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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 17 de marzo de 2021

Política para la Agroecología en Cuba: Un aporte desde la ciencia

Por: Yaima Puig Meneses
17 marzo 2021 



El documento presentado en la provechosa jornada, reconoció el Presidente de la República en diálogo con los participantes, es resultado de ese primer encuentro. Foto: Estudios Revolución.




¿Cómo combinar agroecología con desarrollo social? ¿Cómo combinar la introducción de nuevas tecnologías, la modernidad, dentro de la agroecología? ¿Cómo concebir la mecanización de los procesos agroecológicos? Fueron algunas de las interrogantes que “puso sobre la mesa” el ingeniero Fernando Funes Monzote durante un nuevo intercambio del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con un grupo de científicos y expertos que trabajan en función de la soberanía alimentaria y la educación nutricional en el país.

Ingeniero Agrónomo y Doctor en Ecología de la Producción y Conservación de Recursos, tras dedicarse por más de 20 años a la investigación y la docencia, decidió emprender, en la práctica, el camino de la agroecología y, desde el 2011, lidera el proyecto agroecológico familiar “Finca Marta”, un espacio en el cual contribuye a la transformación del sistema agroalimentario cubano desde una experiencia local.

Sus conocimientos no solo tienen sobrados basamentos científicos, sino también prácticos. De ahí la importancia de las reflexiones que compartió en el Palacio de la Revolución con los participantes en el intercambio, luego de ser presentada la propuesta de Política para la Agroecología en Cuba.

La agroecología –subrayó Funes Monzote- no está reñida con la mecanización, ni con la utilización de nuevas prácticas y métodos que van emergiendo, como los sistemas más eficientes del uso del agua, sino que “está reñida con el mal uso de la tecnología, con la degradación del medio ambiente y con los riesgos que traen nuevas tecnologías que nos imponen nuevos retos para transformar el medio rural”.

Y como pilar fundamental para su desarrollo tiene en cuenta, en primer lugar, la experiencia tradicional campesina, una fuente inagotable de conocimiento que no puede obviarse en el desarrollo de nuestra agricultura, valoró.  “La modernidad nos va a aportar muchas cosas, pero no la capacidad y la resiliencia que tiene el agricultor, demostrada en el devenir de los años.”

Una política para el futuro de la nación


Durante un nuevo intercambio del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, con un grupo de científicos y expertos que trabajan en función de la soberanía alimentaria. Foto: Estudio Revolución.




Justamente cómo llegar a una política para la agroecología en Cuba fue una de las principales problemáticas discutidas nueve meses atrás, cuando los expertos y científicos del sector fueron convocados por primera vez a este tipo de encuentros en el Palacio de la Revolución, para encontrar respuestas desde la ciencia y la innovación a los problemas de la agricultura en la producción de alimentos.

El documento presentado en la provechosa jornada, reconoció el Presidente de la República en diálogo con los participantes, es resultado de ese primer encuentro. “Con este sistema de trabajo estamos dando continuidad a los planteamientos y no se van quedando elementos por el camino”, subrayó.

“Este es un aporte importante, es uno de los caminos, aunque no es el único, por el cual podemos llegar a un estado diferente en la producción de alimentos para nuestra población”, reflexionó el Jefe de Estado durante el intercambio, que estuvo dirigido por la viceprimera ministra Inés María Chapman Waugh.

Si bien la propuesta debe ser sometida aún a un amplio proceso de debate dentro del sector, Díaz-Canel reconoció el trabajo que se ha realizado para llegar a esta primera versión, orientada, entre otras cosas, a la innovación dentro de la agroecología, un camino para también contribuir a resolver el complejo problema de la producción de alimentos en el país.

Precisamente en ese camino, según detalló el doctor Giraldo Martín Martín, perteneciente a la Estación Experimental de Pastos y Forrajes “Indio Hatuey”, la propuesta de política tiene entre sus principales objetivos el de contribuir al fomento de una agricultura sostenible en armonía con el medio ambiente.

El trabajo desde la agroecología no es nuevo en Cuba, acotó, es algo en lo que desde hace mucho tiempo se han ido consolidando acciones para enfrentar la problemática del acceso a insumos que son importantes para la producción agropecuaria.

El primer gran paso que se dio en esa dirección, recordó, fue iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien incentivó el desarrollo de los programas de medios biológicos y biofertilizantes, y otros como el de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar que ha sido atendido directamente por el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Son cuatro los temas estratégicos que se han priorizado en el Plan de Soberanía Alimentaria Nacional en lo referido a la agroecología: disminuir la dependencia de las importaciones de alimentos e insumos; garantizar la calidad e inocuidad y disminuir las pérdidas y desperdicios de alimentos; consolidar los sistemas alimentarios territoriales; así como movilizar los sistemas educacionales, de la cultura y de comunicación para fortalecer la educación nutricional.

