Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

viernes, 3 de julio de 2020

El Modelo Económico, del diseño a la puesta en marcha.

Por Luis Aparicio Cruz

La estatización de la economía cubana comienza con la nacionalización de las compañías petroleras en mayo de 1959 y 23 grandes empresas en 1960, ambos grupos propiedad de capital estadounidense; posteriormente se nacionalizaron otras empresas de capital foráneo y nacional; fue un proceso que concluyo en 1968 con la “Ofensiva Revolucionaria”, mediante la cual se estatizo hasta el último tenducho del lugar más apartado del país. La agricultura ya había pasado a manos del Estado (excepto las tierras que fueron entregadas a los campesinos mediante las dos Leyes de Reforma Agraria y las pequeñas fincas, que no fueron nacionalizadas, a los pequeños productores.

Mientras en Cuba se producían estas transformaciones, en el mundo socialista de la época ya estaba en marcha la polémica alrededor del  Sistema de Gestión de la Economía Socialista, la que giraba en torno al llamado Cálculo Económico de la URSS, las Relaciones Monetario Mercantiles y la vigencia de la Ley del Valor en el Socialismo. Cuba participa del debate representada por Carlos Rafael Rodríguez, a la sazón presidente del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), se estableció entonces un sistema de autogestión descentralizado, al estilo del Calculo Económico, y el Che, en ese momento Ministro de Industria, que rechazaba la presencia de la Relaciones Monetario Mercantiles entre las empresa del Estado, creó y puso en funcionamiento el Sistema Presupuestario de Financiamiento, sistema muy centralizado, donde las empresas funcionaban bajo los límites de un presupuesto, controlado por una Contabilidad rigurosa y la eficiencia se medía por la reducción de los costos, como parte del sistema se crearon las Empresa Consolidadas.

Fue un período de alto idealismo, con repercusiones trascendentes en la economía de la nación, se pretendió construir la Sociedad Comunista en paralelo con el Socialismo. Surge, en 1967, el Sistema de Registro Económico, con él se eliminan la Relaciones Monetario Mercantiles entre todas las empresas del Estado, por tanto no hay relaciones de cobros y pagos (sólo mediaba una conciliación de documentos entre deudor y acreedor). La Contabilidad desapareció, incluida la carrera universitaria de Contador Público, y en su lugar surgió  la Licenciatura en Control Económico, mediante ella los profesores del momento lograron mantener la enseñanza de esta Ciencia. 

Ocho años después, en 1975 se acordó por el I Congreso del PCC establecer lo que se llamó el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE), que se nutrió con la experiencia de los países socialistas de Europa, pero fue una copia incompleta.

Se reestructuraron los Organismos de la Administración Central del Estado (OACE), y se constituyeron los Órganos Locales del Poder Popular (OLPP) a partir de los acuerdos del propio Congreso del PCC.

El proceso de establecimiento del nuevo SDPE comenzó con el reordenamiento del Sistema  Empresarial a partir  de diferentes criterios de cada uno de los OACE y los OLPP, ambos recientemente reestructurados y constituidos respectivamente.

En 1982, se dicta la primera Ley de Inversión Extranjera con varias restricciones.

El SDPE tuvo como premisa la planificación vertical, centralizada en  alto grado, con un sistema de asignación de recursos. Se reconoció la vigencia de las categorías mercantiles y resurgió la Contabilidad aunque con serias dificultades, muchas motivadas por indisciplinas administrativas de los funcionarios que debían tributarle  la información primaria, al extremo que un número importante de entidades fueron calificadas con “Contabilidad no confiable” muchos nos preguntamos: ¿es eso Contabilidad? Las categorías de valor sólo tuvieron efecto de cálculo.

Se estableció, por el recién creado Comité Estatal de Estadísticas  (los organismos globales pasaron a nombrarse Comité Estatal, copiando la nomenclatura soviética) el Sistema de Información Estadística Nacional: un amplio conjunto de indicadores con el objetivo de controlar el Plan a ello se sumó el Sistema de Información Estadística Complementaria creado por los OACE, sin embargo, a pesar del elevado número de indicadores el centro de atención  para los principales directivos de las empresas y organismos estuvo dirigido en lo fundamental al cumplimiento del Plan de Producción.

Se puede afirmar que a la hora de medir los resultados en esos años el indicador de mayor relevancia fue la Producción Bruta, otros indicadores como el Fondo de Salario planificado o la Productividad (calculada sobre la Producción Bruta) recibieron alguna atención sobre todo porque el Fondo de Salario era asignado a través del Banco, quien lo controlaba por el porciento de gasto salarial respecto a la Producción Bruta, o como se le llamó “Gasto de Salario por peso de Producción”.

Esta forma de medición no conducía a buscar la eficiencia, implicaba hacer Producción para cumplir el Plan y para ello se trabajaba con el surtido y los precios, el mercado no tenía participación alguna, el espacio designado al Contrato no era suficiente. Las reconocidas Relaciones Mercantiles no funcionaban: las cuentas por cobrar y pagar eran saldos en el Mayor, madre de la cadena de impagos que todavía nos acompaña.

Se decretó la libre contratación de la Fuerza de Trabajo, pero no se lograron resultados halagadores, los índices de cumplimiento del plan de productividad y los muy anunciados crecimientos sobre el año o los años anteriores, enmascararon un alto nivel de Subempleo, con sus correspondientes consecuencias.

Con el uso de los Medios de Producción no hubo mejor resultado: las inversiones se dilataban en el tiempo, un elevado inventario de obras en ejecución, algunas de ellas con equipos en el país listos para ser instalados y pocas terminaciones, a lo que se agregaba el tamaño de muchas de las inversiones que respondían al criterio del  gigantismo  socialista imperante entonces. Los inventarios de materiales crecieron innecesariamente,  a tal punto que se creó una campaña contra los inventarios ociosos. En suma, el valor de recursos inmovilizados llegó a límites extremos, lo que fue más grave teniendo en cuenta el alto componente importado.

