Fidel


"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." Fidel Castro Ruz

martes, 8 de mayo de 2018

La CEPAL es una voz auténticamente latinoamericana y caribeña

Por: Alicia Bárcenas Ibarra
En este artículo: América Latina y el Caribe, CEPAL, Cooperación, Economía
8 mayo 2018 | +
Alicia Barcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), interviene en la inauguración del XXXVII período de sesiones de la CEPAL, con sede en el Palacio de Convenciones en La Habana, el 8 de mayo de 2018. ACN FOTO/Abel PADRÓN PADILLA/ogm
Discurso de apertura de Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, en la ceremonia de inauguración del trigésimo séptimo período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
Excelentísimo señor Miguel Díaz-Canel, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba,
Querido Secretario General de las Naciones Unidas, Sr. António Guterres,
Francisco Guzmán Ortiz, Jefe de la Oficina de la Presidencia de los Estados Unidos Mexicanos,
Señoras y señores miembros del Consejo de Ministros de Cuba,
Estimadas y estimados delegados de los Estados miembros de
la CEPAL,
Estimadas autoridades nacionales, en particular a los Ministros Bruno Rodriguez y Rodrigo Malmierca y sus equipos de trabajo,
Señoras y señores miembros del Cuerpo Diplomático,
Querida Consuelo Vidal, Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Cuba,
Representantes de organismos internacionales y colegas del sistema de las Naciones Unidas y de la CEPAL,
Estimados representantes de las organizaciones de la sociedad civil,
Queridos ex Secretarios Ejecutivos de la CEPAL: Enrique Iglesias, Gert Rosenthal, José Antonio Ocampo y José Luis Machinea,
Amigas y amigos, quisiera en primer lugar extender a usted, Sr. Presidente Miguel Díaz-Canel, mi profundo agradecimiento ante la hospitalidad y colaboración con las que Cuba, su Gobierno y su pueblo, han acogido este trigésimo séptimo período de sesiones de la CEPAL y la conmemoración de los 70 años de nuestra institución.
Nos honra estar en Cuba junto a este pueblo noble que ha labrado su propio y original destino.
Nos compromete su presencia, conscientes de las enormes responsabilidades que tan recientemente depositara sobre usted la Asamblea del Poder Popular como nuevo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Querido António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, su presencia me emociona profundamente, significa mucho para nuestra región de América Latina y el Caribe y es testimonio del compromiso de nuestra organización con sus Estados Miembros.
Quiero también expresar nuestra gratitud ante el apoyo, liderazgo y colaboración que el Gobierno mexicano brindó durante estos dos años en los que ejerció la presidencia de la CEPAL. Periodo en el que destacó la creación del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre Desarrollo Sostenible.
Amigas y amigos, hoy seremos testigos del traspaso de México a Cuba en la presidencia de la CEPAL.
Esta circunstancia, trae a la memoria otros significativos hitos que han tenido a Cuba, México y nuestra región, como protagonistas.
Fue México el primero de los países de nuestra América que conoció en 1875, la mirada curiosa y la inteligencia inusual de José Martí que contaba entonces con solo 22 años. Allí estrenó su vocación periodística y desplegó sus cualidades literarias. De esa experiencia mexicana también se alimentó esa voz vigente de aquel a quién Fidel Castro llamaba el autor intelectual del asalto al Moncada.
Hoy vale la pena recordar alguna de sus reflexiones y cito: “El verdadero hombre (o mujer) no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber”.
La CEPAL es una voz auténticamente latinoamericana y caribeña, su historia institucional se entrecruza con los vaivenes de la historia de nuestro continente. Nuestra labor ha sido brindar a los Gobiernos y pueblos de la región, desde el respeto a su autonomía soberana, el apoyo pertinente, oportuno, riguroso y comprometido para edificar un proyecto de desarrollo con horizonte claro: igualar para crecer y crecer para igualar.
El caso de nuestra cooperación con Cuba es singular como lo analizamos ayer en el día nacional. En particular, la confianza concedida a la CEPAL para acompañar y apoyar la implementación de los lineamientos de la actualización del modelo económico que puso en marcha Raúl Castro en 2011.
