Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 27 de marzo de 2016

La respuesta de los 50 000

Por Luis Raúl Vázquez Muñoz (Juventud Rebelde) Foto: Osvaldo Gutiérrez Gómez (ACN)Categoría: Economia 

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Con dificultades acumuladas y con una responsabilidad inmensa, la agricultura comienza a recibir el financiamiento necesario para su paulatina recuperación. La cara del campo cubano puede cambiar, aseguran los directivos del sector, pero para lograrlo se necesitan manos nuevas

Desde la presidencia preguntaron: "¿Ricardo, cuánto tú ganaste el año pasado al terminar la campaña del tabaco y repartirse las utilidades?" Ricardo Leal, un muchacho moreno y fornido, de laUnidad Básica de Producción Cooperativa UBPC) Batalla de las Guásimas, en Artemisa, no lo dudó mucho. "¿Yo? —respondió—. Bueno, me faltaron 300 pesos para llegar a 50 000."

En las últimas hileras de asientos algunos pegaron un brinco. Un invitado se inclinó hacia la persona que estaba sentada a su lado: "¿Oye —susurró—, cuánto..., cuánto fue que dijo...?" El compañero, impávido, lo ratificó: "Que se ganó 49 700 pesos."

Entre los invitados y los 100 delegados al Activo Nacional de Jóvenes Agropecuarios primero se levantó un murmullo y luego se oyeron risas. Ricardo abrió los brazos: "¡Oigan, no se rían!" Y las risas aumentaron. "Ganarse eso no es fácil. Yo me sacrifico: tengo que levantarme todos los días a las 5:00 de la mañana y el trabajo se las trae. ¿Quieren hacer la prueba?"

El ministro de la Agricultura, Gustavo Rodríguez Rollero, puso el punto final a las risas. "No se rían, es verdad —dijo—. La agricultura en Cuba tiene muchos problemas, aunque también comienza a tener otras caras. Su rostro puede ser otro, como el del lugar donde trabaja Ricardo. Pero, para lograrlo no solo se necesita dinero, hace falta trabajar duro, inteligencia y relevo joven."

I

El Activo Nacional de Jóvenes Agropecuarios, celebrado en la UEB Tres Marías, de la Empresa de Cultivos Varios de La Cuba, en Ciego de Ávila, agrupó a la máxima dirección de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en el país y a un grupo de delegados, seleccionados entre los jóvenes más destacados del sector Agrícola en la Isla.

El encuentro sirvió para hacer presente la mirada joven sobre el campo cubano. Allí se habló de experiencias y resultados. También —y sin muchos pelos en la lengua— se mostraron preocupaciones y trabas que lastran las posibilidades de incrementar la producción de alimentos y que limitan la presencia de los jóvenes en el surco y los potreros.

Y los números ponen a pensar. De acuerdo con el informe presentado, de las 100 000 personas a quienes les han entregado tierras ociosas en el país, más de 50 000 son jóvenes. Es un número halagüeño, sobre todo si se tiene en cuenta la tendencia al despoblamiento del campo cubano; pero en su labor no faltan tensiones.

II

Varios ejemplos de esas tensiones se escucharon en el Activo. Uno de ellos es el de Frank Reyman Guevara, campesino del municipio de Amancio Rodríguez en la provincia de Las Tunas. A él le otorgaron 1,6 hectáreas de tierras infestadas de marabú. Las limpió a mano, las puso a producir; luego pidió más y hoy en ellas se obtienen alimentos.

Su principal cultivo es el arroz, con rendimientos de 6,5 toneladas por hectárea. Sin embargo, detalló: "Los insumos valían 117 pesos y ahora cuestan cerca de 800. En cambio, el precio del arroz lo bajaron. No entiendo eso. En los tiempos de cosecha las combinadas llegan tarde y debemos cortar el arroz a mano y venderlo húmedo. Con todo eso tenemos pérdidas o no recuperamos lo suficiente la inversión. El campesino tiene que ver el resultado de su trabajo."

Otras preocupaciones están relacionadas con aspectos de las legislaciones vigentes. A ello se refirió Aliesky Peña, presidente de la CCS Antonio Reyes, en Cumanayagua, Cienfuegos. Habló de la llegada tarde de insumos y medios de trabajo como botas y limas. No obstante, su unidad tiene resultados y jóvenes de la zona se han incorporado al trabajo.

