Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

lunes, 20 de enero de 2020

Cuba 2020: la economía entre transformaciones y complejidades (+ Video)

La economía es siempre tema de preocupación nacional, por su impacto directo en el bolsillo de todos. ¿Qué pasará con la economía cubana en 2020? ¿Cuáles serán sus prioridades? Si le interesa el tema lo invito a este capítulo de la serie Cuba 2020.
Abordaremos temas como:
  • Proyecciones de la Economía cubana para el 2020
  • ¿Qué significa el 1 por ciento de crecimiento del PIB?
  • El turismo como uno de los dinamizadores principales de la economía cubana.
  • Ordenamiento monetario y cambiario

En video, Cuba 2020: la economía entre transformaciones y complejidades

MEDIDAS DE AHORRO PERMANENTE

Medidas de Ahorro Permanente.
MEP

1. Aplicar el desplazamiento de las cargas eléctricas fuera de los horarios de pico eléctrico.
2. Fomentar el uso de coches motor, ferrobuses, trenes suburbanos, “camellos”.
3. Defender el cambio de labor y no las interrupciones laborales.
4. Producir y distribuir pan doble los sábados.
5. Conformar las patrullas clicks y los contingentes energéticos.
6. Buscar alternativas para la fabricación de galletas.
7. Uso del molino de viento.
8. Realizar interconsultas médicas en los municipios por los especialistas.
9. Durante el período de primavera reactivar y construir pozos para el abasto de agua al ganado vacuno, evitando el suministro por pipas.
10. En la campaña de frío realizar un laboreo mínimo de la tierra.
11. Durante la etapa de fomento de cultivos de ciclos largos o permanentes, trabajar en la intercalación de los cultivos.
12. Fomentar y realizar un máximo uso de la tracción animal, continuar trabajando en la preparación e incorporación de las yuntas de bueyes para las labores agrícolas y acelerar el incremento de los centros de cría mular.
13. Para el cumplimiento de esta tarea mantener la estructura del Grupo Económico Social del CDP (M) y sus subgrupos, abarcando así todos los sectores de la sociedad.
14. La utilización de medios de tracción animal en labores agrícolas, sociales y productivas (recogida de desechos sólidos, tiro de agua, de mercancías, acarreo de leche y otras).
15. La utilización de leña, carbón, aserrín, biogás y otras alternativas en la elaboración de pan, galletas en las unidades gastronómicas, centros de trabajo y educacionales.
16. Que el transporte estatal, tanto de carga como de pasajeros no viajen vacío.
17. Mantener el funcionamiento diario de la OPTEI y de la Comisión Energética en la provincia y municipios.
18. Reordenamiento del transporte por ferrocarril.
19. Mantener la producción de la medicina natural y tradicional, realizando chequeo sistemático para evaluar su crecimiento.
20. Convocar e incorporar a los jóvenes a todas las actividades del territorio para que aporten su energía y deseo de hacer.
21. Seguir potenciando la vinculación del Sector Estatal y no Estatal de forma coherente y coordinada.
22. Selección de un servicentro para situaciones emergentes o excepcionales.
23. Garantizar que exista coherencia y preparación del personal que labora en las oficinas de atención a la población, atienden los sitios WEB y el resto de los medios que recepcionan y tramitan las quejas y sugerencias de la población, así como una adecuada capacidad de respuesta, realizando cierres diarios de los principales planteamientos, quejas y sugerencias recepcionadas.
24. Priorizar la atención a las zonas más lejanas e intrincadas.
25. Llevar a cabo el control y uso centralizado de los Grupos Electrógenos de emergencias.
26. Acercar los trámites del IPF a personas naturales y jurídicas hasta nivel de Consejo Popular para evitar el traslado de la población hacia las cabeceras municipales y agilizar los plazos en su otorgamiento.
27. Estudiar la posibilidad de incrementar la capacidad de los recipientes y reservorios colectivos de agua en aquellas comunidades donde el abasto se realiza mediante pipas, reduciendo los ciclos de reaprovisionamiento.
28. Fabricación de coches con tráileres para la recogida de desechos sólidos.
29. Incremento de la producción de galleta para garantizar la distribución de hasta 15 días hacia los lugares más distantes.
30. Utilización de transportes de mayor porte para la transportación de pasajeros, sustituyendo ómnibus de menor capacidad.
31. Creación de reservas operativas con productos duraderos en los almacenes de acopio.
32. Creación de los polígonos de producciones de alimento local (uno en cada municipio) para garantizar variedades de productos sin utilización de combustible como son: galletas, dulces, vinos, licores, entre otros y extenderlos hasta nivel de Consejo Populares.
33. Reubicación de alumnos de centros internos hacia instituciones más cercanas a su localidad.
34. Desplazamiento de las actividades productivas fuera de los horarios pico.
35. Fomentar el trabajo a distancia en actividades que lo permitan con el debido control administrativo.
36. Priorizar el cumplimiento de la Circulación Mercantil Minorista.
37. Utilización de cuadros principales del sector del transporte para la atención y control de terminales de ómnibus y áreas de mayor concentración de pasajeros.

