Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

miércoles, 4 de julio de 2018

OCDE: Aumenta el trabajo precario y se vive un estancamiento salarial sin precedentes



El empleo se ha recuperado globalmente en la OCDE a niveles anteriores a la crisis económica, pero no los salarios, que sufren un estancamiento sin precedentes que afecta en particular a países como Grecia y España y a los trabajadores precarios y que han pasado por periodos de paro.

El informe anual de perspectivas del empleo publicado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advierte además de que los empleos que se están creando no tienen la misma calidad que los destruidos con la recesión de hace un decenio.

El bajo nivel de crecimiento de la productividad (1,2% anual en los cinco últimos ejercicios, frente al 2,3% antes de la crisis) es uno de los factores que explica ese estancamiento salarial.

El ritmo de progresión nominal de los salarios, del 5,8% en el segundo trimestre de 2007, antes de la crisis, pasó al 3,2% en el último trimestre del pasado año.

Ese fenómeno no se ha producido de forma homogénea, ya que las remuneraciones del 1% de los asalariados más favorecidos han crecido a una cadencia mucho más elevada que la media de los trabajadores a tiempo completo, una tendencia de largo plazo que se refuerza.

En el otro extremo de la escala social, el porcentaje de pobres entre la población en edad de trabajar subió al 10,6% en 2015, frente al 9,6% de una década antes, en parte porque quienes perdieron su empleo han tenido una cobertura de paro más deficiente.

Menos de uno de cada tres reciben subsidios y muchos, al quedarse sin esa cobertura, se han visto obligados a aceptar puestos de peor calidad y remuneración.

España es uno de los casos que mejor ilustran el impacto de la inseguridad en el empleo sobre el salario. Si las remuneraciones del conjunto de los trabajadores se hubieran comportado como las de quienes han mantenido su empleo desde 2007, los salarios reales habrían sido un 3,1% superiores en 2014.

Todo eso pese a que la tasa de empleo a finales de 2017 llegó al 61,7% de la población de entre 15 y 74 años, lo que significa que había más gente trabajando que antes de la crisis. Ese porcentaje seguirá subiendo para alcanzar el 62,1% al terminar 2018 y el 62,5% a finales de 2019.

Para la OCDE, esta creciente polarización del mercado laboral necesita una respuesta sobre todo en forma de sistemas de formación de alta calidad dirigidos en particular a personas de baja cualificación.

El informe también analiza la brecha salarial entre hombres y mujeres, que aunque ha disminuido, seguía siendo del 39% de media en 2015 en sus países miembros.

Buena parte de esa brecha se genera en la primera parte de la carrera profesional, cuando muchas mujeres dedican más tiempo al cuidado de los hijos. Para corregirlo, la OCDE aconseja políticas familiares y cambios como facilitar la flexibilidad en el tiempo de trabajo. (El diario)

Conceptos a Debate (Primera Parte)


Conceptos a debate: teoría económica. (De un libro premiado, no publicado y que se resiste al olvido.)I 

Dr. Carlos M. García Valdés.

A los lectores.

Percibo en algunos trabajos contemporáneos, que abordan cuestiones de economía en general y de economía política en particular, cierto desdén por la teoría o al menos por la teoría que refleja el compromiso con la revolución y el socialismo. En interés de restarle fuerza a aspectos teóricos acuden a definiciones simplistas de la teoría como esta.

“La teoría consiste en las ideas relativas a lo que se desea ver hecho” (Pedro Monreal, Cuba. “Las tensiones entre la teoría, las políticas y la práctica de la reforma”, elestadocomotalonMarch 30, 2018 

Si alguien tomara en serio esta “genial” premonición se convertiría ipso facto en un gran teórico al convertir sus deseos en teoría. Si va en un ómnibus, por ejemplo, una buena teoría sería que el chofer cambiara la música por una “inteligente” o menos agresiva y que disminuyera ostensiblemente los contaminantes e irritantes decibeles.

Se subvalora la capacidad de la teoría para explicar problemas económicos estructurales. Vean esta “reflexión”:

“¿Necesita el Estado cubano controlar el 80% de los medios de producción fundamentales para alcanzar un desarrollo nacional que fuese compatible con el socialismo? ¿Acaso bastaría con el 60%? o, ¿Sería suficiente el 40%? La pregunta está formulada en términos de necesidad, es decir, en relación con la realidad, y no en términos de “lo que debería ser” (plano normativo).

