Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
Mostrando entradas con la etiqueta Julio C. Gambina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Julio C. Gambina. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de diciembre de 2025

Los logros políticos de Milei y la masacre social


Por Julio C. Gambina

Milei termina el año con Presupuesto 2026 aprobado y una legislación para inducir la inclusión de “dólares del colchón” en el sistema financiero. Son dos cuestiones esenciales en la lógica del gobierno.

El presupuesto era demandado por el poder mundial, los acreedores externos, el FMI, el Tesoro de EEUU, los futuros inversores internacionales y el poder local a ellos asociado.

Todo el poder clamaba por “seguridad jurídica y política”, algo logrado con el resultado electoral del medio término (26/10/25), incrementado con la cooptación de legisladores de otros partidos, que convirtieron al oficialismo en la primera minoría en la Cámara de Diputados para el nuevo periodo parlamentario iniciado el 10/12/25.

Esa minoría fue incrementada en el Senado de la Nación, gracias a negociaciones con gobernadores, quienes instruyeron a sus representantes a acompañar el objetivo del gobierno nacional por aprobar el Presupuesto 2026. Hay que recordar que La Libertad Avanza (LLA), el partido del oficialismo nacional, no gobierna ningún distrito.

Por eso sostenemos que la aprobación de la Ley de Presupuesto es un logro político, que se ofrece al poder económico, local y mundial como la capacidad de disciplinar al sistema político, a la democracia realmente existente. Al consenso electoral social le suma un amplio consenso legislativo.

Hemos sostenido que no importa tanto la veracidad de las cifras contenidas en el Presupuesto aprobado, ya que lo destacable es la capacidad de haberlo hecho aprobar, luego de dos años, 2024 y 2025, de funcionamiento sin el instrumento presupuestario.

Más allá de los datos del Presupuesto, la realidad es la continuidad de la política de austeridad fiscal, de ajuste sobre el gasto público.

Además, obtiene la autorización para endeudarse en divisas bajo legislación extranjera, imprescindible para acceder a recursos que puedan utilizar a los fines de cancelar vencimientos imposibles de resolver sin la suficiente acumulación de reservas internacionales.

Como tienen límites para acceder al mercado financiero mundial, insisten con los “dólares del colchón”, y por eso la Ley de inocencia fiscal.

La inocencia fiscal actualiza los montos del régimen penal tributario, que pasan de 1,5 millones de pesos a 100 millones como límite para la evasión simple, unos 68.000 dólares aproximadamente al tipo de cambio oficial actual.

Para la evasión agravada el límite se corrige desde los 15 millones a los 1.000 millones de pesos, equivalentes aproximados a 680.000 dólares.

Quien tenga esas divisas sin declarar, podrá depositarlas en los bancos sin que estos demanden explicación del origen de esos fondos, los que podrían venir de actividades ilegales, caso del narcotráfico u otros delitos asociados al capitalismo criminal.

Al ingresar al sistema financiero, esas divisas estarán reflejadas en las cuentas públicas, contribuyendo al acrecentamiento de las reservas internacionales.

Esa es la preocupación gubernamental por lograr la aprobación de la ley, oportunamente presentada por el Diputado oficialista José Luis Espert, enjuiciado por vínculos y negocios con el narcotráfico.

Ante las dudas de la banca, el Ministro de Economía salió a ofrecer a quienes tengan dólares no declarados, la disponibilidad del Banco de la Nación Argentina (BNA), el mayor banco del sistema, para receptarlos ante cualquier negativa de otras entidades financieras.

No es un dato menor para un gobierno liberal libertario hacer evidente la capacidad de intervención directa sobre una empresa bancaria, en este caso el BNA.

Ambas leyes constituyen un logro para la política oficial, que auguran la continuidad de la masacre social.

Por un lado, consolida la continuidad del ajuste fiscal que impacta en los ingresos de las/os estatales, el gasto en la salud y la educación pública, entre muchos derechos contenidos en el gasto presupuestario.

Por el otro, asegura condiciones para la rentabilidad del capital más concentrado, junto a la impunidad que supone el perdón ante la regularización por la tenencia de divisas no declaradas oportunamente.

Todo acontece en el marco de una tendencia recesiva, especialmente de la actividad económica orientada al mercado interno, con cierres de empresas y despidos, además de verificarse una merma en las inversiones externas directas en el 2025.

Es una apuesta gubernamental revertir esa situación en el 2026 y siguientes años, para hacer realidad el repunte del capitalismo que imaginan los liberales libertarios.

La cuestión de fondo pasa por el consenso político de la sociedad, que trasciende lo logrado en las elecciones de octubre o en el congreso en diciembre.

En efecto, el 2026, año sin elecciones y con impacto regresivo por el incremento de precios sostenido desde medio año, el descontento social puede crecer y transformarse en protesta extendida que discuta los consensos que enarbola el oficialismo.

Claro que no alcanzará con la extensión del conflicto social y que será necesario, que al mismo tiempo que se critica, se construya una propuesta alternativa al rumbo del gobierno y sus cómplices en el sistema político.

En todo caso, ¡esa es la aspiración y nuestro deseo para el 2026, por lo que nos despedimos deseando un feliz año nuevo!

Buenos Aires, 29 de diciembre de 2025


--
Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574 
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram

lunes, 10 de marzo de 2025

La deuda que se negocia con el FMI

Por Julio C. Gambina

Según dicen los informes oficialistas, los recursos que libere el FMI serán para cancelar LETRAS INSTRANSFERIBLES que el Tesoro Nacional le debe al BCRA.

El BCRA tendría unos 23.084 millones de dólares en Letras intransferibles, que en distintos momentos entregó el Tesoro Nacional a cambio de divisas de las Reservas Internacionales que gestiona el BCRA. Recordar que Néstor Kirchner en 2006 canceló 9.500 millones de dólares al FMI por este mecanismo.

Esas Letras estaban valorizadas en 67.350 millones de dólares y bajo la gestión actual, de Bausili, se revaluaron esos activos en menos de 20.000 millones de dólares. Esgrimieron que aquel valor no era real, “recuperable” y como no existe posibilidad de colocarlas en un mercado secundario se hizo una valoración menor del valor nominal.

La realidad es que esas letras hoy son como dijimos de 23.084 millones de dólares. El Gobierno Milei Caputo pretende cancelar parcial o totalmente esa deuda con el BCRA, por lo que destinaría con ese fin los fondos frescos del FMI, que hoy negocian. Las estimaciones periodísticas oscilan entre 11.000 y 20.000 millones de dólares.

