"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR
Fidel
lunes, 30 de diciembre de 2024
Creciente emigración priva a Cuba de capital humano
viernes, 19 de julio de 2024
Hoy somos menos de 10 millones de cubanos residentes. Comentario HHC
Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Yilena Héctor Rodríguez, Darío A. Extremera Peregrín, Deny Extremera San Martín, Abel Padrón Padilla
Durante el debate que siguió a la presentación del proyecto de Ley de Migración en el plenario del Parlamento, el diputado Juan Carlos Alfonso Fraga, vicejefe primero de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), expuso ante los diputados datos sobre la población efectiva de Cuba.
Según los datos de la ONEI, al 31 de diciembre de 2023 la población efectiva cubana era de 10 055 968 personas.
Desde entonces, dada la dinámica demográfica que se registra en lo transcurrido en los primeros meses del 2024, contracción del número de nacimientos y continuidad del movimiento de personas hacia el exterior desde los últimos meses del 2023, en la actualidad la población de Cuba es menor a 10 millones de habitantes y debe seguir decreciendo, afirmó el experto.
Ese significativo ajuste en la estructura demográfica repercute en planes, programas, proyectos de los ámbitos demográficos, económicos, sociales y ambientales, los cuales deben ser revisados y ajustados en el caso que proceda, comentó Alfonso Fraga.
En los tres últimos años, se ha intensificado la movilidad de la población cubana hacia el exterior, con estancias prolongadas fuera. Ello no queda reflejado en el cálculo de la población residente, de acuerdo con la metodología actual, al no ser definida como migrante una parte importante de esa población, según la legislación vigente (hasta dos años de permanencia en el exterior establecen el Decreto Ley aplicado desde el 2013 y la moratoria migratoria noviembre 2020).
Por esta razón −explicó el vicejefe primero de la ONEI−, se presentaron, analizaron y aprobaron criterios y algoritmos estadísticos que modifican las consideraciones metodológicas actuales asociadas a la variable migraciones, que se utiliza en el cálculo de la población anual, introduciendo el concepto de población con residencia efectiva.
Se considera población efectiva a toda la que, en un año calendario, nació en el país o en otro país, pero reside de forma permanente, acumuló 180 días o más de residencia en el mismo durante los últimos 365 días y no ha fallecido.
La condición de inmigrante o emigrante la da el tiempo de permanencia física en el país a lo largo de un año. El inmigrante, una vez que entra al país, debe acumular 180 días o más de permanencia en el mismo, en tanto el emigrante es aquel que en el año no acumuló 180 días o más de permanencia en el territorio nacional.
Con la introducción del concepto de población efectiva y el cambio metodológico, se sustraerá anualmente de la población efectiva a todas las personas fallecidas en el año calendario y las que permanecen o permanecieron fuera del país en viaje personal y no acumularon 180 días o más de residencia en el territorio nacional en los últimos 365 días.
“En ningún caso −aclaró el experto− se personaliza o se manejan los nombres y datos individuales de las personas”.
Agregó que es una medición estadística de la migración, que no tiene que ver con los derechos asociados a dicha condición. “El objetivo es obtener un saldo migratorio, para, en conjunto con los nacimientos (que suman) y las defunciones (que restan), calcular la población del país y sus territorios.
Según los datos de la ONEI, al 31 de diciembre del 2023 permanecían fuera del país 1 249 733 personas. Alrededor del 75% de ellas debían ser descontadas de la población, por no tener residencia efectiva en el país en el período 2021-2023.
Con el cálculo consiguiente (que toma en cuenta crecimiento natural: nacimientos y defunciones; inmigrantes; emigrantes y saldo migratorio) la población efectiva cubana se situaba en 10 055 968.
“Esa población efectiva es un 10.1% menor a la que se tenía al 31 de diciembre del 2020 y similar a la que Cuba registró en algún momento del año 1985”, comentó el experto de la ONEI.
Agregó que esa disminución poblacional se refleja, “en una u otra dirección (aumentando o disminuyendo su valor), en las tasas del movimiento demográfico y en la totalidad de otros indicadores per capita en los ámbitos económicos, sociales y ambientales, sin un significado valorativo de los mismos, sino solamente como resultado de comportamientos estadísticos”.
Alfonso Fraga expuso otros datos o tendencias que conforman el escenario de la dinámica demográfica cubana. Al respecto, se refirió al decrecimiento natural en los últimos tiempos: han muerto más personas que las que han nacido. “Hay 124 municipios con esa característica”, dijo, y agregó que en provincias como La Habana y Villa Clara ha estado ocurriendo por 15 años.
