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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

jueves, 13 de diciembre de 2018

El pilar macroeconómico más endeble del modelo cubano: ¿qué hará el plan de 2019 con la inversión?


Por Pedro Monreal
13 de diciembre de 2018

Los obstáculos al crecimiento económico en Cuba pueden ser abordados desde distintos ángulos, siendo uno de ellos el enfoque que toma en cuenta cuatro principales componentes macroeconómicos: consumo de gobierno, consumo de hogares, inversión y exportaciones netas.

He mencionado el crecimiento en primer lugar para fijar, desde el inicio, la centralidad del mismo en el proceso de desarrollo nacional, un tema que a veces parecería abordarse de manera ambigua en algunos discursos sobre la actual reforma del modelo económico cubano.

Naturalmente, el crecimiento no basta por sí solo para alcanzar el desarrollo pues este tiene otros importantes componentes, incluyendo los no económicos. Sin embargo, no debería existir confusión alguna respecto a que sin tasas de crecimiento sostenidas del Producto Interno Bruto (PIB) en un rango del 5 a 7% anuales, el país no se moverá hacia el desarrollo.

Lo anterior no expresa solamente un criterio individual. Es lo que pudiera entenderse también como una posición oficial que ha sido mencionada de manera reiterada por dirigentes estatales y del Partido Comunista de Cuba (PCC).

El tema particular que brevemente abordamos aquí es la visible incapacidad del actual modelo económico para lograr que la inversión funcione como un sólido pilar del proceso de crecimiento y de desarrollo, lo cual lleva a considerar al menos tres preguntas:
  • ¿Es razonable asumir que el peso relativo de la inversión en el PIB, que parece haberse estabilizado en un bajo nivel que es incompatible con el desarrollo, se “auto-corregirá”, o es que se necesitaría algún tipo de acción planificada “fuerte” de la cual todavía no se estaría hablando?
  • ¿Qué se supone que debería hacer el próximo plan nacional de la economía 2019 en relación con las magnitudes relativas y absolutas de la inversión?
  • ¿Existe alguna incompatibilidad entre el actual patrón sectorial de la inversión y el proceso de desarrollo nacional?
Obviamente, no se intenta responder aquí estas preguntas. El propósito de esta nota es mucho más modesto: tratar de estimular una reflexión acerca de si las interrogantes que actualmente se hacen de manera pública sobre la inversión nacional son las preguntas correctas.

Los temas que parecen estar ocupando hoy la atención oficial son los relativos al cumplimiento de los cronogramas del proceso inversionista y la recuperación del monto de la inversión a partir del rendimiento de los proyectos ejecutados.
Sin duda son dos cuestiones relevantes, pero ¿son estas más importantes que las tres preguntas anteriormente enunciadas?

¿Un “techo de vuelo” de 16%?

Dos muy calificadas economistas cubanas – Vilma Hidalgo de los Santos y Yordanka Cribeiro Díaz-  realizaron un ejercicio de modelación en el que se expone que para alcanzar un crecimiento económico anual del 6% se necesita una tasa de inversión de 27,5% del PIB. (1)

No conozco otro trabajo publicado por especialistas donde se cuestione ese planteamiento ni tampoco he identificado refutación alguna del mismo por parte de funcionarios cubanos.

El estimado del 27,5% del PIB está expresado en cálculos basados en las series de Cuentas Nacionales a precios constantes de 1997, lo cual equivaldría aproximadamente a 18,2% del PIB para el caso de cálculos a precios corrientes. (2) Aplicando ese último porciento al valor del PIB de 2017 a precios corrientes (96851 millones de pesos), el monto aproximado de la inversión que sería necesaria se eleva a 17627 millones de pesos.

Tomando en cuenta que el monto de inversión real en 2017 fue de 9936 millones de pesos, entonces la brecha de inversión en 2017 habría sido de unos 7690 millones de pesos, a precios corrientes. (3)

Expresado con otra medida: la brecha de inversión para ese año equivaldría al 11,9% del PIB (a precios constantes de 1997). (4)
¿Es plausible asumir que el modelo económico actual –incluyendo las recientes modificaciones- tendría la capacidad para cerrar una brecha de inversión tan grande?
No es posible ofrecer una respuesta concluyente, pero las estadísticas oficiales no permiten ser optimistas.

La trayectoria de la inversión desde 2005 indica claramente la existencia de una especie de techo de la tasa de inversión que parece ubicarse en un 16%. En realidad, solamente en tres ocasiones la tasa de inversión se ha aproximado al 16%, pero sin alcanzar tal cifra (2008, 2016 y 2017). En el Gráfico 1 la brecha se representa con el área de color naranja.






Mucho se habla acerca de la inversión extranjera, pero es necesario poner en perspectiva la cifra de 2500 millones anuales que frecuentemente se menciona como meta. Asumiendo que no se tratase simplemente de inversión “comprometida”, sino de inversión extranjera efectivamente realizada cada año, que es la que verdaderamente interesa a los efectos de las cuentas nacionales, ello representaría algo menos de la tercera parte de la brecha de inversión total estimada en 2017.

¿De dónde provendrían los recursos para “cerrar” los restantes dos tercios de la brecha, en condiciones de restricciones financieras internacionales y dada la manifiesta decisión estatal de no incrementar el endeudamiento externo?

Para decirlo claramente, se necesitaría dar un “salto” de inversión algo mayor al 10% del PIB. Es el tipo de reto de política económica que normalmente no se resuelve sin una modificación relativamente radical del modelo económico.

Hasta donde conozco, todavía no ha sido proporcionada oficialmente una respuesta convincente de manera pública acerca de cómo se planificaría el tipo de “salto” que sería necesario.


En principio, la fuente principal pudiera ser un incremento notable del crecimiento económico que permitiese acrecentar el potencial de ahorro nacional que estuviese disponible para invertir, pero ese es el tipo de posible solución que no basta con enunciar de manera general porque en esa materia lo que realmente importan son los detalles.


Las magnitudes relativas y absolutas de la inversión: ¿serán informadas en el plan 2019?

Las magnitudes relativas y absolutas de la inversión para el próximo año son cifras que todavía no se conocen. Esperemos que el anuncio del plan 2019 arroje alguna luz sobre el tema.

El problema es que sin detalles sobre esas magnitudes –y su reflejo en el Presupuesto Nacional- no sería posible aspirar a dotar de credibilidad el plan 2019, desde una perspectiva de su posible funcionamiento como punto de partida para la dinamización progresiva del crecimiento económico nacional.

