Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

sábado, 7 de agosto de 2021

LOS CONSENSOS SOCIALES

Por Jorge Gómez Barata

Los contratos sociales son compromisos entre partes, renovables y con fecha de caducidad. Ninguno es inmutable, eterno ni abstracto.

El concepto de Contrato Social, introducido en el pensamiento y la práctica política en el siglo XVIII por Jean-Jacques Rousseau, opera a escala del sistema y abarca el conjunto de las estructuras y relaciones sociales, erigiéndose en fundamento del estado de derecho en el cual se ejercita la acción social, se realiza la relación entre el capital y el trabajo, se intercambian mercancías, bienes e ideas, y se ejercen los derechos políticos y las libertades ciudadanas, todo lo cual conduce a la cohesión social. El Contrato Social es la base de la gobernabilidad democrática.

A pesar de la decisiva importancia de los fenómenos materiales, en las sociedades modernas los consensos sociales se forjan en torno a ideas. Ser cristiano es aceptar los cánones de la fe, como ser demócrata es asumir los preceptos de la democracia y ser socialista hacer prevalecer la justicia social. Estas y otras visiones se entrelazan y yuxtaponen para dar lugar a complicados acuerdos, algunos a escala planetaria y vigencia secular.

Lo que hace dominante al capitalismo no son sólo las riquezas y los bienes materiales que genera, terreno en el cual, en más de la mitad de los países ha fracasado al no poder impedir la pobreza, el hambre y el subdesarrollo. Se trata de una compleja combinación según la cual los opulentos suizos, la clase media americana y los pobres del tercer mundo asumen con válidas las mismas ideas y los mismos valores, lo cual da lugar a una cohesión sistémica, aunque precaria, valida.

Los comuneros de París, los patriotas mexicanos de 1910, el estado llano en la Revolución Francesa, así como los jóvenes estadounidenses que perecieron en Normandía y Guadalcanal, los pilotos británicos, los integrantes de la resistencia, los guerrilleros y los combatientes del Ejército Rojo que se inmolaron por millones en la lucha antifascistas, no lo hicieron por bienes ni prebendas, sino por ideas. Así lo hicieron también los que combatieron a las tiranías de Batista, Somoza y Pinochet y los que todavía se enfrentan al terrorismo.

Los consensos sociales asociados a tareas concretas y a liderazgos específicos, tienden a cumplir ciclos y con el tiempo y la aparición de nuevas realidades pierden vigencia y las consignas iniciales reducen su capacidad de convocatoria. Algunos procesos, como ocurrió con el socialismo real que incluso llegó a definirse a sí mismo como “irreversible”, quisieron creer que el Contrato Social que los hizo
vigentes era inmutable y, al pretender mantenerlos sin cambios, pecaron de inmovilismo e incurrieron en autoritarismo.

En Cuba donde sesenta años de una Revolución permanente, caracterizada por una confrontación con el imperialismo vivida diaria e intensamente que conlleva sacrificios inmensos, ejercitando una resistencia calificada de “numantina”, se ha llegado a un punto de inflexión, en el cual junto al debut de nuevas generaciones y la renovación del liderazgo, con expectativas incumplidas y traumas como el colapso del socialismo real, plantea problemas sociales y políticos requeridos de nuevos e innovadores enfoques.

El presidente Diaz-Canel que, a veces con herramientas melladas, serena y eficazmente lidia con varias crisis a la vez, parece percatado de que, en algunas áreas se presentan grietas en el consenso social y trata de evitar que se conviertan en rupturas. “El socialismo, dejó dicho Fidel, necesita de las mayorías y no puede existir sin ellas”.

La tarea del momento es sobrevivir al bloqueo de los Estados Unidos, vencer la pandemia y mediante enérgicas, imaginativas e integrales reformas, reflotar la economía, perfeccionar las instituciones, desempolvar el discurso político, actualizar las prácticas ideológicas sintonizando con el presente tecnológico y cultural para formular un programa formado por metas alcanzables e ideas compartidas que proyecten el proceso al futuro.

