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jueves, 19 de octubre de 2023

¿Me voy pa’l pueblo? (+fotos e infografía)

De las 125 568 personas que hoy viven en el campo espirituano, muchas están desvinculadas de toda actividad por su avanzada edad o enfermedades, además de quienes sencillamente no aspiran a trabajar porque son mantenidos desde el exterior, esperan por una visa para emigrar próximamente o son amas de casa

VARIOS AUTORES* Escambray

El pasado y el presente de la vida en el campo han marcado notables desbalances que impulsan una fuerte migración en beneficio de las zonas urbanas. (Fotos: Oscar Alfonso/Escambray).

Ramón Romero es un viejo al que todos en Cabaiguán conocen por Mongo. Con pasos lentos se ajusta a la costumbre de caminar la feria del domingo en busca de la comida de la semana. Toma una malanga en sus agrietadas manos que llevarán para siempre las huellas de medio siglo de trabajo en la tierra; pregunta el precio y la suelta como tocado por un rayo.

A solo unos pasos, Mongo hace tertulia con sus antiguos vecinos del campo. “Nos estamos quedando sin nadie que trabaje la tierra y eso es peligroso”, dice con voz reforzada por la autoridad que le dan sus años vividos agachados en el surco y luego en la tranquilidad del retiro citadino.

Palabra por palabra, juicio a juicio, argumento tras argumento, la tertulia, entre amigos, se convierte en un coloquio sobre producciones agropecuarias y perspectivas de empleo en el campo que, al llevar la fuerza de la experiencia, empareja con cualquier visión de la academia.

Y es que, cuanto libro de historia se consulte, explica que la provincia de Sancti Spíritus es, en su concepción, eminentemente agrícola; sin embargo, de sus 459 173 habitantes, hoy solo el 27.3 por ciento (125 568) reside en zonas rurales, según el más reciente informe del Grupo de Atención a la Dinámica Demográfica del territorio, presentado en junio del 2023.

Números nada halagüeños si tomamos en cuenta que de esas 125 568 personas que hoy viven en el campo, muchas están desvinculadas de toda actividad por su avanzada edad o enfermedades, además de quienes sencillamente no aspiran a trabajar porque son mantenidos desde el exterior, esperan por una visa para emigrar próximamente o son amas de casa.

Ante este panorama bien pudiéramos preguntarnos: ¿existen realmente empleos de calidad en las zonas rurales y comunidades apartadas de Sancti Spíritus, o será simplemente que pocos quieren vivir en el campo porque no existen opciones de empleo? Hay tela por donde cortar.

EL YIN Y EL YANG DE LAS OPORTUNIDADES

La ampliación de las oportunidades que el proyecto social socialista trajo a la sociedad cubana en las últimas seis décadas rompió muros al empleo apegado al trabajo agrícola que por tradición formó parte de la cultura económica predominante.

La creciente estructura socioeconómica que vino aparejada a la ampliación de las funciones del Estado socialista demandó una gran cantidad de plazas en la esfera no productiva y de servicios, borró el predominio de la población rural sobre la urbana y movió la expectativa de empleo.

Hasta las viejas generaciones cambiaron las expectativas y las forma de mirar el futuro de sus hijos. “Tú no vas a pasar los trabajos que yo pasé doblado al sol” se convirtió por décadas en parte de las conversaciones de sobremesa.

Pero la velocidad en que el proyecto social dio oportunidades a todos estuvo siempre por debajo de la que tomó la carrera por mitigar las desventajas del campo. Los mejores servicios, los trámites y las mejores condiciones de vida, junto a la necesidad de acercarse a los nuevos escenarios de empleos, hicieron migrar buena parte de la población hacia zonas urbanas y viraron la balanza en perjuicio de la ruralidad.

Por otra parte, la relación entre el trabajo y la ganancia no siempre estimula el trabajo agrícola por varias razones que tienen que ver con la manera de manejar la comercialización de los productos. “Cuando ves que un comerciante o intermediario te paga el chopo a 40 pesos y lo vende a 80 te dan ganas de dejar el arado y los bueyes y venir a trabajar a un punto de venta”, refiere Antonio García Marrero, quien guarda en su recuerdo políticas de precios que no siempre fueron adecuadas a las condiciones del guajiro ni al aseguramiento que el campo demanda. La relación entre el trabajo y la ganancia no siempre estimula el trabajo agrícola.

¿ME VOY PA’L PUEBLO?

La creciente indisponibilidad de fuerza de trabajo en el campo es una cualidad que abarca factores del pasado y del presente. “No es solo la posibilidad que tuvieron las nuevas generaciones de trabajar en otros oficios más cómodos y muchas veces mejor remunerados que el surco; también tienes que caminar el campo y conversar con los guajiros para saber lo que pasa hoy”, asegura Maximino Pérez, un viejo productor dedicado al tabaco.

La agricultura necesita insumos. Las estructuras que existen en el campo no siempre tienen capacidad legal de contratarlos, adquirirlos y distribuirlos. Todo el proceso tiene que ser por asignaciones que vienen centralmente del Estado y que pocas veces tienen la capacidad de cubrir las demandas, ya sea por limitaciones de financiamiento, por infraestructura o por trabas normativas.

Un agregado a la competencia entre el campo y la ciudad como opción de empleo está asociado al resurgimiento de algunas figuras económicas o el nacimiento de otras, en las cuales el trabajador recibe mejor salario por un trabajo relativamente menos intenso que el agrícola.

“En un punto de venta, cualquier persona sin sudar puede ganar en el día lo mismo que un jornalero en una mañana de trabajo al sol. Por eso yo prefiero el techo en comparación con el surco”, manifiesta Raúl Peña, un joven dedicado a la fabricación de piezas artesanales.

Los perfiles en la formación de profesionales también han puesto al empleo en actividades agrícolas en desventajas en relación con la esfera no productiva. Son muy pocas las carreras que se ofertan o se estudian en la Educación Media Superior y Superior que responsan a perfiles agropecuarios, razón por la cual es una preocupación la formación de profesionales de alta preparación para modificar la fisonomía agropecuaria.

Buena parte de las Cooperativas de Producción Agropecuarias (CPA) ven cómo sus miembros prefieren trabajar como jornaleros fijos o eventuales con los campesinos independientes asociados a Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS) por una mejor remuneración en dinero o en especie.

Las CPA, al perder fuerza de trabajo, han tenido que reajustar sus estrategias para cumplir la contratación con el Estado, para lo cual entregan parcelas en usufructo a productores de diferente procedencia a cambio de una parte de la cosecha que se destina a cumplir con dicha contratación.




En esta competencia, una desventaja significativa la tiene la empresa estatal agropecuaria, cuyos obreros dependen de un salario, deben cumplir horarios más rígidos y donde los incentivos adicionales por resultados productivos se limitan en medio de las actuales carencias de aseguramientos para mantener altos niveles de actividad.

Así, el pasado y el presente de la vida en el campo han marcado notables desbalances que impulsan una fuerte migración en beneficio de las zonas urbanas, para lo cual no se han encontrado políticas adecuadas que frenen la pérdida de manos que labren la tierra.

En Cabaiguán, por ejemplo, uno de los territorios de mayor producción agrícola de la provincia, en los últimos cinco años su población decreció en más de 1 300 personas. Pero lo más significativo del tema es el marcado desbalance entre la población urbana (66 por ciento) y la rural (34 por ciento), fruto de las modificaciones estructurales de la economía y los cambios en las necesidades que se fueron dando en sus habitantes.

Al análisis habría que agregar la variable relacionada con las personas que viven en zonas rural pero no aportan al trabajo agrícola y compararlo con los casos contrarios, los jornaleros que residen en los asentamientos poblacionales, pero dependen de vender su fuerza de trabajo en actividades agropecuarias por dinero o por especie.

TRABAJO TIENE LA PALABRA

“Si se analiza con lupa el comportamiento del empleo en Sancti Spíritus te diría que hoy es necesario resolver varios aspectos, especialmente en la agricultura, si se tiene en cuenta que históricamente ha sido este el sector que más personas ha vinculado al empleo en el campo”, confiesa a Cubadebate Elianni Silot López, director provincial de Trabajo.

De acuerdo con Silot López, en medio de la actual coyuntura, las CPA y las Unidades Básicas de Producción Cooperativa han estado limitadas en cuanto a la incorporación de personal para laborar en las tierras y otras tareas afines en las comunidades agrícolas. Resulta paradójico entonces que se necesite mano de obra calificada para sembrar la tierra y arar los surcos y no se cuente con el presupuesto para ello, al menos en el sector estatal.

