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domingo, 3 de abril de 2022

¿Por qué HOLANDA es el LÍDER MUNDIAL de AGRICULTURA? - VisualPolitik



Comentario HHC: Tenemos todas las posibilidades en nuestro país. ¿Podremos hacer algo mínimamente parecido? Es decir, producir grandes cantidades de alimentos mediante la ciencia, en poco espacio, y en paralelo aprovechar la agroecología, la misma que se habló recientemente en la mesa redonda, donde la Finca Marta y su protagonista, Funes, explicaron sus resultados.


Por cierto, la Finca Marta fue uno de los últimos lugares que visito el Comandante en Jefe, muy interesado por la experiencia. La FAO además publicó el libro de Funes " La metáfora del pozo" para su divulgación, y aquí les comparto el link del mismo para el que quiera descargarlo https://www.fao.org/3/cb3096es/cb3096es.pdf?fbclid=IwAR0cBrjXn1XGQB5Fr80ole4vbJAZvp8BBiVun7cPsNeM2OZU7mPUlo9PZn4


Además, Finca Marta tiene una web, con todo el trabajo que realiza, incluso asesorías. http://fincamarta.com/

domingo, 5 de diciembre de 2021

Holanda revoluciona la agricultura: exporta más alimentos que España y Francia juntas con métodos sostenibles

Holanda, más pequeña que Aragón, es el segundo exportador de alimentos
Se producen muchos más tomates y patatas usando menos agua
Se enriquece la tierra y se climatizan los invernaderos para que produzcan


Foto de fresas cultivadas en invernaderos holandeses. Dreasmtime


Holanda está a punto de cerrar un año récord en lo que a exportaciones de productos agroalimentarios se refiere. A falta de confirmar los datos del mes de diciembre, este pequeño país habrá exportado unos 80.000 millones de euros en productos agroalimentarios, más que España, Italia y Portugal juntos. Esta cifra impresionante es producto de años de investigación y desarrollo de nuevas técnicas que están multiplicando la productividad de este sector en Holanda.

Según la base de datos del Instituto Español de Comercio Exterior, Países Bajos es el mayor exportador de Europa de productos agroalimentarios, por encima de potencias como Francia o Alemania, a pesar de ser un país más pequeño que Aragón y con 17 millones de habitantes. Si bien es cierto que una parte de esas exportaciones son alimentos que han sido importados previamente (Holanda es centro de distribución en Europa), las exportaciones netas siguen siendo las más elevadas de Europa.

Las regiones agrícolas de Países Bajos presentan una curiosa panorámica si se observan desde el aire. Los campos están cubiertos por modernos invernaderos que reflejan la luz del sol por el día y se iluminan por la noche. Estos espacios de cultivo están climatizados y permiten que un país situado al norte de Europa sea una potencia mundial en el cultivo de patatas, cebollas, tomates o fresas.


Un invernadero de producción de tomates en Holanda. // Fuente: Dreamstime

No obstante, lo más importante es que el espacio que se necesita para producir un número elevado de hortalizas o frutas no es grande. Por ejemplo, el número de recursos dedicados a cultivar fresas se ha reducido a casi la mitad entre 2006 y 2017. El área de cultivo de esta fruta ha disminuido considerablemente, sin embargo la producción de fresas ha aumentado durante ese periodo, según datos del ministerio de Economía de Países Bajos.

El cultivo de fresas en invernaderos y politúneles (espacios en forma de túnel cubiertos de plástico o cristal) se ha disparado y ahora el 85% de las fresas se cultivan en espacios cerrados. Tras estos cambios, la producción de fresa se ha incrementado un 47% hasta las 58.000 toneladas en 2016.


Foto de los invernaderos desde el aire en Holanda. // Fuente: Dreamstime

Algo similar ha ocurrido con tomates, cebollas o patatas. Gracias a estas técnicas por cada 4.000 metros cuadrados de cultivo se producen más de 20 toneladas de patatas, frente a las 9 toneladas que se producen de media en otros países en el mismo espacio. Gracias a esto, Holanda es el mayor exportador de patatas del mundo con una cuota del 18% de todas las exportaciones del mundo. España ocupa el décimo puesto en este ránking con una cuota del 3,7%.

