Producir la tierra es proponérselo
Por: Rodrigo Motas Tamayo, Periodico La Demajagua

"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR






Se acabarían los precios únicos de compra a los agricultores, y el comercio tendría que aprender a negociar con los productores para lograr buenos precios. El banco tendría que aprender a negociar crédito con los agricultores para que puedan introducir mejores técnicas que les permitan incrementar sus producciones. El Gobierno, a cualquier nivel, no tendría que involucrarse en ese proceso. Su papel sería organizarlo y cuidar que se cumplan las reglas legales establecidas. El socialismo no es el Estado. El Estado es el organizador del mercado y garante del socialismo. La Planificación es el regulador macroeconómico. No impone: regula, utilizando mecanismos e instrumentos económicos indirectos, entre ellos los impuestos que tienen un papel importante.
*Joaquín Benavides Rodríguez. Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.
Por: Thalía Fuentes Puebla, Aniela Dumas Rojas
Foto: Archivo Cubadebate.
En un contexto de limitaciones severas de combustible y electricidad, los responsables del sector agrícola en Cuba explicaron en la Mesa Redonda las estrategias para garantizar la alimentación del pueblo, con énfasis en cultivos resilientes, tracción animal, energías renovables y la reorientación de la fuerza laboral.
El director general de Agricultura del Ministerio de la Agricultura, Frank Carbonell De Armas, reconoció durante el programa Mesa Redonda la compleja situación que enfrenta el sector.
“Es una disminución de combustible total en estos tiempos, una carencia de energía eléctrica que nos provoca afectaciones en el riego de los cultivos, también en las industrias”, afirmó Carbonell, quien añadió que esta realidad “nos ha llevado también a una reorientación de la fuerza laboral”.
Pese al difícil escenario, el funcionario destacó un elemento fundamental: la voluntad de los productores. “Tenemos algo muy importante, que es la voluntad de nuestros productores, que son los líderes y son los protagonistas que nos llevan el plato de comida a la mesa”, señaló. Aseguró que, aunque con limitaciones, “hoy se sigue sembrando y produciendo”.
Carbonell también se refirió a la entrega de tierras como una política activa. “Hacemos un llamado también a nuestro pueblo a que pueda solicitar tierra”, dijo, y explicó que se han creado espacios donde se han minimizado los tiempos para entregarlas, con el respaldo del ministerio y sus cuadros.
Uno de los ejes centrales de la estrategia actual es la campaña de primavera. El director general indicó que se ha dado prioridad a 26 polos productivos en todo el país, así como a los llamados “cultivos seleccionados”, entre los que mencionó la yuca, el algodón y el arroz.
Sobre la yuca, Carbonell explicó las ventajas de este cultivo en el contexto actual: “La yuca lleva menos regadío, porque por ejemplo, la papa, que no gusta mucho, lleva mucho regadío. En estas condiciones en que no hay electricidad, regar es prácticamente casi imposible”. Precisó que sembrar papa requiere más de 20 riegos por ciclo, mientras que la yuca, en primavera, “solamente con la lluvia nosotros podemos tener las condiciones ideales”.
Además de la yuca, mencionó el maíz tierno o verde, el maíz seco, y otros cultivos energéticos como el quimbombó, las habichuelas, los frijoles caupí, el frijol gandul, el maní y el ajonjolí. “Nuestros abuelos los conocían”, recordó.
Carbonell destacó la importancia de producir alimentos en las montañas, especialmente en las plantaciones de café. “Tenemos que poblar las plantaciones de café en las montañas con plátano y malanga”, afirmó, aunque reconoció que hay poca fuerza laboral en esas zonas.
También se refirió al impulso de la agricultura familiar, mencionando que en La Habana se han recuperado los “carbónicos gigantes” –como los llamó– y que actualmente se están entregando alrededor de 800 parcelas en la capital y 14 mil en todo el país.
En cuanto a los medios biológicos, señaló la prioridad al compost y al lombricultura, así como al uso de bioinsecticidas y biopreparados. “Esto no lleva un nivel de combustible tampoco. Esto se puede hacer sin ningún tipo de problema”, aseguró.
