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sábado, 29 de octubre de 2022

LATINDADD ante las Reuniones Anuales del FMI y Banco Mundial 2022



LATINDADD ante las Reuniones Anuales del FMI y Banco Mundial 2022


Reparando el techo durante la tormenta: No se escucha ninguna señal de alarma

Después de dos años, las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial se dieron de manera presencial y, como se esperaba, estuvieron centradas en el complejo escenario económico, financiero, social, político y climático por el cual venimos atravesando y que requiere acciones decisivas por parte de estas instituciones y quienes hoy tienen un rol de liderazgo a nivel mundial. Sin embargo, los resultados no estuvieron a la altura y no se plantearon respuestas estructurales ante un escenario por demás crítico, y sin precedentes.

La reducción en las proyecciones de crecimiento económico, de 3,2% en 2022 y 2,7% en 2023, se sustentan en el contexto de alta incertidumbre, aumento de costo de vida, endurecimiento de condiciones financieras, guerra, persistencia de la pandemia, entre otros factores que aumentan el riesgo de recesión. Según el informe sobre las perspectivas de la economía mundial: “exceptuando la crisis financiera mundial y la fase aguda de la pandemia de COVID-19, este es el perfil de crecimiento más bajo desde 2001”. A pesar de que el mismo informe señala una alta probabilidad de crisis de deuda para el año que viene, no se ha avanzado en el diseño y construcción de mecanismos de solución que puedan actuar de forma oportuna y efectiva.

Por otro lado, la crisis climática está impactando con fuerza, principalmente a las economías de ingreso bajo y medio que son más vulnerables a eventos catastróficos, a lo que se suma la crisis alimentaria y el incremento del costo de vida, frente a lo cual la única respuesta de los organismos de Bretton Woods ha sido ofrecer más préstamos y maximizar el apalancamiento de la inversión privada, que lo único que trae, además de un mayor endeudamiento de nuestros países, es más condicionalidades que derivan en políticas de austeridad y mayor privatización y financiarización de los bienes y servicios públicos.

En el evento de apertura de las Reuniones, Kristalina Georgieva, Directora Gerente del FMI, señalaba que el mundo necesitaba cuatro billones de dólares hasta 2026 para responder a las crisis. Por su parte, el Banco Mundial advertía que el incremento de la pobreza, escasez de alimentos, crisis energética, crisis de la deuda, cambio climático, inflación y guerra, eran los temas en el centro de las reuniones. No obstante, ninguna de las instituciones está alzando la voz ni dando las señales de alarma ante la necesidad de apoyar a los países con dificultades de espacio fiscal y de deuda, lo que se ha convertido en una restricción que agudiza la posibilidad de los países del Sur para salir adelante de las crisis múltiples y recuperarse de manera equitativa. De hecho, es altamente probable que no se alcance a cumplir la Agenda 2030, en el marco de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteados, y así lo señala el Banco Mundial en su informe sobre la pobreza, con una proyección de casi el 7% de la población mundial, alrededor de 600 millones de personas, que seguirá viviendo en condiciones de pobreza extrema en 2030.

Finalmente, otro de los temas centrales fue la preocupación por la fragmentación de la economía mundial, lo que junto con el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania han sido parte de las agendas durante las Reuniones de este año y que, en cierta medida, han desviado la atención de otros problemas que requieren respuestas urgentes. Como señaló Kristalina Georgieva, la economía está moviéndose de un escenario de relativa previsibilidad con baja inflación y bajas tasas de interés hacia un escenario de mayor fragilidad, mayor incertidumbre, confrontaciones geopolíticas, mayor volatilidad económica –basada en procesos de alta inflación, bajo crecimiento, endurecimiento de la política monetaria y alto endeudamiento– y desastres naturales devastadores más frecuentes. A pesar del sombrío panorama, una vez más, el diagnóstico y la retórica durante las reuniones se han mantenido lejos de la toma de decisiones y aplicación práctica de soluciones reales, que beneficien principalmente a los grupos y países más vulnerables.

¿Desinterés por los riesgos de una crisis de deuda sistémica? Se mantiene el enfoque reactivo antes que preventivo

Durante el seminario organizado por el FMI sobre la reestructuración de deuda, orientado a discutir las razones por las que estos procesos llegan de forma reducida y tardía, “por qué tan poco y tan tarde”, Axel Weber, Presidente Europeo de la Comisión Trilateral y Presidente del Centro de Estudios Financieros de la Universidad Goethe, señaló que las economías emergentes son golpeadas con mucha más fuerza en su capacidad de cumplir con el pago de su deuda que las economías avanzadas. Sin embargo, el panel transfirió la responsabilidad de los problemas de endeudamiento a la disciplina de los países prestatarios, sin tener en cuenta que la responsabilidad y transparencia también debe recaer en los acreedores. Por su parte, Elena Duggar, Presidente del Consejo Macroeconómico de Moody’s y directora general de Credit Strategy & Research, detalló que seis países entraron en default este año y se espera que el número aumente en 2023; no obstante, dijo que no esperan una crisis generalizada de la deuda de los mercados emergentes, lo que no se condice con la realidad y es preocupante que se tome con tal tranquilidad y pasividad la situación de la deuda, a pesar que el Presidente del Banco Mundial, David Malpass, apuntó que se vive “una quinta ola de crisis de la deuda a la que se enfrenta el mundo en desarrollo”.

En ese sentido, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) detalla que 54 países de ingresos bajos y medios se enfrentan a graves problemas de deuda en un reciente informe sobre el alivio de la deuda internacional. Mientras que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en su informe sobre comercio y desarrollo 2022, alertó sobre “la posibilidad de una crisis generalizada de la deuda de los países en desarrollo es muy real, recordando los dolorosos años ochenta y acabando con cualquier esperanza de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el final de la década”. De hecho, los 20 países más vulnerables al cambio climático están analizando la posibilidad de suspender el pago de su deuda.

Durante un evento sobre la situación de la deuda y propuestas de solución, organizado en el Foro de Política de la Sociedad Civil, en que participaron Guillaume Chabert, Director Adjunto del Departamento de Estrategia, Política y Revisión del FMI y Marcello Estevão, Director Global de Macroeconomía, Comercio e Inversión del Banco Mundial, también apuntaron que todavía no se enfrenta una crisis de deuda sistémica y que, si bien reconocen algunas de las deficiencias del MC, es el único “juego” sobre la mesa. Desde Latindadd se hizo un llamado al rol que el G20 les confió como instituciones para llevar adelante un mecanismo de resolución de deuda que hasta ahora no ha tenido resultados concretos ni está cerca de ello; además se insta para que estas instituciones den las señales de alarma correctas sobre los riesgos y problemas que enfrentan los países de ingreso medio y bajo. Como señala el análisis de Eurodad, “cuando más de un tercio del Sur global se encuentra en una situación de problemas graves de endeudamiento, no podemos esperar a que los países ricos decidan que la crisis es “sistémica” para actuar”. Parece que “la resolución de la deuda se aborda como si no tuviera efectos sobre el bienestar y los derechos de las personas”, añaden.

