derecho a demorar los cambios más tiempo que el absolutamente imprescindible.
Asumimos el mandato de cambiar todo lo que deba ser cambiado y corregir todo lo que entorpezca y retrase el camino a la prosperidad posible en el menor tiempo y con la mayor calidad.
Lo que sí no cambiará será nuestra actitud frente a los que sostienen la espada contra nosotros.
La respuesta es: No, señores imperialistas, los cubanos no nos rendimos, ni aceptamos leyes sobre nuestros destinos que estén fuera de la Constitución. En Cuba mandamos los cubanos y, por supuesto, las cubanas.
El título III no es peor que el I ni el II, que están en la cartera de acciones contra todo el pueblo de Cuba, sencillamente para robarnos las tierras, arrebatarnos las casas, apoderarse de los escasos recursos naturales y seducir y comprar a nuestra gente. Todo para castigarnos por ser el mal ejemplo que tantos pueblos oprimidos han querido seguir.
Nadie va a arrebatarnos, ni por la seducción ni por la fuerza, «la Patria que los padres nos ganaron de pie», como lo dijo en versos viriles Rubén Martínez Villena.
Cuba sigue confiando en sus fuerzas, en su dignidad y también en la fuerza y la dignidad de otras naciones soberanas e independientes. Pero sigue creyendo también en el pueblo norteamericano, en la Patria de Lincoln, que se avergüenza de quienes actúan al margen de la ley universal en nombre de toda la nación norteamericana.
Y miren si la historia reserva respuestas, que un día como el 11 de abril de 1959, hace exactamente 60 años, Fidel dijo –y con esto quiero terminar–:
«Nuestro pueblo será tanto más grande cuanto más grandes sean los obstáculos que tiene delante; más hablará de nuestro pueblo la historia cuanto más dificultades tenga que vencer; más justicia le hará el porvenir cuanto más se le calumnie hoy, y solo podrá decirse que aquí se organizó una sociedad donde todos los pueblos del mundo pudieron venir a aprender lo que era justicia, lo que era democracia, y que supo defenderla y supo sostenerla, y, aunque no sabemos lo que el destino nos depare, sí tenemos la seguridad suficiente para decir que nuestra Revolución triunfará porque sabremos defenderla, o que nuestro pueblo perecerá si es preciso perecer para defenderla».
Defendamos estas convicciones en las masivas manifestaciones populares, en toda Cuba, el próximo Primero de Mayo.
¡Nos veremos en las plazas de la Patria, porque somos Cuba y somos continuidad!
¡Patria o Muerte!
¡Seguiremos venciendo!
(Ovación.)

Nota: El resaltado en negritas es de HHC.