De lo que en realidad se trata es de renovar el consenso social. La pregunta es: ¿Cómo se hace? De hecho, no hay recetas. Se necesita crear y recrear, sin repetirse. Al presidente, también primer secretario del Partido le corresponde indicar el camino, para lo cual además de continuidad necesita renovación. Obviamente es más fácil decirlo que realizarlo. No le faltará apoyo. Seguimos unidos. Allá nos vemos.

07/08/2021
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Publicado por el diario ¡Por esto! Al reproducirlo indicar la fuente

Llama Valdés Mesa a producir azúcar con mentalidad empresarial, Comentario HHC

 

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Artemisa, 7 ago (ACN) Producir azúcar con un sólido pensamiento empresarial ha de ser prioridad para los azucareros de Artemisa, resaltó Salvador Valdés Mesa, vicepresidente de la República de Cuba, en un encuentro este viernes con autoridades y representantes del Grupo Empresarial Azcuba del territorio.

Valdés Mesa sostuvo que un sistema empresarial organizado permitirá elevar los rendimientos en la industria y la cosecha (bajos en la zafra 2020-2021) para evitar pérdidas, ser más eficientes en todos los procesos, aportar al desarrollo del país y sus trabajadores.

Insistió en la necesidad de incrementar la siembra de caña, una prioridad del sector que ha de sustentarse en estrategias concebidas desde las unidades productoras, con énfasis en la plantación de variedades resistentes y buenos rendimientos.

Al analizar la situación de algunas cooperativas con resultados negativos reflexionó sobre la urgencia de reorganizar las estructuras de las unidades para disminuir gastos fijos y lograr cosechas que generen ganancias (con el mínimo de materia extraña) y no sean penalizadas por la industria, lo cual provoca pérdidas para esta última.

Utilizar la mano calificada en la prestación de servicios a otras entidades durante la etapa de reparación de los centrales es otra vía para generar ingresos y de visión empresarial, destacó.

La zafra 2021-2022, subrayó, no contará con los aseguramientos necesarios para los mantenimientos y la atención a los cultivos, de ahí la necesidad de trabajar en estas áreas con eficiencia, lo cual se traduce en calidad, ahorro de recursos y la solución de los problemas que más afectaron las industrias en la zafra anterior.

Rolando Pérez Noa, presidente desde hace cuatro meses de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) El Novillo, en Candelaria, explicó cómo han logrado avanzar en la siembra de caña y la estabilidad de los trabajadores, así como las acciones para desarrollar la producción de alimentos, sobre todo de arroz, y de ganado menor.

Alexis Torres Fuentes, director de la Empresa Azucarera Artemisa, actualizó al Vicepresidente sobre el cumplimiento de la siembra de primavera, la preparación de la zafra 2021-2022, la producción de alimentos y el programa de autoabastecimiento.

Salvador Valdés Mesa recorrió áreas de la UBPC Rafael Ferro y la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) 14 de Julio, pertenecientes a la Empresa Azucarera 30 de Noviembre, de San Cristóbal, acompañado de las principales autoridades de la provincia.

Comentario HHC:: (negritas nuestras) Importante y muy alentador  que el compañero Salvador Mesa hable con realismos economico, y con mente empresarial sobre los problemas  que se van enfrentar en la zafra, de esto se trata.  

Las reservas de eficiencia son tantas, que se puede avanzar rapidamente.. 

EL HUMANISMO IMPERIAL

Por: Julio Sergio Alcorta Fernández

Han transcurrido algo más de 6 meses, desde que tomó posesión de la presidencia del imperio estadounidense, Joe Biden, del Partido Demócrata, venciendo a Donald Trump, del Partido Republicano, en una lucha estrafalaria que acrecentó  aún más, lo que en la mayoría de los signos se ha estado  alertando sobre la hecatombe y la degradación  del imperio, fundamentalmente desde el arribo a presidente de George W. Bush, hijo.

Si no, ¿cómo se pudiera calificar que estando aún en el poder Donald Trump, el 6 de enero de 2021, haya ordenado a sus huestes neofascistas, a asaltar uno de los símbolos más excelsos de esa sociedad, que es el Capitolio Nacional?.