El directivo también propuso retomar el uso de leña y carbón en las miniindustrias, ante el alto consumo energético. “Hoy las miniindustrias nuestras son consumidoras de energía eléctrica, y antes de tenerlas lo hacíamos con leña y carbón”, explicó. Asimismo, mencionó la posibilidad de incrementar la tracción animal: “Hoy tenemos experiencia con mulos, con equinos, con caballos. Nuestros productores lo saben hacer y lo están haciendo”.
Finalmente, hizo un llamado a sumar nuevas áreas y productores, incluyendo a las entidades estatales. “No puede haber una entidad estatal que no tenga un monto de consumo propio, porque eso da alimento, pero también bajamos los precios de los alimentos”, concluyó Carbonell.
Por su parte, el presidente de la OSDE Agrícola, Orlando Linares Morrel, ofreció un panorama detallado sobre el programa arrocero en Cuba. Explicó que cuentan con un instituto de investigaciones de granos, 1.113 formas productivas, 10 mil trabajadores y 23 mil productores, de los cuales 15 mil pertenecen al programa de arroz popular.
Linares reconoció que la producción ha caído drásticamente. “En el año 2018 se logró producir 304 mil toneladas de arroz consumido. Ese fue el año de más alta producción”, señaló. Sin embargo, en 2025 solo se alcanzaron 79 mil toneladas, lo que representa el 36 por ciento de lo producido en 2017. Esta disminución, explicó, se debe “al recrudecimiento del bloqueo norteamericano y la crisis económica al que está sometido nuestro país”.
El directivo fue contundente al evaluar el impacto actual de esa producción: “La producción agrícola que nosotros logramos obtener en el año 2025 no es significativa en la mesa del plato actual. Más bien ese arroz se lleva a los mercados, a las ferias, pero en el avance del alimento de la canasta básica todavía no tiene ningún impacto”.
Ante esta situación, Linares detalló varias medidas implementadas. Se ha intensificado el uso de bioproductos para sustituir parcialmente los insumos deficitarios, y se ha autorizado a los productores a importar equipos. “Hemos logrado importar 256 equipos y de ellos 174 máquinas cosechadoras. Hoy es un problema ya resuelto en nuestro sistema”, afirmó.
En el plano energético, anunció avances en el cambio de la matriz. “Nosotros el 100 por ciento de la roca que tenemos hoy con combustible, y estamos haciendo los cálculos para que en el primer semestre el 80 por ciento de la roca se reciba en esta industria”, dijo. También mencionó la instalación de módulos fotovoltaicos a través de créditos bancarios y la instalación de bombas sumergibles con paneles solares, especialmente en la provincia de Matanzas, donde hay más de mil pozos.
Linares informó además sobre la firma de 15 contratos de producción comparada con diversas formas productivas, y destacó que 61 productores avanzados participan en programas de producción cooperada que abarcan unas 10 mil hectáreas.
Como parte de las soluciones organizativas, se han creado brigadas de siembra manual y de fertilización. “Son tareas duras y difíciles, pero las hemos tomado como una alternativa ante el déficit de la inversión agrícola”, dijo Linares.
En un contexto de recrudecimiento del bloqueo y déficit de combustible e insumos, el presidente del Grupo Empresarial Agrícola, Orlando Lorenzo Linares Morell, detalló las alternativas que se impulsan en el campo cubano. Desde el uso de la tracción animal hasta la instalación de paneles solares y la cooperación con MIPYMES, el directivo enfatizó la necesidad de adaptar las directrices nacionales a las realidades territoriales.
El directivo subrayó el impulso a la recuperación de tecnologías tradicionales y limpias: “Se está incentivando también de alguna manera el tema de la recuperación, por ejemplo, de molinos de viento de energía, el uso de energía alternativa para algunos casos, como las bombas solares”.
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el rescate de la tracción animal como solución ante la carencia de combustible.
En ese sentido, señaló que se debe incrementar el uso de la tracción animal, pues ya no solo se cuenta con bueyes, sino que existen experiencias con búfalos y equinos, como los caballos, y aseguró que sus productores, que saben cómo hacerlo, ya están aplicando estas alternativas en el campo.