Este país que hoy nos acoge, y esjusto subrayarlo, ensaya caminos propios plantado cara a los  brutales costos humanos que ha supuesto, durante más de 50 años, la imposición de un bloqueo injusto. Bloqueo ha costado al pueblo cubano mas de 130,000 millones de dólares a precios corrientes y que ha dejado una huella indeleble en su estructura económica. Un 80% de la población cubana ha vivido toda su vida bajo el bloqueo.
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Sr. Presidente, este período de sesiones es la reunión intergubernamental más importante de la CEPAL. Llegamos aquí a rendir cuentas, ante ustedes, del trabajo realizado, presentaremos nuestro informe de actividades, y los países que presiden los órganos subsidiarios de estadísticas, mujer, población, ciencia y tecnología, desarrollo social, planificación, el comité de cooperación Sur-Sur y el Comité de Cooperación de El Caribe presentarán sus informes. Compartiremos los resultados de la segunda reunión del Foro de los Países de América Latina y el Caribe para el Desarrollo Sostenible, el mecanismo regional para el seguimiento de la Agenda 2030, celebrada apenas hace dos semanas en la sede de la CEPAL en Santiago con la extensa participación de los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado.
Junto con nuestros ex Secretarios Ejecutivos, visitaremos las estaciones de la rica historia de estas siete décadas de la organización al servicio del desarrollo de los países de la región.
Revisaremos los nuevos escenarios que plantea la cooperación Sur-Sur en el contexto de una necesaria redefinición de la cooperación internacional, más aún para una región en transición como la nuestra que dentro de su heterogeneidad, es hoy calificada como de renta media.
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A partir de 2010, la CEPAL ha posicionado a la igualdad como un valor fundamental del desarrollo y como un principio ético irreductible y en sincronía con la creciente relevancia del tema en las demandas ciudadanas.
Hemos dicho que la igualdad está en el centro del desarrollo porque provee a las políticas de un fundamento último centrado en un enfoque de derechos y una vocación humanista que recoge la herencia más preciada de la modernidad. Es también una condición propicia para avanzar hacia un modelo de desarrollo centrado en el cierre de brechas estructurales y en la convergencia tecnológica que permita avanzar hacia mayores niveles de productividad con sostenibilidad económica y ambiental, de cara a las futuras generaciones.
Hoy damos un paso más con propuestas de política expresadas en el documento La ineficiencia de la desigualdad.
En él afirmamos que la desigualdad no solo es injusta sino que es ineficiente e insostenible. ¿Por qué afirmamos que la desigualdad es ineficiente? Porque genera y sustenta instituciones que no promueven la productividad ni la innovación, al premiar o castigar la pertenencia de clase, etnia, o género; y porque genera una cultura de privilegio que refuerza estas desigualdades, las incorpora a las relaciones sociales como algo aceptable y natural y las reproduce en el tiempo.
Por otro lado, la discriminación cierra oportunidades que también representan trayectorias de aprendizaje y de innovación favorables a la productividad. La discriminación de las mujeres es un ejemplo de ello, aunque no el único. El techo de vidrio que restringe el avance de muchas mujeres en sus carreras es, también, un techo a la productividad.
Hoy en nuestro continente la pobreza tiene aún rostro de mujer. Un tercio de las mujeres latinoamericanas no logra generar ingresos y son económicamente dependientes. Y cuando lo generan tienen un salario significativamente menor respecto al hombre en iguales características y años de escolaridad.
Los costos de las instituciones excluyentes son muchos. Reparemos en las enormes pérdidas de productividad potencial que devienen de la desigualdad de acceso a la educación, que ocurren en una generación y que se transmiten inter-generacionalmente. Eso es especialmente grave en el contexto de la revolución tecnológica en donde las capacidades de absorber el progreso técnico endógenamente serán imprescindibles para competir y generar empleos.