“La teoría es importante, pero no es posible encontrar esas respuestas en textos teóricos” (Pedro Monreal ¿Es realmente la propiedad el “tema de los temas” del debate económico en Cuba? elestadocomotalonFebruary 22, 2018) El subrayado es nuestro.

La respuesta a tal afirmación sería muy sencilla, al menos de inicio: ¿Por qué no?

Estas y otras vulgarizaciones de la teoría y su relación con la práctica me motivaron a revisar un texto que escribí hace varios años(2006) titulado “Economía, política y ciencia”.

Les diré a los lectores algo que los van a sorprender. Fue premiado por la Editora Política en 2007 por un prestigioso jurado, y el premio consistía en su publicación. Me pagaron el derecho de autor pero lo más importante, el libro, espera por las “calendas griegas”. Quizás este mismo hecho sea una demostración del “interés” de algunos funcionarios por la teoría.

Pero esto no es una carta de protesta, solo un pretexto para introducir el tema de la teoría y la práctica tan vulgarizado por algunos autores, que un día fueron verdaderos académicos.

Sin más les presento partes de este texto sin ninguna modificación.

De “Economía, política y Ciencia”. Premio Julio, 2007. Inédito.

La economía como ciencia. Teoría económica y economía política.

La economía suele interpretarse o presentarse en los textos o en el discurso tanto como realidad económica, objetiva, como estudio, investigación, teorización de esa realidad o de un aspecto de ella. En esta acepción se coloca en primer plano la economía como ciencia o la ciencia de la economía con sus modalidades en dependencia de la medida o alcance del objeto de estudio. En este sentido hablamos de la economía política, economía aplicada, economía de la industria, economía del transporte, etc.

En sentido amplio la Ciencia económica estudia o tiene como objeto de estudio el “proceso histórico a través de cual el hombre desarrolla las condiciones materiales de su existencia y, en especial las relaciones sociales que se establecen en relación al mismo durante la producción, el intercambio, la distribución y el consumo...” . (1)

La economía como ciencia o la ciencia económica tiene un conjunto de particularidades como reflejo de su objeto de estudio. Como se vio anteriormente se trata de una esfera de la sociedad donde se resuelven las necesidades e intereses materiales y económicos de los hombres y sus conglomerados sociales y tiene un efecto determinante sobre las demás relaciones sociales. Esto le da de hecho un carácter socio clasista que no está presente en las ciencias naturales ni en una escala global en otras ciencias sociales.

Por otra parte al ampliarse el contenido de la economía o realidad económica con el desarrollo de la producción, las finanzas, la ciencia y tecnología, el derecho económico, y otros fenómenos, se hace más complejo el objeto de estudio, es decir se complejiza la ciencia como tal .Esta Ciencia no es solamente clasista por la naturaleza de su objeto sino que reclama de otras ciencias(jurídica, sociología, filosofía, ética, ) para poder orientarse en una realidad cada vez más compleja, multifacética e integral.

Como quiera que las necesidades cambian con las épocas y dentro de una misma época y en distintas regiones, las interpretaciones y propuestas se envejecen rápidamente lo que es la base para el desfase de la ciencia o de la teoría con respecto a la realidad. Como se ha dicho acertadamente por dirigentes y académicos, los acontecimientos han ido más rápido que las respuestas que podemos darle, hay un retardo científico que puede ser fatal.

Fidel Castro expone su punto de vista al respecto: “La economía no es una ciencia natural, no es ni puede ser exacta; es una ciencia social. Conceptos e ideas, tendencias y leyes surgidas en una época dentro de un sistema económico y social determinado, tienden a perdurar en el tiempo, aun cuando tales sistemas estén agotados o hayan desaparecido, lo cual no pocas veces perturba la interpretación más correcta de los acontecimientos. La enorme diversidad de opiniones y teorías que se escuchan en los encuentros o reuniones de las ciencias sociales son una prueba de ello”. (2)

La pluralidad de ideas está determinada ante todo por la pluralidad de intereses, pero hay que tomar en cuenta también la heterogeneidad de los hombres e instituciones que se dedican a las ciencias, donde lo singular es mucho más importante que en cualquier otra esfera de la vida y de otras ciencias para las que colegiar ideas y llegar a conclusiones colectivas es un imperativo de la propia actividad.