Además, llamó a no descuidar la siembra de plantas medicinales para garantizar el cuadro básico de medicamentos.
Linares Morell hizo un llamado directo a fortalecer la producción de alimentos desde todos los frentes: “No quería dejar de hacerle un llamado también a nuestros campesinos, a nuestra familia, a nuestro pueblo. Tenemos que sumar nuevas áreas, nuevos productores, la familia y todas las entidades de producción de alimentos”.
Insistió en que ninguna entidad estatal debe estar exenta de tener su propio autoconsumo:
Igualmente, señaló la necesidad de que las grandes industrias y centros productivos desarrollen sus propias áreas de cultivo, algo que “se ha ido de alguna manera teniendo aunque no lo suficiente”.
En el marco del aniversario 65 de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), destacó el papel decisivo de ese sector, pero insistió en la necesidad de adaptar las líneas estratégicas a cada territorio:
“En cada provincia, en cada municipio, en cada lugar de Cuba hay que buscar la manera correcta de adecuar estas directrices a las realidades de cada espacio”. Puso como ejemplo a Pinar del Río, donde el período de siembras primaverales (de marzo a agosto) abarcará 36 304 hectáreas, más de 3 000 que en el período anterior, con énfasis en arroz, maíz y viandas.
Al abordar el cultivo del arroz, uno de los más sensibles para la canasta básica, Linares Morell fue contundente en el diagnóstico. Recordó que en 2018 se alcanzaron 304 000 toneladas de arroz consumido, “lo que se ha visto afectado por el recrudecimiento del bloqueo norteamericano y la crisis económica a la que está sometido nuestro país”.
Explicó que el programa arrocero cuenta con 17 empresas provinciales, un instituto de investigación, 1 113 formas productivas, 10 000 trabajadores y 23 000 productores, de ellos 15 000 en el programa de arroz popular.
Sin embargo, “en el año 2025 logramos producir 111 000 toneladas de arroz, el 36% de lo que logramos producir en el año 2018”. Añadió que esa cifra “no es significativa en la mesa del cubano”, pues ese arroz se destina a mercados y ferias, “pero en el balance de alimentos de la canasta básica todavía no tiene ningún impacto”.
Ante este panorama, el presidente del Grupo Empresarial Agrícola detalló un paquete de medidas. Una de ellas es la entrega de tierras a productores en empresas especializadas y en áreas que antes eran cañeras. También se ha intensificado el uso de bioproductos para sustituir parcialmente los insumos deficitarios.
Gracias a la autorización para que los productores importen equipos, se han logrado adquirir 256 equipos, de ellos 174 máquinas cosechadoras, resolviendo en parte los problemas de cosecha. Además, se han arrendado 666 equipos y medios que estaban en talleres sin explotación: “Los productores automáticamente, con un proceso de compra de piezas de repuesto, los han puesto a funcionar”.
No obstante, reconoció que “hay el equipamiento pero no hay suficiente combustible”.
Al cierre de abril, la campaña de siembra se cumplió al 70%. Para paliar esto, se ha recurrido a la tracción animal, como en la empresa Fernando Chenick de Matanzas: “Muchos productores han incorporado yuntas de bueyes y hoy uno llega a esas áreas arroceras y uno ve la participación significativa de la tracción animal”.
Además, se ha organizado la importación de combustible por cuenta de los propios productores: “Se asocian, se pagan desde el exterior y ya ha comenzado la importación”.
Linares Morell destacó los avances en la industria arrocera para sustituir el diésel por biomasa.
“Nosotros el 7% del arroz lo secamos hoy con combustible, y estamos haciendo los cálculos para que al cierre del primer semestre el 80% del arroz que se recibe en esta industria se logre secar con cascarilla”. Ejemplificó que ya se trabaja en Sancti Spíritus, Pinar del Río y Granma.
También se instalan módulos fotovoltaicos en infraestructuras productivas, y se han aprobado créditos bancarios que eximen del pago de impuestos a quienes inviertan en cambio de matriz energética. “Rstamos trabajando también en la instalación de bombas para el riego con paneles solares. En Aguada de Pasajeros (Cienfuegos) y Matanzas ya hemos instalado más de mil pozos con bombas sumergibles con paneles solares”, informó.