El SDPE  contempló un Fondo de Estímulo, y un Fondo de Desarrollo, el primero no avanzó más allá de la experimentación en algunas empresas “experimentales” y el segundo nunca se creó. Como principio de dirección estaba explicita “la autonomía relativa de las empresas”, en la práctica éstas estuvieron tutoradas por sus organismos superiores, la autonomía nunca estuvo presente.

La concepción restringida del modelo, su praxis más limitada, las serias insuficiencias en la administración y uso de los recursos, dieron al sistema más penas que las glorias esperadas de él; nueve años de experiencia.

A partir de 1986, con la intención de encausar la economía por una trayectoria más certera, objetiva y promisoria se  inició, coincidiendo con el III Congreso del PCC, el llamado  “Proceso de rectificación de errores y tendencias negativas”: se adoptaron decisiones encaminadas a resolver los problemas relacionados con las deficiencias del sistema de gestión vigente.

Se llamó a la organización del proceso inversionista, del trabajo y los salarios, al aprovechamiento de la jornada laboral, a  desinflar las plantillas, elevar efectivamente la productividad, reducir verdaderamente los costos de la producción, buscar la rentabilidad.

No hubo un rediseño del Modelo, la Planificación continuó altamente centralizada, se mantuvo el conjunto de empresas, aun cuando muchos organismos realizaron  reorganizaciones que las involucraban. Estas decisiones no implicaron autonomía en la gestión.

En pleno proceso de rectificación se  produjo el derrumbe del campo socialista europeo. El país, con una economía altamente importadora, entró en una profunda crisis económica al perder el 85 por ciento de su comercio exterior, tuvo que  enfrentar el doble bloqueo con las duras consecuencias que esto traía, Estados Unidos aprovechó la oportunidad para fortalecerlo. Entramos en el Período Especial en tiempos de Paz, comenzó en el año 1991.

En ese contexto, la Dirección del país repensó la Política Económica y se decidió, en primer lugar, salvar las conquistas sociales alcanzadas por la Revolución hasta ese momento, de modo que las medidas de política económica que se adoptaran no se convirtieran en un castigo para el pueblo como habitualmente ocurre en otras latitudes, se dijo no al neoliberalismo para enfrentar la crisis, si a la objetividad, el raciocinio y la valentía para enfrentar los riesgos que cualquier nueva medida pudiera contener.

En 1992, se reformó la Constitución  a fin de ajustarla a las nuevas condiciones que estaba viviendo el país, ello permitió emitir una nueva Ley de Inversión Extranjera la que ofreció una mayor apertura al capital extranjero que la vigente desde 1982; se constituyeron varias Empresas Mixtas en diferentes sectores de la economía.

Se constituyó la Banca Central y la red de Bancos Comerciales. En 1993, se   despenalizó de la tenencia de divisas, se autorizaron las remesas desde el exterior, se dolarizó la economía, surgió la dualidad monetaria y se puso  en circulación el CUC, con una paridad de 1.0 CUC / USD, hasta que en un momento de entusiasmo, el Banco Central decidió sobrevaluar el CUC en un 8 por ciento, medida que aún hoy tiene sus efectos. Paralelamente, fueron creadas varias Instituciones financieras no bancarias, alguna con participación de capital foráneo, lo que contribuyó al financiamiento del comercio y la inversión.

Se radicaron en el país un número importante de filiales o sucursales de empresas extranjeras, Se flexibilizó el Comercio Exterior, y se otorgaron licencias de importación y/o exportación a mayor número de empresas.  En años más recientes esa política varió hacia una nueva centralización más férrea, lo que acentuó nuevamente el carácter monopólico del comercio exterior.

Se crearon  Sociedades Anónimas de capital 100% estatal, que operaron  con determinado grado de autonomía.

Se aplicó un conjunto de medidas para el saneamiento financiero interno, entre ellas: Red de establecimientos para la venta en divisa, ley del Sistema Tributario, medidas para reducir subsidio a las empresas y los gastos presupuestarios e incrementar los ingresos tributarios, fueron suspendidas un grupo de gratuidades.

En la agricultura se crearon las  Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), las que nacieron muy apadrinadas por la empresa de acopio con sus efectos en la autonomía de las mismas. Se entregaron tierras en usufructo. Se autorizaron los Mercados Agropecuarios

Se autorizó el trabajo por cuenta propia, con un número limitado de actividades, las que posteriormente fueron reducidas.

Con este conjunto de medidas se logró enfrentar la crisis y el doble bloqueo, pero pareciera que la intención no era que permanecieran porque siete u ocho años después de iniciado este proceso el país retomó con más pujanza la política centralizadora. No hubo una reestructuración de la economía, no se renovó el modelo de gestión; las empresas estatales, con alguna que otra reorganización promovida desde arriba, continuaron bajo la misma tutela y el mercado continuó sin una presencia real y objetiva en la gestión de la economía.

Durante el VI Congreso del PCC, del 16 al 19 de abril de 2011, se aprobaron los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, éstos fueron actualizados en el VII Congreso del PCC, celebrado en abril de 2016, en el que también se aprobó la Conceptualización del Modelo Económico y Social, se adoptó la decisión de continuar el rumbo socialista actualizando el modelo económico y cambiando todo lo que debía ser cambiado para hacer más próspero y sustentable el desarrollo. Ya, desde 2011 era muy evidente la necesidad de producir profundas transformaciones en la forma de gestionar la Economía.

