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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

viernes, 25 de mayo de 2018

Alimentos 2.0, impulso a la modernización de la industria alimentaria

El presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez resaltó que la Feria Internacional de Alimentación, Bebidas y Tecnología Alimentaria resulta un encuentro muy oportuno, “pues la  nación está en un momento en el que pretendemos modernizar, relanzar y potenciar la industria alimentaria cubana. Eso es incluso una prioridad en el Plan de la Economía de este año”.
En recorrido por los salones de la segunda edición de esta bolsa especializada, el Presidente cubano subrayó que este intercambio con entidades extranjeras también contribuye a exponer las potencialidades de la industria alimentaria de la Isla. “Aquí está presente tanto la producción, como la ciencia y la innovación en función del sector de la alimentación; eso nos da un buen complemento para ir avanzando en las cuestiones que nos hemos propuesto”, destacó Díaz-Canel.

El Presidente cubano se refirió también al proceso inversionista que se realizará durante 2018, “es el más grande en los últimos 10 años en la industria alimentaria. Poco a poco iremos recuperando producciones que estaban muy deterioradas y, sobre todo, nos proponemos ampliarnos con nuevos productos y surtidos”, declaró en recorrido junto a María del Carmen Concepción González, ministra del Ministerio de la Industria Alimentaria.
Acercamientos a las tecnologías
Organizada por el grupo Palco y Fira Barcelona Internacional, con el auspicio del Ministerio de la Industria Alimentaria y la Cámara de Comercio de la República de Cuba, la feria reunió a 110 expositores de más de 22 países, 70 empresas internacionales y 13 sectores vinculados con la alimentación, superando de forma significativa todas las cifras de la pasada edición.
En el discurso de apertura, Concepción González indicó la mayor representación de empresas extranjeras y nacionales, “con el afán no solo de promover el comercio corriente, sino esencialmente de promover tecnologías asociadas a la producción e industrialización de los alimentos y las bebidas, nos pone en un magnífico escenario para asumir el reto que tenemos con nuestro programa de desarrollo, que se inserta en la actualización del modelo económico cubano”.
Desde la edición anterior, hace dos años, dijo, el sector diseñó su programa de desarrollo “que nos permite, con una visión de futuro desde el presente, poder identificar dónde estamos, hacia dónde vamos, trazándonos como metas fundamentales satisfacer e incrementar las ofertas de productos alimenticios a nuestro pueblo, al creciente avance del turismo en la Isla y además, poder estimular el incremento de las exportaciones”.
De acuerdo con Ricard Zapatero, director de negocio internacional de Fira Barcelona, Alimentos 2.0 no es una feria solo de alimentos, sino también de tecnologías. “La tecnoalimentación es una empresa que está desarrollando tecnología de punta para la fabricación de alimentos, de procesos, de creación e  I+D  (investigación y desarrollo)”.
Para Zapatero, la Mayor de las Antillas tiene mucho que decir, ofrecer y trabajar conjuntamente también en oportunidades de impulso de empresas internacionales que quieran venir a colaborar con estos proyectos del país”.
El Director de negocio internacional de Fira Barcelona se pronunció por “hacer que La Habana se convierta en centro de acogida de los principales eventos internacionales que se realizan en el Caribe y para recibir a visitantes de todo el mundo”.
Los Portales, nueva piel para agua tónica
El agua tónica, uno de los productos de la cartera de la empresa Los Portales, tiene ahora un nuevo empaque y está a disposición del público y los cantineros de toda Cuba para la mezcla de los más diversos cócteles.
Antes en pomos PET transparentes de 330 mililitros, este ligante es envasado en la actualidad en latas de aluminio de 355 mililitros “con la intención de que el producto preserve sus características, pues la carbonatación perdura por un tiempo más prolongado que cuando se trabaja en PET”,  explicó  Rita Piñera, directora de marketing de Los Portales S.A.
 Además,  dijo, este envase evita las afectaciones que pudieran presentarse por la intensidad del sol, dado que en ocasiones las condiciones de almacenamiento en los establecimientos no es la mejor, lo que provoca el cambio de coloración de la bebida.
Esta agua tónica es un ligante por excelencia que contiene entre sus componentes quinina, el elemento que le proporciona su característico sabor amargo propio para la preparación de cócteles. De acuerdo con Piñera, aunque hoy ya son muchos los tragos en los que se utiliza, el más conocido y universal sigue siendo el Gin & tonic (ginebra mezclada con agua tónica).
“Deseamos que nuestros barmen conozcan la buena nueva y en esto nos está ayudando la Asociación de Cantineros de Cuba, que lo utilicen en la coctelería y defiendan este producto de fabricación nacional que reúne todas las características organolépticas para ser utilizado en los bares”, dijo la especialista en Comunicación.
Otra de las cualidades de esta bebida, elaborada en la fábrica Los Portales, en Guane, provincia de Pinar del Río, es que el agua mineral natural se extrae de los yacimientos locales. “Está bien formulada y precisa, lo que permite que los tragos tengan un sabor agradable y una carbonatación adecuada”, sostuvo.
Según Piñera, en agosto venidero se celebrará el Campeonato Panamericano de Coctelería, que tendrá entre sus patrocinadores a Los Portales con toda la familia de productos Ciego Montero y en especial, el agua tónica, para que los barmen puedan utilizarla en aquellas preparaciones que la incluyan entre sus ingredientes. También se promoverá en el festival Varadero Gourmet, a desarrollarse en junio.
El agua tónica de Los Portales está a disposición del público en toda la red de tiendas y mercados a lo largo del país, junto a otros productos de la cartera, entre estos los refrescos Ciego Montero de cola, naranja, lima-limón, piña y mate y las aguas minerales naturales, envasados en diferentes formatos.