Lo que ocurre es que una deuda manejable con el BCRA, que como se ve, estaba valorizada en 67.350 millones y se re-valuaron a menos de 20.000, ahora sería una deuda dolarizada con el FMI como acreedor, más los condicionantes que imponga esa entidad, sea en materia cambiaria, monetaria o fiscal.

Además, ante el impago a futuro de esta u otras acreencias, podría ocurrir lo que acontece hoy en Ucrania, en que EEUU demanda contratos beneficiosos en la explotación de bienes comunes. No olvidemos el carácter decisorio de EEUU en el FMI.

Sería un canje de deuda entre organismos del Estado argentino por una deuda con un organismo internacional, profundizando la dependencia local respecto del capital transnacional gestionado por ola potencia hegemónica del capitalismo global.

Además, el gobierno pretende aprobación congresal a libro cerrado vía Decreto de Necesidad y Urgencia.

La estafa es la $Libra, la deuda y el conjunto de la política que afecta a millones de empobrecidos en el país.

Con esa operación, mejoran las Reservas Internacionales del BCRA que vienen bajando de manera abrupta. Si el 7 de enero alcanzaban casi 33.000 millones de dólares, el 5 de marzo bajaron a poco menos de 28.000 millones de dólares.

Son unos 5.000 millones dilapidados para el negocio especulativo del “carry trade” y una política antiinflacionaria asentada en la intervención estatal sobre el tipo de cambio, a contramano de un discurso de libre mercado.

Los efectos de la política gubernamental son desastrosos para la mayoría, pero beneficiosa para una minoría enriquecida.

El destino del préstamo en el 2018 fue la fuga de capitales en beneficio de unos pocos, y ahora también.

Buenos Aires, 7 de marzo de 2025

jueves, 21 de noviembre de 2024

Milei y la derecha global

Por Julio C. Gambina[1]

Milei cerró una intensa semana de relaciones internacionales, con Giorgia Meloni saludando en el histórico balcón de la Casa Rosada. La gobernante italiana no oculta sus simpatías con el fascismo, un peligro para la humanidad hace un siglo. ¿Ahora con pretensión de retorno? Pese a la derrota histórica de Mussolini y de Hitler, al fin de la segunda guerra mundial, esa concepción política de gestión capitalista, del Estado y la sociedad, reaparece en la escena mundial en diversos territorios, más allá de identificar el fenómeno actual con el fascismo tradicional e histórico.

En sintonía con ese clima de época, el presidente de Argentina anunció hace una semana en Miami, en la gala por la elección de Donald Trump a la presidencia de EEUU, la necesidad de conformar una estrategia que incluya a Trump en el Norte, a Meloni en Europa, a Netanyahu en Israel y a él en el sur de América. Una confederación de naciones comprometidas con la causa de la extrema derecha. Toda una entente para liderar un proyecto de “libertad”, de los grandes inversores, del capital más concentrado, en contra del trabajo, la naturaleza y la sociedad. Es el planteo de una nueva derecha, extremista, sin complejos “democráticos” del liberalismo burgués tradicional.

No solo Meloni pasó por Buenos Aires. También estuvo Emmanuel Macron, jefe del gobierno francés. Este vino al país antes del encuentro del G20 en Brasil, mientras que la italiana lo hizo de regreso de ese cónclave. Por eso, el periplo internacional semanal de Milei, se transitó con encuentros en EEUU, Brasil y en la Argentina. Por la reunión del G20, tuvo que compartir y saludar, fríamente al anfitrión, el “comunista” Lula Da Silva, más amigablemente a Xi Jinping, jefe comunista de China, la primera potencia fabril del mundo, y, de hecho, el financista de “última instancia”, por ahora, de la endeudada Argentina. Tampoco podía faltar entre los vínculos, el FMI, en donde Milei cifra expectativas para la liberación de recursos frescos que le permitan abandonar las restricciones aun presentes a la salida de divisas, el llamado “cepo”. Por eso, también hubo foto con Kristalina Georgieva. La salida del cepo es una exigencia de eventuales inversores globales, que traerían sus inversiones si es que pueden salir cuando lo consideren necesario. No solo se trata de ganar, sino de disponer de esas ganancias para la acumulación capitalista donde mejor les convenga.

Económica y política

Resulta de interés pensar esos vínculos “políticos” y “económicos”, imposibles de separar, claro, pero que, desde lo didáctico, conviene considerar con relativa autonomía.

Milei privilegió anudar lazos políticos con la derecha, especialmente, esta nueva “ultra”, sin prejuicios liberales tradicionales relativos a la “democracia”. Remitimos al Trump que avaló la invasión al capitolio o desconoció los resultados electorales en los que Biden y los demócratas le ganaron oportunamente la compulsa; como con Narendra Modi, el jefe del gobierno de la India, más amigable, ideológica y políticamente con los gobiernos en Washington y occidente, que con los principales animadores de los BRICS. Eso no impidió concretar la venta de gas a Brasil, en tanto nueva orientación de la dinámica de acumulación del capitalismo local.

Antes y hasta ahora era el complejo sojero, la minería, para incorporar recientemente la energía, de la mano de vaca muerta. La transnacionalización de la economía mundial lleva al gobierno libertario a hacer negocios con quien sea. Si no son los socios ideológicos, pues que sean los adversarios, siempre y cuando se favorezca el capitalismo local y global. Por eso, hubo invitaciones mutuas entre el jefe de gobierno de China y el argentino a visitarse y fortalecer una agenda económica valiosa para ambos en tiempos de ralentización de la producción mundial.

No solo es el pragmatismo de Milei, sino de la lógica de gestión capitalista actual, económica y política. De hecho, la internacionalización de la producción, más allá de las sanciones unilaterales de occidente sobre China, Rusia, Irán y varios otros países, Cuba o Venezuela en la región, la transnacionalización del capital en tiempos de criminalidad en ascenso, sea por tráfico de droga, armas o trata de personas, articula el proceso de producción y circulación del capital con un trasfondo tecnológico que disimula diferencias ideológicas o de cosmovisiones alternativas al régimen del capital. Por eso Milei firma el documento final del G20, aun cuando verbaliza críticas a los enunciados explícitos y señala que Argentina cumplirá desde la lógica de la libertad de mercado y la irrestricta defensa de la propiedad privada.

No hace Milei lo mismo en Naciones Unidas, ni en la cumbre sobre el cambio climático. En estos espacios, construidos bajo la lógica de la “democracia liberal”, donde priman relatos “diplomáticos” que no se cumplen, caso de las “agendas globales”, Milei se anima a desacreditar e incluso abandonar reuniones o votar en soledad desconociendo apelaciones a la defensa de los derechos de los pueblos originarios, o en contra de la violencia digital hacia las mujeres. Nadie lo sanciona, ni le recrimina, por la ineficacia de un organismo en el que solo dos países sostienen el embargo sobre Cuba, o no puede parar el genocidio en Gaza, resultando ineficaz para desandar una escalada de guerra nuclear que animan los principales actores del Consejo de Seguridad.