Un documento profundo y a tono con los “tiempos que corren” da vida a esta propuesta de política que, según consideró el doctor en ciencias Sergio Rodríguez Morales, director general del Instituto de Investigaciones de Viandas Tropicales, es de inestimable valor.

Al presentar el dictamen del texto, señaló, entre otros aspectos, la pertinencia de que en él se recoja la necesidad del encadenamiento entre todas las alternativas y tecnologías que existen para la producción de alimentos, con un enfoque agroecológico y sostenible, sin agredir al medio ambiente.

Si bien es importante reconocer los resultados alcanzados con el uso de la agroecología como alternativa tecnológica, puntualizó, debe quedar claramente definida su convivencia con alternativas convencionales de producción, cada una adecuada a los diferentes escenarios productivos y ecosistemas existentes en el país.

Fincas donde se hace agroecología


Hacer desde la ciencia es también un reto para la agroecología en Cuba.



Acerca de mejores maneras de hacer en la agricultura; los beneficios que significa el empleo de esta tecnología para la producción de alimentos; el aprovechamiento de los suelos; la urgencia de incrementar la cultura agroecológica en la sociedad cubana y otros tantos temas, se dialogó profundamente por espacio de casi dos horas.

Fernando Donis Infante, productor de Matanzas, compartió la experiencia de su finca “Cayo Piedra”, cuyos suelos se dedicaron por más de 50 años al cultivo de la caña. Esa práctica provocó la existencia de tierras totalmente degradadas, que demostraron muy poca productividad cuando se comenzaron a sembrar cultivos varios en ellos.

Tras el propósito de cambiar esa realidad, recuerda, la agroecología fue fundamental y de ella aprendimos muchísimo. “Hoy los resultados son fenomenales, sin el empleo de químicos”, aseguró.

Esta no es una agricultura de subsistencia, subrayó, “es una agricultura de alto potencial productivo, a partir de la cual se pueden lograr altos rendimientos, mejorar nuestros suelos y abastecer de alimentos al país”.

En la finca La Luisa, ubicada en Batabanó, provincia de Mayabeque, donde años atrás solo había terreno pedregoso, hoy Pedro Romero Estévez dispone de suelos productivos que ha sido posible acondicionar mejor gracias a los conocimientos adquiridos del vínculo con diferentes centros de ciencia.

Uno de los mayores retos de la actualidad radica en poder transmitir a los productores la confianza de que con técnicas agroecológicas sí se pueden producir alimentos en Cuba; esta finca es ejemplo de ello.

La estrategia, necesariamente, es seguir haciendo agroecología en nuestro país, consideró.

Al referirse a estos temas, el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, señaló que estas prácticas tienen que ser vistas como algo “súper necesario”, que darán respaldo a la producción de alimentos, y la soberanía alimentaria que estamos defendiendo, por lo que implica en lo económico y en lo social para el país.

Llevar exitosamente a la práctica las ideas y acciones que se han definido como parte de la propuesta de Política para la Agroecología en Cuba, es uno de los grandes retos que deja a partir de ahora este documento.

Tal y como dijera Fernando Funes Monzote en un momento de la jornada, el objetivo mayor es lograr que lo diseñado realmente tribute en beneficio del país, de la población cubana y de manera general al desarrollo de nuestro sistema agrícola.

Hacer desde la ciencia es también un reto para la agroecología en Cuba.

DE ACUERDO CON BENAVIDES Y +

Por Jorge Gómez Barata

Recientes declaraciones de altos funcionarios cubanos a cargo de las inversiones extranjeras acerca de la posibilidad de que emigrados cubanos puedan invertir en el país han movido las tintas. Al respecto Joaquín Benavides, ex ministro del trabajo, ha publicado un artículo que, en cuestión de horas ha sido comentado por media docena de destacados economistas cubanos.

El intercambio me ha hecho recordar que, en la Primera Conferencia Nación y Emigración en 1994, en la que, por razones de trabajo, estuve presente, el asunto fue presentado por los emigrados de un modo más global. La pregunta era entonces: ¿Pueden los emigrados cubanos participar en los procesos económicos nacionales?

La interrogante tenía “filo, contrafilo y punta”, entonces cuando no existía el sector privado y los cubanos en la Isla participaban en los procesos económicos como obreros, empleados o funcionarios, no en calidad de actores individuales, el fondo del debate era si los emigrados cubanos que, oficialmente seguían siendo ciudadanos cubanos y poseían pasaporte expedido por el estado cubano, “eran o no cubanos de segunda”

Al respecto hubo un interesante lance al indagarse si los emigrados podían participar además los procesos políticos, sociales y culturales y por ejemplo formar parte de organizaciones como la UNEAC, la UPEC, a lo cual Abel Prieto, que estaba presente, dio respuestas atinadas, de matriz aperturista y con la cuales pues, desde sus cargos en el estado y la UNEAC fue consecuente. La guinda del pastel fueron las reflexiones acerca de si los residentes en el extranjero en algún momento podrían votar en las elecciones.