Sin embargo los hombres aislados por eruditos que sean no hacen ciencia económica, o en otras palabras no la hacen sólo a partir de sus ideas sino tomando en cuenta el acervo científico existente o al menos lo esencial y más significativo de esa producción. Marx y Engels aprovecharon lo mejor del pensamiento económico y filosófico anterior, desde los fisiócratas y los clásicos de la economía política burguesa hasta los socialistas utópicos, los materialistas no dialécticos y los grandes idealistas. También aprovecharon y se apropiaron de otros conocimientos científicos como las matemáticas, la historia y dominaban varios idiomas.

Lenin pudo desarrollar la economía política en condiciones del imperialismo por el dominio de la obra económica de los fundadores del marxismo y el análisis crítico de un voluminoso fardo de literatura económica contemporánea burguesa.

Además la Ciencia Económica no sólo interpreta la realidad sino que trata de modificarla. Sus propuestas inciden sobre los intereses, derechos y modos de vidas de las personas. Para Alfredo González es prácticamente imposible separar “los elementos supuestamente objetivos de la economía, de aquellos que implican un juicio de valor. Estoy de acuerdo que a los fines de la teoría y del análisis es importante distinguir entre ambos tipos de proposiciones; sin embargo me inclino a la opinión de que en cuestiones concretas ambos aspectos se encuentran inextricablemente unidos.”(3)

También la economía como Ciencia se caracteriza por su instrumental para el estudio, conclusiones y propuestas. El instrumento básico de la ciencia económica es la teoría o teoría económica visto de forma general o concreta.

La teoría económica es una abstracción de la realidad económica que refleja de manera sistémica y sintética mediante categorías y otras construcciones pensadas, sobre la cual se elaboran conjeturas y como regla se hacen propuestas para modificar determinado modelo económico.(4)

Otros la definen como “una simplificación deliberada de las relaciones reales, que pretende explicar cómo funcionan dichas relaciones.

“La teoría económica proporciona una estructura lógica para analizar datos económicos, permitiendo jerarquizar las observaciones de los hechos económicos con el objetivo de explicar de qué manera se encuentran relacionados.” (5)

(Continuará)

De nuevo con mis lectores.

Noten la actualidad de estas ideas, que en buena medida se debe a que nos hemos favorecido con juicios de prestigiosos teóricos, políticos y economistas contemporáneos. Observen también la significativa diferencia entre las definiciones sobre teoría con las que ofrece el doctor Monreal.

Seguiremos con este tema, en el empeño de que un texto que aborda conceptos medulares para la teoría y la praxis revolucionarias no sea devorado por los “ratones” del olvido.

Referencias 

(1) Alfredo González, prólogo a Instrumentos para el análisis económico de Oscar Echevarría, INIE 2001
(2) Fidel Castro , Discurso de clausura del V Encuentro de Globalización y problemas del desarrollo, 14 de febrero del 2003.Ver Economía y Sociedad en el pensamiento de Fidel Castro, Editorial Páginas de la Escuela Superior del PCC “Ñico López” pp 16-31. 
(3) Alfredo González, obra citada, p 17.
(4) La noción de modelo se emplea aquí no como construcción abstracta para explicar el funcionamiento de una economía sino como un modo específico de comportamiento de una economía determinado por formas de propiedad, de organización, dirección, y gestión de la economía en un momento dado de la evolución de un país.
(5) Oscar Echevarría, obra citada, p 38.

Viet nam y Cuba: ¿APRIORISMO O INTENTO DE EXTRAPOLACIÓN MECÁNICA?

Posted: 04 Jul 2018 06:41 AM PDT




El interesante y sugerente artículo “Esperando la reforma empresarial en Cuba: notas sobre la experiencia vietnamita”, publicado por Pedro Monreal, en elestadocomotal, el 9 de abril de 2018, llama a la reflexión.

Para empezar me propongo destacar algunas aristas positivas de este trabajo.

En primer lugar ofrece, sin dudas, una amplia descripción de las reformas empresariales en Vietnam, el papel del mercado y las relaciones de propiedad en este hermano país. Un segundo momento consiste el aprovechamiento de las fuentes, de 26 referenciadas, 16 son directamente vietnamitas, 9 de otros orígenes y 1 del propio autor. El tercer aspecto que debe reconocerse es la utilización de bibliografía en idioma inglés lo que se corresponde con la asimilación del autor de esta lengua y la cultura anglosajona. Un cuarto asunto es la lógica interna de este trabajo. Por último debe valorarse, que sin ser un especialista en Vietnam, hasta donde conozco, logra desempeñarse con cierta profesionalidad.