La razón no es difícil de entender pues, aunque no abordemos aquí las complejas relaciones de causalidad que existen entre inversión y PIB, es un hecho que el patrón de relación que se ha observado en Cuba en los últimos doce años para los que se dispone de estadísticas completas (2005- 2017), entre el crecimiento anual de la inversión y el incremento del PIB indica una clara correspondencia positiva entre ambos indicadores, como se ilustra en el Gráfico 2.



El gráfico presenta en forma de columnas el monto absoluto (en millones de pesos) de cuatro componentes del PIB : formacion bruta de capital (inversión), consumo del gobierno, consumo de hogares y exportaciones netas. Se ha representado, en una forma de linea de color rojo,  las tasas de crecimiento del PIB.

Se destacan tres observaciones simples del gráfico:
  • La marcada tendencia hacia la reducción del crecimiento económico que tuvo lugar en la segunda mitad de la década pasada y la tendencia posterior hacia la “estabilización” del crecimiento en niveles que –con la uúnica excepción de 2015- no han logrado superar el 3%.
  • La notable variabilidad anual del crecimiento de cada uno de los cuatro componentes del crecimiento del PIB y las diferencias observables entre las dinámicas de los cuatro indicadores. En general, el principal apoyo del crecimiento –sobre todo a partir de 2010- ha sido el consumo de hogares. Ese ha sido también el componente relativamente más estable. Con la excepción de 2008, el consumo de hogares no ha decrecido anualmente. El consumo del gobierno no ha registrado, desde 2010, incrementos notables y se ha ubicado en varias ocasiones en la zona de decrecimiento. Las exportaciones netas han sido, por amplio margen, el componente de mayor variabilidad y desde 2013 prácticamente han contribuido muy poco al crecimiento del PIB.
  • La inversión ha sido igualmente un componente que exhibe variaciones, pero a diferencia de las exportaciones netas, la inversión muestra una regularidad hacia el crecimiento anual, solamente con tres excepciones (2009, 2010 y 2014), aunque el único decrecimiento importante de la inversión fue el que tuvo lugar en 2009. De hecho, la inversión es, después del consumo de hogares, el componente que menos decrecimientos ha tenido. En dos momentos recientes -2015 y 2016- en los que se registraron decrecimientos anuales de las exportaciones netas y prácticamente no se produjo ninguna variación del consumo del gobierno, el crecimiento de la inversión complementó de manera decisiva el crecimiento del consumo de hogares para hacer posible el crecimiento del PIB.
Este último punto es importante porque en condiciones de contracción de las exportaciones netas –como parece que pudiera ocurrir en 2019- la inversión pudiera ser el único factor con suficiente capacidad de variación rápida que pudiera compensar una reducción de las importaciones netas. El Gráfico 3 permite visualizar lo que pudiera ser un límite importante del crecimiento en los próximos años, en caso de que no lograse asegurarse un crecimiento anual de la inversión en un contexto de eventuales reducciones de las exportaciones netas.




FUENTE: ONEI, ANUARIO ESTADÍSTICO DE CUBA. VARIOS AÑOS (2010. 2013 Y 2017).  “TABLA 5.3 – OFERTA Y DEMANDA GLOBAL – A PRECIOS CONSTANTES”.

Pueden observarse claramente, de nuevo, dos características anteriormente enunciadas: en el largo plazo el crecimiento del PIB se ha apoyado principalmente en el incremento del consumo de hogares, y en años recientes el crecimiento de la inversión ha compensado la reducción del nivel de las exportaciones netas.

Estas dos observaciones que se refieren a los montos absolutos han tenido un efecto interesante en la medición relativa de ambos indicadores. Por una parte, el consumo de hogares ha dado un “salto” de aproximadamente 8 puntos porcentuales del PIB, desde el 50,4% que tuvo en 2008 hasta el 58,6% registrado en 2017, habiendo crecido su peso en el PIB de manera constante desde 2012.

Por otra parte, la inversión también ha crecido, pero el incremento de su participación en el PIB ha sido mucho menor, con un “salto” limitado a un 3,3% en relación con el nivel más bajo del período (12,3% en 2010). Adicionalmente, el peso porcentual de la inversión en el PIB no ha estado creciendo en fechas recientes, manteniéndose por debajo de 16%.


Gráfico 4

Fuente: ONEI, Anuario Estadístico de Cuba. Varios años (2010. 2013 y 2017).  “Tabla 5.3 – Oferta y Demanda Global – A precios constantes”.

La consideración del peso relativo de esos indicadores pudiera tener utilidad para discutir los límites del proceso de crecimiento en los marcos del modelo actual.

Es problemático asumir que la brecha de inversión comience a “cerrarse”, tal y como se requiere para incrementar la tasa de crecimiento, si no se reduce el peso relativo que hoy tiene el consumo de hogares.

Para que no existan dudas, lo anterior no se refiere a una reducción absoluta del monto del consumo de hogares sino al eventual proceso de reducción de su peso relativo en el PIB.

Dada la estabilidad relativa del peso porcentual del consumo de gobierno en los últimos cinco años (con niveles entre 23% y 25% del PIB) y de la acelerada contracción del peso de las exportaciones netas, las cuales fueron desde casi el 9% al 2,6% en apenas cinco años, no es razonable asumir que un posible “salto” en el peso relativo de la inversión (que debería ir desde 15.6% actual al 27,5%) no se refleje en una reducción simultánea del peso relativo del consumo de hogares en el PIB.

No queda claro cómo se produciría tal proceso. Precisamente se supone que el plan de 2019 deba informar acerca de ese tipo de dinámica.

El actual patrón sectorial de la inversión: ¿Es eficaz para el proceso de desarrollo nacional?

La información divulgada hasta el momento parece indicar que no debería pensarse que en un contexto de tensiones financieras –incluyendo las derivadas del reforzamiento del bloqueo de EE.UU- y dada la decisión de no incrementar el endeudamiento externo, la inversión pudiera funcionar en 2019 como un factor importante para el crecimiento. Es muy difícil modificar significativamente esas circunstancias en el corto plazo.

No obstante, debería considerarse en el plan anual de 2019 la manera en que opera la inversión actual y la previsible en ese año como parte del proceso de más largo plazo de modificación de la estructura económica del país.

