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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

miércoles, 3 de agosto de 2022

¿Cómo se implementará el nuevo mercado cambiario en Cuba? (+ Video), Comentarios en las REDES y HHC

  


El pasado 21 de julio, el ministro de Economía y Planificación anunció en la Asamblea Nacional que se implementará un mercado cambiario para la compraventa de divisas a la población con un tipo de cambio “económicamente fundamentado y donde podamos trabajar con todas las divisas, incluyendo los dólares en efectivo”.

El vice primer ministro y ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, y la ministra presidenta del Banco Central de Cuba, Marta Sabina Wilson González, comparecen este miércoles en la Mesa Redonda para informar sobre la implementación del mercado cambiario.

El mercado cambiario “es una pieza faltante en el funcionamiento de la economía”

“Es una de las medidas que permitirá impulsar el avance de la recuperación de la economía cubana, impactada por el recrudecimiento del bloqueo y los efectos de más de dos años de pandemia”, comenzó diciendo el ministro de Economía y Planificación.

Sobre el mercado cambiario, señaló que “es una pieza faltante en el mecanismo de funcionamiento de la economía. No por un problema de diseño, sino por las condiciones en las cuales se ha tenido que desenvolver la economía  en los últimos años, que han hecho imposible el establecimiento de un mecanismo de compraventa de divisas con sostenibilidad a la población y a los visitantes”.

Comentó que, de manera muy leve, gradualmente, la economía empieza a dar señales de recuperación, aunque muy por debajo del comportamiento del 2018 y 2019. Las principales actividades han detenido la caída y empiezan un proceso de recuperación, incluido el turismo, una de las principales fuentes de ingresos.

“Se observa una recuperación de los ingresos en divisas, pero lejos todavía de los resultados del primer semestre de 2019. Estamos mejor si comparamos los resultados con los de los años 2020 y 2021, cuando nos enfrentamos a una caída grande. Pero si se compara con el 2019, todavía hay una brecha importante”.

Según el ministro, una de las cuestiones principales para avanzar en la recuperación de la economía es incrementar los ingresos en divisas, porque “la economía cubana es una economía abierta, con un alto nivel de importación, que enfrenta los altos incrementos de los precios internacionales de los combustibles, alimentos y de los fletes. 

Explicó que “se ha ido evaluando y estudiando, en nuestras condiciones, con nuestras particularidades de economía socialista, inclusiva, que no responde exactamente al diseño de una economía de mercado pero que lo tiene que tomar en cuenta, cuál es la manera más coherente, práctica y objetiva de avanzar en la Implementación del mercado cambiario”. 

Esa evaluación  –precisó – ha sido un trabajo colectivo en el que han participado especialistas del Banco Central de Cuba, del Ministerio de Economía y Planificación, profesores de la academia, de mucha experiencia, siempre bajo la conducción del presidente y del primer ministro.

“Es una tarea que ha estado acompañada por el primer nivel de dirección del país, aportando ideas, buscando las mejores variantes, y nos sentimos satisfechos por el trabajo que hemos desarrollado. 

“Bajo el concepto de que, con audacia, voluntad, hay que aprovechar las oportunidades y fortalezas, encontrar soluciones a nuestros problemas que dependan de nuestros propios esfuerzos, hemos considerado que debemos dar un paso en el sentido de ir, gradualmente, restableciendo el mercado cambiario. 

Afirmó que hoy hay un nivel de divisas que está entrando al país que no están siendo captadas por el sistema financiero nacional. “Se están moviendo en otros mercados, con un grado de informalidad. Para encauzar el desarrollo de la economía y su recuperación, tenemos que buscar la manera de captar esas divisas e invertirlas en función de la sostenibilidad y el desarrollo socioeconómico del país”. 

Aclaró que no está prohibido que otras monedas, excepto el dólar estadounidense en efectivo, se capten por el sistema financiero, pero, “concretamente, al tipo de cambio actual al que estamos canjeando esas divisas, ha aparecido un mercado informal que las está captando a un tipo de cambio muy superior”. 

Por tanto –agregó–, hay un incentivo para cambiar las divisas en el mercado informal y no en el oficial. 

El mercado cambiario –recalcó Gil Fernández– no puede operar al tipo de cambio de 1x24, “porque requiere de una cantidad de divisas de las que el país no dispone. Además, se necesitaría destinar al mercado cambiario divisas que hoy tienen otro fin en la economía”.

¿Cómo debe funcionar coherentemente un mercado cambiario? Sobre este punto, el ministro dijo que “debe funcionar sobre la base de que usted compra determinado nivel de divisas que entra al país, y luego vende determinado nivel porque hay una demanda. 

“Lo más lógico es que el mercado funcione sobre la base de que esa operación de canje y recanje de divisas reporte un resultado neto positivo. O sea, que el Estado compre más divisas que las que vende, y que ese resultado neto positivo se pueda invertir en la economía, generando oferta de bienes y servicios en moneda nacional, para que exista un incentivo para el canje de las divisas”. 

El éxito –continuó explicando– está en tener un nivel de oferta en moneda nacional que genere el incentivo de que las personas que posean divisas las cambien por pesos cubanos, porque con estos tendrán un nivel de consumo en el país.

“Si todas las transacciones de la economía fueran en pesos cubanos, y todas las divisas que entraran al país fueran cambiadas por CUP para consumir en esa moneda, las divisas obtenidas se utilizan en invertir en la producción de bienes y servicios a la venta en CUP. Y por esas ventas se recoge el efectivo que se inyecta en circulación por haber comprado una divisa. 