El FMI y Banco Mundial mantienen su esperanza puesta en una única respuesta: el funcionamiento del Marco Común para el Tratamiento de Deuda del G20, mecanismo que ha demostrado ser insuficiente, ineficiente e incluso rechazado por gran parte de países como una salida ante problemas de deuda y es imposible pensar en que pueda actuar como un instrumento preventivo ante riesgos de crisis de deuda. Ambas instituciones siguen en negación, y sin aceptar que el Marco Común no funcionará a tiempo, que introduce a los países en complejos y caóticos procesos de renegociación y no responde a la magnitud de los desafíos en materia de endeudamiento, lo que implica que la historia “muy poco, muy tarde” se repetirá nuevamente. Hasta ahora, Zambia es el único país que ha tenido avances en su proceso de reestructuración a casi dos años de haber comenzado con el proceso. No obstante, se ha presentado un caso de mayor contrariedad. Chad, después de 18 meses de haber solicitado una reestructuración de deuda bajo el Marco Común, no ha obtenido ningún alivio de deuda y, en cambio, ha aumentado su deuda con el FMI para continuar pagando su deuda.

Por otro lado, en el comunicado oficial del G24, estos países instaron al FMI a revisar su política de sobrecargos y, en el corto plazo, pidieron considerar la suspensión temporal del cobro de sobrecargos para apoyar a los países con problemas de balanza de pagos. No obstante, no se tomó ninguna decisión sobre el cobro de estas tasas adicionales que terminan siendo perjudiciales y contraproducentes. Según datos de Eurodad, entre 2021 y 2028, estos sobrecargos representarán alrededor de 7.900 millones de dólares para los 14 países sujetos a esta política del FMI.

Ante las posturas observadas durante las Reuniones Anuales, queda demostrado que los países no obtendrán respuestas consistentes con los desafíos que enfrentan en medio de múltiples crisis. Se hace evidente la necesidad de una reforma de la arquitectura financiera internacional, donde se implemente un nuevo mecanismo de deuda que sea oportuno, transparente e independiente, bajo el auspicio de Naciones Unidas, siendo éste un marco más democrático. Si se mantiene el desinterés por los riesgos de una crisis de deuda generalizada y la ausencia de respuestas, los problemas de deuda se seguirán postergando hasta un punto en el que se deban aplicar medidas reactivas antes que preventivas.

Crisis climática, alimentaria y aumento de costo de vida: la respuesta son más instrumentos de deuda para los países del Sur

Ante el aumento del hambre y la inseguridad alimentaria, el FMI ha anunciado la creación de una Ventanilla para Shocks Alimentarios (FSW, por sus siglas en inglés) en el marco de sus instrumentos de financiamiento de emergencia. En su comunicado, se señala que esta ventanilla ofrecerá acceso adicional a financiamiento de emergencia para países que tienen necesidades urgentes de balanza de pagos y que se enfrentan a una grave inseguridad alimentaria, un fuerte shock de importaciones de alimentos o de exportación de cereales. La nueva ventanilla de financiamiento estará abierta durante un año.

Por otro lado, se ha anunciado la puesta en marcha del Fondo Fiduciario para la Resiliencia y Sostenibilidad, que es el instrumento a través del cual se busca canalizar los Derechos Especiales de Giro (DEG) de los países avanzados. A la fecha, ya ha logrado acuerdos con Barbados, Costa Rica y Ruanda. Sin embargo, este fondo, por diseño, alcance y condicionalidades, no constituye una respuesta real para los problemas de países del Sur que enfrentan consecuencias desproporcionadas a causa del cambio climático. De hecho, es un mecanismo que obliga a países del Sur a financiar con recursos propios, a través de endeudamiento, su atención a la crisis climática.

Ambas determinaciones, frente a las crisis climática y alimentaria, por parte del FMI siguen siendo instrumentos de préstamo que aumentan la carga de la deuda en países que necesitan aumentar su espacio fiscal y no reducirlo. La sociedad civil ha presentado una serie de propuestas para generar liquidez y espacio fiscal, con medidas como la cancelación y reestructuración de la deuda, eliminación del cobro de sobrecargos, nueva emisión de DEG orientada a países en desarrollo, sistemas impositivos progresivos y lucha contra los flujos financieros ilícitos, entre otros. No obstante, nada de ello se abordó durante las Reuniones.

Si bien el FMI ha reconocido el estrecho vínculo entre la deuda y la crisis climática en un reciente paper, y la Directora Kristalina Georgieva ha destacado a la crisis climática como una amenaza existencial para la humanidad durante la sesión de apertura, no se ve ninguna intención real de abordar este problema con alternativas reales, pese al poco tiempo que tiene la humanidad para limitar el aumento de la temperatura global a 1.5°C, como lo recomienda la ciencia.

Se requiere una reforma integral de las instituciones y de la arquitectura financiera internacional

La sociedad civil y activistas han hecho sentir sus demandas dentro y fuera del FMI y Banco Mundial, a través de diferentes protestas, vigilias y diferentes muestras de rechazo ante las diferentes iniciativas que tienen ambas organizaciones, principalmente por su accionar respecto al financiamiento climático e incorporación de una estrategia de género del FMI. Sobre el primero, han existido fuertes críticas al Banco Mundial, incluso Alemania, Estados Unidos y otras economías avanzadas como el G7, hicieron un llamado para una revisión fundamental del Banco Mundial en su accionar respecto al cambio climático y otras crisis. Por su parte, la estrategia de género del FMI ha sido fuertemente rechazada en una carta abierta firmada por feministas y organizaciones de todo el mundo, entre ellas Latindadd, tanto por el contenido de la estrategia como en los planes de implementación. Las preocupaciones radican en la incorporación de planes “vinculados a cuestiones macroeconómicas estructurales más amplias sobre el mandato del FMI, la historia de la consolidación fiscal y el ajuste estructural, así como a su influencia en los gobiernos de los países en desarrollo y en la Arquitectura Financiera Global”, como detallala carta. Además, entre los diferentes señalamientos, se considera que el Análisis de Sostenibilidad de la Deuda (DSA, por sus siglas en inglés) debe incorporar evaluaciones del financiamiento público requerido para los compromisos relacionados con la igualdad de género, los derechos humanos y el cambio climático.

Las movilizaciones también han demandado con fuerza acciones urgentes, más ambiciosas y decisivas para la atención de las crisis climática, alimentaria y de deuda. Entre las actividades que en las que participó y apoyó Latindadd se puede destacar la vigilia, “teach-in”, conferencia de prensa y cadena de la deuda, actividades organizadas por Jubilee USA en las afueras del FMI y Banco Mundial, así como la Semana de Acción Global por la Justicia y la Cancelación de la Deuda.

Durante las reuniones, también se demostró la preocupación de la sociedad civil ante las medidas de consolidación fiscal en tiempos de crisis, se estima que el 85% de población mundial viva bajo medidas de austeridad en 2023, con consecuencias en la capacidad de financiar los servicios públicos, satisfacer las necesidades básicas de las poblaciones y responder al cambio climático. Unas semanas antes de las reuniones, se lanzó la campaña No Más Austeridad, de cual Latindadd es parte, y que busca luchar contra la imposición de estas medidas de recorte del gasto público así como proponer alternativas para un sistema económico basado en los derechos, centrado en los cuidados y que esté al servicio de las personas y el planeta.