Pero eso no es lo más grave. Ese renegado, y sobre todo esa madriguera de malhechores y facinerosos congresistas de su Partido, se confabularon para que no hubiese habido la menor posibilidad de ser, además de acusado, juzgado y condenado, ya que seguramente ese ultraje esté considerado una traición en las leyes de ese imperio.

Y esa llamada democracia, exhortada, preponderada y perniciosamente aclamada, decidió que ese homo sapiens fuese galardonado, encontrándose actualmente disfrutando de las delicias de sus millonarias mansiones en las bellas costas de Miami Beach, regocijándose  con sus ambiciones y anhelos, como lo ha rebelado públicamente, de volver a la carga con sus turbas de maleantes en las próximas elecciones presidenciales.

En el caso de Cuba, después de practicar con saña y virulencia su cobardía contra nuestro pequeño país, durante sus cuatro años en el cargo, finalmente nos legó un criminal, perverso y aberrante listado de sanciones y prohibiciones.

Así las cosas, el 20 de enero de 2021, tomó posesión de la presidencia del imperio, Joe Biden, y dentro de su jefatura conocía diáfanamente y en detalles, todo el andamiaje que había sido desplegado contra nuestro país por su antecesor, abarcando  además, 243 medidas coercitivas, así como la grave situación que desde hace más de un año nuestro país sufre por la pandemia de la Covid19, con el fin de languidecer y liquidar definitivamente el proceso revolucionario, dañando y lesionando con extrema vileza, la economía, las finanzas, la salud, y sobre todo la subsistencia de nuestro pueblo, y, por ende, de toda nuestra familia.

Sin embargo, después de transcurrir estos primeros seis meses, el presidente Biden, con la asesoría y el apoyo interesado de su sionista Secretario de Estado, se ha dedicado a amenazarnos y chantajearnos, casi diariamente, y a desoír a la comunidad internacional, en que de nuevo, por 28 años consecutivos, ha aprobado en la ONU, nuestra “Propuesta de Ponerle Fin al Bloqueo contra Cuba”, con 184 votos a favor y solamente 2 en contra, los Estados Unidos y su incondicional sicario Israel, y 3 abstenciones: Colombia, Brasil y Ucrania.

Habría que preguntarse: ¿A qué se debe que ese peligroso y acomplejado malandrín, se encarne en una pequeña y asediada Isla del Caribe, pero inmensamente  heroica, corajuda y digna?

Bueno, los que conocen la historia de las relaciones de Cuba y ese imperio, saben muy bien que siempre ha estado en su imaginación lograr la pertenencia de la Isla.

Ya en 1898, en un discurso  en Illinois, el 15 de octubre, el presidente  de ese imperio, William Mc Kingley, proclamaba:

“Hemos logrado grandes triunfos para la HUMANIDAD. Fuimos a la guerra (contra España), no porque lo queríamos, sino porque la HUMANIDAD lo demandaba, y al ir a la guerra a favor de la HUMANIDAD, no podemos aceptar ningún acuerdo que no tome en cuenta los intereses de la HUMANIDAD”.

Y en otra ocasión, McKingley, en un discurso pronunciado el 12 de octubre de 1899 en S. Dakota, expresó:

“Por la Providencia de Dios, que trabaja en formas misteriosas, este territorio (Cuba), fue colocado en nuestro regazo y el pueblo americano nunca elude el deber”.

No hay dudas, las “virtudes” actuales de ese imperio y sus principales funcionarios, siempre han estado muy vinculadas a sus progenitores. Ha habido y hay una armonía neuronal completamente amalgamada.

Y volviendo a la pregunta anterior,  y colocándonos con imparcialidad en el tema, lo que está tratando de conseguir el ciudadano Biden, es poseer una “moneda de cambio” aunque tenga que envilecerse y prostituirse en sus relaciones políticas con el Partido Republicano,  complaciendo a sus actuales contrincantes, pero asegurando el éxito suyo y de su Partido, en las elecciones de medio término del año 2022, manteniendo  vigente el grupo de medidas coercitivas y criminales aprobadas por Donald Trump, que aún siguen vigentes, pues no le interesa para nada ni la democracia, ni la libertad, ni la salud de nuestro pueblo y nuestra familia, que es sagrada, y no ha tenido la autoridad ni la valentía moral ni el deseo de eliminarla.