Sin embargo, existen limitaciones importantes. El titulo es sugerente y provocativo. Si el tema y su desarrollo versa sobre las experiencias vietnamitas, no se entiende porque comienza con la reforma empresarial en Cuba. Esto denota la intencionalidad del autor, como mínimo quiere subrayar que las transformaciones empresariales en nuestra patria deben seguir la pauta de Vietnam. Cierto que declara, que no se trata de una revisión encaminada a proponer la copia, sino a facilitar el aprendizaje, pero si el propósito no es el calco exacto pudiera ser algo parecido.

Algunas relaciones entre este texto, aparentemente inicuo, y otros de Monreal, pueden establecerse. Por ejemplo las referencias a que las empresas estatales de Vietnam aportan aproximadamente 30 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y a la meta de elevar la contribución del sector privado al PIB desde el actual nivel de 40 por ciento hasta un 50 por ciento en 2020, y hasta un rango del 60 al 65 por ciento en 2035.

Precisamente, estos cambios en la estructura de las relaciones de propiedad y su reflejo en la estructura social, han servido de base a ciertos sectores de la izquierda y derecha mundial , para decir que ya Vietnam y China son países capitalistas. Aunque no comparto estos criterios, no dejo de tener en cuenta que existe cierta médula racional, algo que este Doctor silencia interesadamente para realizar el mercadeo de sus peregrinas ideas.

Debe recordarse que en mi artículo “El tema de los temas, el llamado programa y la duda razonable” señalaba que Monreal se pregunta sí el Estado cubano necesita controlar el 80% de los medios de producción fundamentales, o sí bastaría con el 60% o sería suficiente el 40%, como si esto no alterara a la Revolución Cubana y el rumbo de nuestra construcción socialista.

No voy a reiterar la crítica realizada, pero conviene hacer notar que entre el 40 % que estima este economista para las empresas estatales en Cuba y el 30% que tiene Vietnam, hay diferencias cuantitativas que no marcan cambios en la esencia. Por eso antes exprese y reitero que si el propósito no es el calco exacto pudiera ser algo parecido.

Volvamos a Vietnam que tiene una geopolítica muy diferente a la de Cuba, en especial por sus relaciones con EE.UU., pero no únicamente por ello. Es un país socialista por su sistema político, mantiene el rumbo estratégico de la construcción socialista y su economía se define por el Partido Comunista (PCV) como “de mercado con orientación socialista”.

Personalmente, lo puedo entender como una especie particular de economía mixta, bajo la influencia y control del Estado socialista vietnamita y dentro de un contexto político-social y cultural socialista. Este país tiene su propio modelo y marcha soberanamente por su propio camino, teniendo en cuenta sus peculiaridades, con éxitos notables y enfrentando sus retos, desafíos, costos sociales, políticos, ideológicos y medio ambientales.

Académicos cubanos reconocen el costo social y político del saneamiento a ultranza de la empresa estatal en Vietnam . Sobre ello Monreal también es omiso, como si no tuviera relación con las reformas o fueran elementos intrascendentes. Destaca la amplitud, cada vez mayor, de las relaciones de mercado, pero poco o nada dice del papel de la planificación y la regulación económica, sobre la elevación de la cultura tributaria y el tiempo que se requiere para el funcionamiento efectivo de estos instrumentos.

Por sus recursos materiales, humanos y financieros Vietnam asume riesgos socioeconómicos muy superiores a los de Cuba, que son reconocidos transparentemente en los Congresos del PCV y se enfrentan de manera firme, incluidas la corrupción y las actividades subversivas contrarias a su sistema político. En este momento debería preguntarse si Cuba podría asumir iguales o similares peligros. En mi opinión es imposible, si se quiere mantener en el poder a la Revolución Cubana dada su situación interna y externa.

Pero esto no niega que las reformas vietnamitas constituyan un referente, una de las fuentes de lecciones tanto positivas como negativas, que tal vez, en un tiempo futuro e indeterminado, podrían tener una utilidad mayor a la que ya tienen para Cuba. Nuestro Partido y Gobierno mantiene intercambios regulares con los hermanos vietnamitas sobre las experiencias mutuas. Son dignas de estudio las transformaciones de las empresas estatales, del sector privado, el mercado y las monetarias, tras una prolongada evolución de 30 años.

