Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

miércoles, 30 de enero de 2019

CUENTAS POR COBRAR Y PAGAR (CADENA DE IMPAGOS) Y SU RELACION CON EL ROBO EN LAS EMPRESAS. CONTRIBUCIÓN A ENFRENTAR LA SOLUCIÓN DE AMBOS PROBLEMAS.

Por Joaquin Benavides

Para enfrentar el problema de la cadena de impagos entre las empresas, lo primero que hay que resolver, es el de la tasa de cambio oficial para los intercambios comerciales entre las empresas estatales y el comercio exterior. Con la tasa oficial de 1 peso igual a un dólar, los inventarios adquiridos mediante importaciones, se contabilizan en las empresas a un precio inferior al del mercado mundial, pues aunque el banco los paga mediante transferencias en dólares o Euros, afectando la balanza de pagos del País, en los almacenes están contabilizados en pesos cubanos, a una tasa que no se corresponde, ni de cerca, a su costo real en el mercado mundial. Esto crea una gran presión sobre las empresas y sus trabajadores, incluido dirigentes, de parte de la población, no solo de los cuentapropistas, al no contar con mercados mayoristas donde poder adquirir bienes intermedios que solo existen en los almacenes empresariales a precios inferiores a los del mercado externo. Las sustracciones y robos de los almacenes empresariales para ser vendidos a particulares, no se contabilizan en las empresas como ventas, no son ingresos de las empresas. Se compraron y no se pueden pagar. 

Otra cuestión muy importante a resolver es lo que ha venido planteando insistentemente el Presidente Díaz Canel, en relación con las perdidas y sustracción de inventarios, de no financiar con subsidios del presupuesto los faltantes de inventarios. Esa medida, muy correcta, debería generar en la dirección de las empresas la necesidad de implantar controles contables y físicos de los inventarios como se establecen en cualquier empresa en el mundo y que en nuestro País se aplicaron con determinado nivel de exigencia y efectividad durante muchos años. Fue el Che, cuando era Ministro de Industrias, quien estableció la práctica, de que cuando visitaba una empresa, acudía a los almacenes, revisaba las tarjetas de estiba y las confrontaba con el submayor de inventarios, para comprobar si existía control de esos inventarios. Durante muchos años después, ese control se seguía por dirigentes de organismos cuando visitaban empresas. Recuerdo que en los finales de la década de los años 80, el Ministro de Finanzas en aquella época, el cro, Rodrigo García, organizaba una vez al año, visitas de control de todos los cuadros de especialidades económicas de los Organismos centrales del Estado, a todos los principales almacenes de insumos del País, para verificar la concordancia entre la existencia física en los almacenes, registrada en las tarjetas de estiba, con lo contabilizado en los submayores de inventarios. Incluso recuerdo, que yo, en los años del Periodo Especial, en que era Viceministro de Transporte y Vicepresidente del Consejo de Administración de Empresas (CADE), que abarcaba todo el sistema empresarial del MITRANS con una gran descentralización y totalmente autofinanciado, cada vez que visitaba alguna empresa, aplicaba, aleatoriamente este método, además de que la Dirección de Contabilidad del Ministerio aplicaba este método al controlar la contabilidad de las empresas y de que el área de Auditoria realizaba auditorias integrales cada 2 años y los informes de conclusiones eran discutidos en una reunión presidida por el Ministro de Transporte. Se detectaban problemas, violaciones e incluso en algunas ocasiones, presuntas actividades delictivas, pero un mes después tenía que volver la empresa con la solución de los problemas, que se comprobaban posteriormente por la auditoria. Sin control estricto de los inventarios en almacén no se acaba el robo, y existiendo robo, hay que subsidiar las perdidas. 

Si no se subsidian las perdidas, la administración se verá obligada a controlar sus almacenes, y con ello el robo. La administración de almacenes y su control, es una especialidad, que en cualquier empresa importante del mundo, es encargado a un empleado de entera confianza, calificado y bien pagado. El que cuida bienes, sea dinero o inventarios, que tienen la característica de convertirse en dinero, tiene que dolerle perder su empleo y su salario. No hay que esperar que el robo sea tan grande que haya que enviarlo para los tribunales, para ser juzgado y condenado a años de prisión. El método tiene que ser distinto; si al realizarle un control, se detectan deficiencias importantes, que significan que hay creadas premisas de robo, hay que sustituirlo. No hay que esperar a que robe. Una buena administración siempre tiene que tener preparado el sustituto de sus mejores jefes, y entre ellos debe estar el Jefe de almacén. La militancia política no da necesariamente buenos jefes de almacén; el control estricto y sistemático sí. 