“Con eso se logra que el peso cubano adquiera su valor, el objetivo estratégico. Siempre se ha planteado que el objetivo estratégico es que la economía opere en pesos cubanos, con un tipo de cambio que asegure la convertibilidad interna de la moneda, y que le dé capacidad de compra real. 

“Con esto se logra trabajar con mucha más autonomía en el sector empresarial, para comprar y vender divisas, interactuar con todos los actores de la economía”, dijo.

Pero para llegar ahí –prosiguió el ministro– hay que recorrer una trayectoria. 

“El punto de partida es que hemos tenido la necesidad de introducir las ventas en divisas y hay una demanda de compra de divisas. No estoy en aquel escenario ideal en el que todas las transacciones son en pesos cubanos: las personas naturales no demandan divisas (solo para viajar, pero no para el consumo interno) y entrarían al sistema financiero más divisas de las que salen, al haber más incentivo para venderlas al sistema financiero y cambiarlas por CUP, que para comprarlas.

“Todos entendemos que las condiciones de hoy no son esas. Hoy, probablemente, la demanda de comprar divisas es superior a la oferta”, reconoció el ministro.

Añadió que hoy hay una demanda de divisas por la población, porque hay un consumo interno en divisas y una demanda para la emigración, que muy probablemente está por encima del nivel de oferta. 

“En materia de mercado, esto tiene una variable de ajuste, que es el tipo de cambio”, señaló.

“Si hay mucha más demanda de comprar que capacidad o incentivo para vender, el tipo de cambio es más caro. Mientras el tipo de cambio es más alto, hay más incentivo para las personas a vender (a cambio reciben más pesos), pero menos a comprar (cuesta más pesos). 

“En contraste, un tipo de cambio más bajo estimula la compra, pero no es incentivo a la venta. Y el mercado debe funcionar en equilibrio, tiene que tener compra y venta. Ese es el mercado cambiario del que estamos hablando, que haga operaciones en los dos sentidos”.

Sobre poner un tipo de cambio más bajo, el ministro explicó que no sería responsable, ni económica ni políticamente, empezar a vender mucho más que lo que se va a comprar, y que esa brecha que se genera entre lo que vende y compra, el Estado la cubra con otros ingresos que no genera el propio mercado cambiario. 

“¿A qué le vamos a quitar el dinero, al barco de arroz, al de combustible…? Ese es el problema que siempre hemos planteado. Tenemos que buscar la sostenibilidad del mercado cambiario a partir de sus propias fuentes, no con fuentes de generación de ingresos que tienen otro destino en la economía”, subrayó, y reiteró que hoy “no estamos participando en el mercado cambiario, hoy la economía no está captando ese neto positivo que pudiera haber en el mercado cambiario”.

Recalcó que “debemos tener en cuenta este punto de partida para lo que vamos a hacer. De lo contrario, sería una irresponsabilidad hacer algo que no sea sostenible en el tiempo y se tenga que parar”. 

De acuerdo con el ministro de Economía y Planificación, en ese punto de partida se aprecia hoy que hay que tomar un grupo de medidas de salvaguardas, para evitar que exista una demanda superior a la oferta, que conduzca a elevar el tipo de cambio (con impactos inflacionarios y otros efectos negativos) para trabajar con un mercado equilibrado, o a sacar divisas de otras fuentes, que no están abundantes y que se utilizan en las actividades básicas, para inyectarlas en el mercado cambiario y equilibrarlo.

“Tenemos una estrategia que debemos corregir en el camino, para emprender una trayectoria no exenta de riesgos y contradicciones y llegar a un escenario donde toda la economía funcione en moneda nacional, con un único tipo de cambio en la economía, tanto para la población como para el sector estatal y no estatal, que asegure la convertibilidad interna de la moneda nacional, que dé capacidad de compra al peso cubano”, afirmó.

“Tenemos que recorrer la trayectoria hasta ese escenario. Una pieza indispensable para avanzar en esa trayectoria es el mercado cambiario, que nos va a permitir muchas transformaciones y también avanzar en la corrección de distorsiones en el funcionamiento de la economía”.

Pero, enfatizó, “esa trayectoria no solo se recorre con medidas monetarias, sino con el incremento y diversificación de la producción de bienes y servicios, el incremento de la oferta y las exportaciones, la eficiencia empresarial. Las incongruencias que hay ahí, se expresan en el entorno monetario”.

Diferencia entre el esquema secundario de asignación de divisas y el mercado cambiario

¿Cuál es la diferencia entre el esquema secundario de asignación de divisas y el mercado cambiario que se pretende implementar? 

Sobre este tema, el ministro explicó que el esquema secundario de asignación de divisas que comenzó en mayo pasado, busca moverse en un intermedio entre el tipo de cambio oficial (1x24) y el que está expresando el mercado informal, que no es el tipo de cambio de equilibrio de la economía. 

“Ahí no se habla de población, de compraventa, Es coger divisas para invertirlas en la economía de manera gradual y selectiva, para financiar actores económicos estatales y no estatales que pudieran soportar, sin incremento de precios en la venta a la población, un aumento del tipo de cambio, e ir contribuyendo a extraer un determinado nivel de liquidez en CUP de la economía”, dijo. 

Precisó que se ha implementado en producciones de alimentos y en actividades manufactureras. “Pero esto no es lo ideal, porque es selectivo y no tiene fuente propia, su fuente son los ingresos corrientes del país”.