Latindadd tuvo un rol activo y de apoyo demandando una nueva arquitectura financiera internacional justa, equitativa y centrada en la sostenibilidad de la vida. En ese sentido, también estuvo presente y coorganizó un evento paralelo sobre “La política y la gobernanza del FMI en el contexto de la ‘poli-crisis’: ¿Qué sigue?”, donde se presentaron análisis y propuestas sobre la urgencia de acciones, como las relacionadas al cobro injustificado de sobrecargos en sus préstamos, la emisión de DEG y la revisión del sistema de cuotas, pero también se discutieron qué cambios se requieren en términos estructurales.

Las Reuniones Anuales de este año han mostrado un contraste absoluto entre una sociedad civil activa, organizada y propositiva respecto a instituciones con falta de voluntad para cambiar y para darle respuestas al mundo en medio de una crisis múltiple sin precedentes que amenaza con intensificarse el siguiente año. El riesgo de fragmentación y el conflicto bélico Rusia-Ucrania han sido uno de los temas centrales de las discusiones, restando atención a otros problemas que también requieren acciones urgentes. Una vez más, no existieron los comunicados oficiales del G20, Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), ni del Comité de Desarrollo, evidenciando la dificultad para concertar soluciones y la necesidad de cambios estructurales. Además, se necesita que el FMI y Banco Mundial enciendan las señales de alarma sobre las perspectivas de agravamiento de las crisis y sus consecuencias, pero también se requiere avanzar en acciones concretas que permitan a los países avanzar en su recuperación y atención a la Agenda Climática y la Agenda 2030. En palabras de Kristalina Georgieva, en el Debate sobre la Economía Global, es más difícil reparar el techo en épocas lluviosas que hacerlo en épocas soleadas, y hoy, nos encontramos bajo una tormenta que golpea con más fuerza a las poblaciones vulnerables del sur global. Se requiere que las instituciones de Bretton Woods cambien para adaptarse a este nuevo siglo, empezando por un nuevo sistema de cuotas en el FMI, así como también reformar la arquitectura financiera internacional.

sábado, 23 de abril de 2022

Incertidumbre en la economía mundial en la reunión de primavera del FMI y del Banco Mundial

Por Julio C. Gambina[1]

La primera consideración a realizar sobre los pronósticos del FMI para el 2022/23, en la reunión de primavera en Washington, es la corrección a la baja de la economía mundial para el presente y el futuro mediato, no solo por la continuidad de la pandemia por el COVID y nuevos brotes, sino por el impacto en la economía mundial de la guerra en Ucrania.[2]

El pronóstico para el 2022 se asume en el 3,6%, con China por encima, en el orden del 4,4% y la India con el 8,2%.

La región latinoamericana y caribeña aparece por debajo del promedio, alcanzando un 2,5%, y las dos más grandes economías de América Latina y el Caribe, creciendo por debajo, Brasil con el 0,8% y México con el 2%. Recordemos que la región es la zona más afectada por el COVID y la zona donde se verifica la mayor desigualdad en el ámbito global.

Para los países epicentro del conflicto bélico, se augura una caída del -8,5% para Rusia y nada menos que del -35% para Ucrania. A eso deben sumarse las sanciones generalizadas contra Rusia y variados apoyos de asistencia económica y militar a Ucrania, incluso financiamiento del FMI.

Lo cierto es que las sanciones contra Rusia, promovidas por EEUU y acompañadas por sus socios occidentales tienen impacto en la economía mundial, especialmente afectando a los sectores sociales y países más vulnerables.

Un detalle no menor, apunta a cambios que operan en el orden mundial, sea en el plano de la producción y de la circulación, especialmente en la esfera comercial, de servicios y específicamente financiero.

Las sanciones empujan nuevos alineamientos políticos y económicos, que al tiempo que debilitan la potencia hegemónica del dólar, agiganta la potencialidad de China en el campo económico y el bloque que involucra junta a Rusia a un conjunto de naciones sancionadas unilateralmente desde EEUU.

Por ello aparece el interrogante sobre cambios en el orden global y la titular del FMI remite a una situación de mutación desde fines de la segunda guerra mundial, momento de emergencia de la dominación estadounidense y del dólar en el sistema mundial, incluso, más allá de la bipolaridad y competencia entonces con la URSS (1945-1991).

Inflación y desaceleración de la economía

Resulta interesante considerar la preocupación del FMI sobre la evolución económica, centrada en el bajo crecimiento (desaceleración, y la elevada inflación.

La suba de precios, especialmente de alimentos y la energía golpea a los sectores de menores ingresos y a los países dependientes de la provisión externa de ambos.

Recordemos que la inflación es un mecanismo de transferencia de ingresos, por lo que no toda la población aparece castigada y así, el incremento de precios constituye salvaguarda para aquellos sectores que definen los precios en el mercado.

Para el caso, las transnacionales de la alimentación y la biotecnología y en el entramado petrolero y derivados.

Es una situación que amplía la potencia de producción de hidrocarburos hacia yacimientos más costosos, justificados ahora para un mayor precio, arriba de los 100 dólares el barril, que atiende lis elevados costos de explotación.

Al mismo tiempo, ante las restricciones productivas, se posterga cualquier intento de avance en la transición energética. Muy al contrario, se ratifica la producción en hidrocarburos y se potencian los efectos negativos sobre el medio ambiente y el cambio climático.

La inflación se eleva en todo el mundo, agravada por la guerra en Europa, pero que tiene arrastre en los intentos de recuperar la tasa de ganancia sobre la flexibilización del cierre económico por la pandemia.

En efecto, si el 2020 fue altamente recesivo por el cierre compulsivo de las economías en el mundo, la perspectiva de la vacunación y morigeración de casos supuso la recuperación del 2021 y un imaginario de sostenido crecimiento. Ese crecimiento privilegió la apropiación de ganancias por encima de los ingresos populares. Por eso, la reactivación impuso alzas de precios ante los desacomodos de la demanda con la oferta, según explicaron durante el 2021.

El presente, agudiza el problema y en el mensaje del pronóstico para este año, el FMI alude a una coyuntura de desaceleración e inflación. El impacto en territorio del conflicto es grave, por la especificidad productiva de Rusia y de Ucrania. En ese sentido, el FMI destaca:

 “La guerra se suma a una serie de shocks de la oferta que han golpeado la economía mundial en años recientes. Como una ola sísmica, sus efectos se propagarán a lo largo y ancho del mundo, por vía de los mercados de materias primas y los vínculos comerciales y financieros. Rusia es un importante proveedor de petróleo, gas y metales, y, junto con Ucrania, de trigo y maíz. La reducción del suministro de estos productos básicos ha hecho que sus precios se disparen. Los importadores de materias primas en Europa, el Cáucaso y Asia central, Oriente Medio y Norte de África y la región de África subsahariana son los más afectados. Pero el alza de precios de los alimentos y los combustibles perjudicará a los hogares de menores ingresos de todas las regiones del mundo, incluidas las Américas y el resto de Asia.”