Milei privilegia un espacio global, no democrático, como el G20, autoerigido en el 2008 ante la gran crisis, en ámbito global para el tratamiento de los problemas globales, en desmedro de un acuerdo de países, que emergió en 1945 para evitar nuevas conflagraciones globales. El G20 se armó sobre la base del G7 más China y Rusia, junto a otros actores del capitalismo realmente existente en el mundo contemporáneo. La excusa fue sumar la emergencia, o sea, el nuevo poder en ascenso, especialmente China. No alcanzaba con la hegemonía emergente en 1945 y por eso la ampliación multipolar en un mismo ámbito, más allá de variadas estrategias de renovadas alianzas económicas o políticas en desarrollo, en las que se discute el orden mundial en tiempos de desorden.

Está claro que el mundo atraviesa una gran crisis, no solo de base económica, sino también política. En ese desorden, Milei hace negocios con Brasil y China, mientras anuda estrategias discursivas para hacer efectiva la lógica liberal que empuja, con matices, la derecha, ¿nueva?, sin las formas contenidas de una derecha liberal-democrática sometida a la disputa electoral de la gestión pública en el capitalismo contemporáneo. Ese es el marco de la discusión relativa a la unipolaridad o la multipolaridad en el sistema mundial.

Consenso político en juego

Las relaciones internacionales puestas en juego por Milei en estas horas, intervienen en la consolidación del consenso político al gobierno libertario a un año de haber asumido.

Así, lo inesperado de hace un año, puede transformarse en previsible rumbo político de nuevas rondas de reestructuración reaccionaria del orden local.

Un símil de la década del 90 del siglo pasado, no solo porque Menem llegó inesperadamente en el proceso electoral de 1988, sino porque consolidó cambios profundos en la representación política tradicional, enterrando un imaginario de décadas, que contenía la identidad peronista o radical, el bipartidismo hegemónico en años de disputa constitucional en el país.

Ahora, todo está mezclado en la vida, como la biblia y el calefón, según destaca el poeta en el tango cambalache.

Por eso, la crisis política es una realidad en el país. Milei es lo nuevo en la discusión de la jefatura política del proyecto reaccionario que en medio siglo reinstaló la dictadura genocida, la década del 90 y recientemente la coalición macrista, arrastrando fracciones radicales y peronistas. Es tiempo de consolidar la restauración conservadora promovida por los golpes entre 1930 y 1976.

Es una realidad que convoca a barajar y dar de nuevo, incentivando la emergencia de un nuevo proyecto político, de base popular que no se subordina a la lógica del capital. Suena a desafío para la “izquierda”, que nunca gobernó el país, y claro, más allá de cualquier presencia institucional vigente, de una izquierda con presencia en el Parlamento y más allá, con vida social, económica, cultural.

Un desafío de poder, superador de cualquier concepción sectaria o subordinada como furgón de cola de opciones en la gestión capitalista.

En rigor, no solo vale lo dicho para la Argentina, sino para pensar una estrategia global de una izquierda con posibilidades de transformación social, promediando la tercera década del Siglo XXI.

20 de noviembre de 2024



[1] Doctor en Ciencias Sociales de la UBA. Profesor universitario sobre Economía Política. Directivo de la Sociedad Latinoamericana y caribeña de Economía Política y Pensamiento Crítico, SEPLA. Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP.


--
Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574 
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Trump y Milei entre el proteccionismo y el librecambio en defensa del capitalismo

Por Julio C. Gambina

En enero de 1848, Carlos Marx (1818/1883) señalaba que el problema no era el debate entre el proteccionismo sustentado por Friedrich List (1789/1843) desde Alemania o David Ricardo (1772/1823) desde Inglaterra, sino el régimen del capital que sustentaba ambas posiciones según el desarrollo fabril en cada territorio. En ese marco y ante la crisis capitalista global, la confluencia política de la ultraderecha mundial puede sustentar una política proteccionista desde Washington y librecambista desde Buenos Aires.

Trump y Milei promueven una política de ultraderecha para favorecer el objetivo de la ganancia y de la acumulación capitalista. Lo hacen con el consenso de los desencantados con la situación económica, y claro, con el soporte del gran poder económico. Estos capitales concentrados buscan liberar la lógica del capital de regulaciones que favorecen derechos sociales, laborales, colectivos o individuales. Por eso sustentan reaccionarias reformas laborales y previsionales.

El descontento social deriva de la inflación acelerada en la pos pandemia en EEUU y en una tendencia creciente de suba de precios desde el 2006 en Argentina. La economía estadounidense crece lentamente luego de la crisis del 2007/09, sin caer en un proceso recesivo declarado, y en Argentina existe una tendencia al estancamiento, con subas y bajas en más de una década. En rigor, hay problemas globales del orden capitalista que afectan a todos los países y en cada uno existen especificidades propias, que pueden explicar las perspectivas proteccionistas que instala el “America first” trumpista o el aperturismo del libertarismo mileista.

El crecimiento estadounidense o el serrucho de subas y bajas en la Argentina logran el mismo resultado, una mayor concentración del ingreso y de la riqueza y por ende, creciente desigualdad con una pirámide de amplia base en los perjudicados del orden existente. Esa es la base material para confiar en soluciones mágicas proferidas desde un discurso simplista que apuesta al mercado, Propuesta sustentada en premisas ideológicas en defensa de la propiedad privada de los medios de producción y en la libertad para el capital y la lógica de la explotación de la fuerza de trabajo y el saqueo de los bienes comunes.

Sostenemos que el problema es la alternativa, que de ningún modo supone el retorno a lo conocido, de un liberalismo regulado, de tipo desarrollista o reformista bajo cualquier denominación vigente en el orden capitalista en el último siglo. La propuesta más emblemática en ese sentido fue la propiciada por John Maynard Keynes (1883/1946), cuyas ideas, especialmente en lo relativo a la intervención estatal en la producción y circulación de bienes y servicios, hegemonizó la política económica mundial desde fin de la segunda guerra mundial. Una orientación vigente hasta la crisis de rentabilidad de los 60/70, reemplazada por la nueva oleada “neoliberal”.

