Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

lunes, 11 de mayo de 2020

Turismo en Matanzas después de la COVID-19. Comentario HHC



Con 52 hoteles y un activo crecimiento de su planta habitacional, Varadero es el destino preferido por millones de turistas del mundo que cada año planifican sus vacaciones para conocer o regresar a una de las playas más hermosas y mejor conservadas.

El turismo constituye un pilar fundamental para la economía cubana y es la fuente de ingreso de miles de familias matanceras que laboran directa o indirectamente en la industria del ocio.


El turismo fue uno de los primeros sectores afectados por la pandemia del nuevo coronavirus, ocasionando el cierre de las instalaciones hoteleras y extrahoteleras, además de la restructuración en aquellos servicios que tributaban a satisfacer las crecientes demandas de este motor de la economía.


Han transcurrido dos meses y medio de aislamiento social, y aunque en los hoteles no están los vacacionistas, el trabajo no se ha detenido, sino que han aprovechado la circunstancia para fortalecer cuestiones de mantenimiento. Esta ha sido una etapa donde se prepara el escenario para el retorno a la normalidad del turismo con una visión determinada por la crisis sanitaria.


Porque el día que los hoteles reabran sus puertas, los clientes habrán experimentado un significativo cambio de actitudes. Serán mucho más sensibles a las cuestiones relacionadas con la higiene, la limpieza, las desinfecciones.


Seguramente, el coronavirus aún no habrá sido vencido del todo, sino que irá regresando en oleadas, como advierten expertos de la comunidad científica, quienes pronostican el regreso de los viajes de turismo para el último trimestre del año. Otros más reservados estiman que esto no sucederá hasta principios de 2021.

De igual forma es “fundamental contar con programas y protocolos de seguridad e higiene para atender correctamente a los clientes y llevar confianza en momentos de crisis”, pues los vacacionistas elegirán sus destinos teniendo en cuenta los atractivos naturales, culturales y el confort de las estancias, pero sobre todo por el grado de limpieza y bioseguridad que estos puedan ofrecerles.


En este momento los planes y control de la calidad, donde la higiene siempre ha desempeñado un rol preponderante, están obligados a elevar sus protocolos en cuanto al nivel de desinfección de las instalaciones.

Expertos a nivel mundial sugieren la creación de un sello que certifique aquellos establecimientos que están haciendo un esfuerzo mayor en cuanto a las medidas para prevenir el contagio por coronavirus. Las estrategias para la comercialización vía internet y desde las agencias de viaje, debe poner énfasis en demostrar las medidas de limpieza y distanciamiento social en los espacios comunes de los hoteles.


El ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil, anunció recientemente que en los próximos meses Cuba entrará en la fase de recuperación, la primera establecida en el progresivo regreso a la normalidad. Ello implica el mantenimiento de las medidas preventivas como el distanciamiento social, el uso de nasobuco y desinfectante para manos y superficies. También la disciplina, la responsabilidad y solidaridad entre compatriotas en todos los sectores de la sociedad.


Aún no es posible precisar en qué momento retornará el turismo a Varadero. Será cuando superemos las adversidades derivadas del nuevo coronavirus o cuando aprendamos a convivir con él. Lo que sí es un hecho es que la pandemia ha impuesto un cambio en la vida de las personas y la economía de los países.

El turismo como motor impulsor de la economía cubana tiene el reto de revolucionarse para no perder su privilegiado espacio en el mercado internacional.

Comentario HHC: Si pensamos que va existir una ocupación mayor a la que tuvimos años anteriores, es no ser realista. Las instalaciones del MINTUR según la ONEI, en el 2018 y 2019 no pasaron del 40 % de ocupación. ¿Cuándo se publicarán los por cientos de ocupación de todos los hoteles del país? ¿Y su punto de equilibrio?

El sentido común indica que la ocupación hotelera,  cuando se abran las fronteras otra vez, serán más baja aún a las cifras mencionadas, tanto por el miedo a la pandemia latente que se menciona, por si tendremos o no corredores sanitarios que deben implementarse empezando por aeropuertos hasta los hoteles, porque no sabemos si los seguros de gastos médicos contemplaran el covid-19, porque la economía mundial está en recesión y la OIT espera la pérdida de 1600 millones de empleos y los que lo tienen no es seguro que viajaran a larga distancia o harán viajes más cortos en tiempo y distancia ,  y así varios aspectos que no se vislumbra un incremento del turismo en lo inmediato y en el mediato hay muchas dudas, pero hay revolucionarse como se apunta.

