Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

miércoles, 26 de febrero de 2020

Descienden los visitantes en Enero 2020 vs 2019 (-19.6 %). Comentario HHC


Por ONEI 
El turismo internacional al cierre de enero de 2020, registró un decrecimiento del 19,6 por ciento en comparación a igual periodo del año anterior, al arribar al país 393 762 visitantes, que significan 95 856 menos que en igual mes de 2019.


Llegada de visitantes internacionales por países. Enero



Países
2019
2020
2020/2019 (%)
Visitantes
489 618
393 762
80,4
Canadá
159 022
162 307
102,1
Comunidad Cubana en el Exterior
42 945
37 394
87,1
Federación Rusa
16 742
24 842
148,4
Estados Unidos de América
62 416
19 464
31,2
Francia
22 354
16 871
75,5
Alemania
20 891
14 679
70,3
Italia
16 522
13 129
79,5
México
10 951
10 580
96,6
España
9 485
8 910
93,9
Inglaterra
15 945
7 989
50,1
Otros
112 345
77 597
69,1

Comentario HHC:  La tendencia con que  se cerró  en el número de visitantes el año 2019  ha continuado en Enero del 2020 (1) en lo fundamental.


Nuestro principal emisor de los últimos años, Canadá  crece un ( +2.1 % ) y eso es lo mas  relevante de enero 2020.

La Comunidad cubana en el exterior  que se ha posicionado en el 2do lugar  decrece ( -12.9 %) en relación al 2019 . O sea,  los llamados a no realizar viajes a Cuba en ENERO 2020  de nuestros nacionales,  tuvieron un total fracaso, ya que en Diciembre del 2019  tuvo un decrecimiento del (-8.3 %) por otros motivos, lo que quiere decir que tan solo  tuvo un efecto del (- 4.6 %) el llamado de enero  del 2020.

Rusia continúa con su crecimiento espectacular que tuvo el año pasado y en especial el 2do semestre y se ha posicionado en el tercer lugar por paises.

Estados Unidos: continuan las medidas trumpistas en plena vigencia para impedir que vengan sus ciudadanos a nuestro país.  Recordar  que en los cuatro primeros meses del 2019 el crecimiento  de EEUU fue del (+94.7 %) como promedio , por lo que la igualdad de condiciones para que sean comparables , las veremos a partir de Mayo 2020 y entonces si evaluaremos si la afectación ha sido mayor o no.

El resto de los países tuvieron un comportamiento similar a la baja, al del 2019, con la excepción de España que vemos que  se situó en un 93.9 % en relación al 2019.  Esto quiere decir que Europa sigue descendiendo en este 2020 como lo hicieron en el 2019 en  comparación al 2018. Veremos el comportamiento en los tres meses siguientes de temporada alta.

Si llama la atención que la meta de este año son 4.5 millones de visitantes , esto significa ( +5.2 %) de crecimiento en el 2020 vs 2019, sin embargo el ministro de economía Alejandro Gil informó que el plan de visitantes de enero se cumplió al 99.5 % (2) , por lo que si ya descendió en enero del 2020 un (-19.6 %) significan dos cosas: que se planificó un descenso en este primer mes del año y que los próximos meses debe crecerse  sostenidamente para cumplir la meta del 2020 de visitantes internacionales. 

Dadas las condiciones, se tuvo un resultado aceptable en el primer mes del año. 
  
Citas

(1) https://cubayeconomia.blogspot.com/2020/02/cuba-cierre-de-ano-2019-de-los.html
 (2) http://www.cubadebate.cu/noticias/2020/02/21/mandatario-cubano-con-el-plan-de-la-economia-tiene-que-haber-rigor-disciplina-y-control/#.Xlb-1TJKjIU