La izquierda fue impugnada en ese proceso, especialmente con la subordinación de la socialdemocracia europea a la lógica neoliberal en los 80 del siglo pasado y del derrumbe del “socialismo real” entre los 80/90, de Polonia a la URSS. No hay alternativa sostuvo Margaret Thatcher desde Londres y repitió Carlos Menem desde Argentina. Los seguidores de la ultraderecha sostienen “chau al socialismo” con el triunfo de Trump en EEUU, convalidando una prédica de Milei y otros similares en gobiernos de la derecha global.

El desafío de la hora es la recreación de un proyecto de confrontación al régimen del capital, que está en los programas que hoy promueven las luchas y organizaciones sociales, en protestas sindicales, sociales, territoriales, de jubilados/as, de mujeres y diversidades, estudiantiles, en defensa del medio ambiente, por los derechos humanos y variadas causas a favor de la vida social y natural. Un problema de la coyuntura es la desarticulación de estos espacios que pueblan la protesta de manera fragmentada. La sociedad está en movimiento, aun cuando no sintetiza en un proyecto político compartido de emancipación, sin explotación ni saqueo.

La necesidad es la articulación de la diversidad, desde abajo y a la izquierda del espectro político. No alcanza con la izquierda institucionalizada, ni en ciertos agrupamientos en desarrollo, ya que se requiere mayor densidad social organizada y movilizada articuladamente. La propuesta es sumar los programas como parte unificada de un reclamo por otro rumbo a contramano de la lógica del capital. No hay que ir detrás del mal menor ni promover propuestas idealistas que alimenten sectarismos infructuosos.

Resulta imprescindible la unidad para enfrentar la ofensiva del capital y de las derechas, que están envalentonadas para desalojar cualquier posibilidad de crítica o mitigación de los efectos de sus reaccionarias políticas, por eso el mundo asiste a un tiempo de “sanciones unilaterales” empujadas desde Washington que desarticula cualquier perspectiva de cooperación global, incluso en contra de la propia lógica de internacionalización de la producción capitalista.

La unidad de lo diverso en la búsqueda de reinstalar una perspectiva de revolución contra el capital es lo que anima la reflexión en momentos de consensos electorales de la derecha. Todos los esfuerzos en ese sentido son parte de un desafío histórico para rescatar un futuro de emancipación, tal como imaginaba el incipiente movimiento revolucionario de 1848 que anticipaba Marx en su discurso a los trabajadores ante mencionado.

El triunfo de Trump es celebrado por el gobierno argentino encabezado por Milei y sus asociados, al tiempo que anima a la internacional del poder, a la ofensiva del capital y a las derechas de distinta calaña. La organización y la lucha social en todos los territorios está desafiada a hacer realidad la demanda de la unidad de trabajadores y pueblos para encarar un proyecto en contra y más allá del régimen del capital.

Buenos Aires, 6 de noviembre de 2024

--

Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram

lunes, 17 de junio de 2024

Los mercados festejan mientras avanza la recesión


Por Julio C. Gambina


El gobierno logró la aprobación en el Senado de la Ley “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, que tenía media sanción en la Cámara de Diputados. Con ella se aprobó el “paquete fiscal”. Ambos instrumentos legales fueron modificados por los senadores, en frenéticas negociaciones que involucraron a los poderes ejecutivos provinciales.

Intentará ahora el gobierno que los diputados transformen en ley ambos proyectos, y en la medida de lo posible, con el contenido que fue al debate del Senado. No es menor lo que se juega, pero, incluso, transformando en ley lo resuelto por los senadores significa un triunfo para el oficialismo, que llevó a la reunión del G7 en Italia este primer consenso legislativo sobre reformas estructurales que demanda el poder económico.

En efecto, tan es así, que los “mercados” respondieron favorablemente con mejoras de los indicadores bursátiles, cambiarios, estimulados por dos medidas anunciadas en simultaneo.

Una remite al FMI, que anunció la liberación de 800 millones de dólares ante el “sobre cumplimiento” de las metas acordadas en los términos macroeconómicos, sea el superávit fiscal, como las mejoras en las reservas y el proceso des-inflacionario, con el 4,2% del registro para mayo pasado, con sugerencias de avanzar en la búsqueda de consensos políticos para el ajuste y la reestructuración, entiéndase reformas laborales y previsionales, tanto como atender las necesidades de los sectores más vulnerables, un guiño no muy convincente de “sensibilidad”, algo extraño al régimen del capital, mucho menos al organismo rector de las finanzas globales. El Fondo pronostica una caída del PBI para este año del -3,5% y demoras en el repunte de la actividad, algo que confirman los datos oficiales.

El otro caso es la aprobación desde China para la renovación del swap, una operación de préstamo iniciada en el segundo gobierno de Cristina Fernández y ratificado y ampliado en los sucesivos gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández. Son 5.000 millones de dólares que vencían en junio y julio, que sin la renovación hubiese complicado las cuentas externas del país. Ahora está planificado el viaje de Milei a Beijing luego de las diatribas críticas hacia los comunistas y el gobierno chino. Negocios son negocios dice el dicho popular, por lo que la ideología se mantiene, pero a los efectos de asegurar recursos para el programa del gobierno, se terminó negociando con el gobierno comunista.

Todo suma a los objetivos del gobierno. La contracara proviene de la realidad de la cotidianeidad de la mayoría de la población. La caída del consumo es resultado directo de la baja de los ingresos populares, salarios, jubilaciones y planes sociales. El resultado directo es la recesión y con ella el previsible crecimiento del desempleo y las suspensiones, los cierres de empresas y los problemas que se suscitan en las cadenas de pagos. El fin de semana largo finalizado este lunes 17 de junio fue una muestra de baja en los consumos turísticos, motivados principalmente en la carestía a pesar de la tendencia a la baja de la inflación. Una baja puesta en dudas ante las subas de tarifas y una probable meseta de los precios según anticipan las consultoras que informa pronósticos al BCRA en un nivel del 5% hasta diciembre.

Ya pasó un semestre del gobierno Milei y se acerca el fin del primer semestre del año, en donde las jubilaciones amortiguarán el impacto regresivo del ajuste y la recesión, al mismo tiempo que se esperan miles de despidos en el sector estatal, quienes se preparan sindicalmente para resistir el ajuste y la reforma del Estado que ahora, si se aprueba finalmente en Diputados la ley Bases, tendrán legalidad parlamentaria para cesantear otros 50.000 trabajadores/as según anticipó Milei.

Las cartas están echadas y el gobierno cumple con la demanda del poder y las sugerencias del FMI, mientras la población más empobrecida sufre las consecuencias del ajuste. El interrogante remite a la transformación de ese sufrimiento en descontento y a este en protesta. Claro que no alcanza con la protesta y los que hace falta en el país es la construcción de un rumbo alternativo que tenga consenso mayoritario en la población, y claro, seguramente, no será avalado por los “mercados”, convocando a nuevas desestabilizaciones de la economía y de la política.

