Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz
Mostrando entradas con la etiqueta CELAC. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CELAC. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de enero de 2023

Debate sobre la moneda común o única para la región

Por Julio C. Gambina



Pasó la reunión de la CELAC, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños, reunida en Buenos Aires el 23 y 24 de enero y uno de los temas que trascendió para el debate político fue relativo a la creación de una moneda común entre Brasil y la Argentina con proyección a la región. En efecto, en la conferencia de prensa, luego de la bilateral entre los presidentes de Fernández y Lula da Silva, éste señaló: “si dependiera de mí, tendría comercio exterior siempre con la moneda de los otros países para que no estemos dependiendo del dólar”[1] y agregó: "¿Por qué no intentar crear una moneda común con otros países del Mercosur como se intentó hacer con los países del BRICS?”[2] Se trata de un tema muy atractivo y la formulación inició un intenso debate en medios de prensa, en el ámbito académico y político. Desde el poder económico y las derechas en general se subestimó y cuestionó la propuesta y desde ámbitos de la crítica a la hegemonía se la comentó con simpatía.

En rigor, es un tema complejo que hace a las relaciones socioeconómicas, definidas por el régimen del capital y que abordar en profundidad la cuestión supone avanzar en contra del orden capitalista. No es lo que estuvo sobrevolando en las declaraciones presidenciales, pero si es lo que podemos inducir nosotros desde una perspectiva crítica y anticapitalista. La cuestión monetaria es un tema crucial en el marco de la crisis mundial capitalista, que en los últimos años incluyó guerras comerciales y monetarias. Incluso, con casi un año guerra en Ucrania y sanciones unilaterales empujados desde EEUU, se dispararon convenios financieros y monetarios que explicitan el fin de los acuerdos mundiales de 1945 y las reestructuraciones desde la inconsulta medida de EEUU por la inconvertibilidad del dólar en 1971. Lo monetario tiene alcances globales en la disputa por la hegemonía del orden capitalista y puede pensarse en una perspectiva anticapitalista.

No es novedad el tema de la moneda común para el intercambio, propuesta que se suscitó como acuerdo voluntario desde el 2008 entre el Banco Central de la Argentina y el de Brasil y luego en 2009 se extendió al intercambio entre nuestro país y Paraguay y Uruguay[3]. Son acuerdos vigentes, con escaso impacto, por falta de voluntad de las partes, sean importadores o exportadores, la banca involucrada en el comercio exterior de cada país, e incluso los propios gobiernos que no estimularon ni estimulan el intercambio en monedas locales. La gran preocupación de quienes deciden es hacerse de dólares u otras divisas fuertes en el mercado capitalista mundial. Distinto sería si la opción fuera por una transformación profunda de confrontación con la hegemonía del dólar o del euro.

Entre los antecedentes está la UNASUR, que reunida en Buenos Aires en 2009 dispuso el aliento a una “nueva arquitectura financiera” (NAF), sustentada en el Banco del Sur, una propuesta asumida por 7 presidentes de la región a fines del 2007 y que hasta hoy constituye una asignatura pendiente. Claro que el imaginario era la perspectiva de un “capitalismo nacional”, ni siquiera consecuente, pero ese límite enterró cualquier posibilidad de avance con pretensión soberana en contra de la dominación transnacional del capital. Aquella propuesta de una NAF incluía la creación de un Fondo del Sur y el desarrollo de una moneda para el intercambio regional. Esta última iniciativa fue desplegada en octubre del 2009 por la Alternativa Bolivariana de los pueblos, ALBA-TCP[4] (surgido en 2006) y el Banco del ALBA[5], en donde surgió el SUCRE, el Sistema Único de Compensación Regional, al que luego adhirió Uruguay. Acá los límites a su desarrollo se asocian a las sanciones desde EEUU y sus socios globales, junto a los propios límites de los procesos de transformación socioeconómica de los países involucrados en esa dinámica de integración con pretensión alternativa.

Pasar a los hechos

Como vemos, ideas no faltan, si su materialización. No se trata de un símil euro, para poder hablar de “moneda única”, pero si de un instrumento para favorecer el intercambio comercial entre los países de la región e iniciar un rumbo de mayor integración no subordinada a la dominación del dólar u otras divisas fuertes. Es un camino para pensar en ir más allá, si es que hubiere voluntad política.

Para la Argentina, Brasil es el principal socio comercial. Pasar de una negociación voluntaria en moneda local, como ocurre ahora, a un mecanismo inducido de compensación en las monedas de curso legal, caso del real y del peso, facilita el intercambio y elimina la dependencia de las divisas hegemónicas, salvo al momento de conciliación, que podrá ser semestral o anual. Es el paso inicial para poder discutir más a fondo los cambios necesarios en el orden económico social, del país y de la región.

Asumir en la cotidianeidad de una economía monetario mercantil, la necesidad de discutir una moneda común o única nos lleva a pensar en un marco monetario integrado, que incluya una visión de transformación de los objetivos de política económica sosteniendo una lógica soberana para la resolución de las insatisfechas necesidades sociales. Claro que ello requiere una fuerte voluntad de los pueblos, para en lucha empujar procesos con pretensión revolucionaria. La reunión de la CELAC habilitó estos debates como desafíos para la política y muy especialmente para quienes imaginamos una realidad más allá del orden capitalista.

Buenos Aires, 25 de enero de 2023

 

 


--
Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574 
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram

martes, 24 de enero de 2023

La Celac es una obra de todos, fortalecerla es una necesidad impostergable (+ Video)

 Por: Miguel Díaz-Canel Bermúdez




Presidente cubano interviene en la Cumbre de la Celac. Foto: @presidenciaCuba

Estimado presidente Alberto Fernández:

Excelentísimos jefes de Estado y de Gobierno y otros jefes de delegación:

Queridos amigos latinoamericanos y caribeños:

Volver a Buenos Aires para esta cita de naciones, es motivo de alegría, más después de los días de euforia colectiva que desbordaron sus enormes avenidas por un triunfo que sentimos como propio en Latinoamérica y el Caribe.

La alegría se completa y honra con la plena reincorporación de Brasil por decisión del querido Lula, a quien expresamos todo el respaldo y solidaridad ante los actos violentos y antidemocráticos que pretendieron generar caos e irrespetar la voluntad mayoritaria del pueblo brasileño, que lo eligió presidente.

Nos une y convoca la indispensable integración latinoamericana y caribeña, en este mecanismo diverso e inclusivo; sustentado en una profunda vocación de independencia.

En Washington, persiste el empeño de dividirnos, estigmatizarnos y subordinarnos a sus intereses, a casi 200 años de promulgarse la Doctrina Monroe. Así lo evidenció la excluyente cita hemisférica realizada en Los Ángeles, donde abusando de su poder de anfitrión y cerrando ojos y oídos al reclamo de la mayoría, excluyó, fracturó, ignoró.

El fracaso político de aquella reunión demostró el aislamiento de la estrategia de hegemonismo y dominación, frente al sentimiento de unidad y soberanía que comparten nuestras naciones.

Cuba viene reiterando en todas las reuniones internacionales la peligrosa escalada de acciones que buscan eternizar el hegemonismo imperialista atentando contra el multilateralismo y la paz.