Toda la política financiera y fiscal del País debe estar dirigida a que las empresas obtengan utilidades reales. De ahí deben salir los impuestos. No se le debe extraer a las empresas la amortización acumulada. Esa es la fuente que deben tener para la reposición y el mantenimiento. Las nuevas inversiones, si no les alcanza la amortización acumulada, deben ser financiadas por crédito bancario con bajos intereses, internacionalmente hablando. En condiciones de que las empresas deben competir en el mercado internacional, sus impuestos deben establecerse sobre las utilidades brutas y en términos reales. O sea los impuestos deben pagarse con liquidez real. Las utilidades obtenidas por las empresas deben ser reales. Por lo que habría que descontarles las cuentas por cobrar. Pagar los impuestos es un importante deber para las empresas, pero pagar las deudas con los proveedores, sean nacionales o extranjeros, también lo es. Si hay cuentas por pagar fuera de tiempo no se deberían de distribuir utilidades. Esa medida debe compulsar a las empresas a que cobren y que al vender acuerden garantias que puedan reclamar ante tribunales, en caso de incumplimientos en la fecha contratada de los pagos de sus ventas. 

El pago a los acreedores debe constituir una obligación muy importante para las empresas. Sería necesario que para compras entre empresas, sean estatales o no estatales (PYMES y Cooperativas), establecer garantías, tales como Letras de Cambio, que puedan hacerse efectivas con la sola presentación ante el banco del comprador y que por no tener fondos, pueda reclamarse ante tribunales. Para las empresas, sean estatales o no estatales, cuyos activos no les alcancen para cumplir con sus compromisos de pago, debería de establecerse una Ley que permita intervenirlas, para en primer lugar, garantizar el cobro de sus acreedores, y posteriormente, proponer su disolución como empresa, a una autoridad competente. Una Ley de Quiebra, adaptada a nuestras condiciones, va a ser necesaria. Una muestra importante de la ineficiencia de una empresa, debería ser quebrar financieramente. La solución para las empresas estatales seria, cambiar la Dirección de la empresa, o extinguirla. Para las PYMES, la solución podría ser, retirarle la licencia, que venda sus activos y que pague. 

Considero necesario insistir en la imperiosa necesidad de reestructurar integralmente las empresas estatales. Extraerles a los trabajadores sobrantes, sin afectarles sus salarios durante un año como máximo, así como los activos fijos (maquinarias, equipos e instalaciones) que no tengan utilización en los próximos dos años, que deben ser dados de baja y puestos a la venta para ser adquiridos por otras empresas estatales o no estatales. Los inventarios ociosos, entendiendo como tales aquellos activos circulantes que no van a tener utilización en el periodo corriente, deben ser puestos a la venta al precio que acuerden el comprador y el vendedor. Una vez reestructuradas y saneada su contabilidad, que presenten sus balances para ser certificados por una entidad auditora autorizada por la Contraloría General. Aprobados los Balances certificados, se les debe autorizar a aplicar a sus operaciones de compra de moneda extranjera para importar, la nueva tasa oficial de cambio aprobada por el Banco Central. Asimismo, el banco con el cual opera, cuando reciba del exterior fondos transferidos con destino a esas empresas, se lo acredita a su cuenta en moneda nacional (CUP) a la tasa oficial aprobada por el Banco Central. A partir de ese momento, cuando las empresas compren insumos de importación, tendrán que comprar la moneda extranjera, en pesos cubanos a una tasa de cambio que refleje en la moneda cubana el valor de la moneda extranjera, por lo que no le será posible comprar un dólar por un peso. Si no vende sus producciones y cobra en pesos (CUP), no tendrá liquidez en pesos para comprar en el banco la moneda extranjera y poder importar. Por otra parte, como los insumos que compre, estarán valorados en su contabilidad en su valor real en moneda extranjera, estará obligada esa dirección de empresa a controlar mucho más sus inventarios y poner a cuidarlos personal realmente honrado, capacitado y bien pagado. 