Otra línea estratégica es la producción cooperada. Linares Morell anunció que ya se han firmado 15 contratos de producción cooperada con MIPYMES y tres contratos de servicios productivos con formas de gestión estatal.
En Villa Clara, detalló, existen contratos de producción agrícola y de servicio, y se trabaja en formalizar una empresa mixta que llegue hasta la industria.
Además, se han suscrito 61 contratos de producción cooperada con productores de avanzada, abarcando unas 10 000 hectáreas. Empresas como “Ruta Invasora” (Camagüey) y “Fernando Echenique” (Granma) sobresalen en esta modalidad, “preparando el escenario para los contratos de empresas mixtas con los productores no estatales”.
El directivo no ocultó el impacto del bloqueo en la agricultura: “El bloqueo ha impactado en el caso de la aviación agrícola. Los vuelos están paralizados”. Ante la imposibilidad de fertilizar desde el aire, los productores han creado brigadas de siembra manual y fertilización.
“Son tareas duras, difíciles, pero las hemos tomado como una alternativa ante el déficit de la aviación agrícola. Empresas como Pinar del Río, Camagüey, Sancti Spíritus y Granma han sustituido el 100% de la aviación en estas condiciones”, afirmó.
Finalmente, Linares Morell dijo que la producción arrocera participa en los sistemas alimentarios locales, y reiteró que, pese a las dificultades, “hay mucho trabajo que proponer” y que los resultados de los productores están a la vista.
Comentario HHC:
Plan de Acción
1. En el orden productivo y de cultivos:
2. En el orden energético y tecnológico:
3. En el orden de los insumos y la logística:
4. En el orden organizativo y de cooperación:
Comisión Organizadora del próximo congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) convocó para una Jornada Nacional de Trabajo Voluntario-otra más ➕️-, como saludo al Día de las Madres, para contribuir a la producción de alimentos , lo cual, tal como he expresado en otras ocasiones, no garantiza la seguridad y soberanía alimentaria, aún cuando se insista en ello, a pesar de que en julio de 1963, el icónico dirigente obrero Lázaro Peña González expresó al Che , pionero del trabajo voluntario en Cuba, su preocupación "que con el trabajo voluntario se estuviera tapando deficiencias propias de las fábricas " - en este caso del sector agrícola- ,requerido de un nuevo modelo, postergado durante años.
Volver una y otra vez a la socorrida fórmula , más ➕️ bien fruto de coyunturas políticas y economico-sociales, enfocadas en querer mostrar una idea de movimiento, cuando en realidad se está detenido en el tiempo, no olvidar que "hasta el año 2006 fueron frecuentes las que pudieran denominarse gestas faraonicas ", las cuales "se caracterizaron por el gigantismo operacional, y este último estuvo acompañado por inconmensurables movilizaciones de trabajo voluntario, y la "magnitud " de tales gestas "implicó elevados costos, en ocasiones ignorados ".
Un ejemplo fehaciente de cuando los problemas de fondo de la economía-como es el caso de la agricultura 🚜 y la producción de alimentos- se tratan de resolver con métodos y acciones signado por las coyunturas, está en el Cordón de La Habana, cuyo "plan recibió el apoyo de los trabajadores de toda la capital que le dedicaron miles de jornadas de trabajo voluntario durante años ". ¿ Qué pasó en la práctica? "Pasado un tiempo cesaron las noticias al respecto y no se publicaron trabajos alusivos a sus resultados ", y "en 1971 no se hablaba " de dicho cordón, iniciado en abril de 1967 como "un plan agrícola gigantesco " de 30 000 hectáreas para producir cítricos y otros frutales, así como café, entre otros rubros.
La #historiografiaeconomica nos revela también otras sombras dentro de estas gestas faraonicas, tal es el caso de la Brigada Invasora de Maquinaria Ernesto Che Guevara, iniciada en noviembre de 1967, para desbrosar "a gran escala de las infestaciones de malezas, principalmente del pertinaz marabu ". Pero "a más ➕️ de medio siglo de la gran batalla inicial, el marabu campeonato por sus respetos", según observación hecha por Raúl Castro Ruz en el discurso pronunciado en julio de 2007 en Camaguey. Entonces "el marabu cubría 1 139 000 ha ( hectáreas)", y en marzo de 2011 "se había limpiado 100 000 ha en toda la nación de manera que " en esos momentos quedaban "más de 1 millón de ha infestadas e inutilizadas".