La testaruda realidad será siempre más fuerte que cualquier intento de dividirnos, porque compartimos retos derivados de un orden internacional injusto, expoliador y antidemocrático, que impide superar los alarmantes niveles de pobreza, desempleo, inseguridad alimentaria y exclusión que caracterizan el panorama económico y social de la región, todavía la más desigual del planeta.

Apremia por eso cerrar filas y proyectar una visión estratégica, como aquí se ha pedido, hacia la integración económica, social y cultural, que nos permita avanzar hacia un desarrollo sostenible.

Habría que preguntarse ¿Qué nos impide complementarnos, estimular el comercio intrarregional y potenciar las inversiones en áreas de interés común?

Es perentorio encontrar soluciones justas al problema de la deuda externa; e imprescindible exigir el cese de las medidas coercitivas unilaterales y los bloqueos ilegales.

Frente a un modelo cultural hegemónico, se impone la defensa de nuestra amplia y rica cultura, genuino fruto de siglos de tradición y mestizaje, y piedra angular del proceso de emancipación e integración de nuestros pueblos.

En el complejo y desafiante mundo pospandémico, que sufre globalmente las graves resonancias económicas, políticas y sociales de los conflictos militares y los impactos imparables del cambio climático, la única posibilidad de los que venimos de un pasado colonial y neocolonial común, es la unidad.

En este sentido, Cuba apoya como un proyecto interesante y útil la idea de constituir la Agencia Latinoamericana de Medicamentos.

Estimados colegas:

El gobierno de los Estados Unidos insiste en destruir el modelo de desarrollo que soberanamente hemos decidido construir los cubanos, mediante una política cruel, ilegítima, ilegal e inmoral de asfixia económica.

Se vale de su hegemonía tecnológica y del control de los medios y las plataformas digitales para ejecutar operaciones de desestabilización, una guerra mediática sin precedentes y promover el llamado “cambio de régimen”, con el respaldo de decenas de millones de dólares del presupuesto federal.

Su decisión infundada y unilateral de incluir a Cuba en la espuria lista de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo, impacta severamente nuestras aspiraciones de desarrollo.

Agradezco una vez más a esta Comunidad y a sus Estados miembros, por su contundente reclamo para que se retire a Cuba de dicha lista y se levante el bloqueo.

Cuba no será amedrentada por tales agresiones. No vamos a traicionar la historia de resistencia, dignidad y defensa de la justicia social que convirtió a la Revolución Cubana en fuerza emancipadora de los seres humanos.

No nos limitamos a resistir. Cuba no ha parado de crear, en los duros años de enfrentamiento a la pandemia y de bloqueo recrudecido a partir de 243 medidas aplicadas por la administración Trump. Vacunas, decenas de nuevos medicamentos y protocolos de atención a enfermedades, así como nuevos equipos y tratamientos, confirman el valor de esa resistencia creativa.

Distinguidos colegas:

Nos animan los cambios en el panorama político regional, orientados hacia la justicia social y la búsqueda de la paz y la soberanía.

En estos momentos el pueblo peruano merece nuestra atención y solidaridad y corresponde a nuestros hermanos peruanos hallar por ellos mismos soluciones a sus desafíos.

Con los sobrados argumentos que nos ofrece la historia, digo igualmente que no reconocemos, ni reconoceremos autoridad alguna a la OEA, que es la organización que al servicio de Estados Unidos apoyó y apoya intervenciones militares, golpes de Estado y la injerencia en América Latina y el Caribe contra gobiernos populares y legítimos. La OEA es la organización que no hizo nada contra los asesinatos, las torturas, las desapariciones forzosas y la persecución de líderes sociales, progresistas y de izquierda de la región, que permanecerán por siempre en nuestra memoria.

Cuba ha ratificado reiteradamente, pero no sobra decirlo hoy, el apoyo y la más firme solidaridad con los legítimos gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Bolivia, sometidos a persistentes intentos de desestabilización.

Igualmente, respaldamos las justas demandas de reparación por los daños de la esclavitud y el colonialismo de los hermanos caribeños, que necesitan y merecen un trato justo, especial y diferenciado.

Siempre acompañaremos las nobles causas: la independencia de Puerto Rico; la estabilidad y la paz en Haití, sobre la base del pleno respeto a su soberanía; el proceso de paz en Colombia; y el derecho de Argentina sobre las Islas Malvinas, Sándwich del Sur y Georgias del Sur, y los espacios marítimos circundantes.

Repudiamos las acciones y amenazas contra la delegación del presidente Nicolas Maduro, denunciadas por el gobierno venezolano.

Y desde la entrañable Argentina, cuyas mujeres han marcado la historia regional con heroísmo sin par, trasmito toda nuestra solidaridad y apoyo a la vicepresidenta Cristina Fernández.

Amigos latinoamericanos y caribeños:

Bajo el liderazgo de Argentina y de su presidente, Alberto Fernández, la Celac experimentó un notable avance en 2022, que debemos continuar consolidando. Le extendemos todo nuestro apoyo a San Vicente y las Granadinas y al hermano Ralph Gonsalves durante su Presidencia de la Celac en 2023, siempre guiados por la máxima de la unidad en la diversidad, la solidaridad y la cooperación, con estricto apego a los postulados de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Cuenten también con Cuba como presidente del Grupo de los 77 más China durante este año, en el que trabajaremos sin descanso para representar dignamente los intereses de las naciones del Sur.

Nos inspiran los ideales integracionistas de los próceres latinoamericanos y caribeños. La Celac es una obra de todos. Fortalecerla constituye una necesidad impostergable y un deber compartido para lograr la unidad e integración de lo que Martí llamó Nuestra América.

Muchas gracias

En video, La Celac es una obra de todos

jueves, 27 de octubre de 2022

La Celac pide sacar a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo. Comentario HHC

 

XXIII Reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros Celac. /Foto: Twitter / @BrunoRguezP

27 octubre, 2022 5 de Septiembre 

En una declaración conjunta, los cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) pidieron sacar a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo internacional, elaborada unilateralmente por EE.UU.

Tras finalizar la 23.ª reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la Celac, realizada en Argentina, se emitió una declaración conjunta donde también se reiteró el llamado a la Asamblea General de las Naciones Unidas para que se ponga fin al «bloqueo económico, comercial y financiero» contra el país caribeño.

En este encuentro, los máximos representantes de la diplomacia de las naciones que integran el mecanismo regional reiteraron su rechazo a las «listas y certificaciones unilaterales que afectan a países de América Latina y el Caribe».

Al respecto, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, dijo que su país aboga por un fortalecimiento de la Celac «como interlocutor regional» y que Cuba «continuará luchando sin descanso por la genuina integración de Nuestra América».

En la declaración final, los 33 países miembros también ratificaron que América Latina y el Caribe son una «zona de paz» y libre de armas nucleares, «que propugna la solución pacífica de las controversias en la región y en el mundo».

Del mismo modo, se refirieron a los efectos de la pandemia en la región y al «esfuerzo adicional» para garantizar la seguridad alimentaria y energética en los países latinoamericanos y caribeños debido a los «niveles alarmantes» de pobreza, endeudamiento, desigualdad social, informalidad laboral, degradación ambiental, desigualdad de género y discriminación racial.

En esta reunión, los cancilleres también «renovaron su compromiso con la consolidación de la democracia, el respeto de los derechos humanos y la defensa de la soberanía, libre de amenazas, agresiones y medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional».