Buenos Aires, 17 de junio de 2024fis

--
Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574 
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram

lunes, 3 de junio de 2024

Milei busca legitimar su proyecto reaccionario

Por Julio C. Gambina

Asumió formalmente Guillermo Francos como Jefe de Gabinete y anunció que para julio de este año habrá ley “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, que por ahora tiene media sanción en Diputados.

En el Senado ya tiene “Dictamen” y será considerado en los próximos días, para, con modificaciones, volver a la Cámara de Diputados y se sancione la primera ley del gobierno Milei.

Con el nombre de la ley se intenta asociar al texto clásico de Juan Bautista Alberdi de 1852: “Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina”, fuente teórica y política de la Constitución liberal de 1853. Desde 1860 será la Carta Magna de la República Argentina y desde 1880, lograda la integración territorial y la capitalización de la Ciudad de Buenos Aires, el “orden liberal” será la base para el desarrollo del capitalismo local. Ese espíritu “liberalizador” es al que aspira asociar la gestión presidencial de Javier Milei.

Poder liberal y plan liberalizador

En el último medio siglo del XIX se configuró y legalizó el poder terrateniente asociado al capital externo, que pretendió restaurarse en cada golpe desde 1930 y bajo regímenes constitucionales en los noventa del Siglo pasado, con Menem y De la Rúa, y bajo el XXI en la gestión Macri.

La restauración opera ahora bajo regímenes constitucionales, lo que supone desarmar toda lógica de poder social ampliado, explicitado en conquistas sociales derivadas de luchas históricas. Remitimos a las del movimiento obrero de fines del Siglo XIX y hasta la sanción de la legislación de contrato de trabajo en 1974, como las de la burguesía local; caso del levantamiento (grito) de Alcorta y la reivindicación de la tierra para el que la trabaje; como la reforma universitaria de 1918.

Todas fueron conquistas asociadas a un tiempo de la lucha por el voto secreto y obligatorio universal masculino establecido en la Ley Sáenz Peña en 1912 y extendido nacionalmente a las mujeres desde 1952. Desde 1976 y especialmente desde 1989 se lleva adelante el desarme del orden económico y social construido en la Argentina bajo regímenes constitucionales.

El proyecto de “Ley Bases” pretende consolidar la reestructuración reaccionaria y avanzar en la reforma regresiva del Estado, desmantelando y privatizando todo lo que se pueda, para que, cuando sea posible, continuar y retirar funciones estatales que aseguren derechos constitucionales y cualquier potencialidad de resolver necesidades sociales desde la función pública.

En ese marco se inscribe la reforma laboral y previsional, en un paso más de la ofensiva contra los derechos individuales, sociales, sindicales y colectivos de trabajadoras y trabajadores, de jubiladas y jubilados.

Con el Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones, RIGI, se avanza en otorgar privilegios al capital externo o al local asociado a él para potenciar un bloque socio económico en el poder de alta concentración, centralización y transnacionalización del capital actuante en el país.

Se trata de una propuesta integral que excluye a millones de personas, especialmente a los sectores más empobrecidos, una parte de los cuales otorga consenso con expectativa de soluciones a sus problemas de subsistencia. Esto desmiente a quienes sostienen que el gobierno Milei no tiene “Plan”.

El plan es precisamente la restauración del poder concentrado para disciplinar a las clases subalternas e incluso a parte de la burguesía local asociada a una lógica de “industrialización subordinada” y para el abastecimiento del mercado local.

¿Puede pasar el plan?

Se discute si es posible el proyecto restaurador, empobrecedor por definición.

La tendencia por medio siglo, desde 1975/76 remite a un desarrollo empobrecedor de la Argentina, de crecimiento de la desigualdad, por lo que no existe razón para eliminar la posibilidad de profundización de un presente en que el deterioro de las condiciones de vida de la mayoría se constituya en una norma.

El único freno proviene de la organización social y política resistente ante la ofensiva liberalizadora y extranjerizante, pero que, además, pueda esbozar un proyecto alternativo al liberalizador. Ello supone una lógica a contramano del régimen del capital, centrado en la satisfacción de necesidades sociales de alimentación, salud y educación, entre otros. Son derechos asociados a un orden de producción y de circulación de bienes y servicios a contramano de la lógica de la ganancia y la propiedad privada de los medios de producción.

Mientras desde el gobierno se busca legalizar su “plan” y tapar una gestión que ya muestra corrupción, caso de los alimentos negados a comedores y movimientos sociales para paliar el hambre, la demanda es por construir una propuesta socio económica que entusiasme a millones.

El plan Milei puede ser parado en origen, si se gana consenso en contra de la legalización de la reaccionaria reforma de la Ley Bases, tal como surge de variadas convocatorias sociales y políticas, de antisindicales y multisectoriales, de las Centrales sindicales y coordinaciones de movimientos populares. De lo contrario, la juridicidad que se logre en el disciplinamiento de la burocracia parlamentaria inducirá procesos de legitimación consensual o represiva del conjunto social.

Claro que no alcanza con parar la liberalización en curso, sino que se requiere gestar nuevas “bases de reorganización social” del país en favor de la mayoría que hoy sufre la recesión, la baja del consumo, la explotación y el saqueo de los bienes comunes.

Buenos Aires, 3 de junio de 2024
--
Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram

lunes, 20 de mayo de 2024

Milei en defensa del capitalismo y la propiedad privada[1]


Sobre el nuevo libro de Milei

Por Julio C. Gambina

Nunca había leído un libro ni artículos de Milei y eso que el señala que publicó muchos, varios de ellos denunciados por plagio. Incluso, ahora, la editorial Planeta retiró de circulación uno de esos libros en España porque incluía una biografía falsa, en donde se enunciaba que se había doctorado en la UBA. Ninguna editorial publica sin verificación del propio autor los datos incluidos en la edición, por lo que suponemos que no se trata de un “error de imprenta”. En rigor, Milei no se doctoró en ninguna Universidad, ni pública ni privada, solo obtuvo el “honoris causa” del Instituto Universitario ESEADE, ámbito de culto liberal en donde no existe pluralidad ideológica o teórica, solo liberalismo[2].

En fin, comentaremos un libro de un personaje muy cuestionado por sus prácticas literarias y más allá. Solo presté atención a discursos y escritos de Javier Milei desde que irrumpió en la política como legislador nacional en 2021 y mucho más desde el acceso a la presidencia en diciembre del 2023. De hecho, el libro que se presentará públicamente el próximo 22 de mayo, reúne los principales discursos realizados en el país y en el exterior durante su breve mandato, precedidos por su alocución al recibir el honoris causa de la casa universitaria liberal en diciembre del 2022. Las palabras preliminares están datadas en Olivos, sede de la residencia presidencial, en abril del 2024. Nada más nuevo, por lo pronto, en el pensamiento del autor que comentamos.

