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domingo, 16 de noviembre de 2025

Opiniones acerca del papel del Toque , la tasa de cambio y el mercado cambiario en Cuba

Joaquin Benavides Rodriguez

Compañeros y amigos:

Solución:

Que el Banco Central establezca una tasa oficial y que la respalde. Es la única forma, no solo que desaparezca, también de que pueda declararse ilegal.

La única forma de regular legalmente el mercado de divisas es estableciendo por el Banco Central una tasa oficial cada día.

El Toque ha organizado un negocio millonario ilegal en divisas, porque el Banco Central y la Dirección de la economia no han sido capaces de hacerlo, a pesar de que se lleva años advirtiéndoles.

En una economia como la cubana hay pocas cosas más importantes que establecer una tasa oficial de cambio, respaldarla y publicarla todos los días.

Hagamos en esto, y en otras cosas de la economia lo que hay que hacer; démosle la prioridad requerida y podremos avanzar más rápido de lo que algunos piensan en la solucion de los problemas de la economia.

El enemigo se aprovecha de nuestros errores, y debemos aprender a no cometerlos.

Saludos,


Fidel Vascós González

La tasa de cambio única y flotante del dólar es el precio del dólar medido en CUP y se forma como el precio de cualquier producto en base a la relación oferta- demanda. En mi opinión no hay condiciones en la economía cubana hoy para poner a flotar la tasa única del dólar. Las dificultades para ello, son las siguientes:

- los bancos no tienen suficientes dólares para vendérselos libremente en CUP a quienes acudan a comprarlos;
- el BCC ha declarado que tampoco tiene suficientes CUP y son muy caros imprimirlos;
- si se pone esa tasa flotante sería muy superior a 24x1y el CUP sufriría una brutal devaluacion que dispararía la inflación;
- se afectaría gravemente la capacidad de compra de la población, sobre todo los millones de personas vulnerables;
- para evitar esto último habría que incrementar salarios y jubilaciones a la misma tasa de la tasa de cambio del dólar;
- la respuesta productiva y de exportación de las empresas no sería inmediata debido al obsoleto sistema de planificación centralizada de asignación de recursos vigente;
- habría graves consecuencias políticas y sociales en la población.

La única forma que yo veo para iniciar un proceso que en el mediano plazo conduzca a tener una tasa única flotante del dólar es mediante un Programa integral y aplicado paulatinamente y por etapas que abandone la planificación centralizada de asignación de recursos; establezca el mercado como regulador de la economía; libere a las empresas de las trabas que limitan su libertad de gestión para producir, exportar e importar; se facilite la creación de nuevas cooperativas y empresas no estatales; se transformen las empresas estatales y se conviertan en empresas públicas con emisión de acciones donde los trabajadores decidan de manera vinculante el plan de negocios de la empresa, su ejecución y control y elijan a los principales dirigentes empresariales. Comprendo que es muy complejo este Programa pero mientras más lo demore el gobierno en diseñarlo y aplicarlo, peores serán las condiciones para hacerlo.

El gobierno no puede reprimir penalmente el mercado cambiario informal declarándolo ilegal. La solución del mercado cambiario es económica y no penal.

Joaquin Benavides

Vascos, pienso que para prohibir la publicación de la tasa del toque, lo que pienso que tratara de hacer el gobierno, y las autoridades que regulan la prensa, tendrán que publicar la legal que establezca el banco central. Aunque el mercado no actúa en toda la economía, si funciona en el comercio minorista. Alguna referencia tendrá que tener la población, porque el comercio privado no puede operar sin precios de mercado.