No habrá solución posible para el desorden en las empresas estatales y en las finanzas y el comercio interior, sin crear la base legal para las pequeñas, medianas y microempresas, que en la práctica existen ya, pero sin base legal y sin reglas del juego que las integre y vincule ordenadamente al resto del entramado empresarial del país. El Mercado mayorista para el Sector no estatal es otra necesidad imperiosa, no solo económica, sino política. Pero a eso que a primera vista parece difícil encontrarle solución financiera, es posible hallársela, y al mismo tiempo convertirla en una fuente adicional de ingresos para el Presupuesto y factor de mejora de las condiciones de vida de nuestro pueblo. A la larga debe propender a disminuir los precios de venta a la población. 

Las soluciones a los problemas actuales en estos campos vinculados a la producción, las finanzas y el comercio, deben ser integrales y en sistema. Si no se abordan así, los problemas, lejos de solucionarse pueden complicarse más. Dentro de unos días tendremos una nueva Constitución, refrendada por nuestro Pueblo, que dará la cobertura legal, que hasta ahora no tuvimos para enfrentar las soluciones en sistema. Aprovechemos la oportunidad que no tuvimos hasta ahora y preparémonos para enfrentar con una economía más organizada y fortalecida la próxima ofensiva que nos anuncia nuestro enemigo histórico. 

Joaquín Benavides Rodríguez. Ocupó el cargo de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte

DECLARACIÓN DE LA EMBAJADORA DE CUBA EN CANADÁ, JOSEFINA VIDAL, 30 DE ENERO DE 2019. Comentario de HHC

Cuba comprende las obligaciones del gobierno de Canadá de proteger a su personal diplomático en cualquier parte del mundo, y de tratar de encontrar respuestas a los síntomas de salud reportados en Cuba, pero considera incomprensible la decisión hoy anunciada.
Reducir el personal de la Embajada y ajustar los programas de la misión son acciones que no ayudan a solucionar o a encontrar respuestas a los síntomas de salud que han reportado los diplomáticos y tendrán impacto inevitable en la conducción de las relaciones.
La decisión contrasta con el nivel, el estatus y la presencia de personal diplomático canadiense en capitales de otras partes del mundo, donde no disfrutan del grado de seguridad, tranquilidad, salud y acogida que encuentran en Cuba.
Este comportamiento favorece a quienes en Estados Unidos utilizan este tema para agredir y desacreditar a Cuba. Se conoce que individuos con alta responsabilidad de política exterior de Estados Unidos están empeñados en provocar un clima de tensión bilateral y poder señalar a Cuba como una amenaza.
Desde el primer reporte de la Embajada de Canadá, Cuba ha ofrecido cooperar y ha cooperado con distintas instancias del gobierno canadiense, ha solicitado información y ha brindado toda la evidencia con que cuenta, y ha puesto a su disposición a los mejores expertos cubanos en los más diversos ámbitos.
En los intercambios sostenidos, ha quedado claro que no hay pruebas que demuestren la existencia de daño cerebral, que explique los síntomas diversos reportados o que señalen que tales síntomas son resultado de la estancia en Cuba de los diplomáticos.
Se trata de síntomas muy diversos, cuyo denominador común fundamental es que son difíciles de medir o verificar por medios técnicos.
Las decisiones tomadas por el gobierno de Canadá desafortunadamente alimentan las especulaciones y contrastan con los intercambios sostenidos por ambos gobiernos sobre el tema. 
A pesar de la decisión del gobierno de Canadá, Cuba permanece comprometida con preservar el buen estado de las relaciones y ampliar sus vínculos con un país al que nos unen fuertes lazos de amistad y cooperación.
Embajada de Cuba en Canadá
Comentario HHC:  Canadá es el principal emisor de turistas a Cuba.

Las consecuencias económicas del dinero endógeno


Alejandro Nadal, La Jornada

La controversia sobre los orígenes y naturaleza del dinero es antigua. La verdad es que este extraño objeto social no ha sido generoso a la hora de revelar sus secretos y por eso los economistas de la tradición ortodoxa o neoclásica poco han entendido sobre la moneda. Hoy nos acercamos a tener una visión más certera y rigurosa sobre los fenómenos monetarios mediante la teoría de dinero endógeno.