Se trata de un panfleto de 375 páginas con muchísimas reiteraciones, algunas prácticamente calcadas y otras apenas matizadas de un artículo a otro de los que integran y abultan innecesariamente el volumen. Los artículos son discursos oportunamente leídos o escritos preparados al efecto, en donde se reitera no solo la línea argumental esencial, de sustento y promoción del capitalismo y una despiadada crítica al socialismo, sino la reiteración de ejemplos que circulan de un discurso a un escrito en reiterada vocación repetitiva.

Influencia libertaria

El libro permite identificar el trayecto de la formación profesional de Milei y su descubrimiento en torno de 2014 de la obra de Murray Rothbard, especialmente “Monopolio y competencia”, dice él mismo, de donde obtendrá sus convicciones para una prédica sin objeciones a la defensa del accionar monopólico, asumiendo el carácter heroico de los empresarios que acceden producto de la competencia a la dominación del mercado. En general, muy pocos conocen al maestro inspirador de Milei, personaje de la ultraderecha estadounidense, con vínculos antisemitas, un negacionista del holocausto y vinculado a grupos promotores del racismo y la discriminación, caso del Ku Klux Klan. Rothbard, fallecido en 1995, fue fundador del partido libertario en EEUU y el padre de una de las ideas en campaña electoral relativa al derecho de los padres a desentenderse de los hijos, incluso incluirlos en la esfera mercantil, por solo mencionar uno de los grotescos de las propuestas del teórico liberatorio que inspira al presidente de la Argentina.

La realidad es que Rothbard es parte de un camino intelectual asociado a las reaccionarias concepciones de la tradición de la Escuela Austríaca de Economía, la EAE, especialmente sus referentes, entre los que Milei destacará a Ludwig von Mises (1881-1973) y a Friedrich von Hayek (1899-1992). Ambos protagonistas activos del conservadurismo al final del imperio austro-húngaro al final de la primera guerra mundial. La Viena socialista de 1920 tendrá a esos referentes de la EAE como acérrimos enemigos, defensores del conservadurismo del imperio fenecido. Vale mencionar que ese será el antecedente intelectual para que Hayek sea convocado a comienzo de los treinta del Siglo XX a Cambridge para confrontar con la novedad que suponía el incipiente desarrollo de la influencia de John Maynard Keynes (1883-1946) en Gran Bretaña.

Recordemos que Hayek, Nobel en 1974, escribe en 1944 “Camino de la servidumbre”, en que la tesis principal es que el rumbo de la política económica hegemónica en el sistema mundial desemboca en el socialismo, adjudicado al destino de las políticas de bienestar en boga a fines de la segunda guerra mundial. Mises y Hayek son los abanderados de la prédica en contra del socialismo, no tanto en consideración a Marx y su tradición posterior en la era de las revoluciones desde octubre del 1917, sino y muy especialmente en contra de Keynes y el keynesianismo reinante desde mediados de los 40 del siglo XX, que perdurará hasta la emergencia del neoliberalismo instalado a la salida de la crisis capitalista de los 60/70. Un neoliberalismo esbozado como proyecto en Mont Pelerin, Suiza, en 1947.

Milei en la tradición “cuantitativa”

En su discurso de diciembre del 2022 en ESEADE, Milei describe su lectura de un “árbol genealógico” del pensamiento económico, tomado de un texto de Axel Leijonhufvub[3], que curiosamente no se cita como correspondería a un texto académico, siempre y cuando imaginemos al autor comno un académico, cuando en rigor, apenas si es un divulgador libertario de la ultraderecha. Es importante el “árbol genealógico” porque le permite escindir a la EAE de la tradición neoclásica, y desde allí esbozar la crítica que incluye en el subtítulo del libro como “la trampa neoclásica”.

Leijonhufvub deriva de la teoría cuantitativa una rama que desemboca en Irving Fischer (1867-1947), quien sistematiza la teoría cuantitativa formulada en el siglo XVI, y finalmente en Milton Friedman (1912-2006), Nobel por el Banco de Suecia en 1976; y otra rama que inicia en Knut Wicksell (1851-1926), con interpretaciones diferentes a las de Fischer. De Wicksell despliega tres derivaciones, la escuela sueca, la de Cambridge (incluye a Keynes y dos derivaciones, una de las cuales identifica a los keynesianos “neoclásicos”), y la tercera son Mises y Hayek, tercera generación de los austríacos.

Esa descripción de las ideas de la “macroeconomía” dejan afuera de la evolución del pensamiento a la crítica de la Economía Política, o sea a Carlos Marx (1818-1883) y su tradición hasta el presente. Una lectura diferenciada a la de Milei sobre la historia del pensamiento económico, encuentra el parte aguas, precisamente en Marx, ya que la escuela clásica, sistematizada desde Adam Smith desde 1776, tendrá desarrollo hasta la crítica de Marx, que habilita el parte aguas de la evolución de la crítica en la diversa tradición de Marx hasta el presente, por un lado, y por el otro, la deriva neoclásica, incluido Keynes y su ruptura epistemológica y debate con los monetaristas y austriacos propiamente dichos. Esta descripción es asumida, incluso, por manuales tradicionales de enseñanza como los de Paul Samuelson (1915-2009).

Milei pretende en sus discursos y escritos desvincular a la EAE de la corriente neoclásica y por ello, la esencia de su crítica a la corriente principal en el capitalismo contemporánea se denomina “la trampa neoclásica”, subtítulo de su libro y de algunos escritos en este volumen. En su práctica política cotidiana discute cada vez más con los principales referentes “profesionales” que adscriben a la corriente principal y ya no queda nadie sin que confronte, quedando cada vez más aislado de socios ideológicos, pero él, se asume como un cruzado de la liberalización a ultranza.

Defensa del capitalismo

Los escritos o discursos apuntan a una estrategia ideológica de defensa del orden capitalista y, por ende, de la propiedad privada de los medios de producción, la libertad de mercado y la concentración monopólica. La hipótesis es que la corriente principal de teoría y política económica, la “neoclásica”, influye en las decisiones asumidas por los decisores en los principales estados del capitalismo actual y lo hacen sobre la base de los “fallos del mercado”, induciendo así a la intervención estatal, rémora derivada de la influencia keynesiana en la lógica normativa de la economía mundial contemporánea.