Hablar de corrupción

La Joven Cuba

Parece que hay nuevos aires en el país. Con la renovación se cambian personas y nuevos asuntos se levantan sobre la mesa. La corrupción pasa a ser uno de los temas que ocupará más nuestra atención en el futuro.

Pero hay que hablar de la corrupción sin tapujos. No se puede enfrentar ese tema con las circunferencias que muchas veces hacemos- a veces por precaución a veces por inercia-, pero las hacemos. Hay que abordar el tema con los pantalones bien puestos, y no taparle la causa.

El Consejo de Ministros del nuevo gobierno ya se reunió y discutió la importancia de eliminar y combatir las ilegalidades (1). También intelectuales y cierta farándula política de academia (en el mejor sentido de la palabra) le ha prestado atención. No me queda claro si se habla de altos casos de corrupción o la corrupción a nivel del ciudadano de a pie. Imagino que se trate más bien de la segunda.

Los primeros mencionados, de seguro apuestan por crear todo un ejército de inquisidores que castiguen la corrupción. Los segundos le buscaron explicaciones desde lo institucional, apelaron a la conciencia, la inercia, el cambio climático, la penetración cultural, la falta de preparación de los dirigentes, y hasta el imperialismo. ¿De verdad se puede pensar que es algo de esto la causa del problema llamado corrupción?

Suponiendo que son ciertas todas esas posibles causas, ¿se ha pensado en la implicación de eso? Si la institucionalidad o la conciencia de los intelectuales mencionados se preocupan por la corrupción, debe ser importante -digo yo-. Está claro -empírica y racionalmente- que es un problema en el funcionamiento de buena parte del país, por tanto sus causas no son fenómenos aislados sino generalizados.

Según tengo entendido cuando se cae algo de pintura se puede volver a pintar, pero cuando se cae casi toda, siendo más lo sin pintura, hay que volver a pintar. Esto me dice, que esto de la corrupción pinta de tratarse de una crisis del modelo social y económico cubano.

De todos modos parece que se olvida que al hablar de un país, se habla de la gente que vive en él. A quienes piensan el problema como mencioné al inicio (cierta intelectualidad y la institucionalidad superior) parecen guillotinados por Hume y se creen verdaderamente hombres de ciencia y de Estado que pueden separarse de una vida cotidiana de necesidades a medio resolver (imagino que siempre habrá alguno que no las tenga). Parece que los que piensan con la barrigas llenas piensan que la escasez no existe o que es un acto de voluntad individual y que esto no tiene nada que ver con la actuación o postura política.