Los Lineamientos y la Conceptualización son precisos en los principios y en los objetivos que pretendemos lograr, en ellos se expresa que: 
  •          En el Modelo Económico y Social actualizado, el sistema de entidades de carácter empresarial está compuesto por todas las formas de propiedad estipuladas por la ley: de propiedad socialista de todo el pueblo, cooperativas, empresas mixtas, privadas, así como de organizaciones políticas, de masas, sociales y otras entidades de la sociedad civil.
  •          Todas las entidades de carácter empresarial interactúan en beneficio del desarrollo económico y social, funcionan bajo similares condiciones en los mercados y están sujetas al cumplimiento del marco regulatorio y de control definido por la ley
  •          Consolidar el papel primordial de la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción
  •          La propiedad socialista de todo el pueblo pertenece a los ciudadanos cubanos por su condición de propietarios comunes. El Estado actúa en representación y beneficio del propietario
  •          Las entidades empresariales de propiedad de todo el pueblo están encargadas de desempeñar de manera efectiva el papel principal en la producción de los bienes y servicios de carácter mercantil, a partir del principio general de cubrir sus gastos con sus ingresos, obtener utilidades y cumplir sus responsabilidades sociales
  •          La autonomía necesaria en la gestión y elevada responsabilidad social en el cumplimiento de las funciones
  •          La modernización de la estructura organizacional ‒incluidos los métodos de gestión
  •          La remuneración debe ser suficiente para la satisfacción de las necesidades básicas, el bienestar y la prosperidad del trabajador y su familia, en dependencia de los resultados del trabajo aportado
  •          Reconocer, regular y lograr un adecuado funcionamiento del mercado
  •          Perfeccionar el Estado, sus … métodos de dirección,… concentrarlo en las funciones que le son inherentes
  •          El Estado norma sus relaciones con las entidades empresariales… A su vez, no interfiere en la necesaria autonomía en la gestión de estas entidades.
  •          El control: Es sistemático, eficiente y riguroso a cada nivel… A su vez, se corresponde con la autonomía y las facultades otorgadas a los actores, y permite su desempeño eficaz sin interferir en la gestión de estos.
  • Estos conceptos fueron preceptuados en los Fundamentos Económicos de la Constitución de la República de 2019.

En los nueve años transcurridos desde el VI congreso se han desarrollado algunas acciones no integrales, que implican a la propiedad socialista, la cooperativa, la privada (inversión directa) y mixta (empresa estatal con capital extranjero); pero es ineludible reevaluar la organización del sistema económico productivo del país, con un enfoque sistémico que incluya todas las formas de propiedad, buscando que la legítima y sana competencia, en igualdad de condiciones ante el mercado, desempeñe su papel de premiar al más competitivo.

La propiedad socialista de todo el pueblo se ejerce a través de la empresa estatal socialista, donde el Estado actúa como representante de la propiedad. La empresa estatal es el actor principal del modelo de desarrollo que queremos establecer, la Constitución es bien precisa en ello:

ARTÍCULO 27. La empresa estatal socialista es el sujeto principal de la economía nacional. Dispone de autonomía en su administración y gestión; desempeña el papel principal en la producción de bienes y servicios y cumple con sus responsabilidades sociales.

La más reciente regulación ha implicado la reorganización del sistema empresarial estatal cubano desde arriba y en sentido vertical con la creación de las Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE), a las que se subordinan las  Empresas, y las Unidades Empresariales de Base (UEB) subordinadas a una u otra; en esta reorganización algunas empresas pasaron a convertirse en UEB, perdieron la personalidad jurídica.

Aun cuando “las organizaciones superiores de dirección empresarial  surgen por  necesidad de la dirección del Gobierno en sus diferentes instancias o para sustentar la separación de las funciones estatales de las empresariales,…” (DECRETO No. 335/2017),  en muchos casos las empresas continúan teniendo las mismas ataduras o tal vez más: se subordinan a una OSDE, que la tienen más cercana, pero también tienen un OAC al que responder. La autonomía está escrita en los textos, la práctica es otra.

Debe ser reestudiado el Sistema Empresarial Estatal, principal generador de riqueza, de forma tal que nos cuestionemos:
  •    ¿Qué empresa necesitamos?
  •    ¿Qué empresa tenemos?
  •    ¿Cómo está gestionada?,
  •    ¿Posee la verdadera autonomía para que el empresario desarrolle a plenitud sus aptitudes profesionales?
  •     Grado de eficiencia, factibilidad de cada una.
  •     ¿Cómo medir la eficiencia y factibilidad en las condiciones actuales en que la moneda en que se registra el costo de los insumos está sobrevaluada?
  •     ¿Cuáles son las actividades que corresponden a este sistema y que no deben pasar a otra forma de propiedad?
La propiedad cooperativa tiene una experiencia acumulada con la producción agropecuaria, contiene las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), las Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS) y los los productores privados, todas en un marco regulatorio que incluye la muy conocida empresa estatal de Acopio. Sin embargo, a pesar de la experiencia, los resultados distan mucho de lo esperado por la mesa de los cubanos y por la industria alimentaria.

La más mínima observación nos lleva a la convicción de que la distribución de la tenencia y las formas de explotación de la tierra en la Agricultura cubana requieren una mirada profunda, las cifras dicen:



    

De la producción agrícola no cañera en 2018 
  •   Las empresas estatales producen el 12,8 % con el 32.2 % de la superficie agrícola.
  •  El sector no estatal produce el 87,2 % con el 67.8% de la superficie agrícola.
  •    Sólo se cultiva el 43.9 % de la superficie agrícola: Las empresas estatales y las no estatales cultivan el 27.1 % y 51,8 % respectivamente de la que poseen.

 El resultado: la producción agrícola de 2018 fue inferior a cualquiera de los tres años que le precedieron en productos tan importantes como viandas, tubérculos, plátano, cebolla, pimiento, maíz, cítricos y frutas, incidiendo en ello las dos formas de propiedad, con mayor peso la estatal. A continuación dos tablas resumidas de esta situación de la agricultura cubana.