El gobierno le abrió fuego al Toque sin un sustituto legal. Y ese tendría que ser las tasas de cambio oficiales publicadas diariamente por el Banco Central, al menos en las oficinas de cambio. Ya está economía no creo que pueda funcionar sin conocer diariamente el valor del peso en relación con las principales monedas internacionales que circulan en el País. No conozco si el Gobierno tiene suficiente liquidez en dólares para abrir ese mercado, pero una vez que ha dado el paso denunciando el Toque, esta obligado a asumirlo. Ha cometido muchos errores pero no creo que haya cometido este sin pensar en las consecuencias. Si fuera ese, lo que no creo,sería suficiente para que el Gobierno de Marrero no pueda sostenerse.
El Programa de Gobierno que ha publicado contempla entre las tareas principales organizar el Mercado cambiario. Y no se puede organizar sin tasa de cambio. Al denunciar la tasa del Toque en la práctica elimino esa referencia para la oficial, lo que obliga al Banco en establecer la oficial y darle respaldo. No tiene otra alternativa. Eso se calcula y deben tener hecho ese cálculo y asegurado el dinero.
Ni siquiera el mercado de los BRICS funcionaria sin tasa de cambio para que las empresas estatales y privadas puedan comerciar a partir del 2026. Eso va a suponer que el mercado comience a operar primeramente en la agricultura pero cada empresa estatal cuando se enfrente a ese mercado de los BRICS tendrá que negociar precios a partir de la tasa oficial del Banco. El Gobierno no tendrá alternativa frente a esa realidad. Para eso será que esta convocado el IX Congreso del Partido en abril. No veo otra alternativa al mercado también del dinero. Y ese mercado se basa en el precio del dinero que es la tasa de cambio. Tendremos que adentrarnos en un periodo de mucho debate, que supondrá, estoy convencido un cambio fundamental en la economía cubana, que nos incorporara a todos en una economía donde el mercado irá estableciendo sus leyes. No veo otra vía para salvar a la Revolución y poder mantener a raya a los americanos. Deben estar esperando que nos equivoquemos. Y no nos podremos equivocar. No tendríamos derecho a ello.
Un abrazo,

Jorge Tomas Barrera

En varias oportunidades he comentado que el primer paso sobre el tema cambiario debe ser darle a cadeca, u otra entidad que se cree, autonomía total sobre el establecimiento de un tipo de cambio flexible, a través del cual se COMPREN divisas a un tipo de cambio que compita inicialmente con el toque. Deberá declararse, y cumplirse, que se venderá solo lo que se compre, y la venta se hará en pequeños lotes subastados de forma pública.

Este mecanismo permitiría que paulatinamente la compra y venta de divisas se haga de forma legal, lo que sin dudas motivará su incremento, y que no se requieran divisas para ponerlo en funcionamiento.

Las tasas de cambio que se definan por esta vía no estarían sujetas a la manipulación que obviamente hoy en día hace el toque, no serían obligatorias para el resto de la economía, pero si pudieran ser un referente para los precios de los productos importados que se comercian por las mipymes.

Julio Carranza

Así es Joaquín, en economía no hay magia y si dejas un espacio vacío alguien lo ocupa. Una tasa oficial y respaldarla!!, si la estableces y no la respaldas es igual que si nada o peor. El abordaje ha de ser integral
Un fuerte abrazo!!


De acuerdo Vascos, pero lo menos importante de lo que expresa Joaquín es lo de la ilegalidad, lo esencial, como el dice, es establecer un mercado cambiario oficial, regularlo y respaldarlo, si eso se hace bien, el mercado ilegal pasaría a ser marginal. Abrazo

Ariel Terrero

La aceptación acrítica del discurso oficial cubano sobre El Toque llevaría a preguntarme: ¿por qué José Jasán Nieves no hace las maletas ahora mismo y vuela a abrir una consultoría financiera en Wall Street? Con la capacidad que las autoridades de Cuba le asignan a ese medio digital para influir y distorsionar el mercado cambiario cubano, el director de El Toque podría especular de lo lindo en la Bolsa de Nueva York, moviendo millones de dólares que le reportarían ganancias diarias cientos de veces más jugosas que el pago que recibe hoy desde Estados Unidos.

Con El Toque y sus mediciones de la tasa de cambio en Cuba asistimos a un fenómeno en que puedo distinguir cinco dimensiones diferentes: la económica, la técnica, la periodística, la política y la ética. Aunque estrechamente interconectadas, conviene separarlas para hilar un análisis sensato.