Apuntes críticos sobre la organización del trabajo y los salarios

Por LÁZARO GONZÁLEZ RODRÍGUEZ. El Estado como tal.

“Criticar no es censurar, sino ejercitar el criterio”.

José Martí

Con el advenimiento del año 2020 cumplo 60 años desde que inicié mis avatares con la organización del trabajo y los salarios, y 40 que obtuve el título de Doctor en Ciencias Económicas, por lo que creo tener el derecho de realizar un análisis crítico de la situación actual en esta esfera del conocimiento.

En primer lugar, quiero subrayar que el principio de que el salario depende de la calidad y cantidad de trabajo —a igual trabajo igual salario— no se cumple en la actualidad, ni en la calidad del trabajo —que no es sinónimo de la calidad del producto de trabajo— ni en la cantidad del mismo. Este principio, no obstante los criterios que se puedan tener, es burgués, rige en todos los países capitalistas según demostraron Carlos Marx en la Crítica del Programa de Gotha, y V. I. Lenin en El Estado y la Revolución. Una pregunta: ¿Es propio que revisemos esos criterios en un país socialista donde hemos manifestado la aceptación de las ideas de emancipación social de Marx, Engels y Lenin o es que tenemos un genio oculto que discrepa de ellos?

Pensando en Cuba, trato de hacer un balance sobre esa materia en los tres lustros transcurridos desde 2005 hasta el presente. La característica principal de este período estriba en las respuestas infundadas y ausentes de toda ciencia dadas a este tema tan complejo, lo que ha motivado, entre otras cuestiones, el insuficiente incremento de la productividad del trabajo, la recuperación de la disciplina laboral, el aumento de la fluctuación, el débil incremento del salario en el sector estatal en contraposición con los existentes en el no estatal.

En este período pueden destacarse los siguientes aspectos:

  • La ausencia de jerarquización por los niveles superiores del país.
  • No existe un programa de organización y normación del trabajo a escala de todo el país.
  • El 99% de los cuadros y especialistas que ocupan cargos en esta esfera carecen de los conocimientos adecuados.
  • En general, no se  tuvieron en cuenta los criterios discrepantes.
  • No existieron estudios científicos que demostraran la validez de las decisiones.
  • No se efectuó la preparación de técnicos de nivel medio y universitario en la esfera de la organización del trabajo y los  salarios.
  • La participación de los trabajadores en las decisiones fue generalmente nula.
Los elementos del sistema salarial establecidos en el Reglamento del Código del Trabajo constituyen un error garrafal.

Partiendo del principio de que el salario depende de la cantidad y calidad del trabajo —entiéndase por calidad el conjunto de cualidades, características o particularidades estructurales de una forma integral y específica, que le son inherentes a un trabajo concreto, y por las cuales se distingue esencialmente de otro—. Sus elementos son la escala de complejidad, la de factores extracalicatorios, las tarifas de ambas escalas, los calificadores y listados de aquellas profesiones o formas en que se realiza el trabajo con factores extracalificatorios. La cantidad de trabajo se mide por las formas de pago y los sistemas de primas. Las formas de pago pueden ser a tiempo o a destajo.