Uno de los pocos aspectos conocidos hasta ahora de la preparación del plan se refiere al objetivo de potenciar la utilización de las reservas internas, incluyendo el uso de las capacidades de la industria nacional para sustituir importaciones.
Es un objetivo racional, pero su materialización es mucho más complicada de lo que parece estar comunicándose. Por lo menos hay dos grandes obstáculos que deberían ser considerados y explicados en el plan de 2019:
  • ¿De qué manera, exactamente, pudiera abordarse realistamente un amplio programa de sustitución de importaciones en 2019 con una tasa de cambio oficial como la actual que, precisamente, entorpece la sustitución de importaciones? Este es un tema que ya hemos abordado en varias ocasiones.
  • ¿De qué manera, exactamente, pudieran reactivarse sin un monto considerable de inversión una industria nacional y un sector agropecuario que, en no pocas actividades, cuentan con un alto nivel de descapitalización y de obsolescencia a lo que habría que agregar una infraestructura insuficientemente desarrollada para poder aprovechar las capacidades nacionales?
En relación con esta última pregunta pudiera tener utilidad revisar algunos datos relativos al actual patrón de inversión sectorial.
Una dificultad primaria para poder entender el eventual impacto de la inversión en la renovación de un sector agropecuario e industrial descapitalizado, radica en el excesivo peso relativo que tiene la inversión inmobiliaria en Cuba, que al concentrar el 31,8% de la inversión total del país, es –por muy amplio margen- el principal receptor de inversiones. (5)

Gráfico 5





Fuente: ONEI, Anuario Estadístico de Cuba. 2017. “Tabla 12.10 – Estructura de las inversiones por clase de actividad económica”.

¿Cómo pudiera aspirarse a producir alimentos nacionales baratos con un sector agropecuario que apenas recibe el 5% de la inversión total?

No he podido localizar datos abiertos sobre el nivel de utilización de capacidades de la industria, ni sobre su nivel de descapitalización y obsolescencia, pero tampoco he encontrado evidencia de que la industria nacional –incluyendo la azucarera- no necesitaría un nivel elevado de inversión para poder funcionar adecuadamente.  Es difícil pensar que la industria nacional pueda recapitalizarse para lanzarse “en grande” a sustituir importaciones cuando apenas recibe el 8% de la inversión nacional total.

La desproporción que existe entre la inversión inmobiliaria y la inversión en actividades de infraestructura básica es igualmente notable.

Gráfico 6



Fuente: ONEI, Anuario Estadístico de Cuba. 2017. “Tabla 12.10 – Estructura de las inversiones por clase de actividad económica”.

¿Es racional aspirar al desarrollo en un país como Cuba, que tiene serios problemas de viviendas, de gestión de aguas y de transporte público, si la inversión en esos sectores se mantiene a niveles que apenas superan el 10% del gasto total de inversión?

Finalmente, la discordancia entre la inversión inmobiliaria y la inversión en servicios sociales y en el desarrollo científico técnico resulta difícil de entender.

¿Puede Cuba aspirar a mantener en el largo plazo sus excelentes indicadores de salud dedicándole el 2% de la inversión nacional a las actividades de salud pública y asistencia social? Es decir, quince veces menos de lo que se destina a la inversión inmobiliaria.

¿Es razonable planificar solamente el 1% de la inversión total en educación en un mundo donde la calificación es cada vez mas importante?

¿Es compatible con la actualización del modelo cubano y con el propio proceso de desarrollo una inversión inferior al 1% en ciencia e innovación tecnológica?

Gráfico 7




Fuente: ONEI, Anuario Estadístico de Cuba. 2017. “Tabla 12.10 – Estructura de las inversiones por clase de actividad económica”.

Conclusiones

La presentación de un plan anual de la economía nacional es un evento político, no técnico, que puede hacerse de distintas maneras. Una posible opción pudiera consistir en utilizar una narrativa general que contraste las aspiraciones con las limitaciones que impone la realidad, pero eso no sería suficiente para entender los procesos que permitirían materializar las propuestas contenidas en el plan.

Ningún funcionario tiene la posibilidad de asegurar de antemano el cumplimiento de un plan, pero, en cambio, el funcionario sí dispone de un margen de maniobra amplio para comunicar públicamente el plan con efectividad.

¿De qué manera el plan pudiera convertirse en un mecanismo atractivo de comunicación que fuese políticamente movilizador –un plan de todos- si su presentación se limitase a ser demasiado general y si lo que se comunica pudiera crear una sensación de que “eso ya lo he escuchado antes”?

Un plan anual no debe restringirse a los eventos previstos en un año, sino que debe incluir la posible función de esos eventos en el proceso mayor de reforma del modelo y en ese sentido, la inversión es un componente fundamental.

La inversión es el mecanismo que permite modificar la estructura de la economía nacional y con ello las relaciones sociales. Es precisamente el cambio de estructura –material y social- el eje central de la reforma del modelo que permitiría hacer avanzar a Cuba hacia el desarrollo.

La inversión en una infraestructura moderna hará posible mejorar directamente la producción. La inversión en educación es lo que permite contar con la fuerza laboral calificada que demanda la gestión de un nivel superior de complejidad productiva. La inversión en la producción agropecuaria es imprescindible para que la asimilación de la ciencia y la tecnología puedan asegurar una producción abundante y barata de alimentos nacionales. La inversión industrial es lo que garantiza la base material de la sustitución de importaciones. La inversión para expandir las capacidades de ciencia e innovación tecnológica es lo que garantiza la sostenibilidad económica y medioambiental del desarrollo.

No creo que exagero cuando digo que explicarle al ciudadano cubano el proceso de inversión pudiera ser una forma efectiva de construir apoyo a la reforma del modelo.

El ciudadano común entiende bien que el crecimiento de la inversión y del PIB no proporcionan por sí mismos garantía alguna de bienestar y estabilidad económica, pero igualmente entiende –por una cuestión de sentido común- de que en ausencia de esos factores ninguna promesa de desarrollo es creíble.

Las personas entienden más claramente el “esfuerzo” que hace un gobierno para mejorar sus vidas cuando se les presenta un plan que, sin entrar en complejidades técnicas, identifique “números” claves y plazos concretos. Informar que en un período determinado de tiempo la inversión en el sector de la construcción pasará a ser del “X” % del PIB al “2X” % del PIB tiende a concederle mayor credibilidad a un plan que incluya la construcción de viviendas, que cuando simplemente se enuncia que se “trabajará” o que se hará un “esfuerzo” para construir viviendas.

Eso es más efectivo que cuando la comunicación del plan se queda en una alusión superficial a grandes “líneas”.