Comentario HHC: El principal activo que tiene un pais o una empresa, siempre es la fuerza de trabajo, y con los ajustes metodológicos de la ONEI , que no es ley, el 79.5 % esta en el rango de edades entre 15-59 años, casi es la edad mas util de los individuos, empezando en 17 y terminando en 65 años por ejemplo. Ahí hay un déficit laboral importante que solo se podra suplir con tecnología que incremente la productividad del trabajo, poder garantizar una tasa de natalidad que propicie el crecimiento de la población, y la estabilidad de la fuerza de trabajo.
miércoles, 10 de julio de 2024
La población de Cuba cayó un 18 % entre 2022 y 2023, según un estudio independiente
8 julio 2024
La Habana (EFE).- La población de Cuba cayó un 18 % entre 2022 y 2023, principalmente por la migración, hasta situarse en los 8,62 millones de personas, según un estudio demográfico independiente listo para su publicación al que ha tenido acceso EFE.
El estudio del reconocido economista y demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos trata de cifrar el efecto del masivo éxodo que sufre el país desde 2021 -principalmente por motivos económicos- y cubrir el hueco dejado por la falta de estadísticas oficiales al respecto.
El cálculo se basa en las cifras de cubanos que han llegado a EE.UU. entre octubre de 2021 y abril de 2024, que ascienden a 738.680 personas, según informaciones de las autoridades estadounidenses que combinan visados, paroles y llegadas irregulares.

Cuba baja su población por la migración
De ahí se extrapola el número total de migrantes, teniendo en cuenta el porcentaje de cubanos que marchan a EE.UU. con respecto al total de personas que dejan el país rumbo a cualquier destino, que para 2022 y 2023 el autor estima en un 33 % tomando como base las tendencias de años anteriores.
Esto arrojaría una cifra de migrantes para el período 2022-2023 de 1,79 millones de personas, una cifra sin precedentes en la historia cubana reciente.
En las grandes oleadas previas desde el triunfo de la revolución (1959), entre las que se incluyen la oleada inicial, los llamados vuelos de la libertad, el éxodo del Mariel y la crisis de los balseros, entre otras, salieron del país en total unas 620.000 personas, según distintos recuentos.
Más muertes que nacimientos
Si a esa cifra de migrantes se le suma el saldo negativo del crecimiento vegetativo, porque tanto en 2022 como en 2023 hubo muchas más muertes que nacimientos en la isla, la cifra de población a la que llega el autor es de 8,62 millones de personas.
La cifra inicial de habitantes que toma Albizu-Campos no son los 11,11 millones de personas que los informes de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) decían que vivían en Cuba a 31 de diciembre de 2021.
El autor considera que esa cifra “ficticia” y la corrige tomando como referencia los padrones electorales de 2013 y 2023. A su juicio, el valor de partida debe ser de 10,48 millones de personas.

“Cientos de miles de personas, a menudo con el apoyo financiero de familiares en el extranjero, notablemente Estados Unidos, han aceptado el reto y se han unido a los incontenibles flujos de emigrantes que buscan escapar de la pobreza o de la intolerancia política, a menudo de ambas”, dice Albizu-Campos.
Cuestioneamientos sobre las cifras oficiales
Las cifras oficiales cubanas no arrojan suficiente luz sobre el hecho migratorio reciente. En primer lugar porque Cuba sólo reconoce a un ciudadano que ha emigrado cuando pasan 24 meses de su salida del país.
En segundo lugar porque la crisis ha hecho que se posponga sin fecha la realización del censo de población que estaba planeado se hiciese en 2022.
El vicejefe de la ONEI, Juan Carlos Alfonso, aseguró en una reciente entrevista a EFE que el propósito de su departamento es realizar el censo en 2025. También reconoció que tienen estimados de emigración, pero que no se publican.
Economía en problemas en Cuba
La pandemia, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y las fallidas políticas económicas y monetarias han agravado desde 2020 problemas de la economía de Cuba.
La crisis se traduce en escasez de básicos (alimentos, medicinas, combustible), la inflación , los frecuentes apagones, cada vez más creciente dolarización de la economía y un éxodo migratorio inédito.
jueves, 1 de junio de 2023
¿Cuántos cubanos viven y viviran en Cuba?