La incursión de los nuevos actores económicos minimiza un poco el panorama y ofrece nuevos empleos y posibilidades en las zonas rurales, aunque por supuesto, no siempre en la agricultura que es lo que se necesita.

“Esta situación se venía presentando a raíz de la implementación de la llamada Tarea Ordenamiento y se agravó luego con la covid. Hoy en día casi las únicas oportunidades de empleo que existen en varias comunidades rurales son a través de las mipymes”, refiere el directivo.De los 459 173 habitantes de la provincia de Sancti Spíritus, solo el 27.3 por ciento (125 568 personas) residen en zonas rurales.

¿Son suficientes las ofertas de empleo hoy en zonas rurales?

“La verdad es que existen muchas limitaciones y no abundan las ofertas, esa es la realidad, pero la estrategia de desarrollo territorial está encaminada a generar empleos a partir de los nuevos actores económicos y del fortalecimiento de la empresa estatal socialista. Esto no será mañana mismo, pero se realizan grandes esfuerzos”.

¿Y mientras se materializan esos “grandes esfuerzos”, de qué vive la gente en el campo?

“Pero para nadie es un secreto que una de las principales fuentes de empleo hoy son aquellos campesinos que vinculan como jornaleros o trabajadores informales a cientos de personas en el campo.

“Estamos conversando con estas personas y les estamos explicando las ventajas de legalizarse como trabajadores agropecuarios o que presenten un proyecto de trabajo como trabajadores agrícolas en la comunidad. La verdad es que los jornaleros no tienen ninguna protección y al no pagar impuestos tampoco contribuyen a la economía del país como debieran”.

En correspondencia con el referido informe del Grupo de Atención a la Dinámica Demográfica, entre las causas y condiciones que han generado también la falta de opciones de empleo está, además, el bajo nivel de actividades en los polos turísticos de la Cayería Norte de Yaguajay y en la zona sur del municipio de Trinidad. Otra de las causas es que el 44 por ciento del potencial cuenta con noveno grado o menos nivel de escolaridad, lo cual limita su incorporación a empleos con mayores requisitos de calificación formal, principalmente en los municipios de Taguasco, Jatibonico, Trinidad y Sancti Spíritus.

La disminución del nivel de actividad en el sector de la agricultura por falta de financiamientos e insumos ha generado un decrecimiento en las opciones de empleo del territorio en las zonas rurales y del Plan Turquino, así como en el Ministerio de la Construcción.

De igual forma, los municipios de Taguasco y Fomento son los de mayor déficit de empleo por contar con un reducido número de instituciones que generen ocupaciones en estos territorios. Mención aparte merece la no incorporación a la zafra azucarera del central Uruguay, lo cual trae como consecuencia la disminución de la generación de empleos como principal fuente de ingreso a los habitantes de esa localidad.La disminución de la actividad en la agricultura por falta de financiamientos ha generado un decrecimiento en las opciones de empleo en las zonas rurales.

YAGUAJAY: ¿EN LA RUTA DEL EMPLEO FEMENINO?

Al concluir el noveno grado, María Elena Plasencia se enterró en su casa. Nunca tuvo vocación para trabajar fuera. Lo de ella era encargarse de las tareas domésticas, mientras su esposo se ocupaba de buscar todo lo que hacía falta en casa. Sin embargo, a sus 62 años, esta mujer reconoce que su vida hubiera sido otra si hubiera optado por trabajar.

“Eran otros tiempos. Las opciones de trabajo no eran muchas. Casi todas eran lejos del pueblo. No quise irme a trabajar fuera, porque cuando terminaba tenía que salir para la carretera a ver qué cogía para llegar a la casa. No estuve dispuesta a ese sacrificio”, cuenta la ama de casa y deja entrever que se reprocha esta decisión.

Mientras María Elena relata sus vivencias, Mercedes Gutiérrez la escucha de casualidad. Su historia es otra. Siempre ha querido trabajar, pero en el hogar tiene demasiadas responsabilidades.

“En una casa siempre hay muchas cosas que hacer, y yo soy sola para todo. No puedo irme a trabajar, pues cuando regrese me voy a encontrar todo virado al revés. Entonces, será más carga para mí”, refiere la mujer, y con los ojos dice todo lo que no ha dicho con la voz.

La decisión de no trasladarse de un lugar a otro y el triple rol que asumen hoy muchas mujeres en el hogar son quizá algunas de las causas que hacen que en el transcurso de este 2023 solo 783 mujeres hayan obtenido empleo en Yaguajay. Si bien es cierto que el municipio carece de variadas opciones para las féminas, sobre todo para las que viven en áreas rurales, el territorio pone a disposición de las mujeres determinadas ofertas.

“Hoy para las graduadas de noveno grado tenemos plazas de auxiliar de limpieza en el hospital y en la Escuela Primaria Camilo Cienfuegos. También les ofertamos trabajos en el polo turístico Cayo Santa María y en la constructora militar. Tenemos plazas de técnicos de nivel medio en Contabilidad en varias entidades, así como plazas técnicas en unidades presupuestadas y en la Empresa Agropecuaria Obdulio Morales”, detalla Lázara Aralis León Sánchez, directora municipal de Trabajo y Seguridad Social.

A pesar de estas oportunidades, la funcionaria refiere que muchas de las féminas prefieren empleos que les faciliten tiempo para atender a sus familias, que estén dentro de su propio Consejo Popular y que no exijan tener que trasladarse de un lugar a otro. Aun así, hay otras que han apostado por su incorporación a diversos sectores.Las CPA y las UBPC han estado limitadas en cuanto a la incorporación de personal para laborar en las tierras y otras tareas afines en las comunidades agrícolas.

EMPLEOS CON MANOS DE MUJER

Cuando corren tiempos en los que el trabajo en el campo no da en la diana de las aspiraciones de muchas personas, en el Centro de Desarrollo Caprino, de la localidad de Caguanes, en el norte espirituano, la realidad es otra.

Dicho sitio ha dado empleo a ocho mujeres de la comunidad, quienes lo mismo atienden el rebaño, lo chequean por si aparece alguna gestante, que ordeñan e inseminan. Aunque algunas de ellas tenían experiencia laboral, nunca antes habían trabajado con cabras.

“Cuando supe que en el centro estaban necesitando fuerza obrera, enseguida averigüé para ver si podía trabajar aquí. Me dio una alegría tan grande, porque necesitaba trabajar para aliviar un poco mi situación económica. Aquí me encargo de la limpieza de las naves y también cocino para todos los trabajadores”, destaca Yaismelva Hernández, una de las obreras de la entidad.

La felicidad de Yaismelva la comparte Leticia Caridad Piedra Pérez, quien, al adentrarse en este mundo, aprendió a limpiar las naves, a alimentar a los cabritos, hasta que se convirtió en jefa de finca.

“Este trabajo ha significado mucho para mí porque, en primer lugar, me ha permitido relacionarme con otras mujeres de la comunidad. Además, he aprendido a convivir con los animales, a saber cómo se manipulan y alimentan”.

Si en Yaguajay hoy se dan pasos para lograr que las féminas se inserten al empleo es, muchas veces, gracias al empuje de la Federación de Mujeres Cubanas. En el empeño de dar cumplimiento al Programa para el Adelanto de las Mujeres (PAM), dicha organización ha creado 36 comités de género en las diferentes empresas del territorio para analizar los problemas y necesidades de las féminas.

Aunque hoy la mayor parte de las mujeres del municipio están representadas en entidades como Flora y Fauna, la Unidad Administrativa de Producciones Varias, en los sectores de la Salud, Educación y Trabajo y Seguridad Social, las opciones de empleo siguen estando en desventaja, corrobra Ivania García Viamonte, profesora y responsable de la Cátedra de Género del Centro Universitario Municipal Simón Bolívar.

“Considero que faltan opciones para ellas. Por ejemplo, las que viven en áreas rurales tienen pocas oportunidades por la lejanía de la cabecera municipal. El sector por cuenta propia no aporta muchas posibilidades, y la ausencia de fábricas e industrias es otro problema en Yaguajay”, resalta García Viamonte.

Quizás por ello, desde la Cátedra de Género, Ivania promueve espacios de reflexión en los centros laborales y ha acompañado a los proyectos que han llegado al territorio para transversalizar el tema de la equidad de género. No obstante, queda mucho camino por recorrer.

“Es importante que los decisores estén bien sensibilizados con el PAM. Eso sería un paso de avance, pues los comités de géneros funcionarían mucho mejor, los cuales son una garantía para defender los derechos de las mujeres desde el centro de la institución”, concluye la responsable de la cátedra. La incursión de los nuevos actores económicos minimiza un poco el panorama y ofrece nuevos empleos y posibilidades.