El mencionado Doctor reconoce el mes de diciembre de 1986 como el momento inicial de la reforma económica vietnamita, conocida como Doi Moi. También que la reforma se profundizó a partir de 1989 y en los 15 años transcurridos entre 1990 y 2005 se aprobaron tres leyes de empresa: las leyes de 1990, 1999 y 2005. La ley de empresa vigente en Vietnam desde mediados de 2015 establece un marco legal amplio, que incluye todos los tipos de estructuras bajo las que se pueden conducir actividades empresariales.

Por su parte, el artículo de Monreal “Las reformas del socialismo con características chinas, vietnamitas y cubanas en diez gráficos”, publicado en elestadocomotal el 23 de abril del 2018, expresa que Cuba en 2011 emprendió su reforma económica más ambiciosa de la era “post- soviética”, lo hizo desde un punto de partida mucho mejor que los “bloques de arrancada” desde los que debieron partir China y Vietnam en sus reformas de los 1970´s y 1980´s.

De tal modo, puede constatarse que, con el VI Congreso, en abril del 2011, el Partido Comunista de Cuba emprendió la más valiente y “ambiciosa” “reforma” y han transcurrido 7 años y algo más, por lo que faltarían 23 años para equipararnos en tiempo con las experiencias vietnamitas, teniendo en cuenta que estos procesos tienen un fuerte componente de experimentación, de prueba y error, conjugando permanente práctica y teoría, teoría y práctica, pues no se trata de un pragmatismo puro. 

Aunque es claro que la asimilación de experiencias externas, que sean válidas en nuestra situación nacional e internacional, puede ayudarnos a ganar tiempo, no repetir errores y aprovechar los momentos positivos, también lo es que no es posible saltar etapas o realizar aceleraciones abruptas sin un mínimo de condiciones.

Sobre estas premisas, podemos interrogarnos: ¿Cómo evolucionarán las reformas de la Actualización del modelo en Cuba en los próximos 23 años? ¿Variarán favorablemente las coordenadas geopolíticas para nuestro pequeño país? ¿EE.UU. eliminará el criminal bloqueo contra Cuba y se normalizaran las relaciones diplomáticas? ¿Cuba podrá asumir mayores desafíos? Soy realista y optimista pero no futurólogo, así que tendremos que esperar. Estoy seguro y confió en que siempre se mantendrán las esencias del concepto de Revolución planteadas por Fidel Castro.

En cambio, al señor Monreal, cabría preguntarle: ¿Es posible saltar por encima de la terrible e ineluctable categoría tiempo del dios Crono? ¿En sólo dos años, como usted ha propuesto en su llamado programa de estabilidad para Cuba, es posible aceleradamente alcanzar metas reformistas similares a las que han tomado 30 años a Vietnam y más a China? Le recuerdo que en nuestra región geográfica se viven tiempos agresivos y cruciales de contraofensiva neoliberal, tenemos enfrente y cercanamente al gobierno de Donald Trump, no al del Presidente Obama.

Sobre el asunto abordado, en un reciente artículo precisaba la idea siguiente: las proporciones en que se combinan las formas de propiedad socialistas y no socialistas, no se establecen por idílicos decretos, sino que dependen de las circunstancias específicas de esta edificación, así como que la sugerencia de reducción sustancial del control del Estado socialista cubano sobre la economía puede catalogarse de apriorismo kantiano, al imponer metas específicas de este tipo a la realidad de la transición y construcción socialista en Cuba.

En el presente artículo, se establece como explicación plausible que estamos, además, en presencia de un intento de extrapolación mecánica de las experiencias vietnamitas. Por tanto, la respuesta a la pregunta del título es que se trata de una combinación: apriorismo que antepone, para las empresas estatales, la idea del 40% del PIB y extrapolación mecánica de las experiencias de Vietnam a Cuba. 

El señor Monreal debe considerar que Vietnam es un país heroico al que nos unen lazos entrañables, no debe manipular sus experiencias en función de sus propuestas reformistas para nuestro país, pues no constituye una tabla de salvación para aquellos que, como usted, naufragan. Esta es una polémica sobre Cuba, no sobre Vietnam y China.

A los lectores de la red les reitero la consabida pregunta: ¿Puede concedérsele a este economista extemporáneo, apriorista y extrapolador el beneficio de la duda?