A continuación, se identifican varias preguntas relativas a la inversión que considero que deberían ser abordadas en la presentación del plan de 2019, el cual insisto no debería limitarse a ser presentado como una “pieza suelta” con un enfoque “balancista” de corto plazo sino como parte de un proceso de más largo plazo, con un enfoque de desarrollo:
  • ¿Cuál es el peso estimado de la formación bruta de capital en el PIB en el plan 2019?
  • ¿Cuándo se estima que pudiera sobrepasarse la tasa de inversión del 16%?
  • ¿Pudiera alcanzarse una tasa de inversión de 20% hacia el año 2024?
  • ¿Cuáles serían los estimados de montos inversión total, clasificados por sus distintas fuentes?
  • ¿Cuándo se espera que el crecimiento del PIB pueda registrar de manera estable tasas anuales de 4%?
  • ¿Cuándo se espera que el crecimiento del PIB pueda registrar de manera estable tasas anuales de 6%?
  • ¿Cuál es el peso relativo de la inversión -en relación con la inversión total- que debe planificarse en 2019, 2020, 2021, 2022 y 2023 para las actividades agropecuarias e industriales, con el propósito de apoyar materialmente la sustitución de importaciones?
  • ¿Cuál es el peso relativo de la inversión -en relación con la inversión total- que debe planificarse en 2019, 2020, 2021, 2022 y 2023 para las actividades de infraestructura?
  • ¿Cuál es el peso relativo de la inversión -en relación con la inversión total- que debe planificarse en 2019, 2020, 2021, 2022 y 2023 para la construcción de viviendas?
  • ¿Cuál es el peso relativo de la inversión -en relación con la inversión total- que debe planificarse en 2019, 2020, 2021, 2022 y 2023 para la educación, la salud y asistencia social, y las actividades de ciencia e innovación tecnológica?
El plan debe comunicar el proceso de desarrollo y los datos sobre inversión son idóneos para facilitar esa comunicación. Se trata de una oportunidad que debe ser políticamente aprovechada.

Notas
1 Vilma Hidalgo de los Santos y Yordanka Cribeiro Díaz. “Estrategia de crecimiento y equilibrio macroeconómico en Cuba”. Economía y Desarrollo.  Vol.153, supl.1 La Habana, 2015. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0252-85842015000100003
2 Es una aproximación gruesa calculada mediante una simple “regla de tres” para los datos de las tasas formación bruta de capital a precios corrientes y a precios constantes de 2017.
3 ONEI, Anuario Estadístico de Cuba 2017. “Tabla 5.3 – Oferta y Demanda Global – A precios constantes”. http://www.one.cu/aec2017/05%20Cuentas%20Nacionales.pdf
4 Ibid.
5 En rigor, la estadística oficial se refiere a un indicador llamado “Servicio empresarial, actividades inmobiliarias y de alquiler”.  El nomenclador de actividades económicas que utiliza la Oficina Nacional de Estadísticas e Información de Cuba (ONEI) define los servicios empresariales e inmobiliarios como “las actividades de informática; de arquitectura, ingeniería y otras actividades técnicas; otras actividades empresariales; de inmobiliarias y el alquiler de maquinarias, equipos, etc. En esta sección el término “alquiler” incluye el arrendamiento a largo plazo. La maquinaria y el equipo pueden ser alquiladas con o sin mantenimiento”. ONEI. Nomenclador de Actividades Económicas (NAE). Ver sección “L”. http://www.one.cu/ryc/nocambian/nae/Seccion%20L.pdf



Cuba busca socios para prospección petrolera

La nación caribeña someterá a licitación entre inversores extranjeros áreas del Golfo de México y de tierra firme para la exploración y explotación de crudo.


SUCESOS Redacción IPS Cuba 13 diciembre, 2018


Una señal del agotamiento de pozos petroleros en Cuba es la disminución de la producción nacional en los últimos años.

Foto: Tomada de Oncuba

Autoridades del sector anunciaron que en abril de 2019 comenzarán las rondas de licitación de bloques para la exploración y explotación petrolera en su Zona Económica Exclusiva del Golfo de México. La operación, anunciada en La Habana durante la II Conferencia de Energía, Petróleo y Gas, busca atraer inversores extranjeros y ampliar la producción nacional de combustibles, en un momento de tensión energética y financiera.

El Jefe de Negocios del Grupo de Exploración y Producción de la Unión Cuba-Petróleo (Cupet), Jesús Marrero, informó que en una primera etapa se licitarán los 24 bloques ubicados en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del Golfo de México. Luego, dijo, se incluirán los bloques de tierra y aquellos vinculados con proyectos para incrementar la producción de petróleo.

Con estas rondas el país da continuidad a la presentación de la Cartera de Oportunidad de Negocios 2018-2019 en la pasada Feria Internacional de La Habana. De acuerdo con este documento, Cuba tiene un potencial de producción de 16 millones de barriles de petróleo crudo por año, que asciende a 22 millones de barriles si se le suma la producción equivalente potencial de gas.

En la II Conferencia de Energía, Petróleo y Gas, que sesionó del 4 al 7 de diciembre, se conoció que Cuba tiene 79 bloques disponibles para la exploración y producción de hidrocarburos y 9 se encuentran ya bajo contrato, distribuidos en tierra, en aguas someras y en la ZEE.

Marrero informó que en tierra dispondrán de contratos de exploración y producción, de mejoramiento productivo y proyectos no convencionales, mientras que para las aguas profundas y someras hay variantes de exploración y producción, y de servicios técnicos.

El grueso de la producción nacional se concentra en áreas cubanas del Golfo de México y en la costa norte desde La Habana a Varadero. Con la producción nacional de petróleo y gas, el país cubre actualmente alrededor del 48 por ciento de su demanda de energía.

Los costos de los procesos de exploración y de producción petrolera tienden a subir en Cuba porque los pozos construidos con ese objetivo son cada vez de mayor longitud y por tanto más caros. En los últimos años se ha observado cierto declive, además, en la producción nacional por los largos años de explotación de algunos yacimientos.


Jesús Marrero, directivo de la Unión Cuba-Petróleo, anunció el inicio en abril próximo de rondas de licitación de bloques en el mar para la exploración y explotación de petróleo. Foto: Tomada de Radio Habana Cuba

El jefe del Grupo de Exploración de Cupet, Osvaldo López, declaró que el país busca el descubrimiento de nuevos yacimientos o la recuperación de campos ya explotados, modalidad esta última de bajo riesgo que podría resultar atractiva para la inversión extranjera directa.

A las razones para acelerar estas rondas licitatorias se suma la fuerte reducción del suministro de petróleo de Venezuela a Cuba, que escalaba hace unos años a unos 115.000 barriles diarios en condiciones preferenciales de pago. Algunos analistas estiman que estas ventas pueden haber disminuido hasta 55.000 barriles por la crisis económica venezolana.