RAÍCES

Laura, vecina de Petronila, en el municipio de La Sierpe, disfruta limpiar su casa en compañía de la música. Alza su voz por encima de los altos decibeles de las melodías que resguarda como un tesoro en la memoria flash. Entre estribillo y estribillo, deja escapar “amiga, madre y esposa, así es la mujer rural…”, composición titulada De cara al sol, de Anacaona. Laura tiene 25 años, no terminó el preuniversitario y es ama de casa.

Como ella cuando se camina tierra adentro se encuentra a muchas mujeres que no mantienen vínculos labores y sí cumplen con los roles asignados por el patriarcado: mantenerse al cuidado del hogar, descendientes y adultos mayores. Una realidad que, de acuerdo con la doctora en Ciencias Sociológicas Annia Martínez Massip, prevalece por varias razones multicausales.

“Hay dos sobre todo básicas: todavía las políticas son insuficientes porque están marcadas por una concepción agrarista de la ruralidad y porque hay un predominio de la cultura agraria patriarcal que limita las oportunidades atractivas de empleo para las mujeres y prevalen las actividades tradicionalmente masculinizadas del medio rural.

“Utilizo el término masculinizadas porque predominan los hombres por todo el tema de la escasez de recursos y se limitan mucho los insumos de trabajo y entonces se vuelve más rudo, más difícil. Por su propia naturaleza el trabajo en la agricultura lo es. Imaginemos con carencias y limitaciones. Por ejemplo, cuando se llevan botas o guantes la mayoría son de grandes tamaños”.

En el año 2009, la también profesora titular de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas se convirtió en la primera cubana en ganar el concurso Voces Jóvenes para la Investigación en Salud, un premio auspiciado por el Foro Global y la revista científica The Lancet. Su investigación visibilizaba la cotidianidad, pensamiento y aspiraciones de las mujeres campesinas de la comunidad agrícola de Jibacoa. Durante dos años de pesquisa corroboró el arraigo patriarcal, mas conviven en esos contextos otros indicadores que contribuyen a legitimar esa ideología y sistema de relaciones desiguales.

“Al existir lejanía, distanciamiento de otras opciones de trabajo que no sea el campo, incluso de acceso a insumos necesarios para vivir existe la tendencia de estar en el hogar. Al igual, se ha identificado que hay cierto conformismo antes de lanzarse a un mercado laboral que tiene limitaciones y marcadas brechas de género en cuanto a la disponibilidad. También la reducción del número de escuelas, círculos infantiles y consultorios médicos influye en quienes son las máximas responsables del cuidado de determinados grupos etarios apuesten por no estar distantes de la casa. Además, puede ocurrir que prefieran decir: mi esposo no me deja trabajar”.

La socióloga Annia Martínez Massip alerta que las expresiones del patriarcado ocurren en cualquier contexto social y trasciende ser hombre o mujer, incluso en una nación como Cuba, con tantas conquistas desde 1965 con la despenalización del aborto y hasta hace muy poco con la aprobación del Programa Nacional para el Adelanto de la Mujer.

“Pero mientras la política, economía y cultura estén transversalizadas por una ideología patriarcal, va a ser muy difícil transformar estereotipos y conductas que se repiten de generación en generación en el ámbito privado. Hay que crear condiciones para, de conjunto con las capacitaciones y grupos del Ministerio de la Agricultura, incrementar el empleo femenino”, agrega Martínez Massip.

Campo adentro resulta frecuente considerar que la mujer-esposa que da de comer a los jornaleros que laboran en la tierra del cabeza de familia y atiende a los animales del patio trabaja. Mas, ella por esa labor no recibe remuneración económica. Empleo y trabajo no son sinónimos.

“La implementación de una estrategia de género exige una mirada integral. Se tienen que crear condiciones. Por ejemplo, en las cooperativas se habla de un tratamiento igual a todas las mujeres, pero no ocurre así cuando en ella confluyen tres grupos: socias, usufructuarias y productoras. Cada una tiene valores distintos y cuando no se distinguen se contribuye a legitimar estereotipos”, concluye.

(Autores: Yosdany Morejón Ortega, Lisandra Gómez Guerra, Greidy Mejía Cárdenas y José F. González Curiel)

miércoles, 5 de abril de 2023

Marrero Cruz: el empleo en Cuba requiere una mirada diferente (+ Video)

Más de 220 000 personas se incorporaron al empleo en 2022, sin embargo, la menor cantidad corresponde al sexo femenino, evidenciando la brecha de género existente en el trabajo remunerado

La economía nacional tiene ocupado en la actualidad, en los sectores estatal y no estatal, a un estimado de 4 653 600 trabajadores. Foto: Ariel Cecilio Lemus

El empleo, la prevención, asistencia y trabajo social fueron los principales temas analizados en el balance anual del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, presidido por Manuel Marrero Cruz, miembro del Buró Político del Partido y primer ministro, ayer en la capital.

En la reunión, Marrero Cruz señaló que se requiere una mirada diferente al empleo, principalmente al tener en cuenta los retos que impone la dinámica demográfica del país; partiendo desde la identificación efectiva, por los gobiernos de los territorios, de sus potencialidades para generar ocupaciones de calidad.

Se refirió a la necesidad de incorporar el teletrabajo y el trabajo a distancia como una modalidad permanente de ejecución de las labores, no solo como algo de contingencia o que quedó atrás por la pandemia de la COVID-19.

El Primer Ministro significó la necesidad de estimular el pluriempleo, debido a la existencia de muchos centros de trabajo con plantillas vacías por falta de personal calificado.

Criticó también el empleo de estudiantes de carreras afines con su actividad y que no les pagan, justificando esto con la práctica laboral, aun cuando los muchachos están aportando resultados y generando riquezas.

Además, el Jefe de Gobierno se refirió a la ilegalidad que constituye tener personas trabajando sin contrato, conocido como empleo informal, y señaló que no se trata de establecer ahora una persecución, sino una identificación para poder proteger al trabajador y exigir que el empleador asuma las responsabilidades que le corresponden.

Alejandro Gil Fernández, vice primer ministro y titular de Economía y Planificación, significó que aún los ingresos provenientes del salario siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades básicas del trabajador y, por tanto, no constituye suficientemente una motivación para la incorporación al empleo.

También censuró el subempleo, principalmente en el sector presupuestado, en el cual se tienen a muchas personas empleadas, cobrando un salario y no cuentan con un contenido de trabajo real.

El informe presentado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (mtss) refleja que, al cierre de 2022 la ocupación asciende, aproximadamente, a más de 4 653 000 trabajadores, el 39 % mujeres, lo que representa un incremento de 34 000 ocupados con relación a 2021, fundamentalmente en actividades directas a la producción y la prestación de servicios en los sectores estatal y no estatal, con impacto favorable de los empleos generados por el sector privado.

En cuanto al porciento de mujeres trabajadoras, Ariel Fonseca Quesada, director nacional de Empleo del mtss, expresó que existe una brecha de género en la tasa de empleo remunerado, marcado, principalmente, en las madres con niños o por aquellas que asumen el rol de cuidadoras de adultos mayores en sus hogares, pues 34 de cada cien mujeres no están incorporadas a un empleo remunerado, acotó.

El empleo en cifras:

  • Trabajadores ocupados en la economía (estimado): 4 653 600
  • Nuevos ocupados en 2022: 226 704

De ellos:

  • 172 069 sin vínculo laboral
  • 54 635 de otras fuentes de especial interés

Según la forma de propiedad:

  • 79 912 del sector estatal
  • 146 792 del sector privado

TRABAJO SOCIAL

En cuanto a la asistencia social, Marrero Cruz se refirió a la atención a madres con tres hijos. Dijo que si bien se quiere que esas mujeres trabajen para mantener a sus hijos y no dependan, exclusivamente, de la Asistencia Social, también hay que apoyarlas, pues muchas no trabajan porque no tienen quien les cuide a sus niños.

Agregó que, a pesar de haberse ampliado las infraestructuras de los círculos infantiles y aprobado una política para la creación de casitas infantiles, la cobertura de estas últimas en el país es ínfima.

Sobre los trabajadores sociales y su reconocimiento, el Primer Ministro señaló que este debe constituir «el ente base oficial de los problemas de la comunidad», el que debe, con oído en tierra, ayudar al Gobierno a reconocer las dificultades en las diferentes comunidades del país.