Por eso el título que remite a la confrontación entre capitalismo y socialismo y a la trampa neoclásica.

El título se arrastra como argumento en su discurso en ESEADE 2022 y en varias conferencias o artículos incluidos en el volumen que comentamos. Es un argumento constituyente de sus mensajes en el país y en el mundo, ahora más activo desde su posición institucional en la Argentina, por lo que insisto no debe subestimarse al Milei propagandista de la versión ultraderechista de una imaginaria estrategia de defensa y relanzamiento del capitalismo ante la crisis contemporánea.

Su visión del capitalismo remite a la imagen de la “pipa”, explicando la expansión de la producción y la disminución de la pobreza en sentido histórico gracias al orden capitalista. Claro que omite el proceso violento y expropiatorio de la acumulación originaria del capital, sujeto dominante en el capitalismo. El descubrimiento, conquista y colonización de lo que hoy llamamos América, genocidio mediante, es parte de ese mecanismo de constitución de relaciones monetarias mercantiles que organiza la sociedad contemporánea, en la región y en el mundo. Sin genocidio y saqueo no hay proceso de revolución industrial en territorio europeo. La revolución en el transporte y las comunicaciones favoreció el proceso de explotación y saqueo, esclavización mediante para la emergencia de la idílica sociedad capitalista.

Milei explica la gran expansión productiva de los últimos 250 años sustentados en gráficas de estimaciones extrapoladas de evolución económica y productiva que explicitan una gigantesca evolución de bienes de consumo, de producción y de la riqueza. En rigor, la tesis que motivó la sistematización del nuevo tiempo histórico fueron los estudios económicos de Adam Smith quien escribió acerca de la causa de la riqueza de las naciones. La pregunta para la investigación de Smith fue a propósito de la riqueza, en tanto novedad civilizatoria. Su aproximación lo llevó a la teoría del valor, que para Milei, constituyó el “error” de Smith. Milei destaca de los clásicos solo a Smith, negando su aportación sustancial y ordenadora de los debates posteriores con base a la teoría del valor trabajo, potenciada por David Ricardo (1772-1823).

Es Marx quien llevará a fondo el estudio de la ley del valor, especialmente con la especificidad de la “fuerza de trabajo” como mercancía que genera mayor valor en el proceso de producción, formulando el origen del excedente económico con su teoría de la plusvalía. Con Marx se inicia la crítica a la Economía Política y esta potenciará su carácter apologético del capitalismo, e incluso reniega del apellido para constituirse en “Economía” a secas, entre 1871 y 1890, para así desentenderse de lo social y correr sus objetivos y motivaciones a la mejora de las ganancias empresarias y a la reproducción de una lógica naturalizada de explotación de la fuerza de trabajo y saqueo de los bienes comunes.

Por eso, en el texto de Milei siempre se enaltece al “empresario” y toda la lógica de la escritura apunta a exaltar al sujeto “empresario”, nunca al trabajador.

Crítica a la crítica

La confrontación a la crítica de Marx da inicio la corriente neoclásica con todos los matices hasta nuestros días. Serán los austríacos, quienes en 1871 comienzan esa deriva, con Carl Menger (1840-1921) en 1871, a pocos años de publicado el Tomo I de El Capital (1867) y hasta 1890 con Alfred Marshall (1842-1924) y su identificación de la disciplina bajo la denominación extendida hoy como “Economía”.

Cuando Federico Engels publica los Tomos II y III de El capital, sobre borradores de Marx, un austríaco, Eugen von Böhm-Bawerk (1851-1914) lleva a fondo una crítica referida a las contradicciones de estos volúmenes con el Tomo I, incluso, aduciendo que Marx no los publicó en vida por las contradicciones que se conocen como los “problemas de la transformación de los valores en precios”, una polémica que involucró a marxistas desde entonces hasta el presente.

Desde allí es que Milei descalificará a Marx en pocas líneas, repitiendo que los aportes de Marx corresponden a Johann Rodbertus (1805-1875) y sus obras de los 30 y 40 del siglo XVIII. Engels responde a Rodbertus, quien acusaba de plagio a Marx. Es una amplia respuesta en el prólogo a la edición del Tomo II en 1885, en donde Engels señala que los antecedentes del plusvalor ya están en Smith y en Ricardo, que Rodbertus no va más allá que ellos, pero que la importancia de los estudios de Marx permitieron avanzar en la construcción de la teoría del valor (marxista), y más precisamente en precisar la mercancía “fuerza de trabajo” y la relación mercancía - dinero y la transformación del dinero en capital, en un recorrido conceptual de categorías que se despliegan en el Tomo I. En ese prologo anticipa se completará la elaboración compleja de Marx con la publicación del Tomo III publicado en 1894, dando por completo el proceso de producción y circulación del capital con la esencia de la tasa media de ganancia.

Claro que pedirle a Milei el estudio de Marx es mucho y apenas repite una vieja y desechada polémica entre Engels y Rodbertus.

Milei es parte de la crítica a la crítica y por eso argumenta desde la Economía y apenas reivindica a Smith y su “mano invisible”, no la teoría del valor trabajo, una de las bases esenciales del debate teórico, aun con la crítica neoclásica de mutar del valor objetivo al subjetivo, a las preferencias del consumidor, a los empresarios y nunca a las trabajadoras y los trabajadores.

Había que leerlo

Algunos colegas y amigos me decían que perdía el tiempo leyendo el panfleto que desde la tapa contrapone, sin mencionar a que ciudades pertenecen, pero que imaginamos. Por un lado, la urbanidad artificial de las modernas ciudades del capitalismo ostentoso, con la urbanización deteriorada producto de sanciones unilaterales y el boicot genocida por la vanguardia del imperialismo.

La foto del retiro de tapa es la pose de un pensador, que hasta ahora destaca como comentarista de la televisión, animador de las redes sociales que generó una gran ilusión social para acceder a la primera magistratura en la Argentina y desde allí irradiar “ideas fuerza” del libertarismo, muy alejado de las concepciones de la libertad como aspiración social para la disputa por la igualdad y la emancipación social.

No es un tema menor, porque en el presente sigue en campaña, local y global, que lo diferencia de otros derechistas, que junto a conservadores y cultores de la restauración conservadora se presentan como “nacionalistas”, caso de Trump, Bolsonaro o Meloni, Le Pen y otros.

En ningún lugar del libro, ni en su práctica política emerge un mínimo s de nacionalismo. Su prédica es universal en defensa del régimen del capital y de la dominación monopólica sobre el mercado y el Estado. Por eso pregona junto a la liberalización en interés del capital, la necesidad de un fuerte estado para asegurar la represión contra las demandas asentadas en el conflicto social por mejorar la vida de las clases subalternas.