Este –apuntó Gil Fernández–, es el primer paso para avanzar hacia el restablecimiento del mercado cambiario. “El segundo es el que estamos anunciando en esta Mesa Redonda”.

Este 4 de agosto inicia la compra de divisas en el sistema bancario cubano

¿Cómo va a ser el proceso hacia ese mercado cambiario? Al respecto, explicó que “nos estamos moviendo hacia el punto de construir ese mercado cambiario, que vamos a tener operando cuando existan operaciones de compraventa con determinada salvaguarda en la venta (porque no se pueden drenar divisas de otros entornos o fuentes monetarios). 

“Tiene que expresarse en la producción y debe haber un incremento de la oferta en pesos para que se pueda lograr la estabilidad. 

“En esa trayectoria, el segundo paso es iniciar la compra de divisas por el Estado. No estamos dando inicio al mercado cambiario (lo cual se hará), pero en este momento, en un primer paso, vamos a iniciar la compra de divisas, incluido el dólar en efectivo, a un tipo de cambio superior al de 1x24 CUP que existe hoy. 

“Vamos a iniciar ya de manera oficial la compra de divisas por el Estado. También vamos a vender divisas, pero no será en lo inmediato. Estamos creando las condiciones para hacerlo más adelante”, informó.

Destacó que “vamos a dar un paso importante, porque vamos a iniciar la compra de divisas a un tipo de cambio superior que signifique un incentivo para vender divisas al Estado. Esas divisas tienen como fuente el incremento y la reposición de las ofertas en pesos cubanos”. 

La compra de divisas comenzará este jueves, 4 de agosto, anunció.

“Estamos trabajando en la preparación de las condiciones en puntos de Cadeca, bancos y aeropuertos.

Ahora vamos a permitir la compra de dólares en efectivo, pero no es posible poner los dólares en una tarjeta en MLC. Esto daría en automático una capacidad de compra y nosotros en estos momentos no tenemos la capacidad de convertir esos dólares en dinero utilizable”, aclaró.

Apuntó que esto es responsabilidad total del bloqueo impuesto por Estados Unidos. “Es una anomalía en el funcionamiento financiero del país y tiene su causa en las medidas del bloqueo que no se han movido un milímetro y no nos permiten dar ese paso que sería favorable para la población”.

También aclaró que “el paso que estamos dando a partir de este jueves no incide en el sistema empresarial, donde se mantiene el tipo de cambio de 1x24. Las importaciones que entran lo hacen con ese cambio, al igual que las exportaciones que se generan en el país.

“Las medidas que hemos tomado también responden al incremento de la oferta en pesos, una mayor participación de los productores nacionales y financiamiento de la industria nacional.

“Tener un respaldo para las ofertas en moneda nacional es decisivo para el funcionamiento estable del mercado cambiario y la estabilidad del tipo de cambio.

“Uno de los principales beneficios es la posibilidad que tengamos los cubanos y los viajeros de poder canjear las divisas a un tipo de cambio más atractivo y no tener que acudir a un mercado ilegal”, sostuvo el ministro de Economía y Planificación.

Dan a conocer nuevos tipos de cambio para la compra de divisas por el estado



La ministra presidenta del Banco Central de Cuba, Marta Sabina Wilson González, informó que se han establecido normas que facilitan la implementación de las medidas del mercado cambiario.

Fueron derogados los decretos 17 y 37 del 2021, y el 62 del 2022, pues en estos se establecía que había un único tipo de cambio para operar en la economía nacional.

Se establece un nuevo decreto, el 63, que permitirá que se puedan establecer distintos tipos de cambio. Se mantiene el cambio de 1x24 para actividades específicas y habrá uno para el mercado cambiario que será implementado.

“Emitimos entonces las resoluciones 126 (relativa a la emisión de varios tipos de cambio) y 127, que establece la compra de divisas por el sistema bancario, que es lo primero a implementar”.

La Resolución 127 establece que los bancos e instituciones financieras no bancarias no aceptarán dólares estadounidenses en efectivo de personas naturales y jurídicas para depósitos en cuentas bancarias, solamente para la compra.

Esto es “debido a que tenemos las mismas condiciones del bloqueo y las dificultades para operar con la moneda USD y exportar dólares al exterior para hacer nuestras operaciones de comercio exterior”.

La ministra presidenta del Banco Central reiteró que el mercado cambiario va a tener diferentes fases de implementación, comenzando por la compra por el Estado y, en un momento determinado, dando paso a la venta.

“Este mercado no va a resolver los problemas de la economía interna. Tienen que existir los fundamentos, para lo que se está trabajando en nuevas medidas que permitan proveer al país de las divisas y los bienes servicios que nos lleven a la estabilidad económica. Esto nos permitirá ir al objetivo final, que es establecer un único tipo de cambio que permita el equilibrio en la economía y donde la moneda nacional sea la moneda con la que todos deseen hacer sus operaciones.

“En esta primera etapa van a participar los diferentes actores: personas naturales residentes en Cuba o no y extranjeros, aquellos que hacen alguna actividad comercial, las cooperativas no agropecuarias y las mipymes privadas. En otras fases iremos incluyendo a otros actores de la economía”, precisó.