El capitalismo nunca viene solo, sino mal acompañado…

Por Dario Machado, CubaPeriodista 
Veo dos grandes obstáculos al avance de los cambios imprescindibles hoy en nuestra sociedad: el inveterado y recrudecido bloqueo económico de los EEUU contra Cuba y las trabas que frenan el desarrollo de la producción de bienes y servicios de calidad, entre ellos con un lugar fundamental el que implica la desmotivación para actuar con ánimo y creatividad.
Al bloqueo no lo podemos quitar a voluntad, solo podemos resistir sus destructivos embates, pero aun con lo demoledor de su impacto en todos los órdenes de la vida del país, es imperativo encontrar el modo de crecer y desarrollarnos y para ello debemos pensar cómo motivar a los colectivos y a cada trabajador en todos los ámbitos del metabolismo socioeconómico nacional.
¿Socialismo o capitalismo?
Las crecientes dificultades para hacer avanzar más rápidamente la producción y los servicios, y en momentos en que es notable la escasez, hacen que algunos viren los ojos hacia la bases del sistema socioeconómico del país y soslayando las desventajas de partida de una economía golpeada por el bloqueo y su recrudecimiento y los inevitables avatares del aprendizaje, así como tomando como naturales los logros de la revolución, piensen en el fracaso del socialismo y consiguientemente en el capitalismo como solución, los más -muy probablemente- vislumbren un capitalismo que produzca más y distribuya más o menos como el socialismo, o sea, la cuadratura del círculo.
Este razonamiento no tiene en cuenta otros elementos decisivos, entre ellos que el bienestar no radica solamente en cómo se distribuye lo que se produce, lo cual per se es un dilema a resolver, sino que olvida por completo la importancia que tiene cómo se produce lo que se distribuye.
El capitalismo –en particular en su fase neoliberal y altamente depredadora- no tiene interés alguno en la salud de las personas, en la regulación justa del trabajo, en la solidaridad, en las políticas sociales, en el cuidado del medio ambiente, en la preservación de la naturaleza, acelera y ensancha al máximo las diferencias sociales, genera la inseguridad ciudadana, incrementa la criminalidad, instala un mecanismo que cultiva el consumismo y obliga a trabajar largas horas para terminar endeudando y manipulando de ese modo al trabajador, mientras aquel que no tiene trabajo, no lo tiene no por culpa del sistema, sino porque carece de capacidad competitiva, porque es vago, porque no tiene suerte, etc. Esta realidad es visible en la constante lucha entre los derechos del mundo del trabajo y la tendencia a la que está condenado el capitalismo de acumular ganancias a cualquier costo social. En nuestro entorno se ve en Chile, Argentina, Ecuador, Colombia, Brasil…
Las ventajas sociales que se produjeron en la Europa socialdemócrata y que se enarbolan a menudo como la prueba del éxito de un capitalismo bueno, olvida dos circunstancias decisivas: la primera, que el desarrollo de Europa fue financiado en su despegue por la explotación inicua de sus colonias en Asia, África y América; la segunda,  que los avances sociales no lo fueron por las bondades del sistema, sino por las luchas obreras unidas a la necesidad del enfrentamiento al socialismo en el Este del continente, avances que han retrocedido abruptamente tras la desaparición del socialismo en esa parte del mundo y la profundización de las fórmulas neoliberales. Quedaron con un mejor blindaje económico algunos países nórdicos, que suelen presentarse como modelos del futuro esperado cuando son solamente excepciones. Mientras, el capitalismo no es el mismo para los países del “centro” y para los de la “periferia”.
Puede ser que en Cuba con una economía capitalista dependiente y a un costo social y ecológico impredecible, las cifras del PIB del país acusen un crecimiento incluso notable. Pero es sabido que el comportamiento del PIB no revela toda la verdad de una economía, ni es posible afirmar que crece el PIB y todo mejora para todos. En cualquier caso, de preguntarse de quién sería ese crecimiento, a quién pertenecería, la respuesta no será la que podemos dar ahora cuando hablamos del producto social de nuestro país: a todos nosotros, sino a un rosario de intereses foráneos y nacionales que no tendrán vocación alguna para redistribuirlo con justicia social mientras lo que hoy nos pertenece a todos a todos estará fragmentado y repartido como propiedad privada entre esos intereses.
Ese crecimiento saldrá del sudor de los trabajadores, de la riqueza de nuestras tierras cultivables, de la gigantesca inversión durante décadas en el sistema hidráulico del país, de la potencialidad del sistema de producción de energía, de las riquezas minerales del subsuelo, pero se repartirá con el criterio que reparte el capitalismo habitualmente. Sí, naturalmente, se llenarían las vidrieras de los más disímiles artículos, tanto necesarios como suntuarios, la publicidad se afanará en hacer necesitar a la gente lo que no les hace falta, y el comercio funcionará para una muy estratificada demanda solvente que irá en una relación piramidal desde el lujo obsceno hasta los que quedarán totalmente marginados. Se trasladarían a nuestra realidad las enormes desigualdades que el capitalismo ha generado en el planeta, ante las cuales las que tenemos hoy en Cuba palidecerían.
Puede argumentarse con razón que el crecimiento del PIB, casi cero el pasado año y esperado muy discreto el presente, demora en verse satisfactoriamente en la mesa del cubano y que no todos pueden acceder a la oferta de mayor calidad que hay en el mercado, pero eso no significa que no haya justicia social en Cuba ni que una economía capitalista dependiente nos asegurará un país mejor para todos.