Ernst van den Ende, director de la Wageningen University and Research (WUR), destaca a National Geographic que "el agua no es el problema fundamental. El problema es un suelo pobre, pero la ausencia de nutrientes puede contrarrestarse cultivando plantas que actúen en simbiosis con ciertas bacterias para producir su propio fertilizante".

Este experto destaca que la iluminación LED es clave para permitir el cultivo las 24 horas. Estas nuevas técnicas usan una cantidad inferior de agua y productos químicos respecto a los cultivos tradicionales, mientras que los resultados son infinitamente superiores.

En el caso de los tomates, para obtener un kilo se necesitan unos 60 litros de agua, mientras que para obtener un kilo de tomates holandeses, con tierra enriquecida y demás sofisticaciones, sólo se necesitan 15 litros de agua. Este cambio comenzó a tomar cuerpo hace ya casi dos décadas, cuando varias organizaciones y el sector público lanzaron un programa de agricultura sostenible bajo el lema 'el doble de comida usando la mitad de recursos'.

Es decir, Holanda está logrando producir mucho más con menos, y además reduciendo al mínimo el uso de pesticidas. Con esta estrategia, Países Bajos ha conseguido colocarse como segundo país del mundo en exportaciones agroalimentarias, sólo por detrás de EEUU.

También con la ganadería

No sólo se trabaja con plantas. Por ejemplo, la empresa holandesa Kipster ha sido la primera en conseguir huevos sin emitir un sólo gramo de CO2 a partir de energías limpias, usando gallinas blancas y una alimentación procedente de desechos.

"Hace tres años nos propusimos invertir en un nuevo concepto de granja, donde las gallinas produjeran el huevo más sostenible del mundo sin que el precio se disparara para el consumidor" explicó a Efe uno de los cofundadores de Kipster, Ruud Zanders.

La granja, situada en el sur de Holanda, produce huevos de gallinas ponedoras blancas (de raza Leghorn) que son "más eficientes", según Zanders, ya que "necesitan menos recursos y menos pienso que otras razas para producir la misma cantidad de huevos".

El segundo paso hacia la producción de un huevo libre de CO2 es el uso exclusivo de energías renovables, para lo que la firma cuenta "con cerca de 1.100 paneles solares para abastecer de energía a la granja y el sobrante lo vendemos fuera", según confirmó Zanders.

La tercera pata de este proyecto es el aprovechamiento de desechos de la industria alimentaria para el pienso de las aves, a partir de "excedentes de cosecha no aptos para el consumo humano y que nosotros sí podemos dar a nuestras gallinas, como los restos procedente de la industria del aceite vegetal", explicó este experto.

Con estas modificaciones principales que están cambiando la forma de producir alimentos en los Países Bajos, los fundadores aseguran reducir las emisiones de CO2 de sus huevos en un 90%, y el restante que pueden eliminar lo compensan "con inversiones en proyectos de energía solar y reforestación".

Un pienso creado a partir de residuos alimenticios es lo que, según el científico de la Universidad de Wageningen, Bram Bos, podría servir de modelo para otros productores ya que se trata de un alimento "que no hace uso de la tierra disponible y por tanto su impacto en el cambio climático es mucho menor", aseguró el académico.

sábado, 26 de diciembre de 2020

¿Sobrepasaron el óptimo económico los invernaderos de alta tecnología?. Comentario HHC

 Análisis de la Dra. Silke Hemming, Universidad de Wageningen


Entre los expertos a nivel mundial se debate si las inversiones realizadas en estructuras de invernaderos, sofisticados materiales y equipos ya sobrepasaron el umbral de rentabilidad. Esto se ve respaldado por los excelentes resultados obtenidos en muchos países fuera de Holanda en base a estructuras mucho más sencillas y equipos más fáciles de manejar. Incluso se especula que toda la maquinaria sofisticada fue desarrollada en Holanda principalmente para apoyar la industria manufacturera local, en vistas a que muy pocos agricultores pueden permitirse comprarla y operar óptimamente esta compleja tecnología. La Dra. Silke Hemming -Jefa de Investigación de Greenhouse Technology de la Universidad de Wageningen en Holanda-, analiza este asunto en el siguiente artículo publicado en la revista relacionada New Ag International.