La desaceleración de la producción mundial es un fenómeno que viene de arrastre, incluso previo a la pandemia, con antecedentes en la crisis del 2007/09 e incluso a comienzos del siglo XXI, especialmente en EEUU.

En ese contexto, el FMI y la corriente principal en la disciplina económica inducen políticas de austeridad, al tiempo que favorecieron una gigantesca ampliación de la emisión monetaria y de la deuda pública y privada (empresas y familias). La realidad se manifiesta entonces como una gigantesca burbuja que debe sostenerse, de lo contrario, la explosión con las secuelas sociales conocidas, las que se anticipan con el crecimiento de la desigualdad y el empobrecimiento de millones de personas en el planeta.

Resultan curiosas las contradicciones en el discurso oficial, ya que por un lado se solicita austeridad, ajuste de cuentas públicas, pero ante el temor del conflicto social explícito, demandan atender con medidas fiscales, es decir, mayor gasto público, a los sectores más necesitados y afectados por las restricciones que impone la realidad de crisis más pandemia más guerra.

¿Qué se puede esperar?

Nada que suponga expectativas favorables para los pueblos y los más necesitados. La realidad es de aumento del gasto militar en desmedro de otros necesarios para resolver necesidades alimentarias, sanitarias, educativas, de reformas productivas contra el desempleo y la miseria social.

El propio gasto militar demanda incremento de presupuestos para el corto y mediano plazo, alejando toda capacidad de planeamiento público para atender demandas sociales insatisfechas.

La pregunta que recorre varios debates en el movimiento popular alude a la urgencia de instalar un rumbo alternativo, que dispute los recursos públicos para otro orden económico, político, social y cultural.

En sí mismo supone avanzar contra la lógica del capital y su objetivo de ganancias, acumulación y poder, para sustituirlo por una organización económica y social de cooperación, solidaridad, autogestión y organización comunitaria.

Se trata de una visión que solo puede materializarse si gana consenso masivo en gran parte de la población, en cada país, región y en el mundo. Es una cuestión que volverá a aparecer en el cónclave del Foro Social Mundial que se inaugura el próximo 1 de mayo con una movilización callejera en la Ciudad de México.

Buenos Aires, 23 de abril de 2022



[1] Doctor en Ciencias Sociales, UBA. Profesor Titular de Economía Política, Facultad de Derecho de la UNR. Integra la Junta directiva de la SEPLA.

[2] FMI. INFORMES DE PERSPECTIVAS DE LA ECONOMÍA MUNDIAL, abril 2022, en:    https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2022/04/19/world-economic-outlook-april-2022


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Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
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miércoles, 22 de septiembre de 2021

¿FMI y Banco Mundial alteran los rankings fake de sus índices globales?

Por Alfredo Jalife-Rahme


A Kristalina Georgieva, gerente del FMI, se le fueron a la yugular por supuestamente haber alterado los índices globales para favorecer a China mediante los rankings fake del Grupo Banco Mundial y el organismo donde trabaja.Foto tomada de Twitter

la pléyade de la omnipotente propaganda anglosajona – The Economist, Financial Times, Reuters, The New York Times: vinculada con la banca Rothschild y el clan de los Clinton/Obama/Soros– no le debe gustar en lo absoluto la política menos globalista de la economista búlgara Kristalina Georgieva (KG), de 68 años, a quien se le fueron a la yugular por haber supuestamente alterado los índices globales para favorecer a China mediante los rankings fake del Grupo Banco Mundial (GBM) y el FMI.

KG fue vicepresidenta de la Comisión Europea, jefa ejecutiva del GBM –conglomerado de cinco organizaciones internacionales que proporciona empréstitos a los países en vías de desarrollo– y presidenta en funciones del GBM después de la renuncia intempestiva en 2019 del surcoreano médico y antropólogo Jim Yong Kim (JYK). Hoy KG se desempeña como mandamás del polémico FMI.

No es lo mismo que el GBM haya sido presidido por el ex secretario de Defensa Robert McNamara y el megahalcón y neoconservador strau-ssiano Paul Wolfowitz –diseñador de las guerras de Estados Unidos en Medio Oriente desde la Universidad Johns Hopkins– que por KG, más comprensiva a los países en vías de desarrollo.

Según la revista globalista neoliberal The Economist, KG, en ese momento segunda de a bordo del GBM, colaboró para alterar los rankings del reporte anual Doing Business, que sopesa las condiciones en 190 países, y así haber favorecido a China, Azerbaiyán, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (https://econ.st/2XEVizO).

¿Por qué The Economist exime al surcoreano JYK de su responsabilidad mucho más verticalmente directa? Según Financial Times (17/9/.21), portavoz del globalismo neoliberal, el Comité de Ética (¡megasic!) del FMI revisa el asunto.

La investigación fue encargada al poderoso bufete legal WilmerHale (WH), cuyos hallazgos con dedos y dados cargados fueron publicados por GBM (https://bit.ly/3tVUx0Q), que ya optó por cesar la publicación anual del reporte Doing Business (https://bit.ly/3zAny3u).

¿No será, acaso, que tales índices ya no convienen a los intereses anglosajones del eje Wall Street/La City?

¿Y quién es este detective legal WH que se da el lujo de incriminar a los directivos incómodos del GBM y FMI? Sin penetrar los dédalos de los bufetes en los paraísos fiscales, tipo Mossack-Fonseca, es conocida la ultrapolitización legalista en Estados Unidos cuando sus poderosos bufetes forman parte de la circularidad de sus negocios con el Olimpo, como es el caso de Albright Stone Bridge y el bufete Dentons Global Advisors (https://bit.ly/3ucrJ4t).

El bufete WH cuenta con mil abogados en el mundo –entre ellos México– y ha tenido como notables alumnos al polémico ex director del FBI Robert Mueller –que hizo el ridículo con la fallida defenestración de Trump– y al ex senador por Colorado y hoy embajador en México, Ken Salazar.

Reuters y The New York Times (https://nyti.ms/3hTSJk8) abundan sobre los hallazgos (sic) de la investigación por el bufete WH –con muchos escándalos a cuestas, como sus fétidos reportes sobre la gasera Enron y WorldCom/MCI.

Lo más hilarante y delirante de la investigación (sic) del bufete WH es que la califican de independiente (sic).

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que maneja las acciones mayoritarias de ese país tanto en el FMI como en el GBM, analiza los graves hallazgos (https://reut.rs/3nR9YGF).

¿Prepara la élite financierista/legalista anglosajona el sepelio de la economista búlgara KG? Esto huele a una redición de la defenestración erótica del francés Dominique Strauss-Kahn del FMI.

¿Quién va a investigar las actividades espurias del GBM en Afganistán donde instaló un gobierno vasallo para saquear su litio y sus tierras raras? (https://bit.ly/3zwbcZQ).

The American Lawyer cataloga al bufete WH como el segundo de Estados Unidos. ¿Qué firma independiente investigará el ranking de los bufetes legales de esta nación?