Lo cierto es que en una hipotética restauración del capitalismo, en la que grandes sectores de la población quedarán sin empleo y desprotegidos, crecerán vertiginosamente las diferencias sociales, cerrarán muchas escuelas y universidades porque al mercado no le interesan tantos graduados, empobrecerán ciudades y las zonas agrícolas que no tengan interés para las ganancias, y las políticas sociales se irán a bolina, el país será finalmente repartido alegremente entre las trasnacionales y los intereses que se hayan creado en Cuba: una historia conocida.
El crecimiento de la desocupación, de la desigualdad, de la pobreza traerá el crecimiento de la delincuencia, la drogadicción, la violencia, la inseguridad ciudadana, que entonces ya no serán explicadas por el mundo simbólico dominado por esos intereses como algo causado por el sistema social, sino por la incapacidad de salir delante de los pobres y por la maldad de la naturaleza humana. Los patrones del modo de vida del capitalismo tardío, el consumismo, la insolidaridad, el individualismo y el egoísmo empobrecerán nuestra cultura. Volverán el pluripartidismo estéril y demagógico, la politiquería, el clientelismo, la corruptela que vivió el país en el pasado pre-revolucionario, que serán glorificados como democracia y libertad. La gran prensa dominada por las trasnacionales de la información hablará maravillas de “la nueva Cuba”, de las libertades conquistadas, de lo mejor que marcha todo, etc.
El cambio que traería el capitalismo no es simplemente económico. Del mismo modo que la revolución socialista produjo una transformación integral que abarcó la economía, la política, la cultura, la comunicación, la ética, las relaciones entre las personas, de las personas con el gobierno, el cuidado de la naturaleza y del medio ambiente, etc.,  una eventual restauración capitalista retrotraería esas transformaciones hacia el pasado, pero en un presente aún más desastroso para el pueblo cubano, en el que se culparía de todos los males a la “pesada y perversa herencia socialista” escondiendo de ese modo sus propias calamidades, mientras se depredará sistemáticamente al país.
No existirá plan alguno que responda a los intereses del pueblo. Lo que ocurra en materia económica dependerá exclusivamente de la ganancia y de los intereses de quienes invertirán su capital en Cuba. La prensa escrita ampliará sus páginas y reducirá su tirada, ampliará su publicidad y empobrecerá la información. La publicidad comercial invadirá la programación radial y televisiva, el cine y las calles. La agenda la pondrán quienes se apropien de los medios que hoy son de propiedad social. Se glorificará la libertad de prensa pero los comunicadores cobrarán si no se salen de las pautas que pongan los dueños. Los medios dejarán de estar al servicio de la obra común de construcción social y cultural y pasarán al servicio de los intereses corporativos El país se fragmentará, al ciudadano común no le quedará más que refugiarse en el entorno familiar, en el grupo de amigos y en la divina providencia.
Asumir un metabolismo socioeconómico capitalista suponiendo que nuestra pequeña economía podrá resistir los embates del capital foráneo, particularmente los de las transnacionales, bajo el supuesto que la superestructura política que tenemos hoy sustentada en la unidad nacional se logre mantener y resistir sin la base económica del predominio de la propiedad social que es sustento de la planificación en la distribución del producto social, es pura ingenuidad.
Vemos hoy ejemplos de cómo el capital transnacional trata a los países de la “periferia”, la pelea que se puede observar en ellos es una y otra vez el regreso de fórmulas neoliberales subordinantes y esclavizadoras a las que los pueblos se resisten a costa de enormes sacrificios de las grandes mayorías afectadas, constantes luchas sociales y pérdida de vidas humanas. En esa nos veríamos los cubanos de asumir la utopía de una salvación capitalista.
La gran mayoría es consciente
Es precisamente la conciencia del significado del regreso al capitalismo lo que condujo el pasado año a la aprobación notoriamente mayoritaria de la nueva constitución de la República Socialista de Cuba porque implica su no aceptación, a la vez que reconoce la necesidad de lidiar con las relaciones mercantiles para salir del bache económico aun en medio del recrudecido bloqueo económico de los EEUU.
Por ello el proceso revolucionario en esta etapa de reinstitucionalización continúa dando importantes pasos hacia cambios trascendentales en el metabolismo socioeconómico. Hoy tenemos una economía mixta, ha crecido sustancialmente el sector privado y hay una mayor apertura responsable al capital extranjero, mientras se mantienen aun jaqueadas por las carencias materiales las tradicionales políticas sociales de la revolución y en algunos casos, como el de la vivienda acusan un insuficiente aún, pero notable crecimiento. Prueba de la capacidad de lo alcanzado hasta hoy es precisamente que a pesar de la ingente guerra económica de los EEUU contra el país, el pasado año el PIB no decreció  y para este se proyecta una situación similar, probablemente algo mejor que el pasado año en materia de crecimiento. Nada para festejar, pero sí para cobrar conciencia de nuestras potencialidades.