Hoy, en la continuación de las actividades de la cita, el Centro Cultural Kirchner acoge a las autoridades de más de 30 países que participarán hoy en la III Cumbre de Ministros de Relaciones Exteriores de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE). (Resumen de agencias).

Comentario HHC: La espuria lista que emite EEUU, motivada políticamente, con cualquier pretexto, además de ilegal, y por encima del Derecho Internacional hacia los países que no le son afínes políticamente hablando, demuestra que ese gobierno, ni respeta, el derecho internacional, que no practica ni respeta la libertad de pensamiento, ni la democracia, ni el respeto a los derechos humanos, ni el derecho a la autodeterminación de los países, ni el libre comercio entre los países civilizados como proclama en su discurso demagogo. 

Además, que, si de patrocinio se trata, es el país que más guerras ilegales ha ejecutado en el mundo en los últimos 30 años, algo que no puede demostrar con Cuba. Garante de la paz en Colombia, y ese fue el pretexto utilizado esta vez, porque los negociadores estaban en Cuba, y el peón del expresidente Duque pidió una extradición, la cual Cuba no podía cumplir por los compromisos que contrajo y aceptados por la ONU. ¿Por qué no incluyeron por ejemplo a Noruega el otro garante?. 

Curioso, además, que el gobierno de EE. UU. estuvo receptivo a las peticiones del anterior presidente de Colombia, y a los pedidos de Petro, el nuevo presidente, hiciera lo contrario, hizo caso omiso.  

En el fondo, el objetivo, era perjudicar a Cuba, ya que bancos ( más de una veintena) y países reaccionan con limitar las relaciones comerciales y financieras contra un país que efectivamente sea patrocinador del terrorismo, aunque sepan como este caso con Cuba,  que es un montaje, pero no se buscan problemas con los EEUU. En todo caso deberían autoincluirse los EEUU, y sacar a Cuba de donde nunca debió estar.

martes, 28 de septiembre de 2021

Los problemas globales en la agenda regional y mundial

Por Julio G Gambina 

En estos días se procesaron encuentros internacionales relevantes para el debate contemporáneo. Uno remite a la Asamblea General de Naciones Unidas, la ONU; y otra a la reunión de la CELAC, Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños. Más allá del protocolo, la agenda de convocatoria y los debates, en ambos cónclaves se trataron los temas más urgentes de la sociedad contemporánea, tales como la emergencia sanitaria del Covid19 y el cambio climático, los que impactan regresivamente en la situación económico social de la población mundial, con más pobreza, desigualdad y concentración.

En la inauguración de la Asamblea de la ONU, su titular señaló: “Estoy aquí para hacer sonar la alarma (…) Nuestro mundo nunca ha estado más amenazado. O más dividido. Nos enfrentamos a la mayor cascada de crisis de nuestra vida. La pandemia del COVID-19 ha sobredimensionado las flagrantes desigualdades. La crisis climática está golpeando el planeta.” Algo similar puede leerse en la Declaración final de la CELAC cuando se señala: “la Celac reitera el compromiso con la unidad e integración política, económica, social y cultural, y la decisión de continuar trabajando conjuntamente para hacer frente a la crisis sanitaria, social, económica y ambiental, ocasionada por la pandemia de Covid-19, el cambio climático, desastres naturales y la degradación de la biodiversidad del planeta, entre otros.”

 Queda claro que la preocupación central en el debate civilizatorio apunta a los desafíos derivados de problemas globales que son producto del modelo productivo y de desarrollo capitalista, con impactos regresivos sobre la sociedad y la naturaleza. Vale enfatizar que el discurso diplomático jamás menciona al capitalismo como causa y razón de la situación. Lo que se está afectando es la vida humana y el metabolismo natural del planeta, por lo que se demandan soluciones inmediatas, las que deben empezar por asumir la gravedad de la situación del orden actual capitalista, como consecuencia de la explotación de la fuerza laboral y el saqueo de bienes comunes que deben trascender el tiempo vital de la población actual y asegurar la reproducción de la vida social y natural en el planeta.

 No alcanza con palabras y declaraciones Son interesantes los discursos, que se precisan y especifican en las agencias especializadas de la ONU y en otros organismos internacionales, caso de la CEPAL para la región. El problema es que los discursos no resultan efectivos ante la realidad de la organización económico social cotidiana subordinada a la lógica del capital, con base en las ganancias privadas y la acumulación en desmedro de beneficios sociales. No alcanza con el lenguaje diplomático de los organismos internacionales, que necesita ser desafiado por una dinámica de cambio social y político en los ámbitos nacional, regional y global. Por eso resulta auspicioso el retorno de los cónclaves de la CELAC, ahora bajo presidencia pro tempore de México. Aun cuando Brasil está afuera del esfuerzo articulador del diálogo político que expresa la CELAC, es importante que se retome un debate sobre las formas del dialogo político y diplomático regional, reconociendo las desavenencias de fuerte tono que suponen objetivos contradictorios en su seno. Esas contradicciones se sintieron en los cruces verbales entre representantes de gobiernos aliados a la política exterior estadounidense, casos de Paraguay y Uruguay, con países que como Cuba o Venezuela denuncian, con amplia solidaridad internacional, las sanciones estadounidenses.

 El fenómeno también aparece en la Asamblea de la ONU, por caso, con Colombia confrontando con Venezuela. Son confrontaciones que definen los rumbos y desafíos para la economía y la política global, amenazadas por problemas globales que acumula el orden capitalista y que no resuelve un orden gestado hace 75 años y con hegemonía estadounidense. Una hegemonía que impuso a la OEA, como el ámbito privilegiado de las relaciones interamericanas, por lo que no podía contener a Cuba con su proyecto socialista desde 1961 y por eso la expulsión. Los cambios políticos del Siglo XXI en la región trajeron la novedad de una nueva integración y con ello emergieron distintos ámbitos para su concreción, destacando la CELAC, surgida hace una década. 

La CELAC es un proyecto en disputa por la representación diplomática y política con la OEA. La diferencia entre la primera y la segunda es la autonomía de una o la subordinación de la otra respecto de la dominación de EEUU. En la cumbre de la CELAC, el presidente López Obrador sugiere que el vínculo con EEUU surja de una previa articulación regional, lo que lo hace extensivo al conjunto de las relaciones internacionales de América Latina y el Caribe. Dijo en el discurso inaugural de la Celac: “La CELAC, en estos tiempos, puede convertirse en el principal instrumento para consolidar las relaciones entre nuestros países de América Latina y el Caribe, y alcanzar el ideal de una integración económica con Estados Unidos y Canadá en un marco de respeto a nuestras soberanías…” Es discutible la posibilidad de cooperación que se sugiere en la ONU y en la CELAC con las potencias que ocupan un lugar central en el orden mundial contemporáneo y no solo EEUU, lo que exige, si, la urgente articulación e integración regional para afrontar con un proyecto colectivo los problemas globales de nuestro tiempo.