A partir de este 4 de agosto, las personas pueden hacer la venta a través de transferencias que reciban desde el exterior. “Si usted recibe una transferencia desde el exterior y necesita moneda nacional, puede indicar que se lo acrediten a su cuenta en moneda nacional. A través de cuentas en moneda libremente convertible, con petición de transferencias a cuentas en CUP. De igual forma, se puede hacer en efectivo.

“La moneda nacional se recibirá a través de los depósitos en cuentas en CUP, para lo que los márgenes serán más favorables, pues es lo que estamos potenciando. También a través de la entrega de efectivo, que tendrá un margen menos estimulante”.

Recordó que, por la situación que tiene la economía, hay una demanda muy alta de efectivo. “Este tiene detrás una demanda de MLC para poder adquirir la tinta, el papel y el equipamiento con el cual se emiten los billetes. Por tanto, todo lo que sea no emitir más billetes y favorecer las transacciones electrónicas será favorecido”.

Alertó que estas operaciones van a ser, por el momento, en ventanilla, y próximamente se incluirán los cajeros como opción. 

¿En qué lugares se va a implementar este tipo de cambio? Se comprará en todas las provincias, en los municipios fundamentales, y, en la medida en que la demanda lo permita, se irán creando nuevas condiciones. También se prestará el servicio en los aeropuertos, hoteles y polos turísticos.

En la página web del Banco Central de Cuba serán publicadas las sucursales donde se hará esta actividad.

La ministra presidenta del Banco Central dijo que “hemos considerado la tasa de cambio de 120 CUP por 1 dólar. Este tipo de cambio no es el cambio de equilibrio de la economía, es el de este primer momento”. 

La tasa de cambio de 120x1 es la que fija el Banco Central. Los bancos comerciales tienen un margen para la compra y venta, de acuerdo con una norma internacional. 

“Estos márgenes están dirigidos a incentivar las operaciones en las que no medie el efectivo y la compra de las monedas que no sean dólares. Estamos hablando de un rango entre 2 y 9%. Esos márgenes, en el caso de la compra de divisas en efectivo y en los aeropuertos, mejora en comparación con el cambio anterior de 1x24.

En video, la Mesa Redonda

Comentarios en las REDES:


Mi abuela ,antes del ordenamiento, ganaba 375 pesos cubanos (15 cuc ) . Ahora mi abuela cobra 1050 pesos cubanos (8.75 usd) . Además, uno de los objetivos del "Ordenamiento " era establecer una misma tasa de cambio para todo el mundo. Ahora resulta que para las empresas es a 24 y para las personas naturales es a 120 ( 110.40) . Y además, todo o casi todo lo imprescindible hay que obtenerlo en las tiendas de MLC , una moneda extranjera. Yo pregunto. Que cambió? Para que se hizo el "ordenamiento " que al final ha desordenado , sobre todo , la vida del cubano de a pie . Hace 1 año más o menos dejaron de aceptar dolares en el banco y ahora, los van a comprar?? Los que manejan la economía en Cuba , están jugando con la vida de sus ciudadanos ...


Troco de contradiccion del ministro el dolar no sirve para meterlo en la tarjeta mlc pero si para ser utilizado en el sistema cambiario, para que quieres participar en el cambio de una moneda que no puedes utilizar como estado. Que diga la verdad que no de tanto rodeo nadie se mete economicamente en un proceso economico que no da ganancias


Con esas medidas aunque logren recoger la mayoría de la divisa q circule en el país , van a aumentar mas los precios , ya q no se habla de una venta inmediata y en lo q el palo va y viene muchos vamos a tener q adquirirlo en ese mismo mercado informal q como es lógico subirá su precio.


El Ministro se contradice.
Empezó diciendo que a causa del bloqueo, eeuu no le permite a Cuba hacer transacciones internacionales con dólares en efectivo.
Después dice que con esos dólares que comprarán van a reabastecer las tiendas en moneda nacional.
Cómo van a lograr eso, si las compras de mercancia se pagan con transacciones en dólares??
Algo no encaja ahí.


Y ahora los traficantes subirán el precio de las divisas en el mercado negro. Subirá el mlc que será adquirido en una moneda ahora más cara. y por consiguiente el precio de los artículos revendidos.

Comentario HHC: Debo reconocer que tenía mayores expectativas, pensé además que ya habian creado, esta vez si, en medio de las dificiles condiciones, un fondo de maniobra para " palear" las distorsiones que se produzcan. Que la economía iba a tener una sola tasa de cambio para el sector empresarial y la población, mas realista,  que es lo normal en el mundo. Aunque se dijo, otra vez,  que ese era el objetivo final y eso es alentador. ¿ Para cuando ?

El problema que tenemos es en la esfera de la producción material, y esta tiene su reflejo en la esfera de las finanzas. Que las acciones que se ejecutan en esta última, deben contribuir al buen funcionamiento de la primera, pero no es la determinante. 

Las medidas de la agricultura, industria azucarera, empresa estatal, en la economía toda ¿ Qué impactos han tenido en la economía real hasta el presente?. 

¿ Reconocieron de facto el mercado informal de compra- venta en divisas y no ratificaron o promulgaron una ley administrativa, para este mercado negro e ilegal? No es cuestión de meter presos a nadie, es multar severamente a los infractores. A menos de 90 millas  estan los abastacedores de divisas del mercado negro, que puede ser ilimitado mientras produzca dividendos.