Llevo tiempo evaluando la posibilidad de escribir sobre el salario en Cuba, y esta no es la ocasión pero aquí adelanto algo de eso y recuerdo lo tan elemental olvidado para hablar de corrupción. Piénsese en el salario medio de Cuba, muy cercano a los 650 pesos cubanos. Después compáresele con el monto de la canasta básica de un cubano hoy día, que oscila sobre los 1800 pesos cubanos. Si alguien tiene duda, calcule-por lo bajo- cuánto entre comida, y quizá algo más necesita al mes para vivir (y fui condescendiente). ¿Cómo cubrir lo que falta? ¿Qué hacemos los cubanos en estos casos? No todo puede ser el dinero que viene de afuera de algún familiar.

¿Cuesta mucho pensar en esto al hablar de la corrupción? Puede alguien pensar que ha proliferado la corrupción en el país (o tiende) solo porque en un acto consciente muchos decidieron ser corruptos? ¿O que la estructura jurídico administrativa estimula la corrupción como si esa tuviese vida propia?

¿Cuándo se va a entender que hay personas en Cuba con carencias, y que una buena parte de malversaciones, y delitos económicos encuentran su origen estas condiciones? ¿Para qué sirve la enseñanza del marxismo en la educación superior si cuando hay que explicar las condiciones materiales que gestan un fenómeno social se ignora esto?

Podrán seguir inventando causas, algunos se les ocurrirá crear comisiones, grupos, brigadas, otros apelarán a predicar el evangelio de la moral comunista e incluso podrá aliviarse temporalmente, pero esos ingresos que no alcanzan seguirán estando ahí y la causa de la corrupción volverá a generala.

Hay que dejar la ceguera condicionada: mientras existan los bajos salarios, la permanencia en una subsistencia del cubano, esto determinará fenómenos como la corrupción, que si bien son negativos, no son precisamente obra del diablo o de un espíritu maligno, sino de nuestras propias carencias del día a día.

Quien se considere revolucionario y quiera resolver esto o ayudar a su solución vaya pensando en cómo mejorar los ingresos del cubano de a pie. Buscar otras causas, es enajenarnos de nuestra realidad.

Bibliografía
Granma.Consejo de Ministros analizó temas de la vida económica y social. Granma. 26 de abril de 2018, pág. Portada.

Nada de magia, pura economía: Rusia convierte rublos en oro

Un lingote de oro de Rusia

© Sputnik / Pavel Lisitsin
ECONOMÍA
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En abril de 2018, el Banco Central de Rusia compró 2,3 millones de onzas de oro o unas 71,54 toneladas, informó Vesti.Ekonomika. En total, de junio de 2014 a abril de 2018, Rusia aumentó sus reservas de oro en 26,7 millones de onzas o 830 toneladas.
Una parte importante del metal precioso, el Banco de Rusia se la compra a los mineros de oro rusos, es decir, convierte rublos en oro, señalael diario ruso. Actualmente, el país está entre los cinco primeros del mundo en volumen de reservas de oro.
Sin embargo, desde hace mucho tiempo, el mundo está alejado del patrón oro, recordó la consultora financiera de TeleTrade, Zhanna Kulakova, entrevistada por el diario Expert online.
Por lo tanto, en el sistema financiero moderno, el oro es más bien un activo de inversión. Y, en general, el papel de este metal se reduce a proporcionar un colchón de seguridad para los malos tiempos.
Al mismo tiempo, a nivel estatal, la disponibilidad de unas reservas significativas puede mejorar la calificación crediticia del país y reducir el costo de los préstamos, añadió la analista. Además, los Gobiernos pueden cubrir el déficit presupuestario con las reservas de oro, así como pagar deudas o, por ejemplo, financiar cualquier proyecto importante. Sin embargo, todo esto se puede cubrir también con dinero ordinario.
La peculiaridad del oro, según Zhanna Kulakova, es que se trata de un activo tangible, cuyas reservas en el planeta son limitadas, mientras que el alcance de su uso es bastante amplio.
© SPUTNIK / PAVEL LISITSIN
El oro no puede depreciarse por completo bajo ninguna circunstancia, a diferencia del dinero o, por ejemplo, de los valores. Por lo tanto, este metal precioso se considera un instrumento de protección contra las crisis. Todo el potencial del oro puede manifestarse durante los períodos de crisis mundiales a gran escala acompañados de la depreciación de las monedas. Ya sea una catástrofe económica o geopolítica, los países que tienen una reserva de oro significativa serían los más solventes.
Las reservas de oro ahora desempeñan un importante papel como seguro político contra todo tipo de complicaciones en las relaciones con socios y vecinos, comentó también la analista de la compañía Alpari, Anna Bodrova. La acumulación de reservas de oro puede significar, en particular, que el país se está preparando para posibles problemas: una caída del PIB u otras complicaciones, y por lo tanto crea un colchón de seguridad.
Por el momento no existe ningún valor umbral de las reservas de oro, que cause un crecimiento de la economía y el bienestar de la población, señala la analista. El oro en sí no produce rentabilidad. Sin embargo, en muchos casos, el oro cumple la función de asegurar las inversiones y equilibrar los riesgos en las carteras a nivel mundial. Es lo que necesita Rusia en la situación actual, concluye el diario.