 Varias intervenciones pusieron el acento en la capacidad de producción de vacunas en la región, a la cabeza Cuba, que, pese a las limitaciones de un bloqueo criminal, alienta investigación y producción propia. En otro plano, la cooperación tecnológica y financiera de varios países en la región permite en asociación con laboratorios extranjeros producir y distribuir vacunas patentadas afuera de la región. Un rumbo alternativo se procesa en la lucha por la suspensión de las patentes y la cooperación en la investigación y producción desde la región. No hay posibilidad de encarar una estrategia en la región contra los problemas globales si no se encara un proceso de integración no subordinada, que promueva cambios en contra del modelo productivo y de desarrollo del capitalismo, lo que requiere más que palabras. Resulta interesante verificar coincidencias en foros y cónclaves internacionales, pero lo que se demanda, más que palabras, son acciones para frenar la destrucción del medio ambiente y el recurrente deterioro de las condiciones de vida de la mayoría de la población en la región y en el mundo. Buenos Aires, 21 de septiembre de 2021

domingo, 19 de septiembre de 2021

DECLARACIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO VI Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC 18 de septiembre de 2021


1. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) consciente de la importancia que tiene este mecanismo de concertación, unidad y diálogo político que incluye a los treinta y tres países de América Latina y el Caribe, sobre la base de los lazos históricos, los principios y valores compartidos de nuestros pueblos, la confianza recíproca entre nuestros gobiernos, el respeto a las diferencias, la necesidad de afrontar los retos comunes y avanzar en la unidad en la diversidad a partir del consenso regional, se reune en la Ciudad de México, el 18 de septiembre de 2021. Por conducto de su Presidencia Pro Témpore, la CELAC reitera el compromiso con la unidad e integración política, económica, social y cultural, y la decisión de continuar trabajando conjuntamente para hacer frente a la crisis sanitaria, social, económica y ambiental, ocasionada por la pandemia de COVID-19, el cambio climático, desastres naturales y la degradación de la biodiversidad del planeta, entre otros.

2. Decidida a continuar colaborando por el bienestar de nuestros pueblos, destaca los acuerdos y principios consagrados y plasmados en el acervo y patrimonio histórico de la Comunidad, que se encuentra constituido por las declaraciones políticas, las declaraciones especiales, la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, los comunicados especiales, los planes de acción adoptados en las anteriores Cumbres CELAC, los Procedimientos para el Funcionamiento Orgánico de la Comunidad y las decisiones aprobadas en el Grupo de Río y en la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo (CALC), incluidas la Cumbre Fundacional de Caracas, celebrada los días 2 y 3 de diciembre de 2011, y la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, realizada en Cancún, México, el 23 de febrero de 2010.

3. Reitera su compromiso con la construcción de un orden internacional más justo, inclusivo, equitativo y armónico, basado en el respeto al Derecho Internacional y en los principios de la Carta de las Naciones Unidas, entre ellos la igualdad soberana de los Estados, la solución pacífica de controversias, la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto a la integridad territorial y la no intervención en los asuntos internos de los Estados. Reafirma su compromiso con la defensa de la soberanía y del derecho de todo Estado a construir su propio sistema político, libre de amenazas, agresiones y medidas coercitivas unilaterales en un ambiente de paz, estabilidad, justicia, democracia y respeto de los derechos humanos.

4. Reafirma que el proceso histórico de consolidación, preservación y el ejercicio pleno de la democracia en nuestra región es irreversible, no admite interrupciones ni retrocesos y seguirá estando marcado por el respeto a los valores esenciales de la democracia; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al Estado de Derecho; y el respeto a las facultades constitucionales de los distintos poderes del Estado y el diálogo constructivo entre los mismos; la celebración de elecciones libres, periódicas, transparentes, informadas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo, la participación ciudadana, la justicia social y la igualdad, la lucha contra la corrupción, así como el respeto a todas las libertades públicas reconocidas en los instrumentos internacionales. Reitera su compromiso con la promoción, la protección y el respeto a los derechos humanos sin discriminación alguna como uno de los elementos para sostener la vida democrática de nuestras naciones.

5. Reafirma su compromiso con la consolidación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, proclamada formalmente en la II Cumbre de la CELAC, celebrada en La Habana, en enero de 2014, como referente para las relaciones interestatales, y que contribuye a un clima de respeto mutuo y fomento de la confianza entre los Estados miembros de la CELAC. Destaca el llamado a todos los Estados a que respeten los postulados de la Proclama en sus relaciones con América Latina y el Caribe, dirigidos a la solución de controversias por medios pacíficos y al reconocimiento del derecho de los Estados a tener su propio sistema político, económico, social y cultural como base indispensable para fomentar la paz y la armonía en la región.

6. Reitera la condena y lamentama el cobarde asesinato del Presidente de Haití, Su Excelencia, Jovenel Moïse, ocurrido el día 7 de julio de 2021, en Puerto Príncipe. Respalda el orden constitucional, el Estado de Derecho y las instituciones democráticas, al tiempo que rechaza categóricamente la violencia en todas sus expresiones e insta al diálogo para la restauración de la paz en el país. Confia en que este crimen no quede impune y reafirma las más sentidas condolencias a su familia, a sus amigos, al pueblo y al gobierno haitiano, reitera todo su apoyo y solidaridad. Se compromete a consolidar nuestra cooperación con Haití en su recuperación, estabilidad y desarrollo en un ambiente de paz.

7. Hace un llamado para democratizar la producción y eliminar los obstáculos que dificultan el acceso justo y equitativo a las vacunas contra COVID-19, en tanto bienes públicos globales. Reitera su llamado a la comunidad internacional y al sector farmacéutico mundial a sumarse a los esfuerzos de los gobiernos y de los organismos multilaterales, incluyendo las discusiones en diversos foros encaminadas a incrementar la cooperación para asegurar una distribución pronta, equitativa, solidaria y a precios asequibles, de vacunas, insumos y equipamientos médicos, además de otros tratamientos contra COVID-19. Así como otros esfuerzos solidarios para acelerar el escalamiento de la investigación, desarrollo, producción y distribución mundial de las vacunas y los tratamientos contra COVID-19 sobre la base de la solidaridad internacional y la condición de bien público global, acordada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la vacunación extensiva.

8. Recalca la importancia de observar lo dispuesto en la Resolución 74/274, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 20 de abril de 2020, en la que se solicita fortalecer las cadenas de suministro que promuevan y garanticen el acceso universal, justo, inclusivo, transparente, equitativo, eficiente y oportuno a los medicamentos, vacunas e insumos para la salud, con el fin de enfrentar la pandemia de COVID-19. Aprecia los esfuerzos e iniciativas de cooperación regional con el propósito de promover una respuesta más inclusiva a la pandemia.

9. Reconoce la urgente necesidad global de continuar respondiendo a la prevención y contención de la pandemia de COVID-19 y reitera su compromiso de incrementar la cooperación internacional y la solidaridad, a fin de apoyar y fortalecer las capacidades e infraestructuras para la producción y distribución de vacunas, medicamentos e insumos para la salud en América Latina y el Caribe. Apoya las labores de la Red de Especialistas en Agentes Infecciosos y Enfermedades Emergentes y Reemergentes de la CELAC, la Red Regional de Vigilancia Genómica de COVID-19 (COVIGEN), coordinada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), para garantizar el acceso de nuestras poblaciones y reducir la dependencia extrarregional.