Al cierre del año pasado, el ministro de Economía de entonces, Ricardo Cabrisas, informó que la producción nacional de petróleo se había incumplido en 38.000toneladas y que la importación de combustibles había sido muy tensa, por segundo año consecutivo, con incumplimientos en las entregas y en el programa de arribos.

López dijo que el resultado exploratorio más importante en el último año es el descubrimiento de un pozo de 22,6 grados API (medida de densidad del petróleo) en una zona en donde todos los crudos tienen nueve o 10 grados API, o sea que son más densos.”Aunque aún no se declara la comercialidad del yacimiento, el hallazgo resulta alentador”, señaló.

A la Segunda Conferencia de Energía, Petróleo y Gas asistieron más de 20 entidades extranjeras, incluidas la canadiense Sherritt, la australiana Melbana y las chinas BGP y CNPC.(2018).

Cuba estima producir unas 50 mil toneladas de níquel y cobalto en 2018


En este artículo: Cuba, Economía, Industria, níquel
13 diciembre 2018 
Foto: Juan Pablo Carreras
Cuba estima lograr una producción de más de 50 mil toneladas de níquel y cobalto al cierre del presente año, informó Eder Manuel Oliveros Garcel, director del Grupo Empresarial Cubaniquel.
El directivo aseguró que la industria del níquel, una de las principales fuentes de ingresos del país caribeño, se enfrenta al reto de la eficiencia. Las empresas Moa Nickel S.A. “Pedro Soto Alba” y “Comandante Ernesto Che Guevara”, que ubican a la nación antillana entre los 10 primeros productores de níquel, requieren constantes inversiones para modernizarlas, como única manera de mantenerlas en explotación.
En la Empresa productora de Níquel y Cobalto “Comandante Ernesto Che Guevara”, con la entrada de nuevos equipos mineros se revitalizan las operaciones de extracción del mineral.
No obstante, otros de esos medios ya pactados, deben mejorar las operaciones como la carga en las minas. Según Yovani Aldana Espinosa, director de dicha industria, el restablecimiento de los caminos es prioridad, pues aún se evidencian las afectaciones de las lluvias de meses atrás.
Trabajadores de la “Che Guevara” laboran también en la construcción de tres grandes plazoletas para el depósito de mineral, a fin de poder enfrentar posibles afectaciones con las lluvias que son abundantes en esta época del año.
Actualmente se invierten unos 50 millones de pesos en mantenimientos a puntos vitales de esa industria. Las acciones se concentran en los hornos de reducción, los sistemas de captadores de polvo, para minimizar las pérdidas de mineral y afectaciones al medio ambiente. También se labora en los sedimentadores de lixiviación.
Desde el punto de vista energético, restablecen los indicadores, y sus obreros han trabajado en el mantenimiento al generador número tres, el más moderno de la planta “Che Guevara”.
Dicha empresa para este año tiene un plan de producción de unas 19 mil toneladas. Para lograrlo, la capacitación del personal es vital, de ahí que la Empresa de Servicios del Níquel (ESUNI) acelere sus acciones, pues la producción de níquel demanda de fuerza joven.
Las cotizaciones del níquel, que se usa para fabricación de acero, aleaciones especiales y artículos de alta demanda como baterías, teléfonos móviles, automóviles, superan hoy los 11 mil 200 dólares por tonelada; en tanto, las del cobalto, rondan los 55 mil dólares. Cuba exporta estos metales a China, Europa y Canadá.
La proyección inmediata de Cubaniquel va dirigida a buscar más eficiencia metalúrgica, reducir los costos y diversificar la producción.
(Con información de Ahora)

Servicios al cierre de 2018 y hacia 2019: De la bodega y las tiendas al agua y el transporte

Por: Deny Extremera San Martín, Ania Terrero

Calle de La Habana. Foto: Claudia Camps.
Temas que son parte de la vida cotidiana de los cubanos, y que van desde la bodega hasta las ventas en las tiendas en divisas, el abasto y la calidad del agua y el transporte fueron abordados en la Mesa Redonda de este miércoles, en la que intervinieron los ministros de Comercio Interior y de Transporte, Betsy Díaz Velázquez y Adel Yzquierdo; el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez, y directivos de las cadenas de tiendas Caribe y CIMEX.
Entre otros asistentes, en el estudio televisivo se encontraba Inés María Chapman Waugh, vicepresidenta de los Consejos de Estado y de Ministros.
La ministra de Comercio Interior abrió su exposición con el tema de la canasta básica, una de las áreas a cargo de ese ministerio junto a la venta de mercancías, la gastronomía, el comercio mayorista, la logística de almacenes, la política de protección al consumidor, la circulación mercantil minorista y los estudios de mercado para evaluar la demanda de la población.
Según datos presentados por Díaz Velázquez, la canasta básica normada -un programa que tiene una alta prioridad y tiene un seguimiento semanal desde los niveles de gobierno territoriales hasta el presidente del país-, es un programa que hoy alcanza a los 11 millones 130 525 consumidores registrados en el país y mueve 102 mil toneladas de productos mensualmente, que terminan en 13 mil establecimientos minoristas que venden la canasta (bodegas) y va desde puertos a almacenes mayoristas y luego a la red minorista.
Se trata, precisó, de un movimiento de 10 mil a 11 mil toneladas de productos por día, y “es constante, porque cuando concluye el trasiego de la canasta básica normada se incorporan lo productos de venta liberada y otros. No hay impasse en el ciclo de aprovisionamiento”.
“La canasta básica familiar abarca hoy a la población cubana, y tiene dos criterios de distribución: por grupos etarios y por zonas urbanas o rurales y el Plan Turquino. Como regla, durante este 2018 la canasta se ha cumplido, pero eso no quiere decir que no hayan existido desfasaje con algunos productos, incumplimientos de ciclos de entrega de productos.
“Se ha logrado mayor estabilidad en las entregas de granos, el arroz, el azúcar refino y crudo, el aceite, el café, pero durante el primer semestre hubo dificultades fundamentalmente con los combustibles domésticos, las pastas alimenticias. Se incumplen en determinados territorios los ciclos de productos cárnicos y lácteos. Se sustituyen cárnicos y lácteos por productos alternativos.
“Ha mejorado en el segundo semestre la situación, pero nos va quedando el problema del pollo: a veces no se cumple su ciclo de distribución y hay mermas elevadas del producto que afectan los niveles de consumo”.
Además de la distribución de la canasta básica, el MINCIN tiene varios programas sociales, de los cuales dio detalles la ministra:
-Entre los problemas priorizados están las dietas médicas, hoy el MINCIN asegura 1 millón 316 458 dietas médicas, de las que el 55% se corresponde con la diabetes mellitus. Hay dietas diferenciadas para las enfermedades crónicas de la infancia (11 578 menores de 0 a 18 años), según 21 patologías.
“Eso va desde un paquete de caramelos hasta miel, frutas en conserva, maicena… Hay sitios donde se ha logrado llevar esto hasta donde están los consumidores. Y hay municipios donde hay cinco o seis casos.
“A pesar de las indisciplinas y los problemas de calidad (todo esto lo hace la bodega), hay sensibilidad en estas vías, pues realmente esos productos llegan a la base de la red minorista y a los niños”.
-El MINCIN atiende el suplemento alimenticio para niños con bajo peso, que actualmente se entrega a 18 mil niños. “La atención diferenciada a los niños que tienen condiciones de bajo peso y al grupo etario de niños de 0 a 7 años nos ha permitido bajar los niveles de niños de bajo peso en el país” (de 67 535 niños en 2004 a 22 mil en 2014 y 18 mil en 2018).
-Entre los programas sociales también está la atención a pacientes encamados incontinentes o postrados (al cierre de noviembre se había atendido a 54 220). Reciben dos veces al año un módulo gratuito que incluye tela antiséptica, hule, toallas, jabones y otros recursos. “Hemos tenido problemas con el hule en el segundo semestre, porque se importa”.
-También se ha atendido a 96 mil pacientes incontinentes, un módulo distinto que se entrega a precios subsidiados.
-Se ha atendido a 26 010 casos críticos sociales, un programa financiado por el presupuesto del Estado. Se entregan artículos de primera necesidad, confecciones textiles, televisores, refrigeradores, licuadoras, aires acondicionados y otros artículos que se determinen como necesarios para esos casos, registrados por los consejos de la administración municipales y provinciales.
“Hasta la fecha, en términos de todo lo que hemos entregado, estamos en el orden de las 210 mil unidades, desde electrodomésticos hasta confecciones. Todo determinado por los trabajadores sociales”.
Hoy se atiende a 73 mil personas de la tercera edad. Al igual que las embarazadas, tienen una atención diferenciada a partir de la política de la dinámica demográfica, que busca estimular la natalidad.
-A las embarazadas se les asegura una canastilla que incluye perfumería, juguetes, biberones, confecciones textiles, colchones… Se trata de unas 2 500 embarazadas cada semana. “Hemos tenido dificultades con la entrega de cunas; hoy se priorizan los casos sociales, el Plan Turquino y cualquier otro caso que evalúe el Consejo de Administración”.
Obra en construcción. Foto: Claudia Camps.