Hay preguntas en el aire, entre otras. ¿ Qué segmento de mercado  ( mayoritario) es el que se motivará y venderá sus divisas para tener un CUP devaluado cada vez mas, que no funciona en las tiendas de MLC? ¿ O son los visitantes internacionales que esperamos este año? ¿ O incrementaran la oferta de mercancias en CUP? ¿ Se pretende disminuir la ilegalidad y tomar el control sin la venta en divisas? ¿ Qué condiciones deben darse para que fluya el sistema completo? ¿ El objetivo es tratar de autofinaciarse, crear un capital de trabajo en divisas, para empezar el negocio de la compra-venta? ¿ No se volvió a una situación de multiplicidad cambiaria, pre-Ordenamiento,  o en qué se diferencia y cuales son las ventajas y desventajas?

¿Por qué no relanzar las sociedades mercantiles en Cuba?

La centralización económica y el verticalismo han constituido una barrera para el mejor desempeño de las empresas cubanas.

Por  Omar Everleny, OnCuba



La sociedad mercantil es la personalidad jurídica creada para iniciar una actividad económica con ánimo de lucro. Los tipos de sociedades pueden ser varios, dependiendo de la organización de la actividad económica, la relación entre los socios, la responsabilidad, el riesgo asumido y el objeto social.

La legislación vigente en Cuba es coherente en el tratamiento de las sociedades como personas jurídicas. El Código Civil en su Artículo 39.2 inciso ch), el Código de Comercio en su Artículo 119 y la nueva Ley de Inversiones Extranjeras en su Artículo 13.7, concuerdan en que la existencia de una sociedad (mercantil o civil) depende necesariamente de su constitución en escritura notarial, que ha de inscribirse en el Registro público correspondiente.

En el caso cubano, existen sociedades mercantiles en forma de sociedades anónimas, conocidas por su abreviatura “S. A.”, un tipo de sociedad mercantil en la que la responsabilidad de los socios se limita al capital que han aportado. 1

Sus participantes poseen acciones que pueden venderse libremente en los mercados; es decir, tienen la denominación de socios transferibles. Los accionistas de una sociedad anónima suelen reunirse cada cierto tiempo (lo normal: periodos de un año) en una junta de accionistas, estructura en la que se discuten y adoptan las medidas y decisiones fundamentales en la vida de la empresa.

Dentro de las denominadas empresas estatales cubanas, por diferentes coyunturas económicas y otras causas, se crearon las sociedades mercantiles 100% cubanas, inicialmente empresas autónomas. Incluso cuando hubo diferenciación de chapas vehiculares, dichas estructuras no tenían el color de las chapas de las empresas estatales clásicas. Los capitales extranjeros negociaban directamente con ellas . Y se obtenían buenos resultados.

Esas sociedades mercantiles se constituyeron a partir de instituciones empresariales cubanas y formaron el componente de la economía emergente de mayor importancia por su conexión con los organismos cubanos y por su flexibilidad a la hora de obtener financiamientos. Surgieron, en primera instancia, con el objetivo de realizar operaciones de comercio exterior en mercados internacionales.

Por decisiones del país, hoy la mayoría de esas empresas funcionan como empresas estatales clásicas con muchos impedimentos para su vida y eficiencia. Un grupo desapareció del horizonte visual.

A mi juicio, hoy esas sociedades mercantiles pudieran funcionar como en el pasado, solo habría que darles las facilidades que tienen por ley. No hay que inventar nada, ni estudiar medidas para un nuevo accionar. La supresión de las disposiciones que las hacen inoperantes pudieran darle mayores utilidades y dividendos al Estado cubano.

No tiene sentido crear una Pyme estatal si ya existen sociedades anónimas que no funcionan como tal, pero que antes funcionaron. Dicho de otra manera, ¿para qué incursionar en nuevas variantes de estructuras institucionales si las que están aprobadas jurídicamente no funcionan?

Una de las 75 medidas anunciadas recientemente en el noveno Periodo Ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional en su IX Legislatura sostiene que: “Incentivar especialmente el surgimiento de Mpymes estatales orientadas a la exportación‘’. Otro punto se pronuncia por avanzar en la constitución de empresas mixtas estatales-privadas, medidas útiles para el avance de la economía, pero su objetivo es parecido al de las empresas S. A. cubanas, que se mantienen atadas de acuerdo con el objeto social para el que fueron creadas. ¿No sería factible revisarlas a fin de que contribuyan más con la sociedad cubana?

En su momento el Estado gastó recursos para estructurar esas formas de gestión desde una base legal.

 

 Tabla 1: Entidades por formas de organización

En 2021, de las 258 sociedades mercantiles existentes se encontraban concentradas en el Grupo de Administración Empresarial S. A., más conocido como GAESA, el 17%, el 13% en el Ministerio de Turismo y el 9% en el de Transporte. En ramas tan sensibles en la producción de bienes industriales y agrícolas no sobrepasaban el 3%.


Fuente: ONEI. Anuario Estadístico de Cuba. Capítulo 4. Organización Institucional.

Una Mipymes es una sociedad mercantil, hay que esperar que la apruebe el Ministerio de Economía, pero en rigor se crea ante notario público, con una escritura notarial. Solo hay que inscribirla en los registros nacionales de acuerdo con la actividad que realiza. Pero todavía se sigue regulando hasta la cantidad de actores por actividad. Sin ninguna lógica.