Dra. Silke Hemming, Jefa de Investigación de Greenhouse Technology de la Universidad de Wageningen en Holanda

La Dra. Hemming ha trabajado desde 1999 en el Centro de Investigación de la Universidad de Wageningen (WUR) en diferentes institutos y puestos, y desde 2007 es la jefa del equipo de investigación científica de tecnologías de invernaderos dentro de WUR.  Ha acumulado una gran experiencia en conceptos novedosos de diseño de invernaderos y revestimientos modernos para éstos.  Adquirió experiencia adicional gracias a su liderazgo en varios proyectos internacionales de investigación sobre sistemas de invernaderos.  Estos se realizaron en zonas tropicales de tierras bajas en Indonesia, en clima subtropical en Taiwán, en climas semiáridos en Turquía, en estructuras cubiertas por redes en zonas mediterráneas y en varios invernaderos con ahorro de energía en Holanda. Este enriquecedor conocimiento ayudó a Silke a volver a analizar el problema en cuestión y a mejorar nuestro entendimiento.

HOY EN DÍA EL 90 % DE LA SUPERFICIE CULTIVADA EN ASIA ESTÁ BAJO INVERNADERO

Los datos de la tabla 1 indican que no menos del 91% de las áreas de invernaderos en todo el mundo (mejor dicho, los cultivos protegidos, ya que estas cifras incluyen también túneles plásticos de baja altura) se encuentran ahora en Asia.  Actualmente, Europa entera representa el 6,4% de la superficie mundial de invernaderos, y toda América es responsable sólo del 1,4% de la superficie global de invernaderos.  Esta distribución significa que, en beneficio de la humanidad, deberían desviarse muchos más recursos de I+D en invernaderos que den con soluciones adecuadas como la agricultura bajo invernadero producida en Asia. Sin embargo, las soluciones desarrolladas para los invernaderos holandeses, donde ni la temperatura ambiente ni la intensidad de la radiación luminosa son óptimas para el crecimiento intensivo de las plantas, demuestran que los horizontes tecnológicos pueden empujarse aún más lejos.  Además, debe fomentarse toda la gama de tecnologías de invernaderos, ya que la demanda mundial por productos procedentes de invernadero aumenta continuamente.


Tabla 1. Superficie mundial de invernaderos (2013-2015).

Las fuerzas que impulsan el notable crecimiento de las áreas de invernadero alrededor del mundo son seis, enumeradas por Silke Hemming como sigue: A. Aumento de la población mundial de 6 a 9 mil millones de personas en 2050. B. Aumento de la urbanización -más del 50% de la población mundial-lo que lleva a una mayor demanda por recursos alimentarios más cerca de las ciudades. C. Aumento de los ingresos y el poder de compra en mercados en crecimiento como los países BRIC. D. Cambio de foco de la apariencia externa a sabores ricos y atractivos, ingredientes para la salud y productos de conveniencia. E. Seguridad alimentaria, seguridad y trazabilidad. F. Sustentabilidad, lo que significa una reducción de la huella ambiental, así como productos fabricados localmente,  que es importante en especial para Europa.

TRES NIVELES DE TECNOLOGÍA EN INVERNADEROS

La Dra. Hemming destacó que el cultivo bajo protección siempre aporta ventajas muy distintivas, que no pueden lograrse de ninguna otra manera, pero el nivel de protección y control alcanzado por los métodos técnicos no son uniformes, por lo que pueden clasificarse en al menos tres niveles, como se indica a continuación.

Los invernaderos de baja tecnología, como los que se utilizan comúnmente en Indonesia, han aumentado el rendimiento comercializable por hectárea en más de 20 veces comparado con los mismos cultivos producidos en campo abierto, principalmente gracias a la mejor protección de los cultivos contra plagas y enfermedades. Como se muestra en la tabla 2, estos invernaderos de baja tecnología son muy comunes en China y también en el norte de África especialmente en Argelia. El rendimiento del tomate tipo cereza alcanzado en un multi-túnel de baja tecnología es de alrededor de 10 kg/m^2, y el costo promedio de producir 1 kg de tomates en este tipo de instalaciones va de 115-220 €/MT.


Tabla 2. Eficiencias de producción y costos de tomates de invernadero en varias condiciones de desarrollo.