No es necesario leer el libro para conocer la avanzada de ultraderecha que difunde Milei y su equipo para reestructurar regresivamente el capitalismo local. Lo sustenta como una muestra de lo que imagina para superar la crisis mundial contemporánea, que desde 2007/09 se expresa con un crecimiento débil. Según relata y escribe, su especialidad en promover el “crecimiento”, algo que brilla por su ausencia en una cruda recesión llegando al primer semestre de gobierno, apunta a resolver el crecimiento de la economía capitalista mundial, aunque en el camino, millones queden afuera, ya no solo de la reflexión de un escriba o hablador, sino ahora, de un personaje que decide los destinos de un país con pretensión de ser “influencer” en la política mundial.

Cada vez más aislado, el resultado es profundamente regresivo y empobrecedor, habilitando un vacío político que requiere de alternativas en sentido contrario a la apología capitalista y sobre la propiedad privada que pregona en su nuevo libro Javier Milei.

Buenos Aires, 17 de mayo de 2024


[1] Comentarios al libro de Javier Milei “Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica. De la teoría económica a la acción política”, de Editorial Planeta.

[2] Eseade nace como institución privada a instancia de Alberto Benegas Lynch y aportes empresarios en 1978, durante la dictadura y tuvo al frente de su Consejo Consultivo a Friedrich von Hayek como autoridad hasta 1992, fecha de su fallecimiento. Se constituyó como Instituto Universitario en 1999.

[3] A. Leijonhufvub. “The Wicksell Connection. Variations on a theme”. University o California, Los Angeles, November, 1979. Texto originado por el autor en Viena en 1976, en Jerusalén en 1978. Ampliación del texto en: http://www.econ.ucla.edu/workingpapers/wp165.pdf


--
Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram

martes, 23 de abril de 2024

Milei: No hay fin del Estado presente


Julio C. Gambina

Milei dijo en su breve cadena nacional del 22 de abril que la característica de nuestro tiempo y su gobierno es dar "fin al Estado presente", cuando en realidad, lo que acontece es que el Estado, capitalista, por cierto, reorienta sus principales decisiones a favor de grandes empresarios y exportadores, especuladores e inversores externos, en contra de la mayoría de la población de ingresos fijos. En sus palabras se sostiene:

“…no esperen la salida de la mano del gasto público. La era del supuesto Estado presente ha terminado, ha sido un fracaso estrepitoso que ha sumergido al 60% de la población en la pobreza y nunca más vamos a volver a eso.”[1]

Toda la política económica, siempre, es de una fuerte intervención del Estado, ahora especialmente y explícitamente a favor de la ganancia del sector más concentrado de la economía.

Así consolida y le otorga perspectiva a un modelo productivo asentado en la agro exportación, núcleo de la acumulación de las últimas décadas; acrecentado con la explotación y exportación de hidrocarburos no convencionales vía tecnología depredadora, la fractura hidráulica; más la producción minera con las expectativas de la nueva joya, el litio.

De hecho, son los tres sectores que traccionan la evolución de la actividad económica en la Argentina, amenguando la recesión del conjunto.

Es un modelo iniciado en la dictadura genocida que define el resultado del 60% de pobres que enuncia Milei. Un dato acrecentado desde diciembre con la deliberada política cambiaria y de liberación de precios que elevó la inflación al 25,5% en diciembre, pico desde el cual se esgrime ahora la tendencia descendente de los precios.

La propia política de Milei le permite inventar que la inflación se proyectaba al 15.000%. Es un engaño de corto alcance ante la realidad de destrucción de la calidad de vida cotidiana de la mayoría de la población.

Convengamos que buena parte del mensaje es ilusorio, falseador y manipulador con vistas a sostener el consenso.

Solo la contabilidad creativa permite mostrar un "déficit cero", logrado con intervención estatal para postergar pagos y "licuar" ingresos de jubiladxs, trabajadorxs estatales y planes sociales, aun cuando señala actualizaciones puntuales para algunos casos.

A favor de quien actúa el Estado, siempre presente  

El sector concentrado, local y externo es el beneficiario de la política del Estado, y resulta evidente confirmando sus viajes, visitas y entrevistas. Un presidente que se codea con los poderosos locales y globales, sea el Llao Llao o en Texas. Nunca pisa el terreno de la población trabajadora y su diversa organización.

Milei vende ilusiones con que "la inversión privada reemplazará a la estatal", ilusión en un país inserto en la red del endeudamiento y la especulación, que el propio Milei destaca llamando HEROES a los que fugan capitales. Recordar que Argentina es acreedora y no deudora en sus cuentas externas, precisamente por la fuga. Puede leerse en el mensaje:

“La salida vendrá de la mano de la inversión del sector privado y del crédito, financiado genuinamente por el ahorro, porque esa es la única manera sostenible de crecer. Ahí radica el secreto del éxito de todos los países desarrollados del mundo. Un Estado que vela por la vida, la libertad y la propiedad de los individuos y un sector privado pujante que arriesga, apuesta por el país y genera riqueza.”[2]

¿Un Estado preocupado por la vida? Ello supondría concentrar recursos en salud y educación, entre algunos de los derechos socioeconómicos afectados por la política conservadora y liberalizadora de Milei.

 ¿Un Estado a favor de la libertad? Si, de fijar precios de quienes pueden hacerlo, caso flagrante de las pre-pagas, más allá del accionar estatal para limitar la impunidad de los propietarios privados, por lo que se evidencia que el problema es la propiedad privada concentrada.

Milei enfatiza que su objetivo es la defensa de la propiedad privada de los medios de producción, concentrados en una minoría y en contra de una mayoría no propietaria.

Parafraseando a Margaret Thatcher, una de sus heroínas, destaco “No hay alternativa”, que el camino elegido era el único posible y que, ya recorrido la mitad del camino, vendrán pronto los resultados.

La pelota se patea para adelante y la recuperación de la economía queda entonces para el segundo semestre del 2024.

Todo fue dicho en la previa en la movilización federal en defensa de la Universidad pública, intentando contrarrestar el efecto de rechazo a una política antipopular, en donde desde el Estado se hace presente la consolidación de un rumbo de privilegia a la lógica del capital más concentrado.

Será desde la movilización y organización popular que emerge la potencia de una alternativa política, esencia para discutir y hegemonizar la política del Estado para otros beneficiarios y perjudicados, con el horizonte de resolver las demandas democráticas y de transformaciones socioeconómicas profundas en favor de la liberación, contra la explotación y el saqueo.

Buenos Aires, 23 de abril de 2024


--
Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574 
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram