Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

jueves, 26 de noviembre de 2015

El deshielo inicia una guerra de marcas entre EE.UU. y Cuba


Ambas naciones restablecieron sus relaciones diplomáticas este año tras medio siglo de hostilidades y buscan ahora fortalecer sus lazos.
Las marcas comerciales y la propiedad intelectual se incluyen en los temas que discutirán en una mesa de diálogo, según los gobiernos.
  • Jue, 11/26/2015 - 11:37
Cuando hace dos años Julio Manzini bautizó como McDonald's a su cafetería, por la cadena estadounidense, nunca imaginó que le podría traer problemas. Pero hace poco decidió cambiar el nombre.
"Ni sé la calidad de la McDonald's. El nombre es como Shakira, impactante", dijo en su cafetería "La McDonald's Camagüeyana", en la ciudad de Camagüey, a 500 kilómetros al este de La Habana.
Este mes sacó el nombre de "McDonald's" y los famosos arcos dorados de su cartel hecho a mano como precaución, luego que la empresa estadounidense envió un abogado al restaurante.
El local se llama ahora "Cafetería La Camagüeyana".
La McDonald's falsificada ilustra una posible batalla entre Estados Unidos y Cuba por las marcas y los derechos de propiedad intelectual, en la medida en que la economía de Cuba se abre al sector privado y a nuevos vínculos con Washington.
Ambas naciones restablecieron sus relaciones diplomáticas este año tras medio siglo de hostilidades y buscan ahora fortalecer sus lazos. Las marcas comerciales y la propiedad intelectual se incluyen en los temas que discutirán en una mesa de diálogo, según los gobiernos.
Los dos países tienen quejas. Estados Unidos ha negado a empresas cubanas la misma protección que disfrutan las compañías de cualquier otro país, forzando a empresas de la isla a acudir a batallas judiciales para proteger marcas destacadas como el ron Havana Club y los puros Cohíba.
Cuba protege las marcas que están registradas ante las autoridades del país, pero tolera la venta de música, software y películas sin licencia. La televisión estatal transmite rutinariamente películas y series estadounidenses pirateadas.
Manzini dijo que nunca se le ocurrió ver con la Oficina Cubana de Propiedad Industrial (OCPI) si estaba disponible el nombre McDonald's. La empresa estadounidense ha registrado marcas en Cuba desde al menos 1985.
Desde 1966, alrededor de 1.500 empresas estadounidenses han registrado casi 6.000 marcas en Cuba, incluyendo renovaciones, según Saegis, la base de datos de marcas de Thomson Reuters.
Entre ellas Coca-Cola, Pepsi, Levi's , Nike, Starbucks Coffee, Pfizer , Intel, Burger King, KFC y Goodyear.
La empresa McDonald's tendría que comunicarse con la OCPI para frenar a Manzini y a otros empresarios de la isla. En la ciudad central de Santa Clara, por ejemplo, hay una cafetería llamada "McDunald" que usa también los famosos arcos dorados.
"Estamos comprometidos a proteger vigorosamente nuestra propiedad intelectual", dijo una portavoz de McDonalds.
Explosión de interés. Más compañías han registrado sus marcas en Cuba desde que Estados Unidos y Cuba anunciaron un deshielo en sus relaciones en diciembre del año pasado. Entre ellas, Twitter, Uber y Segway.
"Ha habido una explosión de intereses por parte las compañías estadounidenses," dijo Jaime Ángeles, un abogado especializado en la propiedad intelectual del bufete dominicano Ángeles & Lugo Lovatón.
Se solicitó el registro de 192 marcas estadounidenses en Cuba en los primeros cuatro meses del 2015, comparado con las 78 solicitadas en todo 2014, según datos de Saegis.
Gustavo Fuentes Ledo, un abogado cubano que reside en Estados Unidos, ha solicitado los derechos de 65 marcas en Cuba, entre ellas John Deere, Chase, NFL y Pixar.
Ángeles, que representa a ocho empresas, cuyas marcas estadounidenses fueron solicitadas por Fuentes, no duda que obtendrán los derechos al final.
"El sistema cubano tiene todas las herramientas para proteger a las marcas de cualquier país," destacó Ángeles.
Cuba lleva años batallando por sus marcas bajo la legislación estadounidense que cuenta con una medida para proteger a dueños de empresas que fueron nacionalizadas después de la revolución cubana en 1959 que llevó al poder a Fidel Castro.
Por ejemplo, Bacardi, una destilería que era cubana y que fabrica ahora su ron en Puerto Rico, controla Havana Club dentro de Estados Unidos tras adquirir los derechos de la familia Arechabala, una marca que fue nacionalizada en 1960. La etiqueta pertenece fuera de Estados Unidos a Cuba y a su socio francés Pernod Ricard.

Amplio uso en Cuba de la agroecología

Lo constataron delegados de 15 países participantes en la Isla en un foro internacional sobre esa práctica

Delegados de 15 países que participan en el V Encuentro Internacional de Agroecología, Agricultura Sostenible y Cooperativismo, que sesiona en Cuba, constataron el amplio uso en la Isla de esas prácticas.

