Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

domingo, 17 de marzo de 2019

Las guerras comerciales de Estados Unidos, un peligro absurdo


NUEVA YORK – Don Quijote peleaba contra molinos de viento; el presidente estadounidense Donald Trump, contra el déficit comercial. Ambos combates son absurdos, pero al menos el del Quijote tenía un dejo de idealismo. El de Trump está imbuido de una rabiosa ignorancia.

La semana pasada, se anunció que el déficit externo de Estados Unidos en bienes y servicios creció a 621 000 millones de dólares, pese a la promesa de Trump de recortarlo con sus estrictas políticas comerciales hacia Canadá/México, Europa y China. Trump cree que ese déficit se debe a prácticas desleales de los socios comerciales de Estados Unidos, y juró ponerles fin y renegociar los tratados de comercio con esos países.

Pero el déficit comercial estadounidense no es indicador de prácticas desleales ajenas, ni dejará de crecer como resultado de las negociaciones de Trump. El déficit es una medida de desequilibrio macroeconómico, que las mismas políticas de Trump –especialmente la rebaja impositiva de 2017– han agravado. Su persistencia –de hecho, su aumento– era totalmente predecible para cualquiera que haya llegado a la segunda semana de un curso de pregrado sobre macroeconomía internacional.

Supongamos que una persona tiene un ingreso igual a X y un gasto igual a Y. Si decimos que el ingreso es lo que “exporta” en bienes y servicios, y que el gasto es lo que “importa”, es evidente que tendrá superávit comercial si gana más de lo que gasta, y déficit si gasta más de lo que gana.

Lo mismo ocurre al sumar los ingresos y gastos de toda la economía, incluidos los sectores privado y público. Una economía tendrá superávit de cuenta corriente (la medida más amplia de su balanza internacional) cuando la renta nacional bruta (RNB) supere al gasto interno, y déficit cuando el gasto interno supere a la RNB. Los economistas usan el término “absorción interna” para referirse al gasto total, sumando el gasto interno en consumo e inversión. De modo que la cuenta corriente se puede definir como la diferencia entre la RNB y la absorción interna.

Es importante señalar que la diferencia entre la renta nacional y el consumo es igual al ahorro interno. Por tanto, la diferencia entre la renta y la absorción se puede expresar en forma equivalente como la diferencia entre el ahorro interno y la inversión interna. Una economía que ahorra más de lo que invierte tendrá superávit de cuenta corriente; si ahorra menos de lo que invierte, tendrá déficit.

Nótese que la política comercial está totalmente ausente en esta ecuación. El déficit de cuenta corriente es una medida puramente macroeconómica: es el faltante de ahorro respecto de la inversión. El déficit externo de Estados Unidos no es en modo, forma o circunstancia alguna indicador de prácticas comerciales desleales por parte de Canadá/México, la Unión Europea o China.

Trump cree que sí lo es, porque es un ignorante. Y que su ignorancia domine el discurso público estadounidense se debe ante todo a la pusilanimidad de sus asesores (aunque hay que admitir que los que se atreven a contradecirlo se quedan sin empleo), al Partido Republicano y a los directores de empresas estadounidenses (que se niegan a denunciar las tonterías de Trump).

Estados Unidos pasó de tener superávit de cuenta corriente a déficit crónico a partir de los ochenta, y este se debió sobre todo a una serie de rebajas impositivas aprobadas durante las presidencias de Ronald Reagan, George Bush (hijo) y Trump. Una rebaja impositiva sin un correspondiente recorte del gasto público reduce el ahorro público. Esto puede compensarlo en parte un aumento del ahorro privado, que se dará, por ejemplo, si las empresas y las familias creen que la rebaja impositiva será temporal. Pero en general, la compensación será insuficiente. De modo que las rebajas impositivas tienden a reducir el ahorro interno, lo que a su vez aumenta todavía más el déficit de cuenta corriente.

Datos del Banco de la Reserva Federal de Saint Louis muestran que en los setenta, el ahorro público promedio en Estados Unidos fue -0,1% de la RNB, mientras que el ahorro privado promedio fue 22,2% de la RNB. De modo que el ahorro interno fue 22,1% de la RNB. En los primeros tres trimestres de 2018, el ahorro público estadounidense fue -3,1% de la RNB, mientras que el ahorro privado fue 21,8% de la RNB, de modo que el ahorro interno fue 18,7% de la RNB. Al mismo tiempo, la cuenta corriente de Estados Unidos pasó de un pequeño superávit del 0,2% de la RNB en los setenta a un déficit del 2,4% de la RNB en los primeros tres trimestres de 2018.

Es probable que como consecuencia de la rebaja impositiva de 2017 en Estados Unidos, el ahorro público se reduzca alrededor del 1% de la RNB. El ahorro privado tal vez aumente la mitad de eso, en previsión de futuras subas de impuestos; a la par de un incremento marginal de la inversión empresarial y una caída de la inversión en vivienda con escaso efecto combinado. De modo que el resultado neto más probable es un aumento del déficit de cuenta corriente, tal vez del orden del 0,5% de la RNB.

