Por Dr Julio Carranza
Es la síntesis de un pensamiento fundado en lo más profundo de lo mejor del pensamiento cubano. El anticolonialismo y el antiimperialismo fueron sedimentandose poco a poco en el núcleo de la nación cubana, en un proceso histórico largo, doloroso y luminoso, pero bastaron los últimos treinta años del Siglo XIX y tres guerras para que este cristalizara y adquiriera su conformación esencial, a pesar de las intervenciones posteriores, de las bases, de la enmienda etc, el pensamiento independentista quedó ahí intacto y en desarrollo.
En torno a este pensamiento se consolidó lo más auténtico de la nación cubana, claro que no es toda Cuba, aquí hubo y hay anexionismos, hubo y hay pensamiento dócil al poder imperial, hubo y hay entreguismo, o acaso los voluntarios aquellos no habían nacido en esta tierra?, o los dictadores y corruptos de toda laya también?, o los torturadores que les servían?, o los que desde distante rivera claman por una invasión de esta tierra?
Muchos creemos y confiamos en que los patriotas y martianos sean mayoría, pero aún si no lo fueran, de ellos sería la estrella, esa que ilumina y mata, como expresara Martí en aquel poema mayor que se funde en el corazón de esta nación.
Criticas fuertes, diferencias, desacuerdos y protestas entre cubanos y con el gobierno, se pueden tener muchas, es un derecho ciudadano indiscutible, es una condición esencial de cualquier sociedad digna de ese concepto. También dialogar y hasta negociar con el adversario poderoso responde a necesidades históricas, pero con líneas claras que son intocables, en primer lugar la soberanía nacional y la justicia social, conceptos esenciales que deben ser meridianamente entendidos y no manipulados en función de intereses espurios.
La defensa de esta tierra, de esta nación, es una dimensión determinante del ser cubano, el rechazo a cualquier injerencia extraña y pretenciosa, venga de donde venga, así como el avanzar por las rutas de las profundas transformaciones que permitan rescatar la prosperidad perdida es un deber de todos, en primer lugar de los que gobiernan y deciden.
No se trata de simples lealtades personales, se trata de lealtad con una concepción de la historia y de la nación. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Por eso con el reclamo de Silvio para todos los tiempos.
21 de Marzo 2026
