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lunes, 10 de marzo de 2025

Economía socialista: ¿hacia dónde apuntan los cambios estructurales en Cuba? ( Transcripcion )

Por: Marxlenin Pérez Valdés

 


Transcripción del programa Cuadrando la Caja, 2 de marzo de 2025

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Hola, ¿qué tal? Qué bueno volver a saludarle en Cuadrando la Caja, una propuesta televisiva para debatir, cuestionar y llegar a consensos desde el socialismo cubano. Soy Marxlenin Pérez y le doy la bienvenida a este cuadre diferente, porque hoy vamos a conversar de un tema que se ha posicionado en los últimos tiempos, la necesidad de que apliquemos en Cuba cambios estructurales.

Para abordarlo, me acompañan el doctor en Ciencias Económicas José Luis Rodríguez, profesor, investigador, asesor, otrora ministro de Finanzas y Precios y de Economía y Planificación; el máster en Ciencias Ramón Labañino, economista, investigador, vicepresidente de la ANEC y Héroe de la República de Cuba, y el máster en Ciencias Rafael Montejo, profesor, investigador, actualmente en el Centro de Estudios de Técnicas de Dirección de la Universidad de La Habana. Bienvenidos.

Es un tema que se nos queda muy abstracto, porque ciertos gurúes lo ponen sobre la mesa, pero no lo concretan. Montejo, ¿de qué estamos hablando cuando decimos cambios estructurales?

M. C. Rafael Montejo Véliz: El de los cambios estructurales es un tema complejo en la economía y ha sido enfocado por la academia y otros muchos especialistas y expertos. Es esencial. Tiene que ver con las relaciones de producción, esencialmente las relaciones de propiedad, el conjunto de sectores de la economía, su entrelazamiento y el entramado de relaciones que se generan a partir de ahí. Se refleja en muchas áreas: los salarios, los precios, el presupuesto, el producto interno bruto. La estructura económica y los cambios estructurales afectan a toda la economía y toda la sociedad. Develar sus principales deformaciones es importante para toda economía, porque cualquier cambio afecta el resto de los componentes de la economía, empresariales y no empresariales, instituciones y el ámbito social.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: ¿Son espontáneos o son intencionados los cambios estructurales?

M. C. Ramón Labañino Salazar: Los cambios estructurales responden a una necesidad de cambio, de transformación para avanzar y reorganizarnos. En nuestro caso, para salvar nuestro modelo socialista basado en el marxismo y el leninismo. Por supuesto, en ellos incide mucho la voluntad de las personas, que llevan adelante esos cambios de acuerdo con las necesidades. Surgen de una necesidad básica de cambiar, porque las dificultades que se enfrentan son grandes y hay que cambiar. La Revolución es cambio, es transformación, y desde el mismo triunfo de la Revolución se ha venido haciendo. El cambio estructural más gigante ha sido la Revolución cubana, que cambió de una sociedad de propiedad privada a una de propiedad social sobre los medios de producción. Eso creó un marco completamente diferente, una visión que implicó a los demás elementos de la sociedad. Se está tratando de imponer en las redes y, sobre todo, en la subversión, la matriz de que los cambios estructurales tienen que ver con un cambio de régimen. Eso es una falsedad. Primero, porque los cambios estructurales en sí mismos no implican un cambio de régimen. Los cambios estructurales pueden ser positivos o negativos para la sociedad.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: No necesariamente tiene que haber un cambio político en el sistema para que podamos hacer cambios estructurales en el orden económico.

M. C. Ramón Labañino Salazar: Sí hay que definir bien cuáles son los cambios estructurales que necesita nuestro socialismo para fortalecerlo, salvarlo, y cuáles son los cambios estructurales que nos llevan al capitalismo y no podemos aceptar.

Dra.C. Marxlenin Pérez Valdés: En ese término, “cambios estructurales”, hay implícita una palabra: estructura. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de estructura? ¿Cuál es la estructura que no ha cambiado, aparentemente, en Cuba? Porque se pide a gritos que “cambie estructuralmente”. ¿A qué estructura se refieren los gurúes que mencionaba al inicio? ¿No hemos cambiado nada en estos últimos años? ¿No se ha hecho ningún cambio estructural en la economía cubana? José Luis, ¿cómo lo ve usted?

Dr. C. José Luis Rodríguez García: El enfoque puede verse, como planteaba el compañero, con respecto a las relaciones de propiedad. Es un cambio estructural importante que fija el contexto de cuáles son los actores principales de la sociedad. Debemos tener claro que la economía es una ciencia que tiene leyes y esas leyes fijan determinadas regularidades. Los cambios estructurales suponen que usted atienda esas regularidades dictadas por la práctica, por la teoría marxista, por todo, en función de resolver los problemas que presentan en su movimiento. Usted puede tener una economía socialista basada en todos los principios de solidaridad, de búsqueda de una sociedad mejor, de que todos se beneficien y, sin embargo, la forma en que usted pretende resolver ese problema tiene un defecto dado por la estructura de la riqueza que se crea, el producto interno bruto. Porque, en el caso de Cuba, hemos tenido un retroceso que, en mi opinión, es explicable hasta cierto punto, pero que ha puesto un plano demasiado voluminoso, el sector de los servicios, y no así el sector secundario que es el industrial ni el sector primario que es la agricultura.

Hay una determinada proporcionalidad necesaria para que haya servicios sociales, educación y salud públicas… Eso tiene que darse sobre una base, la producción. Si usted no atiende adecuadamente la proporción que corresponde a la producción agrícola o a ciertas empresas del sector industrial para satisfacer directamente necesidades, no puede cumplir con los objetivos de servicios de amplia escala como los sociales o los que puede brindar la sociedad en la cultura, el deporte. Se requiere una base, y esa base la está dando la economía política, porque es la base material la que determina la superestructura. Estas cuestiones tenemos que tomarlas muy en consideración al plantearnos un cambio estructural.

¿Qué tenemos que hacer para que la estructura sea adecuada al nivel de desarrollo al que queremos llevar la sociedad? Hay cifras, que se analizaron hace ya algunos años, del peso que tenían determinados sectores y del peso que debían tener. Se hizo un modelo. Para que la economía cubana crezca y se desarrolle −porque para desarrollarse hay que crecer−, no solamente cuenta esa condición; tiene que haber un contenido social. Pero, en principio, tiene que haber un crecimiento de la economía. ¿Qué proporción tiene que crecer el sector agrícola, que ha estado en los últimos años en torno al 3% del PIB, ocupando el 18% de la fuerza de trabajo? Cuando hay mucha fuerza de trabajo y poco aporte, eso es baja productividad y ya se está incumpliendo una de las proporciones básicas.

¿Qué proporción se ponía en aquel modelo que se hizo hace algunos años?: el sector agropecuario debía tener un peso aproximado de un 10%. Y no lo hemos logrado a lo largo de estos años; al contrario, hemos ido hacia atrás. El último año que estuvo en ese entorno fue en 1989, cuando abarcó el 11% del producto interno bruto. Desde entonces, ha bajado; ha habido un peso cada vez relativamente menor de la agricultura, partiendo de que se iba a desarrollar sobre la ciencia y la técnica, la automatización, etc. Procesos que no han culminado, porque todo eso requiere inversión. Hay que tener claro que la gasolina que mueve el carro del cambio estructural es la inversión. Si usted no tiene una estructura de inversiones adecuada para producir un cambio estructural adecuado, no va a caminar. Y ahí también tenemos problemas con las inversiones en la agricultura, porque han estado bajando, lejos de subir.

Hoy hablamos de un programa de seguridad alimentaria y, sin embargo, es mínimo lo que se destina a la agricultura. En el capítulo de inversión está en el entorno de poco más de un 2, de un 3%. Evidentemente, requerimos un cambio estructural. Tiene que haber una productividad mayor en la agricultura para satisfacer las necesidades sociales. Ese es un tipo de cambio estructural dictado por leyes económicas, por proporciones, que es necesario cumplir. Porque no puede haber superestructura si no hay base y eso lógicamente entra en los análisis del cambio estructural. ¿Qué pasa? −y entro aquí en el terreno del debate que hay en torno a estos temas−, que hay propuestas técnicas, de cambio estructural, para hacer más eficiente la agricultura; por ejemplo, introduciendo el mercado. Si eso se toma como receta absoluta, conduce a un cambio en que la sociedad va a funcionar a partir de lo que diga el mercado. Y eso no es lo que queremos, porque sabemos a que lleva esto, la concentración de la propiedad y una economía de mercado, y todo eso empieza a chocar con los objetivos del socialismo. Es decir, no todo cambio estructural puede dejarse de la mano y decir “vamos a introducir el mercado y no nos ocupamos más del problema”.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Introducimos el mercado y lo dejamos a la espontaneidad de las leyes del capitalismo.

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Ya sabemos lo que pasó con el socialismo de mercado. En esa composición se fue el socialismo y se quedó el mercado.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Socialismo y mercado no deberían estar en la misma oración, sin oraciones subordinadas que digan cómo debe ser.

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Eso parte de un error en la teoría desde los años 20, que no se logró delimitar claramente. ¿Qué cosa es el mercado en las condiciones del socialismo? No es el mismo mercado que puede haber en las condiciones del capitalismo. Y esa insuficiencia llevó al error de considerar el mercado como algo formal, que se usa para mover la aritmética de la producción, etc., pero que no contiene relaciones sociales.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Un intercambio entre equivalentes y ya, sin apellidos.

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Y eso condujo al error de considerar que con el mercado en el socialismo no teníamos por qué preocuparnos, porque, en definitiva, era un segmento subordinado que no tenía otro papel que el formal de dar números a los costos, a los precios… Ese es un grave error, porque el mercado tiene sus propias leyes que conducen a la propiedad privada y a la concentración de esa propiedad y de la riqueza si se deja que vaya por su camino. Eso es llegar al capitalismo. No podemos ignorar que hay cambios que se deben introducir, pero no es lo mismo el mercado en las condiciones del socialismo que en la sociedad capitalista o la sociedad mercantilizada. Debemos tenerlo muy en cuenta al analizar propuestas de cambio estructural: ¿hasta dónde podemos llegar?, ¿hasta dónde no podemos llegar? No podemos ignorar al mercado, se ha demostrado también a lo largo de años. Se pretendió que el mercado no jugaba ningún papel. Eso no dio el resultado que se esperaba; tampoco la aceptación de formas de propiedad subordinadas. Durante años pretendimos que todo fuera propiedad estatal prácticamente, desde las nacionalizaciones de la ofensiva revolucionaria del año 68, que dejaron solo un pequeño sector privado en el transporte, y la vida demostró que los escenarios son cambiantes. Se puede abrir un espacio al mercado, porque es necesario. Mientras mejor es el nivel de desarrollo, más espacio ocupa el mercado; eso lo estamos viendo hoy día. ¿Por qué?, porque el Estado no ha sido capaz de satisfacer un conjunto de necesidades, pero hay un sector que sí puede hacerlo, pues tiene fuentes de financiamiento, tiene remesas, tiene otras facilidades. Y antes de que opere en la clandestinidad, en la economía informal, hay que buscar una forma de conducir ese proceso para que contribuya al objetivo general de la sociedad. No se puede olvidar que las formas de gestión −como se les llama− no estatales ocupan solo el 16% del producto interno bruto. El 84% lo crea el Estado. Tenemos que ver cómo movemos una proporción en función de direccionar una cosa u otra en relación con cómo se mueven las relaciones de propiedad, que, además, relaciones sociales. Porque en el nivel de empleo sí tenemos una proporción mucho mayor. Es más del 35% hoy el empleo en el sector no estatal que en el sector estatal, y eso lógicamente mueve también a meditación: ¿qué vamos a hacer con esto?