¿Para qué tanta burocracia a la hora de formar nuevas sociedades mercantiles cuando el solo hecho de liberarlas de las limitaciones que le han impuesto daría mejores resultados? Internamente, se cierran los procederes, se ralentizan. Muchas de estas S. A. no lo son actualmente. Son empresas estatales socialistas. Además, estaban bajo estructuras ministeriales que no cumplieron con una medida más antigua: dedicarse a funciones estatales y no administrativas. Los ministerios entorpecen, debilitan e imposibilitan su legal y natural desempeño. Ahora que se plantea una reorganización de las estructuras ministeriales, pensar sobre este aspecto sería valido.

La dramática situación en que se encuentra la economía cubana obedece a múltiples causas, entre ellas el bloqueo de Estados Unidos, la crisis global y, el incremento de los productos básicos, entre otras; pero también hay un manejo de la economía interna que ha exhibido y aún exhibe enormes fallas de diseño. La muestra más fehaciente es la Tarea Ordenamiento, implementada en enero de 2021. Ha traído numerosos desequilibrios, sobre todo la pérdida del poder adquisitivo de las familias cubanas. Es necesario acudir a las reservas que hay en el país. Entre ellas estaría recuperar el papel que llegaron a tener las empresas mercantiles de capital 100% cubano.

La vida ha demostrado que la centralización económica y el verticalismo han constituido una barrera para el mejor desempeño de las empresas cubanas. Aunque en un corto plazo haya sido necesario concentrar recursos materiales y financieros, en el mediano y largo plazos ha significado un retroceso y una descapitalización de las empresas.

***

Nota:

1 Sociedad mercantil de capital 100%: son formas organizativas de la producción que se estructuran como sociedades anónimas de capital totalmente nacional. Se constituyen por escritura notarial y se inscriben en el Registro Mercantil. Fuente: Anuario Estadístico de Cuba. Capítulo 4. Organización Institucional.



Recibió el doctorado de Economía de la Universidad de La Habana y la maestría en Economía y Política Internacional en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), México DF. Sus publicaciones recientes, incluyen, entre otras The Cuban Economy in a New Era: An Agenda for Change toward Durable Development, con Jorge I. Domínguez y Lorena Barberia, Harvard University Press, 2017; “La economía cubana: evolución y perspectivas ”, Estudios Cubanos, no. 44, University of Pittsburgh Press, 2016; “Foreign Direct Investment in Cuba: A Necessity and a Challenge”, A New Chapter in US-Cuba Relations, editado por Eric Hershberg y William M. Leogrande, Palgrave Macmillan, 2016; Miradas a la economía cubana: un análisis desde el sector no estatal, Editorial Caminos, La Habana, 2015.

Se recupera el turismo internacional en el mundo. Comentario HHC

Agosto 1, 2022


Los turistas de nuevo fluyen a apreciar escenarios como los de la Antigüedad en la zona del Mediterráneo. La OMT observa una recuperación en llegadas internacionales de visitantes y en el gasto turístico, aunque todavía no alcanza los niveles previos a la pandemia. Foto: OMT


MADRID- El turismo internacional muestra una fuerte recuperación, tras el impacto de dos años de pandemia covid-19 y a pesar de desafíos geopolíticos como la guerra en Ucrania, reportó este lunes 1 la Organización Mundial de Turismo (OMT).

Zurab Pololikashvili, secretario general de la OMT, dijo que “la recuperación del turismo se ha acelerado en muchas partes del mundo, sorteando los retos que se interponen en su camino”.

Por ello aconsejó “cautela ante los vientos económicos en contra –inflación y endurecimiento del crédito en muchos países- y los desafíos geopolíticos que podrían afectar al sector en lo que queda de 2022 y después”

Según el Barómetro del Turismo Mundial de la OMT, el turismo internacional experimentó un fuerte repunte en los cinco primeros meses de 2022, con casi 250 millones de llegadas internacionales registradas.

Esa cifra, en comparación con los 77 millones de llegadas registradas entre enero y mayo de 2021, significa que el sector ha recuperado casi la mitad (46 %) del nivel de 2019, anterior a la pandemia.

Europa multiplicó por más de cuatro las llegadas internacionales con respecto a los cinco primeros meses de 2021 (+350 %), impulsada por la fuerte demanda intrarregional y la eliminación de todas las restricciones de viaje en un número creciente de países.

La región experimentó unos resultados especialmente sólidos en abril (+458 %), como reflejo de un periodo de la Semana Santa católica muy concurrido. Pero las llegadas aún son 36 % menores que las de 2019.

En América, las llegadas se duplicaron con creces (+112 %). Sin embargo, el fuerte repunte se mide con los débiles resultados de 2021 y las llegadas se mantienen 40 % por debajo de los niveles de 2019.

El mismo patrón se observa en otras regiones. A pesar del fuerte crecimiento en Oriente Medio (+157 %) y África (+156 %), las cifras siguen siendo 54 % y 50 % inferiores a las de 2019, respectivamente; y en el caso de Asia y el Pacífico, aunque casi duplica las llegadas (+94 %), las cifras son 90 % inferiores a las de 2019.

Se registra que en lo que va de año algunas fronteras siguen cerradas a los viajes no esenciales, y la reciente flexibilización de las restricciones puede verse en la mejora de los resultados de abril y mayo.

En cuanto a las subregiones, varias han recuperado entre 70 % y 80 % de sus niveles anteriores a la pandemia, encabezadas por el Caribe y América Central, seguidas por la Europa mediterránea meridional y la Europa occidental y septentrional.

Cabe destacar que algunos destinos superaron los niveles de 2019, como las Islas Vírgenes de Estados Unidos, las también caribeñas islas de Puerto Rico y San Martín (Francia-Países Bajos), Honduras, Albania y Moldavia.