Están pendientes otros cambios estructurales, organizativos y normativos de mayor envergadura y cada vez más urgentes que logren sintonizar mejor la interrelación de los diferentes factores que intervienen en el metabolismo socioeconómico. Entre ellos resolver el problema de la doble circulación monetaria instaurada a finales del pasado siglo y ya sobrepasada por la realidad, una más amplia reforma salarial, medidas más eficientes en la seguridad social, la ampliación de las facultades de las empresas que faciliten la creatividad y la iniciativa, alcanzar la eficiencia en la planificación desde abajo.
No se saldrá del enorme desafío socioeconómico sin la mayor disciplina y el mayor rigor en la exigencia del cumplimiento de las leyes que han emanado y emanarán de la nueva Constitución, no se saldrá sin el enfrentamiento decidido a la corrupción ni sin una participación activa en el proceso de transformaciones que hoy tiene lugar en Cuba. Debemos asumirnos no como simples ejecutores en la sociedad socialista que implica y postula nuestra constitución, sino sintiéndonos parte de las soluciones, exigiendo y practicando su participación en las decisiones a las que tenemos pleno derecho, a la vez que desplegando su creatividad e iniciativa en el lugar en el que desempeñamos nuestra vida laboral y social. Eso significa luchar contra las trabas burocráticas, contra la vieja mentalidad de esperar las orientaciones de arriba, contra la corrupción de cualquier tamaño, contra el soborno, contra las justificaciones engañosas, contra la inercia.
Los cambios en curso, dirigidos a empoderar a los municipios, a los colectivos laborales, a las bases de la sociedad implican una mayor responsabilidad y participación de la ciudadanía y que ejerza su derecho a que su opinión y voto se oigan y consideren.
Los desafíos que en el orden económico, institucional y cultural tiene hoy la sociedad cubana en su empeño de avanzar hacia un país mejor exige un ciudadano que no solo esté comprometido con ese futuro, sino que sea un activo participante del proceso, eso significa no solo que sea cabal cumplidor de sus deberes sino también que exija que se respete su papel participativo, que no lo sustituyan en su derecho a decidir, así como a criticar y a vetar lo que considere deba ser criticado o vetado.
Tenemos los mismos derechos, pero no las mismas capacidades
La experiencia histórica de la revolución socialista cubana ha demostrado que en las actuales realidades culturales y psicosociales, el igualitarismo solo es admisible en terrenos indiscutibles como el de la educación, la salud pública y la seguridad social básica, lo que podríamos llamar un igualitarismo positivo, ya que responde a los principios humanistas del socialismo cubano a la vez que asegura el desarrollo sano del conjunto de la población y con ello el aseguramiento de sus potencialidades para el crecimiento y el desarrollo. Esas correctas políticas sociales el socialismo no las ve nunca como un gasto sino como un derecho universal del pueblo, como justicia social y de últimas como una inversión a largo plazo.
Pero hay un igualitarismo negativo, el que desconoce las diferentes capacidades individuales y conduce a la desmotivación.
La aceptación de las relaciones mercantiles expondrá  con mayor nitidez –ya lo hace- las diferentes capacidades que revelan los ciudadanos, pero hay una gran diferencia entre la motivación al emprendimiento y el esfuerzo individual en una sociedad con una orientación socialista de la construcción social que privilegia la cooperación, y la motivación que genera el capitalismo, que conduce al egoísmo, al afán de lucro, a la competencia desleal, y que termina con los que más tienen dando las espaldas al país y asociándose con los intereses del capital internacional.
Para que tal cosa no suceda, tiene que existir un Estado al servicio de la sociedad en su conjunto, que base su economía en el predominio de la propiedad social socialista y en la planificación, dotado de leyes que den contención a las proyecciones nocivas del mercado, cuyo sistema político esté el servicio de todo el pueblo trabajador, un Estado nada permisivo con las conductas antisociales, la indisciplina social, cuya exigencia y vigilancia del cumplimiento de las normativas legales represente a toda la sociedad, que dirija su accionar hacia el empoderamiento creciente de la sociedad en todos sus planos. En otras palabras, el Estado que fue codificado en la ley de leyes aprobada el pasado año. Pero también se requiere una ciudadanía proactiva, consciente de sus deberes y derechos.
Está en marcha un proceso general de reordenamiento estructural que procura la articulación eficiente de las actividades socioeconómica, organizativa, jurídico-normativa e ideológica política a partir de la cual se deberá normalizar el metabolismo social. Un proceso que muchos quisieran que se realizara a mayor velocidad, pero que requiere su tiempo y sobre todo la participación activa de toda la ciudadanía.
Este es un año particularmente retador. Abordar el desafío que presenta al país requiere además prever eventuales contingencias climatológicas frecuentes en nuestras latitudes caribeñas. Nunca como hoy la nación cubana necesita mantener la unidad necesaria para garantizar los cambios estructurales estratégicos imprescindibles preservando la independencia, la soberanía nacional y la justicia social.
Dario Machado
Dario Machado
Licenciado en Ciencias Políticas y Doctor en Ciencias Filosóficas. Preside la Cátedra de Periodismo de Investigación y es vicepresidente de la cátedra de Comunicación y Sociedad del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