Lo económico:

Buscar culpas del comportamiento del mercado cambiario informal en la actuación de un medio de prensa aislado resulta, en mi opinión, grotesco, carente de sostén económico alguno. La manipulación de estos mercados en cualquier país requiere de intervenciones demasiado costosas de agentes económicos poderosos—un banco central o un conglomerado financiero global—para conseguir reacciones de las tasas en los mercados, reacciones, además, que suelen durar poco tiempo. Soros miraría con envidia a José Jasán de resultar creíbles las capacidades atribuidas a El Toque.
La devaluación intensiva del humilde peso cubano, y de su fantasmal alter ego digital, el MLC, es la síntesis de una inflación que responde a causas estructurales entre las que se alinean la crisis económica, el desangramiento de las reservas nacionales en moneda dura, el desabastecimiento agudo de los mercados internos, el deterioro del mercado laboral y de los salarios y el cierre del acceso a los mercados crediticios internacionales por la puñetera y sibilina inclusión de Cuba en la lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo.
Ante la complejidad y multicausalidad evidente del conflicto resulta desatinado achacar culpas de la inflación a un agente aislado, sea un medio de prensa o el propio gobierno cubano, como intenta sembrar la matriz ideológica cocinada en el Norte y en la que participa también El Toque.

Lo técnico:

El observatorio financiero que El Toque presenta como joya técnica para hacer mediciones de las tasas de cambio en Cuba es un equipo demasiado pequeño para pulsar con precisión los mercados a todo lo largo del país. Requeriría de un capital tecnológico y profesional equivalente al de una empresa financiera, para medir diariamente los flujos de precios en un entorno comercial minorista y mayorista fragmentado en extremo por las causas enumeradas anteriormente y por la simultánea circulación de varias monedas y la heterogeneidad de actores estatales, privados y cooperativos. Es la opacidad del mercado a la que se han referido los expertos desde hace más de diez años.

Aunque el equipo de El Toque se esfuerza por avalar la metodología que emplea, admite que los datos para sus análisis los extrae de las redes sociales, una fuente poco fiable. No es la medición real de un mercado digitalizado, según confiesa. Tampoco conozco que el sistema de El Toque haya recibido validación o acreditación técnica para proponerse a sí mismo como referencia de algo tan enredado e importante como el mercado cambiario de un país. 

Sin desconocer que se han convertido en referencia ante el déficit de información similar, un simple recorrido y diálogo con los mercados internos enseña diferencias cotidianas entre lo que dice El Toque y la tasa que los vendedores aplican cuando hacen conversiones de moneda con sus consumidores. 

Lo periodístico:

No me caben dudas, sin embargo, del punto periodístico o de comunicación que El Toque supo anotarse: vio un vacío informativo clave y lo ocupó. Se convirtió de esta manera en un medio de comunicación de referencia, legitimando por carambola otros de sus discursos mediáticos y políticos. 

El Banco Central de Cuba (BCC) se ha mostrado incapaz de crear un mercado cambiario flexible, en lugar del inoperante sistema monetario y cambiario con varias monedas y tasas de cambio rígidas, inepto consecuentemente para aportar la información que urge a la población. Esta demanda de información crece en relación simétrica con la incertidumbre económica, pero las autoridades han seguido aferradas a tasas oficiales que andan por un lado mientras el mercado real—mal llamado informal—anda por otro. La promesa de crear un mercado cambiario “funcional y transparente”, que reitera el BCC en estos días, está en pie oficialmente desde hace más de tres años. Sigamos esperando.

El Toque supo aprovechar ese nicho informativo para atraer convenientemente públicos y, de paso, capitales contantes y sonantes. 

Lo político:

José Jasán Nieves ha reconocido públicamente su cooperación con la Embajada de EEUU en La Habana, así como el origen estadounidense de parte importante de sus ingresos, aunque jura y perjura bizantinamente que eso no influye en su línea editorial. Quiere el director de El Toque que creamos a estas alturas de la historia que el gobierno de EEUU—sea desde el Departamento de Estado o de la National Endowment for Democracy (NED)—va a ceder voluntariamente cientos de miles de dólares sin interés político. Obviamente, al cartel de “medio independiente” no le conviene la evidencia de filiación económica y política. José Jasán acepta que coopera con las iniciativas subversivas de la Embajada de EEUU en Cuba, pero según se colige de la defensa que hace de sus maniobras, lo hace santamente, sin compromiso político alguno. 

El primer signo de su militancia política es aceptar alianzas con un país que desde hace más de 60 años adoptó una postura declaradamente hostil contra Cuba, con agresiones terroristas, iniciativas legislativas para sostener el bloqueo económico y una guerra mediática en que toma parte El Toque, por más que José Jasán diga y repita el estribillo de que son un “medio independiente”.