Indicó que deben establecerse límites en cuanto a la población que ha de atender cada trabajador social, para garantizar un mejor trabajo y reconocimiento de sus comunidades.

En esta línea, María Teresa Caballero Rivacoba, investigadora del Centro de Estudios Laborales y de Seguridad Social (Celass), refirió la necesidad de que las personas asistenciadas dejen de ser objetos de atención para ser sujetos de transformación; así como lograr una mejor preparación de los trabajadores sociales.

Manifestó como un logro que para el próximo año podrán contar con una carrera universitaria especializada en trabajo social, sobre la base de una teoría cubana, que en nada se parece a la de otros países, porque parte de nuestro modelo-país, en el cual prima la justicia social.

En referencia a las proyecciones de trabajo para 2023 del mtss, Marta Elena Feitó Cabrera, su titular, apuntó que el contexto actual exige avanzar en la promoción y acceso a empleos de calidad, fundamentalmente en actividades directas a la producción y a la prestación de servicios.

Se debe priorizar la fuerza de trabajo para dar respuesta a los programas productivos; fomentar la generación de empleos en servicios para el cuidado de personas en situación de dependencia; perfeccionar el control de los nuevos empleos en las micro, pequeñas y medianas empresas, cooperativas no agropecuarias y modalidades de inversión extranjera, entre otras estrategias, acotó. HHC: negritas nuestras.

miércoles, 15 de marzo de 2023

TRANSCRIPCION: Trabajo y Empleo en Cuba: ¿Qué está pasando?

 Publicado en: Cuadrando la Caja, CUBADEBATE

 


TRANSCRIPCIÓN DEL PROGRAMA CUADRANDO LA CAJA

EMISIÓN NO.  33
12 DE FEBRERO DE 2023
Trabajo y empleo en Cuba

Laura Prada: Bienvenidas, bienvenidos, esto es Cuadrando la Caja, un espacio para debatir desde el socialismo sobre los temas económicos que más preocupan y ocupan a nuestro país.

¿Por qué trabajamos? ¿Es posible eliminar la cultura del vivir sin trabajar? ¿Qué papel desempeñan los sindicatos? ¿Por qué se reduce la fuerza laboral en Cuba?

Estas serán algunas de las interrogantes que trataremos de responder en este programa y para eso nos acompañan el Doctor en Ciencias Antonio Aja Díaz, él es director del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, le doy la bienvenida.

Dr. C. Antonio Aja Díaz: Muchas gracias, muchas gracias.

Laura Prada: También nos acompaña Ariel Fonseca Quesada él es Director General de Empleo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, bienvenido.

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Muchas gracias Laura.

Laura Prada: Y nos acompaña el Licenciado Leobanys Ávila Góngora él es miembro del secretariado de la Central de Trabajadores de Cuba que atiende la esfera de asuntos laborales y sociales, le doy la bienvenida.

Lic. Lehovanys Ávila Góngora: Gracias por la invitación.

Laura Prada: Así iniciamos el programa de hoy.

(Collage de noticias económicas de la semana)

Laura Prada: Cuba enfrenta hoy un panorama en el que disminuye y envejece su población y con ello la fuerza laboral que debe mantener en movimiento su economía.

¿Cómo se explica esta situación y cuál es específicamente en términos demográficos? Profesor Aja bienvenido, nuevamente.

Dr. C. Antonio Aja Díaz: Muchas gracias y permítame saludar y que se haya decidido dedicar al tema del empleo este, este programa.

Como tú señalabas si tenemos una situación compleja, del punto de vista demográfico, que no hay que enfrentar el envejecimiento siempre lo digo, si abordar el tema demográfico de manera integral.

Cuba, pues es el país más envejecido de América Latina y el Caribe tenemos el 21,9% de población de 60 años y más; esos resultados por una parte del comportamiento reproductivo de nuestra sociedad, de la mujer, tenemos pocos nacimientos, bajo nacimientos, cerramos el 2022 con no más de 95 000 nacimientos.

Tenemos una alta expectativa de vida que es producto de toda la acción social de nuestra Revolución y además tenemos un saldo migratorio que es negativo, sostenido en el tiempo, es decir, perdemos población por la migración, tenemos población por la migración tanto externa como interna, es decir, la inmensa mayoría de los municipios de Cuba y de las provincias de Cuba tienen saldos migratorios negativos, con la excepción de algunas provincias y municipios en el Occidente del país. Esto hace que haya una complejidad en, en el tema.

Pero en función de lo que estamos tratando hoy, a mí me gustaría llamar la atención no en el 21,9% de población envejecida, si no en el 63,4% de población en plena capacidad de trabajar, que son más de 7 millones de cubanas y de cubanos, es decir, tenemos una población que es mayoría numéricamente hablando, en números absolutos, que está en plena capacidad de trabajar, de producir, de actuar en los procesos productivos, de servicios en todo el país, y ahí está el tema fundamental, ahí está el tema fundamental, sobre todo porque la población en plena capacidad de trabajar, comienza a los 17 años, para las mujeres llega a los 60 y para los hombres 65, es decir, ahí hay una población joven, una población joven, adulta, adulta joven todavía que tiene capacidad para trabajar.

¿Dónde está el desafío de Cuba a mi modesto entender? ¿En qué sectores se trabaja? ¿En qué sectores se emplea la población? ¿Cómo en esa población realmente se ve reflejada la necesidad de trabajar, en que ese salario se realice realmente?

Laura Prada: Vamos a lanzarle esas preguntas a Ariel, bienvenido.

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Muchas gracias. Ahora yo apoyándome creo que la introducción del Doctor Aja nos permite abordar el tema desde como lo hemos estado haciendo en el sistema de trabajo que ha aprobado el gobierno con macro programas que responden a los objetivos de desarrollo sostenible.

Hay que decir que se ha diseñado y aprobado un programa de trabajo digno, respondiendo a un precepto constitucional a partir de que el trabajo lo reconocemos en Cuba como un derecho y como un deber también de cada ciudadano.

Ese programa de trabajo digno que persigue lograr tiene tres proyectos, uno de ellos es la promoción y el acceso a empleos de calidad.

Indiscutiblemente, el Doctor Aja abordaba cuáles son los números macro que ilustran la temática del empleo, casi 7 millones de personas en edad laboral nosotros…

Laura Prada: ¿Qué estrategias se tienen en cuenta para, como decía el profesor que trabajen las personas, invitarlos a que satisfagan sus necesidades a través del trabajo?

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Nosotros logramos los datos brindados por la oficina nacional de estadística e información, ilustran que hay cerca de 4,7 millones de ocupados. Quiere decir que tenemos una cifra importante de personas todavía, de reserva laboral, de personas que están en la población no económicamente activa, que se está haciendo:

En primer lugar, se han estado probando estrategias de desarrollo local en cada municipio, provincia y el propio Plan Nacional de desarrollo hasta el 2030 que deben permitir la promoción, la generación de empleo.

Nosotros podemos ilustrar que el año pasado se pudieron contabilizar más de 240 000 empleos generados, esencialmente, con la aprobación de los nuevos actores de la economía que se ha ido realizando en los últimos tiempos, casi 100 000 personas se ubicaron en las micro, pequeñas y medianas empresas, pero el sector agroalimentario también recibió un importante, más de 24 000 personas lograron acceder o fueron beneficiarios de un usufructo de tierras ociosas, es decir que a partir del diagnóstico que el propio Doctor Aja explicaba se han estado desarrollando programas para la atención y para la transformación de este tema.

Yo decir, nosotros hemos hablado siempre de tasas de desempleo, que son mínimas, que no lleguen al 2%, que la diferencia es que las personas a veces no diferencian y dicen como que una tasa de desempleo por debajo del 2%, si yo veo una población que no trabaja, que está sentada en la esquina y hay que aclarar que el desempleo, las tasas tiene que ver con que las personas no estudian ni trabajan, pero van en busca de empleo, por eso nosotros queremos concentrarnos y el proyecto va encaminado a medir más esa tasa de actividad o participación que cuántas de las personas que están en edad laboral están trabajando.

Laura Prada: Lo interrumpo, perdóneme profesor. ¿Son suficientes estas medidas?

Dr. C. Antonio Aja Díaz: Mira es complejo el poder evaluarlas así, yo creo que estamos en un proceso muy rico de reconstrucción de la economía cubana, de proyección de la economía cubana, de darle el valor que lleva el trabajo, lo cual va tanto del punto de vista objetivo, como punto de vista subjetivo, es decir, el cubano, la cubana tiene que saber tener intrínsecamente de que para vivir hay que trabajar.