Ver en el trabajo voluntario como una vía para impulsar la producción de alimentos, cuando hay problemas de fondo por resolver en el sector agropecuario, es apelar al efectismo político, cuando lo urgente está, por ejemplo, en que se concrete y se haga tangible, mediante resultados apreciables en el mercado y en el consumo ., la realización de la propiedad en el campo, la cual permita que el productor tome sus propias decisiones: nichos de mercados ; precios; que se va a producir, etcétera. Para materializar esto último, hay que entrarle con la manga al codo y tomar el toro por los cuernos , para implantar un nuevo modelo agrícola , que ofrezca comida constante y sonante, en cantidades suficientes, y con la requerida calidad, para satisfacer la demanda.
Lo anterior habrá que lograrlo en un contexto en extremo adverso, ya que la producción agropecuaria cayó un 35% entre 2019 y 2023, y en este último año se dejaron de producir alrededor de 238 000 toneladas de viandas y más ➕️ de 171 000 toneladas de hortalizas y miles de toneladas de frutas. En 2023, la mayoría de las producciones no alcanzaron los volúmenes planificados, y la demanda de la población, el consumo social y la industria quedó insatisfecha. El desvío de recursos y producciones pesó en tan negativo resultado. Pero el descenso de la disponibilidad de alimentos, antecede al citado quinquenio, pues el comportamiento de la producción entre 2016 y 2018 mostró inestabilidades, y un franco deterioro se apreció en 2019.
¿ Qué jornada de trabajo voluntario por mucha masividad que tenga y entusiasmo que se le endilgue , mediante la propaganda política , a través de los medios de comunicación y de las diferentes plataformas digitales , puede resolver la inseguridad alimentaria prevaleciente, en términos de energía y proteínas, si estos últimos mermaron entre 2016 y 2019 en un 10 y 12 %, respectivamente? ¿ Cuáles no serán los valores de ambos indicadores actualmente, cuando el país vive en un entorno creciente de inseguridad alimentaria?
Con jugadas de engaño, net por medio , se puede sorprender a los bloqueadores en un momento determinado de un partido de voleibol, pero ningún equipo por muy versátil y competitivo que resulte, gana un juego basando su estrategia en el empleo sistemático de un ardid, cuyo éxito depende del factor sorpresa, y para contrarrestar éste el contrario también se prepara. Constituye un craso error, repetir una y otra vez la misma fórmula, cuando el éxito del partido requiere presión sistemática; coherencia; aplicación de variables diversas; y hacer los cambios de jugador@s en el momento oportuno del juego. Algo similar sucede con la producción de alimentos, máxime cuando el surco, reporta por años tantos entuertos y deficits de diferente índole, perdiendo un partido tras otro , cuando diariamente se enfrenta a la mesa de los ciudadanos. ¿ Desde la banca, similar a como ocurre en el voleibol, quienes dirigen el Gobierno, el Estado y la agricultura 🚜 no son capaces de captar las señales del mercado, en un partido decisivo, de vida 💛 o muerte, de aquí y ahora?
Fuentes consultadas
■ Juan M. Ferran Oliva: Cuba año 2025. Premio Casa de las Américas 2015, Ensayo histórico-social.
■ Angel Arcos Bergnes: Evocando al Che. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2007.
■ Archivo personal
#PresidenciaDeLaRepublica
#PrimerMinistro
#ConsejoDeMinistros
#MinisterioDeLaAgricultura
#CentralDeTrabajadoresDeCuba
Por Jorge Rodríguez Hernández ☆
Ha transcurrido más ➕️ de una década de aquel hecho.