El transporte de pasajeros es una prioridad para el Gobierno, asegura ministro del sector (+ Video)

Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Karina Rodríguez Martínez

 

El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, en la Mesa Redonda.
Foto: Roberto Garaycoa Martínez/Cubadebate.
El transporte incide en todos los  sectores de la economía del país y en especial en la población. Aunque se cumplan los planes de trasportación, no se satisface la demanda, ni se logra la calidad que espera la población en el servicio.
En el 2019, fueron transportados más de 1 800 millones de pasajeros -cifra por debajo de la prevista-, el 70% de ellos fueron trasladados por el sector estatal, el 20% por transportistas privados y el 10% con las transportaciones de vehículos estatales por la acción de los inspectores, afirmó Eduardo Rodríguez Dávila, ministro de Transporte.
La movilidad de pasajeros en una prioridad del gobierno, por esta razón en el 2019 fueron concretadas acciones para mejorar este servicio.
  • La incorporación de 400 gazellas en La Habana
  • Puesta en marcha de los 80 coches de pasajeros, aunque no se pudieron recibir las nuevas locomotoras
  • La producción nacional de 131 triciclos
  • Distribución de 320 ómnibus Diana
  • Se fabricaron 88 semiómnibus para la transportación rural
  • El programa de rehabilitación de la flota aérea avanzó con el envío de un primer avión a reparación capital y se prepara un segundo
  • El arriendo de dos catamaranes para reforzar la transportación con la Isla de la Juventud
  • La reparación de embarcaciones que prestan servicios en las bahías, que son fundamentales para las comunicaciones de determinados poblados
  • El inicio de la venta de ciclomotores en moneda libremente convertible
  • El acondicionamiento y rehabilitación de las estaciones de la vía central
  • Ampliaciones de las oficinas para la comercialización de los pasajes interprovinciales
  • Se amplió y reacondicionó la terminal de pasajeros de Batabanó y se rehabilitó la terminal de última hora de los pasajeros hacia la Isla de la Juventud
  • Mejoras en las condiciones de los choferes, mecánicos y otros trabajadores de las terminales
En particular, se continúa trabajando en el sistema de atención a las quejas de la población. “Las quejas son analizadas sistemáticamente y tenemos un sistema que hay que seguir fortaleciendo. No queremos perder tiempo, estamos fortaleciendo las oficinas de atención a la población para dar respuesta a las sugerencias de la población y que la quejas no se eternicen”, dijo el ministro.
A pesar de todas estas medidas, continúan las molestias con los servicios de transporte. Algunas de las principales inconformidades son:
  • Irregularidades en el cumplimiento de los itinerarios por falta de medios o problema de disponibilidad técnica derivados de mala organización del mantenimiento y el tardío arribo de los recursos
  • Falta de información a los pasajeros
  • Indisciplinas de los choferes (paradas fuera de lugar, exceso de velocidad, música a altos volúmenes, maltrato a la población)
  • Malas condiciones de las paradas y estaciones
  • Violaciones de precios establecidos