Por supuesto que eso tiene que ver también con otros elementos de la macroeconomía y la microeconomía en particular con el tema del salario y el peso que tiene la Moneda Nacional dentro de ese contexto, por tanto, yo no podría decir si es suficiente o no, yo creo que todo hay que avanzar mucho.
Yo tengo aquí, muy breve el informe que hizo Cuba sobre la perspectiva de desarrollo humano en el 2019, excelente informe hecho por varias instituciones académicas, centrado por el Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, donde se plantea y creo que es muy interesante lo que estamos discutiendo que tenemos una elevada proporción de empleados en el sector terciario de la economía, unido a la decreciente participación de la industria y ahora viene la otra parte y el estancamiento en la agricultura.

Laura Prada: Perdón. ¿Cuál es el sector terciario?

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Son las personas esencialmente que prestan servicios. Nosotros el Doctor Aja hace la observación a partir de que necesitamos que la principal generación de empleo, exista en el sector primario que son esencialmente el agroalimentario o en la industria que permitan la generación de productos, de bienes que puedan ayudar también a la exportación y a los productos que nosotros necesitamos en la vida cotidiana que debe tender y propiciar la disminución también de la inflación que estamos viviendo.

Dr. C. Antonio Aja Díaz: Y en particular o el tema, es decir, una de las estrategias fundamentales del socialismo que estamos construyendo en Cuba tiene que ver con la producción de alimentos, la auto sustentabilidad de la producción de alimentos.

Si tenemos un campo, despoblado y envejecido es muy difícil sobre esta base plantearnos una estrategia que dé como resultado de producir más alimentos, eso es una realidad, lo cual se mueve en diferentes escenarios, tiene que ver con la movilidad de la población, con la migración, pero también con el desarrollo, que lo tuvimos en la década de los años 60, 70 y 80 y que por un grupo de cuestiones históricas en la Revolución Cubana, sencillamente lo hemos tenido que postergar o se nos ha trazado.

Laura Prada: Yo quisiera escuchar al Leobanys al respecto. ¿Qué, cuál es el panorama que enfrentan ustedes desde la central de trabajadores a la hora de abarcar y de sumar, eh persona al movimiento sindical?

Lic. Leobanys Ávila Góngora: Laura este este es un asunto que ha sido objeto de preocupación y ocupación por el momento sindical. Primero bajo la línea de que las personas se incorporan al trabajo porque tienen motivación para hacerlo y que ello le permita satisfacer sus necesidades y para ello necesitan los ingresos.

Evidentemente en los últimos tiempos el salario ha venido teniendo una pérdida de su capacidad de compra y hemos estado insistiendo con una partida de un grupo de medidas, cómo nosotros incrementamos los ingresos de los trabajadores. Si, un grupo de medidas que se han aplicado, que tienen que ver con la distribución de las utilidades, que tiene que ver con el Decreto Ley 53 que permita incentivar en el sector empresarial que la gente tenga motivación para trabajar.

Si, nosotros hemos apreciado que hay muchas personas que no se incorporan al empleo, porque no tiene esa motivación, porque los salarios que devengan no son suficientes para satisfacer sus necesidades, entonces el momento sindical tiene que implicarse en un grupo de medidas que aparejados a los ingresos también mejoren las condiciones de trabajo en que esas personas desempeñan sus actividades. Y hacia esa dirección hemos dirigido un grupo de acciones de conjunto.

Laura Prada: ¿Cuáles, por ejemplo?

Lic. Leobanys Ávila Góngora: Con el Ministerio de Trabajo hacer cumplir lo que esta establecido, por ejemplo, esas medidas que se aplican está establecido, que no solamente es el empleador, si no es el empleador, de común acuerdo con el sindicato y con la implicación de los trabajadores buscándole solución para que esa empresa sea más eficiente, tengan más productividad, tengo una diversificación de sus proyecciones y como resultado de esa eficiencia tenga ingresos y entonces esos ingresos puedan entonces repartirse también a los trabajadores una vez que la empresa cumple con sus misiones y sus impuestos y al mismo tiempo se introduce un nuevo tema. Y es que hay un crecimiento en el sector no estatal de la economía.

Laura Prada: Ah, eso le iba a preguntar, ¿si estas medidas y a estas estrategias que se han venido aplicando solamente se restringen al sector estatal o también a los nuevos actores económicos del país?

Lic. Leobanys Ávila Góngora: Bueno, evidentemente el país ha transitado por un grupo de medidas de restructuración del sistema empresarial para buscar más eficiencia y ha habido un desplazamiento de un grupo de trabajadores que han pasado a laborar en el sector no estatal como se explicaba, nosotros tenemos en el país más de 6 500 Mipymes, nuevo actor económico, que es un nuevo reto, pero también el sector no estatal, trabajo por cuenta propia ha pasado en un proceso de perfeccionamiento donde se amplían precisamente para darle mayor oportunidad a esos trabajadores.

Incluso cuando revisamos las estadísticas, hay un grupo importante el 28% aproximadamente 29% son jóvenes y muchos de ellos se incorporan por primera vez al empleo, no tienen una experiencia laboral, no conocen lo que es el sindicato, no conocen lo que es una estructura sindical, cuáles son sus derechos, cuáles son los deberes y aquí tenemos una alta responsabilidad a partir de las dos misiones que tiene el sindicato que es organizar y representar, y también tenemos un grupo importante de mujeres que se desempeñan en este sector de la economía y evidentemente tiene que haber una interrelación entre la empresa estatal socialista como el actor fundamental y el sector no estatal.

Laura Prada: Con estas reflexiones sobre la mesa vamos a ver el siguiente trabajo que nos traen en este programa.

(Se transmite audiovisual con opiniones de trabajadores del sector no estatal) 

Laura Prada: ¿Empleo, trabajo, es lo mismo, dónde está la diferencia? Veíamos estos ejemplos puntuales que me recuerda como lo denominan específicamente.

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Nosotros decir, llamamos el empleo, el acceso de las personas al trabajo, el trabajo nosotros decimos que reúne mayor integralidad a partir de que las categorías, es una categoría de la economía el trabajo, que incluye los salarios o los ingresos, la contratación, la protección de la Seguridad Social; son principios o valores que debe estar contenido en el trabajo y lo que subrayamos es que el trabajo en cualquiera de los sectores debe cumplir esas categorías.

Laura Prada: Y esto, por ejemplo, lo que veíamos en el material.

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Nosotros en el material ahí se ilustraba las personas, intuyo que trabajadores por cuenta propia o trabajadores del sector no estatal que decían, soy mi propio jefe, tengo que pagar esto, lo otro. Nosotros Leobanys lo decía, ya más del 30% de los trabajadores en Cuba, cerca del 32% de los trabajadores en Cuba son del sector no estatal, ese reordenamiento laboral, que en la actualización del modelo económico cubano se ha producido, es una cifra bastante importante.

Pero algo que queremos subrayar Laura, es que existe en Cuba un código de trabajo y existe una Constitución y hablamos de derecho y tenemos que lograr que el código de trabajo y que todo lo que allí se recoja se cumpla, en todos los sectores de la economía.

Nosotros no podemos distinguir en que las la contratación, la protección, hemos ido avanzando en la promulgación y en la puesta en práctica de regímenes de la Seguridad Social para que se, para que puedan protegerse los mismos riesgos en el sector no estatal que en el estatal. Es algo que se ha ido avanzando y tenemos que lograr que los empleadores del sector no estatal cumplan con las regulaciones establecidas.

Laura Prada: Vamos a ampliar un poco más, más adelante en el programa. Pero creo, quiero saber qué cree Leobanys acerca de este tipo de trabajadores que afirman ser sus propios jefes. ¿Los ampara la ley? No sé también usted habla y los derechos y usted mencionaba el hecho de trabajadores informales, pero esos trabajadores informales son trabajadores por cuenta propia. ¿Hasta dónde llegan los derechos, hasta donde los amparan los derechos laborales de los sindicatos?

Lic. Leobanys Ávila Góngora: Debemos mencionar que a partir del propio intercambio con el sector no estatal de economía, los activos sindicales es decir los sistemas que tiene el movimiento sindical para interactuar con ellos, darles espacios de participación.

Se han conocido un grupo de insatisfacciones que estaban en función de que no se recogían sus derechos y precisamente el Código del Trabajo del 2013 recoge un grupo de derechos que protegen al sector no estatal de la economía.
Ahora que estén en ley, no significa que necesariamente se cumplan de esa manera, por lo tanto, tenemos una misión de velar de conjuntos con los organismos rectores que atienden cada una de esta actividad, de evaluar el cumplimiento de esos derechos en los trabajadores, teniendo en cuenta las estadísticas que hablamos horita de un grupo de jóvenes que no conocen sus derechos, que tal vez no tengan conocimiento de los derechos que son protegidos por ley y también hablar de que estamos en el sector privado.