Así que el ligero aumento del desequilibrio externo es atribuible ante todo a la política impositiva insignia de Trump. Y en esto también la política comercial es básicamente irrelevante.

Pero la política comercial no es irrelevante para la economía global. Todo lo contrario. Mientras Trump persigue su quimera, la economía mundial se ha vuelto más inestable, y las relaciones entre Estados Unidos y la mayor parte del mundo han empeorado palpablemente. Trump es visto con desdén en casi todas partes, y el prestigio del liderazgo estadounidense se derrumbó en todo el mundo.

Es verdad que las políticas comerciales de Trump no buscan solamente corregir el desequilibrio externo de Estados Unidos, sino que también constituyen un errado intento de contener a China e incluso de debilitar a Europa. Este objetivo parte de una cosmovisión neoconservadora según la cual la seguridad nacional es un juego de suma cero entre estados‑nación; los logros económicos de los competidores de Estados Unidos se ven como amenazas a la primacía mundial estadounidense, y por ende, a la seguridad nacional.

Estas ideas son reflejo de formas de beligerancia y paranoia que están presentes en la política estadounidense hace ya mucho tiempo, y que alientan un conflicto internacional tras otro. Trump y sus cómplices les están dando vía libre. Vistas en este contexto, las desacertadas guerras comerciales de Trump eran casi tan predecibles como los desequilibrios macroeconómicos en cuya solución han fracasado tan estrepitosamente.

Traducción: Esteban Flamini


JEFFREY D. SACHS, Professor of Sustainable Development and Professor of Health Policy and Management at Columbia University, is Director of Columbia’s Center for Sustainable Development and of the UN Sustainable Development Solutions Network. His books include The End of Poverty, Common Wealth, The Age of Sustainable Development, Building the New American Economy, and most recently, A New Foreign Policy: Beyond American Exceptionalism.

Turismo. Llegadas de visitantes internacionales Enero 2019.Comentario HHC


El turismo internacional al cierre de enero de 2019, registro un crecimiento del 9,8 % en comparación a igual periodo del año anterior, al arribar al país 488 208 visitantes, que significan 43 560 más.

Llegada de visitantes internacionales por países. Enero
Unidad

Países
2018
2019
2019/2018 (%)




Visitantes
444 648


488 208
109,8
Canadá
149 005
159 022
106,7
Estados Unidos

28 009

62 416
222,8
Cuba
39 190
42 945
109,6
Francia
23 025
22 354
97,1
Alemania
22 289
20 891
93,7
Federación Rusa
13 536
16 742
123,7
Italia
22 145
16 522
74,6
Inglaterra
18 037
15 945
88,4 
México
10 853
10 951
100,9
España
11 173
9 485
84,9
Otros
107 386
110 935
103,3









Llegada de visitantes internacionales mes de enero por años



Comentario HHC : Primero saludar que la ONEI  retome la publicación mensual  de las llegadas de visitantes internacionales algo que no se hacia desde el 1er Semestre del 2016. Esto va dando algo de información a los que damos seguimiento al turismo en nuestro país y transparencia. 

El crecimiento del 9.8 %  en relación al año anterior es muy bueno, aunque hay que destacar que los primeros meses del año pasado  fueron muy malos para el turismo cubano aunque se recuperó a partir del 2do semestre.

Se observa por otra parte que este Enero es el mejor de los últimos cinco años, solo ligeramente superior al 2017.

Estados Unidos es el de mayor crecimiento +222.8 %, no sabemos si se deben a los cruceristas aunque es probable, pero en medio de la cruzada trumpista contra nuestro pais es meritorio.

Canadá que sigue manteniendo el 1er lugar de pais emisor en números de visitantes  creció un +6.7 % y la meta este año es alcanzar el nivel del 2015 , ya que en los ultimos tres años ha ido decreciendo el numero de visitantes de ese pais.

Los paises  europeos que son relevantes  en nuestro turismo y que el año pasado 2018 decrecieron mas de un -10 % , continuan a la baja este enero e Italia literalmente se desplomo., llama la atención la continuidad de la caída de España que es el pais que mas Hoteles en Administración tiene en la isla. Hay que profundizar en las causas y ver como se detiene la caída.

El crecimiento de Rusia de +23.7 % continua la tendencia del año anterior y se coloca por primera vez en 5to lugar.

Positivo que sigan creciendo el numero de visitantes cubanos residentes en el exterior.

En resumen un primer mes mejor que el año pasado 2018, aunque el año aun es joven y se debe crecer en +5.3 % mínimo cada mes para cumplir la meta de 5 millones en el 2019, en el primer mes hay una nota de sobresaliente.