Casi todo esta dicho , pero poco se ha ejecutado en nuestro país.
"La edificación de la nueva sociedad en el orden económico es también un trayecto hacia lo ignoto". RCR
Fidel
domingo, 8 de marzo de 2026
Cómo América Latina puede romper la paradoja de la innovación e impulsar el crecimiento. Comentario HHC
Casi todo esta dicho , pero poco se ha ejecutado en nuestro país.
viernes, 1 de septiembre de 2023
La necesidad de reformular el crecimiento y reexaminar el Estado empresarial
martes, 19 de octubre de 2021
La metamorfosis de la política de crecimiento
lunes, 11 de octubre de 2021
Por qué las ciencias básicas son importantes para el crecimiento económico
(foto: Ponywant/iStock de Getty Images)
Por Philip Barrett, Niels-Jakob Hansen, Jean-Marc Natal y Diaa Noureldin
La inversión pública en investigación básica se pagará por sí sola.
La pandemia ha revertido décadas de progreso económico y causado estragos en las finanzas públicas. Para reconstruir mejor y luchar contra el cambio climático, se necesita una inversión pública considerable que debe financiarse de forma sostenible. Impulsar el crecimiento a largo plazo —y, de esta manera, los ingresos tributarios— rara vez ha sido más urgente.
Pero ¿cuáles son los factores impulsores del crecimiento a largo plazo? La productividad —la capacidad de crear más productos con los mismos insumos— es un factor importante. En nuestro último informe Perspectivas de la economía mundial (informe WEO, por sus siglas en inglés), destacamos el papel de la innovación en la estimulación del crecimiento de la productividad a largo plazo. Sorprendentemente, el crecimiento de la productividad ha disminuido durante décadas en las economías avanzadas, pese a los constantes aumentos en investigación y desarrollo (I+D), un indicador aproximado del esfuerzo en innovación.
Nuestro análisis sugiere que la composición de la I+D es importante para el crecimiento. Observamos que la investigación científica básica afecta a más sectores, a más países y durante más tiempo que la investigación aplicada (I+D de las empresas con orientación comercial), y que para las economías de mercados emergentes y en desarrollo, el acceso a la investigación extranjera es especialmente importante. La transferencia fácil de tecnología, la colaboración científica transfronteriza y las políticas que financian investigación básica pueden fomentar el tipo de innovación que se necesita para el crecimiento a largo plazo.
Las invenciones aprovechan los conocimientos científicos básicos
Si bien la investigación aplicada es importante para comercializar las innovaciones, la investigación básica amplía la base de conocimientos necesarios para el progreso científico innovador. Un ejemplo llamativo es el desarrollo de vacunas contra la COVID-19, que, además de salvar millones de vidas, ha contribuido a adelantar la reapertura de muchas económicas, lo que potencialmente ha inyectado billones en la economía mundial. Al igual que otras importantes innovaciones, los científicos aprovecharon décadas de conocimientos acumulados en distintos campos para desarrollar las vacunas de ARN mensajero.
Los efectos secundarios son importantes para las economías de mercados emergentes y en desarrollo
Si bien el grueso de la investigación básica se realiza en economías avanzadas, nuestro análisis sugiere que la transferencia de conocimientos entre países es un importante factor impulsor de innovación, en especial en las economías de mercados emergentes y en desarrollo.
Para llegar a esta conclusión, observamos datos sobre stocks de investigación (indicadores del conocimiento acumulado a través del gasto en investigación). Como muestra el gráfico, un aumento de 1 punto porcentual en los conocimientos básicos extranjeros incrementa las patentes anuales en las economías de mercados emergentes y en desarrollo en aproximadamente 0,9 puntos porcentuales más que en las economías avanzadas.
La innovación es un factor determinante del crecimiento de la productividad
¿Por qué son importantes las patentes? Son un indicador aproximado para medir la innovación. Un aumento en el stock de patentes del 1% puede incrementar la productividad por trabajador un 0,04%. Puede no parecer mucho, pero se va acumulando. Pequeños incrementos a lo largo del tiempo mejoran los niveles de vida.
Estimamos que un aumento permanente del 10% en el stock de investigación básica propia de un país puede incrementar la productividad un 0,3%. El impacto del mismo aumento en el stock de investigación básica extranjera es mayor. La productividad aumenta un 0,6%. Como estas son solo cifras promedio, es probable que el impacto sobre las economías de mercados emergentes y en desarrollo sea incluso mayor.