“Ruidos” en viajes Estados Unidos-Cuba: “La música se escucha más alto” (+ Fotos y Video)

Por: Deny Extremera San Martín, Ismael Francisco
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Cuando luego de haberlo entrevistado vuelvo a coincidir con Pat en un puesto de artesanía cerca de la calle Mercaderes y concordamos en que “todo va más allá de la política” y nos estrechamos las manos, recuerdo que aún en esta era de contactos virtuales y conexión permanente el viaje físico es insustituible para que las personas -y los pueblos- se conozcan, se entiendan, se encuentren o reencuentren.
Pat, un Baby Boomer de casi dos metros de altura residente en la Florida, bromeó todo el tiempo -sin que faltara algún dardo a su actual presidente- y curiosamente fue parte de un coro improvisado cuando, luego de resumir todas las cuestiones que pesan hoy sobre los viajes de estadounidenses a Cuba, le pregunté cuál era su impresión de la Isla al estar aquí. Él y dos de sus acompañantes, Jacky y Jasnada, respondieron simultáneamente: I like it (Me gusta).
Antes, Xiomara, de San Antonio, Texas, me había comentado que “cuando dices a alguien en los Estados Unidos que vienes a Cuba, automáticamente responde ‘Oh, va a ser difícil estar allá. ¿Cómo vas a llegar allá?’”, algo que, en su opinión, es “seguirle la corriente a la propaganda”. Ella, que vino a La Habana para una presentación en el estudio de tatuajes La Marca, no se dejó influenciar.
Meses antes de que Pat y Xiomara llegaran a la Isla, ambos por primera vez, la administración del presidente Donald Trump emitió una alerta de nivel 3 sobre el país caribeño en la que aconseja a los ciudadanos de EE.UU que “reconsideren viajar a Cuba debido a los ataques contra empleados de la embajada estadounidense en La Habana, que llevaron a una reducción del personal de la embajada”.
Y en noviembre de 2017 entraron en vigor regulaciones que en la práctica llevan a la época pre-Obama el entorno de los viajes entre ambos países e incluyen la Cuba Restricted List, una larga enumeración de establecimientos y proveedores del Estado cubano, muchos operados por empresas extranjeras, vedados para los estadounidenses.
Se busca, argumenta el Departamento del Tesoro, encauzar lejos de los militares y fuerzas de seguridad e inteligencia de Cuba la actividad económica, mientras se mantienen las oportunidades para que los estadounidenses se involucren en los viajes legales a la Isla y apoyen el sector privado y el pequeño negocio nacionales.
Aun así, mientras encuestaba a viajeros estadounidenses por las calles de La Habana Vieja, pregunté a algunos dueños y empleados de negocios privados y no es optimista la opinión general. Para algunos, lento el movimiento; para otros, no como meses atrás.
“Tremendo ruido le metieron al negocio este de los viajes”, me suelta uno, y yo no dejo de advertir la polisemia del comentario.
Será, como indica la lógica, que en un escenario a la baja en las cifras de quienes llegan en aviones y se hospedan en establecimientos, la alternativa de los cruceros gana en poder de atracción. Un medio de transporte que es a la vez hotel, lo cual simplifica todo, bajo la sombrilla de compañías influyentes como Royal Caribbean o Carnival. Solo que los cruceristas -se sabe hace tiempo- tienen en cada destino un gasto menor que los viajeros convencionales.
Pedro Beltrán, de Texas, se muestra tranquilo. “Claro, no es que hayamos viajado por nuestra cuenta. Venimos en el barco, viajamos con Royal Caribbean, y la compañía no expresó preocupación o nos dio advertencia alguna”.
“Hasta ahora, me siento muy seguro. He viajado el mundo intensamente en viajes de negocios, y siempre se trata de lo mismo, tienes que usar tu sentido común”, agrega.
Jacky, una de las acompañantes de Pat, también está tranquila, encantada con “la gente tan amistosa”, pero sí ha oído sobre “problemas con la seguridad de los viajeros en Cuba”.
“Cuando viajas a Cuba te dicen que tengas cuidado”, cuenta. “¿Quién lo dice?”, le pregunto. “Los Estados Unidos”. “¿El gobierno?”, vuelvo a preguntar. Y asiente con la cabeza.
Todos han llegado en el Majesty of the Seas, que ofrece cruceros de cuatro y cinco noches desde Tampa a La Habana. Entre ellos y el resto de los pasajeros de ese y otros barcos de cruceros, y entre quienes aún siguen llegando en vuelos desde EE.UU, están los que desconocen la advertencia y las regulaciones del gobierno de Trump, los que no creen en ellas y las desafían, y los que les dan crédito pero se aventuran a ver por sus propios ojos.
En noviembre pasado, el presidente del U.S. Cuba Trade and Economic Council, John S. Kavulich, dijo que las nuevas medidas de la Casa Blanca “están diseñadas para crear ansiedad entre los viajeros y las empresas”. El viaje físico vuelve a ser insustituible aquí: o corrobora los prejuicios o cambia de plano la percepción.