Nuestra endémica heterogeneidad estructural es la fábrica de la desigualdad que hunde sus raíces en la cultura del privilegio, y emerge justamente de la conjunción de estructuras poco diversificadas y de baja intensidad en conocimientos con instituciones poco eficientes.
Proponemos una senda para transitar de la cultura del privilegio a la cultura de la igualdad porque la cultura del privilegio naturaliza jerarquías sociales y culturales y el consiguiente acceso al capital productivo simbólico o material.
Junto con las urgentes tareas asociadas al crecimiento y a la diversificación productiva con innovación, los países de la región deben expandir sus espacios fiscales para sostener su capacidad de financiamiento de las políticas sociales para proteger a sus ciudadanos en el contexto de las profundas transformaciones del mundo del trabajo, la transición demográfica y la intensificación de las migraciones. Apostamos a un nuevo régimen de bienestar que debería fundamentarse en unas finanzas públicas que transiten desde el actual rol de manejo de crisis hacia uno que este orientado al desarrollo: sistemas tributarios progresivos y suficientes, incremento en la inversión pública y de gasto social para la universalización de bienes públicos. Precisamo, a estos efectos, de una macroeconomía para el desarrollo, que busca preservar la estabilidad real y la estabilidad financiera mediante políticas contracíclicas que protejan el papel dinamizador de la inversión pública.
Sae requiere también una decidida lucha contra la corrupción tanto en la esfera pública como privada. Urge el establecimiento de mecanismos que permitan una mayor fiscalización de parte de la ciudadanía del destino, cuantía y eficiencia del gasto público.  Si pagar impuestos es un deber, fiscalizar el gasto público es un derecho fundamental. Y por cierto, es necesario retomar los intensos debates realizados en la 3ª. Conferencia Internacional del Financiamiento para el Desarrollo que buscaban establecer reglas fiscales globales para erradicar la transnacionalización de la evasión y elusión tributarias y acabar con el esquema de privilegios fiscales globalizados .
Queridos amigos, el incremento de las tasas de inversión continúa siendo una tarea pendiente en América Latina y el Caribe. En particular, los niveles de la formación bruta de capital fijo en la región se ha situado por debajo de los niveles registrados en otras regiones del mundo desarrollado y en desarrollo. Mientras que en América Latina se han ubicado, en promedio, en torno al 20% del PIB en las dos últimas décadas, en Asia Oriental han alcanzado niveles en torno al 26% – 28% del PIB. Ya no podemos ignorarlo, La brecha en crecimiento entre estas dos regiones se encuentra estrechamente ligada a esta brecha en materia de inversión.
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Amigas y amigos, al iniciar una nueva década de vida, la CEPAL tiene plena conciencia de las complejas transformaciones que seguirán afectando a nuestra región y al mundo.
Para enfrentarlas por la vía del multilateralismo, el Secretario General, Antonio Guterres ha propuesto tres procesos de reformas que lleva adelante nuestro Secretario General: la administrativa, la del pilar de desarrollo y la reforma al sistema de Paz y Seguridad. Las tres entrecruzadas por la urgente necesidad de ser más asertivos, más efectivos y trabajar coordinadamente al servicio de los países. Se trata de estar más preparados para apoyar a los países a implementar la Agenda 2030 que constituye una inversión fundamental para anticipar y prevenir conflictos y para cerrar asimetrías globales.
Para encarar desafíos de la magnitud del cambio climático.
La CEPAL refuerza hoy su convicción y su compromiso por proponer agendas que hagan una lectura precisa, basada en evidencia y datos.
Que repare con atención en el complejo presente que encaramos.
Cierto que tenemos mejores perspectivas de crecimiento global, con mayor sincronía pero con preocupantes contingencias e incertidumbres.
Estamos alertas ante los alcances de una eventual confrontación comercial entre los principales actores económicos globales aunado al retorno de políticas más proteccionistas.
Vemos con inquietud el despliegue veloz de una revolución tecnológica frente a la cual nos cuesta mantener el ritmo mientras dibuja potenciales amenazas al futuro del trabajo.