Como algo novedoso en 2012 se aprueba la constitución de las cooperativas no agropecuarias (CNA); son permitidas para algunos sectores, la puesta en marcha de cada una ocurre después de un dilatado proceso de aprobación, que concluye en la más alta instancia del gobierno de la República, con una legislación que dicta limitaciones para su pleno funcionamiento, a modo de ejemplo:
  •   Contratación de trabajadores: “Las cooperativas podrán contratar trabajadores hasta tres meses, dentro del año natural, para las actividades y tareas que no puedan asumir los socios en determinado período.
  •     “La contratación a que se refiere el párrafo anterior no puede exceder el diez por ciento (10 %) del número de socios de la cooperativa”.

Esta legislación tiene que ser revisada en busca de flexibilidad para la constitución y libertad para el funcionamiento, libre de “esto es lo que está permitido”, de manera que la iniciativa individual y colectiva pueda actuar dentro de lo que no está prohibido.

Sobre la propiedad privada, reconocida por la Constitución de la República como “la que se ejerce sobre determinados medios de producción por personas naturales o jurídicas cubanas o extranjeras; con un papel complementario en la economía.” sólo hemos llegado a promulgar una nueva Ley de Inversión Extranjera en marzo 2014, a ello nos referimos más adelante.

Durante varios años se viene desarrollando lo que se ha llamado trabajo por cuenta propia, limitado a un listado de actividades permitidas, en la práctica estos emprendimientos han avanzado hasta el límite de que algunos pudieran convertirse en micro, pequeñas o medianas  empresas, pero estamos  ante la ausencia de una norma jurídica que permita la empresa privada, norma que espera por “la ley de empresa”, según el cronograma legislativo de la Asamblea Nacional será elaborada en 2022.

Nadie cuestiona que el país necesita las empresas de propiedad privada con un papel complementario en la economía, el siguiente cuadro nos muestra:


Cuánta manufactura de diverso tipo pudiera tener el sello cubano, incluido diseño, marca y producción si le abriéramos ese camino a las PYME, vía que conduce a la sustitución de importaciones y a las exportaciones, sólo un ejemplo: pensemos en textiles y calzado…, marcas existieron que exportaban.

Pero más allá del surtido de productos o servicios, lo decidirán los emprendedores en el mercado, la experiencia del trabajo por cuenta propia nos muestra que las PYMES, forjarán empleo, introducirán tecnologías, buscarán como satisfacer el mercado, acercarán al productor y el consumidor, provocarán convergencia entre dueño, empresario y trabajador.

Una característica importante es que no se requiere grandes inversiones de capital, aunque se pueden ofrecer alternativas de préstamo o crédito a estas empresas mediante productos que oferte la banca comercial nacional o la extranjera.

En nuestro país existe un consenso general, tanto académico como  político, en cuanto a la importancia y necesidad del desarrollo de las PYME, sólo falta la decisión de empezar.

El pasado 17 de junio en un artículo titulado “Implementar la PYMES: un posible cómo”, publicado por Oscar Fernández en Progreso Semanal nos presenta una oferta para comenzar, donde nos dice: “Utilicemos el CNAE” (Clasificador Nacional de Actividades Económicas), y más adelante agrega: “El primer paso lógico sería identificar… aquellas clases de actividades económicas en las que la participación del sector privado no es compatible con los objetivos de la construcción del Socialismo cubano”.

Concuerdo con Oscar, con este método conoceríamos de muy buena tinta las actividades no permitidas, dando paso a la libre elección y creatividad de los posibles emprendedores.

¿Por qué no empezamos?

Si tenemos una ley de inversión extranjera, si invitamos al capital extranjero con la emisión anual de una cartera de oportunidades de inversión extranjera, ¿por qué nos lleva tanto tiempo hacer una ley que permita movilizar el ahorro nacional, si todos convenimos en su importancia y beneficios para el país?

La nueva ley de inversión extranjera de 2014, comparada con la  anterior, ofrece mayores posibilidades y facilidades a los inversionistas extranjeros, incorpora nuevos sectores. En este marco regulatorio se ha desarrollado la inversión directa de capital y las empresas mixtas entre empresas estatales y extranjeras, se creó la Zona Especial de Desarrollo del Mariel; sin embargo el reglamento para su aplicación genera un camino extenso y complejo muy parecido a la ley precedente; lo que constituye un freno, por impotencia, para el inversor; téngase en cuenta los plazos de tiempo legales que puede tener constituir una nueva empresa en otras latitudes.

Debemos ofrecerle mejores condiciones al inversionista foráneo para que una vez identificado el negocio y manifestado los intereses mutuos el proceso marche sobre ruedas por una autopista. Necesitamos el capital y toda empresa que se cree bajo estas condiciones será una empresa cubana y sus productos tendrán el sello “Hecho en Cuba”, con todo lo que implica hacerlo en el país: en términos fiscales, de distribución de utilidades, generación de empleo y mercado,  ya sea para consumo nacional solamente o también para la exportación.

Lloviendo sobre mojado, asignaturas pendientes que influyen en todo el sistema, las llevamos de arrastre por varios cursos:
  1.    La dualidad monetaria y cambiaria; es de necesidad imperiosa una política cambiaria que además de contribuir a la sustitución de importaciones y a incentivar las exportaciones, permita reflejar nuestros costos reales.
  2.     Mercado mayorista donde concurran todas las empresas, alternativas hay: la estatal, tiendas en MLC con mercancías a consignación, tiendas privadas de capital totalmente extranjero con ventas en MLC de las que pudiera existir más de un propietario en competencia; todas las alternativas en el marco que regule la ley y tributando al fisco en la moneda con la que operan.
  3.     Reconocer objetivamente el Mercado con su contenido.

Para lograr prosperidad es necesaria la riqueza y ella depende de la productividad de toda la sociedad, debemos reorganizar nuestro sistema de gestión económico productivo incluyendo a todos los actores, haciendo que la Empresa sea la Empresa, con una filosofía reguladora que estreche los límites y abra las puertas a las iniciativas individuales y colectivas. Tenemos el diseño, ¿cuánto hay que esperar para poner en marcha la obra?.