Políticas para un futuro más inclusivo y próspero
Como las empresas privadas solo pueden capturar una pequeña parte de la incierta recompensa económica de participar en investigación básica, tienden a invertir insuficientemente en ella, lo que es un argumento sólido para la intervención de la política pública. Pero el diseño de las políticas adecuadas —incluida la determinación de cómo financiar la investigación— puede resultar difícil. Por ejemplo, financiar investigación básica solo en universidades y laboratorios públicos puede ser ineficiente. Se perderían sinergias potencialmente importantes entre el sector público y privado. También puede ser difícil separar la investigación privada básica y aplicada en aras de subsidiar solo la primera.
Nuestro análisis muestra que una política híbrida viable que duplique los subsidios a la investigación privada (tanto básica como aplicada) y que estimule el gasto público en investigación en un tercio, podría incrementar 0,2 puntos porcentuales al año el crecimiento de la productividad en las economías avanzadas. Este incremento de la productividad podría impulsarse aún más con la mejora de la focalización de los subsidios hacia la investigación básica y una cooperación público‑privada más estrecha, con un costo menor para las finanzas públicas.
Estas inversiones empezarían a pagarse por sí solas en aproximadamente una década y tendrían un impacto considerable en los ingresos. Estimamos que los ingresos per cápita serían aproximadamente un 12% superiores de lo que son actualmente si estas inversiones se hubieran realizado entre 1960 y 2018.
Por último, debido a los importantes efectos secundarios en los mercados emergentes, también es fundamental garantizar el flujo libre de ideas y la colaboración transfronteriza.
lunes, 26 de julio de 2021
Las claves del crecimiento económico exitoso de China
sábado, 10 de abril de 2021
La Democracia No Causa Mayor Crecimiento Económico. Comentario HHC
Para responder esta importante pregunta, debemos observar los datos. Por un lado, investigaciones que dependen de comparaciones entre países (corte transversal) han cuestionado la existencia de una relación significativa entre democracia y crecimiento económico (Sirowy e Inkeles, 1990; Przeworski y Limongi, 1993; Helliwell, 1994; Barro, 1996; Tavares y Wacziarg, 2001). En contraposición, estudios más recientes que explotan tanto series de tiempo como la variabilidad entre países (datos de panel) tienden a respaldar la postura de que la democracia tiene un efecto relevante en la prosperidad de las naciones (Rodrik y Wacziarg, 2005; Papaioannuo y Siourounis, 2008; Persson y Tabellini, 2009; Acemoglu, Naidu, Restrepo, y Robinson, 2014).
La Figura 1 explora la evidencia empírica para 38 transiciones democráticas ocurridas durante la denominada “Tercera Ola de Democratización”, incluyendo la caída del comunismo a inicios de la década de 1990 [1]. El promedio de la tasa de crecimiento anual per cápita aumenta en aproximadamente medio punto porcentual después de la democratización. Representado por las líneas rojas, el crecimiento es estadísticamente mayor tras la transición (-0.01% frente al -0.44% previo). Pese a ser aparentemente pequeño, el efecto acumulado de esta diferencia implica una reducción en un tercio del tiempo necesario para que los países emergentes converjan a los niveles de ingreso de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Esta evidencia parece indicar que, tomada a simple vista, la democracia tiene un impacto considerable sobre el crecimiento económico.
Sin embargo, a pesar de esta evidencia, diversos estudios de ciencias políticas indican que en realidad son los períodos de crisis económica los responsables de causar o facilitar muchas transiciones democráticas (O’Donnell, 1973; Linz, 1978; Cavarozzi, 1992; Remmer, 1993; Gasiorowski, 1995; Haggard y Kaufmann, 1995). Bajo este argumento, la tasa de crecimiento más baja (y negativa!) que se observa en la Figura 1 antes de la democratización puede indicar que el mal desempeño económico fue el que impulsó el fin de los regímenes autocráticos. Por ejemplo, muchos investigadores identifican al shock petrolero de la década del 70, la expansión asociada de la deuda, y las subsecuentes crisis de deuda como el origen de la ola de democratización de la década del 80 acontecida en América Latina y el Caribe.
En otras palabras, la asociación positiva entre democracia y crecimiento económico mostrada en la Figura 1 podría reflejar que la democracia causa mayor prosperidad (la postura defendida por estudios económicos recientes), que el mal desempeño económico causa las transiciones democráticas (en línea con la extensa investigación en ciencias políticas) o, en cierta medida, ambos. Aunque establecer los pesos relativos de estas causas no es una tarea fácil, comprender el verdadero impacto de la democracia sobre el crecimiento económico continúa siendo una pregunta de gran importancia.
