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"Peor que los peligros del error son los peligros del silencio." ""Creo que mientras más critica exista dentro del socialismo,eso es lo mejor" Fidel Castro Ruz

viernes, 16 de octubre de 2026

¿Qué le quita el bloqueo a la industria biotecnológica y farmacéutica de Cuba?

 Por: Ana Álvarez Guerrero

 


Farmacia. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Cuba comenzó a construir su industria biotecnológica en la década de 1980, como parte de una apuesta estratégica por la ciencia y la salud pública. En un país con recursos limitados, desarrollar capacidades propias para investigar, producir vacunas y fabricar medicamentos significaba reducir la dependencia del exterior y ampliar las posibilidades de atender las necesidades sanitarias de la población.

Aquella decisión dio lugar a instituciones científicas y productivas que convirtieron a la biotecnología en uno de los sectores estratégicos del país, con resultados en la prevención y el tratamiento de enfermedades. Sin embargo, sostener y ampliar esa capacidad requiere acceso estable a materias primas, reactivos, equipamiento, financiamiento y mercados internacionales.

Hoy, las restricciones derivadas del bloqueo estadounidense obstaculizan esos procesos, encarecen las operaciones y dificultan tanto la fabricación de medicamentos como el avance de investigaciones científicas. Las consecuencias alcanzan la capacidad productiva de la industria y las opciones disponibles para los pacientes.

¿Qué le quita el bloqueo a la industria biotecnológica y farmacéutica de Cuba? Las cifras del último informe en virtud de la resolución A/RES/80/4 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulado “Necesidad de poner fin al bloque económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, permiten dimensionar el impacto.

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El Grupo Empresarial de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba, BioCubaFarma, sufrió pérdidas asociadas al bloqueo por 134 378 690 dólares entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026. Repartidos en los 365 días del periodo, son más de 368 000 dólares cada día.

En el anexo del informe correspondiente al sector biotecnológico, esa cifra ocupa una sola línea: el octavo lugar entre los diez sectores cuantificados. Para entender qué hay detrás hay que leer otras páginas, las de salud y finanzas, que no nombran al grupo pero describen lo que le falta a la industria: insumos, reactivos y medicamentos.



El informe presenta un dato que es palpable hace varios meses en la realidad de todos los cubanos: de los 395 fármacos que Cuba produce dentro de su cuadro básico de salud, 300 están en falta por dificultades para acceder a materias primas e insumos farmacéuticos. 

Es un hecho palpable de una punta a la otra del país. Visible en cada farmacia de estantes vacíos. 

De acuerdo al informe, la Orden Ejecutiva 14404, firmada el 1 de mayo de 2026, agravó el problema: se volvió imposible comprar cargamentos de insumos para la producción de medicamentos y maquinarias para la industria cubana, “sin importar que se tengan los fondos para ello”. ¿Por qué?

Entre marzo de 2025 y febrero de 2026, 34 entidades bancarias internacionales suspendieron o se negaron a efectuar operaciones con Cuba por temor a las sanciones secundarias. Cancelaron cuentas o rechazaron transferencias destinadas, entre otras cosas, a comprar medicamentos.

Los bancos que quedan cobran más: el informe señala que la clasificación de riesgo país impuso sobretasas de interés, y que la imposibilidad de usar rutas logísticas más rápidas obligó a Cuba a asumir costos adicionales para adquirir insumos prioritarios. Tras la orden de mayo, además, las navieras Hapag-Lloyd y CMA CGM dejaron de aceptar nuevos pedidos vinculados a la isla.

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Durante 2025 se vio comprometido el estudio de 140 pacientes por la carencia de fitohemaglutinina, un reactivo producido por la firma estadounidense Sigma-Aldrich. Sirve para una prueba de laboratorio, el cariotipo postnatal, que analiza los cromosomas de un recién nacido para detectar malformaciones congénitas o síndromes genéticos.

Asimismo, un grupo de fármacos novedosos contra el cáncer, producidos por farmacéuticas estadounidenses, se volvió completamente inaccesible para Cuba.



A eso se suma, una dificultad permanente para adquirir tecnología médica de procedencia estadounidense, o que contenga más de un 10 % de componentes de ese país. Esta política obliga a usar intermediarios y encarece los precios, a veces hasta volverlos incosteables.

Este panorama, marcado por las carencias provocadas por la política de asfixia económica y comercial, tiene un impacto significativo en los indicadores oncológicos. Así lo refleja el informe: las muertes por cáncer en el país superan ya las 70 por día, y la supervivencia de niños y jóvenes con cáncer cayó de 85 % a 65 %, una tendencia que coincide con los momentos más duros del bloqueo contra Cuba. Un dato abrumador. 

Las cifras que deja el bloqueo en el último año al sector biotecnológico son la evidencia contundente detrás de cada farmacia vacía, de cada investigación científica inconclusa, del equipo médico irreparable. Esta una realidad que nos afecta todos los días. A unos, más que a otros.Y, sin embargo, detrás de cada una persiste el esfuerzo de sostener una industria que nació para poner la ciencia al servicio de la vida.