“He salido de noche y caminado por las calles de La Habana Vieja. Incluso cuando está oscuro y estás solo te sientes muy seguro. No me he sentido incómoda ni preocupada por mi seguridad en todo el tiempo que he estado aquí”, me comenta Xiomara.
Otra joven viajera que voló de Colorado a Miami y de ahí a la capital cubana, dijo conocer la advertencia de viaje a Cuba y confesó que “aquí me siento de noche y sola más segura que en Denver. Los extraños en la calle nos ayudan a encontrar el camino cuando nos perdemos, o nos indican dónde hay buena comida, o tragos”.
En marzo último, cuando el Departamento de Estado extendió la advertencia nivel 3 para viajes a Cuba, la gran mayoría de encuestados (más del 99%) en un sondeo a estadounidenses que viajaron a la Isla dijeron haberse sentido “seguros” o “muy seguros”.
Pat, Jacky, Xiomara, Pedro y Michelle, entre otros, se unieron a ellos mientras caminaban esta semana por las calles de La Habana Vieja en un día gris de llovizna intermitente. Quizá por eso, por la llovizna y la falta de sol, estaba un poco apagada la ciudad vieja, aunque no del todo.
Michelle, canadiense, coincidió con otros al decirme que sí, hay ruido en La Habana, el más notable el de la construcción, “pero si vas a Toronto lo tendrás diez veces peor. Créeme”.
Michelle no conocía las advertencias del gobierno de Canadá válidas aún a mediados de mayo, entre ellas la que recomienda a mujeres embarazadas o en plan de quedar embarazadas no viajar a Cuba. Pero aún luego de saberlo asegura: “Voy a volver”, como muchos de su familia, francocanadienses, que viven en el norte de Ontario.
Para mayo, ninguna de las actualizaciones epidemiológicas de la Organización Panamericana de la Salud menciona a Cuba pero sí a otros países del hemisferio, incluido Canadá en el caso del sarampión.
Kevin, de Carolina del Norte, que caminaba con su esposa cerca de la Plaza de Armas, piensa como Michelle. “Sí, hay ruido, de la construcción”. “¿Qué otro sonido le llama la atención?”, le pregunto. “La música. La música se escucha más alto que el ruido”.
Igual siente Xiomara –“la música es bella”-, pero Michelle –“la música está a dondequiera que vas”- percibe algo más y trata de explicarse buscando las palabras: “Aquí, siento que gran parte de todo es como… como si tuviéramos culturas similares”.
Leonel, con varios años de experiencia en el negocio de la hostelería en La Habana Vieja, afirma que sí, se siente la baja en la afluencia de estadounidenses. “Algunos de los que llegan cuentan que les han dicho que es peligroso venir”, dice.
Puede estar funcionando la smear campaign de la administración Trump, el intento de convertir otra vez a Cuba en isla “prohibida” o “extraña”, de controlar dónde va el desembolso monetario de los estadounidenses.
La pregunta es hasta cuándo. Dónde consumen y gastan su dinero aquí cae en un área bastante nebulosa. Tampoco es que puedan Trump y los Departamentos del Tesoro, Estado o Comercio controlar dónde gastan sus ingresos los propietarios privados, esos que pretenden sean los únicos receptores de los dólares que traen a este país los ciudadanos de EE.UU.
Una campaña que advierte que Cuba no es segura. Viajeros estadounidenses que caminan tranquilamente por La Habana y confiesan sentirse muy seguros. “Todo va más allá de la política”. “Me gusta” (Cuba). “Se trata de usar el sentido común”… Un gobierno que dice una cosa, y viajeros que una vez aquí, y de regreso allá, piensan y dicen otra. Y los barcos que siguen llegando.
Tours guiados en bicicleta, una alternativa que escogen muchos turistas que buscan mayor movilidad e independencia. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Cuba recibió en 2017 más de un millón de viajeros procedentes de EE.UU: más de 619 mil eran estadounidenses y 453 905 eran residentes cubanos en ese país. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Los viajeros en La Habana escogen hoy entre el alojamiento en hoteles y en hostales o casas particulares. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
También en el transporte son diversas las alternativas que buscan los turistas. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Las playas siguen siendo uno de los principales atributos del destino Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
En La Habana hoy son más los restaurantes y cafés al aire libre. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
MSC añadirá el puerto de Miami a los cruceros del MSC Armonia por Cuba y el Caribe. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En video, turistas opinan