A mi juicio, el pecado imperdonable de KG es haber puesto en tela de juicio el modelo tramposo de la asociación PP (Público-Privado) mediante la cual el GBM busca avanzar su privatización a ultranza.


Facebook: AlfredoJalife




martes, 6 de abril de 2021

¿Es posible seguir el ejemplo estadounidense?

Por Julio C. Gambina

Cuando todavía persiste la incertidumbre sanitaria y económica, se empieza a mensurar el rebote de la economía mundial, lejos de recuperar la tendencia, pobre, por cierto, previa a marzo del 2020. Una de las incógnitas es para cuándo podrá recuperarse esa perspectiva de crecimiento en el capitalismo global. Todo indica que involucrará todo un lustro desde la emergencia de la pandemia y el cierre planificado de las economías nacionales y la circulación mundial del producto. El horizonte apunta hacia el 2024/25. Esa es la razón, pese al rebote económico “diverso”, como sostiene el FMI, que muchos organismos internacionales y economistas en posiciones estatales estén preocupados por sostener el financiamiento público de la recuperación.

Remito al FMI, entre otros, que promueve no desatender la intervención fiscal para contener impactos regresivos y por supuesto, cualquier esbozo de conflictividad social. Como no somos inocentes, aclaramos que estas consideraciones de los organismos internacionales son convergentes con las preocupaciones tradicionales apuntadas al ajuste y a las reformas estructurales que favorezcan la tasa de ganancia. Al tiempo que se atiende el gasto social en la coyuntura, avanzar en reformas de fondo, caso de los regímenes laborales y previsionales. Se trata de flexibilizar y si se puede derechos sociales, sindicales, laborales, históricamente conquistados, revertiendo la situación derivada del momento definido por el “estado benefactor”.

Es el caso también de Yanet Yellen, la Secretaria del Tesoro de EEUU que lleva en estas horas a la reunión conjunta del FMI y del Banco Mundial, como al G20, la propuesta de una iniciativa global para grabar a las corporaciones transnacionales. El hecho es la reducción tributaria impulsada por la administración Trump, bajando la imposición a las ganancias corporativas del 35 al 21%. La gestión Biden pretende recuperar posiciones y establecer una tasa del 28%. Ante la amenaza de retiro de esas empresas y la búsqueda de territorios favorables a la no imposición (paraísos fiscales, entre otros), se pretende generalizar la iniciativa al mundo. Leemos en la prensa los dichos de la Secretaria del Tesoro[1]:

"todavía es demasiado pronto para hablar de victoria", por lo que los países tienen que continuar con "el fuerte esfuerzo fiscal y evitar retirar el apoyo demasiado pronto para promover una recuperación sólida" y ayudar a evitar la aparición de desequilibrios globales.”

Viene de lejos la tendencia a imposiciones regresivas para mejorar la perspectiva de los inversores de capital. Hace años que se discute en el sistema mundial la reversión de esa lógica tributaria favorable a los capitales más concentrados, que son los que más ganancias acumulan. Es posible ver el fenómeno actual en las empresas tecnológicas, caso de la expansión del comercio electrónico mediado por las restricciones en tiempos de pandemia. Con motivo de la innovación se promovieron oportunamente reducciones impositivas para favorecer esos desarrollos empresarios que evolucionaron a grandes conglomerados transnacionales. Esos beneficios impositivos debieran revertirse o suspenderse para la contribución a la emergencia, especialmente ante la dimensión de la valorización y ganancias de esas empresas por un lado y la recurrencia de nuevos brotes de contagios y muertes por un virus que es por ahora no controlable. Son gigantescas las ganancias de las empresas que operan la virtualidad en el contexto 2020/21.

Claro que EEUU tiene sus propias razones para elevar impuestos, como sostiene Yellen. Podemos ver detrás la necesaria financiación de un proyecto de renovación de infraestructura de unos 2 billones de dólares. El tema se discute en el parlamento estadounidense, al tiempo que profesionales como Paul Krugman discute desde su columna regular en el New York Times la ampliación de la categoría “infraestructura”, como algo mucho más allá de “puentes y caminos”. La propuesta del Nobel de Economía 2008 apunta en el mismo sentido de la Secretaria del Tesoro: apoyar monetariamente todo lo que sea necesario a los efectos de no cometer los errores del 2008, que restringió el salvataje solo al gran capital concentrado y en general asociado al mundo de las finanzas. Hoy la preocupación es por sostener el complejo entramado productivo que involucra a pequeñas empresas y a millones de personas afectadas por la emergencia.

Se trata de salvar al capitalismo. Incluso, si leemos atentamente las proyecciones de la Reserva Federal sobre la economía estadounidense, observamos el rebote 2021, pero también la tendencia a la ralentización en los años siguientes. Dice la FED que el crecimiento previsto para el 2021 es del 6.5%, pero la previsión para el 2022 baja al 3.3% y más aún en el 2023, con un pronóstico del 2.2%.[2] No está asegurada la perspectiva de superación de la fuerte caída del 2020, que arrastraba ya una lenta recuperación de la crisis del 2007/09. Por eso, la política económica de EEUU, según la fuente mencionada, sustenta en la coyuntura un salvataje generalizado para defender la posición relativa en la economía mundial y un repunte con objetivo de retomar un desempleo del 3,5% para el 2023 en un marco inflacionario del 2%. Por eso necesitan que las corporaciones tributen y contribuyan a sostener la gallina de los huevos de oro. Es que, si las corporaciones trasnacionales no tributan, solo queda afectar los ingresos populares, alicaídos por la situación de emergencia y eso puede generar conflictividad. La variante de la emisión está fuertemente usada, tanto como la del endeudamiento y existe incertidumbre sobre cuanto estirar la cuerda entre ingresos populares y ganancias en sus diversas formas de beneficio empresario o renta.

El temor de los intelectuales sistémicos es retroceder al tiempo de la estanflación que Reagan combatió con reestructuración y ajustes estructurales de los ingresos populares y una mayor explotación de la fuerza de trabajo. Por eso habrá que pensar en tensar la cuerda contra las ganancias y a favor de los ingresos populares, para lo cual habrá que encarar transformaciones estructurales que afecten la lógica de producción y reproducción del capitalismo.

Buenos Aires, 6 de abril de


[1] EE UU pedirá en el G-20 armonizar el impuesto de sociedades a nivel global, en: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2021/04/05/economia/1617625688_822481.html

[2] FED. Resumen de las proyecciones económicas del 17 de marzo del 2021, en: https://www.federalreserve.gov/monetarypolicy/files/fomcprojtabl20210317.pdf

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Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
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miércoles, 15 de marzo de 2017

La verdad del FMI, BM y BPI contra el Patrón Oro

Por: Jairo Larotta 

Tanto el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco de Pagos Internacional de Basilea están en contra de volver al patrón oro del dólar estadounidense como moneda de reserva y comercio mundial. La razón principal es que la Reserva Federal o Banco Central de EEUU no tienen oro, lo vendieron casi totalmente para usar el dólar como moneda fiduciaria o sea basada en la confianza que la gente da a esa moneda divisa de reserva. Lo mismo ocurrió con el Banco Central Europeo, Banco Central de Japón, Banco Central del Reino Unido y Banco Popular de China.