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Estamos hablando de cambios estructurales en Cuba sin misticismos ni abstracciones. Enfocado en nuestra cotidianidad y en esos puntos débiles que tenemos que reforzar para dinamizar nuestra economía. Montejo quería agregar algunas líneas ya abiertas anteriormente, sobre todo por José Luis.

M. C. Rafael Montejo Véliz: La intervención de José Luis nos dice que en términos de estructura económica las proporciones son importantes, porque la proporcionalidad es la que conforma cómo van a ser los intercambios, y esos intercambios ponen equilibrios o desequilibrios en la economía. Mirando a la agricultura, por ejemplo, la mayoría de la población cubana, el 75%, vive en ciudades y hay una parte de esa estructura que la heredamos. También heredamos una estructura que tiene que ver con cómo está distribuida la tierra y se hicieron reformas agrarias, pero también hemos fragmentado excesivamente, a mi juicio, la tierra. La tenencia de la tierra está excesivamente fragmentada, porque si ahora hay una producción que es a gran escala, pero la tierra está fragmentada, ¿cómo lo resolvemos? Hay otros elementos estructurales también en lo profundo de la economía. Por ejemplo, hablando solo de agricultura, ¿cuál es la calidad de los suelos?, ¿tenemos suficiente agua? ¿Cuáles son las unidades productivas, cooperativas o personas solas? La estructura nos va a guiar por cuáles son las proporciones que debe haber en la economía y darnos visiones sobre posibles soluciones. Porque, además, hay otros elementos. Tú preguntabas, ¿son planificados o espontáneos? Una parte pueden ser planificados y una parte pueden ser orientados, pero hasta un punto; hay efectos que pueden ser no deseados tratando de solucionar un problema. Y si no hay integralidad, se generan otras deformaciones. Nosotros siempre nos preguntamos: ¿cambios estructurales? Sí, correcto, pero, ¿para quién?, ¿en qué momento?, ¿cómo, con qué gradualidad?… ¿Con qué elementos podemos resolver determinados problemas y cuál es la capacidad de prever otros problemas que pueden surgir? De eso es de lo que se trata, a mi juicio, cuando se habla de cambios estructurales.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Cambios estructurales hemos estado haciendo también con énfasis en los últimos tiempos, porque el mayor protagonismo dado a ese nuevo sujeto económico privado es un cambio estructural. ¿O me equivoco? Es un cambio justamente en la línea que abordaba José Luis, de las relaciones sociales de producción; relaciones materiales que están condicionando nuevas formas de entender las dinámicas del país. Esos son cambios estructurales. Ahora, la pregunta, ¿esos cambios estructurales han sido, hasta cierto punto, un elemento sensible a la hora de introducirlos en nuestro país? Porque cambian dinámicas en la socialización, en la estatización de la propiedad y la producción. ¿Nos han alejado o acercado a esa economía que queremos y necesitamos? ¿Cómo están influyendo esos cambios estructurales en las actuales condiciones de vida en Cuba?

M. C. Ramón Labañino Salazar: Sin duda, es uno de los cambios estructurales que más repercusión ha tenido en los últimos tiempos. Fue en agosto de 2021 cuando se autorizó la creación de las nuevas formas de gestión no estatal por una necesidad. Y esto es, efectivamente, un cambio estructural. Ante una necesidad del país, ante el bloqueo, ante la crisis económica que estamos enfrentando. ¿Cómo enfocarlo?, ¿qué proporción, como decía José Luis, debe tener dentro del peso de la economía nacional? Pero, además de eso, hay que tomar en cuenta la necesidad de enfrentar uno de los problemas que tenemos, la fuga del capital humano de las empresas estatales al sector privado. ¿Cómo podemos revertir ese proceso? ¿Cómo retener la fuerza de trabajo? Vamos a introducir la ciencia y la técnica, utilizar métodos más avanzados en este proceso, subir los salarios…

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Los incentivos de los que hemos conversado en otras ocasiones.

M. C. Ramón Labañino Salazar: Exacto. Cada vez que se enfrenta un proceso de cambio estructural, debe ser un proceso de un modelo de aproximaciones, y hay muchos factores a tomar en cuenta. Porque no puedes subir el salario si no hay producción; necesitas un respaldo productivo. Si hace falta invertir y te hace falta la inversión, tienes que exportar más, porque es la mejor forma. Tienes que pagar la deuda para acceder a créditos internacionales. Todo esto se concatena. Hay que ver el proceso de cambios estructurales como un sistema, un problema sistémico que no puedes resolver con una sola medida.

Tienes que aplicar varias medidas a la vez y, muy importante, tener un paliativo para que dar atención o respuesta a los más afectados con un cambio estructural. Estoy hablando de los más vulnerables en la sociedad; de la economía política, que es importantísima en los cambios estructurales que hacemos, y de que no podemos olvidar nunca nuestro modelo. En cuanto a si nos estamos acercando o alejando, hay medidas que estamos aplicando por necesidad y creo que lo importante es que seamos conscientes todos de que se hace por una necesidad y por el momento histórico que estamos viviendo. Se han cometido errores de aplicación en algún momento, errores de cálculo, pero, en esencia, se mantiene el poder del pueblo representado en su Partido y sus instituciones de gobierno. A veces nos hemos alejado un poquito de este proceso, pero estamos ahora en el camino de reorganizarnos, de orientar bien. Por ejemplo, el mercado mayorista de las mipymes, tenemos que organizar este proceso. Hay una experiencia que quiero mencionar, y solamente por mencionarla, no porque nosotros copiemos modelos ni a nadie. En el modelo chino se aplica, y ahí sí hay mercado, un mercado socialista; sí hay propiedad privada y ellos lo permiten libremente, pero lo controla el Partido. Número uno, el partido es el factor rector de la sociedad y define adónde se deben encaminar los esfuerzos y en qué medida se encaminan, cuáles son las reglas del juego. El que no cumpla con esas reglas de juego, no funciona. Y lo segundo, y más importante: todas estas nuevas formas de gestión tienen que ser en beneficio del pueblo, responder a nuestra realidad, complementarse con la empresa estatal socialista, que es el actor principal de la economía, y formar un tejido que todavía no acabamos de formar, que está en un proceso de reestructuración, de cambio. Pero tenemos que crear ese tejido sistémico para avanzar. Ese es el camino. Pienso que son muy importantes en este momento los debates populares. Cuando proponemos un cambio, que el pueblo sepa, que el pueblo opine, que el pueblo diga lo que considera sobre los cambios…

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Lo que quiere para su propia suerte.

M. C. Ramón Labañino Salazar: Y avanzar con pasos firmes. Ese es el proceso que estamos viviendo y, en esencia, nuestra sociedad está bien dirigida en este sentido. El Partido nuestro es un partido rector, que sabe dirigir la sociedad. Es el que lleva adelante los cambios estructurales, los análisis, el planteamiento de la política económica que estamos impulsando. El primer ministro Manuel Marrero expuso claramente en la Asamblea que son cambios estructurales. Estamos hablando de reestructuración de empresas, reorganización de los organismos de la Administración Central del Estado, de las OSDE; de problemas en la sociedad, y todo forma parte del programa de la política económica de nuestro país en la corrección de las desviaciones para reimpulsar la economía, en el plan de estabilización macroeconómica. Es un plan que comprende muchas acciones que son cambios estructurales para disminuir el déficit fiscal, para exportar, para llegar a tener un salario correcto, para bajar los precios y la inflación, para pagar la deuda externa. En esencia, son también cambios estructurales.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Sí, de cambios estructurales estamos rodeados, prácticamente. José Luis quería agregar algo.

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Me parece que a la hora de enfocar el tema de los cambios estructurales tenemos que ser conscientes de que hay cambios coyunturales también. No todo se va a poder cambiar integralmente, porque son muchas las cosas y hay que ir paso a paso cambiando cosas. Y ahí hay un orden de secuencia importante y son las medidas que urgentemente hay que tomar para que la economía no solo se desarrolle, sino que supere deformaciones que hoy la están lacerando fuertemente. Lo vemos en la producción de alimentos, que no está satisfaciendo las necesidades de la sociedad. Hay que atender esos problemas con urgencia. Es decir, tienes que tener eso presente. ¿Cómo lo haces?: hay que ir a determinadas concesiones, no de principios, pero tienes que hacerlo. Necesitamos financiamiento, ¿qué podemos hacer para conseguir financiamiento? Bueno, tenemos que negociar nuevamente la deuda, de manera tal que podamos pagar de alguna forma, con quienes nos han prestado y les debemos dinero. Hay fórmulas para pagar con mínimo de liquidez, cuando no hay dinero, y eso debe producir un redimensionamiento de financiamiento externo que el país necesita. Ese financiamiento es el que nos puede dar dinero para exportar y, a partir de ahí, empezar a ingresar dinero por nuestras propias fuerzas y con nuestras propias entidades. Pero lo primario es que se requiere destrabar ese punto y atender el problema inflacionario, porque es el elemento, entre los desequilibrios actuales en la sociedad cubana, que más golpea a la población: la subida de los precios. ¿Qué se puede hacer en ese sentido? Cuando se hizo un planteo, hace unos cuatro años, de cuál era el programa antiinflacionario dentro del programa de estabilización macroeconómica, se habló de la compensación por los efectos negativos que muchas medidas tienen, porque tienen costos. ¿Qué vamos a hacer con la gente que gana menos dinero, que no tienen para comprar tal o cual cosa? Todo eso debe ser tomado en consideración. Eso no se tiene en cuenta en un programa neoliberal: cada uno se ajusta como puede. En Cuba no es así y eso introduce costos para el Estado. No podemos insertar medidas compensatorias y volver a desequilibrar el presupuesto, por ejemplo, o mantener el desequilibrio del presupuesto debido al déficit fiscal. Entonces, ¿cómo lo haces?, ¿cómo cumples con ese mandato del modelo y, por otro lado, empiezas a resolver un problema concreto de la economía? Es una cuestión muy importante a dilucidar. Y eso está dentro de las medidas urgentes, al igual que la producción de alimentos y el restablecimiento del sistema electroenergético nacional. El sistema electroenergético no estaba previsto originalmente dentro de los objetivos a atender a corto plazo y, sin embargo, hubo que introducirlo por los problemas que se presentaron. Ya vimos el cambio radical que se está planteando con los proyectos de nuevas fuentes de generación. Vamos a pasar, a la velocidad que nos permitan nuestros recursos, a formas de gestión de fuentes renovables de energía, porque no podemos con el petróleo que tenemos y con las dificultades para abastecernos en un mercado mundial complejo, incluso para los socios nuestros: el caso de Venezuela, el caso de Rusia también y el caso de México, las tres fuentes externas de suministro de combustible que tenemos.

¿Cómo lo hacemos? Todas estas medidas son de carácter urgente. ¿Por qué?, porque es necesario ir a un nivel de estabilización que permita que regularidades de la economía funcionen. ¿Qué pasó con la Tarea Ordenamiento? Diseñada en frío, tenía una serie de reequilibrios y fórmulas para salir de los desequilibrios que había, pero se implementó en un momento en el que la pandemia había paralizado la economía. Entonces, no funciona. Es decir, tienes que crear determinadas condiciones. Por eso hay un programa de estabilización macroeconómica, que es general. Para que las cosas puedan funcionar, tienen que cumplirse determinados requisitos en inflación, en inversiones, en inversión extranjera, en cómo obtener financiamiento externo renegociando deudas. Todo eso está enfocado en medidas de carácter urgente para generar una estabilización y, a partir de esa estabilización que se va logrando poco a poco, relanzar el modelo de crecimiento. El modelo de crecimiento está estudiado. Para alcanzar niveles de desarrollo, Cuba tiene que crecer entre 5 y 7%, pero eso demanda un 25% de inversión en relación con el producto interno bruto y hoy tenemos 10 o 12%. Es decir, hay que invertir. Pero, a la vez, cuando te metes en las inversiones tienes que priorizar aquellas que producen resultados a corto plazo, no inversiones de una larga maduración. Y ahí está la discusión de si invertimos en la agricultura o invertimos en la industria o en el turismo. Aún los caminos que están señalados tienen proporcionalidades internas que hay que atender y todo eso produce cambios de estructura dentro del sistema mismo.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Ustedes están hablando de cambios estructurales con los que vivimos cotidianamente, así que parece que hay cierto misterio cuando esos gurúes nos hablan de que necesitamos ya cambios estructurales en Cuba. Vamos a ver qué tiene que decir un gurú amigo desde Jatibonico.

