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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

domingo, 5 de julio de 2026

¿Los cambios en la base económica tienen implicaciones en la superestrutura, por lo tanto en la politica?

Por Humberto Herrera Carlés

La respuesta corta al titulo, es sí, absolutamente. Según la teoría marxista, los cambios en la base económica necesariamente tienen implicaciones directas y determinantes en la superestructura, y por lo tanto, en la política.

Sin embargo, para entenderlo bien, hay que matizar cómo ocurre esa implicación, porque no es un proceso mecánico ni automático. Vamos a desglosarlo:

1. ¿Qué es la base y la superestructura?

Base económica (o infraestructura): Son las fuerzas productivas (tecnología, herramientas, mano de obra) y las relaciones de producción (quién es dueño de los medios de producción, cómo se distribuye el trabajo). Es el modo en que los humanos producen los bienes materiales para sobrevivir.

Superestructura: Es el conjunto de instituciones jurídicas, políticas, ideológicas, culturales y religiosas. Incluye el Estado, las leyes, los partidos políticos, los medios de comunicación, la educación y la religión.

2. La tesis central: Determinación en última instancia

Marx sostiene que la base económica es el "fundamento real" sobre el que se levanta la superestructura. La famosa frase de Marx en el Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política dice:

"El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general."

Por lo tanto, sí, un cambio en la base (por ejemplo, el paso del feudalismo al capitalismo, o del capitalismo industrial al capitalismo financiero) genera tensiones y transformaciones en la política.

3. ¿Cómo se da esa implicación en la política?

La política como expresión de intereses de clase: La superestructura política (leyes, gobierno, Estado) no es neutral. Su función principal es organizar y legitimar las relaciones de producción existentes. Es decir, el Estado actúa, en última instancia, como un "comité de administración de los asuntos comunes de toda la burguesía" (en el Manifiesto Comunista). Cuando la base cambia (por ejemplo, surge una nueva clase social), la política tendrá que reflejar esa nueva correlación de fuerzas.

Cambios graduales vs. revoluciones: La implicación no es inmediata. Marx distingue entre:

Reformas políticas: Ajustes dentro del sistema (cambios en leyes o impuestos) que ocurren cuando la base cambia paulatinamente.

Revolución política: Cuando el cambio en la base es tan profundo (ej. los talleres artesanales son reemplazados por la gran industria fabril) que la vieja superestructura política se vuelve un obstáculo para el desarrollo de las nuevas fuerzas productivas. Entonces, la superestructura debe ser derribada y reemplazada por una nueva que sirva a la nueva clase dominante (ej. la revolución burguesa derribó la monarquía feudal, la revolución socialista derribaría el Estado burgués).

4. El gran matiz: la "autonomía relativa" y la retroalimentación

Aquí viene lo más importante para no caer en un "determinismo vulgar" (la idea de que todo cambio político es un mero reflejo pasivo de la economía). Los marxistas posteriores (como Gramsci o Althusser) enfatizan que:

La superestructura tiene "autonomía relativa". No es un simple espejo. Una vez que se crea el sistema legal, educativo y político, este adquiere cierta inercia y puede influir de vuelta sobre la base (por ejemplo, el Estado puede usar leyes para acelerar o frenar el desarrollo económico).

La política y la ideología son terrenos de lucha de clases. No es que la economía determine automáticamente qué ley se aprueba; más bien, la economía establece los límites y las condiciones de posibilidad dentro de los cuales los actores políticos luchan.

5. Ejemplo práctico para ilustrarlo:

Base: La Revolución Industrial (máquinas de vapor, fábricas) crea una nueva clase: el proletariado industrial.

Implicación política: Ese cambio económico genera demandas políticas como el sufragio universal, la legalización de los sindicatos, las leyes de jornada laboral y, eventualmente, la creación de partidos obreros. La vieja política del "Antiguo Régimen" (basada en la tierra y la aristocracia) queda obsoleta y debe transformarse para incluir (o reprimir) a esta nueva fuerza social.

Conclusión final

Sí, es así. Según el marxismo, los cambios en la base económica son el motor último de los cambios en la política. Pero no es una relación de causa-efecto directa como un billar; es una relación dialéctica en la que la política tiene su propio peso, pero siempre está condicionada y limitada por la estructura económica subyacente.

Como decía Marx: "Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y que les han sido legadas por el pasado." Y esas circunstancias son, fundamentalmente, económicas.

Digo que debemos tener en cuenta lo anterior, para los cambios que se esperan hacer en Cuba, en materia económica y social y su implicación politica.