Asumimos este reto en nuestro reciente estudio “La Democracia No Genera Crecimiento: La Importancia de los Argumentos de Endógeneidad” (disponible en inglés). Para resolver este rompecabezas, proponemos una estrategia novedosa basada en una nueva encuesta global realizada a 165 expertos en democratización. De manera concisa, el estudio usa las respuestas de los expertos a una serie de preguntas destinadas a identificar las fuerzas que dieron origen a la transición democrática de cada país. En base a este enfoque, las transiciones democráticas fueron clasificadas entre aquellas originadas por inestabilidad económica—que llamamos endógenas—y aquellas ocasionadas por factores no relacionados al crecimiento económico—que llamamos exógenas—entre los que encontramos, la muerte del líder autocrático y desarrollos políticos/institucionales, entre otros [2].
La Figura 2 recrea la Figura 1, dividiendo las democratizaciones de los países entre exógenas (panel A) y endógenas (panel B).
La evidencia de la Figura 2 muestra que la democracia no causa mayor crecimiento económico. El panel A refleja que las democratizaciones originadas por factores distintos al crecimiento económico no afectan la prosperidad. Representadas por líneas rojas, las tasas de crecimiento antes y después de la transición democrática son estadísticamente iguales.
Como corolario, el panel B indica que los efectos de la democracia en el desempeño económico son explicados por las “democratizaciones endógenas”. En otras palabras, el típico impacto positivo de la democracia sobre el bienestar económico (caracterizado en la Figura 1) se origina por la inclusión errónea de transiciones democráticas endógenas en las muestras empleadas para estimar el impacto del sistema político en el desempeño económico (lo cual, a su vez, da la impresión falsa de que la democracia causa mayor crecimiento).
En resumen, mostramos que un análisis más detallado de las relaciones de causalidad señala, de manera contraria a hallazgos recientes, que desafortunadamente la democracia no parece ser un elemento clave para promover el crecimiento económico.
Por supuesto, esta verdad también aplica a la inversa. Si bien la democracia no parece ser un factor crucial para generar crecimiento económico, sería erróneo concluir que un régimen autocrático o dictatorial tendría un mejor resultado. En otras palabras, la forma de gobierno tiene poco impacto sobre el crecimiento económico.
Citas
[1] La lista de los 38 procesos de democratización incluye a Argentina, Benín, Bolivia, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Chile, Croacia, República Checa, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Estonia, Ghana, Grecia, Granada, Guyana, Honduras, Hungría, Corea del Sur, Letonia, Lituania, Mali, México, Mongolia, Panamá, Perú, Filipinas, Polonia, Portugal, Rumania, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Eslovaquia, Eslovenia, Sudáfrica, España, y Uruguay.
[2] Para mayores detalles sobre la metodología, ver artículo en esta página web.
Autores invitados: Julia Ruiz Pozuelo (Institución Brookings) y Amy Slipowitz (Universidad de Columbia)
Comentario HHC: Interesante aporte de profesores de Columbia e Institución Brookings, y mas que sea el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con sede en EEUU el que lo publique.
De esto se infiere para el caso de Cuba, que entonces la manera de gestionar la economía y el bloqueo de EEUU , son los problemas de mayor impacto en el crecimiento de la misma. Por otra parte, desde 1994 al 2018 hubo un crecimiento sostenido de la economía a pesar del impacto del bloqueo de EEUU, mismo que fue arreciado y continua, con la nueva administración estadunidense.
Esto además tiene implicaciones políticas, las exigencias de parte de EEUU para quitar el genocida bloqueo, como cambio de la manera de elegir nuestros dirigentes, entre otros, y un supuesto pluripartidismo, no conducen según la evidencia, a un crecimiento de la economía directamente. ¿Entonces de qué estamos hablando? ¿Nos bloquean y además nos recomiendan lo que no funciona?
De las variables que si inciden en nuestra economía, que tenemos en control, la mas importante es la gestión nuestra de la economía, en las difíciles condiciones en que operamos. Por lo que es urgente realizar las transformaciones estructurales que están contempladas, previstas, consensuadas para adecuar nuestro modelo económico a las nuevas condiciones que nos han impuesto la vida.
viernes, 21 de agosto de 2020
El papel de la confianza en la elusiva búsqueda del crecimiento económico