El Gurú de Jatibonico:

Es el cambio estructural,

como su nombre procura,

un reset de la estructura

un terremoto social.

Y aunque un cambio radical

lo tuvimos con el sismo

que enterró el capitalismo

el año cincuenta y nueve,

yo creo que aún se debe

cambiar a más socialismo.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Yo prefiero a este gurú, el de nuestro Cuadrando la Caja, porque nos dice que sí, es un reset, que necesitamos cambios estructurales, pero para más socialismo. Y esa es la idea de este programa. ¿Qué cambios estructurales se necesita seguir implementando desde nuestra realidad y desde nuestra Revolución? Porque, sin dudas, hay un límite para que ese cambio no signifique que el tránsito se nos vaya hacia el capitalismo, para que sigamos por el camino certero de lo que hemos querido desde el 59.

M. C. Rafael Montejo Véliz: Recordemos que los cambios estructurales y la estructura económica son elementos estables en el tiempo, no se cambian tan rápidamente, con un efecto casi inmediato. Algunos los pueden tener, pero, por lo general, los cambios estructurales son a mediano y más largo plazos.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Como su nombre indica: estructura, es lo que soporta.

M. C. Rafael Montejo Véliz: Es lo que soporta el resto de la economía y las proporcionalidades de las que hablaba José Luis. En los años 70 y 80 hubo profundos cambios estructurales relacionados con la industrialización del país. Había un crecimiento extraordinario de la industrialización, alrededor de un 22% anual, y eso generó una columna vertebral que no hubiéramos tenido si no se hubiera hecho ese esfuerzo en aquellas décadas. Poco antes de los 90, no hablábamos de biotecnología ni de turismo; los desarrollos y avances en esos sectores fueron cambios estructurales, porque ahora están presentes. En los cambios estructurales siempre vas a tener lo que has ido heredando, haya salido bien o no tan bien, o haya tenido efectos negativos. Hay que lidiar con esos asuntos.

Mirándolo desde la actualidad, también tenemos un factor que ha transcurrido prácticamente durante toda la Revolución y probablemente desde antes, si lo analizamos bien: la dependencia del sector externo de la economía. Tenemos una gran dependencia del vínculo con el exterior, de la cantidad de dinero que se tenga para proporcionar. Entonces, hay una relación entre importación y exportación que también es relevante y pesa mucho. Y no olvidemos que en esos cambios estructurales que hemos mencionado los hacemos bajo condiciones especiales, de sanciones, de bloqueo, etcétera…

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: De guerra económica.

M.Cs. Rafael Montejo Véliz: De guerra económica, lo cual genera también determinadas desproporciones aun cuando no sea el propósito inicial. Muchas veces, medidas que apuntan a cambios estructurales se truncan y fracasan en alguna medida debido a esas condiciones. Es en ese escenario que deben ser implementados esos cambios estructurales. Porque no olvidemos que ahora hay nuevos actores. Y lo importante de los cambios estructurales es la integración. ¿Hacia dónde deben apuntar?: hacia integrarse dentro de una hegemonía de las relaciones de producción socialista, que es lo importante. Por eso, siempre, en todos los congresos del Partido se ratifica la empresa estatal socialista, la planificación, elementos que son esenciales al socialismo. Y en ese marco es que deben considerarse esos cambios estructurales que nunca van a tener un efecto inmediato.

Coincido con José Luis no solo en la gradualidad, sino también en que los tiempos son importantes. Creo que para cambios estructurales importantes no se puede dejar de resolver problemas previos como el déficit fiscal y la inflación, tener controlados esos elementos; todo lo que hagamos entonces se puede emprender ya con unas finanzas más saneadas. Y eso también permite influir en los salarios, en los incentivos. También hay que destrabar todo lo que podamos respecto a las exportaciones, para captar las divisas que permitan después pagar. Sin eso, no es posible. Creo que se han creado potencialidades, que es otro elemento en el que tenemos que ver bien: ¿cuáles son las reales potencialidades que tenemos en lo estructural y que no aprovechamos lo suficiente, aun con todas las desventajas que afrontamos? Hacia ahí apuntan también esos cambios, a buscar las reservas que realmente tenemos.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Ramón, ¿qué puedes aportar sobre estas cuestiones cuando vamos llegando al final del programa?

M. C. Ramon Labañino Salazar: En el ámbito de los cambios estructurales, una cosa importante es establecer prioridades. Primero, por la situación tan difícil que estamos enfrentando, el bloqueo y todas las condiciones críticas. Hay que tener prioridades para saber cómo encaminarnos. Es decir, vamos a enfocarnos en tales áreas de la economía, la agricultura, producir más bienes y servicios para el pueblo. Y desde ahí, todo lo que tiene vínculos con ese objetivo y los resultados, porque, como explicaban José Luis y Montejo, tienen muchas implicaciones en otros sectores de la economía.

Nosotros estamos haciendo cambios estructurales muy importantes hoy en día. La bancarización es un cambio estructural importantísimo; la informatización de la sociedad,; la aplicación de la ciencia y la técnica en los cambios en la biotecnología, incluso como reglón exportable, en BioCubaFarma, en los productos biofarmacéuticos nacionales.

Hay una nueva opción que yo pienso que pudiera afectar positivamente, y mucho, el presente y futuro de Cuba desde el punto de vista estructural y mucho más allá de lo estructural: Cuba como país invitado del Brics. Estamos hablando de un panorama diferente en el cual hay relaciones de intercambio diferentes, basadas en principios de ganar ambas partes; donde hay respeto a la soberanía nacional; donde nadie te impone el criterio. Y tenemos un mercado importantísimo que podemos explotar mejor. Incluso, puede constribuir en el proceso de desdolarización. Con el Brics hay potencialidades para pagar en otras monedas; incluso, nuestra propia moneda con algunos mecanismos financieros que se creen, o pagar en monedas que no sean dólares. Son potencialidades. Hay que ver cómo y cuánto podemos avanzar, pero ese sería un cambio estructural enorme para la realidad cubana en la cual estamos enfocados hoy en día.

Dentro de este panorama, van a tener mucho peso el desarrollo y la aplicación de la ciencia y la técnica, tal y como dice nuestro presidente. Debemos enfocarnos en la innovación, en la ciencia y la técnica, en los métodos de dirección más sofisticados, en mecanismos que nos permitan avanzar más. Nuestros cambios estructurales son siempre, y vamos a la esencia del debate, para defender nuestro socialismo, perfeccionarlo, hacerlo más eficiente; para seguir adelante por la vía del socialismo. Y hay cosas que no se pueden hacer.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Esa idea me parece central: los cambios estructurales que no podemos hacer.

M. C. Ramon Labañino Salazar: Un cambio estructural económico es, por ejemplo, el libre mercado, las ideas neoliberales de liberar el mercado como el gran estabilizador universal, que las leyes de oferta y demanda del mercado regulen todo y que el Estado sea pequeño, que prácticamente no tenga decisión sobre el mercado y la economía. Eso es un desastre, nos lleva al capitalismo. Hemos visto las fórmulas aplicadas en países como Argentina, Uruguay, con la pérdida de todos los programas sociales, el aumento de la pobreza. Eso no es posible en las condiciones de cambios estructurales en Cuba. No es la vía. Tampoco es la vía privatizar los medios fundamentales de producción, pero yo te diría que hay una fuerza importantísima que no se puede tocar bajo ningún concepto, que va mucho más allá que la economía, y es el papel director del Partido Comunista de Cuba al frente de la dirección del país. Es el Partido el que nos une a todos los cubanos y tiene que haber un solo partido, que es el partido nuestro. Todo lo que tenga que ver con tratar de dividirnos, crear otros partidos políticos y las supuestas elecciones burguesas, etc., nos haría un daño tremendo y eso no puede pasar. Todas las concesiones que vayan en ese camino no son cambios estructurales que nos llevarían a defender el socialismo; a,l contrario nos llevarían a la senda del capitalismo. Los mismos medios de comunicación… privatizar los medios de comunicación es como privatizar la conciencia política e ideológica de la nación. Eso es otra de las cosas que no deben hacerse.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Un partido con la claridad teórica, conceptual, política, justamente para tener la línea y el equilibrio entre cuáles son los cambios estructurales que necesitamos y cuáles los que, bajo ningún concepto, porque son cuestiones de principio, no podemos hacer. José Luis, hacia los minutos finales, las ideas más importantes que usted todavía necesita exponer.

Dr. C. José Luis Rodríguez García: Una síntesis es la siguiente: estamos enfocados en una serie de cambios contenidos en los 10 objetivos del programa de gobierno aprobados para este año, en el hay medidas concretas en esta dirección. Empezando −es el primer objetivo− por la aplicación del programa de estabilización macroeconómica. Nosotros, los que no somos decisores, tenemos un papel que jugar también para tratar de llevarlo a la academia, para tratar de llevarlo a la población por vía de la prensa, de programas como estos. La realidad de nuestra situación en este momento, que es una situación bien complicada, no es comparable, pienso yo, con la que vivimos en el Período especial, cuando había otras cuestiones que estaban peor. Pero requerimos partir de principios que el Comandante Jefe siempre defendió, que hay que explicar las cosas muchas veces. Porque todos estos temas de que estamos hablando, de mercado cambiario, de renegociación de la deuda, son complejos y no se resuelven con una política de choque. Eso requiere explicación y, junto a eso, también, mantener el principio del cual el Comandante fue un paladín: hacer cosas que den resultados, que la gente lo viva, que la gente lo sienta.

Yo estaba meditando, por ejemplo, en las proporciones de las inversiones que se hicieron en los 60, concentradas en la agricultura para la caña, el plan de los 10 millones. El peso que tuvieron las inversiones sociales… Fidel fue muy claro en ese sentido. Nosotros veníamos de una sociedad capitalista donde la lucha por la sobrevivencia era “el hombre contra el hombre”. ¿Qué podía hacer el Estado para llevar un mejor nivel de vida a la gente? Muy rápido: la rebaja de los precios de los servicios básicos; las facilidades para adquirir una vivienda primero y después, mediante un sistema de pago, hacerse propietario; la alimentación de las personas, que se incrementó mucho en esos años (se estableció la norma de igualdad en el consumo a partir de la libreta de abastecimiento en marzo del 62). Es decir, fueron resultados muy concretos en medio de una situación en que teníamos la lucha contra bandidos, el bloqueo a todo tren, la Crisis de Octubre. Se fueron dando resultados y la gente identificaba el socialismo con esos resultados, con las perspectivas, con, por ejemplo, “mis hijos pueden ir a la universidad con la Reforma Universitaria”. Hoy tenemos que lograr eso en la dimensión y en las condiciones actuales. Lo que propongamos tiene que generar determinados resultados; si no, hay que retroceder y rectificar.