COVID-19 en Cuba: ¿colapso económico inevitable?

"Nunca hay un callejón sin salida", dice experto en economía de Cuba. Ante la profunda crisis, agudizada por la COVID-19, propone medidas que podrían reactivar la producción, partiendo por la agricultura.


Cifras oficiales en mano, Carmelo Mesa-Lago analiza la compleja situación de la isla, la peor desde la desaparición de la Unión Soviética. El catedrático de economía y estudios latinoamericanos de la Universidad de Pittsburgh sugiere caminos de reactivación para un modelo de planificación central que no ha logrado levantar al país y se ve empeorado por las sanciones estadounidenses, la crisis venezolana y el coronavirus.

DW: ¿Cómo grafica la profundidad de esta crisis?

Carmelo Mesa-Lago: Partiendo por el crecimiento del PIB. En 2006 era de 12% y ha caído gradualmente. A pesar de un pequeño repunte en 2015, influido por el proceso de aproximación con Estados Unidos, en 2019 llegó a 0,5%. Eso es estancamiento. La CEPAL proyecta que el crecimiento caerá un 3,7%. Mi estimación, basada en la baja del turismo y las remesas, es de -5%. Al mismo tiempo, el déficit fiscal llegó a 8% en 2018, mientras el promedio de América Latina y el Caribe fue de 2,2%, y han caído la producción industrial, agropecuaria, minera y manufacturera.

DW: ¿Qué ocurre con el turismo, uno de los motores de la economía cubana?

Barack Obama flexibilizó los viajes a la isla y hubo una aceleración tanto en el número de turistas, que llegó a 4,7 millones, como en el ingreso bruto por turismo, de casi tres mil millones de dólares en 2018. Llegó Trump y prohibió los cruceros y los vuelos a las provincias. Luego vino el coronavirus, se redujeron los turistas europeos, y en abril Cuba cerró sus fronteras. Yo calculo una pérdida de 1.800 millones de dólares en 2020.

DW: ¿Qué otros ingresos se verán afectados por la COVID-19?

Después de la exportación de servicios profesionales, principalmente médicos, las remesas son la segunda fuente de divisas y el turismo la tercera. El cierre afecta a las remesas, que, además de ser enviadas por giro postal, son llevadas por viajeros. Las recibe el 65% de la población y en 2019 llegaron a 3.700 millones de dólares, solo en efectivo, sin contar una cantidad similar en alimentos, medicina y bienes de consumo. Este año podrían caer a 2.400 millones de dólares.

DW: ¿Qué factor es el más gravitante en la agudización de la crisis?

El cubanoamericano Carmelo Mesa-Lago es catedrático emérito de economía y estudios latinoamericanos de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos.

Es una combinación de factores. Primero, la caída sustancial de la relación económica con Venezuela. Entre 2014 y 2017, la venta de servicios profesionales cayó un 25% y el envío de petróleo a Cuba bajó un 70%. Esto se debió a la crisis de Venezuela, pero también, en menor medida, al intento de Trump de impedir los envíos. Las sanciones de Estados Unidos han paralizado la inversión en Cuba y los turistas de ese país disminuyeron 22% el año 2019. Entre enero y marzo de este año, la caída fue de un 72%. En cuanto a las remesas, Trump puso en la lista negra a la compañía intermediaria que recibe el dinero que se envía con la Western Union desde Estados Unidos. Si cortan el envío de remesas sería un golpe durísimo para la población.

DW: ¿Cómo puede enfrentar Cuba esta crisis?

Cuba no tiene recursos para lanzar un paquete de rescate, como han hecho otros países. Ya había reducido la importación de alimentos, porque no tiene divisas, y no pudo cumplir un pago de su deuda con el Club de París. Tampoco el envío de médicos a varios países, como Argentina o Italia, compensa la gran caída de profesionales a Venezuela y la salida desde otros países como Brasil o Bolivia. Antes de que la crisis empeorara, ya a principios de 2019, Cuba sabía que Trump crearía una serie de problemas y sabía de la crisis de Venezuela. Pero las medidas del gobierno no han dado ningún resultado. Hay consenso en que son insuficientes, no son innovadoras, no dan cuenta de la magnitud de la crisis o la ignoran.

DW: ¿Es un callejón sin salida?

Nunca hay un callejón sin salida. El camino que sería políticamente más probable en Cuba es la vía chino-vietnamita, dos países donde el Partido Comunista sigue al mando del gobierno. Estas medidas no representan una amenaza política para Cuba, como sería moverse hacia una economía de mercado. China y Vietnam resolvieron el problema y tienen altas tasas de crecimiento.

DW: ¿Qué reformas implica?

Estos países empezaron con la agricultura, que es fundamental para Cuba. Hoy la isla exporta la mitad que en 1989 y está importando dos mil millones de dólares en alimento, cuando el 65% podría ser producido localmente. La reforma se basa en tres elementos: dejar que el campesino pueda sembrar lo que quiera, le venda a quien quiera y que los precios los fije la oferta y la demanda. Un problema en Cuba es el acopio: hay que venderle al Estado la mayoría de la cosecha, en algunos casos el 70%, y éste fija el precio por debajo del de mercado, lo que es un desincentivo para la producción. Sin efectivo, se demoran los transportes, se pudren las cosechas en el campo... China y Vietnam sufrían hambrunas periódicas y la reforma terminó con eso. Hoy son autosuficientes en alimento y Vietnam es un exportador agrícola neto, le vende a Cuba 250.000 toneladas de arroz.


En opinión de Mesa-Lago, una reforma a la producción agrícola, como ocurrió en China y Vietnam, es un motor fundamental para que Cuba pueda salir de la crisis.