Desde su nacimiento la teoría económica estuvo confrontada con importantes fenómenos monetarios, pero los autores clásicos, desde Adam Smith, consideraron que el dinero era una especie de velo que escondía la realidad de los procesos económicos. Al dinero se le consideró una especie de instrumento técnico que solamente servía para superar los inconvenientes del trueque y facilitar los intercambios. Desde esta perspectiva analítica el dinero no tiene ninguna influencia sobre lo que pasa en la economía real: ni el nivel de actividad ni el volumen producido se verían afectados por el dinero.

Esto se compaginaba muy bien con la teoría cuantitativa de la moneda. Desde entonces la tradición se consolidó en ortodoxia y el dinero fue considerado un objeto que se introducía en la economía desde afuera de las relaciones económicas. Lo típico es considerar que el banco central es la entidad que tiene el monopolio de la emisión de moneda y controla la cantidad de dinero que entra en la economía.

Pero hoy se sabe que la mayor parte del circulante en una economía no es emitido por el banco central, sino por los bancos comerciales privados. Los agregados monetarios de cualquier economía capitalista así lo demuestran. Los bancos comerciales privados desempeñan una función clave de creación monetaria mediante sus operaciones de crédito: al otorgar un préstamo abren una cuenta de depósito en la que el prestatario encontrará la cantidad de dinero estipulada acreditada a su nombre. Cierto, el banco central mantiene el monopolio de la emisión de dinero de alto poder, pero esa base monetaria es, al final de cuentas, el telón de fondo contra el que se desarrolla la creación monetaria por los bancos privados.

El dinero endógeno significa que el flujo de dinero en la economía está determinado por la demanda de crédito. Y aquí es donde entra un aspecto tan sorprendente como sencillo sobre el tema del dinero endógeno: la única restricción que tienen los bancos para otorgar un préstamo es la de encontrar un sujeto de crédito confiable. La restricción no tiene nada que ver con tener reservas o los depósitos de los ahorros de otros agentes: al otorgar un crédito, los bancos crean dinero de la nada. Y para confirmar lo anterior hay que observar que desde el punto de vista contable, los préstamos crean los depósitos. Esta es una fórmula que parece misteriosa y causa intriga, pero el misterio radica más en nuestras viejas ideas (como decía Keynes) que en la complejidad del fenómeno. Hemos estado acostumbrados por demasiado tiempo a la idea de que los bancos son simples intermediarios que prestan el dinero de los ahorradores y todavía hay premios Nobel de Economía que siguen creyendo en esa fantasía (Krugman).

Ahora bien, si los bancos crean dinero de la nada eso tiene enormes implicaciones y todas nuestras visiones sobre la economía deben sufrir una profunda transformación. Fenómenos como la inflación, la determinación de la tasa de interés, la relación entre el ahorro y la inversión, así como los alcances de las políticas fiscal y monetaria, son temas que deben ser repensados a la luz de la teoría de dinero endógeno. Por supuesto, otro tema fundamental es el de la regulación bancaria que adquiere toda una nueva dimensión en el contexto de dinero endógeno.

Al otorgar un crédito, un banco entrega medios de pago (chequera, tarjeta de débito) al prestatario y esos medios de pago son reconocidos por los demás bancos. Por esa razón esos medios de pago se convierten en dinero y son aceptados por todos los agentes. Pero lo importante es que el banco no necesita tener reservas o ahorros prexistentes para otorgar un crédito. Y eso exige un cambio de perspectiva de gran amplitud, pues significa que la relación entre ahorro e inversión no corresponde a la que se ha considerado tradicionalmente. Es decir, hemos estado acostumbrados a la idea de que es necesario ahorrar para poder invertir. Pero en la realidad de una economía de producción monetaria la causalidad está invertida: es la inversión la que determina el ingreso y, por esa misma razón, el ahorro.

John Maynard Keynes fue el primero en tener la intuición de que con la inversión es la sociedad la que se otorga a sí misma una especie de crédito. Ese adelanto sirvió en el pasado para financiar guerras y hoy puede servir para financiar el desarrollo sustentable. Para controlar este enorme potencial es necesario preguntarnos si el enorme privilegio de crear moneda (poder de compra) debe estar en manos privadas con fines de lucro o si debería estar bajo alguna otra forma de control social y democrático.