Sobre el último asunto tomó la palabra Eusebio Leal (†), un prohombre que no necesita presentación, dijo más o menos (estoy acudiendo a la memoria) “Sueño con ver el día en que los cubanos residentes en el extranjero hagan fila para votar en los consulados cubanos…” Los aplausos no premiaron solo la belleza de las palabras sino sus esencias permeadas de un profundo humanismo y de un acendrado patriotismo.

Horas después tomó la palabra Ricardo Alarcón, que tampoco necesita presentación quien explicó que, en aquel momento, no era posible dar a los emigrados derecho al voto debido a que los procesos electorales se organizaban territorialmente, es decir los cubanos postulaban candidatos y elegían a delegados en las circunscripciones de los barrios en los cuales residían.

Un emigrado, colocó una “Pica en Flandes” al razonar: En la mañana Eusebio nos dio el derecho al voto y en la tarde Alarcón nos lo quitó… ¿Qué hacer y qué creer? Eusebio volvió usar de la palabra. “Ni Alarcón ni yo damos ni quitamos derechos… es la vida que fluye…” y desde su butaca, al lado de la mía Nicolás Ríos levantó la voz para declarar: “La verdad es mezcla…”

En cuanto al tema económico ocurrió algo análogo: A la pregunta de si los cubanos podían no invertir en Cuba, Carlos Lage dio una respuesta salomónica, que por cierto todavía esta esencialmente vigente. El entonces vicepresidente dijo: “Si, pueden hacerlo, siempre y cuando cumplan los requisitos de todos los demás inversionistas extranjeros que deben aportar capital, tecnología y mercado…” De ese modo cerró el juego, porque los emigrados hablaban de pequeños negocios y de empresas familiares, no de mega inversiones.

Yo que tuve responsabilidades en la promoción de aquellos debates buscaba otra cosa, la política. La idea era que alguno emigrados radicados en los Estados Unidos recibirá autorización legal* para invertir en Cuba y fundar un negocio, de modo que, al violar las leyes del bloqueo, podía ser procesado lo cual haría posible, por primera vez que una corte americana se examinara la legalidad del bloqueo.

En cualquier caso, Estados Unidos, defensor de la libre empresa y la propiedad privada seria colocado ante la paradoja de impedirle a sus ciudadanos que ejercieran tal derecho. Todavía me seduce la idea de confrontar a los Estados Unidos con los Estados Unidos.
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Dos anécdotas. Eddy Levy, lamentablemente invidente, propuso lo siguiente: “Permítanme regresar legalmente a Cuba, permítanme comprar una casa en Cuba donde fijaré mi residencia y comunicaré al organismo norteamericano competente que me remita mi pensión como jubilado y deshabilitado a esa dirección…”

Ese organismo, explicaba Eddy aludirá que no podía ser por el embargo, ante lo cual él acudiría a una corte americana. No creo ―dijo― que haya un juez en Estados Unidos que prohíba a un ciego americano vivir y recibir su pensión por deshabilitado donde le dé la gana…” Obviamente el plan no pudo realizarse.

Desde otra orilla, aunque sin mala fe, un emigrado realizó una profesión de fe: “Soy ciudadano americano y es lo que quiero ser , por tanto, esta discusión no me concierne. No obstante, parafraseando a Voltaire: Sin estar de acuerdo con mis coterráneos emigrados, haría todo por defender lo que creen que son sus derechos…”

A los argumentos de Joaquín Benavides con los cuales concuerdo añado que en sus esencias más profundas el asunto de las relaciones con la emigración trasciende con mucho, con muchísimo diría, las cuestiones económicas, de por sí sumamente complejas, y no son competencia de un ministerio, sino de la máxima dirección del país, especialmente del Partido que debe pronunciarse integralmente sobre tales asuntos, de la Asamblea Nacional a quien corresponde legislar y del Presidente de la República quien debe conducir un proceso que concierne al estado y a la nación en su conjunto.

Dos notas

1. Debido a que la Conferencia, de cierto modo era continuidad de los diálogos con la Comunidad Cubana en el Exterior de 1978, los organizadores utilizaban es término “diálogo” para referirse al evento. En cierta ocasión, Fidel sugirió: “No digan diálogo porque esa palabra sugiere “partes” y aquí no hay partes”. Todos entendieron que se trataba de un encuentro entre cubanos. La idea de que los cubanos radicados en ultramar sean considerados extranjeros es inaceptable. Tratarlos como “inversionistas extranjeros” no es resuelve el asunto, sino que lo enreda.