10. Reconoce los logros alcanzados por los diferentes países de la región en el desarrollo de vacunas y candidatos vacunales en diferentes etapas de ensayo clínico los cuales contribuirán al incremento de la capacidad de respuesta de la región frente a la pandemia. En ese sentido, reconoce y aprecia la colaboración establecida entre Argentina y México, para producir y envasar vacunas contra COVID-19, que ya han comenzado a distribuirse en países de la región, el desarrollo, producción y suministro de las vacunas cubanas (Abdala, Soberana02 y Soberana Plus); así como otras iniciativas en curso para la investigación y desarrollo de vacunas en México (Patria), Argentina (ARVAC Cecilia Grierson), Cuba (Soberana 01, Mambisa, Pasteur y PanCorona), Chile (PedCoVax), Brasil (Butan Vac).

11. Toma nota de la decisión WHA74(16), en la que se acordó convocar a una reunión extraordinaria de la Asamblea Mundial de la Salud del 29 de noviembre al 1º de diciembre de 2021, para considerar, entre otros puntos, las ventajas de elaborar un convenio u otro instrumento internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la preparación y respuesta frente a pandemias, teniendo en cuenta el informe del Grupo de Trabajo sobre el fortalecimiento de la preparación y respuesta de la OMS , según el análisis y categorización de las recomendaciones efectuadas por el Panel Independiente de Preparación y Respuesta a la Pandemia (IPPPR), el Comité Independiente de Asesoramiento y Supervisión para el Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS (IOAC) y el Comité de Examen del Reglamento Sanitario Internacional (RSI 2005).

12. Agradece la estrecha colaboración y apoyo ofrecido por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) por la publicación del “Informe sobre el impacto económico en América Latina y el Caribe de la Enfermedad por coronavirus (COVID-19)” y del “Plan Integral de Autosuficiencia Sanitaria”, enfocado en el fortalecimiento de capacidades de producción y distribución de vacunas y medicamentos en la región. Asimismo, respalda la Declaración celebrada entre la Presidencia Pro Témpore de la CELAC, ostentada por México y la Secretaría Ejecutiva de la CEPAL, para la creación del fondo CELAC para la respuesta integral a Desastres, que beneficiará a los Estados miembros.

13. Toma nota del informe sobre “Seguridad Alimentaria bajo la pandemia de COVID- 19”, presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), que complementa el Plan para la Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre de la CELAC 2025 (SAN- CELAC). Agradece los avances del Programa de Cooperación Sur-Sur FAO-China para la recuperación y respuesta al impacto de COVID-19 en los medios de vida rurales y sistemas alimentarios en los países de la CELAC. Se compromete a fortalecer la cooperación para lograr, según corresponda, sistemas alimentarios más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles, a fin de mejorar la producción, la nutrición, el medio ambiente y la calidad de vida en los países de la CELAC, sin dejar a nadie atrás.

14. Reconoce en la educación un elemento vertebral para el desarrollo sostenible de los países y nuestra región, que debe ser inclusiva, equitativa, de calidad, con perspectiva de género y que atienda a un enfoque intercultural acorde a las características de cada Estado miembro de la Comunidad. Asimismo, renueva el compromiso de impulsar políticas públicas y programas regionales que garanticen el acceso a la educación para todas las personas en nuestros países, en línea con lo dispuesto por el Objetivo 4 de la Agenda 2030, buscando atender particularmente las brechas de desigualdad educativas y sociales agudizadas por la pandemia de COVID-19, así como la brecha digital y los impactos desproporcionados en mujeres y niñas, pueblos indígenas, originarios y Afrodescendientes, para recuperar el derecho a la educación para todos.

15. Se compromete a continuar promoviendo un sistema multilateral de comercio, basado en reglas, abierto, no discriminatorio y equitativo en el marco de la Organización Mundial del Comercio, y espera alcanzar resultados positivos en la 12° Conferencia Ministerial de la organización en 2021, que contemple entre otros, acuerdos sobre subsidios a la pesca y las discusiones sobre las reglas agrícolas comerciales, conforme a sus respectivos mandatos.

16. Saluda la Declaración Política de la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas 2021 contra la Corrupción, en la que se establecieron importantes compromisos para afrontar eficazmente los desafíos y aplicar medidas para prevenir y combatir la corrupción, así como reforzar la cooperación internacional. Asimismo, reafirma su compromiso con la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción y su Mecanismo de Revisión y reitera su compromiso con la Declaración Conjunta emanada de la IV Reunión de Ministras, Ministros y Altas Autoridades de Prevención y Lucha contra la Corrupción, celebrada en la Ciudad de México el 25 de noviembre de 2020, y uniremos esfuerzos para erradicar la corrupción en América Latina y el Caribe.

17. Afirma su compromiso para avanzar en la erradicación de la pobreza en todas sus formas, especialmente la pobreza extrema, así como la desigualdad en todas sus dimensiones, ambas circunstancias agravadas por la pandemia de COVID-19, como un requisito indispensable para el desarrollo sostenible y garantizar una recuperación económica y social, justa e inclusiva, frente a la actual crisis ocasionada por las consecuencias adversas de la pandemia. Asimismo, se deben promover proyectos de asociatividad que permitan la organización de la población informal, su tránsito hacia la formalidad y la cobertura en seguridad social.

18. Hace un llamado a las diversas instituciones financieras regionales e internacionales para continuar desplegando una respuesta eficaz contra los efectos de la pandemia que permita acelerar la recuperación económica y social inclusiva, equitativa y sostenible para los países de la región, con presencia efectiva de los Estados y la implementación de mecanismos que garanticen la transparencia y rendición de cuentas sobre el financiamiento para el desarrollo a los países que así lo soliciten. También llama a dichas instituciones a garantizar mecanismos sostenibles de financiamiento para el desarrollo, el clima y la naturaleza a los países que lo necesiten, considerando sus particularidades estructurales, tales como la condición de los Países en Desarrollo Sin Litoral, así como la promoción de un conjunto de medidas complementarias que contemplen el mejoramiento de condiciones en el tratamiento de la deuda, el reconocimiento de las necesidades de financiamiento en condiciones flexibles para mejorar la infraestructura de los países de ingresos bajos y medianos. Apoya también la promoción de un conjunto de medidas complementarias que contemplen el mejoramiento de las condiciones en el tratamiento de la deuda, incluyendo la posibilidad de renegociar las condiciones de pago de la deuda de los países de ingresos medios que así lo soliciten. Hace un llamado urgente a la revisión de las políticas de acceso y sobrecargos en los préstamos de apoyo financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI), en especial teniendo en cuenta las necesidades particulares de cada uno de los países en el contexto de la actual pandemia, para contribuir a la financiación de los países que más lo necesitan, manteniendo simultáneamente la solidez financiera de esa institución.

19. Hace un llamado al FMI a asegurar el acceso oportuno a los Derechos Especiales de Giro (DEGs). Apoya la instauración inmediata de mecanismos de redistribución de DEGs para todos los países vulnerables, incluídos los países de renta media. Esto permitirá una recuperación económica más expedita, justa, inclusiva e igualitaria en nuestra región, asegurando el uso eficiente de los recursos financieros, así como enfrentar las múltiples necesidades que derivan de la pandemia y sus efectos negativos en las economías. Toma nota de los recientes avances en las reestructuraciones con acreedores bilaterales, pero resalta la importancia de avanzar hacia el establecimiento de un mecanismo más completo para el tratamiento de la deuda soberana, incluso con acreedores privados. Apoya el uso de indicadores universales y multidimensionales para medir la vulnerabilidad y sus criterios de accesibilidad al financiamiento concesional para países de renta media y baja. Exhorta al fortalecimiento de los bancos multilaterales de desarrollo de América Latina y el Caribe, promoviendo la generación y distribución de recursos financieros en condiciones blandas y en proyectos que contribuyan al desarrollo sostenible de la región.