El año pasado, en los balances en la Asamblea Nacional se dijo que no habíamos logrado incidir lo equerido en las áreas que más le repercuten en la población. Ese es un análisis autocrítico y realmente hay cosas que no han salido bien. Se han estado haciendo balances en los organismos y se están enfocando precisamente en qué aspectos no nos salieron bien para ir a rectificar. Eso es muy importante. Los cambios que se hagan tienen que dar determinado resultados, a más largo plazo, cambios más profundos, o coyunturalmente, porque tenemos que tener la libreta, cumplir con la libreta… Cosas tan simples aparentemente como ese elemento tienen que irse resolviendo y hay que implementar medidas concretas, que a veces no son las nos gustaría aplicar. Una de las cosas que abordamos en un programa anterior fue la dolarización. ¿Por qué dolarizamos ahora?, porque hay que estabilizar el sistema de monedas de cambio, de manera tal que podamos tomar decisiones sobre la base de una moneda estable y luego, cuando empiece la recuperación, desdolarizar, igual que se hizo con el CUC en el año 94 y después, en el 2004, pudimos desdolarizar. Todos estos son requisitos de los cambios que nos estamos planteando ahora.

Dra. C. Marxlenin Pérez Valdés: Son cambios estructurales que hemos venido acometiendo y, por supuesto, otros que hay que seguir emprendiendo y pensando entre todos. Les agradezco que hayan venido hoy a dar sus criterios, sus experiencias y conocimientos.

Recuerde usted que puede participar, no solo de los comentarios, sino que debe, sobre todo, participar en conjunto con todo el pueblo cubano en la transformación de nuestra realidad. Yo cuento con usted para hacerlo, sí, desde el socialismo cubano. Nos vemos pronto.

Transcripción: Anaylet Rodríguez Espinosa, Ana Elena Hidalgo Reyes y Yanet Muñoz Hernández/ IDEAS Multimedios

jueves, 6 de septiembre de 2018

Propuesta de Nueva Estructura ( Imagen). Comentario HHC



Comentario de HHC: Demasiados cargos para dirigir un país tan pequeño como Cuba, que lo que le hace falta es más funcionalidad, agilidad y descentralización en la toma de decisiones.

Propuestas:

1- Eliminaría al Consejo de Estado y aumentaría las sesiones de la Asamblea Nacional a trimestral por cinco días mínimo con rendición de cuentas ( ministros) de los principales sectores  que deciden el curso de la economía  del país  y de las necesidades de la población, así como el primer ministro rendiría cuenta de toda la economía de manera trimestral. Para ello organizaciones de masas y especializadas  como la ANEC, deberían elaborar preguntas de contrapartidas de los informes ministeriales, de manera adicional a las preguntas- debates de los diputados de la Asamblea. Con ello los "accionistas" que es el pueblo, le empezarían a pedir al " Consejo de Administración" ( que es el gobierno) , los resultados por la entrega de la propiedad social para que sea gestionada eficientemente. 

Adicionalmente las actuales Comisiones de la Asamblea Nacional, sesionarían de manera permanente.

2- Eliminar los Viceprimeros ministros,  es decir quedaría un Primer Ministro y los Ministros de cada sector que conformarían el Consejo de Ministros. 

Adicionalmente fusionaría el Ministerio de la Agricultura y la Industria Alimentaria;  fusionaría el Ministerio de Economía y Planificación y el del Comercio Interior;   fusionaría el Ministerio de Industrias y el de Energía y Minas ; al Ministerio de Cultura le incorporaría el ICRT; al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, le incorporaría el Instituto de Recursos Hidráulicos.

3- El Gobernador Provincial, su Consejo Provincial deben ser los Presidentes Municipales y nadie mas.  Y establecer que ningún Ministerio tiene mas potestad administrativa que los Gobernadores Provinciales en el territorio. 


jueves, 14 de mayo de 2015

CAMBIOS ESTRUCTURALES PARA DESARROLLAR LA ECONOMÍA DE CUBA

 
Dr. Miguel Alejandro Figueras
Premio Nacional de la Economía 2007

RESUMEN: Para lograr el desarrollo económico, el crecimiento y los cambios estructurales deben marchar juntos. Puede haber crecimiento sin desarrollo, pueden tener lugar cambios estructurales que no logran el desarrollo. Cuba requiere de ambos. En este artículo se examinan algunos de los cambios estructurales demandados de tipo global y de nivel sectorial.

Introducción

¿Por que son necesarios los cambios estructurales en la economía para desarrollarla?

La estructura económica de un país se compone de varias partes, según  la participación de los diferentes sectores, la distribución del empleo, la distribución territorial, el mayor o menor grado de apertura al comercio exterior, el uso de la tierra,  la distribución  del ingreso entre acumulación  -  consumo  y a su vez como este se divide  entre consumo social y y consumo personal. 

Los cambios de esa estructura pueden originarse  por la evolución del desarrollo con  fenómenos derivados o por acciones conscientes orientadas a modificar la estructura económica y eliminar los obstáculos que dificultan el crecimiento y la transformación.

  • Puede haber crecimiento sin cambios estructurales ni desarrollo económico, como ocurrió entre 1900 y 1925: un gran crecimiento de la industria azucarera, pero el país permaneció inmerso en una  gran miseria entre la mayor parte de la población,  los extranjeros se apoderaron de las tierras y de la economía mientras el desempleo, el analfabetismo y la muerte temprana reinaba en el territorio nacional.
  • Puede haber cambios estructurales en el sistema social, sin desarrollo económico, lo cual tuvo lugar  durante la década de los años 1960 – 1970, con dos Reformas Agrarias, por medio de las cuales se  entrego la tierra a 200 000 campesinos, se redujeron los alquileres de las casas, los precios de las medicinas y  de las tarifas telefónicas se ajustaron a la mitad, se eliminó el analfabetismo y el desempleo crónico. Las nacionalizaciones trasladaron a la propiedad estatal las grandes empresas, los enormes latifundios, bancos, minas y centrales azucareros. La Reforma  Urbana transformo en futuros propietarios a quienes eran arrendadores de viviendas, se  elevaron los  salarios, y se implementaron muchas otras medidas redistribuyendo los ingresos de unos pocos que  tenían mucho para beneficiar a muchos que tenían poco o nada. Cambio totalmente la estructura del comercio exterior, el cual dependía hasta entonces en un 70% de Estados Unidos. Se redistribuyo el Ingreso Nacional y fueron diez años caracterizados  por cambios estructurales sociales,  comerciales y de propiedad, pero sin crecimiento ni desarrollo económico.  .
  • Pueden tener lugar cambios estructurales, en sentidos negativos y positivos, y como resultado neto no lograr el  desarrollo. Esa ha sido la experiencia entre 1990 y 2013. La producción azucarera se redujo en un 80%, lo mismo paso con la producción y exportación de cítricos, la producción de leche bajo a la mitad, la de carne de ave en un 67%, se descapitalizó la industria no azucarera  y se contrajo a menos de la mitad su nivel productivo. . En eso años los servicios médicos, el turismo internacional, los medicamentos y productos biotecnológicos, ocuparon los primeros lugares en las exportaciones de bienes y servicios.  Algunos cambios estructurales fueron negativos y otros fueron positivos. No se ha alcanzado nuevamente el nivel de Ingreso Nacional y calidad de vida que se disfrutaba a finales de los años Ochenta.
  
  • Puede haber cambios estructurales con crecimiento económico, esos son los más deseables, tal como tuvo lugar en los quince años de 1970 a 1985. 

  • No  habrá  desarrollo económico sin altas tasas de crecimiento de la economía, que permitan hacer los cambios estructurales netamente positivos.

Un poco  de historia

Las fuerzas independentistas cubanas tenían casi derrotado al ejercito colonial español,  a finales del siglo XIX. Con enorme tenacidad los cubanos habían luchado treinta años, por su liberación y romper su status de colonia española. Fue entonces, al final, cuando los Estados Unidos decidieron intervenir en la guerra Hispano Cubana,  

Fue breve la intervención americana en aquella  guerra, cinco meses. Por razones de política interna y prepotente orgullo, el gobierno español prefirió rendirse  a los americanos y no a las fuerzas cubanas. Más de tres años duro la ocupación militar de Cuba, por parte de Estados Unidos, suficientes para convertirla en su neocolonia. 
 
“Donde las inversiones de los imperialistas yanquis produjeron un impacto mayor y mas trascendentales consecuencias fue en la estructura económica de nuestro país.

Con la penetración en Cuba del capital yanqui, su rasgo característico consistió en adoptar el patrón monoproductor y monoexportador heredado, pero desarrollándolo y consolidándolo de modo que tan deformación estructural se convirtió en un fenómeno aún más negativo, por lo mismo que absorbente, más rígido y más irreversible” (Pino Santos, 1973)

El tratado  comercial suscrito con la joven república otorgaba plena preferencia arancelaria a las importaciones de origen estadounidenses. El 70% del comercio exterior cubano se realizaba con los Estados Unidos.

Las políticas agrícolas en Estados Unidos y en Europa,  favorecieron y protegieron a sus productores azucareros, después de la Primera Guerra Mundial, llevando a Cuba  al   estancamiento económico entre 1925 y 1958.  A  finales de los años cincuenta,  el PIB por habitante (a precios comparables) era similar o inferior al de 1919 – 1920. Un tercio de siglo de bajas y alzas. La mayoría de las tierras estaban en grandes latifundios cañeros y ganaderos, cuyos propietarios eran extranjeros y unos pocos cubanos ricos.

En 1950 el Banco Internacional para la Reconstrucción y Fomento (BIRF 1951) Mundial preparo un estudio sobre la economía cubana (Report on Cuba) y  precisaba:

“Primero, han ocurrido importantes cambios estructurales en el mercado internacional del azúcar, que han generado efectos que interrumpieron el crecimiento de la industria cubana desde 1925….

La más importante de las razones para que dejase de crecer  fueron las limitaciones de mercado, en la forma de restrictivas cuotas de importación por parte de Estados Unidos y otros países consumidores, en beneficio de sus productores…Este  fenómeno es parte de la tendencia mundial de quebrar la división internacional del trabajo, por medio de regulaciones comerciales nacionalistas. Ello obliga a reajustes en países que jugaron vigorosamente el juego, sobre la base de las anteriores reglas- creando una estructura productiva muy especializada basada en la división internacional del trabajo – y ahora descubren que las leyes han cambiado”.


Era impostergable transformar esa situación y para ello se requerían profundos cambios estructurales. Esos cambios solamente podrían hacerse por una verdadera revolución, dispuesta a enfrentarse a poderosas fuerzas externas e internas,  defensoras del status quo.

En su autodefensa, en el juicio contra él y los asaltantes del Cuartel Moncada, ocurrido en 1953, Fidel Castro expuso sus ideas sobre los imprescindibles cambios estructurales que requería Cuba. El denominado Programa del Moncada es el ordenamiento de esos propósitos.

El Problema de la Tierra
El Problema de la industrialización
El problema de la Vivienda
El problema del desempleo
El problema de la educación
El problema de la salud del pueblo

Para cumplir este Programa, a partir del triunfo revolucionario de 1959,  se implementaron dos  Reformas Agrarias y  la Reforma Urbana, se elimino el desempleo, el analfabetismo y la desnutrición, se inicio un amplio programa de inversiones industriales, la agricultura fue modernizada y transformada, se elevaron considerablemente los niveles de educación  y los servicios de salud pública. 

Los problemas actuales son diferentes y demandan nuevas transformaciones. 

Si se analizan los últimos 110 años, se pueden  identificar dos períodos de crecimiento de la economía. Durante 55 años como neocolonia de Estados Unidos y 55 años de funcionamiento del sistema socialista, solamente suman cuarenta años los  dos períodos de crecimiento.

1900 – 1925 Período de crecimiento azucarero, durante el cual se estructuro la economía deformada, monoexportadora y dependiente, ya descrita.
1970 – 1985 Período de Crecimiento y Desarrollo que permitió triplicar el PIB.

Los restantes 70 años se caracterizaron por  altas, bajas y estancamiento.