Los invernaderos de tecnología media son muy comunes, por ejemplo, en
España, Turquía y Marruecos. El rendimiento del tomate cherry alcanzado en un multi-túnel de clima controlado es de alrededor de 19 kg/m^2 (Sicilia). Pero si además el invernadero de clima controlado es enriquecido con CO2, el rendimiento llega a 22 kg/m^2 (Almería), y el costo promedio de producir 1 kg de tomates en estas instalaciones alcanza los 550€/MT, ver tabla 2. La concentración más alta de la industria española de invernaderos se hace presente en dimensiones gigantescas de más de 43.000 ha en la provincia de Almería. Esta concentración produjo una gran ventaja para los agricultores al reducir drásticamente los costos de insumos agrícolas y de organización logística. También permitió la producción anual de productos de primera calidad exportados a mercados europeos que aprendieron a valorar una fuente segura, estable y asequible de alimentos de primera calidad.

Los invernaderos de alta tecnología se han desarrollado bajo diversas condiciones climáticas.  Por ejemplo, en Abu-Dhabi, en el Medio Oriente, se descubrió que cultivar vegetales bajo invernaderos completamente cerrados era la única forma de proporcionar hortalizas frescas cultivadas en el país para una población local que vive en un medioambiente afectado por serias deficiencias de agua.  La gran ventaja de estos invernaderos hidropónicos de alta tecnología es su gran eficiencia en el uso del agua con una cifra récord de sólo 2,5 L/1 kg de pepinos.

Por otro lado, los agricultores holandeses operan en latitudes de 52-53°.  De modo que, naturalmente, se ven enfrentados a temperaturas ambiente mucho más bajas y a intensidades de luz mucho menos potentes que las de Abu-Dhabi o Almería.  Compensar estas desventajas requiere costos de mantención significativos para optimizar la temperatura a través de la calefacción, y la poca intensidad de la luz, a través de luz artificial. Ambos se traducen en gastos significativos de energía.  Ahora, para reducir estos costos de mantención, se han implementado importantes innovaciones en términos de la calidad de la construcción y de los materiales de recubrimiento de los invernaderos. Y aquí es donde mejor se muestra el famoso ingenio holandés. Se han obtenido ahorros de hasta 50-70% (¡!) en calefacción en invernaderos de tomates con mucha aislación, comparados con la práctica común.

Los holandeses han implementado una producción de energía avanzada llamada Co-Generación de Calor y Energía (CHP, en inglés) que a fines de 2013 fue aplicada en ~7.000 ha, de un total de ~10.000 ha de invernadero en Holanda.  El número de fabricantes de invernaderos que usan energía sustentable aumentó en 128 y la superficie de dichos invernaderos aumentó en 529 ha.  Se aplicó calor geotermal y biocombustibles en 134 fabricantes de invernaderos y en 132 ha de superficie de dichos invernaderos. Existe otra rama de la investigación sobre invernaderos que se concentra en maximizar el uso de luz natural del sol durante los inviernos de baja intensidad solar. Se sabe que cuando la luz es el factor limitante para el crecimiento y producción de los cultivos, cada 1% de aumento de luz, produce hasta un 1% de aumento en el rendimiento. Se desarrollaron modelos en 3D de trazado de rayos para optimizar lo siguiente en los invernaderos:  el ángulo del techo, la orientación, forma y materiales de construcción, así como el efecto de los distintos recubrimientos difusores de luz, con revestimientos anti-reflexión, y propiedades de condensación hidrofílica sobre la transmisión de la luz durante los meses de invierno. La gran ventaja de la luz difusa es que puede alcanzar y ser absorbida por la capa media de hojas de los cultivos, produciéndose una mayor fotosíntesis en esa parte de las plantas.  Como resultado, esas hojas tienen un mayor contenido de materia seca, y una mejor morfología y desarrollo del cultivo.  Asimismo, la luz difusa aumenta el desarrollo generativo y agiliza el desarrollo del fruto, aumentando su masa.  Los resultados muestran que una orientación del techo oriente-poniente de un invernadero Venlotype proporciona 2-4% de luz adicional, comparado con la orientación norte-sur durante los meses de inverno. En una orientación oriente-poniente, un ángulo del techo entre 20-25° es óptimo. Los cambios en la construcción de invernaderos son posibles y pueden producir un aumento de un 2-4% de luz.  Asimismo, los perfiles estructurales muy reflectantes utilizados en el techo de los invernaderos garantizan un aumento de un 4-6% de luz. Los revestimientos anti-reflectantes modernos, aumentan la transmisión de luz en 4-8%.  La superficie de vidrio hidrófilo ofrece favorables propiedades de condensación, a la vez que aumenta la cantidad de luz al interior del invernadero en un 8%.