Materiales de la construcción

En cuanto a los materiales de construcción, la ministra de Comercio Interior señaló que sobre las 343 tiendas de venta de materiales de la construcción hay quejas principalmente sobre indisciplinas e ilegalidades, y ventas de recursos a sobreprecio. Al respecto, precisó que se han hecho 120 acciones de control con la fiscalía, y hay 80 presuntos hechos delictivos en proceso penal y administrativo.
Hay también, agregó, insatisfacciones en la disponibilidad de materiales. Estas tiendas, explicó, surgieron para ofrecer materiales de la construcción de forma liberada a la población, pero hoy influyen en su oferta las afectaciones en el país por eventos meteorológicos como huracanes (los recursos se están protegiendo para los damnificados por esos eventos y para las 39 acciones constructivas que aprueban los consejos de la administración).
“Las personas llegan, existen los recursos pero no pueden ser adquiridos de forma liberada. Solo se vende liberado cuando está asegurado que quienes han recibido subsidios han comprado los recursos. Han faltado elementos de ventana, grifería, pinturas, muebles sanitarios, gray cerámica… Hay insatisfacciones porque no se pueden adquirir de manera liberada, y porque para los subsidiados no se han asegurado todos los recursos de forma oportuna”.
En cuanto al cemento, Díaz Velázquez dijo que se vendieron 38 mil toneladas más que lo previsto en el plan, pero ha habido inestabilidad y falta de presencia, y “la demanda sigue siendo el doble de lo que estamos vendiendo. Se ha regulado, a decisión de los territorios, a cinco o diez bolsas por comprador, pero eso no suele ser suficiente en acciones constructivas de mayor capacidad”.
“Este ha sido un punto crítico. Lo que hemos vendido por encima de lo planificado no ha dado respuesta a las necesidades de la población”.
Al abordar el comercio minorista, la ministra de Comercio Interior señaló que en esa área “trabajamos en integralidad con las cadenas de tiendas, y mantenemos un control diferenciado sobre 48 productos clasificados como de primera necesidad, agrupados en cuatro familias: productos alimenticios, los de aseo, los materiales de construcción y los medios de cocción.
“No hemos logrado estabilidad en los productos alimentaciones, en algunas fuentes de proteínas. De pollo se han vendido 12 mil toneladas más que en 2017, y cinco mil toneladas más de perros calientes, salchichas y picadillo, pero no hubo la misma cantidad de cerdo disponible hasta septiembre que la que tuvimos el pasado año.
“A esto se suma que sobre el minorismo -que junto al mercado interno es el complemento para la canasta básica- está además la presión de los trabajadores por cuenta propia, que deberían comprar en el mercado mayorista”, lo cual afecta los ciclos de reaprovisionamiento.
Acotó que “esto no quiere decir que no reconozcamos que hay momentos en que está el producto pero hay negligencia, como llegar a una tienda y que no esté codificado el producto, o que falte la factura”, y añadió que en cuanto a productos no alimenticios este año ha habido problemas de disponibilidad de frazadas de piso, pinturas, lejía y detergente líquido, aun habiendo detergente en polvo.
Dada la cercanía del fin de año, la ministra afirmó que “el primer compromiso es tener la canasta familiar normada antes del 27 de diciembre, de modo que podamos adelantar la venta en los últimos días del mes. Los niveles de productos son mayores que los del resto de los meses del año, de modo que haya una mayor oferta en toda la red de venta liberada. También será superior la disponibilidad de pollo y bebidas (alcohólicas y no alcohólicas). Habrá productos de ocasión y se van a asegurar más de cien mil cenas en los servicios de gastronomía”.
Además, están programadas más de 2 200 ferias, que ya se están celebrando en todos los municipios.