La CEPAL ha proyectado para este año una moderada recuperación para las economías latinoamericanas y caribeñas, con un crecimiento del 2,2%. Si bien el comercio repunta levemente a un 4% con mejores precios de las materias primas, nuestra integración regional se devela aún muy insuficiente y ante el contexto global es más urgente y necesaria que nunca.
No obstante, debemos repetir una afirmación dolorosa e indignante: sin ser la más pobre, América Latina y el Caribe continúa siendo la región más desigual del mundo. Toda nuestra singular riqueza en recursos naturales y en capacidades humanas sigue sin traducirse en una vida digna para la mayoría de nuestros habitantes.
En 2017, más de 187 millones de personas aún seguían viviendo en la pobreza y 62 millones vivían en la pobreza extrema. Estas cifras son una señal de atención en torno al cumplimiento del Objetivo 1 referido a poner fin a la pobreza en todas sus formas.
Proponemos un gran impulso ambiental que propicie políticas industriales y tecnológicas que desplieguen el abanico de actividades productivas bajas en carbono como el caso de la energía renovable.
Proponemos mayor integración con industrias que nos conecten, que nos enlacen por la vía de cadenas productivas y estimulen el crecimiento.
Proponemos una nueva generación de políticas fiscales con instituciones renovadas que abran espacios para actuar en el campo social y asegurar que nadie se quede atrás.
La región debe superar un estilo de desarrollo que se expresa en ineficiencias ambientales y que está expuesta al impacto creciente del cambio climático.
No hay que buscar muy lejos la evidencia, los eventos catastróficos recientes lo exhiben con claridad. América Latina y el Caribe es especialmente sensible a los efectos del cambio climático, y a los desastres naturales y muy expuesta a la frecuencia de tormentas.
Mención especial merecen los países de El Caribe.
La magnitud histórica de los huracanes Irma y María del año pasado subrayan su alta vulnerabilidad. Aunado a su alto nivel de endeudamiento y la urgencia de encontrar vías de integración.
Los costos económicos del cambio climático en América Latina y el Caribe en 40 años, calculados de ahora al 2050, se sitúan entre el 1,5% y el 5% del PIB regional, en alguanas naciones caribeñas este calculo alcanza hasta el 10%. Sus impactos no son lineales, se presentan de forma heterogénea en las distintas regiones y períodos y afectan de manera distinta a diferentes grupos, especialmente a los ya marginalizados.
Por todo ello resulta apremiante que la agenda civilizatoria que entraña la Agenda 2030 tenga a la igualdad en el centro, con una identidad y domicilio en América Latina y el Caribe.
Que desde nuestra historia, desde nuestra rica diversidad, desde nuestras esperanzas compartidas, y desafíos comunes, le demos rostro propio, instituciones nuestras, y le imprimamos las urgencias que nuestra realidad reclama.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible perfila un camino para poner en marcha una nueva generación de políticas y avanzar hacia un nuevo estilo de desarrollo que permita alcanzar un círculo virtuoso de crecimiento, igualdad y sostenibilidad para las generaciones presentes y futuras.
Señor Presidente, estimado Secretario General
Agradezco todas las muestras de afecto y reconocimiento institucional por nuestro 70 aniversario, las recibo en compañía de Enrique Iglesias, Gert Rosenthal, José Antonio Ocampo y José Luis Machinea a quienes deseo reconocer por su liderazgo y acertada conducción de la CEPAL en las últimas cuatro décadas.
A cada uno nos ha tocado enfrentar complejos momentos, pero estoy seguro que todos estaremos de acuerdo en que liderar la CEPAL ha sido el mayor honor que nos ha deparado la vida.
Desde esta singular posición, con miradas diversas pero idéntico compromiso hemos podido contribuir a fincar los cimientos de un mañana donde todos y todas podamos al fin recitar, ya no como aspiración inalcanzable sino como realidad tangible los versos del entrañable Nicolás Guillen, aquellos que decían con sabiduría y sencillez:
Tengo, vamos a ver,
que ya aprendí a leer,
a contar,
tengo que ya aprendí a escribir
y a pensar
y a reir.
Tengo que ya tengo
donde trabajar
y ganar
lo que me tengo que comer.
Tengo, vamos a ver,
tengo lo que tenía que tener.