Varadero puede ser un oasis turístico y rescatar en algo, el año ya perdido, concentrándonos en los hoteles de mayor estándar para obtener más ingresos por turistas días, y que además deben ser los más eficientes.  Es además el polo turístico de mejores condiciones en el país.  

Pero empezar nuevos hoteles es una pérdida de tiempo y dinero, concentrémonos en alcanzar primero el 80 % de ocupación en los hoteles que tenemos, aunque se le tengan que hacer algunas mejoras a algunos en el menor plazo posible, y no empezar uno más hasta que no estemos seguros que podemos lograr la meta mencionada.

Por ejemplo, de los 3 000 millones de pesos convertibles que le dedicamos en inversión al turismo anualmente, ahora es seguro que tendremos menos disponibles, ¿podemos dedicar 600 millones para construir una refinaría de níquel para exportar ?, ¿O 500 millones para poner varias plantas de producción de paneles solares en occidente, centro y oriente para en el 2030 tener más del 60 % de generación de energía renovable y ahorrarnos los millones de dólares que invertimos en comprar petróleo? ¿O 400 millones en modernizar la agricultura con maquinarias y tecnología de punta para incrementar la producción de alimentos en el país y ahorrarnos parte de los 2 000 millones que invertimos en importación de alimentos? Digo por solo mencionar tres ejemplos (hay más oportunidades) donde nos ahorraríamos divisas en importación, y obtendríamos ingresos en divisas por exportación con esas inversiones.

El turismo mundial también está en cuarentena


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La Habana, 11 may (ACN) Desde el comienzo de la pandemia del nuevo coronavirus, el turismo ha sido el sector más afectado de la economía a nivel mundial, según el más reciente informe de la Organización Mundial del Turismo.
En el estudio, publicado por el sitio web oficial de las Naciones Unidas, además de las limitaciones a los viajes, de los 217 destinos de todo el mundo, un total de 156 ha detenido por completo el turismo internacional y aboga por el levantamiento de las restricciones, en el momento adecuado y de manera responsable.
Entre los datos más significativos del documento se encuentra que, hasta el 27 de abril, ningún destino había levantado o aliviado las restricciones de viaje.
“El turismo ha sido el sector más duramente golpeado por esta crisis porque los países cierran fronteras y la gente se queda en casa”, ha asegurado el secretario general de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili.

En Cuba recibió, como en todo el mundo, un duro golpe debido a la pandemia del nuevo coronavirus, en tanto las autoridades dictaron medidas de obligatorio cumplimiento también para este ramo.
Algunos establecimientos hoteleros y hostales pasaron de alojamiento de recreo a centros de cuarentena y protección de los viajeros que aún quedan en la isla, atrapados por un mundo donde ya no vuelan los aviones y las agencias de viajes recomiendan quedarse en casa, como es lo correcto.
Pololikashvili ha hecho un llamamiento a los gobiernos para que, de forma coordinada, faciliten el levantamiento de las restricciones en el momento adecuado y de manera responsable, cuando se considere seguro hacerlo.
Esta investigación plantea que el 83% de los destinos en Europa ha cerrado por completo las fronteras al turismo internacional, en las Américas, el porcentaje es del 80%, en Asia y el Pacífico del 70%, en Oriente Medio del 62% y en África del 57%.
La agencia de la ONU trabaja en estrecha colaboración con otros organismos internacionales, los gobiernos y el sector privado con el fin de impulsar la recuperación del turismo de una forma responsable en el momento oportuno.
En las últimas dos semanas, el responsable de la Organización se ha dirigido a los ministros del G20 y de la Comisión de la Unión Europea pidiéndoles que apuesten por el turismo como una prioridad en la agenda de los países a medida que buscan recuperarse de la crisis.