Este no es el sector estatal, donde hay un grupo de factores que velan por el cumplimiento de sus derechos, es decir, el sector privado, donde la persona contrata directamente fuerza de trabajo que está establecido que sea hasta tres trabajadores, pero dice que su jefe, no tiene personas contratadas.

Laura Prada: En el caso de los trabajadores agrícolas.

Lic. Leobanys Ávila Góngora: En el caso de los trabajadores agrícolas también tienen su protección, ya sea las formas productivas si son de UBPC, si son de una empresa estatal, en el caso de lo que se habla del trabajo informal, nos estamos refiriendo a otra figura que no está reconocida.

Laura Prada: ¿Los jornaleros, podría ser?

Lic. Leobanys Ávila Góngora: También pudieran ser o personas que tal vez, un trabajo por cuenta propia tiene una cafetería y hay una persona que le da un servicio, pero no está contratado por esas persona, por lo tanto no está reconocido en ley, no paga tributo, no persigue un salario por esa persona, es decir no está protegido por los derechos, el que está protegido por el código del trabajo es el trabajador no estatal que tiene una autorización a partir de la unidad de trámite, del Ministerio de Trabajo o de Transporte que lo autoriza a ejercer actividades.

Si usted evidentemente no ha presentado un proyecto en esa unidad de trámite, usted no está autorizado a ejercer la actividad, por lo tanto es un trabajo que es informal, entonces esas personas tenemos que ir trabajando en función de que presenten sus proyectos, de que se incorporen al empleo porque una vez que usted está incorporado, como trabajador por cuenta propia, usted no solamente tiene los derechos que dice la ley, sino también tiene derecho a la Seguridad Social, a las vacaciones, la protección a la madre trabajadora, que tanto es para el sector estatal, como no estatal.

Por lo tanto yo creo que no tenemos que hacer acciones para ir incorporando esos trabajadores que le llamamos informal, pero determinada, de una forma están de forma ilegal en el centro ejerciendo una actividad.

Laura Prada: Profesor Aja, yo quiero conocer su opinión y que nos comparta un poco más para poder comprender un poco mejor el fenómeno. ¿Es posible eliminar del imaginario popular cultural cubano de que se puede vivir sin trabajar?

Dr. C. Antonio Aja Díaz: Bueno, primero el tema de la informalidad en la economía, es algo que está en muchas economías en el mundo, la nuestra que es una economía declarada socialista en construcción, tiene que velar exactamente por lo que los colegas han señalado, es decir, que ir reduciendo ese, esa informalidad, sobre todo por lo que tiene que ver con los derechos de los seres humanos que estamos en el país de una u otra manera.

En el 2019 tiene esta cifra, seguro que se ha modificado casi tres años y pico después, el 69% de la población cubana estaba en el sector estatal y en el no estatal teníamos un 20% en el privado y un 11 en el cooperativo.

Nosotros deberíamos incluso, estoy convencido que este privado tiene que haber aumentado en los últimos tres años, seguro estoy convencido, no tengo la cifra, pero seguro, estoy trabajando con las cifras de la ONEI del año 2020.

Pero nosotros tenemos que trabajar también, no solamente por el tema de ir eliminando la informalidad, sino por aumentar la propiedad cooperativa.

Laura Prada: ¿Qué eso implicaría qué?

Dr. C. Antonio Aja Díaz: Cuyas formas importantes en las estructuras productivas del país y un diseño sobre esto que está, yo creo que, considero que, ellos pudieran saber mucho más de esto, pero creo que es seguir avanzando en esa dirección.

Lo segundo que quería apuntar en este orden es que el romper con la percepción de que yo puedo vivir sin trabajar, eso lo da en primer lugar la claridad económica de un país.

Mientras en nuestro país la única fuente fundamental para tener un ingreso. Para tener un mejor nivel de vida, para elevarse en la vida, no sea trabajar y existan vías alternativas, sencillamente en el imaginario de la población va a estar eso presente y eso se va trasladando de una generación a otra, más aún cuando nosotros tenemos un sistema educacional que lleva a que la población cubana tenga altos índices de educacionales profesionales, porque gran parte de esta población que he dicho son personas que tienen altos índices educacionales y que una parte importante son profesionales.

Entonces tenemos que tener un diseño para que los profesionales y el resto de la población con capacidades instaladas se vea representada en ese diseño y sienta la necesidad de realizarse en el trabajo.

Lic. Leobanys Ávila Góngora: Bueno, Laura aquí decir que nuestro Código del Trabajo de un código de derechos, que abarca a todos los trabajadores. No obstante, a partir de que en el 2021 se ponen en vigor un grupo de normas jurídicas que perfeccionen el trabajo por cuenta propia y se comienzan a probar las Mipymes, las micro, pequeña y mediana empresa, evidentemente el código del trabajo lleva un proceso de actualización, asunto que estamos trabajando de conjunto con el ministerio de trabajo y desde nuestra apreciación es importante darle participación a ese sector no estatal de la economía en esas nuevas políticas que se van a aplicar para tener su criterio, su opinión en relación a este asunto y tiene que ver también con otro tema de que al estar reconocido por ley, esos derechos, esas garantías a veces no se aprecian, la necesidad de estar sindicalizados, una estructura sindical, el papel de este sindicato como te explicaba, tiene dos misiones, organizar y representar a los trabajadores, sean del sector estatal, siendo el sector no estatal o sean jubilados o pensionados, evidentemente constituye una fortaleza para el movimiento sindical la posibilidad de intercambiar, de interactuar con el sector no estatal que estamos, ese un sector privado, pero en un país socialista.

Por lo tanto, la manera en que podamos organizarlo, estructuras sindicales que sea el espacio donde ellos puedan discutir un grupo de asuntos, de problemática que no tienen que, solamente que ser insatisfacciones, también puede ser propuesta de soluciones para el desempeño de sus actividades y es precisamente el sindicato una vía que tienen ellos para canalizar a través de nosotros, con las autoridades, el gobierno, el Ministerio de Trabajo, los organismos rectores, también darle la oportunidad de que ellos nos acompañen en diferentes espacios donde se discuten esas problemáticas y evidentemente, es una fortaleza para el sector privado contar con estructuras sindicales fuertes que puedan representarlos a los diferentes niveles y que sean espacios de discusión y que a través de ellos se pueda favorecer el desempeño de sus actividades, porque también hay que reconocer que ha sido el sindicato el que ha canalizado un grupo importante de planteamiento de este sector que han tenido solución a lo largo de los últimos años y que continuamos también trabajando en función de darle solución a lo que queda pendiente.

Laura Prada: Claro, hace un rato lo escuchaba que quería añadir algo a lo que decía el profesor Aja.
¿Qué medidas toman ustedes para enfrentar la informalidad desde el ministerio del trabajo?

Ariel Fonseca Quesada: Yo creo que se ha abordado que significa la informalidad a nosotros desde el Ministerio del Trabajo estamos diciendo que tiene dos características esenciales, un trabajador informal, uno no tiene un contrato de trabajo como tenemos no sólo los trabajadores que trabajamos en el sector estatal, sino en el no estatal y segundo que no tienen una protección de la Seguridad Social.

Una diferencia importante tiene que ver con eso. Ajá decía que este fenómeno de informalidad no es ni siquiera donde más representación en nuestro continente en el mundo es en nuestro país, pero lo hemos comenzado a identificar.

Se decidió por la Oficina Nacional de Estadística e Información que las encuestas nacional de ocupación que se hacen anualmente va a empezar a recoger, va a empezar a identificar para nosotros tener una magnitud cuantitativa de cuál es la manifestación del fenómeno en nuestro país; y que indudablemente va a tener particularidades por las diferentes regiones, en zonas montañosas o costeras en las grandes ciudades.

Yo con este tema que mencionabas de la cultura del trabajo se puede vivir sin trabajar. Yo sólo ofrecer las perspectivas estadísticas, porque a veces tenemos una percepción de nivel micro de lo que pasa en mi comunidad, pero en Cuba nosotros en el 2022 más de 170 000 personas que no tenían vínculo laboral se incorporaron al empleo.