Los rendimientos del tomate cherry obtenidos en los invernaderos holandeses más sofisticados son muy eficientes desde el punto de visto energético produciendo 8.4 g/MJ, y llegando a 32 kg/ m^2, pero estos progresos acarrean precios tan altos como ~850 €/MT de tomates de primera categoría, ver Tabla 2.  En suma, de acuerdo con la Dra. Hemming, las innovaciones de alta tecnología más actualizadas se conciben y aplican en invernaderos holandeses -que generalmente son los únicos que pueden pagar ese tipo de inversiones- generando productos de primera calidad que varios mercados europeos se aprestan a pagar. Y estas ventajas de la red de Investigación y Desarrollo Holandesa, junto con la alta competencia y rigurosidad de los agricultores, son los factores centrales que produjeron grandes logros en esta industria.

INVERNADEROS DE ALTA TECNOLOGÍA: CIERTAMENTE NO LA MEJOR SOLUCIÓN PARA CUALQUIER PAÍS

Holanda es el segundo país que más exporta productos relacionados con el agro, responsable de 80,7 mil millones de € en exportaciones de productos agrícolas, con un valor agregado de 10,3 mil millones de €.  Esta producción es realizada por, al menos, 65.500 empresas  relacionadas con el rubro de la agricultura y horticultura, responsables del 9% del Producto Nacional Bruto (PNB) y del 8,8% del empleo holandés.

Entonces, en resumen, la respuesta a nuestra pregunta original si acaso la alta tecnología de invernaderos ya pasó por su auge económico sería un “No” general, aunque depende mucho de las condiciones climáticas locales específicas y las socioeconómicas. No se requieren invernaderos de alta tecnología en países bendecidos por su luz y temperatura como España, pero todavía tienen harto camino por recorrer para agotar sus óptimos méritos económicos en las condiciones climáticas del norte de Europa y Norteamérica. ¿Y quién dijo que los invernaderos de alta tecnología “a la holandesa” eran la solución para cultivos protegidos en los nuevos países emergentes de Asia y África? ¡No precisamente el equipo de investigación altamente calificado de Wageningen!

Comentario HHC: Seguimos con el tema de los invernaderos y la produccion holandesa de alimentos. En esta ocasion agradezco la colaboracion con la recomendación de este articulo de Rafael Alhama Belamaric.

viernes, 25 de diciembre de 2020

Cómo los holandeses usan la arquitectura para alimentar al mundo. Comentario HHC

Los Países Bajos son el segundo mayor exportador mundial de productos agrícolas. Esto es notable cuando se considera que el único país que lo sobrepasa es Estados Unidos, que es 237 veces más grande en superficie terrestre. Sin embargo, los Países Bajos exportaron casi $ 100 mil millones en productos agrícolas solo el 2017, así como $ 10 mil millones en productos relacionados con la agricultura. El secreto del éxito de los Países Bajos radica en el uso de la innovación arquitectónica para reimaginar cómo puede ser un paisaje agrícola.

© Tom Hegen© Tom Hegen© Tom Hegen© Tom Hegen+ 9

© Tom Hegen
© Tom Hegen

La forma en que los Países Bajos utilizan la arquitectura para alimentar al mundo se ve mejor desde arriba. En imágenes como The Greenhouse Series de Tom Hegen, la agricultura holandesa se define por vastos paisajes de invernaderos, algunos de los cuales abarcan 71 hectáreas, que dominan el paisaje arquitectónico del sur de Holanda. En total, el país contiene 93 kilómetros cuadrados de invernaderos, un área 56% más grande que la isla de Manhattan.

© Tom Hegen
© Tom Hegen

En la región de Westland, denominada como la "capital invernadero de los Países Bajos" por National Geographic, los invernaderos están agrupados en el paisaje, llenando los vacíos entre ciudades, suburbios y plantas industriales. Tal como aparece en los estudios de National Geographic, estos paisajes a menudo se definen por "hileras de lo que parecen ser espejos gigantescos que se extienden por el campo, brillando cuando brilla el sol y brillando con una luz interior cuando cae la noche".