20. Reitera su rechazo a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales, contrarias al derecho internacional, y reafirma su compromiso con la plena vigencia del Derecho Internacional, la solución pacífica de controversias y el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados.

21. Reafirma su compromiso de garantizar el pleno respeto de la democracia y la participación ciudadana, el Estado de Derecho, así como el respeto irrestricto a los derechos humanos, incluidos el derecho al desarrollo y el derecho a la paz, en un modelo de desarrollo sostenible e inclusivo enfocado en sus dimensiones económica, social y medioambiental, que coloque a las personas en el centro de nuestras políticas, para contribuir a la recuperación de la región frente al impacto de la pandemia de COVID -19.

22. Reconoce que la juventud constituye un segmento significativo de nuestras poblaciones, se compromete a proveerle mayores oportunidades, y dotarla de las habilidades y conocimientos necesarios para alcanzar sus metas deseadas y facilitar su completa participación en los procesos de toma de decisión en el desarrollo sostenible de nuestras sociedades.

23. Afirma su compromiso de promover la igualdad de género, así como las condiciones necesarias para alcanzar el pleno ejercicio y disfrute de las libertades fundamentales y de todos los derechos humanos; cumplir con los objetivos y metas de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 –en particular el ODS 5- y especialmente, implementar políticas públicas que promuevan la autonomía económica de las mujeres mediante su mayor participación en el mercado laboral y emprendimiento de escala y acceso a puestos jerárquicos y decisorios. Asimismo, refrenda su compromiso para garantizar la igualdad, libertad, derechos y participación de las mujeres indígenas y Afrodescendientes, así como su inclusión en toda política pública. Reitera su compromiso de continuar trabajando en la erradicación de todas las formas de violencia y discriminación, en particular aquella en contra de las mujeres y niñas, tanto en la esfera pública y privada y en el mundo laboral que afectan a su empoderamiento económico, reconociendo la plena y efectiva aplicación de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, así como el cumplimiento de las obligaciones contraídas en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Convención de Belém do Pará y demás obligaciones internacionales de las que nuestros países sean parte. Asimismo, se compromoete a promover la igualdad de género, el trabajo decente y trabajaremos para erradicar de nuestra región el trabajo infantil como parte de las acciones encaminadas a priorizar los derechos de las niñas, niños y adolescentes como sujetos de derecho.

24. Expresa también su compromiso con el respeto, la promoción y la protección a los derechos humanos de todas las personas con especial atención a grupos en situación de vulnerabilidad y discriminados. Reafirma que todas las personas nacen libres e iguales en dignidad de derechos, sin discriminación alguna por su sexo, religión, raza, origen nacional, opinión política, edad, discapacidad, idioma, orientación sexual o cualquier otra índole, y en concordancia a leyes nacionales de cada país.

25. Se congratula por el establecimiento del Foro Permanente de Afrodescendientes, por medio de la resolución 75/314 adoptada el 2 de agosto de 2021 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, como mecanismo consultivo y como órgano asesor del Consejo de Derechos Humanos. Recuerda la Resolución 68/237 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptada el 23 de diciembre de 2013 que proclama el Decenio Internacional de los Afrodescendientes 2015-2024 con el tema "Afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo". Así como la adopción de la resolución 75/170 de la AGONU, adoptada el 16 de diciembre del 2020, en la que se proclama el 31 de agosto como el Día Internacional de las Personas Afrodescendientes.

26. Reafirma su compromiso con el respeto a los derechos de los pueblos indígenas u originarios y Afrodescendientes, reconociendo su contribución al desarrollo, pluralidad y diversidad cultural de nuestras sociedades. Se compromete a generar políticas públicas con perspectiva intercultural, considerando la importante necesidad de eliminar todas las formas de discriminación a las que se enfrentan. Asimismo, asume el esfuerzo conjunto para que dichos pueblos tengan un acceso justo y equitativo a medicamentos e insumos para la salud, así como a las vacunas contra COVID-19 y otras enfermedades infectocontagiosas, reconocidas y aplicadas en los países de la región.

27. Acoge con beneplácito la Resolución 74/135 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que proclama el periodo 2022-2032 como el Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas y toma nota de la Declaración de Los Pinos (Chapoltepek) – “Construyendo un Decenio de Acciones para las Lenguas Indígenas”, adoptada en el evento de alto nivel “Construyendo un Decenio de Acciones para las Lenguas Indígenas”, celebrado en México los días 27 y 28 de febrero de 2020. Asimismo, manifesta su apoyo para el pronto establecimiento del Instituto Iberoamericano de Lenguas Indígenas (IIALI) como firme compromiso de la CELAC para el uso, promoción, conservación y revitalización de la cultura y de las lenguas de los pueblos indígenas en todos los ámbitos.

28. Se compromete a seguir trabajando en el marco del Derecho Internacional, y en particular, de la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas, del 14 de diciembre de 1960, para lograr que la región de América Latina y el Caribe pueda ser un territorio libre de colonialismo y colonias.

29. Reitera el más firme respaldo regional a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, así como el permanente interés de los países de la región en la reanudación de negociaciones entre la República Argentina y el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte a fin de encontrar, a la brevedad, una solución definitiva y pacífica a esta disputa, conforme a lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

30. Reitera que la trata transatlántica de esclavos y el genocidio indígena en la región fueron crímenes atroces contra la humanidad y reconoce los esfuerzos realizados hasta el momento para buscar establecer recursos y medidas compensatorias y reparadoras efectivas a nivel nacional, regional e internacional, incluyendo los esfuerzos de la Comisión de Reparaciones de CARICOM, de conformidad con la Declaración de Durban. Reconoce también que dichas injusticias han tenido un impacto negativo en el desarrollo regional, sobre todo para las personas indígenas y Afrodescendientes. Por ello, hace un llamado a los socios extrarregionales de la CELAC para abordar los múltiples desafíos de desarrollo secundarios, considerando las condiciones de vulnerabilidad existentes en la región.

31. Reafirma su compromiso de proteger los derechos humanos de las personas migrantes, promover esfuerzos regionales integrales para fortalecer la gobernanza migratoria efectiva, bajo los principios de una migración responsable, segura, ordenada y regular, trabajando por erradicar las causas de la migración irregular, facilitando las vías para la regularización migratoria, sobre la base de un enfoque transversal cuyo centro sean las personas migrantes, la protección de sus derechos humanos y la integración socioeconómica.

32. Hace un llamado, tomando en consideración la coyuntura actual, para intensificar el trabajo coordinado, a fin de manejar los movimientos migratorios en la región, que garanticen la protección de los derechos humanos, para una recepción digna y segura de los retornados.

33. Rechaza la criminalización de la migración irregular y de toda forma de racismo, discriminación racial, xenofobia, discursos de odio y otras formas conexas de discriminación e intolerancia contra personas migrantes y solicitantes de refugio.

34. Reconoce que, solo por estas vías y mediante la cooperación e intercambios de información entre nuestros países, se concretarán, de forma exitosa, los procesos migratorios que optimicen el desarrollo de los países de origen, tránsito, destino y retorno. De igual forma, reconoce los esfuerzos institucionales e iniciativas conjuntas orientadas a fortalecer los sistemas de protección internacional de los países de tránsito y destino en toda la región para garantizar el derecho de las personas a solicitar protección internacional acorde al derecho internacional de los refugiados.