Definitivamente, los cubanos debemos estar muy claros que no se puede esperar absolutamente nada de esa constelación, de ese enjambre purulento de miembros de dos partidos que a través de la historia han coincidido en que Cuba LES PERTENECE.

La Habana, Cuba. 5 de agosto de 2021.  “Año 63 de la Revolución”.

JSAF

Emprendimiento privado EMSI FARMA ofrece soluciones para biofarmacéutica cubana

Spanish.xinhuanet.com | 2021-08-07 01:11:22

Por Yosley Carrero




Imagen del 23 de julio de 2021 de jóvenes integrantes de la empresa EMSI FARMA trabajando en la planta de citostáticos CITOX, perteneciente a los laboratorios farmacéuticos AICA, en La Habana, capital de Cuba. El emprendimiento EMSI FARMA, radicado en La Habana, ofrece soluciones de automatización a la industria biofarmacéutica cubana. (Xinhua/Joaquín Hernández)

LA HABANA, 6 ago (Xinhua) -- Fernando Suárez encabeza el emprendimiento EMSI FARMA, radicado en La Habana, que ofrece soluciones de automatización a la industria biofarmacéutica cubana.

Junto a otros jóvenes emprendedores, ha acometido más de una veintena de proyectos en áreas de recapitalización de equipos y sistemas de producción en diferentes empresas del Grupo Empresarial de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba conocido como BioCubaFarma.

Suárez aseguró a Xinhua que la unión de los sectores estatal y privado puede contribuir a incrementar la eficiencia de la economía en áreas estratégicas para el país.

"Podemos decir que nos encanta lo que hacemos. Poder encauzar toda esta voluntad de crear cosas nuevas, bajo un amparo legal que nos permita desarrollarnos, realmente es esperanzador y vale la pena perseverar hasta alcanzarlo", puntualizó.

Fundado en 2016, EMSI FARMA ha intervenido en proyectos como la modernización de un fermentador en el Instituto Finlay de Vacunas.

De igual modo, sus integrantes han trabajado en la automatización de la línea de llenado de bolsas de soluciones para hemodiálisis en la Empresa de Sueros y Productos Hemoderivados.

Los emprendedores también han ofrecido soluciones tecnológicas relacionadas con una máquina de llenado y tapado de frascos del Centro de InmunoEnsayo, ubicado a las afueras de la capital cubana.

En los laboratorios farmacéuticos AICA es donde han encontrado el escenario más propicio para dar vuelo a su ingenio creativo.

En AICA han trabajado en la automatización de sistemas de liofilización de una máquina de lavado y despirogenización de viales, así como en dos autoclaves a vapor saturado y diversos equipos vinculados a la producción de aguas farmacéuticas.

Este laboratorio farmacéutico desarrolla en la actualidad una línea de productos para terapia contra el cáncer, patología que constituye la segunda causa de muerte en Cuba, después de las enfermedades cardiovasculares.

El especialista en automatización de procesos industriales, ingeniero Alberto Sergio Prieto, comentó a Xinhua que existe un notable potencial en todo el país para darle cauce a iniciativas de emprendimiento en la esfera tecnológica.

"Esto que nosotros hacemos puede ayudar a la isla a sustituir importaciones. Cuba cuenta con el capital humano para asumir todos estos procesos de automatización", precisó.

En la última década, la nación dio un impulso al sector privado con la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social promovidos por el Partido Comunista de Cuba.

En la actualidad, poco más de medio millón de emprendedores se integran al sector no estatal en la nación caribeña, tras la ampliación del marco legal para el desarrollo de este tipo de negocios.

Los integrantes de EMSI FARMA, quienes poseen formación en ingeniería industrial, eléctrica, electrónica, telecomunicaciones, industrial, mecánica y automática, esperan poder convertirse en una microempresa en el futuro.

El especialista de ingeniería en la planta de citostáticos CITOX, perteneciente a AICA, Roberto Fraga, comentó la importancia de fomentar encadenamientos productivos entre los diferentes actores de la economía en Cuba.