Lo ético:

El director de El Toque no tendría ningún éxito en Wall Street. El negocio lo encontró en Cuba. Con proceder éticamente cuestionable hizo de la medición de las tasas de cambio un recurso con dos caras: la ideológica, para sostener una matriz de opinión enfocada contra el gobierno cubano, matriz que minimiza consciente y convenientemente el daño de la política de EEUU contra Cuba, y la económica, como mina de El Toque para atraer los capitales de la cooperación estadounidense. Es un rejuego de negocio y política, donde la ética periodística y la consideración al público consumidor quedan muy mal paradas.

No hace falta sobredimensionar la presunta nocividad económica de la gestión de El Toque y de sus tasas. Ciertamente, por la imprecisión presumible en sus datos puede agravar la opacidad del mercado, pero dudo de la capacidad de ese medio para influir en las tendencias de precios del mismo. Abundan, en cambio, los motivos políticos y éticos para condenarlo.

Fidel Vascos

Por la intensidad de las noticias periodísticas de los últimos días parece que el gobierno implantará de inmediato un tasa de cambio oficial, única y flotante del dólar con el CUP para toda la economía cubana. Al respecto hay que tener en cuenta que hoy hay varias tasas de cambio. 

La más importante para el aumento de la producción y las exportaciones es la que se aplica para las empresas estatales de 24 CUP X 1 USD, o sea, si la empresa exporta 1 USD en su contabilidad se anotan 24 CUP de exportaciones y el USD pasa a la cuenta centralizada del Estado. Cuando la empresa necesita importar materia prima por valor de 1 USD tiene que pedírselo al Estado y comprarlo con 24 CUP o algo más. Esta es la tasa que si se modifica devaluando el CUP, por ejemplo, 300 CUP X 1 USD, disparará la inflación en esa misma proporción si no se introducen subsidios del Presupuesto. 

Para tomar esta decisión habría en paralelo que elaborar un Programa integral que incluya, entre otras medidas, elevar los salarios estatales y las jubilaciones en la misma proporción que la tasa de cambio para no afectar a la población. Si esta tasa no se modifica y el gobierno sólo implanta una tasa oficial y única para el mercado minorista informal significaría declarar oficialmente otra tasa en este mercado como ilegal sujeta a persecución penal lo que estaría dirigido a obstaculizar la circulación monetaria hoy informal con la consecuencia de una posible reducción de la oferta minorista en ese mercado. Así las cosas, parece que en pocos días sabremos cuál será la decisión del gobierno.

domingo, 20 de abril de 2025

Ya existen vías para vencer el Bloqueo Financiero. ¿De quién depende que se puedan utilizar?

Por Joaquín Benavides Rodríguez *

El Banco Popular de China acaba de conectar su RMB digital a 10 países de la ASEAN y 6 países de Oriente Medio, cubriendo 38% del comercio mundial. Desde ahora sus transacciones internacionales ya no pasaran por el sistema SWIFT dominado por el dólar estadounidense, sino que ingresan de lleno en el ¨momento del yuan digital¨.

Mientras el sistema SWIFT todavía arrastra demoras de 3 a 5 días en pagos internacionales, (para Cuba es imposible utilizarlo) el puente digital chino ha reducido este tiempo a 7 segundos. 

En la primera prueba entre Hong Kong y Abu Dhabi, una empresa transfirió fondos a un proveedor de Medio Oriente sin pasar por seis bancos intermediarios. Resultado: recepción en tiempo real y 98% menos comisiones. 

Este avance no solo es velocidad, es poder, el yuan digital permite trazabilidad total y ejecución automática de normas contra el lavado de dinero. Cabe señalar que ya hay 24 bancos centrales participando activamente en las pruebas de puente de moneda digital chino. 

Comerciantes energéticos del Medio Oriente han reducido sus costos de liquidación en un 75%. El Banco de Pagos Internacionales (BIS) lo dijo sin ambigüedad: ¨China está definiendo las reglas del juego en la era de la moneda digital¨. 

A su vez, hace unos días el  Canciller de Rusia Serguei Lavrov, afirmo que incluso los países que no integran el BRICS, igualmente tendrán acceso a plataformas de pago alternativas desarrolladas dentro del Grupo. En este sentido destaco el sistema de transmisión del Banco Central de Rusia, que no depende del SWIFT. 