1926 – 1958 caídas, alzas y bajas - resultado neto: estancamiento,
1959 – 1970 reorganización de la sociedad, de la economía y el comercio exterior,  reforzamiento y modernización de la defensa del país ante las invasiones, sabotajes y nuevas amenazas de mayores invasiones. Paralización de parte de los sectores productivos al concentrar esfuerzos y recursos intentando elevar la producción hasta  10 millones de toneladas de azúcar. Hubo redistribución del ingreso y muy bajo ritmo de crecimiento. 
1986 – 1990 Estancamiento en el nivel del Producto Interno Bruto (PIB).
1991 – 1994 Caída del  PIB en un tercio. Se inicia un largo período crítico.
1995 – 2013 Lento crecimiento. 

El Presidente de Cuba,  General Raúl Castro  (R. Castro 26/7/07) se ha referido al tema al referirse al propósito de desarrollar el país y sacarlo de su estancamiento “… Para lograr este objetivo habrá que introducir los cambios estructurales y de conceptos”.

Transformaciones de tipo global serán necesarias para la economía y sus sectores.  

Es necesario reducir el nivel de estatalización de la economía, la centralización excesiva y burocrática de decisiones.  

En un simple artículo no es posible enumerar todos los cambios estructurales que deberán venir. Por ello, se relacionaran algunos en el ámbito global y algunos del ámbito sectorial.


Mas exportaciones y mas diversificación.

Para realizar cambios estructurales profundos, la  economía requiere de mayor dinamismo. Un proceso de desarrollo económico con profundos  cambios estructurales no se puede hacer con  bajos ritmos anuales de crecimiento del 2% -  3% del PIB. 

Desarrollar la economía, demanda mas exportaciones y diversificadas. 

Durante dos siglos, la monoproducción azucarera aportaba la mayor parte de las divisas necesarias. Con el tiempo se conformó una mentalidad en  muchos cubanos, según la cual siempre surgirá otro producto o servicio que ocupará el lugar del azúcar. Desgraciadamente esa mentalidad continua vigente en el  subconsciente de muchos, a todos los niveles.  No se trata que el turismo o la exportación de servicios médicos puedan ocupar el lugar del azúcar. Pensar de esa forma refleja un acomodamiento mental: “en el fondo esta diciendo que el problema de la exportación es de otros, no es mió”. 

Todos tienen que pensar como exportar parte de lo que producen o de los servicios que prestan. No surgirá un nuevo y único ”azúcar”. Solamente si se logra exportar cientos o miles de diferentes productos y servicios, es que la economía será sostenible. 

EXPORTAR, EXPORTAR, EXPORTAR

Indispensable será el dinamismo y diversificación de las exportaciones.

A inicios de los años Noventa, desaparecida la Unión Soviética y el CAME, se requería  crear una nueva estructura del comercio exterior. Se eliminó la concentración existente entonces de tener las actividades de  comercio exterior como función exclusiva de un grupo  pequeño de  empresas. Debía abrirse, buscar nuevos socios y  nuevas vías. No se podía continuar funcionando solamente  con cincuenta empresas estatales. Quizás ello pudo ser conveniente  cuando el intercambio comercial era definido con mucho  detalle durante las Coordinaciones de los Planes Quinquenales con  la URSS y otros países del CAME. Pero ya esas condiciones se habían esfumado. Hasta 1992,  pocas empresas extranjeras disponían de oficinas en Cuba, ninguna tenía  mercancías en consignación. Todo eso cambio.

TABLA 1

1988
1992
1995
Empresas estatales que podían realizar actividades en el comercio exterior
50
90
225
Empresas extranjeras con oficinas de representación
107
211
613
Empresas extranjeras con mercancías en  consignación
n.d
n.d
140
Fuente: CONAS: CUBA, Investment & Business 1995 – 1996, Habana.

Sobre este tema hay que meditar en el futuro inmediato, si se aspira a convertir a la  economía cubana en una exportadora competitiva y diversificada. Probablemente el denominado Monopolio Estatal del Comercio Exterior, resulte en un fuerte obstáculo para diversificar y crecer en las exportaciones.

El dogma stalinista sobre el Monopolio del  Comercio Exterior surgió cuando la Unión Soviética era el único país socialista, con una economía cerrada,  orientada hacía dentro, con pocos productos competitivos para exportar.

Cuando estén intentando exportar muy  diversos factores, luchando por abrir  nuevos mercados, promoviendo nuevos productos, buscando nichos donde vender, tendrá que autorizarse a exportar e importar directamente a miles de empresas mixtas, así como a productores estatales y privados cubanos creándose su lugar en el horizonte exportador, en ese escenario no es concebible la existencia de un  Monopolio Estatal del Comercio Exterior.  

No se trata de eliminar las empresas comerciales especializadas, es eliminar su exclusividad y que todas las exportaciones e importaciones deben hacerse por medio de ellas.  

Otro aspecto.

Algunos filosofean e identifican a  Cuba como una economía exportadora de servicios, con lo cual demuestran su mentalidad monoexportadora. La economía cubana esta obligada a exportar muchos servicios, pero también muchos productos.

También sobre este aspecto se ha referido el Presidente Raúl Castro (R. Castro ANPP 7/7/2013).

 “Debíamos tener claro un común denominador en torno al desarrollo: no podemos basarlo en uno, dos , tres  o cinco productos. Todos tienen que aportar”.

Mayor nivel de inversión

Para hacer cambios estructurales y desarrollar la economía, es necesario invertir más, elevar la Formación Bruta de Capital (FBK), la cual se mantiene a niveles muy bajos. Las fuentes para ejecutar mas inversiones pueden ser de origen interno (Ahorro Nacional Bruto) o de origen externo (créditos, inversión extranjera, etc).

TABLA 2
TASA DE FORMACIÓN BRUTA DE CAPITAL (FBK)
1900/25
1926/45
1946/50
1951/58
1970/79
1980/89
1990/99
2000/13
20%
4%
6%
15%
18%
25%
11%
10%

Fuentes: Antes de 1946 no había cálculos sistemáticos de las Cuentas Nacionales de Cuba, debido a lo cual el autor estimo las cifras previas a partir de diversas fuentes. El resto de los años se basan en informaciones del Banco Nacional de Cuba y las publicaciones del Comité Estatal de Estadísticas convertido posteriormente en Oficina Nacional de Estadísticas (ONE, actualmente ONEI). La cifra del año 2013, (7.8%) se informo por el Ministro de Economía en la Asamblea Nacional del Poder Popular el 21 de diciembre de ese año.
Los Anuarios Estadísticos de Cuba publicados por la ONEI, definen la Formación Bruta de Capital como la suma de la formación bruta de capital fijo más la variación de existencias (inventarios, plantaciones, masa ganadera). La tasa de formación bruta de capital es  dividir el monto de la FBK  entre el PIB. 

El  período de solo Crecimiento de la economía cubana – primer cuarto del  siglo XX- fue resultado de los grandes flujos de capitales provenientes de Estados Unidos, por medio de los cuales se adueñaron de la empobrecida isla. La producción azucarera se multiplicó quince veces (desde 300 mil toneladas a cinco millones), se extendieron los ferrocarriles a todo el Este de Cuba, desde Villa Clara hasta Guantánamo. El monopolio americano EBASCO monopolizó la generación de electricidad y la ATT el servicio telefónico.. Pero ese crecimiento mantuvo el 30% de analfabetismo y desempleo, entre 80 y 100 niños morían por cada mil niños nacidos vivos. Un Gobierno corrupto era sustituido por otro más corrupto. La desigualdad de los ingresos era de las peores de América Latina.

Cierto crecimiento de la tasa de FBK en 1952 /1958, no fue por mayor Ahorro Nacional. En esos años  el gobierno del dictador Batista ejecuto la denominada “política de gasto compensatorio”, emitiendo bonos y obligando a los bancos comerciales a comprarlos. Se crearon múltiples instituciones paraestatales para canalizar a los inversores americanos esas grandes cantidades, obtenidas por los bonos,  y se despilfarraron las reservas en divisas extranjeras acumuladas durante la II Guerra Mundial

El período de Desarrollo y Crecimiento (1970 – 1985) fue posible por los excepcionales  términos de intercambio comercial y altos niveles de créditos recibidos de la  Unión Soviética y, en menor medida, de los otros países europeos miembros del CAME. Entre 1973 y 1975 los precios del azúcar en el Mercado Mundial se mantuvieron muy altos, después de la Guerra de Yon Kippur, entre egipcios e israelis. En cierta cuantía,  durante dos años, esos altos precios del azúcar también contribuyeron.  En Cuba continúo el programa de desarrollo social paralelamente a los programas de desarrollo económico y cambios estructurales.

Es obligatorio resaltar que ambos períodos de crecimiento (1900 - 1925 ; 1970 – 1985) se basaron en altas tasas de FBK. Las fuentes externas fueron las que permitieron esas altas tasas de FBK.

En abril del 2011, el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba aprobó doce Lineamientos de la Política Económica y Social, orientados a estimular la inversión extranjera. El 29 de marzo del 2014, en una sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional se aprobó  la nueva Ley para la Inversión Extranjera, con mas incentivos,  mas promotora y más flexible.

El Bloqueo Económico, Comercial y Financiero impuesto por Estados Unidos, tiene  como uno de sus propósitos principales obstaculizar las inversiones extranjeras en Cuba. Ese será un factor adverso a enfrentar. Ese mismo Bloqueo impide recibir créditos de instituciones financieras internacionales y persigue a los bancos que operan con las empresas cubanas. Debido a ello, el acceso a créditos  de importancia para realizar inversiones tropieza con esos obstáculos agresivos.

La tasa de  FBK de los últimos 14 años ha promediado 10%, lo cual  escasamente alcanza para la Reproducción Simple.  El nivel de la FBK de Cuba fue equivalente a la mitad de la tasa de FBK de  América Latina durante  la década pasada y un tercio o menos de la prevaleciente en los países asiáticos, en los cuales se han logrado exitosos cambios estructurales.

La Inversión Extranjera Directa contribuirá a incrementar la FBK, pero no solamente ella. El Ahorro Nacional interno tiene que aumentar para contribuir a ese propósito.  En los últimos 110 años, el Ahorro Nacional Interno ha sido muy bajo.

La gran interrogante es como hacerlo.

Para que el salario juegue su papel de distribución y de estimulo a la productividad y la eficiencia, el Consumo Personal tiene que elevarse, pues realmente se ha reducido, estimándose que actualmente la  capacidad de compra del salario medio es solamente el 40% de la capacidad de compra que tenía en 1989. En el PIB los salarios representan solamente el 36%, mientras que el promedio mundial es del 63%. Es necesario establecer sistemas salariales que incentiven  y mejoren el bienestar de las familias. De no hacerlo la productividad continuara estancada o descenderá más aun. Ello implica que el Consumo Personal debe incrementarse, no puede reducirse mas. Todo lo contrario.

El Consumo Social absorbe una buena proporción del PIB. Desde el triunfo de la Revolución en 1959, se inicio  el gran programa de desarrollo social, pionero  en  América Latina. Los logros sociales alcanzados no pueden desmantelarse ni retroceder en ellos. Pero existen reservas en los gastos sociales factibles de ser racionalizadas y poder transferir recursos hacía las inversiones. De hecho, ya se realizan ahorros, como ha sido la drástica reducción del número de las escuelas en el campo – donde estudiaban cientos de miles de becados de las ciudades con todos los gastos pagados por el Estado -, la reducción de comedores obreros subsidiados, la paulatina eliminación de las filiales municipales de nivel universitario, nuevas concepciones en la prestación de servicios de la salud pública, reclasificando las instalaciones y concentrando los servicios complejos y costosos en los hospitales mejores dotados,  

Si el Consumo Personal debe elevarse, si es de suponer que no habrá voluminosos créditos del exterior, si la contribución de la inversión extranjera será positiva, pero limitada, si la Defensa del país no puede descuidarse, si la población envejece y, por tanto, habrá mas pensiones y mas servicios gerentológicos,  entonces, no queda mas remedio que racionalizar los otros gastos en el Consumo Social.