2. Por razones conocidas, antes de la existencia del estado de derecho en Cuba existía cierta discrecionalidad en la aplicación de la ley y podía considerarse “legal” una acción “autorizada administrativamente”. Sin embargo, los emigrados radicados en Estados Unidos insistían en que lo legal es lo que está amparado por leyes y no simplemente aquello que está autorizado.

Arribo de turistas a Cuba decrece en los dos primeros meses de 2021. Comentario HHC

 

En medio de la pandemia del nuevo coronavirus, el arribo de turistas a Cuba decreció en 95.5% durante los meses de enero y febrero en comparación con igual periodo del pasado año, afirmó este lunes el académico y profesor universitario José Luis Perelló en entrevista con la agencia china de noticias Xinhua.

“Durante los dos primeros meses de 2021 llegaron a la isla unos 35 600 viajeros internacionales, que representan el 4.5% de los 792 507 visitantes foráneos totalizados al cierre de febrero de 2020”, informó el especialista.

Perelló comentó que la reanimación del turismo en Cuba no solo dependerá del control de la pandemia a nivel doméstico, sino también del éxito en los procesos de vacunación en Canadá, España, Alemania, Inglaterra y Francia, principales mercados emisores de turistas hacia el país.

Puntualizó que la recuperación del sector aeronáutico, así como de los ingresos de los viajeros, es fundamental para la vuelta a la normalidad del turismo internacional tras “el duro golpe” provocado por la emergencia sanitaria.

“Las personas pudieran estar inmunizadas y no disponer de ingresos para viajar”, agregó.

El Ministerio de Turismo informó a inicios de 2021 que poco más de un millón de viajeros internacionales llegaron a Cuba el pasado año, cifra muy por debajo de los 4.5 millones que se esperaba antes de la aparición del SARS-CoV-2.

Cuba sobrepasó la cifra de un millón de turistas en 1996, y alcanzó récord de 4.7 millones de visitantes al cierre de 2017, en medio del incremento del bloqueo de Estados Unidos durante el primer año de la Administración Trump.

Antes de la detección de los primeros casos de COVID-19 en el país, la industria del turismo representaba más del 10% del producto interno bruto cubano..

(Con información de Canal Caribe)

Comentario HHC: Pues era previsible, teniendo en cuenta que el primer trimestre, temporada alta del turismo,  del 2020 , todavía no incidían en toda su magnitud  la pandemia.  Estoy esperando  por las estadísticas de Llegadas de Visitantes de Enero 2021 que sean publicadas por la ONEI, no porque desconfíe de las declaraciones del profesor Perelló,  sino porque no se aportan datos por países.

Hay que evaluar, la apertura de nuestras fronteras  en diciembre 2020- enero 2021 que provocó el tercer rebrote  de la covid 19 , y fue señalado por nuestras autoridades de origen externo  su causa., en lo fundamental ¿ Cuál fue el costo - beneficio de esa apertura?. 

Agricultura cubana apuesta por mejores maquinarias para la producción de arroz

REDACCIÓN ACN 17 MARZO 2021

Maquinarias para la producción de arroz

La Habana, 17 mar (ACN) En Cuba la producción de arroz es una tarea priorizada por su importancia para la dieta de la población, y para aumentar los niveles de disponibilidad del grano se ejecutan diversos programas de desarrollo que incluyen la importación y producción nacional de maquinarias.

Actualmente para abastecer al país de la cantidad necesaria de arroz se importan más de las dos terceras partes del total demandado, por lo regular de regiones muy lejanas.

La estrategia que se persigue es aumentar entonces las producciones nacionales, lo que garantizaría una mayor estabilidad y menores gastos, sin embargo, se requiere para ello una enorme cantidad de agua, en un país de escasos potenciales hidráulicos y con períodos de grandes sequías.

Arcadio Ríos Hernández, investigador titular del Instituto de Investigaciones de Ingeniería Agrícola (IAgric) explicó en una nota de prensa publicada en el sitio web del Ministerio de Agricultura (Minag) que, además, se precisan máquinas agrícolas, fertilizantes, secaderos, molinos, silos de almacenaje, insumos cada vez más caros en los mercados internacionales.

El Plan Estratégico del Desarrollo del Sector Agropecuario hasta 2030, elaborado por el Minag, prevé ampliar las áreas con características para la siembra de arroz e incrementar el proceso inversionista y de modernización de la cadena agroindustrial.

Asimismo, el Programa Integral de Desarrollo del Arroz, uno de los de mayor volumen de inversiones en la agricultura cubana, incluye la importación y producción nacional de una amplia gama de equipos en todo el proceso de producción del cereal.