Lista terminal Portuaria Multipropósito de Santiago de Cuba para recibir al primer barco


Después de tres años de duro bregar se ultiman detalles para recibir al primer barco en la novedosa terminal multipropósito del puerto Guillermón Moncada, en Santiago de Cuba.


Esta colosal obra, ejecutada con financiamiento del gobierno chino, fue construida por la Empresa Communications Construction Company Ltd. (CCCC), con una vasta experiencia en este tipo de trabajo.

Por la parte cubana participó el ingeniero civil Walter Vivo Medina, quien explicó a Opciones que en aras de garantizar seguridad en la puesta en marcha, se realizan pruebas en seco del equipamiento, todo de moderna tecnología, además de lograr las certificaciones y licencias requeridas para las operaciones en este tipo de actividad. El puerto ya está listo y en espera del arribo en próximos días del primer barco.

Este muelle se erigió sobre una zona que requirió un profundo trabajo ingeniero, lo cual garantiza, no solo la seguridad de la actividad portuaria, sino el cuidado del medio ambiente y la protección de la costa, cumpliendo con todos los requerimientos exigidos para este tipo de obra.

Sobre 142 pilotes enterrados a una profundidad de 26 metros (m) y un radio de 1,20 m protegidos con pilotes y hormigón; tres nuevas grúas pórtico, de 50 y 30 toneladas cada una, con elementos intercambiables según el tipo de mercancía, capaces de operar más de 5 000 toneladas diarias.

Estas cargas saldrán del puerto por ferrocarril o carretera, en caso de fallar alguno de los eslabones de la cadena puerto-transporte-economía interna. Tiene dos almacenes contiguos con capacidad para más de 20 000 toneladas cada uno para poder cumplir con las cifras de extracción pactadas en las diferentes modalidades de mercancía: en contenedores, a granel, o ensacada.

Esta colosal obra dotará al oriente del país de un puerto seguro para el arribo y embarque de productos, creando mejores condiciones para importar y exportar.

Esta terminal será controlada en toda su infraestructura desde una sala de mando con equipamiento tecnológico de última generación, y condiciones de vida para los operadores, humanizando el trabajo de quienes llevarán el control de la actividad portuaria al detalle, con mínimo personal, para que no existan demoras en los cronogramas de extracción y embarque de géneros y recuperar las inversiones por concepto de pronto despacho.

El director de la empresa de Servicios Portuarios del Oriente (Serpo) licenciado. José Antonio Olivares Díaz, informó que esta terminal será un comodín para todas las obras de crecimiento del puerto santiaguero ya que se prevé reparar las instalaciones para garantizar las operaciones y una futura terminal de contenedores, modalidad esta que otorga mejores condiciones y facilidades operacionales.

Lo que hoy es el muelle 30 de Noviembre será entregada en una segunda etapa al gobierno provincial para los proyectos de crecimiento de obras para beneficio social de la ciudad.

Con estos cambios estructurales, tecnológicos y logísticos se pretende recibir buques con no menos de 20 000 toneladas (t) y hasta 40 000 t de capacidad, es decir, duplicar las operaciones actuales.

Estas mejoras permitirán, además, aumentar las condiciones de prestación de servicio a los buques, mejorando la capacidad de eslora, manga y calado, permitiendo embarcaciones de mucha más capacidad, lo que redundará en la disminución de los costos por concepto de fletes.

Entre las tareas de quienes administran el puerto está el lograr una mejor organización y administración de los recursos cumplimentando los requerimientos internacionales del Código de Seguridad para Buques e Instalaciones Portuarias (PBIP).

Asimismo es propósito reducir los costos operacionales (se requiere menos personal en los procesos tecnológicos) asi como tiempo de los buques en puerto, al contar con la logística de operaciones, transportación y almacenamiento óptimos que preserven las mercancías y la prontitud en el despacho.

Una vez puesta en marcha esta colosal obra de ingeniería, amortizará su inversión en un período no mayor de 15 años, solo con el ahorro por el concepto de fletes y será un complemento al desarrollo de la actividad comercial ya iniciado en el país con la construcción de la terminal de contenedores del Mariel.