El fin de año en las cadenas de tiendas

Yamilet Álvarez Tejo, jefa del Departamento Comercial de la Cadena de Tiendas Caribe, informó en la Mesa Redonda, informó que la cadena está cumpliendo en estos días su plan de ingresos anual y creciendo significativamente en las ventas, lo cual conlleva un crecimiento en el nivel de aseguramiento de alimentos, electrodomésticos, productos de aseo y de ferretería.
Para esta campaña de fin de año, “hemos tratado de asegurar productos de alta demanda como el pollo en sus varios formatos, otros productos cárnicos, sobre todo derivados de la carne de res y algunos embutidos, quesos, pastas alimenticias, tomates en conserva, cervezas y otras bebidas alcohólicas, maltas y refrescos nacionales. Se podrá encontrar de forma estable en la red, porque lo hemos asegurado tanto por vía de importación como de producción nacional.
“Hay productos, que llamamos alegóricos porque se compran solo en esta campaña, como son los pavos, el pollo entero, aceitunas, aceite de oliva, panetones, manzanas, turrones… Se encuentran en los grandes mercados. Por supuesto, se generan picos de venta en las fechas cercanas al 24 de diciembre y el 31 de diciembre, por lo que exhortamos a comprar desde antes”.
También se han asegurado los 43 puntos de Western Union en las tiendas Caribe en el país, y están garantizados los fondos monetarios para que los clientes reciban sus remesas.
Se están realizando ferias comerciales y se ha incrementado el stock de las tiendas virtuales. “Hay diez tiendas en el país que ofrecen la modalidad de comercio electrónico”, dijo, y recordó que este miércoles se abrió el servicio de ventas a la población mediante el comercio electrónico en CUP, en una primera fase limitada al centro comercial de 5ta y 42, en la capital.
En cuanto a las frazadas de piso, explicó que los suministradores principales eran asiáticos. “Ahora hemos tenido que recurrir a otros proveedores, que son proveedores de otros tipos de productos; se están analizando determinadas ofertas y se está haciendo un nivel de gestión que próximamente estará en el mercado”.
Seguidamente, Gretchen Alfonso Pino, directora de Mercadotecnia y Desarrollo de CIMEX, señaló que durante 2018 ese grupo ha operado con las tensiones financieras con las que ha vivido el país y con la creciente demanda en el mercado, incluida la de productos de primera necesidad, lo que ha provocado determinados niveles de desabastecimiento, como es el caso de los desodorantes económicos, en este caso porque las entregas de la industria nacional no cubren las demandas del mercado.
“Eso implica salidas al mercado buscando estrategias de traer a Cuba rápidamente desodorantes que sirvan al cubano, que tengan precios económicos; estamos ordenando la contratación para tener más variantes, hemos hecho alianzas con productores nacionales que tienen capacidad de ampliar sus entradas de mercancías, sus garantías a nuestra red, lo que estaremos potenciando en diciembre y en el primer trimestre de 2019, complementado con las otras marcas que estamos habituados a tener en el mercado”.
Añadió que “CIMEX potencia los productos de primera necesidad, en alimento y aseo. Otras acciones de cara al fin de año están en asegurar los servicios, y no solo el abastecimiento, sino la calidad y el ambiente festivo que la familia cubana merece”.
Para los días de fin de año, CIMEX ha garantizado la operación de sus quince tiendas virtuales, “y estamos desarrollando con mucha fuerza la posibilidad de cerrar el ciclo de comercio electrónico desde nuestra pasarela de pago en el país. Tenemos a nuestro grupo de desarrolladores, Datacimex, trabajando mediante una apk nuestra para poner esto en funcionamiento durante el 2019”.
También se asegura el servicio en los puntos de Western Union en los establecimientos de CIMEX, más de 260, más los de Tiendas Caribe y los de CADECA.
No de cara a fin de año, sino como una estrategia de CIMEX, la cadena está desarrollando una ampliación de horarios en la red comercial. En las tiendas panamericanas, en los servicentros y el resto, “nuestra intención es llegar a 12 horas en todas nuestras tiendas, lo que iremos logrando paulatinamente porque se necesitan recursos materiales y humanos”.
Conductora para garantizar el agua. Foto: Otilio Rivero Delgado.

Abasto y calidad del agua

El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez, dijo en la Mesa Redonda que la situación hidrológica del país hoy es favorable. “De enero a noviembre la lluvia se ha comportado al 110%, o sea, por encima de la media histórica. Nuestros embalses acumulan el 76% de capacidad, lo que asegura que para 2019 la demanda que recibimos se pueda cubrir”.
Sin embargo, acotó, “es importante señalar que ese nivel de agua se debe a las lluvias intensas de abril y mayo con la tormenta subtropical Alberto, porque en los meses de enero a noviembre solo ha llovido por encima de la media histórica en enero, abril y mayo, y a partir de mayo, cuando empieza el período lluvioso, en todos los meses ha llovido por debajo de la media”.
Rodríguez explicó que desde 2012 el plan hidráulico nacional prevé inversiones y mantenimientos no solo de Recursos Hidráulicos, sino otros organismos de la Administración Central del Estado, todo dirigido a la administración y saneamiento del agua.
Según el presidente del INRH, desde 2015 a 2018 se han invertido más de 1 300 millones de pesos en inversiones relacionadas con recursos hidráulicos que tienen un impacto directo en el mejoramiento del abasto y saneamiento en cada una de las provincias del país.
“En el plan de 2018, a pesar de las dificultades financieras del país, a recursos hidráulicos se le ha dado prioridad y es por eso que en los últimos años los planes superan los 450 millones”, dijo.
“Si anteriormente el mayor porcentaje de financiamiento era de financiamiento central, ahora la mayor parte es con créditos externos blandos y con donativos, lo que habla del trabajo conjunto con los ministerios de Economía, de Finanzas, de Comercio Exterior y la Inversión extranjera, y de la prioridad que da el país a este sector”.
De este plan hidráulico -continuó-, “el mayor volumen de inversión se dedica a abasto y saneamiento del agua, los problemas más importantes que tiene la población. Otro programa importante es la hidrometría, para medir el agua, y que en la última etapa, por limitaciones de financiamiento en las importaciones, ha estado un poco detenido, pero a partir de 2019 se prevé la producción de metros contadores nacionalmente. El objetivo es mejorar la calidad del servicio tanto a empresas como a la población”.
Añadió que el plan de inversiones se cumple en sus indicadores financieros, “pero todavía tenemos insuficiencias en el plan de inversiones, dirigidas fundamentalmente al tape. En ocasiones excavamos para colocar las redes y conductoras, nos demoramos, y esto trae insatisfacciones en la población. En esto estamos trabajando en conjunto con el MICONS para suministro de asfalto y el hormigón necesarios”.
En cuanto a tecnología, el INRH está introduciendo algunas nuevas, entre ellas las cámaras de diagnóstico, que evitan las zanjas para buscar roturas y permiten detectar los problemas y solo sustituir los tramos con problemas.
“Hemos adquirido tecnología para, con topos, poder rehabilitar sin tenerlo que hacer a zanja abierta, y otra  técnica para reparar conductoras con resina; también robot fresadores porque en algunos sitios las raíces obstruyen las líneas y con esos robots no tenemos que resolverlo a zanja abierta. Hemos adquirido también un camión de bacheo para terminar los trabajos, y equipos (autos) eléctricos para disminuir emisiones contaminantes”.
Actualmente “tenemos 83 plantas potabilizadores de agua a nivel nacional, y algunas están en condición de regular a mal estado. Hoy estamos produciendo aditamentos en el país, necesarios para estas plantas, y la zeolita necesaria para ir sustituyendo el material filtrante, así como carbón activado”.
Hoy hay insatisfacciones de la población con salideros, la calidad de arreglos de salideros, y los ciclos de abasto que son muy largos en algunas partes del país y cabeceras de provincias como Pinar del Río, Cienfuegos o territorios como Urbano Noris (Holguín), Songo-La Maya (Santiago de Cuba), apuntó Rodríguez.
Para 2019, el plan del INRH “es fuerte, de más de 450 millones de pesos. Vamos a seguir trabajando en las principales 17 ciudades que hoy trabajamos, y en obras como los trasvases, que son estratégicos. Al cierre de este año, con lo que se ha hecho en los trasvases, vamos a tener alrededor de cuatro mil hectáreas con sistema de riego para mejorar la producción de alimentos y la producción azucarera”.
Nuevos ómnibus híbridos cicularán por las calles de La Habana. Foto: Hitchan Powell.