(I)
OnCuba propone una mirada a los principales indicadores demográficos de la isla, según los datos oficiales, los cuales contemplan a todos los cubanos con residencia legal en el país.
La población cubana atraviesa desde hace años una compleja situación. La baja natalidad y el envejecimiento creciente marcan el escenario demográfico de la isla, una ecuación en la que los flujos migratorios resultan otra variable de peso.
No obstante, la pregunta que da título a este trabajo es, en realidad, imposible de responder con exactitud. No solo por la variabilidad de los indicadores demográficos —aun cuando estos mantengan bastante claras sus tendencias—, sino también por la complejidad de medir las cada vez más frecuentes entradas y salidas de cubanos del país. También por las disposiciones vigentes en materia migratoria.
Así lo reconocieron días atrás especialistas en el tema, al presentar a la prensa datos actuales y proyecciones sobre la población de Cuba. Preguntado por el impacto de la emigración en estas cifras, Juan Carlos Alfonso, vicejefe de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), confirmó que los cálculos y estimados oficiales se realizan teniendo en cuenta lo normado legalmente al respecto.
Siguiendo estas pautas, las personas que, aun estando fuera de la isla, mantienen su residencia legal en ella, se contabilizan oficialmente como parte de la población cubana. Y, como se recordará, según lo regulado por la ley, un cubano puede permanecer hasta 24 meses en el exterior sin perder su condición de residente en el país. A ello se suma la moratoria hoy vigente más allá de ese tiempo, establecida durante la pandemia.
Por tanto, dentro de los 11 089 511 habitantes con que contaba oficialmente Cuba al cierre de 2022 deben estar incluidos los alrededor de 300 mil cubanos que entraron de manera irregular en Estados Unidos el pasado año, según datos de las autoridades estadounidenses. Y también los que salieron de manera legal o ilegal rumbo a ese u otros destinos al menos en los últimos dos años.
Entonces, bien puede suponerse que el número de cubanos que están hoy en el país es en realidad inferior al de las estadísticas oficiales, algo que quizá hubiera podido verificarse en el censo previsto para septiembre pasado y pospuesto —por ahora— hasta 2025, debido a la crisis económica de la isla. Incluso, también es de suponer que dicho número sea inferior —y no poco— a los 11 millones, una cifra de la que, según las previsiones oficiales, no se descenderá hasta dentro de par de años.
Aun así, incluso con el margen de enmascaramiento que se deriva de esta situación, el panorama demográfico cubano está signado por el sostenido descenso de la población desde hace varios años, con más muertes que nacimientos, una tasa de fecundidad también decreciente y un grado de envejecimiento en ascenso. Todo ello entraña presentes y futuras tensiones al ya de por sí tenso escenario socioeconómico de Cuba.
Dicho esto, y sin perder de vista lo ya explicado sobre las pautas para calcular los datos oficiales, OnCuba propone una mirada a los principales indicadores demográficos del país, a partir de datos recientes ofrecidos por la ONEI. En un segundo trabajo, brindaremos las proyecciones futuras de la población de la isla, a partir de un estudio realizado sobre el tema por investigadores cubanos.
Finalmente, para una mejor comprensión de algunos de los indicadores reseñados, los invitamos a consultar un pequeño glosario incluido al final del texto, a continuación de los gráficos.












Glosario de indicadores demográficos
- Saldo migratorio externo: diferencia entre la inmigración (número de inmigrantes o repatriados) y la emigración (número de emigrantes) en un determinado lugar.
- Tasa de crecimiento: tasa que mide el aumento o disminución poblacional, a partir de los nacimientos, defunciones y el saldo migratorio externo e interno.
- Tasa de crecimiento natural: tasa que mide el aumento o disminución poblacional a partir del superávit o déficit de nacimientos en comparación con las muertes.
- Grado de urbanización: Porcentaje de la población urbana (la que vive en asentamientos con más de 2 mil habitantes) con respecto a la población total.
- Tasa global de fecundidad: Número promedio de hijos por mujer en un país o lugar. Cuando este número se encuentra por debajo de 2,1, se sitúa por debajo del llamado nivel de fecundidad de reemplazo, lo que significa que la población disminuirá con el transcurso del tiempo.
- Edad media: Edad promedio en una población. Se obtiene sumando todas las edades de las personas que componen esa población, y dividiendo esa suma por el número de dichas personas.