Es decir personas desvinculadas más de 170 000. Y hablando del impacto del sector no estatal de esas 170 000, 130 1000 se dirigieron al trabajo por cuenta propia en esos proyectos que se han ido perfeccionando de que ahora hay mayor amplitud no solamente el desarrollo de una actividad. Quiere decir que nosotros estamos con varios caminos.

Tú decías que propuesta. Bueno uno es identificar el fenómeno, la magnitud en que territorio y también el proyecto promoción en acceso a empleo de calidad tiene que ver eso. No hay empleo de calidad si hay informalidad. Nosotros necesitamos, horita se decía, bueno, los trabajadores estatales, cuando se vulneran nuestros derechos tenemos órgano de justicia laboral pero va al tribunal y se ha definido también que los trabajadores no estatales cuando sienten que han vulnerado sus derechos vayan directamente al tribunal municipal.

Yo quiero abordar en este tema también y cómo se trabaja.

Laura Prada: ¿Hay estadísticas al respecto de cuántos van a los tribunales?

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Nosotros desde el Ministerio de trabajo ahora mismo no lo… nosotros tenemos, eh, el funcionamiento de la justicia laboral. Los órganos que están constituidos en cada entidad laboral que tengan más de 50 trabajadores hay un órgano y cuando una de las dos partes no está de acuerdo con la medida se recurre al tribunal municipal popular y allí se dirimen los conflictos laborales.

Ahora no tenemos de estadística y tendríamos que ver también cuantos trabajadores no estatales están asistiendo de manera directa a esas salas laborales o no al tribunal municipal a plantear cuando sean vulnerados uno de sus derechos del trabajo

Lic. Leobanys Ávila Góngora: Laura que este es un asunto donde el sindicato una vez que ha identificado a un grupo de situaciones problemáticas con los derechos de este de los estados sector privado. Ayuda asesora, canaliza acompaña a esos trabajadores para que acudan a los tribunales a reclamar sus derechos. Además es un tema que lo amplía la constitución de la república y el código de proceso.

Laura Prada: Muchísimas gracias. Vamos a hacer una pausa, les propongo, vamos a escuchar lo que nos trae en esta ocasión, nuestro Gurú de Jatibonico.

Muchos suelen afirmar
que en Materia de salario.
en Cuba se tiene el diario,
se vive sin trabajar.
Sin embargo, al razonar,
manejan otra opinión
Sin que les falte razón
Dicen: Igual se percibe
que del sueldo no se vive.
¡Curiosa contradicción!

El Gurú de Jatibonico

La unidad empresarial de base (UEB) José Manuel Seguí, del sureño municipio de Güira de Melena, especializada en la producción de tabacosFoto: ACN/FOTO/ Wendy GARCÍA MARQUETTI/alr

Laura Prada: Una contradicción, una paradoja nos presentaba el Gurú de Jatibonico. ¿Ustedes qué creen al respecto?

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Yo creo que indiscutiblemente el doctor Aja lo decía. En este propio espacio se han abordado los problemas macroeconómicos y también su impacto en la en la cotidianidad. Hay que decir que ha aumentado. También introduzco esto. Ya hay más de 50 000 personas en Cuba que están pluriempleados. Es decir, que tienen más de un vínculo laboral y propicia eso. el aumento de los ingresos. Por eso hablamos ya de ingresos y no sólo de sueldos o salarios.

Leobany explicaba lo del decreto 53. Como hemos descentralizado un grupo de facultades para que el sistema empresarial pueda ponerse en igualdad de condiciones que el sector no estatal a partir de no igualar al no estatal con el estatal, sino al revés y por lo tanto, esa descentralización ha ido promoviendo el aumento de toda forma de una manera paulatina de los de los ingresos.

Y se estudia también qué hacer, qué mecanismos utilizar para que el sector presupuestado, que es un amplio también sector donde agrupó a una gran cantidad de trabajadores; pero dónde están las conquistas fundamentales de nuestro país. Son miles, cientos de miles.

Los trabajadores que tenemos en las ramas de la educación, de la salud, de la cultura y por lo tanto tomar medidas ahí para a dos años, poco más de dos años de haber hecho una reforma general de los salarios y las pensiones. Todavía el país necesita recuperarse de la crisis que ha ido atravesando el mundo.

Laura Prada: Profesor Aja. Es ese… y además. ¿Cómo involucrar a ese más de 63% de la población que puede aportar?

Dr.Antonio Aja Diaz: Creo que sí, que ahí el salario pues es parte consustancial de cómo vivimos la mayoría de los cubanos.

Lo cual no significa que nos sintamos satisfechos con él y ese es el punto importante porque mirando la economía, mirando otros programas que se han hecho en este mismo escenario, hay que reconocer las tremendas disfuncionalidades que tenemos en la economía cubana y que hacen que sencillamente el salario hoy, no alcance.

Eso no estoy diciendo nada que no sea dicho con anterioridad y que tiene que ver con el valor del peso cubano. Tiene que ver con otros grupos importantes.

Laura Prada: En el programa anterior se abordaba este tema sobre los programas macroeconómicos.

Dr.Antonio Aja Diaz: Y eso de una u otra manera incentiva más o menos a que la población se vea impedida en trabajar y buscar trabajo, eso es una realidad.

Yo creo que el tema central de todo esto está en que tenemos que lograr un desarrollo económico y social. No un crecimiento solamente sino un desarrollo económico y social. Ese desarrollo económico social tiene que estar sobre la base; además de pilares fundamentales que necesita la economía cubana.

Y eso va por el camino, además de cambiar la concepción de cuáles son las estrategias de desarrollo en sentido hacia dónde tiene que ir la población. No es algo que se puede solucionar de un día para otro, pero si nosotros no buscamos que nuestra población comprenda y no tengan incentivos suficientes para vivir en el campo, hablando claro, para producir en el campo, hablando claro, bien o ir hacia las actividades fundamentales que no solamente es el turismo, sencillamente nosotros no vamos a avanzar en el tema.

Y esto lo digo además, porque aunque comencé hablando del 63% y tanto de población que está en plena capacidad para trabajar. Resulta ser que esto se va a ir disminuyendo, es decir, la tendencia demográfica lo normal de Cuba es que va a ir disminuyendo en la población, va a aumentar el nivel de emprendimiento, bien, quizás llegamos a un 30% de envejecimiento para el 2030, 2035 seamos unos 10 000 millones o 11 millones de habitantes con una estructura por edad mucho más envejecida y con menor población para estudiar en la primaria y la secundaria en el bachillerato para emplearse, para trabajar, para producir, no es un fenómeno solamente de Cuba.

Laura Prada: Eso iba a preguntarle si era un fenómeno que sólo se daba en Cuba.

Dr. C: Antonio Aja Díaz: No, pero esencialmente un fenómeno de países con una estructura demográfica de países desarrollados. En el caso nuestro tenemos un desarrollo social, pero nos falta, tenemos ausencia de desarrollo económico. Entonces ante eso tenemos que buscar alternativas. Esas alternativas están por la ciencia, la tecnología, la productividad en cada uno de los procesos fundamentales del desarrollo económico, pero va también por cambiar la mentalidad de la población. Y eso es un proceso.

Laura Prada: ¿Cómo cambiar la mentalidad de esa que decía el profe?

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Mira Laura yo agregar que en ese cambio de mentalidad las acciones que hacemos también desde las diferentes organismos del gobierno para atender esto. Yo quiero abordar también otra arista que tienen que ver con las brechas que tenemos en el empleo, que indudablemente la tenemos.

Has hablado del 63% de personas en edad laboral. Está cerca las tasas de actividad que mencionábamos. Está cerca del 66% en Cuba, pero la brecha que existe entre hombres y mujeres, hay que destacar. Las tasas de actividad de los hombres de 77 y de mujeres de unos 55. Hay 22 puntos porcentuales diferencia.

Dr. C. Antonio Aja Díaz: En las zonas rurales y las zonas urbanas

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Exacto. ¿Qué no está ilustrando esto? Que las principales reservas de personas para incorporarse al empleo está en el sexo femenino. ¿En qué trabaja Cuba?

Cuba está diseñando también en este año debe aprobarse las bases del sistema de cuidado porque indiscutiblemente tenemos que adoptar políticas de cuidado que permitan que las mayor cantidad de mujeres que están saliendo del mercado laboral para cuidar hijos, sus hijos o para cuidar a adultos mayores de esa población envejecida que se comentaba hoy acá. Ese sistema debe proveer servicios de cuidado que permitan la incorporación al empleo mujer.

Laura Prada: Le quiero preguntar a Leobanys. ¿Qué protección existe para la mujer trabajadora, específicamente teniendo en cuenta esta explicación que nos daba Ariel? ¿Qué hace la central de trabajadores de Cuba, los sindicatos para proteger a esa mujer?