Nuevas capacidades en el transporte

Adel Yzquierdo, ministro de Transporte, afirmó en la Mesa Redonda de este miércoles que desde 2017 se viene reservando pasaje para final del año, para que no haya saturación en sitios de reservación. “Este año ya se han reservado 600 mil capacidades para diciembre”, precisó.
A partir del 10 de diciembre hay 16 mil capacidades adicionales en Ómnibus Nacionales y 20 mil más para comercializarlas a partir del día 20.
Igualmente, añadió, “vamos a garantizar el movimiento de más de 20 mil colaboradores que llegan o salen del país, y 39 mil capacidades para transportaciones masivas de vacaciones de fin de año de varios organismos.  Además, garantizamos más de 26 mil capacidades a la Isla de la Juventud este mes: hay dos catamaranes trabajando normalmente, y otro preparado para el día 24 si hay necesidad”.
Por ferrocarril vamos a transportar en diciembre a 35 mil personasy los aviones ya los estamos recuperando. Ya tenemos seis vuelos semanales a Holguín y Santiago de Cuba, dos diarios a la Isla de la Juventud, uno a Camagüey, dos semanales a Baracoa, dos semanales a Guantánamo… En total, más de 20 mil personas se moverán en diciembre por vía aérea”.
Estamos hablando de más de un millón de pasajeros que se mueven en viajes de ida y vuelta durante diciembre. A ello se une el transporte de carga, incluido el de la canasta básica y el de la caña que se exporta, combustibles y otros recursos”, destacó.
Recordó, además, que “movemos 100 mil campistas cada año. Solo en La Habana se mueven diariamente 1 500 niños de la enseñanza especial”.
Además, “para 2019 vamos a restablecer un tren cada dos días a Santiago de Cuba. En marzo o abril se embarcan 80 coches desde China, a medio millón de dólares cada uno. A Guantánamo será cada tres días, con el doble de coches, y a Bayamo y a Holguín cada tres días, con el doble de movimiento actual”.
El ministro de Transporte precisó que en La Habana se incorporan 400 microbuses. “Hoy hay 248 taxis en ruta libre, 18 taxis ruteros y 267 taxis de alto confort. En enero deben llegar a la capital 50 ómnibus articulados y 40 rígidos, que son híbridos (usan combustible y electricidad). Para Santiago de Cuba vienen diez ómnibus articulados. Un ómnibus articulado cuesta 160 mil euros, y uno rígido está alrededor de los cien mil. Los 300 ómnibus Diana para provincias de este año se cumplirán. Y en 2018 llegamos a 800 triciclos en provincias”.
Para 2019 se ha aprobado un programa ferroviario de varios millones de dólares “para que los trenes corran a mayor velocidad, con líneas reparadas y mejor señalización. Eso está priorizado y aprobado por el país”.
“Este tipo de transporte es el mejor para el transporte de pasajeros, mientras que para la carga es mejor el marítimo. Ya estamos estudiando inversiones en barcos y puertos”.
El ministro de Transporte agregó que “tenemos firmados más de 486 talleres en el país para dar servicio a gobiernos y al Ministerio de Transporte. Están funcionando 356. Son más de 120 mil vehículos que se atienden, para los que en 2018 se invirtieron 70 millones de dólares en piezas de repuesto”.
También, recordó el ministro, están los talleres para dar servicio a trabajadores por cuenta propia. “Para estos talleres se han invertido más de diez millones de dólares en equipamiento.
“Y comenzamos con las universidades para hacer los procesos tecnológicos de calidad y que los estudiantes de cuarto y quinto años diseñen estos procesos, de modo que le sirvan de prácticas y nos ayuden a nosotros”.
También se asegura la transportación de estudiantes de varias universidades, entre ellas las de La Habana, Camagüey, Santiago de Cuba… “Son miles de personas que se mueven, que antes de movían por sus medios, como podían, y hoy los priorizamos. Incluso hay universidades como la de Ciego de Ávila en la que hemos puesto puntos de venta de pasajes”.
Yzquierdo precisó que respecto a los viales se han hecho algunas inversiones en equipos.
En 2019 el experimento de transporte que se inició en La Habana debe extenderse a otras provincias.
“En la capital la transportación está en manos de los ómnibus públicos, el gobierno de la capital y el MITRANS trabajan para rescatar lo que tenemos y mejorar la situación en torno a las indisciplinas, el mantenimiento, el desvío de recursos, el uso de los GPS…
“Hemos subido de 560 ómnibus en el mes de agosto a alrededor de 700, pero hay que trabajar en la organización del transporte según la demanda de la población en zonas puntuales. Hay aún muchos problemas de indisciplina. El gobierno y el Partido están trabajando muy fuerte junto a nosotros para resolver este problema. Lo vamos a resolver. Que el ómnibus público que pase, que pase a tiempo, que pare en las paradas, que respete al pueblo, que no ponga música alta. Y que el pueblo ayude también”.