Lavrov se refirió a la posibilidad cierta de hacer los pagos de las transacciones internacionales entre los países para evitar el sistema SWIFT, que tiene base en Bélgica, pero que está controlado por Estados Unidos. 

El Bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba desde hace más de 60 años, ha sido fundamentalmente financiero, que lo ha ejercido y perfeccionado sistemáticamente, con la utilización del dólar, y el control que sobre esa moneda ejerce el Banco Central norteamericano y la Secretaria del Tesoro, a través del mecanismo muy sofisticado del SWIFT bancario, sobre la mayoría de los bancos del mundo. Quienes se hayan atrevido a violarlo, en muchas ocasiones lo han pagado con fuertes multas que les ha impuesto el Tesoro norteamericano. En mi opinión, el instrumento principal que ha utilizado el Gobierno de Estados Unidos para hacer efectivo su Bloqueo a Cuba ha sido el SWIFT bancario. También lo ha utilizado, en los últimos años, en la aplicación de su ilegal política de sanciones sobre naciones soberanas que no se someten a sus dictados. 

A Cuba, como Socio de los BRICS le sería posible organizar y realizar las transacciones financieras de las empresas cubanas con la mayoría de sus socios comerciales,  utilizando los canales y plataformas de pago alternativas desarrolladas por nuestros Socios y amigos. 

¿Qué acciones se están llevando a cabo por el Gobierno y el Banco Central, con la urgencia que demanda nuestra complicada situación económica y el anuncio de acoso incrementado del gobierno de Trump y Marco Rubio? El discurso oficial en las últimas reuniones del Consejo de Ministros no dice nada sustantivo sobre como romper el cerco externo. No hay ideas, más bien amenazas. La inflación y el aumento de los precios es un problema real, pero su origen es productivo, del mercado exterior y  del manejo presupuestario. Ese lenguaje, ausente de política y de perspectivas reales, contribuye poco al espíritu de combate de la población revolucionaria. Es la burocracia quien se siente apoyada.  Al espíritu emprendedor e innovador, sea el de las empresas estatales y también las privadas, es al que hay que estimular y apoyar. 

Quizás lo importante y decisivo ahora sea, como lo fue en los años 90, poner en máxima tensión a todas las fuerzas productivas del País, para producir alimentos y también bienes exportables, utilizando al máximo posible las posibilidades que se nos abren como Socios de los BRICS. Como productores y como comercializadores. Y que sean las empresas que producen las que comercien internamente y con el exterior. La Burocracia no ayuda en tiempos difíciles. Y quien está teniendo voz es la Burocracia. Quizás habría que darle más voz a los que están en el combate y la lucha diaria. Si se equivocan, llamarles la atención y que sigan combatiendo. Como fue siempre. 

Por supuesto, que sin Tasa de cambio oficial puesta en vigor y garantizada por el Banco Central  no será posible acceder a las plataformas de pago alternativas, creadas por la República Popular China, o por Rusia. Resolver eso corresponde al Gobierno Cubano y al Banco Central de Cuba. Se ha estado argumentando por las autoridades encargadas de dirigir la economía, que no hay dinero, o sea, divisas. Cabría preguntar, ¿y porque hay dinero para otras cosas? En la economía cubana siempre las divisas han sido un recurso escaso. Y los recursos escasos hay que administrarlos a partir de prioridades. ¿Es o no prioridad resolver el problema del Bloqueo financiero a la economía, impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos, que es el factor fundamental que tiene paralizada la economía del país? Como efectivamente lo es, además de denunciarlo, que hay que continuar haciendo, lo decisivo es tomar todas las acciones que sean necesarias, incluidas las diplomáticas, si fueran esas, para que efectivamente las empresas cubanas se conecten, utilizando las posibilidades que le brinda a la economía cubana su condición de Socio de los BRICS, con una plataforma de pago alternativa como las creadas ya por China o por Rusia. 