Muchas gracias.

Discurso del Presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel en la CEPAL (VIDEO)

La desigualdad es ineficiente, ya que constituye un obstáculo al crecimiento, el desarrollo y la sostenibilidad

En el marco de su 37⁰ período de sesiones que se realiza en Cuba, la CEPAL dará a conocer un nuevo documento institucional con su propuesta de desarrollo para los países de América Latina y el Caribe.

    Las brechas y rezagos sociales que sufren hoy los países de América Latina y el Caribe tienen un impacto negativo en la productividad, la fiscalidad, la sostenibilidad ambiental y la mayor o menor penetración de la sociedad del conocimiento. Dicho de otra manera, la desigualdad es ineficiente, es un obstáculo al crecimiento, el desarrollo y la sostenibilidad, señala la CEPAL en un nuevo documento institucional que dará a conocer durante su trigésimo séptimo período de sesiones.
    El estudio titulado La ineficiencia de la desigualdad enfatiza que las políticas en favor de la igualdad no solo producen efectos positivos en términos de bienestar social, sino que también contribuyen a generar un sistema económico más favorable para el aprendizaje, la innovación, el aumento de la productividad y la protección ambiental.
    En el documento, que será presentado oficialmente a los países miembros y asociados de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en el marco de su reunión bienal más importante -que se desarrollará en La Habana, Cuba, del 7 al 11 de mayo- el organismo insiste en que es necesario avanzar hacia un nuevo estilo de desarrollo que permita alcanzar un círculo virtuoso entre crecimiento, igualdad y sostenibilidad para las generaciones presentes y futuras, sin dejar a nadie atrás, tal como lo promueve la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobados por las Naciones Unidas en 2015.
    Desde 2010 la CEPAL ha posicionado a la igualdad como un valor fundamental y un principio ético irreductible basado en un enfoque de derechos, poniéndola al centro del desarrollo, en sincronía con la creciente relevancia del tema en las demandas ciudadanas y el debate de políticas. Así lo demuestran los documentos institucionalespresentados en las cuatro reuniones anteriores: La hora de la igualdad: brechas por cerrar, caminos por abrir (2010), Cambio estructural para la igualdad: una visión integrada del desarrollo (2012), Pactos para la igualdad: hacia un futuro sostenible(2014) y Horizontes 2030: la igualdad en el centro del desarrollo sostenible (2016).
    Ahora, con La ineficiencia de la desigualdad, la comisión regional de las Naciones Unidas reafirma que la región necesita apostar por un gran impulso ambiental como eje estratégico de la política industrial y tecnológica, la creación de bienes y servicios públicos, la transición hacia territorios y ciudades menos segregadas, el avance hacia la economía digital y el cambio en la matriz energética.
    “La economía política de sociedades altamente desiguales y la cultura del privilegio son obstáculos para avanzar en un desarrollo con igualdad. La región ha heredado los vestigios coloniales de una cultura del privilegio que naturaliza las jerarquías sociales y las enormes asimetrías de acceso a los frutos del progreso, la deliberación política y los activos productivos. Debemos consolidar una cultura de igualdad de derechos que está en las antípodas de la cultura del privilegio”, señala Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, en el prólogo del documento.
    La igualdad, la productividad y la democracia son bienes complementarios estratégicos (y no substitutos), más aún en un mundo bajo fuertes tensiones económicas, políticas y ambientales, como el actual, recalca la alta funcionaria de las Naciones Unidas.
    El documento indica que la igualdad es eficiente porque genera instituciones inclusivas y una cultura que premia la innovación y el esfuerzo, y no la clase social, la etnia, el género ni las conexiones políticas de los actores económicos. Además, permite el acceso a las capacidades y oportunidades en las mismas condiciones, en un contexto de revolución tecnológica; fortalece las democracias, que son las que proveen más de los bienes públicos y externalidades positivas que demandan el cambio técnico, la estabilidad económica y política, y el cuidado del medio ambiente; y, en la economía global, ayuda a la expansión de la demanda agregada y reduce la intensidad de los conflictos internos y externos al promover el desarrollo.
    En su estudio, la CEPAL presenta cifras e indicadores para mostrar el actual contexto internacional, caracterizado por la desigualdad, la revolución tecnológica, la vulnerabilidad externa, un empleo debilitado e inestabilidad económica producto de un exceso de financiarización.
    Por ejemplo, indica que América Latina y el Caribe es la región más desigual del mundo, con un coeficiente de Gini promedio de 0,5 comparado con 0,45 de África Subsahariana, 0,4 de Asia Oriental y el Pacífico, y 0,3 para los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Además, se estima que la evasión tributaria en la región alcanza al 6,7% de su producto interno bruto (PIB) solo en términos del impuesto a la renta y el impuesto al valor agregado, mientras que en el área social las brechas en el acceso a la educación, el alto porcentaje de maternidad adolescente y la discriminación por condición étnico-racial, continúan perpetuando las desigualdades.
    También existen marcados desequilibrios territoriales entre los distintos niveles socioeconómicos en aspectos como la esperanza de vida, la mortalidad infantil, la tasa de analfabetismo y el acceso a agua al interior de las viviendas, por mencionar algunos. A eso se suma un modelo económico basado en la extracción de recursos naturales, una reducida inversión en infraestructura y de baja calidad, brechas en la obtención de saneamiento, electricidad, internet, así como altos costos por causa de los efectos destructivos de los eventos climatológicos extremos derivados del cambio climático.
    Por eso la CEPAL reafirma que la tarea que tiene la región es avanzar hacia el desarrollo sostenible en sus tres dimensiones: social, económica y ambiental. Para ello es necesario recuperar la inversión e insertar a la región plenamente en la cuarta revolución industrial, teniendo como eje la descarbonización y el desacople entre crecimiento e impacto ambiental. “Avanzar hacia este nuevo estilo de desarrollo requiere el concurso de la macroeconomía para el desarrollo, las políticas sociales que fortalecen la igualdad y las capacidades, y la política industrial y tecnológica en torno al gran impulso ambiental”, señala el organismo.