Solo que el ingreso de esa membresía pudiera ser mayor. Según precisó Aliesky, el Decreto-Ley 300, que ha otorgado mayor agilidad a los trámites agrícolas, dispone que la afiliación a una cooperativa de créditos y servicios (CCS) solo puede hacerse por disposición de los directivos de la Agricultura, lo cual debía revisarse —señaló—, para facilitar el ingreso de los jóvenes que se acercan a una CCS con deseos de trabajar y ser útiles.

III

Sin hacer mucha bulla, la Agricultura ha aplicado cambios estructurales. La premisa ha sido prepararse para cuando lleguen las inversiones y el capital. Un ejemplo de eso ha sido convertir los centros de inseminación en unidades de servicio, donde el trabajador vea el resultado de su esfuerzo.

Ese enfoque posibilita dejar atrás el criterio estático del sueldo fijo de 400 pesos, y permitir que el inseminador gane cerca de 2 000. Si se tuviera un motor —y no un caballo con alforjas y el termo de inseminación— la productividad pudiera ser mayor y con ello el salario. El vehículo puede llegar.

No obstante, los jóvenes señalaron la carencia de una estrategia para el obrero calificado. En muchas ocasiones, muchachos recién egresados de los politécnicos, con deseos de ir al campo, se deben ir al Servicio Militar. Al cumplir el tiempo, sus intereses son otros: una novia en otro lugar, otras fuentes de empleo, probar suerte en otros lados... El caso es que se van y las unidades agrícolas pierden personal calificado.

La propuesta de los participantes consistió en buscar las alternativas para que ese joven, sin dejar de cumplir su compromiso con la defensa de la Patria, pueda sentirse motivado a continuar en la agricultura. Una variante, expresaron, pudiera ser que se evaluara la posibilidad de permitirle realizar su Servicio Militar en una unidad productiva donde a la vez se prepare para la defensa y ejerza su profesión.

IV
En el Activo se constató que la motivación en el joven campesino puede ser posible. Solo hace falta atenderlo y que él vea el resultado de su esfuerzo. También que los reclamos de la UJC y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), relacionados con la mayor vinculación de los estudiantes con las prácticas docentes, no caigan al vacío.

Sin ser perfecta, esa vinculación muestra resultados en Ciego de Ávila y Camagüey. En esta última provincia los universitarios se han insertado en el estudio de variedades resistentes a la sequía en varios territorios.

Ese aporte es más que necesario. Diríamos que urgente, y algunas vivencias lo indican, como se constató en el debate. Por ejemplo, el país cuenta en la actualidad con un fondo de tierras de 10 millones de hectáreas. De ellas, seis millones se dedican a los cultivos y tres millones a la ganadería. En su contraparte están los 2 000 millones de dólares que todos los años se deben gastar para adquirir alimentos en el exterior.

Una de las estrategias adoptadas consiste en buscar créditos a mediano y largo plazos, con facilidades de pago, para adquirir equipamientos y tecnologías que permitan incrementar las producciones, sustituir los alimentos importados, y con ese ahorro pagar el dinero prestado.

Según informó el Ministro de la Agricultura, hoy domingo entran los recursos. Unidades que antes debían arar con bueyes o con vehículos muy deteriorados, ya tienen tractores modernos con su equipamiento. La ganadería debe entrar en una paulatina inyección de capitales. Ya se tienen seleccionadas las primeras 33 empresas para realizar inversiones integrales y no repetir el error de antaño, de invertir solo en una parte de esas unidades.

También se encuentran en montaje 100 nuevos despulpaderos de café, más eficientes y ecológicos, y que solo utilizan el 20 por ciento del agua requerida por las viejas instalaciones.

"Todo eso se llama tecnología y preparación para que ella pueda ser explotada eficientemente —explicó Rodríguez Rollero—. Por eso es decisivo el papel de los jóvenes. Si existe una proyección de desarrollo, entonces el capital humano es fundamental y ahí entra a desempeñar el papel de la juventud. El joven es un agente vital para la agricultura en Cuba."

Las reservas internacionales de Rusia crecen casi 6.000 millones de dólares en una semana

Las reservas de oro y divisas extranjeras de Rusia han constituido casi 387.000 millones de dólares hasta el 18 de marzo.

Leonhard Foeger / Reuters

Las reservas de oro y divisas internacionales de Rusia han aumentado 5.800 millones de dólares o 1,5% en una semana, reza un comunicado publicado por el Banco Central de Rusia. Desde los 381.100 millones de dólares al 11 de marzo, las reservas se han incrementado hasta los 386.900 millones de dólares el 18 de marzo.