Pero esto solo, siendo decisivo, no bastaría. Sería imprescindible, en mi opinión, liberar las fuerzas productivas de la agricultura cubana y de la industria de apoyo al desarrollo agrícola. Y para ello sería necesario introducir el mercado en las actividades de producción e intercambio. No temerle al mercado. El mercado, bien regulado y conducido, en condiciones de garantizar por el Gobierno,  que ningún cubano se quede desamparado, sin dinero suficiente para comprar los alimentos que produzca la agricultura cubana, y con salud para su familia y educación para sus hijos, salvaría, en las condiciones actuales, tan difíciles, los principios socialistas fundamentales que hemos defendido todos durante más de 60 años, y además garantizaría la Independencia Nacional, frente a las amenazas crecientes, de un gobierno de inspiración fascista con aspiraciones de recuperar la ¨presa que se le fue de las manos hace 66 años, y que está dispuesta a resistir 66 más si fuera necesario. 

Pero no es con teorías como se lograra resistir. Fidel nos lo enseño y demostró  en el Moncada y después en el Granma y la Sierra. Los teóricos, incluso siendo marxistas, no lo creían posible. Pero confiando en el Pueblo lo logro. Y la Revolución triunfo. Se salió de los esquemas teóricos e hizo lo que había que hacer. Así lo hizo siempre. Y hace 25 años, el 1ro. de Mayo del año 2000, proclamo en la Plaza de la Revolución, que ¨Revolución es cambiar todo lo que deba ser cambiado¨. En esta situación tan difícil y compleja que tiene que afrontar la Revolución cubana, para salvar la Patria y el Socialismo, CAMBIEMOS TODO LO QUE DEBA SER CAMBIADO. 

20/04/25

*Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte.

miércoles, 22 de mayo de 2024

Sobre el mercado informal en divisas. Opiniones

Jorge Tomas Barrera

En oportunidades anteriores he dado mi criterio sobre el tema del mercado paralelo ( aquí en este sitio se ha publicado ese criterio del autor). Se plantea nuevamente por Carranza, pero aceptando de que habría que poner dólares para ejecutar esta medida. Insisto en que hay que hacerlo sin poner un solo centavo de dólares.

 El mero hecho de que se autorice a CADECA a fijar una tasa de cambio para la compra de divisas que se modifique al ritmo del mercado, pero que esté entre un 5 y un 10 % por debajo de la que publica EL TOQUE tendrá como repercusión que buena parte de las divisas que hoy se venden de forma no oficial vayan a parar a CADECA y que esta entidad pueda venderlas como capacidad real de compra en el exterior a las mipymes inicialmente, en subastas que partan de un precio mínimo siempre mayor que el de compra. Con esta medida realmente simple de implementar, se estaría entrando de forma decisiva en ese mercado informal.

Barrera:

A mi me parece que Carranza no está equivocado. En cuanto CADECA establezca una tasa de cambio oficial, las empresas estatales tendrán derecho a comprar divisas para sus importaciones y tiene que tener reservas para enfrentar la demanda. Es verdad que si comienza estableciendo la tasa oficial entre un 10/15 % por debajo de la del Toque, la situaría en 315/320 pesos por dólar, y las empresas estatales requerirán muchos pesos para importar, lo que incrementa sin duda sus costos. Ello obligaria a las empresas estatales a reducir gastos excesivos y a producir para el mercado y competir con las empresas privadas. Obligaria a incrementar el apoyo a la poblacion vulnerable para que pueda adquirir sus medios de vida a precios superiores y a aumentar la aprobación de Mipymes para que puedan emplear a más trabajadores en la medida que sus costos de importación se reduzcan o dejen de incrementarse en el mercado informal. Es un Rubicon que hay que cruzar organizadamente, pero sin demora, para estabilizar la economia, sobre la base de que las empresas estatales puedan comenzar a importar, producir y vender en un mercado competitivo.

Lo he expresado sintéticamente, pero estoy convencido que mientras más se demore más se complicara todo. Y tiene razón Carranza, en que es un asunto de prioridad. Dejar de utilizar divisas, de momento en otros objetivos, posiblemente importantes, pero no tan decisivos.
Un abrazo,
Benavides

jueves, 8 de febrero de 2024

MERCADO CAMBIARIO. PRIORIDAD PRINCIPAL.