Impacto de la fusión entre tecnología y producción

CELAG

Introducción

El mundo atraviesa una importante transformación tecnológica. Los desarrollos de los últimos años en distintas áreas de la ciencia fueron exponenciales y generaron saltos de calidad en materia productiva. Los avances técnicos no se detienen y las potencias maduras desembolsan importantes cantidades de recursos para liderar la innovación y seguir siendo protagonistas de los sistemas productivos durante las próximas décadas.

Estados Unidos y los países más pujantes de Europa occidental son algunas de las economías que encabezan estos cambios técnicos. China es otro de los países en donde se realizan fuertes apuestas de capital y se instrumentan estrategias de negocios que potencian el desarrollo de productos disruptivos de alcance global.

Uno de los principales objetivos de estos países, para los próximos años, es fusionar el mundo digital con productos de la economía real. La Internet de las Cosas podría convertirse en una de las ramas de mayor dinamismo, cuando equipos como heladeras y otros artefactos eléctricos del hogar estén conectados de forma permanente (en tiempo real) con los usuarios, e incluso tomarán decisiones independientes en base a las preferencias de las personas.

Hasta hace unos años parecía una idea de ciencia ficción pensar en una heladera que, sin la intervención de un ser humano, enviase al supermercado un pedido de compra de carne, leche y frutas a medida que se vacía. Pero hoy es cuestión de tiempo para que este tipo de productos que combinan la inteligencia artificial, la ciencia de datos y la telecomunicación, entre otras ramas innovadoras, se lancen al mercado.

¿Qué es la Internet de las Cosas?

La Cepal realizó, recientemente, un trabajo valioso para sumergirse en esta nueva área que cambiará la producción a nivel global. En su documento “Algoritmos, datos y políticas. La redefinición del mundo digital” describe la Internet de las Cosas como sigue:

La tecnología conecta una red de elementos físicos equipados con componentes electrónicos, sensores y actuadores, con software, que permite capturar, filtrar e intercambiar datos sobre sí mismos y su entorno a fin de generar información y conocimientos prácticos que se traduzcan en inteligencia para la toma de decisiones y la asignación de recursos mediante el uso de aplicaciones de segunda línea, es decir back-end. (Cepal 2018, pp. 25)

En palabras sencillas, puede pensarse como la tecnología que pretende incorporar a los electrodomésticos y otros productos de consumo masivo, sensores y software con los cuales se procesa información y se toman decisiones automatizadas que permiten a los usuarios olvidarse de realizar tareas repetitivas.