"Para nuestra empresa ha sido muy provechoso el vínculo con este grupo de emprendedores y esperamos poder continuar haciendo proyectos juntos", señaló.

El emprendimiento EMSI FARMA se incluye desde febrero de este año entre los adscritos al Parque Tecnológico de La Habana, lo que le pudo abrir nuevas oportunidades en el mercado cubano.

El elogio del humo y los espejos

Los republicanos ofrecen a los demócratas una oportunidad de oro para mostrar que son fiscalmente responsables



El edificio del Capitolio de EE UU, en Washington, el pasado 1 de agosto.SAMUEL CORUM / GETTY IMAGES

Estados Unidos necesita desesperadamente empezar a invertir en sí mismo. Y puede permitírselo fácilmente. Pero el camino hacia un futuro mejor se ha visto bloqueado por el partidismo y por conceptos de rectitud fiscal desacertados. Por eso me agrada ver a miembros del Congreso adoptar artimañas presupuestarias.

Los antecedentes: el Senado parece estar a punto de aprobar una ley de infraestructuras bipartidista, es decir, una ley que recibirá el apoyo de una minoría suficientemente amplia de senadores republicanos como para superar el obstruccionismo parlamentario. La ley se queda muy corta frente a lo que realmente necesita el país; de los demócratas dependerá el llenar las lagunas con legislación adicional que deberán aprobar mediante el procedimiento de reconciliación. Aun así, es un gran logro político, en especial después de que la “semana de las infraestructuras” se convirtiera en chiste recurrente en tiempos de Trump.

Pero, ¿cómo ha llegado el Senado a este punto? La política era bastante evidente: el gasto en infraestructuras es muy popular, y un número significativo de republicanos no querían ser vistos como unos completos obstruccionistas. Lo que no estaba claro, sin embargo, era cómo se financiaría el gasto.

A simple vista, las exigencias republicanas deberían haber hecho imposible que se alcanzara un acuerdo. Los senadores republicanos se oponían a subir impuestos. También bloquearon propuestas que daban al Servicio de Impuestos Internos (IRS) recursos para perseguir la extendida evasión fiscal, una postura que incluso a cínicos como este servidor nos ha parecido un tanto escandalosa. ¿Qué clase de partido se pone, de manera más o menos abierta, del lado de los defraudadores fiscales ricos?

Sin embargo, los republicanos insistían al mismo tiempo en que se pagara el nuevo gasto, a diferencia, pongamos, de la rebaja fiscal que aprobaron en 2017, y que, como afirmaban alegremente (y falsamente), se pagaría por sí sola. Entonces, ¿cómo lo han resuelto? Básicamente, a base de disimular; buena parte de la supuesta financiación procedería de triquiñuelas contables. En concreto, gran parte de ella derivaría de “reasignar” dinero de programas de ayuda para la covid-19 que acabaron costando menos de lo previsto, pasando por alto otros que habían costado más de lo esperado. En otras palabras, podría decirse que la inversión en infraestructuras se pagaría con humo y espejos. (La Oficina Presupuestaria del Congreso coincide). Y eso está bien. De hecho, probablemente sea algo bueno.

Para entender por qué, debemos analizar la aritmética de la deuda en una época de tipos de interés bajos. Supongamos que el Gobierno federal pidiera ahora mismo un billón de dólares, por usar un número redondo, y que lo hiciera sin establecer ninguna provisión para pagar la deuda adicional. Es decir, no cobraría impuestos ni recortaría gastos para pagar el principal; ni siquiera haría nada por cubrir el interés de la deuda, y se limitaría a pedir más dinero a medida que los intereses fueran venciendo.

En estas circunstancias, la deuda aumentaría con el tiempo. Pero no aumentaría con mucha rapidez. El tipo de interés actual de la deuda estadounidense a largo plazo es inferior al 1,2%, de modo que, en una década, la deuda se incrementaría solo en torno a un 13%. Y el crecimiento de la economía superaría con creces al aumento de la deuda: la Oficina Presupuestaria del Congreso prevé un aumento del 50% en el PIB nominal a lo largo de los próximos 10 años. La deuda no se acumularía en exceso, sino que, en relación con la economía, se diluiría.