Por Joaquín Benavides Rodríguez*

No puede haber tarea más importante en la conducción económica del País, en la coyuntura actual, que estabilizar la macroeconomía, y esta no se podrá cumplir sin que el Banco Central ejerciendo un papel protagónico y en coordinación con el Ministerio de economía, logre establecer una tasa de cambio oficial para las empresas estatales, privadas, cooperativas y para la población. Una vez establecida y respaldada, es que pudiera considerarse legal para todos los actores económicos y la población. Y a partir de ello es que debiera considerarse ilegal la tasa informal. El concepto de intervención, que surgió en la última reunión de la Asamblea Nacional no se entiende bien, ni se ha explicado su alcance. Una tasa oficial no respaldada no convierte en ilegal la tasa informal. Una tasa respaldada en todo momento, si convertiría en ilegal la tasa informal.

Está claro que para establecerla, y sobre todo para respaldarla, es necesario que el Banco Central cuente en sus activos líquidos las divisas suficientes con las reservas imprescindibles. Es el Banco Central y su Tesorería quien debe gestionarlas y administrarlas y no el órgano de Planificación. Aunque por supuesto, a la hora de determinarla y fijarla, hay que tener en cuenta el criterio y el acuerdo de este, y en caso de discrepancia debería ser el Presidente del Gobierno quien decida. Ese es el precio más importante de la economía, con influencia en todos los actores de ella, en la población, y por ello con repercusiones en toda la sociedad.

Pero una vez establecida y fijada oficialmente y diariamente por el Banco Central, con efectos legales para toda la economía y actores nacionales y extranjeros, la tasa de cambio debiera ser influida solo por el mercado, regulado por supuesto por el Banco. El mercado financiero, del cual la tasa de cambio oficial es su principal precio, tendría que ser regulado por el Banco Central. Esa regulación no debería ser nunca una intervención administrativa y burocrática. Tendría que ser utilizando el propio objeto de ese mercado, que es el dinero.

Se podría afirmar que sin solucionar el problema de la tasa de cambio oficial, a las empresas estatales no les sería posible actuar empresarialmente como un ente económico cuya función principal es producir y desarrollarse. Ni siquiera competir con las Mipymes y encadenarse productivamente con ellas. En resumen no les sería posible acceder al mercado financiero de divisas, que en las condiciones de nuestro País y su economía, significa como acceder a una transfusión salvadora. Con ese instrumento creado, seria responsabilidad de las empresas propiedad del estado socialista, gestionar sus recursos financieros en divisas, con el fin de producir para el mercado, sea nacional o de exportación. Así fue en el Periodo especial a partir del año 1994. No había casi petróleo, los apagones eran hasta de 12 horas, y la producción no se detenía. 3 años después la economía había logrado salir adelante. Pero las empresas estatales tenían autonomía para gestionar recursos en cualquier país, para producir y desarrollarse. No requerían autorización previa para gestionarlos, solo aprobación para concretarlos. Importaban y exportaban directamente y pagaban a los proveedores, cobraban a los compradores, y quedaban cubiertos por pagares y letras de cambio que podían presentar ante los tribunales. No había actuado Trump, es verdad, pero si Clinton con la Torricelli y la Helms Burton y el bloqueo financiero funcionaba. Y el País se blindo, el Banco Central desarrollo el sistema financiero en divisas para apoyar a las empresas y los negocios y las empresas buscaron las formas de encontrar soluciones.

Soy de la opinión, que uno de los principales factores que tienen trabada la inversión en Cuba de empresas extranjeras, es precisamente que carecemos de una tasa de cambio oficial, que le permita a estas, no solo calcular realmente sus costos internacionales, sino sobre todo tener garantías de que pueden extraer sus utilidades con una tasa de cambio que sea comparable internacionalmente.

Considero además, que solo si existiera una tasa de cambio oficial fundamentada y respaldada por el Banco Central, sería posible que los capitales financieros privados de origen cubano y también de otros orígenes, se arriesguen a financiar proyectos productivos estatales y privados. Ello podría estimular probablemente a que la banca internacional, no norteamericana, comiencen a solicitar licencias para establecer sucursales o instituciones financieras no bancarias con fines de intermediación y negocios financieros.

Solo con una tasa de cambio oficial del Peso cubano, respaldada por el Banco Central, se podría aspirar en el futuro a intercambiar en el mercado internacional, por ejemplo níquel o azúcar, por petróleo sin utilizar divisas, tal como comienzan a hacer países asociados a los BRICS.