    Inicia en La Habana XXXVII Período de Sesiones de la CEPAL (+ Live)

    Por: Oscar Figueredo Reinaldo
    En este artículo: América Latina y el Caribe, António Guterres, CEPAL, Cuba, Desarrollo, Economía, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Organización de las Naciones Unidas (ONU)
    8 mayo 2018 | + |
    Alicia Bárcena: Las igualdades tienen que ser el centro de desarrollo

    Con la presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez y el excelentísimo señor António Guterres, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) quedó inaugurado en La Habana el XXXVII Período de Sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

    El cónclave es la reunión bienal más importante de este organismo de las Naciones Unidas, cuyo mandato es contribuir al desarrollo económico, social y ambiental de la región.
    El encuentro inaugural contó con la actuación especial de la compañía cubana de teatro infantil, La Colmenita, embajadora de buena voluntad de la UNICEF.
    El evento reúne a representantes de los 46 países miembros y 13 miembros asociados de la CEPAL. Asisten además más de 25 ministros, viceministros y otras altas autoridades de más de 20 países de las carteras de Relaciones Exteriores, Energía, Minería, Obras Públicas, Medio Ambiente, Comercio, Desarrollo Social, de la Mujer, Educación, Economía, Finanzas, Producción, Tecnologías de la Información, Salud y Planificación, entre otras.
    Durante el Día Nacional, organizado por el gobierno cubano para analizar la contribución de la CEPAL al pensamiento económico y social de América Latina y el Caribe, Alicia Bárcena valoró los progresos realizados por Cuba en la implementación de la Agenda 2030 y su compromiso con un enfoque integral en materia de desarrollo.
    “La CEPAL, así como el Gobierno de Cuba, han coincidido en señalar en numerosas oportunidades la importancia de un enfoque integral en materia de desarrollo, es decir, un desarrollo en el que avance la economía, con progreso social y respeto al ambiente, lo que da lugar al desarrollo sostenible”, afirmó la máxima representante de la Comisión regional.
    En su intervención, la alta funcionaria de las Naciones Unidas destacó la relación histórica entre la CEPAL y Cuba, en la que ha prevalecido el respeto y la confianza mutuos.
    Añadió que, hace diez años, la CEPAL inició una senda de reflexión que puso la igualdad en el centro de la agenda del desarrollo, con propuestas para un cambio estructural progresivo.
    “Hoy mantenemos nuestra convicción de que América Latina y el Caribe debe continuar en la ruta hacia la igualdad”, señaló Alicia Bárcena.
    El Día Nacional fue inaugurado por Rodrigo Malmierca, Ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba, quien afirmó que el trigésimo séptimo período de sesiones de la CEPAL tiene una singular relevancia por la pertinencia de los temas que se abordarán, por su rol en el desarrollo de América Latina y el Caribe y por la coincidencia del 70⁰ aniversario del organismo regional.