Países con mayor tasa de positividad y otros apuntes

Por: Redacción de Cubadebate

En este artículo: CoronavirusCOVID-19CubaMundoSaludSARS-CoV-2Virus
 
  • Los casos positivos a la COVID-19 en Cuba disminuyeron en el transcurso de la pasada semana, en una confirmación de que el país va por el camino correcto en el enfrentamiento a esta pandemia. Si la semana del 27 de abril al 3 de mayo se acumularon 279 positivos, en la recién concluida semana del 4 al 10 de mayo, este número fue de 115.
  • La Tasa de confirmados a la COVID-19 por 100 mil habitantes en Cuba es de 16.
  • Los países con mayor tasa de positivos a escala internacional son:
Gráfica: Edilberto Tamayo / Cubadebate
  • Cuba tiene un promedio de 5,2 camas hospitalarias por cada 1000 habitantes.
Fuentes: OMS, Banco Mundial, Universidad Johns Hopkins

Paisaje después de la batalla[1]

SINE DIE  122

SD2
juan m ferran oliva                               Mayo 11  de 2020


            La  guerra contra el coronavirus cesará y dejará una grave secuela material. Ya se sufre. Los países afiliados al neoliberalismo  tienden hacia los resultados financieros, los otros siguen un criterio sanitario y optan por la vida a pesar del costo. En todos los casos es un equilibrio difícil.

Cuba se ha decidido por la vida y enfrenta su difícil realidad agudizada por la política electorera de Trump.

En el SINE DIE anterior[2] mostré un gráfico con el número de contaminaciones registradas día a día. Este indicador refleja la potencialidad de infección de la pandemia. Del total algunos fallecen[3], unos pocos se repatrían y la mayoría evoluciona hasta curarse. Es cuestión de días. En consecuencia la plaga puede considerarse finalizada cuando terminen las contaminaciones. Parece que nos acercamos a ese momento. El gráfico adjunto lo evidencia.

¿qué pasará después?

He desempolvado mi bola de cristal. A pesar de algunas deposiciones de moscas se mantiene clara, aunque cauta como siempre. Incluso me alerta sobre la posibilidad de rebrotes pues el virus aún conserva misterios. La predicción sibilina  es un campo minado en el que hay más osadía que audacia. Corro el riesgo.

Hasta el 10 de mayo, fecha de corte  de la información estudiada, han transcurrido 61 días. Se estima que el proceso dure unos 70. Alrededor del 19 de mayo, y quizás antes, el número de contagiados diarios pisará la cota cero. Puede que reste algún caso trasnochado, pero una golondrina no hace verano. Tras restar los fallecidos y regresados quedará una mayoría de enfermos que alcanzarán el alta en lo que resta de mes. Entonces, agotado el contagio y sanados los enfermos, el Partido-Gobierno esperará dos semanas  más antes de aflojar medidas. Sería a mediados de junio, o más cautelosamente a finales. 

Regresaremos a una normalidad que será distinta a la anterior. Hasta aquí la buena noticia.

La temida variable es el rebrote. Se registra ya en algunos países que seguían un trayectoria parecida a la de Cuba. Al parecer aflojaron las medidas preventivas. En otros países gravemente afectados se anuncian aperturas en medio de voces en contra. ¿Que pasara? En breve lo sabremos. Nosotros alerta. Cave ne cadas[4].

Quienes dirigen el país han sorteado diestramente la calamidad. Les esperan muchos más problemas. En julio  habrán transcurrido 4 meses equivalentes a la tercera parte del año. Ello, grosso modo, equivaldría a perder un millón y medio de turistas. Pero serán más. Al levantarse las restricciones internacionales habrá que esperar a que  los viajeros potenciales se repongan financieramente  y  renueven sus ansias lúdicas. Todo ello sin contar que la  economía cubana es muy abierta y  depende de un exterior que quedará extenuado tras los acontecimientos. La bola de cristal se niega a conjeturar fechas en tal sentido.

Ese será el paisaje después de la batalla. La propia contienda ha sido como un ensayo general de lo que viene. Una cagástrofe diría Héctor Zumbado.

Con o sin Trump seguiremos sufriendo el embargo. Ahora podremos añadir la pandemia a las habituales excusas del bloqueo y los eventos naturales.