En la actualidad, las principales deficiencias del sistema salarial son:
  • Si bien el salario nominal ha crecido, el real tiene un notable decremento, tanto el mínimo como el promedio, debido fundamentalmente a la elevación de los precios de los productos y servicios, lo cual hace que el trabajador se vea impedido de satisfacer la totalidad de sus necesidades a cuenta del mismo.
  • Existen salarios mínimos de diversas cuantías: el sector empresarial, el presupuestado, la Zona de Desarrollo del Mariel, los cuentapropistas, etc.
  • El diapasón de la escala de complejidad se ha reducido de 1,59 a 2,89 en el sector empresarial.
  • Los factores extracalificatorios no han recibido aumento alguno.
  • La diferenciación de las tarifas entre grupos es mínima y ridícula. En la escala de complejidad de las empresas oscila en los primeros grupos de cinco a 15 CUP, y en la del sector presupuestado varía de 20 a 50 CUP.
  • La escala del sector presupuestado comprende 32 grupos. ¿Qué investigación científica soporta esto?
  • Generalmente, el contenido de los puestos de trabajo no está en línea con los requisitos, lo que produce una severa fluctuación y está determinado por la metodología empleada para fijar la complejidad del trabajo la cual carece sustentación científica.
  • El hecho de aspirar a que las empresas tengan determinada autonomía no significa en modo alguno que estas tengan la facultad de emitir la metodología de evaluación de la complejidad en los nuevos puestos.
  • La promulgación de los nuevos salarios para el sector presupuestado implica que determinados puestos de igual complejidad no devenguen el mismo salario en el sector empresarial.
  • El pago por los resultados establece el cumplimiento de determinados indicadores directivos dentro de los cuales no está la productividad del trabajo. al no participar los trabajadores en la elaboración del plan y reducirse su salario frente a determinados incumplimientos no es el sistema de pago más adecuado a los momentos que vivimos.
  • La organización y normación del trabajo no se ha considerado como una etapa previa a la implantación del sistema salarial, por lo que la cantidad de trabajo se ve afectada por este hecho, la organización del trabajo es deficiente, las normas están caducas y, por lo tanto, las plantillas están sobredimensionadas.
NOTA SOBRE EL AUTOR:
Lázaro González Rodríguez. Doctor en Ciencias Económicas y Profesor Titular Adjunto de la Universidad de La Habana. Miembro de Honor de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC). Desde 1961 hasta 1981 laboró en el Ministerio del Trabajo en la esfera de la organización del trabajo y los salarios, ocupando, entre otros cargos, los de Director de Salarios, Viceministro y Director fundador del Instituto Nacional para la Investigación Científica del Trabajo. En 1981 y hasta el año 2003 labora en el Ministerio de Industria Básica ocupando los cargos de Director Económico en la Unión de la Goma (1981-1984), Director de la Empresa de la Goma “Conrado Piña” (1985-2000) entidad laboratorio del MTSS y primera en aplicar el perfeccionamiento empresarial en el país. A partir de 2001 y hasta 2003 realiza actividades de asesoramiento en la esfera de la organización del trabajo y los salarios en el organismo central. Actualmente labora como consultor. Es presidente fundador de la Sociedad de Estudios del Trabajo de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC). Desde su fundación hasta 2009 fue miembro del Tribunal de Grado Científico de Economía Aplicada. Autor de varios de los libros más sobresalientes publicados en Cuba sobre cuestiones relativas a la organización científica del trabajo, los salarios, la productividad, y los estímulos materiales y morales.

Política salarial, el huevo o la gallina.

Por Rogelio Castro Muñiz

Decir que el tema de aumentar el salario o esperar el aumento de la producción (productividad) es el cuento de quién va primero, el huevo o la gallina, es un sentido figurado que distorsiona el funcionamiento de la economía, tanto en sus métodos como en la aplicación de la ciencia económica es sí.