El programa del evento, que se inició el lunes en Artemisa, incluyó visitas a varias provincias para conocer in situ las experiencias de la Mayor de las Antillas.

Representantes de organizaciones campesinas e instituciones debaten más de 60 conferencias y mesas redondas agrupados en cinco comisiones. Entre los temas figuran La agroecología, agricultura familiar campesina e indígena y soberanía alimentaria; Agrobiodiversidad y semillas; Impacto social de la agroecología, Sostenibilidad y fincas agroecológicas: una alternativa al cambio climático; y Reforma agraria y cooperativismo.

Este intercambio, que concluye el viernes en el recinto ferial Expocuba, comprende además el lanzamiento de la multimedia Metodología de Campesino a Campesino de la organización Vía Campesina Internacional.

Auge en Cuba

La práctica de la agroecología, que promueve recursos menos dañinos para el medio ambiente, se incentivó en Cuba en la década del 90 del pasado siglo, fundamentalmente por la imposibilidad de importar insumos debido al derrum­be del campo socialista y al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos.

Miles de productores de la Isla aplican conceptos de la agricultura natural. Sobresalen en esa experiencia el Programa de Agricultura Urbana y Sub­urbana y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), las cuales organizan en el país ferias agrícolas, talleres demostrativos y cursos interactivos para instruir a sus miembros en el modo más efectivo de conjugar los adelantos científicos con las técnicas naturales.

En Villa Clara unas 20 000 familias campesinas están calificadas como agroecológicas porque mantienen sus labores con esas técnicas orgánicas, muchas de ellas trasmitidas de generación a generación.

Cultivos de naranja, toronja y limón que fueron destruidos por plaga en Ciego Ávila se rescatan gracias al compost mezclado con materias orgánicas, lombricultura, cachaza azucarera y otras composiciones naturales.

Muchas cooperativas en Santiago de Cuba usan técnicas limpias como la tracción animal, almacenar y utilizar el agua de lluvia y la siembra de plantas como barreras vivas que sirven para forraje, leña y alimento.

Contribuyen al empleo de la agroecologia en la Isla entidades científicas, como el Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales (INIVIT), que mantiene una producción estable de clones de viandas diseñados genéticamente para las especificidades regionales, lo cual permite a los agricultores asumir esas semillas y mantener sus producciones a pesar de las variaciones provocadas por el cambio climático.

Recientemente Omaida Ávila Rosta, representante de la oficina regional para el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), significó la importancia del trabajo de los científicos del INVIT para la sostenibilidad agrícola familiar de las naciones con menos desarrollo.

La Experta elogió el trabajo del centro en lo referido a la reproducción in vitro de las simientes, el manejo de las plagas, y la certificación de semillas, tecnología que ya está en práctica en varias naciones. (Fuentes: Periódico Granma y Agencia Cubana de Noticias)

Energía limpia y eficiente

La empresa Energas está creciendo progresivamente, a medida que se han visto los resultados para cada uno de los socios, asevera Ángel Delgado Núñez, director adjunto de esa entidad

La empresa mixta Energas constituye un ejemplo de negocio exitoso, tanto desde el punto de vista productivo como por su impacto positivo en el medio ambiente. Ángel Delgado Núñez, director adjunto de esa entidad, conversó con OPCIONES acerca de los orígenes de la compañía y sus planes más inmediatos.

-¿Cómo surge el proyecto Energas?

-Energas es una empresa mixta que tiene tres socios fundamentales: Sherrit Utility, una firma barbadense, que pertenece al grupo Sherrit International, radicado en Toronto, Canadá, la cual es dueña del 33 % de las acciones de la empresa mixta. El 66 % corresponde a los socios de la parte cubana: la Unión Eléctrica (UNE) tiene un 33 % y la Unión Cuba Petróleo (Cupet) posee el otro 33 %.

"Se creó en marzo de 1997 y comenzó la primera fase de construcción, la cual sincronizó en noviembre de 1998. En esa etapa se construyó una turbina de 30 megawatt. Energas ha estado creciendo progresivamente, en la medida en que cada uno de los socios ha visto los resultados.

"Como parte del proceso de expansión del desarrollo petrolífero en la zona norte occidental, el petróleo viene de los yacimientos con gas acompañante, el cual no tenía utilización y se liberaba en todo el litoral de ese territorio, que está asociado al polo turístico Varadero.

"Se llegó a la conclusión de que el gas podía ser utilizado para generar electricidad y obtener subproductos durante el proceso de generación. O sea, lo que antes se estaba enviando a la atmósfera se convierte en electricidad, y se deja de contaminar. Es una energía limpia.