En estos días se baraja una polémica entre los defensores de las Pyme y los fieles a la economía centralmente planificada[5]. No tomo partido y creo en la fuerza de los obstinados hechos. También confío en nuestros dirigentes. La secuela económica de la pandemia puede originar grandes cambios dentro y fuera del país. Comoquiera, se impondrá una dramática locución escuchada en diciembre 10 del año 2010 en la Asamblea Nacional

¡ O rectificamos o nos hundimos !

Estoy seguro que se aplicará un criterio de flotación. No seguiremos al Titanic.




Fin






[1] Paisaje después de la Batalla es el título de un excelente film polaco de la época en quedicho  país  orbitaba hacia el Este.
[2]Ferran, Juan M. Poesía, Matemáticas y Coronavirus. SINE DIE 121 de mayo 5 de 2020.
[3] En Cuba la letalidad es de 4.4%, tasa inferior al 7.07% mundial y al 5.9% en América. Los enfermos reciben mejor atención.
[4] Cuida de no caer.
[5] Así la denominó la Organización de Naciones Unidas en eufemística diferenciación de los países de economía de mercado. Comunismo y capitalismo querían decir.


Noam Chomsky carga contra Donald Trump: "Es el culpable de las muertes en Estados Unidos"

El filósofo y activista estadounidense asegura además que la respuesta de la UE es "una muy triste negligencia" que puede romper la eurozona en pedazos

eldiario.es 11/05/2020 - 11:53h


Trump presiona para usar medicamentos para la malaria y el ébola contra el COVID-19 EFE

"Donald Trump es culpable de la muerte de miles de estadounidenses al usar la pandemia de coronavirus para impulsar sus perspectivas electorales y llenar los bolsillos de las grandes empresas", ha dicho Noam Chomsky. 

En una entrevista en The Guardian, el filósofo y activista estadounidense afirma que el presidente de EEUU durante su mandato ha recortado los fondos federales para la atención sanitaria y la investigación de enfermedades infecciosas en beneficio de corporaciones privadas. "Lo ha hecho cada año y su plan es seguir reduciéndolo", argumenta Chomsky.

Estas declaraciones coinciden con el lanzamiento de Progressive International, una iniciativa global para unir, organizar y movilizar a las fuerzas progresistas en todo el mundo a la que se han unido el senador y ex precandidato demócrata, Bernie Sanders; el ex ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis; el expresidente de Ecuador, Rafael Correa; o los autores Naomi Klein y Arundhati Roy.

En relación a la estrategia que ha seguido Trump de no declarar el confinamiento a nivel nacional y dejarlo en manos de los estados, asegura que es "una estrategia" para que los gobernadores asuman esas responsabilidades, "matar a mucha gente" y utilizarlo en su campaña electoral.

"Trump es culpable de las muertes de estadounidenses pero va más allá, también a nivel internacional", ha respondido Chomsky. Las responsabilidades internacionales las vincula con la decisión de congelar los pagos a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que provocaría muertes en Yemen y por todo el continente africano. "Está tratando de encontrar chivos expiatorios para intentar encubrir sus ataques criminales contra el pueblo estadounidense, que han estado sucediendo todo este tiempo". 
"La respuesta de la UE es una muy triste negligencia"

Noam Chomsky también se ha referido a la respuesta de la UE a la crisis del coronavirus, que ha calificado de "muy triste negligencia", lo que podría romper en pedazos la eurozona, que, en su opinión, no sobrevivía. "Pero puede sobrevivir el tiempo suficiente como para agotar sus grandes cantidades de riqueza y capital social. Europa es lo suficientemente rica, puede fingir y extenderse".

Chomsky ha comparado las amenazas del populismo de derechas con el surgimiento del nazismo en 1928 por coincidir en dos respuestas a esta crisis. La primera es "el enfoque salvaje de Margaret Tatcher o Ronald Reagan, y empeorarlo"; y la otra respuesta es "desmantelar las estructuras institucionales vigentes, que han derivado en consecuencias muy feas para buena parte de la población mundial y son una consecuencia de esta pandemia, y pasar a un mundo mejor".

"No es fácil. Hay fuerzas que se van a defender. La Internacional se enfrentará a ataques similares. Pero superarlos depende de los campesinos con las horcas ", concluye Noam Chomsky.