El Programa, aprobado en 2011, incluye un monto de inversiones de 889,5 millones de dólares de presupuesto total para su ejecución, que está hasta el momento en más de un 85 por ciento.

Hoy se encuentran en etapa de introducción tractores de diversas potencias y portes, sembradoras y cosechadoras, que son de importación, hasta la producción nacional de gradas, fertilizadoras, niveladores de tierra, tractolvas, remolques, pipas y talleres móviles, informó el especialista.

También está previsto importar equipos para brigadas de transformación de campos, entre ellos, motoniveladoras, buldóceres y medios de nivelación láser.

La recuperación, modernización y construcción de los secaderos del grano, los molinos y los silos de almacenamiento, y el uso de la aviación agrícola destinada a labores de siembra, fertilización y aplicación de productos químicos y biológicos, son otras de las prioridades.

Como parte de este programa se modernizan los medios e instalaciones para el riego de las plantaciones arroceras, en respuesta también al interés del país de asegurar el cumplimiento de los programas de producción de arroz, frijol, maíz y otros granos que garanticen el incremento productivo, para contribuir a la reducción gradual de las importaciones de estos productos y aumentar el consumo.

La terminación de las inversiones que se realizan en la agricultura en general se encuentra entre las de mayor prioridad, no solo para reducir las importaciones de alimentos, sino también para sortear el impacto en la Isla de la crisis económica mundial generada por la COVID-19.

Política exterior de EEUU y salud en Nuestramérica

Por: Julio C. Gambina
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El nombre oficial es Estados Unidos de América, USA en inglés. En la jerga mundial se habla de “americanos” para referirse a los ciudadanos de ese país, por lo que José Martí acuñó la designación de “nuestra América” al territorio al sur del Río Bravo, diferenciando el estado de situación de la región americana hacia 1891. La aclaración viene a cuento de quienes se sorprenden por el uso del vocablo “Nuestramérica” o “nuestroamericano/a”, que distingue a la EEUU y a Canadá por un lado y a la América Latina y al Caribe por el otro bajo un apelativo que los unifica en un destino común: la patria grande.

La introducción tiene relación con una consideración generalmente aceptada e incluso inscrita en la política exterior estadounidense de considerar a toda la América como territorio propio y, por ende, sujeta a intromisión. Existe una larga historia de intromisión estadounidense, justificada desde la defensa de los intereses nacionales de ese país imperialista. En ese sentido me llamó la atención el reporte de salud 2020 del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU[1]. Una curiosidad, en el sitio figura como “informe 2019” y al ingresar al documento, aparece el reporte citado con información sobre el 2020[2].

El documento tiene una introducción a cargo de Alex M. Azar II, el Secretario de Salud y Servicios Humanos del gobierno Trump. Entre muchos aspectos interesantes me concentro en el capítulo referido a la protección de la salud de los “americanos” en dónde vivan, estudien, trabajen (objetivo 2). En la página 49 del texto puede leerse que la Oficina de Asuntos Globales (OGA):

“utilizó las relaciones diplomáticas en la región de las Américas para mitigar los esfuerzos de los estados, incluidos Cuba, Venezuela y Rusia, que están trabajando para aumentar su influencia en la región en detrimento de la seguridad de Estados Unidos.”

Para ser enfáticos: la diplomacia estadounidense contrarrestó la iniciativa de otros Estados, especialmente Cuba, Venezuela y Rusia, los que afectan la “seguridad de EEUU”. Una grosería reconocida en un documento oficial de una agencia estadounidense. El mismo informe señala que la Oficina de Asuntos Globales (OGA) coordinó:

“con otras agencias gubernamentales de EE. UU. para fortalecer los lazos diplomáticos y ofrecer servicios técnicos y asistencia humanitaria para disuadir a los países de la región de aceptar ayuda de estos estados mal intencionados. Los ejemplos incluyen el uso de la oficina del Agregado de Salud de OGA para persuadir a Brasil de rechazar la vacuna rusa COVID-19 y ofrecer asistencia técnica a los CDC en lugar de que Panamá acepte una oferta de médicos cubanos.”