"Cada megawatt generado durante el proceso de construcción y repago de la deuda cuesta 45 dólares, y posteriormente al repago de la deuda, su precio es 38 dólares. Estos valores son el costo de venta al cual la Unión Eléctrica le compra la electricidad a Energas. Sherritt provee financiamiento y tecnología, Cupet abastece el gas acompañante de los pozos de petróleo y la Unión Eléctrica es quien compra toda la energía que produce la empresa.

"Eso qué significa: el costo promedio de generación que tiene la UNE, en el sistema eléctrico, es 160 dólares el megawatt. Es decir, existe una diferencia de 115 dólares entre un megawatt que se le compra a Energas, y uno que se genera por la producción normal".

-¿Cuál ha sido el desarrollo más reciente de la empresa?

-La entidad se ha construido por fases: comenzó en Varadero, de una turbina de 30 megawatt, y hoy ya existen 160 megawatt instalados, dentro de ellos un ciclo combinado. En el último período se extendió a Puerto Escondido, como parte de una etapa donde se procesa todo el fluido que viene para La Habana.

"Todo el gas manufacturado que se consume en la capital se procesa en Energas. El considerado como sucio se limpia, se procesa y se envía por gasoductos: una parte a Boca de Jaruco, para generar electricidad, y otra a las estaciones de Cupet para su entrega a la población, a través de los ductos del 'gas de la calle', como se conoce.

"La prioridad la tiene el aseguramiento y procesamiento del gas a la capital, y la generación de electricidad con el resto. Se inauguró en enero del pasado año, un ciclo combinado de 150 megawatt, que utiliza calderas recuperadoras y una turbina, ambas de vapor. Esto hace más eficiente el proceso.

"La maquinaria sincronizó el 31 de diciembre de 2013, entró en operación comercial el 7 de febrero de 2014 y ha tenido excelentes resultados desde su puesta en marcha. Su generación está por encima de lo planificado y tiene mayor eficiencia, de modo que se produce más electricidad y más barata".

-¿En estos momentos existe la infraestructura necesaria para que el proyecto siga creciendo?

-Nosotros tenemos identificado y estudiado un gasoducto nuevo, localizado de Yumurí a Puerto Escondido, el cual tiene ingeniería básica y está pasando por los diferentes niveles de aprobación para incorporarse al plan del año próximo.

"Eso nos va a dar una energía adicional, porque un gas que hoy se desperdicia podrá incorporarse al proceso productivo, así genera electricidad y se obtenienen subproductos. Ello significa que el año próximo Energas crecerá en aproximadamente 100 gigawatt con relación al plan de producción de este año. Si se aprueba, tenemos un cronograma de ejecución que comienza en enero, concluye en septiembre y en los últimos tres meses del año ya estaría en explotación comercial, o sea rindiendo frutos esa inversión".

-¿Ya está saldada la deuda inicial con Sherritt?

-En estos momentos solamente queda lo que se va saldando con el flujo propio de caja de Energas, o sea, la deuda se solventa a partir de la misma generación de electricidad y con la venta de los subproductos.

"Existe un esquema donde primero se pagan los intereses del débito, luego la deuda corriente (la que se tiene a corto plazo para lo que es gastos de operación y mantenimiento, propiamente en el proceso productivo), y después la de a largo plazo, de la cual estamos hablando. Hoy quedan alrededor de 210 millones de dólares por abonar, de una inversión que costó 360 millones.

"Del 7 de febrero de 2014 al cierre de octubre de 2015 hemos reembolsado esa diferencia, con sus intereses correspondientes. Realmente ha sido un buen negocio y una empresa muy exitosa porque ha logrado tener valores bajos de sus costos y una alta eficiencia, aparejada al proceso productivo que tiene. Cumplimos con los planes de producción, todos los indicadores, damos los mantenimientos correspondientes, se ejecutan el plan de inversiones…

"En la política del Ministerio de Energía y Minas está la expansión y el completamiento de las capacidades instaladas que tiene Energas. Hoy la empresa cuenta con un volumen establecido superior a lo que tiene realmente de gas para procesar, hay 120 megawatt que se pudieran tener, adicionales, como potencia instalada.

"Si tuviésemos más fluido, ahora mismo estamos involucrados en un proyecto macro donde pensamos en varias alternativas para completar capacidad, podríamos agregar mayor potencia".

-¿Cuáles son los planes más inmediatos de la empresa?

-Lo más importante es que los programas de producción están cumplidos: entregas de electricidad y de gas a la capital; el plan de nafta, que es un subproducto, y del GLP (más conocido como gas de balita), que se comercializa con Cupet.

"Además de eso, hay una planta de tratamiento de azufre en Varadero, que se montó desde el inicio, a la cual se le está dando un mantenimiento capital para que el próximo año continúe su funcionamiento.

"De esta manera Energas deja de emitir a la atmósfera alrededor de 10 000 toneladas de azufre por año, lo cual es algo muy importante, porque fue uno de los principios del negocio: ser respetuoso del medio ambiente, y que los costos de producción y de venta fueran relativamente bajos en comparación en cómo está en el resto del sistema de generación".