    Alicia Bárcena: Las igualdades tienen que ser el centro de desarrollo

    Al intervenir en la sesión inaugural del XXXVII Período de Sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la organización, agradeció a Cuba por acoger la reunión intergubernamental. “Nos honra estar en Cuba, este pueblo noble que ha trazado su destino. Nos compromete su presencia señor presidente Díaz-Canel”, subrayó.
    En sus palabras de apertura, Bárcena elogió también al gobierno mexicano por su labor al frente del organismo regional.
    “Felicito a Enrique Peña Nieto, pues en su período se creó el Foro para los países de América Latina y el Caribe. Hoy seremos testigos del traspaso a Cuba de la presidencia pro-tempore, países unidos no solo por la cultura sino también por la historia. Recordemos que México fue el primer país que conoció la mirada curiosa de José Martí donde inició su labor periodística”, apuntó.
    Más adelante Bárcena destacó que la CEPAL es una voz auténtica en la región latinoamericana y caribeña. “Nuestra labor ha sido y seguirá siendo brindar a los gobiernos, desde el respeto de la autonomía soberana, el apoyo pertinente y oportuno para edificar un proyecto de desarrollo claro, bajo el principio de igualdad para crecer y crecer para igualdad”.
    Sobre la relación de cooperación con la Mayor de las Antillas, la alta funcionaria de las Naciones Unidas refirió que Cuba encara caminos propios con la actualización de su modelo económico a pesar de las afectaciones provocadas por el bloqueo, los cuales son acompañados por la CEPAL. “Sabemos que este bloqueo económico le cuesta a este país ya más de 130 mil millones de dólares y que ha dejado una huella indeleble en la economía cubana”.
    En otro momento de su alocución, la Secretaria Ejecutiva de la organización subrayó que esta es la reunión más importante de la CEPAL, “porque aquí venimos a rendir cuentas y a recibir las orientaciones y sus críticas. Venimos para que los países que presiden nuestros órganos subsidiarios presentaran sus estadísticas”.
    “Evaluaremos los desafíos que nos imponen los nuevos escenarios de la cooperación sur-sur. La igualdad es un principio irreductible. Las igualdades tienen que ser el centro de desarrollo porque tiene un enfoque de derecho con una visión humanista. Este es una condición propicia para avanzar en el cierre de las brechas pensando en las futuras generaciones”, agregó.
    Al comentar sobre el tema central de la cita “La ineficiencia de la desigualdad”, insistió que esta no solo es injusta, sino ineficiente e insostenible, porque desde el punto de vista económico no promueve la productividad y la innovación.
    “En nuestro continente la pobreza tiene rostro de mujer. Las féminas no logran generar ingresos y son económicamente dependientes”, comentó.
    Otro de los temas abordados por la funcionaria fue la insuficiente tasa de inversión en la región y la lucha contra la corrupción, retos fundamentales para avanzar en la agenda 20-30 de Naciones Unidas.
    “Estamos alertas a confrontaciones comerciales entre los agentes económicos internacionales que aplican políticas proteccionistas. La CEPAL se propone crecer 2.2 %, pero para ello debemos apostar por una mayor cooperación e integración regional pues nuestra región sin ser la más pobre sigue siendo la más desigual”.
    “La agenda 20-30 perfila el camino para poner en marcha nuevas políticas de desarrollo, se lo debemos a las generaciones presentes y futuras”, concluyó.