Más claro imposible. EEUU boicoteó el acceso de Brasil a la vacuna de origen ruso “Sputnik V”, siendo el país de la región más afectado y el segundo en todo el mundo (luego de EEUU) en cantidad de contagios (11.519.609) y muertes (2.665.749) por el COVID19.[3] La situación de colapso actual está asociado a la afinidad electiva entre la política de Donald Trump y de Jair Bolsonaro. Pero también se explicita la intervención para el rechazo de Panamá a la presencia solidaria de la Misión de Salud de personal cubano, tal como sí ocurrió en varios países, entre otros en Italia. Panamá acusa a la fecha, según la fuente citada 348.155 contagios y 6.005 fallecidos. Vale mencionar que la Misión sanitaria de Cuba está siendo candidata al Premio Nobel de la Paz por un conjunto de organizaciones y personalidades del mundo. Resulta interesante leer al respecto:

“El Consejo de Asuntos Hemisféricos (Council on Hemispheric Affairs, COHA) se complace en anunciar que ha postulado formalmente a la Brigada Médica Internacional Henry Reeve para el Premio Nobel de la Paz 2021, en una presentación formal entregada el pasado 22 de enero, al Comité del Premio Nobel en la ciudad de Estocolmo, Suecia. Por más de 40 años el COHA ha proporcionado un análisis ético y crítico de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, además de estudiar la cultura, políticas y programas sociales de Cuba. Desde sus primeros años, la Brigada Médica Internacional Henry Reeve, patrocinada por el gobierno de Cuba, ha brindado suministros médicos y cuidados de salud de alta calidad a cientos de miles de personas desfavorecidas y desatendidas a través del mundo. Los servicios que ha brindado incluyen tanto la prevención como el tratamiento. A través de la construcción de puentes de entendimiento entre diferentes países, independientemente de sus culturas e ideologías, el mensaje que ha enviado la Brigada Henry Reeve es de solidaridad y paz. Es en este sentido que la Brigada Henry Reeve representa lo mejor de la cooperación internacional por el bien de la humanidad.”[4]

En el mismo reporte del saliente Secretario de Salud de EEUU se lee el beneplácito por el restablecimiento de la cooperación con Bolivia durante el 2020 poniendo de manifiesto que ello contribuye a:

“Fortalecer los lazos en la región, lo que es importante para influir en los foros regionales y multilaterales, incluida la Organización Panamericana de la Salud. Mejorar las relaciones y la colaboración técnica también es importante para la seguridad sanitaria de Estados Unidos y aumentar la capacidad de Bolivia para prevenir, detectar y responder a brotes.”

No hay dudas de los intereses en juego para la política exterior de EEUU, especialmente en su manipulación en los organismos internacionales, caso de la OMS o la OPS. Respecto de la mención a Bolivia, resulta de interés recordar que en estos días fueron capturados para enjuiciamiento a las/os principales responsables del golpe de Estado en Bolivia de fines del 2019, los mismos que restablecieron esas relaciones destacadas por el funcionario de Trump en salud. Lo mejor para Nuestramérica, fuertemente afectada por el COVID19 y la dependencia capitalista es la consolidación de un proyecto de emancipación.

Buenos Aires, 16 de marzo de 2021

 



[1] Reporte anual 2020, en: https://www.hhs.gov/sites/default/files/2020-annual-report.pdf (consultado el 16/03/2021)

[2] Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. (HHS), en: https://www.hhs.gov/about/index.html

[4] Council on Hemispheric Affairs, COHA. COHA tiene el honor de nominar a la Brigada Médica Internacional Henry Reeve para el Premio Nobel de la Paz 2021, en: https://www.coha.org/coha-tiene-el-honor-de-nominar-a-la-brigada-medica-internacional-henry-reeve-para-el-premio-nobel-de-la-paz-2021/

La estrategia cubana para desarrollar vacunas contra la COVID-19 (+Video)

 A más tardar en el mes de agosto se habrán fabricado las dosis requeridas para inmunizar a toda la población cubana

Un grupo de instituciones científicas cubanas diseña nuevos antígenos para vacunas contra las nuevas cepas del SARS-COV-2 que vienen apareciendo en el mundo, y para otras que podrían surgir. Foto: BioCubaFarma

Apenas unos meses después de haber aparecido en China la epidemia de la COVID-19 (diciembre de 2019),  la máxima dirección del país exhortó a los científicos cubanos a trabajar fuerte para tener soberanía en la creación de nuestras propias vacunas.

Se trataba, sin duda, del más grande reto enfrentado por la comunidad de investigadores de la Mayor de las Antillas, que aunó esfuerzos, creatividad, talento, perseverancia y consagración en el logro de tan anhelado objetivo.

Hoy, dicho empeño integrador muestra sus frutos con la existencia de cinco candidatos vacunales, lo cual convierte a Cuba en el país de Latinoamérica y el Caribe con mayor avance en el tema, además de ponerlo en condiciones de inmunizar a su población antes de finalizar 2021.

Como refiere a Granma el doctor en Ciencias Eduardo Martínez Díaz, presidente del grupo empresarial de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica (BioCubaFarma), la estrategia cubana de desarrollo de vacunas contra la COVID-19 se inspiró, desde el inicio, en la convicción del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz de que sí se puede, en el desafío lanzado por el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, de tratar de tenerlas en el menor tiempo posible, y en la capacidad de lucha y victoria de nuestro pueblo.