Los huevos en la evolución van después de la gallina, eso biólogos lo tienen bien claro. Organismos pluricelulares fueron envolviendo sus embriones en capsulas que los protegían de la agresividad del medio, hasta que evolucionaron a los huevos actuales que presentan todas las especies que utilizan esa forma de reproducción. Por lo tanto, sin gallina no hay huevo.

Hagamos la analogía en la evolución de la economía, primero surge el hombre que evoluciona de las especies que viven y trabajan en comunidad. El trabajo especializado, lo provee de medios en excedente, el excedente se intercambia, el intercambio aumenta a un nivel que es necesario que surja el dinero. Al unísono surge la apropiación del excedente y el dinero queda en manos de unos pocos y esos emplean para su beneficio a los desposeídos, que reciben dinero (salario) a cambio para poder adquirir los medios de subsistencia. 40 millones de años aproximadamente desde que surgió el hombre y hasta nuestros días el trabajo es lo primero, sin trabajo no hay salario. ¿Queda alguna duda?

Entonces respondamos la pregunta, qué tiene que aumentar primero, la producción para poder aumentar el salario. Pero como hacerlo en las condiciones actuales de la economía cubana, esa es otra cosa, pues mientras más gorda y de mejor raza sea la gallina, pone más y mejores huevos.

La empresa como célula básica de la economía, tienen todas las posibilidades y oportunidades para aumentar los salarios, siempre que conste con la autonomía y métodos propios para hacerlo.

Suponiendo que no existen las tan anunciadas trabas que todos mencionan y nadie enuncia. Lo primero que tiene que hacer una empresa que pretenda aumentar los salarios es definir su ciclo productivo o de servicios y con ello el capital de trabajo necesario, esto le dará la medida del nivel de salario que pude gastar, siempre que este nivel responda como estímulo a la producción y sustento eficiente (o no) del trabajador y su familia.

Si el ciclo productivo y el resultado del trabajo se comportan como está previsto, dará la medida de que el pago de salario se ha realizado con respaldo productivo. Por el contrario, se habrá malgastado el dinero y no será solo del salario que es una obligación para con todo el que trabajó, sino de todos los medios materiales y monetarios empleados.

Pero sigamos por la vía de la eficiencia, la empresa terminado su ciclo y midiendo sus utilidades dispondrá de recursos incrementados y podrá incrementar su nivel de actividad. En ese momento podrá rediseñar el presupuesto necesario (capital de trabajo) que contendrá un salario incrementado.

Otra forma de incrementar salarios es atentar contra los costos y disminuir utilidades, pero es tener un huevo sin gallinas y cuando se rompa no tendrá embrión.

Para la parte improductiva de la sociedad se podrá aumentar el salario si y solo si los ingresos al presupuesto de la parte productiva (impuestos sobre utilidades, de la seguridad social, por ingresos personales, etc.) aumenten por la eficiencia de las empresas, es decir que se producirá un aumento aparejado para toda la sociedad.

Ahora profundicemos en las condiciones que debe tener el salario para cumplir sus funciones ante cualquier miembro de la sociedad: debe ser capaz de garantizar la subsistencia del trabajador y su familia, pero no solo la subsistencia biológica, además debe ser capaz de proveerlo de medios para convivir en la sociedad acorde al desarrollo medio alcanzado por el hombre. Solo existirá diferencias por los asares de la vida y las capacidades individuales, a tal punto que el hombre se sienta realizado en su trabajo.

Todos estos aspectos muy resumidos son los que tienen que tener en cuenta el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para fijar salarios mínimos teniendo en cuenta la canasta básica REAL, con todos los detalles de un consumo para que una persona se sienta digna.