En materia de ahorros en el Consumo Social “Queda mucha tela donde cortar”.

El buen arte de gobernar consistirá en la racionalización de los gastos sociales, sin merma de servicios básicos gratuitos que la Revolución ha garantizado a la población.

Modificaciones a la estructura de la inversión

Hay que invertir más pero ¿cual debe de ser su estructura? La inversión en la infraestructura es indispensable en un proceso de desarrollo. Pero las inversiones en la infraestructura se recuperan lenta e indirectamente. Pueden hacerse enormes puertos, grandes carreteras, presas y transvases. Su aporte al desarrollo se hará sentir en la medida que los sectores productores de bienes y servicios incrementen sus actividades y puedan aprovechar esa infraestructura,. Durante el periodo de Desarrollo de los años 70 y 80, el proceso inversionista no fue perfecto. A la infraestructura se destino la cuarta parte del total, mientras la industria recibía la quinta parte.

Es reconocido que el componente mas activo de la inversión son las maquinarias y el equipamiento. Si se compara la estructura por componentes inversionistas de hace tres décadas la estructura actual se observa un cambio estructural negativo: se ha reducido el   peso del componente mas activo:

TABLA 3
Estructura por componentes de la Inversión

1985
1989

2011
2012
Inversión total
100%

100%

100%

100%

Construcción y Montaje
36%.

41%


56%

57%

Equipos
43%

39%

26%

26%

Otros
22%



19%

16%


Transformación en la agricultura

En 1958 solamente una quinta parte del área de Cuba,  se cultivaba. Las praderas y áreas de pastos naturales, ocupaban dos quintas partes. El 8% de los propietarios agrícolas poseía el 71% del fondo de tierras.  El 85% de los pequeños campesinos eran aparceros arrendatarios y pagaban cuantiosas rentas a los grandes propietarios de tierras. Sobre ellos siempre se mantenía la amenaza del desalojo.

Las dos Reformas Agrarias realizadas en los primeros años del Gobierno Revolucionario, dieron la propiedad de la tierra a 100 000 campesinos. Los grandes latifundios se organizaron en unas 400 grandes empresas estatales.

En los siguientes treinta años la agricultura recibió la cuarta parte de todas las inversiones que hizo el país. El área cultivada se duplicó. La producción agrícola creció 70%. La mecanización intensiva  colocó a Cuba en el grupo de países de mayor potencial de los motores de su maquinaria por cada 100 hectáreas cultivadas. Muchas otras medidas se tomaron.

Pero… el rendimiento económico de las inversiones descendía, la productividad por trabajador crecía muy lentamente (solamente al 1.5% año). Se humanizaron las labores agropecuarias,  pero la productividad y los rendimientos agrícolas crecieron poco 

En las enormes empresas agropecuarias estatales se concentraba el 75% de las tierras y  no dieron el resultado esperado, a pesar de grandes volúmenes de recursos técnicos invertidos.   

En 1993 comenzó un proceso de dividir y distribuir el área de las  empresas estatales. Se trasladaron a los colectivos obreros la mayor de la tierra y respectivos activos agropecuarios pertenecientes a las empresas estatales, para ser explotadas como   cooperativas. La tierra fue entregada en calidad de usufructo gratuito por sin limite de tiempo, y los restantes activos (ganado, instalaciones, equipos y otros) fueron vendidos a esas cooperativas mediante el otorgamiento de créditos blandos. Así se crearon - mediante un Decreto Ley - las Unidades Básicas de Producción Cooperativas (UBPC). El propósito era descentralizar la gestión en la explotación de las tierras. Pero se cometió un error : se dejo en manos de los Ministerios del Azúcar y de la Agricultura preparar  los Reglamentos para su funcionamiento. Esos organismos,  en la práctica  lo que hicieron fue quitarle todas las facultades de decisión a las UBPC. Adicionalmente, las UBPC nacieron con una gran deuda a pagar por los activos trasladados. De hecho, las UBPC han sido  un fracaso y poco cambio. 

Con la emisión del Decreto Ley 259 del año 2008, comenzó la entrega de tierras agrícolas estatales ociosas a Cooperativas de Producción Agropecuarias y a productores independientes, sobre la base del usufructo, sin tener que pagar rentas ni arrendamiento. Se han entregado 1.5 millones de hectáreas a 177 mil usufructuarios, que las solicitaron, Probablemente se alcance a entregar hasta dos millones de hectáreas.

TABLA 4
Entidades agrícolas no estatales
UBPC
Cooperativas de Producción Agropecuarias (CPA)
Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS)
1969
995
2516

En el sector agropecuario trabajan unas 940 mil personas. Estimando algunas cifras - no desglosadas en los Anuarios Estadísticos- puede observase su ubicación:

TABLA 5
Total
940
En Empresas Estatales
      313
En UBPC (no son propietarios de las tierras)
      160 
En Cooperativas de Producción Agropecuaria (propietarios de sus tierras)
        40
Usufructuarios (no son propietarios pero explotan las tierras)
      301
Campesinos propietarios de sus tierras
      126

Los campesinos y los usufructuarios de tierras, tienen la productividad mas alta. En un segundo escalón se encuentran los miembros de las CPA. Entre ambos suman 467 mil personas, la mitad de la fuerza de trabajo del sector agropecuario, explotan el 45% de las tierras y  obtienen dos terceras partes de la producción del sector. La otra mitad de los trabajadores del sector se encuentran en las empresas estatales y las UBPC, solamente aportan la tercera parte de la producción.

Según todo parece indicar, el primer grupo (campesinos propietarios, usufructuarios y CPA,) duplican en productividad por persona empleada a empresas estatales y  UBPC.

Resulta necesario continuar modificando el Reglamento de las UBPC, liberándolas del tutelaje y el control de las empresas estatales. ¿Por que no condonar las deudas heredadas de las UBPC? En definitiva ellas no las crearon, los equipamientos son viejos, de origen soviético. Rusia ha condonado el 90% de la Deuda Externa de Cuba. ¿Por qué no condonar la deuda de un valor inexistente de esos equipos entregados a las UBPC, para que puedan producir y competir en igualdad de condiciones?. Hay formalismos burocráticos que pueden eliminarse en aras del objetivo estratégico del autoabastecimiento en alimentos.

TABLA 6
Distribución de las tierras agrícolas según formas de tenencia (miles de  hectáreas)
Empresas estatales
UBPC
Cooperativas de Producción Agropecuarias
CCS y privados
2009 (31%)
1627 (25%)
612 (10%)
2260 (35%)

En realidad, sin expresarlo públicamente se transita por  una Tercera Reforma Agraria. Es un cambio estructural profundo.

Ha habido equivocaciones,  tropezones, errores, pero ha tenido lugar un cambio estructural, el cual modifica la participación de las diferentes formas de gestión en el sector agropecuario. Ese cambio está en proceso de perfeccionarse y madurar.

Aún no se observan respuestas positivas en los niveles de producción.

El problema de la alimentación animal

Al triunfar la Revolución un objetivo importante era lograr una ganadería vacuna moderna, eficiente y adaptar nuevas razas, en un clima tropica.

Entre 1965 y 1985 se resolvieron  innumerables problemas. Pero no se resolvió lo principal:
alimentación con recursos propios. En países de clima tropical no es fácil  mantener y desarrollar una masa ganadera con  altos rendi­mientos y con fuentes de alimentos naciona­les.

En 1967 la población vacuna en Cuba alcanzó un nivel record de 7 millones de cabezas de ganado. Ese año se decidió convertir en áreas de cañas, cientos de miles de hectáreas de pastos naturales. Se había decidido elevar considerablemente la producción azucarera.

Se concibió una estrategia alimentaría de la ganadería vacuna para compensar la menor cantidad de tierras de pastos disponibles. Esa estrategia se basaba en cinco  fuentes:

1. pastos, sustituyendo áreas de pastos natura­les por pastos cultivados;

2. heno y ensilaje, hierba sobrante en los meses de lluvia se cortaría y almacería para utilizarla durante la epoca de seca;

3. miel de caña, complemento alimenti­cio, bajo costo de origen nacional (una tonelada de miel de caña, aporta tantas calorías como una de maíz, pero no contiene proteínas);

4. derivados de la caña aprovecharlos  y los residuos de la cosecha cañe­ra;

5. pienso balanceado sólo cuando no hubiese otra solución.

Esa estrategia, aparentemente correcta, no dio resultados.  A partir de 1967  año la masa ganadera bovina comenzó a disminuir, hasta llegar en el año 2012 a 4 millones de cabezas, un 43% menos que cuatro décadas atras.

La desnutrición en las novillas y vacas, se traduce en una mortalidad mayor en los nacimientos, y una extensión del período entre partos. En Cuba una vaca promediaba entre 2.4 y 2,5 partos durante su vida.

En países con alta eficien­cia ganadera se incorporan a la  reproducción  a los 18 meses y el período entre partos es de 12 y 14 meses. Las vacas, durante su vida, promedian 6 y 7 partos.

El ciclo de alimentación del ganado vacuno en el trópico: durante la mitad del año ‑‑período de lluvia - el animal aumenta su peso, pero en los meses de seca disminuye.

En toros criados para producir carne, las deficien­cias alimentarías obligan a demorar su sacrifi­cio hasta los 50 - 55  meses de edad, para que 1
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el animal alcance el peso adecuado. Los países con buena eficiencia  ganadera obtienen ese peso en dos años.



Durante una parte del período de lluvia, cuando los pastos crecen,  el ganado puede comer mas para  restituir su peso y condiciones, afectados durante el período de seca.
Sólo en algunos pocos meses  del período de lluvia, se alimenta para incrementar la producción de leche y aumentar su peso. Es una  contradicción, convertida en un ciclo vicioso.

Es una paradoja.

A consecuencia de los bajos rendimientos, la ganadería cubana esta obligada a alimentar un número mayor de animales para alcanzar la misma producción de leche o carne si se compara con países de mayor eficiencia ganadera.

Parte de los escasos alimentos se destinan a mantener una masa bovina mucho mayor de la necesaria.  Al año siguiente, cuando comienza el período de lluvia, el animal emplea los primeros meses para restablecer el peso que tenía cuando comenzó la seca. Una vez recuperado el peso, y sólo durante unos tres meses, puede incrementar su peso más allá del que había alcan­zado en la temporada de lluvia anterior. El tiempo disponible para engordar es sólo una cuarta parte del año; esto provoca el alargamiento en muchos meses para que el animal pueda alcanzar el peso determinado peso para sacrifi­carlo.

Las hembras, después de cada parto requieren mas tiempo para restablecer sus condiciones. Con su organismo debilitado debido al parto anterior, rechaza la inseminación artificial o que la vuelvan a “montar”. Un exigente proceso de gestación inmediato la llevaría a la muerte.

La Sabia Madre Naturaleza juega su papel para preservarla.

En la actualidad la situación alimentaría de la ganadería es precaria, peor que en los años Ochenta.

§  Las pequeñas zafras permiten destinar la séptima parte del millón de toneladas o mas de la miel de la caña que se le asignaba a la ganadería en los años Ochenta.
§  Casi no se suministra alimentos derivados de la zafra, los cuales se fabrican muy pocos,  aunque no se dispone de las estadísticas.
§  La siembra de pastos artificiales es mínima, y el almacenaje de heno y forraje se ha reducido por limitaciones en los combustibles y equipamientos.
§  La producción de piensos mezclados fue inferior al millón de toneladas en el 2012, la mitad del nivel de mediados de los años Ochenta.  Las empresas estatales productoras de carne de ave están produciendo la décima parte del nivel de producción logrado en 1985 -  1989. 