También aumentó el gasto turístico de los principales mercados emisores, en coherencia con la recuperación observada.

El gasto internacional de los turistas de Francia, Alemania, Italia y Estados Unidos se sitúa ahora entre 70 y 85 % de los niveles anteriores a la pandemia, mientras que el gasto de India, Arabia Saudita y Qatar ya superó los niveles de 2019.

En cuanto a los ingresos por turismo internacional obtenidos en los destinos, un número creciente de países han recuperado plenamente sus niveles prepandémicos.

Ellos son Albania, Bangladesh, Bosnia y Herzegovina, Croacia, El Salvador, Macedonia del Norte, México, Moldavia, Pakistán, Portugal, Rumania, Santa Lucía, Serbia, Seychelles, Sudán y Turquía.

La OMT espera que la fuerte demanda durante la temporada de verano del hemisferio norte consolide estos resultados positivos, sobre todo a medida que más destinos suavicen o levanten las restricciones de viaje.

Con fecha 22 de julio, la OMT constató que 62 destinos (de los cuales 39 en Europa) no tenían restricciones relacionadas con la covid y un número creciente de destinos en Asia han empezado a suavizar las suyas.

Según la Organización de Aviación Civil Internacional, la reducción global de la capacidad aérea internacional en 2022 se limitará a 20 o 25 % de los asientos ofrecidos por las compañías aéreas con respecto a 2019.

La resiliencia del sector también se refleja en las tasas de ocupación hotelera. Según los datos de la empresa de referencia del sector, STR, las tasas de ocupación global subieron a 66 % en junio de 2022, desde 43 % de enero.

La demanda más fuerte de lo esperado ha creado importantes retos operativos y de mano de obra, mientras que la guerra en Ucrania, el aumento de la inflación y los tipos de interés, así como los temores a una desaceleración económica, aún suponen un riesgo para la recuperación. HHC: negritas nuestras.

A-E/HM

Comentario HHC: Para ponerlo en perspectiva, mientras hay países que ya rebasaron los niveles del 2019, otros estan sobre 60-70 %,y las Americas estan al 60 %. Cuba se encuentra al 26.6 % en relación a igual período del 2019, lo que implica un pobre repunte hasta el presente.

Por otra parte,  se resalta que la ocupación hotelera en junio, en un 66 %. La información ofrecida de Cuba, hasta el I trimestre de este año, es de 13.9 % de ocupación por turismo internacional. 

El ministro de turismo de Cuba anunció , en la pasada Asamblea Nacional , la llegada de 1 105 000 visitantes internacionales entre julio y octubre a nuestro país, para seguir aspirando y alcanzar la meta de 2.5 millones de visitantes internacionales en este 2022. De alcanzarse, representaría el 58.5 % de los visitantes del 2019 y el 53.0 % del 2018 , que es el año que mas hemos recibido turistas internacionales. 

La política fiscal tiene que volver a los fundamentos

Aug 1, 2022




CAMBRIDGE – Los grandes aumentos recientes de los tipos de interés anunciados por la Reserva Federal de los Estados Unidos y por el Banco Central Europeo hacen pensar que las autoridades monetarias están decididas a dar un combate vigoroso a la inflación. ¿Qué pasó con los numerosos comentaristas que llevan años diciendo que en el manejo del ciclo económico, la política fiscal (a la que por lo general se considera sinónimo de gasto deficitario) debe tener un papel mucho más activo? Si para responder a cualquier desaceleración rutinaria tiene sentido usar una combinación de política fiscal y monetaria, ¿por qué ahora se deja solos a los bancos centrales en el intento de instrumentar un aterrizaje suave con un máximo de inflación de cuatro décadas?

Antes de la crisis financiera global de 2008, la opinión mayoritaria era que para responder a las variaciones usuales del ciclo económico, la política monetaria tiene que llevar la delantera, y que a la política fiscal le corresponde un papel auxiliar (salvo en caso de guerras o catástrofes naturales como una pandemia). Al producirse una crisis financiera sistémica (seguía el razonamiento), entonces la respuesta inmediata puede ser de la política monetaria, pero la política fiscal debe seguirla de cerca y con el tiempo tomar la delantera. La intensa naturaleza política de las decisiones en materia de tributación y gasto público es un problema que las economías exitosas pueden resolver en una emergencia.

Sin embargo, en el transcurso de la última década creció el apoyo a la idea de que la política fiscal debe tener un papel más dominante en la estabilización macroeconómica incluso en tiempos normales. Este cambio tuvo que ver con el hecho de que los tipos de interés de los bancos centrales chocaron con el límite inferior cero. (Algunos creemos que este argumento pasa por alto opciones relativamente sencillas y eficaces para bajar las tasas más allá del cero, pero no entraré en el tema aquí.) Pero por supuesto, el argumento tiene en cuenta otras cuestiones además del límite de cero.

Es verdad que el «dinero desde el helicóptero» y otros programas de transferencias resultaron muy eficaces durante las primeras fases de la pandemia de COVID‑19 y ayudaron a proteger a las personas y al mismo tiempo reducir los daños económicos a largo plazo. Pero hay un problema: ningún país, menos aún uno grande y con el grado de división política de los Estados Unidos o el Reino Unido, encontró un modo de llevar adelante una política fiscal tecnocrática en forma consistente, porque es imposible separar la política fiscal de la política en general.