El sistema monetario venezolano es la organización de las relaciones monetarias por los agentes económicos para atender las siguientes tres necesidades esenciales:

- Unidad de Cuenta, para medir el valor de los bienes y servicios a ser intercambiados a través del efectivo.
- Medio de Pago, para la compra de bienes y servicios (poder de compra)
- Depósito de Reserva internacionales que siempre Venezuela las ha tenido en dólares de los EEUU.

La liquidez internacional corresponde a las reservas de los bancos centrales. Hoy esas reservas se realizan en las cinco (5) monedas de reservas aceptadas por el FMI, Banco Mundial y BPI. Ellas se agrupan en los Derechos Especiales de Giro – DEG los cuales agrupan a esas cinco monedas de reservas (dólar, euro, libra, yen y yuan) aceptadas internacionalmente por la mayoría de los países. De esta manera atienden las necesidades de compra, pago y ahorro de los países emisores de esas monedas y atender las mismas necesidades de los países que no tienen monedas de reserva divisa como las aceptadas para el comercio internacional.

Anteriormente existía el dólar de los EEUU como moneda única de reserva para el comercio mundial, especialmente para la compraventa del petróleo de la OPEP por convenio expreso de las 13 naciones miembros de esa organización fundada por Venezuela en 1960. Hoy en día el dólar apenas cubre el 40% del comercio mundial y los países OPEP y no OPEP venden su petróleo y gas en varias otras divisas de reserva diferentes del dólar. Esto ha traído una caída del valor del dólar a punto de estar casi a la par del euro cuando apenas hace unos años era 35% más valioso el euro frente al dólar.

La nueva administración de los EEUU liderada por el Presidente Donald Trump ha impulsado el valor del dólar porque se desligó de los llamados tratados de libre comercio que estimulaban la fabricación de productos fuera de los EEUU por las grandes empresas trasnacionales estadounidenses. Los fuertes impuestos para obligar a esas empresas a producir dentro del territorio estadounidense. Complementado con una política agresiva de construcción de infraestructura, ocasiono la subida de la Bolsa de NY a niveles superiores de los 20 mil puntos.

Pero este fortalecimiento del dólar es transitorio sin respaldo real alguno en su moneda (dólar). La razón principal es que el dólar igual que las demás monedas de reserva que constituyen los DEG, todas ellas son las llamadas monedas Fiat o sea respaldada por el PIB de los países donde sus Bancos Centrales las emiten e imprimen. Pero si añadimos que todas estas monedas, sus Bancos Centrales tienen deudas muy superiores al PIB o sea su Producto Interno Bruto, entonces esas monedas de reservas están respaldadas por deuda y por tanto los billetes que imprimen son Certificados de Deuda o sea de valor negativo o sea valor nulo (cero). La FED o Reserva Federal de los EEUU que es un organismo privado (12 bancos privados que la integran, redujo unilateralmente los intereses hasta 0% durante muchos años, dado que el desempleo decreció de manera alarmante.

Hoy en día y como ha ocurrido los últimos 9 años después de la tercera quiebra del dólar de los EEUU (1ra quiebra 1929, 2da quiebra 1971 y 3rab quiebra 2008), la FED se ha visto en la necesidad de estimular el consumo disminuyendo los impuestos de las grandes trasnacionales y aumentando los intereses de la FED hasta niveles superiores al 0,75% anual que es el tope autorizado anteriormente por la FED. Esto significa que en los EEUU asomara una inflación fuerte que generara un aumento del costo de vida y del desempleo, porque la mano de obra estadounidense nunca puede competir con el costo de la mano de obra de China e India, potencias industriales emergentes de mayor poder de producción de los EEUU. Los economistas estadounidenses y europeos esperan la 4ta quiebra del dólar para el 2019.

Necesidad de regreso al patrón oro de las monedas de reserva

Las reservas internacionales actuales de todos los países se presentan en tres formas:

- La forma natural que es el Oro que se usa como depósito de valor. El FMI en su creación estableció que cada país emisor de una divisa de reserva o no, debe mantener como reservas una cierta cantidad de cantidad de oro monetario 999 expresado en onzas troy. Pero después de 1971 cuando Nixon desligo el dólar del patrón oro, dio rienda abierta a la impresión de dinero sin respaldo por parte de la FED hasta niveles incontrolables e inauditos. EEUU llego a mantener oficialmente más de 8 mil toneladas de oro monetario en sus reservas pero en la actualidad posee menos de 500 toneladas porque la mayoría fueron vendidas por los banco privados que conforman la FED.

- La forma institucional que es la posición de reservas que tienen todos los países en el FMI. Allí se incluyen los DEG emitidos por el FMI desde 1970; los ECUS oficiales de la Unión Europea y los ECUS privados en los bancos privados de cada país. Hoy la UE estableció desde finales del s.XX el euro como moneda de reserva para los países miembros de la UE en el Banco Central Europeo con sede en Bruselas como todos sabemos emisor del euro.

- La forma nacional que son las reservas en monedas nacionales utilizadas en comercio entre países compradores y vendedores de productos de cada uno de ellos. El dólar era el más usado para esas transacciones binacionales, pero hoy en día por ejemplo en Asia se usa cada vez menos el dólar y en sustitución se usa el yuan chino, la rupia india, el yen japonés y otras. En Europa se usa el euro, el rublo oro, las coronas noruegas, suecas y finlandesas, la libra inglesa, y otras En África se usa además del dólar y euro, la libra egipcia, el dinar argelino, naira nigeriana, el rand surafricano, franco congolés, y otras. En América se usa además del solar y euro, el real brasileño, el peso argentino, el peso uruguayo, el boliviano de Bolivia, el peso colombiano, el balboa panameño que es igual al dólar, el peso mejicano, el quetzal guatemalteco, el colon costarricense, el florín antillano, el dólar antillano, el dólar canadiense y el bolívar venezolano.

La liquidez internacional es un concepto bruto y genérico. Desde el punto de vista de su valor las deudas no son deducidas de los créditos. Solamente el oro es un activo neto con valor en sí mismo. Las reservas para quien las posee son un compromiso del emisor y no tienen valor sino en términos brutos. Por tanto cuando un banco toma prestado dólares de otro banco, la liquidez aumenta en ese mismo valor.

Importancia de las reservas en divisas dentro de las reservas oficiales

Las relaciones monetarias entre los Estados obligan a definir una doble relación:
- una relación del oro de dicha moneda con el oro o un valor final (conectividad de la moneda)
- una relación de esta monedas entre sí que es la estabilidad que permite cambiar en el mercado de cambios una divisa contra otra (SWIFT del BPI) o monedas nacionales respecto a una divisa de reserva con cambio fijo como lo es el sucre (1,25 US$) entre monedas de los países miembros del ALBA.