35. Ratifica su más alto compromiso político en la lucha contra el cambio climático, la desertificación, la contaminación, la defaunación y la pérdida de biodiversidad, como urgentes desafíos que enfrenta la humanidad, para lograr un equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras. Toma nota del último reporte del Grupo Intergubernametal de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) en torno a la contribución del “Grupo de Trabajo I: Bases Físicas” sobre el Cambio Climático como parte de su 6to. Ciclo de Evaluación, y en ese sentido, expresa la necesidad de promover el desarrollo sostenible en armonía con la naturaleza, tomando en consideración que nuestros países están ubicados en una región altamente vulnerable a los impactos del cambio climático.

36. Insta a los países desarrollados a cumplir con sus compromisos de financiamiento en todos los acuerdos multilaterales ambientales, en materia de mitigación, adaptación, daños y perdidas, y faciliten las condiciones para su acceso a recursos financieros garantizando la transferencia de tecnología, de construcción, y de desarrollo de capacidades, en condiciones favorables e incluso preferenciales. En este sentido, reitera su apoyo para abordar los desafíos ambientales urgentes, por medio de, entre otras medidas, el fomento de enfoques basados en los ecosistemas, funciones ambientales y/o soluciones basadas en la naturaleza, de tal forma que se promuevan el bienestar y el crecimiento socioeconómico, un aumento considerable en la proporción de energĺa renovable en el conjunto de fuentes energéticas y su acceso para todas las personas y la seguridad alimentaria, incluyendo el reconocimiento y fortalecimiento de los conocimientos tradicionales de los pueblos indígenas y de las comunidades locales, con su consentimiento libre, previo e informado, considerando que han contribuido desde siempre a la conservación de la diversidad biológica.

37. Se compromete a incrementar la ambición climática en los Estados Miembros en torno a los objetivos del Acuerdo de París, conforme a los principios de equidad y responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas. Asimismo, reafirma la necesidad de considerar las diferentes circunstancias nacionales y las implementaciones de medidas urgentes para fomentar la mitigación, adaptación y resiliencia, reduciendo al mínimo las pérdidas y daños relacionados con los efectos adversos del cambio climático, facilitar el acceso al financiamiento climático internacional, incluyendo el cumplimiento del compromiso para la provisión y movilización por parte de los países desarrollados de 100 mil millones de dólares anuales destinados a apoyar a los países en desarrollo entre el 2020 y el 2025. Además, insta a que una parte considerable de este monto se de en forma de recursos financieros concesionales o de donaciones. Para cumplir con este desafío, urge también que durante la COP26 se logren iniciar las deliberaciones sobre la nueva meta colectiva cuantificada de financiamiento climático para los países en desarrollo, mediante la adopción de un ítem de agenda y de una decisión con un objetivo, cronograma e hitos claros del proceso de negociación hasta 2024. Subraya la necesidad de mejorar la cantidad, calidad, accesibilidad, previsibilidad y eficacia de la financiación para la acción climática; incrementando los recursos para adaptación de manera tal que se mantenga un equilibrio con la mitigación en la asignación de financiamiento climático y de acuerdo a las necesidades y prioridades de los paĺses en desarrollo.

38. Resalta la necesidad, de establecer estrategias comunes para fortalecer la coordinación en materia de gestión y reducción de riesgo de desastres, la asistencia humanitaria, la recuperación y la resiliencia, sobre la base de los mandatos del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y los principios rectores de la Asistencia Humanitaria Internacional aprobados por la Resolución 46/182 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En este sentido, respalda el establecimiento de un fondo voluntario para facilitar una mejor respuesta regional a desastres.

39. Ratifica el carácter de zona libre de armas nucleares de nuestra región. Reafirma que un mundo sin armas nucleares es fundamental para el cumplimiento de los objetivos prioritarios de la humanidad como son la paz, la seguridad, el desarrollo, y la protección del medio ambiente; así como la necesidad urgente de lograr la eliminación total de las armas nucleares. Asimismo, reconoce la entrada en vigor del Tratado de Prohibición de las Armas Nucleares, el 22 de enero de 2021, y su contribución al régimen de desarme nuclear. En este sentido, llama a redoblar esfuerzos para avanzar en pasos concretos que nos acerquen hacia el fin último de un mundo sin armas nucleares.

40. Reafirma que el Problema Mundial de las Drogas es una responsabilidad común y compartida, que ha de abordarse de conformidad con la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes enmendada por el Protocolo de 1972, el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971, la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988, que constituyen la piedra angular del sistema de fiscalización internacional de drogas, y otros instrumentos internacionales pertinentes, en un entorno multilateral mediante una cooperación internacional más intensa y efectiva. Exige un enfoque integrado, multidisciplinario, equilibrado, sostenible, amplio, respetuoso de los Derechos Humanos y basado en la evidencia científica, con medidas que se refuercen mutuamente. Reconoce los resultados emanados en la XXX Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU, dedicada al Problema Mundial de las Drogas, celebrada en abril de 2016, en Nueva York y subraya su compromiso conjunto de abordar y contrarrestar eficazmente el Problema Mundial de las Drogas.

41. Reitera su profundo rechazo a todo acto de terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, sin importar sus motivaciones, financiamiento, lugar y persona que lo haya cometido. Reitera su preocupación por el extremismo violento que pueda conducir al terrorismo. Destaca su compromiso para fortalecer la cooperación internacional, sobre la base de asistencia judicial recíproca, y robustecer los mecanismos regionales para combatir la financiación al terrorismo incluido el lavado de activos que tienen una relación directa con la Delincuencia Organizada Transnacional. Reafirma la necesidad de negar cobijo, libertad de operación, circulación y reclutamiento y apoyo financiero, material o político a grupos terroristas o a todo aquel que apoye o facilite la financiación, planificación o preparación de actos terroristas o participe o trate de participar en estas actividades, y renueva su compromiso de adoptar las medidas prácticas que sean necesarias para que nuestros territorios no se utilicen para ubicar instalaciones terroristas o campamentos de adiestramiento ni para preparar u organizar un acto terrorista o actos terroristas contra otros Estados o sus ciudadanos o incitar a su comisión. Reitera su rechazo a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional, incluyendo las listas y certificaciones que afectan países de América Latina y el Caribe.

42. Destaca la importancia de las tecnologías de la información y las tecnologías de la comunicación, incluido el internet, como herramientas para fomentar la paz, el bienestar humano, el desarrollo, el conocimiento, la inclusión social y el crecimiento económico. Reafirma el uso pacífico de las TIC e insta a la comunidad internacional a evitar y abstenerse de realizar actos unilaterales que no sean compatibles con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional, tales como aquellas que tienen como objetivo subvertir sociedades o crear situaciones con el potencial de fomentar conflictos entre Estados. Al propio tiempo, subrayan la necesidad de que, con el uso de las TIC, no se vulnere el derecho a la privacidad de las personas.

43. Saluda la creación de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE) con miras a fortalecer las capacidades regionales e impulsar la cooperación, colaboración, investigación, desarrollo y transferencia de tecnologías entre los Estados latinoamericanos y caribeños, para la realización de actividades de exploración y utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos.