De modo que el hecho de que la ley de infraestructuras pagara en la práctica la inversión pública con dinero prestado no es nada que deba preocuparnos. Si la inversión vale la pena —y la vale— deberíamos realizarla. ¿Y qué hay de las preocupaciones de que el aumento del gasto sería inflacionario? Aquí es donde necesitamos tener un sentido de las magnitudes relativas. Hablamos de gastos que se repartirían a lo largo de una década, una década durante la cual la oficina presupuestaria calcula que el PIB total de Estados Unidos será de 287 billones de dólares. Por eso, incluso una inversión pública de varios billones de dólares equivaldría solamente a un moderado estímulo fiscal como porcentaje del PIB, y cualquier impacto inflacionario podría controlarse fácilmente mediante una política monetaria un poco más restrictiva.

Ahora bien, la parte exclusivamente demócrata del programa de inversión pública incluirá algunas fuentes verdaderas de nuevos ingresos, aunque solo sea para satisfacer a los moderados que todavía están excesivamente preocupados por la deuda. Pero en lo referente a encontrar estos “medios de pago”, la negativa del Partido Republicano a subir impuestos o incluso a intentar recaudar los adeudados conforme a la ley actual tal vez les haya hecho un favor a los demócratas. ¿Por qué? Porque estos pueden ahora pagar buena parte de lo que quieren con políticas extremadamente populares.

Los sondeos muestran constantemente un respaldo firme a la subida de impuestos a multinacionales y ricos. No he visto encuestas relacionadas con obligar a los defraudadores ricos a pagar lo que deben, pero creo que puedo suponer que esta medida sería aún más popular. De modo que los republicanos han ofrecido a los demócratas una oportunidad de oro para demostrar que son fiscalmente responsables y que están del lado de los esforzados trabajadores estadounidenses, y no de las élites defraudadoras. Esencialmente, por supuesto, no deberíamos estar teniendo este debate. En un mundo mejor, los políticos señalarían que, en ocasiones, los Gobiernos, al igual que las empresas, deben endeudarse para poder realizar inversiones productivas.

Pero si los políticos sienten la necesidad de ocultar lo que hacen mediante unos cuantos trucos fiscales, eso es mejor que no invertir. La contabilidad creativa en busca de un futuro mejor no es ningún vicio.

Paul Krugman es premio Nobel de Economía © The New York Times, 2021. Traducción de News Clips.

Economía cubana, caminos hacia el crecimiento


Ilustración realizada por el autor del articulo

Hay una idea muy esencial, y es no olvidar nunca dónde estamos situados, que no es en el Mar Negro, sino en el Mar Caribe, no a 90 millas de Odesa, sino a 90 millas de Miami, con frontera en nuestra propia tierra, en una parte ocupada de nuestro territorio, con el imperialismo. Fidel Castro. (Granma, 2021)

Este post analiza el futuro de la economía cubana, enfocándose en los factores que dependen de la dirección del Partido Comunista de Cuba, haciendo abstracción de factores externos como el bloqueo/embargo impuesto por los Estados Unidos y la inestabilidad de la economía internacional.

Cuba hace parte de los ya pocos países del campo socialista, caracterizados por la planificación central de sus economías, cuya “columna vertebral” es la propiedad estatal sobre los medios de producción (Comité Central del Partido Comunista de Cuba, 2021).

Prácticamente toda la economía de la isla es gestionada por planificadores del Estado, en lugar de ser gestionada por la iniciativa privada bajo la lógica de la ganancia, guiada por los precios de mercado para producir bienes y servicios que los consumidores e inversionistas quieren demandar. La falta de empresas sujetas a la competencia del mercado provoca insuficiencia de incentivos para incrementar el esfuerzo del trabajo, además de la falta de disciplina que impone en los trabajadores la baja posibilidad de ser desempleados (Stiglitz, 2014), toda vez que los países socialistas tradicionalmente han implementado políticas de empleo para minimizar la tasa de desocupación.