DW: ¿Cuánto tiempo pueden tomar las reformas?

En China y Vietnam se hicieron entre seis y siete años, pero desde que se empiezan a implementar, proveen un incentivo para la producción agrícola y en pocos años el país se vuelve no solo autosuficiente, sino exportador de alimentos. Vietnam empezó la reforma agrícola todavía estando bajo embargo de Estados Unidos. Para esto no importan las medidas de Trump, es un tema interno y Cuba puede empezar a resolver el problema desde ya, pero no es la voluntad del gobierno.

DW: ¿En lo inmediato, se acerca Cuba a un colapso o va a resistir?

El consenso es que todavía no está en la situación de la crisis de los 90, pero se va acercando muy rápidamente. El economista monetarista más importante de Cuba, Pavel Vidal, ha dicho que éste es el período especial (crisis tras la caída de la URSS), sin los apagones eléctricos. Pero los apagones van a venir por el problema de suministro de petróleo.

DW: ¿Cómo lo vive el cubano en el día a día?

Le afecta durísimamente, porque hay una escasez enorme de alimentos, cada vez menos productos disponibles por racionamiento y los precios se han disparado. Cuba ha autorizado en parte la circulación del dólar, pero eso no resuelve el problema. La incertidumbre es muy grande. Hay que tener en cuenta que el salario medio en el sector estatal, correspondiente al 68% del empleo total, es de 36 dólares al mes. ¿Qué se puede comprar con eso? Si se cortan las remesas será una catástrofe. Los dirigentes no van a ser afectados por esta medida, pero sí el pueblo.

(vt)

“Nuestro modelo agrario necesita una reflexión total” ( Video)

 

LA HABANA. “Hay dos problemas graves: la alta tensión en la balanza de pagos, debido a la alta importación de alimentos, y el otro es que no se satisfacen las necesidades básicas de la población. En ambos casos la recuperación del sector agrario aparece como la piedra de toque de una nueva dinámica económica”. Así expresó el sociólogo y economista cubano Dr. Juan Valdés Paz en una entrevista concedida a Progreso Semanal el 11 de noviembre de 2011, hace casi nueve años. Desafortunadamente, bien podríamos pensar que la entrevista fue realizada ayer, razón por la cual compartimos algunos fragmentos.
Desde hace tiempo Valdés, junto a otros especialistas en el tema, recomiendan públicamente que Cuba debe replantearse su modelo agrario en general, no solo algunos de sus componentes (la función de la empresa Acopio, la posibilidad de municipalizar la agricultura, la necesidad de incluir otros actores en los roles de distribución y comercialización, las restricciones de venta para algunos productos, los estímulos a los productores, etc.).
“El modelo agrario [actual] está agotado”, afirmó. “Hay atisbos de que nos estamos saliendo del antiguo modelo, pero lo que no está claro aún es cuál es el nuevo modelo agrario”.
En el presente, durante un nuevo agravamiento de la crisis económica que Cuba sufre desde hace varias décadas, el tema de la producción y soberanía alimentaria es vital para la sobrevivencia de la nación. Al igual que en otros ámbitos y circunstancias las autoridades han dado el espacio a los especialistas y brillantes académicos del país para proponer y debatir soluciones, también sería útil escuchar a quienes han estudiado ampliamente los procesos productivos cubanos durante años. Cuba tiene tierras y fuerza de trabajo; hay que ponerse, literalmente, manos a la obra.
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Venezuela: La OEA, Luis Almagro y la Unión Europea.


Por Tony López R.

Desde el triunfo de la Revolución Bolivariana en Venezuela, liderada por el Teniente Coronel Hugo Chávez Frías y un grupo de jóvenes oficiales, que levantaron las banderas del Libertador Simón Bolívar, y  se plantearon cambiar el régimen de opresión, desigualdad y corrupción, por los gobernantes de turno y cuyos Partidos, escudados en el famoso pacto de Punto Fijo, habían hundido el país en la más terrible pobreza, la oligarquía venezolana y Estados Unidos no los ha dejado ni por un momento de obstaculizar y tratar de revertir lo que les resultará imposible.

Frente a la crisis social, política y económica, agrupados en el Movimiento RVB 200 y el Polo Patriótico, utilizando el mecanismo democrático electoral del sistema, Hugo Chávez Frías, gana las elecciones con el 56.20 % y el candidato de la derecha Salas Romer, alcanzó el 39,97 con una participación electoral del 65.45 % del padrón electoral. Un 16.00 % de diferencia, y aún así la derecha siempre levantó la opinión del fraude, no quieren perder nunca y organizaron en abril del 2002 un golpe de Estado en Venezuela, el que  lejos de debilitar al proceso bolivariano lo fortaleció, lo mismo sucede ahora con Maduro.  
En 1999, asume la presidencia Hugo Chávez, quien, al tomar posición como presidente, dejó claro su proyecto renovador, al declarar que juraba sobre una moribunda constitución en vigencia desde 1961.  Su tarea de inmediato fue la de presentar la nueva Constitución, propuesta que fue sometida a referendo y aprobada por una alta mayoría.  Carta Magna que rige los destinos del país y violada permanentemente por los sectores violentistas y terroristas de la oposición venezolana.

Desde entonces, Estados Unidos ha desarrollado acciones de todo tipo contra el gobierno de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, gobiernos surgidos del voto popular y electoral, utilizando el mismo modelo “democrático” que ha impuesto el sistema. Pero la oposición venezolana, cuyo récord en compra de votos y fraudes electorales, son antológicos, siempre acusan al chavismo de cometer fraude y este es el actual y falso argumento, que utilizan contra Nicolás Maduro.
La desprestigiada Organización de Estados Americanos (OEA)  de la cual Venezuela ya no es miembro, ha sido el mecanismo utilizado por Estados Unidos, para atacar y promover el aislamiento del gobierno venezolano de la comunidad de naciones latinoamericana y caribeñas y que solo ha conseguido, que 11 países latinos y 1 caribeño, se haya sumado a esta  conspiración conocido como el Grupo de Lima, un grupo  dentro de la OEA, que actúa ilegalmente, bajo las órdenes del departamento de Estado y que tiene como coordinador a Luis Almagro.