El rompecabezas económico cubano frente a la pandemia


La pandemia de Covid-19 genera diversos efectos negativos sobre la economía cubana. Pero a diferencia de los oscuros momentos de la década de 1990, el sector privado y cooperativo conjugan volumen y sofisticación. Para avanzar en las reformas, el país debe reconciliarse con un entramado social heterogéneo que le permita desatar el potencial emprendedor de la población cubana. Al mismo tiempo, existe el desafío de adaptar el viejo sistema de protección social a la nueva realidad.


La emergencia de salud derivada del Covid-19 tiene implicaciones económicas para todos los países, pero su impacto no es simétrico. Aunque es una característica típica de países en desarrollo, la economía cubana es muy sensible a la disponibilidad de divisas, de la que dependen las importaciones. Las compras externas son claves para sostener el consumo y la producción. Una crisis de estas proporciones solo puede empeorar el ya precario estado de la balanza de pagos de la isla.

El golpe será contundente. El Fondo Monetario Internacional (FMI) predice una caída de 6,1% del PIB en las economías desarrolladas. La Organización Mundial de Comercio (OMS) anticipa un retroceso del intercambio comercial de hasta un tercio. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) pronostica un descenso de 5,6% en la producción de la región. Estos guarismos son mucho peores que en la recesión de 2009. En los niveles sectoriales, el turismo y la aviación se cuentan entre los más afectados. La Organización Mundial del Turismo (OMT) anticipa un severo desplome de los viajes. De momento, la Unión Europea planea mantener las fronteras comunitarias cerradas hasta septiembre. Las economías más dependientes del sector recibirán un impacto superior, entre las que se incluyen el Caribe y, por supuesto, Cuba.

El impacto económico

La actividad productiva de la isla se venía desacelerando notablemente desde 2016. El crecimiento económico se redujo a la mitad entre 2016 y 2019, comparado con el periodo 2010-2015. En ello intervinieron factores tales como la crisis económica en Venezuela, la cancelación de contratos para prestación de servicios médicos (Brasil), el fin de la bonanza en el turismo internacional, el efecto de nuevas sanciones de Estados Unidos y las contradicciones de la reforma económica interna. La ponderación de uno u otro factor continúa siendo un tema de amplio debate en el país. Para el ciudadano medio, el síntoma más claro de los problemas económicos es la creciente escasez de productos de todo tipo, que incluye artículos de primera necesidad como alimentos, medicinas y combustible. Estos efectos se dejaron sentir ya desde diciembre de 2018. Las autoridades habían introducido medidas de ahorro de energía tan temprano como en el verano de 2016.

Entre los principales socios comerciales de Cuba, solo China tiene una predicción de crecimiento positivo para 2020, y es de 1,2%. Venezuela y España (primero y cuarto socios comerciales) se encuentran entre los más afectados. En el caso de Venezuela, con el efecto añadido del colapso de los precios del petróleo. La propia Cepal estima una contracción de 3,7% del PIB cubano, una cifra que con toda seguridad será revisada a la baja a mediados de año. El escenario es muy complejo, aunque es improbable un retorno al tristemente célebre Periodo Especial de principios de los años 90. El tejido productivo es más diversificado, la economía está más integrada al resto del mundo y los hogares no son tan dependientes del Estado para la satisfacción de sus necesidades vitales. De hecho, una parte muy significativa de sus ingresos provienen de remesas, visitantes extranjeros o negocios internacionales. La isla es más resiliente, pero sus habitantes son menos tolerantes a estrecheces materiales.

El impacto llega por múltiples canales. La contracción económica en los principales centros económicos tira hacia abajo la demanda externa. Un aspecto singular de la estructura económica cubana es que más de las dos terceras partes de las exportaciones se vinculan directamente a la salud y las personas (servicios médicos, medicamentos, turismo). Las ventas de níquel pueden verse gravemente afectadas a partir del hundimiento de las inversiones y la construcción. El metal y el azúcar ya venían sufriendo bajas cotizaciones, que pueden deprimirse aún más. A primera vista, el abaratamiento del petróleo luce como una buena noticia para un importador neto como Cuba, pero un análisis más atento relativiza esa apreciación. Varios de sus socios más cercanos, como Venezuela, Angola, Argelia, Qatar o Rusia, se verán severamente afectados, lo que puede rebotar en contra del comercio y el crédito.