Las Fuentes del Crecimiento Económico

El Comité Central del Partido Comunista de Cuba (2021) ha reconocido la necesidad de “actualización del Modelo” (p.5), y ha implementado medidas tendientes a permitir el aumento de la actividad privada en la isla, aunque sin sacrificar los principios de equidad social sostenidos por la revolución.

Teóricamente Cuba puede aumentar su tasa de crecimiento a través del aumento de la inversión, incorporando más trabajo y más capital, lo cual traería un crecimiento económico predominantemente extensivo, con ganancias de productividad derivadas de la incorporación de maquinaria y equipos modernos, como ha sido el caso de varias experiencias internacionales donde la acumulación de capital explicó gran parte del crecimiento económico (De Long y Summers, 1992; Ross, 2016). Esto podría hacerse bajo la planificación central, sin grandes cambios en el modelo y con un enfoque top-down, asignando por decreto recursos con el propósito de movilizar trabajo y capital físico hacia la producción manufacturera. Sin embargo, las ganancias en productividad serían mínimas y las tasas de crecimiento estarían limitadas por la productividad marginal del capital, esto llevaría a la economía hacia un estado estacionario una vez se haya acumulado el suficiente capital por trabajador. En este sentido, la economía encontraría el problema de sobrecapacidad que encontró la URSS al haber acumulado capital físico en exceso (Allen, 2001; Mazat y Serrano, 2012).

El crecimiento económico no se trata sólo de efectuar ingentes inversiones en maquinaria y equipo, sino de emplear eficientemente dicho capital en manos de los trabajadores en el campo y en las fábricas (De Long y Summers, 1992). Adicionalmente, contrario a la URSS, Cuba no cuenta con los enormes recursos naturales con los que contó la URSS en virtud de su extenso tamaño, que le permitía desarrollar sus fuerzas productivas con recursos propios en autarquía (Allen, 2003). Cuba, como país pequeño, necesita del comercio internacional y, por ende, de ganancias en productividad y competitividad.

La otra vía hacia el crecimiento económico, radicaría en la implementación de reformas de mercado, con un enfoque bottom-up, que permitan la gestión más eficiente de los factores capital y trabajo, como es el caso de China. Según Brandt y Rawski (2008) la tasa de crecimiento económico de dicho país, en el periodo 1978-2004, es explicada en gran medida por el crecimiento de la productividad, en virtud de las reformas de mercado realizadas por el Partido Comunista de China que permitió el surgimiento de un sector no estatal bajo la lógica de la competencia del mercado. Lin (2004) coincide con esta apreciación remitiéndose al periodo 1978-1984. En este sentido, la inversión se cristalizaba en mayor cantidad de equipos operados de manera más eficiente por el sector privado, no obstante, habiendo tomado lugar reformas en el sector público. Lin (1998), afirma que la explotación de las ventajas comparativas con las que contaba China jugó un papel medular en el crecimiento y desarrollo económico del país. Una estrategia que bien podría emplear Cuba aprovechando la abundancia relativa de mano de obra y su nivel educativo (Human Development Report) para impulsar industrias estratégicas, valiéndose de la demanda infinita que brinda el mercado externo para generar divisas con las cuales poder importar y aumentar las tasas de inversión en sectores de ventaja comparativa y con demanda internacional suficiente para acelerar el crecimiento económico.

Considerando la baja participación de la inversión en la producción total del país a lo largo de los últimos años (Banco Mundial, 2021), la isla no cuenta con una economía enfocada en la producción de bienes de capital y material de guerra, como el caso de la URSS, sino en el consumo, por tanto, no tiene que efectuar una costosa reconversión de su aparato productivo hacia la producción de bienes de consumo. Pero, por otro lado, al no haber enfocado su economía hacia la inversión, no cuenta con el suficiente margen para aumentar sustancialmente el consumo a través de la reducción de la participación de la inversión en la producción total anual.

Experiencia rusa vs experiencia china

La dirección política de la isla debe tener en cuenta las experiencias de los países del campo socialista que transitaron por reformas de mercado, evitando grandes costos sociales.