La ganadería en su conjunto demanda profundos cambios estructurales. Mayor importancia que nunca tiene la alimentación animal. Por ello, sería conveniente otorgar la mas alta prioridad al fomento de soya, lo cual se experimenta en la provincia de Ciego de Avila, con la colaboración de especialistas de Brasil. Si se lograsen rendimientos superiores a tres toneladas por hectárea y se pudiese extender con agilidad su cultivo a mas 300 mil hectáreas en todo el país, la ganadería podría disponer de un millón adicional de piensos mezclados.   

Esto sería el cambio estructural mas importante para rescatar la muy deprimida ganadería cubana.

 Recuperar la industria

El sector industrial no azucarero se encuentra muy abatido desde principios de los años Noventa de siglo pasado. Entre 1990 y 1993 disminuyó la actividad industrial un 70%. En un estudio sobre Cuba (CEPAL 2001) se puntualiza “en la historia reciente de la economía mundial, no ha habido otro país que ya haya experimentado tamaña contracción y haya escapado al surgimiento de serias tensiones sociales”.  De 23 ramas industriales relacionadas en los Anuarios Estadísticos de la ONEI, se mantienen 16 ramas produciendo menos del 50% de los niveles logrados durante la década de los años 80.

En la industria se ha producido un cambio estructural regresivo, no progresivo. En algunas ramas los niveles de producción son inferiores a los que se tenían en la década de los años Cincuenta del siglo pasado. No puede olvidarse que la industrialización fue uno de los seis objetivos fijados en el Programa del Moncada.

En relación a este sector pasa algo similar que con las exportaciones.

Filosofean algunos que siendo Cuba una economía exportadora de servicios, no es necesaria una política de recuperación industrial, por medio de la cual el sector se recupere, se modernice y se convierta en un pilar para una economía sostenible. 

Durante la década de los años Noventa, la inversión extranjera contribuyo a recuperar y modernizar la producción en algunas ramas, principalmente aquellas suministradoras del turismo y de las tiendas que solamente venden en moneda convertible.  En la nueva Ley de Inversión Extranjera se eliminan varios desacertados postulado de la anterior Ley, en cuanto al aporte cubano  de los activos industriales al integrarse una empresa.

En la práctica, de los años Noventa e inicios de la década siguiente, ese postulado nunca se cumplió. Se manipuló casuísticamente y se aprobaron decenas de empresas mixtas, en las cuales la  participación cubana consistió en aportar sus activos existentes. Ejemplos de ello fue la producción de cervezas, con la relativamente nueva fábrica de Mayabe, todo el sistema telefónico, la planta de níquel de Moa,  la exploración petrolera, las fábricas productoras de cigarrillos en la empresa mixta cubano-brasileña BrasCuba,  la producción de detergentes, amenities, bienes de aseo en la empresa Suchel, y muchas otras.

Un cambio estructural decisivo para el futuro inmediato es comenzar a revertir la tendencia a la descapitalización y obsolescencia de la industria no azucarera y la producción energética. El sector industrial (en su concepción mas amplia incluyendo la minería, la generación eléctrica, la industria azucarera y no azucareran) ha perdido considerablemente su peso en la economía.

TABLA 7
PARTICIPACIÓN DEL SECTOR INDUSTRIAL TOTAL EN EL PIB Y EN EL EMPLO

En el PIB
En el Empleo total



Miles de trabajadores
Participación %
1990
25%

765
26%
2012
16%

640
12%

El empleo industrial ha mermado en 125 mil trabajadores, la mitad de ellos en la industria azucarera. Pero el nivel de productividad de los 640 mil trabajadores  empleados en la industria, por lo general, es muy inferior al que se tenía en los años Ochenta.

El sector industrial se ha reorganizado en tres ministerios y AZCUBA.

Para el Ministerio de Energía y Minería están claras sus  tareas principales.

El Ministerio de la Industria Alimentaria (incluye la Pesca) produce al 60% del nivel que alcanzaba en el ultimo quinquenio de los Ochenta. No se conoce públicamente cuales son sus perspectivas, parte de ellas dependientes de los avances de la agricultura. La actividad pesquera se encuentra muy deprimida. Parte de la flota de grandes barcos adquiridos entre mediados de los años Setenta e inicios de los años Ochenta, ya no existe. El resto se  consume por el óxido, anclada en el antiguo Puerto Pesquero.  Las grandes promesas de la camaricultura no se lograron y los niveles de captura de langosta y otros pescados son bien inferiores a los niveles logrados cuarenta años atrás. 

En el tercer ministerio, el Ministerio de Industria, en el cual se aglomera todo el resto del sector, excepto el azúcar. El MININD tiene bajo su jurisdicción, 13 ramas que producen al 20% o menos del nivel alcanzado en la segunda parte de  los años Ochenta. En algunas de ramas, como la industria textil. calzado,  productos de caucho (neumáticos), papel,  sus niveles de no alcanzan los niveles de 1958. (El caso de las ramas de la producción  de maquinaria se tratará aparte). En todas estas ramas, sus instalaciones están paralizadas o semiparalizadas, sus mejores especialistas y trabajadores calificados emigran hacía otros sectores. 

En la rama azucarera su nivel de producción en el quinquenio 2008 – 2012 es inferior al nivel promedio de 26 – 27 millones de toneladas quinquenales en el período 1950 – 1975. Se ha definido un programa para estabilizar un nivel de producción anual de 2.5 de toneladas anuales, pero la realidad hasta la zafra 2013 – 2014 es que patina y resbala en un nivel inferior en años recientes.

Para la recuperación y transformación de todo el sector industrial, en el VI Congreso del PCC se aprobaron 46 Lineamiento, el 15% del total.

Algunos Lineamientos incluyen la apertura de mayores espacios para las actividades no estatales y en algunos se adelanta que las empresas estatales con frecuentes malos resultados financieros, pueden ser liquidadas o podrán ser transformadas en otras formas de gestión no estatal.  En la medida que se reordenen los precios y los salarios, cuando se unifiquen las dos monedas en circulación,  y se eliminen los subsidios actuales a las empresas, es de suponer que un número no pequeño de ellas se trasladen al sector no estatal. Es un proceso similar a lo que viene ocurriendo en la agricultura con la entrega de tierras ociosas a cooperativas y productores independientes.  Si este supuesto es valido, ello implicará un importante cambio estructural en la industria.   

La producción propia de maquinaria y equipamiento

Hace 55 años no existía en Cuba una industria propia de maquinarias y equipamiento. Casi todas de las  piezas de repuestos se importaban de Estados Unidos. Al imponer el Bloqueo Económico, Comercial y Financiero, los estrategas americanos contaban,  entre sus  objetivos, paralizar la industria y el transporte en Cuba por la ausencia de  piezas de repuestos. En la primera parte de los años Sesenta fue necesario un enorme esfuerzo para movilizar fuerzas internas y aprovechar los pocos talleres y pequeñas fábricas donde poder  producir piezas. Se convocó la colaboración urgente de los países amigos. Miles de técnicos y trabajadores calificados soviéticos,  coreanos, checos y de otras nacionalidades fluyeron hacía Cuba. Paralelamente se importaron importantes contingentes de maquinas herramientas y pequeños hornos donde fundir acero, bronce, cobre y otros metales. Miles de trabajadores sobrantes de otras industrias fueron recalificados como torneros, fresadores, fundidores. En el plano político se lanzaron campañas que llegaban hasta el último obrero: PRODUCE TUS PIEZAS DE REPUESTOS. CONSTRUYE TU MAQUINARIA. Los pequeños talleres semiartesanales de maquinaria y las pocas fábricas que disponían de maquinas herramientas se movilizaron para prestar ayuda a todas aquellas que estaban huérfanas de esos equipamientos. La nación no se paralizó y  ese propósito del Bloqueo fracaso.

Como había preconizado Lenín, el nuevo Estado socialista fue sustituyendo al Estado burgués. Sobraba audacia en encontrar soluciones. No estuvo exento de errores, pero fueron mucho mas los aciertos y los buenos resultados. La burocracia y los ajustados reglamentos aún no habían calado lo suficiente como ocurre en la actualidad. Gracias a ello, se pudo  avanzar con agilidad y vencer el bloqueo de las piezas de repuestos.  

Durante los años Setenta y Ochenta se construyeron fábricas importantes para producir maquinarias y equipamiento. A eso se agregaba que en los institutos de proyectos soviéticos y de otros países socialistas primaban los conceptos de dotar las nuevas fábricas con suficiente capacidad propia para producir una parte de sus piezas de repuestos.  La experiencia de la Segunda Guerra Mundial creo esa mentalidad. La lejanía de Cuba de Europa fortalecía esa misma mentalidad, para que pudiese autoabastecerse de piezas.

Desde que se creo el Ministerio de Industria, en 1961,  el Comandante Ernesto Che Guevara, entonces su Ministro, definió como política de suma importancia y con un criterio estratégico el desarrollo acelerado de las ramas de la producción de maquinaria y la electrónica. En la década de los años Ochenta del siglo pasado, esas ramas aportaban la sexta parte de la producción industrial no azucarera, ocupaban la quinta parte del empleo industrial no azucarero, y suministraban la cuarta parte de los equipos para las inversiones. En los primeros treinta años del período revolucionario el complejo siderúrgico y de producción de maquinarias y piezas fue el más dinámico, creciendo al 8.4% por año. Lo integraban unas doscientas empresas, con un amplio surtido de producción , abarcando las  necesidades de la agricultura, los equipos de transporte, los equipos industriales, la industria electrónica, los equipos médicos y bienes de consumo (Figueras 1994).     

  
Al examinar las estadísticas recientes, impacta la depresión en que se encuentra la producción nacional de maquinaria y equipamiento.

TABLA 8
Año 2012 - Índice de volumen físico de la producción ramal  1989 = 100%
Fabricación de productos metálicos, excepto maquinarias y equipos
24%
Fabricación de maquinarias y equipos
0.7%
Fabricación de maquinaria y aparatos eléctricos
32.4%
Fabricación de equipos y aparatos de radio, televisión y comunicación
5.0%
Fabricación de instrumentos médicos, ópticos y de precisión
39.6%
Fabricación de equipos de transporte
3.6%

Con una dotación de equipamiento de maquinas herramientas y decenas de fábricas especializadas es difícil comprender esta deprimida situación. ¿Por que esos  niveles tan bajos? ¿Faltan iniciativas, empuje,  deficiencias en coordinación de la producción con las inversiones? Es posible que exista un espíritu facilista en adquirir todo equipamiento en el exterior, para evitarse trabajo de seguimiento a los productores nacionales. Esas debilidades no son nuevas. También estuvieron presentes, cuando se recibían amplios y fáciles créditos para desarrollo por parte de los países socialistas.  Muchos inversionistas se acomodaron en adquirir las instalaciones completas o “llave en mano”. Contra eso hay que luchar.

¿No hay una concepción como existió a inicios de los años 60? ¿En que se utilizan las enormes instalaciones de la Fábrica de Combinadas KTP -1 y la de Implementos Agrícolas en Holguín? ¿No es factible comenzar a ensamblar en Cuba las nuevas combinadas de caña Class que se importan de Brasil? ¿Podría ser conveniente comenzar a producir tractores pequeños para dotar de equipamiento a los cientos de miles de usufructuarios de tierras agrícolas, de campesinos miembros de la CCS, de los cooperativistas y miembros de la UBPC? Si vamos avanzando en el autoabastecimiento de arroz, no es factible actuar con flexibilidad y en la propia Fábrica de Combinadas KTP- 1, montar una línea de montaje de cosechadoras arroceras?   

¿Se importan miles de autobuses chinos y rusos, los cuales a los pocos años se encuentran paralizados, agravando el transporte de los ciudadanos y no hay un plan, ni programas, ni acuerdos con los fabricantes para trasladar tecnologías y producir localmente las piezas de repuestos?