El salario máximo lo tiene que definir la empresa por sus resultados como ya explicamos, pero en caso de tener malos resultados, debe desaparecer o ser absorbida por otra más eficiente, sin que ello deteriore la actividad que tenía quien la asume, de esta forma se garantiza el sostenimiento de la actividad económica reorganizada y se mantiene un proceso de actualización permanente. Un proceso de colaboración y asociación voluntaria entre empresas (no por dictamen) crea un ambiente de interés en mantener la unión y garantizar los salarios en una empresa eficiente.

Respetando estos principios con la legislación correspondiente tendremos la gallina para poner los huevos de oro.

Otra arista del tema salario en la actualidad es el clasificador de cargos técnicos y la escala salarial, en qué país del mundo existe y que resultados aporta, esa es la primera cuestión que nos aproximaría a una comparación en la política de salario establecida. Pero exista o no en otras partes del mundo es la negación del principio: a cada cual según su trabajo de cada cual según su capacidad. Realmente el clasificador de cargos es como si dijera: a todo ingeniero, licenciado, obrero, etc, que ocupe esta plaza le corresponde este salario independientemente del trabajo y lugar donde labore.

Por suerte con las nuevas resoluciones para el sector empresarial esto ha cambiado un poco, pero el concepto de salario básico sigue rigiéndose por la escala salarial.

Para ajustarnos a la ciencia económica el salario solo debe depender de las condiciones reales de la actividad que realiza y no debe estar sujeto a ningún clasificado que no sea el propio de la empresa ajustado a su estructura y contenido.

Por lo tanto, el MTSS como control de la política de empleo y salario debe captar de las empresas su estructura, cargos y salarios, velando porque se cumpla el Código del Trabajo y el salario mínimo. En el caso de los salarios máximos debe velar por los se alejen significativamente de los promedios, no para limitarlos, sino para analizar las causas que lo provocan.

Aprovecho la ocasión para exponer un enfoque distinto del concepto salario que hoy puede ser utópico y que considero es la expresión más adecuada para el socialismo. Dentro del sistema socialista la categoría salario no debe existir en el sector productivo, no debe considerarse un gasto. Porqué, volvamos a las analogías, el capitalista dueño de los medios de producción, sino tiene utilidad no gana nada, no tiene salario propio, pero si tiene utilidad, recibe su dinero que gastará en sus consumos personales y/o reinvertirá para obtener más. En el socialismo los trabajadores son los dueños, el estado pone en sus manos los medios de producción y ellos con su experiencia deben ser capaces de organizar los procesos para obtener resultados que los proveerán de utilidades propias, no de salario que es una categoría que identifica la explotación.


Claroscuros de la voluntad hidráulica

SINE DIE  98
SD2
juan m ferran oliva                                    enero 19 de 2020


W, Petty: En lugar de de usar solo palabras superlativas y comparativas, y argumentos intelectuales, yo me expreso en términos de números, pesas y medidas. Uso solo argumentos de raciocinio y considero solo las causas que tienen un origen visible en la naturaleza.
 Wiliiam Petty ( 1623-1687)

La red de instalaciones hidráulicas cubana ha tenido un desarrollo impresionante. Los 8 espejos de agua existentes en 1959 se multiplicaron 40 veces y cincuenta años más tarde llegaron a unos 240 embalses. El volumen de agua represada aumentó 200 veces. Los núcleos urbanos mayores 1.000 habitantes que disponían de acueducto pasaron de un 38% a un 95%. Los sistemas de evacuación de aguas residuales crecieron también de manera semejante.

La orografía cubana no favorece el aprovechamiento de la  energía hidráulica.  No obstante, han sido construidas unos 180 pequeñas centrales que dan  servicio a más de 33.000 habitantes en zonas rurales montañosas.

La política conocida como Voluntad Hidráulica es responsabilidad del Instituto Nacional de Recurso Hidráulicos. Su propósito, según la propia institución,  es dar el lugar que le corresponde a la hidráulica en la vida social y económica de Cuba. En el orden práctico ha centrado sus esfuerzos en mitigar los efectos de la sequia. Abarca dentro de su grupo de acciones el fortalecimiento de las redes de observación de los componentes del ciclo hidrológico; la aplicación de los conceptos y prácticas del enfoque ecosistémico en la gestión integrada del recurso hídrico; la introducción de la ciencia y la técnica y la innovación tecnológica en la prevención hidrológica y el manejo de situaciones de desastre; el mantenimiento de la infraestructura hidráulica y la optima administración del recurso. Y otras de carácter superlativo.