Realizaba cobertura periodística en la Sociedad Económica Amigos del País, donde tenía lugar un evento sobre soberanía y seguridad alimentaria. Se anunció el inicio de las conclusiones de dicho evento, cuando una de los asistentes al mismo solicitó la palabra. Al concederle la misma, comenzó diciendo, más ➕️ o menos ➖️ así: no puedo irme de aquí y tragarme esta píldora 💊 amarga: como es posible que Cuba importe semillas de frijol, desde Brasil, como se expresó aquí, si en el instituto de investigación donde trabajé durante años, hasta mi jubilación, hay validadas varios tipos de semillas del grano de diferentes variedades.
Lo expresado por aquella profesional, quien hasta entonces no había pronunciado palabra alguna, fue como iniciar dicho evento nuevamente . De ahí que no resulte ocioso dedicar algunas líneas al tema de las semillas, cuando Cuba se encuentra en franca inseguridad alimentaria, agudizada por el bloqueo, si, pero también por causas inherentes a erradas políticas agrícolas aplicadas por las maximas autoridades del país, durante años.
El Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales (INIVIT) propició el nacimiento y validación de más ➕️ del 70 % de las viandas que se siembran en Cuba, donde se conserva en bancos de germoplasma en formas de semillas y esporas, la mayor cantidad de clones (340) de plátano 🍌 fruta y vianda de América Latina, y el tercero de boniato de la región, con 650 variedades. Atesora el tercero de yuca en el continente, y uno de los primeros del mundo de variedades de malanga y ñame. ( Juventud Rebelde: junio 2012)
A propósito de la yuca, Frank Castañeda Santana, presidente del Grupo Empresarial Agrícola, expresó: "Hoy tenemos 90 000 hectáreas de yuca , pero para qué porciento de población, cuántas variedades, esas cuestiones deben ser permanentes en nuestros análisis ".(Ramos López: Granma: marzo 2022). Esto último no sólo sucede con esta vianda, sino con la mayoría de los cultivos. Los estudios de este carácter y de otra índole están ausentes del mercado agrícola cubano.
En los últimos 100 años el 50% de los incrementos de los rendimientos han estado asociados a la simiente y a la variedad. Cuba cuenta con tecnologías de sistemas de propagación acelerada de semillas, que de lograr explotar las actuales potencialidades del país pudieran llegar a 40 millones.
Cuba reporta una alta dependencia de la importación de alimentos, incluyendo semillas, con cifras que oscilan entre el 65-70%. El sistema agrícola cuenta con alrededor de 400 000 productores, y el 60% de los 10 millones de hectáreas de tierra existentes en el país, resultan cultivables.
A veces me pregunto, reiteradamente, cómo es posible que un país que cuente con 40 instituciones científicas, dedicadas a la investigación de ciencia y tecnica, aplicadas a la agricultura , como institutos, estaciones experimentales, tenga una deuda tan abultada e inconmensurable con la producción de alimentos suficientes, para satisfacer la demanda.
En cuanto al frijol, a tenor de la referida historia, sigue sin " cuajar" las producciones, a pesar de que como promedio cada habitante consume 23 kilogramos de leguminosa, anualmente, según estimaciones. El país continúa importando frijol por millones de dólares- el costo de una tonelada en el mercado internacional puede ascender oscilar entre 1 200 -1 750 dólares- , gasto que se pudiera evitar si produjeran las 52 000 toneladas requeridas para sustituir dicha erogacion monetaria , y el peso productivo mayor corre a cargo del sector cooperativo con alrededor del 93% del total de la cosecha.
El país cuenta con más ➕️ de 50 000 productores de frijol en diferentes formas productivas, con rendimientos medios de 1,5 tonelada por hectárea, aunque en Matanzas, uno de los principales polos productivos del país, mediante el manejo agroecologico se ha logrado alcanzar hasta 2,8 toneladas por hectárea.
En los últimos 30 años, el precio del frijol - la libra- ha crecido exponencialmente, de entre 4 y 25 pesos( CUP)en la crisis de los 90 del pasado siglo XX, pasando por cotizaciones entre 80 y 120 pesos (CUP) en los albores del primer lustro de la tercera década de la actual centuria, hasta llegar a cotas 200 y 250 pesos ( CUP), y así alcanzar los 450 CUP, en periodo más ➕️ reciente.
☆ Periodista investigador, especializado en temas económicos y sociales.