El patrón Oro es un sistema en que todas las monedas se definen con relación al valor del oro monetario de pureza 999. Estas monedas son convertibles en metálico lo que significa una estabilidad perfecta. Claro, la cantidad de dinero líquido del mundo no podría ser respaldado totalmente en oro monetario, porque en toda la historia de la humanidad se ha refinado 160.000 toneladas de oro solamente. Pero la valoración de la moneda respecto al valor del oro como patrón monetario significa estabilidad y ausencia de deuda porque al ser convertible el oro por sí mismo es la ausencia de deuda por tener valor propio.
Venezuela nunca ha tenido reservas en divisas propias referidas al patrón oro. La causa es que siempre (desde 1914) ha vendido su petróleo en dólares de los EEUU. Por tanto la única relación con el patrón oro fue mientras el dólar estaba respaldado por oro monetario que termino en 1971. Por tanto Venezuela siempre ha ahorrado su patrimonio en moneda de reserva ajena que es el dólar de los EEUU. En Latinoamérica solamente México tiene una divisa propia, el peso mexicano, pero al tener sus commodities transferidos al dólar de los EEUU en contratos cerrados y exclusivos, nunca podría ahorrar en su moneda divisa de reserva, la cual fue aceptada por el FMI, BM y BPI. El código ISO 4217 actual para el peso es MXN; antes de la revalorización de 1993, se utilizó el código MXP. El peso mexicano fue la primera moneda en el mundo en utilizar el signo "$", incluso antes que el dólar de Estados Unidos, el cual más tarde lo adoptó para su propio uso.

Consecuencias de implantar el Bolívar Oro como divisa venezolana

- Nace el Barril marcador Merey venezolano expresado en Bs.Oro
- Nos desvinculamos del dólar (próximo a su colapso)
- Neutraliza la guerra económica del Dólar Today.
- Estimula el ahorro nacional
- Repatriación de capitales venezolanos buscando seguridad y mayores rendimientos.

El presidente electo Donald Trump amenazo con auditar la FED o Reserva Federal, que es el Banco Central de EEUU emisor del dólar. Eso tiene altamente preocupados al establishment republicano de Wall St. Hay incertidumbres de las medidas económicas del nuevo gobierno de EEUU que tendera a salvar al dólar, por lo cual tenemos que esperar los 100 primeros días de su gobierno. No obstante la economía estadounidense está seriamente endeudada y con altísima deflación, lo cual obligara a subir los intereses que causara inflación y por tanto caída del valor del dólar. Veremos que sucede, pero nosotros los venezolanos simplemente debemos huir del dólar para evitar sus consecuencias en caso de una fuerte caída y para ello la alternativa de vender el petróleo en Bs.Oro es una formidable y revolucionaria salida a la actual crisis económica.

CONCLUSION

La desdolarización del mundo en el comercio mundial está en pleno desarrollo. Hoy apenas el 40% del comercio mundial se hace en dólares. Venezuela debe desdolarizarce y para ello es menester vender el petróleo en Bolívares Oro. Quienes poseen dólares próximamente deberán buscar refugio en otra moneda más sólida. El futuro para 2019 es que tras el colapso del dólar vendrá el colapso del sistema actual financiero internacional basado en monedas fiduciarias con respaldo de inmensas deudas. Por eso es imperativo volver al Patrón Oro. Por eso instaurar el Bolívar Oro Divisa es estratégico, necesario y la mejor expresión del ejercicio de la soberanía venezolana en su economia.

La enorme deuda que poseen las cinco monedas de reserva y la falta de referencia a un valor solido solo lo es el oro, causara como de hecho está causando serios desequilibrios económicos en el mundo financiero. Estos desequilibrios financieros. Por tanto las hegemonías de los países del mal llamado primer mundo EREUU y Europa, está seriamente amenaza, porque se basa en la deuda de los países entre sí, con monedas de reserva a su vez con deudas superiores al 400% (caso del yen japonés) o como el dólar estadounidense. El dólar tiene una deuda pública y privada de EEUU superior llegando casi al 400% del PIB según el link: http://www.elblogsalmon.com/economia/deuda-de-estados-unidos-llega-a-60-billones-de-dolares-y-se-duplica-en-12-anos Esta verdad la oculta EEUU y la FED.

Desde su nacimiento el BPI se ha dedicado a defender los intereses de los Bancos Centrales emisores del dólar como principal divisas de reserva del comercio mundial y la construcción de la nueva arquitectura de la financiación transnacional con las otras divisas de reserva que integran los DEG. Sus miembros han desempeñado el protagonismo y soporte de la respuesta mundial a la crisis financiera actual. El BPI fundado en 1930 es la institución financiera global más secreta del mundo. Fue fundado por el Banco de Inglaterra y el Reichsbank y está protegido por un tratado internacional intergubernamental, por tanto el BPI es intocable. Son solo 18 miembros y se reúnen en Basilea, Suiza. Son las personas más poderosas del mundo, los banqueros centrales, todos miembros del Club Bilderberg.

Referencias:

a) Que es Patrón Oro monetario y que implica para la venta del petróleo.- J.Larotta 2015 http://www.aporrea.org/energia/a203344.html

b) Dolarizar a Venezuela no conviene, vender el petróleo en Bs.Oro es la solución – J.Larotta 2017
https://www.aporrea.org/economia/a241367.html

c) El sistema monetario internacional. Cujas Paris 1984 8va edición –Marchal J,; Lecaillon J.

d) Las relaciones monetarias internacionales, mecanismos, ideologías y reporte de fuerzas. 1975 – De Laubier D.

e) The failure of world monetary reform. 1971-74 – Williamson J.-NY University Press, NY 1977

f) Las operaciones del Fondo Monetario Internacional, Paris 1988 – Lelart M.

g) El BRICS de Oro seria el jaque mate para el dólar – J.Larotta 2014 – RT con 3,6 millones de lecturas

https://actualidad.rt.com/economia/view/150266-divisa-brics-jaque-mate-dolar

h) ¿El dólar está más fuerte que nunca? Veamos por qué no es así – J.Larotta 2014 http://www.aporrea.org/energia/a200355.html

i) Cómo opera el fraude y el engaño del sistema monetario de EEUU – J.Larotta 2013http://www.aporrea.org/internacionales/a177372.html

j) China: Todo listo para dar jaque mate al dólar y establecer una nueva moneda mundial - RT 2015
https://actualidad.rt.com/economia/168148-china-dolar-eeuu-moneda-mundial

domingo, 13 de diciembre de 2015

Hacia el nuevo orden geofinanciero: yuan chino entra al FMI y Rusia prepara su rublo-oro

Alfredo Jalife-Rahme


El presidente de Rusia, Vladimir Putin (centro), encabeza una reunión con mandos militares, el viernes pasado en MoscúFoto Ap

La divisa china, el yuan/renminbi, es ya la tercera divisa de reserva del FMI, lo cual acelera la reconfiguración del nuevo orden geofinanciero del siglo XXI anómalamente dominado por el dolarcentrismo que le confiere a EU un bono hegemónico (¡9.36 por ciento del PIB global!)y su bélico financierismo unipolar (http://goo.gl/haiDOx).

La incrustación del yuan/renminbi a la anterior canasta cuatripartita de divisas del FMI –dólar, euro, libra esterlina y yen nipón– había sido impedida por EU que controla la mayoría de votos y vetos del FMI.