El caso de Rusia enseña cómo la implementación de un paquete de reformas, promovidas por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y los Estados Unidos, de manera rápida y sin tener en cuenta las especificidades de la economía del país, traen consecuencias sociales dolorosas. Stiglitz (2002) señala que, a partir del colapso de la Unión Soviética y la pérdida del poder del partido comunista, la economía fue sujeta a una terapia de choque que consistió en la liberalización de precios y en la estabilización macroeconómica. Se liberalizaron los precios que una vez fueron controlados por el Estado con el fin de que reflejaran el valor de mercado de los bienes y servicios, esto produjo una escalada brutal de precios que devoró todo el ahorro de los rusos. Luego vino la estabilización. Para controlar los precios se contrajo la política monetaria a través de la subida de las tasas de interés, esto condujo a los rusos a una situación en donde la gran mayoría no tuvo la oportunidad de comprar las empresas públicas que se privatizaban; no tenían ahorros y las tasas de interés eran altas. Además, faltaron instituciones financieras de mercado que permitieran a las empresas capitalizarse para emprender la producción. En suma, la brutal caída del producto en este periodo fue mayor a la presentada durante la segunda guerra mundial, como lo señala Stiglitz (2002).

De acuerdo con Ross (1992) los monopolios cambiaron de propiedad, del Estado hacia el sector privado, iniciándose un proceso de acumulación de capital privado a través de aumentos de precios con caída de la producción. Luego, vinieron las políticas de ajuste para controlar la alta inflación.

Ross (2016), habla del inicio de un proceso de privatizaciones de las empresas públicas, orientado por teorías equivocadas del crecimiento económico que sobreestimaron las virtudes de la actividad privada en el crecimiento de la productividad y de la economía en su conjunto, y subestimaron el impacto de la inversión en capital físico e insumos intermedios.

El caso de China contrasta con el de Rusia, ahí las reformas tomaron lugar de manera gradual y controlada. La autonomía de los cambios se conservó bajo la dirección del Partido Comunista de China en 1978, cuando la idea del socialismo mantenía el suficiente capital político, contrario al caso ruso, que tomó lugar una década después (Ross, 1992). En China, la economía aceleró su crecimiento económico.

Por otro lado, China impidió los grandes costos sociales que experimentó Rusia. El país asiático inició sus reformas desde una economía estable que le brindó margen para hacer cambios a su modelo (Ross,1992). La situación contrastaría con la de Cuba, toda vez que, debido a la pandemia, el turismo ha sido fuertemente golpeado, anulando su fuente principal de divisas y agravando la situación económica de la isla.

En Cuba una agresiva política de ajuste, privatización y liberalización de precios, provocaría presiones inflacionarias una vez los precios artificiales fijados por el Estado sean reemplazados por precios de mercado que reflejen la verdadera escasez de bienes y servicios. El ajuste fiscal, implicaría que el Estado mejore sus finanzas, ya sea reduciendo gastos o aumentando impuestos, o ambas, lo que contraería la economía ya golpeada por la pandemia al reducir la demanda agregada. Medidas de este tipo socavarían la capacidad de consumo de la población, de manera que las empresas privatizadas no cumplirían su objetivo de rentabilizar la producción y cerrarían sus operaciones, agravando la situación social a través de caídas en la producción y el desempleo. Sin embargo, el Partido comunista no parece plantear cambios en esa dirección y propone mantener la “propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción” (Comité Central del Partido Comunista de Cuba, 2021, p.21).

Cuba se enfrenta al reto de actualizar su modelo en medio del conflicto externo con los Estados Unidos y las restricciones impuestas que afectan el flujo de divisas en Cuba y su capacidad de intercambio con sus socios comerciales. Además de las periódicas crisis económicas globales (hoy causadas por el COVID-19). Sin dejar de lado que el país debe hacer frente a los efectos meteorológicos periódicos, brotes epidémicos y al atraso de su estructura productiva.

Referencias

* Economista y Magister en Gestión Pública graduado en la Universidad Santiago de Cali, Colombia. He sido Profesor desde el año 2014 en distintas universidades de Cali. En la actualidad me encuentro adelantando estudios y viajando en Australia. El proposito de mi blog es difundir conocimiento sobre economía y brindar un espacio para el debate.