- Edad mediana: Valor que divide a la población en dos partes iguales. El 50 % de la población está por debajo de esa edad y el otro 50 %, por encima.
- Relación de dependencia (coeficiente de carga demográfica): medida demográfica que expresa la relación entre las personas potencialmente activas, por su edad, y las personas potencialmente dependientes (inactivas). Cantidad de personas dependientes (de 0 a 14 y de 60 y más años) por mil personas activas (de 15 a 59 años).
¿Cuántos cubanos vivirán en Cuba en 2055? 1
No hace falta tener una bola de cristal ni presumir de dones adivinatorios para saber que Cuba nunca llegará a los 12 millones de habitantes. De hecho, jamás los hubiera alcanzado, incluso si su tendencia actual no estuviese marcada por el retroceso.
Al menos, eso afirman los expertos.
De acuerdo con lo explicado hace unos días por Diego Enrique González, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE) de Cuba, en ninguno de los escenarios que los especialistas cubanos elaboran desde hace años, la población de la isla llegaba en algún momento hasta esa cifra.
En un escenario proyectado en 2008 y considerado como máximo, Cuba llegaba a 11,9 millones de habitantes en 2030. Luego se mantendría en ese entorno por poco tiempo y empezaría a descender a partir de 2035, según refirió González en conferencia de prensa. Y ya sabemos que esa proyección tampoco se cumplirá.
La población cubana está en picada desde hace varios años. La caída no está siendo muy abrupta, al menos de acuerdo con las cifras oficiales, pero sí sostenida.

Desde que en 2016 el país alcanzó su máximo histórico, con 11 239 234 habitantes, las estadísticas han ido marcha atrás hasta situarse por debajo de los 11 100 000 el pasado año. Y ello, incluso considerando dentro de la ecuación a todos los cubanos que mantienen su residencia legal en la isla, aun cuando no estén físicamente en ella.
Como referimos en un artículo previo, a partir de lo explicado a la prensa por directivos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), los cálculos oficiales se realizan teniendo en cuenta lo normado legalmente al respecto. Es decir, los emigrantes definitivos siguen siendo contemplados dentro de la población cubana hasta tanto no se les venza el tiempo — de al menos dos años— para no ser considerados como tal.
Este es un factor que, como mismo enmascara el escenario demográfico actual de Cuba, complejiza también las proyecciones futuras. Porque si resulta complejo seguir día a día los vaivenes de entradas y salidas, lo es mucho más predecir el comportamiento a mediano y largo plazo de los flujos migratorios, más allá de lo que dicten hoy las tendencias y pueda avizorarse desde una perspectiva general.
Entonces, si consideramos lo anterior, parece no ya engorroso, sino imposible, responder con relativa exactitud la pregunta que da título a este trabajo. No obstante, la ciencia no suele amedrentarse ante los desafíos, y frente a la incertidumbre y la imprecisión apela a la racionalidad y a los márgenes mensurables desde la lógica.
Así lo han hecho recién los demógrafos cubanos para ofrecer sus previsiones sobre la población de la isla, de cara a un futuro cercano y no tan cercano. Y el panorama que dibujan dichas proyecciones resulta, sin dudas, preocupante.
Baste decir que la ya de por sí compleja situación actual, según lo proyectado, no hará más que acentuarse. La baja natalidad, el envejecimiento creciente y la disminución de las mujeres en edad reproductiva se mantendrán como tendencia en la isla, con las lógicas y desfavorables repercusiones que ello entraña.
Al ritmo actual de decrecimiento, y aun teniendo en cuenta a los emigrados que no hayan perdido su residencia legal en el país, la población cubana no solo no llegará nunca a los 12 millones, sino que caerá por debajo de los 11 millones en apenas dos años. Y por debajo de los 10 y hasta de los 9 millones en las próximas décadas.
Mientras, el descenso en el número de personas en edad laboral y el aumento del coeficiente de carga demográfica —también conocido como relación de dependencia, el cual mide la cantidad de personas dependientes, por su edad, por cada mil activas— tensarán aún más las cuerdas del sufrido escenario socioeconómico cubano.
Ese es, según expertos cubanos, el escenario demográfico que le espera a la isla. A continuación, les dejamos entonces con las cifras proyectadas, las cuales fueron presentadas hace pocos días a la prensa por el director del CEPDE como anticipo a una próxima publicación oficial sobre el tema.















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