¿Falta espíritu movilizador y un programa para satisfacer  con producciones propias parte de los requerimientos de la operación y de las inversiones?

¿Si uno de los cambios estructurales necesarios y enunciados anteriormente, es lograr una mejor estructura de la inversión nacional con una mayor participación del componente maquinaria y equipos, como se va a lograr? ¿Solamente con importaciones?

Actualmente la participación de las maquinarias y equipos fabricados en el país, no sobrepasa el 8% del valor total de las inversiones. Así será muy difícil remontar el proceso de recuperación económica, desarrollo y tener una economía sostenible.

¿Existen demasiadas regulaciones burocráticas que obstaculizan  poder hacer lo que se hizo en los años Sesenta, en aquellos años cuando el país estaba menos preparado?

 Cambios en el turismo

El turismo internacional era la tercera fuente de divisas extranjeras para Cuba en los años Cincuenta. Cuando en enero de 1961 los Estados Unidos rompieron relaciones y prohibieron a sus ciudadanos visitar la Isla, desapareció el turismo internacional. El 90% de los turistas que visitaban a Cuba eran americanos.

Entre 1970 y 1989 se reanimaron, lentamente, las llegadas de turistas internacionales. La desintegración de la URSS, la conversión al capitalismo de todos los países del Este de Europa y la desaparición del  CAME, obligo a Cuba a buscar nuevos horizontes.  Un programa intensivo para desarrollar el turismo fue uno de ellos.

Actuando con audacia y concentrando los pocos recursos de inversión disponibles, el turismo internacional en Cuba se convirtió en el primer renglón captador de divisas. Cuba, a pesar de poder operar con solamente la mitad del mercado turístico del Caribe, se convirtió en el tercer destino de la región caribeña. La otra mitad del mercado de turismo caribeño son los  turistas americanos, a los cuales su Gobierno impide vacacionar en la Isla. Entre 1990 y 2000 las llegadas de turistas internacionales crecieron anualmente al 19% y los ingresos vinculados al turismo al 24%.

El fuerte surgimiento de la actividad turística fue un cambio estructural importante. En 24 años visitaron a Cuba 40 millones de turistas que dejaron ingresos al país por 41 000 millones de dólares.

En 1990, Cuba ocupaba la posición 23 en el Hemisferio Occidental, según el número de turistas recibidos. En el 2000 ya ocupaba el 9no lugar y en el 2005 paso al 8vo lugar.  Pero… a partir de ese momento, su crecimiento se torno lento e inestable,  contrastando con sus  ritmos de crecimientos anteriores y los que en la actualidad alcanzan otros países en Las Américas.  En pocos años Chile y Perú desplazaron a Cuba a la 10ma posición en el ranking hemisférico.

Entre el 2000 y 2012 los ingresos vinculados al turismo en República Dominicana han crecido a ritmos anuales del 4,5%, los de Costa Rica a mas del 5%, los de Colombia al 7% y los de Chile al 8.5%, Los ingresos vinculados al turismo internacional en Cuba han crecido a tasas inferiores al 3%.

¿Que ha pasado? Varias son las causas internas. Cambios estructurales se requieren en el sector turístico para recobrar la dinámica de su actividad y en los ingresos vinculados al mismo.

El Sol y Playa – Todo Incluido es el producto principal de Cuba. No se ha manejado adecuadamente. El Todo Incluido (TI) es un producto que el mercado reclama.  A los turoperadores les gusta, pues el mismo porcentaje de comisión se convierte en más ingresos  vendiendo Todo Incluido  que vendiendo paquetes solamente de pasaje – transfer - alojamiento. A los especialistas comerciales cubanos también les gusta, pues venden en una sola operación un tercio o medio hotel para una temporada y se desentienden de los clientes, pues están casi todo el tiempo en el hotel.  A las cadenas extranjeras administradoras de hoteles,  también les gusta, pues el turista se amarra  a su hotel, sus restaurantes, sus bares.

El Todo Incluido comenzó, en Cuba,  en la playa de Varadero, en 1994. Los estudios arrojaron que el mercado lo pedía, pero era aconsejable desarrollar otras actividades no hoteleras, para complementarlo. Esto último se hizo insuficientemente. 

En el 2000 ya había cincuenta hoteles operando con el sistema Todo Incluido. Actualmente hay unos 115  hoteles TI, los cuales alojan el 74% de todas las pernoctaciones. Mayoritariamente se encuentran en la costa norte cubana, desde  Varadero hacía el Este.   

República Dominicana cuenta con mas de 50 campos de golf, en el Caribe Mexicano- Riviera Maya y Cancún- ofertan mas de 20 campos de golf; en Bahamas hay seis y Jamaica un poco mas. En Cuba hay un campo de golf de 18 huecos y otro pequeñito de 9 huecos. Hace mas de cuatro años se oriento constituir empresas mixtas para hacer desarrollar zonas residenciales con campos de golf. No se ha implementado la primera.

En Cancún y Riviera Maya hay mas de seis grandes centros comerciales. En los  resorts de Cuba, no hay grandes centros comerciales. Lo que mas le gusta a los turistas es comer bien y comprar. 
En Riviera Maya y Cancún hay mas de sesenta Spa. En el resort de Punta Cana en  República Dominicana, el número de Spa duplica a todos los que hay en Cuba. La inversión en un hotel se recupera en 12 – 14 años. La inversión en un buen Spa se recupera en  dos años. Con lo que cuesta un hotel de cinco estrellas se hacen 20 – 25 Spa de primera categoría y se recuperan seis veces mas rápido. 

Hay insuficiente desarrollo de  las actividades no hoteleras. La Habana Colonial  y la Aldea Taina en la Cienaga de Zapata, son dos lugares muy atractivos. Recientemente se público que a la Aldea Taina no recibía un mantenimiento integral hace mas de 30 años (GRANMA 2014). Algunas pequeñas ciudades fundadas hace 500 años como Trinidad, Camagüey, Remedios y otras, son atractivos patrimoniales bien cuidados y atendidos.

No hay otros Parques Temáticos.  No se trata de hacer un Disney World. Se trata de concebir creativamente Parques Temáticos donde se combinen la hermosa naturaleza con la historia.

Es necesario mejorar las marinas, la flota de yates y catamaranes, las actividades de pesca,  el buceo y hacerles una buena promoción.   

Los arribos a Cuba dependieron en el 2012 en un 55% de América Norte (1.1 millones de canadienses, 400 mil entre americanos y residentes de origen cubano y  80 mil mexicanos). 

Teniendo en cuenta que el destino Cuba esta excluido para recibir una fuerte emisión del mercado de Estados Unidos, debido al arbitrario Bloqueo, es provechoso  ser  el destino principal, en el Caribe de los canadienses.

La estancia media de un turista canadiense es solamente de ocho días.  La aguda estacionalidad de los canadienses no es favorable. Viajan a Cuba principalmente en cinco meses -  enero, febrero, marzo, abril y diciembre.  En los restantes siete meses su flujo turístico se reduce considerablemente a la tercera parte o menos. Ello repercute en todo la economía turística cubana.

Entre las causas internas se identifica insuficiente agresividad y seguimiento sistemático a los factores decisorios en esos mercados emisores, descenso en la calidad de los servicios, deterioro de un alto por ciento de instalaciones, concentración de las inversiones en hoteles con  sistema Todo Incluido, que facilitan aprovechar el potencial y ventajas en cuanto a calidad de las playas y el clima, pero dejan  un vació en otras opciones turísticas y el aprovechamiento del turismo de ciudad con múltiples ofertas culturales y de otro tipo. 

En resumen. Cuba aposto totalmente por el Sol y Playa Todo Incluido, en  cuatro principales resorts de la Costa Norte.

La Costa Sur no se ha desarrollado. El turismo de Ciudad, Cultura, Eventos y Congresos tampoco.

Por tanto, reapareció la monoexportación, ahora en el turismo con el  Sol y Playa Todo Incluido como monoproducto. Ese monoproducto de hecho se convierte en un commodity cualquiera, pues todos los destinos en el Caribe lo explotan.  Cuando se trata de un commodity la única forma de comercializar, garantizar mercados o ampliarlos,  es la guerra de precios y las coyunturas. Ahí esta la explicación del lento crecimiento de los ingresos.


En 1992, solamente el 12% de las compras realizadas por  las entidades turísticas fueron satisfechas por productores nacionales. Eso se fue modificando, llegando los suministradores nacionales a cubrir hasta el 68% de las necesidades en los primeros años del presente siglo XXI. Fueron necesarias inversiones para incrementar las capacidades de los suministradores, pero tan importante como invertir fue el cambio mental y cualitativo, con la necesaria transformación tecnológica. La transformación implicó nuevas características en los productos:

  1. calidad intrínseca y durabilidad
  2. presencia e imagen
  3. flexibilidad para diversificar y personalizar al comprador
  4. entregas en tiempo
  5. dividir producciones masivas en producciones por pedido

Durante los años 90 e inicios de años 2000, la demanda que se derramaba del turismo, sector que pagaba todas sus compras en moneda convertible, sirvió de apoyo y acicate para que  la industria, la agricultura y las comunicaciones introdujeran modernizaciones, cambios en sus producciones, artículos y servicios con  calidad competitividad. Esto fue creando un cluster con cientos de interrelaciones y de esos sectores que avanzaban junto con el sector turismo sirviéndole de base material. La demanda derivada del desarrollo turístico también sirvió como atractivo para crear mas de 60 empresas mixtas en otros sectores.

Parte de eso se ha perdido en los últimos años. Buscando ahorros, el turismo ha trasladado parte de sus compras al exterior (ejemplo los uniformes y calzado hacía China y carne de ave hacía Estados Unidos). 

Conclusiones

Para poder salir del estancamiento en que se encuentra, se están implementando medidas para cambiar la estructura y toda la forma de operar la economía. A eso se le llama el “perfeccionamiento del modelo económico”.

Se esta conciente que cambios estructurales profundos son necesarios. Algunos para cambiar proporciones en la economía. Otros para rectificar errores e insuficiencias que se han acumulado durante años.

No será fácil. Se requiere cambios de mentalidad también.

Pero… los cambios estructurales son impostergables e inevitables.

Si no se incrementan y diversifican las exportaciones.
Si no se eleva la inversión sustancialmente, para generar nuevos fondos y nuevos sectores.
Si no se estimula la inversión Extranjera.
Si no se logra que la agricultura produzca.
Si no se recupera el marginado sector industrial.
Si no ocupan su papel como suministradores  las ramas de la producción de maquinaria.
Si no se diversifica la oferta e incrementa sus ingresos el sector del turismo y simultáneamente  fortalece e incrementa el cluster turismo – industria nacional – agricultura.

De no cumplirse con todos esos Si y otros mas que alargarian en exceso este ensayo, parece difícil que el país pueda salir del estancamiento en que se encuentra hace un cuarto de siglo.

Bibliografía

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Raúl Castro: Discurso en el Aniversario del Asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio del 2007

Raúl Castro: Intervención en la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular el 7 de julio del 2013.

CEPAL: The Cuban Economy – Structural Reforms and Economic Perfomance in the 1990s. Filial regional radicada en México D.F. segunda edición 2001

CONAS – Consultores Asociados – CUBA Investment and Business 1995 – 1996, La Habana

GRANMA (períodico) Proteger Guama y la Aldea Taina, La Habana 22 de abril 2014

Miguel Alejandro Figueras: Aspectos Estructurales de la Economía Cubana, Editorial Ciencias Sociales, La Habana 1994

ONEI:  Anuario Estadístico de Cuba, diversos años

Oscar Pino Santos: El Asalto a Cuba por la Oligarquía Financiera Yanqui, Premio  Casa de las Américas  en la categoría de Ensayos, La Habana 1973