Asimismo, el mercado de las remesas se podría aspirar a recuperar de manos de operadores extranjeros, que se han apropiado de una parte significativa de ellas, operando desde el exterior, con relativa eficiencia, el mercado cambiario informal generado en Cuba y alimentado por el déficit presupuestario y la consecuente inflación.

El argumento utilizado públicamente hasta ahora, por funcionarios, sobre todo del Ministerio de economía, es que no hay dinero para establecer una tasa de cambio oficial. Que no hay dinero en divisas para todo lo que necesita la economía del País, es verdad. Pero si de verdad se quiere salir de la crisis económica y comenzar a producir se debería poner en la primera prioridad el dinero en divisas para ese objetivo. En las condiciones actuales de la economía, o se resuelve el asunto de la tasa de cambio, o no se puede salir de la crisis económica y también social.

Si quien dirige la economía se equivoca en las prioridades, no saldremos de la crisis. Si se resuelve lo prioritario, que debería ser la tasa oficial de cambio respaldada por el Banco Central, para las empresas estatales, privadas, cooperativas y para la población, se crea la condición principal para salir de la crisis económica y de producción, que hará posible que las empresas estatales y del sector privado y campesino se incorporen plenamente a la producción.

Importar alimentos, como hacemos hasta ahora no debe ser lo prioritario. Lo prioritario debe ser producirlos. Con tasa de cambio oficial, las empresas estatales agrícolas y azucareras, los agricultores privados y cooperativas, comprarían las divisas en el banco con la moneda nacional e importarían lo que requieran para producir los alimentos para la población y la exportación. Es lo que han venido haciendo las MIPYMES, tan criticadas por algunos, para adquirir los productos que venden a la población, o le sirven de insumos para sus producciones o para encadenarse con empresas estatales y también para exportar como ya lo están haciendo. Lo han venido llevando a cabo, utilizando el mercado informal, que se alimenta del déficit presupuestario y de la inflación que provoca. Esa no puede ser la solución.

La única solución para sacar a flote la economía cubana y estabilizarla es establecer la Tasa de cambio oficial respaldada por el Banco Central y publicada diariamente, según se comporte ese mercado, para ser utilizada por todos los actores económicos y la población.

08/02/2024

*Joaquín Benavides Rodríguez.   Ocupó el cargo de Jefe del Departamento económico del Comité Central (1977- 1980). El de Ministro- Presidente del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social de Cuba (1980-1986). Fue Ministro de Gobierno y Presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Dirección de la Economía (1986-1991). Entre 1991 y 2003 ocupó el cargo de Viceministro de Economía del Ministerio de Transporte. 

sábado, 12 de noviembre de 2022

Los mercados en divisas y la salida estratégica de la crisis.

Por Dr Julio Carranza 

Se anuncia una expansión de acuerdos con empresas extrajeras para incrementar ofertas en MLC, lo cual visto de manera general está bien, es un paso importante, pero esto se debe mirar con profundidad y visión integral, por lo visto nadie de los que deben, intenta explicar con claridad y mayores detalles de qué estrategia forman parte esas decisiones, como articularían con la salida real de esta crisis, que no puede ser seguir montando una economía que no tiene claramente que ver con la solución de las necesidades de la mayoría de la población.

Obvio que en la actual situación hay determinadas ofertas que solo pueden existir si se pagan a sí mismas importaciones que la crisis hace imposibles, o sea en divisas (un mal necesario, no una virtud), pero no es de cualquier forma, ni cualquier producto, ni en cualquier lugar, ni por tiempo ilimitado o impreciso, sin explicaciones claras. Esto solo se justifica de determinada manera con determinados límites y en conexión con una salida de la crisis y la necesaria reestructuración general, integral y profunda de la economía cubana, si no es así nada hace sentido.

Es el mercado en pesos cubanos, la moneda nacional de curso legal y en la cual se retribuye el trabajo, el que debe ser prioritario en su imprescindible recuperación, no basta reconocerlo en el discurso, debe tomar cuerpo en la práctica, lo que no contribuye a eso no tiene sentido estratégico ni justificación política, propuestas serias para debatir no faltan y el tiempo, para que todo esto se articule como debe, es una variable crítica.