En este escenario, los medicamentos tendrían una mejor perspectiva. La gran incógnita son los servicios médicos, ya que no están claras las condiciones para que Cuba logre «monetizar» esta emergencia sanitaria. El modelo de venta de servicios de salud basado en el envío de profesionales despegó a partir de 2005 en el mercado venezolano. Desde sus inicios, se ha basado en acuerdos intergubernamentales, en muchos casos favorecidos por la sintonía política entre los gobiernos. En años recientes, ha sido objeto de diferentes críticas, aunque no todas tienen las mismas motivaciones. Existen líneas ideológicas reconocibles en la procedencia de esas detracciones, además de que tienen como objetivo una de las principales fuentes de ingreso del país.

El punto más álgido es la forma de pago a los profesionales. Las retenciones más comunes suponen que más de la mitad del pago total es transferido al Estado cubano. Un análisis del asunto requiere un abordaje integral de las condiciones de prestación del servicio, y el hecho de que la financiación de los estudios superiores corre a cargo del presupuesto central, es decir, los paga toda la sociedad. Los países con Estados de Bienestar más avanzados tienden a tener impuestos a los salarios relativamente altos, que en países como Alemania pueden llegar a 50%. Por el hecho de que Cuba parece tener una ventaja competitiva en la prestación de servicios médicos, la sostenibilidad de ese modelo debería ser una cuestión de máxima importancia, y ello pasa por la disponibilidad y motivación del personal. Si la epidemia de Covid-19 induce un incremento a largo plazo del gasto sanitario, en un contexto de escasez de personal de salud, Cuba podría encontrar un nicho de mercado. En todo caso, la penetración de mercados más lucrativos y estables exigirá la readecuación del modelo de negocios, incluyendo los requisitos de contratación de los profesionales.

El turismo es una actividad fundamental para la isla. Y lo es también para muchos hogares y pequeños negocios. La prolongación del cierre de fronteras es una gran amenaza, como lo pueden ser cambios permanentes en los hábitos de viaje. Cada mes de cierre representa una pérdida de unos 140 millones de dólares. Hasta febrero, ya el arribo de visitantes mostraba una clara tendencia a la baja. Por otro lado, aunque la inversión extranjera no exhibía el avance esperado y las sanciones de Estados Unidos habían aumentado el riesgo asociado a esta actividad, el deterioro de las condiciones financieras internacionales supone un nuevo tropiezo. Cabe esperar que las autoridades cubanas busquen alivio adicional en sus acreedores. Antes de la epidemia, Cuba había negociado una posposición del pago de una parte de su compromiso de 2019 relacionado con el Club de París.

Tradicionalmente se ha considerado que los emigrados cubanos son muy fieles a sus familias, pero el desempleo masivo en Estados Unidos, donde vive la inmensa mayoría de esa diáspora, tendrá un impacto indiscutible. Por ejemplo, The Havana Consulting Group calcula caídas de entre 20-30% en los flujos. Los canales informales están, de momento, cancelados. Un efecto colateral es que el fortalecimiento de las vías formales va a canalizar recursos adicionales hacia el sistema financiero de la isla.

Hacia una nueva etapa en la política económica

Cuba llega a esta fase recesiva mundial con grandes vulnerabilidades que no pudieron resolverse en esta última década de reformas y se han agravado por las medidas de presión de la Casa Blanca. Las autoridades deberían evitar el error de confundir la revalorización de lo público y la efectividad de un manejo centralizado, a todas luces imprescindible en estas circunstancias, con la reforma necesaria e impostergable del modelo económico cubano.

El paquete de respuesta debe observar la situación de partida de los hogares, que es muy diferente del panorama de hace tres décadas. La estratificación social ha crecido, por lo que no todos van a verse afectados de la misma manera. Según expertos, 16% de los hogares cubanos tendría problemas para satisfacer algunas necesidades básicas. En este contexto se requiere la combinación de medidas universales junto con otras focalizadas en los grupos de riesgo. La capacidad de implementar paquetes de estímulo fiscal o monetario es muy limitada. El déficit en las cuentas públicas se ha disparado y la liquidez monetaria en manos de la población ha crecido 10 puntos porcentuales desde 2013, un síntoma claro de inflación reprimida. En estas circunstancias, se proponen aspectos a tener en cuenta para un programa mínimo que permita simultáneamente lidiar con la emergencia y rescatar la reforma económica.