Reconstruir el Estado

E
n 1981 la señora Margaret Thatcher explicó en una entrevista al periódico londinense Sunday TimesLa economía es el método, el objetivo es cambiar el corazón y el alma de las personas. Para la entonces primera ministra el nuevo orden moral del neoliberalismo estaría cimentado en el individualismo y el interés personal como motor de la vida social. El alma de los miembros de la sociedad debía estar basada en las reglas y principios de ese egoísmo que define a los agentes de la teoría económica convencional.
No hay que subestimar la retórica de la señora Thatcher. Durante los 11 años que se mantuvo en el poder, cambió a Inglaterra para siempre. Y parte de su legado es que la agenda y la ideología del neoliberalismo invadieron las principales economías del planeta. Si hoy buscamos comprender por qué florecen la corrupción y el fraude, hay que voltear la mirada hacia esa ideología del neoliberalismo. Después de todo, el corazón al que se refería Thatcher está animado por las normas y valores del egoísmo y el materialismo individual.
En la esfera de la política económica el corolario de la ideología del neoliberalismo es que la regulación sobre la vida económica debe eliminarse y que el Estado debía reducirse a su mínima expresión. Por eso, después de tres décadas de sufrir una de las versiones más fanáticas de neoliberalismo en el mundo, el Estado mexicano necesita transitar por un proceso de reconstrucción. No es que el Estado haya sido desmantelado por completo, pero sí ha atravesado una larga etapa de debilitamiento y muchas de las instancias que han sobrevivido se encuentran atrofiadas. En México, el neoliberalismo alcanzó uno de sus principales objetivos: desarmar las instancias públicas que desempeñan un papel clave en la vida económica.
Para debilitar el Estado mexicano fue necesaria una acción deliberada y sistemática que remplazó las prioridades del desarrollo por la supuesta eficiencia de las fuerzas del mercado. Durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari se estableció una Unidad de Desregulación Económica (UDE), adscrita a la antigua Secretaría de Comercio y Fomento Industrial. Este no es el único ejemplo, pero sí uno de los más significativos sobre el desmantelamiento del Estado mexicano. En teoría, la UDE debía eliminar los trámites engorrosos e inútiles que actuaban como obstáculo para la actividad económica. En la práctica, la UDE llevó a cabo una tarea más profunda de supresión sistemática del marco regulatorio en un amplio abanico de sectores y actividades de la economía. En el corazón de su mandato estaba la eliminación del papel rector que tenía la esfera pública sobre el proceso de desarrollo económico.
Más tarde, en 1999, se creó la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), dependiente de la Secretaría de Economía. Entre las funciones de ese organismo se encuentra administrar el Sistema de Manifestación de Impacto Regulatorio. A la fecha, el mandato de ese organismo es garantizar que los beneficios de cualquier nuevo instrumento regulatorio sean superiores a sus costos. En síntesis, se busca que el marco regulatorio no estorbe el eficiente funcionamiento de los mercados.
Aquí yace la esencia de las reformas introducidas en los pasados tres decenios. En apariencia son de índole administrativa, pero en el fondo modifican radicalmente la relación existente entre Estado y economía. Junto con otras prioridades de política macroeconómica, así como la apertura comercial, esta desregulación colocó el mercado en el centro de la vida social y lo consagró como el dispositivo social más importante. El funcionamiento eficiente de los mercados es el bien supremo al que debía subordinarse la sociedad entera.
Las unidades de mejora regulatoria carecen de herramientas analíticas serias para aplicar su mandato. Normalmente utilizan estudios de costo-beneficio, pero ese enfoque está plagado de problemas: su punto de partida es que los mercados son eficientes. Por eso se busca comparar el costo de la regulación con los beneficios del mercado sin restricciones. La conclusión ya está escrita antes de que comience el análisis: lo recomendable es una regulación minimalista para no distorsionar los procesos eficientes del mercado.
En síntesis, el objetivo central de la mejora regulatoria fue eliminar o reducir drásticamente la conducción de una política de desarrollo económico. Los resultados están a la vista. La economía mexicana se mantuvo en estado letárgico y las fuerzas económicas que debían impulsar el desarrollo no acudieron a la cita.
Las elecciones del domingo pasado demostraron que la mayoría del electorado rechaza este proceso de destrucción del espacio público y prefiere la promesa de la construcción de un Estado democrático. El electorado ha comprendido la lección histórica: corrupción y neoliberalismo van de la mano. No hay rodeos: no se podrá extirpar la corrupción si se deja intacto el entramado del neoliberalismo y su ideología.
Twitter: @anadaloficial