Pero es mucho más que eso. La tecnología aplicada a todos los productos físicos que rodean al ser humano resulta muy poderosa por la posibilidad de tomar decisiones en tiempo real en base a los datos y los patrones que se van obteniendo a través de los sensores.

Esto pone en debate elementos éticos fundamentales para la sociedad. Una cosa es medir si hay suficiente alimento en una heladera y otra bien distinta es medir el estado de ánimo de las personas para incrementar la productividad de una fábrica.

En China, por caso, empezó a controlarse la actividad cerebral de algunos trabajadores en las plantas fabriles de montaje. Esto permite conocer en detalle el rendimiento que tendrá el individuo a lo largo de una jornada y sacarlo de la línea de producción en caso que un algoritmo genere una alerta.

Una investigación del South China Morning Post, en el que se analizó el uso de la tecnología en las plantas de la Red Eléctrica de Zhejiang, lo grafica a la perfección a partir de las palabras de uno directivos de la empresa: “cuando el sistema manda una alerta, el jefe le pide al trabajador que se tome el día libre o realice una tarea menos estresante. Algunos trabajos requieren alta concentración. No puede haber ningún error”.

La anécdota muestra cabalmente que no sólo están cambiando de forma radical los productos que consume la sociedad sino cómo los produce.

¿Cuáles son las empresas que lideran estas transformaciones?

Las empresas que en la actualidad protagonizan la introducción de lo digital en el mundo físico son las mismas que en las últimas dos décadas se establecieron como grandes firmas de tecnología de software con ventas globales.

Se trata de compañías que basaron sus negocios en el uso intensivo de datos de los usuarios y buscan ampliar sus servicios innovando en el mundo de la Internet de las Cosas. Las publicidades de Amazon o de Google sobre asistentes con inteligencia artificial que hacer tareas del hogar no son extrañas para nadie y reflejan el patrón del negocio.

Estas firmas consiguieron acumular una enorme cantidad de capital que actualmente les permite presupuestos gigantes para investigación y desarrollo, en donde una prioridad es avanzar en la fusión de lo digital con lo físico.

El valor de mercado de las grandes multinacionales tecnológicas excede la imaginación. La Cepal registró que la capitalización de Apple a febrero de 2018 era de 910.000 millones de dólares, mientras que la de Google (Alphabet) era de 800.000 millones, la de Amazon (702.000 millones), Microsoft (699.000 millones), Facebook (522.000 millones), Tencent (520.000 millones), y Alibaba (479.000 millones).

La diversificación de estas empresas resulta notable. El cuadro que sigue da un panorama para entender las unidades de negocio de estas multinacionales:

¿Qué rol puede jugar Latinoamérica?

La existencia de estas grandes empresas de la tecnología no implica que los espacios para participar de la transformación tecnológica se encuentren cerrados. Los cambios se dan a pasos acelerados y, si bien existen economías que llevan la delantera en materia de innovación, los países de América Latina no deben tirar la toalla y limitarse a tener un rol pasivo en esta nueva revolución de los sistemas productivos.

La Cepal muestra optimismo sobre este punto y asegura que la región tiene la oportunidad real de posicionarse como proveedor de las nuevas tecnologías. La región está mejor preparada para esta revolución tecnológica que lo que estuvo en revoluciones previas, en las que importaba tecnologías maduras con estructuras de mercado totalmente consolidadas. (Cepal 2018, pp. 10).

Esto se debe a que los avances en materia de la formación de capital humano en tecnologías digitales, incluso las más avanzadas, son importantes en la región. Otro de los elementos que abre oportunidades es el avance en materia de conectividad, en particular, mediante el uso de redes de 3G y 4G.

La región, según los especialistas de la Cepal, debe aumentar su compromiso con el desarrollo de las tecnologías, incluso las avanzadas, y participar en el debate técnico y político sobre los nuevos estándares y modelos de negocios que están redefiniendo el patrón de desarrollo.

El debate sobre el desarrollo latinoamericano no puede dejar de lado la necesidad de instalar a la región como un proveedor de tecnología global. Esto requiere avanzar, también, en una discusión impostergable sobre las políticas de la seguridad y la privacidad de los datos, y los aspectos políticos y éticos en su utilización.

Federico Kucher, investigador CELAG.