Si la enorme inversión hotelera no estaba en correspondencia con niveles de ocupación lineal decrecientes, en las actuales condiciones solo cabe un replanteamiento a fondo de su ritmo y magnitud. El turismo será en cualquier caso un sector clave en la recuperación, pero la sobredependencia de una actividad ha probado ser nefasta en demasiadas ocasiones. Esta puede ser una oportunidad para repensar las bases sectoriales de la estructura productiva en los próximos años. ¿Cómo se posiciona el país si tienen lugar cambios permanentes en los patrones de viaje?

El contexto actual brinda una oportunidad insospechada para la reforma monetaria y cambiaria. La disminución brusca de la actividad económica y el aumento del racionamiento facilitarían la introducción de los cambios necesarios. En el plano político, cualquier efecto adverso no sería más grave que los derivados de los tropiezos del comercio minorista y la escasez generalizada. La gran lección es que mañana puede ser demasiado tarde: luego de décadas posponiendo el tránsito hacia un esquema monetario más sensato, las condiciones solo han empeorado.

Más allá de ayudas puntuales, las autoridades deben concebir un esquema universal de protección del ingreso y el consumo de las familias que incluya incentivos para la formalización y abarque los distintos grupos vulnerables: trabajadores y trabajadoras de sectores cuyo nivel de actividad disminuye bruscamente y donde el teletrabajo no es posible (servicios, manufactura no esencial); personas mayores de 60 años −más de 20% de la de la población cubana está en esta categoría−, de las que 343.000 viven solas; empleo informal y trabajadores contratados en el sector privado. Asimismo, el teletrabajo es una opción limitada no solo por la estructura de las ocupaciones, sino por el retraso de la infraestructura de comunicaciones. Se pueden ensayar esquemas con el sistema bancario para aminorar el impacto en el presupuesto. La ampliación del racionamiento es inevitable en el corto plazo y sirve al objetivo de extender cierta protección a aquellos que no califican para apoyo monetario directo. A su vez, una lista limitada de productos protege las finanzas públicas y permite mantener circuitos de aprovisionamiento que viabilicen la actividad empresarial, pública y privada. La distorsión más evidente es que el modelo de protección social ha permanecido anclado en un pasado de igualdad de ingresos que no se reproducirá en el futuro mediato.

En estos momentos, la economía necesita máxima flexibilidad para facilitar la recuperación del empleo. Desde 2010, dejando a un lado el ámbito informal, el sector privado ha sido el mayor generador de puestos de trabajo, y sus contribuciones al presupuesto se han multiplicado por cuatro. Pero el «cuentapropismo» enfrenta desafíos en muchos frentes. Por un lado, el marco regulatorio sigue siendo altamente restrictivo, incluso contradictorio respecto a los propios objetivos declarados en la reforma. Por ejemplo, en un país urgido de llevar adelante una reestructuración profunda de las empresas estatales, el código impositivo penaliza a los negocios que contratan más cantidad de de empleados. Las categorías aprobadas para el sector tienen poco que ver con el perfil educacional de la fuerza de trabajo. Cuba reconoce la inversión educativa como uno de sus mayores logros. La ausencia de un debate profundo sobre el tema y la limitada resonancia de los espacios donde sí tiene lugar alimentan percepciones estereotipadas y poco informadas sobre su papel en la economía y sobre todo el futuro económico de la nación.

Cualquier intento de revitalización debe considerar aquellas debilidades junto con otras propias de la coyuntura actual. Un problema inmediato es el acceso a insumos, lo que se podría intentar resolver ampliando la lista de productos que se expenden denominados en moneda extranjera. Ya este paso se había tomado con anterioridad, la novedad sería propiciar la utilización de las divisas en la inversión y creación de empleo. Para ello es importante disipar la incertidumbre sobre el futuro de los negocios. Se podría explorar el adelanto de algunas normas jurídicas del calendario legislativo que están directamente vinculadas a la actividad productiva, como la Ley de Empresas, Asociaciones y Sociedades Mercantiles, cuya aprobación está prevista recién para 2022. La carencia más notoria del enfoque hacia el sector es que no se ha logrado consagrar su integración orgánica al sistema productivo y social, a pesar de incontables discursos que reclaman desterrar los estereotipos. En ese marco, el país está llamado a seguir confrontando crecientes perturbaciones.