Pero hay un viejo dicho que dice que no van “lejos los de adelante si los de atrás corren bien” y el gobierno de Maduro y los sectores democráticos y progresistas de América Latina, siempre han sustentado que la OEA está sirviendo de puente para la intervención de Estados Unidos en Venezuela y denunciado la corrupción y los chantajes y presiones de EE: UU a través del Secretario General de OEA, para lograr la legalización de la Intervención Militar Humanitaria en Venezuela.  Pero dejemos que alguien del mismo árbol, sea quien confirme estos ilegales actos dentro de la OEA.

En las explosivas revelaciones del ex Asesor de Seguridad del gobierno de Donald Trump, John Bolton, publicados el pasado 23 de junio en su libro memoria, da a conocer su opinión sobre la OEA “la que califica como un organismo moribundo y a su secretario General, Luis Almagro como un “mentiroso, cínico, ladrón y moribundo” y que la existencia hoy de la OEA y la reelección de Luis Almagro, obedeció a que Estados Unidos lo potenció y apoyó para apuntalar a Juan Guaidó para sus planes contra Venezuela”. 

Mas claro ni el agua, dicho por Bolton, tenebroso personaje que junto con Colombia y Brasil trabajó en la organización y dirección del equipo en la conformación de grupos de mercenarios y paramilitares, para realizar actos de sabotajes y provocaciones violentas, desde la frontera colombo-venezolanas y colombo-brasileñas. Es Bolton el que afirma, que el objetivo de la OEA es apoyar los planes intervencionistas de Estados Unidos y Washington utilizando a la OEA como fachada. Esta confesión de quien trabajo en esos planes, le da plena seguridad y verifica lo ya denunciado.

Almagro ha incurrido en delitos que atentan contra el derecho internacional y violado las Carta de la ONU y de la OEA, alentando una guerra contra Venezuela y otro de los delitos flagrantes es reconocer y darle voz y voto a un sujeto que representa a una organización terrorista venezolana como embajador y darle status de miembro a Venezuela.  El estado venezolano, solicitó su salida de esta moribunda organización en el 2017 y esperó hasta mayo del 2019 tal como lo establece su Carta fundacional, para dejar sin efecto su membresía. Por tanto, Venezuela no es miembro de la OEA y Almagro ha cometido otra grave violación.

El señor Almagro ha violado todos estos principios de la OEA, obedeciendo las órdenes del Departamento de Estado. La Carta de la OEA establece ue solo reconoce a los Estados y no a una parte de los tres poderes que componen el Estado, como lo es la Asamblea Legislativa venezolana en desacato, que por cierto ya no preside Guiadó. Estas graves violaciones son las que están   certificando, más temprano que tarde la defunción de la OEA. Un verdadero ministerio de colonia, como la bautizo el canciller cubano de la Dignidad Raúl Roa en 1962.

A esta política ilegal, hostil y antidemocrática se ha sumado la Unión Europea subordinando su política exterior a la de Estados Unidos en la región, tal es así que varios de los países miembros, violando todos los principios de la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados, ha reconocido diplomáticamente al “autoproclamado presidente” Juan Guaidó, quien el 22 de febrero recibiera el beneplácito de Donald Trump, y en un hecho inaudito, lo proclamó presidente desde Washington D.C. Esa designación desde Washington tiene en sí el mensaje real de lo que piensa el señor Trump con relación a la anexión de Venezuela a los Estados Unidos. Es por eso que Guaido aún se hace llamar “Presidente” y los países que le reconocen están implicados en una grave violación del Derecho Internacional.

Pero si grave han sido estas violaciones de la UE, estas se acentúan con hechos muchos más graves, como sumarse a las sanciones económicas y de comercio y en el caso del Reino Unido y Portugal, el primero al robarse más de 1600 millones de dólares en ORO, depositados por el gobierno venezolano en los bancos ingleses, incautados por el gobierno de Londres.  Igualmente, el gobierno de Lisboa, se apropió de 1200 millones de dólares, que el gobierno venezolano lo tenía destinado a la compra de alimentos y medicamentos para el pueblo venezolano.

No conozco cual será la solución y desenlace, porque si estos hechos se legalizan y el Reino Unido y Portugal no devuelven al Estado Venezolano esas millonarias sumas, el mundo entrará en una catástrofe internacional y en un sistema peor que el que impera en la ley de la selva y el sistema bancario y financiero internacional perderá toda credibilidad. Pero no descarto una supuesta solución judicial y que se trate de despojar al Estado Venezolano y se lo entreguen a  Juan  Guaidó.

En medio del escándalo que ha estallado en Washington, expuestas en el libro memoria de Bolton, “En la Habitación que sucedió” que revela que Donald Trump, consideraba a Juan Guido como “una persona débil frente a un fuerte Nicolás Maduro”. Y narra en su libro que le sorprendió de que luego de la reunión que tuvo Trump y él (Bolton) con la esposa de Guiadó, Fabiana Rosales, ella “no llevaba puesto el anillo de casada y anoto Trump que se veía muy joven”. Ese tema del anillo lo repitió el Presidente, muchas veces”.  Bolton, dice, que cuando llegó la primavera, Trump llamaba a Guaidó el “Beto O Rourke de Venezuela” un apelativo que podría considerarse como el tipo de elogio que no debía recibir un aliado de los Estados Unidos” o sea un total desprecio hacia Guaidó.