El enfoque que se ha dado a tan magna inversión es principalmente social, con atavíos técnicos.  Sus beneficios se proyectan en la extensión del suministro de agua,  el control de inundaciones y en el almacenamiento para épocas de seguía.

El valor de los activos es seguramente muy alto pues tiene que ver con sus numerosas represas e instalaciones periféricas y otros medios, incluido el trasvase interregional. Se trata de una inversión de alcance nacional que merece un estudio económico global. Tendría en cuenta el costo de oportunidad de las áreas inutilizadas, el monto de las inversiones, los gastos y costos operativos, y la amortización. En el capitulo de los resultados se contarían los efectos sociales no comerciales. La prestación de servicios onerosos y, sobre todo el comportamiento económico derivado de la administración hidráulica, traducido en términos de rendimientos agrícolas y posibilidades industriales, logísticas y de infraestructura.

Es una tarea investigativa mucho más compleja que el simple análisis de gestión o de factibilidad de una inversión aislada.  Seria consecuente con la magnitud del trabajo hidráulico nacional. Quizás se han hecho algunas pesquisas de manera parcial. Pero es dudosa la existencia de una evaluación integral,  y si se ha hecho no se ha divulgado.

Todo indica que hay consecuencias materiales impresionantes, aunque incompletas. El suministro de agua a la población tiene aún puntos débiles. La prensa ofrece esporádica e incoherentemente noticias sobre la existencia y reparación de salideros, defectos de alcantarillado, fabricación de componentes, etc. No se conoce o no se informa el trigo obtenido por tan magna empresa. Solo sabemos que es enorme.

En ausencia de cifras, baste señalar que los rendimientos agrícolas cubanos son pobres y no se corresponden con el esfuerzo hidráulico llevado a cabo. Puede que oculte muchas de las ansiadas reservas.


En estas notas se muestran dos gráficos. Valgan como simple muestra. Resumen un análisis que realicé a partir de datos de la Organización para la Agricultura y la Alimentacion (FAO) de hace 10 años. Es probable que no hayan cambiado mucho. Uno se refiere a los rendimientos en tubérculos de 184 países. Cuba ocupa el lugar 143. El otro expresa lo mismo respecto a la producción de hortalizas en 185 países en los que Cuba alcanza el lugar 103. Es probable que muchos de los resultados mejores no estén respaldados por una obra faraónica como la hidráulica cubana. Por razones de espacio no se consigna el nombre de todos los países, pero se aprecia claramente la posición de Cuba. Obsérvese también los países consignados. Muchos del Tercer Mundo están por encima de Cuba en términos de productividad agrícola.  Las hortalizas incluyen espárragos, pimientos, brócoli, coliflores, pepinos, berenjenas, pepinillos, judías, tomates, sandías y melones. Los tubérculos contienen yuca, papa, boniato, malanga y otras. No se consideran los cultivos para alimento del ganado. Se trata de un esfuerzo informativo que tropieza con la diversidad de registros de los distintos países pero resulta elocuente en lo que respecta a niveles técnicos de la agricultura.


Los rendimientos cañeros son también  reveladores.  El promedio nacional entre los años 2000 y 2010 fue 32.4 TM/ha y se mantienen en ese entorno. La mayoría de los países cañeros logran alrededor de 100 TM/ha.

Los efectos sociales suelen expresarse en palabras superlativas y comparativas, y argumentos intelectuales. Pero la economía exige  la cuantificación y comparación de entradas y salidas: cuanto se gasta, cuanto se recupera y en que tiempo.

La gran obra merece el gran estudio que revele efectos y reservas, y que sirva de guía para la acción. No basta con realizar obras faraónicas, es indispensable conocer sus consecuencias en términos materiales.


Fin