«La misma ha estado basada en cuatro pilares fundamentales: el alto nivel alcanzado por la Industria Biofarmacéutica, con gran experiencia en la investigación y producción de vacunas; la fortaleza del sistema nacional de Salud Pública, disponer de científicos y tecnólogos experimentados, comprometidos con la Patria y la Revolución, y la unidad e integración que han caracterizado a todo el proceso».

Concebida en equipo, la estrategia fue conciliada con el Ministerio de Salud Pública y acompañada por las más altas autoridades del Estado y del Partido. Tuvo, como paso inicial, la convocatoria a las instituciones que atesoran larga

experiencia en la producción de vacunas, principalmente el Instituto Finlay de Vacunas y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, precisó el doctor Martínez Díaz.

«Adoptamos un sistema de trabajo donde, de forma sistemática, el personal involucrado compartía ideas, se socializaban los conocimientos adquiridos de las informaciones públicas y las experiencias propias, todo en el marco del Consejo Científico de BioCubaFarma, y articulado con el Grupo Técnico Nacional para la lucha contra la COVID-19».

En un inicio, aseveró, llegamos a tener en ideas y diseños más de 40 posibles variantes de candidatos vacunales, a partir de que se concibieron diferentes antígenos con distintas fuentes de obtención y diversas formulaciones.

Sin excepción, la totalidad de ellos estaba basada en plataformas tecnológicas presentes en nuestras instituciones, puntualizó el Presidente de BioCubaFarma.

«Tras culminar los análisis teóricos y las evaluaciones de los resultados prácticos observados, fuimos reduciendo la relación y concentrando los esfuerzos en aquellas más viables. Definimos que el antígeno para utilizar en nuestras vacunas sería el Dominio de Unión al Receptor (rbd, por su sigla en inglés) de la proteína de la superficie del virus (proteína s o espiga)».

Luego decidimos obtener el referido antígeno de dos fuentes diferentes (células de mamíferos y células de levaduras), y se diseñaron varias formulaciones, utilizando diferentes concentraciones del antígeno. Igualmente, concebimos también distintos esquemas de inmunización y dos rutas de administración, intramuscular y nasal, afirmó.

«Así surgieron nuestros cinco candidatos vacunales Soberana 01, Soberana 02, Soberana Plus, Abdala y Mambisa, que pasaron a ser evaluados en los estudios clínicos en humanos».

Hasta la fecha, los resultados son positivos, en particular en los casos de Soberana 02 (se encuentra en la fase iii de ensayo clínico) y Abdala, que esperamos pasen a la etapa final de evaluación en los próximos días. Ambos candidatos vacunales son muy seguros y solo han sido reportados eventos adversos leves, al tiempo que inducen una elevada respuesta inmunológica, generando anticuerpos que neutralizan la entrada del virus a las células, precisó nuestro interlocutor.

Indicó que, a medida que se fueron perfilando las diferentes variantes de vacunas, se fueron estructurando los sistemas productivos de modo tal que, una vez demostrada la seguridad y eficacia, pudiéramos disponer de millones de dosis.

Las cuatro vacunas de la soberanía protegerán a este pueblo digno y gigante, del cual son sus legítimas hijas. Foto: BioCubaFarma

«Estos son específicos de cada vacuna, es decir, no compiten entre sí, y las capacidades con que contamos son significativas. A más tardar, en el mes de agosto habremos fabricado las dosis requeridas para inmunizar a toda nuestra población, y luego seguiremos produciéndolas, a fin de suministrarlas a otros países amigos», acotó.

Señaló que, paralelamente al trabajo desarrollado, Cuba viene colaborando con un grupo de naciones a las cuales nos une una tradición de trabajo conjunto en el sector de la biotecnología, a fin de valorar la posibilidad de realizar estudios clínicos de nuestros candidatos vacunales, establecer alianzas productivas y buscar vacunas universales contra los coronavirus, entre otros temas.

«Dentro de la estrategia, hemos tenido en cuenta también la aparición de nuevas variantes del virus, por eso un grupo de investigadores del Instituto de Medicina Tropical (IPK) Pedro Kourí, de la Universidad de Ciencias Informáticas (uci) y de BioCubaFarma, estudian y modelan las nuevas mutaciones que vienen apareciendo en el mundo, y otras que podrían surgir».

Lo anterior puede afectar la capacidad de neutralización de los anticuerpos inducidos por las vacunas actuales, de ahí nuestro propósito de diseñar nuevos antígenos para vacunas contra las nuevas cepas del SARS-COV-2. En estos momentos, ya hemos desarrollado algunos que contienen las mutaciones presentes en las variantes detectadas en distintos países, subrayó.