Hoy en la canasta pentapartita de los Derechos Especiales de Giro (DEG) –ladivisa virtual del FMI–, la ponderación del yuan/renminbi es de 10.92 por ciento, se coloca en el tercer sitial y desplaza tanto al yen nipón (8.33 por ciento) como a la libra esterlina (8.09 por ciento), mientras acelera su internacionalización y otorga vida artificial al agónico FMI (http://goo.gl/15vF4K).

El yuan/renminbi representa la única divisa de los países emergentes en el FMI y pronto competirá frente a la proporción de los DEG del euro (30.9 por ciento) y el dólar (42.9 por ciento).

La incorporación del yuan, hoy tercera divisa omnipotente global, quizá haya valido un quid pro quo entre Washington y Pekín cuando EU intenta alejar a China de los brazos militares y gaseros de Rusia.

China ostenta las mayores reservas de divisas del mundo: poco menos de 4 billones (trillones en anglosajón, https://goo.gl/7qTg0f), y su PIB medido por su poder adquisitivo desplazó a EU y está empatada con la Unión Europea en plena delicuescencia (https://goo.gl/4jkuZD). China se posiciona como potencia geofinanciera de primer orden.

En mi portal aduje que “era cuestión de tiempo para que China hubiese lanzado un sucedáneo al disfuncional FMI que tenía tres opciones: 1) esperar en forma agónica el resultado de una guerra entre EU y China; 2) ser desplazado en forma gradual por las enormes reservas de China, y 3) negociar la incorporación del yuan, lo cual denota la profunda fragilidad de las finanzas anglosajonas, específicamente de Gran Bretaña y EU que aún no salen de su grave crisis de 2008 (http://goo.gl/SVopIW)”.

El FMI (léase EU) eligió la tercera opción.

El connotado geopolitólogo alemán-estadunidense F. William Engdhal comenta que “ambos China y Rusia han entendido (…) que el papel del dólar como la divisa de mayor reserva mundial es su talón de Aquiles económico (http://goo.gl/uh97TW)”.

Expone la guerra de divisas que experimentó Rusia a finales de 2014cuando Wall Street y la Oficina de Inteligencia Financiera y Terrorismo de la Secretaría del Tesoro de EU –por cierto, jefaturada por el israelí-estadunidense David S. Cohen, hoy segundo mandamás de la CIA (https://goo.gl/sWFOIZ)– desplomaron el rublo en medio del acuerdo sauditaestadunidense para colapsar el precio del petróleo mundial”. ¡Misma ecuación que en 1986, cuando el petróleo se desplomó a 10 dólares el barril!

A propósito, el británico Alastair Crooke, director de Conflicts Forum, reportó que China evitó el colapso del rublo.

Eso fue hace un año y ahora Rusia y China se encaminan en forma tranquila hacia la puerta de salida de dólar, juzga Engdhal, quien arguye que, “en forma irónica, debido al papel del dólar, los bancos centrales de China, Rusia, Brasil y otros países diametralmente opuestos a la política exterior de EU, son forzados a comprar deuda estadunidense del Tesoro en dólares, de facto financiando las guerras de Washington que tiene como objetivo dañarles”.

Los colosales contratos a 30 años de compra del gas ruso por China serán realizados en yuanes lo cual significa el inicio de una aceleración de la desdolarización.

El pasado 27 de noviembre, el Banco Central Ruso incluyó al yuan en sus reservas oficiales, en detrimento del dólar que, consistía antes en 44 por ciento, además de 42 por ciento en euros y un poco más de 9 por ciento en libras esterlinas.

Se hace camino al andar y en sólo un año el intercambio entre yuanes y rublos alcanzó 3 mil millones: un incremento de 400 por ciento.

Engdhal insiste en que desde que Nixon –aconsejado por David Rockefeller y su emisario personal en la Secretaría de Tesoro, Paul Volcker– desacopló al dólar del patrón oro en agosto de 1971,los rumores persisten de que las cámaras de oro de Fort Knox están vacías y que nadie se atreve a verificar.

En forma oficial, la Reserva Federal ostenta poseer 8 mil 133 toneladas de reservas en oro, antes que Alemania, que cuenta con 3,381 toneladas. Pero, cuando en 2012, el gobierno alemán pidió a la Reserva Federal el retorno de su oro en custodia, EU rechazó devolver sus lingotes –bajo el pueril pretexto de que no podían diferenciar los lingotes alemanes de los estadunidenses–, lo cual incrementó las sospechas.

En medio del megaescándalo aurífero, EU repatrió unas ínfimas cinco toneladas del oro alemán y anunció que necesitaría hasta 2020 (sic) para completar las 300 toneladas requeridas.

Mientras China representa el primer país minero del mundo, Rusia ha sustituido de lejos a Sudáfrica como el tercer país en minas de oro.

Rusia ha dejado atrás la aciaga etapa del colapso de la URSS cuando todavía disponía de 2 mil toneladas de oro y que periclitaron hasta 343 toneladas con Boris Yeltsin. Fue cuando Viktor Gerashchenko, mandamás de Gosbank, confesó sin desparpajo a la Duma que ignoraba el paradero (sic) del oro ruso.No comment!

El economista Sergey Glazyev, consejero del zar Vlady Putin, ha propuesto que el Banco Central de Rusia compre cada onza de oro de las minas rusas como atractiva garantía al precio del rublo con el fin de incrementar la tenencia estatal del oro, lo cual evitaría que el Banco Central tenga que comprar oro por dólares en los mercados internacionales.

Engdhal aduce que una alternativa de Rusia y China al dólar en la forma de un rublo y yuan apuntalados por el oro podían empezar la salida en bola de nieve del dólar”, lo cual causaría una severa declinación de la habilidad por EU de usar el papel de su reserva del dólar para financiar sus guerras con el dinero ajeno.

Para EU cualquier atentado a su hegemonía dolarcéntrica significa un casus belli: los casos de Saddam Hussein y su osadía de exigir euros en lugar de dólares por su petróleo y de Muammar Kadafi, quien se atrevió a lanzar su dinar-oro.

A mi juicio, el atrevimiento de las seis petromonarquías árabes del golfo Pérsico en proyectar el lanzamiento del gulfo (http://goo.gl/itfyQL), hoy paralizado y todavía sin cobertura oro, puede significar su desestabilización cuando entre todas comprenden 908 mil 739 millones de dólares de reservas –sólo Arabia Saudita detenta 81 por ciento (732 mil 400 millones de dólares)–, lo cual constituye un suculento manjar para EU, que debe resarcir a Irán con 150 mil millones de dólares a principios de 2016 por el levantamiento de las sanciones del P5+1.

EU, con minúsculas reservas de 130 mil 100 millones de dólares (¡menos que México y menor cantidad de la que debe pagar a Irán!), carcome las de las seis petromonarquías vendiéndoles cuantiosas armas para sus guerras teledirigidas.

No son lo mismo Saddam y Kadafi sin el escudo nuclear que ostenta Rusia para cubrir su rublo-oro.



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