    Secretario General de la ONU: Necesitamos una globalización equitativa

    António Guterres, secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), interviene en la ceremonia de inauguración del XXXVII período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Foto Abel Padrón/ ACN.
    Al tomar la palabra, el excelentísimo señor António Guterres, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ponderó la labor de México durante su presidencia de la CEPAL y destacó el papel de la organización como paladín progresista y de justicia social en la economía mundial.
    “La comisión ha desempeñado un papel precursor en las políticas de integración de las políticas económicas, sociales, y medioambiental para el desarrollo. La CEPAL ha promovido con constancia y valentía una visión del desarrollo que considera a la igualdad como motor impulsor del crecimiento”.
    “Ha mantenido siempre la atención de la igualdad de derecho, sobre la base de investigaciones sólidas que vinculan las prioridades nacionales y regionales. Este foro ha impulsado una globalización equitativa para logra un desarrollo sostenible”, precisó.
    Guterres valoró que esta visión es más necesaria que nunca antes “ante los desafíos que tiene nuestro mundo. La globalización ha reportado beneficios pero muchas personas han quedado atrás, tal es el caso de la desigualdad de las mujeres y el desempleo de los jóvenes”.
    “Nos guste o no el aumento de desigualdad se ha convertido en el rostro de la globalización. Las personas se preguntan qué mundo este donde un puñado de hombres acumula la misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad. En un mundo cada vez más multipolar debemos rehacer el concepto de desarrollo sobre todo en los países en transición y de ingresos bajos. Necesitamos una globalización equitativa”, agregó.
    Guterres subrayó además que la erradicación de la pobreza es y sigue siendo nuestra máxima prioridad.
    “La Agenda 2030 es nuestra hoja de ruta, y sus objetivos y metas son los instrumentos para alcanzar ese fin. El apoyo de la CEPAL es fundamental para ayudar a los países de la región a implementar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Felicito a la región por la presentación de 19 informes nacionales voluntarios que fueron compartidos en los dos foros regionales sobre el desarrollo sostenible”, dijo.
    El excelentísimo señor António Guterres, Secretario General de la ONU, concluyó que la historia de la CEPAL es la historia de la lucha por la justicia económica y social dentro y fuera de la región. “Es una historia que nos recuerda que no debemos rendirnos jamás. Comprometámonos a seguir creando, a seguir trabajando y a seguir luchando por una globalización equitativa que no deje a nadie atrás”, apuntó.

    Miguel Díaz-Canel: Es preciso transformar la cultura de la desigualdad

    Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, clausura la ceremonia de inauguración del XXXVII período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Foto: Abel Padrón/ ACN.
    El Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, tuvo a su cargo las palabras de cierre de la inauguración del trigésimo séptimo período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
    “Nuestro país se honra en acoger esta reunión. La CEPAL ha constituido un referente para el conocimiento económico y social en América Latina y el Caribe y contribuye a situar la equidad en el centro de las políticas de desarrollo”, resaltó.
    El mandatario cubano expresó que es preciso transformar la cultura de la desigualdad asociada al pasado colonial de nuestras naciones que particularmente afecta a los grupos más vulnerables. “Esto tiene relación también al neoliberalismo y políticas que hicieron más profundas las diferencias por el color de la piel o los territorios”, agregó.
    Díaz-Canel rememoró que cuando se creó la CELAC bajo la premisa de lograr la unidad en la diversidad nos comprometimos a alcanzar un mayor desarrollo económico de los pueblos sobre la base de la integralidad y la no discriminación “La proclama de América Latina como zona de paz se hace más que nunca indispensable. No habrá desarrollo sin paz, ni paz ni desarrollo”.
    Destacó que si bien es cierto que la ineficiencia de la desigualdad es el tema central del encuentro, el verdadero objetivo tiene que ser la búsqueda de la igualdad de oportunidades y la reducción de la pobreza.
    “Para reducir la separación de los que tienen y lo que no debemos reducir las brechas entre los que saben y los que no saben, entre el conocimiento y la ignorancia; debemos apoyar el uso de las tecnologías”.
    En otro momento de su intervención, Díaz-Canel expresó que a pesar de las dificultades que enfrenta la economía cubana, muy particularmente por el recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba por casi seis décadas, “seguiremos enfocados en las metas de desarrollo fijadas a fin de preservar , ampliar y profundizar los logros alcanzados”.
    “Trabajamos en la elaboración de un plan nacional de desarrollo económico y social hasta 2030, cuyos ejes estratégicos están entrelazados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, como parte del proceso de actualización del modelo económico y social iniciado en 2011”, apuntó.