Para el doctor Eduardo Martínez Díaz, la integración ha sido clave en la rápida obtención de tan importantes resultados. «No hemos podido disponer de grandes recursos financieros y, debido al férreo bloqueo económico de ee. uu., varios proveedores nos negaron el suministro de materiales y equipos», denunció.

«Sin esos obstáculos, hubiéramos avanzado aún más rápido, la fuerza y empuje con la que se ha trabajado ha sido muy grande. Estamos seguros de que vamos a llegar a la meta, es la fuerza de un país dispuesto a seguir resistiendo y venciendo», concluyó.

LA FÓRMULA PUTIN / LAVROV

Por Jorge Gómez Barata

La mala salud de Boris Yeltsin frustró los planes de Estados Unidos para anular a Rusia como actor fundamental de la política mundial.

Consciente o no, Yeltsin iba camino de permitir que el poderío nuclear heredado de la URSS y consiguientemente la influencia política de la ex superpotencia fueran liquidados o debilitados drásticamente. No obstante, sintiéndose enfermo promovió a Vladimir Putin, una movida que salvó al país y con la cual occidente no contaba.

Al asumir el poder, Putin abrió el juego y sin renunciar a la aproximación a occidente, cosa que todavía procura, buscó ese cometido mediante la recuperación de la económica, el reforzamiento de las capacidades militares, principalmente en la esfera nuclear y en la producción de armas avanzadas, y no en las concesiones, como hacía su predecesor.

Todo ello está machihembrado con una política exterior basada en firmeza y moderación, la cual conduce a una especie de “confrontación blanda” que, si bien no impide las sanciones, conjura los desbordes.

En conjunto el enfoque político proporciona a Putin legitimidad y un extraordinario apoyo popular.

Ante las sucesivas tandas de castigos económicos impuestos por Estados Unidos y la Unión Europea por pretextos como Crimea, Ucrania, Siria, Oleoductos, el opositor Alexéi Navalni y otros casos, la cúpula rusa ejercitan una fórmula, según la cual: “Rusia responde apropiadamente, sin afectar sus intereses”. De ese modo evitan el clásico “tiro en el pie”.

Esa política, que se aparta de toda utopía y solo toma en cuenta datos de la realidad, asume que, aun cuando, por su potencia nuclear, temible flota de submarinos, aviación estratégica, producción de armamentos avanzados y por el asiento como miembro permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia es una superpotencia, su impacto en la economía, el comercio y las finanzas globales es limitado.

A ello se añade que, por razones históricas el país que heredó los prejuicios contra el comunismo y carga con los estigmas de la “rusofobia”, no cuenta con alianzas políticas relevantes en Europa ni en el Tercer Mundo y, excepto las bases en Siria no dispone de posesiones en ultramar y sus confrontaciones económicas con occidente son asimétricas.

Capítulo aparte son las relaciones con China y los esfuerzos para forjar una alianza estratégica que forman un empeño de largo plazo y gran complejidad y que, en cualquier caso, está cooptado por los intereses y la política exterior china que procura sus propios objetivos.

De ahí el realismo de la diplomacia que trata de evitar la escalada de las confrontaciones y, sin ofrecer la otra mejilla, es portadora de “ramos de olivo”. Tanto Putin como su canciller, Lavrov impiden desbordes propagandísticos y retóricos, excluyen la improvisación y tratan a Estados Unidos y a los países occidentales de “socios” y, aun cuando se enfrentan en algunos escenarios como Siria, la noción de “enemigos” no forma parte de su práctica ni de su retórica.

Tal enfoque es sostenible porque entre Rusia y occidente no existen diferencias ideológicas esenciales. Según la aprecio, la fórmula Putin / Lavrov consiste en

(1) Evitar las respuestas excesivamente drásticas, no traspasar líneas de no retorno ni convertir en permanentes desavenencias circunstanciales. (2) Evitar los excesos retóricos y no “matar gorriones a cañonazos''. (3) No apartarse de los hechos ni mezclar estrategia con táctica. (4) No involucrarse ni invertir capital
político en conflictos en el extranjero en los cuales su participación no sea significativa. (5) Reconocer la pertinencia de la coexistencia pacífica.

La fórmula de Lavrov me recordó la orientación que John F. Kennedy impartió a su hermano Robert cuando, en un instante de extrema tensión, durante la Crisis de los Misiles de 1962, partía a entrevistarse con el embajador ruso en Washington, Anatoly Dobrinin:  “Presiona a Kruschev al límite ―le indicó―, hazlo retroceder cuanto puedas, pero no lo empujes un centímetro más atrás de donde debe estar…” Allá nos vemos.