No nos detendremos


Parada de Tulipán y Boyeros, en La Habana. Foto: Jorge Luis Sánchez Rivera/Cubadebate.
La afectación del combustible es real y el transporte es uno de los sectores que recibe el impacto de este déficit, afirmó Rodríguez Dávila. “Septiembre del 2019 fue el momento más crítico, se transportó menos del 70% de los pasajeros que se debía y aún no nos hemos recuperado”, añadió.
Entre las medidas tomadas, estuvo priorizar la transportación urbana, limitando la nacional y fortaleciendo el servicio del ferrocarril. Se realizaron trompos para descongestionar puntos en todas las ciudades, y fueron reforzados las acciones para el  control del combustible.
La autorización para emplear las capacidades de transportación de los vehículos estatales fue otra de las soluciones para aliviar la situación. “En todas las provincias, trabajadores del transporte e inspectores estuvieron en las paradas y los choferes comenzaron a parar aunque no hubiese inspectores. Ha pasado un tiempo y en la mayoría de los casos, si no hay agentes en las paradas, los choferes no tienen la conciencia de apoyar a los otros cubanos”, señaló.
En este sentido, el ministro explicó que se está incrementando la cantidad de inspectores, modificado la resolución del Ministerio de Transporte que establecía las condiciones de este tipo de servicio y definiendo obligaciones  y derechos  de los conductores, inspectores y pasajeros.
“En La Habana existen más de 3 000 paradas y se cubren con inspectores menos de 100 de ellas. La Dirección General de Transporte, en conjunto con los Consejos de la Administración de los municipios, determinó todas las paradas que por los volúmenes de población necesitan la presencia de inspectores. Hasta 311 ascendió la cifra que se necesita en la capital”, indicó.

El bloqueo es real

La transportación de pasajeros no escapa a los efectos del bloqueo económico contra Cuba. El año 2019 fue particularmente complejo ante la persecución para la compra de combustible para el país.
El ministro de Transporte explicó que durante los últimos meses el Gobierno de los Estados Unidos ha arreciado las medidas contra este sector. Ejemplo de ello es la disminución del porcentaje de componentes norteamericanos que puede tener un avión que sea adquirido por Cuba. El índice disminuyó de 25 a 10.
Otra muestra de la política extraterritorial fue la cancelación de la venta al país de dos aviones para vuelos nacionales. Según una carta recibida por el fabricante, tras la restitución de la aplicación de la Ley Helms-Burton, se decidió rescindir el contrato.
Igualmente sucede con el contrato para la administración de los aeropuertos y la puesta en marcha de talleres para la reparación en el ferrocarril, dijo el ministro, quien leyó fragmentos de las cartas enviadas por los jefes de las compañías extranjeras con los que se habían conveniado tales negocios.
“Este año se cancelaron los cruceros, se limitaron los vuelos desde los Estados Unidos hacia las provincias cubanas. Este último tema nos genera mayor congestión en la terminal aérea de La Habana y un mayor tráfico interno por carretera en el país”, comentó.
Al abordar la persecución en el área de combustibles, dijo que Cuba tuvo que llegar a comprar un barco completo con el combustible dentro, ante la negativa del armador de atracar con el  carburante.