© Tom Hegen
© Tom Hegen

Debajo del mar de techos de vidrio iluminados, los agricultores expertos en tecnología utilizan sistemas hidropónicos y energía geotérmica para generar rendimientos incomparables utilizando pocos recursos. Los invernaderos holandeses usan 1.1 galones de agua por 4,5 kg de tomates producidos, en contraste con el promedio mundial de 25.6 galones, con algunos agricultores produciendo más de 100 millones de tomates por año a partir de 14 hectáreas de tierra. Esto es posible gracias a un ambiente interior controlado, donde las temperaturas y la humedad precisa se combinan con una baja amenaza de contaminación y sin pesticidas.

© Tom Hegen
© Tom Hegen

El desempeño ambiental de los invernaderos se basa en consideraciones arquitectónicas. Los techos de doble acristalamiento permiten la retención de calor, mientras que los ligeros marcos de acero modulares permiten una rápida expansión y adaptación, sin obstaculizar la luz natural. Empresas como Duijvestijn Tomatoes son aún más innovadores, ya que el CO2 de una refinería de petróleo local de Shell se canaliza a los invernaderos para ayudar al crecimiento de las plantas, mientras que las luces LED permiten el crecimiento durante toda la noche. Como señala Hegen al reflexionar sobre su serie fotográfica, tomada por la noche, la legislación holandesa dice que el 98% de la iluminación eléctrica debe estar contenida dentro de los invernaderos utilizando pantallas y cortinas opacas, para mitigar la contaminación lumínica.

© Tom Hegen
© Tom Hegen

La manifestación de estas estructuras construidas en el campo holandés es el resultado de los flujos globales de políticas e ideas. A principios de la década del 2000, los holandeses asumieron un compromiso nacional con una nueva forma de agricultura sostenible, que ha visto la eliminación de pesticidas químicos en los invernaderos y una reducción de antibióticos en un 60% desde el 2009. Mientras tanto, el que impulsa esta innovación es Wageningen University & Research (WUR), una institución considerada como uno de los principales investigadores del mundo en agricultura. A medida que surjan nuevas técnicas y entendimientos sobre cómo alimentar a las poblaciones urbanas en constante crecimiento, las zonas rurales como las de los Países Bajos continuarán adaptándose y creciendo en respuesta, alejándose más de lo idílico y natural, y más hacia lo artificial, industrial y controlado .

© Tom Hegen
© Tom Hegen

Esta transformación arquitectónica del campo continuará acelerándose, a medida que el crecimiento de la población urbana demande más. Para el 2050, el mundo albergará a 10 mil millones de personas, en comparación con los 7,8 mil millones de hoy. El resultado será la necesidad de mayores rendimientos agrícolas, utilizando menos agua, menos energía y menos tierra. Los Países Bajos ofrecen una narración de cómo las tipologías arquitectónicas llegarán a manifestar las relaciones cambiantes entre las ciudades y el campo, así como la relación entre la comida y el urbanismo.

© Tom Hegen
© Tom Hegen

A medida que la profesión arquitectónica lidia con el rápido ritmo de la tecnología, que continúa transformando el proceso de diseño y construcción, los arquitectos pueden ser llamados cada vez más a reimaginar nuevas formas de configurar estructuras eficientes, contextuales e integradas para el futuro de la agricultura. Tal posibilidad ya ocupó la mente del fundador de OMA, Rem Koolhaas, escribiendo para ICON el 2014“la agricultura de la tierra ahora es una práctica digital. Por ejemplo, el tractor, que revolucionó la granja en el siglo XIX, se ha convertido en una estación de trabajo computarizada. Es una serie de dispositivos y sensores que crean una interfaz digital sin interrupciones, pero separada, entre el controlador y la tierra. El campo en términos de cómo trabajamos se está volviendo similar a la ciudad. El agricultor es como nosotros: un trabajador flexible que opera en una computadora portátil desde cualquier lugar posible. […] Esto no quiere decir que todo sea malo. Es irónico que transformaciones tan drásticas apenas estén en el radar en nuestra educación y pensamiento ”.

Las imágenes y el video que acompañan a este artículo son obra de Tom Hegen y su proyecto titulado "The Greenhouse Series". Se pueden encontrar más imágenes en su Instagram @tomhegen.de

Comentario HHC: Agradezco la colaboración de Omar Rios por sugerirme este artículo y además preguntarse si no podemos hacer algo parecido en Cuba , algo que comparto