Las oportunidad de la pandemia

La pandemia deja lecciones claras respecto a la necesidad de acelerar el despliegue de redes confiables y servicios en línea. Muchos negocios privados, formales e informales, se dedican a la programación y la creación de servicios de tecnologías de información y comunicación (TIC), mientras que demasiados profesionales y técnicos abandonan la isla. Esta puede ser una oportunidad para consensuar una agenda conjunta para fortalecer la infraestructura y los servicios conexos, incluyendo las plataformas para las compras en línea, cuyo lanzamiento se ha caracterizado por la inestabilidad y el mal servicio. La asociación puede extenderse a los servicios de entrega, donde ya funcionan varios emprendimientos. La atención al cliente es otra de las áreas en las que se podrían idear esquemas de asociación, mediante la gestión de centros de llamadas (call centers).

En sintonía con lo anterior, sería conveniente regular los precios y la distribución de productos agropecuarios mediante comités conjuntos entre las autoridades y el sector privado y cooperativo. El objetivo debe ser maximizar la producción y garantizar la llegada de las producciones a los consumidores. Los controles desactualizados de precios y su aplicación divorciada de las condiciones reales han empeorado la escasez. Esto se podría combinar con un nuevo enfoque hacia la propiedad y administración de la tierra, lo que se ha pospuesto innecesariamente debido a rezagos ideopolíticos. Cuba ha vuelto una y otra vez sobre el tema agropecuario, dos veces desde 1990, sin conseguir el objetivo declarado de aumentar apreciablemente el nivel de autosuficiencia. Parece claro que el enfoque actual no está dando resultados, los problemas son serios y van más allá de la producción. En este ámbito también se podría considerar la aprobación de normas jurídicas incluidas en el calendario legislativo, como la Ley de Tierras y el modelo de gestión del sector agropecuario, comercialización de insumos, equipamientos y servicios agropecuarios (consideradas solo para 2022).

El cierre de fronteras también afecta severamente la importación individual de mercancías, uno de los canales de suministros usados por muchos emprendimientos. Panamá, México, Guyana, Estados Unidos, Haití y Rusia eran destinos muy populares para productos cubanos. Se ha estimado que las compras totales se situaban entre 1.500 y 2.000 millones de dólares anuales. Solamente en la Zona Libre de Colón, en Panamá, se hicieron encargos valorados en varios cientos de millones de dólares. Desde la flexibilización de la ley migratoria, los viajes de cubanos al extranjero se han más que duplicado. Una vez que se comience a normalizar el tráfico aéreo, se podría considerar flexibilizar los límites establecidos para la importación de mercancías, para suavizar la escasez y habilitar otro canal de suministro al sector privado.

Cuba tiene ante sí un dilema. O se encierra en sí misma y termina de sepultar la agenda de cambio que tanto entusiasmo despertó a inicios de la década pasada, o se reconcilia con un entramado social heterogéneo que le permita desatar el potencial de un pueblo emprendedor y sacrificado. Se puede administrar otra crisis o relanzar las transformaciones hacia un modelo de progreso social y prosperidad.

A diferencia de los oscuros momentos de la década de 1990, el sector privado y cooperativo conjugan volumen y sofisticación. Sus redes externas son más densas y diversas. Cuba hace mucho que es más que restaurantes y bellas playas, casas de renta y buena música. Sería lamentable equiparar el manejo de la pandemia con el programa económico que necesita el país para dar contenido a las promesas de bienestar y desarrollo. De momento, hay señales en uno u otro sentido. Las redes sociales, que se han convertido en un espejo de la realidad nacional, transpiran igualmente optimismo y desesperanza. El gobierno cubano no es responsable de la pandemia, pero todo lo que dejó de hacer o se hizo a medias incide en las condiciones en que llega a este complejo escenario. Circunstancias excepcionales pueden servir para forjar los consensos necesarios. El rompecabezas hay que leerlo en clave política.