Hay infinidad de formas de implementar programas de gasto público, e infinidad de criterios posibles para decidir quién merece ayuda y quién tiene que pagar la factura. El regateo político y las cuestiones de implementación implican que siempre habrá ineficiencias; y estas tienden a ser mayores conforme crece la factura de gasto. Es exactamente lo que sucedió en Estados Unidos a partir de fines de 2020, cuando medidas fiscales con motivación política generaron un estímulo excesivo y tardío.

Es verdad que hubo cierta lógica en mantener una política fiscal y monetaria totalmente expansiva, como una protección contra la posibilidad de que la pandemia empeorara o de que estallara otra crisis (como de hecho ocurrió cuando Rusia invadió Ucrania). Pero llegó la hora de pagar el costo: aumento de las presiones inflacionarias y menor capacidad de responder a los shocks de oferta ocasionados por la guerra. Es evidente que los que sostuvieron que un aumento de la inflación era muy improbable se estaban negando a ver la realidad.

Con alta inflación y una notable desaceleración del crecimiento, ¿qué hay que hacer? En primer lugar, se necesita un aumento de tipos de interés, pero al parecer los bancos centrales y el Fondo Monetario Internacional se tomaron demasiado en serio el ritmo con el que hay que hacerlo. Dista de ser evidente que los beneficios de bajar la inflación hasta la meta, digamos, a fines de 2023, compensen el alto riesgo de provocar otra recesión profunda, en vista de los efectos residuales de la reciente pandemia y de la no tan lejana crisis financiera.

En segundo lugar, el debate sobre política fiscal lleva demasiado tiempo dominado por los cantos de sirena de gurúes que prometen que los tipos de interés reales nunca subirán y que el gasto deficitario saldrá gratis. Esta visión tiene una representación extrema en la «teoría monetaria moderna», pero no es tan diferente de la opinión de algunos economistas ortodoxos que creen que hay margen para aumentar mucho más la deuda pública sin temor a consecuencias negativas.

El modo correcto para que los gobiernos redistribuyan ingresos en forma sostenible, si ese es el objetivo, es subir impuestos a las personas de mayores ingresos y aumentar las transferencias a los segmentos de menores ingresos de la población (y sobre todo a los de ingresos muy bajos). La congresista demócrata estadounidense Alexandria Ocasio‑Cortez no se equivocó cuando asistió a la «gala del Met» 2021 con un llamativo vestido estampado con la inscripción «impuestos a los ricos»; pero tal vez tendría que haber añadido «y a la clase media alta».

Los conservadores tienen que aceptar que cobrar más impuestos a las personas de ingresos altos y medios altos no sólo es justo, sino también necesario para lograr la cohesión social. Es verdad que la eficiencia y el dinamismo de la economía son virtudes fundamentales del sistema estadounidense, y una de las principales razones por las que Occidente todavía es capaz de competir con China y Rusia en áreas clave como la tecnología. Pero una red de seguridad social deficiente y una tasa impositiva inadecuada para las élites económicas implican un riesgo de destruir el modelo estadounidense desde dentro.

La política fiscal tiene que volver a los fundamentos y recalibrarse. El viejo argumento de que la respuesta a cualquier perturbación económica imaginable es dar estímulo fiscal keynesiano en abundancia está en bancarrota. Sin embargo, en la coyuntura actual, el reajuste de la política macroeconómica tiene que ser gradual o habrá riesgo de provocar una recesión profunda.

Traducción: Esteban Flamini


KENNETH ROGOFF, Professor of Economics and Public Policy at Harvard University and recipient of the 2011 Deutsche Bank Prize in Financial Economics, was the chief economist of the International Monetary Fund from 2001 to 2003. He is co-author of This Time is Different: Eight Centuries of Financial Folly (Princeton University Press, 2011) and author of The Curse of Cash (Princeton University Press, 2016).

En marcha desmontaje de la caldera siniestrada en la Unidad 2 de Felton (+ Video)

 Se desinstalará el 70 % de los componentes de esa área vital  

Foto: Germán Veloz Placencia

Las labores de desmontaje de la caldera de la unidad afectada por un incendio el pasado 8 de julio, en la Central Termoeléctrica Lidio Ramón Pérez, de Felton, comenzaron tras la previa evaluación técnica y un pertinente apuntalamiento en pos de impedir su desplome.

Debido al daño provocado en una de sus columnas, la estructura sufrió un desequilibrio o deformación, y se desmontará más del 70 % de sus elementos.

Euclides Rodríguez Mejías, director técnico de la planta holguinera, dijo a Granma  que es encomiable la respuesta a la convocatoria hecha a expertos, organismos e industrias del país para que colaborasen en el proceso, sin parangón en este tipo de centrales en la Isla.

El directivo señaló que el levantamiento de las estructuras de soporte perjudicadas por el incendio corre a cargo de trabajadores de la Empresa de Estructuras Metálicas de Las Tunas.

A las tareas se suman la Empresa Constructora de Obras de Ingeniería Número 3 y la Empresa de Mantenimiento a Centrales Eléctricas.

El Director Técnico de la Felton precisó que los calentadores de aire regenerativos, los sistemas auxiliares, turbina y bombas de alimentación se encuentran en esquema de conservación, pues no resultaron dañados por el siniestro.

El desmontaje de la caldera es una de las acciones de mayor envergadura en la reconstrucción integral del bloque 2 de la principal termoeléctrica cubana.