"En la semana del 11 al 18 de marzo, las reservas internacionales han crecido 5.800 millones de dólares o 1,5% bajo la influencia de retasación positiva del curso y el mercado, así como por la devolución de fondos en moneda extranjera al Banco de Rusia por parte de bancos residentes", reza el comunicado del organismo financiero citado por RIA Novosti.

Las reservas de oro y divisas internacionales son activos extranjeros altamente líquidos que están a disposición del Banco de Rusia y el Gobierno ruso. Las mismas se forman a partir de las reservas de oro del país, los activos extranjeros de la nación, los derechos especiales de giro y la posición de reserva en el Fondo Monetario Internacional.

Estados Unidos regresa a Cuba

Jeffrey D. Sachs, Professor of Sustainable Development, Professor of Health Policy and Management, and Director of the Earth Institute at Columbia University, is also Special Adviser to the United Nations Secretary-General on the Sustainabile Development Goals. His books include 

Hannah Sachs is studying Cuban history at Yale University.

BEIJING – La visita de Barack Obama a Cuba es la primera que realiza un presidente norteamericano desde Calvin Coolidge en 1928. Inversores norteamericanos, expatriados cubanos, turistas, académicos y timadores llegarán detrás de Obama. La normalización de la relación bilateral planteará oportunidades y peligros para Cuba, y será una gigantesca prueba de madurez para Estados Unidos.
La Revolución Cubana liderada por Fidel Castro hace 57 años fue un profundo agravio para la psiquis estadounidense. Desde la fundación de Estados Unidos, sus líderes han reclamado el derecho al excepcionalismo norteamericano. Tan convincente es el modelo estadounidense, según sus líderes, que todo país decente debe, sin dudar, optar por seguir el liderazgo de Estados Unidos. Cuando los gobiernos extranjeros son tan tontos de rechazar el estilo norteamericano, deberían esperar un castigo por perjudicar los intereses estadounidenses (vistos como alineados con los intereses universales) y amenazar así la seguridad de Estados Unidos.
Shanghai skyline