44. Resalta el compromiso, apoyo y avances que facilitaron la conclusión del proceso de reflexión, el pasado 24 de julio de 2021, en el marco de la XXI Reunión de Cancilleres de la CELAC, celebrada en la Ciudad de México; y toma nota de las lecciones aprendidas en ese proceso para la revitalización de nuestra Comunidad, a través de la ejecución de los planes de trabajo desarrollados por la Presidencia Pro Témpore, ostentada por México durante el bienio 2020 y 2021 y el empeño para contribuir al fortalecimiento y posicionamiento de América Latina y el Caribe, en el actual contexto político regional y global, y continuar pronunciándose como región en las Naciones Unidas y otras sedes multilaterales, cuando corresponda y sin detrimento de los grupos de concertación existentes, en temas de interés y relevancia para los Estados miembros de la Comunidad, así como presentar, cuando sea posible, iniciativas conjuntas y consensuadas en aquellos casos donde se requiera.

Los Estados miembros la CELAC, expresan su más amplio agradecimiento al pueblo y al gobierno de México por el excelente recibimiento brindado y la exitosa realización de la VI Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC, celebrada en la Ciudad de México, el 18 de septiembre de 2021.

Ciudad de México, 18 de septiembre de 2021

martes, 27 de julio de 2021

La integración regional en el horizonte pos pandémico

Por: Julio C. Gambina

A más de un año de la pandemia por el coronavirus queda claro el impacto social sobre la región latinoamericana y caribeña, que con menos del 10% de la población mundial, los contagios y fallecimientos alcanzan al 30%, uno de los territorios donde se hace evidente el límite civilizatorio del orden social capitalista.

Un orden que es mundial y transita una crisis integral, con un trasfondo de acentuación de la explotación de la fuerza de trabajo y el saqueo sobre los bienes comunes, en donde América Latina y el Caribe cayó el doble que la economía mundial durante el 2020.

La recuperación que se anticipa para el sistema mundial desde el 2021 se ralentiza en el subcontinente, evidenciando problemas estructurales que sobrepasan la dinámica coyuntural de lo sanitario.

Claro que la emergencia sanitaria responde a fenómenos de fondo como la tendencia a la mercantilización de la salud, operada de manera creciente en el devenir liberalizador desde comienzos de los setentas del siglo pasado.

Si ya se discute la salida de la pandemia, vacunación mediante, el horizonte de “nueva normalidad” permea los debates sobre el rumbo civilizatorio.

¿Hacia donde debe orientarse la región?

Las estrategias nacionales fortalecieron la desarticulación regional y, por ende, las políticas sanitarias y económicas respondieron a intereses locales de una dominación que es global y en beneficio de las ganancias.

En materia de vacunas, los laboratorios transnacionales privilegiaron sus intereses económicos y negociaron con cada país cuotas de mercado. Cada quien “resolvió” lo que pudo y como pudo en acuerdos bilaterales, desoyendo toda posibilidad de acuerdo regional compartido.

Ni hablar de la cooperación tecnológica, suscripta por cada país con potencial productivo de manera bilateral con los principales laboratorios oferentes de vacunas en el sistema mundial. Ni siquiera se consideró la potencialidad de la articulación de investigación y producción de países de la región con Cuba, que son sus vacunas demostró capacidad técnica y profesional para atender la demanda de la región e incluso más allá.

Ante la presencia de un problema global, la respuesta debió ser mundial, o por lo menos regional. No ocurrió ninguna de las dos. El sistema mundial apenas pudo definir el carácter pandémico de la situación derivada del COVID19, sin afectar el dominio de las patentes derivado de una lógica de estímulo a la propiedad intelectual privatizada, como signo de época de estos años liberalizadores construidos desde hace casi medio siglo.

Volver a instalar la potencia de la integración regional resulta un imperativo de época. Por ello resalta la recreación de la CELAC, la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (http://s017.sela.org/celac/quienes-somos/que-es-la-celac/), la que fundada hace una década reapareció a fines de julio en la 21° Reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Fueron 33 los países que deliberaron en México, bajo la presidencia temporal de la CELAC por Andrés Manuel López Obrador, Presidente del país anfitrión del cónclave.

Las resoluciones trascienden la dimensión política y diplomática, para perfilarse como ámbito para una mayor articulación económica. Es lo sostenido por el titular del gobierno mexicano, quien promovió el desafío de una lógica integración no subordinada, explicitada en contra de la OEA.

Es larga la historia de la dependencia regional, primero al colonialismo europeo y luego al orden capitalista.

Los inversores externos, europeos o estadounidenses, extendieron la apropiación del excedente económico regional sobre la base de la superexplotación de la fuerza de trabajo y el saqueo de los bienes comunes, abundantes y demandados por el sistema mundial.

Ahora es China quien crece en sus actividades económicas, comerciales y financieras sobre la región, por lo que debe considerarse en la coyuntura el rumbo de la evolución próxima en materia de integración.

Adecuaciones en la inserción global

La situación global se redefinió en la última década del siglo pasado y los países latinoamericanos y caribeños fueron captados, en su mayoría, hacia una lógica liberalizadora, con excepción de nuevos vientos que soplaron al comienzo del Siglo XXI. Allí se habló de Nueva Arquitectura Financiera, de articulación productiva en materia de alimentos o energía; en novedosos mecanismos de integración para la producción, el comercio, las finanzas y la investigación científica y tecnológica, lo que supuso aliento a una nueva institucionalidad, entre ellas a la CELAC.

Son y eran elementos de una integración alternativa, no subordinada a la lógica de la dependencia al gran capital externo. Es lo que recrea y enuncia la presidencia de México y puede continuarse en el próximo periodo, quizá, bajo la dirección de la Argentina.

El impulso de cambio político y económico fue abortado en la región, con retrocesos a salidas nacionales, de reciclado de la inserción subordinada a la lógica inversora de los grandes capitales privados, lubricados con endeudamiento y funcionalidad especulativa. Eso es la historia reciente, desafiadas por nuevos cambios que alimentan la esperanzas de cercanos futuros con perfil de transformación socioeconómica.

La pandemia sorprendió y en el marco de la gravedad social, la realidad impone discutir el estado de situación actual, clarificar el diagnóstico y proponer alternativas superadoras de una continuidad que demanda el poder mundial, con más liberalización y reaccionarias reformas en materia laboral, previsional e impositivo.

Por otro lado, se sostiene la ilusión que aún es posible reformar el orden existente sin cortar la secuencia de producción y circulación comandada por el capital, hoy transnacionalizado y fuertemente concentrado. Por ello es que sostenemos que estamos en un tiempo de pensar y actuar con autonomía la articulación regional.

Asistimos a un momento de cambio ante la gravedad y extensión de la pandemia, especialmente con perspectiva de superación, por lo que la integración no subordinada no debe ser solo una propuesta a futuro, sino un imperativo de la hora para atender las urgentes necesidades civilizatorias en América Latina y el Caribe.

Buenos Aires, 27 de julio de 2021


--
Julio C. Gambina
Presidente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas, FISYP
Montevideo 31, 2º Piso CP 1019ABA. Ciudad de Buenos Aires.
Teléfono: (54 11) 4551 6869 / 4381 5574 
Celular whatsapp: +54 9 11 5502 0283
visitá mi blog www.juliogambina.blogspot.com /face - twitter - instagram