¿Cómo marchan las nuevas regulaciones para el transporte privado?

El 20% de los pasajeros transportado en el 2019 correspondió al sector no estatal. Desde el mes de enero, nuevas regulaciones salieron a la luz para ordenar esta actividad. Según informó Eduardo Rodríguez Dávila, el 76% de todos los transportistas privados ya sacaron la nueva licencia.
“Para la población esta es una medida positiva. Se le dio la facultad a los Consejos de la Administración de fijar los precios y se dispone además de una oferta de transportación. En el caso de los transportistas, estos se benefician con el combustible más barato y aumenta la legalidad. Las demoras en las nuevas licencias están asociadas en lo fundamental a la tardanzas de las tarjetas”, explicó el ministro.
Las principales insatisfacciones en la aplicación de la nueva norma se relacionan con la burla de los nuevos precios y la puesta en vigor de tarifas en algunos territorios que no satisfacen económicamente a los choferes, por ser demasiado bajos.
“Los transportistas están prestando el servicio salvo algunas excepciones donde hay determinados conflictos. Se está visitando cada lugar donde hay discrepancias y abogamos por una buena comunicación. También sabemos que los que mayores indisciplinas cometen son choferes ilegales que no tiene la licencia”, advirtió.

Buenas nuevas


Actualizan apk Viajando y crean nueva aplicación para las Gacelas.
En otro momento de la Mesa Redonda, Rodríguez Dávila dio a conocer que a partir del mes de abril estará disponible una nueva versión de la aplicación Viajando que permitirá la compra online de reservaciones. Igualmente, informó sobre el desarrollo de una apk para el control de las llamadas "gacelas".
“También tenemos una aplicación nueva que facilitará el control de precios el servicio de ruteros (microbuses Gazellas). A la par, se siguen reparando más ómnibus y se prioriza el programa del ferrocarril”.

Vea también:En video, la Mesa Redonda

Industrial Ceballos sortea obstáculos para producir más

Ileana Sifonte León ECONOMÍA 26 Febrero 2020, Invasor

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Fotos: Ileana
A pesar de las adversidades afrontadas en 2019, a causa de restricciones con el combustible y algunos insumos, la Unidad Empresarial de Base Industrial Ceballos consiguió una producción superior a las 21 600 toneladas métricas (tm) al cierre del año.
La creatividad y búsqueda de soluciones primaron en este colectivo que, sin disponer de suficiente tomate, cultivo del cual se derivan sus producciones más demandadas, superó su plan en 1 600 tm con el procesamiento de otros frutos, y logró exportar 1 017 tm, 100 más de las planificadas.
fabrica conserva ceballos
El proceso inversionista llevado a cabo en la entidad no solo permitió incrementar los niveles productivos, sino reducir significativamente el consumo de portadores energéticos en correspondencia con las características de cada uno de ellos, logrando un ahorro de hasta un 21 por ciento.
Como parte de dichas inversiones, en 2019 se instaló y puso en funcionamiento una nueva estación de llenado para productos congelados, se sustituyó una máquina para el envasado de papas prefritas congeladas con formatos de 1.0 y 2.5 kilogramos, y se concluyó el montaje de la línea para el procesamiento de la piña, con facilidades para el empleo de envases de hojalata y de cristal.
Asimismo, se puso en marcha la línea de llenado en doy pack en formatos de 1.0 y 2.5 kg, y continúan los trabajos en la remodelación del frigorífico de congelación, el cual se encontraba en explotación desde hace más de 34 años.
Industrial Ceballos, que tiene como prioridad la producción de alimentos inocuos de alta calidad, en completa armonía con el medio ambiente, dispone de una moderna tecnología para el procesamiento de frutas, hortalizas y tubérculos, con vistas a la obtención de jugos naturales, concentrados, néctares, purés, pastas, aceites esenciales, papas prefritas, barras y mermeladas.
Con el fin de favorecer la sustitución de importaciones en 2019 la Empresa Agroindustrial Ceballos destinó a La Estancia, Cubacatering y la Zona especial de desarrollo Mariel productos valorados en más de 1 854 400 CUC y unos 12 033 431 CUP.