Lic. Leobanys Ávila Góngora: Evidentemente la mujer trabajadora desde yo diría que tiene su protección del mismo triunfo la Revolución, pero son políticas, leyes que se han ido aplicando, que benefician y extienden los beneficios no solamente a la madre trabajadora, sino también al padre trabajador y a la familia también que le permitan también a la madre tener incentivarse, motivar a tener sus hijos, porque tiene una protección, tiene una garantía pre y post natal de esa licencia que se le garantiza.

El acceso al empleo, la igualdad que tiene al mismo salario entre hombre y mujer, algo que no ocurre en el mundo y desde también del propio papel del sindicato en los procesos de negociación colectiva.

Se garantiza que el sindicato en ese papel de liderazgo con la presión de los trabajadores, también evalúe qué más se puede hacer en una entidad para garantizar la protección de esa madre, de esa mujer, de esa madre trabajadora, que incluso está en un grupo de sectores y de labores que no son comunes. Vemos una mujer hoy que está camionera, una mujer que taxista, una mujer hoy que corta caña

Laura Prada: Claro, pero a la vez se contradice. Esa protección con la cantidad de mujeres que… esa brecha entre hombres y mujeres.

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Claro, pero Leobanys abordaba. Tú le preguntabas ¿Cómo se protege hoy la mujer trabajadora? Y ahí está la distinción. Yo llamó la atención que hay un 45% de todas las mujeres en Cuba en edad laboral que no están incorporadas al empleo por lo menos de manera formal. Horita hablamos de la informalidad y decíamos: ¿Que implica la informalidad? Bueno, simple y llanamente que una mujer hoy que tenga un contrato y que esté formalizada legal en cualquiera de los sectores de la economía y salen en estado de gestación, sale embarazada. Tiene una protección. Una mujer que está en la informalidad, que está en la economía…

Laura Prada: O que cuida una persona mayor o un enfermo.

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Exacto. En la economía subterránea, no tiene acceso ni derecho a ser protegida por la Seguridad Social. A veces sólo ilustramos el tema de la Seguridad Social cuando estamos cerca de edad, de la edad, de la jubilación, pero el régimen de la Seguridad Social en Cuba tiene una protección para todos los trabajadores desde el día uno que tú te incorporas al trabajo.

Por lo tanto yo quería, por eso decíamos la brecha esa de cómo logramos eso tiene que ver con fenómenos culturales. El Doctor Aja desde el centro de estudio demográfico ha estado haciendo un sinnúmero de investigaciones que pasa en nuestro país, en lo rural. ¿Cómo se manifiestan? Todavía tenemos fenómenos sociales como el embarazo en la adolescencia hay que vincularlo porque son fenómenos también son causas que traen aparejados en que luego esas personas no se incorporen a trabajar que no terminen sus estudios, quiere decir que hay un componente social aquí que hay que entender también para lograr cambiar patrones y fenómenos culturales, tradiciones que permitan la incorporación de la mujer, hay todavía machismo en zonas rurales cubanas y tenemos que lograr eso.

Laura Prada: Quiero escuchar al respecto, el profesor Aja.

Dr. C. Antonio Aja Díaz: Yo pienso que en primer lugar, nosotros, nuestra estructura gubernamental, política tiene un buen diseño de las leyes de cómo aplicarlas y demás.

A nosotros lo que muchas veces nos falta enormemente, es después la voluntad de los que tenemos que aplicar todo eso, sea un centro de trabajo, sea una provincia, sea un municipio en todas partes y eso es lo que se nos va de las manos, muchas veces.

Las brechas que tiene la mujer, una parte importante tiene que ver con el machismo. Una parte importante tiene que ver con la concepción de que es mujer y va a parir y por tanto la empleo, no la empleo, hablando claro.

Esas brechas, además, tienen diferencias en las zonas del país, en el oriente, en el centro y en el occidente. Y brechas importantes también.

Se habla el tema de la fecundidad adolescente, es un tema importante porque está prácticamente cercenando la vida de una niña de 14 años que va a traer un hijo y que ahí va a comenzar ya todo un proceso disfuncional, aunque tiene la tremenda dicha de tener ese hijo, pero eso después tiene que ver con la inserción educacional, profesional de esa mujer con la familia.

¿Verdad? Entonces yo pienso que ahí está el tema. Nosotros tenemos muchas leyes, tenemos muchas políticas, estamos avanzando ahora en todo un sistema de programas, programas, proyectos sociales, económicos.

Hay un programa de desarrollo humano y de equidad de justicia social, excelente. Hay una política de empoderamiento de la mujer, pero todo eso tenemos que hacerlo, ponerle carne, vida y controlarlo y hacer lo que realmente se cumpla.

De lo contrario, esas brechas se nos siguen dando, Esa brecha es importante la de la mujer y la de los jóvenes. Ese es el otro punto importante. Nosotros no podemos darnos el lujo de tener una población joven que no vea en nuestro proyecto su expectativa de vida.

Laura Prada: Muy brevemente, perdóneme. Muy brevemente, quiero que me expliquen, que me digan. ¿Cómo es posible hacer lograr que el trabajo ocupe el lugar central que está llamado a tener en la sociedad cubana de hoy? Muy brevemente un minuto nos queda.

Lic. Ariel Fonseca Quesada: Bueno, yo creo que indiscutiblemente tenemos que lograr eso sólo es posible si logramos desarrollar los proyectos y programas que hemos estado hablando acá.

Tenemos que lograr que la economía se recupere, que los ingresos satisfagan las necesidades del trabajador y de su familia, que exista participación, donde yo trabaje, no solamente el trabajo digno tiene que ver con los ingresos, sino con la participación que yo tenga en mi centro laboral, en mi vida cotidiana y que indiscutiblemente el entorno donde yo me desarrolle sea acordé y me sienta satisfecho.

Laura Prada: Leosvany, perdóname, lo que querías apuntar.

Lic. Leobanys Ávila Góngora: Te iba a explicar también que una de las limitaciones que tienen las mujeres para incorporarse al empleo. Es el tema de los círculos infantiles que son limitado las capacidades y se ha dado una oportunidad de abrir casitas infantiles en los colectivos laborales que cumplan los requisitos para facilitar el acceso al empleo de esa mujer.

Es un tema donde el sindicato ha estado exigiendo un grupo de empresas que tienen las condiciones, los presupuestos y que tiene un grupo importante de mujeres en sus colectivos laborales para que favorezcan esta acción.

Y con respecto a lo que decía, nos parece que el movimiento sindical tiene el gran reto de lograr que verdaderamente los trabajadores participen en la conducción, en el control de la economía, en la dirección de su empresa, en la conformación de esos planes y que se impliquen en las soluciones y que los empleadores tengan en cuenta los criterios de los trabajadores y del sindicato en función de impulsar que esa empresa sea eficiente, sea productiva. Y como resultado de esa riqueza, tenga mayor ingreso los trabajadores.

Laura Prada: Profesor, la última palabra la tiene usted.

Dr. C. Antonio Aja Díaz: No, no de ninguna manera, solamente apuntar dos cosas, primero que es cierto, tenemos un diseño con el tema de los círculos infantiles, pero todavía tenemos muchas deficiencias en poder cubrir todas las capacidades, necesidades en diferentes regiones del país, es otra realidad que no podemos obviar y que la población lo sabe perfectamente.

En segundo lugar, nuestro país cuenta hoy con una actualización de la política para atender a la dinámica demográfica aprobada por el Buró Político del Partido que le corresponde como por Constitución y una comisión gubernamental que preside el Primer Ministro recientemente se rindió cuentas de la Asamblea Nacional, donde de una manera diáfana se han presentado los problemas que actualmente tenemos.

Esto que estamos hablando es uno de los problemas. El tema del empleo está en la atención a la dinámica demográfico. De lleno.

Yo diría finalmente que el problema está en lograr un desarrollo económico y social armónico. Mientras eso no sea una realidad vamos a estar con todo estos problemas que tenemos que ir poco a poco trabajando.

Laura Prada: Lograr un desarrollo económico social armónico; con esta idea del programa me quedo.

Gracias a ustedes por acompañarnos.

Aquí en Cuadrando la Caja, indagamos en los problemas, propusimos soluciones porque no basta con interpretar, también es necesario transformar, así estaremos más cerca de lograr cuadrar la caja de la economía cubana hasta la próxima.

Transcripción: Lianet Preval y Yanet Muñoz /IDEAS Multimedios ©