A tono con la política agresiva de Estados Unidos, el pasado 29 de junio la Unión Europea, dio a conocer nuevas sanciones a funcionarios venezolanos que no pueden pisar territorios europeos y sus cuentas o bienes en la UE serán congelados. En total son 11, con una particularidad, no todos son chavistas, incluyen a tres opositores, que forman parte del sector opositor que desde hace varios meses viene dialogando con el gobierno para solucionar la crisis. Pero al parecer, la solución pacífica, no es la que le interesa a la UE, aunque públicamente se pronuncian por una solución de paz.  

Frente a esta política de sanciones de la UE contra Venezuela, la respuesta no se hizo esperar y el presidente Nicolás Maduro, le respondió declarando “non grata” a la embajadora de la UE, y le dio 72 horas para abandonar el país, cumpliendo así, lo estipulado en la Convención de Viena. Pero conozcamos quienes son los opositores venezolanos sancionados: Luis Eduardo Parra Rivero, presidente de la Asamblea Nacional,‎ Franklin Leonardo Duarte, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional y Gregorio Noriega Figueroa, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional en desacato elegidos el 5 de enero del 2020.

Como se pueden dar cuenta, estos tres sancionados, no son chavistas, pertenecen a la oposición, primera vez que los opositores son sancionados, y son los tres dirigentes más importantes de la Asamblea Nacional, aún en desacato, pero la objeción, de la UE argumenta que se impidió a Juan Guaidó, y algunos diputados a   participar en la elección para la presidencia de la Asamblea Nacional, que se hizo, el 5 de enero del 2020, lo cual es falso. Lo que la Unión Europea no explica, es que los diputados en cuestión, están ‎inculpados por haber participado en la intentona golpista del 30 de abril de 2019, razón por la cual la justicia los privó de su mandato, por cierto, con la ‎aprobación de la oposición no injerencista. ‎

‎Con ese pequeño grupito de los diputados inculpados por acciones golpistas y  sus amigos, Guiadó  hizo un escándalo y  volvió a “proclamarse presidente” de Venezuela, como todos  sabemos, esto no es más que un hecho politiquero e ilegal, patrocinado por Estados Unidos y el  gobierno de Trump, quien quiere anexarse a Venezuela, según también revelo  Bolton en su libro,  ese es según él,  el objetivo de la  intervención militar, una idea tan irracional y humillante para los venezolanos y la historia y el pensamiento de Simón Bolívar. No puede creerse que alguien como el presidente de Estados Unidos, este pensando que estamos en el siglo XVIII.

Está idea de Trump, sentada bajo la doctrina Monroe, es sumamente peligrosa y debe ser tomada como un alerta por el movimiento político y social de  nuestra América Latina y el Caribe, si hoy  el presidente de Estados Unidos piensa en anexarse a Venezuela, nada tiene de que mañana él o cualquier otro, piense en anexarse la otra parte que no pudo quitarle a México, porque esa es la realidad, la mitad de  lo que hoy forman la Unión americana era realmente mexicana. O que piense anexarse a Brasil o Perú. Ese pensamiento hay que combatirlo desde ahora y hacerlo un principio. El Plan Colombia convertido en la Iniciativa Regional Andina y que, en los textos de geografía de los estudiantes de primaria y secundaria en Estados Unidos, la amazonia la consideran un territorio internacional, es un tema que apunta a esas ideas anexionistas.

Con esta conducta, la Unión Europea no solo se une a una ilegal acción, al sancionar a funcionarios públicos venezolanos, algunos miembros de la Fiscalía, que coincidentemente, “dos de ellos,  son los que llevan a cabo las investigaciones sobre el fallido magnicidio, preparado contra el presidente Maduro, el alto Mando Militar y funcionarios del alto gobierno, cuando con drones artillados y con explosivos, los iban a detonar ,sobre una tribuna cuando festejaban un fecha patria”,  según declaraciones del Fiscal de la Republica  a Telesur hoy 1 de julio.  Por otro lado, la Unión Europea viola un principio del Derecho Internacional al inmiscuirse en los asuntos internos de un Estado libre e independiente y miembros de la ONU.

Lo que llama la atención que el señor Josep Borrell máximo responsable de las relaciones internacionales de la Unión Europea, no se dé cuenta de que Europa está siendo utilizada por Estados Unidos, que le hace perder prestigio y credibilidad, porque Juan Guaidó, no tiene autoridad ninguna para presentarse como “presidente autoproclamado”. Borrell sabe que este señor no puede firmar ningún tratado, ni documento oficial alguno a nombre del Estado Venezolano. Este señor está señalado por acciones terroristas, vinculados a los narcotraficantes y paramilitares colombianos. Ahora, hasta despreciado por Trump, según declara el ex Secretario de Seguridad Nacional, John Bolton.

El  señor Borrell, debe preguntarle al ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, que líderes de países europeos y latinos le han confesado que están cometiendo un error al reconocer a Guaidó. El precedente que están creando, puede ser muy grave para la pacíficas y bienaventuradas relaciones internacionales de la Unión Europea.

En el mundo diplomático y consular, las acciones de carácter jurídicos con los países tienen que ser atendidos por el Poder Judicial, y este no tiene como responder, en el campo económico y acuerdos comerciales. Nada de lo que haga Guaidó es legal y la Unión Europea, está convalidando hechos delictivos, que violan el Estado de Derecho Internacional y los compromete en estos asuntos.

Si cada uno de los países de Europa o América Latina y el Caribe, no quiere mantener relaciones diplomáticas con el gobierno de Venezuela, eso es una decisión bilateral, pero tampoco bilateralmente ningún país puede desconocer el poder reconocidos de los Estados y reconocer a una persona que solo representa a uno de los poderes del Estado, como era el caso de Guaido, porque ya no es el Presidente de la Asamblea Nacional.     Las convenciones de Viena y Ginebra son bien claras. Mire lo que está sucediendo hoy con el presidente de Kosovo.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
La Habana, Cuba 1 de julio de 2020.  20:30 hrs.