The Contradictions of Chinese Capitalism

Introducing PS On Point. 
Making sense of a world of conflict and conflicting ideas.
Con La Habana a apenas 145 kilómetros de los Cayos de la Florida, la intromisión estadounidense en Cuba ha sido incesante. Thomas Jefferson opinó en 1820 que Estados Unidos “en la primera oportunidad que se le presentase, debía tomar Cuba”. Finalmente lo hizo en 1898, cuando Estados Unidos intervino en una rebelión cubana contra España para reivindicar una efectiva hegemonía económica y política de Estados Unidos en la isla.
En los enfrentamientos que vinieron después, Estados Unidos tomó Guantánamo como base naval y reivindicó (en la hoy infame Enmienda Platt) un derecho futuro a intervenir en Cuba. Marines estadounidenses en repetidas ocasiones ocuparon Cuba después, y los norteamericanos rápidamente se apropiaron de la mayoría de las lucrativas plantaciones de azúcar de Cuba, el objetivo económico de la intervención de Estados Unidos. El general Fulgencio Batista, que finalmente fue derrocado por Castro, fue el último de una larga lista de gobernantes represores instalados y mantenidos en el poder por Estados Unidos.  
Estados Unidos mantuvo a Cuba bajo su absoluto control y, según los intereses de los inversores estadounidenses, la economía de exportación se mantuvo limitada esencialmente a plantaciones de azúcar y tabaco durante la primera mitad del siglo XX. La revolución de Castro para derrocar a Batista apuntaba a crear una economía moderna y diversificada. Sin embargo, dada la falta de una estrategia clara, el objetivo no se alcanzó.
Las reformas agrarias y la nacionalización de Castro, que comenzaron en 1959, alarmaron a los intereses azucareros norteamericanos y llevaron a Estados Unidos a introducir nuevas restricciones comerciales. Estas escalaron hasta convertirse en recortes en las exportaciones permitidas de azúcar de Cuba a Estados Unidos y un embargo a las exportaciones de petróleo y alimentos de Estados Unidos a Cuba. Cuando Castro recurrió a la Unión Soviética para llenar el vacío, el presidente Dwight Eisenhower emitió una orden secreta a la CIA para derrocar al nuevo régimen, lo que derivó en la desastrosa invasión de Bahía de Cochinos en 1961, en los primeros meses del gobierno de John F. Kennedy.
Más tarde, la CIA recibió luz verde para asesinar a Castro. En 1962, el líder soviético Nikita Khrushchev decidió frustrar otra invasión estadounidense –y enseñarle una lección a Estados Unidos- instalando subrepticiamente misiles nucleares en Cuba, desatando así la crisis de los misiles de Cuba de octubre de 1962, lo que llevó al mundo al borde del aniquilamiento nuclear.
Por la admirable restricción tanto por parte de Kennedy como de Khrushchev, y por una dosis no menor de buena suerte, la humanidad se salvó; los misiles soviéticos fueron retirados y Estados Unidos prometió no lanzar otra invasión. En su lugar, Estados Unidos redobló la apuesta en cuanto al embargo comercial, exigió la restitución de las propiedades nacionalizadas y empujó irrevocablemente a Cuba a los brazos abiertos de la Unión Soviética. El monocultivo del azúcar de Cuba se mantuvo en pie, aunque su producción ahora se dirigía a la Unión Soviética en lugar de a Estados Unidos.
El medio siglo de una economía al estilo soviético, exacerbado por el embargo comercial de Estados Unidos y otras políticas relacionadas, se cobró un precio muy alto. En términos de poder adquisitivo, el ingreso per capita de Cuba sigue siendo aproximadamente una quinta parte del nivel de Estados Unidos. Sin embargo, los logros de Cuba en cuanto a fomentar el alfabetismo y la salud pública son sustanciales. La expectativa de vida en Cuba es igual que en Estados Unidos, y es muy superior que en la mayor parte de América Latina. Los médicos cubanos han desempeñado un papel importante en el control de las enfermedades en África en los últimos años.
La normalización de las relaciones diplomáticas crea dos escenarios muy diferentes para las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. En el primero, Estados Unidos revierte sus malos hábitos de antes y le exige a Cuba que tome medidas draconianas a cambio de relaciones económicas bilaterales “normales”. El Congreso, por ejemplo, podría exigir inflexiblemente la restitución de la propiedad que fue nacionalizada durante la revolución; el derecho ilimitado de los norteamericanos a comprar tierra y otras propiedades cubanas; la privatización de empresas estatales a precios de liquidación, y el fin de políticas sociales progresistas como el sistema de salud pública. La cosa podría tornarse desagradable.
En el segundo escenario, que significaría romper con los antecedentes previos, Estados Unidos ejercería el autocontrol. El Congreso restablecería las relaciones comerciales con Cuba, sin insistir con que Cuba se reinvente a la imagen de Estados Unidos u obligar a Cuba a revisar las nacionalizaciones post-revolución. Tampoco se obligaría a Cuba a abandonar la atención médica financiada por el estado o abrir el sector de la salud a inversores privados norteamericanos. Los cubanos aspiran a una relación así, de mutuo respeto, pero se encrespan ante la perspectiva de un  servilismo renovado.
Esto no quiere decir que Cuba debería avanzar en la aplicación de sus propias reformas lentamente. Cuba debería actuar con celeridad y hacer su moneda convertible para el comercio, expandir los derechos de propiedad y (con sumo cuidado y transparencia) privatizar algunas empresas. 
Estas reformas basadas en el mercado, combinadas con una sólida inversión pública, podrían acelerar el crecimiento económico y la diversificación, protegiendo al mismo tiempo los logros de Cuba en el área de la salud, la educación y los servicios sociales. Cuba puede y debe apuntar a una democracia social al estilo de Costa Rica, en lugar del capitalismo más crudo de Estados Unidos. (El primero de los autores de este artículo creía lo mismo respecto de Polonia hace 25 años: debería apuntar a una democracia social al estilo escandinavo, en lugar del neoliberalismo de Ronald Reagan y Margaret Thatcher).
La reanudación de las relaciones económicas entre Estados Unidos y Cuba es, por lo tanto, una prueba para ambos países. Cuba necesita reformas significativas para explotar su potencial económico sin poner en peligro sus grandes logros sociales. Estados Unidos necesita ejercer un autocontrol sin precedentes e inusual, a fin de darle a Cuba el tiempo y la libertad de maniobra que necesita para forjar una economía moderna y diversificada que esté esencialmente dirigida y operada por el propio pueblo cubano y no por sus vecinos del norte.
https://www.project-syndicate.org/commentary/cuba-america-relationship-tests-by-jeffrey-d-sachs-and-hannah-sachs-1-2016-03/spanish